“Ha sido una gracia inmensa para mí, un don de Dios no solo personal, sino que lo considero así para todo el Movimiento de los Focolares”. Con estas palabras la Presidente Margaret Karram abre algunas reflexiones sobre la experiencia sinodal y el documento final de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (2-27 octubre 2024) “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión”.
Hace algunos meses se me diagnosticó un tumor. El médico aconsejó empezar un tratamiento alternativo, para luego terminar con la radioterapia.
Cuando llegó mi primer día del ciclo de radioterapia me encontraba en una gran sala de espera, con muchos pacientes; yo los veía con la cabeza gacha… Presenté mi tarjeta magnética para anunciarme, pero me quedé de pie, porque ya no quedaban sillas. Ése fue el momento más fuerte, pero abracé y acepté el dolor que me provocaba esa situación. Al segundo día, le pedí a Dios que me diese la fuerza y empecé a hablar con uno, dos y hasta tres pacientes, preguntándoles de dónde venían, cómo les había ido en el viaje para llegar hasta allí, dado que venían de diferentes sitios. Por todo ello, día tras día, la sala de espera se transformó en un ambiente de alegría. Respirábamos otro clima, que eran el amor, la paciencia y la templanza. Empezamos a tratarnos usando sobrenombres que nos adjudicamos, inspirándonos en personajes famosos. En mi último día de tratamiento, llevé algo dulce para todos, nos pusimos sombreros para hacernos fotografías; y por último pusimos la mano derecha en el centro para hacer un pacto de hermandad “hasta que la muerte nos separe”.
La doctora directora del servicio me llamó para darme el informe médico que tenía que llevarle al especialista. Me saludó con un abrazo y un beso, y me dijo: “¡Cómo te vamos a echar de menos! Porque nos has hecho reír mucho… te oía siempre desde mi consultorio”. Cuando salí, en la sala de espera, estaban todos de pie y me aplaudían. Caían las lágrimas; saludé a todos y cuando llegué a la calle dije para mis adentros: “¡Qué bonito es poner en práctica las palabras del Evangelio. Con un poco de amor, todo se transforma”.
J.J.A
El empleado
En la fábrica necesitábamos a alguien que se ocupase de la limpieza, de la cocina, de los baños y de otros espacios comunes.
Durante mi horario de trabajo, tengo que hablar bastante tiempo por el teléfono móvil y, si puedo, aprovecho para pasear; de esa forma puedo estar al sol por un rato. Un día, salí del trabajo dispuesto a encontrar a alguien por la zona que pudiera realizar la limpieza. A poco distancia de allí, había un señor anciano en la puerta de su casa que cortaba el césped y aproveché para acercarme a él. Me presenté y le dije que estábamos buscando a alguien que nos diese una mano con la limpieza. Y que tal vez él conociera a alguien que estuviese buscando trabajo.
Me miró y me dijo que su hijo podía hacer ese trabajo. Le respondí: “Perfecto, dígale que venga mañana”. Después me explicó que el muchacho tenía esclerosis múltiple. “Dígale que venga mañana”, insistí.
Al día siguiente se presentó Mauro, un hombre de 36 años. Me dijo que había entrado a formar parte de un programa de investigación por el cual se le inyectaba un fármaco especial una vez a la semana y que ello lo dejaba muy débil al día siguiente, además de que el tratamiento no era siempre el mismo día. También me dijo que justamente por ese tema era difícil para él encontrar trabajo.
Mauro está con nosotros desde hace cinco meses. No sólo desempeña las tareas de limpieza que le hemos encomendado, sino que también se ocupa del jardín y del mantenimiento, entre varias otras cosas.
La reciprocidad, dar y recibir, la comunión y la valorización de la persona son la mejor manera como quiero vivir y trabajar.
“Ikuméni ha transformado la forma con la que los jóvenes nos relacionamos, la forma en que nos miramos, la forma en que podemos mantener la unidad en la diversidad”, dice Edy, peruano, católico, desde el escenario del Genfest 2024 en Aparecida, acompañado por otros 13 jóvenes de diferentes Iglesias cristianas y países latinoamericanos.
Pero ¿qué es Ikuméni? Es un itinerario de formación de cuatro meses de duración en un estilo de liderazgo basado en el arte de la hospitalidad, la cooperación y las buenas prácticas. “Lo más destacado de todo esto es nuestra reunión presencial y de cierre”, continúa Edy. Luego, Pablo, salvadoreño, luterano, dice: “Algo que nos ha marcado es aprender a generar juntos iniciativas de cooperación que llamamos buenas prácticas ecuménicas e interreligiosas, trabajando juntos, personas de diversas Iglesias y diferentes religiones, dispuestas a servir en los desafíos que enfrentamos hoy en nuestras ciudades y zonas rurales”.
En efecto, Ikuméni ofrece a los jóvenes diferentes itinerarios para la implementación de buenas prácticas: así nacieron iniciativas de cooperación para la construcción de la paz, la resolución de conflictos, la ecología integral y el desarrollo sostenible, las cuestiones humanitarias y la resiliencia, trabajando juntos no sólo con personas de diferentes Iglesias, sino también con la sociedad civil para cuidar juntos.
“En mi caso comenzamos con una iniciativa para la construcción de la paz en la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad donde estudio”, dice Laura Camila, colombiana, quien vive en Buenos Aires y es miembro de una comunidad eclesial pentecostal. Y reitera, “necesitamos trabajar juntos por la paz, realmente la necesitamos. Así, en colaboración con distintas Iglesias, nacieron iniciativas para fortalecer la resiliencia creando redes ecuménicas e interreligiosas y talleres para la formación al diálogo y la resolución de conflictos”.
El itinerario formativo Ikuméni es un programa de becas y por tanto no tiene costo para los participantes que son seleccionados para participar en el itinerario. Requiere un compromiso de 4 horas semanales y participación en el encuentro regional presencial de Ikuméni. Pueden participar jóvenes de entre 18 y 35 años que hayan completado la educación secundaria. Está organizado por CREAS (Centro Regional Ecuménico de Asesoría y Servicio) con la colaboración de diversas organizaciones.
Ya está abierta la inscripción para el laboratorio 2025. Encuentras toda la información en: https://ikumeni.org/
Invitamos a ver nuestro reportaje realizado hace unos meses en Buenos Aires con motivo de la reunión del equipo de trabajo.
Una chica enamorada de Dios que a la edad de 17 años descubre que tiene un tumor óseo y que incluso durante la enfermedad nunca deja de alimentarse del amor de Dios, más fuerte que cualquier otra cosa. “Por ti, Jesús, si tú lo quieres, ¡yo también lo quiero!”.
Cuando cursaba el cuarto año de la escuela primaria conoció el Movimiento de los Focolares. En ese momento entró al grupo Gen (Generación nueva), que son los jóvenes del Movimiento de los Focolares. No hablaba de Jesús a los demás sino que lo transmitía con su vida. De hecho, decía: “yo no tengo que hablar de Dios, tengo que dárselo a todos… ante todo poniéndome en una actitud de escucha, pero sobre todo con mi forma de amar”.
“Chiara Luce” es el nombre que he pensado para ti; ¿te gusta? –le escribió Chiara Lubich, fundadora de los Focolares respondiéndole a una carta que le había escrito–. Es la luz del Ideal que vence al mundo…”.
Chiara Luce partió al Cielo el 7 de octubre de 1990. Pronunció estas últimas palabras: “Mamá, adiós, sé feliz, porque yo lo soy”, coronando así un sufrimiento vivido en la luz radiante de la fe. Su breve vida es hoy un ejemplo para miles de chicos en todo el mundo. Se ha creado una Fundación que es como un canal oficial para mantener perenne y viva la memoria de la beata Chiara y para custodiar los lugares. Allí llegan continuamente pedidos y noticias que confirman que la Beata Chiara Luce es conocida y amada en todo el mundo, sobre todo entre los jóvenes.
En el día de su cumpleaños (Chiara nació el 29 de octubre de 1971) y de la conmemoración litúrgica, en Sassello (Italia), su ciudad natal, se vivirá una jornada intensa de fiesta, abierta a todos, y con la posibilidad de seguir algunos momentos en directo por streaming en el sitio oficial de Chiara Badano:Fondazione Chiara Badano.
En el aviso se puede leer el programa con los horarios (huso horario ute + 1).
El 16 de octubre de 2024 en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas (Bélgica) se llevó a cabo la conferencia final del proyecto DialogUE, una iniciativa dirigida a promover el diálogo intercultural e interreligioso en Europa. El evento tuvo como anfitriona la eurodiputada Catarina Martins (GUE-NGL) y contó con la participación de 50 representantes de los coautores del proyecto: instituciones europeas, líderes religiosos y miembros de la sociedad civil.
El tema central del evento fue la presentación de las recomendaciones para la Unión Europea del proyecto DialogUE –“Distintas identidades Aliadas, Abiertas, para Generar una Europa Unida”– sobre temas cruciales para la actual situación europea y mundial, resumidas en el prospecto «DialogUE Kit».
“Se ve a simple vista que algo sucede cuando hablan personas de paz”, dijo la eurodiputada Catarina Martins de la Izquierda Europea, que abrió el encuentro en una sala del parlamento europeo. . «Éste es sin duda un momento de este tipo. El diálogo es un instrumento poderoso de paz”.
El proyecto nace del compromiso que ha asumido, desde hace varias décadas, la organización New Humanity, expresión del Movimiento de los Focolares, la cual ha promovido de una manera significativa las buenas prácticas del diálogo interreligioso e intercultural. Su enfoque favorece el respeto recíproco y la confianza, elementos esenciales para un diálogo proficuo y para motivar esfuerzos de colaboración.
En su discurso, Francisco Canzani, consejero para el área de Cultura y Estudio del Movimiento de los Focolares, hizo hincapié en que el diálogo se construye basándonos en tres elementos: actitudes, instrumentos y método. Deteniéndonos en este último, el método del consenso diferenciado y del disenso calificado, nacido dentro de la plataforma entre cristianos y marxistas DIALOP, es hoy fuente de inspiración y práctica para otros grupos de diálogo.
En 2023 y 2024, el proyecto ha involucrado a cuatro grupos de diálogo en tres áreas principales: Comunicación, Ecología y Políticas Sociales. Los grupos de diálogo han sido:
Entre ciudadanos cristianos a través de la plataforma Together4Europe
Entre cristianos y musulmanes a través del Centro para el Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares.
Entre cristianos y personas que no se reconocen en un credo religioso, a través de la plataforma DIALOP para un diálogo transversal.
Entre ciudadanos de Europa Occidental y Oriental a través del grupo de diálogo Multipolar.
Principalmente, el proyecto ha facilitado la difusión del significado y de las metodologías necesarias para un diálogo eficaz. Además reunió a expertos internacionales en torno a esos tres retos clave, que ayudaron a los participantes a comprender los principales documentos de la Unión Europea acerca de esos tópicos y a explorar las varias dimensiones de cada tema.
Los grupos colaboraron en la identificación de los principios compartidos y de las propuestas comunes. Su trabajo llevó a la formulación de recomendaciones que fueron presentadas al Parlamento Europeo.
El proyecto DialogUE ha sido promovido por un consorcio de 14 organizaciones de la sociedad civil provenientes de 9 países miembros de la Unión Europea.
Entre los resultados principales del proyecto: 12 encuentros internacionales y una formación para facilitadores y expertos; la integración directa de 1.200 ciudadanos y más de 10.000 indirectamente; la creación del «Dialogue Kit», destinado a educadores, ONG y decisores políticos, para promover el diálogo y la cohesión social. Esos encuentros han llevado a recomendaciones compartidas para los decisores de la Unión Europea, dirigidas a promover políticas más inclusivas y sostenibles.
Por la tarde del 16 de octubre trabajó un grupo de discusión que fue huésped de la KU Leuven (Universidad de Lovaina) en Bruselas, momento en el que los participantes analizaron algunas buenas prácticas surgidas del proyecto y discutieron acerca de cómo difundir ulteriormente estas iniciativas a través del ‘Dialogue Kit’.