Francisco en Bolivia: atractiva armonía multiforme

En el II encuentro mundial de los Movimientos Polulares

En el II encuentro mundial de los Movimientos Polulares

Mary Robinson, Lorna Gold
Todos tenían conciencia de las dificultades y complejidad del problema del ambiente: un problema que no se limita a la ciencia y a la tierra, sino también a la economía y a la política. A menudo las elecciones en estos ámbitos van en contra de la naturaleza y generan mayor pobreza y, según Naomi Klein, todavía se puede trabajar mucho más: «Podemos prevenir muchísimo sufrimiento. Que sea difícil no justifica no “hacer nada”». «¡Necesitamos cosas difíciles pero son posibles; en lugar de cosas fáciles pero reprochables!», afirmó. «No debemos dejar que lo difícil sea un límite para lo posible, al contrario, dejemos que lo posible se convierta en realidad». Y cambiar de ruta es posible si existe la fuerza para enfrentar el problema. La presencia de personas empeñadas en frentes tan diversos dio esperanza e hizo experimentar lo que el papa Francisco afirma en la Encíclica: el todo es más que la suma de las partes. Y otra novedad del congreso, como lo subrayó John Mundell, fue «el rol protagónico de las mujeres en la discusión y en la conversación de los cambios climáticos. Sentimos en este congreso casi como una visión futura de la Iglesia: abierta al diálogo con el mundo, una Iglesia en la cual se buscan relaciones con todas las personas de buena voluntad, para llevar adelante un mundo más unido y más vinculado con el planeta». La Encíclica Laudato Si’ nos llama a reconsiderar nuestro estilo de vida: «La Encíclica del Papa no es solo para el mundo católico», sostiene con fuerza Naomi Klein. «También yo, como feminista y judía secular, puedo decir que he sentido que la Encíclica me habla también a mí» https://vimeo.com/133043698

Cochabamba
La parada que hará Francisco en la autopista de La Paz para hacerle el homenaje a Luis Espinal, contiene para mí un significado muy particular. Para empezar, yo viví mi infancia en Achachicala, allí donde miembros de una dictadura militar torturaron y mataron a Lucho. El frío y la pobreza eran los denominadores comunes en ese barrio, aunque se sentía menos hambre con el calor de los amigos. Allí aprendí la solidaridad, el valor de la amistad, la entrega de las madres por el bien de sus hijos… allí aprendí también que la pobreza no viene sola, siempre está acompañada de violencia, ignorancia, alcohol, y otras viejas brujas. Mi padre fue dirigente de los fabriles en la época del gobierno militar García Meza y por la bendición de Dios no estaba en la casa cuando los paramilitares fueron a buscarlo. La generación de mi padre, que es la de Lucho Espinal, creyó en una Bolivia distinta, en un país de libertades, ellos soñaron mejores oportunidades para nosotros, sus hijos, y por ello entregaron sus vidas. Francisco hará un homenaje no solo a Lucho, sino también a todos esos constructores de libertad. Pero también nos llamará a seguir soñando el futuro de nuestros hijos, a dejarles un país cada vez mejor, a jugarnos la vida por la libertad y la justicia que son preludios del Reino. La participación de Francisco en el encuentro de Movimientos Sociales, también me parece profética, como toda su visita. Los movimientos sociales son por definición asistémicos, es decir, que no están de la mano con partidos políticos y ni siquiera tienen alternativas claras para construir una nueva sociedad. Los movimientos sociales son contestatarios porque sus integrantes están viviendo las injusticias del sistema, por ello su lema es “Otro mundo es posible”. Creo que Francisco les dará el mensaje de no venderse a los colores políticos y de seguir trabajando por ellos mismos y sus familias y por las familias del mundo que sufren injusticia. Que sigan soñando un mundo mejor para todos, un mundo en el que se respeten todas las creencias, en el que el diálogo sea el signo de la paz, que vayan proponiendo alternativas de desarrollo, que recuperen los conocimientos ancestrales válidos en un mundo tecnificado. Creo que es el momento en el que Francisco levantará la bandera de la interculturalidad para construir la unidad, en Bolivia y en todo el continente. Finalmente, y no menos importante, me parece el encuentro con los obispos y con los religiosos. Creo que será una especie de envíopara que religiosos y religiosas y todos los evangelizadores transmitan la alegría del evangelio, trabajando en un contexto que exige a gritos justicia y libertad».
Haití, que fue una de las más florecientes colonias francesas, conocida como la perla de las Antillas, sin embargo, hoy es uno de los países más pobres del planeta, devastado por una grave catástrofe ecológica», afirma Ronald La Rèche, ex diputado, candidato al senado de Mont Organizé. En efecto, son millares las personas que no tienen acceso a las fuentes tradicionales de energía como la electricidad o el gas. Debido al constante uso de la leña como combustible, se ha producido una deforestación salvaje de los bosques que incide en los cambios climáticos en forma nefasta, y causa la desertificación y la progresiva disminución del agua disponible. Por esta razón es que nació la idea de sostener a la población de Haití recurriendo a energías renovables y en especial, a la energía solar. El proyecto “Cocinas solares de Mont-Organizé” ha sido ideado y realizado por la organización AFN onl –una asociación inspirada en los valores de los Focolares – en colaboración con el PACNE (Acción contra la Pobreza del Nordeste), el Ente Nacional para el Microcrédito, el Departamento Agrario de la Universidad de los Estudios de Nápoles “Federico II” y Tesla I.A. srl. También ha sido patrocinado por la SIOI (Sociedad Italiana para la Organización Internacional). El objetivo es instalar cocinas solares en los centros sostenidos por AFN de Haití, en el territorio Mont-Organizé. La cocina solar funciona con una tecnología muy sencilla, es de fácil mantenimiento e instalación y es posible aprender a construirlas en el lugar favoreciendo así su fácil difusión en la comunidad. Tiene un dispositivo basado en un sistema de concentración solar: a través de un lente, la energía solar se transforma en energía térmica que es almacenada en una batería. La presentación del proyecto tuvo lugar el sábado 4 de julio, en ocasión del Congreso “Cocinas solares, una respuesta a la problemática de los países en vías de desarrollo”, en la EXPO de Milán 2015 en el pabellón de la sociedad civil llamado Cascina Triulza. «El itinerario que suponemos requiere la experimentación de la cocina solar dentro de las escuelas que son ayudadas por la AFN en Mont-Organizé, una realidad rural en los alrededores de Ouanaminthe en el departamento Nordeste de Haití», explica Andrea Turatti, presidente de la AFN, sfl. «Los siguientes pasos implican capacitar a los profesores, quienes a su vez enseñarán el método a las familias, para involucrar a la población mediante programas de microcrédito ad hoc». Algunos de los elementos innovadores que señaló Luigino Bruni, profesor ordinario de Ciencias Económicas de la Universidad de Roma LUMSA y coordinador de la Economía de Comunión, son: la valoración de las tecnologías verdes y a la sostenibilidad global del proyecto. A ellos se suma «la valorización de los recursos locales (entre éstos, el sol), los materiales del lugar, y el hecho de involucrar a la población» «Aquí se juega el verdadero éxito del proyecto –afirma el economista- que funcionará en la medida en que la población local lo considere una verdadera oportunidad». «El proyecto “Cocinas solares”- escribe finalmente Maria Voce, presidente del Movimiento de los Focolares- está en plena sintonía con la enseñanza del papa Francisco, quién puso su atención en el tema ambiental en su encíclica “Laudato sí” expresando el concepto de una ecología integral, es decir, la relación entre la naturaleza y las personas». «El proyecto se basa en la atención al ambiente y al desarrollo sostenible que nace desde adentro de las comunidades beneficiadas, ofreciendo así respuestas válidas a los problemas urgentes de los países en vías de desarrollo. En efecto, el proyecto pretende encontrar una resolución a las emergencias ambientales, alimenticias, sanitarias y de provisión energética, priorizando las necesidades esenciales de las personas más débiles. Se utiliza de forma nueva la energía solar, además de ser respetuosos hacia la cultura local, se ofrece una oportunidad de desarrollo y de inclusión social de los estratos más necesitados, como son los niños, que en las escuelas donde el Movimiento trabaja, y ofrece formación y apoyo».
Metodología didáctica: enfoque interactivo, con posibilidad de diálogo, intercambio y reelaboración conjunta con los docentes/expertos presentes, mediante seminarios, talleres, debates. Temáticas: propuestas, analizadas y estudiadas en los seis meses anteriores por una comisión preparatoria internacional conformada por algunos de los estudiantes participantes y coadyuvada por los expertos.
Destinatarios: estudiantes y jóvenes entre 20 y 35 años, de distintas profesiones del área de la biomedicina (médicos, enfermeras, fisioterapistas, terapistas ocupacionales, etc.), provenientes de varios países. Número máximo previsto: 50 participantes Idiomas: Portugués, inglés, italiano y español. Objetivos: ofrecer a los profesionales en el área de la salud las herramientas necesarias para hacerse cargo de la atención de la persona y no sólo de la patología, y para obviar la fragmentación del tratamiento, garantizando una atención integral del paciente. Al final del programa se entregará un diploma de participación. Sede: Ciudadela Arco Iris, Rua Senhora da Graça, 60 2580-042 Abrigada Tel. +351 263 799 995 + 351 263 790 131 Fax: + 351 263 799 091 Horarios: El – programa comenzará el martes 3 de septiembre a las 9,00 y terminará el 6 de septiembre a la 1,00 p.m. – Costo: La cuota es de 180 €. Incluye alimentación y alojamiento durante los días de la Escuela de Verano (a partir de la cena del 2 de septiembre hasta el almuerzo del 6 de septiembre),traslado del aeropuerto a la sede de la Escuela de Verano de ida y regreso y una excursión turística a Lisboa. Inscripciones: llenar y enviar la ficha de inscripción a la página (www.mdc-net.org) o la dirección mdc@flars.net. La inscripción se confirmará después de la recepción del pago a través de una transferencia bancaria a: ASOCIACIÓN MEDICINA DIÁLOGO COMUNIÓN (M.D.C.) IBAN: IT68L0335901600100000113321 BIC: BCITITMX Para más información dirigirse a: mdc@flars.net
Era algo que se veía venir. Demasiadas veces João había escuchado a sus padres pelear, por lo tanto, el hecho de que tuviera que irse de la casa con su madre y sus hermanos, porque su papá tenía una hija con otra mujer, no lo tomó por sorpresa. En aquel momento tenía dieciséis años, participaba en la vida de la parroquia, tenía amigos, sin embargo, interiormente se sentía desilusionado e insatisfecho. Sentía una fuerte exigencia de libertad, de ser él mismo. Esta inquietud lo llevó incluso a interrumpir sus estudios, que retomó años después, cuando encontró una verdadera razón para vivir. «Cuando tenía veinte años – cuenta João- participé, con el grupo de jóvenes de mi parroquia, en una actividad organizada por los Focolares. Durante esos días me di cuenta de que el Evangelio no era tanto para comentar o reflexionar, sino para ponerlo en práctica enseguida. Me impresionaron especialmente los textos que hablan sobre cómo comportarnos con el prójimo: el samaritano, la regla de oro. Había ido por pura curiosidad y resultó ser un evento que me cambió la vida. En mi ciudad, Sao José do Rio Preto (Estado de Sao Paulo), hay mucha gente que vive en la calle. Una noche, regresando a casa en bicicleta, me encontré frente a un hombre que caminaba descalzo. Sus pies estaban heridos y sucios. Viéndolo, no pude seguir pedaleando. «Ese hombre es mi prójimo, tengo que regresar donde él está». Antes de alcanzarlo, me quité los zapatos para dárselos. Él me miró sorprendido. Vi que llevaba la camiseta de mi equipo de fútbol y para que no se sintiera incómodo le dije: «¿Entonces eres ‘Santista’? ¡Yo también! ¿Cómo te llamas?». Tomó los zapatos y nos hicimos amigos.
Estaba en la estación, de regreso de un encuentro que se había hecho en otra ciudad. A esa hora –las dos de la mañana- el transporte público no funciona, así que me encaminé a pie hacia mi casa, atravesando el Centro. A mi alrededor veía a muchas personas que, aprovechando que las tiendas estaban cerradas, dormían delante de las vitrinas. No sentía temor. Esta era mi ciudad. Pero en un momento dado se me acercó un hombre grande y fuerte que me pidió dinero. Tengo que confesar que en ese momento sí sentí un poco de miedo. ¿Quién me podía garantizar que no era violento? Pero pensé: «También él es mi hermano, esto es lo que enseña el Evangelio». Con calma le dije que no le podía dar nada porque tampoco yo tenía dinero. Empezó a contarme su historia; luego me pidió que me pusiera sus auriculares. Estaba escuchando el sermón de un pastor protestante. Escuché un rato la transmisión, de modo que le pude decir que esa persona estaba diciendo cosas bonitas y que era bueno cada tanto escuchar esos buenos mensajes. Él me preguntó: «¿Quién eres?». No sabiendo qué contestar le pregunté el motivo de su pregunta. Y él contestó: «Porque nadie nos trata tan bien». Seguimos hablando por unos 30/40 minutos. Pensé en el trayecto que todavía tenía que hacer para llegar a mi casa, y que además al día siguiente me tenía que levantar a las seis para ir al trabajo. Pero sentía que me tenía que quedar todavía un poco para acoger a ese hermano que tenía una gran necesidad de escucha y de compañía. Al final, después de pedirme la dirección para venir a hacer un asado en mi casa, nos despedimos. Me quedó la sensación de haber encontrado un hermano. Un día de lluvia, estaba regresando a casa en moto, cuando vi a un hombre, empapado, que intentaba levantarse de un charco sin lograrlo. Lo reconocí: era nuestro vecino que siempre está borracho. En el bar del lado varios hombres se limitaban a ver la escena sin hacer nada. Traté de no enojarme, me detuve, dejé allí la moto, lo acompañé a su casa, y le conté a su esposa lo que había sucedido. Al final volví al lugar donde había dejado la moto. Mientras regresaba sentí en el fondo del corazón el eco de una frase: «A mí me lo hiciste». Ya no estaba molesto. Esto me bastaba para sentirme feliz y no discutir con esos hombres que seguían mirándome sorprendidos».
«Quiero ser testigo de la alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte». En el video mensaje, el papa Francisco se dirige con el corazón a los “queridos hermanos y hermanas de Ecuador, Bolivia y Paraguay” en vísperas del viaje que lo llevará a las tres naciones suramericanas del 5 al 13 de julio. El Papa pide que «el anuncio del Evangelio llegue a las periferias más alejadas y siga haciendo que los valores del Reino de Dios sean fermento de la tierra también en nuestros días». «Quiero ser testigo de la alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte». En el video mensaje, el papa Francisco se dirige con el corazón a los “queridos hermanos y hermanas de Ecuador, Bolivia y Paraguay” en vísperas del viaje que lo llevará a las tres naciones suramericanas del 5 al 13 de julio. El Papa pide que «el anuncio del Evangelio llegue a las periferias más alejadas y siga haciendo que los valores del Reino de Dios sean fermento de la tierra también en nuestros días». https://www.youtube.com/watch?v=A5QEBJ8-IJw «Ya desde la preparación hemos intuido que esta visita sería una gracia providencial para el pueblo de Dios en esta tierra», escriben Bernardita y Fabián, responsables del Movimiento de los Focolares en Ecuador. Inés Lovato es miembro es miembro de la comisión organizadora. Piensa con gratitud en el camino recorrido en sólo dos meses de preparación: «Ha sido un descubrimiento nuevo conocer a miembros de otros Movimientos y de otras otras comunidades eclesiales. Una riqueza impresionante. Todos nos sentimos realmente hermanos». En este periodo todos hemos tratado de «testimoniar dar testimonio de este amor como preparación para la gracia que seguramente recibiremos». Muchos otros están comprometidos como voluntarios. Son miles en todo el país. «Alegría, humildad y amor, son las tres consignas que la Iglesia nos dio para el voluntariado», explica Adriana Guallasamín, joven voluntaria, coordinadora en el sector de la formación. Una misión de «anuncio, puerta a puerta, en contacto con muchas personas alejadas de la Iglesia, pero que poco a poco han aceptado la invitación a colaborar en la logística». «Estoy agradecida con Dios – concluye – por esta oportunidad única de servicio servir a la Iglesia». En la apretada agenda del Papa, en la primera etapa en Ecuador habrá dos misas multitudinarias en Guayaquil y Quito, un encuentro con el mundo de la educación, con los representantes de la sociedad civil, una visita a la casa de reposo de las Hermanas de Madre Teresa, un encuentro con sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas y con los Obispos del país. Además , Francisco saludará al Presidente Correa y a las visitas avisitará la catedral de Quito y a la iglesia de la Compañía. En Bolivia, con el lema “renovación y reconciliación” lo espera – entre las demásotras citas – el 2° Encuentro Mundial de los Movimientos Populares y la visita a los detenidos del Centro de Reeducación de Palmasola. En Paraguay la visita avisitará un hospital pediátrico y a la población de un barrio de Asunción, la capital. Concluirá con un encuentro con los jóvenes a orillas del río Costanera, “mensajero de alegría y de paz”. Para subrayar la variedad y preciosidad cultural de ese pueblo, podríamos decirlo en guaraní, idioma oficial de Paraguay junto al español: Oguerúva vy’a ha py’aguapy.
«El mundo moderno, con su laicismo, se ha alejado de Dios porque […] no se le dijo suficientemente que él era Dios, que había sido divinizado y que no era sólo un dependiente de un ser extraño y lejano, sino que misteriosamente es otro pequeño Dios, porque participaba de la naturaleza divina a través de la vida de Jesús, de modo especial a través de la Eucaristía. Cuando reflexiono sobre algunas páginas de Marx, en las cuales niega el valor de la religión porque dice que ésta aliena al hombre y lo convierte en un ser extraño a sí mismo, precisamente porque lo hace depender de algo que está fuera de él: pienso que Marx no habría tenido nunca esos pensamientos si hubiese sabido que el hombre encuentra allí su divinización y por lo tanto su autonomía, entendida en sentido trinitario […]. Lo mismo se puede también decir de Hegel, de quien Marx fue discípulo; lo mismo se puede decir de todos los inmanentistas, de todos los que negaron a Dios para poner en relieve al hombre, inclusive Sartre, Camus, y hasta los últimos. Es Sartre quien afirma: «No puede existir Dios, porque, en ese caso, no existiría yo», porque me aplastaría. Sin embargo esto no es posible porque ese Dios, que se hizo hombre, te hizo Dios, te ha hecho partícipe de la naturaleza divina […] Todos los días constatamos que no existe ningún problema de la humanidad que se pueda resolver individualmente, ni tampoco como grupo particular o como grupo nacional. Los problemas se deben resolver de forma colegiada, dando vida a la unidad que Jesús nos trajo. Y nosotros sabemos que raramente se puede crear esta unidad si no hay una vida espiritual. En síntesis, no se crea una comunidad de cuerpos, se crea una comunión de personas. Y estas personas, si no están alimentadas por algo que las unifique, no lograrán nunca la unidad. Esto que las unifica, remotamente, podría ser la ciencia, podría ser el trabajo de investigación que el hombre realiza. Pero lo que crea la unidad por excelencia es el Hombre por excelencia, es decir Jesús, es Él quien nos hace hombres y nos convierte en comunidad. […] La Eucaristía, es por un lado, un grandísimo misterio. Por el otro, es un banquete, es decir un centro de fraternidad humana natural. […] La Eucaristía es el alma; debe convertirse en el alma de esta socialidad». Extraído de: Luz que se encarna, comentario a los doce puntos de la espiritualidad, Pascual Foresi, Cittá Nuova 2014, pp. 107-109
La “minga” es una actividad comunitaria que hace parte integrante de la cultura andina. Consiste en trabajar juntos, amigos y vecinos, en pos de una finalidad solidaria. En días pasados, el alcalde de Quito, Mauricio Rodas, se dirigió a los ciudadanos de la capital ecuatoriana, invitándolos a realizar una minga para embellecer la ciudad con vistas a la llegada del Santo Padre. Su propuesta encontró una adhesión inmediata. De tal suerte que el sábado 27 de junio, mientras los trabajadores municipales limpiaban el centro histórico de la ciudad – que en 1978 la Unesco declaró patrimonio cultural de la humanidad – los ciudadanos pintaban las casas, ponían flores en los balcones, arreglaban los andenes. También ésta es una manera para decirle al Papa que los ecuatorianos lo esperan con alegría. Mientras tanto miles de personas, jóvenes y no tan jóvenes, están involucradas en la organización de los distintos eventos. Escribe Catalina Hinojosa, joven quiteña del Movimiento de los Focolares: «Hace casi dos meses que estamos trabajando en la comisión de los líderes. Somos miembros de varios movimientos y de distintas parroquias. Al inicio no era para nada fácil trabajar juntos. Las dificultades que hemos tenido que afrontar eran las típicas de todas las personas que en algún momento llegan a interactuar: la diversidad de ideas, la impresión que las propias propuestas no son tomadas en cuenta, la expectativa de que los demás se comprometan de cierta forma, etc. En fin, estábamos corriendo el riesgo de que nuestras reuniones se transformaran en las típicas reuniones de copropietarios de un condominio. En cambio logramos elevar el termómetro del amor, también impulsados por el deseo que el Santo Padre encuentre ya aquí, entre nosotros, aquella alegría que él se ha comprometido en traernos: “Quiero ser testigo de esta alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios” nos dijo en su videomensaje. Además nos pidió que rezáramos por él, algo que hemos estado haciendo siempre, al inicio y al final de cada reunión. Ahora podemos decir que hemos hecho la experiencia de construir una verdadera familia, una gran familia. Estamos realmente dispuestos a vivir y ofrecer cada cosa el uno por el otro. “La esperanza no defrauda” dijo el Papa en su videomensaje. Y nosotros lo hemos experimentado».
https://vimeo.com/132331626 Quienes experimentan los efectos de la Economía de Comunión (EdC), afirman que se trata de una forma de vivir, además de ser una manera de administrar una empresa. Tal vez es precisamente por esto que las más variadas empresas deciden administrar la propia actividad según el espíritu de EdC. Complex Projekt, que se desempeña en el diseño y la construcción de carreteras, autopistas, puentes, es una de ellas. Cuando, a principios de los años ’90, nació en Brasil la EdC, la empresa polaca atravesaba una situación muy difícil. La caída del régimen comunista generaba fuertes dudas e inseguridades y la transición al sistema capitalista suscitaba un sinnúmero de preguntas y mucha desconfianza. El concepto mismo de propiedad creaba en los empresarios inquietudes y desazón interior. Andrzej Miłkowski, presidente de Complex Projekt, encontró en la EdC la respuesta a su necesidad de «liberarse de la presión de la propiedad», como él mismo advertía. Gracias a la EdC descubrió que era «simplemente un administrador» y que –sus palabras son, comprensibles en dicho contexto – «el propietario de la empresa era Dios». Así que Milkowski se dio cuenta de que es el capital humano lo que más cuenta en la empresa. Una buena administración, afirma, depende de los valores en los que se cree. En su caso se trataba de los valores evangélicos, puestos en práctica aplicando la enseñanza de S. Juan Pablo II: “ser más que hablar”. Éste es un lenguaje que podría parecer ajeno al mundo de la empresa, pero que a la larga ha marcado realmente la diferencia en Complex Project. «Nuestro trabajo consiste en realizar proyectos complejos de infraestructura y esto comporta una elevada responsabilidad – explica Milkowski. En la propuesta de EdC encontré la necesaria libertad interior y la distancia de mí mismo, valores que me han llevado a tomar decisiones ya no sólo mías, sino que eran fruto de objetivos compartidos. Decisiones que luego demostraban ser las correctas para el desarrollo de la empresa». Milkowski cuenta que con los colegas y el personal tratan de vivir teniendo como fundamento el respeto recíproco, buscan difundir una atmósfera de confianza y ponen en primer lugar las relaciones interpersonales. De hecho, en el reglamento interno se menciona la Regla de Oro presente en casi todos los textos sagrados de las distintas religiones: ‘Todo lo que quieran que los hombres les hagan a ustedes, háganles de igual manera a ellos’, «es como una oportunidad – explica el presidente – para que cada empleado haga sus elecciones con libertad».
Hace 2 años Andrzej Miłkowski empezó a pasar gradualmente la administración de la empresa a su hijo Stanisław. También este cambio generacional se está dando a la luz de los valores adquiridos en estos años. «Pienso – reflexiona Andrzej – que éste es el resultado del estilo de vida laboral que todos en la empresa, el personal y los administrativos, recibimos de Dios. Si cada día hacemos el intento, aunque pequeño, de vivir los valores evangélicos, practicando la oración y acercándonos a la Eucaristía – concluye el empresario polaco – recibimos del Creador un ‘algo más’ de capacidad también ante los problemas que comporta el diseño de los proyectos, como también en la resolución de cuestiones profesionales y familiares; y para escuchar y hablar. Así construimos el Reino de Dios… y lo demás se nos dará por añadidura. Esto lo experimentamos cada día. En efecto, a pesar de la crisis, la empresa sigue desarrollándose y creciendo».
«Cuando hablamos de emigración, los números dicen más que las palabras: de un informe publicado en octubre de 2014, se deduce que en el mundo somos 7.124 millones de personas. Si la riqueza se repartiera equitativamente, cada persona poseería un promedio de renta anual de casi 14.000 dólares norteamericanos. Pero la realidad es que 2.700 millones de personas tienen una renta de 2 dólares y medio al día. Ahora, esta desigualdad económica, que es una desigualdad social, tiene un impacto muy fuerte en el fenómeno de la emigración: pueblos enteros se trasladan hacia países más ricos» ¿Quién es el emigrante? En el 2013, la ONU consideró que en el mundo se trasladaron 232 millones de personas. Y define al emigrante como “una persona que deja su propio país por motivos de trabajo y se establece en otro lugar por un período superior a 12 meses”. «Es la única definición que existe… que considero incompleta – subraya Flavia Cerino-. En efecto, están los refugiados (aquellos que precisan un asilo político en otro país), los prófugos que huyen de situaciones de guerra, los llamados “clandestinos” (que se trasladan sin tener un documento idóneo para entrar en otro Estado). Y las razones son también muy variadas: guerra, pobreza, estudio, intereses culturales, catástrofes naturales… Por lo tanto las condiciones humanas que se definen con la palabra, emigrante, son muy distintas». ¿Cuáles son las palabras que más se repiten en los informes de los trabajos de grupo que se realizaron durante la Escuela Internacional de Humanidad Nueva en la que se trató este tema? Durante los talleres hubo expresiones muy evidentes. «La primera es “miedo”; un miedo a algo diferente de mí mismo – continúa Cerino-. En realidad la diversidad (lo vemos en la naturaleza, también la diversidad biológica) es una gran riqueza. Perdiéndola estaríamos destinados a la extinción. Hay que considerar obviamente el miedo que nace de la inseguridad y que nos lleva al tema del orden público, de la seguridad nacional. Una cosa, por lo tanto, es el orden público y otra cosa es el miedo a la diversidad. Otro aspecto que se repitió frecuentemente es el de la familia. El emigrante que se va sólo dejando la familia, difícilmente describe las dificultades que encuentra para no preocupar a sus seres queridos. En cambio, tendría que lograr contarle a su familia la situación real en que vive, para que tengan un conocimiento global de lo que implica emigrar, también en vista a la reunificación de la familia, porque en general las familias aspiran permanecer juntas. Otra palabra repetida en los talleres fue: interculturalismo. Esto es la capacidad de superar el miedo de la diversidad para crear lugares, espacios, ambientes de encuentro y de conocimiento. Que no es sólo cultural, sino existencial, la posibilidad de compartir los problemas. El emigrante debería poder estar en la condición de dar: en cambio él mismo considera que no tiene nada para dar, cuando no es reconocido como persona, cuando no puede ejercer una ciudadanía activa, por lo tanto está siendo excluído de antemano».
Flavia Cerino cita una pregunta que Igino Giordani se planteaba hace muchos años: “¿Qué hago yo por esta persona?”, refiriéndose al que emigra. «Es la pregunta que ahora nos hacemos nosotros. ¿Qué hacemos? Hay miles de experiencias, grandes iniciativas. Mi experiencia y la de muchos de ustedes se alterna entre dos elementos: el primero es que todo nace de una sensibilidad personal. Es decir yo, persona, me siento interpelada y cuestionada por un problema que veo en mi vecino de casa, en la realidad en la que vivo. Y trato de comprender qué puedo hacer, dirigiéndome a las personas y a las instituciones que tienen la competencia para actuar. Porque se trata de aliviar, de que la vida del emigrante resulte más fácil en mi ciudad. En la práctica, a la pregunta “¿qué puedo hacer yo?”, puedo responder comenzando a actuar según lo que está a mi alcance: por lo tanto, juntándome con alguien que comparta mi deseo, comenzando por pequeños gestos, puedo entrelazar los nudos de una red, allí donde estoy; mediante gestos simples que generan una humanidad renovada a mi alrededor». Fuente: “Reflexiones sobre la emigración y el interculturalismo”, intervención desarrollada durante la Escuela Internacional de Humanidad Nueva (febrero de 2015), coordinada por Flavia Cerino, experta en emigración – www.umanitanuova.org
Estelle es la mayor de ocho hermanos, de una familia marfileña. Después de haber trabajado durante tres años como secretaria en una clínica médica de Abidjan, en el 2006 se trasladó a Man y allí colaboró en la construcción del centro médico del Movimiento de los Focolares, como responsable de la relación con los patrocinadores. Cuando el proyectó terminó, decidió perfeccionar sus competencias en el campo de la administración. Mientras tanto, como tenía que sostener a su familia por la muerte de su padre, solicitó y obtuvo una beca de Fraternidad con África. De esta forma, mientras trabajaba, se especializó a distancia en “Administración de organizaciones, ONG y asociaciones sin fines de lucro” en una universidad de Burkina Faso. Una vez terminados sus estudios, con la ayuda del tutor y de AMU, fue a Burundi para realizar una pasantía en administración y finanzas en CASOBU, una ONG que promueve el desarrollo humano y comunitario a través de actividades y proyectos basados en valores de solidaridad y desarrollo sostenible. “Para mí fue una hermosa oportunidad concreta, porque era la primera vez que salía de Costa de Marfil y pude conocer otras culturas y aprender mucho de CASOBU, por ejemplo, su experiencia en el microcrédito. Cuando volví a mi país, decidí empezar también yo a proponer este modelo de microcrédito a partir de personas que conocía. Formamos ya dos grupos que hasta hoy parecen marchar bien…”, cuenta Estelle. Todo lo que recibió, impulsó Estelle a comprometerse en Fraternidad con África: “Terminando mis estudios, pensé que, aunque no tenía la posibilidad de dar un aporte material, podía poner mi tiempo libre a disposición del proyecto”. Comenzó entonces a trabajar en la administración, finanzas y gestión del almacén del centro médico y también a redactar las actas, hacerse cargo de la administración y participar en la comisión que evalúa las candidaturas y hace el seguimiento de los estudiantes que reciben las becas, una experiencia que ella conoce muy bien, también porque fue a su vez beneficiaria.
El centro médico de Man nació en el 2002, durante la guerra civil, cuando se cerró el hospital. Al inicio prestaba sus servicios en un apartamento de tres habitaciones; luego, en el 2008, se inauguró el actual CMS (Centro Médico Social) que cuenta con consultorios, dispensario, farmacia y laboratorio. Pero hoy el flujo de pacientes se ha incrementado a tal punto que se está construyendo un nuevo Centro, en el que además, habrá servicios de diagnóstico con el objetivo de mejorar la calidad de los servicios sanitarios y reducir la desnutrición infantil en la zona de Man, además de reforzar la educación de las madres en el campo de la nutrición. En Man, la situación sanitaria de la población es crítica. Todo se paga con anticipación y sin posibilidad de reembolso. Dada la pobreza en la que vive una gran parte de la población, las familias generalmente alcanzan a cubrir los gastos de alimentación y educación, pero, si aparece una enfermedad, se va donde el médico sólo cuando el estado del paciente ya es grave. El nuevo centro médico, cada año, podrá atender a unos seis mil pacientes adultos y a tres mil niños. Cfr. AMU noticias 2/2015
«Con estas palabras concluyen los discursos de adiós que Jesús dirige a sus discípulos en su última cena antes de ser entregado a manos de quienes le iban a dar muerte. Es un diálogo denso, en el que revela la realidad más profunda de su relación con el Padre y de la misión que Él le ha encomendado. Jesús está a punto de dejar la tierra y volver al Padre, y sus discípulos se quedarán en el mundo para continuar su obra. También ellos, como Él, serán odiados, perseguidos, hasta les darán muerte (cf. 15, 18.20; 16, 2). Su misión será difícil, como lo ha sido la de Jesús. Él sabe bien las dificultades y las pruebas que tendrán que afrontar sus amigos: «En el mundo tendrán luchas», les acaba de decir (16, 33). Jesús se dirige a sus apóstoles, reunidos en torno a Él para esa última cena, pero tiene delante de sí a todas las generaciones de discípulos que lo seguirán a lo largo de los siglos, incluidos nosotros. Es verdad. Aun en medio de las alegrías que encontramos en nuestro camino, no faltan las «luchas»: la incertidumbre del futuro, la precariedad del trabajo, la pobreza y las enfermedades, los sufrimientos que propician las catástrofes y las guerras, la violencia, tan extendida dentro de nuestras fronteras como entre naciones. Luego están las tribulaciones que acarrea el ser cristianos: la lucha cotidiana por mantenerse coherentes con el Evangelio, el sentimiento de impotencia ante una sociedad que parece indiferente al mensaje de Dios, la burla o el desprecio, cuando no la persecución explícita de quien no comprende o se opone a la Iglesia. Jesús conoce las tribulaciones porque las ha vivido en primera persona, pero dice: «No teman: yo he vencido al mundo». Esta afirmación, tan decidida y convencida, parece una contradicción. ¿Cómo puede afirmar Jesús que ha vencido al mundo cuando unos momentos después de haber pronunciado estas palabras será prendido, flagelado, condenado y asesinado del modo más cruel y humillante? Más que haber vencido, parece haber sido traicionado, rechazado, reducido a la nada, y por tanto derrotado, clamorosamente. ¿En qué consiste su victoria? Ciertamente, en la resurrección: la muerte no puede prolongar su poder sobre Él. Su victoria es tan potente que nos hace partícipes de ella también a nosotros: se hace presente entre nosotros y nos lleva consigo a la vida plena, a la nueva creación. Pero antes de eso, su victoria ha sido el acto mismo del «amor más grande» con el que ha dado su vida por nosotros. Aquí, en la derrota, Él triunfa plenamente. Penetrando en los recovecos de la muerte, nos ha liberado de todo lo que nos oprime y ha transformado todo lo negativo que tenemos, toda nuestra oscuridad y nuestro dolor, en un encuentro con Él, Dios, Amor, plenitud. Cada vez que pensaba en la victoria de Jesús, Pablo parecía enloquecer de alegría. Si Él, tal como afirmaba, afrontó toda adversidad –incluso la suprema adversidad de la muerte– y venció, también nosotros, con Él y en Él, podemos vencer cualquier dificultad; es más, gracias a su amor, «salimos victoriosos»: «Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida […] ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor» (Rm 8, 38; cf. 1 Co 15, 57). Entonces se comprende la invitación de Jesús a no tener ya miedo a nada: «No teman: yo he vencido al mundo». Esta palabra de Jesús, que mantendremos viva durante todo el mes, podrá infundirnos confianza y esperanza. Por muy duras y difíciles que puedan ser las circunstancias en que nos encontremos, tengamos la certeza de que Jesús ya las ha hecho suyas y las ha superado. Aunque nosotros no tengamos su fuerza interior, lo tenemos a Él, que vive y lucha con nosotros. «Si tú has vencido al mundo –podremos decirle cuando nos sintamos derrotados por las dificultades, las pruebas y las tentaciones–, sabrás vencer también esta “tribulación” mía. A mí, a mi familia, a mis compañeros de trabajo nos parece un obstáculo insuperable lo que está sucediendo, nos parece que no somos capaces, pero contigo entre nosotros encontraremos el valor y la fuerza para afrontar esta adversidad, hasta poder “salir victoriosos”». No se trata de tener una visión triunfalista de la vida cristiana, como si todo fuese fácil y estuviese ya resuelto. Jesús sale victorioso precisamente en el momento en que vive el drama del sufrimiento, de la injusticia, del abandono y de la muerte. Su victoria es fruto de afrontar el dolor por amor, de creer en la vida después de la muerte. Habrá veces en que también nosotros, como Jesús y como los mártires, tendremos que esperar al Cielo para ver la victoria plena del bien sobre el mal. Con frecuencia nos da miedo hablar del Paraíso, como si pensar en él fuese una droga para no afrontar con ánimo las dificultades, una anestesia para mitigar el sufrimiento, un pretexto para no luchar contra las injusticias. Pero la esperanza del Cielo y la fe en la resurrección son más bien un impulso potente para afrontar cualquier adversidad, sostener a los demás en las pruebas, creer que la última palabra la tiene el amor que vence al odio, la vida que derrota a la muerte. Así pues, cada vez que nos tropecemos con cualquier dificultad –personal, de quienes tenemos cerca o de alguien que hayamos conocido en algún lugar del mundo–, renovemos la confianza en Jesús, presente en nosotros y entre nosotros, que ha vencido al mundo, que nos hace partícipes de su misma victoria, que nos abre de par en par el Paraíso, donde ha ido a prepararnos un sitio. De este modo tendremos el valor para afrontar cualquier prueba. Todo lo podremos superar en Aquel que nos da la fuerza».
Fabio Ciardi
«La revista francesa “Paris Match” ha publicado un largo artículo sobre un documento importantísimo que puede desvelarnos algo de Aquél a quien amamos. Lo he leído deprisa, pero me ha impresionado. Durante este año – por deseo de los gen – he tratado de hablar de un solo argumento: Jesús crucificado y abandonado. Queremos conocer ese misterio, queremos desentrañarlo. Queremos ver, saber y comprender, en la medida de los posible, lo que puede ser considerado el vértice de la pasión de Jesús. “Paris Match” refería un estudio realizado acerca del sudario – la Síndone – que envolvió el cuerpo de Jesús cuando fue sepultado. Se conserva en Turín. Los estudios realizados sobre este extraordinario trozo de tejido hacen pensar que sea verdaderamente auténtico. El mismo revela algo, mejor dicho, mucho, de Cristo cuando vivía su agonía elevado allá arriba entre la tierra y el cielo. Hoy querría hablarlos de este Jesús Hombre. Me interesa muchísimo, porque en aquellas carnes vivía esa Alma que atravesó la terrible oscuridad del abandono. El sudario, como dice “Paris Match”, es en sí mismo un reportaje: de hecho muestra impresos muchos signos del cuerpo santo de Cristo. Dice que Jesús era un hombre fuerte y trabajador: la musculatura de la espalda y del brazo derecho y las manos lo demuestran. La musculatura de las piernas dice que era un caminador: y nosotros por el Evangelio sabemos algunas de estas cosas. Fue terrible su flagelación: más de cien golpes dados con un preciso orden. Clavados sus pies, todo su cuerpo estaba privado de cualquier apoyo y caía hacia delante, sujeto solamente por los clavos de las manos. La corona de espinas no fue como siempre la imaginamos. La presencia de grandes agujeros en la cabeza dice que le hincaron en la cabeza un casco entero de espinas. El rostro, con un ojo tumefacto, no estaría tan ensangrentado como el resto del cuerpo, lo cual confirmaría el episodio de la Verónica que conocemos por tradición. Una rodilla está lesionada por una fuerte caída. Sangre de todas partes. Una espada atravesó su corazón, entrando por la parte baja del tórax… Dolor, dolor, dolor indescriptible, inconcebible. Así por tres largas, eternas horas, sin descanso, sin perder la conciencia nunca. He comprendido que nadie en el mundo puede decir que ha sufrido como Él; y que Él puede decir algo más, siempre, a cualquier persona del mundo visitada por algún sufrimiento. Un joven coreano, hace unos días, me preguntó: « ¿Por qué sufrió Jesús?». Había que reajustar una fractura entre Dios y el hombre. Sólo un precio como el suyo habría podido repararla. Hoy parece que hayan decaído los tiempos en los que los cristianos meditan los dolores de Jesús y siguen paso a paso su subida al Calvario. Sin duda han ido cayendo en desuso algunas prácticas oxidadas por el tiempo y vaciadas de significado, al no ser ya expresión de amor verdadero. «Mujeres, ¿por qué lloráis por mí? No lloréis por mí, sino por vosotras mismas» (Lc 23, 28), ha repetido Jesús hoy a ciertos cristianos que no comprenden sino la superficie de las cosas y tienen en sí una piedad petrificada o casi, sólo sentimental. Es necesario comprender dos cosas antes de penetrar en el misterioso dolor de nuestro Amigo crucificado, vivo entre los vivos, por todos los siglos. Y es que Él ha soportado todo por amor. Y que nosotros debemos responder a su amor con nuestro amor. ¿Cómo? Debemos hace de todo dolor físico, pequeño o grande, que nos afecte, un don a Él, para continuar, también en nosotros, veinte siglos después, su Pasión para la salvación del mundo. Él, en efecto nos ha advertido: «Si alguno quiere venir en pos de mí… tome su cruz y me siga» (Mt 16, 24; Mc 8, 34; Lc 9, 23)». Chiara Lubich
De “Gen”, junio 1970: editorial

Luigino Bruni
El Papa, en primer lugar, le recuerda al mercado su vocación de reciprocidad y de «mutuo provecho». En base a esto, critica a las empresas que depredan a las personas y a la tierra (y lo hacen a menudo), porque con ello niegan la naturaleza misma del mercado, enriqueciéndose gracias al empobrecimiento de la parte más débil. En un segundo nivel, Francisco nos recuerda algo fundamental que hoy se olvida sistemáticamente. La tan cacareada «eficiencia», palabra clave de la nueva ideología global, no es nunca un asunto meramente técnico y por tanto éticamente neutral (34). El cálculo coste-beneficio, que se encuentra en la base de todas las elecciones “racionales” de las empresas y las administraciones públicas, depende claramente de qué se consideren costes y de qué se consideren beneficios. Durante décadas hemos pensado que eran eficientes las empresas que no incluían entre sus costes el daño que causaban a los mares, a los ríos o a la atmósfera. Pero el Papa nos invita a ampliar el cálculo a todas las especies, incluyéndolas en una fraternidad cósmica, extendiendo la reciprocidad también a los seres vivos no humanos, dándoles voz en nuestros balances económicos y políticos. Pero hay todavía un tercer nivel. Aunque se reconozca el «mutuo provecho» como ley fundamental del mercado civil e incluso se extienda a la relación con otras especies vivas y con la tierra, el «mutuo provecho» no puede y no debe ser la única ley de la vida. Es importante, pero no la única. También existe lo que el economista y filósofo indio Amartya Sen llama «obligaciones de poder». Debemos actuar responsablemente con la creación porque hoy la técnica ha puesto en nuestras manos un poder que nos permite originar unilateralmente consecuencias muy graves para otros seres vivos con los que estamos vinculados. Todo en el universo está vivo, y todo nos llama a la responsabilidad. Tenemos obligaciones morales que no nos generan ningún provecho. El «mutuo provecho» del buen mercado no es suficiente para cubrir todo el espectro de la responsabilidad y de la justicia. Incluso el mejor mercado, si se convierte en el único criterio, se transforma en un monstruo. No hay ninguna lógica económica que nos impulse a dejar bosques en herencia a los que vivirán dentro de mil años, y sin embargo tenemos obligaciones morales para con esos futuros habitantes de la tierra. Otra cuestión muy importante es la de la «deuda ecológica» (51), que representa uno de los puntos más elevados y proféticos de la encíclica. La despiadada lógica de la deuda de los estados domina la tierra, pone de rodillas a pueblos enteros (como en el caso de Grecia) y a muchos otros los tiene bajo chantaje. En el mundo, se ejerce mucho poder en nombre de la deuda y el crédito. Pero también existe una gran «deuda ecológica» del Norte del mundo con respecto al Sur. Un 10% de la humanidad ha construido su propio bienestar descargando los costes en la atmósfera de todos, y sigue produciendo “cambios climáticos «. La expresión “cambios” despista, porque es éticamente neutral. El Papa, en cambio, habla de «contaminación» y de deterioro de ese bien común llamado clima (23). El deterioro del clima contribuye a la desertificación de regiones enteras, que influye decisivamente en la miseria, la muerte y la migración de los pueblos (25). Esta inmensa «deuda ecológica» y de justicia global no la tenemos en cuenta cuando cerramos nuestras fronteras a los que vienen hasta nosotros porque estamos quemando su casa. Esta deuda ecológica no tiene ningún peso en el orden político mundial. Ninguna Troika condena a un país porque haya contaminado o desertificado otro país, y así la «deuda ecológica» sigue creciendo ante la indiferencia de los grandes y poderosos. Termino con un consejo para aquellos que todavía no hayan leído esta maravillosa encíclica. No empiecen a leerla en su estudio o sentados en el sofá. Salgan de casa, vayan a un prado o a un bosque y empiecen allí a meditar el cántico del Papa Francisco. La tierra de la que nos habla es una tierra real, que se puede tocar, sentir, oler, ver y amar. Y terminen después la lectura en alguna periferia real, entre los pobres. Vean el mundo de los ricos epulones desde los lázaros y abracen al menos a uno de ellos, como Francisco. En estos lugares podremos aprender de nuevo a «sorprendernos» (11) por las maravillas de la tierra y de los hombres, y así tal vez podamos comprender y rezar Laudato si’». de Luigino Bruni publicado en Avvenire el 24/06/2015
Sobriedad «Cada mañana, mientras voy caminando a la parada del ómnibus, me llama la atención una escena que se repite: hombres, mujeres, jóvenes y ancianos, vestidos dignamente, cada uno con un carrito de compras y un palito, hurgan en las los cestos de basura buscando cualquier cosa. A su modo, me dejan una enseñanza: como cristiana, debo prestar atención a las cosas esenciales y no tirar nada. La enseñanza de elegir la sobriedad, el reciclado, respondiendo con fuerza con un “no” cada que vez que el consumismo me tienta con sus ofertas». (Emi-Italia) La abuela «“Ama a tus enemigos”. Esta frase del Evangelio me sacudió, porque –pensándolo bien- también yo tenía un enemigo: la abuela, a quien desde hace muchos años mi familia no visitaba a causa de viejas rencillas. Cuando supe que no estaba bien de salud, pensé que tenía que visitarla. Mis padres estaban admirados de que de repente me acordara de ella. Ellos no querían ir después de tantos años, pero me dijeron que si yo lo deseaba, podía ir a visitarla. Cuando llegué a su casa, todos me miraban asombrados y me trataban con frialdad. No fue fácil, pero fui adelante. La abuela estaba muy grave. Estaba somnolienta. Cuando se despertó, la pude saludar y ella me abrazó: “Eres mi nieta, te reconocí. Estoy contenta, estoy contenta…”. Las dos lloramos de alegría. Volviendo a casa, convencí a mis padres y volvimos todos juntos a verla. ¡Fue un momento de gran conmoción! Apenas una semana después, la abuela nos dejó para ir al Cielo». (S.A.-Pakistán) Fui yo «Estábamos en el campo. En la casa de al lado vive Tino, un niño que vive en un ambiente difícil; tal vez por este motivo es muy violento con nuestro hijo Andrés, que tiene su misma edad. Una tarde veo que la nueva bici de Andrés está rota. Impaciente, quiero saber quién la rompió.Al rato llega Andrés muy abatido: “Mamá, yo rompí la bicicleta”. Sorprendida, le grité antes de perdonarlo. Al día siguiente, en un momento de familia, el niño me cuenta: “Sabes, mamá, el que rompió la bici fue Tino. Pero estabas tan enojada que tuve miedo por él. En su casa le gritan siempre…”». (L.P.-Brasil)
El Papa Francisco comenzó sus actividades públicas esta mañana a las 9.00 recibiendo en el estudio del Aula Pablo VI a los sesenta participantes en el encuentro de diálogo entre Budistas y Católicos de los Estados Unidos de América Focolares, organizado por el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. A todos ellos, el Santo Padre les dio la bienvenida y les agradeció esta “visita de fraternidad – dijo – de diálogo y también de amistad”. “Y esto hace bien – añadió el Obispo de Roma – esto es salud. En este momento histórico tan herido por las guerras y el odio, estos pequeños gestos son semilla de paz y de fraternidad. Se los agradezco tanto, que el Señor los bendiga”. Fuente: Radio vaticana
«El obispo me había encargado que trabajara en la consulta para el ecumenismo y el diálogo. Cuando hace 15 años un amigo mío, sacerdote de la diócesis vecina de Faro, me propuso que preparara un proyecto interdiocesano para promover Alianzas ecuménicas entre parroquias europeas, le dije que no». El Padre Giorgio Paolini empieza a relatar con cierta reserva su experiencia. Pronto se resuelve recordando la invitación que Chiara Lubich había hecho en Londres en 1996 a vivir un “ecumenismo de pueblo”, un “ecumenismo de la vida” (video). «De este modo retomé el contacto con el amigo de Fano y con él y otros amigos sacerdotes nos lanzamos en la experiencia de las alianzas ecuménicas». La primera parroquia con la que entraron en contacto fue con la ortodoxa del Padre Nicu en Rumania. «La relación de fraternidad entre nosotros generó una colaboración educativa entre los jóvenes del Movimiento Diocesano de Las Marcas y sus jóvenes, la cual se fue ampliando el círculo cada vez más y los llevó a compartir la Palabra de Vida y la espiritualidad de la unidad entre jóvenes católicos y ortodoxos, mediante relaciones asiduas. Los dos momentos más importantes durante el año son el campamento de Navidad en Rumanía y el de verano en Italia. Después surgió la experiencia anual del Encuentro Ecuménico juvenil de Loreto, nacido a partir de la amistad con el responsable del Centro Juan Pablo II de Montorso (Loreto), quien nos propuso hacer un campamento ecuménico con todos los jóvenes contactados a través de las alianzas ecuménicas y otros, para intercambiar las riquezas de las propias iglesias de proveniencia. Este año, del 29 de julio al 4 de agosto, tendrá lugar la séptima edición que prevé la participación de más de 200 jóvenes ortodoxos y greco católicos de Rumanía, luteranos de Dinamarca y Suecia, anglicanos de Inglaterra y católicos de Italia».
Al final, la promoción de la “cultura del diálogo” en el mundo juvenil. En enero de este año, durante la Semana de oración por la Unidad de los cristianos, por ejemplo, la parroquia de Borgo Santa María hospedó unos veinte chicos rumanos de una parroquia con la que hay una alianza. Ellos, junto con los jóvenes italianos del Encuentro Ecuménico, se encontraron después con los estudiantes de 4 colegios de la Provincia de Pesaro y Urbino. El relato lo prosigue Bárbara, quien es la portavoz de una familia de la parroquia: «En un mundo oprimido por las guerras, las divisiones y el terrorismo, estos chicos han querido proponernos y donarnos un mensaje de esperanza y de alegría y seguramente una nueva cultura: la de la relación y el encuentro, que permite comprender que en la diversidad del otro se puede descubrir esa riqueza que nos une y no nos separa. Los estudiantes, después de que vieron un video, y de escuchar los testimonios de los jóvenes del Encuentro Ecuménico, se dividieron en pequeños grupos para profundizar el conocimiento de sus coetáneos rumanos y plantearles algunas preguntas. A pesar de la dificultad del idioma los chicos se prodigaron para lograr comunicarse en la mejor forma posible. Nosotros que, como familia hemos participado en estos eventos desde fuera, como espectadores, sentimos que tenemos que agradecer a todos los que han creído, creen y creerán en este proyecto, pienso en los párrocos, en los directores de los colegios, pero sobre todo en Dios quien en su inmenso amor nos ha permitido encontrar jóvenes decididos y motivados a cambiar las cosas. Nosotros estamos con ellos y creemos que, involucrando cada vez a más jóvenes, ellos podrán crear un mundo mejor donde poder vivir en paz y armonía».
El amor es nuestra misión. Es éste el título del VIII Encuentro Mundial de las Familias (World Meeting of Families: WMOF) que empezará con un Congreso (del 22 al 25 de septiembre) del que participarán expertos de todas partes del mundo y que se llevará a cabo en el Pennsylvania Convention Center, una estructura apta para recibir hasta 50.000 personas. Mientras tanto, el papa Bergoglio irá a la sede del ONU en Nueva York y a la del Congreso de EEUU en Washington DC. Por primera vez en su pontificado, ha sido invitado a tomar la palabra en dichas importantes sedes civiles. El sábado 26 de septiembre, el Santo Padre llegará al escenario del WMOF, que se instalará en la espectacular escalinata del Museo del Arte de Filadelfia. En el marco de ese sugestivo escenario, se encontrará con familias de todo el mundo y asistirá a una reseña de relatos de vida intercalados con performances de artistas internacionales. Un Festival-testimonial que se transmitirá en mundovisión y que culminará con la palabra del Papa. El WMOF concluirá al día siguiente, el domingo 27 de septiembre, con la solemne celebración eucarística presidida por el Papa. Se prevé la participación de más de un millón de personas. Participarán de la manifestación, numerosas familias de los Focolares de toda América, y también Marly y Hans-Peter Stasch, miembros de la Secretaría internacional de Familias Nuevas y Anna y Alberto Friso, miembros del Pontificio Consejo para la Familia.
Medellín, con 2,5 millones de habitantes, en el 2013 fue distinguida como la ciudad más innovadora del mundo por los procesos de desarrollo emprendidos en los últimos años como la reducción de emisiones de Anhídrido carbónico, la creación de espacios culturales y la reducción de la criminalidad. En Medellín opera la Fundación Mundo Mejor, por esas razones fue elegida como sede del III seminario de UNIRedes del 3 al 7 de junio. Estaban representadas más de 30 organizaciones sociales provenientes de Brasil, México, Argentina, Bolivia, Paraguay, Venezuela y Colombia, a las que se sumaron otras 10 que siguieron el evento via streamming. del 3 al 7 de junio. El desafío de este encuentro era asumir el reto de caminar juntos, como organizaciones sociales inspiradas en la espiritualidad de la unidad. «Las organizaciones sociales que adherimos a UNIRedes creemos que trabajar en red, en el mundo actual es la única manera de dar visibilidad a la fraternidad universal en la que creemos», afirma Anabel Abascal, miembro del Comité Articulador. Durante cuatro días se profundizaron distintas herramientas para fortalecer en el trabajo cotidiano los grandes desafíos sociales. Susana Nuin, de la Comisión Episcopal Latinoamericana (CELAM) aportó la mirada de la Iglesia en esta parte de mundo, presentando 4 ejes transversales para la intervención social: cuidado de la Creación, construcción de la Paz, migración y justicia Social. Por su parte, Giuseppe Milan, docente italiano, profundizó sobre la pedagogía intercultural inspirada en la espiritualidad de Chiara Lubich. Una pedagogía que reconoce y asume los dolores y necesidades que la diversidad social presenta. “La educación tiene como principio la fraternidad, formar personas-mundo que valoren el diálogo para construir sociedades nuevas. La metodología es el arte de amar. Aceptar a todos y respetar las culturas” – expresó Milan –. También se abordaron temas para el fortalecimiento institucional de las organizaciones y la gestión de la red. Francesco Tortorella, de Azione per un Mondo Unito (AMU), brindó herramientas para la elaboración de proyectos, desde su financiamiento hasta la pertenencia y participación de los protagonistas.
Como síntesis del trabajo en grupo de los participantes, se conformó un nuevo Comité Articulador y distintas comisiones de trabajo para llevar adelante los objetivos y desafíos de UNIRedes: Desarrollar nuevas estrategia de comunicación para aumentar la comunión y el impacto de las acciones; dar visibilidad a la esperanza difundiendo aquellos pequeños pero significativos cambios que nuestras acciones generan en la vida de las personas; tener mayor incidencia en las políticas públicas locales; tejer nuevos lazos de cooperación entre las organizaciones; trabajar para que cada una de las acciones sociales otorguen una verdadera centralidad y protagonismo a los destinatarios de los proyectos, incentivando la reciprocidad; fomentar el voluntariado social como una estrategia en la mejora de la gestión de las organizaciones y al mismo tiempo como fortalecimiento en la formación de hombres nuevos. Se pueden acceder a las charlas del III Seminario a través de los videos grabados via streaming y en la web de Sumá Fraternidad.
«Irak en este momento está pasando el momento más difícil de las últimas décadas, afirma uno de los amigos que fuimos a visitar». Quienes escriben son Gemma y Pierre, de Ammán, del Movimiento de los Focolares de Jordania e Irak, a su regreso de un breve viaje a Erbil (Irak). «De hecho, ya han pasado nueve meses desde cuando los pueblos de la llanura de Ninive fueron invadidos por la ISIS. La situación general del país ha empeorado con el último desarrollo, es decir, con la conquista de nuevos terrenos. Las personas, incluso nuestros amigos, sienten una gran incertidumbre ante el futuro. Muchos ya se han ido; muchos están pensando en dejar el país». La cercanía espiritual no es poca cosa si al terminar estos días juntos, alguien puede decir: «Hemos perdido todo, no he podido terminar los estudios universitarios, no hay trabajo… pero finalmente he vuelto a encontrar la paz, y he decidido reiniciar mi relación con Dios».
«En el encuentro con la comunidad de los Focolares –siguen relatando Pierre y Gemma – se vivió un momento muy importante: nos declaramos recíprocamente el estar dispuestos a dar la vida el uno por el otro, amarnos con la medida que Jesús nos amó, de modo que Él pueda estar presente entre nosotros, como ha prometido. Después meditamos sobre el vínculo entre la Eucaristía y la Iglesia, con una conversación de Chiara Lubich de 1982, ‘Eucaristía hace la Iglesia, la Iglesia hace la Eucaristía’. Entre los encuentros que hicimos tuvimos uno con Mons. Bashar Warda, obispo caldeo de Erbil, quien estaba contento de nuestra visita. Al final nos pidió que rezáramos más que nunca por Irak». «Vine por ustedes, cada uno es como el mundo entero para mí…», dijo Mons. Salomone Warduni, obispo auxiliar de Bagdad de la Iglesia católica caldea. Vine a propósito desde Bagdad. Exhortó a todos a no tener miedo, sino a seguir adelante en el camino del ideal de la unidad, porque cada uno de nosotros tiene una misión que cumplir». «Trato de vivir concretamente el amor que se vuelve recíproco dentro de la comunidad. En la Eucaristía encuentro la fuerza para seguir adelante y amar», dijo una de las presentes. Y después nos alegramos por estar juntos. A pesar de la situación hay un vivaz grupo de niños y de chicos, quienes dieron vida a la edición local de la Run4unity (la carrera de relevos mundial por la paz) ¡con 35 chicos y chicas! «Para nosotros han sido días intensos –concluyen Gemma y Pierre- una experiencia divina y profunda. Hemos recibido de ellos más de lo que podíamos dar. Quién sabe cuánta vida está naciendo de este gran dolor vivido cristianamente».
«Cuando llegué, la primera persona que vi fue al Cardenal, quien se hizo cargo de mi valija. El arte de amar del que Chiara Lubich habla de forma tan simple se transforma en vida». Así se expresa Monseñor Ignatius Mascarenhas, obispo de Chanigarh, de India, uno de los 22 obispos católicos amigos del Movimiento de los Focolares. Los obispos se reunieron desde el 3 al 6 de junio y por primera vez, participaron doce de India y uno de Pakistán. Previamente se realizó un encuentro de preparación entre algunos obispos durante el cual fueron juntos, con el deseo de ser instrumentos de la misericordia de Dios, a visitar a los enfermos del hospital cercano, para subrayar que la contemplación no es algo distinto de la acción, Uno de los obispos que vive cerca de la frontera entre Pakistán e India, compartió con todos su experiencia pastoral: «Hace dos semanas estaba en el gran desierto en la frontera. Estuve tres días con un sacerdote visitando varios pueblitos que desde hace dos años sufren la sequía. Los niños se mueren. Celebré la Misa usando una caja como altar. Vinieron muchas personas, entre las cuales algunas hindúes. En la misa rezamos pidiendo que llueva». Los obispos de India y de otras naciones cercanas celebraron juntos: «es un signo de esperanza», afirmó Monseñor Bobet Callari de Filipinas. ¿Por qué se eligió India como sede para realizar este encuentro? India, con sus 1.250 millones de habitantes, donde los cristianos son el 3% de la población, representa una frontera para la convivencia interreligiosa. Los obispos, pastores de pequeñas comunidades, viven en contacto con personas de otras confesiones, credos y culturas. Por lo tanto el “diálogo de la vida” debe preceder cualquier discurso teológico, y la comunión, la cercanía entre los obispos – como la que se consolidó durante el encuentro sellándola con el “pacto de amor recíproco”- es un gran antídoto contra el desaliento que a menudo parece tomar la delantera. «En mi diócesis – cuenta Stephen Lepcha, Obispo de Darjeeling (Bengala Oeste)- tengo dificultades con algunas sectas que siembran una campaña de odio y nos ponen a prueba. Sé que esto seguirá sucediendo, pero en estos días comprendí lo que hay que hacer: hay que amar con el amor que viene de Dios, ya sean hindúes, musulmanes o cristianos… Son todos hijos de Dios» «Tenemos necesidad de la espiritualidad de comunión – afirma Monseñor Elías Gonsalvez, de la diócesis de Amravati, India- A veces nos sentimos solos. La comunión entre los obispos es muy importante, ayuda a los más jóvenes pero también a los más ancianos. Debemos crecer en la ayuda mutua».
«Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la SS. Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo mediante el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es el camino que une a Dios y al hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados por siempre no obstante el límite de nuestro pecado» Son palabras del Papa Francisco en la Bula con la que, 11 de abril pasado, convocó a un Año Jubilar de la Misericordia. Dios «no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, por otro lado, no podría nunca ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: a través de intenciones, actitudes, comportamientos que se ven en el quehacer cotidiano» El Papa Francisco evidentemente no pretende quitarle importancia a la fidelidad a la verdad y a la claridad de la doctrina, sino que más bien quiere conjugar ambas cosas con la realidad que vive la gente. Y no por ceder ante las componendas, sino por fidelidad a ese Dios cuya Verdad realizada es el Amor. Un mensaje liberador que no deja a nadie en paz. Es el carril por el que se mueve el camino de los dos Sínodos de los obispos sobre la familia. Un camino para vivir – como recuerdan los Lineamenta enviados a las diócesis en vistas de la próxima Asamblea – «en una escucha doble, tanto de los signos de Dios como de la historia de los hombres y en la doble y única fidelidad que surge como consecuencia», poniéndose frente a la familia hoy con realismo y teniendo al mismo tiempo «la mirada fija en Cristo para volver a analizar con renovada frescura y entusiasmo lo que la Revelación, transmitida mediante la fe de la Iglesia, nos dice sobre la belleza, sobre el rol y sobre la dignidad de la familia»: el Evangelio de la familia. Por un lado fidelidad al designio de Dios, que no se debe interpretar «como un “yugo” impuesto a los hombres sino más bien como un “don”», como una “buena noticia” que está al servicio de la realización más profunda y de la felicidad de las personas; por otro lado, fidelidad a las personas en la experiencia que están viviendo y a menudo sufriendo, en una sociedad compleja y con una interioridad – propia y de los otros- no menos compleja, de la cual se derivan múltiples debilidades. La palabra-clave es el arte del acompañamiento. Sobre este punto, el Papa Francisco subraya en la Evangelii gaudium: «Sin disminuir el valor del ideal evangélico, hay que acompañar a las personas con misericordia y paciencia en sus posibles etapas de crecimiento, que se van construyendo en el día a día». Hay que aprender siempre a «quitarse las sandalias delante de la tierra sagrada del otro (cf. Es 3,5). Debemos dar a nuestro camino el ritmo saludable de la proximidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión, pero que al mismo tiempo sea capaz de sanar, liberar y animar a madurar en la vida cristiana». De hecho, un auténtico acompañante, «no cede ante el fatalismo ni ante el miedo. Invita siempre a quererse curar, a volverse a levantar, a abrazar la cruz, a dejar todo, a salir siempre de nuevo para anunciar el Evangelio». Es un programa comprometedor que la Iglesia está llamada a realizar- como dicen además los Lineamenta- «con la ternura de una madre y la claridad de una maestra (cf. Ef 4,15)». Y es para toda “la Iglesia”: no sólo para los obispos y los presbíteros, sino para todo el Pueblo de Dios. «Sin el testimonio alegre de los cónyuges y de las familias, iglesias domésticas, el anuncio, aunque sea correcto, corre el riesgo de no ser comprendido o a ahogarse en el mar de palabras que caracteriza nuestra sociedad». El texto completo en italiano, junto con reflexiones y testimonios se encuentra en: Revista de vida eclesial Gen’s.
A partir de Pablo VI, todos los Papas han abordado el tema del medio ambiente, fijando su atención en la cuestión ecológica. La encíclica del papa Francisco sobre lo creado, ha dado de qué hablar, aún antes de ser publicada. ¿Cuál es el significado y el alcance de este texto?

Rueda de prensa de presentación de la encíclica Laudato si’
«Antes que nada hay una contribución a nivel de pensamiento y de debate en congresos internacionales para elaborar un “pensamiento ecológico” fundado en el cuadrinomio custodia, responsabilidad-conciencia ambiental, nueva relación persona-naturaleza y sostenibilidad del desarrollo. En estos años, además, ha habido muchas iniciativas a nivel de estudio, de investigación personal y de conjunto. Menciono sólo, de forma sintética, la última contribución de EcoOne a la reflexión ecológica publicada como “Punto sobre la ecología” en Nuova Umanità (XXXIV, 2012/1, 199), en la que se propone:
Pero hay también otras iniciativas de tipo didáctico-educativo que pueden apoyar a quienes deseen cambiar su propio estilo de vida, como la iniciativa del “Dado de la Tierra”, que invita a todos a vivir la conservación ambiental con una de las frases escritas en las seis caras del dado, o el proyecto escolar “Dar para salvaguardar el ambiente”, que invita a estipular un “pacto de ahorro energético” que transforma actos de ahorro energético en becas para chicos desfavorecidos. Chiara Lubich, en el ’49 vivió una experiencia mística en la que la naturaleza, que era el marco del espléndido panorama de las Dolomitas, tuvo un importante papel. ¿Qué orientaciones ofrece la visión del cosmos en la espiritualidad y en la mística de Chiara? «En la cultura que surge del carisma de la unidad existen los fundamentos para una nueva comprensión del concepto de desarrollo sostenible, que todavía no se ha desarrollado plenamente. De las intuiciones de Chiara Lubich aprendimos que observando la naturaleza con la mirada de Dios, captamos la presencia de Dios bajo las cosas. Se ve a la naturaleza como un don de Dios, como una expresión de su amor. En la frase “todo es sustanciado de amor”, que ella utiliza, vemos la unidad en la biodiversidad como también en la diversidad no biológica. Además, Chiara nos indica que Dios crea por amor. “Cuando Dios creó, creó por amor todas las cosas, de la nada, porque las creó desde Sí mismo… Pero las excavó de Sí mismo porque creándolas, murió (de amor), murió en amor, amó y por lo tanto, creó”. Para Chiara, la lógica con la que Dios crea es siempre la del vaciamiento de sí mismo, para que emerja la creación. Chiara ve la creación como una acción de Dios que no es ajena a su dinámica interior, la del darse todo, por lo tanto, Dios no sólo ha creado el cosmos, sino que lo mantiene vivo y lo sostiene continuamente, momento tras momento, acompañándolo con su amor próvido. Y finalmente, intuimos el hilo de oro que une a los seres. “Por lo tanto en la tierra, todo estaba en relación de amor con todo: cada cosa con cada cosa… pero es necesario ser el Amor para tejer el hilo de oro entre los seres”. La relación en la naturaleza nos habla del Creador que es relación, es el ser relacional por excelencia. Dios se relaciona en una relación trinitaria y todas las cosas creadas por Él, tienen una huella trinitaria».
Entre los temas que se discutirán y experimentarán con los jóvenes participantes, los investigadores y los empresarios de EdC, durante la Escuela de Verano mencionamos:
Está prevista la intervención de docentes de varias universidades europeas y del Instituto Universitario Sophia (Loppiano-FI), así como también de empresarios de EdC de todo el mundo: talleres de espíritu empresarial, investigación, comunicación, innovación social. Para saber más
Raimundo se desempeña como peluquero. Edilena es cosmetóloga y empleada pública. El interés por el ambiente no está precisamente dentro de sus competencias específicas, sin embargo, ante la invasión ambiental y cultural que estaban sufriendo, junto con otras familias, con las que comparten los ideales cristianos, empezaron a plantearse algunos interrogantes. ¿Qué legado queremos dejar a nuestros hijos? ¿Cómo hacer presente nuestra visión a una sociedad que parece no percibir los peligros de esta degradación ambiental? ¿Cómo ir contracorriente Raimundo y Edilena se casaron hace 29 años, tienen tres hijos y tres nietos. Viven en Abaetetuba (Parà – Brasil), una «isla» que comprende Igarapé-Miri, Moju y Barcarena, tres ciudades famosas desde los años ’80 por los asentamientos industriales y mineros. Muchas familias dejaron sus tierras para ir a trabajar con las multinacionales, y se ubicaron en las periferias sin seguir ningún criterio, con la ilusión de un bienestar que nunca se alcanzó y se terminaron formando nuevos asentamientos de pobreza. El impacto de estas industrias en el ambiente fue, cuando menos, devastador. Empezó con la tala indiscriminada de açaizeiros (palmera nativa de la región), para la extracción del palmito de exportación, privando a las familias de un alimento esencial para ellos. Los desechos industriales arrojados a los ríos han causado una visible reducción de peces y camarones, mientras que la contaminación atmosférica redujo significativamente la producción de fruta.. Todo esto a nivel local. Pero los efectos de la deforestación repercuten también a nivel mundial. De hecho, la Amazonía es una región en la que todo es mega: mega su extensión (ocupa más del 50% del territorio brasilero), mega su biodiversidad, mega es la selva y su volumen de agua dulce. Pero con la deforestación en curso, se corre el riesgo de que todos estos recursos preciosos pierdan su eficacia. No es fácil saber qué hacer. Pero Raimundo y Elene cuentan con un elemento que puede hacer la diferencia: la unidad con las otras familias, y la fuerza que se adquiere cuando nos dejamos guiar por Dios también en nuestras elecciones. Juntos tomaron una decisión: transformar, con recursos propios, un pastizal de 34 hectáreas en una plantación de árboles frutales. Para elegir los árboles, buscaron las variedades típicas de la región que están en mayor peligro de extinción. Algunas de ellas ya no son conocidas por los jóvenes. Trabajaron duro, pero con gran entusiasmo, y de esta forma crearon, en Abaetetuba, un área para preservar la biodiversidad local. Ahora la plantación produce frutos comestibles de 166 especies nativas y de dos especies africanas, componiendo una colección única en su género: una riqueza forestal que se propone como alternativa a la futura sostenibilidad de la región. El área, denominada Radini, en homenaje a sus hijos Raisa, Radi y Raoni, recibe a menudo las visitas de investigadores y ambientalistas de fama mundial, de actores, cantantes y también de obispos y de gente común, sobre todo jóvenes. En el lugar, de hecho, hay espacios para lecciones teórico/prácticas con distribución de material divulgativo sobre la biodiversidad y la conservación del ambiente. También gracias a algunos premios y reconocimientos obtenidos – entre los cuales el significativo premio del 2012 que otorga el Museo Goeldi de Parà – la existencia de este el lugar empezó a ser divulgada en los periódicos y en las revistas de la región. Edilena y Raimundo siempre quedan muy sorprendidos al ver el interés de tantas personas, algunas de las cuales se sienten impulsadas a seguir su ejemplo de convertirse en ‘ambientalistas de corazón’, tal como ellos mismos se autodefinen.
Publicado el ‘call for papers’ en italiano y en Inglés en preparación del congreso. Las temáticas tratan sobre: Derecho del ambiente y derecho al ambiente – Carácter relacional del derecho ambiental – Principios del derecho ambiental – Publicidad, conservación del medio ambiente y derecho de participación – Ambiente, ciudad y territorio- Conservación del medio ambiente y responsabilidad- Responsabilidad de la empresa- Conservación del medio ambiente y legalidad. Los argumentos fueron elegidos a continuación de los trabajos y de los puntos de reflexión surgidos en la preparación del Congreso y particularmente en el seminario internacional de marzo de 2014 que se desarrolló en Castelgandolfo (Roma) y en la Escuela de Verano de Abrigada (Portugal) desarrollada en julio de 2014. Programa en Italienisch y en Englisch Notas de prensa En el sitio www.comunionediritto.org se encontrará información sobre la preparación del Congreso y sobre las inscripciones.
https://vimeo.com/130879600 «Para mí, el diálogo no es un ritual que se repite cada año y después lo ponemos en el armario, sino un aporte esencial para encontrar soluciones a los mayores problemas que las sociedades europeas afrontan hoy: el temor ante la diversidad, las consecuencias de la crisis, la sostenibilidad ambiental. Las religiones pueden jugar un importante papel en las comunidades, para ayudarnos a conducir a Europa a un lugar mejor al que se encuentra actualmente». Así se expresó Frans Timmermans, después de la reunión anual de alto nivel con líderes religiosos, en donde se habló del tema “Vivir juntos y aceptar las diversidades”. Junto al primer vicepresidente de la Comisión Europea estuvieron Antonio Tajani, Vicepresidente del Parlamento europeo, y quince líderes religiosos de las comunidades cristianas, judías, musulmanas, hindúes, budistas y mormonas.
Las numerosas citas en donde se reúnen instituciones políticas y jefes religiosos testimonian la comprensión del papel de las religiones. Éstos últimos ya no son convocados separadamente sino juntos para trabajar en la solución de los conflictos y la búsqueda de un camino hacia la convivencia pacífica. Un ejemplo es el reciente debate de alto nivel sobre la Tolerancia y la reconciliación en las Naciones Unidas, el encuentro de los líderes religiosos en Kazajistán, la expectativa por el discurso del papa Francisco en la ONU en septiembre próximo y, ahora, a nivel europeo, este encuentro promovido por la Comisión Europea. La cita de hoy viene después de la del 2 de junio con las organizaciones filosóficas y no confesionales, y se inserta en el marco refrendado por el Tratado de Lisboa. En la rueda de prensa emergieron cuestiones álgidas –referidas a las políticas europeas sobre la inmigración, el crecimiento de los foreign fighters (quienes parten de Europa para combatir en la yihad), el nacimiento del grupo de extrema derecha del Parlamento Europeo- a las cuales respondieron imán, rabinos y obispos. El metropolita Joseph, de la Iglesia ortodoxa rumana, hizo referencia al papel de los Movimientos eclesiales, como la Comunidad de San Egidio, recordando su compromiso en el proceso de diálogo interreligioso.
Por su parte, María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, al salir de este largo diálogo, expresó su alegría por haber participado en un intercambio realmente libre, caracterizado por la escucha auténtica. Subrayó la Regla de Oro, común a todas las religiones. Y entre los ejemplos donde se realiza esta experiencia citó la del grupo interreligioso “Vivir juntos en Cannes”. Hablando más allá de lo referente al encuentro, dijo: «no existe una religión que no quiera el diálogo, no existen jefes religiosos que no hagan todo lo posible para promoverlo. Esto da esperanza, porque a pesar de todas las situaciones que vemos a nuestro alrededor, la religión realmente puede transmitir un mensaje nuevo y ayudar en este proceso de diálogo que en ciertos momentos parece casi imposible». Además, subrayó, «la importancia de que en este diálogo participen no sólo los líderes religiosos sino también las comunidades, para suscitar una sinergia que pueda favorecer la realización de experiencias piloto en varias ciudades de Europa que promuevan esta convivencia pacífica. La misma sólo puede surgir venciendo los sentimientos de temor -que son comprensibles ante lo que no se conoce- con sentimientos de apertura, respeto y la capacidad de acoger realmente al otro como a un hermano». Las conclusiones del debate del 16 de junio confluirán en el material de trabajo del primer congreso anual sobre los derechos fundamentales de la Unión Europea, que tendrá lugar el 1º y el 2 de octubre de 2015. El mismo centralizará su reflexión en la siguiente temática: “Tolerancia y respeto: prevenir y combatir el odio antisemita y anti musulmán en Europa”. Link: video de la Rueda de Prensa Video-entrevista a Maria Voce (en italiano) Comisión Europea – Notas de prensa Notas de prensa – Movimiento de los Focolares 12-06-2015 Notas de prensa – Movimiemto de los Focolares 16-06-2015
Después del histórico encuentro en el Vaticano, del 10 de mayo de 2013, entre el papa Francisco y Tawadros II (papa de la Iglesia Ortodoxa Copta y Patriarca de Alejandría), se vivió por primera vez, en Alejandría, un día de fiesta entre las dos Iglesias para conmemorar aquel encuentro. En efecto, así como Shenouda III en una histórica visita se encontró con Pablo VI hace 40 años, el mismo día Tawadros II quiso encontrarse con Francisco tres meses después de su elección como Papa. El Patriarca Copto Ortodoxo había propuesto en aquella ocasión que el 10 de mayo se recordara cada año, como el día de la amistad entre las dos iglesias. El 7 de junio pasado, en el Centro Cultural de los jesuitas en Alejandría (Egipto) y bajo el patrocinio del Patriarca Copto Católico, Ibrahim Ishak, se recordó el evento en presencia de Tawadros II, quien estuvo acompañado por 8 obispos Copto Ortodoxos y 5 sacerdotes. Estuvieron también presentes, el Nuncio, Bruno Musaró, el obispo latino, Adel Zaki y casi 100 religiosos, religiosas y sacerdotes católicos. Entre los promotores, se encontraba el actual director del Centro Cultural Sami XXX, ex alumno del Instituto Universitario Sophia (IUS), junto con un amigo de la Iglesia Ortodoxa. Después de un momento de oración, con lecturas y cantos, a través de un documental se recorrieron las distintas etapas del histórico encuentro entre las dos Iglesias. En su mensaje, el papa Francisco recordó, entre otras cosas, que “lo que tenemos en común es más grande que lo que nos separa” y que “podemos perseverar en nuestro camino hacia la plena comunión y crecer en el amor y la comprensión”. Fue inmediata la respuesta del Patriarca Copto, quien, en la tarde llamó por teléfono al papa Francisco y le confirmó “la voluntad de continuar en el empeño común por la unidad de los cristianos”, como refirió el Padre Lombardi, portavoz del Vaticano. Tawadros II, en su discurso lleno de afectuoso hacia el obispo de Roma, expresó su convicción de que “El mundo hoy tiene hambre y sed del amor concreto. La unidad entre las Iglesias tiene necesidad de héroes de la fe”, e indicó algunos fundamentos necesarios para llegar a la unidad, entre ellos una mente abierta, rezando cada día: “Dame, oh Dios, una mente abierta como la que tuvo nuestro Señor Jesús en su comportamiento con la samaritana y con el ladrón de su derecha”. Pero también un corazón grande capaz de ir “más allá de la letra”. Y, finalmente, un alma humilde que “defienda los dones y las gracias concedidas por Dios”. Su Santidad recordó emocionado que quedó impresionado por la humildad del papa Francisco, cuando se encontraron y repitió una vez más: “¡Este día debemos festejarlo cada año!”. Los participantes tenían el corazón desbordante de alegría. Tawadros II quiso saludar personalmente a cada uno de los presentes. Finalmente, en esta feliz ceremonia, se conmemoró “el ecumenismo de la sangre”, recordando a los mártires egipcios y etíopes en Libia.
El cliente Dirijo una agencia bancaria. Una noche, saliendo de la oficina, llevaba el peso de un gran problema que no había resuelto. Se refería a un cliente que se había comportado mal con su cuenta corriente. Entreveía dos posibles soluciones que me hacían sufrir: dañar gravemente al cliente, iniciando un proceso legal, o correr el riesgo de no asumir mi deber. Me había dado cita con mi esposa para regresar juntos a casa. Normalmente trato de liberarme de mis pensamientos, pero esa noche no lo logré. Ella lo percibió enseguida y me dijo: «¿Hoy fue un día pesado, verdad?». Empecé a contarle. Mary no conocía mucho sobre la problemática del banco, pero me escuchaba atentamente, en silencio. Después de contarle todo, me sentí aliviado y confiado. El problema seguía allí, pero ahora no era sólo mío. Al día siguiente empecé a vislumbrar una tercera solución, que me permitía, respetar mis funciones y no hacerle daño al cliente. (G. K. – Inglaterra) Problemas de oído Mis parroquianos me animaron a que fuera a consultar a un especialista porque estaba teniendo serios problemas de oído. Después de preguntarme de cuál orden religiosa era, empezó a enumerar sus rencores contra la Iglesia por todas las incoherencias y contradicciones que lo habían hecho perder la fe. Lo escuché con amor, me daba cuenta de que me encontraba ante una persona que no se contentaba con un cristianismo superficial. Por mi lado le contesté que no tenía más argumentos para defender a la Iglesia que una vida coherente. Y agregué: «Dios nos ama así como somos». Él me pidió mi dirección y teléfono. Vino a visitarme esa misma noche. Me contó que había estado en el seminario hasta los 18 años hasta que le pareció que el marxismo respondía mejor a aquello que buscaba, pero ahora estas certezas se habían resquebrajado. Unos días después me contó que había entrado a una iglesia, le pareció que Dios le decía: «Yo no te he abandonado nunca». Ahora ha vuelto a los sacramentos junto con su esposa. (P. G. – Italia) Despido En la fábrica distribuyeron algunas cartas de despido entre las cuales una iba dirigida a Giorgio. Conociendo su precaria situación económica me acerqué y lo invité a que fuéramos juntos a la oficina de personal: «Yo estoy mejor que él –declaré-, mi esposa tiene trabajo. Mejor me despide a mí». El jefe prometió que iba a volver a revisar el caso. Cuando salimos, Giorgio me abrazó conmovido. Naturalmente el hecho pasó de boca en boca y otros dos obreros, más o menos en mis mismas condiciones, se ofrecieron a cambio de otros dos despedidos. La dirección se vio obligada a revisar su método para decidir un despido. Habiendo sabido el hecho, el párroco lo contó durante la homilía de la misa, sin decir nombres. AL día siguiente me hizo saber que dos estudiantes habían ido a llevarle sus ahorros para los obreros que estaban en necesidad, declarando: «También nosotros queremos imitar el gesto de ese obrero». (B. S. – Brasil)
Link a la directa streaming: http://live.focolare.org

Pasquale Foresi con Chiara Lubich

Villa Eletto, Loppiano (Florencia)
En el 2011, tres jóvenes de una parroquia de la provincia de Córdoba (Argentina) fueron invitados a un encuentro en la “Mariápolis Lia”, la ciudadela de los Focolares, situada a 250 km. de Buenos Aires. Para los tres, participar en este encuentro fue una experiencia fuerte, fue como sumergirse en el Evangelio vivido entre todos, un impulso a donarse concretamente a los demás. «Ese encuentro nos cambió – cuenta Susana-, salimos de ahí más entusiasmados, más receptivos, teníamos más confianza en Dios al que descubrimos como Amor. Fue una ocasión para crecer como personas pero también como grupo» Tanto es así, que hoy son unos quince los jóvenes que juntos llevan adelante iniciativas muy interesantes. Como por ejemplo la “Feria del vestido”, una idea muy útil para su territorio en el que existen varias familias que están en el umbral de la pobreza. A la parroquia llega mucha indumentaria usada que permanece guardada porque no hay nadie que la distribuya entre los que la precisan. Entonces tomaron la iniciativa los muchachos: trabajaron fuerte, durante varios sábados para arreglar el local aprovechando un espacio en un sótano, que limpiaron y acondicionaron, pensando en quienes vendrían a ver la ropa, la presentaron con elegancia, parecía nueva, bien planchada y se logró así hacer la “Feria de la ropa”
Al principio pensaban que era mejor no pedir nada a cambio de la ropa, pero luego –pensando en la dignidad de quienes la iban a adquirir” – fijaron precios accesibles para todos, sin poner en evidencia quien da y quien recibe, para que fuera sólo el amor lo que circulara. «Un día – cuenta uno de los jóvenes- vino la mamá de 8 hijos. Viendo que los precios eran convenientes eligió muchísimas prendas y, en el momento de pagar, con las lágrimas en los ojos confesó que era la primera vez que podía comprar algo para sus hijos. Otra vez vino una señora que parecía estar muy interesada: daba vueltas, miraba la ropa pero no tomaba nada. Al final se detuvo por largo rato para conversar con nosotros. Luego supimos que volvió otras veces porque, confesó ella misma, sabía que aquí encontraría siempre alguien que la iba a escuchar». Una de las chicas, cuando salía de su turno de Feria, se dio cuenta de que había un hombre que lloraba en la escalera de la iglesia. Convencida de que Jesús ama esconderse dentro de cada hombre, especialmente en los pobres, le surgió un pensamiento: «Y si fuese Jesús, ¿lo dejaría llorando?» Decidió acercársele y el hombre, desconsolado, le contó que hacía días que vivia en la calle, que no tenía nada para comer y sufría serios problemas de salud. La chica volvió a la Feria a llamar a los otros jóvenes del turno siguiente para buscar un lugar donde él pudiera quedarse y tener comida. Más tarde encontraron, también un trabajo. para él.
En muchos países de América Latina el 15º cumpleaños de una joven es una fecha importante. Una joven del grupo estaba por cumplir sus 15 años pero su familia no tenía los medios necesarios para festejárselos invitando a los familiares y amigos. Cuando los jóvenes del grupo lo supieron quisieron ocuparse ellos mismos. En primer lugar se dedicaron a la decoración del salón escuchando los deseos de la mamá de la chica. Luego, se organizaron para servir las mesas. Pero también ellos querían participar con ropa elegante en la fiesta y en el baile. ¿Cómo hacer? Uniformados como mozos, todos alineados, recibieron en la puerta a los invitados, luego sirvieron las mesas y, en el momento del baile, corrieron a cambiarse de ropa, sorprendiendo a todos, en primer lugar a la festejada. Cuando terminó la fiesta, retomaron su ropa de trabajo para dejar todo el salón limpio y ordenado. Cuando se habla de amor…
«Nuestra espiritualidad se basa en un punto esencial: la fe en el amor de Dios, tener conciencia de que no estamos solos, de que no somos huérfanos porque tenemos un Padre que nos ama. Uno de los momentos en los que podemos aplicar esta fe, es cuando algún pensamiento nos preocupa y nos hace perder la paz. A veces, se trata de temor del futuro, una preocupación por la salud; o cuando nos hallamos alarmados por supuestos peligros o angustiados por algún familiar; o preocupados ante un determinado trabajo, o dudamos sobre cómo comportarnos ante una cierta situación, o nos asustamos cuando escuchamos noticias negativas… Pues bien, en estos momentos de incertidumbre, Dios quiere que nosotros creamos en su amor y nos pide un acto de confianza. Si somos verdaderamente cristianos, desea que aprovechemos estas penosas circunstancias para demostrarle que creemos en su amor. Esto significa tener fe en que Él es nuestro Padre y que piensa en nosotros. Poner en sus manos cada una de nuestras preocupaciones. Dice la Escritura: «Descarguen en Él todas sus inquietudes, ya que Él se ocupa de ustedes». (1 P 5, 7). Porque Dios es Padre y quiere la felicidad de sus hijos. Por eso toma sobre sí sus cargas. Además, Dios es Amor y quiere que sus hijos sean amor. Ahora bien, todas estas preocupaciones, ansiedades y miedos, bloquean nuestra alma, hacen que se encierre en sí misma e impiden que ésta se abra a Dios, haciendo su voluntad, y al prójimo, haciéndose uno con él, para amarlo como se debe. En los primeros tiempos del Movimiento, cuando la pedagogía del Espíritu Santo nos hacía dar los primeros pasos en el camino de «poner en manos del Padre todas las preocupaciones» era algo habitual, que repetíamos con frecuencia durante el día. Pasábamos de un modo de vivir puramente humano – aun siendo cristianos – para entrar en un modo de vivir sobrenatural, divino; es decir, empezábamos a amar. Las preocupaciones son obstáculo para el amor. El Espíritu Santo, por lo tanto, tenía que enseñarnos el modo de eliminarlas. Y así lo hizo. Recuerdo que decíamos que así como no se puede tener una brasa en la mano sino que se la suelta enseguida porque de lo contrario nos quema, así, con la misma premura, debíamos poner en las manos del Padre toda preocupación. Y no recuerdo ni una puesta en su corazón de la que Él no se haya ocupado. (…) Pongamos en sus manos nuestras preocupaciones. Seremos libres para amar. Correremos mejor por el camino del amor que – como sabemos – conduce a la santidad.» Chiara Lubich
La reunión con los líderes religiosos tendrá lugar el día 16 de junio próximo en el Palacio Berlaymont de Bruselas, sede de la Comisión Europea. Reuniones de alto nivel y debates de carácter operativo entre los organismos de la Unión Europea y las iglesias, religiones, organizaciones filosóficas y no confesionales, se realizan regularmente, como está previsto en el artículo 17 del tratado de Lisboa. Los resultados del debate con los líderes religiosos contribuirán a la preparación del primer Congreso Anual sobre los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, que tendrá lugar en Bruselas el 1º y 2 de octubre de 2015, sobre el tema “Tolerancia y respeto: prevenir y combatir el odio antisemita y anti musulmán en Europa”. El tema elegido para la ocasión es, “Vivir juntos y aceptar la diversidad”, quiere poner de relieve–como declaró el nuevo primer vicepresidente de la Comisión, Frans Timmermans – que “en nuestras heterogéneas sociedades europeas, el diálogo es esencial para crear una comunidad en donde cada uno pueda sentirse en casa. Vivir juntos significa lograr aceptar las diferencias también cuando hay un profundo desacuerdo”.

Frans Timmermans, Primer Vice Presidente designado por la Comisión Europea
«El sol es fuerte, pero tenemos que llegar al próximo pueblo. Hoy hicimos una parte del camino con Grey de Sudáfrica, un joven presentador de TV. Nos sorprendimos al encontrar gente de todo el mundo en el sendero hacia Compostela, de Corea, Japón, China, Estados Unidos, Brasil, Canadá y, naturalmente, de toda Europa. Hace 30 años por Roncesvalles sólo pasaban unas 100 personas por año. Hoy son 65.000. El camino parece responder a una exigencia del ser humano de hoy. Las razones para emprenderlo son tantas y es interesante compartirlas. Peter, alemán, de 35 años, administrador de un hotel de los alrededores de Múnich se sienta en nuestra mesa. Durante dos años no fue de vacaciones, después su novia lo dejó. Quiere reflexionar sobre su vida. Paul y Celine, de Canadá, están haciendo el camino para agradecer por su vida. Tracy, de Australia, persigue un sueño: quisiera tener una gran historia que contar a sus hijos y nietos. Antonella confiesa que no sabe llorar, quisiera conocerse más y encontrar su libertad. Emprendimos “El Camino” hace 19 días. Bernard y Jean-Paul de Bélgica e Ivo, de Brasil, quien estaba asustado con los 740 km que hay que recorrer. Le parecía demasiado. A lo largo del camino se dio cuenta de que sus piernas y sus pies estaban bien, y cada día que pasa se anima más. Jean-Paul es médico y está casado, se pensionó hace un mes, a menudo se detiene y nos explica cuáles son las plantas que se encuentran a lo largo del sendero. Nos hace sentir el perfume de la naturaleza rica de variedad. Quedamos encantados ante la belleza de las flores, de las iglesias, como la de Burgos y la de León, pero también las de las pequeñas aldeas. A menudo damos una vuelta para mirar el panorama a 360 grados. En la mañana hacemos un pacto entre nosotros, para ayudarnos en los momentos difíciles. De hecho, el camino, nos hace sentir nuestros límites: dolores, cansancio, sed, hambre… y puede hacer que fácilmente nos olvidemos del prójimo. Ivo le inyecta mucha vitalidad a nuestro pequeño grupo y otros están contentos de caminar algunos kilómetros con nosotros. Surgen preguntas, alegrías y también dificultades. Una noche un sacerdote nos explica el significado de Compostela: campo de estrella. También nosotros tenemos que seguir nuestra estrella y ser estrella (luz) el uno para el otro. Todos los días tocamos muchos corazones, pero también los otros nos tocan.
Tratamos de abrir la puerta a Dios, porque tenemos la impresión de que Él está presente en medio nuestro, mediante el amor evangélico. Compartimos la cena con otros y rezamos juntos. Nicole, de Austrialia, está feliz de encontrar personas que quieran recitar la oración del Rosario con ella. Responde en latín, Jean-Paul en francés y nosotros en italiano. Después Nicole se pone a cantar en tagalo (el idioma de Filipinas) e Ivo en portugués. Ella nos cuenta su historia: está por entrar en una comunidad religiosa. En otro momento Doriano, un policía pensionado, nos acompaña a 10 metros de distancia. Nos dice que iba rezando con nosotros. Ésta es una experiencia nueva en su vida. Algunas hermanas de clausura rezan por nosotros y por todos los peregrinos, esa es su vocación. Muchos nos preguntan por qué hablamos italiano. Les contamos nuestra historia, la historia de Chiara Lubich y del Movimiento de los Focolares. A otros les hablamos del Evangelio, de la vocación, del camino de la vida. “El camino” es una experiencia diferente para cada uno. Tenemos curiosidad de saber qué sucederá cuando lleguemos a los pies de Santiago de Compostela. Será una sorpresa, al igual que será una sorpresa cuando nos encontremos al final del camino de la vida. Será una alegría haberlo recorrido, haber encontrado a tantas personas que ahora llevamos en nuestro corazón. Nos despedimos con un ‘buen camino’. Quién sabe cuándo nos volveremos a encontrar». Bernard, Jean-Paul, Ivo
¿Cómo divisar los signos del mañana ocultos en el hoy? Se puede vivir sólo en el presente, sin embargo el presente es y debe seguir siendo el lugar en el cual construir el futuro. Es una exigencia que a lo largo de los siglos encontró la confirmación de hombres y mujeres de todas las culturas, cuyas voces se levantaron para declarar la insostenible fatiga del presente en el momento en el que ya no somos capaces de mirar más allá. La Escuela de Verano, internacional e interdisciplinaria, quiere ser un lugar en donde se puede “pensar el futuro”, sus condiciones de actuación, nuestra responsabilidad. A la luz de una cultura que florece centrada en el valor de la persona y de sus relaciones, propondrá algunas pistas de investigación para dar sentido y contenidos a ese futuro del que parece despojada mucha parte de la cultura moderna, a partir de algunas preguntas centrales planteadas por las disciplinas económicas, políticas y por las demás ciencias sociales, hasta comprender los pasos que nos esperan. Para mayores informes: Escuela de Verano 2015 “Mapas de futuro”
Miles de firmas recogidas en pocos días con el lema “La unión hace la fuerza” y la recolección prosigue. Pero ¿de qué se trata? En abril del 2015, el Comité Olímpico Italiano (CONI) empezó a promover un proyecto, para chicos y jóvenes italianos residentes en áreas marginales, con el título “Ganar como los grandes”. La noticia transmitió a través de todos los medios de comunicaciòn de masas, impresionado a muchos. El proyecto está financiado por Lottomatica, la principal agencia italiana de de loterías y apuestas, que gracias al juego de azar legalizado, administra un giro de negocios de millones de euros, pero con costos sociales altísimos. De hecho, el juego de azar provoca la llaga de la dependencia y la desesperación, alimenta la especulación, refuerza la economía ilegal, afectando sobre todo a las personas de las periferias, esas mismas personas que serán (según CONI) “ayudadas” con el proyecto “Ganar como los grandes”. La situación es paradójica y dolorosa y crea una herida en el tejido social que hay que sanar. El Movimiento de los Focolares en Italia se percató de la peligrosidad de la iniciativa, al igual que tantas asociaciones que luchan por la legalidad, la transparencia y la justicia social en país El proyecto del CONI ha suscitado una cadena de e-mail, llamadas telefónicas y debates. La fraternidad universal se construye también así, organizándose para pedir juntos al CONI que suspenda la cooperación con Lottomatica. Los Focolares en Italia, mediante el Movimiento Humanidad Nueva, han lanzado por lo tanto una petición al gobierno y al parlamento italiano para que intervengan y se consolide en el país una auténtica cultura del deporte, y un compromiso concreto a favor del crecimiento de los jóvenes: una apuesta que hay que jugarse, conscientes de la desproporción de fuerzas (como David contra Goliat), pero convencidos de que es importante dar una señal contra esa tendencia. Si estás interesado en la iniciativa Stop Proyecto Coni Lottomatica “Ganar como los grandes”, ve al sitio de Humanidad Nueva
“El año pasado, una niña de casi dos años, muy querida para mí, corrió peligro de muerte. Pensé que recibió con prontitud todos los cuidados médicos y quirúrgicos, porque había nacido aquí, pero ¿cómo hubiera acabado la historia, si hubiese nacido en un país con menos recursos? Y ¿qué mérito tiene ella por haber recibido semejante suerte? ¿Acaso los demás niños no gozan de los mismos derechos?” Así fue que Gabriella se involucró y organizó una iniciativa para recaudar fondos e incrementar la sensibilización hacia la infancia desfavorecida, pidiendo al Alcalde el espacio en la plaza principal de su pueblo, Marcignago di Pavia (norte de Italia), involucrando a la Parroquia, a la Diócesis y la prensa local. “¡No sé cuáles resultados obtendré – afirma –; pero sé por qué y por quién estoy haciendo esto y esto es suficiente para tener las máximas expectativas!”. Éste es uno de los numerosos testimonios de quienes se comprometieron a favor de la campaña #objetivo15mil de AFNonl, lanzada el 24 de mayo en Roma, en la estructura llamada Ciudad de la Otra Economía. Andrea Turatti, presidente de la Asociación, explica que la finalidad es la de “dar visibilidad a lo que ya hacemos a través de los programas que garantizan alimento, cuidados médicos e instrucción a 13mil niños que participan de un centenar de proyectos activos en 50 países, e incrementar nuestro compromiso, contagiando a muchos con el virus de la solidaridad”. Se multiplicaron las iniciativas solidarias en muchas ciudades italianas y en algunos proyectos sociales activos en el mundo que, a través de conexiones, presentaron sus actividades. Entre ellos, centros dotados de consultorios médicos, guarderías, preescolares, clases de apoyo a través de las cuales se les brinda a los niños y a los jóvenes una adecuada alimentación, clases formales, cursos de apoyo y capacitación profesional, consultas y cuidados médicos. Dichos programas se insertan en intervenciones más amplias, en colaboración con aliados nacionales e internacionales, a favor de familias y comunidades, para obtener la autonomía y el bienestar global de los niños. “También nosotros deseamos contribuir a la solidaridad”, dice Youn Vera quien, gracias al apoyo a distancia, cursa el segundo año de bachillerato en el Collegio Gue Pascal de Man, en Costa de Marfil. “Para ayudar a 4 compañeros de mi salón que estaban enfermos y necesitaban tratamientos, se nos ocurrió armar una huerta y cultivar ensalada y espinacas”. “El apoyo a distancia es una acción que nos hace bien antes que nada a nosotros y no sólo a quienes la reciben, porque hace crecer, pone en contacto con gente y culturas distintas, ayuda a redescubrir el valor de la sobriedad y crea la comunidad” dijo Vincenzo Curatola, presidente de ForumSad que reúne unas cien asociaciones en el territorio nacional. Ejemplo de ello son Guido y Azzurra quienes, junto con otros chicos de barrios de Roma, contaron como, hace casi dos años, fundaron una asociación con la que desarrollan varias actividades a favor de los demás. ““La experiencia más hermosa la vivimos en Filipinas, para responder con AFNonl a la emergencia después del tifón Haiyan. Fuimos hospedados por los Focolares. Allí pudimos palpar realidades que normalmente vemos sólo en televisión y que parecen lejanas. El hecho de vivirlas en lo cotidiano, cambió nuestra manera de pensar. Además, quisimos comprometernos a largo plazo, con el apoyo a distancia de Princesa, una niña en silla de ruedas. Con su sonrisa ella parece un pequeño sol”. Giusy, que vive cerca de Pisa, contó cómo un pequeño grupo de Familias Nuevas de los Focolares, poco a poco involucró a todo el pueblo, al gobierno municipal y a unas 300 familias. «La iniciativa nació junto a un colega, hace veinte años – contó Massimo Grossi, de RCS Corriere della Sera – e involucró a más de 250 periodistas y poligráficos. Con muchos aportes pequeños, logramos apoyar a distancia a 50 niños en Asia y África. Muchas pequeñas contribuciones unidas, éste es nuestro espíritu y nuestra fuerza».
La Casa Emmaus, está situada en la ciudadela internacional de Loppiano – Incisa Valdarno (FI). Su cometido es ser una “Escuela de Comunión” y una “Escuela de Vida” para todas las consagradas del mundo. Con el curso se quieren ofrecer algunos instrumentos para ir en profundidad en la espiritualidad de comunión que la Iglesia nos propone vivir durante el Tercer Milenio, a la luz de la unidad y de la vida del Evangelio. Muy útil será que cada participante lleve la propia Constitución, de modo de poder confrontar su propio carisma y compartir con las presentes los tesoros que éste contiene, dentro de un clima espiritual de reciprocidad. Ver: Tríptico
Ante los enormes desafíos que la sociedad europea tiene que afrontar –este año en especial después de los ataques de París y Copenhague- se advierte una creciente desconfianza dentro y entre las comunidades. Ya desde el inicio de los años ’90, por iniciativa del entonces presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, el diálogo con las Iglesias y las organizaciones no confesionales, ofrece la posibilidad de un intercambio de puntos de vista en las políticas europeas, entre instituciones y actores de la sociedad civil. ¿Cómo vivir juntos y construir una sociedad en la que toda persona y comunidad pueda sentirse en casa y segura? ¿Cómo encontrar la forma para acoger las diferencias cuando sustancialmente no estamos de acuerdo? Son algunas de las preguntas abiertas para confrontar con los líderes religiosos. Entre los invitados, está también la presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce quien, al responder a la invitación subrayó que es un compromiso prioritario de los Focolares el «construir puentes mediante un diálogo respetuoso a distintos niveles, para contribuir a la convivencia pacífica y fraterna entre personas de distintos credos y de las más variadas proveniencias étnicas y sociales».
«En Sarajevo se respira una atmósfera de paz», exclamó el cardenal Puljic en vísperas de la llegada del Papa. La ciudad lo esperó con mucha alegría, preparándose durante algunos meses. Los rumores que alertaban al cuerpo de seguridad fueron desmentidos por una acción conjunta en la preparación, en la que la Iglesia y el Estado trabajaron en armonía. Este trabajo y la disponibilidad por parte de los ciudadanos de respetar las reglas, permitieron que todo funcionara de la mejor manera. Sarajevo, la ciudad que Juan Pablo II definió la Jerusalén europea, esperó al Papa de fiesta. Que la paz esté con vosotros era el lema de la visita del Papa a Bosnia y Herzegovina, “una tierra probada por conflictos, el último de los cuales está todavía muy presente en la memoria de sus habitantes bosnios, serbios y croatas”, escribe Gina Perkov, periodista de Novi Svijet (Croacia). “La guerra, de hecho, dejó consecuencias trágicas: muertes, destrucciones y el exilio de muchas personas. La presencia de los católicos (en su mayoría croatas) se redujo a la mitad”. Los habitantes estaban agradecidos por el hecho de que esta vez los ojos del mundo entero estuvieran clavados en ellos debido a un feliz acontecimiento y alimentaban la esperanza de que este evento ayude a resolver los varios problemas políticos “de los que tienen la culpa también algunos países de la Unión Europea que permitieron y apoyaron la limpieza étnica”, como testimonia en su reciente libro Mons. Franjo Komarica, obispo de Banja Luka (actual República de Serbia). En el estadio olímpico de Kosovo, durante la celebración eucarística, ante unas 70 mil personas (de las cuales 23 mil eran de Croacia), el Papa lanzó un fuerte mensaje de paz. «La paz es el sueño de Dios, es el proyecto de Dios sobre la humanidad … Hoy, una vez más, se eleva desde esta ciudad el grito del pueblo de Dios y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad: ¡nunca más la guerra! … Hacer la paz es un trabajo artesanal: requiere pasión, paciencia, experiencia, tenacidad. Felices aquéllos que siembran paz con sus acciones cotidianas, con actitudes y gestos de servicio, de fraternidad, de diálogo, de misericordia… La paz es obra de la justicia … justicia practicada, vivida … La verdadera justicia es hacer a esa persona, a ese pueblo, lo que me gustaría que me hiciesen a mí, a mi pueblo … La paz es un don de Dios porque es fruto de su reconciliación con nosotros… Hoy pedimos juntos al Señor, la gracia de tener un corazón sencillo, la gracia de la paciencia, la gracia de luchar y trabajar por la justicia, de ser misericordiosos, de construir la paz, de sembrar la paz y no guerra ni la discordia. Este es el camino que nos hace felices, que nos hace bienaventurados”, concluyó. Fueron momentos inolvidables vividos con un hombre, el Papa, que habló no sólo con las palabras (sintéticas y claras), sino también con los gestos. Se dio un paso nuevo hacia la paz. «Hoy no hay peleas, no hay problemas, así deberían ser todos los días», comentó alguien por la calle. Por la tarde, Francisco se encontró con sacerdotes, religiosos, religiosas y personas consagradas en la Catedral, con los representantes de las varias confesiones y religiones y finalmente con los jóvenes. La comunidad del Movimiento de los Focolares se hizo presenta a través de obsequios y participó de los distintos momentos de encuentro.
El Ideal de la unidad llegó a Bosnia y Herzegovina en 1975 a través de algunos jóvenes presentes en la Mariápolis de Zagreb (Croacia). En 1992 estalló la guerra: innumerables pérdidas, destrucciones, muertos, refugiados. Muchísimas personas huyeron hacia los distintos países de Europa. Se trató de apoyar en todas las formas a quienes se quedaron en el país. Ya que las carreteras estaban cerradas, este apoyo llegaba a través de cartas o cajas de alimentos. A través del amor concreto de quienes vivían la espiritualidad de la unidad, muchos musulmanes y cristianos encontraron este Ideal. Una vez que terminó la guerra, volviendo a Bosnia, ellos mismos se convirtieron en portadores y testigos de este espíritu nuevo. “Al inicio de 1996, apenas fue posible, aunque la guerra seguía, fuimos a visitarlos – cuentan los testigos de ese periodo –. Nos encontramos frente a escombros, casas destruidas, tanques armados, constantes controles de la policía y de vez en cuando, la explosión de una granada… La ciudad de Sarajevo estaba sin árboles, porque habían sido todos quemados por las granadas o por las mismas personas que habían tratado de calentarse de alguna manera durante los inviernos helados”. La chispa del Ideal de la unidad, recibida por algunas personas muchos años antes y custodiada en el corazón, se prendió completamente en ellos precisamente durante la guerra. Esta gente marcada por el sufrimiento, necesitada de tantas cosas, fue capaz de intuir lo esencial. Estaba sedienta de la verdad. Eran católicos, pero también musulmanes, ortodoxos, todos agradecidos por el descubrimiento del amor de Dios que había transformado su vida. La actual situación en Bosnia no está resuelta. Los católicos emigran, sobre todo los jóvenes, y se teme otro conflicto. La comunidad de los Focolares encuentra fuerza en la unidad, pequeño signo concreto de aquella unidad anhelada por Juan Pablo II en 1997, en ocasión de su visita a Sarajevo, cuando deseó que llegara a ser, después de la tragedia de la guerra, el modelo de convivencia para el 3° milenio.
«Las conversaciones de Chiara Lubich sobre la Eucaristía fueron para mí una revelación. Me hicieron conocer de una manera más amplia, más precisa, más profunda, el efecto que la Eucaristía tiene en la sociedad y en cada persona. He visto que el progreso de la conciencia cristiana, ya sea en cada persona como en la sociedad, depende del progreso de la conciencia que los cristianos tengan de la Eucaristía. En otros términos: si nosotros sabemos lo que es la Eucaristía y la vivimos como ella es, entonces extraemos del cristianismo el valor más profundo ya sea para nuestra alma como para la sociedad. La Eucaristía, efectivamente, logra la unión del hombre con Dios; ella representa el misterio del amor de Cristo hacia la humanidad. Es la comunión con Cristo y con los hermanos. Es la unidad entre ambos. Si se aspira a un progreso de los ideales comunitarios, ideales que unifiquen a la sociedad de hoy; ideales que signifiquen las aspiraciones más hermosas contra las egoístas defensas de los intereses particulares; ideales que defiendan la tolerancia entre las razas; ideales que no acepten las dictaduras, etc, es necesario progresar en la conciencia de la Eucaristía, hay que vivir en profundidad esta realidad. Se puede decir que la relación con Dios y con el mismo hombre es un misterio eucarístico, en el cual Dios se hace hombre para que el hombre se haga Dios. Nada menos que esto. Chiara, con sus explicaciones, nos quiere insertar conscientemente no sólo en el pensamiento de Cristo, sino en la persona de Cristo, en su humanidad y en su divinidad. Nos quiere poner a convivir, a través de la comunión sacramental, con la divinidad y con la humanidad de Jesús, con ambas. Es una revolución que “endiosa” al hombre y lo coloca contra y sobre el proceso de degradación que cursa la sociedad. Gracias a la Eucaristía comienza la rebelión contra la muerte. Chiara, de este modo, impone a nuestra vida un carácter de heroísmo, de santidad. No tiene lugar la mediocridad en la convivencia humana; recordamos la pregunta que el ángel le hace a las almas que entraban en el purgatorio como lo describe Dante en La Divina Comedia: «0 gente umana per volar su nata,- perché a poco vento così cadi?» (“Oh, hombres y mujeres, nacidos para volar hacia Dios, pero que con tanta facilidad, caen en el pecado”). Es decir, “hombre, ¿por qué tú, que naciste para volar hacia Dios, te dejas caer en el pecado tan fácilmente o pierdes este vuelo?” La santidad es heroísmo, pero es un heroísmo facilitado inmensamente por el alimento cotidiano del pan eucarístico. Esto implica una devoción cotidiana, asidua, de cada día, cada vez más alta, pasando por encima de la mediocridad en la que tanta gente de la humanidad hoy vive. Una mediocridad impregnada de mentiras, lujuria, robos, violencia que no es vivir, sino organizar tontamente nuestra agonía. ¡Con la Eucaristía se vuela!». Igino Giordani, Con la Eucaristía se vuela, «GEN» noviembre de 2004, pp.10-11
«Una celebración como esta solo se ha visto aquí en ocasión de l visita de Juan Pablo II (1983)», escribe Filippo Casabianca, desde El Salvador. 24 de mayo 2015, un día memorable para El Salvador. Un país de 6 millones de habitantes en una minúscula superficie de 21 mil km2, que ha tenido entre sus hijos una de las personalidades eclesiales más significativas del continente Americano: Mons. Arnulfo Romero, del cual se celebraba la Beatificación. La causa había sido abierta por su sucesor, Mons. Rivera y Damas, en el décimo aniversario de su asesinato (24 marzo 1980); el mismo año en el que llegaron al País centroamericano los primeros focolarinos, los italianos Marita Sartori y Carlo Casabeltrame, para encontrarse con algunos padres franciscanos. Fue en esa década que se realizaron “mariápolis” cada año, pese a la inseguridad por la guerra civil que arreciaba. Los focolarinos llegaban desde México para sostener las nacientes comunidades. La fundación de la primera sede del focolar fue en 1989, con el País sumergido en la guerra, lo cual representaba un peligro para las focolarinas extranjeras. Aunque ahora que el País se ha estabilizado políticamente, no ha encontrado todavía el camino de la reconciliación y vive sumergido en una polarización destructiva. A esto se ha agregado el flagelo de la inseguridad por la proliferación de bandas delictivas (maras) que se disputan el territorio y el de la pobreza de grandes sectores. Los miembros del Movimiento de los Focolares, a lo largo de los años, han actuado en múltiples iniciativas de apoyo a familias, con la “Acción Familias Nuevas” y con la “Economía de Comunión”. Emprendimientos educativos a favor de niños de familias carenciadas y apoyo a un párroco para proveer espacios de integración a la juventud, en un pueblito con altos índices de delincuencia. La conciencia del momento histórico que vive el País está a flor de piel. El mensaje de Mons. Romero es visto como una medicina que podría sanar los corazones endurecidos y dar ánimo para emprender la gran tarea de la reconciliación entre los salvadoreños. “Es un reto seguir su ejemplo –nos decía Maribel, joven maestra–; para mí lo es en mi ambiente escolar donde puedo ayudar a mis alumnos a cultivar la paz y la justicia en sus corazones”. Mientras que para Amaris “la fiesta debe ceder el paso a la reconciliación, que es perdonar y pedir perdón para sanar heridas que aun están abiertas”. En las comunidades del Movimiento, el compromiso por el diálogo y la reconciliación ha estado siempre presente; pero ahora adquiere la connotación de un mandato, a la luz del testimonio de Mons. Romero “que ha sabido llorar con quien llora y alegrarse con quien tenía motivo para estar feliz –sostiene Flora–. Su beatificación es el reconocimiento de su vida radicada en el amor”. En el mensaje al actual Arzobispo de San Salvador, mons. José Luis Escobar Alas, el Papa define a Romero como uno “entre los mejores hijos de la Iglesia”, atribuyendo al nuevo Beato los lineamientos típicos del buen Pastor, “porque (Dios) concedió al Obispo mártir la capacidad de ver y oír el sufrimiento de su pueblo y fue moldeando su corazón para que, en su nombre, lo orientara e iluminara”. El Papa reconoce, además, su ejemplaridad e invita a encontrar en la figura de Romero “fuerza y ánimo para comprometerse en la búsqueda de un orden social equitativo y dignificante”.
«En septiembre pasado –cuenta Luigi, un sindicalista, comprometido junto con el Padre Peppino y otros de la parroquia a vivir la espiritualidad de la unidad– nació la idea de organizar almuerzos solidarios para quienes son marginados, para quienes están solos». ¿Dónde hacerlos? «Nos dimos cuenta de que, acondicionándolo un poco, el lugar que usamos para hacer las reuniones parroquiales podía transformarse en un acogedor comedor. Tampoco fue difícil identificar a los invitados. Sus rostros nos eran familiares. Era gente que vemos por la calle, que vive en el barrio donde nosotros vivimos; algunos eran los vecinos de la puerta de al lado, otros, ancianos y extranjeros que ayuda Cáritas…». «Empezamos a repartirnos las tareas –subraya Grazia, madre de dos niños–. Uno de nosotros se ofreció a hacer las compras y sensibilizar en la causa a dueños de restaurantes y supermercados; otro se ofreció para cocinar; otro para supervisar la preparación de las comidas para que también los amigos musulmanes pudieran comer. Los más vigorosos se ofrecieron para acondicionar la sala y las chicas se propusieron para la animación. Un equipo muy variado: jóvenes, adultos y también niños». El primer almuerzo se realizó en el mes de octubre de 2014. Para todos fue un domingo lleno de sol, como lo era el rostro del viejito con bastón y de la señora a la que le gusta mucho bailar y que se divirtió mucho. Pocos días después de Navidad fue el segundo almuerzo: «Era inimaginable la alegría mientras esperaban que se abriera la sala –recuerda Vincenzo, estudiante de arquitectura–. Había ya algunas ancianas sentadas en una banquita que esperaban. Apenas nos vieron, vinieron a abrazarnos, nos felicitaron y fueron a buscar su lugar. Enseguida llegaron todos los demás; también muchos niños con sus papás. Entre un plato y otro había un poco de música, karaoke y después, guiados por unas chicas marroquíes, bailamos una canción de su país». Mientras tanto los niños jugaron, colorearon, y esperaron con paciencia la gran sorpresa… ¡La llegada de Santa Claus que distribuyó regalos para todos! «Para nosotros los organizadores no había regalos empacados –cuenta emocionada Carla, ama de casa– pero tuvimos un regalo mucho más precioso: el espectáculo de todas esas personas, que finalmente sonreían felices». Después del almuerzo navideño se hizo el de la Epifanía, y muchos otros más. Hoy es una tradición que continúa. Y que cada vez se convierte en una posibilidad para entrelazar tantas culturas y religiones. Entre los invitados, que cada vez son más, se encuentran árabes, ucranianos, católicos, ortodoxos, evangélicos, personas que no tienen una convicción religiosa y sobre todo, muchos musulmanes. «¿Cansancio? ¿Esfuerzo? ¿Problemas? También –admite Luigi–. Porque no es fácil organizar de la nada estos almuerzos. Pero la alegría que estos momentos nos regalan es indescriptible. Nos dejan el deseo y la inventiva para hacer algo más. Son auténticas oportunidades de crecimiento como personas y del sentido de ser comunidad, tanto para nosotros organizadores como para los invitados, quienes ya no son tales, porque son verdaderos hermanos».
El sábado 30 de mayo, se dio el nombre de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares y ciudadana honoraria de Rimini, a la rotonda ubicada entre “via Savonarola, viale Giacomo Matteotti y via dei Mille”, próxima al complejo universitario “Navigare Necesse” “Es un honor a una figura importante vinculada a nuestra ciudad –dijo la Asesora de Servicios Generales de la Comuna de Rimini, la Sra. Irina Imola, quien abrió la ceremonia-. Agradezco por esto a todas las autoridades presentes y a todas las personas que han encontrado enseñanzas y consuelo en la obra de Chiara Lubich” En 1997, la Municipalidad de Rimini quiso otorgar a Chiara Lubich la Ciudadanía Honoraria “por su obra de construcción – así se lee entre las causales expresadas por el Consejo Municipal de la ciudad – de una civilización del amor, de la tolerancia y de la solidaridad entre los pueblos”. Fuente: Altarimini online
En el mundo occidental se discute sobre el género. El drama de la explotación es algo que preocupa en los países en vías de desarrollo; en Medio Oriente preocupan los derechos de las mujeres y la paz. Todavía en occidente, las mujeres se ven obligadas a elegir entre el trabajo y la familia, hay vidas que sufren violencia…. Estos son algunos de los desafíos y problemáticas – diferentes según las distintas zonas geográficas- que se encuentran en discusión en las Naciones Unidas, en vista de la nueva agenda sobre los Objetivos para un desarrollo sostenible programado para poner en acción después del 2015 (fecha dentro de la cual los 193 estados miembros se habían propuesto alcanzar los famosos Objetivos del milenio). Son desafíos y problemáticas discutidos también en los tres días promovidos por el Consejo Pontificio Justicia y Paz (Roma 22-24 de mayo de 2015), en colaboración con la Unión Mundial de las Organizaciones Femeninas Católicas y la “World Womens’ Alliance for Life and Family. No se trata sólo de un panorama sobre las cuestiones más urgentes viculadas a la condición de la mujer, ni tampoco sólo una denuncia de las violaciones de su dignidad y sus derechos. Las 120 mujeres procedentes de distintos países del mundo quisieron ofrecer su contribución mediante sus experiencias e ideas, plasmadas luego en un documento final para la nueva agenda de las Naciones Unidas para el Desarrollo post-2015. El papa Francisco en su mensaje al Cardenal Turkson, presidente de Justicia y Paz, quiso expresar las instancias promovidas por el universo católico femenino en los procesos internacionales, invitando a todos los que están «comprometidos en la defensa de la dignidad de las mujeres y en la promoción de sus derechos» a que se dejen «guiar por un espíritu de humanidad y de compasión en el servicio al prójimo». «Así – continúa el Papa- surgirán los dones inconmensurables con que Dios enriqueció a la mujer, dándole capacidad de comprensión y de diálogo para recomponer los conflictos grandes y pequeños, sensibilidad para sanar las heridas, y hacerse cargo de toda vida, también a nivel social, dotándola de misericordia y ternura para mantener unidas a las personas». Los aportes tenían un amplio espectro: desde la antropología femenina, la mujer y educación, las mujeres y diálogo interreligioso, las tecnologías vinculadas a la vida y a la procreación, los derechos humanos, mujeres y trabajo agrícola, empresarial y financiero, etc. Después se prosiguió con el trabajo en los ‘atelier temáticos’ (un término que hace referencia al arte del “trabajo artesanal”, fino y laborioso proprio de la mujer) donde se elaboraron las propuestas para los Objetivos para el Desarrollo Sostenible. Rita Mousallem, co-directora del Centro para el Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, intervino sobre el tema “Diálogo interreligioso, en camino para una paz duradera. Rol de la mujer”, refiriéndose también a su propia experiencia de cristiana en Medio Oriente. En las diversas entrevistas que se le hicieron, resaltó la capacidad de escucha, característica típica de la mujer, que da la posibilidad de entrar en la interioridad de sí mismo y en los otros; de saber sufrir y esperar hasta el final, porque –siendo madre- sabe muy bien cuánto vale la vida. Estos aspectos, junto con otros, forman parte de ese “genio femenino”- recordado también por el papa Francisco –don y belleza típica de la mujer, llamada a dar su aporte en la sociedad actual, enbeneficio de todos. Lee también : http://www.aleteia.org/it/religione/interviste/donne-protagoniste-dialogo-interreligioso-chiara-lubich-madre-teresa-calcutta-5787946082893824
Por darle una mirada al futuro, la última mañana ha visto cómo el Congreso se volvía hacia las nuevas generaciones. Desde los primeros compases, Anouk Grevin implica a todos los presentes: «Cuando nace un niño, toda la comunidad lo cuida, el hijo que nace es de todos«. Y estalla un aplauso porque esta afirmación representa uno de los valores más queridos del pueblo africano («para que un niño crezca, hace falta toda una aldea»). Y luego explica: “con los jóvenes que han asistido a la International EoC School hemos vivido sueños maravillosos». Ante su pregunta: “¿queremos dejarlos solos?”. La respuesta de la sala es inmediata, además de apasionada y envolvente: algunos empresarios se van sucediendo al micrófono para expresar el deseo y el compromiso de apoyar estos sueños en primera persona. John Mundell lanza una llamada a sus amigos: abrid las empresas para introducir a las nuevas generaciones en el mundo laboral: “La experiencia en las empresas EdC hace gustar la riqueza de las relaciones verdaderas, aparte de la profesionalidad!”
Los acontecimientos de vida vivida de empresarios -sobre todo jóvenes- de distintas partes del mundo hacen vislumbrar un futuro mejor: Desde Italia a Argentina o a Paraguay, hasta la presentación de una tesis sobre la EdC de una joven brasileña que está a punto de concluir sus estudios en el Instituto Universitario Sophia. Hoy la mirada está fija en el futuro-presente pero es también un momento importante de compromisos fuertes y vinculantes: «debemos prometernos que no volveremos ya hacia atrás –es el deseo de Luigino Bruni–. En estos días hemos asistido a milagros, nuestras historias vitales se anuncian a todos. La EdC no es un bien de consumo. Hay muchas personas en el mundo esperando. Debemos seguir siendo «productores» de comunión, y no solo consumidores”. El documento final es una fuerte llamada: La promesa de gastar la vida por una economía de comunión. En ese momento, los empresarios quieren dejar una signo de su compromiso personal, que se materializa en un “pacto” que, libremente, quien lo desea, rubrica con su firma.
La “clausura” del Congreso le corresponde a Genéviève Sanzé: “Se dice que las cosas bonitas se terminan pero creo que debemos cambiar esta frase. Hemos vivido un Congreso tan fraterno, tan alegre… que esto no puede terminar. Ahora comienza de verdad nuestra carrera: es el momento de salir y lanzarnos al mundo”. No basta con una empresa, en analogía con “no basta con una ciudad”, uno de los escritos más conocidos de Chiara Lubich, es la reflexión final de estos riquísimos cinco días y enciende la pasión por vivir un gran sueño: ver el mundo “invadido” de empresas de EdC. “Contando con un Dios que te visita cada mañana si así lo quieres, una ciudad es demasiado poco … apunta más lejos: a tu país, al mundo. Que cada vez que respiras, cada vez que actúes, tu objetivo sea este…”