Movimiento de los Focolares

El sueño de Chiarela

«El deseo de ser médico, que había nutrido desde siempre, se hizo todavía más fuerte cuando, años atrás, mi papá y mi hermano tuvieron un grave accidente. El hospital se convirtió en nuestra segunda casa, por una serie de operaciones en las piernas que mi padre tuvo que afrontar. En esos momentos comprendí las dificultades que tienen los pacientes para recibir el tratamiento adecuado, en especial aquellos que no cuentan con recursos económicos suficientes. “Seré médico – me dije- para ofrecer a todos la esperanza de una curación”. Pero mi familia tenía una situación económica precaria. Mi padre, por la discapacidad permanente que le provocó el accidente, ya no podía trabajar. A finalizar la escuela, mi deseo de estudiar medicina se rompió cuando mi mamá me dijo: “No tenemos los medios”. Lloré amargamente, pero después pensé: “Si Jesús lo quiere así, entonces también yo lo quiero”. Siempre hemos estado en contacto con el Focolar, y ellos conocían mi gran deseo. Algunos días después, me llamaron por teléfono para decirme que habían encontrado, a través de las organizaciones AMU y AFN, el modo para apoyarme económicamente. ¡Estaba tan feliz! Era un signo del amor de Dios. Empecé los estudios en la universidad. No todo era fácil. Todos los días tenía que tener una buena dosis de paciencia y perseverancia. En mi clase había estudiantes de religiones y culturas diferentes, y algunos de ellos eran prepotentes conmigo, pues mi carácter es más suave y tolerante. Siempre trataba de ser amiga de todos y de permanecer unida a Jesús, y de Él recibía la fuerza para afrontar cada dificultad. A veces dormía sólo dos horas debido a las toneladas de páginas que tenía que memorizar. No hacía otra cosa que estudiar, y sin embargo a veces me fue mal en algún examen, o me sentía triste por no poder salir con mis amigos. Además me hacía falta mi familia. Pero estaba segura de que Dios tenía un plan sobre mí. Durante la práctica trabajamos en los repartos con los pacientes, cumpliendo turnos de 30 o 36 horas consecutivas, y era realmente fatigoso. Había que hacer muchas cosas al mismo tiempo, asegurarse de que todos los pacientes recibieran el tratamiento y contemporáneamente tenía que estudiar para los exámenes. El encuentro con cada paciente era siempre una ocasión para amar. A pesar de estar cansada y con sueño, trataba de presentarme ante ellos con energía, de escucharlos con una sonrisa y con sentimientos de auténtica compasión. En el hospital los enfermeros tendían a ser bruscos con nosotros los estudiantes y nos daban órdenes. Sin embargo, trataba de acallar mi orgullo y de construir con ellos una relación amistosa. Después de algún tiempo cambiaron su actitud. En mi grupo había una estudiante que era conflictiva, siempre levantaba la voz contra nosotros, que éramos sus compañeros de curso y lo hacía incluso delante de los pacientes. Nadie la soportaba. Pensé: “Si yo no la quiero, ¿quién la va a querer?”. Empecé a comprenderla y también conocí sus dificultades, a quererla. Al principio era difícil, siempre quería algo para sí. Le pedí a Jesús que me diera el valor y la fuerza, para perseverar en esta actitud de comprensión. Al final también ella empezó a comprenderme y nos hicimos amigas. Si hay algo que he aprendido, es que también ante las cosas que no son fáciles, tú puedes llegar a ser más fuerte. Muchas veces he tenido el temor de no lograrlo, pero “recomenzar” ha sido el secreto que aprendí de Chiara Lubich. Ahora soy médico, he realizado mi sueño, y tengo muchas oportunidades para amar a Dios sirviendo a mis pacientes, recordando esa frase del Evangelio que dice “Cualquier cosa que hayas hecho al más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hiciste”».

La Cuba que soñamos

La Cuba que soñamos

«El domingo 12 de agosto se concluyó el primer Genfest de Cuba, ¡un sueño custodiado en nuestros corazones, un sueño que habíamos confiado a Dios  y que Él hizo realidad!» escriben los Jóvenes por un Mundo Unido cubanos. La Habana se vió inundada por jóvenes de toda la isla que llegaron para el Genfest, un evento con “muchas primicias”. De hecho –escriben- hasta ahora «nunca habíamos logrado realizar en Cuba una manifestación de estas dimensiones, obteniendo los permisos necesarios de la Oficina del Partido para las relaciones con los organismos religiosos, de quienes recibimos una óptima colaboración. Fue realizado con la ayuda de artistas y profesionales quienes con pasión, dedicación y total entrega ante las enormes dificultades dieron armonía y belleza al contenido propuesto por los jóvenes, después de meses de consultas. El evento inaugural se desarrolló en el centro histórico de la ciudad, donde el Papa Francisco en septiembre de 2015 invitó a los jóvenes cubanos a llevar adelante “la amistad social” con todos y entre todos, “para construir la Cuba que sueñan”. El sábado 11 de agosto los participantes profundizaron el tema “Beyond all borders” (Más allá de las fronteras) a través de 9 talleres, sobre economía social y Economía de Comunión, ecumenismo, relaciones interpersonales, habilidades necesarias para construir la paz, posmodernismo, etc. «En la tarde, en un famoso cine de la ciudad, con alrededor de 600 participantes, se dio testimonio a través del arte y de experiencias de vida que vale la pena vivir por un mundo más unido. Un momento profundo fue la interpretación de una actriz de la figura de Chiara Lubich y de su pensamiento sobre el dolor que genera vida, el secreto para ir “más allá de toda frontera”. «Ha sido la experiencia más bella de mi vida -escribió una joven- en donde la unidad y el amor son la esencia de una forma de vida que construye un mundo más unido. Han logrado despertar mi fe y la esperanza». «Para nosotros que hemos trabajado en su realización durante casi un año -dijo uno de los organizadores- ha sido un largo camino, con no pocas dificultades, dadas las condiciones del país. Pero nunca faltó la ayuda de la ‘Providencia’ que llegó en el momento justo para animarnos y darnos los recursos: desde Corea del Sur, de Colombia, Bulgaria, Italia, México, Puerto Rico, Canadá, Filipinas… ». «Nos lanzamos a hacer cosas que no habíamos hecho nunca: cantar, bailar, presentar desde el palco, contar nuestros testimonios superando la timidez y el respeto humano. Aprendimos a escucharnos más, a no imponer nuestras opiniones, sino a hacer nacer las ideas juntos. Concretamente hemos aprendido a querernos». «El Genfest ha sido una explosión de amor y de unidad que revolucionaron nuestra ciudad», dicen. Y uno de los participantes: «Estamos haciendo historia, no la que queda en los libros, sino en el alma de todos nosotros que pensamos, trabajamos y participamos en el Genfest. Permanecerá en la memoria de esa Habana Vieja, hoy renacida gracias a los Jóvenes por un Mundo Unido». «Ha sido muy bella y fructífera –escriben- la colaboración con otros Movimientos, con la Pastoral Juvenil, con el Consejo de las Iglesias de Cuba». Y concluyen: «El Genfest de Cuba hizo honor a su objetivo, ir “más allá de las fronteras”, superando las graves dificultades durante la preparación por la dimensión que había alcanzado. Una demostración que para Dios nada es imposible. Llevando adelante una revolución de amor en todo el mundo, y tantas personas que no conocían nuestro sueño han sido testigos. «Agradecemos a todos los que han creído en esta locura y que nos han acompañado con su apoyo y recursos en esta aventura, ¡qué profunda alegría saber que somos parte de una familia tan grande!».  

María y el Dios que parece ausente

«En 1984 estuve con un grupo de obispos de distintas confesiones en la Basílica de Santa Sofía en Estambul. Nos quedamos impresionados por este edificio imponente, dado que en el mismo, podíamos percibir de manera tangible una presencia enorme de la historia de la Iglesia y de la humanidad. Nos encontrábamos en un edificio de la antigua tradición cristiana, de la época en que la cristiandad estaba unida, por lo cual Asia Menor estaba en el centro del mundo cristiano; pero estábamos también en el lugar en el que se produjo la ruptura entre Oriente y Occidente y se rompió la unidad. En las grandes cuñas de la cúpula veíamos, enormes, los escritos extraídos del Corán, la aparición de otra religión sobre la cristiandad herida. Justo delante de nosotros estaban colocados algunos carteles que decían “Prohibido rezar”. Era un museo en el cual la gente paseaba sacando fotos y usaba binoculares, dando vueltas por doquier mirando las bellezas artísticas que allí se conservaban. Esta ausencia de religión en aquel lugar que una vez fue un lugar sagrado era terrible. Estábamos abrumados por esta cascada de eventos: unidad originaria, unidad lastimada, distintas religiones, nada de religión. Nuestras miradas vagaban desorientadas en búsqueda de auxilio, cuando de improviso – ¡allí! encima de la cúpula brillaba, dulcemente y sin hacerse notar, un antiguo mosaico: María que ofrece a su Hijo. Allí comprendí claramente: sí, ésta es la Iglesia: estar, simplemente, y a partir de sí mismos generar a Dios, ese Dios que parece ausente. La palabra Theotokos – madre de Dios, la que genera a Dios- adquirió para mí imprevistamente un sentido completamente nuevo. Comprendí que no podemos organizar la fe en el mundo; si nadie más quiere oír hablar de Dios, no podemos combatir con la fuerza y decir: “¡Cuidado con ustedes!”. También nosotros podemos estar simplemente y llevar a la luz, partiendo de nosotros mismos, a ese Dios que parece ausente. No podemos fabricar este Dios, sino solamente darlo a Luz; no podemos afirmarlo con argumentos, sino que podemos ser la copa que lo contiene, su cielo en el cual, aún en la escasa apariencia, Él brilla. Así comprendí, no sólo nuestra tarea de hoy como Iglesia, sino también cómo la Iglesia existe en la figura de María y cómo María existe en la figura de la Iglesia, cómo entre ambas, la figura y la realidad son una cosa sola». Klaus Hemmerle, Partire dall’unità. La Trinità e Maria, pp. 124, 125.

El apoyo de los Focolares al Papa Francisco

«Cuente realmente, Santo Padre, con nuestra plena unidad y ferviente oración también frente a las insidias destinadas a desacreditar su persona y su acción de renovación». Con estas palabras, Maria Voce se dirige al papa Francisco en una carta del 30 de agosto, en la que expresa su apoyo y oración tras los fuertes ataques recibidos en las últimas semanas. La presidente de los Focolares expresa al Santo Padre su agradecimiento por el reciente Encuentro Mundial de las Familias en Irlanda que ha puesto en evidencia, entre otras cosas, la relación extraordinaria que se ha creado entre el Papa y los que han participado. Maria Voce expresa gratitud, en su nombre y en el de todo el Movimiento, por el sincero y repetido pedido de perdón que Francisco dirigió a las víctimas de abusos y a los familiares, y la plena adhesión a su mensaje de amor. La presidente de los Focolares, continúa: «En cada herida de la Iglesia y de la humanidad – escribe María Voce – reconocemos a Jesús crucificado y abandonado y, junto con Ud., miramos a María para vivir con valentía según Su ejemplo como discípulos auténticos». Por último, Maria Voce agradece su reciente “Carta al Pueblo de Dios” que, además de expresar la prontitud y el amor del Santo Padre por la humanidad, indica «como compartir el “grito” que sube al Cielo de quienes sufrieron y sufren y como comprometerse para que tales males no se perpetúen. Hacemos nuestras sus preocupaciones y sus palabra».

Cuidado y conservación de la Creación

  El 1º de septiembre de cada año se celebra la Jornada Mundial por el cuidado de la Creación. Este año es las 13ª edición. Se trata de una iniciativa de la Iglesia Ortodoxa a la que han adherido otras iglesias cristianas, comprometidas en descubrir en un horizonte ecuménico el compromiso por el respeto y cuidado de la Creación. Desde el 2015, también la Iglesia Católica se ha unido a este llamado, que está dirigido a todos los hombres, a la responsabilidad por la creación y la tutela de la vida de todos los pueblos de la tierra. En 2017, para sellar este compromiso común, el Papa Francisco y el Patriarca ecuménico Bartolomé I de Constantinopla firmaron un documento en el cual se lee, entre otras cosas: «El ambiente humano y la naturaleza se están deteriorando contemporáneamente, y tal deterioro del planeta gravita en las personas más vulnerables. El impacto de los cambios climáticos repercute, en primer lugar, en quienes viven en situación de pobreza en cada ángulo del globo terráqueo. Nuestro deber de usar responsablemente los bienes de la tierra implica el reconocimiento y el respeto de cada persona y de todas las criaturas vivas. La llamada y el desafío urgente de cuidar la Creación constituyen una invitación a toda la humanidad para trabajar por un desarrollo sostenible e integral […]. Estamos convencidos de que no existe solución genuina y duradera al desafío de la crisis ecológica y de los cambios climáticos sin una respuesta concertada y colectiva, debe existir una responsabilidad compartida que esté en grado de rendir cuenta de las propias acciones, dando prioridad a la solidaridad y al servicio».

Emergencia en Kerala

Una gran masa de damnificados, a la espera de poder regresar a sus casas, que todavía están sumergidas por las devastadoras inundaciones que tuvieron lugar en Kerala, está refugiada por el momento en 3800 campamentos. Los operativos de socorro y asistencia se están llevando adelante en medio de grandes dificultades, debido al aislamiento de algunas zonas. En ciertos casos, la comida y el agua son lanzados desde los helicópteros, porque las calles y los puentes quedaron destruidos. De la comunidad local de los Focolares escriben: «Estamos regresando de Trichy (a más o menos 300 Km de Kerala), donde tuvo lugar la Mariápolis con las personas de los grupos de la Palabra de vida, esparcidos en un radio de 120 Km. Pero teníamos en nuestro corazón a las personas de Kerala afectadas por las fortísimas lluvias. Todavía estamos en el período de los monzones, el viento caliente provoca estos tifones tropicales. De lo que sabemos las personas del Movimiento están bien. Estaba programado un retiro para los sacerdotes de Trivandrum (en el sur de Kerala), pero lo tuvimos que cancelar porque no es seguro viajar y también porque muchos sacerdotes que habían confirmado su participación se han visto involucrados en la tragedia. Durante el fin de semana, en nuestras comunidades locales se comprometieron a recoger víveres y objetos de primera necesidad para enviar a las zonas afectadas. Contamos con sus oraciones». También el Papa Francisco rezó por las víctimas y para que “no le falte a estos hermanos nuestra solidaridad y la ayuda concreta de la comunidad”. Para quien quiera colaborar, se activaron las siguientes cuentas corrientes:  

Acción por un Mundo Unido OSFL (AMU) Acción para Familias Nuevas OSFL (AFN)
IBAN: IT58 S050 1803 2000 0001 1204 344 del Banco Popolare Etica IBAN: IT55 K033 5901 6001 0000 0001 060 del Banco Prossima
Código SWIFT/BIC: CCRTIT2T Código SWIFT/BIC: BCITITMX
MOTIVO : Emergencia Kerala (India)
Los aportes depositados en ambas cuentas corrientes con este motivo serán administrados en forma conjunta por AMU y AFN. Para estos donativos están previstos beneficios fiscales en muchos países de la Unión Europea y en otros países del mundo, según las distintas normativas locales.
Accidente grave en el hospital de los Focolares en el Congo.

Accidente grave en el hospital de los Focolares en el Congo.

«Pidámosle al Padre que acoja en su Reino de paz a los que perdieron la vida en este grave accidente y encomendemos a su amor a los heridos y a quien ha quedado afectado». Así escribe María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, a las comunidades de la República Democrática del Congo (RDC), tras el grave accidente acaecido el 28 por la mañana en la ciudad de Limate (al norte de Kinshasa). Un silo que contenía toneladas de trigo, de propiedad de la FAB Congo, industria productora de harina, se derrumbó sobre una parte del hospital Moyi mwa Ntongo y sobre una empresa adyacente. Bajo el peso de los escombros perdieron la vida algunas personas, entre las cuales Valentine, miembro de los Focolares, encargada de los servicios de lavandería, mientras las otras víctimas son de los edificios aledaños. «Se constató una competencia de solidaridad para ayudar a encontrar el cuerpo – escribe Aga Kahambu, en nombre de la comunidad de los Focolares – en donde la policía, la Cruz Roja y varios voluntarios trabajaron sin pausa. Algunas de las víctimas son dependientes de la FAB, pero el número de las mismas es aún impreciso. Es un fuerte dolor para todos, pero la unidad y la solidaridad de muchos nos ha sostenido». Según los titulares del local Actualite.cd “el balance es provisorio, porque el accidente sucedió en una “hora pico”, y destaca: “los significativos daños a la estructura, con la destrucción de los sectores de radiología, diagnóstico y otros servicios”. Construido en 2006 y dirigido por el Movimiento de los Focolares, el centro médico Moyi mwa Ntongo está considerado como un polo de excelencia con 55 camas. Surgió para el tratamiento de la ceguera infantil, pero luego englobó otros proyectos, como la lucha contra el HIV y el SIDA. Además es un modelo de acción humanitaria internacional; de hecho para sus funciones médicas y paramédicas se vale de especialistas y personal local, que se formó tanto en el Congo como en Europa. En 2016, a diez años de su fundación, se dotó de un moderno sector de maternidad y neonatología, servicio esencial en un país que tiene un índice de mortalidad infantil y maternal de los más altos del mundo. El sector, que afortunadamente se salvó del derrumbe, fue realizado gracias a la contribución de personas y agencias relacionadas con el Movimiento de los Focolares, como la Fundación Giancarlo Pallavicini y las señoras Albina Gianotti y Vittorina Giussani, financiadores del Centro médico desde sus inicios, y por AMU Luxemburgo y AECOM Congo, junto a otros benefactores.

Cuando la pobreza es un regalo

Cuando la pobreza es un regalo

«Cuando tenía seis años, mi madre me integró al programa de asistencia diurna de Bukas Palad, el proyecto social realizado por los Focolares a través de sus organizaciones AMU y AFN, tras haber conocido a una maestra que trabajaba allí. Recuerdo que me dijo: “Aquí aprenderás a tener una sonrisa luminosa”. Mi madre también participaba en las reuniones de formación y empezó a comprometerse como voluntaria. Inicialmente yo pensaba que lo hacía porque no tenía otra cosa que hacer, además de los trabajos de casa; pero luego cambié de opinión, viendo que iba también los sábados. Mi padre y mis hermanos notaban que ella estaba más feliz. Y yo también estaba feliz, atraída por el espíritu de amor recíproco y unidad que había entre los miembros del personal. Gracias al proyecto pude completar todo el curso de estudios hasta la graduación universitaria. Puedo dar testimonio de que Bukas Palad tuvo un rol fundamental en la mayoría de mis experiencias y de mis opciones de vida. Recuerdo muy bien todas las actividades que llevábamos a cabo en la escuela y durante los fines de semana, con todos los estudiantes, y la formación que recibimos y que nos hizo personas sensibles a las necesidades de los demás y que consideran la pobreza no como un obstáculo que te impide hacer lo que que quieres, sino como un regalo. A través del proyecto, conocí a Chiara Lubich y a los jóvenes del Movimiento de los focolares. Creciendo en ese contexto, aprendí que los sueños se pueden realizar y creemos que para cada uno de nosotros hay un plan de amor de Dios. Me gradué en Educación en la Universidad de Cebu, luego aprobé el examen de habilitación para maestras. Enseguida, una vez que me gradué, empecé a trabajar, acompañada por una gran “familia”, que siempre estuvo a mi lado, incluso cuando tuve que enfrentarme con el mundo del trabajo y la vida en general. Tanto en los momentos de tranquilidad y alegría como en los difíciles, tenía siempre como lema una frase de Chiara Lubich, “Ser familia”. Cuando pienso en Bukas Palad, entiendo bien lo que es una familia. Primero enseñé en una escuela privada, durante cinco años. Luego, en 2014, presenté una solicitud para trabajar en la escuela pública. Me asignaron una escuela de Mandaue, una ciudad que forma parte del área metropolitana de Cebu. Aquí las cosas eran completamente diferentes, no teníamos la misma organización y sistematicidad que conocía. Cuando enseñaba en la escuela privada, pensaba que para ser maestra había que tener un gran corazón y un corajudo entusiasmo. Pero ahora que trabajo en la escuela pública, creo que hay que tener un corazón aún más grande, un entusiasmo aún más valiente, una fuerza aún mayor. Cada vez, cuando me viene la tentación de abandonar este trabajo, algo me retiene. Son los chicos, sobre todo. En ellos me veo a mí y a mis compañeros, muchos años atrás, cuando soñábamos ser lo que somos ahora. Tal vez no pueda dar la misma ayuda y el mismo apoyo que mi familia y yo recibimos, pero trato de hacer las cosas lo mejor que puedo para transmitir el mismo amor».

Accidente grave en el hospital de los Focolares en el Congo.

Derrumbe a Limete (R.D. Congo)

El Movimiento de los Focolares sigue con aprehensión las noticias que llegan del accidente que sucedió esta tarde en la localidad de Limete, en el norte de Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo. El derrumbe de un silos con varias toneladas de trigo, ha destruído amplios repartos del Hospital Moyi Mwa Ntongo, construído en el 2006 por el mismo Movimiento. Es incierto el balance de las víctimas, con dos muertos acertados, entre los cuales una mujer que se ocupaba de los servicios de lavandería. También se cuentan heridos y dispersos, y graves daños a las estructuras y maquinarias. En una nota reportada por la agencia local Actualite.cd la Dirección sanitaria del Hospital refiere que «pacientes gravemente enfermos y gravemente heridos han sido trasportados con urgencia a los hospitales cercanos” y que la prioridad en éste momento se orienta a liberar a quienes aún están bajo los escombros y en dar sostén a las personas involucradas en el accidente. Son significativos los daños a las estructuras, con la destrucción de los repartos de radiología, diagnóstica y otros servicios. Desde hace apenas dos años en el centro sanitario se habían inaugurado un reparto de maternidad y pediatría y una sala operatoria. El derrumbre del silos, de propiedad de la sociedad FAD Congo, habría interesado también a edificios cercanos, entre los cuales una fábrica, causando más víctimas. Algunas autoridades, como el intendente de la localidad de Limete, han llegado hasta el lugar. El Movimiento de los Focolares expresa su profunda participación y se une al dolor de las víctimas, asegurando la cercanía espiritual a las familias golpeadas por la calamidad.

A 70 años del encuentro entre Chiara Lubich e Giordani

A 70 años del encuentro entre Chiara Lubich e Giordani

LA POLÍTICA COMO VOCACIÓN 70 años después del encuentro entre Chiara Lubich e Igino Giordani en el Parlamento italiano Las raíces de la buena política se sitúan en las aspiraciones más profundas al bien común. Con el encuentro llevado a cabo en la Cámara de Diputados entre el parlamentario Igino Giordani y la fundadora del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich, se dio inicio a una historia que ha llegado a todas partes del mundo, y que ha impulsado el compromiso civil y político de hombres y mujeres que creen en la unidad de la familia humana. El encuentro tiene por objeto, además de conmemorar aquel evento, actualizar su mensaje para volver a proponerlo a la sociedad ante los desafíos de hoy. CENTRO CHIARA LUBICH / MOVIMIENTO POLÍTICO POR LA UNIDAD / MOVIMIENTO DE LOS FOCOLARES (CENTRO IGINO GIORDANI) Martes 18 de septiembre de 2018 – Hora: 16:30 Sala del Refectorio – Palacio San Macuto Vía del Seminario 76, ROMA Contacto: Centro Igino Giordani e-mail: info@iginogiordani.info

Palabra de Vida – Septiembre 2018

La Palabra de este mes procede de un texto atribuido a Santiago –figura de relieve en la Iglesia de Jerusalén–, el cual recomienda al cristiano la coherencia entre el creer y el actuar. En el comienzo del versículo se subraya una condición esencial: «desechar toda abundancia de mal» para recibir la Palabra de Dios y dejarse guiar por ella, y de ese modo caminar hacia la plena realización de la vocación cristiana. La Palabra de Dios tiene una fuerza muy peculiar: es creadora, produce frutos buenos en la persona y en la comunidad, construye relaciones de amor entre cada uno de nosotros y Dios y entre las personas. Y, según dice Santiago, ya ha sido «sembrada» en nosotros. «Recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas». ¿Cómo es posible? Ciertamente, porque Dios pronunció ya en la creación una Palabra definitiva: el hombre es «imagen» de Él. De hecho cada criatura humana es el «tú» de Dios, llamado a la existencia para compartir la vida de amor y comunión de Dios. Pero, para los cristianos, es el sacramento del bautismo el que nos introduce en Cristo, Palabra de Dios que ha entrado en la historia humana. Así pues, en cada persona Él ha depositado la semilla de su Palabra, la cual llama a la persona al bien, a la justicia, a la donación y a la comunión. Esta semilla, acogida y cultivada con amor en nuestra «tierra», es capaz de producir vida y frutos. «Recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas». Un lugar claro donde Dios nos habla es la Biblia, que para los cristianos culmina en los Evangelios. Es preciso acoger su Palabra en la lectura amorosa de la Escritura; y si la vivimos, podemos ver sus frutos. También podemos escuchar a Dios en lo profundo de nuestro corazón, donde con frecuencia sentimos la injerencia de muchas «voces» y «palabras»: eslóganes y ofertas de opciones y modelos de vida, o también preocupaciones y miedos… ¿Cómo reconocer la Palabra de Dios y hacerle espacio para que viva en nosotros? Hace falta desarmar el corazón y «rendirnos» a la invitación de Dios de ponernos a escuchar con libertad y valentía su voz, que suele ser la más sutil y discreta. Y esta nos insta a salir de nosotros mismos y aventurarnos por los caminos del diálogo y del encuentro con Él y con los demás, nos invita a colaborar para hacer una humanidad más bella, en la que todos nos reconozcamos cada vez más hermanos. «Recibid con docilidad la Palabra sembrada en vosotros, que es capaz de salvar vuestras almas». En realidad la Palabra de Dios puede transformar nuestra vida cotidiana en una historia que nos libera de la oscuridad del mal personal y social, pero pide nuestra adhesión personal y consciente, aunque sea imperfecta, frágil y siempre en camino. Nuestros sentimientos y nuestros pensamientos se parecerán cada vez más a los del propio Jesús, nuestra fe y nuestra esperanza en el Amor de Dios saldrán reforzadas, a la vez que nuestros ojos y brazos se abrirán a las necesidades de los hermanos. Así lo sugería Chiara Lubich en 1992: «En Jesús veíamos una profunda unidad entre el amor que Él tenía por el Padre celestial y el amor a sus hermanos los hombres. Había  una coherencia extrema entre sus palabras y su vida. Y esto fascinaba y atraía a todos. Así debemos ser también nosotros. Debemos acoger con la sencillez de los niños las palabras de Jesús y ponerlas en práctica con la pureza y luminosidad que tienen, con su fuerza y radicalidad, para ser discípulos como Él quiere, es decir, discípulos iguales a su Maestro: otros tantos Jesús dispersos por el mundo. ¿Podemos vivir una aventura más grande y más hermosa?»1. Letizia Magri   1 C. LUBICH, «Come il Maestro», en Città Nuova n. 36 (1992/4), p. 33.

Un pueblo en fuga

Un pueblo en fuga

«Según datos confiables sólo en la jornada del 11 de agosto 5100 venezolanos cruzaron la frontera entre Ecuador y Perú, una cifra que supera la alcanzada en mayo pasado, cuando en un solo día se registraron 3700 nuevos ingresos. Por este motivo Ecuador se ha declarado en estado de emergencia migratoria». Roggero, nacido en Venezuela, de padres italianos, conoce bien América Latina donde ha vivido 40 años. Desde el 2015 reside en la capital peruana. No sólo Brasil, Colombia, Ecuador y Perú sino también países más lejanos como Chile, Argentina e incluso Uruguay ser han convertido en destinos de este éxodo masivo, que según muchos observadores, podría llegar a provocar una de las mayores crisis humanitarias de las últimas décadas. La nueva normativa de ingreso a Ecuador y Perú, impuesta desde hace pocos días a los ciudadanos venezolanos, requiere que presenten un pasaporte, que actualmente es imposible de obtener, en lugar de la cédula de identidad como se hacía antes. «Se trata de una realidad difícilmente comprensible si no se ha vivido en primera persona. Los venezolanos que han llegado a Perú se calcula que podrían ser 400.000; escapan de un país qué se desmorona ante una crisis gravísima donde falta todo. Están aquí en busca de un trabajo para mantener, a costo de grandes sacrificios, al resto de la familia que se quedó en Venezuela. Están dispuestos a todo, a menudo pasan hambre, trascurren hasta 3 ó 4 horas al día en un autobús para ganar unos pocos dólares. Muchos duermen a la intemperie y pasan frío porque no tiene ni siquiera una cobija y se duchan con agua fría. Pero, por lo menos, saben que quien se quedó en Venezuela (esposa, hijos, hermanos, abuelos) tienen un techo y una forma para sobrevivir con los pocos dólares que les envían. Hoy por hoy, las remesas que llegan del exterior son un rubro importantísimo en la economía venezolana». Mientras tanto, la comunidad de los focolares desde hace varios meses trata de acoger a las personas que están llegando, que se conocen a través de parientes, amigos y de las más variadas circunstancias. “Lo importante para nosotros -dice Silvano- es que encuentren un clima de familia. Y si es posible, compartimos comida, ropa, medicinas, una cobija o las indicaciones necesarias para obtener la visa temporal. El 12 de agosto nos encontramos por tercera vez en el focolar de Lima, junto al Centro Fiore que es una de nuestras sedes operativas. Éramos 23 personas de las cuales dos tercios eran venezolanas. Comenzamos, para quién lo quiso, con la misa. Después ofrecimos un almuerzo en dos grandes mesas. Antes de despedirnos, vimos una presentación en video de Chiara Lubich, porque la mayoría de los presentes no conocía el Movimiento. Un momento que es siempre conmovedor fue el dedicado a la distribución de ropa, que generosamente la comunidad local había recogido. Nos reímos mucho cuando uno de los presentes vio que el otro se probaba su chaqueta pensando que estaba disponible. Esta inusual alegría cubría realidades muy duras y todo tipo de historias dolorosas, vividas antes, durante y después de la fuga de Venezuela. Hablar y escuchar al respecto es para ellos un momento de liberación. A alguno que tenía una situación de emergencia le pudimos ofrecer que mientras estábamos allí utilizara la lavadora. Un par de rockeros, amigos de uno de los invitados, que llegaron ahí por casualidad. Al despedirse estaban impresionados por la relación que habían visto entre todos nosotros y nos definieron como “personas de calidad”. Parece que esta definición, en el mundo de los rockeros, al menos en Venezuela, es el máximo elogio posible. Y no terminó aquí: de parte de quien menos esperábamos surgió la invitación a hacer una oración final. ¡Todos en círculo, tomados de la mano, fue realmente significativo. Esa misma noche supimos que la ONU estima que 2.3 millones de venezolanos ya han escapado de su país desde el inicio de la crisis, por lo tanto todavía hay mucho trabajo por hacer y por bastante tiempo».

Educar a los hijos: alegría y desafío

Educar a los hijos: alegría y desafío

Casados desde hace 31 años, con cinco hijos y esperando la primera nieta, Gianni y María Salerno tendrían muchas historias para contar y también sugerencias prácticas para brindar, especialmente a las parejas más jóvenes, acerca del tema de la educación de los hijos. Pero con su aporte al panel sobre la “alegría y los desafíos de los padres al educar hoy”, tema central del encuentro de Dublín, que está afrontando, en un clima de fiesta y oración, temas importantes – como el rol de la tecnología en la familia, la relación con la fe, las múltiples conexiones con el trabajo, la economía, el ambiente – han querido hacerse portavoces del patrimonio de vida y experiencia vivida en tantos años por las Familias Nuevas de los Focolares, de las cuales, desde hace dos años, son responsables. Una “familia de familias”, que bebe de la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich, y la tiene como una brújula que marca el norte en el camino de la vida, arduo a veces. Entrevistados por el diario católico “Avvenire”, Gianni y Maria sintetizaron su mensaje en Dublín: «Quisiéramos subrayar algunas “palabras clave” que nos parecen muy útiles en la relación con los hijos y que pueden ser vividas en todas partes, en todos los países del mundo, independientemente de la cultura a la que pertenecemos. La primera es desapego. Los hijos no son nuestros, son ante todo hijos de Dios. Es una actitud que impulsa a buscar su bien, en el respeto de la libertad de cada uno, ayudándolos a descubrir el plan de Dios para su felicidad. Otra palabra central es acompañamiento: haciendo sentir nuestra cercanía, los hijos pueden afrontar las dificultades sin sentirse solos, y se forman de esta manera a la responsabilidad, al compromiso, al entrenamiento constante de la voluntad. Hay también un verbo que siempre ha sido fundamental, en la experiencia nuestra y en la de tantas familias en todo el mundo con las que estamos en contacto. Ese verbo es recomenzar. Cuando nos equivocamos, cuando hay dificultades o el amor disminuye, podemos siempre poner un punto y recomenzar, pidiendo disculpas si tal vez hemos exagerado en una reprimenda, que muchas veces para los padres es más una ocasión de desahogo que una intervención educativa». «Debemos tratar de entrar siempre en lo que los hijos están viviendo. Habitualmente usamos una expresión, ponerse en sus zapatos, que expresa el deseo de los padres de sentir en la propia piel sus emociones, miedos y dificultades, ejercitando una escucha profunda y acogedora, antes de dar respuestas apresuradas. El ejemplo, la compartición y el diálogo son fundamentales: en una familia se tendría que poder hablar de cualquier tema y los padres tendrían que estar al juego, captando con sus antenas los mensajes incluso no verbales lanzados por los hijos que a veces, especialmente en edad adolescente, suenan como verdaderas provocaciones. Además: dedicar su tiempo. Requiere mucha fatiga, tal vez de noche, al terminar una jornada de trabajo, especialmente cuando las ideas no coinciden. Deberíamos dejarnos interpelar sin miedo por ellos y por su “mundo”, incluso cuando llegan preocupaciones de distinto tipo en la salud, las compañías que frecuentan, la escuela o el futuro. Cuando ello se da nosotros tratamos de atesorar un consejo precioso: el de ocuparse y no preocuparse, para evitar que nuestra ansiedad los vuelva más inseguros y menos libres. Lo que siempre podemos hacer, al final, es rezar por ellos, confiándolos al amor de Dios. Hay casos en los que los hijos se vuelven rebeldes, rechazan la relación con los padres, poniendo en acción comportamientos violentos, opciones discutibles, a veces graves. Esto hace sufrir y desestabiliza. La herida del fracaso educativo quema y nos preguntamos como padres: ¿dónde nos hemos equivocado? También en estos casos debemos recordarnos que somos padres para siempre, y que la puerta de nuestro corazón hay que mantenerla siempre abierta. No es fácil, pero podemos tomar como ejemplo para imitar a Jesús Crucificado y abandonado, que ofreció su dolor, transformándolo en Amor. Como él, nosotros también podemos transformar nuestro sufrimiento si seguimos amando concretamente a nuestros hijos y a cada prójimo que pasa a nuestro lado, en la certeza de que al final el Amor vencerá».

María y la Iglesia

María y la Iglesia

«Efectivamente, la Virgen María […] es reconocida y venerada como verdadera Madre de Dios y del Redentor. Redimida de modo eminente, en previsión de los méritos de su Hijo, y unida a Él con un vínculo estrecho e indisoluble, está enriquecida con la suma prerrogativa y dignidad de ser la Madre de Dios Hijo, y por eso hija predilecta del Padre y sagrario del Espíritu Santo; con el don de una gracia tan extraordinaria aventaja con creces a todas las otras criaturas, celestiales y terrenas ». (Lumen Gentium, 53) « Ella sobresale entre los humildes y pobres del Señor, que confiadamente esperan y reciben de El la salvación.». (Lumen Gentium, 55) « Así avanzó también la Santísima Virgen en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz, junto a la cual, no sin designio divino, se mantuvo erguida (cf. Jn 19, 25), sufriendo profundamente con su Unigénito y asociándose con entrañas de madre a su sacrificio…» (Lumen Gentium, 58) «El amor y la veneración de la Madre de Dios es el alma de la piedad ortodoxa, su corazón que da calor y vivifica a todo el cuerpo. El cristianismo ortodoxo es la vida en Cristo y en comunión con su madre purísima […] el amor a Cristo que no se puede separar del amor de la Madre de Dios […] El que no venera a María no conoce tampoco a Cristo, y una fe en Cristo que no incluye la veneración de la Madre de Dios, es otra fe. Otro cristianismo diferente del de la iglesia». (S. Bulgakov: La Ortodoxia, p. 356) «En María está presente el sí de la humanidad entera, y este sí incondicional es una copa que se ofrece, que acoge y que transmite. Y así ella, que vivió la hora de Dios, que pronunció repetidas veces el sí de la aceptación, que llevó en ella al verbo, ahora es Madre de la misericordia, salud de los enfermos y refugio de los pecadores, reina de los apóstoles y de la paz, madre de todos nosotros e imagen viva de la Iglesia». (Klaus Hemmerle, Scelto per gli uomini, p. 156)

Evangelio vivido: corazón de madre

Droga en la escuela Tenía que hacerme cargo de un alumno que había utilizado estupefacientes. En este caso se les castiga con una semana de expulsión de las clases. Para evitar el riesgo que esto le permitiera tener todavía más tiempo para estar en malas compañías, organicé las cosas de modo que durante ese período pudiera frecuentar una comunidad y la escuela, donde tenía permiso de venir, y todo el tiempo lo pasé con él en la biblioteca. Lo ayudé a proseguir con el programa que se desarrollaba en las clases, para que no se atrasara. Fue un trabajo muy comprometedor que me ayudó a comprender qué quiere decir amar concretamente al prójimo. M.M. – España Nuevo estilo en casa Junto con otra pareja llevamos adelante encuentros para novios. Un día, antes de ir a una de estas reuniones, estalló una pelea con nuestro hijo. Mi esposa y yo nos fuimos igualmente, pero no estábamos tranquilos. Después de algunos kilómetros de viaje comprendimos claramente que así no teníamos nada que ofrecer a los novios. Detuvimos el auto, y llamamos por teléfono a nuestro hijo para pedirle perdón por la forma como nos habíamos comportado. Pero una vez que habíamos retomado el camino, mi esposa me hizo notar el tono acelerado con el que le había hablado. Empezó entonces una discusión entre nosotros. Después de otros kilómetros de camino tomamos conciencia de que no estábamos en grado de dar un testimonio de amor recíproco. Entonces llamamos por teléfono a la otra pareja para avisar que estábamos regresando. Apenas entramos en casa, le explicamos a nuestro hijo, quien estaba sorprendido, el por qué habíamos regresado. La lección nos sirvió para establecer en la familia un estilo de vida diferente. K.E. – República Checa Paseo escolar Mientras estaba en un paseo, durante el picnic me di cuenta de que muchos de mis compañeros botaban la comida intacta. Para mí fue un shock. Al día siguiente, durante el almuerzo, me adelanté y pasando entre mis compañeros recuperé la comida que no habían tocado, con la que llené una bolsa que llevé a algunos indigentes que estaban en un lugar cercano. N. – Italia Traslado Después de 35 años de servicio el obispo me pidió que me transfiriera a otra parroquia. De consecuencia pasé un momento de oscuridad interior, que viví en oración. Después entendí que no tenía que ver las cosas sólo desde mi punto de vista. Y le pude dar mi disponibilidad.  De repente el temor que sentía ante la novedad y la preocupación por mi salud desaparecieron. Me pareció claro que no era un favor que le estaba haciendo a nadie sino una gracia que estaba recibiendo. Con este estado de ánimo la vida en la nueva parroquia empezó con un fundamento mucho más sólido, distinto de cuando había empezado el ministerio, tantos años atrás, cuando era un sacerdote joven. E.B. – Eslovenia Un pequeño gesto de amor Me enteré que un colega había sido internado. Durante algunos meses, todos los fines de semana, al regresar de un curso que estaba haciendo en otra ciudad, iba a visitarlo. Sus papás habían llegado de otra región para estar cerca de él. Pensé que para ellos sería un alivio ir a cenar una noche a la pizzería. Esa noche traté de hacer mía toda la ansiedad que tenían y al regreso los acompañé al lugar donde estaban alojados. Me contaron que desde el día que habían internado a su hijo no habían pasado una velada tan bella. A. – Italia

Noticias de Kerala

El aluvión en Kerala, Estado de India Meridional, provocó más de 400 víctimas y casi 750 mil personas que desalojaron el lugar. Los operativos de socorro y asistencia se realizan en medio de grandes dificultades debido al difícil acceso a ciertos lugares afectados. En algunos casos hubo que lanzar comida y agua desde los helicópteros porque los caminos y los puentes fueron destruidos por las devastadoras inundaciones. Desde la comunidad local de los Focolares escriben: «Estamos volviendo de Trichy (casi a 300 km. de Kerala), donde se realizó la Mariápolis con las personas de los grupos de la Palabra de vida, esparcidos en un radio de 120 km. En el corazón, sin embargo, teníamos presente a las personas de Kerala que soportaban torrenciales lluvias. Estamos todavía en el período del monzón, viento cálido que provoca estos tifones tropicales. Sabemos que las personas del Movimiento están bien. Teníamos programado un retiro para sacerdotes en Trivandrum (en el sur de Kerala), pero lo tuvimos que cancelar pues los viajes no eran seguros y muchos sacerdotes anotados estaban involucrados en la tragedia. En el fin de semana, nuestras comunidades locales trabajarán para recolectar alimentos y objetos de primera necesidad para enviar a las zonas afectadas. Contamos con sus oraciones». También el Papa Francisco rezó por las víctimas, para que “no les falte a estos hermanos nuestra solidaridad y el apoyo concreto de la comunidad”.

Los Focolares en Italia acerca del barco Diciotti

«Seguimos de cerca y con preocupación las vicisitudes del barco Diciotti, arribado a Catania hace dos días y que tiene a bordo 177 personas, a quienes no se les permite desembarcar. Un nuevo caso, por enésima vez, lamentablemente, que en estos meses ha puesto a dura prueba la cultura de la acogida que como italianos siempre nos ha caracterizado», se lee en el comunicado de prensa del 22 de agosto con las firmas de Rosalba Poli y Andrea Goller, responsables del Movimiento de los Focolres en Italia.  Hablan de  «la necesidad de tener una línea compartida a nivel europeo y de buscar soluciones no improvisadas». Pero dejan traslucir  «la gran preocupación por el sufrimiento de personas que están escapando del hambre, de las guerras y de la muerte». Y piden «para quienes se encuentran en la misma condición que ellos, la dignidad que hasta ahora no se les ha reconocido ni en los países de origen, ni en los que los han visto pasar, ni en el nuestro que los ha visto arribar». El comunicado concluye con un llamado a los políticos  «de cualquier extracción, para que dejen de lado discusiones y ofensas entre facciones e intereses particulares, y colaboren en nombre de la pertenencia común a la raza humana, que está antes de toda otra distinción y separación». Leer también:A-mare (o amare) il prossimo” (en italiano)

Más grande que todo es el amor

Más grande que todo es el amor

Hace más de 50 años ni siquiera nosotros conocíamos la proveniencia de nuestro amor. Nos bastaba sabernos encaminados en una aventura sin fin, sorprendidos de que nuestras diversidades estuvieran tan balanceada, y fueras tan agradables y complementarias haciéndonos sentir, si bien diferentes, maravillosamente iguales. Sentíamos que estábamos dispuestos a todo, convencidos de que nadie se amaba como nosotros. Porque nosotros habíamos inventado el amor. No había pasado ni un año desde nuestro fatídico Sí y ya alguna sombra había empezado a oscurecer nuestro horizonte. El trabajo, el cansancio, la rutina,… Lo sabemos, el enamoramiento a un cierto punto se acaba. Y fue entonces que alguien nos reveló que Dios es la fuente de cada amor. que Él es el Amor. Habríamos tenido que saberlo, porque al pronunciar el pacto nupcial Él estaba ahí con nosotros, es más, a partir de ese momento se estableció en medio nuestro. ¡Pero estonces nosotros no sabíamos que Su presencia formaba parte del “paquete”! Sólo después entendimos, que Él se nos dona totalmente, pidiendo a cambio solamente un pequeño precio cotidiano: que nos amemos con Su mismo amor. ¿El enamoramiento se acaba? En su lugar tiene que entrar el amor. Si la fe es una virtud, por decir de alguna forma, interior, el amor es su expresión externa, visible. El amor es la virtud más grande de todas, más que la fe, más que la esperanza, porque en la otra vida no habrá necesidad de esas virtudes, el amor en cambio permanece también en el Paraíso. Es el amor que hace de dos una sola carne, una sola entidad, intocable e indisoluble, un «nosotros» abierto a lo Absoluto. El amor tiene que alcanzar la paradoja de hacerse nada para hacer vivir al otro. Sólo asi nuestro amor puede reflejar su designio originario. El «nosotros» de la pareja es el primer fruto de la fecundidad de nuestro amor. La complementaridad de lo masculino y lo femenino se expresa en mil gestos cotidianos, de servicio recíproco, de ternura, hasta la plena intimidad de los cuerpos. Se actúa en el compartir el espacio, el tiempo, los compromisos, en un nosotros que ha de aprender a salir, hacia los hijos primero que nada y después hacia los demás. Un nosotros que es el típico modo que tienen los esposos de evangelizar, poniéndose delante de los demás como un ejemplo entre tantos, y no como un modelo de familia ideal, que no existe. Nuestra única oportunidad es el amor, aunque nos sintamos imperfectos, aunque nos parezca que nos hemos equivocado en todo, lo importante es creer que en el momento presente podemos ser la persona justa para el otro y que lo sintamos en el momento en el que decidimos amarlo así como es, sin pretender que cambie. Viviendo las tres palabras ‘mágicas’ que nos enseña el Papa Francisco: permiso, gracias, disculpa. Dicen que la familia hoy está atravesando la más trágica de sus crisis. No nos quedemos recordando los lindos tiempos que pasaron. El momento favorable es hoy. Es en la familia donde se enciende la vida. Es ahí donde se aprende a compartir, alegrías y sufrimientos, a conocer la enfermedad, a afrontar la muerte. El amor la hace el lugar de lo imposible. De ello dan testimonio muchas familias que acogen hijos, incluso con discapacidades, es más que los adoptan precisamente porque son así, que hospedan a padres ancianos, que abren su casa a los migrantes, que cooperan para rescatar a los hijos que han quedado atrapados en las dependencias. En estos más de 50 años la vida nos ha enseñado muchas cosas, aprendimos a gozar, a rezar, a acoger, a esperar. Nos hemos equivocado muchas veces, pero con Su gracia y en el perdón, hemos recomenzado. Volviendo a poner en las manos de Dios nuestro amor. Y Él, como en las bodas de Canán,nunca ha dudado en cambiar nuestra pobre agua un vino generoso, haciéndolo prodigiosamente disponible también para quien estaba a nuestro alrededor. Y ahora, a pesar de que han transcurrido los años y la pasión se ha atenuado, y se ponen en evidencia los límites de nuestros carácteres, seguimos confiando en beber de su inagotable fuente, felices de sentirnos compañeros y cómplices hasta el final.

Carta desde la tierra de los Bangwa

Carta desde la tierra de los Bangwa

Recientemente llegó desde el departamento de Lebialem, en Camerún, con la firma del presidente de la organización Lecudo (Lebialem Cultural Development Organisation), Mbeboh John, una carta de saludo y de agradecimiento a la presidente de los Focolares, María Voce, y al co-presidente Jesús Morán, por la elección tomada por los focolarinos de quedarse junto a «ancianos, enfermos, niños, hombres y mujeres que se han refugiado en el Centro Mariápolis», a pesar de los riesgos que corren. Desde hace casi dos años, en las regiones anglófonas de Camerún, ubicadas en el noroeste y en el sudoeste, donde se encuentra la ciudadela de Fontem con el hospital “Mary Health of Africa”, fundado en el 1964 por deseo de Chiara Lubich, se ha desatado un conflicto armado entre grupos separatistas anglófonos y el gobierno central del país, en su mayoría francófona. El año pasado un grupo radical declaró la indipendencia de la zona anglófona. Desde entonces –como han denunciado los obispos del Camerún– se desataron “violencias deshumanas, ciegas, monstruosas y una radicalización de las posiciones”. Es en éste contexto se da la elección de los focolarinos de permanecer junto al pueblo Bangwa, que «nos lleva con la memoria –escribe el presidente Mbeboh John– a la llegada del Movimiento, cuando Chiara decidió combatir tres guerras: contra la enfermedad del sueño inducida por la mosca tse-tse, contra la pobreza educativa y contra la pobreza material» del pueblo Bangwa. Texto de la carta en inglés

El viaje de Mohamed

El viaje de Mohamed

«Pensaba que me estaba pidiendo ayuda y estoy trabado en este abrazo. Tus brazos anchos, fríos, esperaban mi calor, un gesto amable. Como tierra que espera la lluvia, como templo que respira oración, como una sonrisa ambiciona los labios, como equipaje que sueña con un viaje. No es posible que todo termine así, no puede ser. Si has realizado este viaje y has llegado a mi puerto, quiero vivirte todavía, siempre. Si mi camino ha llegado hasta ti, quiero que me acompañes aún por un trecho. Quiero verte envejecer, oírte hablar mi lengua cada vez mejor. Quiero sentirte que te confías con mi esposa como si fuera tu madre y volver a reír con mis hijos como si fueran tus hermanos. Quiero asistir al abazo con tu madre, la que te dio a luz, con tus hermanas, con tu hermano. Te lo ruego. Escúchame. Abre los ojos. Sonríe. Te enseñaré otro truco de magia. Pon en mis manos tus células enloquecidas: las haré desaparecer como monedas, como cartas. Y en su lugar, te las pondré nuevas, sanas. Y tu cuerpo volverá a funcionar como un mecanismo precario e increíble. No tengo frases importantes para decirte, pensamientos para recordar, gestos memorables. Tengo palabras descartadas, conceptos olvidados antes de ser paridos, signos insignificantes. Nunca estamos listos para una desapego, nunca es el momento justo, no logramos concebir la ausencia. Aunque me hayas contado que tu Dios te espera radiante, que la muerte es un umbral natural que hay que atravesar para llegar a la fase sucesiva de la existencia, que como no hiciste mal a nadie en el más allá serás premiado. Aunque yo creo firmemente que morir es un volver a subir a los orígenes, como enseñó María: un maravilloso, inexhausto perderse en Dios. A pesar de todo eso, no quiero que tú te vayas Necesito hablarte todavía, escucharte, resolver juntos los problemas. Contigo: osar, desafiar el viento contrario, pretender, dialogar, aspirar al paraíso viviendo el infierno, prometer y mantener. Es inútil tratar de fingir: no estoy preparado para verte morir, para seguirte con la mirada mientras doblas ante la esquina oscura de las cosas que se ven y te metes por el túnel de la luz de lo que no conocemos. No estoy preparado y consigo sólo tomarte de la mano y guiar tu boca y la mía en la oración hacia el único Padre. Porque lo que es natural para lo divino, es oscuro para los hombres. Asignemos nombres distintos, construyamos preceptos. Pero, al final, lo que cuenta es el amor hacia los demás. Nos conocimos por casualidad, por esas circunstancias mínimas que cambian la dirección de nuestra vida, por un respiro más largo, por una puerta giratoria que se abrió en un momento en lugar de otro. Pero ahora te siento un hermano y, mientras espero con todas mis fuerzas verte despierto, empiezo contigo a decir: Padre Nuestro…».


Mira el video https://vimeo.com/204006490

Campus de verano en la periferia

Campus de verano en la periferia

La Cartiera, ex fábrica de la periferia de Turín, en el norte de Italia, desde hace varios años, gracias a un trabajo de modernización, no tiene más el aspecto de una estructura abandonada. En este lugar se produjo un vendaval de aire fresco y vital, gracias al “Torino Summer Campus”, organizado por los Jóvenes por un Mundo Unido, desde el 28 de julio al 6 de agosto. Una experiencia, en su primera edición, que nació para colocar la periferia en el centro, donde se alternaron momentos de formación y de actividad. El punto fuerte fue la participación de los niños de la zona, de nacionalidades y culturas diversas, que junto con los jóvenes del Campus realizaron, con simplicidad y diversión, un recital, fruto del compromiso y de la colaboración experimentados durante los talleres artísticos (pintura-reciclado, música, teatro, danza, canto). Una riqueza de talentos que valorizó las diversidades culturales presentes en el barrio, consideradas no como un factor de discriminación social, sino de diálogo y comunión. Inclusive los temas tratados durante los momentos formativos fueron punto de reflexión que interpelaron a los jóvenes a ser ciudadanos activos, abriendo debates sobre el diálogo intercultural, sobre el objetivo por el cual vivimos, sobre la ingeniería “green”. En Roma el “Summer Campus 2018” tuvo como consigna el compromiso y la diversión. Las actividades propuestas en el barrio donde se encuentra el Corviale – un edificio tan largo como un quilómetro, conocido como el “Serpentone” – fueron de varios tipos: talleres de música, murales y trabajos en arcilla para los niños; y debates sobre temas de actualidad, con la participación de expertos, para reflexionar sobre noticias y desafíos de la vida cotidiana: las periferias, la legalidad organizada “desde el bajo”, la acogida a los emigrantes desde un punto de vista social y jurídico, la participación en la vida política, la inutilidad de la guerra y la manipulación mediática, origen y causa de nuevos conflictos. Además de las diversas asociaciones del barrio, también algunas de las 8 mil familias que viven en el “Serpentone” abrieron las puertas de su casa y contaron sus historias de dolor y esperanza. Lo que a primera vista, parece un gran e imponente edificio, del cual a primera vista no se ve donde termina, semejante a una colmena de casas y ventanas todas iguales, desde adentro no da miedo: es lo que probaron los jóvenes del Campus, gracias al encuentro con personas, rostros e historias que les permitió ir más allá de las fronteras y los prejuicios, y sobre todo más allá del muro de cemento que cada uno lleva dentro. Los jóvenes del campus, los niños y las familias del Corviale trabajaron juntos en la preparación de la fiesta conclusiva en la parroquia del barrio. Una ocasión para mostrar el fruto de los talleres, pero también para construir una red entre las realidades, amenudo distantes del territorio y redescubrir un sentido de la comunidad y la familia. El “camino sedentario” de este campus se concluyó el 11 y 12 de agosto en el “Circo Massimo” de Roma, con el encuentro de más de 70 mil jóvenes peregrinos, procedentes de toda Italia, con el Papa Francisco, por lo tanto en la Plaza de San Pedro, con la Misa y el Ángelus. El Papa invitó a cada uno a que no sean “jóvenes del sofá” , a no aspirar a la tranquilidad, sino que se arriesguen para perseguir con valor sus propios sueños. Las experiencias vividas en la periferia de Turín y de Roma son un motor que empujó a cada participante de los campus a mover los primeros pasos en el camino, comprometedor pero necesario, para realizar sus propios sueños.

Un verano joven

Un verano joven

«Este año hemos realizado nuestro Youth Camp en Mafikeng, Sudáfrica, simultáneamente con el Genfest de las Filipinas, con participantes de Zimbabwe, Malawi, Zambia, Lesotho y Sudáfrica. La presencia de jóvenes provenientes de varios países era ya por sí solo un signo visible de nuestro deseo de superar los confines personales y culturales». Mafikeng (hasta 1980 Mafeking) es la capital, como así también un centro comercial, de la provincia del Noroeste, fundada en 1885 como avanzada militar británica. Actualmente es una etapa importante en la línea ferroviaria que va desde Ciudad del Cabo a Zimbabwe. «Fue muy interesante y divertido también descubrir cuán distintas son nuestras culturas y que es posible amarse recíprocamente en nuestras diversidades. Aprendí muchas cosas – escribe Teddy, de Zambia – que no quiero guardar sólo para mí, sino que quiero compartir con mis hermanos. El Youth Camp – lo dice Nkosiphile de Zimbabwe – me abrió los ojos. No veo la hora de poner en práctica todo lo que aprendí». Simultáneamente a la manifestación de las Filipinas, se llevó a cabo otra en Albania, con alrededor de 120 partecipantes, cristianos, musulmanes y no creyentes, provenientes de varias partes y ciudades de Albania, junto a jóvenes de Skopije (Macedonia) y una joven alemana de Stuttgart. «Como un entrelazado, pasando de lo local a lo global, realizamos cuatro workshops en el ámbito de la economía civil, y de la cultura de la legalidad, además de otros temas como los prejuicios, las relaciones interpersonales y las redes sociales, con la presencia de expertos italianos y albaneses. Visitamos a personas discapacitadas y sin techo, y conocimos algunas realidades ecuménicas e interreligiosas de la capital Tirana. La visita a la Catedral, acompañados por el obispo de la Iglesia ortodoxa de Albania, a la Mezquita y al Centro Nacional de las Iglesias evangélicas fue seguida por un “flash mob” realizado por todos los jóvenes en el Parku Rinja, en el centro de la ciudad. El Genfest fue acompañado por momentos de fiesta y oración, en un clima de alegría. Sirvió para poner en red a jóvenes del norte y del sur del país, para hacerlos experimentar la internacionalidad de las nuevas generaciones, de por sí llevadas a superar los límites. Una nota característica fue la de trabajar junto con la Iglesia de Albania en un recorrido hacia el Sínodo sobre los jóvenes, y una etapa importante para retomar muchas relaciones con cristianos de otras iglesias y con musulmanes, con quienes ahora queremos continuar en un camino de diálogo». Bragança, en la zona del nordeste de Brasil, es la ciudad en donde se llevó a cabo el Genfest para 300 jóvenes provenientes de distintos lugares del Estado de Pará, que comprende una gran parte del Parque nacional de la Amazonia. «Muchos de ellos – escriben – tenían el primer contacto con la comunidad de los Focolares. En el programa, además de mucha música, incluimos muchos testimonios, la visita y la participación a algunos proyectos sociales de la ciudad, como la Fazenda da Esperança, un hospital, un grupo ecuménico, y otras actividades que nos ayudaron a entrar en el verdadero espíritu de esta manifestación. Luego, ilustramos el “Proyecto Mundo Unido” y la propuesta de Manila, “Recorridos para la unidad”». En la orilla opuesta del Río Amazonas, en Macapà, otro Genfest acogió a 140 jóvenes, «Una experiencia única, que hemos podido realizar gracias al apoyo de todos los miembros de los Focolares, que nos sostuvieron desde el comienzo. A pesar de las dificultades, consideramos que nuestro objetivo fue alcanzado: “más allá de los confines”».

Bocelli con las familias en Irlanda

El famoso tenor italiano, comprometido en varias actividades benéficas, será protagonista del “Festival de las familias” en el Croke Park Stadium (Dublín). El evento musical se desarrollará a conclusión del Encuentro mundiale de las Familias con el Papa Francisco, desde 21 al 26 de agosto, bajo el lema “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”. Andrea Bocelli ha definido “un privilegio” cantar delante del Papa: “Es una alegría poder ofrecer mi modest aporte en ocasión de este gran encuentro y momento de reflección sobre la familia. La familia es el principal elemento de la sociedad, una célula de afectos y un espacio privilegiado en el cual se puede enseñar y aprender, en cada acción, cómo elegir una vida che conduzca al bien más grande”, ha dicho.

Breve historia de los Encuentros Mundiales de la Familia

A pocos días del comienzo de la IX edición, que se desarrollará en Dublín (Irlanda) en los días 25-26 de agosto con el título “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”, miles de familias de 196 Países se están preparando al encuentro con el Papa Francisco. Se espera medio millón de personas que participarán a la misa conclusiva. Promovido por el nuevo Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el evento será precedido por un congreso pastoral de tres días, al cual participarán 37.000 familias.

La radicalidad del amor

La radicalidad del amor

Foto © CSC Audiovisivi

«Os agradezco por este encuentro extraordinario. He podido visitar vuestro Centro, la Mariápolis, que abraza a todos los Focolares del mundo; he podido hablar con Chiara y con sus colaboradoras y colaboradores, y ver rápidamente cómo se vive y se desarrolla el Movimiento, cómo cumple su misión, su apostolado en todos los continentes. Después de ese coloquio pude participar en la segunda parte del encuentro, durante la cual me presentaron tres testimonios muy conmovedores, que nos llevaron al centro, diría, de lo que es el Movimiento de los Focolares. Hubo luego un testimonio artístico, donde se vio cómo ese amor que pulsa dentro de vuestro Movimiento sabe animar todos los valores humanos, los valores de la belleza, los valores del arte, que perennemente están destinados a expresar lo más profundo del hombre, que es humano y divino también, porque el hombre está hecho a semejanza de Dios. Durante las distintas fases de nuestro encuentro, hice muchas reflexiones. Ahora trato de resumir todo en una constatación y un deseo. La constatación toca el núcleo central de vuestro Movimiento: el amor. Ciertamente, el amor es el inicio de muchas instituciones y estructuras de todo el apostolado, de todas las familias religiosas. El amor es rico, lleva consigo muchas potencialidades y difunde en los corazones humanos los distintos carismas. Con este encuentro he podido acercarme un poco más a lo que forma el carisma propio de vuestro Movimiento o, dicho de otra manera, comprender mejor cómo el amor – que es un don del Espíritu Santo, difundido por él en nuestros corazones, su mayor virtud – constituye el camino más excelente, la animación principal de vuestro Movimiento. Está bien que hayáis encontrado ese camino, esa vocación al amor. Escuchando los testimonios me convencí aún más de lo que hace tantos años y cada día constato, que en el mundo de hoy, en la vida de las naciones, de las sociedades, de los distintos ambientes, de las personas, el odio y la lucha son muy fuertes. Son programáticos. Entonces es necesario el amor. Se puede decir que el amor no tiene programas, pero los crea, y son bellísimos y riquísimos, como el vuestro. Es necesaria la presencia del amor en el mundo para afrontar el gran peligro que asecha a la humanidad, que amenaza al hombre, el peligro de encontrarse sin amor, con el odio, con la lucha, con guerras, con opresiones, con torturas, como hemos escuchado. El amor es más fuerte que todo y ésa es vuestra fe, la chispa inspiradora de todo lo que se hace con el nombre de Focolares, de todo lo que vosotros sois, de todo lo que hacéis en el mundo. El amor es más fuerte. Es una revolución. En este mundo tan atormentado por revoluciones, cuyo principio lo constituyen el odio y la lucha, se requiere la revolución del amor; es necesario que esa revolución se demuestre más fuerte. Esto es el radicalismo del amor. Ha habido en la historia de la Iglesia muchos radicalismos del amor, casi todos contenidos en el supremo radicalismo de Cristo Jesús. Existió la radicalidad de San Francisco, de San Ignacio de Loyola, de Charles de Foucauld y muchas otras hasta nuestros días. Hay también un radicalismo del amor, de Chiara, de los Focolarinos: un radicalismo que descubre la profundidad del amor y su simplicidad, todas las exigencias del amor en las diversas situaciones y que trata de hacer vencer siempre este amor en toda circunstancia, en toda dificultad donde el hombre – humanamente hablando – podría quedar superado por el odio. En esas situaciones hace que el amor venza». […] «Os deseo por lo tanto que continuéis en este camino. Ya tenéis una dirección muy clara, una característica profundamente marcada, un carisma en la riqueza del amor que tiene su fuente en Dios, en el Espíritu Santo. Ya habéis encontrado vuestra morada. Deseo que esta realidad, propia de vuestra vocación, se desarrolle cada vez más, y que llevéis al mundo de hoy, que tiene tanta necesidad de él, el amor y, a través del amor, deis a Dios. Este es mi deseo».

Jornada Mundial Humanitaria

La celebración de la Jornada Mundial Humanitaria, elegida por la Asamblea General de la ONU en 2009, en el aniversario del bombardeo, que ocurrió el 19 de agosto de 2003, en la sede de las Naciones Unidas de Baghdad, es una ocasión para conmemorar a los trabajadores humanitarios que existen en todo el mundo, que cada día, con su espíritu de solidaridad, enfrentan adversidades y graves peligros. La ayuda humanitaria, según el Derecho Internacional, se basa en una serie de principios, entre ellos humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia. A los trabajadores se les garantiza el acceso a los países que sufren crisis humanitarias, conflictos o desastres climáticos, con el fin de proveer una asistencia inmediata, que para muchos marca la diferencia entre vida y muerte, y en el transcurso del tiempo un sostén psico-social dirigido a reconstruir las comunidades y mantener una paz duradera y sostenible en las zonas de conflicto.

Cartas desde las Mariápolis

Cartas desde las Mariápolis

«Nuestra Mariápolis de Calgary –escriben Alizza y Norio desde Canadá– contó con la participación de casi 120 personas, en especial jóvenes y familias, en su mayor parte procedentes de las provincias de Alberta, Saskatchewan, pero también de Manitoba y de la Columbia británica. En el programa se presentó la Exhortación Apostólica del Papa Francisco sobre el llamado a la santidad en el tiempo contemporáneo (“Gaudete et Exsultate”), que continuó con un diálogo abierto. La presentación, que estuvo a cargo del Rev. A. Martens de la diócesis de Calgary, despertó en todos el deseo de leerla personalmente. Otra novedad, fue “la ciudad basada en la fe” como fue definida por una de las asistentes, que consistíó en una velada de oración por la paz». «Estamos en por terminar –escribe la comunidad de Chicago– la Mariápolis que reúne a la comunidad del Midwest. Ya el año pasado advertimos la exigencia de cambiar el lugar y el estilo de nuestra tradicional cita, que hasta ahora se había siempre desarrollado en un campus universitario de la ciudad. La elección del lugar fue un centro ubicado en las amenas orillas de un lago. El programa, cuyo título fue “María: su experiencia, nuestra experiencia”, nos recordó que ninguno de nosotros está inmunizado ante las pruebas e incertidumbres como las que María de Nazareth vivió, mostrándonos ella misma como enfrentarlas. ¿El resultado? “La atmósfera de la Mariápolis parecía la de un almuerzo en familia: relajada, con mucha flexibilidad, improvisación (que significa también humorismo sano) y una sensación general de paz”. “Los temas desarrollados y la comunión de las experiencias me ayudaron a comprender más en profundidad a María, los tiempos difíciles en que ella vivió y el modo como logró superar las dificultades. Me gustó el grupo de comunión sobre el tema de ‘saber perder’. Un concepto y una propuesta no muy popular en el mundo de hoy» «Nuestra Mariápolis se realizó en Virginia del Oeste con 160 participantes – escriben de la comunidad de los Focolares de Washington DC–. Los jóvenes, que eran más de la mitad de los participantes, de huéspedes pasaron a ser protagonistas y pusieron a disposición sus numerosos talentos, desde el aspecto técnico a la acogida y a la gestión de los grupos». En el Tennessee, USA, los participantes fueron unos setenta, procedentes de varios Estados del sudeste: Maryland, Georgia, Tennessee, Arkansas, Alabama, Florida, Texas, además estuvieron los de Indiana y de New York. «Dedicamos mucho tiempo a construir relaciones, y también miramos un par de partidos del Mundial de Fútbol… La presencia de los más pequeños fue un regalo, ellos siempre eran los primeros en contar sus actos de amor concreto. Profundizamos el “sí” de María, su “llevar Jesús al mundo”. Cuando transcurría la última tarde, un joven que se alojaba en el mismo centro quiso dar una contribución a la velada. Un papá: “Quedé impresionado por el amor de mi hijo, 7 años. Estaba ocupado preparando la velada final, él fue a cenar y me trajo mi plato con la cena”. Y un niño: “¿Por qué no nos quedamos aquí un mes entero?”» La carta que nos enviaron desde Bulgaria está llena de fotos: «Ya es la segunda vez que la Mariápolis se realiza en los Balcanes centrales, con casi ochenta personas de 1 a 85 años. Antes de comenzar, en el Monasterio ortodoxo que se encuentra al lado, había una fiesta dedicada a la Virgen. El Abad insistió en que nos viéramos el domingo siguiente con todos los mariapolitas. Éramos una única familia: católicos, ortodoxos y protestantes (Bautistas)». En Bolivia la Mariápolis contó con una fuerte presencia juvenil. Y se concluyó con el Genfest de los jóvenes. «Un gran amor recíproco entre los jóvenes y los adultos permitió la realización de estas dos manifestaciones. En la Mariápolis realizamos talleres sobre la Ecología, la Economía de Comunión, el Diálogo, hubo también coreografías y juegos para el Genfest del último día, una gran ocasión para ir más allá de nuestros límites, como se leía en el título y para poder hablar de Dios a muchos jóvenes».

En Dublín con la concreta “Amoris laetitia”

En Dublín con la concreta “Amoris laetitia”

Participaron en todos los encuentros mundiales de las familias, desde el de Roma de 1994, y ahora se preparan para vivir el evento de Dublín, en donde ofrecerán su testimonio en el Congreso pastoral. Son Anna y Alberto Friso, ex responsables de “Familias Nuevas”, realidad nacida en el Movimiento de los Focolares. En el micrófono de Vatican News hablan de los desafíos que las familias cristianas tienen que afrontar hoy y de las expectativas para el Encuentro de Dublín, iluminado por la Amoris laetitia del Papa Francisco. Han participado, como familia, a todos los encuentros mundiales, durante un cuarto de siglo. ¿Qué ha cambiado, según ustedes, para las familias cristianas, en estos 25 años? Anna Friso: Se ha acentuado, sobre todo en las nuevas generaciones, el hecho de no creer ya en el “para siempre”. El desafío que debemos recoger es el de hacer percibir a los jóvenes que el amor es una componente excepcional de la vida y que constituye una fuente de felicidad de la que la pareja es portadora. Encaminarse al matrimonio no significa perder la libertad, sino obtener una hermosa posibilidad de vida. Alberto Friso: De un modo especial, hay dos aspectos que caracterizan a nuestra sociedad hoy: el individualismo y el relativismo. Frente a estos dos impulsos empezó a faltar la cohesión de la pareja, la unidad. Esto requirió que nosotros cristianos, nosotros familias cristianas, mirásemos más en profundidad en el plan de Dios y viésemos que él nos ha llamado a vivir a su imagen y semejanza. Como familia que da testimonio de vida cristiana desde hace tanto tiempo, ¿qué quisieran decir a una joven pareja que da inicia su matrimonio, sobre el amor para siempre? Alberto Friso: Lo que nos gustaría decirles es: tened presente que el amor que habéis sentido en el primer momento en que visteis nacer este sentimiento es de un alcance extraordinario, eterno. Es una chispa de un valor muy profundo que constituirá la base de toda vuestra vida, incluso cuando lleguen las tempestades, y es el amor de Dios. Por lo tanto no os casáis siendo sólo dos, sino tres, porque Jesús estará con vosotros. Y esto, gracias a Dios, tiene respuestas. Luego, en la vida, estos jóvenes se volverán ellos mismos testigos y colaboradores en la difusión de la alegría. Se sienten imagen de Dios y testigos de esa realidad. Anna Friso: El desafío es no dejarse influenciar por la cultura dominante, que hace ver la centralidad de los sentimientos o bien que los derechos personales son los que prevalecen sobre los del otro, o sobre el valor de la pareja. En el designio del matrimonio está este sello de felicidad que es posible llevar a plenitud justamente porque forma parte del destino de la persona, del ADN de la persona. En Dublín obviamente la Amoris laetitia tendrá un rol particularmente importante. ¿Qué les está dando esta Exhortación post-sinodal a las familias católicas, pero no sólo a éstas? Alberto Friso: De un modo particular nos empuja a dar testimonio, con la vida, de la realidad cristiana del amor de Dios. Frente al mundo no debemos tanto defender una idea, un pensamiento, un valor: debemos dar testimonio de que Dios es caridad y que la caridad está en lo profundo del corazón, incluoso del que se encuentra en las crisis más negras y profundas. Anna Friso: Nosotros la hemos apreciado mucho justamente por su luminosidad y también por ser tan concreta, que no se estanca en la doctrina, sino que sabe comprender y dar una mano a quien está herido por la vida. Y a estas personas, en particular, les da la esperanza de poder alcanzar un camino de felicidad aun en las travesías, en las dificultades. Su belleza es justamente la de ser un himno al amor. Nosotros hemos visto en este documento toda la ternura de la Iglesia. Creo que es un regalo para las nuevas generaciones que se casan. Fuente: Vatican News, 10 de agosto de 2018

María, «como un celeste plano inclinado»

«María no es fácilmente comprendida por los hombres, aunque es muy amada. En un corazón alejado de Dios es más fácil encontrar la devoción a Ella que la devoción a Jesús Es amada universalmente. Y el motivo es éste: María es Madre. Las madres, en general, no son «comprendidas», son amadas, sobre todo tratándose de sus hijos pequeños; y no es raro el caso, es más bien muy frecuente, que incluso un hombre de ochenta años muera pronunciando, como última palabra: «madre». La madre es más objeto de intuición del corazón que de especulación del entendimiento; es más poesía que filosofía, porque es demasiado real y profunda, y está cercana al corazón humano. Lo mismo sucede con María, la Madre de las madres, a la que todos los afectos, las bondades, las misericordias de las madres del mundo, juntos, no son capaces de igualar. Jesús, en cierto sentido, está frente a nosotros: Sus palabras divinas y espléndidas son demasiado distintas de las nuestras como para confundirse con ellas; incluso son signo de contradicción. María es pacífica como la naturaleza, pura, serena, tersa, templada, bella; esa naturaleza alejada del trajín del mundo en la montaña, en el campo, en el mar, en el cielo azul o estrellado. Y es fuerte, vigorosa, ordenada, continua, inflexible, rica de esperanza, porque en la naturaleza está la vida que aflora perennemente beneficiosa, engalanada por la etérea belleza de las flores, caritativa en la rica abundancia de los frutos. María es demasiado sencilla y está demasiado cerca de nosotros como para ser «contemplada». Ella es «cantada» por corazones puros y enamorados que expresan así lo mejor que hay en ellos Trae lo divino a la tierra, suavemente, como un celestial plano inclinado, que desde la inmensa altura de los Cielos desciende a la infinita pequeñez de las criaturas. Es la Madre de todos y de cada uno, la única que sabe balbucear y sonreír a su niño, de una manera tal que cualquiera, por pequeño que sea, puede gozar de esas caricias y responder con su amor a ese amor. No se comprende a María porque está demasiado cerca de nosotros. Destinada por el Padre eterno a traer a los hombres las gracias, divinas joyas del Hijo, está junto a nosotros y espera, siempre paciente, que advirtamos su mirada y aceptemos su don. Y si alguno, para su dicha, la comprende, ella lo transporta a su Reino de paz, donde Jesús es rey y el Espíritu Santo es el aliento de ese Cielo. Desde allí, purificados de nuestras escorias e iluminados en nuestra oscuridad, la contemplaremos y la gozaremos, como un paraíso añadido, como un paraíso aparte. Desde aquí merezcamos que nos llame por «su camino », no para continuar siendo pequeños en el espíritu, con un amor que es sólo súplica, imploración, petición, interés, sino para que, conociéndola un poco, podamos glorificarla. Sacado de: Centro Chiara Lubich

Diálogo y política, ¿binomio posible?

Diálogo y política, ¿binomio posible?

El referéndum de autodeterminación que tuvo lugar en Cataluña (España) el 1° de octubre de 2017, que fue declarado ilegal, dio vida a un período político y social de crisis política y de fortísima tensión civil que involucró en forma directa todos los sectores de la población, empezando por los jóvenes. Martí es catalán y proviene de una ciudad cerca de Barcelona, pero se transfirió a Madrid donde estudia. Es un Gen, es decir comparte los ideales de unidad de los Focolares con otros chicos provenientes de distintas regiones de España y cuenta que “a pesar de este valor común también con ellos los primeros tres meses en Madrid no fueron fáciles. Además, en la residencia en la que vivía me maltrataban porque era el único catalán. Con los Gen discutía muchísimo y continuamente estaba enojado. Pero un día decidimos resolver la situación, conversando entre nosotros y escuchándonos verdaderamente. Era esto lo más importante que había que hacer, lo estábamos entendiendo: más allá de nuestras ideas no podíamos perder el diálogo entre nosotros; la cosa más importante era entendernos y respetarnos. No puedo decir que después de ese momento el camino haya sido más sencillo, pero entendimos que cuando nos ponemos en la disposición de verdadera escucha los problemas se resuelven y no cuando queremos imponernos. También Alba es catalana y cuenta que el período post refrendario fue para ella y los otros Gen como una prueba de fuego: “En las redes sociales había comentarios muy fuertes sobre las motivaciones políticas de una parte y de otra, escritas por algunos Gen, que me herían profundamente, pero no me había detenido a pensar si también mi modo de expresarme le podía hacer daño a quien no pensaba como yo. Fue en esos días que empecé a reflexionar sobre lo que significaba para nosotros aquello que a menudo nos decimos, que estamos dispuestos incluso a morir los uso por los otros. ¿Cuándo habríamos tenido que poner en práctica esa promesa? Sentía que el momento era ahora. Fue así que nos encontramos de toda España para hablarnos claramente aunque no fue fácil porque éramos muchos y era imposible decirnos todo. Con algunos seguimos hablando, como por ejemplo con Laura. Recuerdo que con ella la situación era delicada porque no sabíamos cómo afrontar el problema sin herirnos recíprocamente. Cuando ella me propuso que hiciéramos el pacto, es decir poner el amor por encima de cualquier cosa, ¡me dejó desarmada! Nadie me había hecho una propuesta así, pero funcionó porque a partir de ese momento logramos dialogar. El objetivo no era defender nuestra idea, sino cuidar la una de la otra sin herirnos y, al mismo tiempo, dejar a la otra el espacio para expresarse. Esta experiencia me hizo ver la situación política en forma distinta, me hizo comprender que lo importante no era tener razón, sino entender que detrás de las ideas del otro hay una persona y esta es la cosa más importante. Todavía hoy nuestras opiniones no han cambiado, seguimos pensando distinto y esto no es fácil. A veces tenemos que pedirnos disculpas, pero hablando, llegamos a la conclusión de que tanto las cosas positivas como las negativas forman parte de la experiencia. La incomprensión ahora se ha transformado en algo más grande; no es resignación, no es sólo respeto, es esa rosa que vale más que todas las espinas juntas”.


https://youtu.be/9BbUM81or5o?t=1430

María, Sede de la Sabiduría

«María Santísima es la “Sede de la Sabiduría” en cuanto acogió a Jesús. Sabiduría encarnada, en su corazón y en su vientre. Con el “fiat” de la Anunciación, ella aceptó ponerse al servicio de la voluntad divina, y la Sabiduría puso su morada en su vientre, haciendo de ella una discípula ejemplar. La Virgen fue bienaventurada no tanto por haber amamantado al Hijo de Dios, sino por haberse nutrido ella misma con la leche saludable de la Palabra de Dios». (Sn. Juan Pablo II, Ángelus, 4 de septiembre de 1983) «Para comprender bien este santo canto de alabanza (El Magníficat), es necesario precisar que la bienaventurada Virgen María habla con base en su experiencia, habiendo sido iluminada e instruida por el Espíritu Santo; de hecho nadie puede comprender correctamente a Dios y Su Palabra, si no se lo concede directamente el Espíritu Santo. Pero recibir ese don del Espíritu Santo, significa hacer la experiencia, probarlo, sentirlo; el Espíritu Santo enseña mediante la experiencia como en una escuela, fuera de ella no se aprende nada más que palabras y palabrerío. Por lo tanto la santa Virgen, habiendo experimentado en sí misma que Dios había obrado grandes cosas en ella, por más humilde, pobre y despreciada que fuera, el Espíritu Santo le enseña este gran arte de comunicar la sabiduría…» (Martin Lutero, Comentario al Magníficat, introducción) «La Virgen es la Sede de la Sabiduría, no porque haya hablado, no porque haya sido doctora de la Iglesia, no porque se haya sentado en una cátedra, ni porque haya fundado una universidad; es la sede de la sabiduría porque dio a Cristo al mundo, la Sabiduría encarnada. Realizó un hecho. Así también nosotros: tendremos la sabiduría si vivimos de modo que Jesús esté en nosotros, que esté entre nosotros, que esté de hecho». (Chiara Lubich, Una via nuova, Città Nuova, 2002, p.145) «María no vive solamente desde sí misma, sino desde una profundidad más profunda. El Espíritu Santo en ella: de Él promana no sólo su Hijo, contenido y fruto de su ser; de Él promanan el cumplimiento y la forma de la misma vida». (Klaus Hemmerle, Brücken zum credo, p. 265)

En el Castillo de Seggau

En el Castillo de Seggau

«El que nos invitó a este lugar encantador – la Estiria, el “corazón verde” de Austria, como lo llaman aquí – fue Mons. Wilhelm Krautwaschl, actual obispo de esta diócesis que acaba de cumplir 800 años», escribe el cardenal thailandés Francis Xavier Kriengsak, coordinador de los obispos amigos del Movimiento de los Focolares. «Para nosotros esta convivencia fue la ocasión para vivir juntos como hermanos, compartir alegrías y dolores, regenerar las fuerzas y anclarnos nuevamente en lo esencial». Un poco de historia. El primer encuentro de obispos amigos de los Focolares se desarrolló en 1977, por invitación del teólogo Klaus Hemmerle (1929-1994), que había sido obispo de Aquisgrán (Alemania). En esa ocasión los participantes fueron doce, provenientes de los cinco continentes. En la audiencia general en el Vaticano, Paulo VI, saludándolos, los alentó a ir adelante. Al año siguiente, encontrándose con ellos por última vez, les dijo: «Como cabeza del colegio apostólico os aliento, os estimulo, os exhorto a continuar en esta iniciativa». El mismo aliciente llegó de los papas siguientes, hasta el Papa Francisco, quien les envió un saludo. En 1981 empezaron luego estos encuentros de verano entre obispos, en un pequeño grupo. Chiara Lubich, en 1984, los invitó a «proyectarse decididamente, junto a la Obra de María, hacia la unidad de las Iglesias y el diálogo con las religiones y con todas las personas de buena voluntad», en sintonía con el objetivo de la Iglesia y de la espiritualidad de los Focolares. «Esta invitación – escriben – provocó un salto de calidad de nuestra comunión». Este año los participantes fueron 63, provenientes de 31 países, entre los cuales, por algunos días el obispo luterano Christian Krause, ex Presidente de la Federación Luterana Mundial. El objetivo, el mismo de siempre: «profundizar y vivir la espiritualidad de comunión» y «explorar los modos en que ella puede potenciar el camino de la Iglesia» en las varias circunstancias socio-culturales. El contexto: el hermoso Castillo de Seggau (siglo XII), antigua sede de los obispos de Graz, hoy transformado en centro para congresos inmerso en el verde. El encuentro empezó en un clima de gran alegría y fraternidad, «volviendo a recorrer –escriben– los comienzos de la participación de los obispos en el carisma de la unidad, que los llevó a hacer hincapié en la vida de comunión no sólo durante las vacaciones de verano, sino también, a la distancia, durante todo el año». Muchas fueron las charlas que se compartieron. El padre Fabio Ciardi (OMI), responsable de la Escuela Abbá, expuso algunas meditaciones acerca de la experiencia de luz vivida por Chiara Lubich en 1949. Mons. Vincenzo Zani, secretario de la Congregación para la Educación Católica, ilustró acerca del Sínodo de los obispos sobre el tema de los jóvenes, que tendrá lugar en octubre. Mons. Brendan Leahy (Irlanda), hizo una relación sobre el Encuentro Mundial de las familias, que se llevará a cabo a fines de agosto en Dublín, con la presencia del Santo Padre. María Voce, presidente de los Focolares, anticipó el tema que se profundizará el próximo año, en el ámbito de los miembros de los Focolares: El Espíritu Santo, alma de la Iglesia y del mundo”. Por lo tanto, junto al copresidente Jesús Morán, contó de su viaje a algunos países asiáticos, hace unos meses, para reunirse con las comunidades del Movimiento, y sobre la reciente gran manifestación de los jóvenes, el Genfest de Manila. También se volvió a escuchar el discurso del Papa a la ciudadela de Loppiano (el 10 de mayo pasado), definido por Morán «una especie de vademecum para el camino de la Obra de María». El Gobernador de la Región acogió a los obispos en el Aula Magna de la antigua universidad de los Jesuitas, ofreciéndoles una recepción. Un evento – dijo – sin precedentes, que se integra en la buena colaboración entre instituciones civiles e iglesia «en espíritu ecuménico y con apertura a todas las religiones».

“Mil caminos” hacia Roma

Decenas de millares de jóvenes van camino a Roma, provenientes de casi 200 diócesis de toda Italia, para su encuentro con el Papa Francisco el 11 y 12 de agosto. Casi setenta mil jóvenes se encontrarán con el Papa el sábado en la tarde en el “Circo Máximo”, para mantener un diálogo “de tú a tú”. Posteriormente continuarán con una vigilia dentro de la perspectiva del Sínodo de octubre dedicado expresamente a los jóvenes. Durante la noche algunas de las Iglesias que están en el camino entre el Circo Máximo y San Pedro, permanecerán abiertas para la oración personal y comunitaria. Habrá confesiones y también testimonios, performance y encuentros temáticos. El domingo de mañana, en la Paza de San Pedro, se celebrará la S. Misa a la que seguirá un nuevo encuentro con Francisco, quien entregará a los jóvenes su mandato misionero y bendecirá los dones que los jóvenes italianos llevarán a la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en Panamá en enero de 2019.

Contra la guerra

Contra la guerra

Tommaso Carrieri, co-fundador de la asociación italiana “Non dalla la guerra”

«La experiencia que llevó al nacimiento de nuestra asociación, “Non dalla Guerra”, comenzó casi por casualidad. Éramos muy jóvenes, inexpertos y poco preparados, pero llenos de energía y de deseo de ir más allá de la realidad que se nos transmitían por los medios de comunicación. Nuestra actividad consiste principalmente en educar a la paz en las escuelas, en los grupos y a los ciudadanos. Nuestra intervención consiste en hablar sobre la situación de Medio Oriente, de países como Jordania, Palestina, Siria e Iraq... sobre las guerras que no matan solamente a las personas sino también a los países, que destruyen la esperanza, la libertad y el futuro. Cada año involucramos a muchos jóvenes para que participen en los proyectos de voluntariado, especialmente en Jordania, gracias a Caritas, con el objetivo de que permanezcan y estén con las personas, con las familias y con los jóvenes que escapan de la pesadilla de la guerra. En el 2014 llegamos por primera vez a Jordania y desde ese momento todo cambió. A través de las historias de millares de refugiados de Siria e Iraq, que están viviendo todavía en Jordania, conocimos las consecuencias de la guerra: devastación, pobreza y pérdida de toda esperanza. Comprendimos que la realidad es sumamente compleja allí y qué duro es comprenderla. ¿Qué significa la paz? ¿Por qué existe la guerra? Somos jóvenes, y nos preguntamos: ¿qué cosa podemos hacer? Tratando de responder a esta pregunta comprendimos cada vez más, y entendimos que el cambio y la paz deben partir de nosotros, a través de un viaje lento, interminable y trabajoso hacia la coherencia entre quienes somos y lo que hacemos, un gran desafío. El hecho de ser jóvenes no fue un impedimento para llevar adelante nuestros ideales, al contrario. Es cierto que cometemos todavía muchos errores, pero esto forma parte del “juego”. Sentimos que tenemos una responsabilidad y esta responsabilidad para nosotros tiene un rostro, una historia y el nombre de todas esas personas con quienes nos hemos encontrado. Wael Suleiman, el director de Caritas en Jordania, en una ocasión dijo: “La paz no es una campaña, es vida”, y entonces ¿qué puedo hacer? ¿Formar parte del “No a la Guerra? Comprometerme en mi ciudad, sí, seguramente. Lo más importante que hay que hacer, es responder con la vida. Mi vida es una respuesta ¡a lo que vivo! Gracias a esta experiencia comprendimos que los jóvenes pueden hacer todo lo que quieren y si esto es verdad, debemos unirnos, no para ser iguales, sino para estar unidos, para no repetir los errores y los conflictos que estamos viviendo ahora. Queremos apuntar al cambio y lo podemos hacer juntos».  

Jornada mundial de las poblaciones indígenas

Esta jornada, que fue instituida por la ONU en 1994, nos recuerda el derecho que poseemos todos los seres humanos de vivir según las tradiciones y las costumbres de nuestro propio ambiente originario, y hace una referencia particular a las poblaciones indígenas: casi 370 millones de personas que viven en 90 países diversos del mundo y representan el 5% de la población mundial, siendo este 5% la población más pobre del planeta. El documento de la ONU pretende “encarnar el consenso global sobre los derechos de las poblaciones indígenas y establecer un cuadro de mínimas normas para su sobrevivencia, dignidad y bienestar”. En los últimos diez años –recuerda la ONU en su portada– la actuación de la Declaración ha producido diversos progresos a nivel internacional, nacional y regional, pero a pesar de todo, continúa existiendo una brecha entre el reconocimiento formal de las poblaciones indígenas y la concreción de políticas adecuadas en el territorio.

La elección de Dios como familia

La elección de Dios como familia

Edgar y Maquency, junto con sus tres hijos: Edgar (18), Monserrat (16) y Mackenzie (15), desde hace cuatro años viven en “El Diamante”, a 50 Km de Puebla y casi a 170 de Ciudad de México. Son pocas decenas de habitantes, pero varios miles las personas que cada año los visitan. Es una tierra rica de culturas y de fuertes contrastes, con modernas y pobladas metrópolis y zonas marginadas fuera de la ciudad. La ciudadela es una auténtica “punta de diamante”, el corazón palpitante del Movimiento de los Focolares, fundada en 1990 por Chiara Lubich. Un lugar que da testimonio de que la inculturación de la vida del Evangelio es posible si está basada en el diálogo y en el intercambio recíproco entre las distintas culturas. «Decidimos mudarnos a la ciudadela con nuestros tres hijos para dar una contribución concreta. Llegamos aquí respondiendo a una verdadera llamada de Dios para construir, junto con otros, la ciudadela», cuenta Edgar. «Para nosotros, ofrecer nuestra disponibilidad era también un modo de devolver todo el amor que nos habían donado, desde que recibimos el don del Ideal de la unidad», agrega Maquency. «En este período –cuenta Edgar– he tenido que afrontar la dificultad de no tener un trabajo fijo. En el primer año transcurrido en la ciudadela hice varios trabajos de carpintería, plomería y trabajos de pintura de casas, siempre para sostener la economía familiar. A continuación, hablando con Maquency y con los otros focolarinos, decidimos que yo buscara otra fuente de ingresos en mi profesión de ingeniero. Después de poco tiempo encontré un trabajo en una ciudad a 90 Km de la ciudadela. El trabajo era bueno y estaba contento, pero sentía siempre la nostalgia de encontrarme lejos de casa, de mi familia, de la ciudadela». Apareció otra oportunidad de trabajo en una ciudad más cercana. «Hablándolo en familia, tomamos la decisión de aceptar. A primera vista parecía una buena opción, pero después de algunos meses de trabajo en esta empresa, me di cuenta de que las cosas no eran como parecían y tuve que renunciar. Volví a la ciudadela y me dediqué al trabajo de serigrafía. Me parecía que había vuelto atrás, en cambio, poco después me llegó otra oferta de trabajo inesperada como consultor en un proyecto. Lo asumí de inmediato. El trabajo me gustaba mucho y el sueldo era bueno. Finalmente logramos tener una economía estable en la familia». Cuando todo parecía haberse normalizado desde el punto de vista económico, se le propuso a Edgar, sorpresivamente, ocuparse de la gestión de los trabajos de mantenimiento de la ciudadela, que eran necesarios después de tantos años de su construcción. «Con mi esposa entramos en una nueva etapa de discernimiento, tratando de comprender cuál era la decisión justa que debíamos tomar. No faltaron momentos de incertidumbre y aprensión, sobre todo pensando en el futuro de nuestros hijos». «Nos acordamos –interviene Maquency– de la experiencia inicial del llamado de Dios. Nos sentimos nuevamente interpelados, porque cuando Dios llama te pide que dejes todo y exige un amor exclusivo. Quiere que dejemos nuestras seguridades, para ponernos al servicio. Pero también nos ofrece todo, como dice el Evangelio: “No hay nadie que haya dejado casa o hermanos o hermanas o madre o padre o hijos o campos por mi causa y por causa del Evangelio, que no reciba ya, ahora, en este momento, cien veces más”». «Así decidimos que yo me pusiera al servicio de la ciudadela. Cuando hablé con el responsable de la empresa, exclamó: “¡Tendrían que existir muchas personas como tú!” y me propuso trabajar en la empresa con un horario reducido, más adecuado a nuestras exigencias. Pude constatar la intervención de la Providencia y la verdad del Evangelio».        

Recordando Hiroshima y Nagasaki

Hoy se cumplen 73 años del horror de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y de Nagasaki, tres días después. Se presentó como una inmensa explosión, como un sol enceguecedor, que causó la muerte inmediata de centenares de miles de personas, casi todas civiles. Y muchas más en los años siguientes, por las consecuencias de las radiaciones nucleares. De aquellas explosiones no sólo Japón sino la entera humanidad quedaron devastados, consignando al mundo la conciencia de que nada habría sido como antes. “Nunca más” es no sólo un imperativo moral, sino también una necesidad absoluta, si queremos que el planeta tenga un futuro de paz y se realice un mundo en el cual el sol sea sólo símbolo de vida.

Carta desde la cárcel

Carta desde la cárcel

«Esta carta para mí es preciosa como las palabras escritas por Chiara Lubich: “Puedo imaginar que todos vosotros ….sintáis el peso de la violencia y el terrorismo que están en naciones enteras. Jóvenes no mayores que vosotros, creen poder cambiar la sociedad con secuestros, muertes y cometiendo los crímenes más variados. Sin duda ellos no han encontrado ideales más positivos y así se dejaron llevar por caminos extremadamente peligrosos. Mucha gente está asustada y no puede vivir en paz. ¿Qué podemos hacer? ¿Qué aporte podemos dar?”. Estas palabras resumen perfectamente lo que estoy viviendo ahora. Quisiera compartir lo que estoy pasando y cómo me siento abandonado en este momento; tal vez como se sintió Jesús cuando estaba abandonado en la cruz. Este sentido de abandono es algo que experimenté en los cuatro centros de detención en donde estuve y en donde me encontré con chicos que eran en su mayoría más jóvenes que yo. Al comienzo estos chicos me asustaban, estaban en contra de mí y querían matarme. Pero traté de acercarme a ellos y me di cuenta de que lo que les faltaba era ser comprendidos, una oportunidad y como conscuencia les faltaba amor. No estoy tratando de justificarlos, pero ellos también tienen necesidad de amor, sólo que lo pedían llamando la atención sobre sí mismos, de la manera equivocada, pero era el único modo que conocían. Mis padres tratan de vivir por un mundo unido y, desde que yo era pequeño, yo también traté. Es más fácil cuando eres parte de una comunidad en la cual se trata de vivir de esta manera. Mientras que para las demás personas que tienen miedo de dejarse amar es más difícil , especialmente cuando uno ve que este amor no es correspondido y uno se encuentra circundado de ladrones y asesinos. De todos modos el amor va más allá de los límites y ésta es la verdad más preciosa, a pesar de lo que estoy viviendo acá. Ahora estos chicos vienen a mi celda para pedirme consejos o ayuda, en particular cuando atraviesan un mal momento; alguno quiere incluso saber más sobre los Jóvenes por un mundo unido de los que formo parte, a pesar de mi situación. Muchos me preguntan cómo estoy, si tengo necesidad de algo, alguno incluso me llama hermano. Lo que estoy viviendo en la cárcel puede ser una invasión de amor que se difunde poco a poco en donde reina la violancia. Así como la lluvia suave que penetra dulcemente en las profundidades de la tierra…»

Santidad de pueblo

Santidad de pueblo

Maria Voce

«Chiara Lubich era una joven de veintitrés años que buscaba un Ideal en la vida y lo había encontrado en Dios, y por esto había elegido vivir el Evangelio integralmente. Ella había comprendido que de esta elección suya podía derivar un cambio personal y en quien la rodeaba y, por tanto, se lanzó en esta revolución evangélica. […] Chiara Lubich nos indicó un camino de santidad que en este momento está siendo observado también por la Iglesia, la cual está estudiando su eventual canonización. Pero no sólo esto. Chiara nos ha hecho comprender que la santidad se construye haciendo la voluntad de Dios, momento a momento; que la santidad no es una cuestión de éxtasis, de milagros o de cosas extraordinarias. Haciendo la voluntad de Dios, momento a momento, todos pueden alcanzarla. También en nuestro Estatuto está escrito, que el fin primero y general es la “perfección de la caridad”. Pero esta perfección, que además es la santidad, se logra momento a momento en la voluntad de Dios que es distinta para cada uno; por ejemplo para una madre de familia es ser una buena madre de familia, para un estudiante es ser un buen estudiante, pero puede llevarnos a esta perfección de la caridad. Y me parece que éste es un mensaje siempre actual, que atrae a las personas, porque no es una santidad extraordinaria hecha de imágenes o de culto, sino de construir, momento a momento, una relación con Dios y con los demás, en el amor. Éste es el primer rasgo fundamental. El segundo es que esta santidad, además, debe estar al servicio de los demás. No es una santidad finalizada a sí misma, porque ninguno de nosotros vive para sí mismo. Dios nos creó y nos redimió juntos. Jesús vino a la tierra para redimirnos a todos como su pueblo, Iglesia, Cuerpo de Cristo, y por eso quiere que esta santidad se extienda a la humanidad entera. Chiara nos deja un mensaje que es el de abrirse a todos, no mirar a nadie como si fuese extraño a ti, sino mirarlo como si fuese tu hermano. Y hacerlo con “cada uno” significa mirar a la persona de la misma patria como a la de otra, al cristiano como al no cristiano, al creyente como al no creyente, a quien comprende y acepta lo que digo como al que se opone a mí, porque también la persona que me adversa es un hermano. Esto nos lo enseñó Chiara viviéndolo en primera persona, teniendo un corazón capaz de acoger a cada uno como si fuese la única persona en el mundo, ya fuera un Jefe de Estado o un niño, un pariente o un responsable de otra Iglesia u otra religión. Chiara tenía el mismo amor por todos. Creo que éste es el mensaje más importante también hoy, mientras vemos que renacen tensiones, violencias, egoísmos, indiferencias recíprocas, para construir un mundo que, animado por el Evangelio, pueda convertirse en el mundo de la fraternidad, de la verdadera familia humana».

Hacia el encuentro mundial de las familias en Dublín

Hacia el encuentro mundial de las familias en Dublín

Brenda Drumm

El Papa estará con las familias reunidas en Dublín los días 25 y 26 de agosto. Es el huésped más esperado. Por otro lado, escribe Brenda Drumm en un largo artículo de L’Osservatore Romano, el Encuentro mundial de las familias «ha tenido desde sus inicios la marca personal del Pontífice: él es quien eligió a Irlanda para recibirlo, e indicó el tema de los trabajos: “El Evangelio de la familia: alegría para el mundo”; y, sobre todo, nos dio la exhortación apostólica Amoris laetitia como documento clave con el cual cotejarnos. Y cuando el 21 de marzo Francisco anunció que vendría, el debate se concentró en lo que su vida significará para los fieles, para las familias y para los jóvenes, para la Iglesia y para el pueblo. El Pontífice transcurrirá la mayor parte del tiempo aquí en Irlanda con las familias y con personas marginadas de la sociedad. Y, siempre con las familias en el centro de sus intenciones, se reservó una pausa de oración en el santuario mariano de Knock». El evento, promovido por el Dicasterio de la Santa Sede para los Laicos, la Familia y la Vida, se volvió a proponer con una frecuencia trienal, y reúne a familias de todo el mundo para festejar, rezar y reflexionar juntos acerca de la importancia del matrimonio como fundamento de la vida personal de la sociedad y de la Iglesia. El encuentro estará articulado, tras la inauguración oficial el 21 de agosto, a través de un congreso de tres días en el cual habrá programas diversificados para jóvenes y adultos y entretenimientos para los niños, culminando con la compartición de experiencias de fe en presencia del Papa. La mayor parte del programa se llevará a cabo en Dublín, mientras otros eventos relacionados, como la acogida, tendrán lugar en todo el territorio irlandés. Los números del evento, según Drumm, son alentadores: «La respuesta de la gente fue arrasadora. Hace tiempo que todas las entradas necesarias para los acontecimientos que están en el programa se han reservado: 37.000 para el congreso pastoral, 77.000 para el Festival de las familias, 45.000 para la visita a Nuestra Señora de Knock, 500.000 para misa de clausura. Dentro de esos números se pueden leer datos interesantes: llegarán a Irlanda familias de 116 países, por un total de alrededor de 15.000 participantes internacionales; miles de familias convergerán en Dublín de todo el país. Serán alrededor de 6.000 los jóvenes de edad inferior a los 18 años y 10.000 los voluntarios comprometidos para asegurar el buen resultado del encuentro. Pero, detrás de las cifras están las personas: familias de todo el mundo que se reunirán para celebrar sus alegrías y para discutir algunos de los muchos retos afrontados en un mundo que cambia rápidamente». Y sigue: «El Papa Francisco sabe acoger perfectamente la realidad de la vida familiar de hoy, con las dificultades de cada día. Comprende que como padres hacemos día a día lo mejor que podemos el uno por el otro y por nuestros hijos, y también comprende que las familias no son perfectas». ¿Qué es la familia para el Papa Francisco? Recuerda Drumm: «“El hospital más cercano, la primera escuela para los jóvenes, la mejor casa para los ancianos”. Y a pesar de que “a veces los platos pueden volar”, el Papa nos recuerda “cuánto más feliz sería nuestra vida de familia si entendiésemos la importancia de las palabras “por favor”, “gracias” y “perdón”. El Pontífice continúa convencido apasionadamente de que la familia sigue siendo “una buena noticia” para el mundo. Cree que en las realidades, a menudo complejas y desordenadas, de la vida familiar moderna la gracia y el amor de Jesucristo están vivos en una galaxia de actos cotidianos de gentileza, ternura, generosidad y fidelidad, que a veces se viven heroicamente entre una inmensa fragilidad humana y arrolladores retos sociales. En una sociedad fácilmente propensa a la violencia, la familia sigue uniendo nuestras vidas y el mundo mismo». Las citas del artículo de Brenda Drumm, responsable de comunicación del Imf 2018, se han tomado de L’Osservatore Romano, 27 de julio de 2018, pág. 8.

Evangelio vivido: “Te he amado con un amor eterno”

El más pequeño Una vecina, preocupada por el escaso rendimiento escolar de su hijo, no sabía cómo ayudarlo en sus tareas. De hecho, salía a trabajar a las 5,30 de la mañana y volvía de noche. Le propuse entonces mandarlo a mi casa para que estudiase con el mío. No era fácil, porque tenía que ayudar a mi otro hijo mayor, y cuidar del más pequeño, de apenas un año. Pero estaba feliz de poder ayudar a alguien. M. M. – Venezuela Fábrica de armas Por fin había encontrado un trabajo, en una fábrica dotada de sofisticados sistemas de seguridad. No lo podía creer, se habían acabado nuestros problemas. Al poco tiempo me enteré de un detalle que nadie me había dicho antes: esa fábrica construía armas. Me preguntaron si tenía problemas de conciencia, y con desenvoltura dije que no. Yo no iba a resolver al problema; por otra parte, renunciar a ese trabajo significaba volver a la calle. Pero no estaba en paz. Hablé con mi esposa, y con algunos amigos, entendí lo que tenía que hacer. Mientras volvía a casa, de nuevo sin trabajo, lloraba sin parar, pero en el fondo de mi alma había una alegría insólita al mismo tiempo. Había puesto como prioridad mi ser cristiano, o sea ser un hombre de paz. No podía imaginar que al poco tiempo me ofrecerían la posibilidad de otro trabajo, gratificante, y sobre todo de acuerdo con mi conciencia. D. R. – Italia Con una disposición diferente Nuestro hijo había regresado de un período de vacaciones vivido de una manera que nosotros, como padres, no podíamos aprobar. Nos propusimos hablarle después de la cena, decididos a decirle que o cambiaba su estilo o se tenía que ir de casa. Durante todo el día me pregunté si ese aut aut era realmente por su bien. Hablé de todo esto con algunas amigas también, y la duda crecía. Tal vez, pensaba, había que saber esperar, poner más amor en nuestra relación, como Jesús nos enseña. Después de haber hablado con mi marido, nos preparamos con otra actitud, ya no la de imponer nuestra postura, sino la de escucharlo. Estuvimos charlando mucho tiempo, y nos sentimos libres de decirle todo lo que pensábamos. Nos escuchó a fondo y si bien no compartía nuestras ideas, nos comunicó sus angustias. Agradecimos a Dios por habernos guiado. C. W. – Austria Una persona sospechosa En el pueblo en donde nos hemos venido a vivir por el trabajo no conocemos a nadie. Mis compañeras me dicen incluso que no le dé confianza a nadie, porque hay gente poco recomendable. Mi esposo, con su carácter extrovertido, empezó a hablar enseguida con la gente, sobre todo con un señor con quien se encuentra todos los días en el quiosco de diarios. Mis colegas de nuevo me ponen en guardia y me avisan que esa persona, en particular, tuvo serios problemas con la justicia. Algunos días después nuestra hija pequeña se siente mal y empeora rápidamente. Me siento perdida. En ese momento mi marido se acuerda que ese señor del quiosco le había regalado un mapita en donde estaban indicados los números útiles del pueblo, con el número del hospital, de la farmacia y del médico. Todo resultó fácil luego, gracias a esos datos del mapita de esa “persona sospechosa”. Para mí fue una fuerte lección: el amor al prójimo viene antes de todo juicio. L. S. – Italia

Perdón de Asís

Según la tradición, una noche de julio del 1216, San Francisco le pidió a Dios el perdón de las culpas de cuantos, arrepentidos, fueran hasta la “Porziuncola”. El Papa Onorio III estableció el “Perdón de Asís” el día 2 de agosto, y hoy se ha extendido a todas las iglesias parroquiales esparcidas en el mundo, y también a las iglesias franciscanas. El 1° de agosto, tendrá lugar la celebración de la “Apertura del Perdón” (desde mediodía del 1° de agosto hasta medianoche del 2 de agosto). Seguirá la tradicional Vigilia de oración postmeridiana, con la procesión “aux flambeaux”. (De las antorchas) Los jóvenes de la XXXVIII Marcha Franciscana, provenientes de todas las regiones de Italia y de algunas naciones extranjeras, atravesarán la puerta de la “Porziuncola” después de haber caminado, por más de una semana, guiados por el lema “Con un nombre nuevo”. Al final, en la Plaza de la Basílica se realizarán cinco eventos/espectáculos (Gloriosus Francisuc con Michele Placido, el Concierto de la Orquesta filarmónica rusa, En viaje con María, el Concierto del Perdón de la Banda de la Guardia Vaticana, el ballet “Los dos caminos”).  

United World Project

United World Project

«Vivimos en un mundo que realmente se ha convertido en una aldea, compleja y nueva, pero una aldea. La humanidad vive hoy como si fuera un pequeño grupo. Y, si así es, podría vivir, verdaderamente, en la fraternidad. ¿Pero cómo hacerla florecer?». Chiara Lubich Conoce el nuevo sitio web: www.unitedworldproject.org Con nuevos contenidos: Watch, Workshop, Network (Observatorio, Talleres, Redes) «UWP, promovido por New Humanity, quiere contribuir a realizar el mundo unido realizando un mapeo, promoviendo y poniendo en red las buenas prácticas, los procesos, las iniciativas personales y colectivas, las acciones pequeñas y grandes, cotidianas o extraordinarias, que contribuyen a que el mundo sea un lugar de paz, más fraterno y unido» dicen sus objetivos. ¡Entra en la red del United World Project!

“Life Directions”

“Life Directions”

La línea de uno de los sietes talleres que se desarrolló después del Genfest, era la pregunta “¿qué hago con mi vida?”; se afronto el tema de las elecciones de vida, la propia “Life Direction”.  «La construcción de ese taller -cuentan los organizadores, adultos junto con un grupo de jóvenes de varias partes del mundo- empezó ya el pasado febrero con encuentros por Skype, una experiencia realmente edificante, asumida por todos con seriedad, responsabilidad y creatividad». «Llegando a Tagaytay nos conocimos personalmente, y nos dimos cuenta cuán alta era la expectativa de todos. También los números esperados para el taller eran altos, de los mil inscritos en los siete talleres, 250 habían elegido Life Direction. Los participantes provenían de varios países del mundo, hablaban 16 idiomas diferentes». La conducción del programa, era ágil y progresiva, hacia contenidos cada vez más “profundos” en donde las experiencias era el factor principal; fue preparado y llevado adelante por los mismos jóvenes de la ciudadela asiática, el hilo conductor era el “lema cotidiano” un pensamiento para poner en práctica durante la jornada. «El primer día se inició con el tema “Abre tu corazón”: una invitación abrir el corazón a la verdadera felicidad, tratando de quitar todo lo que podía ser un impedimento para vivir con intensidad el momento presente. Se presentaron cuatro experiencias en formas y situaciones diferentes sobre el tema de la felicidad encontrada gracias al amor verdadero, o su descubrimiento después de una caída, o en situaciones dolorosas y difíciles. El intercambio en pequeños grupos permitió verificar cuán profundamente habían penetrado y las preguntas y expectativas que cada uno llevaba consigo». «El segundo día –prosiguen- el lema era “What is the call” (¿Cuál es el llamado?). En éste se requería nuestra participación en forma activa. Para presentar el sentido del “llamado” con un lenguaje comprensible para poder ser acogido, se asoció a tres palabras clave: comprender, escuchar, elegir. Después de presentó la historia con Dios de cinco personajes bíblicos: Samuel, el joven rico, el hijo pródigo, María y Pedro. Un matrimonio, un religioso, una persona comprometida en el mundo profesional y una focolarina fueron entrevistados siguiendo la línea de estas tres palabras clave. «En grupos más pequeños se pudo profundizar el sentido de cada una de estos llamados, interactuando también con preguntas y respuestas». «El tercer día se apuntó hacia lo alto con el lema: “Aim high”. Dejamos la palabra a Chiara Lubich quien encuentra sobre su llamado a los jóvenes en Barcelona en el 2002. Las preguntas, esta vez eran escritas, poco a poco fueron llenando el buzón que se había puesto a disposición, y fueron la materia con la que se animó el programa de la tarde, siempre con entrevistas a nuestros invitados, cada uno subrayaba la belleza de la propia vocación desde la perspectiva de un único llamado al amor. Fue una hora y media que ¡se fue volando!». «En estos cuatro días -escriben los adultos- hemos visto jóvenes con sed de poder tener una relación con Dios, en profunda búsqueda, abiertos a la escucha, pero también llenos de sufrimientos, de dudas, de temores, todo se vivió en un clima de gran serenidad y simplicidad. Hemos advertido que en cada uno sucedió algo nuevo, una experiencia de luz se abrió brecha, se trata de un nuevo camino de diálogo con los jóvenes sobre el llamado y sobre una vocación radical». Algunas impresiones de los presentes: «Era exactamente lo que tenía necesidad a este punto de mi vida. Vivir el momento presente, abrir mis puertas, dar pasos radicales que van más allá de nosotros mismos. Esto es lo que me llevó». «Los jóvenes que contaron de su elección de seguir a Jesús en una forma totalitaria me animan a hacer elecciones sólo por amor». «Para mí era importante entender cómo responder al llamado. Entender (que Dios me ama), escuchar (la voz dentro) y decidir (seguir a Jesús). Estoy muy feliz por esta experiencia. ¡Gracias!».

Jornada de la amistad

Son más de 50 los países que han decidido adueñarse de la “Jornada internacional de la amistad”, instituida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2011, que se celebra el 30 de julio de cada año y los días sucesivos, en algunos países, entre ellos India, Nepal y Bangladesh. El objetivo de la Jornada es el de alentar a los gobiernos, a las asociaciones y a los grupos a favorecer, según la cultura y las costumbres locales, toda forma de amistad, solidaridad, confianza, comprensión recíproca y reconciliación, en la convicción de que estos sentimientos pueden contribuir efectivamente a la paz entre los pueblos y las naciones. En especial, las Naciones Unidas animan a los jóvenes, como futuros líderes, a comprometerse en actividades comunitarias que incluyan culturas distintas para promover la comprensión internacional y el respeto de la diversidad. A juzgar por la entusiasta adhesión de millares de jóvenes, no es ésta una exhortación lanzada al vacío. Como se comprueba  en el mensaje de amistad y unidad “más allá de cada frontera”, que fue lanzado recientemente en los Genfest de Manila  y de muchos otros países del mundo.