13 Jun 2011 | Sin categorizar
9 de junio 2011 – «Escribimos estas notas mientras estamos en el vuelo de vuelta de Estrasburgo. Hace apenas unas horas estábamos en la sala ‘Low N3.4’ del Parlamento europeo, donde se desarrollaba un seminario con el título “Europa y diálogo. Un valor político para un mundo globalizado”, promovido por el Movimiento político por la unidad (Mppu). Eran 32 participantes, entre los cuales siete euro-parlamentarios de tres partidos diferentes (PPE, S&D, Verdi) –cinco italianos, un alemán, una austriaca- junto a tres representantes de Ong del Consejo de Europa y algunos asistentes parlamentarios. El encuentro ha tenido su significado: teniendo en cuenta el típico “nomadismo” de los parlamentarios europeos, aquellos que han alcanzado aquella pequeña sala (acondicionada para apenas 40 personas), lo han hecho realmente con convicción, y otros diputados de varias naciones han querido igualmente hacerse presentes, por email o por SMS, lamentando no poder participar por otros compromisos análogos: y esto habla de su búsqueda y de su estima por la política de comunión inspirada por el carisma de Chiara Lubich. Ahora nos parece posible iniciar una pequeña red de parlamentarios también a nivel europeo, agregada a la de los diputados de los distintos parlamentos nacionales, particularmente con la perspectiva del proyecto “Juntos por Europa”.Cada parte del programa ha sido importante para ofrecer el sentido del diálogo entre identidades diversas, sostenido por la categoría de la fraternidad, que es la aportación del Mppu a la política. Paolo Giusta (funcionario de la UE en Bruselas) fue el moderador del encuentro, introduciendo y presentando las líneas fundamentales del Mppu, de las cuales, sucesivamente, Marco Fatuzzo (Presidente internacional del Movimiento Político por la Unidad) comunicó algunas actuaciones concretar, deteniéndose en particular sobre los “laboratorios de fraternidad” iniciados hace tiempo en los parlamentos nacionales de Italia, Brasil y Corea del Sur. La ponencia principal contó con la contribución de Jesús Morán –responsable de las actividades culturales del Movimiento de los Focolares –sobre algunos aspectos antropológicos y culturales del diálogo. Otra aportación valiosa fue la presencia de Gérard Testard y de Severin Schmidt –del Comité de orientación de ‘Juntos por Europa’ -, que presentaron el camino del “JpE” y la próxima cita en Bruselas, trazando el hilo de esta experiencia extraordinaria, cuyas etapas fundamentales han sido los eventos Stuttgart 2004 y Stuttgart 2007. La diputada italiana Silvia Costa (S&D) afirmaba en la conclusión: “… estamos muy interesados en este diálogo y estoy segura de que también los ‘no creyentes’ se sentirán interpelados por el Proyecto que se nos ha presentado” La diputada austriaca Ulrike Lunacek, del partido de los Verdes, decía haber tenido ocasión anteriormente de conocer el proyecto de “Juntos por Europa” en su nación y que se consideraba ya invitada a la Jornada del 5 de mayo 2012 en Bruselas. Volveremos al Parlamento de Estrasburgo, apuntando únicamente a la unidad como objetivo posible, para que las instituciones políticas en Europa se abran cada vez más a la fuerza de los “carismas”, seguros de que este encuentro será uno de los motores de la fraternidad universal por la que Chiara Lubich ha dado su vida. Realmente, como ella solía decir: “¡si un pequeño grupo de personas son uno, el mundo será uno!”
9 Jun 2011 | Sin categorizar
«Para nosotros ustedes significan una parte importante del proceso de paz que la humanidad espera»: es con gran alegría que María Voce acoge a los diplomáticos reunidos en el Centro Internacional del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa, el 8 de junio de 2011. Centro que el mismo Papa Juan Pablo II visitó en 1984. Los embajadores presentes eran 13 y 5 diplomáticos en representación de las propias embajadas, además de representantes de algunos dicasterios pontificios, la presidente de los Focolares, y algunos miembros del Consejo General del Movimiento.
La reciente beatificación del Papa Wojtyła llevó a los Focolares y a la Embajada de Polonia ante la Santa Sede ha promover el encuentro de hoy, con el deseo de expresar la profunda gratitud a Juan Pablo II, quien siguió con gran amor a los Focolares desde el inicio de su episcopado en Polonia. Esta cita viene después de una primera, dirigida a los Embajadores acreditados ante la Santa Sede, promovida en el 2010 con ocasión del segundo aniversario de la muerte de la fundadora, Chiara Lubich. «Los vemos comprometidos en el diálogo – prosiguió Maria Voce, quien estaba regresando de un largo viaje por Europa Oriental-. En medio de una sociedad caracterizada por tensiones, conflictos, amenazas, e incluso guerras, su función es preciosa». Además encontró una “sintonía especial” entre el trabajo de los diplomáticos y el de los Focolares. De hecho, el Movimiento «tiene como finalidad propia contribuir a la realización del sueño de Jesús: “Que todos sean una cosa sola”».
Fueron varias las intervenciones. La Señora Anna Kurdziel, Primera Secretaria de la Embajada de Polonia, subrayó la afinidad entre Juan Pablo II y Chiara Lubich, dos extraordinarias figuras del ‘900, en una evangelización que empieza por el amor. El embajador italiano ante la Santa Sede, Francesco María Greco, recordó la herencia de Juan Pablo II a Italia, no última la importancia que él le dio a los Movimientos Eclesiales, elemento de cohesión nacional además que de moralización de la vida social. Finalmente Mons. Joao Braz de Aviz, prefecto de la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica, los exhortó a «conocer y apreciar el carisma de la unidad, como un gran signo de esperanza para el mundo de hoy». De la voz de una testigo directa y calificada, Eli Folonari, escucharon cómo era la relación de Juan Pablo II con Chiara Lubich, desde la primera invitación a una Misa en la capilla privada pocos días después de su elección a la sede pontificia, a las 30 cartas autografiadas, las indefectibles llamadas telefónicas de felicitación el día de Santa Chiara, las 9 invitaciones a almorzar… “Chiara quería su confirmación, pero sobre todo quería darle alegría”. Y así era, si en distintas ocasiones el Papa dijo que en cada encuentro con ella o con los focolarinos sentía “una gran consolación”. (www.centrochiaralubich.org) Después dos jóvenes les ofrecieron su testimonio sobre los encuentros de Juan Pablo II con su generación, y los cónyuges Zanzucchi con las familias, a partir de su conocimiento personal y directo del Santo Padre. Se presentó también el compromiso de Chiara Lubich a favor de la comunión entre los Movimientos, un compromiso prometido al Papa en la plaza San Pedro durante la vigilia de Pentecostés ’98, Gabriella Fallacara; habló del frente ecuménico durante tantos años, y presentó la experiencia de “Juntos por Europa”, el camino de Movimientos y Comunidades de varias Iglesias en y por el continente europeo, que tendrá como próxima etapa un encuentro en Bruselas el 5 de mayo de 2012, conectado a varios eventos contemporáneos en muchas ciudades europeas. A Mons. Vincenzo Zani, subsecretario de la Congregación para la Educación Católica, presente junto al secretario Mons. Jean-Louis Bruguès, le pedimos como conclusión una frase sobre el significado de este encuentro: «Me viene la mente la meditación de Chiara Lubich con el título “Diplomacia”. Chiara habla de la diplomacia del amor que en su simplicidad es capaz de devolver el alma y la sangre para que circule por las estructuras de la vida social y política, que tantas veces parecen superestructuras. Hoy aquí hay una expresión de esta estructura de la vida social y política que son las embajadas y la diplomacia. Si hay amor se entiende que el mundo tiene necesidad de esta red, invisible, oculta pero al servicio del bien común, de la unidad». [nggallery id=50]
8 Jun 2011 | Sin categorizar
“Las cátedras de Sophia” son lecciones magistrales de exponentes competentes de la cultura contemporánea. Después de Ugo Amaldi, el Card. Marc Ouellet, Stefano Zamagni y Sergio Zavoli es el turno de Martha Nussbaum. Quizás pocos conocen su nombre: pero fue ella quien en 1986 introdujo el concepto de “bienes relacionales” –que hoy día se maneja establemente en Economía- y la ha influenciado notablemente, gracias al capability approach (“Enfoque de las Capacidades”) elaborado junto con el premio Nobel Amartya Sen, incluso a las Naciones Unidas, en la elaboración del índice de desarrollo humano. Y no, no es una economista, sino una filósofa: se trata de la estadounidense Martha Nussbaum, docente de Derecho y Ética en la Universidad de Chicago, y conocida en los ambientes académicos –y no sólo- por haber introducido el tema de las emociones en la reflexión política y social. Y precisamente las “emociones públicas” han sido el centro de las conferencias que la llevaron a Italia. En Loppiano se encontró primero con los estudiantes de Sophia, dando vida a un interesante intercambio en el cual no sólo ellos le dirigieron preguntas, sino que fueron interrogados a su vez por Nussbaum. Siguió un intercambio no sólo sobre la convivencia entre culturas y religiones diferentes, sino también sobre los diferentes sistemas educativos, especialmente sentido en virtud de la variada proveniencia geográfica de los participantes. Pero también la relación entre Filosofía y Economía ocupó una buena parte del debate, a partir de la narración de una experiencia directa de Nussbaum con Sen: la cual abrió el tema de la interdisciplina del saber y la necesidad de una colaboración entre estudiosos de varios sectores.
Con respecto a la experiencia de Sophia específicamente, Nussbaum observó que ella ofrece “un tipo de formación interdisciplinaria que es crucial en la formación de “ciudadanos del mundo”; si nos limitamos a un sólo campo del saber, no estamos suficientemente equipados en este sentido”. Y a los estudiantes les dirigió la invitación a “tratar de entender cómo conjugar el enfoque crítico y el emocional”, elementos esenciales, según su pensamiento, para construir una sociedad que sepa respetar todos los aspectos de la vida humana. La conferencia abierta al público, con el título Public emotions and the decent society (“Emociones públicas y la sociedad decente”), fue una especie de viaje a través del tiempo y del espacio –de la Europa posterior a la Revolución Francesa y el pensamiento de Comte y Mill, hasta la India de Tagore y de Gandhi –para examinar cómo la idea de una sociedad construida alrededor de una “religión civil” sostenida –precisamente- por las emociones se abre camino, y se concreta de forma especial en la experiencia del Subcontinente. Emociones intensas sobre todo en el sentido de “empatía” con el otro, de capacidad de percibir un “bien común” por perseguir que abraza toda la sociedad, que el Estado mismo está llamado a promover a partir de la educación de los jóvenes. Fuente: Città Nuova online
1 Jun 2011 | Palabra de vida, Sin categorizar
Nos encontramos en la segunda parte de la Carta de San Pablo a los Romanos, en la que el apóstol nos describe la acción del cristiano como expresión de la nueva vida, del verdadero amor, de la verdadera alegría, de la verdadera libertad, que Cristo nos ha donado; es la vida cristiana como nuevo modo de afrontar, con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, las diferentes tareas y problemas frente a las cuales podemos hallarnos. En este párrafo, estrechamente ligado al precedente, el apóstol enuncia el objetivo y la actitud de fondo que deberían caracterizar cada uno de nuestros comportamientos: hacer de nuestra vida una alabanza a Dios, un acto de amor desplegado en el tiempo, en la constante búsqueda de su voluntad, de lo que más le agrada. «No se acomoden a la mentalidad de este siglo, antes bien, transfórmense con la renovación de su mente, para poder discernir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto.» Es evidente que, para cumplir la voluntad de Dios es necesario, antes que nada, conocerla. Pero, el apóstol nos hace comprender que esto no es fácil. No es posible conocer bien la voluntad de Dios sin una luz particular, que nos ayude a discernir en las diferentes situaciones lo que Dios quiere de nosotros, evitando las ilusiones y los errores en los que podríamos caer fácilmente. Se trata de ese don del Espíritu Santo, que se llama «discernimiento» y que es indispensable para construir en nosotros una auténtica mentalidad cristiana. «No se acomoden a la mentalidad de este siglo, antes bien, transfórmense con la renovación de su mente, para poder discernir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto». Pero ¿cómo adquirir y desarrollar en nosotros este don tan importante? Sin duda se requiere, de nuestra parte, un buen conocimiento de la doctrina cristiana. Pero no basta. Como nos sugiere el apóstol, es sobre todo una cuestión de vida; es una cuestión de generosidad, de empuje en el vivir la palabra de Jesús, dejando a un lado los temores, las incertidumbres y los cálculos mediocres. Es una cuestión de disponibilidad y de prontitud a cumplir la voluntad de Dios. Éste es el camino para tener la luz del Espíritu Santo y construir en nosotros la nueva mentalidad que aquí se nos pide. «No se acomoden a la mentalidad de este siglo, antes bien, transfórmense con la renovación de su mente, para poder discernir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto». ¿Cómo viviremos, entonces, la Palabra de vida de este mes? Tratando de merecer, también nosotros, esa luz que es necesaria para cumplir bien la voluntad de Dios. Nos propondremos, entonces, conocer cada vez mejor su voluntad así como se nos expresa por medio de su Palabra, de las enseñanzas de la Iglesia, de los deberes de nuestro estado, etc. Pero, sobre todo, apuntaremos a la vida, ya que, como apenas hemos visto, es de la vida, es del amor de donde brota la verdadera luz. Jesús se manifiesta a quien lo ama, poniendo en práctica sus mandamientos (cf. Jn. 14,21). Así lograremos cumplir la voluntad de Dios como el don más bello que podemos ofrecerle. Y esto le será agradable, no solamente por el amor que podrá expresarle, sino también por la luz y por los frutos de renovación cristiana que suscitará a nuestro alrededor. Chiara Lubich
29 May 2011 | Sin categorizar
“¿Qué esperas de nosotros?”, habían preguntado las focolarinas de Hungría a Chiara Lubich en el ´85. La fundadora de los Focolares respondió: “Así como hace 42 años no había nada o quizás una sola persona con este Ideal, y ahora estamos prácticamente en todo el mundo, espero que en este país, el Movimiento, que ahora está presente con cierto número de personas y con cierto desarrollo, invada todas las ciudades, los pueblos; colabore con sus instrumentos, con sus varios Movimientos en campo religioso y en el campo humano, a reforzar la Iglesia y a renovar la sociedad; y que junto con otras invenciones e la Virgen haga que un día el Corazón Inmaculado de María triunfe”. Quizás qué diría Chiara al ver el desarrollo que ha habido desde el ´85 en las tierras húngaras. “Hay que agradecer a Dios porque lo que hacen es maravilloso”, afirmó la presidente actual, María Voce, ante al pueblo focolarino reunido el 28 de mayo en Budapest. Testimonios de compromiso en todos los campos de la acción humana hacen entrever un Movimiento en acción, llamado hoy a vivir una nueva etapa de su historia. El encuentro se desarrolló en un ex-comando ruso y a alguno de los 650 presentes no se le escapó el sentido simbólico del hecho, casi como para confirmar que el carisma de la unidad tiene la fuerza para transformar la sociedad. Se empieza con la reconstrucción inédita del viaje de Chiara en 1961 a Budapest, el primero de los países del entonces bloque comunista. Un impacto duro, a la vista de lo que el régimen estaba obrando en el país y en las personas. Pero así como el dolor era muy fuerte en Chiara, igualmente lo era la impresión de que “la Virgen había empezado su obra”. Y que esto no fue sólo una impresión resultó evidente en la presentación de las varias comunidades esparcidas en todo el país.
A este pueblo orgulloso, con una identidad bien definida y contemporáneamente en búsqueda de un equilibrio entre nacionalismo y apertura a la dimensión universal, entre el anhelo de libertad y la capacidad de asumir responsabilidades, María Voce, auguró que se logre “superar la desconfianza hacia los otros pueblos” que a veces puede ser un obstáculo para la reciprocidad. “Es justo afirmar la propia identidad, pero en el concierto de las naciones –subrayó la presidente-. El reto está en darse cuenta de los talentos que hay en Hungría, donarlos, y acoger los de los otros pueblos, aprendiendo cada vez más a colaborar”. Las personas del Movimiento están llamadas a hacer su parte para realizar esto, subrayó María Voce. Los voluntarios, por ejemplo, en cuyo ADN está ínsito el llamado a transformar la humanidad con la conciencia de que “nuestra pequeña parte, allí donde estamos, contribuye a hacer avanzar el Reino de Dios en el mundo entero”; las personas comprometidas con Humanidad Nueva, llamadas a “testimoniar el Evangelio a veces en medida heroica, sin dejarse aplastar por las situaciones, sino transformándolas con el amor. Porque como decía Chiara en una meditación, ¿sabes qué hacer cuando se ha extra-amado? Se ama todavía”; las familias, interpeladas por las tantas dificultades que minan su solidez, a dar una respuesta con “un amor más grande, siempre renovado, con una apertura sin límites, encontrando en Dios la raíz de este amor”; los niños que quieren saber de la presidente donde encontrar a Dios y que se sienten satisfechos al saber que, por ejemplo, lo pueden encontrar en los hermanos; los chicos que corren el riesgo de ser marginados si no se uniforman al grupo y que partieron fortificados por la certeza que “también Jesús no fue entendido por todos. No se preocupen de esto sino de lo que Dios quiere. Ya sólo por el hecho de que logras llevar tu idea, eres un ejemplo y una provocación”, alentaron María Voce y Giancarlo Faletti.

El encuentro de María Voce con los jóvenes de Hungría
Pero no podía faltar una pregunta sobre lo que será el gran evento mundial para los jóvenes y que tantos de ellos han querido que se desarrollara precisamente en Budapest: el Genfest, del 1 y 2 de septiembre del 2012. Ya el día anterior, en un tú a tú abierto y profundo con unos setenta gen, y después del gran encuentro del sábado, los jóvenes quisieron entender cuáles son las expectativas de esta importante cita. María Voce les abrió el corazón: Debería ser una gran fiesta, darnos una grandísima alegría a nosotros que lo preparamos y a los jóvenes que vendrán. Mediante el testimonio de ustedes debería ser evidente que no hay nada más bello que la revolución evangélica, la única capaz de cambiar nuestra vida. Es una gran oportunidad, un ejemplo de lo que Hungría tiene la capacidad de dar. Tienen mucho que hacer para preparar la “casa” para los jóvenes de todo el mundo. No veo la hora de que llegue el momento”. [nggallery id=46] [nggallery id=47]
29 May 2011 | Sin categorizar