8 Feb 2018 | Sin categorizar
También el Movimiento de los Focolares adhiere, el próximo 23 de febrero, a la Jornada de oración y ayuno por la paz y en contra de toda forma de violencia. La iniciativa, que promueve el Papa Francisco con un anuncio sorpresivo, ante 20 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en ocasión del acostumbrado Ángelus dominical, se dirige de modo especial a las poblaciones de la República Democrática del Congo y del Sud Sudán que están sufriendo una grave escalada de violencia y opresión, pero sin olvidar todas las situaciones de conflicto que están produciéndose ya de modo prolongado en cada parte del mundo. Se trata de una iniciativa que no es nueva: ya en el pasado el Papa Francisco había invitado a «todos los creyentes, también a los hermanos y hermanas no católicos y no cristianos» a unirse en un momento común de oración, con las modalidades que cada uno considere más oportuna, para implorar juntos el don de la paz y para preguntarse qué contribución cada uno puede dar para detener la violencia. «Las victorias obtenidas con la violencia – dijo el Papa- son falsas victorias»
8 Feb 2018 | Sin categorizar
7 Feb 2018 | Focolare Worldwide
¿Qué mueve a un grupo de jóvenes, de los 22 a los 34 años, provenientes de las tres regiones lingüísticas de Suiza, a transcurrir algunos días en la montaña junto a ocho focolarinos y focolarinas, una pareja de focolarinos casados y un sacerdote? “El focolar tras las bambalinas”, un fin de semana con el espléndido marco de los Alpes del Vallese, no sólo para gozar de la naturaleza, sino también para plantearse, en un ambiente ideal, una serie de preguntas existenciales sobre la vida transcurrida y la futura, cuando la primera es mucho más breve que la segunda. Entre estas preguntas: ¿Cuál será mi camino? Una pregunta que a menudo no es fácil responder, si se formula cuando existe la extraordinaria y a menudo irrepetible posibilidad de elegir a 360°, entre todos los caminos posibles. Para emprender conscientemente uno –pensaron los organizadores– ayuda bajar el volumen del bullicio cotidiano y encontrar un espacio donde sea más fácil escuchar una sugerencia, a menudo susurrada a los oídos del corazón. «A partir de esto surgió la idea de pasar un fin de semana juntos, donde nos pudiéramos expresar con libertad y sinceridad, y donde Jesús –si así lo quería– pudiese hablar en la intimidad de cada uno. Una mezcla de reflexión profunda y vida en común, constituída por paseos, juegos, limpieza, cocina, oración, para expresar de la mejor forma la belleza y también la “normalidad” de seguirlo también hoy».
“Tras las bambalinas” de la vida del focolar hay un llamado personal de Dios, a realizar una convivencia de laicos, vírgenes y casados (según su estado), plenamente injertados en el mundo, pero fuertes por la presencia espiritual de Jesús en medio de ellos, fruto del amor recíproco. Una “presencia” que quieren llevar a todas partes, con el objetivo y el horizonte de la unidad entre las personas y entre los pueblos, en un mundo más fraterno y unido, en el respeto de la diversidad. Algunos de los jóvenes presentes nunca habían reflexionado sobre esta posibilidad, otros ya habían decidido formarse una familia, otros en cambio nunca se habían planteado la pregunta. Pero en todos había un deseo común de profundizar una relación personal con Dios y conocer lo específico de esta forma de convivencia según el modelo de la familia de Nazaret, nacida a partir del carisma de Chiara Lubich. “¿Están en medio de todos, no tienen un convento que los proteja, cómo hacen?” “Bello, pero ¿no es demasiado fatigoso?” “¿Qué significa hoy día seguir a Jesús?”. Fueron muchas las preguntas espontáneas y muchas las respuestas, a partir de las experiencias personales y de los escritos, meditados juntos, sobre la espiritualidad evangélica de la unidad.
Kati e Istvan, casados, compartieron sus propias alegrías y dificultades y las elecciones fundamentales de su familia. «Quedé muy impresionado por la profundidad de los temas que tratamos a pesar de que no nos conocíamos» dijo un joven. «Vine con muchas preguntas y recibí muchas respuestas», concluyó una chica, regresando a su ciudad. Peter, sacerdote, comentó: «Un fin de semana inesperado. Algunos de los chicos expresaron el deseo de seguir confrontándonos también después, vivimos por ustedes y con ustedes, en la incertidumbre ante la elección del propio camino, pero con la certeza de que ya no están solos en la búsqueda».
6 Feb 2018 | Sin categorizar
Punto central del congreso que tendrá lugar en Roma, del 20 al 22 de abril, será el papel del deporte ante el límite y las barreras de cualquier tipo: físicas, psicológicas, relacionales, culturales, sociales, ambientales. La experiencia deportiva es por su naturaleza un lugar de confrontación con el límite. ¿Por qué el deporte se revela terreno eficaz para hacer las paces con los propios límites y para incluir, integrar y abatir las barreras? ¿Dónde está su magia? El objetivo es, como dice la misión de Sportmeet, afrontar este importante argumento a través de reflexiones culturales, testimonios y talleres prácticos, dialogando con los protagonistas de experiencias significativas en curso, en especial, en la ciudad de Roma. ¿Estás interesado? ¿Quieres inscribirte? Para informaciones: Sportmeet
6 Feb 2018 | Sin categorizar

Foto: www.genverde.it
Todo comenzó con una batería verde, en el Centro internacional de Loppiano, en diciembre de 1966. Un regalo poco común para un grupo de chicas. El instrumento se convirtió en el símbolo de una revolución permanente para contribuir a realizar un mundo más unido y fraterno. Así nació el Gen Verde: brío, capacidad, palabras, gestos y profesionalidad en sinergia para decir con la música que la humanidad tiene todavía y siempre una oportunidad, que se puede elegir la paz en lugar de la guerra, la comunicación en cambio de los muros, el diálogo en vez del silencio. En casi 50 años de actividad, el conjunto ha llegado a plazas, teatros y estadios de todo el mundo con más de 1500 espectáculos y eventos, cientos de giras, 69 álbumes en 9 idiomas. A la fecha son 147 las cantantes, músicos, actrices, bailarinas y técnicos que han formado parte del Gen Verde, cuyo aporte profesional ha dado vida a producciones artísticas diversificadas cuyos géneros van desde conciertos en vivo hasta musicales, sin olvidar la actividad didáctica y formativa dirigida a los jóvenes, a través de talleres y cursos específicos.
Se requiere mucho trabajo para preparar un proyecto, días intensísimos para vivirlo, pero después ¿qué queda? Lo preguntamos a los protagonistas de algunos lugares donde llegó la iniciativa en muchos países del mundo. De lo que nos relataron emergen algunas características comunes. La primera: el concierto actual que presentamos en las giras “Start Now” motiva a relacionarse con los demás desde una forma distinta de vivir, basada en la confianza, la apertura, la atención al bien común. Este estilo prosigue también después, en lo cotidiano. La segunda: el valor de ser los primeros en cambiar el mundo alrededor de sí, porque “Juntos somos más fuertes. Podemos soñar en grande si hacemos las cosas juntos”. Alguien lo llamó “espíritu de fraternidad”. La tercera característica, podríamos llamarla compartir: el impulso, el deseo de comunicar al otro la experiencia vivida, de contagiar e involucrar a todos en la empresa de mejorar el mundo, allí donde está cada uno.
“Logramos relacionarnos mejor con la gente y a veces influir también en otras personas para que hagan como nosotros”, nos cuenta un chico. Y un profesor, hablando de sus alumnos con quienes participó el en proyecto, dijo: “Han sabido demostrar que tienen una profunda humanidad que quizás yo había subvalorado en estos años. Ya no los veo como chicos a veces inmaduros, sino como personas capaces de comprometerse”. El deseo de difundir esta forma constructiva de afrontar la realidad ha hecho florecer distintas iniciativas. En Palermo, en el sur de Italia, por ejemplo, ya están trabajando para una segunda edición de Start Now 2018. En La Spezia, en el norte, los jóvenes que participaron en el proyecto inventaron una tarde de “lavacar” a favor de Nigeria y un “baile con disfraces de los años Sesenta” para recoger fondos para un dispensario en Man, en Costa de Marfil. Una conexión, Via Skype antes de la fiesta, con los amigos del país africano les hizo sentir la fraternidad.
En Huétor Tájar (España), el espíritu de Start Now animó la tradicional “carrera de solidaridad”: “Comprendimos –escribe una chica– que la vida es más bella si va acompañada por la sonrisa y la alegría”. Siempre en España, en Azpeitia, nos pidieron que presentáramos el proyecto en su Universidad. Son pequeños pasos con grandes horizontes, que hacen que todos se sientan parte de un coro donde no puede faltar la voz de ninguno. Y todavía muchos otros efectos, aquí y allá en el mundo, suscitados al compartir el proyecto Start Now. No son fuegos artificiales que después se apagan dejando sólo el recuerdo y la nostalgia, sino una chispa que se enciende, que contagia y se expande. Chiara Favotti
5 Feb 2018 | Sin categorizar
El 5 de febrero es el vigésimo aniversario de la muerte del Card. Eduardo Francisco Pironio (1920 – 1998), de quien está en curso la causa de canonización. Nacido en Nueve de Julio, Argentina, era el vigésimo tercer hijo de una familia de origen italiano; fue ordenado sacerdote en 1943. Pironio, primero fue obispo titular en Ceciri y sucesivamente en La Plata, se convirtió en el secretario general y después en el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericana (CELAM). Fue llamado a Roma por el Papa Pablo VI, quien lo nombró Prefecto de la Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares y Cardenal en 1976. Juan Pablo II lo nombró presidente del Consejo Pontificio para los Laicos. Y desde esa función, el Card. Pironio, mediante un Decreto el 29 de junio de 1990, entregó a Chiara Lubich la aprobación definitiva de los Estatutos Generales de la Obra de María (Movimiento de los Focolares). Con una misa en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján iniciaron, el 4 de febrero, las celebraciones, promovidas en su honor por la Acción Católica argentina, que tendrán su momento central el próximo 31 de mayo, en Buenos Aires. El Movimiento de los Focolares se asocia con gratitud a la memoria de una de las figuras más eminentes de la reciente historia eclesial.
5 Feb 2018 | Sin categorizar
«El diálogo a 360 grados con todos, también con personas de otras convicciones, se convirtió en la característica de nuestra familia, con los hijos Pietro, Elena y Matteo». Annamaría y Mario Raimondi son un rio que fluye cuando cuentan sobre las innumerables experiencias vividas en su familia orientada al diálogo. Ahora viven en Lecco, pequeña ciudad tranquila del norte de Italia, sobre el lago Como (“que está solo a tres cuartos de hora de Milán”, puntualiza Annamaría). El es profesor de Química-Física de la Universidad de Milán, ella es maestra, ambos están jubilados. Pero sólo “formalmente”. Son muy vivaces y están en plena actividad, además de sus actividades familiares pues tienen ya tres nietos, también trabajan para la Diócesis, con una función referida al ecumenismo, y están al servicio de la comunidad de los Focolares del lugar. «Por mi trabajo – explica Mario- viajamos mucho siempre, especialmente a Inglaterra, a París y a USA. Conocimos la comunidad de los focolares de Boston, cuando estaba allá para hacer una investigación. La espiritualidad de la unidad nos abrió el corazón y la mente hacia muchos hermanos de culturas y credos religiosos distintos. Joe, un colega que conocí en París, es uno de éstos que con el correr del tiempo es ya casi un hermano». «En 1975- continúa Annamaria- con los hijos pequeños fuimos alojados en Bristol, en Inglaterra, en la casa de su familia.

Mario y Joe
Joe era hijo único de una familia judía, su padre era ruso y su madre era húngara, que por causa de la persecución habían escapado de Vienna, donde vivían, y se instaló en Inglaterra. La esposa de Joe, Zaga, hija de un coronel comunista de la ex Yugoslavia, era una mujer de grandes valores humanos y se consideraba atea. Sus cuatro hijos eran de la misma edad que los nuestros. Compartimos con ellos la vida de cada día, los juegos, el trabajo, en el respeto de las elecciones y de los distintos estilos educativos. Cuando volvimos a Milán, donde vivíamos en aquella época, la relación con Joe y Zaga continuó a través de cartas, llamadas telefónicas y muchos viajes de trabajo. Tiempo después Joe quiso acercarse a la fe, encontrando la relación con sus propias raíces. Fue inesperadamente, ya habían pasado 20 años, cuando se le diagnosticó una grave enfermedad. Los médicos dijeron: “Tiene un solo mes de vida” y nosotros corrimos hacia donde él estaba. Durante el funeral, en el que estábamos presentes, uno de sus hijos guió una oración judaica. Lo recordamos como un momento muy conmovedor» «También ahora, después de tantos años – cuenta Mario- la relación con Zaga y su familia continúa. Ella ahora está mayor y no goza de buena salud. A menudo hemos ido a visitarla, por ejemplo en ocasión del casamiento de las hijas y del nacimiento del primer nieto, que no por casualidad, ¡se llama Mario!. Compartimos todas las etapas de la vida: el crecimiento de los hijos, las vacaciones, la investigación científica… Entre nosotros no sólo existía un gran entendimiento humano sino algo mucho más profundo. Cada uno se siente libre de ser sí mismo y entre nosotros circula un amor desinteresado. Zaga, que también se considera no creyente, participó en la ordenación sacerdotal de Pietro, en la profesión religiosa de Elena y (¡tenía una pierna enyesada!), al casamiento de Matteo. Todavía hoy la relación entre nuestras familias continúa, compartiendo momentos sencillos, importantes y profundos».
«El verano pasado – continúa Annamaría- supimos que un señor inglés de 80 años había sufrido un infarto mientras estaba con un grupo de amigos paseando por el lago de Como. El hospital estaba bastante cerca de nuestra casa. Él y la esposa, no conociendo el italiano, estaban en dificultades. El resto de la comitiva, había regresado a Inglaterra. Durante su estadía en el hospital, que duró dos semanas, fuimos a visitarlo cada día, ayudándolo a comunicarse con los médicos, a encontrar un alojamiento para la esposa en el convento de las hermanas que vivían cerca del hospital, los ayudamos en las cosas cotidianas como si nos conociéramos desde siempre. Les llevamos la Palabra de Vida y compartimos momentos sencillos pero intensos. Cuando se volvían a su país, los acompañamos al aeropuerto. Fue allí que Antony, así se llama el esposo, nos dijo: “¿Les puedo dar una bendición?”. En ese momento descubrimos que era un ministro anglicano. El recuerdo de ese saludo tan especial está siempre con nosotros. Volviendo a Londres, Antony y su esposa, ya en estrecho contacto con la comunidad de los Focolares, nos agradecen todavía hoy recordando aquel momento con gratitud». Chiara Favotti
3 Feb 2018 | Sin categorizar

Foto: www.afnonlus.org
«Hagamos nuestro el lema: “Amar con los hechos” (1 Jn 3,18). Jesús quiere hechos, quiere un amor hacia el prójimo que sea servicio concreto. Él mismo fue un modelo para nosotros con el lavatorio de los pies, por ejemplo. Amar con las obras. Sabemos que podemos hacerlo […] durante todo el día: una acción concreta en favor de un hermano, otra acción en favor de otro o de otros, y así sucesivamente. […] Entonces, al final de la vida, por estas acciones concretas, Jesús nos dará un premio proporcionado. Si ni siquiera un solo vaso de agua ofrecido a Él en el prójimo quedará sin recompensa (Cf. Mt 10,42), ¿qué será si damos muchos vasos de agua? […] Me ha impresionado saber […] que personas de nuestro Movimiento han promovido espontáneamente en el mundo, más de 200 obras o actividades en favor de los hermanos que se encuentran en distintos tipos de necesidad. Son obras de caridad en favor de enfermos, ancianos, desempleados, discapacitados; de personas solas, de estudiantes extranjeros; obras en favor de niños con problemas, de personas sin casa, de encarcelados, de toxicodependientes, de alcohólicos; son cursos de promoción humana y de catecismo; iniciativas en el campo de la economía, del trabajo, de la educación; son acciones en favor de todas las necesidades de los Países en vías de desarrollo, u originadas por calamidades naturales… He alabado a Dios porque ya desde los primeros años del Movimiento las, así llamadas, obras de misericordia fueron para nosotros, como nos sugería el Evangelio, condición imprescindible para un buen examen final y, por tanto, para una buena conclusión del Santo Viaje de la vida. En esta Conexión querría sugerirles que tomen en consideración una de estas obras, que la tengan en el corazón de una manera especial, que se interesen por ella, que ayuden a que se desarrolle, que la impulsen con los medios que estén a su alcance, que se sientan corresponsables de ella. […] Miremos a nuestro alrededor. Habrá actividades y obras concretas suscitadas en el Movimiento “Humanidad Nueva” o por “Jóvenes por un Mundo Unido” o por “Familias Nuevas” o por el “Movimiento Parroquial”. Estarán en sus Zonas o en otras. Vean cómo ponerse en contacto, quizás consultando con sus responsables. Acérquense a ellas con delicadeza, sin descomponerlas, sino sólo con el deseo de servirlas, aunque sea sólo con su oración. […] Entonces, así: amar con las obras y dar una mano a alguna de ellas. Que, por nuestro amor concreto y también por esa obra en particular, el Señor pueda repetir, refiriéndose a cada uno de nosotros: “Vengo pronto y traigo mi recompensa conmigo, para pagar a cada uno según sus obras” (Ap 22,12)». Chiara Lubich, Rocca di Papa, 12 de mayo de 1988 De CHIARA LUBICH – Buscando las cosas de arriba – Ciudad Nueva 1993 – págs. 94-96.
2 Feb 2018 | Focolare Worldwide
Llega de sorpresa el anuncio de la visita del papa Francisco a Loppiano, ciudadela del Movimiento de los Focolares, prevista para el 10 de mayo de 2018. Será la presidente María Voce quien lo acogerá junto con el Ordinario del lugar, Mons. Mario Meini, obispo de Fiésole. “El anuncio ha suscitado en mí sorpresa y profunda alegría”, ha comentado espontáneamente María Voce. “Es un gran honor para el Movimiento de los Focolares acoger a un Papa entre nosotros, en una de nuestras ciudadelas. Pero, sobre todo, es un impulso para intensificar el compromiso de vivir el amor y la unidad, cuyas raíces están en el Evangelio. Este soplo de Evangelio vivido es lo que querríamos que el papa Francisco pueda encontrar cuando llegue a Loppiano. Y ahora que la noticia empieza a difundirse en las comunidades del Movimiento, esta alegría y este compromiso se compartirán en todo el mundo”. Loppiano es la primera de las ciudadelas de los Focolares, nacida en 1964, en las colinas toscanas cerca de Florencia (Italia). Actualmente cuenta con casi 850 habitantes: hombres y mujeres, familias, jóvenes y niños, sacerdotes y religiosos, de 65 naciones de los cinco continentes. Más de la mitad de los habitantes viven allí establemente, mientras que otros participan en una de las 12 escuelas internacionales que prevén una permanencia de 6 a 18 meses. La composición internacional y multicultural, que ha hecho suya la ley del amor recíproco, hace de Loppiano un laboratorio de convivencia entre personas de distintas edades, condiciones sociales, tradiciones, culturas y fe religiosa.
2 Feb 2018 | Focolare Worldwide
«Me encuentro por un período en Italia, para trabajar, junto con los otros jóvenes de mi edad, por el próximo Genfest 2018 en Manila». Se intensifican los preparativos del primer Genfest de la historia fuera de Europa. Al grupo internacional de chicos que está trabajando en los preparativos se unió Nelson, quien llegó a Italia en el 2017, primero a Loppiano (Florencia, Italia), después al “Centro Internacional Gen 2” en las cercanías de Roma, donde lo entrevistamos. «Provengo de El Salvador, el estado menos extenso pero más poblado de Centroamérica. Un país bellísimo, pero afectado por años por una guerra civil que duró 12 años y terminó en 1992 y que dejó todo destruido». Explica Nelson: «Después que terminó la guerra, muchas familias tuvieron necesidad de buscar un sustentamiento en otra parte y muchos padres emigraron, confiando sus hijos a parientes o a quien podía hacerse cargo de ellos. Pero en el clima de desorientación general, esto comportó que a una generación de niños y jóvenes les hizo falta una guía, o sencillamente quien se interesara por ellos verdaderamente. A esto se sumó la dificultad de hacer llegar el dinero ganado en el extranjero a su destino, en el país de origen, y muchos chicos quedaron privados de todo y empezaron a abandonar la escuela, a vagar por las calles, a buscar en la delincuencia la atención que no recibían de nadie. En breve tiempo se formaron muchos grupos criminales, reclutando a adolescentes y a chicos jovencitos, cada vez más radicales y peligrosos, cada uno con un nombre y una identidad precisa, caracterizada por símbolos, rituales de iniciación y gestos». Cada grupo se identifica con un tatuaje, que fija para siempre la pertenencia de sus miembros, los cuales no tienen la posibilidad de volver a salir, solo muertos, o en la cárcel o escapando del país. «Para erradicar aquello que al principio parecía fácil de resolver –prosigue Nelson- el gobierno puso en marcha un plan, también violento, en el que llevaban a la prisión a cualquiera que llevara un tatuaje. El resultado fue una escalada de violencia sin precedentes, con una respuesta feroz por parte de las pandillas que empezaron a matar sin motivo, a amenazar a chicos cada vez más jóvenes y a obligarlos a entrar en su grupo». «Antes de llegar a Italia, trabajaba en San Miguel, en una escuela salesiana que se dedica, con verdadero espíritu de acogida, a más de mil estudiantes que provienen de las afueras de la ciudad cada semana. Muchos de ellos tienen graves problemas familiares o parientes enrolados en los grupos criminales, o peor todavía, ellos mismos están a punto de entrar. Daba clases de Educación Física. Un día, durante la hora de natación, un chico quería entrar en la piscina sin quitarse la camiseta, a pesar de que el reglamento lo impide. Estaba molesto y atemorizado. Entonces lo llamé aparte para hablar a solas con él, y le pregunté el motivo. Me contestó que se había hecho el tatuaje de un grupo, y no quería que nadie lo supiera. Le di permiso para entrar en el agua con la camiseta, pero después, en clase, retomé el argumento y empezamos a hablar de las formas de encontrar caminos alternativos a la criminalidad. Así, hasta el final del año, todos juntos tratamos de explicarle que siempre hay una salida, otra forma de vivir, lejos de la violencia. Después de un par de meses lo volví a ver, llevaba con orgullo un uniforme de trabajo, había logrado dejar el grupo, que gracias a Dios lo había dejado en paz. Ahora ayuda a su familia. “Gracias profe. Y gracias a todos ustedes entendí que podía convertirme en una persona distinta de la que estaba empezando a ser. Y sobre todo a cambiar el rumbo de mi vida”». Chiara Favotti
1 Feb 2018 | Sin categorizar
Una respuesta inmediata Al inicio del verano siempre comprábamos leña y querosén para el invierno, pero ya era otoño y todavía no teníamos el dinero para asegurarnos la calefacción. Un día, hablando en familia, nos dijimos: “El Eterno Padre conoce nuestras necesidades y lo importante es tener confianza en él”. Ni siquiera habíamos terminado de hablar cuando llegó un amigo nuestro con un sobre que tenía dinero, fruto de una colecta. ¡Nunca habíamos tenido una respuesta tan inmediata de Dios quien provee a sus hijos! I.S. – Serbia En el dentista Un chico de nuestra comunidad tenía los dientes muy dañados, pero siendo de una familia pobre no podía arreglárselos. Un día lo acompañamos al dentista pero, llegando a la clínica donde ella trabajaba, nos dimos cuenta de que era frecuentada por personas ricas. Confiados en la providencia, igualmente entramos. Después de la consulta la doctora nos preguntó si podíamos pagar un trabajo tan costoso. Le explicamos que con los amigos, íbamos a organizar una venta de garaje para cubrir todos los gastos. La doctora, sorprendida, quiso saber algo más y concluyó diciendo, “Me pagan con lo que tienen”. Mientras estábamos saliendo nos volvió a llamar, y agregó: “Saben, tengo muchos problemas y se me ocurrió que puedo hacerles el trabajo gratis si en cambio ustedes rezan por mí”. Así hicimos. Tiempo después la doctora nos dijo que nuestra presencia había llevado a su trabajo una nota de alegría y serenidad. G.B. – Filipinas Encuentros en la cárcel Sabiendo que hay tantas personas solas que tienen mucha necesidad de alguien que esté a su lado, pensamos ir a visitar a los enfermos de un hospital, a los presos y a los chicos de una casa para huérfanos. A los últimos les llevamos pequeños objetos, juegos y ropa. Después nos dijimos, ¿por qué no utilizamos también los medios de comunicación para llegar a la mayor cantidad de personas posible? En la radio local obtuvimos media hora de programa exclusivamente para nosotros. Muchas personas siguieron nuestra transmisión. Cuando volvimos a la cárcel, nos acogieron diciendo que, después de haber escuchado nuestra transmisión, nos estaban esperando. Por lo general a los chicos de nuestra edad no se les permite entrar a la cárcel, Pero por ser nosotros hicieron una excepción. Con cantos y experiencias del Evangelio hablamos a un centenar de detenidos, hombres y mujeres, y una decena de guardias. Nos pidieron que regresáramos. También el periódico local dio la noticia de estos encuentros dentro de la cárcel. Un grupo de amigos – Uganda La enfermedad Cuando supe que Monique se había enfermado de ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), aunque no nos veíamos desde hacía ya dos años, regresé para volver a contactarme con ella y ponerme a su disposición. El nuestro había sido un gran amor, pero por varios motivos nos habíamos alejado. La fe sencilla de Monique chocaba con mi agnosticismo. Junto a ella, que aceptaba serenamente su nueva situación, viví una auténtica transformación mental. Los cristianos la definirían como “conversión”. Cuando su enfermedad alcanzó una etapa terminal, me sentía cambiado. No digo que encontré la fe, pero el respeto hacia Monique creó en mi un espacio nuevo. J.M. – Francia
31 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Camerún, en la región ecuatorial de África occidental, se compone, después de haber sufrido dos historias coloniales paralelas, de dos regiones que hablan respectivamente francés e inglés. Las diferencias no se limitan a la lengua, sino que incluyen también aspectos de la administración pública. Una escalada de violencia está amenazando al país, a los 23 millones de habitantes de un territorio de 475 mil quilómetros cuadrados. Raphaël Takougang, abogado camerunés, miembro de los Focolares, quien se encuentra en este momento en Italia, explica: «La zona francófona se independizó el 1º de enero de 1960. La zona anglófona realizó un referéndum, el 1º de octubre de 1961 para decidir si se unían a la vecina Nigeria (ya anglófona) o permanecían unidos a Camerún. Nació así una República Federal con dos Estados, Camerún Oriental y Camerún Sureño, cada uno con sus propias instituciones (Parlamento, gobierno, sistema jurídico, etc.), y otras instituciones a nivel federal. El 20 de mayo de 1972 en otro referéndum nació la República Unida de Camerún. En 1984, una simple modificación de la Constitución quitó la palabra “Unida” y el país tomó desde ese momento el nombre de República de Camerún. Desde 1972 en adelante el malestar de los anglófonos, una fuerte minoría del país, aumentó cada vez más y tomó el nombre de “anglophone problem”»
Desde el 2016 esta situación de crisis en la parte anglófona ha desencadenado una serie de huelgas, primero fueron los docentes, después de los abogados. Los habitantes de la ciudadela de los Focolares de Fontem, ubicada en el corazón la selva camerunés explican: «Si por un lado los obispos siempre alentaron al diálogo, el boicot de las instituciones dedicadas a la educación y a la justicia provocó un vuelco inesperado a la crisis, que se vio agravada con una escalada de huelgas también del sector comercial y del transporte, según una estrategia definida como “Ciudad Muerta”. Al principio del año escolar, en el pasado mes de septiembre, ningún estudiante se presentó. A pesar de la amenaza de tomar represalias contra los transgresores, aquí y allá, valientemente, algunas escuelas abrieron sus puertas y otras están siguiendo su ejemplo. También nuestro colegio de Fontem retomó las actividades». La ciudadela nació del testimonio de amor concreto de algunos médicos, que llegaron en 1966, después del llamado que el obispo local realizó a Chiara Lubich, para que atendieran al pueblo Bangwa, afectado por una altísima mortandad infantil que estaba causando su extinción. En breve tiempo, gracias a la contribución de personas de todas partes del mundo, Fontem tuvo sus escuelas, un hospital y otras estructuras de servicio. Desde ese momento, el pueblo Bangwa y otros pueblos fronterizos se encaminaron por la vía de la fraternidad, visible ahora también en otras ciudadelas que nacieron en estos años en el continente africano. Con sus 80 mil habitantes, Fontem es un centro de encuentro y formación para personas que llegan de todas partes de África y del mundo. Aquí descubren que el intercambio y la colaboración entre los hombres y mujeres de razas, culturas y tradiciones distintas puede dar frutos de fraternidad también en regiones martirizadas por conflictos.
«El Colegio de Fontem sufrió un ataque – explican los habitantes- pero muchas personas del pueblo acudieron a ayudar a los estudiantes y a los docentes, aun poniendo en riesgo su vida. Al acercarse el 1º de octubre, fecha histórica para Camerún anglófono, por la conmemoración del referéndum citado, se temían manifestaciones violentas, y la comunidad de los Focolares organizó una cadena de oraciones a la que adhirieron personas de otras regiones del país y del extranjero. Hasta el momento en Fontem nadie ha perdido la vida. Cada ocasión es propicia para cultivar relaciones con las varias autoridades civiles, tradicionales y eclesiales. Tratamos de ayudar a todos los que se acercan e ir más allá del miedo, creando momentos de familia, comenzando por los que están más cerca, a menudo confundidos por muchos rumores y por los medios de comunicación. Los jóvenes han organizado “noches de talentos” y el evento “Sports for peace” para promover un espíritu positivo». «En todo este período, aún en medio de dificultades – concluyen- la vida de la comunidad de los Focolares ha seguido adelante también aquí. Nos auguramos que este desafío de amor hacia todos nos dé la capacidad de discernir y actuar por el bien de nuestro país».
31 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Se promulgó el Decreto Vaticano del martirio de los 7 monjes de Tibhirine, de Monseñor Pierre Claverie, obispo de Orán, y de otros 11 religiosos y religiosas. Todos asesinados entre 1994 y 1996, durante la guerra civil argelina, que causó la muerte de millares de personas inocentes, entre ellos periodistas, escritores, iman y civiles. La historia de los 7 monjes, que fueron raptados en su monasterio de Nuestra Señora del Atlante (a 80 km de Argelia) y asesinados en circunstancias que todavía no se han aclarado, fue narrada en la película “Hombres de Dios”. La violencia tuvo su punto más álgido en agosto de 1996 cuando el obispo dominico de Orán, ferviente defensor del diálogo entre muslmanes y cristianos, fue asesinado junto al chofer musulmán a causa de una bomba que estalló en la puerta de su domicilio. «Son mártires del amor –dijo el portavoz de la Conferencia episcopal francesa– porque amaron hasta el final, dando la vida por sus amigos argelinos. Para nosotros es un signo de que el amor no es en vano y triunfará». «Nuestra Iglesia siente alegría», comentaron los obispos argelinos, asociando a su homenaje «las miles de personas que no tuvieron miedo en arriesgar su propia vida por fidelidad a la fe en Dios, a su país y a su conciencia».
30 Ene 2018 | Sin categorizar
En el ámbito de la Causa de Beatificación de la Sierva de Dios Chiara Lubich, abierta el 27 de enero de 2015, en la Diócesis de Frascati, está a disposición, por el momento en italiano, un brochure ágil y rico de contenidos sobre la figura de la fundadora del Movimiento de los Focolares. La nueva publicación tiene el objetivo de ilustrar, con un lenguaje accesible a todos, su intensa vida y las numerosas obras e iniciativas promovidas por ella. Se articula en tres partes: Chiara y el carisma de la unidad; las “grandes aperturas” o diálogos en el campo ecuménico, interreligioso y con la cultura contemporánea; la intuición espiritual sobre el misterio de “Jesús Abandonado” , comprendido, vivido y propuesto por ella como la “clave” para realizar la unidad con Dios, y entre las personas y los pueblos. La idea de preparar un perfil biográfico nace del deseo de hacer conocer el intenso trabajo de “compilación” que la Postulación de la Causa de beatificación de Chiara está desarrollando, comenzando por lo que ella dijo sobre la santidad, cómo la vivió y propuso a todos, a partir de las cartas de los primeros tiempos. La redacción del texto fue compartida en todas las fases de elaboración no sólo por los miembros de la Postulación sino también por expertos, amigos, adultos y jóvenes. Quien desee recibir una o más copias impresas, puede dirigirse a: Postulación de la Causa de Beatificación de Chiara Silvia Lubich Movimiento de los Focolares Via Frascati, 306 – 00040 Rocca di Papa (RM) – Italia Telefono +39 06 947 981 39 – Cell. +39 389 343 9529 E-mail: postulazionechiaralubich@focolare.org
30 Ene 2018 | Sin categorizar
El próximo 10 de febrero tendrá lugar en Loreto, en el centro de Italia, el Congreso Nacional “La ciudad: ¿lugar de Fraternidad?”. Es organizado por la Asociación Ciudades para la Fraternidad, es un organismo nacido en 2008, inspirado en el pensamiento de Chiara Lubich y en la vida del Movimiento de los Focolares, que agrupa actualmente casi 140 pequeñas y grandes administraciones comunales para difundir el espíritu de la unidad en los Entes locales. La Asociación otorga cada año el “Premio Internacional Chiara Lubich por la Fraternidad”, a una administración (o a más administraciones lideradas por un Alcalde) que se haya destacado en la puesta en marcha de un proyecto a través del se vive uno o más aspectos del principio de la fraternidad aplicado a las políticas públicas, y que haya promovido también en los ciudadanos en el desarrollo de una cultura de la ciudadanía activa e inclusiva. En el congreso participarán autoridades ciudadanas y eclesiales. Durante la tarde disertarán Elena Granata, Docente de urbanística del Politécnico de Milán, y Marco Luppi, docente de Historia del IU Sophia, sobre los temas de la fraternidad vivida en la ciudad.
30 Ene 2018 | Sin categorizar
Cinco años antes, regresando del Genfest de 1980, Andrew Basquille, Eugene Murphy y yo, en esos tiempos estudiantes del University College de Dublín, empezamos a dedicar más tiempo, juntos, a la música. Empezó para nosotros un período de gran creatividad, que desembocó en la composición de muchas piezas, en conjunto e individualmente. “Yes to you”, la canción que llevamos al Genfest de 1985, se remonta a esa época. Es así como nació. En 1981 Chiara Lubich visitó la comunidad de Londres, y gran parte de las personas de los Focolares de Irlanda se pusieron en viaje hacia Inglaterra, para participar en el evento. Una tarde, mientras un grupo de nosotros irlandeses estaba almorzando cerca del lugar donde tenía que hablar Chiara, empecé a tocar algunos acordes en el piano y salió una melodía con una secuencia de acordes, Mi-Do minore-Fa, ligeramente inusual (en la guitarra no se me habría ocurrido utilizarla). Joe McCarroll, cantautor muy talentoso, que estaba cerca de mí, se unió agregando a la melodía las palabras “So many times that I’ve said maybe” (“Muchas veces he dicho quizás”). Entonces yo continué con las palabras “So many times that I said no” (“Muchas veces he dicho no”), cuando se sumó también Andrew, y completó el primer párrafo. En los días siguientes Andrew y yo escribimos otros tres párrafos, pero todavía no nos había venido ninguna inspiración para el coro. Al final fue Eugene quien lo agregó –el texto y la música, y le dio a la canción un énfasis especial, haciendo cantar el coro en Do mayor y después, con un maravilloso intermedio entre el mayor y el menor, en Fa, para expresar y enfatizar el nuevo nivel de convicción en la elección de Dios, con las palabras “Yes to you”.
Nos pidieron que tocáramos la canción en el Genfest, que sería un mes después. Ensayamos y ensayamos, y dedicamos mucho tiempo a perfeccionar nuestra canción. Ese día, tras bambalinas, mientras esperábamos pacientemente nuestro turno de cantar, empezamos a darnos cuenta de que el tiempo se estaba acabando. Nos dijeron que habían cortado nuestra pieza. ¡Qué desilusión! Mientras guardaba mi guitarra en el estuche, pensaba en los meses de ensayo y en el esfuerzo que se habían cancelado en un instante. Después, repentinamente, la decisión fue revocada y nos encontramos en el palco, enorme, sin siquiera el tiempo de probar el sonido y sin poder mirarnos entre nosotros. No tuve ni siquiera el tiempo de agarrar mi guitarra, que había guardado en la funda, y me encontré entre las manos una guitarra española con cuerdas de nylon, ¡un instrumento al que no estaba para nada acostumbrado! Fue así que cantamos “Yes to You” en el Genfest 1985: completamente privados de puntos de referencia ni de certezas, obligados a depender sólo de la fuerza de la relación de amor recíproco entre nosotros y del deseo de merecer por eso la presencia de Jesús entre nosotros. Mi experiencia en el Genfest de 1985 fue la prueba y la contraprueba de mi elección de vivir por la unidad, y la verificación de que es posible. Participé en muchos otros grandes eventos –festivales, partidos de fútbol, conciertos- pero ninguno como el Genfest. Allí no había ni odio, ni hostilidad, ni enemistades, como cuando los equipos rivales pelean en los partidos de fútbol, y tampoco la euforia fugaz provocada por el alcohol o la droga, que a menudo acompaña los conciertos o las grandes manifestaciones. Allí, en esa gran concentración de jóvenes, sólo había una alegría profunda y duradera.
Padraic Gilligan
29 Ene 2018 | Sin categorizar
Un país martirizado, sin paz, donde los grupos terroristas compiten para reivindicar los atentados perpetrados. Tres atentados en una semana provocaron un gran número de víctimas entre la población civil: se habla de más 150 muertos entre Kabul y Jalalabad, con más de 400 personas heridas. En Kabul consideraban atacar a un hotel y, no llegaron al segundo objetivo que era el palacio del Alto Consejo de la Paz, dado que el terrorista fue detectado y se hizo estallar en el checkpoint. En Jalalabad fue asaltada la sede de “Save the Children”, la organización internacional que desde hace años trabaja en este territorio. Según los datos de la ONU, el año pasado en el país perdieron la vida 17 trabajadores humanitarios, 33 fueron heridos y 48 fueron raptados. El Papa Francisco se refirió a estos ataques durante el Ángelus del 28 de enero pasado: «¿Hasta cuándo – se preguntó el Papa- el pueblo afgano tendrá que soportar esta inhumana violencia?. Recemos en silencio por todas las víctimas y por sus familias, y recemos por todos aquéllos, que en este país, siguen trabajando para construir la paz» El Movimiento de los Focolares expresa su cercanía al pueblo afgano, esperando una resolución de paz que pueda llevar lo más pronto posible, serenidad al país.
29 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Enero de 1998. Palermo se prepara al gran Jubileo del 2000 llevando consigo signos de luz y de sombra. Una ciudad que cambia, ensangrentada por las pasadas y recientes matanzas perpetradas por la mafia, pero también decidida a rescatarse, mostrando su verdadero rostro. Enero de 2018. Hoy, la capital siciliana se presenta como una expresión de vanguardia del diálogo entre las distintas culturas europeas y el mundo árabe, puntera de la cultura medioriental dentro del tejido europeo. Una “ciudad mosaico”. Ante la presencia del Alcalde Leoluca Orlando, de las autoridades y de algunos representantes de las instituciones, el pasado 20 de enero se quiso rememorar –como signo del “compromiso” de proseguir en la misma dirección- un acontecimiento que representó para la ciudad una etapa de su “magnífico designio providencial”, según la expresión que usó en esa ocasión Chiara Lubich. Durante las distintas intervenciones emergieron algunos aspectos de la vida de los Focolares de los últimos veinte años: el compromiso social y en el mundo de la educación, en especial en algunos barrios de la periferia como Ballarò, Brancaccio y el Zen; la promoción de eventos y la reflexión sobre algunos grandes temas, como el ecumenismo, el compromiso con las nuevas generaciones, la puesta en marcha de escuelas de participación civil y el diálogo con personalidades de la economía, de la política, de la cultura y del arte. En estos años, la comunidad de los Focolares ha dado un aporte al camino de toda la ciudadanía hacia la construcción de una “ciudad de la acogida y de los derechos”, con los valores de la fraternidad y de la continua búsqueda del diálogo.
«El recuerdo de la ciudadanía honoraria a Chiara Lubich – afirmo el Alcalde Orlando – es la posibilidad para reflexionar sobre la marcha de la ciudad, en nombre del respeto por la persona humana y la construcción de una comunidad basada en los valores de la unidad y la fraternidad, en los que Chiara basó su Movimiento y que hoy acomunan a millones de personas del mundo. Hoy día esos valores forman parte de la vida cotidiana de Palermo, mediante la acogida y la solidaridad de la que ha dado prueba, que también confirman la voluntad del pueblo palermitano de construir una ciudad acogedora a medida del hombre, como continuamente lo ha demostrado el comportamiento de la sociedad civil».
El Arzobispo de Palermo, Mons. Corrado Lorefice, auguró proceder por este camino de fraternidad, mediante el diálogo a todo nivel, en vista de una meta «indicada proféticamente entonces por Chiara Lubich, que Palermo se pueda convertir en una ciudad sobre el monte a la cual mirar para realizar el designio de Dios sobre la comunidad humana». «La celebración de dicho evento –agregó- expresa la profunda sintonía entre la ciudad de Palermo y los valores contenidos en el carisma de Chiara: cooperar con la recomposición de la unidad de la familia humana». María Voce, presidente de los Focolares, a través de un mensaje animó a todos a «compartir los muchos fragmentos de fraternidad que se han consolidado en estos años para promover la acogida, la legalidad y la paz», con el augurio de «que la ciudad se distinga cada vez más por su testimonio activo en varios frentes del diálogo, multiplicando iniciativas basadas en la esperanza y valorando los talentos de todos desde la perspectiva de la unidad». La adhesión a la Asociación “Ciudades por la fraternidad”, querida por la Municipalidad de Palermo, compromete ulteriormente a sus ciudadanos a inspirar en la fraternidad universal cada futura decisión y acción.
28 Ene 2018 | Palabra de vida, Sin categorizar
El apóstol Juan escribe el Libro del Apocalipsis para consolar y animar a los cristianos de su tiempo ante las persecuciones que se habían difundido en aquella época. Este libro, lleno de imágenes simbólicas, revela la visión de Dios sobre la historia y su cumplimiento final: su victoria definitiva sobre todo poder del mal. Este libro es la celebración de una meta, de un fin pleno y glorioso que Dios destina a la humanidad. Es la promesa de la liberación de todo sufrimiento: Dios mismo «enjugará toda lágrima […], y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas» (Ap 21, 4). «Al que tenga sed, yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente»[1]. Esta perspectiva tiene sus brotes en el presente para quienes ya hayan comenzado a vivir buscando sinceramente a Dios y su Palabra, que nos manifiesta sus proyectos; para quien siente arder en él la sed de verdad, de justicia y de fraternidad. Sentir sed, estar en búsqueda es para Dios una característica positiva, un buen inicio, y Él nos promete incluso la fuente de la vida. El agua que Dios promete se ofrece gratuitamente. De modo que no solo se ofrece a quien espera ser grato a los ojos de Él con su esfuerzo, sino a cualquiera que sienta el peso de su debilidad y se abandone a su amor con la seguridad de ser sanado y de encontrar así la vida plena, la felicidad. Preguntémonos pues: ¿de qué tenemos sed? Y ¿a qué fuentes vamos a apagarla? «Al que tenga sed, yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente». Quizá tengamos sed de que nos acepten, de tener un lugar en la sociedad, de realizar nuestros proyectos… Aspiraciones legítimas pero que pueden empujarnos a los pozos contaminados del egoísmo, de la cerrazón en nuestros intereses personales e incluso al abuso sobre los más débiles. Las poblaciones que sufren la escasez de pozos con agua pura conocen bien las consecuencias desastrosas de la carencia de este recurso indispensable para garantizar vida y salud. Y sin embargo, excavando más adentro en nuestro corazón, encontraremos otra sed que el mismo Dios ha puesto ahí: vivir la vida como un don recibido y que hay que dar. Acudamos, pues, a la fuente pura del Evangelio, liberándonos de esos detritus que tal vez la recubran, y dejémonos transformar también nosotros en fuentes de amor generoso, acogedor y gratuito para los demás, sin pararnos ante las inevitables dificultades del camino. «Al que tenga sed, yo le daré de la fuente del agua de la vida gratuitamente». Además, cuando ponemos en práctica entre cristianos el mandamiento del amor recíproco, permitimos a Dios intervenir de un modo muy especial, como escribe Chiara Lubich: «Cada instante en que tratamos de vivir el Evangelio es una gota de esa agua viva que bebemos. Cada gesto de amor por nuestro prójimo es un sorbo de esa agua. Sí, porque esa agua tan viva y preciosa tiene esta particularidad: brota en nuestro corazón cada vez que lo abrimos al amor por todos. Es una fuente –la de Dios– que da agua en la medida en que su veta profunda sirve para calmar la sed de los demás con pequeños o grandes actos de amor. […] Y si seguimos dando, esta fuente de paz y de vida dará agua cada vez más abundante, sin secarse nunca. Y hay otro secreto más que Jesús nos reveló, una especie de pozo sin fondo al que acudir. Cuando dos o tres se unen en su nombre, amándose con su mismo amor, Él está en medio de ellos. Y entonces nos sentimos libres, llenos de luz, y torrentes de agua viva brotan de nuestro seno. Es la promesa de Jesús, que se hace realidad porque de Él mismo, presente en medio de nosotros, mana agua que quita la sed para la eternidad»[2].
LETIZIA MAGRI
[1] En el mes de febrero proponemos esta Palabra de Dios que un grupo de hermanos y hermanas de distintas Iglesias ha elegido en Alemania para vivir a lo largo de todo el año. [2] Cf. C. Lubich, «Ser gotas de agua viva», en Ciudad Nueva 385 (3/2002), p. 24.
27 Ene 2018 | Sin categorizar
En la vida de Giordani encontramos un acontecimiento que nos estimula a una particular reflexión, la primera persona que escribió una biografía suya en 1985 no fue un católico, sino un pastor bautista, el escocés Edwin Robertson[1]. No podemos limitarnos a decir que es “una ironía de la historia” […] Giordani se ganó ese acto de amistad, ante el Cielo y ante la historia humana. Giordani presidió un congreso de ecumenistas ya en el otoño de 1967 en la sede del Movimiento de los Focolares en Rocca di Papa. En él participó el archimandrita Mons. Eleuterio Fortino, quien años después (2004), dio este testimonio: «En ese congreso Giordani, gracias a su serenidad interior, logró aplacar los tonos encendidos del debate; y aclaró los aspectos teológicos y pastorales del decreto del Vaticano II Unitatis redintegratio (1964), haciendo caer las últimas resistencias de los opositores italianos a la oración en común entre todos los cristianos en la Semana por la unidad de las Iglesias»[2]. Por su parte ya desde 1940 Giordani seguía esta Semana, que para ser precisos es un Octavario, del 18 de enero (fiesta de la cátedra de San Pedro en Roma) al 25 de enero (fiesta de la conversión de San Pablo). En 1940 Giordani escribe: “Durante los preparativos de esta Octava se esparció la noticia, al principio muy imprecisa, que en un monasterio de monjas trapenses de Roma se rezaba con especial intensidad para que cesaran las divisiones entre los cristianos. Yo supe que, en esa Trapa, una ‘humilde monja’ se había ofrecido por la unidad de la Iglesia y su inmolación había impresionado profundamente a una comunidad de hermanos separados en Inglaterra. La noticia, aunque era muy vaga, ampliaba inmensamente –al menos para mi punto de vista- el horizonte del movimiento unitario y abría nuevas perspectivas, y, como un retazo azul en medio de las hendiduras de la tempestad, mostraba la cara del cielo por encima de la humanidad pendenciera. En fin, iluminaba verdaderamente la Octava y sus objetivos. Probablemente estas monjas no sabían nada de todos los debates, comisiones y comités constituidos alrededor del tema. Estando delante del problema de los cismas, ellas lo contemplaron con sencillez, a la luz del Reglamento, que nunca se desvía, es decir comprendieron que había que buscar la unidad donde está, es decir en su matriz, en otras palabras, que había que pedirla al Padre, en quien todos los hermanos se unifican. Es decir, estas criaturas humildes, que no veremos nunca en un congreso, encontraron enseguida lo que había que hacer y nos pusieron en el camino directo a la unidad. Alguno podía tener la tentación de interrogar a Hegel, a Loisy e incluso a Marx; de hecho, en las revistas y en los congresos se citaban estos nombres, que sin embargo estos solo podían dar soluciones parciales, porque la unidad no es una obra de los hombres sino de Dios, no se obtiene con el estudio, sino con la gracia. Acepta Padre, este ofrecimiento puro, ante todo por tu Iglesia, para que te dignes purificarla, custodiarla y unificarla…”[3].
El ecumenismo, enfocado por Chiara Lubich como «ecumenismo de la vida» y vivido en el Movimiento de los Focolares mediante una experiencia propia, madura a la luz de grandes almas como la de Juan XXIII y la de Pablo VI y del espíritu del Vaticano II, y se convierte en un compromiso fundamental de Giordani en los últimos años de su vida. Se puede decir que por Él todos los cristianos son verdaderamente hermanos que se han reencontrado. Él vive y difunde el nuevo espíritu ecuménico que esencialmente lo constituye el amor y tiende a la comunión de las almas, en la certeza de que «de la unidad de los corazones surge la unidad de las mentes»[4]. Es conmovedor pensar que su último artículo sobre el ecumenismo, El viaje hacia la unidad, lo escribió en diciembre de 1979, cuatro meses antes de su partida al Cielo. Y también en este artículo cultiva tenazmente una visión profética, en donde presenta la unidad de los cristianos como base y levadura para «dar un impulso al ideal de la unidad universal entre los pueblos»[5]. _______________________ (Tomado de: Tommaso Sorgi, Il percorso ecumenico di Igino Giordani (El itinerario ecuménico de Igino Giordani), «Nuova Umanità» n.199). [1] E. Robertson, Igino Giordani, Città Nuova, Roma 1985. Ed. inglese col titolo: The Fire of love. A life of Igino Giordani ‘Foco’, New City, London 1989. [2] E. Fortino, Igino Giordani e la preghiera per l’unità dei cristiani, in «Besa-Fede», Rivista greco-albanese, Roma, febbraio 2004, pp. 7-9. [3] I. Giordani, Questa ottava, Presentazione in: M. G. Dore, Suor Maria Gabriella (1914-1939), Morcelliana, Brescia 1940, pp. 9-25. [4] I. Giordani, Sette giorni per l’unità, «Città Nuova», 1978, n. 23, p.30. [5] I. Giordani, Il viaggio verso l’unità, «Città Nuova», 1979, n. 23, p.27.
26 Ene 2018 | Sin categorizar
El primer día de la semana dedicada a la unidad de los cristianos (18-25 de enero) tuvo lugar una jornada de estudio, que los Movimientos y Comunidades eclesiales quisieron dedicar al tema “Carisma e Instituciones”. La misma se realizó en el Palacio Renacentista Romano de la Cancillería, bajo la espléndida cúpula pintada con frescos por el célebre pintor Vasari en sólo cien días. Empezó con una invocación al Espíritu Santo. Fue promovida por el Movimiento de los Focolares, Nuovi Orizzonti, Fazenda da Esperança, la Comunidad Católica Shalom, la Comunidad Emmanuel y la Comunidad Juan XXIII, junto con el Centro de formación especializada “Evangelii Gaudium” del Instituto Universitario Sophia y bajo el patrocinio de la Asociación Canonista Italiana. La jornada representó una nueva etapa de la profunda “sintonía afectiva y efectiva” entre los Movimientos y realidades eclesiales, como subrayó en su intervención de apertura María Voce, quien fue la representante de todos los promotores. «Nos hemos comprometido a afrontar, día tras día, de acuerdo a los carismas que hemos recibido, los desafíos que conlleva el camino hacia la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad, tratando de acrecentar la comunión dentro de nuestros Movimientos y entre nosotros». La jornada también ofreció la posibilidad de profundizar un tema específico, el de la relación entre los carismas, dones del Espíritu, y las formas institucionales, a la luz del Documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe “Iuvenescit Ecclesia” (mayo de 2016), que presenta los dones carismáticos y los dones jerárquicos como “coesenciales”, y afirma que «la presencia de los carismas garantiza que nunca faltará el anuncio del Evangelio – como manifestó el Card. Kevin Joseph Farrell, Presidente del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida-, la presencia de la institución es la garantía de que no faltará nunca quien los reciba con apertura de corazón». Después de su aparición en el seno de la Iglesia, «en medio de la sorpresa y del desbarajuste que su inesperado e inédito florecimiento provocó»; de su aprobación, a menudo fruto de un camino largo y difícil, ahora los Movimientos–dijo Mons. Piero Coda, Rector del IUS- «están a las puertas de una tercera fase, en donde la efervescencia carismática está trabajando para buscar los canales oportunos para una equilibraba institucionalización (…) con el objetivo de expresar de la mejor forma posible su aporte específico». Una cuestión que está todavía abierta se refiere a la naturaleza de los movimientos eclesiales, que en virtud de sus carismas fundantes no sólo tienen necesidad de una nueva forma jurídica de asociación (en el Código vigente de Derecho Canónico no existen los términos “movimientos ni comunidades eclesiales” y los mismos han sido colocados jurídicamente entre las “asociaciones de fieles”), pero tampoco existen categorías de naturaleza jurídica aptas para sostener de la mejor forma posible las riquezas y especificidades carismáticas de cada uno. De hecho, es necesario tener en cuenta de que son miembros de estas “asociaciones”, a todos los efectos, laicos, sacerdotes y religiosos, conformando la que Mons. Christoph Hegge, Obispo auxiliar de Muster, define como “unidad comunional”, refiriéndose al “testimonio comunitario” que ofrecen todos los miembros de los Movimientos, si bien con “elasticidad y flexibilidad según su pertenencia”. Un testimonio que ofrecen juntos, como pueblo de Dios, acogiendo y viviendo el anuncio de la Iglesia de nuestro tiempo. Sobre la necesidad de diferenciar los estatutos jurídicos en relación con la variedad y peculiaridad de los carismas se expresó también Mons. Luis Navarro, Rector de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, para quien «no existe una solución jurídica unitaria. Es necesario hacer para cada uno un vestido a la medida». Pero, para hacerlo, es necesario «conocer e indagar cada carisma en su vida eclesial concreta». «En la historia de la Iglesia, los Movimientos han sido siempre la respuesta concreta a una necesidad» afirmó Laurent Landete, casado y padre de seis hijos, responsable en Francia de la Comunidad Emmanuel, quien estuvo entre los participantes en la mesa redonda de la tarde, dedicada a la presentación de los Movimientos y de las realidades eclesiales que trabajan en todas las latitudes. El porvenir de sus Estatutos fue el tema de fondo de la reflexión. La frescura, actualidad y variedad de formas con las que trabajan, movidos por el Espíritu, en las calles del mundo, suscitaron maravilla y sorpresa, así como cuando se está ante los colores y perfumes de un inmenso jardín en primavera. Lee el adjunto
26 Ene 2018 | Sin categorizar
El aniversario internacional del 27 de enero, establecido mediante una resolución de la Asamblea general de la Naciones Unidas, se celebra en conmemoración de todas las víctimas de la Shoah. El 27 de enero de 1945 las Fuerzas Aliadas derribaron el portón de Auschwitz y liberaron a los prisioneros sobrevivientes al exterminio del campo nazi Más allá de ese portón, además del lema «Arbeit macht frei» (El trabajo hace libres), el mundo vio con horror lo que había sucedido y conoció el alcance de un proyecto de eliminación masiva que causó la muerte de seis millones de personas. 73 años después del fin de la Shoah, en varias partes de Europa y del mundo, se proponen cada año encuentros, ceremonias, iniciativas y momentos de relato de los hechos por parte de los sobrevivientes, en especial en las escuelas, en todos los niveles, para “no olvidar” uno de los más terribles ejemplos de odio racista y para que símiles atrocidades no se repitan en ninguna parte del planeta.
25 Ene 2018 | Sin categorizar
Un rostro redondo, con dos ojos azules y atentos. Encuentro por primera vez a Peter Grimheden en Lund, Suecia, en el histórico encuentro entre católicos y luteranos para celebrar los 500 años de la Reforma. Peter es un joven pediatra muy apasionado de su trabajo al que se dedica con gran entusiasmo. Su particularidad es la de ser sueco, luterano y focolarino. Eligió un camino de donación total a Dios. Vive en Estocolmo en una pequeña comunidad con otros 4 focolarinos católicos: un belga, un argentino, dos italianos. ¿Creciste en un ambiente y en una familia cristiana? Formo parte de la Iglesia luterana sueca y provengo de una familia muy ligada a las tradiciones. Cuando era chico tenía la costumbre de ir a visitar a los abuelos. Antes íbamos a la Misa y después cenábamos juntos. Durante la cena, después de que la abuela había lavado los platos, nos sentábamos y debíamos escuchar a mi abuelo que nos leía un sermón de Lutero. ¡Como si el de la Misa no hubiera alcanzado! Lo único que me acuerdo es que jugaba a mantener la respiración. Mi récord fue el de resistir sin respirar durante un minuto seguido. Era una educación rígida y severa. Todo era o blanco o negro y no podía nunca ir al cine ni a jugar al hockey en el hielo. ¿Cómo conociste a los Focolares? Era muy amigo de una chica que me invitó a un concierto del Gen Verde, una banda musical inspirada en la espiritualidad de los Focolares. Me gustó la música, las palabras, la atmósfera que se construyó. El hermano de una de las que cantaban había muerto en una guerra civil y ella fue capaz de perdonar. Me gustaba un cristianismo positivo, no basado en las prohibiciones y en lo que no hay que hacer. Las personas de los Focolares se convirtieron en mis amigos y los visitaba junto con mi novia. Pero después de poco tiempo me sentía limitado en la relación con mi novia y terminamos. Seguí visitando a los Focolares y me sentí muy atraído por las personas que se donaban completamente a Dios viviendo en una comunidad. Para mí fue como resbalar en una cáscara de banana más que hacer una gran elección. Fue como enamorarme. Así, a los 21 años, viajé a Italia a Loppiano, cerca de Florencia, para asistir a la escuela de formación para focolarinos. Fue una ocasión única para conocer personas de todo el mundo aunque me sentía un poco “exótico” porque casi todos eran católicos. Hoy vives en un comunidad de Estocolmo. ¿Significa una dificultad convivir con personas de otra Iglesia? Tendríamos más o menos las mismas dificultades si viviéramos con personas de la misma Iglesia. El pertenecer a una Iglesia u otra no tiene un impacto en la vida cotidiana porque compartimos los mismos ideales. Tenemos en común la vida cristiana y no advierto diferencias entre nosotros. Me sentía un poco solo cuando asistía a mi iglesia luterana, pero, ahora mis amigos, de vez en cuando me acompañan porque están interesados en conocer mejor mi Iglesia, como yo también estoy interesado en conocer la de ellos. Tratamos de vivir con la presencia de Jesús entre nosotros y todos somos sus discípulos. Fuente: Città Nuova
24 Ene 2018 | Sin categorizar
Arresto domiciliario Los primeros días de diciembre de 2016 recibí una llamada telefónica de una madre desesperada que me pedía auxilio para uno de sus hijos. La justicia había concluído su causal y había sentenciado 11 meses de arresto domiciliario. Ella no podía recibirlo porque no tenía una casa y nadie lo quería recibir. Yo era la única esperanza para ella y no podía cerrar los ojos ante esta solicitud. ¿Qué hacer? Tres días después, mientras me preparaba para hacer alguna llamada telefónica para encontrar a alguien que pudiera ayudarme , alguien golpeó en mi puerta. Era una persona que a menudo viene a visitarme. Lo recibí, le preparé un cafe y comenzamos a conversar. En un determinado momento me preguntó: «¿qué estabas haciendo?». Una voz interior me impulsó a hablarle de lo que me estaba pasando. Y él dijo: «Pero ésto, ¿puedo hacerlo yo?». Le pregunté si había entendido bien de qué se trataba el asunto. Sí, comprendió bien y sabía qué hacer y cómo hacerlo. Tiene un pequeño apartamento, pero él se mudaría a dormir a la sala para dejarle su cama al muchacho. Al día siguiente se ocupó de concluir los trámites burocráticos. Los meses pasaron volando, todo salió muy bien, tanto que el joven tuvo un descuento de su prisión domiciliaria. Durante todo el período, fuimos dos veces por semana a llevarle lo que precisaba para comer, dado que este amigo un tenía una situación económica muy aliviada. Alcanzó con que yo diga mi „Sí” para permitirle a Dios que haga milagros. (N.C. – Italia) Podía mirarlo a los ojos Un día, mientras iba a la escuela, fui agredido por una banda de muchachos en un túnel. Me agarraron a patadas y a los piñazos y me tiraron al piso. Querían mi celular. Cuando finalmente se fueron, no lograba levantarme del dolor que sentía en el cuerpo y en el alma. Me preguntaba «¿por qué me pasó justo a mi?». Sentía mucho rencor. En la escuela conté a algunos compañeros el incidente que me había ocurrido, pero nadie comprendió mi dolor y ésto me hirió más aún. Durante algunas noches no podía dormir, lloraba de rabia, mientras que, como en una película volvía a ver la escena del túnel. Solamente después de un poco de tiempo logré hablar con algunos amigos, que como yo, viven el Evangelio. Confiarme a ellos me ayudó a hacer lo que antes consideraba imposible: perdonar a los agresores. Cuando fui al tribunal para reconocerlos y para el proceso, sentía en mi corazón que los había perdonado, y, sin didicultad, podía mirarlos derecho a los ojos. (Dal blog di T. Minuta) La apariencia engaña Tenía que ir al shopping que queda en el centro. No tenía mucho tiempo. Imprevistamente sentí que alguien me pedía una moneda. En general nunca doy plata, no es posible ayudar a todos, y además ¿si con esa plata compran droga?. Ese muchacho tenía la cabeza rapada y la mirada oscura. Tuve la impresión de que era parecido a uno de esos muchachos que años antes me habían agredido. Me apuré. Cuando estaba solo, me pregunté: “¿Cómo hago para cultivar mi unión con Dios, y descuidar a este joven que me pidió ayuda?”. Volví atrás a buscarlo. “¿qué precisás?. Sorprendido, me respondió que tenía sed. Lo invité a sentarse en un bar. El respondía a mis preguntas con un seco “sí” o “no”. Entonces empecé a contarle mis experiencias y el esfuerzo que estaba haciendo adaptándome en un país nuevo. Parecía que no estuviera interesado y estaba un poco desanimado. Cuando me levanté para concluir me dijo: “¿por qué no sigues?”, Nunca nadie me contó de su vida. Es una experiencia nueva para mi y tengo que acostumbrarme a eso. Cuéntame de tu país. ¿Por qué viniste aquí?”. Pedí otra Coca y nos quedamos juntos otras dos horas. Al final nos abrazamos. Volviendo a casa le confié a Jesús este muchacho, de quien ni siquiera sabía su nombre. (U.K. – Argentina)
23 Ene 2018 | Sin categorizar
Un espectacular río de bicicletas atraviesa las calles de la ciudad, despertando la curiosidad de los peatones. Estamos en Foggia, ciudad comercial del Sur de Italia. Muchos ciudadanos, aprovechando la jornada de sol, andan por la calle, en el tradicional paseo dominical, y las señoras, ocupadas con el almuerzo del feriado, se asoman por los balcones. Bicicletas familiares, acondicionadas con sillas para los más pequeños, tándem que llevan a bordo no videntes como segundos pedaleadores, dos ruedas dotadas de micrófonos, amplificadores y carteles, bicis de todas formas y dimensiones, una larga y colorida manta con cascos y casquitos y una alegre campanillazo. Se trata de la bicicleteada ecuménica organizada por el Consejo Ecuménico de Foggia junto a los franciscanos de la parroquia de Jesús y María, al Consejo de Agrupaciones Laicas, del que forma parte el Movimiento de los Focolares, a la Asociación Fanny Bike y a la Asociación de Cicloamigos, con motivo del aniversario del “Espíritu de Asís” y de la Jornada para la Defensa de la Creación.
La iniciativa –que se remonta a algunos meses atrás- ofrece a la ciudad pugliesa la posibilidad de reflexionar juntos, personas de buena voluntad y creyentes de distintas confesiones religiosas, sobre la importancia de custodiar lo Creado, como don de Dios, confiado al ser humano para el bien de todos, y para sensibilizar a la ciudadanía para que asuman un estilo de vida más ecológico, a partir de su cotidianidad, y comprometer a la administración comunal a asumir decisiones políticas que permitan sanear la ciudad haciéndola más bella, más vivible, menos contaminada. Simbólicamente el recorrido de la bicicleteada empezó en la plaza donde tiene la sede la Curia Arzobispal, con la entrega al Alcalde de un convenio entre los ciudadanos y la administración, que contenía el compromiso recíproco, según las propias competencias, de realizar los motivos inspiradores de la manifestación, prosiguió el recorrido visitando los lugares de culto de todas las confesiones cristinas presentes en el territorio de la ciudad que adhirieron a la iniciativa: la Iglesia de Santo Domingo de la comunidad ortodoxa griega, la Iglesia de Jesús y María de la comunidad ortodoxa rumana, la Iglesia Evangélica ADI, la Iglesia Valdense, hasta el Parque de San Felice, pulmón verde y lugar de encuentro de la ciudadanía para un breve momento de oración ecuménica.
22 Ene 2018 | Senza categoria
«El gran atractivo del tiempo presente” (3.3.2018, Castelgandolfo – Roma): http://chiaralubich.10anni.focolare.org
La humanidad está viviendo una tercera guerra mundial a pedazos; la pobreza y el hambre están lejos de ser superadas; las relaciones personales y sociales se están deshilachando progresivamente debido a la falta de esperanza en el cambio. Y mucho más todavía. Ante estos dramas, ¿cuál es el aporte del “carisma de la unidad”, en colaboración con todas las personas de buena voluntad que trabajan por el bien de nuestro planeta? La respuesta llega de los numerosos hechos de vida y de las iniciativas de personas que, en todo el mundo, han abrazado los ideales de Chiara Lubich y se han comprometido sobre todo a transformarse a sí mismas, generando en todas partes numerosas obras sociales que dicen que un cambio de ruta en la humanidad todavía es posible. Son muchas las historias e innumerables las implicaciones en todos los países del mundo. Algunos ejemplos. En Sicilia (sur de Italia), uno de los epicentros italianos del fenómeno migratorio, Salvatore Brullo, con el proyecto “Hacer un sistema más allá de la acogida”, ha podido acoger a más de 40 menores extranjeros no acompañados que, gracias a la colaboración de muchas familias y empresas de distintas ciudades, se han podido formar en varias profesiones abriéndose a un futuro mejor que su pasado. E
n otra parte del mundo, en Bolívar, a 3.500 metros de altura en los Andes peruanos, 250 niños hoy reciben educación en la nueva estructura escolar surgida gracias al proyecto “Una escuela en los Andes” de Acción Mundo Unido (AMU). Otros 1129 niños en todo el mundo han encontrado una familia gracias al proyecto de las adopciones internacionales de Acción para Familias Nuevas (AFN), la organización sin fines de lucro que promueve proyectos de apoyo y formación para la familia. Son sólo algunas de las iniciativas, pequeñas y grandes, que en este décimo aniversario sustanciarán, en todas partes del mundo, encuentros, celebraciones, conferencias. En Castel Gandolfo (Roma), la celebración se realizará el 3 de marzo. «En este evento se presentarán obras e historias que se han convertido en motores de transformación social y presentan otro rostro del Carisma de Chiara, con el título “El gran atractivo del tiempo presente”», explica Tim King, uno de los dos consejeros del Centro Internacional de los Focolares para el aspecto de la evangelización. «Estará enfocado – continua – en el rostro social del carisma de Chiara Lubich, presentado mediante la atención a las heridas de la humanidad, la pasión y la creatividad de empresarios, jóvenes, familias y gente común que han dado vida a una red mundial de pequeños proyectos o acciones de mayor escala inspiradas en las palabras de Chiara». La misma fundadora de los Focolares explicaba así el sentido de su forma de actuar en los inicios del Movimiento, de ese compromiso que entonces, en tiempos de guerra, de personal se volvió comunitario: «Todo empezó con un programa bien preciso: ayudar a resolver el problema social de Trento, nuestra ciudad». El evento del 3 de marzo será transmitido en directo vía streaming (de las 16.00 a las 19.00, hora de Roma) en italiano, inglés, español, francés y portugués.
22 Ene 2018 | Sin categorizar

20 Ene 2018 | Sin categorizar
Con gratitud por “su ejemplo de fidelidad heroica a su designio” María Voce, presidente de los Focolares, comunicó a todos los miembros del Movimiento en el mundo, la muerte de Gisella Calliari que esta tarde se apagó serenamente, después de una larga vida con la consigna de la unidad. “Aún en el dolor de esta gran pérdida”, dice la presidente, “permanecemos con ella, un corazón solo y un alma sola”. Gisella Calliari nació en Lavis (Trento, Italia) el 18 de abril de 1920. Conocida simplemente como Gis, fue una de las primeras jóvenes, que, junto con su hermana Ginetta, siguió a Chiara Lubich en aquella “aventura de la unidad” que marcó los comienzos del Movimiento de los Focolares y sus desarrollos en el mundo. Era la tercera de tres hermanas, se encontró con Chiara en 1944, en el pequeño apartamento que alojaba al primer focolar, en Piazza Cappuccini, en Trento. El día después había ya madurado la elección de seguirla por el mismo camino. La inicial hostilidad de la familia fue menor cuando la mamá conoció a Igino Giordani (Foco), de quien Gisella era secretaria en Roma. En su larga vida Gis vivió con Chiara durante más de 40 años. Después de haber sido la responsable de algunos focolares de Italia (en la ciudad de Trento, Roma, Milán, Florencia) se le confió la sección de las focolarinas. A continuación, trabajó al lado de la fundadora, junto con Oreste Basso, siguiendo los desarrollos de toda la Obra de María. Por esta tarea confiada, visitó varias veces las distintas comunidades del mundo. La suya fue una vida profundamente ligada al carisma de la unidad, al cual se mantuvo fiel hasta el final, con los efectos de una gran fecundidad espiritual en ella y alrededor de ella. Próximamente en focolare.org se publicará un perfil más amplio de ella.
20 Ene 2018 | Sin categorizar
Existe un solo camino, y hasta el momento, yo no logro ver ningún otro, para poder vivir aquí y ahora el máximo de la unidad y de la comunión entre nosotros: este único camino coincide […] en que tú y yo, ustedes y yo y todos nosotros, con pasión, día tras día, en cada situación de nuestra vida y en cada situación que se interponga entre nosotros, nos afirmemos de forma sólida solo en Su Palabra (pág. 266) La Palabra de Dios supera las barreras que existen entre nosotros y crea la comunión. […]. Esto no puede quitárnoslo nadie, no nos lo puede prohibir nadie. Aquí no se puede volver atrás: éste es el punto esencial en donde se abre el camino para ir adelante […]. Si vivimos la Palabra en una realidad de reciprocidad y en forma radical, de tal modo que lo que tú vives y lo que yo vivo sean una única Palabra, somos todos juntos Su Palabra, entonces crece entre nosotros la unidad […]. Nos podemos preguntar: pero, ¿cómo hacemos para vivir en el único Espíritu que es la realidad más profunda e íntima de Dios, y cuál es la realidad más profunda e íntima de mí mismo? En el hecho de que en ti busco con tenacidad los dones del Espíritu, en ti que eres cristiano y creyente como yo. Te pregunto cosas durante largo tiempo, hasta que en ti haya descubierto el Espíritu. No me conformo con un compromiso diciendo: “En el fondo no estás mal, y no estoy mal tampoco yo: yo puedo encontrar un punto de encuentro ¡en el medio!”. No digo ni siquiera: “Tomo algo de lo tuyo y algo de lo mío para combinar una fórmula dentro de la cual ambos podamos ponernos de acuerdo sin modificar los fundamentos”.
Yo en cambio, me pregunto: “¿Dónde está el Espíritu en ti?”. Ante la insistencia de esta pregunta no te obligo y no te limito, sino que te hago libre, para que tú puedas donarme los dones del Espíritu en ti. Estoy dispuesto a dejarme interrogar por ti hasta el último punto y hasta el extremo, de manera que, confiando en el Espíritu, también yo pueda ofrecer y donarte mis dones como dones de Dios. Donarse recíprocamente los dones, descubrir en la reciprocidad los dones del Espíritu en el otro: éste es el camino para el único Espíritu. (págs. 265-266). (15.6.79, diálogo con el Teólogo Evangélico Lukas Vischer) El que vive desde hace mucho tiempo la espiritualidad de la unidad no puede detenerse y decir: ¿Qué me cae bien de lo que está diciendo el otro? ¿Qué no me cae bien? ¿En qué tema coincide con mi opinión? ¿En qué no es compatible? Yo, en cambio, tengo que hacerme uno con el otro, trato de pensar a partir del otro, no de forma de renegar lo que afirmo con seguridad en base a Cristo, sino en el sentido de que delante del otro me pregunto: ¿Qué luz quiere darme? Me miro por lo tanto a mí mismo partiendo del otro. Me hago uno con el otro y trato de releer mi verdad a través de la luz del otro. (pág. 268) (Extraído de Preguntas y respuestas en la Escuela ecuménica de Ottmaring) Winfried Hagemann: KLAUS HEMMERLE, enamorado de la Palabra de Dios- Città Nuova 2013.
19 Ene 2018 | Sin categorizar

¿Sobre cuáles vías y con qué perspectivas se mueve el compromiso ecuménico de los Focolares? En su intervención en un reciente Congreso de obispos en Katowice, Jesús Morán Cepedano (español, nacido cerca de Ávila, en España, en 1957), desde el 2014 co-presidente del Movimiento de los Focolares, trazó las premisas y características de una espiritualidad que la II Asamblea Ecuménica Europea, en 1997, definió como “ecuménica”. «Con la palabra “espiritualidad” quiero decir una forma de traducir en vida la fe cristiana». Una referencia personal: «Conocí a Chiara Lubich y al Movimiento de los Focolares en 1974. Como español, crecí en un ambiente católico, meditaba el Evangelio en la Iglesia, pero estos nuevos amigos me propusieron ponerlo en práctica. Quería cambiar la sociedad, pero la primera sorpresa fue que el Evangelio me cambiaba a mí». Eran los años de los contactos de Chiara Lubich con personalidades de varias Iglesias, entre ellas, el Patriarca ecuménico de Constantinopla Athenágoras I y el arzobispo Robert Runcie, entonces primado de la Iglesia de Inglaterra. «Este carisma suscitaba gran interés también, y a todavía más, en quien no era católico».
Recordando las palabras de la fundadora de los Focolares, dirigidas a una platea de 7 mil sacerdotes y religiosos, reunidos en 1982 en el Aula Pablo VI en el Vaticano «la Obra de María no pertenece sólo al mundo católico. Somos una sola realidad entre todos nosotros, si bien con los límites que comportan las divisiones que todavía existen», Morán explica: «El carisma donado por Dios a Chiara entierra sus raíces en una dimensión eclesial que puede ser compartida por todas las confesiones, porque se nutre en el corazón del Evangelio. Y ésta está vinculada con la naturaleza de la espiritualidad que nace de este carisma: una espiritualidad de comunión, a imagen de la Trinidad». Una espiritualidad que hace que, en las relaciones ecuménicas, se le dé la prioridad al “diálogo de la vida”, al “ecumenismo del amor”, “de la verdad”, “del corazón”; todas formas que subrayan la reciprocidad del amor, el cual no sustituye al diálogo teológico pero que hace posible el «acercamiento, en un profundo ‘intercambio de dones’ que enriquece a unos y a otros”. La unidad y la reconciliación empiezan en el corazón, a partir del encuentro entre las personas, de la apertura acogedora, subraya Morán. Pero «la unidad que vivimos y que buscamos –argumenta- no es uniformidad, es el Espíritu Santo mismo quien suscita la diversidad». No es un enfoque teórico, por lo tanto, sino una experiencia viva de amor evangélico, un “taller ecuménico” que, en la experiencia de los Focolares, reúne a cristianos pertenecientes a más de 300 Iglesias y que se ha expandido, al menos como autoconciencia, dentro de innumerables contextos eclesiales. «El diálogo de la vida es fructífero –agrega- también en y entre las parroquias de varias Iglesias: mediante alianzas que ayudan a conocerse recíprocamente y a encontrar nuevas formas de colaboración para proyectos sociales y culturales. También los jóvenes pertenecientes a distintas Iglesias están comprometidos en primera línea en sostener acciones de primera necesidad y ayudas a los más necesitados». ¿Cuáles son las repercusiones a nivel teológico? «Algunas personas expertas han sido llamadas para participar de procesos de diálogo oficiales. También a nivel regional y sobre todo diocesano, y muchos están comprometidos en primera persona». Un ejemplo, entre otros, son los simposios teológicos instaurados entre los profesores de la Facultad rumano-ortodoxa de Cluj-Napónica (Romania) y los del Instituto Universitario Sophia de Loppiano (Italia), donde ha sido instaurada, el 14 de diciembre pasado, una cátedra ecuménica dedicada al Patriarca Athenágoras y a Chiara Lubich. «Silenciosa, pero tenazmente, Dio está trazando un camino irreversible para alcanzar su designio sobre la humanidad, la fraternidad universal». La reflexión de Morán concluyó con las palabras de la “Declaración de Ottmaring” con las que el Movimiento de los Focolares inauguró las celebraciones por el quinto centenario de la Reforma: «Con todas nuestras fuerzas queremos sostener a las Iglesias en su compromiso de llegar a la plena y visible comunión. Haremos todo lo posible para que nuestras actividades e iniciativas se caractericen por esta actitud de apertura y fraternidad entre los cristianos». Lee el texto integral
18 Ene 2018 | Focolare Worldwide
El abuelo de Mirvet Kelly era Diácono: «Recuerdo la alegría de ir con él, cuando era chica, cada domingo a la Divina Liturgia sirio-ortodoxa. Orgullosa, lo miraba vestido de blanco recitar desde el altar sus oraciones». En Ad Homs, en Siria, donde Mirvet creció, están presentes varias Iglesias: la armenio-apostólica, la greco-ortodoxa y católica de varios ritos, la maronita, la melquita y la sirio-católica. Antes de la guerra, estando unidos a la propia iglesia, los fieles asistían también a otra iglesia sin problemas. No obstante esto, por conversaciones aquí y allá, ella percibía también las dificultades de esta pluralidad, por ejemplo que un joven no había podido casarse con su novia porque era católica, o viceversa. «Creciendo- continúa- muchas cosas cambiaron: el abuelo falleció y la Divina Liturgia me parecía larga y anticuada. En la escuela era la única cristiana en medio de muchos musulmanes. En Navidad y Pascua era la única que me ausentaba de la escuela y cuando volvía mis compañeros me hacían muchas preguntas a las que no sabía responder: “¿Por qué existen tantas Iglesias? ¿Por qué el Jesús de ustedes es crucificado y resucita en fechas distintas, según las Iglesias?”. Con otras amigas decidimos no volver a pertenecer a una u otra iglesia sino ser cristianas y basta. Y como muchas de ellas, también yo dejé de asistir a mi Iglesia». D
espués de algunos años, Mirvet encontró un grupo que trataba de vivir el Evangelio a la luz de la espiritualidad de los Focolares. «Con ellas descubrí que Dios es Padre de todos y que todos somos amados por Él como hijos. Mi vida comenzó a cambiar. Cada vez que trataba de amar, yendo por ejemplo a visitar a los ancianos y a los pobres, la alegría y la paz me llenaban el corazón. Un día, en un escrito de Chiara Lubich encontré la frase: “Debemos amar a la Iglesia de los otros como a la propia”. Yo no sólo no amaba a la Iglesia de los demás, sino que no amaba ni siquiera a la mía, que había criticado y abandonado. Hoy estoy agradecida a los Focolares que me acompañaron a integrarme nuevamente en ella. Comencé en el servicio, ayudando en el catecismo, en el coro y en otras instancias.Fue éste un primer paso para abrirme, en el tiempo, a conocer y amar también a las otras Iglesias». En ese momento, la historia de Mirvet, ya tan fecunda en el plano personal y ecuménico, tiene un nuevo salto de calidad. Advierte que Dios la llama a la extraordinaria aventura de donarse totalmente a Él. «En los distintos focolares donde viví – explica– me encontré siendo la única ortodoxa junto a católicas que eran de edades, países, idiomas, culturas, iglesias y pensamientos distintos. Tratar de vivir la unidad con todas estas diferencias es siempre un desafío, porque cada una de nosotras tiene sus propios gustos e ideas también en las pequeñas cosas. Pero cuando se trata de que la realidad del otro sea la propia, experimentamos que las diferencias se convierten en una riqueza. A menudo rezamos una por la Iglesia de la otra, en un crecimiento que es el mismo en la fe y en la relación con Dios. Y c
asi sin darnos cuenta llevamos el fruto de nuestra comunión a nuestras respectivas Iglesias, al trabajo, a la vida cotidiana. Parece una gota en el mar, pero también los pasos más pequeños, unidos a los de muchos otros en el mundo, pueden hacer la diferencia. En los países de Medio Oriente donde viví, por ejemplo, vi sacerdotes que ayudaban a las personas sin preguntarse a qué Iglesia pertenecían, o hacían proyectos entre Iglesias distintas a favor de muchos que se encontraban en necesidades, indiferentemente si eran cristianos o musulmanes. El año pasado, católicos y ortodoxos festejaron la Pascua el mismo día. Dos amigos sirios, que ahora viven en Viena, me contaban recientemente que ellos y muchos otros fueron ayudados por un párroco y por focolarinas católicas a encontrar la casa, las medicinas, el trabajo, y formaron un grupo en el que comparten y se ayudan en la común experiencia cristiana. Algunas sirias, que están ahora en USA me decían que son más de cincuenta los emigrantes sirio ortodoxos que se reúnen con periodicidad, una vez en la casa de los ortodoxos y otra en la de los católicos, experimentando que Dios está siempre con nosotros y que debemos rezar, vivir y amar a fin de que el testamento de Jesús: “Que todos sean uno”, se realice lo más pronto posible».
17 Ene 2018 | Sin categorizar
Desde hace 110 años, del 18 al 25 de enero se celebra la Semana de oración por la unidad de los cristianos, una iniciativa ecuménica instituida en 1908 por el Rev. Paul Wattson en Graymoor (Nueva York), entre la fiesta de San Pedro y la de la conversión de San Pablo. En el hemisferio sur, en cambio, se celebra en los días de Pentecostés. La iniciativa tuvo una primicia aproximadamente en 1740, en Escocia: un predicador evangélico-pentecostal invitó a un día de oración por la unidad. La misma invitación fue dirigida desde la primera asamblea de obispos anglicanos en Lambeth (1867) y por el Patriarca ecuménico de Constantinopla, Joaquín III (1902). En 1894 también el Papa León XIII promovió un “Octavario de oración por la unidad”. La Iglesia Católica, con el Concilio Vaticano II, subrayó que la oración es el alma del Movimiento ecuménico. En 1966 el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de las Iglesias establecieron que prepararían conjuntamente los textos oficiales para la Semana de oración, un trabajo que, desde hace treinta años, se confía todas las veces a un grupo ecuménico local distinto. Para el 2018 fueron elegidas las Iglesias del Caribe, y un grupo ecuménico compuesto por católicos, bautistas, anglicanos, metodistas, presbiterianos y de Iglesias unidas, para editar el subsidio. El Movimiento de los Focolares está comprometido en promover la Semana, según la oración de Jesús “Que todos sean una sola cosa” (Jn. 17, 21).
17 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Desde hace dos días el Francisco está en «su» tierra, en donde desde el 15 de enero, luego del aterrizaje en el Aeropuerto de santiago, ha comenzado el viaje que tocará en una semana dos Países sudamericanos. «Deseo encontrarlos, mirarlos a los ojos, ver sus rostros» había dicho el Papa Francisco antes de partir. Casi 15.000 voluntarios están trabajando, ofreciendo sus talentos, tiempo y compromiso para prestar un servicio fundamental en los distintos eventos que se sucederán durante la primera etapa en tierra chilena. «Esta experiencia rompe los límites de una tarea confiada: es la expresión sincera de un compromiso que marcará a los voluntarios para siempre», han dicho algunos de ellos. «A contramano de la apatía que promulgan algunos medios, los jóvenes de Chile dan su nota de entusiasmo y emoción por la venida del Papa que no olvidarán en su vida», bien expresada por la canción compuesta para la ocasión por Claudio González Carrasco, de la comuninidad de los Focolares de Temuco (sur de Chile). Acogido por la Presidente saliente, Michelle Bachelet, el Papa se ha luego dirigido a la Nunciatura apostólica, en donde alojará durante esta etapa. Entre los numerosos momentos fundamentales del viaje en Chile, se cuenta el encuentro con las poblaciones mapuches chilenas, en lucha por la salvaguardia de la propia identidad, y la Misa del 17 de enero para los pueblos aborígenes de la región. (más…)
16 Ene 2018 | Focolare Worldwide
El 20 de enero de 2018, en el año en que Palermo fue elegida como capital italiana de la cultura, se festejará el 20º aniversario de la entrega de la ciudadanía honoraria a Chiara Lubich. Una ocasión para echar un vistazo a los procesos para difundir la fraternidad, la acogida y la paz, que se pusieron en marcha a partir de este evento. “Palermo desea ser un lugar donde sea posible dialogar, donde el carisma de la unidad pueda ser el fundamento de la vida. Por esto Chiara Lubich es nuestra conciudadana”, afirmó en aquel momento el Intendente Leoluca Orlando. Será el mismo Intendente, veinte años después, quien recuerde aquel evento y su significado actual, en la histórica sala del Concejo del Palazzo delle Aquile. Se contará también, con la presencia de autoridades civiles y religiosas. Se continuará con una velada en los Centro Cultural de Zisa, con una representación teatral inspirada en el romance “Vento di scirocco… a Palermo”, de Roberto Mazzarella, periodista y escritor de Palermo quien falleció de forma prematura, que trata sobre el amor a la propia ciudad y al compromiso político orientado a la fraternidad.
16 Ene 2018 | Sin categorizar
«Distintas circunstancias nos indicaban que ya no podíamos quedarnos más en nuestro país, Venezuela. Armando fue despedido de su trabajo y una carta que llegó de Perú nos abría una esperanza. Parecía que Dios nos llamara allí». Con estas palabras comienza el relato de Ofelia y Armando, obligados a dejar en su patria a los hijos mayores de edad, Daniel y Felix, para encontrar una casa, trabajo y un futuro para todos en otro país. «Sin un peso en el bolsillo comenzamos a prepararnos. Nos llegó también una cantidad para enfrentar los gastos del viaje. Dejar el propio país es algo traumático. Nuestra hija había salido para Perú en octubre, y en la frontera le quitaron la computadora y la plata. Con estas premisas nos fuimos hacia la frontera». Armando y Ofelia dejaron todo, pero llevan con ellos una foto de Domenico Mangano: persona de gran fe, comprometido con la comunidad de los Focolares, del centro de Italia y político luchador, que murió en 2001 y de quien, recientemente se abrió la causa de beatificación. «Le pedimos a él que se ocupara de nuestro viaje». «Atravesaron la frontera, increíblemente, no hubo ninguna dificultad. Pasamos casi como si fuéramos invisibles, y una mujer joven, como un ángel, nos indicó lo que teníamos que hacer. Después de un único control de nuestro equipaje, pasamos, sin tener que hacer la cola de personas que se había acumulado los días anteriores. Casi no podíamos creerlo. Pensamos que era por la ayuda de Domenico, y nos confiamos nuevamente a él. Por un contratiempo llegamos a Quito y pasamos la noche en el Focolar femenino. Algunas personas de la comunidad del lugar nos llevaron a cenar y al día siguiente a pasear. Después de siete días de viaje logramos finalmente llegar a Lima». En Lima, Ofelia y Armando fueron alojados en la casa de Elba y Mario, recibieron ropa, una bolsa de comida y plata. «Visitamos ambos Focolares, fuimos al Centro Fiore para ayudar a preparar el almuerzo de Navidad que los miembros de la comunidad de Lima ofrecen a las chicas que fueron salvadas de la esclavitud blanca, que están viviendo en la casa de unas religiosas. Estaban felices. Encontramos también a Silvano y a Nilde que antes que nosotros habían dejado Venezuela. Fuimos recibidos por todos con mucho amor, nos sentimos como en una verdadera familia». «El día de Navidad una familia nos invitó a su casa, y después del almuerzo dimos un paseo. Ahora le pedimos a Dios que nos ayude a encontrar una casa y un trabajo. Vivimos muchas cosas y sabemos que Domenico y Chiara Lubich siguen ayudándonos desde allá arriba. Una noche, mientras dormíamos – continúa Ofelia- una joven con los pies descalzos y con una niña pequeña en sus brazos tocó a nuestra puerta. No era nuestra casa, pero decidimos igualmente abrirle, porque era el mismo Jesús en ella que nos interpelaba. Era la vecina del piso de arriba. Su marido estaba ebrio y la maltrataba. Nos dijo que antes de ese momento nunca se había animado a tocar en otra puerta del edificio, pero que se había fijado en nosotros, algún día antes, mientras bajábamos la escalera, y en su corazón había pensado que podría confiar. Ahora estaba allí, delante de nosotros. Armando fue a hablar con el marido, mientras que yo trataba de consolar a la joven mujer. Después de un tiempo ella pudo volver a su apartamento y ahora Armando y ese hombre están en constante contacto. Estamos felices de haber amado a Jesús en esa familia. En cuanto a nosotros, Dios nos guiará para comprender qué quiere. Pero tenemos una renovada esperanza: Estamos seguros de que el corte con nuestra familia, con nuestro país y los amigos dará sus frutos». Gustavo Clariá
15 Ene 2018 | Sin categorizar
Nací y crecí en Macao, una ex colonia portuguesa que ahora forma parte de China continental. Allí conocí el Ideal de la unidad en una Mariápolis. Macao es una pequeña ciudad que se puede visitar en pocas horas, por lo tanto, la invitación a un Genfest que tendría lugar en Roma, junto con miles de jóvenes de todo el mundo, me atraía mucho, aunque no tenía la mínima idea de qué era. Recién había empezado a vivir este Ideal junto con otros jóvenes y algunas focolarinas venían a menudo a visitarnos y nos traían noticias y la vida concreta del Evangelio vivida en el Movimiento en todo el mundo. Ese mundo que había conocido sólo a través de las lecciones de Geografía, ahora, con el Ideal de la unidad, se había vuelto pequeño y cercano. En cuanto llegamos a Roma, algunos días antes, nos reunimos en una casa con muchos jóvenes provenientes de Filipinas, Hong Kong, Australia, América Latina… ¿Cómo convivir con todos ellos? Nosotras asiáticas éramos un poco tímidas y, sin conocer el idioma no sabíamos cómo comunicarnos. Pero en cambio no había necesidad de hablar para entendernos, nos congregaba la misma alegría y enseguida entre nosotros nació un fuerte vínculo. Después de un par de días nos sentíamos una única familia. Después supimos que el título del Genfest era: “Por un Mundo Unido”. El Genfest se realizó en un estadio abierto, por lo tanto rezábamos mucho para que no lloviera. Se esperaban cientos de autobuses de toda Europa.

Chiara Lubich
Supimos que Chiara Lubich (a quien todavía no conocía personalmente) deseaba que el Genfest fuera “un momento de Dios”. Más que a la fiesta, Chiara nos llevaba a lo esencial. Aunque entonces no entendía mucho el italiano tenía la tarea de traducir para los gen chinos, filipinos y brasileños. No fue nada fácil, todo lo contario. Cuando empezó el Genfest, entre la emoción y la dificultad de escuchar, no lograba traducir. Cuando Chiara subió al palco, los 40.000 jóvenes éramos “un solo corazón y una sola alma”. Estábamos fascinados por su presencia y allí entendí quién era Chiara. Aún en medio del inmenso estadio, cada uno la sentía cercana. No entendí todo lo que dijo, pero sentía que ya habíamos emprendido el camino hacia el mundo unido. Pero un ideal tan grande exigía el compromiso de cada uno. En un momento dado llegó la lluvia… Era impresionante ver como quien tenía paraguas lo usaba para tapar a quien tenía delante. Y a pesar de que no logramos, por motivos técnicos, entender el mensaje de Chiara, todos estábamos felices. Su presencia en medio nuestro, por el amor recíproco, nos arrastraba y nos llenaba de alegría. ¡Ese “momento de Dios” se estaba realizando!”. Al terminar el Genfest todos los 40.000 partimos con la convicción que recorriendo el camino que Chiara Lubich nos había indicado habríamos podido dar nuestro aporte a la construcción de un mundo más unido. Y empezamos enseguida: amando a cada persona que encontrábamos y viviendo el amor recíproco entre nosotros 24 horas sobre 24. Del de Sousa
13 Ene 2018 | Sin categorizar

Foto: Pixabay
Mantener encendido el amor, aquel amor que el Espíritu Santo infundió en nuestros corazones […] tiene que expresarse en hechos concretos. En los próximos quince días examinémonos precisamente sobre este aspecto del amor, y sobre el modo de concretarlo, y trabajemos para hacerlo auténtico. ¿Cómo? […] Nosotros sabemos que, viviendo en este mundo, es fácil llenarse de polvo, acumular en casa, poco a poco, cosas más o menos útiles, o superfluas. Se trata, quizás, de un lápiz de más, de un libro, de alguna prenda de vestir, de un instrumento, de un cuadro, de alguna alfombra; de ropa de la casa, de muebles; de cosas voluminosas, o pequeñas, de alguna cantidad de dinero. ¿Por qué no recoger todos estos objetos y ponerlos a disposición de quien, en nuestra comunidad, no tiene, o de los pobres, o del “Jesús Abandonado cotidiano”, como nosotros llamamos las calamidades que dejan a mucha gente en el dolor, en la angustia, en el frío y en tantos y tantos peligros? Cada mañana, nada más levantarnos, nos lavamos la cara. ¿No sería tal vez necesario que, a principios de cada año, comprobásemos lo superfluo que tenemos y lo diéramos a los demás por deber de caridad? En los focolares se hace de vez en cuando lo que llamamos “la montañita”: es decir, se amontona todo lo que tenemos de más y se distribuye. ¿No podemos hacer esto todos nosotros? […] Recogiendo todo lo que es superfluo y donándolo, nuestra caridad hacia el prójimo será verdadera y, de este modo, mantendremos la presencia viva del Resucitado en nosotros. Sé por experiencia que para hacer esto hace falta un poco de tiempo. Es necesario considerar bien cada cosa. Naturalmente, dispongamos sólo de lo que podamos decir que es nuestro, y determinemos lo que es superfluo y lo que no lo es. Seamos generosos, y pensemos que es mejor quedarse sin algo que es útil que tener cosas innecesarias. […] Huyamos también nosotros de esos apegos, del poco o mucho consumismo que tal vez, involuntariamente, ha penetrado en nuestra vida. Nos sentiremos más libres y más ligeros, más aptos para trabajar para […] hacer que el presente año sea fructuosísimo. De “Buscando las cosas de arriba” – Ciudad Nueva 1993 – pp. 124-126
12 Ene 2018 | Sin categorizar

© Osservatore Romano
“Las mujeres, ¿el futuro de la Iglesia?” es el título del artículo de la entrevista de Alberto Chiara, de dos páginas, ilustrado por amplias fotos, en el número especial de fin de año de la Revista editada por la San Pablo. Pero en el curso de la entrevista, el tema se extiende, pasando del rol de la mujer en la Iglesia a los desafíos que se le abren desde el pontificado de Francisco, para ir al encuentro de los pobres y de los marginados, hasta el compromiso de diálogo con las nuevas generaciones. El mes de octubre estará dedicado a los jóvenes, en un Sinodo de Obispos, precedido por una serie de eventos presinodales de gran relieve. Las mujeres, ¿salvarán la Iglesia?. «Ya la salvó Jesús», responde sintéticamente María Voce. «Cuenta lo que hacen, juntos, los hombres y las mujeres de las diversas comunidades». El periodista recuerda los recientes nombramientos del Papa Francisco, en dos Discaterios clave – el de los laicos y el de la familia y la vida- de dos mujeres, ambas casadas y con hijos, Linda Ghisoni y Gabriella Gambino. La primera nombrada es docente universitaria y Juez instructora del Tribunal para las causas de anulación de matrimonios en Lazio y la segunda es Profesora de Bioética y Filosofía del Derecho en la Universidad romana de Tor Vergata y de Ciencias del Matrimonio y de la Familia en el Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II. «Me parece que en el Papa Francisco existe la intención de afirmar una relación auténtica, ¿verdad?, de complementariedad entre la mujer y el hombre», replica María Voce. «Naturalmente esta relación existió siempre. Al comienzo “Dios creó al ser humano como hombre y mujer”. Creó dos seres diferentes, los cuales, juntos, componen la humanidad» Después de tanto machismo, ¿es el momento de revancha para las mujeres?. «El Papa Francisco quiere que la mujer tenga, igual que el hombre, la posibilidad de dar su opinión dentro de la Iglesia, asumiendo también los roles de responsabilidad cada vez mayor, pero sin aplastar al hombre, en toda caso, mostrando sus propias condiciones, su particular capacidad generadora y de maternidad. Ninguna revancha, por lo tanto, aunque es cierto que hasta este momento las mujeres no tuvieron su espacio propio. En la Iglesia y tampoco en la sociedad» Sobre el estado de salud de la Iglesia en esta época, María Voce comenta: «Estoy muy feliz de vivir en esta época, con esta Iglesia». «No podríamos vivir un momento mejor que éste». Y agrega: el rasgo característico que más me convence es «la serenidad profunda que existe en la relación entre el Pontífice y el pueblo de Dios. Francisco es un Papa siempre generoso en el recibimiento, dispuesto a abrir puertas, atento a comprender las dificultades de la humanidad». No esconde las dificultades del momento, también dentro de la Iglesia, pero «cada época tiene sus dificultades. Nuestros días no escapan de esta regla. Muchas veces pienso en cuánto debe sufrir el Papa Bergoglio cuando no se siente comprendido, cuando es calificado con juicios severos por palabras que se dicen fuera de contexto…» Debo elegir primero una, luego dos palabras que definan al actual Pontífice. La presidente de los Focolares indica “caridad” y “verdad”, pero especifica: «Una no excluye la otra. Bergoglio sabe que algunas cosas que él dice o que él hace pueden dar fastidio, pueden no ser comprendidas hasta el fondo por todos. Pero actúa, movido por el amor, para mejorar, corrigiendo ciertas situaciones» Con respecto a los sectores predilectos del actual Pontífice, Emmaus observa: «La insistente atención del Papa a los pobres, a los enfermos, a los marginados, su capacidad de inclinarse ante quien se equivoca, no lo hace sentir de otra categoría» Delante de una Iglesia cada vez más abierta al diálogo, de par en par con todos, María Voce expresa un sueño: «Que el Papa promueva una jornada de oración común e invite a los jefes de otras Iglesias, Ortodoxos, Anglicanos, Luteranos, Metodistas, Bautistas…. a rezar juntos una vez por año, durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos o en otros momentos. Creo que si los creyentes vieran a sus jefes rezar juntos de forma habitual descubrirían que la unidad es posible en la diversidad». La conclusión de la entrevista está dedicada, con una referencia a los jóvenes, de quienes la Iglesia quiere ocuparse este año con especial atención: «Nosotros los adultos deberemos escucharlos»
12 Ene 2018 | Focolare Worldwide
«Voy hacia ustedes como peregrino de la alegría del Evangelio, para compartir con todos “la paz del Señor” y “confirmarlos en una misma esperanza”». Inicia así el videomensaje que Francisco dirige a cuantos lo acogerán en el próximo viaje en América del Sur, desde el 15 al 22 de enero. «Deseo encontrarme con ustedes, mirarlos a los ojos, ver sus rostros y poder entre todos experimentar la cercanía de Dios, su ternura y misericordia que nos abraza y consuela». El Papa conoce la historia de estos dos Países «fraguada con tesón y entrega», y desea «dar gracias a Dios por la fe y el amor a Dios y a los hermanos más necesitados, especialmente por el amor que ustedes tienen hacia aquellos que están descartados de la sociedad». El papa Francisco expresa su deseo de hacerse «partícipe de las alegrías de ustedes, las tristezas, de sus dificultades y esperanzas», la paz que «sólo Él nos la puede dar». Una paz que «se sostiene en la justicia y nos permite encontrar instancias de comunión y armonía». El Papa concluye el videomensaje poniendo «en las manos de la Virgen santa, Madre de América, este Viaje Apostólico y todas las intenciones que llevamos en nuestro corazón, para que sea ella, como buena Madre, quien acoja y nos enseñe el camino hacia su Hijo». Videomensaje y texto completo
11 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Napolitanos, él maquinista, ella contadora. Rosy y Leo Prisco son ambos pensionados, aunque no tienen ni el aspecto ni el espíritu. Su historia empezó hace 40 años, en una época en la que en Italia muy pocas parejas se casaban sólo civilmente. Pero ellos eran agnósticos y fueron a casarse a la municipalidad. Son dos tipos tan distintos que nadie, excepto ellos, habría estado dispuesto a apostar que se habrían mantenido como pareja. Cuando nació el primer hijo surgió una duda: ¿lo bautizamos o no? Hablaron con el párroco sobre el asunto. «Para nosotros, agnósticos y marxistas convencidos –recuerda Rosy- era impensable que un cura nos acogiera en una forma tan abierta y amigable. El Padre Salvatore no sólo no hizo ningún juicio sobre nuestra posición como pareja, sino que llegó a ser nuestro amigo, hasta el punto de que le pudimos contar que estábamos siempre peleando. Sí, porque era fácil ser revolucionarios ‘afuera’, pero adentro de la casa la que tenía que cocinar y hacer todo era yo. Recuerdo que para hacer que Leo me escuchara (era un poco loco pero ¡al menos algunas veces funcionaba!) hacía lo mismo que cuando iba a la plaza con pancartas a protestar: en las paredes de la cocina pegaba carteles con escrito: “Sos un tirano”, “Estás atropellando la paridad hombre-mujer”, etc. El Padre Salvatore nos hizo conocer a otras parejas. También ellas tenían dificultades, pero habían aprendido a dialogar, también porque conocían un secreto: pedirse disculpas y volver a empezar. Un ejercicio que tratamos de hacer también nosotros, para el bienestar de nuestra relación que fue mejorando día con día. Mientras tanto el Padre Salvatore nos permitió celebrar el bautismo de Francesco y, seis años después, el de Nunzio». «Gracias al Padre Salvatore y a otras familias –explica Leo- encontramos a Dios y su amor, y poco a poco se encendió en nosotros el deseo de ser una familia según el corazón de Dios. Nos dimos cuenta de que aunque le habíamos dado la espalda, Él, siendo amor, nunca había dejado de hablarnos. Como lo hizo en el’93, en la morgue del hospital. Allí, casualmente, nos cruzamos con el dolor de unos papás a quienes se les murió un angelito de 3 años. Para nosotros fue un mensaje fuerte: ¿y si nos hubiese sucedido a nosotros? Años después volvimos a encontrar a esos mismos papás en un congreso de los Focolares, invitados por el Padre Salvatore. A partir de ese dolor nacieron tres hogares para niños en situaciones de riesgo».
En el ’95 Rosy y Leo dijeron su sí en el sacramento del matrimonio, haber reencontrado a Gino y Elisa en el ámbito de los Focolares no fue una simple casualidad. «Enseguida nació un vínculo –cuenta Rosy- que nos llevó a ofrecer nuestra colaboración, yo a tiempo completo como mamá sustituta en uno de los hogares de la Fundación Ferraro, mientras que Leo llegaba después del trabajo. Fueron seis años maravillosos, en los cuales tuvimos la posibilidad de amar de corazón a muchos niños que trascurrían en ‘Casa Sonrisa’ períodos más o menos largos dependiendo de su situación y de la situación en la que sus familias hubiesen caído». «Esta experiencia – cuenta Leo – nos donó la conciencia de ser sólo instrumentos en las manos de Dios y de que el poder dar ayuda no depende del tener quien sabe qué requisitos. Nosotros dos, hoy como entonces, no somos la familia perfecta, sencillamente queremos ponernos al servicio de quien nos representa a Jesús. Como lo fue para dos chicas rusas que vivieron un tiempo en nuestra casa; ahora ambas son adultas, pero la relación continua». A principios del 2017, estando jubilados, decidieron festejar el 50° aniversario de Familias Nuevas ofreciendo su disponibilidad para colaborar con la realización de varios eventos conmemorativos. Colaboraron también en un proyecto de formación de jóvenes. Y si bien el 2017 terminó, su deseo de donación no. Desde octubre pasado se transfirieron a Loppiano hasta julio para poder, por logística, seguir de cerca los trámites burocráticos, y coordinar los traslados de las familias que desde distintas partes del mundo llegan a la Escuela Loreto para aprender a ser familias según el corazón de Dios.
10 Ene 2018 | Focolare Worldwide
El cálido verano del hemisferio austral fue el marco de un encuentro con la sociología latinoamericana, que sus participantes definieron como “fulgurante”. «Every time we love, every time we give, it’s Christmas» sintetiza a nombre de la secretaría de Social-One Silvia Cataldi, investigadora de la Universidad “La Sapienza” de Roma y autora, junto a Vera Araujo y Gennaro Iorio, del libro “El amor en los tiempos de la globalización. Hacia un nuevo concepto sociológico” (Città Nuova, 2015), que sondea la dimensión “pública” y “social” del amor como fuerza transformadora de la vida de las comunidades y de los comportamientos colectivos. La misma dimensión “agápica” sobre la que un grupo de sociólogos se interrogó, en momentos de estudio y talleres.

Vera Araujo
«En Uruguay – explica Cataldi – participamos en un Congreso internacional con cinco mil sociólogos, organizado por la Asociación Latinoamericana de Sociología (Alas). Presentamos una investigación de recolección y meta-análisis de casos de “acción agápica” en el mundo. Después participamos en una mesa redonda sobre el Manifiesto Convivialista, firmado en el 2013 por filósofos, sociólogos, economistas y antropólogos de todo el mundo, como aporte de las Ciencias Humanas al arte de la convivencia. Fue una oportunidad para conocer la sociología latinoamericana e identificar lo que América Latina puede ofrecer al mundo: una visión muy vital de la cultura en la cual el estudio, la intervención y la transformación social son una sola cosa, al servicio de la humanidad». Sucesivamente, el grupo de Social-One – 60 estudiantes y docentes provenientes de Brasil, Colombia, Argentina, Chile e Italia- se trasladó a Recife, en Brasil, donde participó en un seminario en la Universidad Federal de Pernambuco, y después fue a la ciudadela Santa María donde tuvo lugar una escuela de verano con el título “Acción agápica y realidad social: Imaginación sociológica para promover el desarrollo, para construir el futuro”: «Una escuela de aprendizaje recíproco sobre el tema del ágape en acción en lo social, seguido por un taller en las comunidades de las favelas cercanas. Las impresiones recogidas al final hablaban de una profunda renovación personal, comunitaria y espiritual. Siempre sólo hablamos de sociología, pero el amor entre nosotros y las ideas de Chiara Lubich tocaron no sólo las mentes, sino también los corazones».
Una estudiante brasileña, trabajadora social, comentó: «La escuela de verano ha sido para mí la confirmación de la importancia de la interdisciplinariedad. Soy trabajadora social y estoy en contacto con el sufrimiento de personas que han perdido su dignidad. Una nueva comprensión del ser persona genera nuevas praxis que activan aspectos latentes de la naturaleza humana». Un profesor de Recife: «El ágape no es sólo un concepto sociológico, sino que traspasa el campo de la filosofía y de la metafísica. He visto que el amor actúa también en su grupo. Desde esta perspectiva, se abre un diálogo amoroso y generoso». Giuseppe Pellegrini, de la Universidad de Padua: «El encuentro con las culturas latinoamericanas es siempre enriquecedor. Para mí es una forma de conocer mejor mi país. La necesidad de poner a prueba categorías y conceptos, la capacidad de leer la realidad social y sus cambios, son algunos de los elementos más estimulantes que he encontrado. A treinta años de mi experiencia en Brasil, he sentido las mismas vibraciones, la misma energía que anima a este pueblo tan variado en sus formas y manifestaciones de vida comunitaria. El esfuerzo realizado por muchas personas que viven según el ideal de Chiara Lubich ha dado frutos genuinos y respetuosos de la vida latinoamericana. La acción agápica es una de las manifestaciones del amor recíproco, un elemento generador y contagioso, teórico y práctico al mismo tiempo, en grado de influir en el cambio social, cultural y político». La próxima etapa de Social One será el Congreso del 7 y 8 de junio en la Universidad italiana de Salerno, cuyo objetivo será continuar el diálogo con la sociología contemporánea, y también será la sede de una “social” Expo de buenas prácticas de asociaciones e instituciones que trabajan en el campo social.
9 Ene 2018 | Sin categorizar
En el año del 50° del Gen Verde, el conjunto internacional lanzó ¡TURN IT UP! «Una invitación –dicen- a “subir el volumen de la unidad”. Y esto exige un amor, concreto, universal y que sabe tomar la iniciativa». La idea ha viajado junto a grupo por el mundo, ha resonado en las plazas, en las escuelas, en las casas. Ha contagiado a muchos y se ha convertido en un compromiso de vida. «Ahora que termina el año –agregan las artistas- la idea nos regresa “vestida de mil colores”, cantada por innumerables voces, danzada con fantasía por pueblos diferentes. Son 465 los chicos y chicas, de 31 ciudades, de 21 países de los 5 continentes, los protagonistas del video montaje ¡TURN IT UP!, con su pasión, entusiasmo y alegría». https://youtu.be/DKoodP6IYqg?t=40
8 Ene 2018 | Focolare Worldwide
Fue una “foto de Grupo” muy especial la que se sacaron en ocasión de la presentación pública del balance social del Grupo Tassano. Contaron con la presencia de autoridades y de los protagonistas. El Grupo con el correr del tiempo se transformó de cooperativa a consorcio, y de consorcio a grupo de consorcios. Actualmente es una realidad compleja, formada por 33 cooperativas, que ofrecen servicios diversificados dirigidos conjuntamente a 4.700 usuarios directos y a 100 mil indirectos, en una región del Noroeste de Italia. Un pequeño territorio en el que, en breve tiempo, llega desde el mar y la vegetación de la zona mediterránea hasta las montañas, siempre nevadas en invierno. Son casi 700 los empleados, formados antes que nada por el espíritu de la Economía de Comunión. «Es una ley de la economía que el mundo no utiliza – explicó en aquélla ocasión Luigino Bruni – pero que existe. Adhieren a ella las empresas que se comprometen a destinar las ganancias en tres direcciones: una parte para crear puestos de trabajo, otra, para ayudar a los pobres y una tercera para difundir esta cultura. Trabajo verdadero, que da dignidad: la historia de Tassano es una historia de amor hecha de trabajo y trabajadores que generó valor y valores». Es una historia que viene de lejos. Desde cuando, en 1989, dos amigos, pequeños empresarios locales, Giacomo Linaro y Piero Cattani, junto con otros 24 socios voluntarios adherentes al Movimiento de los Focolares, fundan una Cooperativa para responder a los numerosos casos de malestar social presente en el territorio.
La Cooperativa crece y gradualmente conquista la confianza de varios interlocutores también públicos, lo que permite adquirir nuevos servicios. Dos años después, los socios de la Tassano advierten que sus objetivos están en plena sintonía con el proyecto de “Economía de Comunión”, lanzado en Brasil por Chiara Lubich, porque extiende la solidaridad a nivel mundial. Deciden entonces adherir enseguida. Poco a poco el crecimiento diversificado de las distintas actividades y el posterior nacimiento de nuevas cooperativas especializadas redunda en el nacimiento de un Consorcio de realidades que siguen siendo autónomas administrativamente, pero unidas en la experiencia. Todas trabajan con el mismo espíritu en el campo social, educativo, asistencial, con servicios dirigidos a los sectores más vulnerables de la población, como los ancianos que viven solos, los discapacitados, los enfermos psiquiátricos, los desocupados, pero también a las familias, a los niños y a los jóvenes, y el mantenimiento y valoración del territorio. En 1997, Tassano se transforma en un Grupo de Empresas Cooperativas, con la intención de unificar las diversas experiencias empresariales y sociales ya existentes, pero también para funcionar como “incubadora” para nuevas realidades productivas. En el futuro, todos los ambientes estratégicos confluirán en consorcios que podrán consolidar el crecimiento y favorecer un posterior desarrollo.
Maurizio Cantamessa, Presidente del Grupo, explica: «La realidad nuestra es cohesiva. En ella, los valores se comparten totalmente y también existe una comprensión a nivel de trabajo cotidiano: era el momento de reagruparnos, consolidarnos y seguir. El hecho de habernos concentrado en el territorio es muy importante, porque favorece las relaciones. Con las instituciones trabajamos cada día codo a codo. Por el hecho de trabajar en el servicio de las personas es importante “estar ahí personalmente”». Aún con todas las transformaciones, la “misión” del Grupo siempre ha sido la misma: favorecer una concepción actividad económica que tiende a la promoción integral y solidaria de la persona y de la sociedad, sin renunciar a una fuerte orientación al mercado, a través de la indentificación de objetivos y planes de desarrollo empresarial que puedan llevar a la creación de nuevas empresas y por lo tanto, a la creación de nuevos puestos de trabajo. Lo demuestra el hecho de que las ideas, los principios y los valores de la cooperación pueden traducirse eficazmente en acciones concretas en favor del trabajo, del territorio y de sus habitantes. Empresa y solidaridad, juntas.
6 Ene 2018 | Sin categorizar
Estos tres sabios orientales, los Magos, que se pusieron en camino andando por el desierto para buscar a un niño, representan la marcha del cristianismo para reencontrar la inocencia. Ese niño era un rey, pero era un rey sin alojamiento; y ellos fueron igualmente, caminando a la luz de las constelaciones, teniendo como guía una estrella. Éste es el milagro de Cristo. Que sacude a la gente de sus lugares fijos, desarraiga los corazones de intereses que los petrifican, impulsa más allá del recinto sagrado, para poner en circulación a los hombres y las cosas en la búsqueda de la unidad y bajo el impulso de la universalidad: y así, ante su cuna arriban de todo lugar los profetas, judíos y filósofos griegos, arte y literatura, especulaciones y costumbres, despojándose a lo largo del trayecto de lo idolátrico que tenían, es decir lo erróneo, anti-racional, y deshumano. Y todo se recoge alrededor de Cristo, que es la razón total. Los Magos llevaban desde Arabia y Mesopotamia tesoros y perfumes: afectos y efectos. El amor los sacaba de la lejanía para acercarlos a Cristo, que era el gran pobre y está siempre presente en los pobres. Esta marcha de los Magos simboliza así cada esfuerzo que se hace para acercarse desde todas las lejanías, para subir de la bajeza, para llegar con el ofrecimiento de los corazones y el de los bienes materiales, a través de los desiertos del egoísmo, a la unidad con Dios: “Dios se hizo hombre a fin de que el hombre se hiciese Dios”, como dijo S. Agustín: uno descendió para que el otro ascendiera. Es una marcha larga, y hecha por la noche, entre insidias y tribulaciones. La verdad no se conquista sin esfuerzo; Dios es un premio otorgado a quien con fatiga lo busca: pero el que busca, encuentra. Igino Giordani, I Re magi, «La Via» n.97, 6 de enero de 1951, p.4
5 Ene 2018 | Sin categorizar
Desde una pequeña ciudad del Norte de Italia a los cinco continentes. Un amplio dossier de corte sociológico delinea la historia de los Focolares, desde su nacimiento hasta su aprobación definitiva por parte de la Iglesia en 1965. Una reconstrucción detallada, promovida por la misma fundadora de los Focolares ya en los años ’80, publicada por primera vez en una edición francesa en el 2010, últimamente ha sido traducida en italiano por Città Nuova. Piero Coda, rector del Instituto Universitario Sophia (IUS) en el prefacio, introduce la investigación de Callebaut con estas palabras: «Un acercamiento científico e integral de la historia de los Focolares, que hasta ahora no existía. […] La presente investigación, por primera vez, construye e instruye un dossier histórico e interpretativo del relevante fenómeno que representa el Movimiento de los Focolares […] El trabajo es acucioso, puntual, y en la medida de lo posible exhaustivo […] intachable y excelente desde el punto de vista histórico». Entrevistado por Lorenzo Prezzi para settimananews.it, Bernhard Callebaut (Bruges, 1953), graduado en Derecho, Filosofía y Sociología en la Universidad Católica de Lovania, actualmente es profesor estable del Instituto Universitario Sophia, de Florencia, donde es también Director Grupo de investigación del Programa“Religions in a Global Word”, explica el sentido de la obra: «Pienso que el puro relato testimonial, en el que se siente muy viva la persona, será siempre válido. No creo que un libro como el mío puede borrar de mi historia en shock benéfico experimentado al leer algunas páginas del primer libro de Chiara Lubich (Meditaciones); son páginas que estimulan a vivir los mensajes que contiene. Hecha esta premisa, creo que, en un segundo momento, hay que respetar la exigencia de entender, de contextualizar, de vincular un fenómeno a la historia pasada y percibir al menos un poco su perspectiva futura».
Los primeros veinte años de la historia de los Focolares están marcados por las “iluminaciones” de Chiara Lubich, que se convirtieron seguidamente en el núcleo central de su espiritualidad. «El carisma siempre se concede a alguien en particular, también aquí» explica Callebaut. «Sólo después de un cierto tiempo Chiara se da cuenta que en realidad ese don había sido dado a ella y a nadie más, al menos no en esa forma tan fuerte, límpida, arrolladora. Pero, con el tiempo, se dio cuenta que también sus primeros compañeros, que habían sido mandamos a otras partes –primero a Italia, después a Europa y a otros continentes- y también ellos se volvieron portadores, multiplicadores del carisma, “pequeñas fuentes” también ellos». «Hoy por hoy –en mi libro está documentado ampliamente- el corazón del carisma de Chiara Lubich está vinculado al haber identificado –por un don- y después haber desmenuzado, como nunca antes en la historia de dos milenios de vida cristiana, el significado de ese ápice de la pasión que lo constituye el momento del grito de abandono del hombre-Dios». La de los Focolares es, al inicio, una historia hecha de una larga y dolorosa espera del reconocimiento por parte de la Iglesia. «A principios de los años Cincuenta el Santo Oficio examina los documentos sobre los Focolares e inicia una serie de verificaciones sobre la joven fundadora. Para ponerla a prueba a ella y a los suyos y medir su fidelidad a la Iglesia, le pide que dé un paso atrás, que no sea más la responsable del Movimiento. Para su entorno siempre que claro quién era realmente el alma del Movimiento y nunca hubo crisis de liderazgo durante esos años, hasta que Pablo VI resolvió definitivamente la cuestión. En 1965 Chiara Lubich firmará su primera carta como presidente de los Focolares. Hoy, a distancia del tiempo, se empieza a entender que detrás de su estatura de portadora de un carisma, había también una densidad de pensamiento poco común». En años más recientes, la intuición carismática de la fundadora se traduce también en una serie de propuestas concretas como aporte a la resolución de cuestiones sociales y culturales. Como la Economía de Comunión, «que hace una opción preferencial por los pobres y, al mismo tiempo, valora a quien sabe contribuir con la vida económica con el talento poco común del emprendimiento», o la fundación del Instituto Universitario Sophia, «como interesante aporte a los debates y a la faena del pensamiento contemporáneo». Hoy día, todos los miembros de los Focolares de alguna forma llevan y multiplican» el carisma de Chiara Lubich «para realizar el ut omnes». Y concluye Callebaut: «Hay trabajo para algunos siglos, me parece».
Callebaut Bernhard, Tradition, charisme et prophétie dans le Mouvement international des Focolari. Analyse sociologique, Paris, Nouvelle Cité, 2010, LXXXIII + 537 p. Trad. it. La nascita dei Focolari. Storia e sociologia di un carisma (El nacimiento de los Focolares. Historia y sociología de un carisma) (1943-1965), Città Nuova – Sophia, Roma 2017, pp. 640. Lee la entrevista completa de Lorenzo Prezzi: http://www.settimananews.it/spiritualita/focolari-movimento-carisma-storia/
4 Ene 2018 | Sin categorizar
Las arrugas del desencanto «Después de años de matrimonio me di cuenta de que el hombre que vivía a mi lado ya no era aquél que me había hecho perder la cabeza. Pero ahora estaban los hijos y la vida había ido adelante. Un día una amiga me dijo: «Te veo envejecer mal. En lugar de crecer en el amor, están aumentando las arrugas del desencanto». Era verdad, en lugar del amor y de la donación había puesto mis principios de justicia. Traté de cambiar la actitud hacia mi marido y descubrí que más que nunca necesitaba mi apoyo. Ahora las cosas han cambiado. En la familia entre todos circula un amor más grande». (M.F. – Polonia) La farmacia «Los empleados de la farmacia donde trabajaba antes habían sido despedidos. Todos excepto yo. Pero a los nuevos administradores no los motivaba el bienestar de los clientes sino el interés. El ambiente también cambió rápidamente. Durante algunos meses traté de hacer lo posible para que mejoraran las relaciones entre los empleados y los clientes. Fue un tiempo precioso en el que aprendí a ser más misericordiosa. Pero después también a mí me despidieron. A pesar de eso, confiaba en la Providencia, que no me desilusionó: inesperadamente me ofrecieron trabajo en otra farmacia para sustituir a un empleado que se había pensionado». (C.T. – Hungría) Mis pacientes “difíciles” «Desde hace varios años trabajo como médico en un instituto especializado en pacientes en estado vegetativo, por lo general quedan traumatizados después de un accidente. El itinerario de recuperación del coma es muy complejo y no es seguro que suceda. A los familiares que me preguntan si su pariente se despertará les respondo que por lo general no podemos prever lo que va a suceder, y que sólo Dios conoce su futuro. Nosotros somos sólo instrumentos en sus manos. Es imposible permanecer indiferente ante tales tragedias. A veces, mi fe como cristiano ha vacilado. Pero pienso que estos pacientes “difíciles” tienen una función social importante: para los parientes y amigos se vuelven el centro de convergencia de la familia y despiertan en ellos su capacidad de donación». (Elio – Italia) Resurrección «Droga, prostitución… Desde hace dos años estaba acompañando a mi amigo Mario en su calvario. Él se había alejado de Dios, pero respetaba mi forma de vivir la fe. Cuando fue internado en el hospital, lo iba a visitar frecuentemente. Me preguntaba: «¿Por qué lo haces? ¡Provengo de un mundo completamente distinto del tuyo!». Durante la recuperación tuvo modo de reflexionar y un día me dijo: «He tratado de convencerme de que Dios no existe, porque eso me habría obligado a cambiar de vida. Pero ahora no puedo seguir adelante así. Eres la única persona realmente feliz que he conocido. Quisiera tanto vivir como tú». Le propuse que tratara de poner en práctica una Palabra del Evangelio a la vez. ¡También yo intento hacerlo, y funciona! Porque confiaba en mí, aceptó intentarlo. Sobre todo se le hacía difícil cambiar el sentido de la palabra “amar”, que para él sólo quería decir prostituirse por dinero. Fue un camino difícil, entre caídas y nuevos intentos. Un día se acercó al sacramento de la confesión. Estaba radiante. Después sucedió el accidente en el que perdió la vida. Dios lo esperaba allí. Pero ya estaba preparado». (S.V. – Suiza)
3 Ene 2018 | Focolare Worldwide
«Es el título que elegimos juntos, sin reflexionar mucho. Construyendo puentes, no podía ser más indicado: entre los chicos de los barrios más pudientes y de las comunidades más pobres no existían diferencias. Los equipos estaban compuestos por chicos y chicas de los 10 a los 18 años, todos juntos. Los más grandes cuidaban de los más pequeños, los más pequeños animaban a los más grandes. La participación de comunidades pobres no se sintió ningún tipo de asistencialismo, de esta interacción todos salían beneficiados». Renzo Megli, quien desde un principio formó parte de la organización de las Olimpiadas para los chicos, puso en claro enseguida las premisas para el completo éxito del proyecto. Describió la preparación con un acento apasionante. «Parecía que el viento soplaba siempre en contra. La idea de perfeccionista y el recuerdo de las canchas deportivas “profesionales” o “semi profesionales” de las ediciones anteriores nos cerraba la mente, bloqueaba el espíritu, entristecía el pensamiento. Yo por el contrario, estaba feliz. Feliz porque todas las puertas se cerraban y por el lento y fatigoso cambio de dirección, la única posibilidad que quedaba era llevar las Olimpiadas al CEU, el Condominio Espiritual Uirapuru. Empezamos a trabajar, decididos a realizar el evento. Pero la tensión seguía siendo evidente, las brújulas estaban desorientadas por los viejos campos magnéticos. ¡Basta! Era necesario elegir: ¿o seguíamos adelante compactos o nos deteníamos? ¿Qué es mejor, realizar algo menos perfecto, pero juntos, o más perfecto, pero desunidos entre nosotros? Serán Olimpiadas distintas, menos profesionales, quizás menos “chic”. Y quizás precisamente la brisa del Espíritu nos estaba llevando a hacer algo nuevo, distinto. Decidimos dirigirnos hacia ese “norte” común. También quien en primera instancia se oponía empezó a remar en la misma dirección. Sólo en ese momento me vino a la mente una conversación que había tenido hacía mucho tiempo con un focolarino más grande que yo. Me había dado un consejo: “Para perder tu idea primero tienes que tenerla y, posiblemente debe ser realmente tuya, como una hija, carne de tu carne. Piensa en una botella de champán, tiene que estar llena antes de quitar el tapón y dejar que espumee”. Me sentía así, “padre” de mi idea, pero dispuesto a perderla. “Perdiendo” cada uno la propia, nos convertimos juntos en “padres” de una idea todavía más bella, que poco a poco se fue afinando».
Renzo prosigue su relato: «El responsable del CEU nos había prometido un espacio y el equipo. Todo el trabajo realizado hasta ese momento estaba basado en esta disponibilidad. Pero después se echó para atrás: ya no se podía usar el espacio. La “dinámica del perder” y lanzar en Dios toda preocupación se había vuelto tan cotidiana que después de pocos segundos de la noticia de esta adversidad entendimos que era un signo del Espíritu. Invitar a los niños de la comunidad CEU era lo más importante, pero el tiempo volaba y las inscripciones llegaban lentamente, dejándonos un nudo en la garganta: ¿llegaremos al número mínimo de participantes? Decidimos abrir las inscripciones también para quienes no podían participar por dificultades económicas. Queríamos confiar en la Providencia. Surgieron muchos patrocinadores y todos los gastos, también los imprevistos fueron cubiertos. La sonrisa de los numerosos niños del CEU presentes en nuestras Olimpiadas se volvió nuestra imagen. Había una alegría extraordinaria evidente en todos, animadores, padres, jugadores. Un niño de una comunidad del CEU dijo: “Aquí encontré a mi papá”. Era un chico más grande que realmente lo había querido. Entre los participantes, también estaban las chicas del Lar Santa Mônica, una comunidad que acoge adolescentes víctimas de abusos sexuales domésticos. Habían llegado con una actitud huraña y sólo con el deseo de volver enseguida a la casa. Pero después, en cambio, participaron hasta lo último. Las vimos regresar felices. Esta transformación fue una de las más bellas victorias de nuestras Olimpiadas».
2 Ene 2018 | Sin categorizar
Pisa es conocida en todo el mundo sobre todo por su “Plaza de los Milagros”, que es “patrimonio de la Humanidad” de la UNESCO, en donde está la célebre Torre inclinada. Desde el 2003, en la ciudad toscana, todos los años tiene lugar el Pisa Book Festival, la feria nacional del libro que reúne a editores, escritores, traductores, ilustradores y artistas italianos y extranjeros. Es un espacio ideal que favorece el intercambio de ideas, propuestas innovadoras, libros y revistas de calidad, pero también hay talleres de redacción, seminarios, ‘reading’ y espectáculos. También este año la Editorial Città Nuova, apoyada por la comunidad del lugar, estuvo presente. «Por quinto año consecutivo participamos en la Pisabook, una edición realmente especial por la variedad de eventos y de personalidades involucradas – explican Rita y Francesco, a nombre de todos -. Por primera vez tuvimos la posibilidad de animar un taller en el espacio Junior, donde trabajamos y jugamos con BIG y ‘las emociones’».
BIG, Bambini in Gamba, (Niños geniales) es una revista mensual en italiano, editada por el grupo editorial Cittá Nuova, pensada y dirigida a los más pequeños. Entre las propuestas de la revista hay un kit para educadores, útil para profundizar las emociones de sorpresa, miedo, disgusto, rabia, tristeza y felicidad, con niños de menos de 10 años. «Durante la Feria, fuimos a una escuela de la periferia de la ciudad, desde donde habría resultado imposible acompañar a los niños a la sede de la Pisabook. Todos fueron invitados a ser protagonistas de BIG y ahora las maestras se quieren suscribir a la revista». Entre las propuestas de Cittá Nuova en la Feria, estaba también el relato autobiográfico de Salvatore Striano. Una historia de rescate y trasformación, de despachador de droga en un barrio periférico y peligroso de una ciudad del Sur de Italia, a actor y escritor. En el ínterin diez años de cárcel entre Madrid y Roma. Una vida “salvada” gracias a los libros y al teatro, pero sobre todo a personas justa encontradas en el momento junto. En su novela autobiográfica (Giù le maschere, Abajo las máscaras), Città Nuova, 2017) un grupo de adolescentes desadaptados y rebeldes de un orfanato descubre su pasión por el teatro y encuentra en las tablas del escenario un camino de rescate y redención. Una historia delicada y profunda que enseña mirar la vida, cada vida, sobre todo la de los jóvenes y de los chicos más vulnerables, con ojos de esperanza. En las tres numerosas presentaciones del libro y en los momentos libres, explican Rita y Francesco, «se creó enseguida un feeling entre todos: Striano se abrió y nos contó munchos episodios de su difícil vida. Quedó impresionado especialmente por los jóvenes presentes, que los invitaron a Nápoles a un espectáculo de ellos, como huésped. Al final comentó: “Si mis amigos que están presos pudieran ver sus ojos, sus sonrisas… cambiarían de vida”». Con los numerosos chicos de las escuelas, que se habían preparado al encuentro leyendo el libro, el autor de Cittá Nuova construyó un diálogo profundo «que anuló las distancias, haciendo que todos se sintieran como en la sala de su casa». Ahora los estudiantes se involucraron en un proyecto escolar que tiene programadas algunas iniciativas dentro de la cárcel. «Viendo que después muchos se quedaron en el stand y no se iban, le hizo decir a Salvatore que nunca había hecho una experiencia así y que quiere seguir escribiendo con Città Nuova». «Lucia Della Porta, creadora y directora de la Pisabook, ¡no terminaba de agradecernos por haber contribuido al éxito de la manifestación! Pero nosotros en cambio le agradecimos a ella por habernos dado tanta confianza. Por el stand pasaron muchas personas, estrechamos muchos contactos, tratamos de dar nuestro testimonio. Y desde el punto de vista económico fue un éxito». Para la comunidad del lugar – concluyen – Città Nuova ahora es todavía más “nuestra” editorial.
1 Ene 2018 | Sin categorizar
Live streaming (CEST time) http://www.y4uw.org/live 6 July: 10.00 am – 12.30 pm (Program in the hall) and 2.00 – 3:45pm (Asian Welcome) 7 July: 11.45 am – 12.45 pm (Time Out) and 2.00 – 3:45pm (International concert) 8 July: 3.00 – 4.30pm (Mass) and 4:30 – 7:00pm (Program in the hall)
1 Ene 2018 | Sin categorizar
«Hombres y mujeres, niños, jóvenes y ancianos que buscan un lugar donde vivir en paz. Para encontrarlo, muchos de ellos están dispuestos a arriesgar la vida en un viaje que en gran parte de los casos es largo y peligroso, a sufrir fatiga y sufrimiento, a afrontar alambrados y muros elevados para mantenerlos lejos de la meta». El primer día de este nuevo año, el augurio de paz del Papa Francisco está dirigido a los 250 millones de migrantes, de los cuales 22 millones son refugiados. Es un texto rico de propuestas, ofrecidas para el análisis y estudio de la comunidad internacional. ¿Por qué hay en el mundo tantos refugiados y migrantes? Recuerda Francisco: «San Juan Pablo II estuvo entre el creciente número de prófugos debido a las consecuencias de una interminable y horrenda serie de guerras, conflictos, genocidios, de “limpiezas étnicas”, que caracterizaron el siglo XX. El nuevo siglo todavía no ha registrado un cambio auténtico: los conflictos armados y otras formas de violencia organizada siguen provocando la movilización de las poblaciones dentro de los confines nacionales y más allá. Pero las personas migran también por otras razones, en primera instancia por el deseo de tener una vida mejor». Cuantos fomentan el temor ante las migraciones globales, a veces con fines políticos más que para construir la paz, siembran la violencia. «En cambio –afirma el Papa-, los invito a verlas como una oportunidad para construir un futuro de paz». Los migrantes y los refugiados no llegan nunca con las manos vacías, porque «traen una carga de valentía, de capacidad, de energía y aspiraciones, además de los tesoros de sus culturas nativas, y de este modo enriquecen la vida de las naciones que los acogen». Con su estilo, Francisco no se limita a dar una serie de “lineamientos” genéricos, sino que indica una estrategia integral, compuesta por cuatro acciones: acoger, proteger, promover e integrar. Acoger, en primer lugar, significa «ampliar las posibilidades de ingreso legal, no rechazar a los prófugos y migrantes hacia lugares donde les esperan persecuciones y violencia, y balancear la preocupación por la seguridad nacional con la tutela de los derechos humanos fundamentales». Sobre el tema del proteger, Francisco recomienda que, en el respeto de la dignidad de la persona, a los migrantes y refugiados se les conceda la libertad de movimiento, la posibilidad de trabajar, y, especialmente, que se impida la explotación de las mujeres y los niños, que son quienes están «más expuestos a riesgos y a abusos». Promover, en el mensaje del Papa, significa sostener «el desarrollo humano integral». Entre los muchos instrumentos, se subraya «la importancia de asegurar a los niños y a los jóvenes el acceso a todos los niveles de instrucción, de este modo ellos no sólo podrán cultivar y hacer fructificar sus capacidades, sino que tendrán la posibilidad de ir al encuentro de los otros, cultivando un espíritu de diálogo en cambio del aislamiento y la confrontación». Finalmente, integrar, que no es sinónimo de asimilar, de olvidar las propias raíces y perder la identidad, sino por el contrario, significa «permitir a los refugiados y migrantes participar plenamente en la vida de la sociedad que los acoge, en una dinámica de enriquecimiento recíproco y de fecunda colaboración en la promoción del desarrollo humano integral de las comunidades locales». No falta un explícito llamado a la responsabilidad de los Estados de todo el mundo. El Papa Francisco auspicia que las Naciones Unidas alcancen, en el 2018, el esperado doble acuerdo a nivel global –para favorecer la migración segura, ordenada y regular y para tutelar a los refugiados – inspirados «por la compasión, la amplitud de perspectivas y la valentía, de modo que se aproveche cada ocasión para hacer que avance la construcción de la paz: sólo así el necesario realismo de la política internacional no se convertirá en una especie de cinismo y en la globalización de la indiferencia». También en tiempos difíciles, el Papa Francisco, recordando las palabras de San Juan Pablo II, pretende confiar al mundo un nuevo mensaje de esperanza: «Si el “sueño” de un mundo de paz es compartido por muchos, y si se valora el aporte de los migrantes y de los refugiados, la humanidad se puede convertir cada vez más en familia de todos y nuestra tierra en un auténtica “casa común”». Lee el mensaje integral