17 Nov 2015 | Focolare Worldwide
«Estamos viviendo una situación de gran consternación y horror ante estos masacres. Pero también estamos muy sorprendidos por el impacto internacional, por todas las manifestaciones de apoyo. Sentimos también la responsabilidad de dar una respuesta ante los acontecimientos acaecidos». Es la voz de Muriel Fleury, directora de la revista francesa de los Focolares, Nouvelle Cité. Ante la pregunta de Radio inBlu sobre por qué se han verificado episodios de este tipo precisamente Francia, donde el proceso de integración es uno de los más antiguos, con respecto a otros países europeos. Responde: «Si por un lado, en nuestra historia, hemos logrado la integración con otros pueblos, parece que en los últimos años nos hemos quedado un poco atrás. Queremos la multiculturalidad, entendiéndola como acogida de los demás, pero sin tener siempre en cuenta su cultura, sus valores, que son muy distintos de los nuestros. Por eso tenemos que desarrollar todos los ambientes donde estamos y en donde podamos tener momentos de diálogo, de encuentro, de verdadero intercambio cultural y religioso. Porque el hecho de no haberle dado un sentido auténtico hace que hoy nos encontremos en esta trágica situación». A propósito del tema, Paul Wirth, miembro de los Focolares comprometido con el diálogo interreligioso, declara: «Formo parte de un grupo de amigos islamo-cristianos (GAIC), que existe en todo Francia: cada año organizamos una semana de encuentros (la última había iniciado el 12 de noviembre…). Sentimos que es muy importante hacer conocer esto, para que las personas puedan distinguir entre los verdaderos musulmanes y aquellos que dicen ser musulmanes, pero transmiten una imagen de odio». Sobre la reacción de los amigos musulmanes ante los atentados del viernes en la noche, responde: «Hay muchas asociaciones musulmanas que han escrito comunicados denunciando estos actos bárbaros e intolerables; se sienten cercanas a todas las víctimas y a sus familias. Todavía hoy vi que muchas asociaciones musulmanas dicen que es un momento difícil. Nosotros cristianos creemos que estos trágicos acontecimientos no cambian las relaciones de amor fraterno que hemos establecido entre nosotros». En su análisis, Muriel Fleury, identifica las causas del malestar: «Los motivos son diversos, también económicos, parece que hemos abandonado barrios enteros, donde ya ni la policía se arriesga a entrar. Y el haber renunciado a ocuparnos de esta juventud extranjera, el no poder darles una ocupación sana, el no estar cerca de ellos, ha hecho que algunos se hayan acercado a grupos pseudo-religiosos radicales, que han tomado a tantos de ellos llevándolos a un tipo de integrismo del que hoy estamos viendo los resultados». ¿Por dónde empezar para recomponer un tejido tan complejo? «El problema –concluye Fleury- es que estamos en una Francia donde lamentablemente hemos generado un cierto vacío espiritual. Esta laicidad francesa ha llevado a la negación de la dimensión espiritual del ser humano. Hoy hay que recorrer un nuevo camino, precisamente desarrollar la cultura del encuentro, del vivir juntos, y por eso una de las vías será que las religiones puedan trabajar juntas, también con la República. Ya hay señales que se dirigen en este sentido, que están tratando de buscar soluciones que puaden tener en cuenta todas las voces de las distintas religiones».
16 Nov 2015 | Focolare Worldwide
«Imaginen 2.000 niños que cantan a ritmo de rap “¡Paz! ¡Paz!” y que gritan al unísono: la guerra es la muerte, la paz es amor. https://vimeo.com/148603851 Y además imaginen que esto suceda en un país flagelado por decenas de conflictos armados en donde la mayoría de las víctimas son precisamente ellos, los niños. Ahora no imaginen más –cuenta Martine- porque todo esto realmente sucedió el 7 de noviembre en Kinshasa, en la R.D.C.» El arte de amar por la paz es de hecho, el título de la jornada que los niños del Movimiento de los Focolares de Kinshasa, con las escuelas del proyecto social Petite Flamme, quisieron organizar para decir a todos: no a la guerra y sí a la paz y al amor. Involucraron en esta empresa a sus amigos y a otras veinte escuelas de la ciudad. El sábado en la mañana, bajo un cielo gris que amenazaba con llover y que después se abrió mostrando un cálido sol, una bandada de niños invadió el gran prado de la escuela principal de Petit Flamme. Cantos, danzas, poesías y representaciones de teatro para gritar al mundo que la Paz es el amor y que la guerra es la muerte. Estaban presentes varias autoridades civiles, diplomáticas y eclesiales que quedaron contagiadas con su entusiasmo. También vinieron representantes de las Embajadas de Italia y Alemania, el coordinador de las escuelas protestantes de Kinshasa, con unos 300 niños, y el coordinador de las escuelas católicas.
«Lanzado y explicando el Dado del amor – continúa Martine -, los niños demostraron que “la paz empieza por nosotros”. Los muchos dados de colores que decoraban el palco fueron entregados solemnemente, al final, a cada escuela presente, como signo de un camino y de un compromiso de paz que juntos ya han iniciado. Los 22 directores de las escuelas protestantes que participaron en la iniciativa, dijeron que estaban entusiasmados y expresaron su deseo de seguir trabajando con nosotros en este tipo de actividades. Los niños fueron los verdaderos protagonistas desde los preparativos, con su capacidad de involucrar a todos, en los ensayos de las canciones y de las presentaciones; con valentía anunciaron y presentaron la jornada en una transmisión televisiva… Se sentía la alegría, el entusiasmo y el compromiso. Y también la bendición de Dios con su providencia ¡que no faltó! Desde nuestra comunión de bienes, a los regalos de los papás, al aporte de las embajadas, ¡incluso un banco financió el evento ofreciendo el palco y el sonido! El evento fue transmitido por un canal nacional, el mismo que había lanzado la iniciativa días antes. ¿Y a nosotros, de los 0 a los 99 años, que hemos vivido esta bellísima jornada por la paz, qué nos queda en el corazón después de haber visto la alegría en los rostros de los niños? La esperanza. Una esperanza tenaz. Porque el futuro está en buenas manos».
15 Nov 2015 | Sin categorizar
«Mira el sol y sus rayos. El sol es el símbolo de la voluntad divina, que es Dios mismo. Los rayos son esta divina voluntad sobre cada uno de nosotros. Camina hacia el sol en la luz de tu rayo, diferente, distinto de todos los demás, y cumple el maravilloso y particular designio que Dios quiere de ti. Infinito número de rayos, procedentes todos del mismo sol: voluntad única, particular sobre cada uno. Los rayos, cuanto más se aproximan al sol, tanto más se aproximan entre ellos. También nosotros[…], cuanto más nos acercamos a Dios, con el cumplimiento cada vez más perfecto de la divina voluntad, tanto más nos acercamos los unos a otros… hasta que todos seamos uno». (Chiara Lubich, La Unidad, Ciudad Nueva, Madrid 2015, por D. Falmi e F. Gillet, pág. 58).
14 Nov 2015 | Focolare Worldwide
“Frente a los dramáticos acontecimietnos de anoche en París, que se agregan a los que recientemente sucedieron en otras partes del mundo, estamos de luto, junto a quienes sufrieron la violencia en sus familiares y amigos y a los que creen posible la unidad de la familia humana. Con desconcierto y con la firme condena de todo acto de violencia contra la vida humana, emerge con potencia una pregunta: ¿dimos todos los pasos y emprendido todas las acciones posibles para conseguir las condiciones necesarias, entre las que se cuentan más paridad, más igualdad, más solidaridad, más comunión de los bienes, por las que la violencia y las acciones terroristas pierden la posibilidad de actuar? Frente a un plan que se presenta como perverso, es evidente que no existe una sola respuesta. Pero es también evidente que tampoco la reacción incontrolada a la violencia hará retroceder a los que quieren anular las fuerzas vivas de los pueblos y su aspiración a convivir en paz. La convicción que el mundo puede caminar hacia la unidad y superar los conflictos y la violencia de las armas, permanece viva en el alma y en la acción de los que tienen en el corazón el amor por cada hombre y el futuro de la familia humana y quieren realizarlo mediante la acción de la política, los instrumentos de la economía y las reglas del derecho.
El Movimiento de los Focolares, mientras llora con quien llora, sigue creyendo en el camino del diálogo, de aceptar y respetar al otro, cualquiera sea y de cualquier proveniencia, credo religioso y pertenencia étnica. Por eso, junto a todos los que en distintos campos trabajan por la paz, aun a riesgo personal, los Focolares renuevan el propio compromiso para intensificar y multiplicar actos y gestos de reconciliación, espacios de diálogo y comunión, ocasiones de encuentro e intercambio a todos los niveles y en todas las latitudes, para aunar el grito de la humanidad y transformarlo en nueva esperanza”.
14 Nov 2015 | Focolare Worldwide

V° Congreso eclesial nacional de Florencia (9-13 noviembre), Foto: Cristian Gennari/Siciliani
Se concluyó el congreso de Florencia. “En Jesucristo el nuevo humanismo”: ¿cómo leer el significado profundo de este evento para la iglesia italiana? «Habría muchas claves de lectura, pero pienso que es un momento decisivo e histórico para la iglesia italiana. Primero que nada por el fuerte mensaje que el Papa entregó a los 2000 delegados, ante la presencia de toda la Conferencia Episcopal. Después porque el evento tuvo lugar en el corazón de su pontificado, en un momento donde las reformas se hacen apremiantes y concretas. Teniendo como espejo la reforma que quiere Francisco, la iglesia italiana se ve empujada inexorablemente a reformarse a sí misma. El discurso del Papa ha sido sobre todo un llamado a la conversión, en todo sentido: conversión de las personas, de las comunidades, de las estructuras…». ¿Cuáles fueron los puntos centrales de las palabras de Francisco? «La figura que el Papa nos ha presentado es el Ecce Homo: el Cristo que se despoja di sí mismo, que no se apoya en los procedimientos ni en la organización, que no pretende ocupar espacios de poder, sino que se hace cargo de los dolores de la humanidad. Es Jesús en su auténtica esencia, en su misión como enviado del Padre para la salvación de todos los hombres. Ésta es la primera cosa. Después, el Papa ha invitado a la iglesia italiana a ser más evangélica, a ser más como la quiere el Espíritu en el hoy de la historia. Como él mismo dijo, sólo una Iglesia que logra ser humilde, desinteresada, que se refleja en las bienaventuranzas, puede parecerse a este Maestro, a este Ecce Homo, y puede presentarse como amor para la sociedad. 
EL Papa Francisco en Florencia. Almuerzo en el comedor de los pobres. Foto: Ansa
Por otro lado el Papa radicalizó el humanismo cristiano sobre la base de la superación de los dos riesgos que él indico. El riesgo del pelagianismo, es decir la tentación de querer hacer todo nosotros, de confiar sólo en nuestras capacidades, en nuestros instrumentos, en el poder, y también en la capacidad de programar. Y el riesgo del gnosticismo que quiere decir el riesgo de la desencarnación, de la no-encarnación propiamente. Es decir, presentar un Jesús que no se puede tocar con las manos, que no se puede aferrar. Actualizar el humanismo cristiano significa que debe partir de Jesús, que debe estar centrado en Él, no en nuestras fuerzas. Debe ser encarnado, no puede quedarse en los documentos, en las proclamas y tampoco en las obras de arte, bellísimas, como las que hemos visto aquí en Florencia. El humanismo cristiano se tiene que encarnar en la vida de la gente». El 50% de los participantes eran laicos, eso indica una fuerza en la Iglesia que quiere entrar en juego. ¿Cuáles fueron las novedades de los trabajos de grupo? «Una de las novedades de Florencia fue la metodología. Un día y medio fue dedicado a trabajos en grupo, lo que hizo posible una mayor participación, cada uno pudo donarse a sí mismo. Pero, si sobre 2000 participantes, la mitad es del clero, todavía no es suficiente. Porque la sociedad, la iglesia no son así. Sí, hay mujeres, pero todavía pocas. Sí, jóvenes, pero todavía pocos. Esperamos que se avanze en este sentido, hacia una mayor representatividad». ¿Una impresión inmediata, después de haber participado en todo el Congreso? «Un clima bellísimo, de apertura, de cordialidad en el sentido profundo, estuvimos mezclados entre todos. Los obispos almuerzaban con todos, en los grupos eran uno más, lo mismo los sacerdotes. Y ya esto de por sí genera un clima de familia y por lo tanto había entusiasmo, alegría, muchas posibilidades de compartir, comunión, un profundo deseo de escuchar y esto ha dado mucha esperanza». Lee también sobre el Congreso de Florencia: (en italiano) Attualizzare l’umanesimo cristiano Francesco inizia da Prato «Mi piace una chiesa italiana inquieta» Ripartire dalla Fortezza da Basso Francesco, il profeta di una chiesa povera e dei poveri A Firenze non si parte da zero Un Dio che si svuota
14 Nov 2015 | Sin categorizar
Aquella noche con amigos Tengo amigos muy queridos, la mayoría agnósticos, a quienes nos les había hablado nunca explícitamente de mi vida espiritual. Esto siempre me había dejado la sensaciónde algo incompleto. Una noche mientras paseábamos, al pasar frente a una iglesia, sentí el fuerte deseo de entrar un momento a saludar a Jesús. Estando en compañía me parecía fuera de lugar, pero quise seguir este impulso. Durante la breve parada en la iglesia, se me ocurrió decirle a Jesús: “Estate conmigo, porque yo estoy contigo”. Poco después, durante la cena, sentí que debía “descubrirme” delante de mis amigos, ¡pero no sabía por dónde comenzar! Llegados a un determinado punto por parte de ellos ha nacido espontáneo afrontar el argumento sobre la fe. Hemos compartido un momento hermosísimo. Ellos me han expresado sus propias perplejidades, y de mi boca han salido palabras que no me esperaba. ¡Y todo en el respeto recíproco! Nunca habría podido suceder algo semejante si no hubiese habido como base esta relación profunda entre nosotros. Giuseppe – Italia Delicadeza Soy enfermera en el reparto de radiología. En el pasillo algunos pacientes esperan en su camilla. Una de ellos, con los brazos vendados, ha quedado destapada. La saludo y con delicadeza la cubro con la sábana. Pasan algunos años. Un día, en la presentación de un libro, se me acerca una señora muy elegante: “Le agradezco por cómo aquel día usted ha respetado mi dignidad”. Casi no la reconozco. Ella continúa: “Es cuando se sufre que se tiene más necesidad de ser respetados como personas. Gracias porque su servicio no la ha hecho insensible” E.M. Hungría. El abrazo Sentado frente al escritorio del Centro de Caritas en el que trabajo, estoy escuchando a un inmigrante morroquí que por su aspecto y vestido evidencia un pasado de sufrimiento. Está desesperado porque, desde hace tiempo no tiene trabajo, dentro de pocos días sufrirá el desalojo de donde se hospeda por no haber pagado el alquiler. Le pregunto -como hago con muchos como él- si tiene amigos en la ciudad, que puedan ayudarlo. Su reacción es inesperada, explota en sollozos convulsivos repitiendo: “¡Estoy solo, solo! ¡No tengo a nadie!”. Quedo sin palabras, aplastado por un sentido de impotencia. Luego, como por un impulso, me levanto y voy a abrazarlo. Poco a poco se calma. Se pone de pie también él y con voz serena dclara: “Ahora sé que ya no estoy solo” y hace un ademán como si fuera a irse, como si ese simple gesto fraterno hubiera bastado para darle esperanza. A este punto soy yo el que lo detengo para indicarle cómo procurarse ropa, aprovechar el comedor de Caritas y también tener una cama en nuestro dormitorio. Cuando nos separamos ya está completamente sereno. Sandro – Italia Aquel niño Hacía frío. Mi padre, que ya había salido para ir al trabajo, vuelve a casa poco después con un niño que encontró en la calle, vestidos con harapos. El niño miraba a su alrededor. Mi padre pide a mi madre: “¡Vístelo!”. Y ella, toma las mejores ropas mías y de mi hermano, y lo viste. La imagen de aquel niño feliz ha quedado en mí como un modelo. No recuerdo otros detalles, sino sólo que estaba feliz. Desde aquel momento he visto en cada niño, bello y feo, rico o pobre, como a un “hermano”. T.M. – Italia
13 Nov 2015 | Focolare Worldwide, Senza categoria

Cumbre de La Valeta sobre migración
Días atrás (11-12 de noviembre) se realizó en Malta la cumbre internacional sobre la emigración, promovida por el Consejo Europeo. Los veintiocho países de la UE se encontraron con 35 países africanos y representantes de la ONU. El objetivo, como se lee en el sitio del Consejo, era el de “enfrentar las causas profundas del tema e ingeniarse para contribuir a la creación de la paz, la estabilidad y el desarrollo económico, mejorar el trabajo de promoción y organización de los canales de emigración legal, fortalecer la protección de los emigrantes y de los que piden asilo, en especial de los grupos vulnerables, detener de forma más eficaz la explotación y el tráfico de emigrantes, colaborar más intensamente para mejorar la cooperación en materia de repatriación y readmisión”. Mientras tanto, son los mismos habitantes de Malta los que se mueven para enfrentar el problema, interviniendo también en la acogida de los refugiados. Una voluntaria del Movimiento de los Focolares, Anna Caruana Colombo, dijo a la Revista New City, que junto con otros compañeros congregó a una treintena de personas con quienes fueron en primer lugar a informarse sobre las condiciones y necesidades de los emigrantes – gracias al servicio para los refugiados de los Jesuitas- y que posteriormente fueron a visitar los centros de recepción “abiertos”, donde encuentran alojamiento aquellos que ya obtuvieron el status de refugiados.
En uno de estos centros ofrecieron cursos de inglés, les dieron informaciones útiles sobre Malta, y simplemente pasaron el rato con los emigrantes; mientras que en otro centro, que alojaba también familias, se ocuparon de los niños y buscaron materiales de primera necesidad útiles para los más pequeños. Más tarde, cuando llegaron los permisos necesarios, los voluntarios entraron también en los centros “cerrados”, cuenta Anna: «Los refugiados estaban en habitaciones con literas, había unos doce en cada habitación y no había lugar para todos. Al principio estaban asustados, pero viendo que queríamos solamente ser sus amigos, superaron la desconfianza. De las clases de inglés pasamos también a compartir momentos de alegría, entre música y baile, tanto que los guardias admitieron que no los habían visto nunca tan contentos». También los jóvenes del Movimiento de los Focolares se pusieron a trabajar en este frente. Ellos invitaron a los emigrantes a realizar actividades dirigidas a los muchachos como Run4Unity, a la Mariápolis – un encuentro de varios días de los Focolares, de amigos y simpatizantes. «Nuestro proyecto gradualmente está siendo visible – concluyó Anna- a tal punto que fuimos invitados por los miembros del equipo diocesano a compartir la experiencia con los otros Movimientos eclesiales».
12 Nov 2015 | Sin categorizar
Ambiente y Derechos: es un tema de gran actualidad. A pocos meses de la aparición de la Encíclica del Papa Francisco Laudato Sí sobre el ambiente, en vísperas de la COP 21, la Conferencia de la ONU que se realizará en París sobre los cambios climáticos. ¿Cómo nació la idea de este evento? «Es un proyecto en el que estamos trabajando desde hace dos años, que coincide con un momento extremadamente favorable en lo que respecta al cuidado del ambiente. El Congreso, que tiene por título “Ambiente y ‘derechos’ entre la responsabilidad y la participación”, nace de la experiencia compartida con un juez comprometido desde hace años en procesos de los que emergen trágicas consecuencias y graves daños debidos al uso irresponsable de los recursos naturales. Sabiendo que la red de Comunión y Derecho está extendida en todo el mundo, vio en ella la posibilidad de dar a conocer y compartir las dificultades y problemas que existen también en los países más lejanos y olvidados. Conversando con él, nació la idea de hacer algo, que pudiera ser una respuesta positiva global». Por el programa se ve que los jóvenes están fuertemente involucrados. ¿Cómo elaboraron el programa del encuentro? «Es el resultado de un diálogo que se produjo durante el Seminario internacional en Castel Gandolfo, en Italia (en marzo del 2014) entre 40 investigadores y estudiantes de Europa, África y Brasil. También están las conclusiones de la Escuela de Verano que se realizó en Abrigada, Portugal (en julio del 2014) entre jóvenes europeos y africanos. Estos últimos profundizaron el tema del ambiente proyectándose a la responsabilidad y participación y se comprometieron a continuar la investigación desde ese momento hasta el Congreso, que se realizará desde el 13 al 15 de noviembre próximo» Los participantes provienen de cuatro continentes y representan a 21 países. Una perspectiva internacional desde la cual mirar la legislación vigente en materia ambiental, ¿con qué objetivos? «Quisiéramos poner en evidencia el concepto de relacionalidad que es constitutivo de la persona. Nuestro estar con los demás, en una relación de cuidado y atención, exige responsabilidad en nuestras relaciones ya sea con el otro como con la naturaleza. Si vivimos así, estas relaciones nos permiten captar también las relaciones de Amor que sustentan la Creación. Otro objetivo es el de fortalecer el concepto de participación en la actividad legislativa. Durante el congreso se evaluará también una propuesta sobre una ley popular que va en este sentido. La propuesta parte de una ley regional siciliana relacionada con el territorio de Pachino que pone en evidencia la contradicción que existe entre el “proceso legislativo” y el “poder participativo”. En práctica, asume un rol fundamental la comunicación con los sujetos interesados, de modo que ellos puedan evaluar las propuestas legislativas y los reglamentos vigentes». «Además queremos que se pronuncien países distintos y lejanos entre ellos, a menudo olvidados o en la escena mundial por situaciones dramáticas, como por ejemplo la República Centroafricana. Se hablará no sólo a través de un acercamiento teórico, sino con historias y testimonios: incorporando encuestas sobre daños ambientales ilícitos, “alto” al poder de los fuertes en los aparatos estatales, el problema de la deforestación y desertificación en África subsahariana….» Es también un congreso interdisciplinario. Entre los participantes por ejemplo, estará EcoOne, que es una red de estudiosos en el campo ambiental y ecológico que expresa desde hace años la atención de los Focolares por el ambiente…. «Estudiosos de ecología, física ambiental, pero también economistas, pedagogos, politólogos, arquitectos, todos estarán presentes junto con nosotros. Con ellos en particular en la mesa redonda del domingo de mañana, la reflexión se centrará en la perspectiva de una visión unitaria que pueda recomponer los dos términos: hombre y naturaleza. En la última sesión intervendrá la presidente de los Focolares María Voce, abogada, quien entre otras cosas fue una de las iniciadoras de Comunión y Derecho, la red de estudiosos, estudiantes y trabajadores del Derecho. La red nació en 2001 por una intuición de Chiara Lubich. CeD, en síntesis, promueve y acompaña las más variadas iniciativas para elaborar y difundir una nueva cultura fundamentada en la relacionalidad como categoría jurídica, pero también clave de relaciones entre los trabajadores en el área del Derecho. Comunicado de prensa
11 Nov 2015 | Focolare Worldwide
La agudización en la República Centroafricana de graves desórdenes político-militares no ha hecho cambiar el programa del Papa Francisco, quien como auténtico mensajero de paz, en la Homilía de la Fiesta de todos los Santos anunció que el 29 de noviembre irá a ese sufrido país. En ese lugar desde hace más de tres años se ha encendido uno de los tantos conflictos militares que hieren el planeta, al cual la Comunidad Internacional pareciera no dar relevancia. Son guerras fratricidas, guerras olvidadas. Todo se inició en el 2012 con la ocupación de grandes zonas del país por parte de grupos rebeldes, que destruyeron no sólo las sedes institucionales sino también de todo lo que había de cristiano. Es éste un factor nuevo para la República Centroafricana, que es prevalentemente cristiana, con una minoría musulmana y de personas de las religiones tradicionales que convivían pacíficamente. La profanación de iglesias, el saqueo de las obras sociales, escuelas, hospitales, dispensarios, tiendas y casas de cristianos, han llevado a una gravísima emergencia alimenticia y sanitaria. Sobre una población de 5 millones de habitantes, 820.000 se han visto obligados a dejar sus casas. Ya no se puede construir, mandar a los hijos a la escuela, ya no se puede sembrar. También el terreno comunitario, que hace una década una Fundación italiana había comprado para las familias de los Focolares, fue forzosamente abandonado. Antes de la guerra existía un lote de tierra cercado, un pozo de agua, la casita del guarda y, todos los años, los recursos para comprar la semilla. Era un proyecto que permitía dar de comer a las familias y también tener alguna ganancia vendiendo algunos productos, que ahora ya no está. Todavía está activo el proyecto AFN (www.afnonlus.org) de ayuda a distancia a niños y adolescentes, pero los beneficiarios son sólo 89, una gota en el mar. En el 2013 Petula y Patrick Moulo, padres de cinco hijos, dos de ellos adoptados, acogieron en su casa de Bangui a 34 personas, compartiendo lo que tenían. Aunque si todo era limitado –comida, espacio, frazadas- el amor proveyó, haciendo todos la experiencia del “Mejor un pedazo de pan seco en paz, que la abundancia de la carne en la discordia” (Prov. 17,1). Entre estas personas había también una mujer musulmana con sus pequeños hijos. También las otras familias de los Focolares abrieron sus casas y su corazón. La gente trata de mantener una actitud pacífica, no de resistencia, con la esperanza de atenuar la represión. No es así. Cuando todo parecía resuelto –la así llamada ‘liberación’ de diciembre 2013- es decir, la guerrilla, se activó y ha dejado una estela de devastación. Muchos cuerpos quedan sin sepultar. Después de dos meses se ven todavía los restos de personas torturadas y asesinadas que bajan por los ríos. La gente se refugia en los campos, al frío y sin comida. En todas las familias hay alguien que fue asesinado. Es una guerra escondida, solapada, que en tres años ha dejado más de 5.000 víctimas, destruyendo a toda la población, con el hambre, las enfermedades, la inseguridad, los sueldos a cuentagotas. Al inicio del 2015 se abrió un período de tregua, pero los recientes hechos sangrientos del 26 de septiembre y del 29 de octubre despertaron el terror; muertos, heridos, casas quemadas. En una noche todos los campos de refugiados que poco a poco se estaban vaciando se llenaron de nuevo. En el ‘campo’ de los Focolares duermen (al aire libre) 96 adultos, mientras que los niños duermen hacinados en la casita de Irene e Inocent, los vigilantes del proyecto. La comunidad de los Focolares recoge lo poco que tiene: ropa, comida, cobijas, que comparte con quien lo ha perdido todo, y lleva ayuda también a los refugiados que se encuentran en otros campos. La población está extenuada. El Papa Francisco dentro de poco estará con ellos, “para manifestar la cercanía orante de toda la Iglesia (…), para exhortar a todos los centroafricanos a ser cada vez más testigos de la misericordia y la reconciliación”. Lo acompañarán las oraciones de todos nosotros, junto a esperados y necesarios gestos concretos de solidaridad.
10 Nov 2015 | Focolare Worldwide

El restaurante de Émerence Kibimbwa Zolakio
Ni ella sabe cómo lo logró. El hecho es que Émerence, sola, gestiona una distribuidora de bebidas alcohólicas azucaradas en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo. Los negocios marchan bien. Hay entradas, salidas, y saco una ganancia. Émerence se expresa con mucha familiaridad con estos términos lo que denota que su actividad cada día crece más y más, dentro de la absoluta transparencia con los proveedores y los clientes. Y también con el fisco. Quien inspira su acción es el proyecto de Economía de Comunión (EdC) del cual aprende que antes que la ganancia está la persona y que su atención como empresaria debe estar centrada no tanto en los dividendos sino en los pobres. Decide invertir las utilidades en favor de los últimos y abre un par de kioscos de comida, primero uno y más adelante otro, donde también los pobres –que a menudo no disponen de cocina di de vajilla para comer- pueden adquirir por poco precio la comida lista. Un business que seguramente no va a aumentar su capital, al contrario. Pero como todos los empresarios que adhieren al proyecto de EdC, también Émerence sabe que cuenta con un socio “escondido” que es la divina Providencia. En cuatro años, sin haberlos buscado ni pedido, le llegaron dos congeladores (usados pero en buen estado), dos estabilizadores de electricidad, 52 sillas y 14 mesitas. Además de un stock de bebidas. Sus empleados son casi todas chicas de zonas de riesgo o madres solteras, a las que les da plena confianza poniéndolas al corriente de la situación contable empresarial y también de las extraordinarias intervenciones de su socio “secreto”. «Una vez – cuenta Émerence – le di ropa y cosas para comer a una joven madre. Su salud mental, en aquel momento, no era buena, y además parecía que estuviese escapando de algo. Me pidió trabajo y la asumí». Émerence le da confianza, le enseña el trabajo y después de dos años no sólo esta chica encuentra plenamente su equilibrio, sino que logra independizarse. Lo mismo pasa con otras cuatro chicas quienes a su vez, se convirtieron en pequeñas comerciantes de comida rápida, y que continúan en contacto con Émerence como su consejera permanente. Albertine es otra mujer que también merece que mencionemos. Ella también es de Kinshasa, es madre de seis hijos. Albertine es maestra de prescolar, del proyecto Petite Flamme, un centro social obra de los Focolares, financiado por el proyecto de apoyo a distancia de AFN (www.afnonlus.org). «Desde hace varios años – confiesa Albertine – mi marido se fue de casa sin motivo y todavía no sabemos dónde está». No es difícil imaginar lo duro que es para una mujer sola llevar adelante una familia de seis hijos. Como segundo trabajo Albertine decide vender zapatos que compra gracias a un préstamo que la hizo el Centro Social donde trabaja. «El precio de los zapatos que vendo no es exagerado y ¡es por esto que Dios me bendice!» asegura convencida Albertine, quien con los ingresos de esta actividad logra pagar el alquiler y los recibos. Así los hijos pueden continuar los estudios, dos de ellos ya están en la Universidad. «Cada día renuevo mi elección de Dios y Él me da la fuerza para ir adelante – cuenta Albertine – Trato de promover a mi alrededor los valores humanos y sociales contenidos en el Evangelio. Es de esta forma que podremos transformar la sociedad». Y si Albertine con su micro comercio de zapatos logra que sus seis hijos vivan con dignidad, recientemente Emérence ha visto registrada su actividad entre las dos mayores marcas de distribuidores de bebidas de la República Democrática del Congo (Bralima y Bracongo). Todo nos lleva a pensar que el socio “escondido” está más activo que nunca.
9 Nov 2015 | Senza categoria
«Por la avenida Gocciadoro, Chiara me señalaba las estrellas. No recuerdo sus palabras. Pensándolo bien, me pareció que era más bien el ansia de salir de nuestro pequeño mundo para recorrer un mundo más vasto». Así escribe Giosi Guella refiriéndose a sus primeros encuentros con Chiara Lubich en la primavera de 1944 en Trento. La avenida Gocciadoro era donde vivía Chiara con su familia antes del bombardeo del 13 de mayo de 1944, que dejó su casa inhabitable, y así se llamaba también el bosque (ahora parque de la ciudad) que entonces estaba al lado de la capital trentina, y que permanece como un símbolo del Movimiento de los Focolares en su ciudad de origen. Viene de allí el título del relato de su vida junto a la fundadora de los Focolares. Compartió con ella momentos de luz y de prueba que acompañaron el nacimiento y el desarrollo de esta nueva realidad en la Iglesia. En el primer grupo que se unió a Chiara Lubich, Giosi Guella se destacaba por su aguda esencialidad, franqueza y su forma de ser tan concreta. Ya en el otoño de 1944, compartía con Chiara el pequeño apartamento de la plaza Cappuccini 2, en Trento. Empezó en ese modo a tomar forma la primera célula de lo que sería el Movimiento de los Focolares. Por los tanto Giosi vivió, acogió y alivió sufrimientos, ofreció consejos oportunos, ayudando a encontrar casa, trabajo, confianza. De esta forma le dio impulso a la consolidación de muchas comunidades de los Focolares, actuando en modo tal que todos pudieran compartir dolores y alegrías, conquistas y derrotas, ofreciendo inesperados recursos para responder a las urgentes solicitudes de ayuda. Todo contribuía al “capital de Dios” que se iba formando, compuesto por bienes, pero también por necesidades, de los cuales desde entonces fue una administradora prudente y al mismo tiempo generosa.
Por su atención constante hacia los últimos, le resultó natural organizar, a partir de 1948, la comunión de bienes del primer grupo trentino. Se trata de una praxis que después se difundió en el Movimiento en todo el mundo, que se inspira en la vida de la primera comunidad cristiana, donde se ponían en común los propios bienes, para que no hubiese ningún indigente. Más adelante, conforme se fue difundiendo el Movimiento en varios países y se hicieron necesarias acciones sociales de distinto tipo, siguió custodiando su desarrollo. Después tuvo la posibilidad de acompañar los primeros pasos del proyecto por una “Economía de Comunión”, lanzado por Chiara Lubich en Brasil en 1991. Veinte años después de su muerte, se publica su biografía, ciertamente no es exhaustiva. Está basada en sus pocos escritos y discursos grabados. De hecho ella no acostumbraba escribir, prefería “actuar”. Por lo tanto son aún más preciosas esas páginas, de una extraordinaria franqueza y desconcertante simplicidad. Me basé en esos escritos, que están en el límite entre la crónica y la historia, dejándole a ella la palabra en la medida de lo posible. Y cuando se interrumpía la narración, pude recoger algunas entrevistas de quienes compartieron con ella algunos trechos del camino de una Obra de Dios que, “escrita en el cielo”, se fue desplegando en la tierra a lo largo de caminos misteriosos y todavía inexplorados. Sus testimonios me han permitido trazar algunos pasajes de esta vida sencilla, “demasiado sencilla”, y al mismo tiempo fuertemente entretejida con la de los Focolares, a cuya construcción Giosi se donó totalmente con su inconfundible característica. Caterina Ruggiu A lo largo de la avenida Gocciadoro, Editorial Città Nuova
7 Nov 2015 | Sin categorizar
«Nunca se ha hablado tanto del derecho laboral como en nuestros tiempos, y no se ha abusado tanto de los trabajadores como en estos tiempos. Ellos han proporcionado las masas para las concentraciones y las multitudes para los estragos, y la carne para las represalias; han sido rastrillados en la calle… Los sobrevivientes con frecuencia han quedado sin casa y sin familia. Y sin embargo hoy es necesario recobrarnos, volver a vencer a la muerte: hacer como Pedro, el pescador, que le dice al Maestro: “Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red”. Es necesario volver a empezar, después de la noche de ruinas y de sangre, de la palabra de Jesús, con esperanza. Y el Padre premiará nuestra confianza. Nosotros estamos todos empeñados, trabajadores del brazo y del ingenio, para una gran empresa: levantar el edificio social y político destrozado, con valentía y sentido de responsabilidad, sin titubeos… No nos volvemos atrás y no nos amedrentamos. Detrás de nuestras espaldas están los explotadores del hombre, los tiranos que han incendiado las casas y encadenado la libertad, los semidioses que desencadenaron la guerra: son los carnífices y los sepultureros. Y nosotros avanzamos, aún con la cruz a cuestas, hacia la Redención, que quiere decir libertad, libertad de todo mal, y por lo tanto también de la necesidad y del miedo». (Igino Giordani, «Fides», junio de 1951) «Se devalúa el trabajo disociando el valor económico del valor espiritual. Cuando Dios se mezcló entre los hombres, lo hizo como trabajador entre trabajadores. Durante treinta años realizó también él trabajo manual, con cuyo fruto ayudó al círculo de familiares y vecinos. Después durante tres años realizó obras espirituales, cuyo fruto benefició a la humanidad entera, de todos los tiempos. El trabajar es connatural al hombre y necesario para su vida, como respirar, como comer. Mantener al hombre ocioso equivale a obligar a los pájaros a no volar. Con el evento del Redentor, – un obrero que era Dios – fueron revalorizados divinamente el trabajo y la fatiga y transfigurados los medios ordinarios de santificación; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, les vale, si hechos como Dios quiere, a la par de una oración. Uno que trabaja según la ley de Dios, soportando el cansancio por amor a Él, se santifica; la tarea en los campos, en el taller, en la oficina, en la iglesia, equivale, si la realizan como Dios quiere, a una oración. Y también el salario es doble. Somos pagados por el valor económico producido con las manos y con el ingenio, en el plano humano; y somos pagados por los méritos de la paciencia, ascesis y desapego, conquistados en el plano divino. Uno mientras construyo una cosa, soporta el cansancio convirtiéndolo en materia de redención, construye también un tramo de su destino eterno. El hijo pródigo comienza la rehabilitación cuando se pone a trabajar, como había iniciado la degradación cuando al vivir ocioso. El aprovechamiento verdadero del trabajo y por lo tanto del trabajador acontece por la fuerte pretensión materialista de negar la participación del espíritu en la obra de las manos o de la inteligencia: por separar lo divino de lo humano, el espíritu del cuerpo, la moral de la economía, el Padre nuestro que está en los cielo por el pan nuestro que nos sirve cotidianamente en la tierra. El hombre no vive sólo de pan para el estómago: necesita también la nutrición para el alma. Rechazar al hombre atendiendo la sola instancia económica es como querer satisfacer la mitad de su hambre para que tenga hambre en la otra. El hombre-Dios ha visto y ve siempre lo divino y lo humano. No uno sólo de los dos. Y entonces porque sus pescadores huéspedes no han pescado nada durante toda la noche de fatigas y porque para él vale la norma “quien no trabaja no coma”, los invita – dado que igualmente debían comer, ellos y sus familias- a recomenzar la obra: a echar nuevamente las redes en las aguas del lago. Y ellos en Su nombre recomenzaron. Dios invita continuamente a no desanimarse, a no desesperar, pero a retomar el trabajo, siempre, en nombre Suyo. Al igual que la persona humana, la sociedad tiene necesidad de ambos trabajos, para que pueda respirar con ambos pulmones, a vivir sana y libre. Si no, agoniza, porque padece hambre corporal o hambre espiritual: sin dejar de decir que un hambre trae consigo también a la otra. Si no está el Padre en el cielo, escasea también el pan en la tierra; porque por falta de Él, los trabajadores ya no se sienten hermanos –y entonces se combaten y se roban – ; como ha sucedido y sucede contra muchos de nuestros inmigrantes que son hostilizados y rechazados por otros trabajadores». (Igino Giordani «La Via», 1952)
6 Nov 2015 | Sin categorizar
Para el 50º aniversario del Documento Conciliar “Nostra Aetate”, la mencionada expo lo valorará, mostrando un maravilloso caleidoscopio de compromiso cotidiano de consolidar la fraternidad, incrementar el diálogo y superar todo tipo de división. Famosos artistas, con talentos diversos han adherido al llamado de componer juntos, el próximo 12 de noviembre, la Jerusalemexpo2015. El evento será transmitido en streaming. Página web: http://www.jerusalemexpo2015.com/ Facebook: https://www.facebook.com/NostraAetateJerusalem/
6 Nov 2015 | Sin categorizar
El evento se articula en un Congreso (30 Junio – 1 Julio 2016) y una manifestación pública al aire libre al día siguiente (2 de Julio de 2016) mediante la cual se quiere transmitir un signo fuerte de esperanza. A través de varias intervenciones, testimonios, cantos, oraciones, se desea dar testimonio de que la unidad es posible, que la reconciliación es la puerta para la unidad en la diversidad –como se ha experimentado desde hace más de 15 años en el conjunto de Comunidades y Movimientos de varias Iglesias. La unidad es posible. Viviendo el Evangelio de Jesucristo se pueden superar las divisiones entre las personas, entre las poblaciones y partidos, entre culturas y también entre Iglesias y confesiones cristianas. Los «7 Sí» resumen el compromiso por Europa de las Comunidades y Movimientos cristianos de Juntos por Europa 2016. Programa del evento
6 Nov 2015 | Focolare Worldwide
«El 22 de agosto de 1944, perdí a mi única hermana en la tragedia naval de Tsushima maru», el barco de pasajeros hundido por un submarino americano, en donde murieron más de 1400 civiles, entre ellos, más de 700 niños. «Mi mamá, hasta su muerte a los 96 años, siguió sufriendo y repitiendo: “La guerra se me la comió”». Quien narra su historia, desde lo profundo de su corazón, es la señora Toshiko Tsuhako. Su ciudad, en la isla de Okinawa, fue el escenario, entre abril y junio de 1945, de la única batalla terrestre que se combatió en Japón, que dejó 150 mil muertos. «Tenía todavía la edad de una niña inocente cuando me encontré en medio de la trágica experiencia de la guerra, en contacto con las dolorosas heridas que ella provoca al cuerpo y al alma de las personas. Cuando tenía 12 años llegó el final de la guerra. Mi madre era de constitución frágil y como quedé de única hija me dediqué con todas mis fuerzas a tratar de sostenerla y aliviar su aflicción. Cuando tenía 16 años encontré la fe cristiana y recibí la gracia del bautismo». Siendo adulta entré en contacto con la espiritualidad de los Focolares: «Quedé muy sorprendida al escuchar que la fundadora Chiara Lubich, había entendido durante la II Guerra Mundial, que Dios la amaba inmensamente y que todos somos hermanos y hermanas que aspiran a un mundo unido, porque esta realidad coincidía con el gran sueño que llevaba dentro desde que era chica». «También si sabía que todo lo que sucede está en las manos de Dios, muchísimas veces me preguntaba: “¿por qué todavía hay guerras tan dolorosas y crueles?”, mientras que yo seguía soñando siempre con una “Familia global” donde todas las personas vivieran la gratitud recíproca y la comunión». «Para construir un mundo verdadero de paz pienso que Dios tiene necesidad de la colaboración de los hombres. Es necesario cultivar corazones que amen también a su país, pero sobre todo, almas sensibles que se donen por el bien de las personas, que sepan amar». «En este aniversario del fin de la guerra –testimonia Toshiko – renuevo mi confianza en Dios y mi compromiso de seguir por el camino de la construcción de la paz”.
5 Nov 2015 | Sin categorizar
El 28 de octubre de 1965, los Padres Conciliares, quienes ya estaban llegando a la conclusión de la histórica asamblea mundial de los obispos de la Iglesia católica, promulgaron Nostra Aetate, uno de los documentos más breves que emergieron del trabajo del Concilio. Ya transcurrió medio siglo desde aquel día y el alcance de esas breves páginas ha revelado ser profético, si pensamos que la Iglesia católica llevaba siglos afirmando con firmeza que “fuera de la Iglesia no existe salvación” – el famoso lema latino extra ecclesiam nulla salus. Benedicto XVI en febrero de 2013, pocos días después de haber anunciado su “retiro”, en una reflexión que hizo sobre el Concilio, al concluir el año del cincuentenario de su inicio, definió este documento, junto con la Gaudium et Spes y el que se refiere a la libertad religiosa, como «una trilogía muy importante, cuya importancia se ha mostrado sólo a lo largo de las décadas». En efecto, Nostra Aetate, ha abierto el horizonte del mundo cristiano hacia los otros en cuanto que son “otros”, pero su gestación, dentro de los procedimientos conciliares, no fue nada fácil. Nació por una sugerencia que el historiador judío francés Jules Isaac le hizo personalmente a Juan XXIII. El Papa le confió el esquema inicial al Cardenal Bea. Se pensaba en un documento que contribuyera a evitar que se repitieran tragedias como la Shoà, pero, después de largas y complejas discusiones, el Concilio llegó a esas pocas páginas que se dirigían a todas las religiones del mundo. En efecto, a través de un laborioso y nada fácil itinerario, el documento se abre a los principales credos religiosos, con un acento, sin duda, particular hacia el Judaísmo y el Islam. Nostra Aetate subraya que los judíos deben ser presentados positivamente: «no deben ser presentados como rechazados por Dios, ni como malditos, casi como si esto surgiera de la Sagrada Escritura» Sobre todo se excluye la responsabilidad colectiva de Israel en la muerte de Jesús. Cambia así, radicalmente, la perspectiva cristiana y católica que tenía siglos de antigüedad, podríamos decir de casi dos milenios. Al mismo tiempo emerge un gran respeto también hacia el Islam. «La Iglesia también mira con estima a los musulmanes – declara el documento- y, si en el sucederse de los siglos, no pocos disentimientos y enemistades han surgido entre cristianos y musulmanes, el sacro Concilio exhorta a todos a olvidar el pasado y a ejercitar sinceramente la mutua comprensión, además de defender y promover juntos para todos los hombres la justicia social, los valores morales, la paz y la libertad». Como se mencionó, queda claro también el reconocimiento de tradiciones como el Hinduismo y el Budismo sin olvidar las religiones tradicionales. En efecto, se afirma en el documento que “la Iglesia católica no rechaza nada de todo aquello que es santo en estas religiones”. Aquéllas que a menudo en el transcurso de la historia no habían sido reconocidas como religiones a partir de entonces fueron valoradas por la tradición católica que reconoce la presencia de la verdad y la santidad también en sus tradiciones.
En estos días se celebran una gran variedad de eventos, en distintas partes del mundo, para reflexionar sobre el valor de Nostra Aetate y sus consecuencias. Es decir, lo que este documento ha representado en el encuentro entre hombres y mujeres de distintas tradiciones religiosas. Entre todos, es particularmente significativo el que se realizó en la Pontificia Universidad Gregoriana que fue organizado por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Durante tres días, desde el 26 al 28 de octubre, casi 400 personas de distintas procedencias geográficas, culturales y religiosas, vivieron y reflexionaron juntos sobre lo ocurrido en estos cincuenta años. Estaban presentes representantes de las mayores religiones del mundo (judíos, musulmanes, hindúes, jainistas, budistas, sijistas, y representantes de la Tenri-kyo y de las religiones tradicionales africanas). Se reflexionó sobre argumentos de gran relevancia hoy: la violencia y el compromiso por la paz, el desafío de la libertad religiosa, la educación y la transmisión de valores.
El convenio fue inaugurado por el Cardenal Jean-Louis Tauran, Presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, y por el Cardenal Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Se concluyó con una rica y articulada reflexión sobre el tema: “Educar para la paz” por parte del Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado. Los participantes posteriormente asistieron a la Audiencia de la Plaza S. Pedro donde el Papa Francisco dedicó su catequesis al documento Nostra Aetate proponiendo un “itinerario” para el futuro del diálogo, alentando a trabajar juntos por los pobres, por la justicia y por el ambiente, sin olvidar la paz. Participaron en este convenio Rita Mousalem y Roberto Catalano, co-directores del Centro del Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, quienes llevaron a los presentes el saludo de María Voce y del Movimiento y brevemente trazaron los rasgos más importantes en el diálogo de los Focolares, asegurando el compromiso de sus miembros en continuar trabajando por el encuentro y la amistad entre hombres y mujeres de diversos credos. Roberto Catalano
4 Nov 2015 | Focolare Worldwide
Conectar los sueños, difundir una cultura. Se trata éste de un título programático, que eligieron para la Escuela Interamericana de Economía de Comunión que se desarrolló del 26 al 31 de octubre en la Mariápolis Ginetta (San Pablo – Brasil), el lugar que, en 1991, vio nacer de la inspiración de Chiara Lubich, el proyecto de la EdC. Fueron 60 los jóvenes participantes, provenientes de Paraguay, Argentina, México, Guatemala, Cuba, Colombia, Bolivia y Brasil. Los jóvenes dieron su decidida adhesión a aventurarse en el mundo empresarial según los principios innovadores presentados por la fundadora de los Focolares cuando nació el proyecto. Para sostener la realización de los sueños y proyectos, los empresarios presentes declararon su plena disponibilidad a acompañar con su experiencia este camino, nada fácil, que los jóvenes pretenden emprender. La propuesta fue acogida con entusiasmo. Durante la conclusión de la escuela, cada estudiante recibió de su asesor el certificado de participación. Nació así una nueva experiencia de comunión que fue llamada “Operación uno por uno”. Maria Clézia Pinto, responsable de los proyectos de la Anpecom (asociación que coordina las distintas iniciativas de la Economía de Comunión en Brasil) anunció el inicio de un Programa de apoyo económico dirigido a pequeñas empresas que trabajan en situaciones de vulnerabilidad social, ofrecen productos alimenticios o servicios a favor de la educación, la salud y la vivienda e iniciativas dirigidas al desarrollo humano o social a favor de la clases media baja, baja y las más indigentes. Se trata de un programa inspirado en iniciativas ya en curso en otras áreas del mundo, que ofrecen financiamiento y beneficios vinculados con las líneas generales de la EdC.
Dirigiéndose a sus coetáneos, en la invitación, quien trabajó en la preparación de la escuela había escrito: “No nos rendiremos ante las desigualdades y las injusticias sociales”, y lanzó un desafío: “¿Y si esta transformación empezara por tomar conciencia de qué es la pobreza, la economía, el trabajo, las relaciones interpersonales?”. Ha sido sobre estos y otros temas de gran actualidad que se desarrollaron mesas redondas y encuentros de grupo, donde los jóvenes fueron los protagonistas, junto a expertos y a empresarios con años de experiencia. Anouk Grevin, de la Comisión Internacional de la EdC, en su intervención final, dijo confidencialmente, que desde la fase preparatoria había habido una gran expectativa de que la Escuela resultara una especie de laboratorio que pudiera abrir nuevos caminos a la EdC, no sólo en América Latina, sino en el mundo.
3 Nov 2015 | Senza categoria
En el ómnibus En el ómnibus 45 que tomo todos los días para ir al trabajo sube un hombre de evidente mal humor. La gente que percibe su estado anímico, le deja lugar y se aleja. Yo en cambio, me quedo donde estoy y lo ayudo a acomodar las bolsas de nylon que trae en las manos. Mi jornada parece que se convierte en algo más luminoso. Otro día, en el mismo ómnibus, otra vez sube ese hombre. Apenas me ve, viene enseguida a saludarme. Y esto sigue sucediendo. Basta con hacer muy poco para que el otro, cualquier prójimo que encuentro en mi jornada, se sienta escuchado y amado. E. M. Hungría
Tatuajes En el tren, me siento al lado de una chica y un chico que están cubiertos de tatuajes de carácter satánico. Mi propensión a buscar el lado positivo en los demás me hace pensar que los dos tendrán un motivo para exhibir ciertos símbolos. Después de un momento de duda, me animo y les pregunto por el sentido de esos tatuajes. Sus ojos se encienden. Se alternan en sus respuestas, pero con mucha dulzura me dicen: «Le agradecemos por esta pregunta. En general la gente nos juzga y en el mejor de los casos, ni nos mira. No somos lo que aparentamos, sólo queremos darle una cachetada a esta sociedad paralizada y sin médula espinal». M.I. – Francia Un cochecito para Jamal Era un domingo por la tarde. Jamal, un conocido mío que es obrero marroquí, me había traido manzanas. Hablando con él, me enteré de que en diciembre iba a tener un hijo. Pero no tenía nada de las cosas necesarias para el bebé y sobre todo, necesitaba un cochecito. Después de haberlo escuchado atentamente, se me ocurrió una idea: «¿Por qué no le pedimos entre los dos ayuda a Dios? Él es el mismo para todos, lo puedes llamar con otro nombre, pero es siempre Dios. El sabrá qué hacer para conseguir el cochecito». A Jamal le gustó la propuesta. Estábamos en el patio, afuera; levantamos los ojos al cielo y rezamos así: «Señor Dios, haznos llegar un cochecito. Ocúpate tú». Éramos un joven musulmán y una mujer católica. Dos credos distintos, sin embargo estábamos unidos al pedir. Dios escuchó nuestra oración: el jueves siguiente llegó el cochecito que habíamos pedido. M. – Italia
2 Nov 2015 | Sin categorizar
1 Nov 2015 | Sin categorizar
«¿Quiénes son los santos? No son figuras superhumanas inalcanzables de una cristiandad que pretende incomodar, abatir a los mediocres, no están en cimas supremas, inaccesibles a tal punto, que, para personas como nosotros, es mejor quedarnos donde estamos y `arreglarnos’ en lo plano. Los santos son los pequeños, los realmente pequeños. Ésos que Jesús proclama beatos en el Discurso de la Montaña, los pobres y los afligidos, los mansos y aquellos que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos y los puros de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos por causa de la justicia. Personas que se ponen a sí mismas y su propio destino en las manos de Dios – y así la mano de Dios está libre de hacer de su destino algo que sea una bendición para el mundo. Viven cerca de Dios y viven por nosotros – y nosotros podemos vivir con ellos. Su ejemplo es un pasado que nos arrastra, su vida cerca de Dios es presente que nos acoge en una comunión a la que la muerte no puede poner límites, su bienaventuranza es futuro que nos invita y nos infunde coraje» Klaus Hemmerle, La luce dentro le cose, Editorial Città Nuova, 1998, pág. 339
31 Oct 2015 | Sin categorizar
Es en el espíritu de un fecundo trabajo ecuménico que se desarrolló en la pequeña ciudad alemana de Zwochau, el pasado 12 de septiembre, un encuentro en el que participaron alrededor de 80 cristianos de distintas denominaciones. Ya en su visita a Zwochau en el 2013 la presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce, había expresado el deseo de conocer mejor a Martín Lutero y a los fieles luteranos; y más recientemente, del intercambio de correspondencia, en mayo pasado, entre el Cardenal Marx – Presidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia católica Alemana- y el obispo Bedford Strohm – responsable del Consejo de la Iglesia evangélica de Alemania-, se presentó la propuesta de llevar adelante iniciativas conjuntas en vista de los 500 años de la Reforma, que se recordará en el 2017. Son dos las líneas de reflexión pensadas para la jornada. La primera, guiada por el teólogo luterano Florian Zobel, estuvo centrada en la figura de Lutero y su vida, y puso en evidencia varios aspectos poco conocidos, concluyó con las palabras del Papa Benedicto XVI, quien dijo: “Para Lutero la teología no era una cuestión académica, sino la lucha interior consigo mismo (…) Él se preguntaba: ¿Cuál es la posición de Dios hacia mí, quién soy yo delante de Dios? (…) Pienso que éste es el primer llamado que deberíamos sentir al encontrarnos con Martín Lutero”. La segunda reflexión estuvo a cargo del teólogo católico e investigador sobre Lutero Hubertus Blaumeiser. Estuvo centrada en la espiritualidad del monje reformador y, en especial, en la “teología de la cruz” y el significado del término “Reforma” que se deriva: “No solamente una transformación o mejoría según un plan personal –afirmó- sino un nuevo inicio, a partir de las raíces. Vale decir, un regreso a la Escritura (…) al evangelio de la gracia de Dios y a una nueva elección de una vida con y por Cristo Crucificado”. En la tarde tuvo lugar una mesa redonda moderada por Hermann Schweers, con el pastor luterano Axel Meissner de Schkeuditz e con el obispo emérito Joachim Reinelt de Dresda: fueron numerosas las intervenciones del público, se refirieron a temas relevantes como la importancia del trabajo ecuménico en una sociedad no creyente y el significado de la Reforma hoy. La jornada se concluyó con una celebración ecuménica.

Pastor Jens-Martin Kruse. Foto: Harald Krille
También en Italia, el camino ecuménico ciertamente no está detenido: el Papa Francisco visitará la Iglesia de Cristo –“casa” de los luteranos en Roma- el próximo 15 de noviembre. Será acogido por el pastor Jens-Martin Kruse, quien en una entrevista de la agencia de noticias Sir definió al Papa como “nuestro obispo”. No en sentido jurídico sino simbólico. Nosotros luteranos de Roma siempre hemos tenido una relación muy cercana con los Papas. También en este momento, tan difícil para el mundo, según mi parecer el Papa es el portavoz de los cristianos”.
30 Oct 2015 | Focolare Worldwide, Senza categoria
El deporte, ¿puede colaborar en la construcción de un mundo más unido? ¿Puede ser un campo de acción e instrumento de unidad entre las personas y los pueblos? Éstas son algunas de las preguntas que motivaron a los fundadores de Sportmeet, a partir de su pasión común por el deporte. «No tenemos la pretensión de tener la verdad en el bolsillo, nos pusimos a buscar las personas, las experiencias del mundo del deporte que nos pudiesen ayudar en este trabajo, del cual surgieron en estos años, en síntesis, tres elementos que califican la identidad de Sportmeet: la alta consideración del deporte como un fenómeno significativo de la sociedad; la capacidad y el objetivo de reunir a las más distintas categorías de personas aficionadas al deporte; el desafío de conjugar teoría y práctica en un contexto que en cambio tiende a mantener separados a quienes estudian de quienes practican algún deporte». Éstos son algunos párrafos de la intervención con la que Paolo Cipolli, presidente de ‘Sportmeet for a United World’, inauguró el séptimo convenio organizado por la red de Sportmeet en Crizevci (Croacia). Es decir, mirar el deporte en diálogo con la cultura contemporánea, convencidos de que puede dar su contribución específica, estimulante y positiva a la cultura y a la construcción de una ciudadanía activa y responsable.
Los participantes eran un centenar – directores, profesores de ciencias motoras, pedagogos, atletas, responsables de clubes deportivos, árbitros, educadores, estudiantes universitarios, periodistas deportivos; casi todos eran de convicciones no religiosas-. Provenían de varias regiones de Croacia y de Serbia. Se encontraron del 2 al 4 de octubre en la ciudadela “Mariápolis Faro”, en Croacia. Estaban presentes las instituciones, regionales y locales que patrocinaron y financiaron el Convenio, la TV nacional, la radio local y el atleta Branko Zorko, maratonista, tricampeón olímpico mundial en la carrera de 1500 metros, nativo del lugar y hace tiempo vinculado con Sportmeet. El tema “Tiempo libre como recurso para las jóvenes generaciones”, mostró los grandes cambios y riesgos que derivan del uso masivo de internet y de la difusión de las nuevas tecnologías, como subrayó con claridad y apasionada preocupación Mirna Andrijasevic de la Facultad de Ciencias Motrices de Zagreb. Alexandar Ivanosky de la Facultad privada de Deporte y Salud de Belgrado (Serbia) subrayó la importancia de la presencia de los adultos, llamados al desafío de buscar un vínculo creativo con los jóvenes –quienes a menudo se encuentran solos ante poderosos estímulos de la tecnología y de las redes sociales-. Milan Čapalija, psiquiatra y Majda Fajdetic, pedagoga del Ministerio de Educación de Zabreb, resaltaron diversas metodologías de promoción de una acción pedagógica que pueda revalorar la contribución del juego y del deporte. Hubo distintos talleres con experiencias de interacción práctica, los cuales concluyeron con un momento de juego junto con los jóvenes de un colegio en la hermosa plaza central de la ciudad. Fue un taller experimental y al mismo tiempo una ocasión para hacer la experiencia de lo que es característico de Sportmeet: el diálogo como recurso y oportunidad imprescindible para promover una nueva cultura del deporte. Como testimonio del clima de respeto y confianza que ha ido creciendo en estos años, Alexander Ivanosky (Serbia) puso en evidencia la capacidad del deporte croato de destacarse en los juegos de equipo y solicitó una interacción aún más estrecha para compartir el espíritu de fraternidad que anima a este grupo en los Balcanes y en otros lugares. Al final se comunicó la fecha de la próxima Escuela de Verano 2016 que se realizará, del 14 al 17 de julio, en la misma ciudad de Krizevci.
29 Oct 2015 | Sin categorizar
Con ocasión del cincuentenario de la Declaración conciliar Gravissimum educationis se desarrollará en Roma en Congreso mundial “Educar hoy y mañana. Una pasión que se renueva”, promovido por la Congregación para la Educación Católica. En el Congreso participarán todas las personas que están involucradas en la misión educativa en las escuelas y universidades católicas de todo el mundo. Con una mirada global, se pretende reflexionar sobre el aporte que la comunidad cristiana puede ofrecer en contextos multiculturales y multireligiosos en rápida transformación. La actual emergencia educativa y social exige una renovación de las propuestas formativas para que sean capaces de transformar la realidad, de acuerdo al alcance y a las exigencias de los niños, adolescentes y jóvenes. Están previstas conferencias, testimonios y mesas redondas con expertos internacionales. El Congreso está estructurado en tres sesiones:
- la sesión inaugural (18 de noviembre, en el Aula Pablo VI, Ciudad del Vaticano)
- la sesión central, dividida en dos sub sesiones: “Escuela y Universidad” (19-20 de noviembre, en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo) y el Congreso OIEC (en el Auditorio dei Via della Conciliazione – Roma)
- la sesión conclusiva (21 de noviembre, en el Aula Pablo VI, Ciudad del Vaticano) con la participación e intervención del Papa Francisco.
En la sesión conclusiva, ante el Santo Padre, será presentada la propuesta pedagógica Aprendizaje y Servicio. La misma ha tomado de la Pedagogía de Comunión de Chiara Lubich algunos de sus fundamentos filosóficos y metodológicos, como uno de los itinerarios formativos certificados que la Congregación para la Educación Católica aconsejará a las instituciones educativas de todo el mundo.
29 Oct 2015 | Sin categorizar
«Dentro de un mes recibiré en Constantinopla a los obispos amigos del Movimiento»: es el mismo Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomé I quien anunció a la prensa el próximo Congreso de los Obispos de varias Iglesias amigos de los Focolares, que tendrá lugar en Estambul del 25 al 30 de noviembre próximos. El anuncio lo suscitó una entrevista concedida enseguida después de la entrega del doctorado honoris causa en cultura de la unidad, el 26 de octubre pasado, en Loppiano, por parte del Instituto Universitario Sophia. «Tendremos una reunión en Halki –prosiguió- en la escuela de Teología y allí tendremos la posibilidad de recordar todos juntos a Chiara Lubich y rezar por el descanso de su alma, y de expresar nuestras experiencias y nuestra voluntad de trabajar por la unidad de las Iglesias. Nosotros, como iglesia de Constantinopla, estamos felices, estamos listos para acogerlos, e intercambiar nuestras experiencias y contracambiar el beso de la paz entre Oriente y Occidente».
29 Oct 2015 | Sin categorizar
Acogerse los unos a los otros, del temor a la confianza. Es el título, pero también el auspicio de la Asamblea europea de Religiones por la Paz (RfP), el organismo que reúne a los líderes religiosos a nivel mundial, y del cual Maria Voce es una de los co-presidentes, para caminar juntos en la búsqueda de la paz y de la justicia. En este periodo Religions for Peace está comprometida – entre otras cosas – en una campaña mundial, el proyecto Faiths for Earth (Religiones para la Tierra). «Una iniciativa importantísima» – declara – porque «la humanidad tiene que enfrentar un desafío a nivel planetario y con poquísimo tiempo disponible. Las religiones están llamadas a pasar a la acción una vez más, a convencer a los potentes de las naciones para que intervengan. Veo una providencial sintonía con la carta encíclica del Papa Francisco “Laudato si’”, que ha suscitado un gran interés mundial». En su intervención durante la apertura de los trabajos, el 29 de octubre, la presidente de los Focolares vuelve a referirse a los acontecimientos recientes que han transformado el rostro de Europa. Frente al «océano de “refugiados” y emigrantes, sin precedentes», «fenómeno que, numéricamente, supera con creces los millones de personas sin hogar que dejó la Segunda Guerra Mundial», Maria Voce evidencia la situación dramática que «provoca en nosotros cada vez más desaliento, perplejidad, malestar». Entre las causas identificadas, también las «dramáticas y discutibles intervenciones militares que han trastornado naciones enteras del Norte de África, de Oriente Medio, de África subsahariana y otros conflictos aún en pleno desarrollo. Y los Países europeos ciertamente no dejan de tener alguna culpa frente a estos conflictos». Suscita preocupación «la profunda crisis de identidad del continente, que impide afrontar de modo coordinado y unitario estas emergencias» y la constatación que «con frecuencia estas personas que huyen del hambre y de la guerra están al centro de disputas, suscitan reacciones nacionalistas» y son «instrumentalizadas para cálculos estratégicos». Y he aquí que intervienen los «creyentes, pertenecientes a los más distintos credos religiosos, junto a todos los hombres y mujeres de buena voluntad». «Sin lugar a dudas somos diferentes – afirma Maria Voce – pero permanecemos todos unidos por el mismo imperativo, ratificado por la “Regla de Oro” diseminada y repetida en todas nuestras Escrituras: “¡Haz a los demás lo que querrías que los demás te hicieran a ti!” Una referencia ética y espiritual olvidada muy a menudo, que el Papa Francisco ha propuesto como verdadero paradigma socio-político en su discurso al Congreso de los Estados Unidos». Una Regla que «nos interpela delante de estos dramas, invitándonos como líderes, como comunidad, como individuos, a un compromiso común, concreto, constante, heroico si es necesario, para salir al encuentro de las multitudes de humanidad que sufre». Y abre un camino de esperanza en el rol de las religiones, porque, afirma «precisamente la religión, desde hace siglos relegada a la esfera privada de la vida de los individuos y de las comunidades, se ha vuelto a poner de moda dentro de la vida pública de nuestros Países», como «protagonista en la construcción de un mundo de paz». «Ésta es la extraordinaria aventura que nos ha sido dada para vivirla en nuestros días y Religions for Peace es una plataforma providencial. Cada uno de nosotros tiene una función bien precisa en su vasto engranaje. Somos una comunidad internacional, intercultural e interreligiosa, muy bonita, hecha una familia también, y sobre todo, por el común ideal», apoyado sobre algunos pilares fundamentales: la unidad en la diversidad, la reciprocidad en las relaciones, la igualdad en la común dignidad humana. Sobre esta «sólida base» será posible «ofrecer una aportación eficaz para la paz y la reconciliación en Europa, y ponerse «un punto de llegada, un objetivo, una meta, que se alcanza tras un largo, y a menudo fatigoso, camino. Y la meta es: la humanidad en el designio de Dios, realizado, es decir, la fraternidad universal».
29 Oct 2015 | Palabra de vida, Sin categorizar
Es la última y sentida oración que Jesús le dirige al Padre. Sabe que está pidiendo lo que más le importa a Él, pues Dios había creado a la humanidad como familia suya, con la cual compartir todo bien, su misma vida divina. Y ¿qué ansían los padres para sus hijos sino que se quieran, se ayuden y vivan unidos entre sí? Y ¿qué mayor disgusto que el verlos divididos por envidias e intereses económicos hasta dejar de hablarse? También Dios ha soñado desde toda la eternidad con una familia unida en la comunión de amor de los hijos con Él y entre ellos. El dramático relato de los orígenes nos habla del pecado y de la progresiva desintegración de la familia humana. Como leemos en el libro del Génesis, el hombre acusa a la mujer, Caín mata a su hermano, Lamec se jacta de su desmesurada venganza, Babel provoca la incomprensión y la dispersión de los pueblos… El proyecto de Dios parece haber fracasado. Sin embargo, Él no se da por vencido, sino que persigue con tenacidad la reunificación de su familia. La historia se reanuda con Noé, con la elección de Abrahán, con el nacimiento del pueblo elegido; y finalmente decide mandar a su Hijo a la tierra, al que encomienda una gran misión: congregar en una sola familia a sus hijos dispersos, reunir a las ovejas perdidas en un solo rebaño, derribar los muros de separación y de enemistad entre los pueblos para formar un único pueblo nuevo (cf. Ef 2, 14-16). Dios no deja de soñar con la unidad, y por eso Jesús se la pide como el regalo más grande que pueda implorar para todos nosotros: «Te pido, Padre,… …para que todos sean uno». Toda familia lleva la huella de los padres. Lo mismo la familia creada por Dios. Dios es Amor no sólo porque ama a su criatura; es Amor en sí mismo, en la reciprocidad del darse y de la comunión por parte de cada una de las tres divinas Personas respecto a las demás. Por eso, cuando creó a la humanidad, la modeló a su imagen y semejanza e imprimió en ella su misma capacidad de relación, de modo que cada persona viva en la entrega recíproca de sí. La frase completa de la oración que queremos vivir este mes dice: «para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros». El modelo de nuestra unidad es nada menos que la unidad existente entre el Padre y Jesús. Parece imposible de tan profunda como es. Y sin embargo, se hace posible por ese cómo, que significa también porque: podemos estar unidos como están unidos el Padre y Jesús precisamente porque nos incluyen en su misma unidad, nos la regalan. «…para que todos sean uno». Ésta es precisamente la obra de Jesús: hacer de todos nosotros uno, como Él lo es con el Padre, una sola familia, un solo pueblo. Para esto se hizo uno de nosotros, cargó con nuestras divisiones y nuestros pecados y los clavó en la cruz. Él mismo nos indicó el camino que iba a recorrer para llevarnos a la unidad: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí» (Jn 12, 32). Como había profetizado el sumo sacerdote, «iba a morir […] para reunir a los hijos de Dios dispersos» (Jn 11, 52). En su misterio de muerte y resurrección «recapituló todas las cosas en sí» (cf. Ef 1, 10), regeneró la unidad rota por el pecado, recompuso la familia en torno al Padre y nos hizo de nuevo hermanos y hermanas entre nosotros. Jesús cumplió su misión. Ahora queda nuestra parte, nuestra adhesión, nuestro «sí» a su oración: «…para que todos sean uno». ¿Cuál es nuestra aportación al cumplimiento de esta oración? Ante todo, hacerla nuestra. Podemos prestar labios y corazón a Jesús para que continúe dirigiendo estas palabras al Padre y repetir cada día con confianza su oración. La unidad es un don de lo Alto que hay que pedir con fe sin cansarnos nunca. Además debe permanecer siempre en nuestros pensamientos y deseos. Si éste es el sueño de Dios, queremos que sea también nuestro sueño. De vez en cuando, antes de cualquier decisión, de cada opción, podríamos preguntarnos: ¿sirve para construir la unidad; es lo mejor con vistas a la unidad? Y deberíamos acudir allá donde las desuniones sean más evidentes y cargar con ellas, como hizo Jesús. Pueden ser roces en la familia o entre personas que conocemos, tensiones que se viven en el barrio, desacuerdos en el trabajo, en la parroquia, entre las Iglesias. No huyamos de las discordias e incomprensiones, no permanezcamos indiferentes; llevemos allí nuestro amor a base de escucha, de atención al otro, de compartir el dolor que brota de esa herida. Y sobre todo, vivamos en unidad con todos los que estén dispuestos a compartir el ideal de Jesús y su oración, sin dar importancia a malentendidos o discrepancias, contentándonos con lo «menos perfecto en unidad antes que lo más perfecto sin unidad», aceptando con alegría las diferencias e incluso considerándolas una riqueza para una unidad que nunca implica reducción a la uniformidad. Sí, a veces esto nos clavará en la cruz, pero ese es precisamente el camino que Jesús eligió para recomponer la unidad de la familia humana, el camino que también nosotros queremos recorrer con Él.
Fabio Ciardi
29 Oct 2015 | Focolare Worldwide
El espectáculo musical “Life, love, light”, inspirado en la vida de la beata Chiara Luce Badano, ha llegado a Perú: el pasado 10 de octubre, pocos días después del aniversario de la beatificación de la joven de Sassello, fue presentada la obra en Lima. Los jóvenes del Movimiento de los Focolares desde hacía algunos meses se habían puesto en contacto con sus coetáneos españoles –que en Burgos habían montado este espectáculo en su idioma- a fin de obtener los materiales necesarios. Y gracias a la colaboración de la Municipalidad de Villaregia, de las Misioneras Identes y de algunos profesionales asumieron la preparación del musical, que en efecto, como ellos mismos dijeron: “era una obra que superaba nuestras fuerzas”.
En su realización participaron 75 jóvenes, tanto de los Focolares como de otras agrupaciones. No faltaron una serie de “afortunadas coincidencias” en las que estos muchachos han visto la mano de la Providencia, materializada en la disponibilidad de una sala con centenares de lugares en un renombrado barrio de Lima; la alimentación para todo el equipo gracias a la generosidad de un adherente del Movimiento y las entrevistas efectuadas por dos canales de televisión, sumadas a la grabación de todo el espectáculo, por parte de uno de estos medios, para poder transmitirlo en diferido.
También los quinientos espectadores fueron generosos: la entrada era libre, pero con una invitación a ofrecer alimentos no perecederos –que llegaron en gran cantidad-. Los mismos fueron destinados a las personas que ayuda la Comunidad de Villaregia. El espectáculo propiamente dicho fue un gran éxito según los testimonios de los concurrentes, que tuvieron oportunidad de descubrir y valorar los muchos talentos en acción. Especialmente impactante fue el testimonio de la madre de una chica de 13 años aquejada por una grave depresión, quien afirmó: “Han cambiado la vida de mi hija”.
La función concluyó con el mensaje enviado por los padres de la joven beata, Ruggero y María Teresa Badano, quienes agradecieron por lo realizado. “Su tensión a la santidad y la fidelidad a los valores del Evangelio – escribieron – han guiado a Chiara Luce aún en los momentos más difíciles de su existencia, y estamos convencidos de que los inspirarán también a ustedes. Porque –como repetía su madre espiritual Chiara Lubich– “tienen una sola vida y vale la pena emplearla bien”.
28 Oct 2015 | Focolare Worldwide

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«Estoy muy contento de estar aquí en la ciudadela de Loppiano. La razón es que fui nombrado doctor honoris causa y vine aqui para la ceremonia. Al mismo tiempo es una lindísima coincidencia: la ciudadela de Loppiano celebra los 50 años de su fundación por Chiara Lubich, de venerada memoria. Y yo, como amigo del Movimiento de los Focolares participo de la alegría de este aniversario. Es normal y natural que me sienta feliz y conmovido de recibir el primer doctorado honoris causa que el Instituto Universitario Sophia ha querido otorgar a alguien. ¡Soy el primero y estoy feliz! Pero la alegría y la felicidad más grande la he sentido, más que por el doctorado, por el mensaje que el Papa Francisco, mi hermano muy amado, me ha querido dirigir. A través de este mensaje el Papa quiso honrarme una vez más. Su gran persona quiso expresar también en esta ocasión la determinación de trabajar cada vez más por la unidad de nuestras iglesias hermanas. Por parte del Patriarcado ecuménico, estoy feliz de poder asegurar a Su Santidad y a todos ustedes que me escuchan, la análogo determinación de nuestra Iglesia de Constantinopla de hacer progresar el diálogo ecuménico en general, pero especialmente entre la iglesia ortodoxa y la iglesia católica. Porque nosotros somos Iglesias hermanas, tenemos muchas cosas en común, estamos más cerca entre nosotros que otras iglesias y denominaciones cristianas y por lo tanto debemos avanzar. Este fue el mensaje que el Papa nos dio cuando vino a Constantinopla el año pasado para nuestra fiesta patronal. Este es el deseo común que hemos expresado en Jerusalén en mayo del 2014 cuando nos encontramos en Tierra Santa para celebrar y subrayar el 50º aniversario del encuentro histórico de nuestros antecesores. 
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Ya al comienzo de su Pontificado, cuando tuve la alegría de estar presente en la ceremonia de inicio del mismo y tuvimos una media hora de encuentro privado, nos dijimos que debíamos trabajar y rezar intensamente por la unidad de nuestras iglesias, por la recomposición de la unidad del cuerpo de Cristo que es la Iglesia. ¡Esta noche, advierto su determinación, renovada, a través de su mensaje y me siento contentísimo! Volveré a Estambul más fuerte, más seguro de que en Roma tengo un hermano que desea trabajar con nosotros y rezar para acelerar la unidad de nuestras Iglesias». Nos estamos acercando a los 50 años del primer encuentro entre el Patriarca Athenagoras y Chiara Lubich en Estambul. Era el 13 de junio de 1967… «Uno de los ideales del Movimiento de los Focolares es la unidad de la Iglesia. Chiara y sus colaboradores trabajaron mucho. Ella visitó 23 veces a Athenagoras en Constantinopla. Después se reunió con Dimitrios y posteriormente conmigo. En el 2008 visité a Chiara en el hospital Gemelli, pocos días antes de su muerte. Estoy seguro de que esta noche Chiara está con nosotros, sin duda que está con nosotros, con su presencia espiritual y con su oración. Se alegra con nosotros y reza por la unidad de nuestras Iglesias. Dentro de un mes recibiré en Constantinopla a los obispos amigos del Movimiento. Tendremos una reunión en Halki, en la escuela de Teología y allí tendremos la ocasión de recordar todos juntos a Chiara y rezar por el reposo de su alma y podremos expresar nuestras experiencias y nuestra voluntad de trabajar por la unidad de las Iglesias. Nosotros como Iglesia de Constantinopla, estamos felices, estamoslistos para recibirlos, e intercambiar nuestras experiencias y también el beso de la paz entre Oriente y Occidente».
28 Oct 2015 | Sin categorizar

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El Patriarca Bartolomé I hizo un recorrido histórico del camino ecuménico, según su parecer ¿cuáles son sus nuevas expresiones? «Las nuevas expresiones son básicamente dos: la primera es la palabra fraternidad entre el Papa Francisco y el Patriarca Bartolomé. El mensaje que el Santo Padre le mandó a Bartolomé llegó a lo más profundo del corazón del Patriarca, quien respondió invocando la oración ad multos annos para el Papa Francisco, para llevar este camino de unidad. Y la segunda expresión nueva que me ha impresionado mucho es “unidad en la diversidad”, que entre otras cosas es un lema de muchas intervenciones del Papa Francisco, y subraya que el Evangelio no es uniformidad, sino valoración de las diferencias. Las diferencias son unidad precisamente en la medida en la que, proviniendo de la misma naciente, se ponen en relación entre ellas y saben descubrir recíprocamente los dones de los que cada uno es portador. Por lo tanto la diversidad es la flor de la unidad, cuando se vive como relación, es decir como fraternidad, como comunión. Éstas son, me parece, dos expresiones muy fuertes, muy nuevas, que resuenan con especial eficacia por el eco que tuvieron en la gran multitud presente -1400 personas- que subrayaron los momentos fundamentales de las intervenciones con nutridos aplausos, aplausos que venían del corazón». En un mundo donde se levantan barreras en nombre de la diversidad y del no reconocimiento del otro, ¿cuál es la responsabilidad de los cristianos de hoy? «Una responsabilidad única, porque en el fondo ha sido sólo Jesús quien ha traído a la historia de la humanidad un modelo de unidad que es capaz de mantener unidas las diferencias y las sabe valorar. Ninguna visión humana, ninguna ideología ha logrado poner juntas la unidad y la diversidad. O han buscado la uniformidad o han caído en la anarquía. Jesús nos enseña el camino, estrecho, difícil, que al final pasa por la cruz, pero que lleva a la resurrección, a la transfiguración de las diferencias en unidad. Ésta es la perla del Evangelio, la unidad en la diversidad, la comunión, la Santísima Trinidad encarnada en las relaciones con todos, empezando por los pobres, los últimos, como recuerda el Papa». Esta visión suya desde la Trinidad para entender cómo orientarse en dirección a la unidad en la diversidad hace recordar fuertemente el carisma de Chiara Lubich, y su visión de las “relaciones trinitarias” como paradigma según el cual poder caminar… «El Instituto universitario Sophia nació de la inspiración de Chiara cuando advirtió que había llegado el momento de que el carisma, que Dios le había donado, y que había hecho nacer la experiencia tan universal del Movimiento de los Focolares, se convirtiera también en una expresión cultural. Porque siempre se necesitan mediaciones, paradigmas – come dice el Papa Francisco, una revolución cultural-, para saber encauzar la existencia hacia nuevas fronteras. Por eso nació el Instituto Universitario Sophia, que es una criatura joven, pequeña, que conoce todos los límites de quien está iniciando y de las fuerzas humanas, pero que experimenta también la grandeza del Espíritu de Dios, del carisma de la unidad, del ut unum sint que es la clave de nuestro tiempo. Entonces nuestro compromiso consiste en elaborar culturalmente, con profecía, con visión, con realismo, el significado de este paradigma de la unidad en la diversidad en la Política (la política de la fraternidad), en la Economía (la Economía de Comunión), a nivel filosófico (el respeto por la alteridad), en todos los campos. Me parece que esta sintonía tan profunda es lo que nos dice el papa Francisco (la mística del nosotros, una Iglesia en salida), el Patriarca Bartolomé (la unidad en la diversidad) y el carisma de la unidad, que es un don para este tiempo, para caminar juntos. El Espíritu Santo es un artista, disemina hasta el infinito dones de todo tipo pero apunta a un proyecto bien preciso: hoy se trata de sanar estos conflictos, estas fracturas que hay en la humanidad, para hacer germinar lo positivo que hay, y son muchísimas cosas. Por lo tanto debe ser un laboratorio de esperanza». Fuente: Entrevista concedida a varios medios, después de la entrega del doctorado h.c. al Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I.
27 Oct 2015 | Sin categorizar
«El Patriarca Bartolomé es heredero del gran Patriarca Atenágoras, quien tenía verdaderamente la pasión por la unidad, que en él era casi una visión profética pero que no logró realizar. Esta misma pasión ha sido transmitida al Patriarca Bartolomé quien no deja perder ninguna ocasión para animar la unidad en el seno de las Iglesias ortodoxas, precisamente para poder hablar juntos, con una voz en cierto sentido sinodal y, antes aún lo hace con la Iglesia de Roma por la que siente amor y estima particulares, así como por el Papa Francisco; de muchas maneras subraya cómo está vigente, vivo, el caminar juntos. Me parece que estamos verdaderamente en un momento feliz porque hay un impulso que viene de los jefes de nuestras Iglesias y que no puede dejar de producir frutos. Habrá también resistencias, como ha dicho el Papa Francisco en la conclusión del Sínodo, pero está el Espíritu Santo que ayuda, que ciertamente impulsa hacia la unidad de las Iglesias. Pensamos que es un momento feliz y que este reconocimiento es un paso importante, concreto, en este camino». En su discurso, el Patriarca dijo precisamente qué es la unidad, que es distinta de la unión, que es distinta de la unicidad, y ha subrayado lo que se pide el hombre de hoy: formar una cultura de la unidad en la diversidad, diversidad como riqueza, que es un concepto muy presente en el carisma vivido por Chiara Lubich. ¿Nos podría explicar mejor de qué manera actuarlo
«Chiara siempre nos ha recordado que el camino de las iglesias está guiado por el Espíritu Santo, y que por lo tanto, Él seguramente ha hecho madurar en cada iglesia dones que sirven para la unidad de las iglesias y de toda la cristiandad, y que pueden servir si son puestos en común. Estos dones no igualan sino que respetan las diversidades, precisamente porque en esta diversidad se reconoce una gran riqueza que no hace otra cosa que embellecer a la Iglesia, como Jesús la quería. Por lo tanto no es uniformidad, sino unidad en la diversidad. Chiara nos decía que el modelo altísimo es la unidad que une a la Santísima Trinidad, donde el Padre es tal porque no es el Hijo, el Hijo es tal porque no es el Padre pero el amor que está entre el Padre y el Hijo genera al Espíritu Santo que es el tercero en esta dimensión trinitaria, pero también es el primero porque une al Padre y al Hijo. Y esto es posible porque cada una de las tres Personas de la Santísima Trinidad se pierde completamente en la otra. Asimismo, en el camino de las iglesias se requiere precisamente esto, es decir, que cada una sea capaz de perderse completamente en las otras iglesias: lo que significa donar totalmente la propia riqueza y dejarse enriquecer también por las riquezas de las otras. Por lo tanto saber ser amor, para construir esa Iglesia de Cristo en la que cada cristiano, de cualquier comunidad eclesial de pertenencia, se sienta verdaderamente partícipe del cuerpo de Cristo». ¿Del reconocimiento de esta realidad, nacen perspectivas que se puedan abrir camino? «A propósito se hablaba con el Patriarca de una eventual posibilidad de instituir en el Instituto Universitario Sophia una cátedra en la que juntos, es decir de la parte católica y de la parte ortodoxa, se estudien las grandes figuras de Chiara Lubich y del Patriarca Atenágoras, y que se trate de descubrir la contribución de estas figuras que, en el encuentro de sus respectivos carismas, han aportado y pueden aportar en este camino de unidad». (De la Radio Vaticana) http://www.news.va/it/news/papa-dottorato-a-bartolomeo-i-contributo-al-cammin
27 Oct 2015 | Focolare Worldwide

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El 26 de octubre, Bartolomé I hizo un recorrido de las relaciones entre las dos iglesias “hermanas”, en su lectio magistralis después de la entrega del título de doctor en Cultura de la Unidad por parte del Instituto Universitario Sophia.. Son relaciones que quedaron marcadas por signos de incomprensiones que desde hace tiempo han emprendido el camino hacia la unidad, desde que se revocaron las excomuniones recíprocas y los pasos dados por figuras de relieve como Pablo VI y Atenágoras I, de quien Bartolomé recoge hoy la herencia. Sigue el camino con el Papa Francisco, quien recientemente hizo un llamado precisamente sobre el valor de la “sinodalidad” como elemento clave para guiar la Iglesia de Cristo. Han sido varias las ocasiones en las que se ha evidenciado la sintonía entre el Papa y el Patriarca. En su mensaje, leído por el Card. Betori, el Papa Francisco se dirige “al amado hermano Bartolomé” para subrayar el “camino común de nuestras iglesias hacia la unidad plena y visible, hacia la cual –escribe- apuntamos con dedicación y perseverancia”. Fue un mensaje que llegó profundamente al corazón del Patriarca, quien manifestó que estaba “muy feliz” y dijo que “regresaba a Estambul más fuerte, más seguro” por el hecho de tener en Roma “un hermano que quiere trabajar con nosotros y rezar para acelerar la unidad de nuestras iglesias” y al cual responder enviando el “Beso de la paz” e invocando la oración ad multos annos por el Papa Francisco. 
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Se respira la historia, la que ha visto la “falta de reconocimiento del otro como cristiano”, hasta llegar a los “protagonistas de la nueva primavera de la Iglesia, aquéllos que hacen de la unidad el centro de la propia acción pastoral por el bien de todos”, con el único deseo de “hacer que avancen los caminos de Dios”. Se respira futuro, en el que tanto la Iglesia como las instituciones humanas entenderán que “las diversidades son un don y no una contraposición, una riqueza y no un desequilibrio, vida y no muerte”, como dijo el Patriarca en su discurso. Estamos en la ciudadela del Movimiento de los Focolares en Loppiano, donde tiene su sede el Instituto Universitario Sophia. Con la solemne ceremonia se inaugura el 8° año académico. Con motivo del excepcional evento –la presencia de Su Santidad Bartolomé I- están presentes, más de mil personas, varias delegaciones de la Iglesia ortodoxa, representantes de la Iglesia católica, autoridades civiles, docentes de varios ateneos vinculados a Sophia, una comunidad musulmana. Se registraron a su vez, más de 4mil accesos a la directa por Internet. 
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El reconocimiento que se le atribuyó al Patriarca de Constantinopla, expresa la gratitud “por ese entramado paciente, valiente y laborioso de una Cultura de la Unidad”, del que es un “protagonista, amado y escuchado en la escena internacional, del diálogo en vista de la plena unidad entre las Iglesias, del encuentro entre diversas tradiciones y experiencias religiosas, en la cooperación entre hombres y mujeres de todas las convicciones que caminan por los senderos de la fraternidad”, dijo el Prof. Piero Coda, Rector del Instituto. En una entrevista al margen afirma además –explicando la cultura de la unidad- que no se trata de una utopía, sino de una “inspiración, mediante la cual Chiara Lubich comprendió que el carisma de la unidad, que Dios le había donado, podía llegar a ser también una expresión cultural, para saber encauzar la existencia hacia nuevas fronteras, motivo por el cual nació el Instituto Universitario Sophia”. María Voce, presidente de los Focolares, en nombre de todo el Movimiento, expresó al Patriarca la alegría y el honor de haberlo podido recibir en la ciudadela de Loppiano, subrayando el papel de relieve que los Focolares le atribuyen como personalidad espiritual e intelectual y el valor de su testimonio y de sus “llamamientos a la justicia y a la protección del ambiente como casa común de los pueblos”. “El diálogo es nuestra prioridad común”, continuó María Voce, con el deseo de “proseguir el camino en plena armonía de ideales y testimonios de vida”. En una próxima etapa, recordó Bartolomé I en una entrevista al final de la ceremonia, que tendrá lugar en noviembre, en Estambul, en la que convergerán los obispos de varias iglesias amigos de los Focolares, “tendremos la posibilidad de expresar nuestra voluntad de trabajar por la unidad de nuestras Iglesias. Nosotros estamos felices, estamos listos para acogerlos e intercambiar el beso de la paz entre Oriente y Occidente”. Unidad en la diversidad es una de las “expresiones nuevas” que se dijeron y que el Rector Piero Coda subrayó con fuerza. El Evangelio no es uniformidad, sino valoración de las diferencias. Estas son unidad en la medida en que, brotando de una única fuente, se relacionan entre ellas, es decir, saben descubrir recíprocamente los dones de los que cada uno es portador. Por lo tanto la diversidad es la flor de la unidad cuando es vivida como relación, es decir, como fraternidad, como comunión”. “Y precisamente a partir de la aceptación de la diversidad –concluyó el Patriarca- mediante el diálogo del amor, el respeto recíproco, la aceptación del Otro y nuestra disponibilidad a acoger y a ser acogidos, es que podremos llegar a ser para el mundo íconos de Cristo y como Él, en la unidad, ser también diversidad”. Volver a ver la transmisión via streaming Mensaje del Papa Francisco (italiano) Nota de Prensa (italiano)
27 Oct 2015 | Sin categorizar
En su “carta ética” se definen como quienes están «en las contradicciones y en las dificultades del momento actual haciéndose cargo y compartiendo los sufrimientos del mundo del trabajo… desde la óptica de la fraternidad universal». En esta tensión se pueden identificar los signos de una “nueva escuela de pensamiento” muy necesaria, la cual fue indicada por Pasquale Foresi, cofundador del Movimiento de los Focolares, en el estudio: “Es la vida las que nos hace comprender”, donde afirma: «el trabajo no es sólo un medio para vivir, sino que es algo inherente a nuestro ser personas, y por lo tanto, también un medio para conocer la realidad, para comprender la vida». Un método visto en acción a través del relato de la experiencia de los empleados de la ex CGlobal de Pisa, involucrados en una de las tantas reestructuraciones y traslados de empresas y de la historia del fondo sindical “vínculo de solidaridad” de Pomigliano d’Arco, en Nápoles. El mismo nació gracias a la parroquia San Felice in Pincis, como una forma de ayuda recíproca en una comunidad que corría el riesgo de resquebrajarse ante la desocupación originada por la división internacional del trabajo fomantada por las sociedades multinacionales. El cuadro fue completado con el aporte de Alberto Botto, secretario general del Sindicato Luz y Fuerza de Rosario, en Argentina, quien contó la experiencia de la resistencia de las organizaciones de los trabajadores ante el poder de las dictaduras militares y las recetas liberales de privatizaciones que amenazaban con disolver su país.
Frente al paradigma “de una economía que mata”, citando al Papa, precisamente aquéllos que han decidido actuar en el sindicato “por su sed de justicia”, están experimentando, en estos años, la fragilidad y los límites de su organización ante la mercantilización global de la vida. En estos tres días se quiso crear un lugar libre de trincheras, donde cada uno de los presentes pudiera ofrecer las razones profundas de su compromiso. Una reciprocidad que tuvo momentos de diálogo exigente con Mauricio Landini y Marco Bentivogli, secretarios nacionales de los dos sindicatos de metalurgia y mecánica italianos (FiomCgil y Fim Cisl), además de Giorgio Cremaschi del sector crítico y radical.
En el programa contó con momentos de diálogo con Cecilia Brighi, quien trabaja desde hace varios años representando el sindicalismo en la Organización Internacional del Trabajo y con los docentes Antonio Maria Baggio, Bárbara Sena y Alberto Lo Presti quien presentó la actualidad de un texto fundamental que ha sido reeditado por Cittá Nuova (“Cuestión obrera y cristianismo”, de Von Ketteler). El trabajo del seminario, guiado por Antonella Galluzzi y Stefano Bioni, referentes de “Made in the World”, y acompañado por los responsables del diálogo cultural del Movimiento de los Focolares, Caterina Mulatero y Joao Manuel Motta, contaron con la participación de la presidente del Movimiento, María Voce, quien hizo la siguiente observación: «no es verdad que el trabajo falte. Dios no nos ha dejado sin trabajo, basta con mirar a nuestro alrededor y ver ¡cuánta urgencia y necesidad tiene la comunidad civil! ¿Dónde terminó el trabajo? Con la corrupción y la avidez de ganancia sin límites se ha creado una fractura entre el trabajo y el dinero, y su uso» Por este motivo hay que «asumir entre todos esta llaga de la humanidad», mediante nuestra “competencia” que es «la fraternidad universal, reconciliar al hombre con el hombre». Los participantes regresaron con el fuerte deseo de compartir lo que vivieron para promover espacios de diálogo con los otros sindicatos. «Hemos comprendido que no estamos solos – afirmó uno de los sindicalistas argentinos-, y que es muy importante permanecer unidos para dar alma a la lucha sindical y para llegar a todos».
26 Oct 2015 | Sin categorizar
Será asignado al Patriarca ecuménico de Constantinopla, su Santidad Bartolomé I, pionero del diálogo ecuménico y constructor de paz, el primer doctorado h.c. en la Cultura de la unidad del Instituto Universitario Sophia, el joven centro académico con sede en Loppiano (Florencia), fundado por Chiara Lubich. «Hoy el mundo necesita personas que busquen la unidad de la familia humana – explica el teólogo Piero Coda, decano del Instituto Universitario – «y el Patriarca desenvuelve una acción constante e iluminada al servicio de una cultura que tiene como objetivo poner la fraternidad en el centro de la historia humana». […]. Directa internet Leer màs :Bartolomé I en Loppiano
26 Oct 2015 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Una experiencia de Iglesia muy importante, una oportunidad única en la vida que llevarán en el corazón. Así sintetizan su experiencia. María Angélica y Luis, de Bogotá. Ella es dentista, él director del Departamento de Ética de la Universidad Gran Colombia. Tienen dos hijos, de 18 y 20 años respectivamente. Desde el 4 al 25 de octubre participaron del Sínodo ordinario sobre la familia “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”. Desde hace más de 20 años trabajan por las familias vinculadas al Movimiento de los Focolares, a las que acompañan, tanto en los cursos de preparación al matrimonio como en los años sucesivos, cuando las crisis, siempre al acecho, arriesgan con debilitar el sacramento y el amor. Ustedes participaron activamente en el trabajo de los círculos menores: ¿qué momentos les parecieron importantes para poder ofrecer una contribución al camino del Sínodo? «La experiencia de los círculos menores fue muy linda, porque pudimos ofrecer nuestras experiencias y las de otras familias, pudimos transmitir lo que nosotros queremos vivir como familia, es decir, el dinamismo del amor que se vive en la Trinidad – en donde cada una de las Tres divinas Personas es Amor para el otro-. Este fue uno de nuestros aportes. Y afirmando la importancia de la Eucaristía subrayamos la necesidad de la presencia de Jesús entre los esposos, por el amor recíproco; y por lo tanto nos referimos también a las veces que nos hemos pedido perdón cuando entre nosotros no existía esta plena unidad. Otra contribución fue con respecto al punto de los divorciados vueltos a casar. Es importante expresar un amor particular hacia cada una de estas familias. Y en la medida en que madura la experiencia de fe también en ellos – acompañándolos para que lleguen a sentir que Jesús está presente también en el otro, en la Palabra del Evangelio cuando lo vivimos, en la comunidad que vive el amor recíproco – de este modo crece la experiencia de vida cerca de Jesús. Sentíamos que uno de los puntos fuertes a proponer era el amor a Jesús Abandonado y Crucificado, porque Él asumió todos los dolores de la humanidad. En Él se reencuentra al que fue traicionado, humillado, al que se siente solo, abandonado, al que se siente culpable, al que no encuentra respuesta a sus preguntas. En Él todos somos recibidos porque Él vivió todo esto, y en Él podemos hacer esta única comunión, donde todos estamos en este sí. Nuestra propuesta fue ésta: no existe diferencia entre la familia que no sufrió el fracaso y la que sí lo vivió, porque en Él nos sentimos todos acogidos. Contamos las experiencias de muchas familias, también del Movimiento, que vivieron y dijeron este sí, con el dolor de no poder recibir la Eucaristía, pero conscientes de que también ellos están llamados a la santidad, y por lo tanto no están excluídos de este llamado. Como una vez dijo el Papa Benedicto, el ofrecimiento y el sacrificio que hacen estas parejas de divorciados vueltos a casar, que no pueden participar de la Eucaristía, evidencia la belleza de la indisolubilidad del matrimonio, es decir ellos son constructores también de esta realidad (la indisolubilidad), y por lo tanto dan un aporte grandísimo cuando maduran en este sí.
A veces se trata de comprender el significado más profundo del sacramento. Para mucha gente de esta época el sacramento del matrimonio no les dice nada, también porque no se le dio una formación adecuada a la pareja, ya sea de parte de la parroquia como de los Movimientos. En cambio esta comprensión forma parte del camino que debe realizar cualquier ser humano: descubrirse como ser humano y descubrir la trascendencia dentro de sí mismo. Hay que descubrir que este sacramento puede ayudar a formar una familia y que, a través de la familia, somos responsables de los hijos. A nosotros nos gusta decir: “Así como es la familia, así es la sociedad”, es decir, la sociedad es el resultado de lo que es la familia» Un día ustedes comentaron que saliendo de un círculo menor sintieron el deseo de que los Obispos comprendieran su profundo amor por la iglesia… «La relación y el diálogo con los obispos en estas semanas fue cada vez más cercana, al conocernos, escucharnos, también al tratar de ser “madres” también de los obispos, también en cosas concretas como, por ejemplo, ayudándolos si tenían tos, o resfrío… sentíamos el deseo de que sintieran que también nosotros familias, amamos a la Iglesia como la aman ellos, sufrimos por la Iglesia como sufren ellos, que también nosotros damos la vida por la Iglesia. Estamos en este camino. Como Chiara Lubich nos decía, en este gran mosaico cada uno es una pieza, que tiene su valor para construir esta única realidad que es la Iglesia. Era muy importante poder decir esto a los padres sinodales, y también sentirlo» En uno de los últimos círculos menores hubo un texto de ustedes que fue integrado a la relación final… «Sí, en el último círculo menor el relator pedía que pudiéramos expresar también nuestra experiencia como familias. Al final lo que se propuso fue enriquecido por lo que cada uno había dicho. No se notaba la diferencia entre lo que había sido propuesto por una familia o por un padre sinodal: era la propuesta de todos, aprobada por unanimidad». ¿Qué augurios harían en la conclusión del Sínodo? «¡Muchísimos augurios! Esperar que, poco a poco, todas las familias puedan descubrir la riqueza que cada una contiene en sí misma en cualquier estado o situación en la que se encuentren- “regular” o “irregular”-, si viven siendo de verdad familia, harán que crezca la entera sociedad. Será un crecimiento en humanidad».
25 Oct 2015 | Sin categorizar
«La familia fue construida por Dios y Él la hizo de esta manera: hizo que entre la esposa y el esposo existiera el amor, si no hay amor, no hay desposorio, no existe matrimonio. Desgraciadamente, con la entrada del pecado, este amor se ha resquebrajado, se ha cubierto de sombras, a causa del pecado que entró en la humanidad. Entonces Jesús vino y sanó un poco la situación trayendo un amor más fuerte, un amor más grande, el mismo amor que viene de Dios, ese amor que es Dios mismo. Entonces, para mantener el amor natural también, debemos aprovechar el amor que Jesús nos trajo. Si, por ejemplo, tú ya no amases a tu marido, debes amarlo porque él es otro Jesús, porque debes ser la primera en amar, porque debes amar a todos, porque debes hacerte uno, porque debes amarlo como a ti misma. Es decir, hacer entrar el amor sobrenatural con todas sus exigencias para salvar también el amor humano. Éste es el sistema. Sobre este sistema se basa nuestro Movimiento Familias Nuevas». Fuente: Centro Chiara Lubich Vídeo en italiano: https://vimeo.com/142517715
25 Oct 2015 | Sin categorizar
«Ha sido el Hijo de Dios, Jesucristo, quien nos ha hecho conocer el verdadero rostro del hombre y de la mujer. Dios es Padre, es Hijo, es Espíritu Santo. Pero no se trata de tres dioses, sino de un Dios en tres Personas, en la expresión ampliamente elaborada de la doctrina trinitaria. La Iglesia ha profundizado y conservado íntegra esta doctrina a lo largo de los siglos. Además de encontrar un lenguaje correcto en su profesión de fe, la Iglesia siempre ha adorado a las Tres divinas Personas. La teología espiritual trinitaria ha ofrecido a los discípulos de Jesús una relación profunda de con cada una de las Tres divinas Personas. La Palabra de Dios no se presenta solamente como Espíritu perfecto, creador del cielo y de la tierra, (como se dice en el Segundo Catecismo de la Doctrina Cristiana), sino que afirma que “Dios es amor” (1Jn. 4, 8-16). San Agustín tratando de profundizar el camino del amor en Dios llegó a afirmar que Dios es el Amante, el Amado y el Amor. Pero él se sintió incapaz de proseguir este camino y nos dejó la tarea de profundizar este misterio en el hombre y la mujer mediante tres cualidades: la inteligencia, la memoria y la voluntad. No se desarrolló suficientemente un estudio sobre la realidad que rodea el misterio de Dios Amor En el momento actual, en el que la cultura da un valor excesivo al individuo al punto tal de caer en un individualismo exasperado, en donde existen dificultades para realizar una síntesis entre la unidad y la diversidad en las relaciones humanas en este mundo globalizado, en donde además las relaciones humanas se han sobrevalorado en todas las direcciones, nos parece oportuno buscar en la Santísima Trinidad, que es el fundamento esencial del cristiano, el camino para la realización del amor como identidad humana. ¿Qué es el amor? ¿Cómo entender y experimentar el amor? Tenemos que encontrar nuestro camino en Aquél que vino a nosotros del seno del Padre, es decir, el Hijo. Dios, que es amor, para encontrar al hombre se hizo pequeño (Nazaret, María, José, Belén, Fuga a Egipto, Cruz) (cfr texto de Pablo a los Filipenses 2,5-11). El amor pasa a través de la encarnación y el misterio pascual. El amor se hace pequeño para poder entrar en el otro. Ésta es la dimensión kenotica del amor. Sin este camino es difícil para el hombre y la mujer encontrar la vía de la relación con Dios, pero también de la relación con el otro, sea hombre o mujer. En este sentido me parece que podemos encontrar el camino trinitario de la antropología, no sólo pensada, sino experimentada». Fuente: Cittá Nuova on line
24 Oct 2015 | Focolare Worldwide
«También nosotros queremos hacer algo por todas las familias necesitadas de la ciudad. Y descubrimos que Caritas tiene aquí en Teramo (Italia) un local donde recoge artículos de primera necesidad para distribuir entre los que los precisan. Así, junto con nuestros padres, fuimos a visitar este local y descubrimos –con mucha alegría- que hay panaderías en nuestra ciudad que donan no sólo el pan que les sobra, sino también el pan fresco del día. Decidimos llevar huevos, mermelada, papel higiénico, servilletas refrescantes (porque, como nos dijeron, a veces las usan en lugar del agua). ¡Llenamos tres carritos de regalos! Nos quedamos de verdad muy felices, tanto los grandes como los pequeños, porque descubrimos un modo de ayudar a las personas que no tienen nada para comer. Ahora que conocemos este supermercado especial, volveremos otras veces y trataremos de involucrar también a nuestros amigos». (Los y las gen 4 y gen 3 de Téramo, Italia)
24 Oct 2015 | Senza categoria
El 17 de octubre, el Aula Nervi, tuvo lugar una celebración solemne, estaban presentes todos los Padres sinodales, delegaciones, embajadores y el Papa Francisco –con un discurso definido como uno de los más importantes de su pontificado-, en el que recordó los 50 años de la institución del Sínodo de los obispos por parte de Pablo VI. «Una obra de arte», afirmó la presidente de los Focolares, María Voce, refiriéndose al discurso del Papa en un comentario inmediatamente después de éste. «Ha mostrado que no puede existir un camino en la Iglesia que no sea sinodal. Me impresionó que subrayara la importancia del sensus fidei, es decir el sentido de la fe, y la infalibilidad del pueblo de Dios cuando escuchan juntos al Espíritu Santo, expresando así la fe de la Iglesia. Y esto siempre a partir de la base. El Papa Francisco nos dio a entender que ha de ser así en todas figuras jurídicas colegiales nacidas después del Concilio Vaticano II. Si no viven esta sinodalidad, partiendo de la gente a la que están dirigidas, no sirven a la comunión. Son una máscara». «Y después la primacía del servicio: «Nunca lo olvidemos-dijo el Papa-. Para los discípulos de Jesús, ayer, hoy y siempre, la única autoridad es la autoridad del servicio, el único poder es el poder de la cruz, según las palabras del Maestro: “ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser primero, que se haga esclavo” (Mt 20,25-27). “Entre ustedes no debe suceder así”: en esta expresión alcanzamos el corazón mismo del misterio de la Iglesia –“entre ustedes no debe suceder así”- y recibimos la luz necesaria para comprender el servicio jerárquico». El Papa habla de “pirámide invertida”, una imagen en la que desde hace algún tiempo nos esforzamos por reflejarnos, precisamente en el sentido que él la explica: «El vértice debe estar por debajo de la base. Por eso quienes ejercitan la autoridad se llaman “ministros”: porque, según el significado original de la palabra, son los más pequeños entre todos». Del discurso emergió una vez más la sintonía entre el papa Francisco y el patriarca Bartolomé I: «El compromiso de edificar una Iglesia sinodal –misión a la cual todos estamos llamados, cada uno en el papel que el Señor le confía- tiene muchas implicaciones ecuménicas. Por esta razón, hablando a una delegación del patriarcado de Constantinopla, recientemente subrayó la convicción que “el atento examen de cómo se articulan en la vida de la Iglesia el principio de sinodalidad y el servicio de quien preside ofrecerá un aporte significativo al progreso de las relaciones entre nuestras Iglesias”». «Es una sintonía –subrayó María Voce- que no sólo existe a propósito de los problemas de la creación, expresados en la encíclica Laudato si’; sino que es precisamente este sentir sinodal de la Iglesia el que impulsa al Papa a buscar la forma de dar pasos concretos hacia la plena comunión. Porque es sólo en la plena comunión de todos los cristianos que se expresa la sinodalidad de la Iglesia». Al final, comentó María Voce, «la búsqueda, no del compromiso, sino de lo que el Espíritu Santo quiere decir, es un gran desafío que exige una gran unidad de toda la Iglesia. Hemos hablado con distintos participantes del Sínodo de la Familia en curso en estos días, también con la familia de focolarinos casados de Colombia, María Angélica y Luis Rojas, y todos nos pedían que rezáramos. Entonces hemos intensificado las oraciones como si también nosotros estuviésemos allí tratando de comprender cómo hacer para acoger las angustias y las dificultades de las familia del tiempo moderno, mirando la familia según el designio de Dios». La motivación y las densas palabras de Pablo VI que acompañaron la institución del Sínodo de los Obispos, el 15 de septiembre de 1965 han sido especialmente importantes para el Movimiento de los Focolares, precisamente porque la institución del Sínodo, explica María Voce, «ha suscitado un nuevo ambiente en la Iglesia, un cambio: el de la colegialidad, de la comunión, el paso de un modo de conducir la Iglesia en forma individual, más bien jerárquico, a un modo colegial». «Como Movimiento de los Focolares, como Movimiento de la unidad, no podíamos dejar de tomar en consideración este acontecimiento, y acogí con alegría la invitación del Card. Baldisseri a participar en la conmemoración». Con los Sínodos, de hecho, se actúa una especie de continuación del Concilio Vaticano II. «Pablo VI, evidentemente movido por el Espíritu Santo, después de haber hecho esa experiencia conciliar tan bella, que llevó a la Iglesia a una realidad nueva – basta pensar en los documentos Gaudium et Spes, Lumen Gentium, Nostra Aetate – sintió que esta experiencia tenía que continuar». «Sínodo», de hecho, quiere decir precisamente «camino juntos», tal como explicaron tanto el Card. Schönborn en su intervención sobre el nacimiento del Sínodo de los Obispos y los varios Sínodos, como el Papa. Significa, por lo tanto, que en «la Iglesia estamos caminando juntos. No el Papa solo, los obispos solos, el pueblo de Dios solo: en el camino que hace la Iglesia todos tienen algo que decir y que dar». Lee también: nota de prensa sobre la participación de los Focolares en la conmemoración del 50° del Sínodo de los obispos.
24 Oct 2015 | Sin categorizar
«Vivo en Nicosia (Chipre). Nací y crecí en una familia que era ortodoxa más bien de nombre… No había profundidad, ni una relación con Jesús. Al contrario. Dios era el aliado y el monopolio de nuestros padres en los casos en que nosotros debíamos obedecer a sus órdenes. Cuando terminé el colegio, gané una beca para estudiar Odontología en Budapest, Hungría. Fue difícil adaptarme a esta nueva realidad: por primera vez estaba sola, lejos de mi familia, tenía que acostumbrarme a vivir con personas desconocidas. En aquélla época no existía el espíritu multicultural que existe ahora. Estaba llena de prejuicios y en una actitud de rechazo. Ese año experimenté grandes desilusiones, también en relación con mis amigos. Mientras tanto dentro mío comenzó una búsqueda profunda de una vida más auténtica. En la nueva universidad conocí a una chica húngara. Me impresionaba su alegría y también su forma de acoger a todos. Se había incluso ofrecido a ayudarme con el idioma húngaro. Desilusionada de las amistades anteriores, su modo de actuar me produjo curiosidad. Me preguntaba: ¿será sincera o estará fingiendo? Pero… comencé a confiar en ella. Compartíamos todo: alegrías, dolores, fracasos. También los bienes materiales. Cuando ella viajaba a ver a su familia, a un pueblito que quedaba a 50 km de Budapest, me invitaba a ir con ella, para que yo no sintiera la ausencia de mi familia. Ellos eran campesinos, existía un gran amor entre ellos y una cálida hospitalidad. Pero me hacía una pregunta: cada día a una hora determinada y una tarde por semana, ella desaparecía sin dar explicaciones. ¿Dónde iba? Yo sólo sabía que ella se reunía con otras amigas. Se trataba –después lo descubrí- de otras chicas que formaban parte del grupo de las jóvenes de la comunidad de los Focolares que estaba naciendo en Hungría. En aquella época – se vivía bajo el régimen socialista-, cualquier persona que descubrieran que estaba involucrada en un movimiento religioso era perseguida con graves consecuencias, como por ejemplo la pérdida del trabajo o del cupo en la Universidad. Un día, sin embargo, ella sintió que podía confiar en mí. Me contó cómo había conocido el Movimiento de los Focolares. Un sacerdote de su pueblito le había contado la historia de Chiara Lubich, una joven como nosotros, de nuestra edad, y cuánto la había impresionado el hecho de que ella, durante la Segunda Guerra Mundial, viendo que en la vida todo se destruía bajo las bombas y no dejaba en pie ningún ideal, quiso que Dios fuera el ideal de su vida y vivir según Su voluntad. Y me explicó que se encontraba con estas amigas, y que juntas trataban de poner a Dios en el primer lugar de su vida, viviendo cada día la palabra de Vida, una frase del Evangelio con una explicación de Chiara; después se intercambiaban las experiencias de la vida cotidiana para ser ¡¡un don una para la otra!! Todo esto me impresionó profundamente. Comencé a leer el Nuevo Testamento que nunca había abierto antes de ese momento, y esto fue decisivo para mi futuro. La vida comenzó a cambiar. A cada persona que encontraba durante el día no podía ignorarla ni juzgarla, ni mucho menos menospreciarla porque en mí había entrado otra mentalidad: todos somos hijos de un Único Padre y por lo tanto hermanos entre nosotros. Cada persona era candidata a la unidad (pedida por Jesús: Padre, que todos sean uno): ya fuera buena, mala, fea, antipática, grande o pequeña. Dentro de mí se despertó la teología patrística vivida, y en especial aquél: “Veo a mi hermano, veo a mi Dios” de San Juan Crisóstomo. Comenzaron a derribarse los muros de los prejuicios que tenía dentro. Comprendí que el Evangelio no era algo que sólo se lee en la iglesia y nada más, sino que podía ocasionar una revolución, si lo tomábamos en serio y lo transformábamos en vida en todos lados: ¡en la universidad, en la fábrica, en el hospital, en la familia! Dentro de todo este entusiasmo y alegría que ya inundaba mi vida, existía un gran dolor: las otras chicas eran todas católicas y yo era la única ortodoxa. Ellas asistían cada día a la Santa Misa. Tenía el gran deseo de estar con ellas en ese momento pero me sugirieron que buscara mi iglesia ortodoxa allí en Budapest, para poder ir a la Liturgia y recibir la Eucaristía. Esta separación era dolorosa, pero Chiara invitaba a los miembros del Movimiento que pertenecían a otras Iglesias cristianas a amar su propia iglesia, así como ella había hecho con la suya. Esta explicación me dio una gran paz y una vez más confirmé en mí que la sabiduría, el amor y la discreción que Chiara tenía hacia los creyentes de otras Iglesias no podía ser otra cosa que un fruto de una intervención de Dios en nuestra época. Encontré la Iglesia Ortodoxa, y la empecé a conocer. Iba todos los domingos y con la bendición del sacerdote podía tomar la comunión cada vez que había liturgia. En este nuevo comienzo no me dejaron nunca sola. Muchas veces las otras chicas católicas venían conmigo. La vida litúrgica y sacramental ya no era algo formal, sino la forma de cultivar mi relación de amor con Jesús, la activación de la gracia de Dios en mi corazón y esto me ayudó en la lucha cotidiana y multiplicó los frutos del amor, de la alegría y de la paz dentro de mí». Experiencia contada en Estambul, el 14 de marzo de 2015, en ocasión de la presentación de los primeros libros de Chiara Lubich traducidos al griego.
23 Oct 2015 | Sin categorizar
Palabras como “Evento Histórico”, “ahora se ha sembrado una semilla que fructificará”, “hemos hecho una experiencia de comunión”, “ya no hay vuelta atrás”, “solo en comunión podremos resolver los problemas de México”, se escuchan en los pasillos y son una expresión de lo vivido. Con el lema “Juventud, familia y vida, unidos en la alegría de la nueva evangelización”, el Primer Encuentro de Juntos por México quiso acompañar a cada uno de los presentes a realizar un camino desde el análisis y descubrimiento de la realidad de la familia y de la situación en general del país norteamericano, hasta la autoconciencia de la necesidad e importancia del papel que cada uno tiene como persona pero también por el don de pertenecer a un movimiento dentro de la Iglesia.
Durante los trabajos del encuentro se contó con la participación de Anna y Alberto Friso, miembros del Pontificio Consejo para las Familias quienes dijeron sentirse felices por el “calor de la fraternidad y de la comunión de los carismas que juntos se vuelven una gran riqueza para toda la Iglesia”. Al hablar sobre los actuales ataques a la familia, afirmaron no tratarse de un fenómeno nuevo sino que ha estado presente a lo largo de la historia. Por ello exhortaron a ver con confianza a la familia, porque ella es “una pequeña iglesia”. A la mañana del sábado el programa ha iniciado con un interesante panel que ha contado con la participación de personalidades de la vida académica y la sociedad civil, miembros de las mas prestigiosas instituciones del País como el IMDOSOC, Mexicanos Primeros, A favor de lo mejor, México Evalúa, que a través de su trabajo y experiencia han ofrecido puntos para analizar la realidad de México y el mundo en el contexto de la educación, la acción social y la comunicación. En un siguiente espacio, los miles de asistentes han podido sumarse a una veintena de conferencias simultáneas en las que especialistas han abordado diversos temas; como el compromiso de los jóvenes en la política, la familia, la sociedad, los medios de comunicación, para empezar a trazar líneas de acción y respuestas concretas. Momento cúlmen del encuentro, se alcanzó la plena identificación con cada uno de los presentes, fue el panel sobre los laicos en el mundo en el que ha participado, junto con Giovanni Impagliazzo (comunidad de San Egidio), Ricardo y Lucy Araujo (Movimiento Familiar Cristiano), Javier Albarrán (Instituto de formación para los laicos), Consuelo Queremel (Orden Franciscano Seglar) el P. Ricardo Sada (Regnum Christi) , Jesús Morán, co-presidente del Movimiento de los Focolares, como dirigentes de movimientos laicales en México y el mundo. Durante su intervención, Morán Cepedano ha hecho énfasis en retomar el mensaje mariano de Guadalupe y ha exhortado a los laicos mexicanos a pasar de la devoción a María –algo sin duda al corazón de la religiosidad– al “ser María”; Al concluir, ha invitado también, a vivir relaciones trinitarias entre las personas como entre los movimientos eclesiales, en las que unas y otras vivan por los dolores y las alegrías de las demás. Los testimonios de Liana Rebolledo, Eduardo Verástegui y Emanuel, conocidos artistas mexicanos, permitieron ver a los presentes que en cualquier situación se puede dar testimonio veraz de la fe. El Encuentro Juntos por México ha sido definido como un espacio histórico en el momento que lanzó oficialmente la plataforma del Voluntariado Nacional Católico que busca articular, involucrar y crear sinergias entre las miles de iniciativas sociales, educativas, de salud y asistenciales que católicos en todo México ya llevan adelante. Además de un manifiesto donde se expresa claramente el sentir de los católicos mexicanos y su compromiso en renovar, en unidad, cada ambiente. El Primer Encuentro Nacional ha sido posible gracias a Juntos por México, Unión Nacional de Movimientos Católicos, A.C, una iniciativa emergida hace 7 años con el fin de articular el trabajo del laicado mexicano, de procurar la unidad y compartir la rica experiencia y los carismas que cada movimiento, organización y asociación atesoran. Desde sus primeros pasos Juntos por México ha sido acompañado y bendecido por la conferencia del Episcopado Mexicano, especialmente por los Obispos responsables de la Dimensión Episcopal de los Laicos, ahora presidida por Mons. Faustino Armendariz que ha dado un empuje generoso y gran reconocimiento. El encuentro, más que una reunión de personas, podemos decir que fue una experiencia de unidad en la diversidad y pudo dar un paso importante para hacer de la Iglesia, en México, la Iglesia y la casa de la comunión.
22 Oct 2015 | Sin categorizar
«Desde pequeña, el lugar de mis sueños era Canadá. Claro que nunca hubiera pensado ir y menos a una pequeña ciudad de nombre Saskatoon, en las praderas del Saskatchewan. Y es todavía más hermosa la ocasión que me llevó a ese lugar: fui para asistir a la última sesión de la Consulta entre la “Alianza Evangélica Mundial” (World Evangelical Aliance-WEA) y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, que integro desde el 2009. Recuerdo, que, segura de la experiencia emprendida con los luteranos del Sur de Brasil, pensaba que iba a recorrer un camino seguro. Pero, desde el primer contacto, me di enseguida cuenta de que se trataba de otra realidad. Encontraba un grupo de Evangelicals – en algunos países son llamados ‘Evangélicos’, en otros países ‘Evangelicales’- con ellos participan grupos de cristianos de distintas confesiones: luteranos, reformados, bautistas, pentecostales, menonitas y anglicanos. Entre ellos se identifican con un proyecto misionero común aunque son Iglesia de forma muy distinta cada grupo. Los participantes eran trece -cinco católicos y ocho evangélicos-. Yo era la única mujer y la única laica. Los países de procedencia expresan la riqueza del grupo: Brasil, Canadá, Colombia, Filipinas, Alemania, Guatemala, Italia, Kenia, España y los Estados Unidos. Viví una semana inolvidable intercalada con oración, estudio, reflexión y discusiones, a veces fuertes. ¿Qué tenemos en común? ¿Qué nos separa? Son preguntas que nos permitieron conocernos mejor sobre todo a nivel confesional y misionero. La diversidad que encontré fue una inmensa riqueza y un serio desafío. En primer lugar, tratamos de aclarar nuestras posiciones para tratar de superar los conflictos a través de un diálogo vivido en la verdad y en la caridad. No fue fácil y las dificultades no faltaron. Sentíamos el dolor de la división. Nos dimos cuenta de que existe un largo camino por recorrer. ¿Qué hacer? ¿Dejar las cosas así como están o avanzar? Personalmente, descubrí que cada obstáculo puede convertirse en una ocasión de diálogo y una invitación a tener una medida de amor todavía mayor. Se trata de enfrentar las dificultades a la luz del Evangelio: trabajar como auténticos discípulos de Cristo. Entre los católicos había obispos, sacerdotes y laicos. Inclusive nosotros, procediendo de países y realidades diferentes, teníamos puntos de vista distintos, pero, juntos, hicimos una experiencia vital de plena comunión, que nos llenó de alegría. Una comunión real y fraterna, que se fue construyendo en el correr de los años, junto con la esperanza de que cada uno de nosotros puede contribuir a la reconciliación entre católicos y evangelicals en su propia tierra. Ahora estamos esperando la publicación de la síntesis final de esta Consulta. El papa Francisco, como fruto de una experiencia personal, de amistad consolidada con ellos, ha comenzado una nueva “marcha” hacia este diálogo. Y, alentados por él, quisiéramos promover por doquier esta experiencia, porque es en la comunidad local donde se puede vivir juntos; es allí que nos perdonamos recíprocamente; es allí que podemos dar el testimonio que nos pidió Jesús: “Por esto todos reconocerán que son mis discípulos, por el amor de unos hacia otros” (Jn, 13, 35)».
21 Oct 2015 | Sin categorizar
Estas son las cifras del Gen Rosso: el grupo musical que tiene su sede en Loppiano. El conjunto ha emprendido siete proyectos –uno por ciudad- en colaboración con la Fazenda da Esperança – comunidad fundada en 1983 por Fray Hans, Nelson, Lucy y Iraçi, conocida como la Familia da Esperança – y con la prefectura de Guarapuava. La primera ciudad a la que llegaron fue Palmas, en el Estado de Tocantins: allí la Fazenda da Esperança acoge a 25 personas que se están recuperando de las drogas, el alcohol y la violencia. El Gen Rosso las involucró –junto a jóvenes de otras 4 Fazendas de Estados limítrofes- en un intenso taller que, además de llevar al escenario el musical Streetlight, pretendía hacer un camino espiritual de comunión. A los nueve talleres artísticos se sumaron también los jóvenes del Movimiento de los Focolares de varias parroquias y movimientos diocesanos, eran un total de 170 jóvenes. Las dos veladas del espectáculo atrajeron a 2300 personas, además del canal nacional TV Globo, otras emisoras y a las autoridades locales civiles y religiosas. También en la segunda y tercera etapa de Caxias y Manaus, en los Estados de Maranhão y de Amazonia, se siguió el mismo esquema: el objetivo era involucrar a los jóvenes, especialmente a aquellos que han tenido una vida difícil, en un proceso de educación a la paz y de descubrimiento de una vida distinta, a través de la música, la danza y el intercambio. Fueron numerosos los testimonios fuertes en este sentido: «Durante dos años viví en la plaza del teatro, dormía en la banca del frente, vivía de la basura que encontraba… nunca me imaginé que un día no sólo iba a ver lo que estaba detrás de las puertas, sino que subiría al escenario a compartir con todos mi deseo de recomenzar y de tener una vida nueva», afirmó un joven de Manaus. «Lo que conocía del teatro era la puerta de atrás del escenario. Entraba para robar, y cuando estaba cerrada, era el rincón donde me drogaba. Ahora estoy aquí para dar a todos lo mejor de mí: ¡decir que la vida es maravillosa!, contó otro. Fueron significativas también las impresiones del numeroso público –la fiesta de conclusión en Manaus involucró a 6000 personas- : entre la cuales el obispo de Caxias, quien subrayó que «ésta es una forma de evangelizar que llega directamente al corazón de los jóvenes en forma inequívoca y fascinante», varios periodistas le dieron amplio espacio a la iniciativa en sus columnas. Ahora la gira proseguirá hacia Garanhuns (Pernambuco), Casca (Rio Grande do Sul), Guaratinguetá (San Paolo).
20 Oct 2015 | Sin categorizar
Será asignado al Patriarca ecuménico de Constantinopla, su Santidad Bartolomé I, pionero del diálogo ecuménico y constructor de paz, el primer doctorado h.c. en la Cultura de la unidad del Instituto Universitario Sophia, el joven centro académico con sede en Loppiano (Florencia), fundado por Chiara Lubich. «Hoy el mundo necesita personas que busquen la unidad de la familia humana – explica el teólogo Piero Coda, decano del Instituto Universitario – «y el Patriarca desenvuelve una acción constante e iluminada al servicio de una cultura que tiene como objetivo poner la fraternidad en el centro de la historia humana». El Patriarca es una figura clave en el complejo panorama contemporáneo. Algunas etapas de importancia histórica lo vieron protagonista de un camino de unidad en varios frentes: la declaración conjunta con el papa Francisco redactada al final de la peregrinación a Jerusalén, el 25 de mayo de 2014, donde firmaron el compromiso de sus respectivas Iglesias; su presencia en el Vaticano, el 8 de junio de 2014, junto con el presidente Abu Mazen y al presidente Shimon Peres, para rezar con el Papa por la paz en Tierra Santa. Bartolomé I también es conocido como líder espiritual del movimiento cristiano por el medio ambiente. Su pensamiento fue divulgado ampliamente por el papa Francisco en la encíclica Laudato Sí. El 3 de diciembre, al margen de la Conferencia de las Naciones Unidas en París sobre el cambio climático, se le confió la predicación en la celebración ecuménica para la salvaguarda de la creación en la catedral de Notre‐Dame. El Patriarcado ecuménico de Constantinopla y los Focolares – La historia comienza con una reunión entre el patriarca Atenágoras I y Chiara Lubich. Fueron veintitrés las reuniones, entre 1967 y 1972, de Atenágoras I con la fundadora de los Focolares, que se convirtió en mensajera entre el papa Pablo VI y el Patriarca. Los contactos continuaron luego con su sucesor Demetrio I. Los contactos con el actual Patriarca ecuménico Bartolomé I han continuado con el mismo espíritu de amistad espiritual. Unos días antes de la muerte de Chiara Lubich (14 de marzo de 2008) su Santidad Bartolomé I la visitó en el hospital Gemelli de Roma: «He querido venir a traer mi saludo personal y del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla a la querida Chiara Lubich, que tanto ha dado y da con la vida a toda la Iglesia. También le impartí mi bendición con gratitud. Me alegra haberla podido saludar». Dos años más tarde recibió en el Fanar a Maria Voce, recién elegida presidente de los Focolares: «Deo gratias por su amistad, por su visita, por los frutos de su Movimiento, por la continuación de esta obra de Dios que da gloria a Su nombre». Este evento se enmarca en el 50 º aniversario del nacimiento de la ciudadela de Loppiano y añade una tesela más a la relación de estima y colaboración entre el Patriarcado de Costantinopla y el Movimiento de los Focolares. La entrega tendrá lugar el 26 de octubre en el Auditorium del Centro internacional de los Focolares. Se podrá seguir el evento en directa internet en www.loppiano.it Véase el comunicado de prensa 19.10.2015 Patriarca Bartolomé I – notas biográficas Patriarcado Ecuménico y el Movimiento de los Focolares – ficha Instituto Universitario Sophia – ficha Loppiano – ficha Atenágoras, Pablo VI y Chiara Lubich – vídeo (disponible en alta definición para los medios de comunicación, envíe su solicitud a sif.press@focolare.org) Photo gallery
20 Oct 2015 | Focolare Worldwide
http://vimeo.com/95726093 Jerusalén, 24 de mayo. El encuentro del Papa Francisco con el Patriarca Bartolomeo, recuerda el histórico abrazo de 50 años atrás entre Pablo VI y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Atenágoras I. Un abrazo que marcó el comienzo de una historia nueva después de siglos de lejanía. Recorremos esta página de diálogo ecuménico con imágenes inéditas.
19 Oct 2015 | Sin categorizar
Éste es el título del 9° Foro de los jóvenes de la UNESCO que precederá la Conferencia General de la UNESCO. También Nancy Nanjala (Kenia) y Danilo Gomes (Brasil) estarán presentes en el Foro en representación de los jóvenes de New Humanity, Ong que representa al Movimiento de los Focolares en las organizaciones internacionales. El evento tendrá lugar en Paris, en la sede de la UNESCO, del 26 al 28 de octubre de 2015.
19 Oct 2015 | Sin categorizar
El premio, otorgado por la Schengen Peace Foundation, fue atribuido a New Humanity – Ong que representa al Movimiento de los Focolares en las organizaciones internacionales-, en ocasión del Foro mundial de jóvenes por la paz. Las dos organizaciones, junto al Rowad American College, colaboraron en la organización del proyecto Living Peace, en mayo pasado en El Cairo, involucrando a más de 80 mil estudiantes y a 200 escuelas en todo el mundo, en la planificación e implementación de acciones de educación a la paz. «Impresionados por tan extraordinario trabajo de voluntariado de tantos jóvenes miembros del Movimiento de los Focolares –escribió el presidente del Foro y de la Fundación, Dominicus Rhode – espontáneamente decidimos otorgar el Luxembourg Peace Prize 2015 a New Humanity». «Es una gran alegría para nosotros, porque ésta es la razón por la que nació –afirmó el presidente de la organización, Marco Desalvo, al retirar el premio-: contribuir a la creación de la unidad de la familia humana, respetando la identidad de todos, y promoviendo un espíritu universal de fraternidad. Este es un reconocimiento por el cual les agradecemos, pero es sobre todo un estímulo para proseguir nuestro trabajo». Al presentar la actividad de New Humanity en zonas «críticas» como Siria y Medio Oriente, pero también en toda Europa, Desalvo – junto con la vicepresidente Cecilia Landucci y la representante juvenil, Anita Martínez – anunció el lanzamiento de una recolección de firmas para respaldar una petición dirigida a los líderes internacionales, hasta llegar a las Naciones Unidas: «En este llamamiento – aclaró – pedimos a todos los gobiernos que combatan la pobreza extrema con un compromiso renovado de reducir las desigualdades, mantener los esfuerzos para garantizar a todos una educación básica, reducir el gasto público en armamentos de modo que se puedan liberar recursos para promover el desarrollo, revisar los sistemas actuales de gobierno buscando un mayor control democrático de las políticas económicas y monetarias, y adoptar nuevos sistemas de aplicación de la ley para combatir la criminalidad organizada».
El Foro Mundial de los jóvenes por la Paz, dentro del cual fue otorgado el premio, es como una plataforma a nivel mundial para mejorar el intercambio de buenas prácticas entre asociaciones e individuos comprometidos en el sector de la paz. Reúne a un gran número de profesionales de todos los sectores y de todos los rincones de la Tierra, para compartir su experiencia. A través de distintas intervenciones que quiso hacer evidente que buscar alternativas pacíficas a los conflictos da resultados más eficaces, a todo nivel y desde todo punto de vista, que las soluciones bélicas. Se presentaron también testimonios de refugiados sirios y de otros países, de quienes los han acogido, y de otros que han dado su aporte, médico, artístico, espiritual por la paz. El próximo Foro tendrá lugar en Florianópolis (Brasil) en septiembre del 2016, y ya empezó el trabajo de preparación: un trabajo que es a la vez un punto de llegada del compromiso cotidiano, como subrayan las numerosas impresiones y testimonios recogidos por las personas involucradas. Una mujer siria, por ejemplo, ante la pregunta de qué les diría a sus amigos de los Focolares que se han quedado en Alepo, Damasco y en otras localidades de Siria, respondió: «La vida es preciosa. Si ellos todavía están en Siria, quiere decir que todavía tienen un deber y un mensaje que llevar allí. Quien sale de Siria, tiene que seguir trabajando, en el espíritu de quien no puede dejar el país. Continuamente le pido a Dios que detenga la guerra y nos salve de esta tragedia, para poder vivir en paz».
18 Oct 2015 | Sin categorizar
«La inculturación es una exigencia intrínseca del cristianismo. Se trata de procesos difíciles y complejos que llevan su tiempo. Las mismas personas del lugar son particularmente importantes. Viviendo con autenticidad el Evangelio, las personas que ya tienen profundamente dentro su propia cultura, harán esa síntesis que luego donarán a los otros, a través de las costumbres, las manifestaciones artísticas, las estructuras del propio pueblo. Estoy totalmente convencido de que lo más importante es Dios mismo. Esto no significa, obviamente, que se pueda permanecer inactivos o indiferentes. También nosotros estamos recogiendo, por ejemplo, los proverbios africanos o de otros pueblos; publicamos libros sobre las grandes religiones en nuestra editorial; Chiara [Lubich] inició en África una escuela sobre la inculturación y posteriormente nació otra en América Latina… Pero si uno pensara que es suficiente estudiar las diversas culturas para luego hacer un vínculo con el Evangelio, estaría siguiendo un camino equivocado. Hay que llevar Dios, Él está abierto y plenamente “interesado” en lo que Él mismo creó y será Él quien hará la inculturación. Naturalmente existen muchas formas de inculturación, muchos intentos que se deben alentar y bendecir, pero la verdadera inculturación la hace sólo Dios. El mayor aporte que nosotros podemos dar es el de amar. Si cada uno se dona a sí mismo, perdiendo el propio yo en el otro y acogiendo al otro dentro de sí, entonces florece la personalidad de cada uno de la forma más linda y completa. Así ocurre entre los pueblos: si se sabe “perder” la propia cultura por amor, abriéndonos a Dios en el prójimo, “se salvará” lo mejor de cada cultura y emergerán y se enriquecerán no solamente las cualidades espirituales, sino también aquellas humanas, culturales, étnicas de cada uno de ellos. Al comienzo, el camino será lento, pero una vez que se encuentre el camino seguramente se producirá una aceleración que dará grandes frutos» Pasquale Foresi Extraído de: Pasquale Foresi, Colloqui, Editorial Città Nuova, 2009, pág.133-136. Recopilación de respuestas a las preguntas de los miembros del Movimiento de los Focolares entre los años 1990/98
17 Oct 2015 | Sin categorizar
«No han faltado en estos años, estudios y profundizaciones sobre Pablo VI, el “timonel del Vaticano II” y sobre la Fundadora de los Focolares. Pero no había aún llegado el momento para conocer profundamente el entretejido providencial de relaciones entre Giovanni Battista Montini y Chiara Lubich que se remontan precisamente a ese período. Un Papa y una laica, una mujer: ¿qué podían tener en común?» La historia no termina nunca de sorprender. El 7 y 8 de noviembre de 2014 se realizaron dos jornadas de estudio, organizadas conjuntamente por el Instituto Pablo VI y el Centro Chiara Lubich. El tema tratado en esas jornadas fue Pablo VI y Chiara Lubich. La profecía de una Iglesia que se transforma en diálogo. A raíz de este evento se logró la esperada publicación del libro. El texto, que salió de la imprenta en julio de 2015, sigue el hilo de esas “jornadas” que permitieron conocer, bajo la perspectiva histórica, social, eclesial, ecuménica y teológica, la relación entre Mons. Montini, quien era entonces el sustituto de la Secretaría de Estado, y Chiara Lubich. Una relación que comenzó en 1952 y concluyó en 1978 cuando Pablo VI falleció. El itinerario del libro hace referencia a períodos importantes, tanto para la Iglesia como para el Movimiento de los Focolares, y al impulso carismático que lo distinguió desde sus primeros pasos en la ciudad de Trento. El libro recuerda el estudio sobre el Movimiento que hizo la Iglesia en los años ’50, donde surgieron fuertes dudas por parte de la autoridad eclesial con respecto a la novedad que éste representaba y la superación de estas dudas en los comienzos de los años ’60, cuando llegaron las primeras aprobaciones. En este aspecto, Pablo VI desempeñó un rol fundamental con su compromiso personal en la progresiva configuración jurídica e institucional del Movimiento. Un aspecto todavía poco conocido, pero de gran interés está vinculado a la presencia de los Focolares en los países de Europa del Este, desde principios de los años ’60, en plena Guerra Fría, así como la multiplicación de importantes contactos en el campo ecuménico realizados en el mismo período. Lo que se expone está ampliamente documentado por una nutrida correspondencia epistolar entre Chiara y Pablo VI y por lo que Chiara Lubich escribía en su diario después de las audiencias privadas con el papa Montini. Junto a estas dos figuras se evidenció también el rol de Igino Giordani, quien fue amigo personal de Pablo VI, el cual, cuando era todavía un joven Monseñor en Roma, acostumbraba visitar la casa del entonces bibliotecario del Vaticano, futuro miembro de la Asamblea Constituyente y cofundador del Movimiento de los Focolares a la par de Chiara Lubich. Maria Voce, presidente de los Focolares, puso de relieve «la consonancia profunda entre ambos, que se revela de modo especial en la finísima capacidad espiritual de Pablo VI para captar en el carisma donado por Dios a Chiara Lubich, la actuación del Espíritu Santo en el momento crucial de la celebración del Concilio Vaticano II, que llevó a la Iglesia a establecer un diálogo a 360º. En sus encuentros con Chiara, Pablo VI la escuchó, la valoró, la alientó. Impactado por el carácter ecuménico del Movimiento, en 1964, la exhortó: “Así como usted ha abierto un diálogo con los cristianos no católicos, haga lo mismo con aquellos que no tienen fe”». «Es una historia – comenta el Padre Angelo Maffeis, presidente del Instituto Pablo VI- cuyo inicio se remonta a un período bastante anterior a la época del Vaticano II y que merece ser reconstruida para iluminar el marco en el que tuvieron lugar contactos personales y experiencias eclesiales que gradualmente hicieron madurar las orientaciones propuestas por Pablo VI en el curso de su pontificado» Otras contribuciones al texto –de Andrea Riccardi, Alberto Monticone, Lucía Abignente, Paolo Siniscalco, Joan Patricia Back, Alberto Lo Presti, Adriana Cosseddu y Piero Coda- iluminaron bajo varios aspectos «la grandeza de la profecía de una Iglesia que se hace diálogo». El de Pablo VI y Chiara fueron dos carismas que se encontraron, se reconocieron y trabajaron juntos para convertir a la Iglesia en “casa de comunión”, y por lo tanto, en diálogo con el mundo. El libro Pablo VI y Chiara Lubich. La profecía de una Iglesia que se hace diálogo fue escrito por Paolo Siniscalco y Xenio Toscani y editado por “Studium”». Caterina Ruggiu
16 Oct 2015 | Sin categorizar
Están casados desde hace 23 años y tienen dos hijos adolescentes. Fueron formados en la fe con bases sólidas por sus familias de origen, se conocieron en el ámbito del Movimiento de los Focolares, del que todavía forman parte. «Tiempo atrás trabajamos con un grupo de jóvenes en un barrio marginal de la periferia de Bogotá –cuentan [en su testimonio en el Sínodo] – Allí jugaban con los niños, les enseñaban a los adultos a leer, ofrecían gratuitamente servicios médicos y dentales». Se trata de Los Chircales, un barrio donde actualmente tiene su sede el Centro social Unidad: «Fueron muchos los obstáculos – afirma la pareja colombiana – empezando por la preocupación del personal y el temor de ir a estos barrios y a ambientes tan degradados. Pero la voluntad de servir a estos hermanos fue más fuerte que nuestras debilidades».
«Nos casamos –dicen recordando algunas etapas de su historia- y muy pronto la gracia del sacramento se manifestó». Caracteres muy distintos: Luis, “un tipo tranquilo”, María Angélica “un volcán”. «Sabíamos que el amor humano se desvanece fácilmente: los años pasan y el encanto inicial disminuye. Por eso era importante robustecernos nutriendo nuestro amor con el amor de Dios que nos enseña a amar en las pequeñas cosas de todos los días». «Para mí significaba no esperar que me sirvieran siempre –confiesa Luis- sino más bien ayudar a lavar los platos o escuchar con atención cuando ella quería contarme algo. Por su parte M. Angélica veía conmigo las carreras de Fórmula 1…» «Experimentamos que nutriéndonos de la Eucaristía, acercándonos al sacramento de la confesión y estando en esta actitud de amor recíproco, Jesús se hacía presente en medio nuestro y así teníamos la luz para educar y corregir a nuestros hijos, y también la fuerza para afrontar las dificultades que se presentaban». «Hace poco tiempo discutimos en forma fuerte y la unidad entre nosotros se rompió. Esa noche nos fuimos a dormir sin pedirnos disculpas», una de las tres palabras que para el papa Francisco no deben faltar en la vida de la pareja: «Llamé a Lucho por teléfono –cuenta M. Angélica- y le pedí disculpas por contestarle mal. Fue la ocasión para abrir un diálogo entre nosotros. Ciertamente somos frágiles, pero precisamente por eso queremos comprometernos a recomenzar a mar cada vez que nos equivocamos». Junto a los obispos y a los sacerdotes de algunas ciudades de Colombia, con otras familias y jóvenes, organizaron una serie de visitas a algunas comunidades pobres: «La idea era compartir nuestras experiencias y ofrecer una cierta formación en familia. Algunas de estas parejas con confiaron su deseo de acercarse al sacramento del matrimonio».

Entrevista con Rome Reports (inglese)
«Con las parejas de novios vemos que, gracias a esta cercanía, algunos han tomado la decisión valiente y contra la corriente de elegir a Dios como centro de su vida, de vivir aspectos como la castidad en la relación de pareja, de vivir por los demás, dedicando a esto tiempo y energías». «Nuestra experiencia –concluyen- nos lleva a confirmar que así como es la familia será la sociedad. Sabemos que las familias están llamadas a cosas grandes, por eso todos los días pedimos a la Sagrada Familia la gracia de permanecer fieles al amor, para ser constructores de una sociedad más humana y al mismo tiempo más divina. Soñamos que, con el aporte de todos, la humanidad se transforme realmente en una familia».
15 Oct 2015 | Focolare Worldwide
«Nos sentimos dolorosamente impresionados y seguimos con profunda preocupación lo que está sucediendo en Siria, en Irak, en Jerusalén y en Cisjordania, donde asistimos a una escalada de violencia que afecta a civiles inocentes y sigue alimentando una crisis humanitaria de enormes proporciones. La guerra conlleva destrucción y multiplica el sufrimiento de las poblaciones», dijo Francisco el pasado 9 de octubre durante una de las sesiones de trabajo del Sínodo de la Familia. «Gracias por sus oraciones por la dolorosa situación que estamos viviendo en Tierra Santa», escribe la comunidad de los Focolares del lugar. «El odio engendra violencia y la violencia hace que se multiplique el odio… así se crea un círculo vicioso que no se sabe cómo detener. La situación es la que transmiten los medios todos los días. Nuestros amigos de ambas partes, como tanta otra gente, están tristes y se sienten impotentes ante el mal. Tratamos de ser prudentes a la hora de movernos, multiplicamos nuestras oraciones, nos comprometemos a sembrar el amor a nuestro alrededor con una sonrisa o un gesto gentil…». «Seguimos rezando y construyendo la paz –concluyen- esperando que el deseo de reconciliación prevalezca».