Movimiento de los Focolares
Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

El diálogo con los hermanos judíos en Argentina lleva ya casi 20 años en los que se ha ido avanzando en conocimiento unos de otros, estima recíproca y acciones emprendidas mancomunadamente.

En todas las Pascuas miembros de los Focolares participaron de la celebración del Séder de Pesaj (órden de Pascua). Este año, miembros del Ojdi (Organización Judía de diálogo interconfesional) quisieron celebrarla en la Mariápolis Lía y se eligió hacerlo el 1° de mayo.

Seis matrimonios judíos -uno de ellos con su hija niña- llegados de Buenos Aires y una numerosa representación de jóvenes, familias y adultos de la ciudadela siguieron con recogida participación el rito pascual judío que fue, para casi todos los católicos, una hermosa revelación de algo que desconocían. Las tres horas de la liturgia y cena fueron seguidas con atención y entusiasmo, y al final alguien expresó en voz alta la invitación de que se la celebración todos los años en la Mariápolis, teniendo en cuenta que siempre tendría un público nuevo, porque los jóvenes permanecen sólo un año para la experiencia formativa.

En efecto uno de los jóvenes decía: Fue una experiencia que caló hondo en mi, porque si bien conozco muchos judíos, ninguno de ellos es practicante; fue mi primer encuentro con la religión judía. Me parecía, mientras leíamos las oraciones y lecturas, que los mandatos de Dios son perfectamente traducibles en valores humanos (la solidaridad, el respeto, la libertad…) a los que todos (creyentes o no) podemos compartir”. Y agregaba una joven: “Fue poner en práctica el diálogo interreligioso y no quedar sólo en teoría. Una expriencia única experimentar que la fraternidad universal es posible”.

Para muchos de ellos participar en esta Pascua fue descubrir que son más los lazos que nos unen que las cosas que nos separan y “como cristianos fue una gracia especial, pues fue entrar en la mentalidad y la fe judías y esto nos invita a una vivencia más profunda de nuestra fe cristiana”.

Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

Portugal. La “toma del mundo”.

En la inauguración de la Semana Mundo Unido, en la ciudadela Arco Iris,  chicos y chicas, provenientes de todo Portugal, fueron recibidos por la banda del pueblo y unos veinte grupos que animaron la tarde con actividades variadas: yudo, música –se compusieron muchas canciones para la ocasión-, danza, sin olvidar la nota de internacionalidad representada por los intérpretes de “gamelao” –un instrumento típico de Indonesia- y la presencia de  90 bailarines de Campo Verde. Además de los medios –el evento fue cubierto por dos canales de televisión, radio y prensa escrita- se involucraron las autoridades civiles. Estuvieron presentes el presidente y el vicepresidente de la región, así como el alcalde de la ciudad; muchos sacerdotes acompañaron a los jóvenes de sus parroquias. Entre ellos se encontraba el responsable de la Pastoral Juvenil de la diócesis de Lisboa. Pero no fueron sólo los Focolares quienes dieron su aporte: más de 20 grupos y asociaciones pusieron su granito de arena en la Expo de la fraternidad: una pequeña exposición “en vivo” del United World Project en el que los participantes están llamados a compartir sus experiencias sobre el tema. Un diputado, un músico, un actor, un científico y un alcalde pusieron a disposición sus propias competencias. Fueron cinco los capítulos del programa de la jornada, a través de los cuales entre testimonios, música y coreografía, se profundizó el tema de la fraternidad, «¿Qué es?»,  «¿Por qué?», «¿Cómo?», «¿Siempre?» y «En red», demostrando que  esta nueva cultura se extiende a todos los sectores, desde el arte a la economía. Muy significativa fue la entrevista al economista Luigino Bruni. En los talleres  se invitó a los jóvenes a comprometerse de una manera más activa en la sociedad para construir un mundo más solidario, así como lo testimoniaron las impresiones dejadas por algunos de ellos: «Cambiar el mundo depende de nosotros. Es la certeza más fuerte que me llevo. Gracias por habernos dado su experiencia, porque nos han dado la clave para afrontar las dificultades. Realmente  el Mundo Unido es posible». «Este encuentro ha sido mi primera experiencia con los Jóvenes por un mundo unido. Estoy fascinada por este espíritu de comunión, de ayuda recíproca, de amor auténtico que tuve la posibilidad de conocer y de vivir. ¡Me llevo una vida nueva!». «En un tiempo marcado por el individualismo y el desinterés (por el otro?), es bello ver que hay personas que luchan por un mundo mejor y que no se detienen ante las adversidades. Hoy entendí que la fraternidad es realmente llevada por cada uno; se actúa en lo cotidiano. Depende también de mí “tomar el mundo” y tratar de cambiarlo». «En un tiempo marcado por el individualismo y el desinterés, es bueno ver que hay personas que luchan por un mundo mejor y que no se detienen ante las adversidades. Hoy entendí que la fraternidad está al alcance de cada uno, se realiza en la vida cotidiana. Depende también de mí “la toma del mundo” y tratar de cambiarlo». Galería fotográfica

Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

Sophia: “Open Day” 2014

El Instituto Universitario Sophia con  sede en la ciudadela de Loppiano,  presenta cada año su oferta educativa a todo aquél que desee conocerlo. El pasado 2 de mayo tuvo lugar “El Open Day 2014” con un programa que simuló una jornada transcurrida en la sede: clases de economía, de política, de ontología trinitaria, también hubo  momentos de comunión y diálogo con docentes y estudiantes.

En el centro está la elección de un itinerario académico nuevo, interdisciplinario, que conjuga estudio y vivencias, que forma estudiantes que proceden de varios continentes a fin de que se adquiera “una visión global”, como se dijo en el discurso de presentación.

Uno de los testimonios fue el de Fabio Frisone, de 23 años, de Messina, que dijo: «Después del Trienio en Ciencias y Técnicas Psicológicas, me inscribí en Sophia. El motivo principal de mi elección radica en la sustancial diferencia que descubrí entre el mundo académico tradicional y un mundo en el cual no alcanza con realizar un estudio para sentirse satisfecho. Se anhela mucho más. Estábamos ya finalizando el verano y- después de la licenciatura en Psicología y una experiencia de voluntariado en África – estaba todavía indeciso. Los últimos años me habían dejado muchas dudas: ¿continuar estudiando siguiendo un itinerario en el cual reina un fuerte “tecnicismo” del saber y la más desenfrenada competencia entre los estudiantes?

Fabio Frisone

Estaba triste: a pesar de mi voluntad de volver a África, intuía que tenía que darme tiempo para adquirir una formación más completa, para lograr comprender de forma menos superficial también la realidad africana. Conociendo el proyecto de Sophia, comprendí que podía ser  la solución más adecuada a mis exigencias. Ahora, luego de seis meses del comienzo de esta experiencia, puedo decir que no me equivoqué»

Con respecto a los estudios en Sophia, continúa Fabio: «Desde los profesores, a los estudiantes, incluyendo a todo el equipo, el IUS es un estudio académico nuevo. En el centro del plan de estudios está la posibilidad de aprender conocimientos y desarrollar competencias interdisciplinarias. La constante búsqueda de esta complementariedad es un rasgo esencial en el diálogo que se desarrolla en el aula entre los diversos ámbitos disciplinarios, pero también en las relaciones personales. El desafío del Instituto es el de experimentar un modo nuevo de estudiar e investigar, de elaborar cultura y compartirla.

Esto produce una metodología didáctica específica: el ejercicio del pensar exige no tener apuro, dar espacio a las preguntas, para no encontrarnos confundidos por conclusiones aproximativas. La invitación es la de formular cada día una pregunta más, hasta descubrir las raices de los problemas, para comprenderlos y reelaborarlos abandonando las soluciones ideológicas.

Cada uno se convierte en protagonista del cambio social y político, mirando cara a cara los problemas y apuntando a disolver los nudos más complejos en el servicio de nuestras ciudades y de nuestros pueblos. Advierto que está creciendo en mi un pensamiento que se hace cada vez más abierto. Es un compromiso que se renueva cada día. Si la tensión que nos guia es la aspiración a construir la fraternidad universal, sabemos que para volar tan alto es necesario comenzar del banco de prueba de la vida cotidiana.»

Fuente: Istituto Universitario Sophia

Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

Congo (RDC): Parlamento de los niños

“Todo nació hace dos años –cuenta María Pía Redaelli, referente de la AFN onlus en la República Democrática de Congo, donde funciona el proyecto social Petite Flamme – . Dos de nuestros profesores participaron en un encuentro de formación promovido por los Focolares en Douala,  Camerún; al regreso quisieron poner en acción algunas ideas ya experimentadas en otras escuelas, como la constitución de un ´Parlamento de los niños’. El primer efecto fue que los chicos empezaron a ver la escuela como su propiedad, a ser activos y protagonistas. Los años anteriores habían tenido dificultades para mantener limpias las aulas y sobre todo el patio alrededor de la escuela, ahora no se encuentran papeles en el piso…”.

Cada “parlamento” está compuesto por un presidente, un vicepresidente y algunos ministros, en proporción al número de los niños. Cada uno de ellos tiene una responsabilidad. En la Petite Flamme Ndolo, que cuenta con más de 400 alumnos, el presidente de la escuela, Mbuyi Idrisse, cuenta: “Todas las mañanas llego un poco antes de las 7,30, así tengo tiempo para recibir a mis compañeros, ver si vienen con el uniforme en orden y limpio. De lo contrario me veo obligado a mandarlos de vuelta a casa”.

Makwatshi Donnel es el vicepresidente: “Ayudo al presidente a mantener la disciplina –explica-, sobre todo cuando los niños están en fila, antes de entrar a clases y a la salida de la escuela”.

“Soy ministro de arte – agrega Biamungu Bienvenue – y entono los cantos en la mañana antes de empezar las clases. También cuando hay fiestas, ayudo al profesor a preparar nuevas piezas”.

Y Beyau Vianney, ministro de finanzas: “Mi tarea es ayudar a los compañeros a responder a las necesidades de los otros estudiantes en necesidad. Por ejemplo, si alguno pierde a alguno de sus padres o a un hermano tratamos de contribuir con nuestros ahorros para estar cerca de quien sufre. Lo mismo cuando sabemos de niños que sufren en el mundo. Yo soy el que ordena lo que se recoge y lo entrego a la directora de la escuela”.

Luwala Precieuse es el ministro de salud: “En cuanto llego a la escuela, voy a llenar los tanques de agua y les pongo unas gotas de cloro, para evitar que los niños se enfermen. Después, durante el intervalo de 10 minutos, voy a la cocina y le pido a la cocinera que me haga probar el ‘bouille’’ (comida típica congolesa) para ver si está rico y si el azúcar es suficiente, para la alegría de mis compañeros”.

Losambo Jepthe: “Soy el ministro de deportes. Este año traté de organizar algunos equipos de fútbol para chicos y para chicas. Todos los miércoles nos vemos para entrenar y el sábado, durante el recreo, nos dividimos por clases para jugar los partidos”.

Nakamuwa Pembe,  ministro del ambiente: “Controlo que la escuela siempre esté en orden; cuando veo que algún compañero tirar papeles al suelo lo invito a tirarlos en el basurero. Además controlo que las aulas y los baños estén limpios”.

Luwala Precieuse, ministro de cultura: “Vigilo que los niños hablen en francés que es el único idioma autorizado en la escuela”.

Por último, Binia Exaucé, ministro del orden: “Todas las mañanas verifico que en los salones haya tiza para la pizarra y toco la campana que señala el inicio y el fin de las clases”.

“Con el ‘Parlamento de los niños’ – concluye María Pía – se ha verificado un salto de calidad en el compromiso de los chicos de Petite Flamme. Cuando terminan la primaria, y van a otras escuelas para proseguir sus estudios, los profesores que quedan admirados por la disciplina de estos chicos. También recientemente el Embajador italiano, de visita en Petite Flamme dijo estar muy satisfecho por el clima de respeto y armonía que había entre todos. Y dirigiéndose a los profesores, tuvo palabras de gran estima y apoyo”.

Evangelio. Portadores de alegría y esperanza.

Ese gesto elocuente

«En la sociedad africana, las mujeres y los  niños son considerados criaturas inferiores. Le pregunté a Dieudonné “cuál es la conducta de un cristiano”. Hablamos durante dos horas, pero él no logró convencerme. Me acababa de despedir de él  cuando un ruido me hizo mirar para atrás: una niña que llevaba un balde de agua en la cabeza se había caído a pocos metros de donde estábamos. Mientras todos los demás se reían sin mover un dedo, vi que Dieudonné corría para ayudar a la niña a levantarse del barro. Y no se detuvo allí: fue a la fuente para llenar nuevamente el balde y se lo llevó hasta la casa. Yo me quedé callado contemplando esa escena. Como yo, había otras personas que estaban asombradas de que Dieudonné hubiese actuado de esta manera con una niña. Ese gesto fue para mí más elocuente que toda nuestra conversación». A.B.-Camerún.

Saltar la trinchera

«Siempre me había sentido bien con los demás, pero cuando mi hija comenzó a drogarse mi seguridad se resquebrajó. Comprendí que tenía que salir de la trinchera de mi aislamiento e ir hacia los otros. Tuve la oportunidad de acercarme a dos amigos de mi hija, que recién habían salido de la cárcel, porque los habían encontrado con droga. Me acerqué a ellos sin ningún prejuicio. Se estableció así una relación de amistad, y mientras que mi hija reencontraba una relación conmigo, también estos muchachos tuvieron la fuerza de reintegrarse a su propia familia». M.T.- Italia

Hacer todo lo posible

«Cuando nuestra hija nos llamó para decirnos que se estaba por divorciar, sentimos un profundo dolor. No servía para nada rebelarse o darle sermones, sino sólo compartir su dolor. Traté de que sintiera que no estaba sola aunque ella vivía en otro Estado. Cuando vino a quedarse con nosotros durante algunos días con sus dos hijos, la recibimos con especial afecto y calidez. Fue grande nuestra alegría cuando, volviendo a su casa, nos comunicó que quería hacer todo lo posible para reconstruir el matrimonio, en lugar de seguir con los trámites de divorcio». J.S. Usa.

Extraido de: El Evangelio del día,  Editorial Città Nuova .

Séder de Pascua en la Mariápolis Lía

Sharing with Africa, en el corazón de la Semana Mundo Unido

Ubuntu: yo soy porque nosotros somos. Es sobre este concepto fundamental para tantas culturas africanas que se basa el proyecto Sharing with Africa. Del 27 de abril al 4 de mayo se reunieron en Nairobi un centenar de jóvenes de 29 naciones. Pero más precisamente, ¿qué es el Ubuntu? El profesor Justus Mbae, decano de la Universidad Católica de África del Este, lo explicó en un diálogo sin límite de tiempo: «Cada situación o cosa que se refiere a mí está después de la comunidad, porque el individuo es parte de ella y es mediante la relación con las otras personas que la componen que él se vuelve persona».

En la ciudadela de los Focolares, en Kenia, en Sharing with Africa, los jóvenes también intercambian proyectos e historias para responder a los desafíos de sus países. Sorprenden la creatividad y el compromiso, capaces de interpelar también a las instituciones públicas y privadas.

Su manifiesto se inspira en un discurso de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, quien sugiere los pasos para cambiar la propia ciudad: elegir amigos con quienes compartir un proyecto, preferir a los últimos y socorrerlos en sus necesidades y pedir con fe a Dios lo que falta. Así se ponen las bases de una ciudad nueva y se amplía el propio punto de vista al mundo.

Benedicto es un joven enfermero del hospital de Iringa (Tanzania). En su país, la sangre es realmente un don precioso. Su ordinaria carestía en las estructuras públicas es una de las causas de mortalidad. Un día en el reparto de maternidad se mandan de regreso a sus casas a muchas mamás: en el laboratorio no hay ninguna bolsa de sangre. Benedicto lo cuenta a los jóvenes de los Focolares con quienes desde hace tiempo comparte un camino espiritual y de atención a las necesidades de los últimos. La solución llega precisamente de su grupo. ¿Por qué no proponer una campaña pública de donación de sangre? «Es verdad que en nuestro país tenemos pocas cosas para compartir, la miseria a veces es aplastante. Pero todos tenemos sangre, está dentro de nosotros». Así hacen una carta de solicitud y en pocas horas se recogen 22 bolsas. El jefe del laboratorio confiesa que nunca había visto tanta generosidad. Era el 2010. En los últimos 4 años la iniciativa se ha multiplicado al punto de llegar a ser una referencia oficial para las instituciones sanitarias del país. En enero los jóvenes de la Ruaha University de Iringa y los del instituto islámico de Dar el Salaam se convirtieron en donadores voluntarios.

Éste es sólo uno de los 800 “fragmentos de fraternidad”, recogidos del 2012 a hoy. Los llaman así para subrayar que aunque sean pequeños, son acciones que pueden generar cambio y novedad. El resto se encuentra en el Altas de la Fraternidad, que es la novedad de esta 17° edición de la Semana Mundo Unido, la cita anual en la que se presenta a las instituciones internacionales las iniciativas que hacen posible la fraternidad entre los hombres. La apertura oficial desde Nairobi el 1° de mayo, transmitió 20 minutos de live streaming, que pusieron en conexión al mundo entero con Sharing with Africa.

María Voce, presidente de los Focolares, en su mensaje de saludo los felicitó por la “tenaz valentía” con la que han trabajado en el proyecto y en el Atlas, “sumergidos en los complejos acontecimientos del mundo contemporáneo”, conscientes de que se trabaja en un “enorme proyecto, pues se trata del ‘sueño de un Dios’, como Chiara Lubich amaba definirlo. Y esto es también una garantía. La fraternidad universal no es una utopía, todo lo contrario: es el fatigoso camino de la humanidad y una perspectiva indetenible”.   El objetivo de este nuevo año será involucrar a las delegaciones nacionales de la UNESCO para que reconozcan oficialmente la Semana Mundo Unido por el aporte ofrecido a la unidad de la familia humana.

A todos los Jóvenes por un Mundo Unido: ¡buen trabajo!