Movimiento de los Focolares
«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis» (Mt 10, 7-8).

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis» (Mt 10, 7-8).

En este capítulo del Evangelio de Mateo, los apóstoles acaban de ser elegidos por Jesús, que los llama por su nombre y les confiere poderes especiales sobre los espíritus impuros para expulsarlos, y el don de curar toda enfermedad y discapacidad. Jesús les da instrucciones sobre dónde y cómo desarrollar su misión inicial. El mensaje que deben anunciar es claro: «El Reino de los Cielos está cerca» [1].

La indicación de ir y proclamar el mensaje encomendado subraya, por una parte, que el verdadero discípulo es ante todo un predicador de la cercanía, y por otra, que el modo que tienen de caminar juntos debe ser anuncio. De hecho, en el Evangelio de Juan, después de entregarles el mandamiento nuevo, Jesús afirma: «En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros» [2].

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.

. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

El Reino de los Cielos es el núcleo del anuncio de Jesús. La expresión afín Reino de Dios se usaba en el Antiguo Testamento para indicar el señorío, el gobierno y la acción salvífica de Dios sobre la historia humana. Él es soberano del mundo y sobre todo del pueblo de Israel, que esperaba un descendiente del rey David que restableciese la misión de Israel entre las gentes. En el Nuevo Testamento, el propio Jesús es presentado como descendiente de David y por tanto rey. A diferencia de un reino temporal, el Reino de los Cielos es un reino de paz y de justicia, en el que se cuida de los pobres, en el que rigen el perdón y la reconciliación y que llevará vida y luz a todas las naciones. Se trata de un reino que ya ha comenzado en el mundo y en el corazón de las personas, pero que se realizará completamente cuando Jesús regrese.

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.

. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

Jesús anuncia que el Reino está cerca en el tiempo, es inminente. Por sus parábolas, como la del grano de mostaza o la de la levadura que hace crecer toda la masa, se entiende que aquel actúa de manera misteriosa y humilde pero tenaz y a lo largo del tiempo. Cerca tiene también un sentido espacial. Cuando los discípulos, que llevan la presencia del espíritu de Jesús, se acercan caminando, el Reino de Dios se acerca. Y cuando, en el
Evangelio de Marcos, Jesús le dice al escriba:

«No estás lejos del Reino de Dios» [3], es probable que no solo quisiese decir «Has empezado a entender», sino también «No estás lejos de mí».

«Id y proclamad que el Reino de los Cielos está cerca.

. […] Gratis lo recibisteis; dadlo gratis».

«Gratis» traduce un término que en el original griego significa como regalo. Lo cual subraya que todo lo que los apóstoles han recibido no se les ha dado porque lo merezcan. La fuente es la generosidad de Dios y el hecho de que hayan sido elegidos para una misión en concreto.

Escribe Chiara Lubich: «El Reino de Dios hay que acogerlo. Es un don que Dios te hace. De hecho, no hay esfuerzo humano, intento ascético, estudio o investigación intelectual que te pueda ayudar a entrar en el Reino de Dios. Es el mismo Dios quien viene a tu encuentro, quien se revela con su luz o te toca con su gracia. Y no hay ningún mérito del que te puedas vanagloriar o en el que puedas apoyarte para tener derecho a semejante don de Dios. El Reino se te ofrece gratuitamente»[4].Al acogerlo, también hoy estamos llamados a continuar la tarea que Jesús encomendó a los apóstoles: proclamar con la palabra y con los hechos la cercanía del Reino, anunciar juntos a cada ser humano un mensaje de esperanza: en este mundo tan afligido e incierto, Dios lo ama inmensamente y nos ama a todos inmensamente.

Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de vida


[1] Mt 10,7.

[2] Gv 13, 35.

[3] Mc 12,34.

[4] C. LUBICH, Palabra de vida, octubre de 1979: en EAD., Palabras de Vida/1 (1943-1990) (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020, p. 155.

Foto © Birgit Lutzer-Pixabay

Economía de Comunión: un recorrido de regeneración

Economía de Comunión: un recorrido de regeneración

Son 500 las personas que, habiendo llegado de 43 países, representan a todos los Continentes. Se reúnen en algunos lugares de Latinoamérica, para vivir un importante evento dedicado a la Economía de Comunión, tras 35 años de su nacimiento. Este “recorrido de regeneración”, como se lo ha definido, ha comenzado el 25 de mayo de 2026 y es de alguna manera un “viaje” de la Economía de Comunión a través de las varias zonas, que se concluirá el 29 y el 30 de mayo en Buenos Aires (Argentina). La primera etapa prevé, en efecto, la inmersión de los participantes en distintos proyectos sociales presentes en el Cono Sur y la palabra clave de esta experiencia es “encuentro”. Es un encuentro entre mundos, vidas, situaciones y riquezas diferentes. Un “volverse a encontrar” que genera relaciones y comunidad.

“La Economía de Comunión se vive reuniendo a personas de distintos sectores; empresarios con académicos, con aquellos que viven situaciones de pobreza o di vulnerabilidad y con las poblaciones indígenas –explica Isaías Hernando, español, de la comisión internacional de la Economía de Comunión–. De alguna manera se quiere brindar un anticipo de lo que verdaderamente podrá ser una economía distinta. Pues ese es justamente el espíritu de la primera fase del evento; es decir, no se trata solo de visitar los lugares símbolo, sino también entrar en realidades en donde esta experiencia ya es visible. No solamente mostrarla, sino también crear un diálogo y un encuentro profundo entre personas de culturas diferentes y con quienes viven en situaciones de fragilidad. Una experiencia que pone de relieve la vocación de la Economía de Comunión, que es la de construir comunidades fraternas”.

¿Por qué se habla de “regeneración”? Anouk Grevin, francesa, coordinadora de la Comisión Internacional de la Economía de Comunión explica: “la idea de regeneración nace del deseo de asumir y curar las heridas de la economía y de nuestra tierra. Pues bien, las heridas se regeneran desde adentro, o sea la piel se reconstruye alrededor de la misma herida. Sin duda es posible recibir ayuda desde afuera, pero todo nace allí. Ese es el significado que queríamos expresar cuando pensábamos en el proceso de regeneración”.

Un proyecto que ve como protagonistas a los que viven en el lugar mismo de las heridas, que viven dentro de las llagas. “Es un recorrido –añade– en el que todos nosotros nos hemos reconocido, en esa comunidad fraterna y global. Nosotros no llevamos respuestas, no tenemos recursos, sino que tenemos una experiencia de comunión que en sí misma quiere ser generativa”.

Una característica de la Economía de Comunión es que exige el concurso de todos los actores juntos: empresarios, estudiosos, simples ciudadanos, dependientes, prequeños emprendedores y personas en situaciones difíciles. Afirma una vez más Grevin “no es solo un proyecto de un emprendimiento o un modelo empresarial, sino que es una comunidad de personas que construyen juntas una economía nueva, justamente en los lugares que a menudo no se los asocia con la economía dominante, y que por el contrario ya están generando algo nuevo”.

Los trabajos se están llevando a cabo. La variedad de experiencias desde cuando nació la Economía de Comunión son muchas y en esos días en Buenos Aires se espera que se abran nuevas perspectivas, como remarca Hernando: “Creo que la intuición que Chiara Lubich tuvo en 1991, cuando lanzó en Brasil la Economía de Comunión, tenía un fuerte carácter profético. En este sentido, vivir esta experiencia y hacer que se vuelva realidad lo que ansiamos, significa de alguna manera anticipar el futuro. Por todo ello, pues, pienso que en este momento histórico lo que la Eocnomía de Comunión debe poner de manifiesto es justamente esa profecía, pero tal vez ya hecha realidad y encarnada en pequeña escala”.

A cargo de Carlos Mana
Foto: Gentileza di EdC

LOS TRABAJOS EN LOS DISTINTOS PROYECTOS SOCIALES


El 40° Aniversario del Centro Mariápolis de Trento: generar belleza social

El 40° Aniversario del Centro Mariápolis de Trento: generar belleza social

Hay sitios que no se limitan a recibir a personas. Las ponen en relación, generando conexiones auténticas, confianza y comunidad. De allí nace la “belleza social”; surge de la calidad de los encuentros que sepamos construir. “Generar belleza social” ha sido el título de los eventos relacionados con los 40 años del Centro Mariápolis Chiara Lubich de Trento (Italia). No una celebración, sino una verdadera obra en construcción, viva, abierta y participada.

Esta visión encontró su expresión en cuatro retos, o sea en cuatro eventos abiertos a la ciudad y al territorio alrededor.

Un workshop durante dos días con el Gen Verde Perfoming Group, un taller artístico con unos treinta jóvenes entre los 14 y los 20 años, una experiencia concreta de comunidad expresada a través de la música y la performance. Un evento atrapante, vivaz, colorido, en donde los jóvenes pudieron experimentar junto a las artistas que las artes del espectáculo pueden llegar a ser un terreno en el que aprender el trabajo en equipo, la creatividad y la escucha.

En las fotos: el Gen Verde; el coloquio organizado por New Humanity en el marco del Festival de la Economía (foto: © Paolo Crepaz)

Un congreso, promovido por New Humanity, ONG de los Focolares, integrado al programa del Festival de la Economía, cuyo título era: “Las realidades negadas. Entre crónica y opinión, para lenguajes desarmados y que desarman”. Cinco expertos del mundo de la comunicación en diálogo sobre los temas más complejos de nuestro tiempo y sobre su relato (el evento está disponible en italiano en el sitio www.festivaleconomia2026.it/)

Una “Jornada abierta” en la cual el Centro Mariápolis se abrió a la ciudad, no solamente como un lugar físico, sino también como una experiencia de encuentro. Un día de acogida y diálogo con las realidades civiles y religiosas del territorio. Como apertura hubo una sabia lectura de la realidad de nuestras ciudades que llevaba como título “Generar belleza para todos” presentada por Elena Granata, Docente de Urbanística en el Politécnico de Milán y vicepresidente de la Escuela de Economía Civil.

A continuación, una mesa redonda con preciosos e interesantes aportes de varias realidades civiles y eclesiales del territorio a la construcción de una ciudad y una comunidad más unida y más rica en la diversidad. Estaban presentes el alcalde de Trento, Franco Ianeselli, Annalisa Pasini, delegada para el Área Testimonio y Compromiso Social de la Diócesis de Trento, Sara Alouani, periodista de la publicación Il T Quotidiano, y Claudio Bassetti. Presidente de la CNCA –Coordinación nacional comunidades acogedoras– de la Región Trentino-Alto Adigio. Junto a ellos, dirigió sus palabras también Margaret Karram, Presidenta del Movimiento de los Focolares, que quiso abrir su nuevo mandato partiendo justamente de Trento, la ciudad de Chiara Lubich. “De aquí –dijo– miramos al futuro. Trento por su posición, historia y sensibilidad está llamada al diálogo, no puede renunciar a su vocación. Hoy también Trento puede hablar al mundo viviendo una fraternidad que se hace cultura, estilo y praxis”. Stands y experiencias en varios lugares del Centro Mariápolis fueron el marco exterior de la jornada.

Foto: © Domenico Salmaso

Por la tarde y por la noche la escena fue copada por la emocionante fuerza artística del Gen Verde Perfoming Group.

Más de mil han sido las personas que han participado en los eventos del 40° aniversario: para todos ellos ha sido una ocasión para volver a poner en el centro el valor de las relaciones y de la “proximidad”. Ha sido un diálogo no finalizado a sí mismo, como subrayó Margaret Karram, sino orientado “a la construcción de la fraternidad universal, no algo optativo, sino una necesidad. Se trata de participación en la vida del otro”.

Paolo Crepaz

Inteligencia Artificial al servicio de la humanidad

Inteligencia Artificial al servicio de la humanidad

Una mañana que entra ya en la historia de la Iglesia. El 25 de mayo de 2026 en el aula del Sínodo en el Vaticano, el Papa León XIV presenta su primera encíclica Magnifica Humanitas, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Nunca había pasado que un Papa estuviera presente en el Aula en la que se lanza al público uno de sus documentos del Magisterio.

La encíclica lleva la firma del 15 de mayo, en el 135° aniversario de la promulgación de la Carta encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII que supo reconocer en las transformaciones industriales de su tiempo una cuestión profundamente humana y social. Esta encíclica defiende a la persona humana en el tiempo actual de la Inteligencia Artificial (IA) y pide nuevas y urgentes reflexiones sobre el rol y sobre el futuro del progreso tecnológico.

Tras las varias intervenciones de expertos y teólogos, toma la palabra el Pontífice y se detiene en la “gravedad del momento” que se vive y que provoca preocupación en la Iglesia, la cual está llamada a “descifrar las cosas nuevas a la luz del Evangelio y de la dignidad del hombre”. Explica que ha nacido “de la escucha” de científicos e ingenieros que “trabajan con sincero entusiasmo en tecnologías capaces de aliviar inmensos sufrimientos; la escucha de líderes políticos y funcionarios públicos que han buscado con perseverancia reglas justas; la escucha de padres y docentes profundamente preocupados por el futuro de las jóvenes generaciones”. Además, usa palabras fuertes: “La Inteligencia Artificial tiene que ser desarmada. La palabra es fuerte, lo sé –admite León–, pero ha sido elegida deliberadamente porque este momento necesita palabras capaces de atraer la atención, despertar las conciencias e indicar caminos que la humanidad debe seguir”.

El Pontífice recuerda que desde hace tiempo “la Iglesia se compromete en favor del desarme nuclear, como un servicio a la paz y a la dignidad de la familia humana”. Del mismo modo, también “la Inteligencia Artificial requiere hoy ser desarmada, pues al igual que la energía nuclear, ella tiene que estar al servicio de todos y del bien común. (…) Las decisiones sobre la tecnología no tienen que estar nunca separadas de la conciencia y de la responsabilidad”. “Pero cuando la tecnología debilita nuestro sentido crítico, la paz misma corre riesgo. Sin embargo, desarmar no es suficiente. Tenemos que construir”. Juntos.

Magnifica Humanitas es la culminación de un viaje de trabajo de la Santa Sede empezado hace diez años” afirmó Monseñor Paul Desmond Tighe, Secretario del Dicasterio para la cultura y la educación, en la sesión informativa con los periodistas, en la Sala de Prensa. En 2016 un sacerdote francés comenzó a profundizar algunos temas sobre comunicación y tecnología. “En San Francisco (EE. UU.) se encontró con algunos expertos que querían informar a la Santa Sede acerca de los desarrollos tecnológicos que podrían influenciar el futuro del mundo –continuó Tighe–. Para esos científicos era importante tener la opinión de algunos sabios, y por ello pidieron la colaboración de la Santa Sede” y fue una sinergia basada en la escucha recíproca.

En la misma línea intervino en la presentación en el Vaticano Christopher Olah, Co-fundador de Anthropic (EE. UU.), una de las principales empresas de inteligencia artificial en el mundo: “Necesitamos que una parte cada vez mayor del mundo –las comunidades religiosas, la sociedad civil y los estudiosos, los gobiernos– hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí: tomar verdaderamente en serio todo esto, observar atentamente los eventos en su desarrollo y ser un aporte para que tomen una dirección mejor. Hoy es solo el comienzo del camino de la larga colaboración entre nosotros, que estamos construyendo esta tecnología, y los que consiguen percibir lo que nosotros no podemos ver desde adentro”.

Dividida en cinco capítulos, más una introducción y una conclusión, Magnifica Humanitas parte de una tesis: la tecnología no es una “fuerza antagonista respecto de la persona”, ni “un mal de por sí”. El Pontífice afirma que “las injusticias no nacen solamente de opciones equivocadas de los individuos, sino también de estructuras, mecanismos, entornos económicos y culturales que producen desigualdad”. Ello vale también en el ámbito de las nuevas tecnologías.

La preocupación de León se refiere al poder que, cuando se concentra en pocas manos, “tiende a opacarse y escapar al control público”, llevando consigo el riesgo de un desarrollo distorsionado “que genera nuevas dependencias, exclusiones, manipulaciones y desigualdades”. Y en este caso la mirada está dirigida a quien tiene el control de las plataformas, de las infraestructuras y de los datos digitales.

El Papa León XIV insiste una vez más en que no existe una “guerra justa”. Pide que el uso de la Inteligencia Artificial en el campo bélico se someta a restricciones éticas más rigurosas porque “no existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moralmente aceptable”.

Se requiere “una política que no abdique de su propia tarea”. La verdad ha de ser declinada en “ecología de la comunicación” contra las noticias falsas. El Papa indica algunos instrumentos: transparencia en las lógicas de selección de los contenidos, tutela de los datos personales, un periodismo serio basado en argumentación y verificación, una nueva conciencia en el uso “correcto y crítico” de la IA y la integración de los conocimientos.

Concluyendo la carta, el Pontífice invita a los fieles a habitar las nuevas tecnologías a la luz del Evangelio, siguiendo “un itinerario de vida cristiana sobrio y exigente”, a fin de que incluso en el tiempo de la IA todos puedan dar testimonio de “la belleza de una magnífica humanidad habitada por Dios”.

Lorenzo Russo
Foto: © Vatican Media

Haz click aquí para el texto completo de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV

El “Paraíso ’49” se abre al mundo

El “Paraíso ’49” se abre al mundo

Una sala llena, atenta y de alguna manera sorprendida. Así se veía el viernes 22 de mayo el Aula Paulo VI de la Pontificia Universidad Lateranense (Roma), en donde se presentó por primera vez al público el volumen Paradiso ’49 (Paraíso ’49) de Chiara Lubich.

No era una simple presentación editorial. La impresión general –recogida también en los pasillos y en los comentarios del público– era la de encontrarse frente a un momento histórico, pues por primera vez se entregaba a todos un texto hasta ahora poco accesible; se lo ofrecía abiertamente para el debate eclesial y cultural. Y era en una sala repleta hasta en cada rincón.

En nombre del Centro Chiara Lubich, Anna Maria Rossi –promotora de la colección de las Obras de Chiara Lubich– acogía a los presentes. Ella aclaró enseguida el sentido del evento, recordando el largo trabajo editorial que ha llevado a la publicación del volumen. «No es un texto aislado –explicó– sino que es parte de un proceso más amplio, que cuenta el surgimiento de un carisma en la Iglesia».

Hubo oradores de distintas proveniencias eclesiales y académicas que introdujeron los contenidos. Alessandro Clemenzia, decano de la Facultad Teológica de Italia Central y estudioso de la espiritualidad de Chiara Lubich, brindó una clave de lectura incisiva: «No se trata de entender lo que Chiara ha escrito, sino lo que Dios quiere decir de sí mismo a través de esta experiencia». Una perspectiva que ha ayudado a captar la profundidad del texto sin reducirlo a un simple documento.

Stefan Tobler, suizo, teólogo evangélico y él también involucrado en la reflexión sobre el Carisma de la Unidad, hizo hincapié en la figura de la autora. Se trata de una mujer que a través de estas páginas «ofrece lo más íntimo de su relación con Dios», exponiéndose con autenticidad.

Muy esperadas las palabras de Ángela Ales Bello, filósofa y estudiosa de fenomenología, única oradora externa al Movimiento de los Focolares. Con claridad puso de relieve que la mística no es algo “extraño” o esotérico, sino que es «una iluminación de la realidad vivida en la fe». Y destacó una nota original del Paraíso ’49: es una experiencia que involucra no solo a la persona, sino también a la comunidad, pues es como un “nosotros” que se vuelve sujeto.

De manera virtual dio su aporte Brendan Leahy, obispo de Limerick (Irlanda) y –así como Clemenzia y Tobler– él también miembro del centro de estudios interdisciplinarios del Movimiento de los Focolares, la Escuela Abbá. Destacó el alcance eclesial del texto. El Paraíso ’49, afirmó, no es un tratado sistemático, pero puede «inspirar nuevas perspectivas» y ayudar a comprender la Iglesia como comunión viva y relacional.

Durante todo el encuentro se percibió –junto con el entusiasmo– también una cierta cautela. O sea: ¿cómo recibir un texto tan intenso sin simplificarlo o tergiversarlo? La respuesta emergió en reiteradas ocasiones, como si fuera un hilo conductor: el Paraíso ’49 no se puede entender solo leyéndolo, sino que también hay que dejarse interpelar por él.

Quizás ese fue justamente el sentido más profundo de la jornada. Con esta publicación, el Movimiento de los Focolares realiza un paso de apertura. Lo que nació como una experiencia vivida, ahora se la ofrece a todos. No como un objeto para ser analizado, sino como una propuesta de vida.

Joachim Schwind
Publicato originalmente en Citta Nuova
Foto: © Carlos Mana-CSC audiovisivi