El Honor de Dios
Tres sacerdotes y dos seminaristas arrancados de la tierra de los vivos, materializando un mundo de prejuicios, de intereses ambiguos, de intolerancia llevados hasta el extremo. Pero también haciendo presente en medio de nosotros aquella fidelidad irrenunciable a la verdad que llevó a tantos hombres y mujeres al supremo testimonio de la vida. La sangre de los mártires palotinos sigue gritando al cielo, reclamando la verdad de los hechos, desafiándonos a hacernos cargo de la historia. Más de tres décadas han pasado de la llamada Masacre de San Patricio, una historia silenciada, un crimen impune. Las páginas que integran este libro (segunda edición) son el fruto de dos años de investigación acerca de la mayor tragedia de la Iglesia Católica en Argentina. La investigación que dio origen a este libro comienza con la idea de realizar un testimonio fílmico sobre esta tragedia. Más de 150 personas entrevistadas en un paciente trabajo de documentación y reconstrucción histórica: familiares, amigos, religiosos, represores, ex militantes políticos. Amenazas de muerte, estímulos, presiones, marchas y contramarchas, ánimo y desaliento desde esa noche de mayo en que el P. Thomas O’Donnell, delegado de la provincia palotina irlandesa, desafió a Gabriel Seisdedos con un “sería bueno contar la historia, ¿no?”. Datos del autor: Gabriel Seisdedos nació en Buenos Aires en junio de 1963. Trabajó en el periodismo escrito y radial. Traductor y escritor. En 1996 publicó El honor de Dios y tres años después, Hasta los oídos de Dios, la historia del Movimiento de los sacerdotes para el Tercer Mundo. En 1997 produjo y dirigió un documental basado en el libro y estrenado en la televisión norteamericana. En la actualidad continúa trabajando en temas relacionados con lo religioso y los derechos humanos.
Julio 2011
«Velen y oren, para no caer en la tentación; que el espíritu está pronto pero la carne es débil».
Estas palabras – leídas a la luz de las circunstancias en las que fueron pronunciadas – más que como una recomendación dirigida por Jesús a los discípulos, hay que verlas como un reflejo de su estado de ánimo, o sea, del modo como Él se prepara a la prueba. Frente a la Pasión inminente, Él reza, con todas las fuerzas de su espíritu, lucha contra el miedo y el horror de la muerte, se abandona en el amor del Padre para ser fiel hasta el fondo a su voluntad y ayuda a sus apóstoles a que hagan lo mismo. Jesús aquí se nos presenta como el modelo para quien debe afrontar la prueba y, al mismo tiempo, como el hermano que se pone a nuestro lado en ese difícil momento.
«Velen y oren, para no caer en la tentación; que el espíritu está pronto pero la carne es débil».
La exhortación a la vigilancia se repite a menudo en los labios de Jesús. Vigilar, para Él, quiere decir no dejarse vencer nunca por el sueño espiritual, estar siempre dispuestos a ir al encuentro de la voluntad de Dios, saber captar sus signos en la vida de cada día, sobre todo, saber leer las dificultades y los sufrimientos a la luz del amor de Dios. Y la vigilancia es inseparable de la oración, porque la oración es indispensable para vencer la prueba. La fragilidad connatural al hombre («la debilidad de la carne») puede ser superada mediante la fuerza que viene del Espíritu.
«Velen y oren, para no caer en la tentación; que el espíritu está pronto pero la carne es débil».
¿Cómo vivir entonces la Palabra de este mes? También nosotros debemos poner en programa el encuentro con la prueba: pruebas pequeñas o grandes que encontramos cada día. Pruebas normales, pruebas clásicas con las que, quien es cristiano, no puede dejar de enfrentarse un día u otro. Ahora, la primera condición para superar la prueba, toda prueba – nos advierte Jesús – es la vigilancia. Se trata de saber discernir, de darnos cuenta de que son pruebas permitidas por Dios, no para que nos desanimemos, sino para que, superándolas, maduremos espiritualmente. Y contemporáneamente debemos rezar. Es necesaria la oración porque son dos las tentaciones a las que estamos mayormente expuestos en estos momentos: por un lado, la presunción de lograr superar las pruebas solos; por el otro, el sentimiento opuesto, es decir, el temor de no lograrlo, como si la prueba fuera superior a nuestras fuerzas. Jesús, en cambio, nos asegura que el Padre celestial no nos dejará faltar la fuerza del Espíritu Santo, si estamos vigilantes y se lo pedimos con fe. Chiara Lubich Palabra de vida, abril 1990, publicada en Città Nuova, 1990/6, p. 9.
Movimiento Político por la Unidad, a quince años de su fundación
Ser “constructores de ciudades nuevas” fue el augurio de María Voce, presidente de los Focolares, durante la cita del pasado 20 de junio, en Nápoles, para recordar el nacimiento del Movimiento Político por la Unidad (Mppu). “En el contexto de una desilusión general por parte de los ciudadanos hacia los asuntos públicos –auguraba María Voce en su mensaje- las realizaciones presentadas por el Mppu, quizás pequeñas pero significativas, “permiten esperar una nueva estación, una “política nueva”, hecha de diálogo y de acogida recíproca”. Las raíces. El 2 de mayo de 1996, en Nápoles, un grupo de políticos planteó a Chiara Lubich una pregunta crucial: ¿es posible, para quienes militan en partidos distintos y en frentes opuestos, “vivir esa fraternidad que propones a la vida política?”. Su respuesta exigía una nueva determinación: la unidad aldededor de los valores fundamentales compartidos debe preceder la legítima pertenencia al partido, el bien común sólo puede alcanzarse con el aporte de todos. Sobre estas ideas fundamentales, que suscitaron la adhesión convencida de los políticos presentes, tomó vida el Mppu. Después de 15 años, siempre en Nápoles, tuvo lugar el congreso “La fraternidad: un reto para la política”, que se realizó en el Auditorio de la Junta Regional, sobre todo para hacer un reconocimiento a la irrupción del carisma de Chiara Lubich en la historia civil. Son más de 150 las personas presentes; entre ellas parlamentarios y funcionarios provenientes de otras regiones. La primera ponencia se le confió a Eli Folonari, quien durante 50 años estuvo al lado de Chiara y hoy es responsable del “Centro Chiara Lubich”, trazó las líneas de este itinerario: del amor interpersonal al amor social hacia la polis. Hoy el Mppu trabaja en todas las regiones italianas, en varias naciones de Europa, de América Latina y de Asia. Participan las distintas experiencias políticas que se han desarrollado a lo largo de los años en el humus de la espiritualidad de la unidad, a partir de aquella paradigmática de Giordani. Las líneas fundamentales del Mppu fueron presentadas por Marco Fatuzzo, presidente del Centro Internacional, a partir de una definición ofrecida por la misma Chiara Lubich: Es “un laboratorio internacional de trabajo político común, entre ciudadanos, funcionarios, investigadores, políticos comprometidos en varios niveles, de inspiraciones y partidos diferentes, que ponen la fraternidad como base de sus vidas”. En este marco, siguieron algunos testimonios significativos: los talleres de diálogo y diseño político que el Mppu anima en los Parlamentos de algunos países –en Italia, en Brasil, en Argentina y en Corea del Sur- la red internacional de escuelas de formación política, en donde los jóvenes pueden hacer la experiencia de una política de comunión. También las ciudades se ponen en red: “Son más de 100 las que, hoy día, han adherido a la Asociación ‘Ciudades por la Fraternidad”, refirió el alcalde de Rocca di Papa, Pasquale Boccia, su actual presidente. Y ¿por qué no las Regiones? Es emblemático por lo tanto que en la óptica de una visión más solidaria de nuestro país, precisamente al concluir el congreso, el Presidente del Consejo Regional de Campania, Paolo Romano, comunicara la adhesión unánime de este Ente a la Asociación ‘Ciudades por la fraternidad’, firmando el protocolo de acuerdo. A cargo del Movimiento político por la unidad Leer también Città Nuova on line
amistad impensable, entre personas de distintas convicciones
«En la RDA, después del giro del 1989, no siendo ya gratuita la participación en las asociaciones deportivas, como consecuencia del recorte de las subvenciones, muchos jóvenes pasaban a los ambientes neonazis. Y nadie hacía nada. Desesperado, fui incluso al sacerdote católico, con el que nunca antes en mi vida había tenido relación, para contárselo: ¿Por qué la iglesia no hace nada?». Es un entrenador de Sajonia, en Alemania oriental, quien describe el inicio de una ya larga amistad con un sacerdote católico, aún sin tener un determinado credo religioso. Cambio de escena. Un ex-oficial de la armada del pueblo y después, profesor de instituto superior de la seguridad, es decir, de los servicios secretos de la RDA, participa en el 50º aniversario de su examen de selectividad y encuentra un colega de clase, que había tomado un camino completamente distinto. Se había hecho cura. Pero la diversidad de sus caminos no obstaculiza la amistad que comienza a surgir, es más, la favorece. El profesor, de hecho, ha iniciado ya en los últimos años de la RDA una búsqueda intelectual y por esto, fue eliminado de su puesto de trabajo. Su concepción de una sociedad socialista no es compatible con los intereses del sistema de poder.
Adopciones internacionales – “Si amas mi país, me amas”
“No nos asusta un hijo que viene de lejos y que tendrá rasgos distintos, otro color de piel, otra cultura y un estilo de vida diferente del nuestro –dicen María Pina y Angelo Caporaso-. Es más nos entusiasma poder donar nuestro amor, abrir nuestra casa y nuestro corazón a niños afectados por el drama del abandono”. La voz de las familias, los aspectos socio-culturales y político-institucionales de la intercultura se presentan en el congreso titulado “Si amas a mi país, me amas a mí – itinerarios interculturales de la adopción internacional” (11 y 12 de junio de 2011, Castelgandolfo, Roma), desarrollado bajo el patrocinio del Presidente de la República. El encuentro promovido por Acción para Familias Nuevas onlus estaba dirigido a los funcionarios (trabajadores sociales, psicólogos, profesores, empleados del sector, políticos, etc.) y, en especial, a las parejas orientadas a adoptar. Las intervenciones de los representantes y referentes del extranjero de algunos países en donde AFN trabaja pusieron en evidencia la labor que se realiza en el país de origen de los niños, desde las autoridades centrales extranjeras hasta los funcionarios de AFN. El punto de vista de los niños y jóvenes adoptados emergió a través de varias reflexiones y en especial del testimonio de dos chicas gemelas brasileñas, adoptadas en 1984, hoy una es psicóloga y la otra trabajadora social.
“El mundo de las adopciones es un laboratorio de experiencias, que nos abre un horizonte de diferencias. Incluye dinámicas de relaciones que nos ayudan a ser pioneros en un mundo donde todos, personas y pueblos han de saber adoptarse recíprocamente”. Así dijo Giuseppe Milan, profesor de pedagogía intercultural de la Universidad de Pádova, quien subrayó la importancia de una red entre familias que “facilite el contacto-encuentro y el acompañamiento educativo y puede abrir un camino de salvación al acróbata sin red: el niño adoptado”. Según el profesor Alberto Lo Presti, es necesario empezar por el concepto de bien común, un valor que se ha perdido en las sociedades modernas y “podrá realizarse sólo si se deja crecer ese común hasta llegar al punto de incluir a cada hombre”. “A diferencia de hace algunos años la adopción hoy tiene lugar en una sociedad multicultural de hecho donde la inmigración es cada vez más estable. Sin embargo esta realidad va acompañada de ansiedad y preocupación que afectan también a las parejas que adoptan”. Dijo la Profesora Milena Santerini, docente de Pedagogía Social e intercultural en la Universidad Católica de Milán, y dirigente de un ente autorizado para coordinar adopciones internacionales, la ACAP-Sant’Egidio. “Los padres sensibles tienen que ver al niño/a adoptado que viene de otra cultura… como en una persona en crecimiento, con algunos rasgos propios, experiencias ya vividas en sus primeros meses o años, pero sobre todo abierto al cambio y a la influencia externa”. “Nuestro itinerario adoptivo empezó en un momentos en el que nuestra vida era muy rica de experiencias y orientada a lo social” – Rita y Mario son una familia multiétnica: la niña adoptada, a la edad de 6 años, es de Vietnam, él de América Latina y ella europea. – “El impacto con Yngat no fue suave… Cada uno tuvo que superar obstáculos interiores que ni siquiera creía que tenía y este trabajo constante nos ha madurado como personas. Ciertamente hemos pedido ayuda en los momentos más delicados, dirigiéndonos a la oficina de atención a los ciudadanos y también frecuentando grupos de familias con las que compartimos esta experiencia de vida. Un camino que prosigue”. El reto de la adopción es tan complejo como fascinante. Exige estar abiertos a la humanidad y dispuestos a ir más allá de las propias expectativas. Es necesario acoger al niño así como es, perdiendo los propios esquemas de referencia, culturales y de comportamiento, para que se pueda iniciar un intercambio recíproco de dones entre padres e hijos, en la construcción de una pertenencia común dentro de la compleja red familiar y social. Cuando un hijo llega de lejos, Città Nuova n.11/2011


