Movimiento de los Focolares
León XIV inauguró la Conferencia Raising Hope: ¿qué queda por hacer en torno a Laudato Si’?

León XIV inauguró la Conferencia Raising Hope: ¿qué queda por hacer en torno a Laudato Si’?

En la tarde del 1 de octubre, en el Centro Internacional Mariápolis del Movimiento de los Focolares en Castel Gandolfo, Roma, se inauguró la Conferencia Raising Hope con la participación de Su Santidad León XIV y otras personalidades como Arnold Schwarzenegger, exgobernador de California, y la Honorable Marina Silva, Ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil.

La sesión combinó testimonios, momentos espirituales y artísticos, en acción de gracias por el décimo aniversario de la encíclica Laudato Si’. Representando al Movimiento Laudato Si’, Christina Leaño, directora asociada, e Igor Bastos, director de Brasil, presidieron la apertura de la jornada.

Un momento icónico fue cuando el Papa León XIV tocó y bendijo un trozo de hielo, de más de 20.000 años, desprendido, debido al cambio climático, de un glaciar en Groenlandia; y también bendijo agua traída de distintos rincones del planeta, como gesto simbólico que encarnó compasión y preocupación por el grito de la tierra y de los pobres.

“Esta encíclica ha inspirado profundamente a la Iglesia católica y a muchas personas de buena voluntad”, comenzó diciendo León en su discurso sobre Laudato Si’, “la cual abrió un fuerte diálogo, grupos de reflexión y programas académicos”. El Papa hizo mención a cuánto se extendió la encíclica de su predecesor “en cumbres internacionales, en el diálogo ecuménico e interreligioso, en círculos económicos y empresariales, en estudios teológicos y bioéticos”.

Dando gracias al Padre celestial “por este don que hemos heredado del Papa Francisco”, León se detuvo a mencionar que los desafíos ambientales y sociales hoy son aún más urgentes. Ante el aniversario debemos preguntarnos, “¿qué queda por hacer? ¿Qué hay que hacer ahora para garantizar que el cuidado de nuestra casa común y la escucha del clamor de la tierra y de los pobres no parezcan meras modas pasajeras o, peor aún, se vean y se sientan como cuestiones divisorias?”, indagó.

“Hoy más que nunca es necesario volver al corazón, lugar de la libertad y de las decisiones auténticas”, afirmó entonces el Pontífice, porque aunque este “incluye la razón”, también “la trasciende y la transforma”. “El corazón es el lugar donde la realidad externa tiene mayor impacto, donde se lleva a cabo la búsqueda más profunda, donde se descubren los deseos más auténticos, donde se encuentra la identidad última de cada uno y donde se forjan las decisiones”.

En este aspecto, señaló que “solo volviendo al corazón puede tener lugar una verdadera conversión ecológica”. “Debemos pasar de la recopilación de datos al cuidado; y del discurso medioambiental a una conversión ecológica que transforme los estilos de vida tanto personales como comunitarios”, afirmó.

León recordó a los presentes que esta experiencia de conversión nos orienta hacia el Dios vivo: “No podemos amar a Dios, a quien no vemos, mientras despreciamos a sus criaturas. Tampoco podemos llamarnos discípulos de Jesucristo sin participar en su visión de la creación y su cuidado por todo lo que es frágil y herido”.

Antes de concluir su discurso, el Papa miró con esperanza las próximas cumbres internacionales —la COP30 de 2025, la sesión del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y la Conferencia del Agua de 2026—, “para que escuchen el clamor de la tierra y de los pobres”.

Ha anche incoraggiato i giovani, i genitori e coloro che lavorano nelle amministrazioni e istituzioni a contribuire a “trovare soluzioni alle sfide culturali, spirituali ed educative di oggi, lottando sempre con tenacia per il bene comune.”

Finalmente reflexionó: “Dios nos preguntará si hemos cultivado y cuidado del mundo que creó y de nuestros hermanos y hermanas. ¿Qué responderemos?”.

El actor y exgobernador de California, fundador del Instituto USC Schwarzenegger de Políticas Estatales y Globales, de la Iniciativa Climática Schwarzenegger, Arnold Schwarzenegger, inició su discurso felicitando al Santo Padre por la instalación de paneles solares en los techos del Vaticano: “Estoy junto a un héroe”, afirmó.

“Hay 1.5 billones de católicos, ese poder y esa fuerza hay que usarlo para involucrarse en el movimiento climático”, mencionó Schwarzenegger al tiempo que hizo un llamamiento a hablar más de la contaminación: “La persona común y corriente no entiende cuando hablamos de carbón cero o de las temperaturas en aumento. En lugar de hablar a la cabeza, tenemos que hablar al corazón. Podemos poner fin a la contaminación si trabajamos juntos, porque Dios nos puso en la tierra para que la convirtiéramos en un lugar mejor”, indicó.

Posteriormente fue el turno de la honorable Marina Silva, Ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, jefa de la presidencia conjunta de la COP30. En su discurso se mostró inspirada por los valores cristianos al participar de la conferencia.

Con ánimo, afirmó: “Estoy segura de que el Papa hará una gran aportación para que la COP30 pase a la historia y se convierta, como todos deseamos ardientemente, en la COP de la esperanza, para preservar y cultivar todas las formas de vida que son parte del hermoso jardín que Dios nos ha regalado”.

En el escenario, el Papa estuvo acompañado por la Dra. Lorna Gold, directora ejecutiva del Movimiento Laudato Si’ y presidenta del Comité Organizador de la Conferencia; Margaret Karram, teóloga y presidente del Movimiento de los Focolares; el sacerdote Jesús Morán; y Yeb Saño, presidente de la Junta Directiva del Movimiento Laudato Si’, que compartió con el Pontífice su propia historia, en Filipinas, en contacto directo con múltiples catástrofes climáticas, e introdujo a los testimonios principales.

Posteriormente, se produjo un momento simbólico espiritual en el que representantes de distintos países como Timor Oriental, Irlanda, Brasil, Zambia y México trajeron agua desde su tierra, para ponerla en común en un cuenco en el escenario. Ellos encarnaron el clamor de los pueblos originarios, de la vida silvestre, los ecosistemas, las generaciones futuras, los migrantes, los pobres y la tierra que gime.

De las lágrimas a la esperanza, y con una audiencia de pie, el Papa León se acercó a tocar el hielo glacial y proclamó la bendición sobre el agua y sobre todos los presentes: “Que trabajemos por el florecimiento de toda la creación”, exclamó. Los artistas Adenike, Gen Verde y los Pacific Artists for Climate Justice animaron con momentos musicales el encuentro.

Oficina de prensa de Raising Hope
Foto: © Javier García-CSC Audiovisivi

«Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» (Sal 121, 2).

«Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» (Sal 121, 2).

¿Quién no ha sentido alguna vez en la vida que no puede más?

Es lo que le pasa al autor del salmo 121, que pasa por circunstancias difíciles y se pregunta de dónde le puede venir la ayuda que necesita.

La respuesta es la afirmación de su fe en Dios, en quien confía. La convicción con la que habla del Señor, que vela y protege a cada uno y a todo el pueblo, expresa una certeza que parece nacer de una profunda experiencia personal.

«Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

En efecto, el resto del salmo es el anuncio de un Dios poderoso y amoroso que ha creado todo lo que existe y lo protege día y noche. El Señor «no deja titubear tu pie, no duerme tu guardián»[1], afirma el salmista, deseoso de convencer a quien lo lea.

Envuelto en dificultades, el autor ha levantado los ojos[2], ha buscado dónde agarrarse fuera de sí y de su entorno más inmediato y ha encontrado una respuesta.

Ha experimentado que la ayuda viene de aquel que ha pensado y dado vida a cada criatura y sigue sosteniéndola en todo momento, sin abandonarla nunca[3].

Cree firmemente en este Dios que vela noche y día sobre el pueblo entero –es «el guardián de Israel»[4] -, hasta tal punto que no puede dejar de comunicarlo a los demás.

«Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

En los momentos de incertidumbre, angustia y vacilación, Dios quiere que creamos en su amor y nos pide un acto de confianza. […] quiere que aprovechemos estas penosas circunstancias para demostrarle que creemos en su amor. Lo cual significa tener fe en que él es nuestro Padre y piensa en nosotros. Arrojar en él todas nuestras preocupaciones. Cargarlas sobre él».[5]

Pero ¿de qué modo nos llega a cada uno la ayuda que viene de Dios?

La Escritura narra muchos episodios en los que esto se concreta a través de la acción de hombres y mujeres –como Moisés, Elías, Eliseo o Ester– llamados a ser instrumentos de la solicitud de Dios por el pueblo o por alguna persona en particular.

También nosotros, si «levantamos la mirada», reconoceremos la acción de personas que, conscientemente o no, acuden en nuestra ayuda, y estaremos agradecidos a Dios, de quien procede en última instancia todo bien (Él ha creado el corazón de cada uno) y podremos testimoniarlo a los demás.

Por supuesto, es difícil darse cuenta de ello si estamos encerrados en nosotros mismos y si, en los momentos difíciles, pensamos en cómo salir adelante solo con nuestras fuerzas.

En cambio, cuando nos abrimos, miramos alrededor y levantamos los ojos, descubrimos que también nosotros podemos ser instrumentos de Dios que se ocupa de sus hijos. Nos damos cuenta de las necesidades de los demás y podemos ser una ayuda preciosa para otros.

«Mi auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

Cuenta Roger, de Costa Rica: «Un sacerdote que conocía me anunció que iba a venir a verme una persona para recoger unos pañales para adultos que le había ofrecido el grupo solidario del que formo parte, sabiendo que un parroquiano suyo los necesitaba. Mientras lo esperaba, vi pasar por delante a una vecina que estaba pasando por una situación muy difícil, y le di los últimos siete huevos que tenía, y otras cosas de comer. Se quedó sorprendida porque no tenía nada para comer, ni ella, ni su marido ni sus hijos. Le recordé la invitación de Jesús: “Pedid y se os dará” (Mt 7, 7), subrayando que él está atento a nuestras necesidades. Volvió a casa feliz y agradecida a Dios.

Por la tarde llegó a casa la persona enviada por el sacerdote. Le ofrecí un café. Era camionero, y hablando, le pregunté qué transportaba. “Huevos”, me dijo, y me regaló 32».

Silvano Malini y el equipo de la Palabra de vida


[1]Sal 121 [120], 3
[2]Cf. Id., versículo 1.
[3]Cf. Id., v. 8.
[4]Id., v. 4.
[5] C. Lubich, Buscando las cosas de arriba, Ciudad Nueva, Madrid 1993, p. 31.

Foto – ©Louis-Hansel-Unsplash

Ayuda silenciosa

Ayuda silenciosa

¿Quién no ha tenido alguna vez en la vida la sensación de que sus fuerzas eran insuficientes?

Son instantes de desamparo, de profunda vulnerabilidad en los que la conciencia choca con sus límites, y entonces se abre paso una lucidez inesperada: la certeza de que nadie por sí solo puede llevar completamente el peso de la vida.

Entonces se impone la necesidad de alzar la mirada, desviar la atención de mi propio sufrimiento y abrirse a una realidad más amplia. Y en ese gesto interior, a menudo sutil pero decisivo, descubrimos la existencia de una trama invisible —una suerte de tejido sutil que entrelaza personas, experiencias y circunstancias— que no solo nos envuelve, sino que nos acompaña, nos sostiene y nos infunde sentido.

Esta ayuda, que no siempre se manifiesta de forma explícita, nos llega de la vida misma, con su misteriosa capacidad de regenerarnos, de curarnos y de volver a ponernos en camino una vez más. No son hechos espectaculares, sino gestos discretos, cargados de densidad humana y simbólica: una presencia silenciosa a nuestro lado en la hora del duelo, unas manos que cuidan con delicadeza, una mirada atenta, una palabra justa, una llamada inesperada que rompe el aislamiento, un gesto de confianza cuando nuestra autoestima vacila.

¡Cuántos, a nuestro alrededor, han creído en nosotros antes de que nosotros mismos nos atreviéramos a hacerlo! Y cuántas veces, gracias a esa fe que nos ha salido al encuentro, hemos encontrado el valor para reanudar el camino.

Incluso el universo interior, tan a menudo erosionado por la duda, el desencanto o el cansancio, puede renacer gracias a un encuentro significativo o a un gesto gratuito que nos hace sentirnos acogidos, reconocidos, amados.

Entonces, movidos por una gratitud profunda y sincera, nace en nosotros el deseo de corresponder, de comunicar esa experiencia que nos ha transformado. Y así, aquello que hemos recibido se convierte en don, y nosotros mismos nos convertimos —humildemente— en ayuda para alguien más.

Foto: ©Marcin Chilli Minio – Unsplash

LA IDEA DEL MES, es elaborada por el “Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas” del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida que es la frase de la Escritura que los miembros del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES es traducida a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. www. dialogue4unity.focolare.org

Nuestro compromiso por la paz

Nuestro compromiso por la paz

Castel Gandolfo (Roma), 27 de septiembre de 2025

A todos los que forman parte del Movimiento de los Focolares en el mundo

Nosotros, dirigentes del Movimiento de los Focolares, reunidos en Roma, en representación de cuantos pertenecen a él en los 140 países donde el Movimiento está presente, expresamos nuestro gran dolor por la continua escalada de los conflictos armados que están devastando Oriente Medio y muchas otras partes del mundo.

Manifestamos nuestra firme y concreta cercanía a las personas, a las poblaciones que sufren, condenando igualmente toda forma de violencia, injusticia y opresión.

Conscientes de que la paz comienza por nuestros gestos cotidianos, queremos invitar a todos a acoger y suscribir con la propia vida los siguientes compromisos:

• Ser “artesanos de la paz”, dispuestos a superar ideologías y confrontaciones;

• promover y sostener redes de solidaridad para brindar apoyo material, psicológico y espiritual a las víctimas de todas las guerras;

• hacer que cada una de nuestras comunidades sea una “casa de paz”, donde se aprenda a desactivar la hostilidad mediante el diálogo y la comprensión mutua, donde se practique la justicia y se construya el perdón;

• favorecer programas educativos para infundir, especialmente en las nuevas generaciones, la cultura de paz, la inclusión y la no violencia;

• alentar toda iniciativa local y global que genere el encuentro, el diálogo interreligioso e intercultural, fundamentales para la reconciliación.

Nos comprometemos a fin de que perdón, diálogo, fraternidad no sean palabras, sino que se transformen en vías maestras que abran el futuro e impidan que la violencia tenga la última palabra.

Que de cada rincón de la tierra se eleve una oración incesante y confiada al Dios de la paz, para que ilumine y mueva los corazones de quienes pueden actuar para detener todo conflicto.

Descargar el PDF con la Declaración y la Oración por la paz en el mundo

En audiencia con el papa León XIV

En audiencia con el papa León XIV

“Hemos ido a ver al Santo Padre para presentarle la vida del Movimiento y acoger sus palabras ‒nos cuentan Margaret Karram y Jesús Morán, presidenta y copresidente de los Focolares esta mañana‒ al término de la audiencia privada con el papa León XIV. Ha sido un encuentro auténtico, personal, fraterno.
Estaba interesado en conocer el trabajo por la paz, por el diálogo ecuménico, interreligioso, con las culturas y, en particular, por la comunión entre los movimientos eclesiales. Nos animó a llevar adelante el Carisma en el mundo”. “Al final le pregunté ‒cuenta Margaret Karram‒ si podíamos llevar su bendición a todos los que forman parte del Movimiento: «¡Por supuesto!», me respondió”.
Para el relato “en directo” de la audiencia por parte de Margaret y Jesús, la cita es mañana a las 18:00, hora italiana, en la Conexión (la videoconferencia mundial).

Foto © Vatican Media

Estados Unidos: Focolare Media y Focolare Foundation

Estados Unidos: Focolare Media y Focolare Foundation

Focolare Media reúne las expresiones mediáticas (Editorial New City Press, Periódico Living City, redes sociales y comunicación) del Movimiento de los Focolares en Norteamérica. Focolare Foundation nació para responder al pedido de Chiara Lubich al Movimiento en Norteamérica para una mayor puesta en común y redistribución de los recursos financieros.

Durante su visita a Estados Unidos, en mayo de 2025, Margaret Karram y Jesús Morán (presidenta y copresidente de los Focolares) se reunieron con los dos consejos de administración.

Estados Unidos: recuperar la unidad en un mundo polarizado

Estados Unidos: recuperar la unidad en un mundo polarizado

La violencia, incluso la verbal, parece ser cada vez más una característica de nuestra época. En las redes sociales, además, las divisiones se vuelven virales y crean aún más odio, acentúan las polarizaciones y cierran el diálogo. No es fácil salir de este círculo vicioso. Phil y Laura son estadounidenses: Phil vive en Tucson, Arizona, y Laura es de Boston. Políticamente están en bandos opuestos, pero comparten el carisma de la unidad y el compromiso de vivir el Evangelio cada día. Aquí cuentan cómo han experimentado que no solo la palabra, sino también la escucha sincera puede abrir brechas en los muros de las convicciones más obstinadas.

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François-Xavier Nguyen Van Thuan: Testigo de la esperanza

François-Xavier Nguyen Van Thuan: Testigo de la esperanza

François-Xavier Nguyên Van Thuân nació en Huê (Vietnam) el 17 de abril de 1928, en una familia profundamente católica. Ordenado sacerdote en 1953, se dedicó con fervor a la formación de los seminaristas, distinguiéndose como profesor, rector y guía espiritual. En 1967 fue nombrado Obispo de Nha Trang, y allí promovió una pastoral misionera, al lado de los pobres y atenta al apostolado de los laicos.

En 1975 San Paulo VI lo eligió como Arzobispo Coadjutor de Saigón, pero pocos meses más tarde fue arrestado por el régimen comunista. Transcurrió trece años en prisión, nueve de los cuales en aislamiento. En esa prueba supo unirse íntimamente a Cristo crucificado, transformando el sufrimiento en entrega y la soledad en comunión con la Iglesia. Durante esos años nacieron sus “Pensamientos de esperanza” que pasaron a ser un auténtico testamento espiritual, capaz de iluminar la fe de millones de personas en todo el mundo.

Hacia mediados de la década de 1970, un encuentro decisivo fue el que tuvo con Chiara Lubich y la espiritualidad del Movimiento de los Focolares, con el carisma de la unidad y la centralidad de Jesús Abandonado –Jesús que experimenta el abandono del Padre en la cruz, expresión máxima del amor– que representó una fuente de fortaleza, incluso en los momentos más oscuros.

Fue liberado en 1988 y debió exiliarse; se estableció en Roma, en donde San Juan Pablo II lo llamó a servir a la Iglesia como Vicepresidente (1994) y luego Presidente (1998) del Pontificio Consejo de la Justicia y la Paz. Desde esa función anunció incansablemente el Evangelio de la paz y de la justicia, viajando por todo el mundo.

En el año 2000 fue invitado por San Juan Pablo II a predicar los ejercicios espirituales para la Curia Romana. Fue creado Cardenal en 2001; vivió el último período marcado por la enfermedad con serenidad y total abandono a Dios. Murió en Roma el 16 de septiembre de 2002, dejando una herencia espiritual de fe inquebrantable, esperanza luminosa y amor misericordioso.

Hoy su figura sigue hablando a la Iglesia y al mundo. Su vida, plasmada por la cruz y por la esperanza, da testimonio de que el amor de Cristo puede transformar toda noche en aurora.

Vivir la esperanza
Pensamientos de François-Xavier Nguyen Van Thuan
escritos durante los primeros meses en prisión (*)


979. Tú quieres desencadenar una revolución: renovar el mundo. Podrás cumplir esa preciosa misión que Dios te ha confiado sólo con la “potencia del Espíritu Santo”. Cada día, allí en donde vives, prepara un nuevo Pentecostés.
980. Comprometido en una campaña que tiene como objetivo hacer felices a todos. Sacrifícate continuamente, con Jesús, para llevar la paz a las almas, desarrollo y prosperidad a los pueblos.
981. Sigue siendo fiel al ideal del apóstol: “dar la vida por los hermanos”. De hecho, «nadie tiene un amor más grande que éste» (Juan 15, 13).
982. Grita un solo lema: «Todos uno», que quiere decir: unidad entre los católicos, unidad entre los cristianos y unidad entre las naciones. «Como el Padre y el Hijo son uno» (cf. Juan 17, 22-23).
985. Debes atenerte firmemente a un único principio-guía: la oración. Nadie es más fuerte que la persona que reza.
986. Observa una sola regla: el Evangelio… No es difícil, ni complicada o legalista como las demás. Por el contrario es dinámica, amable y estimulante.
994. Para tu apostolado usa el único método eficaz: el contacto personal. Con él entras en la vida de los demás, los comprendes y los amas. Las relaciones personales son más eficaces que las prédicas y que los libros.

(*) De: El camino de la esperanza. Dar testimonio de la pertenencia a Cristo con alegría, Città Nuova, 6° edición, Roma 2004.

a cargo de Waldery Hilgeman e Hubertus Blaumeiser

El “pensamiento del día”: una motivación para la vida

El “pensamiento del día”: una motivación para la vida

Son dos o tres palabras. Nada mas. Pero son suficientes para orientar toda la jornada. De hecho, se publican apenas comienza el día y al amanecer llegan al WhatsApp o por mail e “iluminan” todo el día. Expresan un pensamiento del Evangelio o un valor universal y motivan a ponerse en acción, a involucrarse, a mirar más allá de las propias ocupaciones o preocupaciones.

Una idea genial, por su simplicidad y su facilidad de difusión, surgida de Chiara Lubich para ayudar a vivir el momento presente a quienes colaboraban con ella en el Centro internacional de los Focolares. Pero como suele ocurrir, viendo que la idea y los efectos eran muy positivos, se difundió como las ondas en el agua cuando arrojamos una piedra, atravesando fronteras, idiomas, costumbres y lenguajes.

La fundadora de los Focolares, en los años siguientes se refería con frecuencia al “passapalabra” y las experiencias que provocaba en las personas que lo ponían en práctica. Alguna vez para alentar a no disminuir la intensidad, o proponer alguna nueva comprensión, como cuando sugirió agregar tacitamente al pensamiento propuesto cada día la intención de vivirlo “sobre todo en contacto con los hermanos”. Marcó un cambio profundo, no solo ya para buscar la perfección personal, sino para situarnos constantemente en el hermano o la hermana que tenemos a nuestro lado, en sus necesidades, como destinatarios de nuestro amor concreto.

Poco a poco fue creciendo y desarrollándose. En la actualidad el “pensamiento del día” recuerda algún aspecto de la Palabra de vida propuesta para el mes o las lecturas de la liturgia. Se traduce en 23 idiomas. Algunos, al reenviarlo, o publicarlo en las redes sociales, le agregan un pensamiento personal, una pista para ponerlo en práctica. Otros lo ilustran con una imagen o crean un “short” de Youtube. Y hasta hay quien crea cada día una breve canción. Todos los medios de comunicación y todas las redes sociales son útiles para difundirlo entre amigos y conocidos tomando la precaución de preguntar antes si se tiene interés en recibirlo.

No son palabras dichas al viento. Por el contrario provocan, motivan a la acción, sobre todo en la relación con el entorno y con las personas que encontramos durante la jornada, como cuenta Marisa, de Brasil: “Hoy iba a dar clase a la Universidad casi sin ganas de seguir. Tengo la edad para jubilarme, pero perdí algunas promociones y por el momento tengo que trabajar porque mis hijas todavía necesitan mi ayuda económica. Entonces renuevo mi ‘Por ti, Jesús’ cada vez que voy a la Universidad. Justamente el pensamiento de hoy es: ‘Cumplir con nuestros deberes’”.

Desde Senegal, Don Christian escribe: “Gracias por el passapalabra. Me ayuda a nutrir mi vida espiritual y a iluminar mi relación con Dios y con mis hermanos y hermanas cada día”. Mientras que para Maria Teresa, de Argentina, recibirlo cada día es una respuesta de Dios. “Trabajo en la pastoral de inmigrantes y ayer acompañé a uno de ellos en la presentación de un libro que escribió sobre neuroconducción. Me pareció importante estar junto a él en estos momentos en los que podía compartir y ayudarlo a difundir sus talentos. Fue una nueva y hermosa experiencia de unidad con él y con las personas que fueron y que acogieron su conferencia como un don que tenía para ofrecer”.

Son solo algunas pinceladas de la vida que genera en los cientos, miles, cientos de miles de personas o quizá muchos más con o sin una creencia religiosa que se despiertan cada mañana con el anhelo de vivir las dos o tres palabras del “pensamiento del día”.

Carlos Mana
Foto: © Pixabay

Evangelio vivido: buscando al que se ha extraviado

Evangelio vivido: buscando al que se ha extraviado

En mis años juveniles, estando en desacuerdo con mi párroco a quien consideraba demasiado autoritario y rígido en las estructuras, poco a poco me había alejado incluso de la práctica religiosa; hasta que el testimonio de un grupo de cristianos que ponían en práctica el mandamiento nuevo de Jesús (Juan 13, 34-35) me permitió volver a creer y en el cambio de conducta que había derivado de ello me sentí impulsado, como primera cosa, a reconciliarme con la persona que yo había juzgado. Le pedí disculpas y pusimos en claro nuestra relación. Detrás de cierta forma que él tenía de moverse y que no me gustaba, encontré un corazón capaz de comprender. Años más tarde, tras haber hecho una elección radical de Dios, fui a compartirla con el párroco que ya se había vuelto mi amigo. Él no se la esperaba y conociendo mis capacidades pictóricas, me pidió que decorara un cartel en el que se exponían los avisos de las peregrinaciones que solía organizar para los parroquianos. Era un aporte en realidad modesto, pero para él fue muy significativo. Era el sello de la nueva armonía que existía entre nosotros.

(F. – Italia)

Michel seguía la formación humana y espiritual de un grupo de adolescentes. Durante las vacaciones de Pascua los llevó a una especie de retiro en un colegio que había quedado vacío en ese período de receso escolar. Los chicos eran unos treinta, todos muy inquietos. La primera velada la transcurrieron jugando y fue bien. Lo difícil era el descanso nocturno, porque había que esperarse alguna travesura de los muchachos. Por ello, una vez que los mandó a dormir y apagó las luces, Michel esperó. Silencio. Después de las 22, oyó que algunas puertas de las habitaciones se abrían delicadamente. Dejó que salieran todos, después apareció repentinamente y encendió las luces del pasillo. Los chicos se quedaron petrificados, esperando un discurso de reprobación. Pero en cambio Michel exclamó: “Y ahora… vamos todos al centro a comernos unas frites (las patatas fritas belgas, hechas con una técnica particular y que son una especialidad). Los chicos no se lo imaginaban. Estaban felices, salieron y cada uno recibió su porción de frites. Luego, todos contentos, volvieron al alojamiento muy tranquilos. Conquistados por Michel, el retiro tuvo excelentes resultados.

(G.F. – Belgio)

Antes de descubrir el Evangelio como un código de existencia, cuando era chico pensaba que el que seguía a Jesús tenía que renunciar a muchas cosas. Ahora sé que la única cosa a la que debe renunciar es al propio egoísmo. Todo el resto es ganancia. Después de ese cambio de rumbo, cada vez más se ha ido haciendo presente en mí la exigencia de profundizar el conocimiento, mediante estudios teológicos, de ese Dios que ha cambiado mi vida. Para mí ahora enseñar religión en algunos grupos en donde no faltan alumnos vulnerables es una misión que nace del deber de comunicarles el don que yo he recibido. No es fácil: por lo general, dado el contexto social del que provienen, la situación de pobreza y la falta quizás de modelos en los que reflejarse, son tabula rasa en lo que se refiere a la religión. La Iglesia con sus preceptos es algo distante para ellos, algo superado. Ante todo, tengo que hacerme amigo de ellos, entrar en sus intereses. En todos hay algo positivo para destacar; y entonces, partiendo de allí, es más fácil que se abran y reciban el mensaje cristiano.

(Gerardo – Italia)

Maria Grazia Berretta

(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año X– n.1° septiembre- octubre 2025)
Foto: © Pixabay

Brindando Esperanza: “Raising Hope for Climate Justice”

Brindando Esperanza: “Raising Hope for Climate Justice”

Del 1 al 3 de octubre de 2025 se celebrará en Castel Gandolfo (Italia) la conferencia internacional “Raising Hope for Climate Justice” (Brindando Esperanza por la Justicia Climática) un encuentro histórico que conmemora el décimo aniversario de la encíclica Laudato Si’ y busca impulsar una respuesta global frente a la crisis climática y ecológica desde la fe, la política y la sociedad civil.

El evento contará con la participación de Su Santidad el Papa León XIV, junto con líderes de alto nivel como la ministra de Medio Ambiente de Brasil Marina Silva y el exgobernador de California Arnold Schwarzenegger, así como obispos, responsables de organismos internacionales, líderes indígenas, expertos en clima y biodiversidad, y representantes de la sociedad civil.
Durante tres días, se sucederán conferencias, paneles de discusión, momentos espirituales y encuentros culturales que pondrán de relieve el camino recorrido desde la publicación de Laudato Si’ y los pasos urgentes que deben darse de cara a la COP30 en Brasil.

«En un tiempo marcado por retos globales y profundas heridas —declara Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, que es socio del evento—, nuestro compromiso por la unidad y la paz no puede excluir el compromiso por una justicia climática que ponga en el centro la dignidad humana y el cuidado de la creación. Como Focolares, queremos colaborar con todos para cuidar y salvaguardar nuestra casa común, viviendo con una nueva responsabilidad la proximidad con los pobres y la solidaridad entre generaciones para un futuro sostenible».

La conferencia será presencial en Castel Gandolfo y contará con retransmisión en directo, lo que permitirá a miles de personas y medios de comunicación de todo el mundo seguir los mensajes clave y participar en la conversación global.

Stefania Tanesini

Padre Alexandre Awi Mello: una experiencia de fe para una sociedad mejor

Padre Alexandre Awi Mello: una experiencia de fe para una sociedad mejor

Del 4 al 6 de junio de 2025, en la vigilia del Jubileo de los Movimientos, que reunió en la Plaza San Pedro las diversas realidades eclesiales con la participación del Papa León XIV, se realizó en el Vaticano el Encuentro anual con moderadores de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, en el que también estuvieron presentes los Focolares. Poner juntos los carismas para contribuir al camino de unidad en la Iglesia es el común deseo que ha animado a los distintos participantes, en un momento histórico que nos muestra un mundo enormemente lacerado y polarizado. Compartimos a continuación algunas entrevistas a presidentes y fundadores que ponen de relieve la gran necesidad de sentirse hermanos en este proceso y, al mismo tiempo, la gratitud por el ponerse al servicio para reforzar, todos juntos, la esperanza.

Escuchemos al Padre Alexandre Awi Mello

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Moysés Louro Azevedo Filho: abiertos al Espíritu Santo para construir la Paz

Moysés Louro Azevedo Filho: abiertos al Espíritu Santo para construir la Paz

Del 4 al 6 de junio de 2025, en la vigilia del Jubileo de los Movimientos, que reunió en la Plaza San Pedro las diversas realidades eclesiales con la participación del Papa León XIV, se realizó en el Vaticano el Encuentro anual con moderadores de las asociaciones de fieles, de los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades, en el que también estuvieron presentes los Focolares. Poner juntos los carismas para contribuir al camino de unidad en la Iglesia es el común deseo que ha animado a los distintos participantes, en un momento histórico que nos muestra un mundo enormemente lacerado y polarizado. Compartimos a continuación algunas entrevistas a presidentes y fundadores que ponen de relieve la gran necesidad de sentirse hermanos en este proceso y, al mismo tiempo, la gratitud por el ponerse al servicio para reforzar, todos juntos, la esperanza.

Escuchemos a Moysés Louro Azevedo Filho

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«Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido» (Lc 15, 6).

«Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido» (Lc 15, 6).

En el Antiguo Testamento, los pastores contaban las ovejas al volver de los campos, dispuestos a buscar a la que se hubiese perdido. Incluso se internaban en el desierto de noche con tal de encontrar a las ovejas descarriadas.

Esta parábola es una historia de pérdida y hallazgo que pone en el primer plano el amor del pastor. Este se da cuenta de que falta una oveja, la busca, la encuentra y se la carga a hombros porque está debilitada y asustada, quizá herida, y no es capaz de seguir al pastor por sí sola. Es él quien la lleva a resguardo y, por último, lleno de alegría, invita a sus vecinos a celebrarlo con él.

«Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido».

Los temas recurrentes de este relato podemos resumirlos en tres verbos: perderse, encontrar y celebrar.

Perderse. La buena noticia es que el Señor va a buscar a quien se extravía. Muchas veces nos perdemos en los desiertos cercanos, o en los que nos vemos obligados a vivir, o en los que nos refugiamos; son los desiertos del abandono, de la marginación, de la pobreza, de las incomprensiones, de la falta de unidad. El Pastor nos busca también allí, y aunque lo perdamos de vista, él nos encontrará siempre.

Encontrar. Intentemos imaginarnos la escena de la afanosa búsqueda por parte del pastor en el desierto. Es una imagen que impacta por su fuerza expresiva. Podemos entender la alegría tanto del pastor como de la oveja. El encuentro entre ambos devuelve a la oveja la sensación de seguridad por haberse librado del peligro. Por tanto, el encontrar es un acto de misericordia divina.

Celebrar. Él reúne a sus amigos para celebrarlo, porque quiere compartir su alegría, tal como ocurre en las otras dos parábolas que siguen a esta, la de la moneda perdida y la del padre misericordioso [1]. Jesús quiere que entendamos la importancia de participar de la alegría con todos y nos inmuniza contra la tentación de juzgar al otro. Todos somos personas encontradas.

«Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido».

Esta Palabra de vida es una invitación a ser agradecidos por la misericordia que Dios tiene con todos nosotros personalmente. El hecho de alegrarnos, de gozar juntos, nos presenta una imagen de la unidad donde no hay contraposición entre justos y pecadores, sino que los unos participamos en la alegría de los otros.

Escribe Chiara Lubich: «Es una invitación a comprender el corazón de Dios, a creer en su amor. Inclinados como estamos a calcular y a medir, a veces creemos que el amor de Dios por nosotros también podría llegar a cansarse […] La lógica de Dios no es como la nuestra. Dios nos espera siempre; es más, le damos una inmensa alegría cada vez que volvemos a Él, aunque se tratase de un número infinito de veces»[2].

«Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido».

A veces podemos ser nosotros los pastores, los que cuidamos unos de otros y vamos con amor a buscar a quienes se han alejado de nosotros, de nuestra amistad, de nuestra comunidad; a buscar a los marginados, a quienes están perdidos, a los pequeños, aquellos que las pruebas de la vida han apartado a los márgenes de nuestra sociedad.

Nos cuenta una educadora: «Había varios alumnos que venían a clase esporádicamente. Durante mis horas libres solía ir por el mercado que está al lado de la escuela, esperando encontrarlos en ese lugar, porque me había enterado de que trabajaban allí para sacarse un dinero. Un día por fin los vi, y ellos se quedaron asombrados de que hubiese ido personalmente a buscarlos, y les impactó ver lo importantes que eran para toda la comunidad educativa. Desde entonces empezaron a venir regularmente a clase y fue en verdad una fiesta para todos».

Patrizia Mazzola y el Team de la Palabra de Vida
Foto: © billow926-unsplash


[1] Cf. Lc 15,8 e 15,11

[2] C. LUBICH, Palabra de vida de septiembre de 1986: Palabras de Vida/1 (1943-1990) (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 387-388.

Que nadie se quede atrás

Que nadie se quede atrás

«Había varios alumnos que asistían a clase esporádicamente –explica una maestra–. Durante mis horas libres solía ir por el mercado que está al lado de la escuela, esperando encontrarlos en ese lugar, porque me había enterado de que trabajaban allí para sacarse un dinero. Un día por fin los vi, y ellos se quedaron asombrados de que hubiese ido personalmente a buscarlos y les impactó ver lo importantes que eran para toda la comunidad educativa. Desde entonces empezaron a venir regularmente a clase y fue realmente una fiesta para todos.»

Este hecho expresa el valor irrenunciable de cada ser humano. Nos habla de acogida incondicional, de una esperanza que no se rinde y de una alegría compartida cuando se recupera la dignidad al reintegrarse en la comunidad como alguien único e insustituible.

Hay momentos en la vida en que no todos podemos seguir el mismo ritmo. Nuestra propia fragilidad, o la de los demás, nos impide caminar siempre al lado de quienes nos acompañan. Las causas pueden ser muchas: cansancio, confusión, sufrimiento… Pero precisamente ahí se activa una forma de amor profundamente humana y radicalmente comunitaria: es el amor atento que sabe detenerse a mirar a quien ya no puede seguir el paso, que se hace cercano y no abandona. Es un amor que, como una madre o un padre con sus hijos, recoge, protege y acompaña. Es un amor paciente que mira al otro con comprensión, respeto y confianza. Se trata de llevar los pesos los unos de los otros, no como un deber, sino como una opción de amor lúcida y libre que se compromete a caminar más lentamente, si es necesario, para mantener viva y unida la comunidad familiar y/o social.

Este tipo de amor —el que se preocupa, el que busca, el que incluye— no distingue entre buenos y malos, entre “dignos” e “indignos”. Nos recuerda que todos, en algún momento, podemos estar perdidos, y que la alegría colectiva del reencuentro es más fuerte que cualquier juicio o separación.

Esta idea es una invitación a ver al otro no por lo que ha hecho, sino por el hecho de que es único y digno de ser amado. Nos invita a vivir la ética del “cuidar”, sin dejar atrás ni abandonar a nadie, restableciendo así vínculos rotos y celebrando juntos el haber contribuido a hacer el mundo un poco más humano.

Martin Buber, filósofo judío, al reflexionar sobre la relación profunda entre las personas como lugar de verdad, afirma que la autenticidad no se encuentra en lo que hacemos en soledad, sino en el encuentro con el otro, sobre todo cuando se da con respeto y gratuidad.

Foto: © Sabine van Erp en Pixabay

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LA IDEA DEL MES, es elaborada por el «Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas» del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida que es la frase de la Escritura que los miembros del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES es traducida a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. www. dialogue4unity.focolare.org