El gran atractivo de nuestro tiempo
El 14 de marzo de 2018 es el décimo aniversario de la muerte de Chiara Lubich. Las comunidades del Movimiento de los Focolares, presentes en todo el mundo, celebran este aniversario con muchas iniciativas, focalizadas en la acción del carisma de la unidad como motor de cambio social. El 3 de marzo, en Seúl, Corea, una conferencia en el María Hall del Hospital de la Universidad Católica, previstos 800 participantes. En Goma, República Democrática del Congo, el 11 de marzo jornada sobre “María: un ‘sí’ que cambia la sociedad”. También el 11 de marzo en Chicago, EE. UU., conferencia sobre “Chiara Lubich: una vida de diálogo por la paz”. En Florencia, Italia, el 17 de marzo, una conferencia en el Salón Cinquecento del Palazzo Vecchio sobre “Conocimiento plural”. En Chiang Mai, Tailandia, el 18 de marzo, una jornada multiétnica de acción social en una aldea tribal. En Chisinau, República de Moldova, el 24 de marzo jornada sobre “Chiara Lubich y las obras sociales”. Estas son algunas de las cientos de iniciativas planificadas. El evento artístico programado en el Centro de Mariápolis, en Castel Gandolfo, Roma, el 3 de marzo dará una visión general de 360º sobre el rostro social del carisma de Chiara Lubich, con 2.000 participantes de los cinco continentes. Estará presente el cardenal Pietro Parolin, secretario del Estado Vaticano y personalidades del mundo de la cultura, de la comunicación y de las instituciones. El evento se puede seguir a través de Internet con traducción en inglés, español, portugués, francés e italiano (http://live.focolare.org/chiaralubich/).
Para Chiara, el gran atractivo de nuestro tiempo era «penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres» . Sergio Zavoli, vinculado a ella por un profundo conocimiento y amistad, la definió como una mística de la unidad entre el cielo y la tierra, afirmando que Chiara obra un punto de inflexión en la mística trinitaria: «Dejar que Dios more en la intimidad de la propia alma se convierte en hacerlo vivir entre los hombres en la comunicación – repito sus palabras – del Dios en mí con Dios en el hermano. El pensamiento de Chiara Lubich, no porque sí, nos llama a hacer cuanto esté a nuestro alcance para recomponer los fragmentos de lo indivisible, es decir el hombre, y recomponer las fracturas de lo compartido, es decir, la comunidad» . El cambio social derivado de esto, ha dado lugar, desde el comienzo de la experiencia de la Lubich en su ciudad natal de Trento, a iniciativas con una fuerte impronta social. Hoy encontramos en todo el mundo, encarnadas con las características propias de cada región y cultura, acciones y obras nacidas para ayudar a resolver situaciones específicas de necesidad de personas, grupos, comunidades (ver enlace). Maria Voce, ante la pregunta ¿dónde deben concentrarse hoy los Focolares, a 10 años de la muerte de la fundadora?, a: «mantener absolutamente la unidad con la fuente que es Chiara, por tanto, la fidelidad al carisma original así como ha sido transmitido; el retorno a la vida de los primeros tiempos para descubrir esa radicalidad, esa totalitaridad que aún hoy se requiere, tal vez mucho más. Desarrollar el Movimiento para que sea aquel instrumento que Dios ha pensado para llevar esta espiritualidad de comunión al mundo, para construir la unidad de la familia humana. Profundizar el conocimiento y la transmisión, en términos accesibles a todos, del gran carisma que Dios le ha dado a Chiara y que no solo tiene aspectos espirituales sino también aspectos doctrinales, sociales y políticos que pueden influir en todos los campos» . Maria Voce no esconde que hoy la visibilidad de la incidencia del Movimiento de los Focolares en las realidades humanas y sociales, aunque es buena, «todavía está demasiado localizada», y luego afirma: «Creo, sin embargo, que esta visibilidad deba ser más efectiva y extensa: quizás el Movimiento tenga que ser más conocido también a nivel mundial, porque estamos presentes en casi todos los países, pero quizás esto aún no se ha expresado lo suficiente. Será algo que vendrá con la vida: mientras más vivamos, más podremos incidir y ser visibles» . Fuente: SIF
3 de mayo. Desde las 16 hasta las 19 hs. (CET). Sigue la transmisión en vivo: http://live.focolare.org/chiaralubich En inglés, francés, español, portugués y alemán.
Genfest 2018: transformar la sociedad
https://vimeo.com/257451488 Elige los subtitulados en inglés, italiano y castellano
María para todos los cristianos
Es cierto que María, o mejor dicho la Teología y la devoción mariana, han sido algunas veces un obstáculo para la reunificación del cristianismo. No obstante, se observa en la actualidad, un clima de diálogo y un deseo de comprensión mutua. Hay una renovada atención al discurso bíblico sobre María. Emerge en algunos grupos cristianos la conciencia de que María, además de ser una buena compañera en el viaje de la fe, es también una madre, y como tal puede tener un papel especial en conservar la unidad de la Iglesia. María, es la “Madre de la unidad de los cristianos”». La experiencia de Chiara Lubich sobre María, a partir del especial período de iluminaciones que tuvo lugar en el verano de 1949, fue el centro de la intervención de Judith Povilus, estadounidense de Chicago, matemática y teóloga (“yendo a los fundamentos, Matemática y Teología tienen mucho que decirse recíprocamente”), en el reciente encuentro de representantes de distintas iglesias cristianas, en el que estuvieron presentes, entre otros, 18 obispos. Eran 6 anglicanos, 6 católicos, 3 reformados, un metodista, un luterano y un copto ortodoxo. Se reunieron en Welwyn Garden City, la “ciudad jardín” ubicada a 40 Km. de Londres. Judith actualmente es docente de Lógica y Fundamentos de Matemática en el Instituto Universitario Sophia de Loppiano (Italia).
«Durante ese período –explicó la teóloga Povilus– se abrió, para la fundadora de los Focolares “un horizonte nuevo y vasto. Una inimaginable visión de María” descubierta “como si fuese la primera vez” como creatura humana (“una de nosotros”) pero al mismo tiempo “embebida de la Palabra de Dios”». «María se reveló como la Madre de Dios, la Theotokos. No era sólo, como habíamos pensado hasta ahora, la joven de Nazaret, la creatura más bella, cuyo amor superaba el de todas las madres del mundo. Era la Madre de Dios, en una dimensión completamente nueva. Y para explicarlo Chiara recurrió a una imagen: la del cielo que abraza y contiene al sol». La nueva comprensión se refería también a María Desolada que, a los pies de la cruz, se sintió como «traspasada por una espada, cuando le pidieron que renunciara a su maternidad del hijo divino para abrazar la de Juan. Jesús con su muerte estaba dando la vida por la humanidad, haciéndonos a todos hijos de Dios. Si con la anunciación el papel de María fue decir “sí” a un proyecto que estaba más allá de ella, en el Gólgota, como han dicho los teólogos, fue pronunciar un “segundo sí”». A partir de esta comprensión –continuó- derivó para Chiara Lubich y para la comunidad de los Focolares una riqueza de implicancias. En primer lugar, la de reconocer en María un modelo a imitar: «Amándonos unos a otros, generamos a Jesús en medio nuestro. Como María podemos ofrecer espiritualmente a Cristo al mundo».
A partir de la experiencia del ’49 brotó una nueva visión de la tarea de María en la Iglesia: «Por los Hechos de los Apóstoles sabemos que María estaba con ellos en Pentecostés, que marcó el nacimiento de la Iglesia. Describiendo la intuición sobre el lugar asumido por María en la Iglesia, en el momento de la venida del Espíritu Santo, Chiara usó una metáfora: si Cristo es el vértice del cuerpo místico de la Iglesia, María es su corazón, por lo tanto, María juega un papel esencial en ayudar a la Iglesia a responder plenamente al proyecto de Dios, que es ser una presencia de Cristo». Generaron gran interés las novedades propuestas por la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich. «Una espiritualidad de comunión, que tiene el fin de reforzar el característico aporte de vitalidad, belleza y santidad que la Iglesia, según el ejemplo de María, está llamada ser ofrecida al mundo».
Generación Hambre Cero
Son diecisiete los objetivos para desarrollo sustentable para alcanzar antes del 2030, que están contenidos en la Agenda aprobada por los 193 Estados miembros de las Naciones Unidas. El segundo, “Hambre Cero”, es el objetivo central de un acuerdo firmado ya en el 2012 durante una Conferencia de las Naciones Unidas en Rio de Janeiro, apunta a liberar al mundo del hambre. Los chicos y jóvenes del Movimiento de los Focolares decidieron alinearse con la FAO, respondiendo a un pedido de colaboración enviado por la Agencia de la ONU para sensibilizar sobre el tema a las generaciones, que se espera, podrán ver que el hambre en el mundo fue exterminado. Desde hace más de una década, el hambre en el mundo se está incrementando. Lo expresa el último Reporte anual de las Naciones Unidas sobre la seguridad alimenticia y la nutrición en el mundo (2017). En 2016, casi 815 millones de personas (38 millones de personas más con respecto al año anterior), es decir, el 11% de la población mundial, no está suficientemente alimentada. Casi 155 millones de niños con edades inferiores a los cinco años están sub-desarrollados (son demasiado bajitos para su edad), mientras que 52 millones sufren debilidad crónica, lo que significa que su peso no es el adecuado con respecto a su altura.
Contemporáneamente, por la falta de alimentos sanos, 600 millones de personas (de los cuales 41 millones son niños) sufren de obesidad, otra cara de la mala nutrición. El Reporte señala que los conflictos, que son la causa principal de las emigraciones, y los cambios climáticos, son algunos de los factores clave de la agudización del hambre y de las muchas formas de mala nutrición. Liberar al mundo del hambre exige que se tomen decisiones y medidas urgentes para actuar en todos los niveles de la sociedad, desde la gestión de los recursos naturales a la promoción de estilos de vida sustentables, desde los consumos al cambio de ruta de las políticas internacionales. Pero antes que nada, exige una fuerte sensibilización y un cambio en las relaciones personales. Es éste el mensaje que desde finales del año pasado los Chicos por la Unidad y los Jóvenes por un Mundo Unido de los Focolares están difundiendo, con la propuesta de algunas acciones a recorrer a nivel planetario. Entre éstas: la necesidad de estudiar y de tomar conciencia de las raíces y causas del problema; observar y chequear la situación de la propia ciudad e involucrar al mayor número de chicos, jóvenes y asociaciones. Y todavía más: ellos quieren comunicar y poner en red, a través de los medios sociales, con fotos y videos, las propias experiencias y los compromisos que asumen a favor de los más pobres, ya sea en su propia región o ciudad, para así vivir un estilo de vida sobrio, por el diálogo y la paz, la ecología, la acogida a los emigrantes, con una atención hacia su localidad y juntos en una sensibilidad global. Y finalmente, hacen la propuesta de celebrar, con variadas iniciativas, la Jornada Mundial que las Naciones Unidas dedican al tema de la alimentación (16 de octubre).
#ZeroHunger es ahora una sección fija de “Teens”, la revista para adolescentes que publica Cittá Nuova, (en colaboración con AFN osfl, AMU osfl, New Humanity), que en el próximo número de marzo-abril de 2018 estará completamente dedicada a este tema. «Qué emoción para nuestra delegación – escriben los jóvenes de la redacción- entrar en la sede de la FAO de Roma. Comenzamos enseguida de modo que nuestra generación sea realmente la primera #GenerazioneFameZero (#GeneraciónHambreCero). Teens seguirá esta apasionante acción mundial» El calendario de estas acciones tiene previsto para el mes de abril, la publicación en las redes sociales “La Carta de Compromiso de los Chicos por la Unidad”, que fue redactada por ellos mismos, integrando a 11 países del mundo, en la que se leen las modalidades para trabajar concretamente en los diversos contextos a fin de exterminar el hambre. En mayo, las tradicionales manifestaciones de la “Semana por el Mundo Unido” y “Run4Unity”, estarán dedicadas totalmente a este tema. En junio, un grupo de 600 niñas y jóvenes (de 9 a 12 años), que asisten a un Congreso Internacional del Movimiento de los Focolares, serán recibidas por la FAO durante una mañana completa ocasión en la que compartirán los temas del objetivo. Finalmente, en el mes de julio, dentro del programa “United World Project” del Genfest 2018, habrá un Foro sobre el tema #GenerazioneFameZero con la participación de un representante de la FAO. Chiara Favotti
Palabra de vida – Marzo 2018
El rey y profeta David, autor de este salmo, está agobiado por la angustia y la pobreza y se siente en peligro frente a sus enemigos. Querría encontrar un camino para salir de esta situación dolorosa, pero siente su impotencia. Entonces eleva sus ojos hacia el Dios de Israel, que desde siempre ha protegido a su pueblo, y lo invoca con esperanza para que acuda en su ayuda. La Palabra de vida de este mes subraya en particular su petición de conocer los caminos y las sendas del Señor, como luz para nuestras propias decisiones, sobre todo en los momentos difíciles. «Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas». También a nosotros nos sucede que tenemos que tomar decisiones en la vida que afectan a la conciencia y a toda nuestra persona; a veces tenemos muchos posibles caminos ante nosotros y no estamos seguros de cuál es el mejor; otras veces nos parece que no hay ninguno… Buscar un camino por el que avanzar es profundamente humano, y a veces necesitamos pedirle ayuda a alguien a quien consideramos amigo. La fe cristiana nos lleva a entrar en la amistad con Dios: Él es el Padre que nos conoce íntimamente y que gusta de acompañarnos en nuestro camino. Todos los días Él nos invita a cada uno de nosotros a emprender libremente una aventura teniendo como brújula el amor desinteresado por Él y por todos sus hijos. Los caminos y sendas son también ocasiones de conocer a otros viajeros, de descubrir nuevas metas que compartir. El cristiano nunca es una persona aislada, sino que forma parte de un pueblo en camino hacia el designio de Dios Padre sobre la humanidad, que Jesús nos reveló con sus palabras y con toda su vida: la fraternidad universal, la civilización de la unidad. «Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas». Y los caminos del Señor son audaces, a veces parecen llevarnos al límite de nuestras posibilidades, como puentes colgantes entre paredes de roca. Estos caminos desafían hábitos egoístas, prejuicios, la falsa humildad, y nos abren horizontes de diálogo, encuentro y compromiso por el bien común. Sobre todo nos reclaman un amor siempre nuevo, arraigado en la roca del amor y de la fidelidad de Dios para con nosotros y capaz de llegar hasta el perdón. Es la condición irrenunciable para entablar relaciones de justicia y de paz entre personas y entre pueblos. También el testimonio de un gesto de amor sencillo pero auténtico puede iluminar el camino en el corazón de los demás. En Nigeria, durante un encuentro en el que jóvenes y adultos podían compartir sus experiencias de amor evangélico, una niña, Maya, contó: «Ayer, mientras estábamos jugando, un niño me empujó y me caí. Me dijo “perdón” y le perdoné». Estas palabras abrieron el corazón de un hombre cuyo padre había sido asesinado por Boko Haram: «Miré a Maya. Si ella, que es una niña, puede perdonar, significa que también yo puedo hacer lo mismo». «Muéstrame tus caminos, Yahvé, enséñame tus sendas» Si queremos encomendarnos a un guía de confianza en nuestro camino, recordemos que el propio Jesús dijo de sí mismo: «Yo soy el camino…» (Jn 14, 6). Dirigiéndose a los jóvenes en Santiago de Compostela en la Jornada Mundial de la Juventud de 1989, Chiara Lubich los animó con estas palabras: «[…] Al definirse a sí mismo como “el Camino”, quiso decir que debemos caminar como Él caminó […]. Se puede decir que el camino que recorrió Jesús tiene un nombre: amor […] El amor que Jesús vivió y llevó es un amor especial y único. […] Es el mismo amor que arde en Dios. […] Pero ¿a quién amar? Ciertamente, amar a Dios es nuestro primer deber. Y luego: amar a cada prójimo. […] »De la mañana a la noche, cada relación con los demás hay que vivirla con este amor. En casa, en la universidad, en el trabajo, en los campos de deporte, en vacaciones, en la iglesia o por la calle, debemos aprovechar las distintas ocasiones para amar a los demás como a nosotros mismos, viendo a Jesús en ellos, sin descuidar a nadie; es más, siendo los primeros en amar a todos. […] Entrar lo más profundamente posible en el ánimo del otro; comprender de verdad sus problemas, sus exigencias, sus tropiezos y también sus alegrías, para poder compartir con ellos todo. […] Hacerse, en cierto modo, el otro. Como Jesús, el cual, siendo Dios, por amor se hizo hombre como nosotros. Así el prójimo se siente comprendido y aliviado, porque hay alguien que lleva con él sus pesos, sus penas, y comparte sus pequeñas alegrías. »“Vivir el otro”, “vivir los otros”: este es un gran ideal, es superlativo […]». Letizia Magri
Seiscientos años de la Virgen de África
Con salida al Mediterráneo, al sureste del Estrecho de Gibraltar –puente entre dos continentes y antiguo “fin del mundo”-, surge la ciudad de Ceuta en tierra africana. Por su posición estratégica en un área privilegiada de la costa,la ciudad desde hace décadas ha sido identificada por los migrantes como posible puerta de acceso a Europa.Todos los días, hombres, mujeres y niños provenientes de los más distintos países africanos, huyendo de las guerras, la pobreza y persecuciones de todo tipo, atraviesan naciones enteras para intentar cruzar el umbral cercado, hacia la próxima ciudad, en lugar de la otra ruta, todavía más peligrosa, que es el viaje por mar. Precisamente en esta punta, que desde 1851 forma parte de la Diócesis de Cádiz (España), están en preparación los grandes festejos por los 600 años de la llegada de la que hoy día es conocida como “Virgen de África”, un bloque único de madera que representa a la Virgen sentada con el Cristo muerto entre los brazos. Desde 1949, por voluntad del Papa Pio XII, la Virgen es la patrona de la ciudad.
Chiara Lubich: imitar a María
«En un año dedicado a María tendríamos que encontrar la manera de honrar a la Madre de Dios, y hacerlo del mejor modo posible. No todos los modos de honrarla son iguales. Podemos hacerlo hablando de Ella, alabándola, rezándole, visitándola en las iglesias dedicadas a Ella; pintándola, esculpiéndola, cantándole himnos, adornando sus imágenes con flores… Hay muchas maneras de honrar a María. Pero existe una que supera a todas las demás: es imitarla, comportándonos como si fuéramos otra Ella en la Tierra. Creo que ésta es la manera que más le agrada, porque le da la posibilidad de volver, en cierta forma, a la Tierra. Nosotros, sin excluir todas las demás posibilidades que tenemos de honrar a María, tenemos que practicar ésta. Imitarla. Pero ¿cómo imitarla? ¿Qué imitar de Ella? Imitarla en lo que es esencial. Ella es Madre, madre de Jesús y espiritualmente madre nuestra: Jesús nos la dio como tal en la cruz, en la persona de Juan. Tenemos que ser otra María, en su ser madre. Debemos, prácticamente, formular este propósito: durante el Año Mariano me comportaré con todos los prójimos que trate, o por los que trabaje, como si fuese su madre. Haciendo esto, se realizará en nosotros una conversión, una revolución. Y no sólo porque a veces haremos de madre quizás con nuestra madre o con nuestro padre, sino porque asumiremos una actitud particular, específica. Una madre acoge siempre, ayuda siempre, espera siempre, lo cubre todo. Una madre perdona cualquier cosa a su hijo, aunque fuese un delincuente, un terrorista. De hecho, el amor de una madre es muy parecido a la caridad de Cristo de la que habla Pablo. Si nosotros tenemos el corazón de una madre o, para ser más exactos, si nos proponemos tener el corazón de la Madre por excelencia: María, estaremos siempre dispuestos a amar a los demás en todas las circunstancias y, por tanto, a mantener vivo en nosotros al Resucitado. Pero también pondremos de nuestra parte todo lo que se nos exija para mantener presente a Jesús, el Resucitado, en medio de nosotros. Si tenemos el corazón de esta Madre, amaremos a todos y no sólo a los miembros de nuestra Iglesia, sino también a los de las demás; no sólo a los cristianos, sino también a los musulmanes, a los budistas, a los hindúes, etc.; también a los hombres de buena voluntad y a todo hombre que habita en la Tierra. Sí, porque la maternidad de María es universal (Cf. LG 79), como lo fue la Redención. Aunque a veces Ella no sea correspondida, ama siempre, ama a todos. Éste es, pues, nuestro propósito: vivir como María, como si fuésemos madres de todos los hombres». De CHIARA LUBICH – Buscando las cosas de arriba – Ciudad Nueva 1993 págs. 43-45
Premio “Renata Borlone, mujer de diálogo”
El domingo 25 de febrero, en el Auditorium del Centro internacional de Loppiano (Florencia), contando con la presencia de personalidades del mundo científico y autoridades civiles, se otorgará el “Premio Renata Borlone” al Prof. Suleiman Baraka, originario de Gaza, astrónomo de fama internacional. El Premio, ya llegó a su IV edición y fue instituido por la homónima Asociación Cultural, en colaboración con el Instituto Universitario Sophia. Nació para honrar la memoria de Renata Borlone (1930-1990), quien fue durante más de veinte años corresponsable de la ciudadela de Loppiano y actualmente es Sierva de Dios. Renata, una persona muy rica en valores humanos y espirituales, sentía una particular pasión por la ciencia, entendida como instrumento privilegiado para la construcción de la unidad de la familia humana. El Comité científico del Premio otorgó el reconocimiento al Prof. Baraka por “su investigación científica atenta a los valores humanos y a la paz”. “Este premio en honor de Renata Borlone que trabajó mucho en favor de la sociedad –dijo la persona que recibirá el premio- para mí es un ulterior impulso y aliento para poner la ciencia y su belleza al servicio de la humanidad, de la paz entre los pueblos y permitir a las jóvenes generaciones que se abran a la esperanza a pesar de las dificultades y obstáculos en los cuales se pueden encontrar». Lee también: Terrasanta.net
También yo estaba en el Genfest ‘90

Chiara Favotti
Durante la adolescencia, el frecuentar a los gen y a los jóvenes por un mundo unido y conocer las muchas experiencias vividas juntos, me abrió el corazón más allá de los muros que conocía, pensando y soñando “en grande” con un mundo realmente unido. No era una utopía, sino una mentalidad nueva, una dirección hacia la cual moverse con pequeños pasos, pero de fraternidad auténtica. Con ellos participé en el Genfest ’90. Inolvidable. Por primera vez, en una explosión de alegría, jóvenes del este y del oeste nos miramos a los ojos, nos estrechamos la mano, mientras una transmisión en directo vía satélite traía a millones de telespectadores al Palaeur. A todos se les dirigió un mandato: llevar el amor al mundo. «No es suficiente la amistad o la benevolencia –nos dijo Chiara Lubich- no basta la filantropía, la solidaridad o la no-violencia. Es necesario pasar de ser personas concentradas en sus propios intereses a ser pequeños héroes cotidianos al servicio de los hermanos». Un año después fui a Moscú. La cortina de hierro que separaba el Este del Oeste había caído, pero a caro precio, desmoronando ideales y pulverizando un sistema social. No había ni vencidos ni vencedores, sólo desilusión, sufrimiento y pobreza en todas partes. Para mí fue claro que no basta con derrumbar un muro para crear una sociedad libre y justa. Y las palabras escuchadas en el Genfest “sólo en la concordia y en el perdón se puede construir el futuro” son desde entonces para mí el único camino posible.
Evangelio vivido: la vida como un don
En el taller mecánico Llevé el auto al taller mecánico por una pequeña reparación. El joven obrero me habría llamado cuando hubiese estado lista. Pasaron seis horas y no había llamado. Fui hasta el taller y curiosamente fingió no recordarse del trabajo que que había que hacerle al auto y se puso a atender a otros clientes. Después de una hora de espera, volvió con la cuenta. Totalmente desproporcionada respecto a un trabajo menor. Tengo la piel negra, estaba claro que se trataba de un gesto de discriminación. Pagué, pero me vino rabia y un fuerte dolor. Cuando estaba por estallar me detuve a pensar cómo vivir este momento a la luz del Evangelio. Me tranquilicé y con paciencia expuse los hechos al responsable. Él me escuchó y comprendió la situación. Me devolvió el dinero. Ese gesto me pareció el cumplimiento de las promesas del Evangelio. Welile – Sudáfrica Hambre y sed de justicia Era una revolucionaria, tenía hambre y sed de justicia y lo decía en voz alta, por todos lados. En determinado momento encontré una respuesta en Dios, y por Él dejé todo. Un día me pidieron que hablara en una fábrica, pero ahora había cambiado algo: no era más yo, era Jesús quien hablaba en mí porque trataba de amarlo en los hermanos. Mirando esos rostros inquietos, que expresaban sufrimiento, en rebeldía, sedientos de justicia, tuve la confirmación que solamente el amor puede realizar el milagro de cambiar personas, ideas, estructuras. Este amor es Dios en nosotros y entre nosotros. Maria Teresa – Brasil Cambio de programa De acuerdo con mi marido, pensaba inscribirme en un curso de estudio que habría sido útil para mi trabajo. Estaba entusiasmada, porque veía poco a poco que desaparecían las dificultades y todo parecía confirmar que estaba en el camino justo. Había comenzado a juntar los documentos necesarios cuando al enterarme de que estaba embarazada se me mezclaron las ideas. Habría tenido que postergar mi proyecto. La lectura del Evangelio con mi marido nos hizo comprender que Dios tenía otros planes para nosotros y nos dispusimos con alegría a recibir al niño. D.T.B. – Croacia La carta vencedora Soy corredor de ventas. Un día entré en la sede de una gran empresa para presentar mis productos al responsable de compras. Como demostró poco interés, me dispuse a salir de su oficina. Pero durante ese breve encuentro, me di cuenta que estaba tratando con una persona que sufría. Estaba ya en la puerta, cuando sentí que tenía que regresar y le dije con sencillez: “¿Disculpe, usted, se siente bien?”. Con los ojos asombrados me preguntó: “¿Por qué lo dice?”. Le respondí que había sido sólo una sensación, lo volví a saludar y me fui. Al día siguiente recibí una llamada telefónica suya. “Le quiero agradecer, después de que usted se fue, me seguía resonando su pregunta. Decidí visitar a mi médico quien me confirmó que podía tener un colpaso en cualquier momento y que tenía que actuar enseguida con una terapia enérgica”. El mismo día, esa empresa realizó una compra importante. Así, no sólo encontré un buen cliente, sino también ayudé a una persona a que estuviera mejor. Poner el amor en el primer lugar de nuestras relaciones es siempre la mejor opción. Del sitio de los Focolares www.flest.it – Italia
Gen Rosso Music and Arts Village
El GEN ROSSO (INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP) presenta la 1° edición del Gen Rosso Music and Arts Village, una experiencia residencial de profundización artística y de intercambio de valores a la luz del carisma de la unidad. El proyecto pretende involucrar a jóvenes profesionales y estudiantes de disciplinas como la Música, la Danza, el Canto y el Teatro, de edades entre los 18 y los 30 años, preferentemente. La metodología didáctica es planificada y gestionada por tutores del Gen Rosso junto a docentes de reconocida capacidad y experiencia artística. El programa prevé la profundización en temáticas específicas, el intercambio de experiencias, sesiones de diálogo y talleres prácticos que convergerán en una performance final. Las noches serán enriquecidas con interesantes aportes artísticos. La primera edición del Village tendrá lugar del 25 de marzo (llegada en la tarde), al 1° de abril del 2018. Al concluir será otorgado un certificado de participación. El Gen Rosso, mediante la secretaría del Village, está a disposición para ofrecer ulteriores informaciones y toda la documentación necesaria para la inscripción (cupo limitado). Contactos Secretaria VILLAGE: +39 0558339821 (9,00 am-1,00 pm, hora italiana) Franco Gallelli cel. +39 3806592166 Email secretaria VILLAGE: village@genrosso.com
Brasil: servir a mi gente
Guaramiranga, 7 mil habitantes, es una pequeña ciudad del noreste de Brasil, en el Estado de Ceará, que se enorgullece de su ambiente natural muy diversificado, su costa atlántica donde se encuentran algunas de las más bellas playas del mundo, y el interior rico de lagunas, corrientes de agua pobladas de manglares, junglas y selvas. La ciudad está a unos cien kilómetros de la costa, y es la sede de dos importantes eventos culturales: el “Jazz y Blues” internacional, y el “Northeastern Theatre Festival” que es más local. Allí habita Almir, un “voluntario de Dios” del Movimiento de los Focolares. Hace algunos años, empujado por el deseo de hacer algo por su ciudad, decidió lanzar su candidatura como consejero comunal. Después de su elección, le pidieron que asumiera la Comisión de Cultura y Turismo, un cargo importante, por el hecho de que gran parte de la economía de la ciudad gira alrededor del turismo y de los eventos y reseñas culturales. El cargo era muy atractivo, y además Almir tenía muchas ideas. Sin embargo no fue una decisión fácil: «Estuve valorando concienzudamente la solicitud del alcalde de que asumiera este cargo. De hecho estaba pensando en volver a lanzar mi candidatura, porque un año y medio después se tenía que renovar el Consejo Comunal, y tenía la duda si la propuesta tenía el objetivo de limitarme políticamente, debido a mi posición siempre clara y trasparente. Por otra parte el área de la cultura y el turismo estaba atravesando un momento difícil, muchos pequeños hoteles y tiendas estaban a punto de cerrar y el personal sería despedido. Sentía mío el dolor de estos hermanos que podían perder el trabajo, y el de los propietarios que tendrían que cerrar. Fue así que, después de consultar con algunos amigos, acepté el desafío». Almir empezó a trabajar con pasión en su nuevo cargo, movilizando a los empresarios y a los habitantes. Recorre con muchos ciudadanos un camino participativo, involucrándolos en la promoción de eventos turísticos para dar un nuevo impulso a la ciudad y favorecer la recuperación de la economía. También los habitantes de las zonas rurales periféricas fueron involucrados en un proyecto de revaloración de las tradiciones locales y con nuevas iniciativas culturales en el territorio. En breve tiempo creció el flujo turístico en la ciudad, nacieron nuevos establecimientos comerciales, hoteles, hostales y se crearon nuevos campos de trabajo. «Otros dos desafíos –explica Almir- fueron el relanzamiento del Teatro Municipal, en el centro histórico de la ciudad, y la revitalización de la Food Court, la plaza dedicada a los restaurantes. En este caso, las difíciles relaciones entre los propietarios de los restaurantes influían negativamente en los eventos que se realizaban en la ciudad. Me pregunté qué podía hacer para construir en ese lugar relaciones de fraternidad y colaboración. Empecé a ir a visitarlos, creando relaciones de amistad con cada uno y tratando de entender los problemas y limar las tensiones. Al principio encontré mucha resistencia, pero no me rendí. Al final, logré construir un “equipo”, a tal punto que hoy día estas personas se han vuelto amigas y colaboran entre ellas. Me parecía un milagro ver a estos empresarios, que primero eran enemigos, relacionarse en forma fraterna y solidaria». «Hoy día, por motivos de familia, ya no estoy comprometido en la administración pública, pero participo en la vida política con la convicción de que, tratando de encarnar las palabras del Evangelio, se puede encontrar la fuerza para responder a las necesidades de nuestra gente y de nuestra comunidad». Chiara Favotti Fuente: Movimiento de los Focolares Brasil (nuestra traducción)
Encuentro mundial de las familias en Dublín
Se encuentran online en el sitio del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, en cinco lenguas (inglés, español, francés, italiano y portugués), las siete catequesis de preparación al IX Encuentro mundial de las familias, que tendrá lugar en Dublín del 21 al 26 de agosto de 2018. «Un itinerario catequético a la luz de lo que el Papa Francisco donó a todo el mundo con la exhortación apostólica post-sinodal Amoris laetitia», como comentó el Card. Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio. Los temas son los siguientes: “Las familias de hoy”, “Las familias a la luz de la Palabra de Dios”, “El gran sueño de Dios”, “El gran sueño para todos”, “La cultura de la vida”, “La cultura de la esperanza” y “ La cultura de la alegría”. «Cada catequesis – explicó el Card. Farrell- es introducida por algunas oraciones extraídas del Magisterio pontificio o de la tradición patrística, y se concluyen con preguntas, después de las cuales se prosigue con un momento de comunión que parte de la familia, primera Iglesia doméstica, para luego abrirse a la comunidad cristiana». Los textos van acompañados por una serie de fragmentos musicales interpretados por el conocido tenor italiano Andrea Bocelli, quien, en mayo del 2015, presentó en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona el primero de una serie de conciertos que después repitió en el santuario de San Juan Pablo II en Cracovia y en la Basílica de San Esteban en Budapest, dentro del ámbito del proyecto “El gran misterio. El Evangelio de la familia escuela de humanidad para nuestro tiempo”. (www.laityfamilylife.va/).
La red de amor tejida por Gis

Gis y Ginetta
Cuando terminó la guerra Gis y Ginetta le dijeron a su madre que querían irse a vivir al focolar. Ginetta recibió el permiso pero la ‘pequeña’ no. Ella no se resignó: sabía que su elección era definitiva; era sólo cuestión de esperar un poco. La solución la encontró el honorable diputado Giordani, quien, sabiendo que la mamá Calliari era una apasionada lectora suya, le ofreció trabajo a Gis en Roma. El 6 de diciembre de 1949, la madre la dejó ir a Roma, porque estaba contenta del ofrecimiento de Giordani, ignorando que su hija, además de trabajar como secretaria del diputado Giordani, abriría con Chiara y otras compañeras suyas el primer focolar en Roma. Desde ese momento Gis vivió al lado de Chiara, con algún breve intervalo por el inicio de algún focolar en otras regiones italianas. De su vida con ella, comenta en el año 2005: «Es muy simple, límpida, profunda: todo lo que es de ella es mío, todo lo que es mío es de ella». Afirmaciones que coinciden con lo que representa para Chiara su focolar: «La filadelfia es más que una realidad – dice Chiara-. Es aquí que yo tomo fuerza para enfrentar las cruces de cada día, después de la unión personal con Jesús. Aquí pasamos de la sabiduría, comunicada con espontaneidad, a los consejos prácticos sobre la salud, sobre la ropa, sobre la comida; a ayudas continuas, cotidianas, con sacrificios que a menudo no se cuentan. Aquí […] circula la sangre de la casa, pero celestial»
«Desde su oficina – recuerda Gabri Fallacara- llamaba por teléfono a todos, tejiendo una red de amor, incisiva, que comprendía a todos. En la máxima confianza, nos ponía en las condiciones más favorables para comprender lo que el carisma de la unidad, día a día, le pedía a Chiara y a nosotros. Después de la muerte de Chiara, Gis siguió viviendo por todos, tejiendo, más allá de su reducida capacidad, fuentes refrescantes de afecto y ternura. Los primeros días de julio de 2017, un decaimiento de salud transformó su habitación en un ir y venir de encuentros de cielo. El 20 de enero de 2018, a los 97 años, Gis dejó serenamente este mundo. La presidente de los Focolares María Voce, en su funeral dijo: «Hasta el final ella se donó totalmente a sí misma para que Chiara viva en el Movimiento de hoy. Me dio una gran lección de esencialidad, de radicalidad, de confianza en los designios de Dios, de unidad con todos». (18.4.1920-20.1.2018)
El Coliseo se teñirá de rojo
Para recordar a los cristianos perseguidos en el mundo, el sábado 24 de febrero “Ayuda a la Iglesia que sufre” (Acs), coloreará de rojo el Coliseo de Roma. En ese contexto también se teñirán del mismo color dos lugares simbólicos de la reciente persecución de los cristianos: la catedral de San Pablo en Mosul, en Iraq, y la iglesia maronita de San Elías en Alepo, Siria. Después de haber iluminado de rojo, el 29 de abril de 2016, la Fontana di Trevi, Acs vuelve a proponer en la Capital esta “sobria provocación”, como la definió el director de Acs-Italia, Alessandro Monteduro, durante la rueda de prensa de presentación de la propuesta. El evento principal tendrá lugar en Roma, a lo largo de Gaetana Agnesi, a partir de las 18 horas. Confirmaron su presencia el Secretario General de la Conferencia Episcopal italiana, mons. Nunzio Galantino, y el presidente del Parlamento europeo, Antonio Tajani. Fuente: SIR
Camino neocatecumenal

María Ascensión Romero, Kiko Argüello y el P. Mario Pezzi. Foto: Camino Neocatecumenal
Reporteros del cambio
“Breaking Rays” es un juego de palabras, del estilo de “breaking news”, expresión que se refiere a una noticia de última hora, que irrumpe y sobresale por encima de las otras noticias. De nuevo, en este caso, existe un proyecto de fraternidad y un grupo de jóvenes dedicados a la comunicación, quienes, con competencia y pasión, se ponen con energía para dar a la noticia el mayor relieve. Breaking Rays apunta a construir una red internacional donde las experiencias de vida inspiradas en el carisma de la unidad del Movimiento de los Focolares puedan salir de la oscuridad e “irrumpir” también a nivel global, generando, por “efecto dominó” cambios también a distancia, en otras comunidades. Está co-financiado por la Comisión Europea a través del programa Erasmus+ y promovido por la Asociación Internacional New Humanity en colaboración con CSC Audiovisuales (Italia) y otras ONG. El proyecto tiene como fin la formación de jóvenes productores de videos, que también puedan colaborar con la producción del “Collegamento “CH”, cita bimestral de noticias y reportajes de la comunidad de los Focolares en el mundo. De las tres etapas previstas, hasta el momento se han ejecutado dos: en Castelgandolfo (Italia), en julio pasado, y en la ciudadela “Ginetta” cerca de San Pablo (Brasil), del 3 al 10 de febrero. La próxima y última etapa será en julio de 2018, en Manila (Filipinas), en concomitancia con el “Genfest”.
Embajadores del Mundo Unido
Hay tiempo hasta el 1º de marzo, para participar en el concurso de diseños #FraterniTALES, organizado por United World Project, para convertirse en “Embajadores del mundo unido”. Los Embajadores seleccionados colaborarán con las Comisiones Nacionales de la UNESCO, presentando las buenas prácticas promovidas durante la Semana del Mundo Unido en sus respectivos países. «Además de transmitir acciones y proyectos de paz, los jóvenes deberán dar muestras de poseer una cierta destreza para descubrir hechos y decisiones a favor de la fraternidad», explicó Marco Desalvo, presidente de la ONG New Humanity que promueve el concurso y el más amplio United Word Project junto con los Jóvenes por un Mundo Unido de los Focolares. Pueden participar jóvenes entre los 18 y los 24 años, con competencia, pasión e interés por temas como la fraternidad universal, ciudadanía global, desarrollo sustentable, educación en Derechos Humanos, funcionamiento de las instituciones internacionales y liderazgo ético. Todos los #FraterniTALES serán publicados en las páginas de Facebook e Instagram del Concurso. Los 30 candidatos más calificados se convertirán en verdaderos y reales portavoces del United World Project en su país natal después de un recorrido de formación que consta de dos fases, de los cuales, la segunda fase será en Manila, durante el Genfest. Para información y envío de los proyectos elaborados (video o texto): United World Project http://www.unitedworldproject.org
De un pesebre a la Cruz

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Año nuevo en China
La fiesta de la primavera (春節, 春节, chūnjié) o capodanno lunare (農曆新年, 农历新年, nónglì xīnnián), en Occidente conocido como el Año Nuevo chino, es una de las fiestas tradicionales más importante y sentida, que celebra el comienzo del año nuevo de acuerdo con el calendario chino. Las celebraciones comenzarán el 16 de febrero y durarán alrededor de dos semanas hasta el Festival de los Faroles, con numerosas actividades, espectáculos y mercados. En la víspera de Año Nuevo, las familias se reúnen para la «cena de encuentro», la comida más importante del año. En esta ocasión, varias generaciones se sientan alrededor de mesas redondas, probando comida y disfrutando juntos. Las calles, casas y edificios están decorados de rojo, el color principal de las vacaciones. Rezar en un templo durante el Año Nuevo se considera de buen augurio para el año que comienza. En Shanghai, miles de personas llegan al Templo de Longhua, el más grande de la ciudad. En Loppiano, la ciudadela internacional de los Focolares, donde muchos residentes provienen del continente asiático, celebrarán la entrada en el «año del perro» con una fiesta, el sábado 17 de febrero, una oportunidad para entrar en las culturas asiáticas a través de juegos, arte, música y bailes.
Re-enamorarnos cada día
Novios: la fuerza del testimonio
Hace poco concluyó. en Castel Gandolfo (Roma), el Curso internacional para novios organizado por las Familias Nuevas de los Focolares en el que participaron 65 parejas. Se habló de la elección personal y de cómo identificar y superar las crisis en la relación, con amplias aclaraciones sobre comunicación, afectividad y espiritualidad, hubo momentos de intercambio, pero lo que tuvo mayor incidencia fueron las historias de vida. ¿Una entre todas? Massimo y Francesca de Roma, casados hace 17 años, él gerente de una compañía de telecomunicaciones y ella profesora de italiano para extranjeros. Francesca: Según los médicos no podríamos ni debíamos tener hijos y si quedase embarazada, era seguro que no lograría llegar a término. Una condena sin posibilidad de apelación. Sobre el desconsuelo de los primeros momentos llegó una tranquilizadora convicción: la fecundidad no es sólo la capacidad biológica sino el saber generar amor alrededor. Así seguimos llevando adelante con el mismo entusiasmo las iniciativas que habían acompañado nuestras elecciones juveniles en favor de los demás. Abiertos a la vida, a pesar del temor producido por los abortos seguidos y traumáticos.
No habían pasado dos años cuando descubrimos que esperábamos un niño. Como era previsible fue un embarazo difícil que llegó a término no obstante el veredicto de los médicos, quienes no dejaron de recordarnos los grandes riesgos y los muchos cuidados que teníamos que tener. En muchos momentos difíciles apelamos a Dios, el autor de la vida. Esto nos hacía todavía más conscientes de la preciosidad de esa personita que quería crecer dentro de mí a pesar de la severa opinión de los médicos”. La ternura del uno hacia el otro se intensificó, alejando los temores y dando sentido a nuestro dolor. Alessandro nació bien, sanísimo. También yo bien. Los médicos quedaron sorprendidos, pero nos dijeron: ahora tienen un hijo, no se arriesguen más. Massimo: Nosotros en cambio seguimos abiertos a la vida y después de dos años llegó un nuevo embarazo, seguido por una nueva ola de incredulidad, escepticismo y recomendaciones por parte de los médicos. Ya cuando el embarazo iba avanzado surgió la sospecha del síndrome de Down, que había que confirmar con una amniocentesis. Una vez más, a pesar de lo traumático de la noticia, sentimos que era más fuerte la certeza en el amor de Dios por nosotros y por nuestro hijo, a quien queríamos dar una acogida incondicional. Por esto, renunciamos al test y a los riesgos que éste implicaba y nos quedamos con la duda hasta su nacimiento. Fueron meses de temor y de desaliento que superamos haciendo el esfuerzo por no dejarnos dominar por el dolor sino tratando de vivirlo como una posibilidad de amarnos entre nosotros y a todos. Cuando nació Matteo nos dijeron que no tenía síndrome de Down, sino una malformación cardíaca que requería una cirugía que se podía hacer sólo cuando tuviera 4 meses de vida.
Francesca: Fueron cuatro meses en los cuales el cansancio y sobre todo la impotencia ante el dolor inocente nos llevaban a momentos de incomprensión. A veces, la disponibilidad de querernos parecía desvanecerse, porque yo tenía que quedarme en el hospital con Matteo y Massimo en casa con Alessandro o tenía que ir al trabajo; nos veíamos sólo en el reparto del hospital y a menudo una frase poco acertada provocaba una discusión. Massimo: Una noche, después de ir a verlos al hospital, al despedirnos en el pasillo ambos advertimos la exigencia de un diálogo sincero, benéfico, a corazón abierto. Comprendimos que en medio de todas las preocupaciones, la única que requería espacio era la de querernos. Y también ahora, cuando las inevitables tensiones cotidianas parecen tomar preminencia, recordamos nuevamente esos momentos de luz en los cuales como familia el dolor regeneró en nosotros un amor más auténtico.
De Siria a Siria

Robert Chelhod, en el centro, con los focolarinos de Alepo
¿Cómo encontraste a las personas a tu regreso? «Desanimadas y desilusionadas. Pero también deseosas de seguir adelante. Hay un cansancio por los años pasados, por las condiciones de vida, pero al mismo tiempo la voluntad de volver a empezar». ¿Qué se puede hacer por Siria hoy? «Por quien tiene fe, se puede seguir rezando. Y después apostar, junto con los sirios que el país está vivo. En Siria tenemos necesidad de apoyo. No sólo desde el punto de vista económico que ciertamente es importante, pero también para creer junto con nosotros que este país, cuna de civilizaciones, puede renacer. Que todavía la paz es posible. Tenemos necesidad de sentir que el mundo siente nuestro sufrimiento, el de un país que está desapareciendo». En el lugar coordinas los proyectos sociales sostenidos a través de la Amu. ¿Cómo hacen para moverse? «Los proyectos van desde ayuda para la comida a la ayuda para la escolarización. Después hay ayuda para la salud, porque la salud pública, por la escasez de médicos, medicinas e instrumental, no logra responder ni a los estándares mínimos de acceso. Además de la ayuda a las familias, se han estructurado algunos proyectos estables: dos de refuerzo escolar, en Damasco y en Homs, cada uno con 100 niños, cristianos y musulmanes; dos centros de salud, para la atención del cáncer y de diálisis; y una escuela para niños sordomudos, que había empezado antes de la guerra. Estos proyectos ofrecen una posibilidad de trabajo a tantos jóvenes del lugar. La cuestión del trabajo es fundamental. Estamos soñando en un futuro próximo la posibilidad de trabajar con microcrédito para hacer que las actividades vuelvan a empezar. Alepo era una ciudad llena de comerciantes, que hoy podrían volver a empezar, pero hace falta el capital inicial».
Muchos en cambio siguen emigrando… «El éxodo, sobre todo de los cristianos, no se logra detener. El motivo es la inseguridad, la falta de trabajo. La iglesia sufre, ésta es históricamente tierra de cristianos, antes de la llegada del Islam. Se trata de hacer lo posible para ayudar y sostener. Pero los recursos son muy pocos. La mayor parte de los jóvenes está en el ejército. Encuentras algún universitario, o chicos. Pero la generación entre los 25-40 no está. En la ciudad de Alepo se calcula una disminución de cristianos de 130 mil a 40 mil, y mientras tanto han llegado muchos musulmanes que han emigrado de sus ciudades destruidas». ¿Qué incidencia tiene esto en el diálogo interreligioso? «En Alepo los cristianos se consideraban un poco la élite del país. Con la guerra, dado que las zonas musulmanas fueron destruidas, muchos se refugiaron en las zonas cristianas. Entonces los cristianos se abrieron a los musulmanes, tuvieron que acogerlos. El obispo emérito latino de Alepo, Mons. Armando Bortolaso, durante la guerra me dijo: “Ahora es el momento de ser verdaderos cristianos”. Al mismo tiempo los musulmanes conocieron más de cerca a los cristianos. Quedaron impresionados por esta ayuda concreta. Hay cosas positivas, hay cosas negativas. Lo positivo es que esta guerra nos ha unido más entre sirios». Fuente: Città Nuova
Protagonistas, los últimos
«Tenía sólo 12 años cuando conocí a Chiara Lubich. Si no hubiese sido por la amistad con ella y por el carisma de la unidad no hubiera resistido en un ambiente tan competitivo y lleno de arenas movedizas. Siento una profunda gratitud hacia todos aquéllos con quienes comparto este desafío». Fernando Muraca, después de sus estudios universitarios en Roma, empezó su actividad como director de cine y escritor de obras de teatro. Después del éxito obtenido como director en algunos capítulos de dos series de televisión, entró en el mundo del cine con la C mayúscula. Entre sus trabajos más recientes, está la audaz “La tierra de los santos”, una película intensa sobre el papel de las mujeres de la mafia calabresa, que recibió numerosos premios y reconocimientos. A una platea muy atenta Fernando cuenta su historia: «Una noche me llegó un e-mail de mi amigo Giampietro, un misionero que estaba en Brasil. Tiempo atrás le había filmado gratuitamente un documental para recoger fondos para su comunidad, comprometida en salvar mujeres, hombres y niños que vivían debajo de los puentes de San Pablo. En el correo me preguntaba si estaba dispuesto a dejar por algunos años mi trabajo para documentar lo que estaba sucediendo allí. El acercamiento sin prejuicios, basado en el amor evangélico, ya había salvado 10 mil personas destinadas a una muerte segura. El resultado tenía que ser documentado».
«En el correo –prosigue Fernando- Gianpietro me explicaba un hecho que había sucedido. Un hombre muy rico, después de haberlo conocido y de haber descubierto quién era verdaderamente, había decidido ofrecerle la mitad de su riqueza. Gianpietro no podía aceptar, tenía voto de pobreza. Pero tenía un deseo, que yo fuera a Brasil a documentar el trabajo de la misión. Entonces ese hombre se había ofrecido a pagar todos los gastos, incluidas las facturas de mi casa durante mi ausencia». Sonríe Fernando: «Parece de película, lo sé, pero sucedió realmente». Y continúa: «Hablé el asunto con mi esposa y con nuestros hijos. Se trataba de dejar mi trabajo por dos o tres años, salir del ambiente, poner en juego mi carrera, y mi esposa tendría que sostener la familia sola durante mi ausencia. Ella contestó que estaba dispuesta a este sacrificio, si era útil para visibilizar los sufrimientos de esas personas. Y el más grande de mis hijos dijo: “Papá no podemos darle la espalda”. También mis amigos me animaron a aceptar. Mi película estaba por presentarse en los cines y yo me tenía que ir 15 días después. Era una locura. El largometraje tenía una distribución reducida. Sin mi presencia para promoverlo quizás moriría y quemaría así mi única oportunidad de hacer carrera como cineasta. Pero la respuesta de mi hijo, “No podemos darle la espalda”, fue decisiva para mí».
«Estando en San Pablo, tratar de documentar la vida de personas que vivían debajo de los puentes al principio era casi imposible. Odiaban ser retratadas, ¡mucho menos filmadas! Para darles a entender que no quería aprovecharme de su imagen tenía que hacer como los misioneros. También yo empecé a dormir debajo de los puentes, a compartir su jornada, y así me aceptaron. Después de un mes regresé a Italia para descansar un poco. El impacto había sido duro. Tenía que pensar y revisar el material que había filmado y organizar un nuevo viaje de más tiempo. Mientras tanto en Italia sucedió lo que todos habían previsto. Sin dinero para la promoción y sin la presencia del director, mi película estaba desapareciendo rápidamente de los cines.
Después sucedió un hecho imprevisto. En Roma, el último día de una proyección se presentó un importante crítico de cine. Al día siguiente, en un periódico de cobertura nacional, tanto en la edición impresa como en aquélla en línea, salieron dos críticas muy positivas. La película empezó a recibir invitaciones a los festivales, en Italia y en el extranjero. Ganó muchos premios, algunos prestigiosos. Desde entonces han pasado tres años. Al terminar el trabajo en Brasil, retomé el ritmo de mi vida. No he filmado otras películas, pero tengo varios proyectos, sobre temas que antes no me había atrevido a afrontar. He escrito dos novelas y un ensayo sobre la experiencia de “encarnación” de mis ideales en el arte. Estoy madurando también el proyecto de dedicarme a los jóvenes. En este “oficio” hay mucha necesidad de intercambio de ideas y de apoyo. Y de puntos de referencia. Chiara Favotti
Cuaresma, tiempo de conversión
Para la Iglesia católica y otras iglesias cristianas, está por comenzar la Cuaresma, el período del año litúrgico que precede a la celebración de la Pascua. Es del 14 de febrero al 29 de marzo según el rito romano, y del 18 de febrero al 31 de marzo según el rito ambrosiano. Este período, caracterizado por la invitación a la conversión a Dios, tiene una duración de casi cuarenta días, número que se repite con frecuencia ya sea en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, el pueblo de Israel pasó 40 años en el desierto, el diluvio universal o el período de permanencia de Moisés en el Monte Sinaí fue de 40 días. En el Nuevo Testamento: Jesús ayunó durante 40 días en el desierto. En el calendario romano, la Cuaresma comienza con el rito de las cenizas, durante el cual el sacerdote derrama una pequeña cantidad de cenizas benditas, sobre la cabeza o sobre la frente de los fieles, simbolizando la caducidad de la vida terrena y el compromiso penitencial.
La visita del Papa a Loppiano
.“Estamos gozando juntos por esta sorpresa”. Son las palabras de María Voce, Presidente del Movimiento de los Focolares, quien comentó con alegría la noticia de la visita del papa Francisco a Loppiano el próximo 10 de mayo. Una sorpresa, que despertó gran entusiasmo entre los miembros y adherentes al Movimiento en todo el mundo, comenzando por los habitantes de la ciudadela que recibirán al Santo Padre. Loppiano, en las cercanías de Florencia (Italia), nació en 1964 por voluntad de la fundadora del Movimiento, Chiara Lubich, es una verdadera y particular ciudad, con escuelas, empresas, centros de formación, universidad y polos económicos. Un lugar “especial” que es en sí mismo un laboratorio de convivencia: viven en la ciudad casi mil personas procedentes de 65 países distintos y de edades diferentes, condición social, culturas y religiones diversas. Viven juntos con el deseo de construir la fraternidad universal, a través de la vivencia cotidiana del Evangelio y la “ley” del amor mutuo. Un lugar donde se vive y se trabaja con la intención de concretar el carisma de la Unidad – que es el corazón espiritual del Movimiento- y para responder al Testamento de Jesús “Que todos sean Uno”.
En la ciudadela la noticia de la visita tuvo una resonancia avasallante: “Un segundo después de saber la noticia a través de María Voce – nos dicen desde Loppiano- la noticia fue difundida entre los habitantes de la ciudad y lanzada por todas las redes sociales del mundo con una lluvia de ecos de alegría y de asombro, fue recibida como una bomba atómica, una oleada que nos envolvió y transformó”. Quisiéramos – explicó María Voce anunciando la visita- que en Loppiano “el Papa pueda encontrar ése pueblo de Chiara que vive el Evangelio y que está unido solamente por el amor mutuo, que pueda ver en la ciudadela un reflejo de la vida trinitaria en la tierra”. Y para los preparativos, subraya, quedan “apenas un centenar de días”, para vivir – agrega dirigiéndose a los miembros del Movimiento- intensificando “la oración para que todo ocurra en el mejor de los modos y que no existan obstáculos irremontables”, pero sobre todo intensificando “el amor evangélico, el compromiso de ser verdaderamente Palabra viva, día tras día” La Presidente de los Focolares manifestó su alegría también por la visita del Pontífice a la comunidad de Nomadelfia (Grossetto, Italia), fundada por el Padre Zeno Saltini, donde el Santo Padre estará – primera cita de una mañana de ritmo acelerado- antes de viajar para el centro del Movimiento: “Sabemos que el Papa no va solamente a Loppiano, antes va a Nomadelfia, que forma parte del programa de viaje de esa mañana, y estamos muy contentos”. Las dos ciudadelas, vecinas por razones geográficas, están ligadas por una amistad que nació hace varios años, y tienen en común el reconocimiento de la centralidad del Evangelio y el compromiso por la fraternidad universal en especial hacia los últimos. Muchos recuerdan con alegría, que recientemente, grupos de jóvenes de Nomadelfia, participaron en la fiesta organizada por los jóvenes de Loppiano el primero de mayo, que tradicionalmente se realiza en la ciudadela de los Focolares contando con la asistencia de muchos chicos y chicas procedentes de toda Italia.
María, maestra de vida

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Bolivia: Han creído en mi
Mi familia está compuesta por mi hermana, mi madre y yo. Mi madre fue la que nos crió a nosotras dos. Pasamos momentos muy críticos: a mi madre le costaba encontrar trabajo. Además había fricciones con la dueña de la casa porque no teníamos la plata para pagar el alquiler. Para mi madre era de verdad un calvario administrar el poco dinero que ganaba. Por esto fue muy importante el apoyo que recibimos a través de la asociación Acción por Familias Nuevas onlus (AFN) del Movimiento de los Focolares. A partir de allí, poco a poco, se abrió en la zona sur de nuestra ciudad Cochabamba, el Centro Rincón de Luz, en el cual se ofrece apoyo escolar y una comida al día a los niños y a los chicos que asisten a las escuelas del barrio. El centro fue de una gran ayuda para mí, me devolvió la sonrisa y me ofreció importantes momentos de formación. En el Centro éramos como una gran familia en la cual los profesores a menudo eran como nuestros “segundos padres” Gracias a las personas que tuvieron confianza en mí, hoy puedo contar con orgullo que terminé mi ciclo de estudios con buenos resultados y estoy cursando el primer semestre en la Universidad. Pronto será una profesional.
Trataré de que le llegue la ayuda que yo recibí, a las personas que están a mi alrededor, comenzando, por ejemplo desde el Centro para transmitir mis conocimientos a los niños. Quisiera también abrir un lugar para las personas que viven en la calle, ofreciéndoles a ellos un modo de ir adelante. Comprendí que es cierto que puedo cambiar la vida de un niño e indicarle el camino para un futuro mejor. Por esto invito a todas las personas a ayudar: ¡todos podemos! Para mí la cosa más importante no fue solo la ayuda económica, sino la confianza que me dieron: ella es una semilla de esperanza, es una luz que se enciende no sólo en el joven, sino también en sus padres. Fuente: Teens (nuestra traducción)
What if we change perspective?
50 años de la Comunidad de San Egidio
La Comunidad de San Egidio cumple 50 años. Una historia que empezó el 7 de febrero de 1968, en Roma, a través de Andrea Riccardi junto a un pequeño grupo de colegiales que querían cambiar el mundo. «Descubrimos en estos años, junto a tantas personas del mundo, la alegría del Evangelio», declaró el presidente de la Comunidad, Marco Impagliazzo. «Desde San Egidio, en el corazón de Trastevere (Roma) – se lee en el comunicado difundido para la ocasión – inició una aventura que ha llevado a la Comunidad a las periferias humanas y existenciales de distintos continentes, desde el compromiso con los pobres de todo tipo de condición hasta los programas de tratamiento del Sida y el su registro etnográfico, del diálogo interreligioso al trabajo por la paz». El próximo sábado 10 de febrero “el pueblo de San Egidio” se reunirá en la Basílica romana de San Juan de Letrán para una celebración precedida por el Cardenal Secretario del Estado Vaticano, Pietro Parolin. A nombre de los Focolares estará presente la presidente María Voce, junto con algunos de sus colaboradores. En su cálido mensaje agradeció «vivamente al Espíritu Santo por el Carisma que ha otorgado a la Iglesia y a la humanidad y por los frutos surgidos en estos cincuenta años de vida, gracias también a la fidelidad de ustedes». Agregó que «la Comunidad, esparcida hoy en 70 países, ha contribuido y contribuye a edificar la paz en el mundo, mediante un diálogo valiente a todo nivel con una atención muy especial hacia los más olvidados por la sociedad», y recordó la paz obtenida en 1992 en Mozambique y los “pasillos humanitarios” en favor de los refugiados. María Voce subrayó, entre los tantos momentos vividos juntos, uno “especial”: «el feliz compromiso asumido al unísono y en forma del todo especial por Chiara Lubich y Andrea Riccardi, después del histórico encuentro de los Movimientos con el Papa en Pentecostés de 1998, que produjo muchos frutos para la gloria de Dios». Y concluyó con el augurio suyo y de los Focolares «de realizar plenamente el designio de Dios sobre su Comunidad». Mira el nuevo sitio: www.santegidio.org
«Itinerario Oncity: la belleza de la diversidad”.
Es con este título que se está por inaugurar, en menos de tres semanas, una cita promovida por el Movimiento Humanidad Nueva, que tendrá lugar en el Hotel Príncipe a Pomezia (Roma). Cinco días de intercambio de experiencias, reflexiones, balances y nuevas pistas de trabajo: una auténtica “escuela” para “aprender”, una vez más, coómo actuar la fraternidad en la ciudad, a partir de la riqueza que comporta la diversidad de cada uno. Programa Para informaciones: Movimiento internacional Humanidad Nueva Telf +39-06 943156 35 newhumanity@focolare.org
Jornada de oración y ayuno
También el Movimiento de los Focolares adhiere, el próximo 23 de febrero, a la Jornada de oración y ayuno por la paz y en contra de toda forma de violencia. La iniciativa, que promueve el Papa Francisco con un anuncio sorpresivo, ante 20 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en ocasión del acostumbrado Ángelus dominical, se dirige de modo especial a las poblaciones de la República Democrática del Congo y del Sud Sudán que están sufriendo una grave escalada de violencia y opresión, pero sin olvidar todas las situaciones de conflicto que están produciéndose ya de modo prolongado en cada parte del mundo. Se trata de una iniciativa que no es nueva: ya en el pasado el Papa Francisco había invitado a «todos los creyentes, también a los hermanos y hermanas no católicos y no cristianos» a unirse en un momento común de oración, con las modalidades que cada uno considere más oportuna, para implorar juntos el don de la paz y para preguntarse qué contribución cada uno puede dar para detener la violencia. «Las victorias obtenidas con la violencia – dijo el Papa- son falsas victorias»
India: el equipo arcoiris
Suiza: ¿cuál será mi camino?
¿Qué mueve a un grupo de jóvenes, de los 22 a los 34 años, provenientes de las tres regiones lingüísticas de Suiza, a transcurrir algunos días en la montaña junto a ocho focolarinos y focolarinas, una pareja de focolarinos casados y un sacerdote? “El focolar tras las bambalinas”, un fin de semana con el espléndido marco de los Alpes del Vallese, no sólo para gozar de la naturaleza, sino también para plantearse, en un ambiente ideal, una serie de preguntas existenciales sobre la vida transcurrida y la futura, cuando la primera es mucho más breve que la segunda. Entre estas preguntas: ¿Cuál será mi camino? Una pregunta que a menudo no es fácil responder, si se formula cuando existe la extraordinaria y a menudo irrepetible posibilidad de elegir a 360°, entre todos los caminos posibles. Para emprender conscientemente uno –pensaron los organizadores– ayuda bajar el volumen del bullicio cotidiano y encontrar un espacio donde sea más fácil escuchar una sugerencia, a menudo susurrada a los oídos del corazón. «A partir de esto surgió la idea de pasar un fin de semana juntos, donde nos pudiéramos expresar con libertad y sinceridad, y donde Jesús –si así lo quería– pudiese hablar en la intimidad de cada uno. Una mezcla de reflexión profunda y vida en común, constituída por paseos, juegos, limpieza, cocina, oración, para expresar de la mejor forma la belleza y también la “normalidad” de seguirlo también hoy».
“Tras las bambalinas” de la vida del focolar hay un llamado personal de Dios, a realizar una convivencia de laicos, vírgenes y casados (según su estado), plenamente injertados en el mundo, pero fuertes por la presencia espiritual de Jesús en medio de ellos, fruto del amor recíproco. Una “presencia” que quieren llevar a todas partes, con el objetivo y el horizonte de la unidad entre las personas y entre los pueblos, en un mundo más fraterno y unido, en el respeto de la diversidad. Algunos de los jóvenes presentes nunca habían reflexionado sobre esta posibilidad, otros ya habían decidido formarse una familia, otros en cambio nunca se habían planteado la pregunta. Pero en todos había un deseo común de profundizar una relación personal con Dios y conocer lo específico de esta forma de convivencia según el modelo de la familia de Nazaret, nacida a partir del carisma de Chiara Lubich. “¿Están en medio de todos, no tienen un convento que los proteja, cómo hacen?” “Bello, pero ¿no es demasiado fatigoso?” “¿Qué significa hoy día seguir a Jesús?”. Fueron muchas las preguntas espontáneas y muchas las respuestas, a partir de las experiencias personales y de los escritos, meditados juntos, sobre la espiritualidad evangélica de la unidad.
Kati e Istvan, casados, compartieron sus propias alegrías y dificultades y las elecciones fundamentales de su familia. «Quedé muy impresionado por la profundidad de los temas que tratamos a pesar de que no nos conocíamos» dijo un joven. «Vine con muchas preguntas y recibí muchas respuestas», concluyó una chica, regresando a su ciudad. Peter, sacerdote, comentó: «Un fin de semana inesperado. Algunos de los chicos expresaron el deseo de seguir confrontándonos también después, vivimos por ustedes y con ustedes, en la incertidumbre ante la elección del propio camino, pero con la certeza de que ya no están solos en la búsqueda».
En Roma Congreso Sportmeet 2018
Punto central del congreso que tendrá lugar en Roma, del 20 al 22 de abril, será el papel del deporte ante el límite y las barreras de cualquier tipo: físicas, psicológicas, relacionales, culturales, sociales, ambientales. La experiencia deportiva es por su naturaleza un lugar de confrontación con el límite. ¿Por qué el deporte se revela terreno eficaz para hacer las paces con los propios límites y para incluir, integrar y abatir las barreras? ¿Dónde está su magia? El objetivo es, como dice la misión de Sportmeet, afrontar este importante argumento a través de reflexiones culturales, testimonios y talleres prácticos, dialogando con los protagonistas de experiencias significativas en curso, en especial, en la ciudad de Roma. ¿Estás interesado? ¿Quieres inscribirte? Para informaciones: Sportmeet
Gen Verde: Start Now … ¿y después?
Todo comenzó con una batería verde, en el Centro internacional de Loppiano, en diciembre de 1966. Un regalo poco común para un grupo de chicas. El instrumento se convirtió en el símbolo de una revolución permanente para contribuir a realizar un mundo más unido y fraterno. Así nació el Gen Verde: brío, capacidad, palabras, gestos y profesionalidad en sinergia para decir con la música que la humanidad tiene todavía y siempre una oportunidad, que se puede elegir la paz en lugar de la guerra, la comunicación en cambio de los muros, el diálogo en vez del silencio. En casi 50 años de actividad, el conjunto ha llegado a plazas, teatros y estadios de todo el mundo con más de 1500 espectáculos y eventos, cientos de giras, 69 álbumes en 9 idiomas. A la fecha son 147 las cantantes, músicos, actrices, bailarinas y técnicos que han formado parte del Gen Verde, cuyo aporte profesional ha dado vida a producciones artísticas diversificadas cuyos géneros van desde conciertos en vivo hasta musicales, sin olvidar la actividad didáctica y formativa dirigida a los jóvenes, a través de talleres y cursos específicos.
Se requiere mucho trabajo para preparar un proyecto, días intensísimos para vivirlo, pero después ¿qué queda? Lo preguntamos a los protagonistas de algunos lugares donde llegó la iniciativa en muchos países del mundo. De lo que nos relataron emergen algunas características comunes. La primera: el concierto actual que presentamos en las giras “Start Now” motiva a relacionarse con los demás desde una forma distinta de vivir, basada en la confianza, la apertura, la atención al bien común. Este estilo prosigue también después, en lo cotidiano. La segunda: el valor de ser los primeros en cambiar el mundo alrededor de sí, porque “Juntos somos más fuertes. Podemos soñar en grande si hacemos las cosas juntos”. Alguien lo llamó “espíritu de fraternidad”. La tercera característica, podríamos llamarla compartir: el impulso, el deseo de comunicar al otro la experiencia vivida, de contagiar e involucrar a todos en la empresa de mejorar el mundo, allí donde está cada uno.
“Logramos relacionarnos mejor con la gente y a veces influir también en otras personas para que hagan como nosotros”, nos cuenta un chico. Y un profesor, hablando de sus alumnos con quienes participó el en proyecto, dijo: “Han sabido demostrar que tienen una profunda humanidad que quizás yo había subvalorado en estos años. Ya no los veo como chicos a veces inmaduros, sino como personas capaces de comprometerse”. El deseo de difundir esta forma constructiva de afrontar la realidad ha hecho florecer distintas iniciativas. En Palermo, en el sur de Italia, por ejemplo, ya están trabajando para una segunda edición de Start Now 2018. En La Spezia, en el norte, los jóvenes que participaron en el proyecto inventaron una tarde de “lavacar” a favor de Nigeria y un “baile con disfraces de los años Sesenta” para recoger fondos para un dispensario en Man, en Costa de Marfil. Una conexión, Via Skype antes de la fiesta, con los amigos del país africano les hizo sentir la fraternidad.
En Huétor Tájar (España), el espíritu de Start Now animó la tradicional “carrera de solidaridad”: “Comprendimos –escribe una chica– que la vida es más bella si va acompañada por la sonrisa y la alegría”. Siempre en España, en Azpeitia, nos pidieron que presentáramos el proyecto en su Universidad. Son pequeños pasos con grandes horizontes, que hacen que todos se sientan parte de un coro donde no puede faltar la voz de ninguno. Y todavía muchos otros efectos, aquí y allá en el mundo, suscitados al compartir el proyecto Start Now. No son fuegos artificiales que después se apagan dejando sólo el recuerdo y la nostalgia, sino una chispa que se enciende, que contagia y se expande. Chiara Favotti
El recuerdo del Card. Pironio
El 5 de febrero es el vigésimo aniversario de la muerte del Card. Eduardo Francisco Pironio (1920 – 1998), de quien está en curso la causa de canonización. Nacido en Nueve de Julio, Argentina, era el vigésimo tercer hijo de una familia de origen italiano; fue ordenado sacerdote en 1943. Pironio, primero fue obispo titular en Ceciri y sucesivamente en La Plata, se convirtió en el secretario general y después en el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericana (CELAM). Fue llamado a Roma por el Papa Pablo VI, quien lo nombró Prefecto de la Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares y Cardenal en 1976. Juan Pablo II lo nombró presidente del Consejo Pontificio para los Laicos. Y desde esa función, el Card. Pironio, mediante un Decreto el 29 de junio de 1990, entregó a Chiara Lubich la aprobación definitiva de los Estatutos Generales de la Obra de María (Movimiento de los Focolares). Con una misa en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján iniciaron, el 4 de febrero, las celebraciones, promovidas en su honor por la Acción Católica argentina, que tendrán su momento central el próximo 31 de mayo, en Buenos Aires. El Movimiento de los Focolares se asocia con gratitud a la memoria de una de las figuras más eminentes de la reciente historia eclesial.
El diálogo como un estilo de vida
«El diálogo a 360 grados con todos, también con personas de otras convicciones, se convirtió en la característica de nuestra familia, con los hijos Pietro, Elena y Matteo». Annamaría y Mario Raimondi son un rio que fluye cuando cuentan sobre las innumerables experiencias vividas en su familia orientada al diálogo. Ahora viven en Lecco, pequeña ciudad tranquila del norte de Italia, sobre el lago Como (“que está solo a tres cuartos de hora de Milán”, puntualiza Annamaría). El es profesor de Química-Física de la Universidad de Milán, ella es maestra, ambos están jubilados. Pero sólo “formalmente”. Son muy vivaces y están en plena actividad, además de sus actividades familiares pues tienen ya tres nietos, también trabajan para la Diócesis, con una función referida al ecumenismo, y están al servicio de la comunidad de los Focolares del lugar. «Por mi trabajo – explica Mario- viajamos mucho siempre, especialmente a Inglaterra, a París y a USA. Conocimos la comunidad de los focolares de Boston, cuando estaba allá para hacer una investigación. La espiritualidad de la unidad nos abrió el corazón y la mente hacia muchos hermanos de culturas y credos religiosos distintos. Joe, un colega que conocí en París, es uno de éstos que con el correr del tiempo es ya casi un hermano». «En 1975- continúa Annamaria- con los hijos pequeños fuimos alojados en Bristol, en Inglaterra, en la casa de su familia.

Mario y Joe
«El verano pasado – continúa Annamaría- supimos que un señor inglés de 80 años había sufrido un infarto mientras estaba con un grupo de amigos paseando por el lago de Como. El hospital estaba bastante cerca de nuestra casa. Él y la esposa, no conociendo el italiano, estaban en dificultades. El resto de la comitiva, había regresado a Inglaterra. Durante su estadía en el hospital, que duró dos semanas, fuimos a visitarlo cada día, ayudándolo a comunicarse con los médicos, a encontrar un alojamiento para la esposa en el convento de las hermanas que vivían cerca del hospital, los ayudamos en las cosas cotidianas como si nos conociéramos desde siempre. Les llevamos la Palabra de Vida y compartimos momentos sencillos pero intensos. Cuando se volvían a su país, los acompañamos al aeropuerto. Fue allí que Antony, así se llama el esposo, nos dijo: “¿Les puedo dar una bendición?”. En ese momento descubrimos que era un ministro anglicano. El recuerdo de ese saludo tan especial está siempre con nosotros. Volviendo a Londres, Antony y su esposa, ya en estrecho contacto con la comunidad de los Focolares, nos agradecen todavía hoy recordando aquel momento con gratitud». Chiara Favotti
Chiara Lubich: amar con los hechos

Foto: www.afnonlus.org
El Papa Francisco irá a Loppiano
Llega de sorpresa el anuncio de la visita del papa Francisco a Loppiano, ciudadela del Movimiento de los Focolares, prevista para el 10 de mayo de 2018. Será la presidente María Voce quien lo acogerá junto con el Ordinario del lugar, Mons. Mario Meini, obispo de Fiésole. “El anuncio ha suscitado en mí sorpresa y profunda alegría”, ha comentado espontáneamente María Voce. “Es un gran honor para el Movimiento de los Focolares acoger a un Papa entre nosotros, en una de nuestras ciudadelas. Pero, sobre todo, es un impulso para intensificar el compromiso de vivir el amor y la unidad, cuyas raíces están en el Evangelio. Este soplo de Evangelio vivido es lo que querríamos que el papa Francisco pueda encontrar cuando llegue a Loppiano. Y ahora que la noticia empieza a difundirse en las comunidades del Movimiento, esta alegría y este compromiso se compartirán en todo el mundo”. Loppiano es la primera de las ciudadelas de los Focolares, nacida en 1964, en las colinas toscanas cerca de Florencia (Italia). Actualmente cuenta con casi 850 habitantes: hombres y mujeres, familias, jóvenes y niños, sacerdotes y religiosos, de 65 naciones de los cinco continentes. Más de la mitad de los habitantes viven allí establemente, mientras que otros participan en una de las 12 escuelas internacionales que prevén una permanencia de 6 a 18 meses. La composición internacional y multicultural, que ha hecho suya la ley del amor recíproco, hace de Loppiano un laboratorio de convivencia entre personas de distintas edades, condiciones sociales, tradiciones, culturas y fe religiosa.
El Salvador: la historia de Nelson
«Me encuentro por un período en Italia, para trabajar, junto con los otros jóvenes de mi edad, por el próximo Genfest 2018 en Manila». Se intensifican los preparativos del primer Genfest de la historia fuera de Europa. Al grupo internacional de chicos que está trabajando en los preparativos se unió Nelson, quien llegó a Italia en el 2017, primero a Loppiano (Florencia, Italia), después al “Centro Internacional Gen 2” en las cercanías de Roma, donde lo entrevistamos. «Provengo de El Salvador, el estado menos extenso pero más poblado de Centroamérica. Un país bellísimo, pero afectado por años por una guerra civil que duró 12 años y terminó en 1992 y que dejó todo destruido». Explica Nelson: «Después que terminó la guerra, muchas familias tuvieron necesidad de buscar un sustentamiento en otra parte y muchos padres emigraron, confiando sus hijos a parientes o a quien podía hacerse cargo de ellos. Pero en el clima de desorientación general, esto comportó que a una generación de niños y jóvenes les hizo falta una guía, o sencillamente quien se interesara por ellos verdaderamente. A esto se sumó la dificultad de hacer llegar el dinero ganado en el extranjero a su destino, en el país de origen, y muchos chicos quedaron privados de todo y empezaron a abandonar la escuela, a vagar por las calles, a buscar en la delincuencia la atención que no recibían de nadie. En breve tiempo se formaron muchos grupos criminales, reclutando a adolescentes y a chicos jovencitos, cada vez más radicales y peligrosos, cada uno con un nombre y una identidad precisa, caracterizada por símbolos, rituales de iniciación y gestos». Cada grupo se identifica con un tatuaje, que fija para siempre la pertenencia de sus miembros, los cuales no tienen la posibilidad de volver a salir, solo muertos, o en la cárcel o escapando del país. «Para erradicar aquello que al principio parecía fácil de resolver –prosigue Nelson- el gobierno puso en marcha un plan, también violento, en el que llevaban a la prisión a cualquiera que llevara un tatuaje. El resultado fue una escalada de violencia sin precedentes, con una respuesta feroz por parte de las pandillas que empezaron a matar sin motivo, a amenazar a chicos cada vez más jóvenes y a obligarlos a entrar en su grupo». «Antes de llegar a Italia, trabajaba en San Miguel, en una escuela salesiana que se dedica, con verdadero espíritu de acogida, a más de mil estudiantes que provienen de las afueras de la ciudad cada semana. Muchos de ellos tienen graves problemas familiares o parientes enrolados en los grupos criminales, o peor todavía, ellos mismos están a punto de entrar. Daba clases de Educación Física. Un día, durante la hora de natación, un chico quería entrar en la piscina sin quitarse la camiseta, a pesar de que el reglamento lo impide. Estaba molesto y atemorizado. Entonces lo llamé aparte para hablar a solas con él, y le pregunté el motivo. Me contestó que se había hecho el tatuaje de un grupo, y no quería que nadie lo supiera. Le di permiso para entrar en el agua con la camiseta, pero después, en clase, retomé el argumento y empezamos a hablar de las formas de encontrar caminos alternativos a la criminalidad. Así, hasta el final del año, todos juntos tratamos de explicarle que siempre hay una salida, otra forma de vivir, lejos de la violencia. Después de un par de meses lo volví a ver, llevaba con orgullo un uniforme de trabajo, había logrado dejar el grupo, que gracias a Dios lo había dejado en paz. Ahora ayuda a su familia. “Gracias profe. Y gracias a todos ustedes entendí que podía convertirme en una persona distinta de la que estaba empezando a ser. Y sobre todo a cambiar el rumbo de mi vida”». Chiara Favotti
Evangelio vivido: “la fuente de la vida”
Una respuesta inmediata Al inicio del verano siempre comprábamos leña y querosén para el invierno, pero ya era otoño y todavía no teníamos el dinero para asegurarnos la calefacción. Un día, hablando en familia, nos dijimos: “El Eterno Padre conoce nuestras necesidades y lo importante es tener confianza en él”. Ni siquiera habíamos terminado de hablar cuando llegó un amigo nuestro con un sobre que tenía dinero, fruto de una colecta. ¡Nunca habíamos tenido una respuesta tan inmediata de Dios quien provee a sus hijos! I.S. – Serbia En el dentista Un chico de nuestra comunidad tenía los dientes muy dañados, pero siendo de una familia pobre no podía arreglárselos. Un día lo acompañamos al dentista pero, llegando a la clínica donde ella trabajaba, nos dimos cuenta de que era frecuentada por personas ricas. Confiados en la providencia, igualmente entramos. Después de la consulta la doctora nos preguntó si podíamos pagar un trabajo tan costoso. Le explicamos que con los amigos, íbamos a organizar una venta de garaje para cubrir todos los gastos. La doctora, sorprendida, quiso saber algo más y concluyó diciendo, “Me pagan con lo que tienen”. Mientras estábamos saliendo nos volvió a llamar, y agregó: “Saben, tengo muchos problemas y se me ocurrió que puedo hacerles el trabajo gratis si en cambio ustedes rezan por mí”. Así hicimos. Tiempo después la doctora nos dijo que nuestra presencia había llevado a su trabajo una nota de alegría y serenidad. G.B. – Filipinas Encuentros en la cárcel Sabiendo que hay tantas personas solas que tienen mucha necesidad de alguien que esté a su lado, pensamos ir a visitar a los enfermos de un hospital, a los presos y a los chicos de una casa para huérfanos. A los últimos les llevamos pequeños objetos, juegos y ropa. Después nos dijimos, ¿por qué no utilizamos también los medios de comunicación para llegar a la mayor cantidad de personas posible? En la radio local obtuvimos media hora de programa exclusivamente para nosotros. Muchas personas siguieron nuestra transmisión. Cuando volvimos a la cárcel, nos acogieron diciendo que, después de haber escuchado nuestra transmisión, nos estaban esperando. Por lo general a los chicos de nuestra edad no se les permite entrar a la cárcel, Pero por ser nosotros hicieron una excepción. Con cantos y experiencias del Evangelio hablamos a un centenar de detenidos, hombres y mujeres, y una decena de guardias. Nos pidieron que regresáramos. También el periódico local dio la noticia de estos encuentros dentro de la cárcel. Un grupo de amigos – Uganda La enfermedad Cuando supe que Monique se había enfermado de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), aunque no nos veíamos desde hacía ya dos años, regresé para volver a contactarme con ella y ponerme a su disposición. El nuestro había sido un gran amor, pero por varios motivos nos habíamos alejado. La fe sencilla de Monique chocaba con mi agnosticismo. Junto a ella, que aceptaba serenamente su nueva situación, viví una auténtica transformación mental. Los cristianos la definirían como “conversión”. Cuando su enfermedad alcanzó una etapa terminal, me sentía cambiado. No digo que encontré la fe, pero el respeto hacia Monique creó en mi un espacio nuevo. J.M. – Francia
Fontem: un camino de unidad
Camerún, en la región ecuatorial de África occidental, se compone, después de haber sufrido dos historias coloniales paralelas, de dos regiones que hablan respectivamente francés e inglés. Las diferencias no se limitan a la lengua, sino que incluyen también aspectos de la administración pública. Una escalada de violencia está amenazando al país, a los 23 millones de habitantes de un territorio de 475 mil quilómetros cuadrados. Raphaël Takougang, abogado camerunés, miembro de los Focolares, quien se encuentra en este momento en Italia, explica: «La zona francófona se independizó el 1º de enero de 1960. La zona anglófona realizó un referéndum, el 1º de octubre de 1961 para decidir si se unían a la vecina Nigeria (ya anglófona) o permanecían unidos a Camerún. Nació así una República Federal con dos Estados, Camerún Oriental y Camerún Sureño, cada uno con sus propias instituciones (Parlamento, gobierno, sistema jurídico, etc.), y otras instituciones a nivel federal. El 20 de mayo de 1972 en otro referéndum nació la República Unida de Camerún. En 1984, una simple modificación de la Constitución quitó la palabra “Unida” y el país tomó desde ese momento el nombre de República de Camerún. Desde 1972 en adelante el malestar de los anglófonos, una fuerte minoría del país, aumentó cada vez más y tomó el nombre de “anglophone problem”»
Desde el 2016 esta situación de crisis en la parte anglófona ha desencadenado una serie de huelgas, primero fueron los docentes, después de los abogados. Los habitantes de la ciudadela de los Focolares de Fontem, ubicada en el corazón la selva camerunés explican: «Si por un lado los obispos siempre alentaron al diálogo, el boicot de las instituciones dedicadas a la educación y a la justicia provocó un vuelco inesperado a la crisis, que se vio agravada con una escalada de huelgas también del sector comercial y del transporte, según una estrategia definida como “Ciudad Muerta”. Al principio del año escolar, en el pasado mes de septiembre, ningún estudiante se presentó. A pesar de la amenaza de tomar represalias contra los transgresores, aquí y allá, valientemente, algunas escuelas abrieron sus puertas y otras están siguiendo su ejemplo. También nuestro colegio de Fontem retomó las actividades». La ciudadela nació del testimonio de amor concreto de algunos médicos, que llegaron en 1966, después del llamado que el obispo local realizó a Chiara Lubich, para que atendieran al pueblo Bangwa, afectado por una altísima mortandad infantil que estaba causando su extinción. En breve tiempo, gracias a la contribución de personas de todas partes del mundo, Fontem tuvo sus escuelas, un hospital y otras estructuras de servicio. Desde ese momento, el pueblo Bangwa y otros pueblos fronterizos se encaminaron por la vía de la fraternidad, visible ahora también en otras ciudadelas que nacieron en estos años en el continente africano. Con sus 80 mil habitantes, Fontem es un centro de encuentro y formación para personas que llegan de todas partes de África y del mundo. Aquí descubren que el intercambio y la colaboración entre los hombres y mujeres de razas, culturas y tradiciones distintas puede dar frutos de fraternidad también en regiones martirizadas por conflictos.
«El Colegio de Fontem sufrió un ataque – explican los habitantes- pero muchas personas del pueblo acudieron a ayudar a los estudiantes y a los docentes, aun poniendo en riesgo su vida. Al acercarse el 1º de octubre, fecha histórica para Camerún anglófono, por la conmemoración del referéndum citado, se temían manifestaciones violentas, y la comunidad de los Focolares organizó una cadena de oraciones a la que adhirieron personas de otras regiones del país y del extranjero. Hasta el momento en Fontem nadie ha perdido la vida. Cada ocasión es propicia para cultivar relaciones con las varias autoridades civiles, tradicionales y eclesiales. Tratamos de ayudar a todos los que se acercan e ir más allá del miedo, creando momentos de familia, comenzando por los que están más cerca, a menudo confundidos por muchos rumores y por los medios de comunicación. Los jóvenes han organizado “noches de talentos” y el evento “Sports for peace” para promover un espíritu positivo». «En todo este período, aún en medio de dificultades – concluyen- la vida de la comunidad de los Focolares ha seguido adelante también aquí. Nos auguramos que este desafío de amor hacia todos nos dé la capacidad de discernir y actuar por el bien de nuestro país».
Argelia: mártires por Dios
Se promulgó el Decreto Vaticano del martirio de los 7 monjes de Tibhirine, de Monseñor Pierre Claverie, obispo de Orán, y de otros 11 religiosos y religiosas. Todos asesinados entre 1994 y 1996, durante la guerra civil argelina, que causó la muerte de millares de personas inocentes, entre ellos periodistas, escritores, iman y civiles. La historia de los 7 monjes, que fueron raptados en su monasterio de Nuestra Señora del Atlante (a 80 km de Argelia) y asesinados en circunstancias que todavía no se han aclarado, fue narrada en la película “Hombres de Dios”. La violencia tuvo su punto más álgido en agosto de 1996 cuando el obispo dominico de Orán, ferviente defensor del diálogo entre muslmanes y cristianos, fue asesinado junto al chofer musulmán a causa de una bomba que estalló en la puerta de su domicilio. «Son mártires del amor –dijo el portavoz de la Conferencia episcopal francesa– porque amaron hasta el final, dando la vida por sus amigos argelinos. Para nosotros es un signo de que el amor no es en vano y triunfará». «Nuestra Iglesia siente alegría», comentaron los obispos argelinos, asociando a su homenaje «las miles de personas que no tuvieron miedo en arriesgar su propia vida por fidelidad a la fe en Dios, a su país y a su conciencia».
Un brochure sobre Chiara Lubich
En el ámbito de la Causa de Beatificación de la Sierva de Dios Chiara Lubich, abierta el 27 de enero de 2015, en la Diócesis de Frascati, está a disposición, por el momento en italiano, un brochure ágil y rico de contenidos sobre la figura de la fundadora del Movimiento de los Focolares. La nueva publicación tiene el objetivo de ilustrar, con un lenguaje accesible a todos, su intensa vida y las numerosas obras e iniciativas promovidas por ella. Se articula en tres partes: Chiara y el carisma de la unidad; las “grandes aperturas” o diálogos en el campo ecuménico, interreligioso y con la cultura contemporánea; la intuición espiritual sobre el misterio de “Jesús Abandonado” , comprendido, vivido y propuesto por ella como la “clave” para realizar la unidad con Dios, y entre las personas y los pueblos. La idea de preparar un perfil biográfico nace del deseo de hacer conocer el intenso trabajo de “compilación” que la Postulación de la Causa de beatificación de Chiara está desarrollando, comenzando por lo que ella dijo sobre la santidad, cómo la vivió y propuso a todos, a partir de las cartas de los primeros tiempos. La redacción del texto fue compartida en todas las fases de elaboración no sólo por los miembros de la Postulación sino también por expertos, amigos, adultos y jóvenes. Quien desee recibir una o más copias impresas, puede dirigirse a: Postulación de la Causa de Beatificación de Chiara Silvia Lubich Movimiento de los Focolares Via Frascati, 306 – 00040 Rocca di Papa (RM) – Italia Telefono +39 06 947 981 39 – Cell. +39 389 343 9529 E-mail: postulazionechiaralubich@focolare.org
Ciudades por la fraternidad
El próximo 10 de febrero tendrá lugar en Loreto, en el centro de Italia, el Congreso Nacional “La ciudad: ¿lugar de Fraternidad?”. Es organizado por la Asociación Ciudades para la Fraternidad, es un organismo nacido en 2008, inspirado en el pensamiento de Chiara Lubich y en la vida del Movimiento de los Focolares, que agrupa actualmente casi 140 pequeñas y grandes administraciones comunales para difundir el espíritu de la unidad en los Entes locales. La Asociación otorga cada año el “Premio Internacional Chiara Lubich por la Fraternidad”, a una administración (o a más administraciones lideradas por un Alcalde) que se haya destacado en la puesta en marcha de un proyecto a través del se vive uno o más aspectos del principio de la fraternidad aplicado a las políticas públicas, y que haya promovido también en los ciudadanos en el desarrollo de una cultura de la ciudadanía activa e inclusiva. En el congreso participarán autoridades ciudadanas y eclesiales. Durante la tarde disertarán Elena Granata, Docente de urbanística del Politécnico de Milán, y Marco Luppi, docente de Historia del IU Sophia, sobre los temas de la fraternidad vivida en la ciudad.
Nuestro Genfest: “Yes to you”
Cinco años antes, regresando del Genfest de 1980, Andrew Basquille, Eugene Murphy y yo, en esos tiempos estudiantes del University College de Dublín, empezamos a dedicar más tiempo, juntos, a la música. Empezó para nosotros un período de gran creatividad, que desembocó en la composición de muchas piezas, en conjunto e individualmente. “Yes to you”, la canción que llevamos al Genfest de 1985, se remonta a esa época. Es así como nació. En 1981 Chiara Lubich visitó la comunidad de Londres, y gran parte de las personas de los Focolares de Irlanda se pusieron en viaje hacia Inglaterra, para participar en el evento. Una tarde, mientras un grupo de nosotros irlandeses estaba almorzando cerca del lugar donde tenía que hablar Chiara, empecé a tocar algunos acordes en el piano y salió una melodía con una secuencia de acordes, Mi-Do minore-Fa, ligeramente inusual (en la guitarra no se me habría ocurrido utilizarla). Joe McCarroll, cantautor muy talentoso, que estaba cerca de mí, se unió agregando a la melodía las palabras “So many times that I’ve said maybe” (“Muchas veces he dicho quizás”). Entonces yo continué con las palabras “So many times that I said no” (“Muchas veces he dicho no”), cuando se sumó también Andrew, y completó el primer párrafo. En los días siguientes Andrew y yo escribimos otros tres párrafos, pero todavía no nos había venido ninguna inspiración para el coro. Al final fue Eugene quien lo agregó –el texto y la música, y le dio a la canción un énfasis especial, haciendo cantar el coro en Do mayor y después, con un maravilloso intermedio entre el mayor y el menor, en Fa, para expresar y enfatizar el nuevo nivel de convicción en la elección de Dios, con las palabras “Yes to you”.
Nos pidieron que tocáramos la canción en el Genfest, que sería un mes después. Ensayamos y ensayamos, y dedicamos mucho tiempo a perfeccionar nuestra canción. Ese día, tras bambalinas, mientras esperábamos pacientemente nuestro turno de cantar, empezamos a darnos cuenta de que el tiempo se estaba acabando. Nos dijeron que habían cortado nuestra pieza. ¡Qué desilusión! Mientras guardaba mi guitarra en el estuche, pensaba en los meses de ensayo y en el esfuerzo que se habían cancelado en un instante. Después, repentinamente, la decisión fue revocada y nos encontramos en el palco, enorme, sin siquiera el tiempo de probar el sonido y sin poder mirarnos entre nosotros. No tuve ni siquiera el tiempo de agarrar mi guitarra, que había guardado en la funda, y me encontré entre las manos una guitarra española con cuerdas de nylon, ¡un instrumento al que no estaba para nada acostumbrado! Fue así que cantamos “Yes to You” en el Genfest 1985: completamente privados de puntos de referencia ni de certezas, obligados a depender sólo de la fuerza de la relación de amor recíproco entre nosotros y del deseo de merecer por eso la presencia de Jesús entre nosotros. Mi experiencia en el Genfest de 1985 fue la prueba y la contraprueba de mi elección de vivir por la unidad, y la verificación de que es posible. Participé en muchos otros grandes eventos –festivales, partidos de fútbol, conciertos- pero ninguno como el Genfest. Allí no había ni odio, ni hostilidad, ni enemistades, como cuando los equipos rivales pelean en los partidos de fútbol, y tampoco la euforia fugaz provocada por el alcohol o la droga, que a menudo acompaña los conciertos o las grandes manifestaciones. Allí, en esa gran concentración de jóvenes, sólo había una alegría profunda y duradera.
Padraic Gilligan
Continúan las masacres en Afganistán
Un país martirizado, sin paz, donde los grupos terroristas compiten para reivindicar los atentados perpetrados. Tres atentados en una semana provocaron un gran número de víctimas entre la población civil: se habla de más 150 muertos entre Kabul y Jalalabad, con más de 400 personas heridas. En Kabul consideraban atacar a un hotel y, no llegaron al segundo objetivo que era el palacio del Alto Consejo de la Paz, dado que el terrorista fue detectado y se hizo estallar en el checkpoint. En Jalalabad fue asaltada la sede de “Save the Children”, la organización internacional que desde hace años trabaja en este territorio. Según los datos de la ONU, el año pasado en el país perdieron la vida 17 trabajadores humanitarios, 33 fueron heridos y 48 fueron raptados. El Papa Francisco se refirió a estos ataques durante el Ángelus del 28 de enero pasado: «¿Hasta cuándo – se preguntó el Papa- el pueblo afgano tendrá que soportar esta inhumana violencia?. Recemos en silencio por todas las víctimas y por sus familias, y recemos por todos aquéllos, que en este país, siguen trabajando para construir la paz» El Movimiento de los Focolares expresa su cercanía al pueblo afgano, esperando una resolución de paz que pueda llevar lo más pronto posible, serenidad al país.
La ciudad de Palermo y Chiara Lubich
Enero de 1998. Palermo se prepara al gran Jubileo del 2000 llevando consigo signos de luz y de sombra. Una ciudad que cambia, ensangrentada por las pasadas y recientes matanzas perpetradas por la mafia, pero también decidida a rescatarse, mostrando su verdadero rostro. Enero de 2018. Hoy, la capital siciliana se presenta como una expresión de vanguardia del diálogo entre las distintas culturas europeas y el mundo árabe, puntera de la cultura medioriental dentro del tejido europeo. Una “ciudad mosaico”. Ante la presencia del Alcalde Leoluca Orlando, de las autoridades y de algunos representantes de las instituciones, el pasado 20 de enero se quiso rememorar –como signo del “compromiso” de proseguir en la misma dirección- un acontecimiento que representó para la ciudad una etapa de su “magnífico designio providencial”, según la expresión que usó en esa ocasión Chiara Lubich. Durante las distintas intervenciones emergieron algunos aspectos de la vida de los Focolares de los últimos veinte años: el compromiso social y en el mundo de la educación, en especial en algunos barrios de la periferia como Ballarò, Brancaccio y el Zen; la promoción de eventos y la reflexión sobre algunos grandes temas, como el ecumenismo, el compromiso con las nuevas generaciones, la puesta en marcha de escuelas de participación civil y el diálogo con personalidades de la economía, de la política, de la cultura y del arte. En estos años, la comunidad de los Focolares ha dado un aporte al camino de toda la ciudadanía hacia la construcción de una “ciudad de la acogida y de los derechos”, con los valores de la fraternidad y de la continua búsqueda del diálogo.
«El recuerdo de la ciudadanía honoraria a Chiara Lubich – afirmo el Alcalde Orlando – es la posibilidad para reflexionar sobre la marcha de la ciudad, en nombre del respeto por la persona humana y la construcción de una comunidad basada en los valores de la unidad y la fraternidad, en los que Chiara basó su Movimiento y que hoy acomunan a millones de personas del mundo. Hoy día esos valores forman parte de la vida cotidiana de Palermo, mediante la acogida y la solidaridad de la que ha dado prueba, que también confirman la voluntad del pueblo palermitano de construir una ciudad acogedora a medida del hombre, como continuamente lo ha demostrado el comportamiento de la sociedad civil».
El Arzobispo de Palermo, Mons. Corrado Lorefice, auguró proceder por este camino de fraternidad, mediante el diálogo a todo nivel, en vista de una meta «indicada proféticamente entonces por Chiara Lubich, que Palermo se pueda convertir en una ciudad sobre el monte a la cual mirar para realizar el designio de Dios sobre la comunidad humana». «La celebración de dicho evento –agregó- expresa la profunda sintonía entre la ciudad de Palermo y los valores contenidos en el carisma de Chiara: cooperar con la recomposición de la unidad de la familia humana». María Voce, presidente de los Focolares, a través de un mensaje animó a todos a «compartir los muchos fragmentos de fraternidad que se han consolidado en estos años para promover la acogida, la legalidad y la paz», con el augurio de «que la ciudad se distinga cada vez más por su testimonio activo en varios frentes del diálogo, multiplicando iniciativas basadas en la esperanza y valorando los talentos de todos desde la perspectiva de la unidad». La adhesión a la Asociación “Ciudades por la fraternidad”, querida por la Municipalidad de Palermo, compromete ulteriormente a sus ciudadanos a inspirar en la fraternidad universal cada futura decisión y acción.




