Movimiento de los Focolares
Agradecidos a Benedicto XVI

Agradecidos a Benedicto XVI

Un año después del gesto histórico de Benedicto XVI que –hecho con plena conciencia, valor y gran humildad– ha cambiado el rostro de la Iglesia, le recordamos llenos de gratitud.

En su último Angelus, el 24 de febrero de 2013, nos conmovieron sus palabras: «El Señor me llama a “subir al monte”, a dedicarme aún más a la oración y a la meditación».

¡Gracias Benedicto por haber sido instrumento del Espíritu Santo!

Agradecidos a Benedicto XVI

Loppiano: Primer “Week-end del Dar”

“Eran tiempos de guerra y todo se derrumbaba… sólo Dios quedaba”. Así comienza a menudo el relato del nacimiento del Movimiento de los Focolares. Era el año 1943, en el furor de la Segunda Guerra mundial. De aquellos años se recuerdan muchos episodios que luego han sido emblemáticos y que se han repetido y difundido en todos lados donde está presente la comunidad de los Focolares.

Uno de estos episodios fue “la montañita”.  Veamos cómo lo recuerda Vittoria (Aletta) Salizzoni, una de las primeras jóvenes que emprendió con Chiara Lubich “la aventura de la unidad”:

«Recuerdo un hecho. Pienso que habrá ocurrido  en 1946. “Demos toda nuestra ropa superflua a nuestra comunidad”, propuso Chiara, y así comenzamos a hacer lo que llamamos “montañita”. Éramos pobres. ¡Imagínense! En la post guerra no había nada. Sólo teníamos ropa vieja y usada, pero todas pusimos algo. Me acuerdo de una linda montaña, allí, en medio del cuarto de la “casita”, que luego fue distribuida»

Este hecho, que recordaba lo que hacían las primeras comunidades cristianas donde “a nadie le faltaba lo necesario, porque lo que poseían (los bienes)… los ponían a disposición de todos… y luego se distribuía a cada uno según sus necesidades” (Hechos 4, 34-35), se convirtió en una praxis en las comunidades de los Focolares esparcidas en el mundo.

Los habitantes de la ciudadela internacional de Loppiano decidieron, el 8 y 9 de febrero, lanzar una propuesta similar, involucrando el propio territorio, y siguiendo las indicaciones de Papa Francisco que en su mensaje para la próxima Cuaresma, invita a compartir. El Papa recuerda, entre otras cosas, que “es necesario que las conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y a la comunión”.

La iniciativa solidaria se tituló “Week-End del Dar”. «Se trata de una “completa inmersión en la cultura del dar” –explican los organizadores- que promovió la apertura de un espacio de intercambio y de solicitud de objetos en buenas condiciones, sin limitaciones o restricciones de clase; sin olvidar «la cartelera» con las necesidades y el “banco del tiempo” donde se ofrece el tiempo disponible para los demás»

El Salón de la ciudadela se destinó como centro de recolección. «Llegó de todo: ropa usada de todas las tallas, para todas las edades, libros, electrodomésticos, muebles, juguetes, objetos de decoración», cuentan.

Durante el domingo, hubo momentos de diálogo y se profundizó sobre los motivos que fundamentan la “cultura del dar”, en contraposición a la cultura del poseer, y su directa aplicación en la vida de todos los días.

Finalmente se inauguró la llamada “Red montañita permanente”, es decir, un punto de recolección y de redistribución de los objetos donados. Un lugar abierto a la solidaridad y pensado como tránsito de bienes hacia quien los necesita.

Agradecidos a Benedicto XVI

En África, como familia

“No estamos yendo a África para conocer el lugar, para hacer turismo, sino para encontrar a un pueblo”, escriben Flavia y Valter.

Ella es suiza, estudió relaciones internacionales en Ginebra y durante algunos meses trabajó en Bukas Palad en Tagaytay, Filipinas. Walter es un periodista brasileño. En el 2012 terminó una maestría en el Instituto Universitario Sophia, en Loppiano, Italia. En el 2005 fue como voluntario a Indonesia, seis meses después del Tsunami que destruyó el suroeste asiático.

Aún viviendo en lados opuestos del océano Atlántico, se encontraron en el 2004 y se casaron ocho años después.

Ahora dejan seguridades, proyectos, trabajo… Pasarán un par de meses con la comunidad de los Focolares de Man, en el África subsahariana, a 600 km al oeste de la capital de Costa de Marfil, Abidjan. “Dejar todo detrás nuestro no es fácil –escriben-, pero sentimos que esta experiencia de desapego total nos hace más libres para vivir profundamente cada momento, sin mirar atrás”.

En Man trabajaremos en la ciudadela del Movimiento, en un centro de informática y en un centro que lucha contra la desnutrición de cientos de niños.

“El hecho de ir como pareja es un aspecto que queremos subrayar –escribe Flavia-. Muchos dicen que el matrimonio encierra a la pareja, obligando a una vida basada en la búsqueda de seguridad material. Nosotros queremos asumir el desafío de que es posible abrirnos juntos a los demás”.

“Encontrarnos con el pueblo africano siempre ha sido un sueño nuestro –agrega Valter-, y las numerosas relaciones que hemos construido, han transformado  nuestra expedición en una aventura que queremos compartir con muchos amigos. Para ellos y para todas las personas interesadas en conocer más el Continente africano nació la idea de escribir un libro con la experiencia que viviremos y las fotos que la documentarán”.

“Deseamos compartir con todos nuestra aventura – concluye Flavia –, y ofrecer el fruto de nuestra experiencia. Creemos que la familia no está hecha sólo de lazos de sangre, sino que involucra todo tipo de relaciones construidas junto a las comunidades que integramos”.

Quienes deseen participar en el proyecto pueden contribuir y recibirán un “libro documental” con la experiencia.

Para mayores informaciones: Juntos rumbo a África

Agradecidos a Benedicto XVI

Chiara Lubich y las religiones: Budismo

La relación con el mundo budista tiene un significado especial en la historia del diálogo vivido en el Movimiento de los Focolares. Si bien ya en los años Sesenta Chiara Lubich tuvo algunas intuiciones, con respecto a la posibilidad de construir una auténtica fraternidad con personas de religiones y culturas diferentes, y fue sólo en 1979 que Chiara se encontró un líder de otra religión, el Rev. Nikkyo Niwano, fundador de la Rissho Kosei kai. Nació una amistad sobre la base de una profunda estima recíproca. En 1981 Niwano la invitó a Tokio a hablar de su experiencia a 12 mil budistas. Fue el inicio histórico de una experiencia de auténtica fraternidad. Es una relación que perdura ya desde hace muchos años, ulteriormente saldada por la visita de María Voce a Tokio en el 2010.

Se han abierto caminos de encuentro y colaboración con otras realidades de la corriente Mahayana en Japón y en Taiwán. Permanecen imborrables los encuentros con el Venerable Etai Yamada de la Escuela Tendai.  El venerable Yamada amaba citar el lema del gran maestro Saicho: «Olvidarse de sí mismos y servir a los demás es el ápice del amor-compasión», son palabras, por otro lado, mencionadas por Juan Pablo II con ocasión del encuentro con representantes de otras religiones en 1981 en Tokio.  El venerable Yamada también decía: “Se puede decer que el Focolar pone en práctica las palabras del maestro después de 1.200 años”. Hoy día también son fructíferas las relaciones con la Escuela Nichiren. No han faltado contactos con budistas chinos del monasterio Fo Guan Shan y del monasterio Dharma Drum Mountain.

A lo largo de los años, se han abierto también caminos para conocer y encontrar el mundo del budismo therevada. Gracias a una prolongada estadía del Gran Maestro Ajhan Thong y de Phramaha Thongratana en la ciudadela internacional de Loppiano, donde los dos monjes tailandeses tuvieron un contacto vital con el cristianismo. Regresando a su país comunicaron su descubrimiento e invitaron a Chiara Lubich a donar su experiencia en la universidad budista y en un templo en Chiang Mai. El Gran Maestro Ajhan Thong, presentando a la fundadora de los Focolares decía: «El sabio no es ni hombre ni mujer. Cuando se enciende una luz en la oscuridad, no nos preguntamos si fue un hombre o una mujer quien la encendió. Chiara vino a donarnos su luz».

A partir del 2004 hasta hoy, se han realizado algunos simposios. El quinto en orden cronológico tuvo lugar del 28 al 31 de mayo de 2012, después de aquellos realizados en el 2004 y en el 2008 en el centro Mariápolis de Castelgandolfo y en el 2006 y en el 2010 respectivamente en Osaka (Japón) y en Chiang Mai (Tailandia), acogió a participantes provenientes de Tailandia, Sri Lanka, Japón, Corea, Taiwán, Inglaterra, Usa, Suiza, Austria e Italia. La variedad no radica sólo en la proveniencia geográfica, sino también en la de distintas pertenencias. De hecho, entre los budistas estaban presentes monjes y laicos de la tradición Theravada y Mahayana, y entre los cristianos representantes de la Comunión anglicana y de las Iglesias reformadas.

A lo largo de los años, entre los participantes en estos congresos se ha ido madurando una profunda confianza recíproca, que ha permitido afrontar el argumento de las Escrituras con apertura y sin malos entendidos. El congreso de Castelgandolfo contó también con la presencia de S.E. el cardenal Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso, y de la Presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce.

El 20 de marzo de 2014, en la Universidad Urbaniana de Roma, tendrá lugar un evento dedicado a “Chiara Lubich y las religiones: juntos hacia la unidad de la familia humana”. Pretende poner en evidencia, seis años después de su desaparición, su compromiso a favor del diálogo interreligioso. La manifestación coincide con el 50° de la declaración conciliar “Nostra Aetate” sobre la Iglesia y las religiones  no cristianas. Se prevé la participación de personalidades religiosas también del budismo.

 Fragmentos de la Intervista  a Chiara Lubich sobre el diálogo interreligioso (1998)

Agradecidos a Benedicto XVI

Cuando la emergencia son los prófugos y el desafío de la integración

«Desembarcan en las playas italianas buscando paz y futuro. Buscan una vida digna. En estos últimos meses están llegando sobre todo las víctimas de la guerra en Siria, protagonistas de un nuevo “éxodo bíblico” como muchos lo definen». Marigen, cuenta esto refiriéndose a cuando ella y las otras focolarinas de Catania (Sicilia), se sintieron directamente interpeladas por los rostros de prófugos y por los desembarques cada vez más urgentes y se preguntaron: «Y yo, nosotros, ¿qué podemos hacer?»-.

A través de Valeria, una joven del Movimiento, se enteran que cotidianamente se agolpan en la estación de Catania muchos sirios, para comenzar el viaje hacia países del norte de Europa. «Tienen necesidad de todo- cuenta Valeria- ropa, zapatos, bolsos, valijas, comida, medicinas».

Inmediatamente las focolarinas se ponen en acción: «Abrimos nuestros armarios, sacamos todo lo que se había acumulado y podía servir a los otros –agrega Paola-. Una de nosotras pega un botón, otra plancha una camisa, otra prepara paquetes con indumentaria clasificada según las tallas. Tenemos muy presente la experiencia de Chiara Lubich y del primer focolar en Trento en los tiempos de guerra».

Al día siguiente, se dirigen a la estación y entregan todo a una joven marroquí que coordina la entrega de la ayuda que va llegando. En ese momento descubren que necesitan un lugar donde depositar todo lo que la gente dona. Esa misma noche una familia pone a disposición su garaje.

Tienen también la oportunidad de auxiliar y conocer a los inmigrantes que están como huéspedes en la mezquita, que se ha convertido en un dormitorio para prófugos musulmanes y cristianos. Lina, focolarina, que proviene de Jordania, traduce sus historias llenas de dolor y esperanza.

Mientras tanto, la comunidad de los Focolares de Siracusa comparte con toda la ciudad el dolor por la pérdida de Izdihar Mahm Abdulla, una joven siria de 22 años que murió en la travesía por el mar, por no haber podido consumir sus habituales medicinas, Marigen cuenta: «Nos estrechamos alrededor de los prófugos tratando de llevarles ayuda material y consuelo. Participamos en el funeral realizado según el culto musulmán en la explanada de la Catedral. Rezamos juntos, al lado del Imam de Catania, el Intendente y el Arzobispo de Siracusa. Se respiraba un clima sagrado. Alrededor del ataúd estamos todos unidos por este gran dolor. El Imam le regala el Corán al Obispo como gesto de amistad y comunión».

También en la isla de Lampedusa, a raíz de la tragedia en la que muchos murieron en el mar, la comunidad del Movimiento, junto con otros, enfrentó la emergencia, ofreciendo hospitalidad, comida, sus propias casas, compartiendo con los inmigrantes no sólo lo que tenían como superfluo, sino también lo necesario.

En la cercana Malta, la comunidad de los Focolares se sintió directamente interpelada por la llegada de prófugos en las costas de la Isla. «Aquí el desafío de la inmigración y de la integración es muy fuerte – cuenta Vanessa-. Desde hace ya dos años comenzamos a tomar conciencia de los pasos a dar y pedimos permiso para entrar en los centros de detención donde hay muchos prófugos». Se organizan grupos con el fin de actuar en diversos frentes. «Integro el grupo que va al centro de detención – continúa Vanessa- donde conocimos a unas cincuenta mujeres somalíes que tienen entre 16 y 50 años, la mayor parte musulmanas, aunque hay también algunas cristianas.

Damos lecciones de inglés, de trabajos manuales y danza, pero lo más importante es la relación con cada una: escuchar y compartir las frustraciones, las historias de vida…. Es así que conocemos situaciones muy delicadas, que llevan a pensar inclusive en el suicidio… Constatamos que la disponibilidad de escucharlas es un recurso importante, y vemos con alegría que estas visitas llevan alivio y esperanza. Es ésta la actitud de acogida que tratamos de vivir y transmitir, para promover una cultura de la integración».

Agradecidos a Benedicto XVI

Alemania: Arte y Evangelio

“Desde el momento en que sentí el llamado de donarme a Dios en el Focolar, me parecía que el mundo del arte y muchos años de estudio de la música, no tenían ya lugar en mi vida.  Paradójicamente, sin embargo, varios encuentros y relaciones que iba construyendo me empujaban a escuchar mi faceta artística y seguir sus estímulos. Siempre sentí mucha confianza hacia mis amigos del Focolar, que no trataron de darme respuestas sino que trataron más bien de estar cerca mío, compartiendo mis preguntas. Mientras tanto, desempeñaba otros trabajos, pero me parecía que todo ese mundo artístico fuese para mí como un tren que ya se había ido y al que no me había subido.

Descubrí, también, que lo que Dios nos da no corresponde nunca exactamente a lo que pensamos nosotros. Por ejemplo, había buscado trabajo en el campo de la música en los barrios más difíciles de mi ciudad, entre los inmigrantes y los más pobres, poniéndome a su disposición. Pero en muchos años de búsqueda intensa nunca surgió  nada. En cambio, fue una colega la que me hizo descubrir que en el liceo en el que estoy trabajando ahora, se me ofrecía un desafío completamente distinto pero igualmente atractivo: jóvenes llenos de riqueza material, pero a menudo en la pobreza espiritual, saciados de todo pero con una profunda insatisfacción.

Es así que ahora, desde hace dos años y medio, trabajo en el liceo humanístico Christianeum ad Hamburgo, una escuela que tiene una vasta actividad musical con coros, “brass band” (orquesta de vientos) y orquestas que involucran a centenares de muchachos. Dirijo las dos orquestas sinfónicas de la escuela, la de los chicos que tienen entre 10 y 12 años (actualmente con 65 integrantes) y la de los jóvenes que tienen desde 13 a 18 años (52 integrantes)

Este trabajo exige sobre todo la capacidad de construir relacionescon los muchachos, pero también con sus padres y con los colegas. Muchas veces significa aprender a perdonar (a mí mismo y a los otros), recomenzar constantemente, creyendo en los otros a pesar de las desilusiones. Significa comprometerse desinteresadamente, prestando atención a cada persona individualmente y no sólo al grupo en general. Y todo esto desde la base  de una constante  búsqueda de mayor competencia profesional, tratando de involucrar lo más posible a los colegas. De hecho, somos tres los colegas que nos ocupamos de la orquesta. Antes de decidir algo, escuchándonos con atención, tratamos de comprender qué piensa cada uno. Así, experimento la reciprocidad del amor con los chicos y con los adultos. Me sorprendí cuando me hicieron notar que en las actividades musicales de la escuela “siempre sopla un espíritu bueno que crea una atmósfera de colegialidad amistosa, que involucra a todos”

Advierto que mi vida se unifica si soy coherente y permanezco en mi elección de vida. Siento la misma frescura y novedad del primer momento en que comencé a vivir el Evangelio convencido, en aquella época como hoy, de que sólo así, junto con muchos otros, se puede cambiar el mundo″.

Perfil de : Christian Kewitsch

Agradecidos a Benedicto XVI

Utopistas indianos en América

Autor: Esteban Valenzuela

Contenido:

El libro expone aspectos de la dimensión profética presente a lo largo de los cinco siglos de la Iglesia latinoamericana, una lectura extraordinariamente estimulante. La mirada hacia un período complejo del cristianismo está enriquecida con numerosas citas e interesantes testimonios. Muchas de tales acciones que se consideran proféticas se encontraron con resistencias y oposiciones de parte de la misma Iglesia. Esto resulta normal, porque el profeta no es principalmente el que anuncia cosas que sucederán en el futuro como las antiguas pitonisas, sino que es alguien que, hablando en nombre de Dios, dice verdades que a menudo nos duele escuchar. Todas esas visiones claramente tenían en común que el reino de Dios se encarna, se hace historia y debe cambiar las relaciones humanas en esta tierra. Es fiel a la visión de Jesús, que se apartó de la posición apocalíptica de Juan el Bautista y procuró crear en esa tierra una comunidad de hermanos… Discernir la verdadera profecía nunca ha sido fácil, como lo atestigua la historia de Israel. Esa dificultad se acrecienta en nuestro continente, donde se mezclan el heroísmo y el horror, el entrecruzamiento de culturas, las tradiciones de la Iglesia y nuevas formas, las ambiguas situaciones de la conquista, la santidad y el martirio, la explotación y la injusticia… Se usa la palabra utopía. Ignacio de Loyola nos enseñó a no ser pequeños en el soñar; él habló siempre del “magis”, el desear siempre más, tener “utopías”, pero conjugó esos sueños con un sentido político que nos obliga a buscar los medios adecuados y a no desanimarnos con el lento avance de la historia.

Datos del autor: 

Esteban (Teo) Valenzuela Van Treek es Director del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Jesuita Alberto Hurtado, de Santiago (Chile). Doctor en Historia de la Universidad de Valencia, Master en Desarrollo de la Universidad Wisconsin-Madison, periodista y magister en Ciencia Política en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue coordinador de la Pastoral Juvenil, dirigente estudiantil, alcalde y diputado por Rancagua. Se ha desempeñado como consultor en desarrollo y descentralización de la GIZ (Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit) en República Dominicana, Colombia, Guatemala y Paraguay. Escritor y colaborador de las revistas Mensaje y El Mostrador. Entre sus publicaciones: Fragmentos de una Generación (1987), Cómo ganarle a la rabia (1988), Pichilemu Blues (1993), Alegato Histórico Regionalista (1999), El Fantasma Federal (2003), La Voz Terrible (2008), Nacionalismo fraterno y cosmopolita (2010), Gestión Municipal Moderna (2011), Política de la Fraternidad (2012) y Nahual Maya (2012).

Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires

Agradecidos a Benedicto XVI

Jóvenes suizos juegan por sus coetáneos de El Cairo

El 25 de enero de 2014 tuvo lugar la 14° edición anual de la jornada de voleibol patrocinada, organizada por “Chicos por la unidad”, jóvenes del Movimiento de los Focolares de Suiza160 deportistas llenos de entusiasmo se dieron cita en 6 gimnasios de la escuela cantonal en Zurigo Oerlikon, no sólo para hacer deporte. De hecho, es la tercera vez que todas las ganancias de los patrocinadores son para sostener la Fundación Koz Kazeh (Arco Iris) de El Cairo.

Se trata de jóvenes y chicos egipcios que tienen que trabajar para sostener a sus familias y que logran estudiar sólo en su tiempo libre. Sólo recientemente han empezado a beneficiarse de cursos de orientación profesional y programas especiales para las chicas.  Además del compromiso social, la diversión y el juego han preparado el VolleyDay que tuvo lugar en Zurich. El lema: “Take care – Respeta al vecino, cada uno es importante”, fue el hilo conductor del torneo, y lo convirtió en un amigable “Fair Play” (juego limpio).

“No había competencia en el juego, como sucede en los otros torneos, porque nosotros jugamos con otro fin», afirma Gabriel, un chico de 18 años de Zurich, quien participó por primera vez en el VolleyDay. La actividad involucró además a unas veinte personas  que voluntariamente quisieron colaborar, en forma anónima, a fin de que el torneo fuera un éxito.

El equipo “Abracadabra”» alcanzó la cifra más alta con francos 2’376 (alrededor de € 1950) conquistando la “copa challenge”. Los equipos ganadores: «D’Choncheflicker» (Liga A) y «Oerlikon one» (Liga B), ganaron una gran cesta de comida para hacer una cena juntos.

El time out” (un minuto de silencio y de oración por la paz) y la carta que llegó para la ocasión de la fundación Koz Kazeh, reforzó la relación entre los jóvenes de Zurich y de El Cairo.

La suma que se recogió para la edición 2014, equivalente a 12’074 francos suizos (€ 9980), ya fue entregada para sostener los micro-proyectos de El Cairo.

Photo gallery

Agradecidos a Benedicto XVI

Malta: “L-Arti tal-Imħabba”

“Tuvimos la oportunidad de presentar un libro de Chiara Lubich traducido al maltés y estamos ¡contentísimos!”. Así se expresan Marisa y Mario, responsables de la comunidad de los Focolares de la Isla, al día siguiente de la presentación de “L-Arti tal-Imħabba”, o sea, “El arte de Amar”.

El 17 de enero, frente a una sala atestada de gente, se sucedieron en el palco cinco relatores de diferentes ámbitos: la profesora Marie Alexander del Instituto de Lenguas de la Universidad de Malta; Natalino Camilleri, superior general de la Sociedad de la Doctrina Cristiana (M.U.S.E.U.M); el padre Karm Debattista, conocido en Malta en el mundo de la música y de las comunicaciones; el reverendo Canónigo Simon Godfrey, canciller de la Iglesia Anglicana y el doctor J.Mifsud, abogado, periodista y locutor de programas de televisión.

Las intervenciones pusieron de relieve que el arte de amar, propuesto por Chiara Lubich, tiene su fuente directamente en el Evangelio y se articula en algunos puntos: amar a todos, sin ningún tipo de  discriminación, dar el primer paso, reconocer en el hermano la presencia de Jesús, y “hacerse  uno con todos”, tal como lo indica San Pablo. El compromiso consiste en hacer propio este modo de vivir que exige un ejercicio constante, cotidiano, pero produce una nueva disposición de ánimo que es el primer paso de una revolución pacífica, capaz de cambiar el corazón de los individuos y de construir una civilización del amor. El reverendo Simón Godfrey y el doctor J. Mifsud quisieron  expresar también el paralelismo que existe entre los conceptos expresados por el Papa Francisco y por Chiara.

Al finalizar las intervenciones, una familia, una joven y un muchacho quisieron contar experiencias del arte de amar vivido y se presentó también el “Dado del Amor”.

Concluyendo la velada, muchos de los presentes expresaron su alegría por haber descubierto un nuevo modo de enfrentar la vida cotidiana: “El mensaje es fuerte, lindo, y sencillo –afirma el Padre Silvestro. Está al alcance de todos, todos pueden vivirlo”. Otros captaron diversas facetas: “Dostoevskij escribe que será la belleza la que salvará al mundo –recuerda Stephani. Hoy hemos vivido un momento armonioso y lindo, porque lo que se decía estaba en consonancia con Dios Belleza”. Miriam, en cambio,  subraya: “No existía creyente o no creyente. En el amor nos hemos sentido todos una familia y se podía hablar con libertad”. Y Ezio dice: “Conocía este libro en italiano, pero ahora descubrí su valor. Deseo vivir cada vez mejor el arte de amar, y elegir, con el corazón y con la mente, mil maneras para hacerlo más lindo, más eficaz en su esfuerzo, más intenso, más contagioso, más creativo y nunca darlo por descontado”

Agradecidos a Benedicto XVI

Purificados por la Palabra

Un “muerto vivo”

Estaba en la antesala de la comisaría. Hacía calor y estaba muy cansado. De pronto llegó un hombre mal vestido y cojo.Después de saludar con un hilo de voz débil, al darse cuenta de que estaba interesado en él, comenzó a contarme su historia. Era un refugiado sin techo, sin amigos, sin familia, sin documentos; un “muerto vivo”, como decían los policías que lo habían detenido. Al saludarlo le dije donde vivía: Y que si venía lo podíamos acoger, darle de comer y ofrecerle donde dormir. Efectivamente, algunos días después se presentó en nuestra casa.  Así, pudimos ayudarlo concretamente antes de que se marchara por la calle Yaundé. Para nuestra familia él fue una imagen de Cristo que sufre, un regalo. P.B.- Costa de Marfil

Consecuencias de un robo

Después de una hermosa jornada que pasamos en el parque acuático con nuestras hijas, en el estacionamiento nos damos de cuenta que habían robado los documentos y las llaves de nuestro auto… Después de denunciar el robo, nos preparamos para pasar la noche acampando detrás de la entrada principal. Las niñas lo vivieron como una aventura. Al día siguiente, cuando voy a comprar la nueva cerradura, me doy de cuenta que el gasto es exactamente la cantidad que mi esposa había recibido de forma inesperada un día antes. El hecho nos ayudó a reflexionar y juntos decidimos no guardar rencor a los ladrones. Algunos días después, cuando nos juntamos para rezar las oraciones, una de las niñas quiso recordar a los ladrones que nos dieron la ocasión de aprender a perdonar. S.G. Génova (Italia)

En la calle

Me encuentro con una prostituta en la calle. Me detengo, la saludo, le doy la Palabra de vida con el comentario de Chiara Lubich, explicándole que es un pensamiento del Evangelio. “¿Por qué haces esto?”, le pregunto. “Tengo que mantener a tres hijos” es su respuesta. Luego me pide que le lleve esa hojita a una compañera suya que está sentada más adelante adentro de un auto. La saludo también a ella, mientras le ofrezco la Palabra de Vida: “Es un pensamiento sobre Jesús”. Ella agradece y agrega que recién había terminado de rezar el rosario. Luego me muestra un librito de oraciones a María. Le hago a ella la misma pregunta. Responde: “Estoy divorciada y tengo cuatro hijos para alimentar cada día”. Juntos rezamos una Ave María para que pueda encontrar un trabajo digno. M.R.-Segni (Italia)

Extraído de: El Evangelio del día,  Città Nuova Editrice.

Agradecidos a Benedicto XVI

Cerdeña solidaria

Ozieri, pequeña ciudad de Cerdeña ubicada cerca de Sassari. Un grupo de personas del Movimiento de los Focolares comprometidas en la parroquia, se preguntan qué hacer juntas para conjugar los talentos recibidos y donarlos a los menos favorecidos. Conocen las actividades de la AMU (Acción por un mundo unido) – ONG de los Focolares comprometida en ayudar a las personas necesitadas del tercer mundo – y deciden invertir su tiempo y fuerzas para colaborar también ellos en la ayuda a estas personas.

La iniciativa nació hace cuatro años y no han faltado las vicisitudes: “El pequeño departamento que habíamos recibido y amoblado con el aporte de muchos, con armonía y buen gusto para hacer nacer un taller de costura y artesanía –cuenta Egidia, una de las fundadoras- nos lo pidió de vuelta el párroco para un sacerdote ugandés que estaba de paso. Parecía que todo se frenaba pero algunos meses después nos concedieron una linda sala en el conjunto parroquial”. Mientras tanto, el grupo se había disgregado y ¡había que empezar de nuevo! Después de bastante tiempo el trabajo se reinicia.

Llegan mujeres de distintas asociaciones y Movimientos; también algunas que no frecuentan la Iglesia. Están llenas de entusiasmo y traen de todo: tela, hilo, lana, algodón, dos máquinas de coser e incluso una máquina de tejer.

El taller se equipa: “Somos unas treinta que trabajamos con fervor y amor –prosigue Anna María-, tratando de construir relaciones positivas entre todos. Decidimos que, a través de los proyectos de la AMU, las ganancias se destinen a Uganda”.

También el párroco se involucra y a la población se le informa a través del periódico diocesano. El grupo participa en ferias para vender las confecciones.

“El año pasado –recuerda Egidia-, mientras pensábamos hacer una venta para Navidad, nos enteramos de que la organización de la Feria del dulce (que es una fiesta tradicional en el pueblo y cuya ganancia es para las misiones), tenía dificultades. De común acuerdo ofrecimos nuestra colaboración. El taller se convirtió en un stand de exposición. Fue un éxito. Pero lo interesante es que esta iniciativa nos permitió encontrarnos con otros, que se vieron involucrados en la atmósfera feliz y armoniosa que reina entre nosotros”.

“Por eso –agrega Anna María- decidimos llamar al taller “Laboramor” porque expresa nuestro deseo de vivir el “arte de amar”. De hecho, el objetivo no es sólo la solidaridad con los ugandeses, sino que empezamos por nosotros mismos, creando nuevas relaciones. Nos comunicamos las dificultades, los pasos dados para superar situaciones difíciles en la familia o en el trabajo. Sentimos que somos una familia y nos ayudamos en muchas pequeñas y grandes cosas. Nosotros confiamos todo a Dios, convencidas de que El seguirá ayudándonos a llevar adelante esta bella aventura en la que nos hizo entrar”.

Agradecidos a Benedicto XVI

La aventura de la unidad: los últimos años de Chiara

Después de un período de enfermedad y de retiro en Suiza al inicio de los años Noventa, la existencia de Chiara Lubich conoce una aceleración fulgurante en su apertura hacia la sociedad y hacia los pueblos más lejanos. Segura de la plena inserción de la Obra en la Iglesia, da vida a un extraordinario período de diálogos, de viajes, de reconocimientos. Doctorados honoris causa, ciudadanías y premios en varios continentes demostraron en qué medida su influencia ideal y concreta había llegado al ápice.

Entre otras cosas, se recuerda en estos años (1994-2004) la apertura y la consolidación de un profundo y vasto diálogo con fieles de grandes religiones; el inicio de una larga serie de ramificaciones del Movimiento aptas a profundizar el aporte del Carisma de la Unidad en varios ámbitos de sociales (economía, política, comunicación, salud,…); el lanzamiento de una gran acción, al mismo tiempo ecuménica y política, “para volver a dar un alma a Europa”…

Pasado este largo período de viajes, fundaciones y apertura de nuevas fronteras, llega para Chiara la hora de la enfermedad. Los últimos tres años de la aventura terrena de Chiara Lubich son quizás los más difíciles de su existencia. Jesús Abandonado, su Esposo, se presenta a la cita “en forma solemne”. En una oscuridad en la que Dios parece hacerse ocultado como el sol tras el horizonte. Sin embargo Chiara sigue amando, momento tras momento, hermano tras hermano. No deja de estar al servicio del “designio de Dios” sobre el Movimiento, siguiendo su desarrollo hasta sus últimos días, cuando, para su gran alegría, es aprobada por el Vaticano la naciente Instituto Universitario “Sophia”.

El último mes lo transcurre en el Policlínico Gemelli, en Roma. Estando allí responde la correspondencia y toma decisiones importantes para el Movimiento. Recibe también una carta del Papa que a menudo relee, recibiendo un gran consuelo. Y el Patriarca ecuménico de Constantinopla Bartolomé I pasa a saludarla y bendecirla.

Los últimos días expresa repetidamente el deseo de volver a casa. Saluda personalmente a sus primeras compañeras, a sus primeros compañeros y a sus más estrechos colaboradores. Después, mientras se agrava, consume sus ultimísimas energías acogiendo a cientos y cientos de personas que llegan a su casa y entran a su habitación, una a una, para verla, para darle un beso en la mano, para decirle todavía un palabra: gracias. La conmoción es grande, pero más grande es la fe en el amor. Se canta el Magnificat por las grandes cosas que el Señor ha hecho en ella y se renueva el compromiso de vivir el Evangelio, es decir amar, como Chiara siempre hizo y enseñó.

Chiara se apaga el 14 de marzo de 2008, poco después de las 2 de la mañana. La noticia se difunde rápidamente en todo el mundo, donde está su familia espiritual que reza unida.

Los días posteriores miles de personas, desde simples obreros hasta personalidades del mundo político y religioso, llegan a Rocca di Papa para rendirle homenaje. El funeral tiene lugar en la Basílica romana de San Pablo extramuros, incapaz de contener la gran multitud acudida (40.000 personas). El Secretario de Estado Tarcisio Bertone, enviado por Benedicto XVI, preside la ceremonia eucarística junto a 9 cardenales, más de 40 obispos y cientos de sacerdotes. Lee un mensaje del Papa quien entre otras cosas, define a Chiara como una “Mujer de fe intrépida, dócil mensajera de esperanza y de paz”.

Resuenan las palabras que Chiara expresó un día: «Quisiera que la Obra de María, al final de los tiempos, cuando, compacta, se prepare a presentarse ante Jesús abandonado-resucitado, pueda repetirle: “Ese día, mi Dios, vendré hacia ti… con mi sueño más loco: ¡llevarte el mundo entre los brazos!”. ¡Padre que todos sean uno!».

Agradecidos a Benedicto XVI

Filipinas: la fe de los más pequeños

Micha Jane e Ryan, viven con sus padres en Tacloban, capital de la provincia de Leyte, isla que se encuentra en el centro y sudoeste de Filipinas. Es una de las ciudades más afectadas por el tifón del 8 de noviembre de 2013. Son 200.000 habitantes y se calcula que murieron más de 10.000 personas.

Los chicos, y toda su familia forman parte de la comunidad local de los Focolares. Conservan recuerdos muy vivos de la tragedia: “No sabría decir cuántas veces rezamos el santo Rosario con toda la familia – cuenta Ryan-: el paso del tifón por nuestra casa sólo le dañó el techo”. Y Micha Jane dice: “Mi padre hizo que nos refugiáramos en el baño porque es el único ambiente de la casa que tiene pared de cemento; cada vez que la casa temblaba y los objetos chocaban contra la pared de afuera me parecía que alguien me había golpeado. Entonces traté de concentrarme más en la oración y sentí que mi miedo desaparecía lentamente”.

Cuando pasó el tifón, llegó la noche. “Escuchamos decir que habían robado en algunas casas, que había gente asesinada…  Una vez más encontramos la fuerza de pedir ayuda a Dios, y, al mismo tiempo, sentímos que teníamos que ser prudentes y estar atentos”.

Los días siguientes fueron bastante difíciles. El viento fuertísimo hacía volar los techos, las casas, los árboles, y provocó una ola en el océano que en pocos minutos inundó parte de la ciudad.  No había electricidad ni agua. No había forma de comunicarse, ni siquiera con los celulares; los primeros contactos telefónicos fueron restaurados sólo después de algunos días.

Micha Jane sigue relatando: “De vez en cuando se escuchaban disparos, sin embargo las noches eran extraordinariamente silenciosas. La mayoría de nuestros vecinos y amigos huyeron a Cebú y a Manila en aviones militares. Algunos parientes querían convencer a mi papá que hiciera lo mismo. Mis padres en cambio, decidieron quedarse. Nos explicaron que querían asumir la responsabilidad de socorrer al que estaba en dificultades. Poco a poco fueron pasando los días y ayudamos a mi padre y a mi madre a distribuir los primeros auxilios que empezaban a llegar y visitamos a los sobrevivientes del tifón”.

Continúa Ryan: “Yo pensé que iba a estar desanimado por la falta de internet, de la televisión… Sin embargo me di cuenta de que hay alegría y vida al encontrarse con las personas y amarlas”. Micha Jane confirma: “Nuestra vida se hizo más sencilla. Mi hermano limpia el piso y yo doblo la ropa que mi madre lavó. Programamos el lavado de los platos y mi turno es después del desayuno y a mi hermano le toca después del almuerzo. Encontramos la verdadera alegría ayudando. Nuestras jornadas Son siempre plenas y satisfactorias. Comprendí que la verdadera felicidad está en amar”.

Todavía no seha resuelto la emergencia en las zonas más devastadas. Pasada la etapa de los primeros auxilios, que contó con el apoyo de AMU (Acción por un mundo unido, ong) y de AFN (Acción por Familias Nuevas, onlus), de los Focolares, comenzó el proyecto de reparación y reconstrucción de casi cuarenta viviendas. La convicción de estas familias, comenzando por los más pequeños, es que la fuerza del Evangelio vivido y en la oración de todos juntos, hará lo que falta

CÓMO AYUDAR:

Asociación Acción por un Mundo Unido – Osfl

en el Banco Popolare Etica, sucursal de Roma

Código IBAN: IT16G0501803200000000120434

Código SWIFT/BIC CCRTIT2184D

Motivo: emergencia tifón Haiyan Filipinas

ACCIÓN para FAMILIAS NUEVAS Osfl

c/c bancaria n° 1000/1060

BANCO PRÓXIMO

Cod. IBAN: IT 55 K 03359 01600 100000001060

Cod. Bic – Swift: BCITITMX

MOVIMIENTO DE LOS FOCOLARES EN CEBÚ

A nombre de : Emergency Typhoon Haiyan Philippines

METROPOLITAN BANK & TRUST COMPANY

Cebú – Guadalupe Branch

6000 Cebu City – Cebú, Philippines

Tel: 0063-32-2533728

Cuenta bancaria a nombre de: WORK OF MARY/FOCOLARE MOVEMENT FOR WOMEN

Euro Bank Account no.: 398-2-39860031-7

SWIFT Code: MBTCPHMM

Motivo: emergencia tifón Haiyan Filipinas

Email: focolaremovementcebf@gmail.com

Tel. 0063 (032) 345 1563 – 2537883 – 2536407

Leer también: Filippine dopo il tifone (Città Nuova online)
Agradecidos a Benedicto XVI

La virginidad

Preparado por: Isabel Garzón Bosque

Sinopsis: Entre los numerosos personajes que florecen en la segunda mitad del siglo iv, descuella señera la figura del más elocuente de los hombres de su tiempo: Juan de Antioquía.

Precisamente por su elocuencia, habría de conocerlo la posteridad con el sobrenombre de Crisóstomo.

No hay escrito del Crisóstomo en que no se pueda encontrar alguna reflexión sobre la virginidad y el matrimonio.

La virginidad que el Crisóstomo resalta requiere la castidad del alma y la consagración a Cristo; para el Antioqueno, la virginidad hunde su raíz en la virtud de la fe y convierte a quien la vive en una persona humilde que sirve a Cristo.

Es posible que este tratado fuera escrito en su época de diácono: el ideal de la virginidad que el Antioqueno propone en esta obra se asemeja al propuesto en otras obras ascéticas en las que se percibe también el recuerdo de la experiencia anacoreta.

Pensamos que la obra podría haber sido publicada en torno al año 382 y que sería reflejo de las preocupaciones que experimentaría nuestro autor en sus funciones como diácono.

Ignoramos qué llevó al Crisóstomo a la redacción de este tratado. Quizá le fuera solicitado con el fin de edificar a grupos ascéticos de Antioquía, quizá fuera el propio Juan, quien –consciente de la lucha que conlleva su observancia– creyó oportuno escribir un elogio sobre la virginidad.

Desconocemos las circunstancias concretas, pero sí podemos decir que este tratado fue escrito en un momento en el que se desarrolló una abundante literatura acerca de la virginidad, mucha de ella de corte polémico, destinada a defenderla de sus oponentes.

Sobre el autor

Juan Crisóstomo

Ordenado sacerdote en febrero del año 386, al comienzo de la Cuaresma, comenzó enseguida su actividad de predicador revelando una clara y profunda concepción del bautismo, debida por una parte, a su experiencia personal y, por otra, a la tradición que se hallaba presente en la Iglesia de Antioquía. «Boca de oro» fue llamado, precisamente por su carisma especial. Su auditorio en Antioquía y en Constantinopla, a menudo estallaba irresistiblemente en aplausos cuando le oía con su estilo brillante y popular, original, imprevisible y vivo. Pues bien, toda su extraordinaria oratoria, todos sus discursos, apuntaban a algo esencial: llevar a las gentes a la práctica del Evangelio, sin medias tintas. Él, que durante cierto tiempo, se formó con los ermitaños, en los alrededores de Antioquía, quería que se realizase aquella perfección de los monjes -aquella vida angélica, como él la llamaba-, en medio del pueblo, entre gentes de todas las profesiones y estados; en la ciudad, en las familias. Ésta era una de sus ideas dominantes. Por eso Juan Crisóstomo ha sido, con razón, definido como maestro de la vida cristiana para los laicos. Y no fue casual el que Juan XXIII lo proclamara «celestial patrón» del Concilio Vaticano II.

Otras obras del mismo autor:

Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

La fe de la Iglesia

Preparado por: Ana Hidalgo Contenido Presentamos las 26 catequesis del papa Francisco sobre la fe, pronunciadas en sus audiencias de los miércoles entre abril y diciembre de 2013. Con ellas cerramos el ciclo de las catequesis para el Año de la fe que inició Benedicto XVI y que habían quedado interrumpidas a raíz de su renuncia, publicadas por Ciudad Nueva bajo el título Deseo de Dios Siguiendo la estela de su antecesor, en estas catequesis Francisco ha recorrido el Credo, se ha detenido en el misterio de la Iglesia a la luz del Vaticano II y se ha fijado en María como imagen y modelo de la Iglesia. El Papa establece en cada audiencia un diálogo directo con las personas reunidas en la Plaza de San Pedro, en particular con los jóvenes, a los que interpela y cuya respuesta espera. A partir de ahí, describe y profundiza en una fe que se apoya en el amor y la confianza, que requiere paciencia y misericordia con uno mismo y con los demás y que construye una Iglesia «de puertas abiertas». «La fe es un acto personal –dice el Papa–. Pero la fe la recibo de otros, en una familia, en una comunidad… La fe es un regalo de Dios que se nos da en la Iglesia y a través de la Iglesia. […] Amo una Iglesia no cerrada en su recinto, sino capaz de salir, de moverse, incluso con algún riesgo, para llevar a Cristo… a los extremos confines de la tierra». Sobre el autor Francisco, papa Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva – Madrid

Agradecidos a Benedicto XVI

Desde Japón: amar y servir

“Soy empleado público y trabajo en el sector de pesca y recursos marinos. En mis 22 años de matrimonio, me he mudado cinco veces a distintas zonas de Japón por motivos laborales”. Quien habla es Nagatani Hiroshi, focolarino casado, con tres hijos ya grandes.   Nagatani nació y creció en una familia budista. Quiso seguir a su esposa católica y decidió recibir el Bautismo. “Pensaba – cuenta- que era bueno ofrecer a los hijos una única referencia religiosa, dado que vivimos en un contexto social espiritualmente bastante variado”. En 1993, Nagatani y su esposa conocen la espiritualidad de la unidad, y encuentran ella un impulso para vivir las palabras del Evangelio poniéndose al servicio de los demás, ocupándose  especialmente de la formación espiritual de los laicos de la propia parroquia. La vida de la familia se ve marcada por muchos cambios de residencia, y subraya Nagatani, esto “implica un cierto aspecto de aventura. Una vez – cuenta- fuimos a vivir todos juntos a la isla de Tsushima donde no había iglesia católica. Al principio nos sentíamos completamente perdidos, pero después nos hicimos amigos del pastor anglicano de la isla y el domingo comenzamos a asistir a la función anglicana. Gracias a esta amistad, cuando un sacerdote católico comenzó a venir a la isla y visitarnos, el pastor anglicano puso con mucho gusto a disposición su iglesia para celebrar la misa católica. De esta forma, los católicos de la isla comenzaron a reunirse y fue para nosotros la ocasión de ocuparnos de su crecimiento espiritual”. Recientemente Nagatani y su esposa comenzaron a formar parte del equipo diocesano encargado de organizar los cursos prematrimoniales para jóvenes parejas. Enfrentan en especial el tema de la procreación y la vida. “Mi esposa, que es  obstetra, da las enseñanzas desde el punto de vista técnico específico, yo me preocupo más del aspecto de las relaciones familiares, es decir, de cómo enfrentar y resolver juntos las diversas problemáticas que se presentan. Desempeñando este servicio me encuentro transmitiendo a los jóvenes lo importante que ha sido para nuestra vida familiar un pensamiento de Igino Giordani, según el cual, cuando la pareja no está viviendo el amor mutuo está perdiendo el tiempo”.

Agradecidos a Benedicto XVI

Ecumenismo: una semana vivida como hermanos

El 2014 es un año especial para el ecumenismo: de hecho,  pasaron 50 años desde la publicación de la Unitatis Redintegratio, el documento del Concilio Vaticano II que promueve la unidad entre todos los cristianos. En el documento se denuncia la división, que “no sólo se opone abiertamente a la voluntad de Cristo, sino que es también un escándalo para el mundo y perjudica la más santas de las causas: la predicación del Evangelio a cadacreatura”.

Han pasado 50 años en los cuales las Iglesias cristianas han dado muchos pasos: se han pedido perdón, se han reconocido como hermanos, han tratado de superar –también desde el punto de vista teológico- las cuestionas más espinosas. Son cincuenta años de diálogo de vida.

Y es por este motivo, que la Semana de Oración 2014preparada por los cristianos de Canadátiene un significado especial, por el cual, incluso las pequeñas expresiones, leídas dentro de este horizonte más grande, adquieren y dan potencia al camino común.

“En Cáceres, vivimos una hora de oración con los hermanos de la Iglesia evangélica”, escriben desde España, Paco y Pilar, ambos católicos. “Fue hermoso rezar el Padre Nuestro en unidad. ¡Una gran experiencia!”. “También en Ecuador”, escribe Jackeline Reyes, “participamos en un octavario de celebraciones ecuménicas. Se siente un fuerte espíritu de fraternidad y alegría profunda. Es un camino de esperanza”.  En Pozzuoli (Nápoles-Italia), se vivió un intenso momento ecuménico entre católicos y evangélicos de la Iglesia Bautista, con una asistencia inesperada. María Clara Tortorelli cuenta: “Por primera vez no estaba sólo el Pastor, sino que estaba “el pueblo”. Éramos muchas “personas del vecindario”. Y después, nos reconocimos en los lugares de trabajo, en el barrio, en el mercado, en el hospital… y todo fue más sencillo. Comenzó una relación de confianza. Los cantos fueron animados por músicos de varios grupos acompañados por una orquesta improvisada, pero armoniosa porque cada uno había aprendido bien los cantos del otro grupo. Un momento sugestivo fue la presentación de los dones: la Biblia como signo de la Palabra, un ramo de flores expresaba la belleza y la armonía de la unidad en la diversidad, un pergamino con el testamento de Jesús, el TAO (símbolo del camino y de la ley universal) y un delantal como signo del servicio”.

Y siempre en Italia, en Cerdeña, en la iglesia greco-ortodoxa de Quartu Sant’Elena, estaban presentes, para la ocasión, los pastores y los representantes de todas las iglesias de Cagliari: la iglesia luterana, la iglesia bautista, la iglesia adventista, los sacerdotes de la iglesia greco-ortodoxa, de la iglesia rusa-ortodoxa y los de la rumana-ortodoxa. Durante el octavario, las diversas iglesias promovieron encuentros de oración según el propio estilo: los bautistas realizaron un estudio bíblico de la carta de Pablo a los Corintios, los adventistas tuvieron  un momento de reflexión y de  cantos sobre los textos que fueron sugeridos para la semana de Oración. Lo mismo hicieron los seminaristas católicos del seminario regional de Cagliari. Los ortodoxos propusieron rezar las vísperas, mientras que el domingo 19 se realizó la celebración ecuménica preparada por una comisión mixta de varias iglesias que fue animada por un coro ecuménico.

Escriben Anna y Vittorio: que fue una semana “en la cual crecieron muchísimo las relaciones personales con los representantes de las iglesias, relaciones fraternas establecidas desde hace muchos años”.

Y quién sabe cuántos otros hechos de extraordinaria fraternidad se vivieron en todo el mundo durante esta Semana Ecuménica. Te invitamos a que cuentes tu experiencia sobre el ecumenismo enviando un comentario a www.focolare.org!

Agradecidos a Benedicto XVI

Fe y razón: Dos doctorados al diálogo

© University of Notre Dame

Sencillez y profesionalidad se respiran en la elegante, pero sencilla, aula magna de la sede romana de la Universidad estadounidense de Notre-Dame du Lacque, el 27 de enero, acogió la entrega del doctorado en Derecho al cardenal  Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el diálogo interreligioso, y a María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares.

Thomas G. Burish, vice-canciller de la prestigiosa universidad, inauguró la ceremonia. Los doctorados honoris causa se otorgan a quienes han dado un aporte que nadie había dado hasta hoy, subrayó el estudioso norteamericano.

El rector de la Universidad, el Rev. John Jenkins, otorga el doctorado honoris causa a María Voce. Foto © University of Notre Dame

El Card. Tauran y María Voce, en sus respectivos ámbitos, proponen algo único al hombre y a la mujer de hoy. La motivación de la entrega de este título a María Voce dice: «Por su extraordinaria capacidad de guiar al Movimiento de los Focolares y como reconocimiento por el increíble testimonio e inspiración que el Movimiento ofrece. Su trabajo por el progreso de la causa de la unidad, a través del diálogo y de la amistad, es un auténtico punto de referencia para sanar las heridas del mundo de hoy tan lleno de fracturas».

La ceremonia, ante la presencia de las distintas autoridades y de todo el Consejo Administrativo de la Notre-Dame University, fue sobria y significativa. «El doctorado que se entrega hoy a estas dos personalidades es el reconocimiento de lo que ya está presente en ellos, por lo tanto, no les suma nada. Es más bien un honor para nosotros hacer este acto», subrayó el prof. Burish.

La intervención de Su Eminencia Jean-Louis Cardenal Tauran. Foto © University of Notre Dame

La intervención del Card. Tauran evidenció el fatigoso camino de Europa que ha que ha llevado a la separación entre la fe y la razón. «El Dios  que se había sido dejado de lado, aparece nuevamente en un mundo donde los hombres siguen planteándose interrogantes sobre la vida y la muerte».

En el análisis de Tauran, el diálogo se convierte en una elección obligatoria. «Es un riesgo –prosigue el cardenal- porque se trata de aceptar el ser cuestionados por otro que cree o piensa en forma distinta». Las palabras clave son, por lo tanto, identidad, alteridad y diálogo: una triada que permite no renunciar a la propia fe, sino decidir caminar juntos hacia la verdad.

En el curso del almuerzo ofrecido por la Universidad, María Voce propuso una reflexión suya, seguida por una oración. «El estudio siempre me ha fascinado», dijo. «Durante el último año de Derecho encontré a Chiara Lubich y su carisma de unidad; enseguida me involucré y esto me llevó a hacer del amor evangélico mi estilo de vida. Se presentaba ante mí una buena carrera, como primera mujer abogada en el foro de Cosenza. Pero repentinamente fui deslumbrada por un fuerte llamado de Dios a seguirlo en la comunidad del focolar. En el arco de una semana dejé todo, sin añorar nunca lo que dejé. Recuerdo que algunos años más tarde, cuando casualmente me llamaron a un tribunal para hacer una declaración, volví a sentir el encanto del mundo que había dejado junto con la alegría de haberle podido dar a Dios una cosa bella».

© University of Notre Dame

Después recordó que uno de sus profesores definía al Derecho como “un sistema de límites”. A partir de esa definición, María Voce propone una reflexión sobre el significado de la Ley. «En la lógica del amor evangélico vivido –explicó-, el límite se convierte en una posibilidad de experimentar el verdadero sentido de la persona que se realiza al dar, al darse, al ser un don. Sólo así se puede conciliar el aspecto de la libertad individual y una síntesis superior que lleva a la comunión, en la cual y por la cual, los sujetos pueden ver tutelada, es más, potenciada, su identidad. La comunión, la unidad –en la que se entrevé el proyecto de Dios sobre la familia humana- no es algo que anula a la persona, sino algo que la realiza. Y esto porque estar en relación es constitutivo del ser humano».

Al final de la oración, María Voce  invocó: «Tú que viniste al mundo gracias al sí de una joven mujer, ayúdanos a ser en todo lo que hagamos –como María- instrumentos de Tu amor por el mundo. En especial en nuestro trabajo juntos, en nuestras universidades, en nuestras comunidades, en todos nuestros proyectos y encuentros, que podamos ser como la Virgen y generar Tu presencia y dar testimonio de la realización de Tu promesa de estar con nosotros allí donde dos o tres se reúnen en Tu nombre».

de Roberto Catalano y Michele Zanzucchi

El Evangelio vivido: una contribución a la unidad de los cristianos.

Libres de prejuicios

Con una pequeña y activa comunidad evangélica metodista de nuestra ciudad decidimos ponernos al servicio de los numerosos inmigrantes del Norte de África que viven en nuestro país. Son tunecinos que trabajan como jornaleros en sericicultura; senegaleses y marroquíes que trabajan como vendedores ambulantes. Muchos de ellos no tienen una comida caliente durante la semana. Es por este motivo que organizamos un servicio de comedor al que invitamos a todos los inmigrantes que llegan cada semana para vender sus productos en la feria o en el mercado. Nos turnamos entre nosotros para hacer las compras, luego cocinamos, les servimos la comida y comemos  con ellos. Entre un plato y otro vemos que caen los prejuicios.    S.F. Italia

Una semilla de unidad

Estuve internado en el hospital debido a una pequeña intervención. Leí un libro que me dio mi novia. Eran hechos lindísimos del Evangelio vivido,  pero, me decía: “Es imposible vivir así”. Luego ella me presentó a algunas de estas personas y hablando con ellas comprendí y vi que, al contrario, sí se podía vivir así. Desde ese momento se abrió para nosotros un camino nuevo. Nos casamos con el deseo de formar una familia abierta a los demás. Pertenezco a la Iglesia evangélica y en cambio Anna es católica. Antes no era muy practicante. Al comenzar a vivir el Evangelio comprendí que debía tratar de dar testimonio antes que nada en mi Iglesia.Así lo hice. Me abrí a relaciones nuevas y ahora integro el consejo parroquial. Con nuestra vida, quisiéramos mostrar a nuestros hijos y a todos, la belleza del cristianismo, y ser como familia una semilla de unidad.    D.J.K. Alemania

La paz

Los combates cada vez más violentos  en el país, despertaron en mí una gran rebeldía y rabia. Sufría por mi impotencia ante tantas injusticias y dolores. Muertes inocentes, familias desalojadas de su casa, pueblos en ruinas. Tenía la impresión de alejarme de Dios, como si experimentara una especie de muerte interior. De noche, hablando con mi esposa sobre mi estado de ánimo, ella me propuso hacer un esfuerzo con la voluntad e ir al alba a recibir a algunas familias refugiadas que habían abandonado su pueblo que había sido devastado. Fuimos juntos y una de estas familias con tres niños vino a vivir con nosotros. La paz nuevamente volvió a mi corazón.    J.P. Líbano

Fuente: El Evangelio del día. Editorial Città Nuova.