10 Dic 2014 | Focolare Worldwide

«Sesenta y cuatro años después de la institución de la Jornada Internacional de los Derechos Humanos [10 de diciembre] y del llamado de la Asamblea General de las Naciones Unidas dirigido “a todos los pueblos del mundo”, nosotros miembros de UNIRedes, queremos manifestar públicamente nuestra constitución en red, los mismos tienen como objetivo promover vínculos auténticos de colaboración, con el fin de construir un mundo más justo, solidario, en búsqueda del pleno respeto de los derechos humanos». Así empieza el “Manifiesto” firmado en ocasión de la Jornada Internacional de los Derechos Humanos, por más de 50 organizaciones sociales, iniciativas y movimientos de 12 países de América Latina y del Caribe que integran UNIRedes.
¿Qué es lo que los une? El compromiso del cambio social a través de una cultura basada en la fraternidad, como expresión social del carisma de la unidad de Chiara Lubich. Trabajan en diferentes frentes: en la incidencia política, social, económica, ambiental, intergeneracional y cultural. Su principal característica es la promoción del protagonismo y de la participación de los diversos actores interesados.
El “Manifiesto” expresa, además «El compromiso de cultivar y difundir en nuestro ambiente, una cultura que respete y proteja la dignidad, la libertad y los derechos de todos los seres humanos; de trabajar sin pausa con el fin de despertar en nuestro territorio, una conciencia firme y convencida del valor de cada ser humano y difundir esta visión entre el mayor número posible de personas. Compartiendo experiencias, buenas prácticas, material para la formación y la capacitación de nuestros integrantes, así como las necesidades y las carencias para generar el apoyo recíproco sin barreras geográficas ni de idioma, y de este modo hacer crecer la conciencia de que todos nosotros constituimos una única familia».
En definitiva, UNIRedes desea expresar públicamente la disponibilidad de colaborar y «apoyar a todos aquellos que desean trabajar juntos, haciendo más visible y concreta la justicia y la fraternidad, como fuerzas capaces de colmar la carencia de dignidad que padecen muchos seres humanos». Por esta razón, lanzan «un llamado público a las instituciones gubernamentales, a los organismos de la sociedad civil, a las personas que sostienen iniciativas y acciones sociales, a fin de que se unan y compartan los esfuerzos, para que podamos construir un mundo en el cual los derechos de cada hombre no sean violados, sino protegidos y garantizados».
Unir, por lo tanto los esfuerzos de la gente que desde hace años está comprometida en las periferias latinoamericanas, para lograr la construcción de un mundo más fraterno.
Para saber más: www.sumafraternidad.org
Contactos: info@sumafraternidad.org (AR) / uniredes@focolares.org.br (BR)
Organizaciones de UNIRedes:
Apadis (Asociación de Padres de Ayuda al Discapacitado) – AR
Asociación Civil Nuevo Sol – AR
Associação de Apoio à Criança e ao Adolescente (AACA) – BR
Associação de Apoio à Família, ao Grupo e à Comunidade do Distrito Federal (Afago-DF) – BR
Associação de Apoio à Família, ao Grupo e à Comunidade de São Paulo (Afago-SP) – BR
Associação Famílias em Solidariedade (Afaso) – BR
Associação Famílias em Solidariedade de Cascavel (Afasovel) – BR
Associação Nacional por uma Economia de Comunhão (Anpecom) – BR
Associação Civitas – BR
Associação Pró-Adoções a Distância (Apadi) – BR
Associação Nossa Senhora Rainha da Paz (Anspaz) – BR
Casa de los Niños – Bolivia
Casa do Menor São Miguel Arcanjo – BR
Centro de Atención Integral Las Águilas – MEX
Centro Social Roger Cunha – BR
Codeso (Comunión para el Desarrollo Social) – UY
Colégio Santa Maria – MEX
Dispensario Medico Igino Giordani – MEX
Editora Cidade Nova – BR
Fazenda da Esperança – BR
Fundación Unisol – BO
Fundación Mundo Mejor – CO
Grupo Pensar – BR
Hacienda de la Esperanza de Guadalajara – MEX
Instituto Mundo Unido – BR
Núcleo de Ação Comunitária (NAC)/Núcleo Educacional Fiore – BR
Núcleo de Ação Voluntária (NAV) – BR
Promoción Integral de la Persona para una Sociedad Fraterna – MEX
Refúgio Urbano – MEX
Saúde, Diálogo e Comunhão – BR
Sociedade Movimento dos Focolari Nordeste/Escola Santa Maria – BR
Sociedade Movimento dos Focolari – BR
Unipar /a>(Unidad y Participación) – PY
UNIRedes también está presente por medio de iniciativas sociales en Chile, Cuba, El Salvador, Guatemala y Venezuela.
10 Dic 2014 | Sin categorizar
«Desde hace veinte años trabajo en el ámbito de la justicia penal en la provincia de Santa Fe. Mi trabajo no es una buena tarjeta de presentación en la Argentina de hoy, cuyas relaciones están llenas de heridas y las instituciones y sus funcionarios son objeto de continuas sospechas, con razón o sin ella.
La espiritualidad de la unidad, desde mi primera experiencia en los Focolares con los gen, le dio sentido a mi presencia en este ámbito, donde vienen en evidencia el delito, la violencia, el no-amor, más que “el amor, que es la plenitud de la ley”, como dice San Pablo. En estos años llenos de continuos desafíos, traté de orientar mi formación profesional, la ética, mi carrera, mis relaciones sociales al servicio de las personas. Ciertos pasos difíciles dados en esta dirección, marcaron un momento decisivo en mi trayectoria.
Cuando, con mi esposa, decidimos adoptar a un niño, no quisimos aprovechar de la amistad con personas que hubieran podido ayudarnos a completar más rápidamente los trámites de adopción, pasando por encima de otras parejas de esposos, que de pronto estaban solos en el dolor de la suspensión. Cuando por fin nos llamaron, la funcionaria de turno, que me conocía, se quedó muy sorprendida por nuestra actitud mantenida durante largos años de espera. Con la llegada de nuestra hija, adoptiva, tuvimos la confirmación de que los planes de Dios son perfectos y se realizan si hacemos simplemente Su voluntad.
Una vez tuve que ocuparme de un proceso en el que el imputado estaba dispuesto a tomarse la justicia por su mano, si no hubiera obtenido un fallo favorable. Durante el proceso, yo recibía continuamente preocupantes comunicaciones anónimas que me alertaban acerca de la peligrosidad del imputado y sus estrechos vínculos con el poder local. A pesar de todo, permanecí fiel a las exigencias jurídicas del proceso y varias veces tuve que advertir seriamente al imputado de sus obligaciones del punto de vista procesal. Finalmente el fallo no fue a su favor, sin embargo con su abogado se construyó una relación de confianza que perdura hasta hoy. Terminado mi trabajo en esta causa, esa persona vino a saludarme. Quería decirme que reconocía sus actitudes violentas, y que, en algunas situaciones, en las que sentía el impulso de ser violento, le pedía a su hijo que encontrara las soluciones a problemas que para él eran irresolubles.
Dado que los procesos son documentados en forma escrita, los distintos trámites producen montañas de papeles que no son fáciles de consultar. Es así que, a menudo, los acusados y sus familiares sufren sintiéndose impotentes. En estas circunstancias el hecho de crear espacios para compartir, permite evidenciar la dignidad de cada uno, primer paso hacia la esperanza en una vida mejor.
A veces, el solo hecho de escuchar a una persona con la mente y con el corazón, puede darnos una luz que va más allá de la praxis procesal del interrogatorio formal de un detenido, para permitir que el imputado pueda comunicar su drama, y a su vez el funcionario de justicia pueda tener un conocimiento adecuado de los hechos para así llegar a tomar una decisión realmente humana. Esto me pasó muchas veces, como cuando decidí pedir una consulta psiquiátrica para un detenido que había escuchado profundamente. Existía, de hecho, el peligro que el detenido intentara suicidarse y mi decisión determinó un reequilibrio de la situación.
Ustedes lo saben mejor que yo: siempre y en cada lugar lo que marca la diferencia es el amor, también en el ejercicio de la justicia».
(M.M. – Argentina)
9 Dic 2014 | Sin categorizar
¿Será la persona justa? La precariedad, ¿hace posible un programa a largo plazo? ¿Por qué da miedo casarse? El que tiene la intención de construir un futuro en pareja se encuentra hoy teniendo que enfrentar elecciones, dificultades, dudas. Un camino de crecimiento y el intercambio con otras parejas puede ayudar a vivir con responsabilidad la propia elección.
Son muchos los jóvenes que sienten la exigencia de una preparación. Inés, una chica española, trabaja en el sector de la moda, aunque hace poco la despidieron: se casará con Alejandro, contador, el próximo mes de julio. Son de Madrid, se enteró que se realizaba el curso por otros que habían ya hecho la experiencia: “Invertir en nuestro futuro, vale más que todo, por lo cual hicimos todo lo posible para asistir”. Una pareja de Brasil para poder participar, viendo el costo elevado del viaje, lo pidió como regalo anticipado de bodas.
Son días de reflexión profunda y de diálogo sobre varias temáticas a través de testimonios, intervenciones de expertos, talleres que se refieren a la vida de pareja y de familia, desde la economía al trabajo, la sobriedad, la comunicación, la afectividad y la paternidad. “Estos temas nos forman como futura familia – continúa Inés- y nos ayudan a conocernos más entre nosotros. Verdaderamente, ¿“esto” es lo que queremos?
Más de 200 novios se encontraron en Castelgandolfo (del 20 al 23 de noviembre de 2014), con traducción simultánea en diez idiomas, para el curso anual de Familias Nuevas, que se ocupa de la formación de los novios también a nivel local y regional.
La cultura moderna centralizada en el bienestar personal, no promueve el matrimonio que implica un vínculo asumido delante de la sociedad y requiere empeño y también alguna renuncia. Pero la red social y familiar le da solidez a la relación y compartiendo con otras familias, cada núcleo familiar es una ayuda para los demás.
“El reconocimiento legal para mi es importante”, dice Adolfo que está junto a Antonella desde hace diez años, conviven desde hace cinco años; en el próximo mes de abril se casarán con un rito mixto, porque él no es creyente y ella es católica. “Me preguntaba si esta diferencia de convicciones habría implicado problemas entre nosotros, pero aprendiendo a acogernos, la diversidad del otro se manifiesta como un estímulo. El año pasado yo me enfermé – continúa ella. Esta prueba fortaleció la relación entre nosotros y nos animó a dar el paso del matrimonio”.
“Desde el punto de vista económico, para nosotros la situación es incierta, porque tengo un contrato como empleada vigente hasta febrero, luego no se sabe – explica Ana de Belgrado, – mientras que Alexander, su novio, toca el violín en una orquesta. “Hemos comprendido que se pueden buscar pequeñas soluciones económicas y ver qué es lo que sirve realmente”. De Serbia, llegaron junto a ellos también otras tres parejas mixtas, uno de los dos es católico y el otro ortodoxo. “Nuestro deseo es comprender cómo vivir mejor la diferencia entre nosotros para que sea una riqueza y no un obstáculo”.
El “para siempre” puede asustar- dice una de las familias del staff organizador del Congreso- “pero no es sinónimo de perfección. La perfección consiste más bien en el recomenzar siempre cada vez que hay alguna discusión o alguna dificultad en la relación”. “Un matrimonio no es exitoso sólo si dura, sino que es importante su calidad. Estar juntos y saberse amar para siempre es el desafío de los esposos cristianos” dijo el papa Francisco a los novios en ocasión de la fiesta de San Valentín 2014”.
Podemos responder a este desafío, tratando de mejorar nosotros mismos y7 renovando nuestra relación mediante gest4os de amor. “En el matrimonio los esposos no se donan algo, sino que se donan a sí mismos en un constante juego de unidad y distinción- así dijo Chiara Lubich en Lucerna en 1999– y en esta dinámica está encerrado su futuro, un futuro que los conduce más allá de sí mismos, en especial a través de la generación de nuevas vidas y por esta comunión más amplia la familia se convierte en constructora de socialidad”.
8 Dic 2014 | Focolare Worldwide
“Vy’aguasu peteĩ ñe’ẽme” (gran fiesta en un solo idioma). Así quisieron titular el evento, en guaraní, que junto al español es el idioma oficial del país. Y el único idioma quería ser el del corazón. «Con gran alegría me uno a ustedes en el 50° aniversario de la llegada del Ideal de la unidad a su querida tierra guaraní, que hoy festejan en el Centro Mariápolis “Madre de la Humanidad”. Nuestro pensamiento se dirige con gratitud a quienes fueron los primeros instrumentos de Dios…», escribe María Voce en ocasión de la fiesta del 16 de noviembre pasado.
Algunos de estos protagonistas de los inicios del Movimiento en Paraguay, contaron del encanto del descubrimiento de una novedad y de la aventura de seguir “una luz que iluminaba cada rincón de la existencia”. El amor evangélico, incondicionado, concreto y exigente, llenaba y sigue llenando la existencia de estas personas octogenarias que irradian vida y sabiduría.
De la espontánea vida evangélica del primer grupo se desarrolló a lo largo de los años el Movimiento actual, presente en todas las principales ciudades del país. Como en la “parábola de la pequeña semilla”, que llega a ser “un gran árbol que extiende sus ramas a todo el mundo”, como imaginaba Chiara Lubich.
Siguiendo el hilo de las “tres palabras” que el papa Francisco dirigió recientemente a los miembros de la Asamblea General de los Focolares, en la jornada se alternaron breves reflexiones sobre el “contemplar, salir y hacer escuela”, enriquecidas por experiencias concretas y motivadoras de acciones en el campo de la bioética, de la política y de la inclusión social.
También en Paraguay, la luz del Evangelio se encarna en la cultura, en el modo de ser y de vivir del pueblo que allí vive. Y aquí, son fuertes las raíces de sus primeros habitantes, los guaraníes, los más numerosos entre alrededor de veinte poblaciones originarias presentes en estas tierras desde hace más de 5000 años, como confirman recientes descubrimientos. Un pueblo naturalmente comunitario, que vive en armonía con la naturaleza y tiene un destacado sentido de lo sagrado y de la dignidad de la persona. La investigadora y docente de Historia Diana Durán, resumió la riqueza de los valores ancestrales de los guaraníes y se hizo portavoz de la propuesta de los Focolares: redescubrir estos valores, después de siglos de abusos y de desprecio, y proponerlos como antídoto a los antivalores que amenazan a la sociedad. Un fuerte aporte proviene del reciente Sínodo sobre la Familia, que anima a acompañar de cerca a las personas, a sanar las heridas para relanzar la familia, pilar de la sociedad paraguaya, realidad aún fuerte pero siempre insidiada.
El premio “El Arte del Diálogo”, en su primera edición, después de una votación on line fue otorgado a Mons. Adalberto Martínez Flores, por la promoción de la mesa Coordinadora Multisectorial de la provincia de San Pedro. La Multisectorial nació precisamente por una iniciativa suya, en el 2010, en un contexto de fuertes asperezas que dividen a la sociedad. Gracias a esta iniciativa, todavía en curso, se ha convocado a los propietarios de la tierra, a industriales y a campesinos sin tierra y a representantes de la sociedad civil. De esta manera, se obtuvieron importantes mejorías tanto en el clima social como en los sectores menos favorecidos. (Revisar si este último párrafo responde a la idea original)
Las comunidades de los Focolares difundidas en el territorio expusieron lo que hacen. Una vida donde se destaca la solidaridad, especialmente en situaciones de sufrimiento.
Los jóvenes y jovencitos. El conjunto musical arrastró a todos con su entusiasmo contagioso. Los chicos de los Focolares, modelos creíbles de vida contra la corriente del “todo y enseguida”, fueron los directores y protagonistas de momentos compartidos con un centenar de coetáneos.
Finalmente, los más pequeños, los Gen 4, conquistaron a todos los presentes con la sencillez de su vida evangélica.
Ver crecer la vida sorprende siempre. Los primeros adherentes al ideal de la unidad de Chiara Lubich en Paraguay pueden decir que han visto nacer y desarrollarse, en estos 50 años, comunidades vivas, con las alegrías y los dolores propios de una familia en crecimiento.
Los desafíos son y siguen siendo muchos, pero cuando se está unido, nada parece imposible.
7 Dic 2014 | Sin categorizar
Ella te ha dicho (pregunta en español): «»¿Puedes contarme lo que sentiste en tu corazón cuando fuiste a comprar la leche?»». «Ciao, Chiara, me llamo Daniela y vengo de Turín.«¿Qué te dijo Jesús ese día que fuiste a comprar la leche para tu mamá?” Esta pregunta es de Pedro de Brasil!». Chiara :Va bien. Entonces me preguntan cómo era aquella historia cuando fui a comprar la leche. La historia fue así. Estábamos en casa. Yo tenía dos hermanitas y tenía a mi mamá. Era invierno y hacía frío. Entonces mi mamá dijo: «Vayan -a mis hermanitas, porque yo debía estudiar- vayan a comprar la leche». Y una de mis hermanitas dijo: «No», porque estaba cansada; mi otra hermanita dijo: «No», porque estaba cansada. Entonces yo, aunque debía estudiar, dentro de mí sentí un deseo enorme de hacer un acto de amor y dije: «Voy yo, mamá, con la botella a comprar la leche». Entonces, fui a comprar la leche. Cuando estaba a mitad del camino, precisamente en un lugar que se llama «Virgen Blanca» -allí está escrito, no sé si todos lo ven- yo sentí en mi corazón, no con los oídos, sino en el corazón, como si Jesús me dijera: «Date toda a mí»; «sé toda mía»; «date toda a mí». Y yo respondí: «Sí». Y experimenté una gran, grandísima alegría. Después comprendí que cuando se hacen actos de amor suceden cosas hermosas. Porque yo hice un acto de amor yendo a comprar la leche con la botella y Jesús me llamó, me llamó a seguirlo siempre. Ésta es la otra pregunta. «Ciao, Chiara. Me llamo Stefano.«¿Cómo te donaste a Dios?» Esta pregunta te la hace Mario de Colombia». «Chiara: «Cuando te casaste con Jesús ¿qué sentiste en tu corazón?” Esta pregunta te la hace Mariela de Paraguay». Chiara : Entonces yo tengo que explicarles lo que sucedió cuando me doné a Dios, cuando me casé con Dios. Sucedió lo siguiente. Era una mañana fría también esa, y había un temporal que no se imaginan. Yo tenía el paraguas abierto, pero debía ir contra el viento, contra la tempestad, contra todo. Parecía que el diablo no quería que me consagrara a Dios. Porque él sabía que nacería este Movimiento. Entonces parecía que no quería que hiciera aquel acto que quería hacer. Pero fui adelante con decisión. Después, cuando llegué, debía entrar en la iglesia para donarme por completo a Dios durante la Misa, y allí el portón se abrió de par en par y yo tuve la impresión de que Dios me abrazaba, de que el Señor abría su corazón para que yo entrara. Cerca del altar había un reclinatorio preparado para mí. Entonces yo me puse allí y escuché la Misa, y durante la comunión le dije a Jesús: «Soy toda tuya». ¿Qué experimenté en mi corazón en ese momento? Una enorme felicidad, porque yo era consciente de que me casaba con Dios y dije: «Pero, si me caso con Dios, ¿qué sucederá? Dios es omnipotente, Dios es grande, Dios es infinito. ¿Qué sucederá?». Yo no sabía que iba a nacer un Movimiento en el mundo entero. Pero Dios me hacía entender ya que iba a suceder algo grande. Luego regresé a casa. Mi mamá no sabía nada. Mi papá no sabía nada. Mis hermanas y mi hermano, no sabían nada. Por el camino, en una plaza, encontré a un señor que vendía flores. Tenía muy poco dinero, casi nada, algunas moneditas. Saqué esas pocas monedas y compré tres claveles rojos, y cuando llegué a casa los puse delante del crucifijo. Y basta. Allí empezó el Movimiento, porque después de mí vinieron muchas, muchas otras y vinieron también ustedes. Chiara Lubich Vídeo en italiano y en Inglés
7 Dic 2014 | Sin categorizar
Ella te ha dicho (pregunta en español): «»¿Puedes contarme lo que sentiste en tu corazón cuando fuiste a comprar la leche?»».
«Ciao, Chiara, me llamo Daniela y vengo de Turín.«¿Qué te dijo Jesús ese día que fuiste a comprar la leche para tu mamá?” Esta pregunta es de Pedro de Brasil!».
Chiara :Va bien. Entonces me preguntan cómo era aquella historia cuando fui a comprar la leche.
La historia fue así. Estábamos en casa. Yo tenía dos hermanitas y tenía a mi mamá. Era invierno y hacía frío.
Entonces mi mamá dijo: «Vayan -a mis hermanitas, porque yo debía estudiar- vayan a comprar la leche». Y una de mis hermanitas dijo: «No», porque estaba cansada; mi otra hermanita dijo: «No», porque estaba cansada.
Entonces yo, aunque debía estudiar, dentro de mí sentí un deseo enorme de hacer un acto de amor y dije: «Voy yo, mamá, con la botella a comprar la leche». Entonces, fui a comprar la leche.
Cuando estaba a mitad del camino, precisamente en un lugar que se llama «Virgen Blanca» -allí está escrito, no sé si todos lo ven- yo sentí en mi corazón, no con los oídos, sino en el corazón, como si Jesús me dijera: «Date toda a mí»; «sé toda mía»; «date toda a mí». Y yo respondí: «Sí». Y experimenté una gran, grandísima alegría.
Después comprendí que cuando se hacen actos de amor suceden cosas hermosas. Porque yo hice un acto de amor yendo a comprar la leche con la botella y Jesús me llamó, me llamó a seguirlo siempre. Ésta es la otra pregunta.
«Ciao, Chiara. Me llamo Stefano.«¿Cómo te donaste a Dios?» Esta pregunta te la hace Mario de Colombia».
«Chiara: «Cuando te casaste con Jesús ¿qué sentiste en tu corazón?” Esta pregunta te la hace Mariela de Paraguay».
Chiara : Entonces yo tengo que explicarles lo que sucedió cuando me doné a Dios, cuando me casé con Dios.
Sucedió lo siguiente. Era una mañana fría también esa, y había un temporal que no se imaginan. Yo tenía el paraguas abierto, pero debía ir contra el viento, contra la tempestad, contra todo. Parecía que el diablo no quería que me consagrara a Dios. Porque él sabía que nacería este Movimiento. Entonces parecía que no quería que hiciera aquel acto que quería hacer. Pero fui adelante con decisión.
Después, cuando llegué, debía entrar en la iglesia para donarme por completo a Dios durante la Misa, y allí el portón se abrió de par en par y yo tuve la impresión de que Dios me abrazaba, de que el Señor abría su corazón para que yo entrara.
Cerca del altar había un reclinatorio preparado para mí. Entonces yo me puse allí y escuché la Misa, y durante la comunión le dije a Jesús: «Soy toda tuya».
¿Qué experimenté en mi corazón en ese momento? Una enorme felicidad, porque yo era consciente de que me casaba con Dios y dije: «Pero, si me caso con Dios, ¿qué sucederá? Dios es omnipotente, Dios es grande, Dios es infinito. ¿Qué sucederá?». Yo no sabía que iba a nacer un Movimiento en el mundo entero. Pero Dios me hacía entender ya que iba a suceder algo grande.
Luego regresé a casa. Mi mamá no sabía nada. Mi papá no sabía nada. Mis hermanas y mi hermano, no sabían nada. Por el camino, en una plaza, encontré a un señor que vendía flores. Tenía muy poco dinero, casi nada, algunas moneditas. Saqué esas pocas monedas y compré tres claveles rojos, y cuando llegué a casa los puse delante del crucifijo. Y basta. Allí empezó el Movimiento, porque después de mí vinieron muchas, muchas otras y vinieron también ustedes.
Chiara Lubich
Vídeo en italiano y en Inglés
6 Dic 2014 | Focolare Worldwide
“A Lionello Bonfanti no lo conocía. Hoy su vida no sólo me impresionó, sino que me conmovió profundamente”. Ésta es una de las numerosas impresiones recogidas al finalizar el congreso “El derecho en búsqueda de la justicia. El método de Lionello Bonfanti”: fue una rica tarde de diálogo la que se llevó a cabo el viernes 28 de noviembre en Parma, en la sede de la Unión Parmense de los Industriales. Quien la organizó fue Comunión y Derecho, sección del Movimiento de los Focolares que tiene como objetivo buscar y difundir, en el campo del Derecho, la centralidad de la persona, su plena dignidad, su capacidad relacional y apertura a la trascendencia, como sujeto idóneo para donar al mundo una imagen que corresponda más a las aspiraciones de los individuos y de los pueblos.
Un debate sobre derecho y justicia, “remontándonos – como explicó la profesora Adriana Cosseddu – a una raíz común, donde la justicia, guardiana de las relaciones, supera la mera ejecución de la práctica legal, para convertirse en capacidad de compartir y de ensimismarse en toda situación de malestar y de dolor. Esto tiene un valor universal, porque es la posibilidad, brindada a todos, de reconstruir infinitas relaciones en una lógica de gratuidad, casi custodiando – como diría la filósofa Arendt –, la capacidad de entrar en relación con los demás y, sobre todo, de ponerse en el lugar del otro”.
Quien indica la metodología de la correcta relación entre derecho y justicia es precisamente el magistrado Bonfanti: “De hecho emerge de su vida – tal como expresó Maria Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares, a través de un mensaje dirigido a todos los participantes – que esta búsqueda de la justicia siempre debe ir más allá de la simple aplicación de las normas. La suya es una búsqueda que toma en cuenta en primer lugar las relaciones, el reconocimiento de la dignidad de cada persona y tiende a ponerse en relación con ella, ya sea el colega, el abogado, el secretario, la víctima, o el acusado, también de delitos graves. Su compromiso de buscar la aplicación del Derecho para alcanzar no tanto y no sólo la verdad procesal, sino la justicia, lo guió dentro y fuera del tribunal, en pos de metas cada vez más amplias”.
El respeto hacia todo ser humano, hacia sus derechos fundamentales, fue el tema tratado por el prof. Mario Ricca: a través de fábulas divertidas, que estimulaban continuamente la reacción del público y de manera especial a los funcionarios del mundo jurídico. El catedrático de Derecho Intercultural de la Universidad de Parma subrayó, entre otras cosas, que todavía se toma poco en consideración realmente la Declaración universal de los derechos humanos y concretamente se aplica poco .
Un encuentro de carácter formativo, para un público de magistrados, abogados y notarios, acreditado por la Fundación Nacional de las Notarías y por el Consejo del Colegio de los Abogados. No faltaron los testimonios, para demostrar que la metodología utilizada por el magistrado Bonfanti en su profesión todavía es actual y aplicable; dieron su aporte la abogada Maria Giovanna Rigatelli, el prefecto Mario Ciclosi y Gino Trombi, amigo de Lionello.
Una performance artística sobre Lionello Bonfanti, realizada por el director Maffino Maghenzani, le dio al evento un toque insólito. A través de las palabras del mismo magistrado Bonfanti, un juego de música e imágenes, permitió entrar íntimamente en su vida, su profesión y su opción por vivir en función de la construcción de relaciones verdaderas, profundas y duraderas con cada ser humano. “Lionello – tal como definió el congreso su hermana Maria Grazia Bonfanti – hoy realmente volvió a Parma. Este encuentro, en este salón tan prestigioso, estuvo a la altura de su vida y de su trabajo”.
5 Dic 2014 | Focolare Worldwide
Durante la gira del Gen Rosso en el Norte de Italia (Monza y Brianza, que se realizó desde el 10 al 15 de noviembre), «no solamente cayeron litros de agua, por las incesantes lluvias, sino muchas “gracias del cielo” de las que todos los que participaron en el proyecto siguen dando testimonio», escriben a su regreso, los 18 artistas de la banda. Los estudiantes involucrados en el proyecto eran 120 y provenían de 11 institutos distintos: «Por primera vez se logró involucrar a tantas escuelas juntas ».
El proyecto fue solicitado y organizado por la comunidad local de los Focolares, en colaboración con la “Fraternidad Capitanio”, una comunidad de personas que vive el don de la fraternidad según la particular característica manifestada por Bartolomea Capitanio, una maestra que vivió en Lovere (en el Norte de Italia) en las primeras décadas del Ochocientos. La Fraternidad Capitanio existe en Monza desde 1977. Es una comunidad que acoge a jóvenes mujeres en dificultad que quieren avanzar en un camino de reeducación y de recuperación de su dignidad y convertirse en constructoras de su propia vida, para ellas mismas y para los demás. «Con ellas enseguida encontramos una sintonía y nació una amistad que seguramente perdurará», declaran los artistas del Gen Rosso. «Al finalizar el proyecto vimos que estos chicos y chicas comprendieron y recibieron plenamente los valores intrínsecos en el musical “Streetlight”. Valores como la familia, la fuerza interior, la nueva confianza en sí mismos. Viéndolos llorar cuando nos íbamos se nos partía el corazón…. Nos dejamos con un “hasta pronto”, ¡seguros de que nos volveremos a encontrar!».
Algunos rostros y experiencias de estos jóvenes salieron al aire a través de un servicio en las noticias del TG3 nacional.
«No creía que en una semana uno se pudiera encariñar tanto con las personas, y sin embargo ocurrió así», escribe Giada. «Cada uno pone todo el corazón en lo que hace. Un enorme gracias porque cada día con sus lemas nos enseñaron siempre algo nuevo y nos animaron a creer en nuestros sueños». Giada estaba en el grupo de danza hip hop: «Si se les da la oportunidad- sigue- aconsejo a todos que prueben porque, según mi parecer, vivir así, es una de las experiencias más hermosas ¡que les pueda ocurrir!».
«En dos días aprendí dos coreografías y en seis conocí casi a 130 personas estupendas, una segunda familia mía extendida», escribe otra joven. «Ustedes del Gen Rosso me hicieron crecer y experimentar una parte de mi sueño; me hicieron comprender el significado de las palabras AMISTAD y AMOR. Las enseñanzas de ustedes son como de oro: ¡únicas y preciosas!».
Nostalgia por la experiencia vivida, pero también un gran mensaje de crecimiento. Lo llevan en el corazón, “los 120 jóvenes de Monza”, recordando que – como dicen las palabras de una canción del musical – desde ahora y en adelante “amaremos el uno el camino del otro”.
4 Dic 2014 | Senza categoria
Pierre Talec invita precisamente a tomar conciencia de esta verdad, con breves meditaciones sobre el Evangelio de cada día durante las cuatro semanas del Adviento: son pequeñas «homilías concentradas» en tres minutos y difundidas por Radio Notre-Dame. Con un lenguaje incisivo, muy alejado de tópicos y sazonado con un toque poético original, las reflexiones del autor han estimulado a numerosos oyentes sobre el sentido de ser cristianos ante los desafíos de la modernidad.
Un libro que prosigue y completa las Meditaciones para la Cuaresma del mismo autor, publicadas recientemente por Ciudad Nueva.
Han dicho de él
¿Cuántas veces hemos celebrado la Navidad?
¿Cuántas veces nos hemos preparado para la venida del Señor?
Seguramente son muchas. Sin embargo, no podemos conformarnos con lo que hicimos antaño sino que, una vez más, hemos de disponernos para el encuentro con el Hijo de Dios, que viene a visitarnos.
Mientras revisaba este libro me venía a la cabeza una idea. Hay varias maneras de esperar. A veces lo hacemos por obligación, porque hemos de recibir a alguien y no queda otra posibilidad; otras con amor encendido ya que anhelamos mucho ese encuentro. Hay varias formas más, pero se me ocurre otra, que es cuando te llaman a formar parte de un comité de recepción porque llega alguien importante. Entonces nos gusta formar parte de ese grupo privilegiado que podrá dar la bienvenida al personaje esperado. Dios nos ha elegido para que formemos parte de ese grupo que ha de recibirlo. No sólo nosotros esperamos a Dios, sino que Él espera que nosotros estemos para recibirlo.
Ello supone prepararse interiormente. No siempre tenemos a la mano una manera sencilla de hacerlo. Las meditaciones del P. Pierre Talec nos ofrecen una esplendida oportunidad. Originalmente fueron transmitidas por radio y ahora se nos ofrecen en papel. Su lenguaje, en ocasiones poético, y siempre sencillo y claro, favorecen la interiorización. Medita él para que meditemos nosotros.
El librito nos invita a un Adviento intenso, pero que es como la lluvia fina que empapa la tierra. Todas las meditaciones son breves y hay una para cada día de las cuatro semanas que anteceden a la Navidad. La meditación gira siempre en torno al Evangelio del día, pero sin olvidar la tensión que nos conduce a Belén.
Las meditaciones buscan despertar en nosotros el deseo de vivir más intensamente la fe. Es decir, ayudan a provocar el nacimiento de Dios en nuestro interior. Caminando al paso de la Palabra de Dios avanzamos hacia una humilde cueva, al tiempo que el Señor va preparando su pesebre en nuestro interior. Es lo bueno de la meditación: pensamos que todo lo decimos nosotros, pero es Él quien nos va formando interiormente desde su silencio.
Libro aconsejable para que el Adviento no pase desapercibido y recuperemos el sentido de este tiempo de espera y esperanza.
David Amado
Sobre el autor
Pierre Talec ha sido capellán de los jóvenes universitarios del Barrio Latino de París y director de la Pastoral sacramental. Autor y presentador de programas religiosos de éxito en radio y tv, ha enseñado teología en Francia y en Quebec. Ha publicado obras de teología y de espiritualidad, entre ellas «Las cosas de la fe», un best-seller traducido en varias lenguas. En 1994 obtuvo el Premio de los Libreros de Francia por «La Sérénité».
Editorial Ciudad Nueva, Madrid
4 Dic 2014 | Senza categoria
El camino de la Iglesia, no obstante algún viento contrario, es, por su naturaleza, un camino de esperanza que avanza irreversiblemente hacia Jesucristo. He ahí por qué el logo escogido para la proclamación de este año especial contiene las palabras: Evangelio, Profecía, Esperanza.
Con esta convicción, religiosos y religiosas, consagrados y consagradas, hombres y mujeres tocados por los carismas que a lo largo de los siglos han embellecido la Iglesia, el sábado 29 de noviembre y el domingo 30, se dieron cita para una Vigilia de Oración y para la Celebración Eucarística de apertura del Año de la Vida Consagrada.
El sábado por la noche, la basílica romana de Santa María la Mayor se fue llenando de hombres y mujeres con hábitos de distintos colores para la Vigilia de Oración. «Cincuenta consagrados y consagradas precedían a Mons. J. L. Carballo, en la procesión de entrada a Santa María la Mayor, con una lámpara encendida, símbolo de los diferentes carismas, pero símbolo, sobre todo, del Espíritu, que vuelve a encender el alma y los corazones», cuentan el P. Theo Jansen y el P. Mariano Steffan, del Centro Internacional de los Religiosos de la Obra de María, presentes en el evento, en representación de los religiosos esparcidos por el mundo, vinculados a la espiritualidad de los Focolares.
«Comentando el texto evangélico del milagro de la transformación del agua en vino, realizado por Jesús en Caná de Galilea, Mons. Carballo, que presidía la Vigilia de Oración, recordó, entre otras cosas, que para tener el “vino nuevo” hemos de ir a Jesús, saberlo ver, saberlo escuchar, saberlo vivir».
«A todos nos impresionó el hecho que se ha querido empezar poniéndose bajo la protección de María Santísima. Desde ese momento, la escucha de las lecturas bíblicas, unos pensamientos tomados de los escritos de algunos fundadores y las oraciones, me parecían envueltos en su manto», cuenta el P. Mariano. «También el papa Francisco, en el videomensaje preparado para la ocasión, que escuchamos antes de concluir la Vigilia, nos encomendó a María. Y la plegaria concluyó con una invocación a la Virgen», añade el P. Theo Jansen.
La celebración Eucarística del domingo 30 en la basílica de San Pedro ha abierto oficialmente el Año de la Vida Consagrada. El saludo inaugural del papa Francisco, leído al comienzo de la concelebración presidida por el Prefecto de la Congregación, Card. Joao Braz de Aviz, volvió sobre la exhortación “¡Despertad al mundo!”.
«El Prefecto de la Congregación hizo reír y reflexionar cuando, en la homilía pronunciada en la basílica de S. Pedro, dijo: “Es feo ver entre los religiosos y las religiosas caras tristes, siempre serias, sin ninguna sonrisa… La alegría se tiene que manifestar y compartir…», añade el P. Mariano.
«Después de estos dos actos, verdaderamente había un clima nuevo en la Plaza de San Pedro. Podía leerse en el rostro de todos la certeza de que,después de un comienzo tan bonito, cabe esperar mucho. Volvimos a casa –concluye el P. Theo– guardándolo todo en el corazón, como María, con la convicción de que ya se dan las premisas para un cambio de ritmo en la vida religiosa, que ojalá pueda “despertar al mundo”, como ha deseado el papa Francisco».
4 Dic 2014 | Focolare Worldwide
«En las aguas del Sun Moon Lake se reflejan las verdes montañas de la región centro-occidental de Taiwán, la bella y gran isla del Mar de China que los navegantes portugueses llamaron Formosa con acierto. Su fama atrae hasta aquí a millones de turistas, también desde la China continental. Las empinadas laderas están cubiertas de una exuberante vegetación entre la que logro distinguir cañas de bambú de unos 15 metros.
James Liao, de unos cuarenta años, seco como muchos de sus compatriotas, nos espera a la entrada de un pequeño muelle para que nos acomodemos en la popa de la Holy Love, una embarcación a motor recientemente reconstruida, de la que está muy orgulloso: es la única de todo el lago adaptada para el acceso de sillas de ruedas.
«La pasarela de acceso, la puerta especial, los ganchos para anclaje de sillas de ruedas durante la navegación han costado bastante. Esto había quien no lo entendía. Pero era necesario hacerlo si es cierto que esta iniciativa nació para superar todas las discriminaciones. De este modo, son ya más de 200 inválidos los que han podido llegar hasta nuestro campamento».
Otra discriminación que James ha querido combatir es la de la minoría de aborígenes que vive en estos lugares: los cinco puestos de trabajo creados en el campamento son para ellos.
El campamento se encuentra en una pequeña cala que está al fondo de una preciosa ensenada, prácticamente inaccesible por tierra. El bosque que la rodea y el canto de los pájaros crean un contraste evidente con la orilla opuesta del lago, ocupada por casas, calles, tiendas y un enorme rascacielos, mientras que las mejores panorámicas están ostentadas por vistosos hoteles de cinco estrellas. En el centro de la cala hay una simple casa de madera que permite alojar a unos treinta jóvenes en dos estancias y, junto a ella, una estructura sin techo que hace las veces de cocina. Alrededor, en la zona que da al monte, se han colocado cenadores blancos que protegen del sol o de la lluvia, según el caso.Una esquina está ocupada por cajones de plástico negro, colocados en forma radial, de tal manera que las más altas estén al alcance de la mano de una persona sentada: todo estudiado para permitir también a los inválidos la «Terapia verde«. Las plantitas, bien alineadas, que brotan de los cajones, confirman que no hace mucho que se practicó una de las terapias.
A la orilla del lago, junto al muelle, están colocadas en orden unas veinte canoas de metal ligerísimas. «Es titanio, recuperado hace treinta años del fuselaje de aviones de la segunda guerra mundial por el fundador del campamento, el Padre Richard, un americano de Wisconsin que lo dejó todo para dedicarse a nosotros, los taiwaneses, empezando por los más débiles. Él era, antes de mí, el responsable de los Special Need Centers (centros para personas necesitadas) de la diócesis de Taichung, y pensó en este lugar para darles la oportunidad de hacer experiencias formativas de las que, de no ser por él, habrían quedado excluidas. No llegué a conocerlo pero hace poco me dio una gran alegría encontrar antiguos documentos en los que hablaba precisamente de un barquito accesible a los disminuidos«. La figura del Padre Richard desempeñó un papel también en la elección de fe de James, seguida por su decisión de dejar un puesto bien pagado en la banca para ir a hacer estudios de didáctica para necesitados y, después, trabajar para ellos.
Cada una de las palabras de James transmite entusiasmo por todo lo que supone respeto por el medio ambiente, cuidado del espíritu, acogida,atención hacia los demás. ¡Realmente fascinante! Pero esta es también una empresa, por lo tanto, le pido datos acerca la gestión económica: «Estamos muy orgullosos porque seguimos en activo gracias a lo que obtenemos de las excursiones y de las actividades deportivas que ofrecemos también al gran público (en la ciudad tenemos a dos personas más que trabajan para nosotros en contacto con agencias turísticas). Y ya no es la diócesis la que nos sostiene, como ocurría en el pasado, sino que somos nosotros los que le ofrecemos parte de los beneficios, concretamente, el 30% de lo que obtenemos. Otro 30% va a los Centers for Social Needs, el 30% lo volvemos a invertir en la empresa y el 10% restante va a los trabajadores, según un esquema que hemos adaptado de la Economía de Comunión, de la que queremos seguir sus principios.» Y, para que todo quede claro, está esctrito con caracteres bien visibles en el tablón de anuncios que hay en el acceso al barco, que presenta a los pasajeros la lógica de Holy Love».
Reportaje por Benedetto Gui
3 Dic 2014 | Focolare Worldwide
¿Se imaginan un torneo de fútbol en el que quien gana no es un equipo sino dos y además procedentes de puntos del planeta a veces muy lejanos entre sí? ¿En el que se practica y se premia el Art Play? ¿En el que los patrocinadores están dispuestos a donar por cada gol marcado una contribución para financiar becas a favor de chicos de países menos favorecidos? ¿Un sinnúmero de iniciativas y proyectos de solidaridad? ¿Un “tercer tiempo”…?
«Esto y mucho más fue el Super Soccer World 2014 – nos cuenta Federico Rovea, uno de los organizadores del evento –. La manifestación deportiva fue promovida por «Chicos por la Unidad» del Movimiento de los Focolares e involucró 56 equipos de futbol de varias ciudades del mundo».
Ganan dos equipos. Una característica del torneo es que los que ganan son dos equipos de ciudades hermanadas, que simbólicamente juegan juntas a distancia, dándole una dimensión planetaria a la competición.
Entre los 14 hermanamientos: los chicos de Bečej, un pueblo de Serbia, estaban vinculados con los de Tlemecén en Argelia; los de Loppiano (Italia) con los chicos de Florianópolis en Brasil, la ciudad italiana de Rieti jugó simultáneamente con Buenos Aires (Argentina).
Este último hermanamiento, igual que los demás, no fue sólo «ideal». De hecho, a lo largo del torneo se realizó una conexión telefónica con Argentina para compartir, con los participantes sudamericanos el mismo espíritu de amistad y fraternidad. Los chicos de Rieti comunicaron – además de la experiencia de la jornada – también algunos proyectos de solidaridad nacidos precisamente gracias al Súper Soccer. Es decir: la organización de una actividad deportiva para chicos discapacitados y una recolección de fondos para los necesitados, con una venta de dulces. Los padres de familia presentes, entusiasmados por la iniciativa, se involucraron por completo.
Art Play. En las canchas, los chicos pusieron en marcha – además de la pasión por el deporte – el espíritu del Art Play. Se trata de cuatro reglas fundamentales:
• el respeto hacia los demás
• la cooperación
• la responsabilidad
• la relación
Estas reglas eran verdaderos puntos fundamentales del torneo que contribuían al puntaje de los equipos tanto cuanto los goles marcados. Los árbitros vigilaban, por lo tanto, no sólo el cumplimientos de las reglas del futbol, sino también el espíritu que animaba a los participantes, dando un puntaje positivo a quien sobresalía en el vivirlo. «Los chicos se cuidaban tanto de cumplir estas reglas como de marcar los goles. Según mi opinión, habría de incluir este reglamento entre las normas de los campeonatos mundiales», afirmó uno de los profesores de educación física involucrados en la organización.
Becas. Se vinculó al torneo también el proyecto “Schoolmates”, con la propuesta de encontrar en cada ciudad a un patrocinador que estuviera dispuesto a donar, por cada gol marcado, una contribución económica para financiar becas a favor de chicos de países menos favorecidos. Los 367 goles marcados han permitido recoger € 2.370, para un total de 22 becas.
El “tercer tiempo”. Un momento de fiesta que compartieron los participantes al evento deportivo y los jugadores, y que contribuyó a llevar el espíritu de la competencia deportiva también fuera de las canchas.
Super Soccer World, una fiesta más que un torneo, caracterizada por la mundialidad y el compartir, la solidaridad y el respeto de los demás, que los chicos tienen la posibilidad de experimentar dentro y, sobretodo, fuera de las canchas. ¡La cita es para el próximo año!
2 Dic 2014 | Focolare Worldwide
«Es verdad, el Espíritu Santo suscita los diferentes carismas en la Iglesia; aparentemente, esto parece crear desorden, pero en realidad, bajo su guía, constituye una inmensa riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de la unidad, que no significa uniformidad. Sólo el Espíritu Santo puede suscitar la diversidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, obrar la unidad».
Estas palabras del papa Francisco pronunciadas en la Catedral del Espíritu Santo de Estambul ante unos mil fieles de la variada Iglesia Católica, nos han dado una grandísima alegría. Además, han confirmado en nosotros la convicción de que en esta tierra, la presencia del Movimiento de los Focolares, aunque es pequeña, tiene una razón de ser y de proseguir en el camino emprendido ya hace muchos años, cuando, en 1967, llegó el Focolar a petición del patriarca Athenágoras.
¿Pero cómo hemos vivido estos días?
¡Con muchísima alegría y emoción! Naturalmente estuvimos involucrados en la preparación, tanto con la Iglesia católica como con la oficina de prensa, a petición del Patriarcado. Gracias a la relación familiar que tenemos con el patriarca Bartolomé, pudimos decirle personalmente que lo acompañaríamos con nuestras oraciones. Y fuimos testigos directos de su alegría creciente, de su amor por el papa Francisco y ¡de su pasión por la unidad!
Dos focolarinas se encargaron de arreglar el alojamiento del Santo Padre en la Nunciatura y estuvieron presentes en la misa privada, el domingo en la mañana. Junto a la bienvenida del Movimiento en Turquía, le hicimos llegar al Papa notas y regalos de nuestras amigas musulmanas. Después asistimos a la misa en la Catedral –donde concelebró un focolarino sacerdote-, y el domingo en la mañana participamos en la liturgia del Fanar.
El mensaje de fraternidad y de búsqueda de la unidad a todo nivel que el papa Francisco deja en Turquía, centra exactamente la cuestión de fondo de este “país-puente” y de su variada población.
Sin duda el suyo es un mensaje ecuménico; como subraya la oración ecuménica realizada en la Iglesia Patriarcal de San Jorge, en donde, al final pidió al Patriarca y a toda la Iglesia de Constantinopla que «me bendiga y también a la Iglesia de Roma».
Es precisamente en el escenario del diálogo entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa de estos últimos años, a veces marcada por el cansancio y el aparente inmovilismo, que se coloca la presencia del Movimiento de los Focolares en este lugar.
Podemos decir que tenemos el beneficio de una relación privilegiada con el Patriarca y con muchos metropolitas, heredado de lo que Chiara Lubich sembró en sus viajes a Estambul. Nuestras relaciones de comunión sencilla y sincera, sin embargo, no se limitan a la jerarquía, sino que las hemos establecido con muchos hermanos y hermanas de la Iglesia ortodoxa.
A la luz de lo que ha sucedido en estos día lo que nos parece entender es que el signo evidente que han dado los dos líderes religiosos impulsa a seguir avanzando en el camino hacia la unidad sin sucumbir ante el esfuerzo que implica y nos invita saber asumir los desafíos para dar juntos respuestas y soluciones que hoy en día urgen. El Papa y el Patriarca han demostrado estar más allá, si bien son realistas. Y esto lo demuestra lo que dijeron a través de las palabras y los gestos, después de su declaración conjunta.
Durante el vuelo de regreso, el papa Francisco recalcó con fuerza que, en este camino por la unidad, sólo lo que viene “del Espíritu Santo es justo, porque Él es sorpresa;… es creativo”. Esta consigna liberadora y alegre nos indica un camino claro: estar abiertos, estar atentos a los signos que el Espíritu nos hace percibir; poner en juego la fantasía, las potencialidades personales y de grupo; aprovechar todas las oportunidades que nos ofrece el complejo contexto en el que vivimos, no sin dificultades, para permitirle a Él que actúe.
Fuente: Focolar de Turquía
1 Dic 2014 | Sin categorizar
«Domingo 22 de noviembre. Es de tarde. En el focolar de Kinshasa tocan el timbre. Frente a la puerta se estaciona un auto impresionante – escribe Edi-. Vemos que baja del auto una señora que milita en uno de los partidos políticos más importantes del gobierno congolés. La mujer baja del auto acompañada por su guardaespalda y trae un gran paquete.
Nos alegramos al ver que es Georgine, ex-diputada, comprometida todavía hoy en política y que ahora se ocupa de las madres carenciadas. La conocimos hace poco. El paquete pesado que trae en los brazos contiene panie congoleses, un tejido típico con el que se confeccionan los trajes tradicionales de mujer y de hombre.
“Quise venir a visitarlas – nos dice- , porque supe que perdieron una valija….Con estos panie podrán confeccionarse nuevos trajes”. Ella trae panie muy costosos, que equivalen por lo menos a dos sueldos mensuales, suficientes para nosotros y para otras personas.
Hacía algunos días, una de nosotras, que volvía de un congreso de Roma, había perdido en el avión su maleta. La valija contenía no sólo sus trajes, sino también la “comunión de bienes” que en Italia le habían dado para los pobres. Este hecho nos había ocasionado mucho dolor. Quedamos por tanto asombradas y en el Focolar comenzamos a bailar ¡una danza espontánea alrededor de la señora! Pero, ¿cómo surge este gesto de una persona que apenas nos conoce?»
Lo que sucedió fue esto: yendo a la Misa de mañana, la señora observó que una de las jóvenes, en lugar de quitar el polvo solamente de su banco, lo hacía también de los otros bancos, sin que nadie se lo pidiera. Le vino curiosidad y quiso conocer la vida de estas jóvenes. Quedó muy impresionada.
«Después de haber bailado a su alrededor para agradecerle- escriben- Georgine nos explica el motivo de su gesto: “Quería agradecer a nuestro Dios por la presencia de ustedes y compartir la alegría que tengo en el corazón ¡porque ustedes existen! Aquel a quien ustedes siguen no se olvida de sus hijas. En este mundo de tinieblas donde reinan las fuerzas del mal, ustedes viven como corderos en medio de los lobos. No es fácil vivir en medio del mundo y haberse donado a Él. Pero sean valientes, ustedes son la luz para el mundo”. Luego fuimos juntas a nuestra pequeña capilla para agradecer al Señor».
Del Focolar de Kinshasa
30 Nov 2014 | Sin categorizar
«El motivo principal de esta carta es el de atraer la atención sobre el Año de la Vida Consagrada que comienza el domingo 30 de noviembre. De varias partes del mundo nos llegan noticias de iniciativas locales, diocesanas y nacionales. Estamos seguros de la adhesión de ustedes a estas iniciativas sobre la base de las posibilidades que cada persona individualmente o como grupo considere oportuno» Es la invitación que hacen los centros internacionales de los religiosos y de las religiosas a todos los que, de diversas familias religiosas en el mundo, comparten la espiritualidad de los Focolares, una invitación que está muy en sintonía con todo lo que escribe el papa Francisco en su carta a todos los consagrados.
Las iniciativas son abundantes, comunicamos algunos ejemplos: en la diócesis de Homa Bay (Kenia) el obispo confió a un grupo de religiosos, hermanas y sacerdotes, guiado por Fray Leo van deWeijer CMM, la coordinación de las iniciativas sobre la Vida Consagrada de este año. El 24, 25 y 26 de noviembre en Nairobi, se debutará con un seminario al que están invitados todos los grupos de las otras diócesis. Estos días de reflexión y estudio concluirán el 27 de noviembre con una celebración por el inicio del Año de la vida consagrada presidida por el Cardenal y el Nuncio.
También la prensa, y sobre todo las publicaciones sobre la vida consagrada hablan de este Año especial. En ‘Vida Religiosa’ de noviembre se lee que «el papa Francisco lanzó el Año de la Vida Consagrada porque percibe que la Iglesia y la humanidad entera tienen necesidad de la fidelidad, de la alegría y de la capacidad de renovación que el Señor ha puesto en la vida religiosa. Y él cree en esto. Nos invita a ser fieles al proyecto en el que el Padre nos ha involucrado por el bien de toda la humanidad». Por su parte, en Unidad y Carismas, en sus varias ediciones idiomáticas, dedicará al tema un número especial en el año 2015. Tambien en www.focolare.org habrá una sección que seguirá con atención los principales encuentros de este año, dando espacio sobre todo a la vida de muchos religiosos y religiosas que ofrecen al mundo un testimonio por sus elecciones valientes.
En la carta se plantea la pregunta sobre cuál podría ser «la contribución específica que el Espíritu Santo sugiere para este Año de la Vida Consagrada» a los religiosos y a las religiosas que conocen y viven la espiritualidad de la unidad. Esta caracteristica específica está indicado a través de dos desafíos que exigen en su respuesta «inventiva y creatividad, que se concreten en la vida de las personas o del grupo, con una particular atención hacia los jóvenes religiosos».
Se trata de «dar un nuevo impulso a la espiritualidad de comunión indicada por S. Juan Pablo II en la Novo Millennio Ineunte”, además, de dar «una ulterior contribución, tal vez menos evidente pero seguramente más eficaz y apreciada» entrando «en todas las llagas de la vida consagrada de hoy» reconociendo en ellas la presencia de Jesús en su Abandono, «para abrazarlo y asumirlo».
En este momento, en que todo el Movimiento de los Focolares es enviado –según la orientación de la Asamblea General y según la invitación del papa Francisco – a salir, juntos y oportunamente preparados, los religiosos se disponen a vivir con este espíritu la etapa de este año. «Quisiéramos comenzar con esta alma – concluye la carta- participando en la apertura del Año de la Vida Consagrada con un solo corazón, como un solo cuerpo».
30 Nov 2014 | Sin categorizar
«Las personas consagradas son el signo de Dios en distintos ambientes de la vida; son levadura para el crecimiento de una sociedad más justa y fraterna; son profecía de la comunión con los pequeños y los pobres.
La vida consagrada entendida y vivida así se nos presenta como realmente es: ¡un don de Dios para la Iglesia, un don de Dios para su pueblo! Cada persona consagrada es un don para el pueblo en camino», dijo el papa Francisco, en el Angelus del 2 de febrero pasado.
El Año de la vida consagrada es, «un tiempo de gracia para la vida consagrada y para la Iglesia». Fue pensado en el contexto de los 50 años del Concilio Vaticano II y especialmente en el aniversario del cincuentenario de la publicación del Decreto conciliar Perfectae caritatis sobre la renovación de la vida consagrada. En la presentación a la prensa, el Card. João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, explicó que el «Concilio representó el soplo del Espíritu no sólo para toda la Iglesia, sino en modo especial, para la vida consagrada. Estamos convencidos de que en estos 50 años, ella ha recorrido un fecundo camino de renovación, no exento de dificultades y esfuerzos, en el compromiso de vivir lo que el Concilio les pidió: fidelidad al Señor, a la Iglesia, al propio carisma y al hombre de hoy (cf. PC 2)». Y dirigiéndose a los religiosos, precisamente es sobre la renovación que insiste en Papa en la vigilia de la inauguración del Año. «No tenemos que tener miedo de dejar los “odres viejos”, es decir, de renovar esas actitudes y estructuras que, en la vida de la Iglesia y por lo tanto en la vida consagrada, se ve que no corresponden a lo que Dios nos pide hoy para hacer avanzar el Reino en el mundo».
¿Cuáles son los objetivos? Sobre todo, «queremos que sea una ocasión para tener ‘grata memoria’ de este reciente pasado –prosigue el cardenal de Aviz – (…); reconocer y confesar nuestra debilidad, pero también ‘gritar’ al mundo con fuerza y con alegría la santidad y vitalidad que están presentes en la vida consagrada». El segundo objetivo: «Abrazar el futuro con esperanza. Estamos muy concientes de que el momento presente es delicado y fatigoso (…) pero queremos asumir esta crisis como una posibilidad favorable para crecer en profundidad (…). Ante tantos “profetas de la desventura”, queremos seguir siendo hombres y mujeres de esperanza». El tercer objetivo: «Vivir el presente con pasión. La pasión habla de enamoramiento, de auténtica amistad, de profunda comunión (…). De dar testimonio de la belleza de seguir a Jesús en las múltiples formas en las que se expresa nuestra vida. En este Año los consagrados quieren “despertar al mundo” con su testimonio profético, especialmente con su presencia en las periferias existenciales de la pobreza y del pensamiento».
Mons. José Rodríguez Carballo, secretario de la Congregación, ilustró algunas de las iniciativas que se realizarán durante el año: «Varios encuentros internacionales en Roma, para jóvenes religiosos y religiosas, un encuentro con formadores y formadoras; un congreso internacional sobre la teología de la vida consagrada, con la colaboración de las Universidades Pontificias, sobre el tema: “Renovación de la vida consagrada a la luz del Concilio y perspectivas futuras”; una exposición internacional sobre: “La vida consagrada y el Evangelio en la historia humana”, en la que habrá varios stand según los distintos carismas, un simposio sobre la administración de bienes económicos y patrimoniales de parte de los religiosos; también a las religiosas contemplativas les propondremos una “Cadena mundial de oración entre los monasterios”».
Los religiosos y las religiosas del Movimiento de los Focolares, invitan mediante una carta, a «vivir con un sólo corazón, como un sólo cuerpo, para que este Año pueda marcar una etapa ulterior hacia el l’ut omnes», la unidad pedida por Jesús al Padre.
La clausura del Año está prevista para el 2 de febrero del 2016, con la Jornada mundial de la vida consagrada.
Programa
29 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Proponemos un pensamiento de Chiara Lubich sobre Europa, sacado del discurso que expuso en el primer encuentro de «Juntos por Europa» en mayo del 2004. Estaban presentes 10.000 personas en la ciudad alemana de Stuttgart y más de 100.000 conectadas en encuentros contemporáneos en varias capitales europeas. El evento fue promovido por más de 150 movimientos y comunidades eclesiales de varias iglesias, de todo el continente europeo.
«La fraternidad universal ha sido también el programa de personas que no estaban inspiradas por motivos religiosos. El proyecto mismo de la Revolución francesa tenía como lema: “libertad, igualdad, fraternidad”, pero después numerosos países, al implantar regímenes democráticos, lograron poner en práctica, de algún modo, la libertad y la igualdad, mientras que la fraternidad fue, en cambio, más anunciada que vivida. Pero quien sobre todo ha proclamado la fraternidad universal y nos ha dado el modo de realizarla ha sido Jesús. Revelándonos la paternidad de Dios ha derribado los muros que separan a los “iguales” de los “diferentes”, a los amigos de los enemigos. Y ha liberado a cada hombre de mil formas de subordinación y de esclavitud, de toda relación injusta, provocando así una auténtica revolución existencial, cultural y política. (…) El instrumento que Jesús nos ha ofrecido para realizar esta fraternidad universal es el amor: un amor grande, un amor nuevo, distinto del que conocemos habitualmente. En efecto, él ha traído a la tierra el estilo de amar del cielo. Este amor exige que se ame a todos: es decir, no solamente a parientes y amigos. Pide que se ame al simpático y al antipático, al compatriota y al extranjero, al europeo y al inmigrante, al de la propia Iglesia y al de otra, de la propia religión y de la que es diferente. Hoy pide que los Países de Europa occidental amen a los de Europa central y oriental, y viceversa, y a todos, que se abran a los demás continentes, según la visión de los fundadores de Europa unida. Este amor también pide que se ame al enemigo, y que se lo perdone si es que nos hubiera hecho mal. Después de las guerras que han ensangrentado nuestro continente, muchos europeos han sido modelos de amor al enemigo y de reconciliación. (…) Me estoy refiriendo a un amor que no hace distingos y toma en consideración a todos aquellos que están físicamente a nuestro lado, y también a aquellos de los que hablamos o se habla; a los destinatarios del trabajo que nos ocupa día tras día, como a aquellos de quienes sabemos algo por los periódicos o la televisión… Porque así ama Dios Padre, que manda el sol y la lluvia sobre todos sus hijos, sobre buenos y malos, sobre justos e injustos (cf. Mt.5,45). (…) El amor que Jesús trajo no es un amor platónico, sentimental, basado en las palabras, es un amor concreto. Exige que se vaya a los hechos. Y esto es posible si nos hacemos “todo a todos”: enfermos con quien está enfermo; alegres con quien está alegre; preocupados, inseguros, hambrientos, pobres con los demás. Y habiendo probado lo que los demás sienten, actuar en consecuencia. ¡Cuántas formas nuevas de pobreza conoce hoy Europa! Pensemos un poco, por ejemplo, en la marginación de los discapacitados y de los enfermos de SIDA, en el tráfico de las mujeres obligadas a prostituirse, en los vagabundos, en las madres solteras… Pensemos también en quien recurre a los falsos ídolos del hedonismo, del consumismo, en la sed de poder, en el materialismo. Jesús en cada uno de ellos espera nuestro amor concreto, eficaz. Él considera hecho a sí mismo el bien o el mal que hacemos a los demás. Cuando habló del juicio final dijo que a los buenos y a los malos repetirá: “Me lo hicieron a mí” (cf Mt. 25,40). Y cuando este amor es vivido por varias personas, se hace recíproco. Esto es lo que más subraya Jesús: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado” (Jn. 13,34). Es el mandamiento que El llama suyo y nuevo. A este amor recíproco no están llamados sólo los individuos, sino también los grupos, los Movimientos, las ciudades, las regiones, los Estados… Los tiempos actuales exigen que los discípulos de Jesús adquieran una conciencia “social” del cristianismo. Es más que nunca urgente y necesario que se ame la patria del otro como la propia: Polonia como Hungría, el Reino Unido como España, la República Checa como Eslovaquia… El amor que trajo Jesús es indispensable para Europa, para que sea también una familia de naciones, la “casa común europea”».
29 Nov 2014 | Sin categorizar
«Saber perder», un binomio “impactante”. Así, el metropolita Chrisostomos de Kyrinia, definió el título de uno de los primeros libros de Chiara Lubich traducidos al griego, y presentado en una velada en Nicosia, el pasado 31 de octubre. Impactante y paradójico, porque «todos en la vida queremos ganar, pero es verdad que la vida del cristiano está llena de paradojas; está hecha de martirio y de testimonio. Chiara, con palabras sencillas, logra tocar este misterio ayudándonos a vivirlo en nuestra cotidianidad». La Metropolía de Kyrinia patrocinó el evento, en el que participaron unas ochenta personas, entre los cuales estaba el embajador italiano en Chipre, Guido Cerboni. Dieron sus aportes en el evento el arzobispo católico-maronita Youssef Soueif y el padre ortodoxo Dimostenis.
El metropolita y el arzobispo expresaron en varios momentos su gran alegría por tener la ocasión de presentar el Movimiento de los Focolares en Chipre de forma más oficial. Y la misma alegría embargaba a muchos otros que conocen los Focolares desde hace varios años. Recorriendo juntos también las etapas históricas del encuentro entre Pablo VI y Atenágoras, se hizo puso en evidencia para los presentes una historia que avanza hacia la unidad visible entre las Iglesias cristianas.
«El mensaje de Chiara es un llamado al mundo entero que tiende a encerrarse – afirmó el arzobispo Youssef Soueif–. Su mensaje de unidad fortalece la voluntad de abrirse unos a otros… Para nosotros, aquí en Chipre, el llamado a la unidad es una responsabilidad común». Luego, en un diálogo personal, al final de la velada, subrayó: «Vuestro carisma contiene un innato impulso a ir hacia el otro, es diálogo y es precisamente lo que hoy necesita con urgencia nuestro Oriente Medio ». Veía en este encuentro un paso emblemático hacia la comunión entre las dos iglesias: «¡Necesitamos de estos gestos!».
Muy apreciada fue la intervención de Florence Gillet acerca del vínculo entre el pensamiento de Chiara Lubich y la riqueza de los Padres orientales.
Especialmente significativo el testimonio de Lina, chipriote, quien desde hace años anima la pequeña comunidad del movimiento en la isla. A través del carisma de la unidad Lina redescubrió a Dios Amor y Padre, y esto la animó a conocer más profundamente su iglesia griego-ortodoxa y a volver a los sacramentos. Entre otras cosas decía:
“Viviendo el Evangelio, encontré una relación vital con los Padres de la Iglesia y con sus enseñanzas, en las que nunca había ahondado. Me di cuenta de que estaba haciendo la experiencia de lo que dice San Juan Crisóstomo: “Veo a mi hermano, veo a mi Dios”.
28 Nov 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
En este tiempo de Adviento, que nos prepara para la Navidad, se nos vuelve a proponer la figura de Juan el Bautista, mandado por Dios a preparar los caminos para la venida del Mesías. A quienes acudían a él, les pedía un profundo cambio de vida: «Den el fruto que pide la conversión» (Lc 3, 8). Y si le preguntaban: «¿Qué tenemos que hacer?» (Lc 3, 10), respondía:
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».
¿Por qué dar al otro de lo mío? Porque el otro, creado por Dios como yo, es mi hermano, mi hermana; o sea, es parte de mí. «No puedo herirte sin hacerme daño»[1], decía Gandhi. Hemos sido creados el uno como un don para el otro, a imagen de Dios, que es Amor. Tenemos inscrita en nuestra sangre la ley divina del amor. Jesús nos lo reveló con claridad al venir en medio de nosotros, cuando nos dio su mandamiento nuevo: «Ámense unos a otros como yo los he amado» (cf. Jn 13, 34). Es la «ley del Cielo», la vida de la Santísima Trinidad traída a la tierra, el núcleo del Evangelio. Así como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo viven en el Cielo en la plenitud de la comunión, hasta ser uno (cf. Jn 17, 11), también en la tierra podemos ser nosotros, en la medida en que vivamos la reciprocidad del amor. Y así como el Hijo le dice al Padre: «Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío» (Jn 17, 10), también entre nosotros el amor se realiza en plenitud allí donde se comparten no solo los bienes espirituales, sino también los materiales.
Las necesidades de un prójimo nuestro son las necesidades de todos. ¿Uno no tiene trabajo? Me falta a mí. ¿Hay quien tiene a su madre enferma? La ayudo como si fuese la mía. ¿Otros pasan hambre? Es como si yo pasase hambre, trato de proporcionarles comida como lo haría para mí mismo.
Esta es la experiencia de los primeros cristianos de Jerusalén: «Tenían un solo corazón y una sola alma: nadie llamaba suyo propio a nada de lo que tenía, pues lo poseían todo en común» (Hch 4, 32). Esta comunión de bienes, si bien no era obligatoria, la vivían entre ellos intensamente. No se trataba de someter a estrecheces a unos para aliviar a otros, como explicará el apóstol Pablo: «se trata de igualar» (2 Co 8, 13).
San Basilio de Cesarea dice: «El pan que retienes es del hambriento; el manto que custodias en tus armarios es del que está desnudo […], el dinero que tienes enterrado es del necesitado»[2].
Y san Agustín: «Lo superfluo de los ricos es necesario a los pobres»[3].
«Hasta los pobres tienen con qué ayudarse unos a otros: uno puede prestar sus piernas al cojo, el otro, los ojos al ciego para guiarlo; otro puede visitar a los enfermos»
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».
También hoy podemos vivir como los primeros cristianos. El Evangelio no es una utopía. Lo demuestran, por ejemplo, los nuevos movimientos eclesiales que el Espíritu Santo ha suscitado en la Iglesia para hacer que reviva con gran fuerza la radicalidad evangélica de los primeros cristianos y para responder a los grandes desafíos de la sociedad de hoy, donde son tan fuertes las injusticias y las pobrezas.
Recuerdo los inicios del Movimiento de los Focolares, cuando el nuevo carisma nos infundía en el corazón un amor muy especial por los pobres. Cuando nos los encontrábamos por la calle, anotábamos su dirección en una libreta para luego ir a verlos y a socorrerlos; eran Jesús: «Conmigo lo hicieron» (Mt 25, 40). Después de haberlos visitado en sus casuchas, los invitábamos a comer en nuestra casa. Para ellos poníamos el mantel más bonito, los mejores cubiertos, la comida más selecta. En el primer focolar, a nuestra mesa se sentaban a comer una focolarina y un pobre, una focolarina y un pobre…
En un momento dado nos pareció que el Señor nos pedía precisamente a nosotros que nos hiciésemos pobres para servir a los pobres y a todos. Entonces, en una habitación del primer focolar, cada una puso allí en el centro lo que pensaba que le sobraba: un chaquetón, un par de guantes, un sombrero, incluso un abrigo de piel… Y hoy, para dar a los pobres, ¡tenemos empresas que dan trabajo y que comparten sus ganancias!
Pero siempre queda mucho que hacer por «los pobres».
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».
Tenemos muchas riquezas para poner en común, aunque no lo parezca. Tenemos que afinar la sensibilidad y adquirir conocimientos para poder ayudar concretamente y encontrar el modo de vivir la fraternidad. Tenemos afecto en el corazón para dar, cordialidad para demostrar, alegría para comunicar. Tenemos tiempo para poner a disposición, oraciones, riquezas interiores que poner en común, de palabra o por escrito; pero a veces también tenemos cosas, bolsos, plumas, libros, dinero, casas, vehículos que podemos ofrecer… Quizá acumulamos muchas cosas pensando que algún día podrán sernos útiles, y mientras tanto tenemos alguien al lado que las necesita con urgencia.
Igual que las plantas sólo absorben del terreno el agua que necesitan, tratemos también nosotros de tener solo lo que sea necesario. Es mejor darnos cuenta de vez en cuando de que nos falta algo; mejor ser un poco pobres que un poco ricos.
«Si cada uno, proveyéndose de lo imprescindible para su necesidad, dejara al necesitado lo que excede, no habría ni rico ni pobre»[5].
Probemos, comencemos a vivir así. Ciertamente, Jesús no dejará de mandarnos el céntuplo, y podremos seguir dando. Al final nos dirá que lo que hemos dado, a quien sea, se lo hemos dado a Él.
CHIARA LUBICH
[1] Cf. W. Mühs, Parole del cuore, Milán 1996, p. 82.
[2] Basilio de Cesarea, «Sobre la frase de Lucas “Destruiré mis graneros y edificaré otros mayores”», 7, en Homilías contra las pasiones, «Biblioteca de Patrística» n. 73, Ciudad Nueva, Madrid 2007, p. 112.
[3] Agustín de Hipona, Sermón 61, 12.
[4] Aforismi e citazioni cristiane, Piemme, 1994, p. 44.
[5] Basilio de Cesarea, o. cit., p. 111.
28 Nov 2014 | Sin categorizar
Se sabe que Chiara Lubich tuvo una relación privilegiada con Atenágoras, entonces Patriarca de Constantinopla. Pocos días antes del histórico viaje del Papa Montini a Estambul, ella había ido a visitar al Patriarca. La Radio Vaticana la entrevistó el 18 de julio de 1967:
¿Cuáles son las primeras impresiones que ha sacado del reciente encuentro con el Patriarca Atenágoras?
Apenas me encontré en presencia de esta gran personalidad de nuestro tiempo. Tuve la impresión de encontrarme frente al corazón de un padre totalmente abierto, amante de las almas que, aún con su venerable edad, presenta un espíritu juvenil y fresco, rico de la mayor esperanza y fe. La primera impresión no ha sido la de encontrarme frente a un hermano separado, sino con un alma con la cual uno se encuentra como si ya fuésemos de la misma casa.
El coloquio siempre y en todo ha mostrado el más alto aprecio por el Santo Padre Pablo VI y he tenido la impresión que siga todos los acontecimientos de la Iglesia Católica y particularmente la acción del Santo Padre con extrema atención y veneración.
Después de este reciente coloquio que ha tenido con Atenágoras, ¿qué piensa del encuentro ya inminente entre Pablo VI y el Patriarca?
Dada la profunda fe de Atenágoras en la caridad hacia Cristo y hacia los hermanos, como esencia del Cristianismo, me parece que la acción del Santo Padre de preceder la visita del Patriarca a Roma, sea el gesto más acertado para demostrar que la Iglesia Católica es la Iglesia de la caridad, donde el Papa, sucesor de Pedro, es el que más ama.
¿Usted también cree, entonces, que son positivas las prospectivas y las expectativas, después de este encuentro?
Pienso que el Patriarca Atenágoras manifestará su convicción de que el camino para llegar a la unidad es la verdad es la caridad; camino que también ha sido indicado por Pablo VI en un reciente discurso dirigido a un grupo de estudiantes ortodoxos. Por esta identidad de prospectiva acerca del camino para alcanzar la unidad, se puede esperar que el Santo Padre y Atenágoras encuentren soluciones muy eficaces para iniciar los coloquios teológicos y pienso que en este clima se puede esperar todo.
Por otra parte, la figura de este gran avizor, que como un profeta se alza con su fe y su amor en Constantinopla, no puede dejar de tener una gran influencia sobre el mundo ortodoxo, que visitará él mismo dentro de poco, antes de llegar a Roma.
¿Puedes decirnos cómo se ha expresado, durante vuestro coloquio, la visión del Patriarca Atenágoras acerca del problema ecuménico?
La visión ecuménica del Patriarca, cuya humildad y santidad traslucen de cada una de sus actitudes y de sus palabras, era clara en la última parte del largo coloquio, cuando nos ha hablado de su reciente mensaje pascual: «Tengo la costumbre de publicar cada Pascua un mensaje – ha explicado. El último dice: Los primeros diez siglos del Cristianismo han sido para los dogmas y para la organización; en los diez siglos siguientes, llegaron las desgracias, los cismas, la división. La tercera época – ésta – es la del amor. Por este camino de la caridad nos encontramos en el mismo cáliz. Desde luego – continuaba -, tenemos necesidad de teólogos, pero las diferencias son demasiado pequeñas y descoloridas por el sol del amor. Las diferencias han perdido su color gracias al sol de la caridad. En los primeros mil años hemos vivido en la comunión; después nos hemos separado». Por lo tanto, aludiendo a la reciente anulación de las recíprocas excomuniones por parte de la Iglesia Católica y de la ortodoxa, él afirmaba: «Ahora el cisma ha desaparecido; ¿por qué no volvemos al mismo cáliz? Creemos que tenemos la misma Madre, la Virgen, Madre de la Iglesia, como ha dicho el Papa; tenemos el mismo bautismo: la puerta a la Iglesia. Dígame: ¿por qué no volvemos al mismo cáliz?».
27 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Cada año, en septiembre, en la ciudadela Lía, en Argentina, se realiza la Fiesta de los Jóvenes. Esta vez su lema fue: “Vivamos esta locura”. Se desarrolló presentando un espectáculo en el que, en medio de una fiesta de carnaval, representaba cómo tantas personas, al ponerse una máscara, pierden su identidad y se convierten en parte de una multitud desordenada y sin rostro.
El espectáculo mostró, a través de talleres, teatro, experiencias, música y coreografías, la importancia de la elección de un estilo de vida contracorriente, basado en el amor evangélico.
La jornada fue tan hermosa y apasionante, que contagió a los 120 participantes de Mendoza, ciudad a las faldas de los Andes argentinos, quienes dejaron la ciudadela Lía llevándose en el corazón el deseo de repetir la Fiesta de los Jóvenes en su ciudad.
Sin embargo, para transformar este sueño en realidad se necesitó mucho trabajo. Basta sólo con pensar que había que hacer llegar a Mendoza a los casi 100 jóvenes actores, que dieron vida al show en la Ciudadela Lía, afrontando un viaje de más de 900 kilómetros, y hospedarlos por tres días.
El 10 de noviembre se realizó el primer espectáculo delante de 500 personas, entre las cuales se encontraban alumnos de varios colegios, pero también jóvenes de las periferias de la ciudad. «Vemos muchos problemas en nuestro mundo – son las primeras palabras de los jóvenes actores desde el escenario –, y algunos esperan que los demás busquen soluciones. Nos encontramos aquí 90 jóvenes de 20 países que ya hemos decidido no seguir esperando. Queremos ser los protagonistas de este cambio, y hemos descubierto la receta: trabajar para construir la unidad de la familia humana».
Al día siguiente, la segunda función fue en un Centro de Congresos a 40 km de Mendoza. También en este caso la sala estaba repleta, con los 500 asientos ocupados y otras personas de pie. Algunos chicos llegaron expresamente para el show desde un colegio ubicado a 250 km. de distancia.
Los jóvenes que asistieron al espectáculo se quedaron positivamente sorprendidos viendo a un centenar de coetáneos procedentes de 20 países distintos que, con gran calidad artística, les presentaron una manera de vivir completamente distinta de la que impone la sociedad actual.
En ambas funciones la propuesta de un estilo de vida basado en el amor que se convierte en servicio concreto hacia los demás, tuvo aceptación y todos salieron con el corazón desbordante de alegría.
Pero también para los mismos “actores”, es decir, los chicos que pasan un periodo de su vida en la ciudadela Lía, este viaje fue importante porque demostró que vivir la “locura del amor” es posible si cada uno se propone hacer su parte, sin mirar a lo que fue o a lo que será, sino sólo arraigados en el presente y aprovechándolo bien.
Uno entre los numerosos mensajes recibidos de inmediato por WhatsApp: «¡TODO FUE BELLÍSIMO! Fue vivir realmente el lema de la jornada: “Vivamos esta locura”, porque estos 3 días fueron inolvidables. También mis amigas, que asistieron al programa, ¡quedaron entusiasmadas y emocionadas! Para mí fue especial también poder conocer mejor a los jóvenes que vinieron de la Ciudadela Lía. ¡Sigamos viviendo juntos esta locura!».
Ver también: Argentina, mil jóvenes por una locura
26 Nov 2014 | Sin categorizar
“Esa alegría que veo en tus ojos la quiero también yo”, dice un chico a Daniela de la Comunidad Nuevos Horizontes, la noche en la que, venciendo sus temores había ido a la Estación de trenes de Termini. Ese joven que había intentado suicidarse tres veces, se convierte para Daniela en el inicio de una nueva vida.
Historias como ésta son las que traen en su corazón los 300 participantes. Representan a 100 Movimientos y Nuevas Comunidades, de 40 países, y se reunieron en Roma del 20 al 22 de noviembre para su tercer Congreso Mundial sobre el tema “La alegría del Evangelio: una alegría misionera”.
Querido por el Consejo Pontificio para los Laicos (PCPL) para responder al llamado a la conversión que el Papa Francisco dirigió a todos los cristianos, la cita quería seguir la línea de los encuentros promovidos por Juan Pablo II en 1998 y Benedicto XVI en el 2006.
Imprevisto e inesperado ha sido el florecimiento de tantas nuevas realidades eclesiales. El Card. Rylko, presidente del PCPL, en el discurso de apertura, recordó que la Iglesia lo considera como “una respuesta tempestiva del Espíritu Santo al difícil desafío de la evangelización en el mundo contemporáneo”. También el Papa Francisco insiste al decir que los nuevos carismas son “regalos del Espíritu que forman parte del cuerpo eclesial, atraídos hacia el centro que es Cristo, desde donde desencadenan un impulso a la evangelización”.
Apasionantes experiencias se entretejen con reflexiones ricas y variadas, densas de doctrina, con el objetivo de profundizar aspectos cruciales de la encíclica Evangelii Gaudium, que fue la carta magna de todo el Congreso.
¿Los temas tratados? Van desde la renovación personal para la renovación eclesial, a la comunión entre los Movimientos (colaborar para no correr en vano), de la revolución de la ternura al genio femenino en la evangelización.
Una gran atención a leer los “signos de los tiempos” que exigen nuevas respuestas a nuevos interrogantes. Tres días que anularon diferencias y reservas, en un creciente clima de fraternidad entre los representantes de Movimientos de más de 50 años de historia y las nuevas comunidades que desde hace poco han asumido una dimensión internacional. Numerosa la presencia de obispos y sacerdotes, sumergidos junto a los laicos, en un clima de escucha recíproca. Todos estaban sedientos de conocer las experiencias recíprocas para “aprender a discernir la voz del Espíritu hoy, que impulsa a ir lejos y anunciar a todos el amor de Dios por cada hombre”, como dijo uno de los presentes. Por el Movimiento de los Focolares, junto a la Presidente María Voce, al nuevo co-presidente Jesús Morán, al co-presidente saliente Giancarlo Faletti fue una delegación compuesta por Anna Pelli, Severin Schmidt, Gisela Lauber y Marta Chierico.
“Un encuentro de verdadera y profunda comunión donde todos éramos hermanos”, lo define Maria Voce en una entrevista realizada para focolare.org “que se pone aún más de relieve si pensamos de dónde partimos en 1998”. “Cuando fuimos donde el Papa – continúa – se sentía en Él la alegría de haber podido experimentar esta comunión, y en el fondo, era éste el don que queríamos ofrecerle”. ¿Qué pasos nuevos se abren ahora para los Movimientos? Para Maria Voce dos posibles pistas por explorar son: la apertura “hacia los Movimientos que pertenecen a otras Iglesias, no católicas, porque ahí hay experiencias muy fuertes de personas que viven como nosotros el Evangelio”; y la “comunión más profunda aún entre laicos y clero”, “gracias a la cual no exista separación entre la parte eclesiástica y la parte laica en los distintos Movimientos y tampoco en su conjunto”. Salida que subrayaría “una unidad más vital, entre pastor y grey”.
Toda excusa era buena: el intervalo del café, el momento del almuerzo, la cena al final del día. Misiones en las calles, comunidades para drogadictos, evangelización en los lugares más inverosímiles del planeta, adoración y trabajo, atención a los ancianos y a los discapacitados, trabajo con los jóvenes: Filadelfia, Kansas, Ecuador, Corea, México, Roma, Palermo. El diálogo denso e ininterrumpido culminó con el encuentro con el papa Francisco: «Ustedes ya han dado muchos frutos a la Iglesia y al mundo entero, pero pueden dar más y más grandes con la ayuda del Espíritu Santo», afirmó el Papa en su discurso. «Para llegar a la madurez eclesial es necesario mantener la frescura del carisma, respetar la libertad de las personas y buscar la comunión», sintetizando el nuevo programa que entregó a los presentes, y concluyó diciendo: «Vayan adelante: siempre en movimiento… ¡No se detengan nunca! ¡Siempre en movimiento!».
«Para mí, que participaba por vez primera en un encuentro de este tipo, la experiencia ha sido verdaderamente extraordinaria – afirma Jesús Morán -. He saboreado una comunión especial con muchos Movimientos y Comunidades en este kairos o tiempo de Dios formidable que vive la Iglesia con el don del Papa Francisco. A este respecto, he vuelto a sentir con una nueva fuerza su llamada a la conversión misionera, que interpela a todos los carismas y los lleva a alcanzar una madurez a la altura de los tiempos (dejando a un lado toda tentación de autoreferencialidad) y una radicalidad anclada en la frescura del carisma».
«Un plus de eclesialidad y de compromiso social» es la exigencia advertida todavía por Morán. «En este sentido – concluye – debemos tender hacia un modo de pensar verdaderamente “trinitario” que cualifique con mayor profundidad nuestra comunión. No basta ya una colaboración cualquiera y cordial sino un vivir el uno por el otro, un recíproco potenciarse y enriquecerse para poder salir y hacerse cargo juntos de los dolores de la humanidad ».
www.laici.va
26 Nov 2014 | Sin categorizar
« ¿Una impresión espontánea de lo que ha vivido en estos días? Me parece que ha sido un encuentro de verdadera y profunda comunión. Y esto se pone aún más de relieve si pensamos de dónde hemos partido, porque desde el ’98 – cuando el Papa San Juan Pablo II, en el recinto sagrado de San Pedro, casi debió pedir a los Movimientos que se pusieran de acuerdo entre ellos, que se amaran, se conocieran, se estimaran, colaboraran entre sí – hemos llegado al punto que ahora verdaderamente ya no se advertía a qué Movimiento se pertenecía, gracias a la fraternidad que existía entre todos.
Era bellísimo ver a los Movimientos nacidos hace poco que buscaban a los Movimientos más antiguos no para hacerse controlar, sino para pedir su ayuda, su pensamiento, también su parecer sobre sus obras, para ver juntos cómo llevar adelante las cosas. Y los Movimientos más antiguos buscaban a los Movimientos más jóvenes, a los recién nacidos, no tanto para ver si funcionaban, si iban bien, etc., sino para gozar porque había nacido una nueva vida. Por lo tanto, era todo un gozo de los frutos los unos de los otros, experimentar este ser una cosa sola en la Iglesia. Me ha parecido verdaderamente un paso importantísimo, una verdadera comunión, una verdadera fraternidad, donde todos éramos hermanos, más grandes, más pequeños, pero todos hermanos.
Por esto, cuando después fuimos juntos a encontrarnos con el Papa, el captó este aspecto y nos lo expresó también en su discurso, en él se sentía la alegría de haber podido participar, de haber podido experimentar esta comunión que habíamos tenido entre nosotros.
En el fondo era éste el don que queríamos ofrecerle: esta comunión, y él lo subrayó fuertemente en su discurso, invitándonos a llevarla adelante y definiendo precisamente la comunión como el sello del Espíritu Santo. Por lo tanto ha sido una confirmación y un estímulo fuerte para ir adelante en esta dirección. Después el Papa retomó el discurso del salir, del no detenerse en el propio recinto, una idea fundante que está presente en todos sus discursos.
Me he preguntado entonces ¿qué querrá significar esto para nosotros como Movimientos, este paso nuevo que tenemos que descubrir cómo darlo? Ciertamente, cada vez más en esta comunión con la Iglesia; pero, precisamente porque hemos llegado a esta unidad profunda entre los Movimientos, quizás Dios nos pide ahora que nos abramos más saliendo hacia los Movimientos que pertenecen a otras Iglesias, no católicas, porque ahí también hay experiencias muy fuertes de personas que viven como nosotros el Evangelio y que testimonian esta vida. Conocerles también, abrirse más, podría contribuir a una comunión más amplia y, ¿por qué no?, también a acelerar el momento de la unidad de todos los cristianos. Ésta podría ser una pista, tal vez, aún por abrir.
Y otra cosa que querría subrayar es ésta: la salida hacia una unidad más vital entre “pastor” y “grey”, en la medida de lo posible. De hecho, había muchos pastores presentes, obispos, sacerdotes, tanto pertenecientes como no pertenecientes a los Movimientos. Me parece que la salida que Dios nos pide ahora es hacer una comunión aún más profunda entre los laicos y el clero, tanto con el clero que pertenece a los Movimientos, que por lo tanto ya está profundamente unido al propio Movimiento, pero quizás todavía no con esta comunión horizontal del clero con todos los Movimientos; como también para buscar las formas más adecuadas para que no exista separación entre la parte eclesiástica y la parte laica en los distintos Movimientos y tampoco en su conjunto».
25 Nov 2014 | Sin categorizar
Estamos a pocos kilómetros de Postumia, en Eslovenia, una encrucijada entre el Oriente y el Occidente Europeo. Hoy día es meta turística con paisajes que dejan sin aliento, con una historia que tiene a sus espaldas la tragedia vivida en Europa con millones de muertos en las dos guerras mundiales. El horror de la guerra quedaron bien retratados, por ejemplo, en algunas obras del artista esloveno Ivan Rupnik, y en sus mosáicos de los bosques cerca de algunas foibe.
En el marco de esta conciencia histórica, los tres días vividos junto a los “Amigos de Juntos por Europa” asume un nuevo significado el de reconciliación europea, ante las dolorosas heridas todavía abiertas: aquí se pone en evidencia la relación de amor recíproco en acto entre los cristianos de distintas confesiones y proveniencias.
Había 14 países europeos representados, de Portugal a Rusia, de Suecia a Croacia. Una característica común ha sido el compromiso a favor de una Europa reconciliada, en la convicción de que los 500 años de separación entre las Iglesias ‘son suficientes’ y que se debe apuntar a actualizar el sueño de los Padres fundadores de la Unión Europea, construyendo la ‘fraternidad’ entre los pueblos.
El programa del congreso se concentró en la preparación del gran evento previsto para el 201t, en Munich de Baviera, con el deseo de poder ofrecer a la sociedad civil y religiosa un fuerte testimonio de reconciliación realizada, visible, fruto del conocimiento, la estima, la colaboración en múltiples iniciativas sociales comunes, que ha crecido a lo largo de los años, a partir del 2002, cuando empezó la experiencia de Juntos por Europa.
Los 108 participantes, de t1 Movimientos y Comunidades de varias Iglesias expresaron una auténtica ‘pasión’ por la unidad y la plena adhesión al proyecto, ofreciendo la disponibilidad de compartir ideas, responsabilidades y el esfuerzo de la organización.
«Junto a la sorpresa siempre nueva y a la alegría por el camino realizado –escribe uno de los participantes- evidente en la gran capacidad de escucha y acogida recíproca, era general el entusiasmo y la convicción de que, con la ayuda de Dios y ‘juntos’ es posible apuntar a realizar el ‘sueño’ de una Europa sin divisiones, que recupere sus raíces y pueda ser un modelo para los otros continentes».
24 Nov 2014 | Sin categorizar

«Crear una red de mujeres, trascendiendo la diversidad de religiones y culturas, profundizar los textos sagrados para recuperar el lugar de la mujer en la sociedad de hoy y promover el diálogo interreligioso con una dimensión más humana». Estas son algunas de las conclusiones del Simposio internacional que tuvo lugar los días 12 y 13 de noviembre pasados, en Rabat, capital de Marruecos.
Fue organizado por el Centro de Estudios sobre la Mujer en el Islam (Centre for Women’s Studies in Islam), afiliado al Consejo de Ulema de Marruecos (Moroccan Council of Ulama). El simposio se desarrolló en el marco del Diálogo Estratégico entre Marruecos y EEUU bajo el alto patrocinio del Rey Mohammed VI.
Estuvieron presentes un centenar de expertas procedentes de 25 naciones, en su mayoría musulmanas, pero también cristianas y judías, estudiosas y comprometidas en el campo jurídico y en los organismos que trabajan a favor de los derechos de las mujeres.
El encuentro, cuyo título fue “Mujeres en el corazón del monoteísmo: una historia plural”, quiso enfrentar la importante contribución de las mujeres en el diálogo interreligioso, donde a menudo su voz permanece marginada.
El Simposio comenzó con una mirada sobre el rol de la mujer en la historia de las tres religiones monoteístas. Luego, se subrayó la importancia de partir de los textos sagrados, más que de la lógica de la ruptura, con el objetivo de reencontrar la dignidad de la mujer aspirando a una mayor igualdad entre varón y mujer, sea en el nivel espiritual, como moral y social. De allí surgió la necesidad de interpretaciones correctas de los textos sobre la figura femenina, a menudo condicionados por la costumbre de la época y por otros factores: políticos, económicos y sociales.

Christina Lee, corresponsable del diálogo interreligioso de los Focolares, presentó la experiencia del Movimiento de los Focolares fundado por una mujer, Chiara Lubich, en el campo del diálogo interreligioso. Ella habló del “genio femenino” – como lo definió Juan Pablo II -, es decir, de esa capacidad de las mujeres de vivir por los demás, de ocuparse de los demás y de entrelazar vínculos entre las personas. Esta visión fue apreciada por la profundidad, la espiritualidad y las perspectivas futuras.
Hubo otras importantes intervenciones que se refirieron a las variadas formas de diálogo establecidas por las mujeres de hoy con sus dificultades, esperanzas y testimonios. La profesora Aicha Hajjami de Marruecos se preguntaba por qué en muchas naciones islámicas persisten aún ciertas leyes injustas hacia las mujeres. «Es una situación que exige una profunda reflexión – agregaba- sobre cómo lograr que tales leyes sean modificadas según los valores sostenidos por el Islam».
Yolande Iliano, presidente de Religions for Peace Europe, dio un testimonio sobre cómo la sensibilidad femenina puede dar vida a compromisos colectivos interreligiosos a nivel social y político.
No faltaron las jóvenes con sus experiencias y expectativas, que manifestaron el rol crucial que la mujer debe desempeñar para construir la unidad de la familia humana. Como afirmaba la profesora Asma Lamrabet, directora del Centro de Estudios, «el simposio fue ya una realidad y un desafío, no más solamente un sueño».
23 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Christopher Dawson, en The Making of Europe, escribe: “La influencia del cristianismo en la conformación de la unidad europea es un impresionante ejemplo de como el curso de la historia es modificado y determinado por la intervención de nuevos influjos espirituales. De igual modo, en el mundo antiguo, vemos que la artificial civilización material del Imperio Romano tuvo necesidad de alguna inspiración religiosa, de algo más profundo que el culto oficial…”. Esta inspiración religiosa llegó y fue el cristianismo.
[…] Se podría decir que las divisiones religiosas, sancionadas por la norma: cuius regio eius religio, fueron pensadas sobre todo para consentir las divisiones políticas, los aislamientos nacionales y, finalmente, las guerras. En la unidad religiosa los conflictos eran considerados fratricidios y se hacía lo posible para eliminarlos. Después, en la división de los cristianos, los conflictos pasaron a ser gloria nacional. Sin embargo, como la conciencia cristiana y europea no había muerto, esas guerras en Europa, a más de un espíritu le han parecido guerras civiles. Porque la conciencia de la común unidad europea nunca ha desaparecido.
No basta una burocracia común
El ruso Soloviov escribió que la Iglesia, así como unificó a Europa con los Francos, después con los Sajones, hoy debería reunificarla con la justicia social, superando las divisiones de clase, de casta y raza. Es decir, eliminando las mayores causas de conflicto.
Justicia social significa esa comunión de bienes espirituales y materiales, que la concepción cristiana, que considera a los hombres como hijos del mismo Padre e iguales entre ellos, propone y suscita en favor de la paz, del bienestar y de la libertad. Pensar que se puede lograr este orden racional sólo con la lucha de clases equivale a repetir el error del militarismo germánico, eslavo, etc., que pretendió unificar a Europa sólo con las armas.
El cristianismo quiere decir una unificación en la libertad y en la paz, con la eliminación de las guerras y de todos los motivos de fricciones.
El aporte de la religión, en este sentido, no está tan dirigido a la estructuración de las instituciones sino a la formación de los espíritus.
De la religión surgen hoy día dos impulsos unificadores: 1) El progresivo sentido de Cuerpo místico. 2) El ecumenismo que ha renacido, por lo que la unidad de la Iglesia provoca la unidad de los pueblos.
Dos impulsos que, mientras rectifican corrientes y eliminan pasiones, de las que proviene la vivisección de Europa, suscitan energías espirituales capaces de dar un alma a esta unidad política; de infundir una inspiración sobrenatural a esta operación humana; de hacer que se vuelva popular la instancia de la unidad. Si se limitara sólo a factores económicos y políticos fracasaría.
No basta un ejército común o una burocracia común para dar vida a una Europa unida. No por nada los políticos tienden a insertar ideologías, es decir, tienden a darle un alma al cuerpo. Europa ya tiene un alma: el cristianismo, su esencia y su génesis».
Igino Giordani
(Città Nuova n. 5 del 10.3.1972 pp.23-23)
22 Nov 2014 | Sin categorizar
Jesús Morán, filósofo y teólogo español, fue elegido como nuevo copresidente del Movimiento de los Focolares durante la Asamblea general de 2014, que tuvo lugar el pasado mes de septiembre. Lo entrevistamos:
«Conocí el ideal de la unidad – son sus primeras palabras – cuando recién terminé los estudios en el liceo clásico y me preparaba para entrar en la facultad de filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid. Eran tiempos de gran agitación político-social en España. El deseo de cambio era muy fuerte. La sociedad y en especial los jóvenes reclamaban libertad y democracia. Si elegí la carrera de filosofía fue porque los religiosos del liceo donde estudié nos inculcaron un cristianismo comprometido en la transformación social. El encuentro con la espiritualidad de Chiara Lubich fue como hallar la figura de lo que quería ser. Esta espiritualidad, además de cambiar la sociedad, podía cambiarme a mí mismo y esto era lo que en el fondo más deseaba. En la libertad de amar encontré la respuesta a todas mis exigencias».
«Viví en América Latina la mayor parte de mi vida – sigue Jesús Morán –. Llegué a Chile a los 23 años y dejé México cuando tenía 50. Allí viví mis primeras experiencias laborales y pude palpar la historia de pueblos milenarios con sus contrastes, sus inmensas riquezas culturales y su drama de identidad. De América Latina aprendí el valor inconmensurable de la vida, de la naturaleza y de las relaciones interpersonales. Fue una escuela de socialidad. Ese continente me dio el sentido del pensamiento orgánico, de la cultura que se vuelve praxis cotidiana e historia, de la religiosidad que toca las cuerdas más íntimas del corazón».
La experiencia de los últimos años en el Centro del Movimiento, confiesa, lo enriqueció de una mirada más universal, además de una intensa maduración humana y espiritual.
«En mi vida fueron especialmente luminosos algunos momentos vividos con Chiara Lubich en los que sentí su maternidad para conmigo».
Han pasado algo más de dos meses desde su elección como copresidente y nos cuenta que está viviendo «una experiencia de Dios fortísima y al mismo tiempo muy sencilla. Nunca como en este tiempo me he sentido tan profundamente amado por muchas personas. Estoy infinitamente agradecido con Dios por esto».
Cuando le preguntamos si según su opinión pasó algo nuevo en la Asamblea de 2014, contesta:
«La Obra de María vive un momento crucial de cara a su futuro. Se trata de verificar hasta qué punto esta primera generación entendió realmente el don carismático que Dios le hizo a la Iglesia y a la humanidad con Chiara Lubich. De esto depende que la encarnación del carisma esté a la altura de este don. Es un momento de fuerte y nueva autoconsciencia que debe llevar como fruto una radicalidad de vida igual a la de los primeros tiempos del Movimiento, aunque distinta. Es el momento de la “fidelidad creativa”. Tanto más fieles cuanto más creativos, y viceversa, tanto más creativos cuanto más fieles. Obviamente, esto significa actualización del carisma en todos los frentes, nuevo impulso apostólico, dilatación de la capacidad de diálogo a 360 grados. Me parece que la Asamblea, con su documento programático y con el toque final del mensaje de Papa Francisco, se ha orientado en este sentido».
Con respecto a su opinión sobre posibles contraposiciones entre formación espiritual y formación cultural, afirma:
«En Chiara nunca hubo contraposición entre vida y pensamiento. De hecho, ella sintió el impulso de retomar los libros en seguida después de una experiencia mística. Considero este hecho muy significativo. Chiara es la fundadora de la Escuela Abba y del Instituto Universitario Sophia. Como todos los grandes fundadores, ella estaba plenamente consciente de que un carisma que no se transforma en cultura no tiene futuro».
Finalmente le preguntamos qué es lo que pide para él y para el Movimiento:
«Un don que pido todos los días es el del discernimiento y la docilidad al Espíritu, sin temor».
Entrevista de Aurora Nicosia
21 Nov 2014 | Focolare Worldwide
“Nunca olvidaré la sonrisa con la que me saludaba cuanto llegaba a casa a la noche tarde, cansado… Aunque sus horas de sueño siempre eran pocas, nunca faltaba a la Misa temprano… Al focolar no llevaba los problemas de la política, si bien en algunas circunstancias nos preguntaba nuestro parecer. De hecho a menudo tenía que ir contra la corriente, pero nunca percibí de parte suya odio hacia sus adversarios”. “Cuando en la mañana salía para el trabajo nos saludaba diciendo: ‘Siempre, enseguida, con alegría’. Era su forma de decir que estaba dispuesto a acoger cualquier situación que la jornada le reservara, incluso difícil. Esta actitud era el verdadero secreto de su vida, que hacía posible el diálogo con todos, también en situaciones a menudo difíciles”. Así los recuerdan dos focolarinos del focolar al que pertenecía Josef Lux. Nacido el 1º de febrero del ‘56, conoció la espiritualidad de Chiara Lubich a finales de los años ‘70, en Chocen, su ciudad natal en la Bohemia orientale, donde trabajaba como zootécnico en una cooperativa agrícola. En el ‘86, estando casado con Vera, siente el llamado de Jesús al focolar. Chiara le indica una frase del Evangelio que orienta su vida: “Den al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios ” (Mt 22, 21).

Josef Lux con sua moglie Vera
Los acontecimientos de noviembre del ‘89, que precedieron la caída del comunismo, cambian su vida en modo decisivo. Desde el inicio del proceso de cambio político está entre los organizadores de las manifestaciones en la plaza, y en enero del ’90 es elegido como diputado del Parlamento Nacional por el Partido Popular. Su decisión de entrar en la política es el fruto de una profunda reflexión. De hecho está convencido de que la política puede ser purificada gracias a personas dispuestas a ofrecerse personalmente. En septiembre del ‘90, después de un brillante discurso delante del Congreso del Partido Popular, es elegido presidente del mismo. Trabaja por la transformación de esta agrupación política en un partido moderno de orientación cristiana. En su oficina, reinaba un gran cuadro de Jesús crucificado. Quiere tenerlo siempre delante, especialmente durante las intensas negociaciones de su comprometedor trabajo. En el ‘92 es reelegido como diputado y llega a ser vice Primer Ministro y Ministro de Agricultura del Gobierno Checo hasta el ‘98, siendo para muchos un “signo de contradicción” esestimado por muchos que comparten sus elecciones y rechazado por los adversarios políticos. Vera y sus seis hijos son para él un gran apoyo. 
Josef Lux con Vaclav Havel
En el ‘98 llega el anuncio de una grave enfermedad: leucemia. La noticia suscita una cadena de solidaridad. Muchos ciudadanos de la República Checa y no sólo ellos, se ofrecen como posibles donantes de médula. Aunque es muy difícil encontrar a alguien idóneo, Josef se siente contento, porque de esta forma se enriquece la base de datos de posibles donadores que podrá ayudar a otros enfermos. Finalmente se encuentra en Italia un donador apto y se decide hacer la operación en Seattle (USA). La intervención sale bien, pero durante la convalecencia se produce una infección y su estado se agrava. Los hijos llegan a Seattle, acompañados por un focolarino sacerdote que celebra la Misa en su habitación. Son momentos vividos en un clima espiritual especial. A menudo repite que ofrece su dolor por la difusión del Reino de Dios y por los jóvenes. Chiara Lubich lo acompaña desde cerca y le asegura su oración cotidiana. Con Vera y los hijos se toman de la mano, cantan y rezan el salmo preferido de Josef: “Mi refugio es mi fortaleza, mi Dios en quien confío” (Sal 90, 2). Aun consciente de la gravedad de su situación, está tranquilo y pide que recen por él. Y dice: “Sonrían, no lloren” – esa frase se convertirá en su testamento. Chiara, anunciando su fallecimiento el 21 de noviembre de 1999, expresa el deseo de que Josef Lux sea, junto a Igino Giordani, el protector del Movimiento político por la unidad. El primer “milagro” suscitado por su fallecimiento fue un momento de unidad de toda la nación, casi nunca visto después de la “revolución de terciopelo”: en los diarios, en la radio y en la televisión todos –incluso sus adversarios políticos- expresan su estima hacia él y los valores que defendía y difundía en la función pública. Muchos descubrieron en él la figura del “hombre de Estado”, pero también la de un cristiano que encontró en la fe en Dios la fuerza para su forma de actuar valiente a favor de su país.
20 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Kheit Abdelhafid no encuentra las palabras adecuadas para concluir la jornada: «Créanme, no tengo palabras, al final de esta líndísima jornada no tengo palabras. Porque el año pasado, antes del encuentro sobre el tema de la familia nos preguntábamos si seríamos capaces de hacer un congreso juntos. Y ahora que estamos finalizando el segundo congreso, me doy cuenta de que lo hemos logrado. La jornada de hoy lo demuestra. El futuro, lo veo por nuestros hijos que están juntos, será mejor de lo que vemos hoy en el mundo».
No fue fácil tampoco para el Imán – acostumbrado a las grandes multitudes- encontrar una forma apropiada para concluir el segundo congreso promovido por el Movimiento de los Focolares y la Comunidad islámica de Sicilia, realizado el 16 de noviembre en Catania, sobre el tema “Cultura del don y del bien común”. Casi 450 personas procedentes de varias ciudades de Sicilia oriental abarrotaron la sala del congreso en una extraña mezcla de idiomas y dialectos.
Los relatores que dieron su contribución a la mesa redonda eran personas de gran peso. La misma fue moderada por Michele Zanzucchi, director de Cittá Nuova. Mons. Gaetano Zito, Vicario episcopal para la cultura de la Arquidiócesis de Catania, subrayó el valor de la cultura del estar juntos y de la convivencia. Samia Chouchane, delegada para el diálogo interreligioso de la Unión de las Comunidades Islámicas de Italia (U.CO.I.I.) en Sicilia, en su intervención acentuó las motivaciones de la acción: «Las motivaciones están en el corazón de todo. Imaginemos cuánto más si la motivación es el amor a Dios. Esto nos lleva a no ser indiferentes ante todo lo que ocurre a nuestro lado y en el mundo»
Kamel Layachi del Comité Científico del departamento del diálogo interreligioso de la U.CO.I.I. desafió a ambas comunidades para que se abran no sólo al diálogo interreligioso sino también al diálogo intra-religioso para encaminar una reflexión sobre las particulares experiencias religiosas. Margareth Karram del Movimiento de los Focolares en Tierra Santa compartió su experiencia personal. Ella es cristiana, de Palestina, creció en un contexto con presencia mayoritariamente judía y nació – en realidad- en un mundo de diálogo, aún si era un diálogo trabajoso y salpicado por numerosas situaciones que lo frenaban. Y sin embargo, es siempre necesario tratar de conocer al otro, su diversidad, su historia, su cultura: «Hay que conocerse a fondo, no es suficiente la amistad, se precisa un conocimiento profundo. Es la ignorancia lo que nos lleva al miedo». Giusy Brogna encargada del diálogo interreligioso del Movimiento de los Focolares en Sicilia, expresa su gran satisfacción por el congreso: «El camino que hemos emprendido hace algunos años está produciendo sus frutos; siento una gran esperanza y estoy segura de que las dos comunidades, la focolarina y la musulmana, llevarán adelante el diálogo no sólo en Catania sino también en otras ciudades sicilianas».
Al finalizar los trabajos asumieron el compromiso de contribuir económicamente para completar el pago de la excavación de un pozo en Camerún promovido por un proyecto de Acción por un mundo unido (AMU). «El agua es vida – concluyó Kheit Abdelhafid- y el pozo que construiremos juntos será el signo de la vida que existe entre nosotros».
19 Nov 2014 | Sin categorizar
Cielo Lee, Young-Hee trabaja como enfermera a domicilio para un hospital en Seúl. En Corea, el porcentaje de suicidios de los ancianos que tienen más de 80 años, es el más alto del mundo. «Después de haber leído algunos datos, empecé a trabajar con mucho empeño para la prevención, porque el 50% de mis pacientes pertenecen a esta franja etaria». Luego de una experiencia negativa con una paciente fuertemente deprimida, Cielo Lee, decidió organizar un curso sobre prevención del suicidio dirigido a 100 educadores de los ancianos y otros 30 voluntarios que prestan sus servicios en las parroquias. “Visitando cada semana a unos 40 pacientes de alto riesgo, junto a otro colega evaluamos su estado anímico según parámetros sanitarios. Basándonos en los resultados, decidimos visitar 2 veces por semana a las 10 personas que se encontraban en una situación de mayor riesgo».
El proyecto “Gate-keeper” – que literalmente significa “guardianes”, pero también una especie de “guardaespaldas” – es uno de los servicios públicos promovido por el gobierno de Seúl. Se realiza en cada barrio de la capital para prevenir los suicidios con la estrecha colaboración de las estructuras sanitarias locales. «En este proyecto – explica Cielo Lee – brindamos formación también a los ancianos para que sean gate-keeper. Junto a los enfermeros, estos coetáneos van a visitar a los pacientes dando consejos útiles para su salud».
«Con el deseo de proteger la vida incluso de una sola persona, comuniqué la idea a una religiosa, enfermera jefe, de mi lugar trabajo y luego 60 de mis colegas enfermeras participaron en este curso de prevención».
Uno de los pacientes padecía una enfermedad grave desde hacía 10 años: «Visitando su casa – cuenta – antes de entrar rezaba y luego trataba de escuchar bien lo que él me comunicaba. Desde hace un tiempo este paciente se ha acercado a la oración y está recuperando condiciones estables».
Una amiga, después de haber perdido a su hijo mayor, sufría de insomnio. Lograba dormir sólo con la ayuda de fármacos. Pero, luego de haber asistido al curso, empezó a cuidar a una anciana sin familia que vivía cerca de su casa. Ahora logra dormir sin medicinas y agradece el hecho de poder ayudar a otros.
«Un día suena el teléfono» – sigue Cielo Lee en su relato. «Era del centro de salud mental donde trabajo. Me decían que el alcalde de Seúl le daría un reconocimiento a una persona en cada barrio y ¡además que mi nombre había sido propuesto por unanimidad! Unos días más tarde recibí otro premio de parte del director del hospital».
Para los miembros del Movimiento de los Focolares en Seúl que participaron al curso fue, como ellos mismos escribieron, «una ocasión preciosa para profundizar en el conocimiento del misterio de la vida e ir hacia las periferias existenciales».
18 Nov 2014 | Sin categorizar

«Agradezco ante todo a Su Eminencia, el Card. Stanisław Ryłko, por haberme invitado a participar en esta rueda de prensa. Aprovecho la ocasión para agradecer públicamente al Pontificio Consejo para los Laicos por haber promovido este 3er Congreso mundial y con ello pienso que interpreto el sentir también de muchos Movimientos Eclesiales y nuevas Comunidades que hoy enriquecen la Iglesia y la sociedad.
¿Qué se espera el Movimiento de los Focolares – y quizás también los otros Movimientos – de este Congreso?
Ante todo, considero que ha sido convocado en un momento propicio y por varios motivos: Estamos de lleno en el 50° aniversario del Concilio Vaticano II. Y la Iglesia entera, por lo tanto todos nosotros, nos encontramos examinándonos sobre sus grandes intuiciones y su enseñanza. El Vaticano II continúa siendo, y hoy más que nunca, en un modo particular para nosotros los laicos, estímulo y espejo de nuestra función, vocación y responsabilidad en relación a la Iglesia y al mundo contemporáneo.
Otro motivo de estímulo es la persona de Pablo VI, venida en escena con ocasión de su beatificación, con lúcido y a menudo profético magisterio, como Papa del diálogo y como Papa de los laicos.
Otro gran motivo son las preguntas que el Papa Francisco continúa haciendo a toda la Iglesia, como institución y como pueblo de Dios. Por esto también, cuantos formamos parte del Movimiento de los Focolares sentimos el deber de dejarnos interrogar por sus palabras y por sus elecciones. No basta admirar, sino que estamos trabajando para que puedan interpelarnos profundamente, en cuanto a radicalidad, apertura y concreción. .
El programa del próximo 3er Congreso, por lo que sabemos hasta el momento, recorre nuevamente las grandes solicitudes de la Evangelii gaudium. Con esas, el Papa Francisco impulsa y acompaña a la Iglesia hacia la máxima expansión: nos hace penetrar en todas las «periferias», para las que existimos, con el deber de ofrecer – con nuestro ser y con nuestro actuar – la luz que viene de la certeza de que «Dios nos ama inmensamente».
Querría referirme brevemente a nuestra Asamblea general, realizada hace dos meses con la participación de casi 500 representantes de 137 naciones, de todas las ramas, generaciones y diálogos que constituyen el Movimiento, y que prácticamente se concluyó el pasado 26 de septiembre con la Audiencia privada con el Papa Francisco.
En esa ocasión, el Papa Bergoglio, recorriendo el camino de la Iglesia llamada a una nueva evangelización a 50 años del Concilio Vaticano II, quiso dar en consigna al Movimiento tres «verbos». En ellos descubro una prospectiva que – me parece – puede inspirar, solicitar e interesar también a otras realidades asociativas de la Iglesia.
Primero: contemplar. Contemplar a Dios y vivir en compañía de los hombres; perseverar en el amor recíproco, dijo el Papa citando un escrito de nuestra fundadora Chiara Lubich, la cual – decía – «inspirada por Dios como respuesta a los signos de los tiempos» escribió: «He aquí el gran atractivo de nuestro tiempo: penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclados entre todos, hombres junto a los hombres».
Segundo: salir. Cito: «Salir (…) para comunicar generosamente a todos el amor de Dios » con respeto, gratuidad y creatividad. «Para esto es necesario hacerse experto en ese arte que se llama ‘diálogo’ y que no se aprende barato. No podemos contentarnos con medias medidas», sino «con la ayuda de Dios, apuntar a lo alto y ampliar la mirada». Salir con valentía a donde están los «gemidos de nuestros hermanos, las llagas de la sociedad y los interrogantes de la cultura de nuestro tiempo».
Tercero: hacer escuela. El Papa Francisco recordó la expresión de Juan Pablo II en la Novo millennio ineunte, con la que invitaba a toda la Iglesia a ser «casa y escuela de comunión» (cfr. n. 43). Y añadió: «Vosotros habéis tomado en serio esta consigna. Es necesario formar, como exige el Evangelio a hombres y mujeres nuevos y para ese fin se necesita una escuela de humanidad con la medida de la humanidad de Jesús. (…) Sin una adecuada obra de formación a las nuevas generaciones, es ilusorio pensar en poder realizar un proyecto serio y duradero al servicio de una nueva humanidad ». Hay que formar a «hombres-mundo», dijo citando una expresión «que Chiara Lubich había acuñado en su tiempo y que sigue siendo de gran actualidad… Hombres y mujeres con el alma, el corazón, la mente de Jesús y por esto, capaces de reconocer y de interpretar las necesidades, las preocupaciones y las esperanzas que se albergan en el corazón de cada hombre ».
Estos tres verbos se funden después con las tres palabras que habían emergido de la Asamblea general de los Focolares, tratan de captar lo esencial de las 3.650 instancias que se habían recibido en los meses de preparación de las comunidades de los Focolares de todo el mundo y ofrecer pistas y orientaciones para el futuro. Tres palabras que indican en extrema síntesis el compromiso y las prospectivas del Movimiento en los próximos años: «en salida, juntos, oportunamente preparados«.
Este próximo 3er Congreso de los Movimientos Eclesiales y de las nuevas Comunidades se coloca en una historia común y fecunda, que ha visto a los Movimientos nacer, desarrollarse y dar la propia aportación a la Iglesia y a la humanidad según el carisma específico del que cada uno era portador. Pero no solo. Muy a menudo, particularmente a partir del momento de fundación de Pentecostés ’98, ha visto también a varios Movimientos y/o comunidades juntas colaborar en algunos proyectos y en distintas ocasiones.

El Pontificio Consejo para los Laicos nos ha acompañado siempre, en este trabajo común dándonos así la garantía de que cuanto aportaba cada Movimiento servía para la realización de un proyecto a beneficio de todo el cuerpo eclesial, vigilando siempre con amor y discernimiento para valorizar lo bueno y hacer caer cuanto fuera accesorio. Cuántas veces el Movimiento de los Focolares se ha sentido sostenido en el colaborar con su carisma de la unidad a los más variados encuentros, a veces complejos, como por ejemplo las Jornadas de la Juventud o los Congresos de los Laicos, como el de Corea…
Nos auguramos que el próximo Congreso, para continuar con esta trayectoria, signifique un paso de madurez, es decir, que reflexiones y comparaciones, comunión de éxitos y de derrotas, de experiencias y de proyectos, pongan las condiciones para que Dios, Señor de la historia, pueda sacar de él no sólo frutos de comunión y de enriquecimiento recíproco, sino el fruto de orientar mayormente a todos, y a todos juntos, a mirar y a vivir siempre y con alegría renovada, por el único gran fin de la Iglesia de Cristo: «Padre que sean una sola cosa… que todos sean uno» (Jn 17,21). Éste es el «sueño de Dios». Esperamos saber responder a las expectativas más profundas de los hombres y de las mujeres de hoy y contribuir para hacer de la humanidad una sola gran familia.
Con esta disposición nos preparamos a encontrarnos con todos los participantes del Congreso».
De la intervención de Maria Voce en la rueda de prensa de presentación del 3er congreso de Movimientos Eclesiales y nuevas Comunidades
18 Nov 2014 | Sin categorizar

El III Congreso mundial en el Vaticano fue presentado por el Presidente del Dicasterio, el Cardenal Stanislaw Rylko, junto con el “secretario Mons. Josef Clemens. Las expectativas de los Movimientos y de las Comunidades fueron expresadas por María Voce, presidente de los Focolares, y Jean-Luc Moens, responsable de las relaciones internacionales de las “Communauté de l’Emmanuel”
Se trata de la tercera etapa de un “crecimiento hacia la madurez eclesial”. La primera manifestación fue en 1998 y sucesivamente en el 2006, concomitantemente con las dos grandes asambleas de los Movimientos. La primera con Juan Pablo II –quien definía el fenómeno de los Movimientos como una “corriente de gracia”, afirmando que la Iglesia se esperaba de ellos “frutos maduros de comunión y de compromiso” – y la segunda con Benedicto XVI, quien veía en este camino “una provocación saludable” para la Iglesia, “minorías creativas” decisivas para el futuro de la humanidad.
El Papa Francisco se encontró con los Movimientos y las nuevas comunidades el 18 de mayo de 2013, y ahora el tercer Congreso mundial toma la línea de su Exhortación Evangelii Gaudium. En la misma, Francisco le pide a los movimientos que “sean verdaderos protagonistas de una nueva etapa de la misión evangelizadora de la Iglesia, caracterizada por la alegría”, dirigida hacia las “periferias geográficas y existenciales de nuestro mundo”, “cercana a todos los pobres, sufrientes y excluidos – amargo producto de la cultura del descarte hoy dominante”.
Ante los periodistas, el cardenal Stanislaw Rylko hizo propia la pregunta que muchos se plantean. ¿Cómo es posible “en un mundo que de forma tan radical rechaza a Dios, todavía hay tantos hombres y mujeres, adultos y jóvenes que descubren la alegría y la belleza de ser cristianos” y “eligen a Cristo y su Evangelio como brújula segura de su existencia?”. La variedad y la riqueza de los nuevos carismas “proponen itinerarios pedagógicos” de vida cristiana de “impresionante eficacia, capaces de cambiar la vida de las personas y de despertar en ellas un extraordinario entusiasmo evangelizador”, con “su fantasía misionera, con su capacidad de encontrar modos y caminos siempre nuevos de testimoniar y de anunciar el Evangelio”
Mons. Josef Clemens, Secretario del Pontificio Consejo para los laicos subrayó el contenido de los tres días: el contexto y los diversos aspectos de la evangelización, la purificación de los obstáculos e impedimentos, el dinamismo y la colaboración entre los carismas, el rol de las mujeres y los programas de inclusión de los pobres.
Maria Voce, presidente de los Focolares, puso en evidencia que el Concilio Vaticano II es para los laicos un “incentivo y espejo” de la propia “vocación y responsabilidad dentro de la Iglesia y en el mundo contemporáneo”. Al expresar las expectativas de los laicos auguró que el Congreso “marque un paso de madurez” y que además “las reflexiones y los diálogos, la puesta en común de éxitos y derrotas, de las experiencias y de los proyectos, establezcan las condiciones para que Dios, Señor de la historia, pueda extraer de todo el conjunto no sólo los frutos de comunión y de enriquecimiento recíproco”, sino que pueda orientar a todos juntos “a mirar y a vivir siempre y con alegría renovada por la única gran finalidad de la iglesia de Cristo: ‘Padre, que sean una sola cosa….que todos sean uno’. Éste es el ‘sueño de Dios’. Esperemos que sepamos responder a las expectativas más profundas de los hombres y de las mujeres de hoy y contribuir a que la humanidad sea una sola gran familia”.
“Queremos avanzar en el camino de conversión pastoral” que nos pide el Papa, y sobre todo “hacer una ‘experiencia de comunión’”, dijo Jean-Luc Moens de la Communauté de l’Emmanuel, quien afirmó “para nosotros es muy interesante descubrir cómo el Espíritu Santo trabaja en los demás. El Congreso será una ocasión única para realizar este descubrimiento recíproco”.
Información: www.laici.va
De la intervención de Maria Voce en la rueda de prensa de presentación del 3er Congreso de los Movimientos Eclesiales y de las Nuevas Comunidades
17 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Esta experiencia ha sido fantasmagórica, podría sacarme los ojos porque ya lo vi todo. Si dentro de veinte años llego a ser profesor, le voy a decir a mis alumnos: “Esta experiencia la hice yo con mis ex-compañeros” y también les diré que no hubiera logrado hacer todo esto sin ellos y sin el gran artista Antonino».
La materia prima para dar vida al taller creativo, que se realizó en doce salones de clase, fueron 4.700 teselas de vidrio. Fue una experiencia que los chicos definieron como “inolvidable”, y que los ayudó a desarrollar la fantasía y el respeto hacia el otro a través del trabajo colectivo. El taller fue ideado por la Asociación Alessandro Mammucari, que está inspirada en la espiritualidad de los Focolares y que sostiene el proyecto “Sbulloniamoci” (“Desbullyinémonos”), que promueve la Municipalidad de Latina, usando el arte como vehículo principal.
Un artista que trabaja con vidrio, Antonino Casarin, su brazo derecho, Patrizia Sarallo, y la coordinadora y profesora de historia del arte, Tatiana Falsini, involucraron a 120 chicos en esta aventura creativa durante dos días.
Alegría, tristeza, rabia, temor, son las cuatro emociones fundamentales para nuestra sobrevivencia, elegidas como tema base para el laboratorio. Se empezó con una introducción al arte abstracto, subrayando su estrecha relación con el mundo de las emociones. ¿Cómo funciona? La coordinadora, Tatiana, explica: «Se invita a los chicos a observar las obras de arte en vidrio del artista Casarin, y a tratar de percibir su significado más profundo a través de dos sentidos: la vista y el tacto. Pasamos por cada pupitre y todos escuchan con profundo estupor. Después los invitamos a escribir en forma anónima las emociones que cada uno pudo experimentar, invitándolos nuevamente a una escucha, esta vez interior, para reconocer las propias emociones».
Seguidamente se les propone a los chicos que experimenten el arte del vidrio en un taller creativo durante el cual deben realizar una panel por clase, dos por escuela, en donde representen las cuatro estaciones de un árbol, símbolo de las cuatro emociones.
«En este momento, a cada uno se le entrega una formaleta de vidrio trasparente – explica Antonino Casarin – y los chicos tienen que cubrir la superficie encajando y pegando varias piezas que después se cocinan en un horno para vidrio. Invitamos a los chicos a trabajar en equipo, porque se trata de una obra colectiva, de modo que cada uno pueda trabajar de la mejor forma posible, compartiendo las piezas y sus capacidades». Escribe uno de los chicos: «Cuando empezamos a trabajar con las formaletas tenía terror de equivocarme o de no encontrar la pieza que faltaba. Pero cuando nos las devolvieron después de horneadas experimenté una sensación de felicidad».
Los muchachos se entusiasman y trabajan concentrados. Trabajan sin detenerse a pesar de la recreación y en cuanto terminan una formaleta enseguida piden otra y, cuando terminan todas, responden inmediatamente a la invitación a levantarse y ayudar a los compañeros que todavía tienen que concluir. Al terminar de hornear las formaletas nos volvemos a reunir con los chicos para componer el diseño de los árboles: levantamos el panel y estalla un aplauso. Todos coinciden en que logran percibir la belleza del trabajo colectivo que lleva en sí la característica y la diversidad de cada uno y que lo hace único.
16 Nov 2014 | Sin categorizar
http://vimeo.com/110344328
15 Nov 2014 | Sin categorizar

La opción preferencial por los pobres, el difícil camino de la teología de la liberación, la actual crisis religiosa, la fe “a la medida” y la falta de sentido. Pero también la desigualdad social y la falta de relaciones. Son algunos de los puntos abordados en los tres días de encuentro en Brasil (Mariápolis Ginetta, 31 de octubre – 2 de noviembre) por un grupo de docentes universitarios y jóvenes recién graduados, en búsqueda de una nueva perspectiva cultural para América Latina. Fueron instancias conjugadas con la necesidad de testimonios y la sed espiritual, la valoración de las culturas originarias y de los afro-descendientes. Fueron días donde emergió la característica vocación plural y social del continente.
Entre los presentes estaba el prof. Piero Coda, teólogo, rector del Instituto Universitario Sophia (Loppiano, Florencia), quien entre sus estudiantes ha tenido a numerosos latinoamericanos, entre los cuales algunos brasileños, presentes en el encuentro. “En el momento actual de gran transformación, de cambios históricos de la visión de la persona y del mundo, tiene es impelente ofrecer el fruto madurado en estas décadas del don de un carisma, el carisma de la unidad confiado a Chiara Lubich”, afirmó el prof. Coda. También participaron la teóloga Maria Clara Bingemer, de la Pontificia Universidad Católica (PUC) de Río de Janeiro, quien presentó un recorrido del camino conciliar y postconciliar de la Iglesia en el continente, y el politólogo argentino Juan Esteban Belderrain, quien puso el dedo en algunas de las llagas más profundas del continente y sus causas, entre ellas, la falta de cohesión social.
En los más de 50 años de presencia del Movimiento de los Focolares en Brasil y en varios países de América Latina, han sido muchas las iniciativas de carácter cultural nacidas en varias universidades. La fraternidad a menudo ha sido propuesta como una categoría que puede marcar una renovación de las distintas disciplinas, de la política a la economía, al derecho y a la pedagogía.
Mediante el intenso intercambio de experiencias, propuestas, reflexiones que caracterizó los tres días de encuentro, se abrió una nueva perspectiva, un nuevo paso a realizar: que también en América Latina nazca un centro universitario con la misma inspiración que dio vida a Sophia. Se trata de un proyecto en fase embrionaria, con connotaciones específicamente latinoamericanas.
La propuesta cultural de Sophia se perfila aquí con una connotación específica, en sintonía con las orientaciones de la Iglesia latinoamericana y radicada en la inspiración y metodología originarias presentadas por Chiara Lubich en el 2001. Sophia en estos años se ha convertido en un laboratorio de experimentación, como testimonian sus exalumnos: «allí estudiantes y profesores se esfuerzan de conjugar pensamiento y vida, privilegiando las relaciones y apuntando a la transdisciplinaridad, como respuesta a la fragmentación de los saberes». «En Chiara nunca hubo contraposición entre vida y pensamiento» – subrayó el co-pesidente de los Focolares Jesús Morán en una reciente entrevista – «Chiara es la de la “devoción a la mente de Jesús” y la fundadora de la Escuela Abba y de la Universidad Sophia. Como todos los grandes fundadores, ella estaba plenamente consciente de que un carisma que no se transforma en cultura no tiene futuro. La cultura siempre es vida».
Actualmente los estudiantes del Instituto Universitario Sophia provienen de 30 naciones. La convivencia internacional ofrece un aporte ulterior para formar “hombres-mundo”, donde la cultura propia de cada uno se abre a una dimensión universal. Un proyecto en consonancia con el trinomio consignado recientemente por el papa Francisco a los Focolares: contemplar, salir, hacer escuela. Además el Papa, en el videomensaje por el 50º de la ciudadela de Loppiano se refirió a Sophia como un lugar en donde se pueden formar jóvenes hombres y mujeres «que, además de estar oportunamente preparados en varias disciplinas, están al mismo tiempo impregnados de la sabiduría que brota del amor de Dios».
14 Nov 2014 | Focolare Worldwide

En otras partes de Italia y del mundo ya había sucedido, pero era una novedad para la ciudad de Údine (en el noreste italiano), y tuvo un gran eco en la prensa local. El domingo 19 de octubre se encontraron en el Centro Cultural Balducci alrededor de 150 personas, pertenecientes al Movimiento de los Focolares y fieles musulmanes. Fue una tarde de encuentro, diálogo, oración y –por qué no- de fiesta compartida. En el momento de la oración, los fieles musulmanes fueron a otra sala a rezar según su tradición, pero antes, el Imán recitó una oración en árabe según su tradición y el sacerdote católico el Padre Nuestro, en el más absoluto respeto y silencio de parte de todos los presentes.
Dos mundos no tan distantes: además de compartir la “regla de oro”, que tienen en común todas las grandes religiones, «No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti», «los cristianos y musulmanes creen en un único Dios – subrayó uno de los responsables del Movimiento de Údine, Franco Vasta-, ambos son hijos de Abraham, tienen un amor desinteresado por el prójimo y un destacado sentido de la familia».
Los musulmanes y los cristianos comparten muchas cosas –confirmó el presidente de la asociación “Misericordia y solidaridad” del Centro islámico udinés, Errachidi Abderrazak – y es importante lograr unir esfuerzos. Pensamos en los jóvenes. Llegar a ellos y transmitirles valores para que no se vayan por caminos equivocados, es un esfuerzo común. Los jóvenes son nuestra principal misión. También por esto tenemos que trabajar juntos».
La amistad entre los Focolares y la comunidad musulmana nació en Trieste, gracias al Imán Abdel Aziz El Barikhi, y ahora ya tiene raíces también en Údine. En la tarde se proyectó el discurso de la fundadora del Movimiento Chiara Lubich en la mezquita de Malcom Shabazz de Harlem, Nueva York, de 1997, que se considera como el inicio de este camino de diálogo; se prosiguió con historias, testimonios, oraciones y música, que unieron en una sola voz a cristianos y musulmanes también en una fase delicada como la actual: «Los medios de información dan señales erradas mezclando las imágenes de la organización terrorista ISIS con las de las mezquitas, por ejemplo, –afirmó el Padre Pierluigi Di Piazza del Centro Balducci -, una equiparación muy equivocada porque genera el peligro de que la gente use la religión para justificar la violencia».
Pero la voluntad de encontrarse en Údine es fuerte, tanto que llevó a Abderrazak a declarar ante la prensa que: «Si un italiano entrara en nuestra mezquita, sería bienvenido. La mezquita no debe dar miedo. Es un lugar de educación. Enseña a hacer el bien al prójimo. Educa a los jóvenes a seguir el camino correcto. Que no es el camino de la rigidez y la intransigencia».
Este encuentro logró involucrar mucho a los participantes y no va a ser el último. A un periodista que le preguntaba precisamente si habrá otros, Abderrazak respondió: «Sin duda. Son encuentros que abren al diálogo, nos hacen conocernos unos a otros. Admito que el camino no es sencillo. Pero vale la pena proseguir, porque cuando hay conocimiento e integración no hay temor».
13 Nov 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria

«La Economía de comunión no es “un hecho”, sino “un proceso”». Este fue un concepto repetido muchas veces durante el 5º encuentro de los empresarios y protagonistas de la EdCeuropea que se realizó en Croacia,en la ciudadela de los Focolares, en Križevci (del 17 al 20 de octubre de 2014). También este encuentro fue un proceso, una comunión que se fue construyendo día a día.
Los participantes, más de 150, provenían de 23 países. Además de Europa, estaban algunos representantes de Brasil, Argentina, Congo e India.En el encuentro asistieron también 42 jóvenes entre los 18 y 30 años, procedentes de 7 países, que adhirieron al proyecto “Together we grow: youth towards an inclusive enconomy”. Prácticamente, siete asociaciones europeas (de Croacia, Rumania, Hungría, Macedonia, Bulgaria, Alemania e Italia) quisieron organizar en simultáneo y como parte integrante del encuentro empresarial, “un intercambio” de jóvenes titulado justamente, “Crecer juntos: jóvenes por una economía inclusiva”, con el patrocinio de la Comisión Europea que co-financió el proyecto.
¿Qué es la EdC hoy, en qué punto estamos y cuáles son sus proyecciones?
El prof. Luigino Bruni contestó estas preguntas, haciendo alusión a los inicios del Movimiento de los Focolares, en el ’43, cuando Chiara Lubich y las primeras focolarinas invitaban a los pobres a almorzar en su casa. “Es la primera imagen de la EdC – afirmó. En esta imagen el pobre está dentro de la casa y esto es fraternidad”. Y con respecto a los desafíos que la Economía de comunión debe enfrentar, Bruni los sintetizó en tres títulos: proponer un gran ideal, los primeros pobres de hoy son los jóvenes porque no tienen un trabajo, y hacer las cosas juntos con todos aquéllos que ya comparten los mismos valores de comunión y de fraternidad.
Las tres jornadas de Croacia se vieron enriquecidas por testimonios de los empresarios presentes. Nico Daenens (Bélgica), presentó su empresa que es proveedora de servicios de colaboración doméstica, y tiene 3000 colaboradores. También hablaron Koen y Chris de Bélgica, junto con Atila y Boglarka de Serbia, quienes comentaron la colaboración que surgió entre ellos por el hecho de compartir los valores de la EdC y que se concretizó en una empresa en la misma Serbia.
Las horas de la tarde estuvieron dedicadas a talleres sobre diversos temas: “¿Qué se precisa para realizar un plan de negocios y empezar un nuevo negocio de EdC?”, “Los caminos de inclusión de los indigentes a nivel local en la vida de la empresa de comunión”, “La difusión del proyecto de EdC y de su cultura”, “Administración de asociaciones ‘sin fines de lucro” y otros temas.
Uno de los presentes resumió el encuentro con estas palabras: “Un verdadero laboratorio de fraternidad, abierto a futuros proyectos que esperamos nos conduzcan más allá de las viejas fronteras geográficas y mentales, siguiendo el camino de la comunión”.
Fuente: EdC online
12 Nov 2014 | Sin categorizar
«En el 2000 –nos explican Walter Kostner y Margarida Nobre, los encargados de la realización del logo-, Chiara Lubich había indicado que “Nuestra Señora del pueblo”, que recoge a todos, era la imagen que podía representar el Movimiento. El nuevo logo quiere expresar esta idea: la imagen azul evoca a María que abre los brazos a la humanidad, para sostenerla, secar sus lágrimas y dirigirla al cielo. La imagen más pequeña, de la misma forma, se refiere al Movimiento de los Focolares que quiere “repetirla”; pero tiene el color de una llama que significa la presencia del Resucitado entre sus miembros», como resultado de la práctica del mandamiento de Jesús de amarse recíprocamente. Dos expertos en comunicación, Andrea Fleming y Ludger Elfgen de Alemania, coordinaron el trabajo de gráficos de varios continentes: la última versión fue ideada por el diseñador italiano Andrés Re. Considerando la difusión de los Focolares en el mundo, el logo ha sido diseñado en 44 idiomas y fue presentado oficialmente en una conexión streaming el 25 de octubre pasado. La adopción de la imagen que de ahora en adelante identificará a los Focolares en las distintas realidades que lo componen y en sus varias herramientas (App, redes sociales, sitio web, pancartas, volantes, eventos, palelería…), no podía no tener un impacto en el aspecto gráfico del sitio web oficial. La estructura sigue siendo la misma, pero de la nueva presentación gráfica agradecemos a Gabriele De Sanctis, quien se encargó del diseño, a Marius Teleman quien en colaboración con Andrea Baldas realizaron la implementación y a Marija Bonnici que coordinó el trabajo. Entre las novedades está la armonización de los colores de la gama de azul amarillo/naranja del logo, la galería multimedia vinculada a la home page, la estilización de los box laterales, mientras que el formato de navegación permanece igual: ¡así el lector podrá seguir sintiéndose en casa!
11 Nov 2014 | Sin categorizar
Un evento que tiene lugar 50 años después de la primera audiencia de Chiara Lubich con el Papa Pablo VI (31 de octubre de 1964), pocos días después de la beatificación del Pontífice. Una ocasión para ilustrar, con un aporte paradigmático, el pensamiento de Pablo VI sobre los Movimientos Eclesiales y sobre su significado en relación con la visión de la Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II. Fue la esencia de las Jornadas de estudio (Castelgandolfo, 7-8 de noviembre), que inauguraron María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, y el Prof. Angelo Maffeis presidente del Instituto Paolo VI, donde se presentaron intervenciones de estudiosos especialistas en distintas disciplinas. Este gran Papa tuvo un papel importante en la historia del Movimiento de los Focolares: «Estamos en deuda con él por varios motivos –afirma la presidente María Voce- ante todo por su luminoso magisterio que ha marcado en forma clara y fuerte la formación de cuantos se han acercado a nuestro Movimiento». Pero también porque, continua, «en el ejercicio de su ministerio petrino, el Papa Pablo VI fue determinante para el reconocimiento, la promoción y la identificación de caminos jurídicamente viables para expresar la fisionomía específica de esta Obra nueva en la Iglesia».
Las exposiciones de los profesores Andrea Riccardi y Alberto Monticone ofrecieron un marco histórico general sobre el nacimiento de los Movimientos Eclesiales, su novedad en el ‘900 y sobre la maduración de la visión y el papel del laicado. Después se presentó una investigación analítica basada en documentos inéditos, sobre las dos figuras. Lucia Abignente (Centro Chiara Lubich), basándose en diarios y páginas inéditas, empezó hablando del primer encuentro de Chiara Lubich con Mons. Montini, a través de Giulia Folonari, en el ’53 y prosiguió presentando momentos delicados de la historia, hasta llegar al ’64. Explicó cuán importante fue para Chiara esa primera audiencia, en un período en el que estaba en peligro la característica laica del naciente Movimiento de los Focolares. Para los mismos Focolares es importante darse cuenta de quién fue Pablo VI. Chiara Lubich habla de él como de un «padre de la Obra». Al Prof. Paolo Siniscalco, se le confió la tarea de analizar la importancia que tuvo para Pablo VI el Movimiento de los Focolares para mantener vivo el espíritu cristiano en los países del Este europeo, y cómo el Pontífice animó iniciativas concretas en ese sentido.
Otro tema de mucha importancia fue el diálogo ecuménico, que lo presentó la Dra. Joan Back. Basta con recordar la historia que une a Pablo VI, Chiara Lubich y al Patriarca Atenágoras. La jurista Adriana Cosseddu subrayó la dificultad que se encontró para poder plasmar dentro del Código de Derecho Canónico (de 1917) formas completamente nuevas como son las realidades de los Movimientos. Parecía que una obra con distintas vocaciones no era posible porque… ¡no estaba prevista en el Derecho! «El Papa quiso encargarse de esto él mismo, personalmente, hasta llegar a la aprobación», afirmó Chiara en una entrevista para Città Nuova en 1978.
Il prof. Alberto Lo Presti, direttore del El Prof. Alberto Lo Presti, director del Centro Igino Giordani, ofreció una perspectiva inédita de la concepción de la doctrina social de la Iglesia en Giordani –considerado como co-fundador del Movimiento de los Focolares- en relación al magisterio social de Pablo VI. El Prof. Piero Coda, rector del Instituto Universitario Sophia coronó todo con una reflexión teológica que, en el marco de la Encíclica Ecclesiam Suam, la cual fue el programa del pontificado de Pablo VI, y de la experiencia mística vivida por Chiara en los años ’49-’50, puso en evidencia la profunda sintonía y sinergia entre el ministerio petrino del Papa Montini y el carisma de la unidad de Chiara Lubich. «Para mí fue especialmente enriquecedor poder ver el Movimiento de los Focolares y a su fundadora, a través de los ojos de Pablo VI –escribe Fabio Ciardi, uno de los participantes en el Congreso-. Este grande, que tenía una amplia visión de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo, tuvo también una mirada especial hacia esta obra de Dios, experimentando al mismo tiempo alegría y dudas, aprecio y perplejidad, entusiasmo y esperanzas… Colocándose en su perspectiva se pueden captar aspectos nuevos de este carisma y de cómo se abrió camino en la Iglesia». En el cierre del congreso, el Prof. Andrés Flecha quiso comparar la experiencia mística de Chiara a la de los místicos españoles del ‘500, Teresa de Ávila en especial, y recordando como ellos intuyeron la necesidad de donar su vida interior a toda la Iglesia, dijo: «Aquí hemos visto como, gracias al espíritu de Dios, al Espíritu Santo, esto se realizó en la vida de Chiara y de este Movimiento». Comunicado de prensa final Sìnteris de los discursos (italiano)
11 Nov 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria

El Arzobispo de Wellington, John Dew
Estamos en Nueva Zelandia,en el centro de Wellington, capital de una tierra aparentemente lejana y en los confines de la tierra, sin embargo, es una zona que ha abierto los brazos y las puertas a muchos pueblos.
Sacudidos por las noticias sobre las guerras en Iraq, Gaza, Ucrania y África Central, así como el creciente temor por la incapacidad de enfrentar el avance del Ébola, e impresionados también por los llamados del Papa a la paz, realizados en muchísimas ocasiones, así como el llamado emitido por las personas de la comunidad del Movimiento de los Focolares,y de muchos otros habitantes de estos países, los jóvenes neocelandeses sintieron la necesidad de encontrarse en un lugar público para expresar en voz alta el ansia de paz que tienen dentro.
El Arzobispo de Wellington, John Dew, ofreció su contribución a la velada que se realizó entre canciones, oraciones y testimonios. Entre éstos, el testimonio de dos chicas procedentes de Iraq, que se conocieron en Nueva Zelandia, cuando sus familias se trasladaron a este país: Sendirella y Ayssar, la primera cristiana, la segunda musulmana. Ellas hablan de su país, de lo que las unió. Se encontraron por primera vez en la casa de unos amigos comunes y desde entonces comenzó una amistad que las llevó a compartir sueños, estudios, pasiones y viajes. Sendirella dice: “somos distintas”, y enseguida Ayssar agrega: “pero somos iguales”. Luego continúan contando que para muchas personas la religión constituye una de las mayores diferencias, y a veces también un obstáculo, y que en cambio para ellas nunca fueun problema, al contrario, es lo que las ha acercado. “En la religión de una”, dice Sendirella, “hemos siempre visto y reconocido elementos de la religión de la otra”.

Sendirella y Ayssar
Luego, hablan de su país: un Iraq asociado hoy a la guerra, con minorías que deben huir, donde hay torturas, mientras que el país de sus padres es un Iraq donde tu vecino puede ser un cristiano, un musulmán, un judío o un yazidi; “un Iraq, dice Ayssar, donde la diferencia de religión fue siempre vivida como una realidad y no como un problema”. Hoy este Iraq parece muy lejano. Y continúa, “nos han dicho que la paz es imposible”. Y Sendirella agrega, “en cambio nosotros sabemos que la paz no es una palabra de una constitución, no es un sistema particular de gobierno, no está ni siquiera en los raid aéreos que quieren obligar a establecer la paz. Nosotros sabemos que está en cambio, en la observancia cotidiana de nuestros principios y valores, que es algo que se construye desde abajo, más que desde lo alto”.
Kathleen, joven universitaria, cuenta que, después de un malentendido en el apartamento que comparte con otras jóvenes universitarias, sintió el impulso de pedir disculpas y que este gesto, que le resultó en principio muy difícil y comprometedor, después abrió la puerta a una relación nueva con esa joven.
El momento de oración concluyó con la invitación a que todos sean constructores de paz, y se selló este compromiso anudando una cinta blanca a un pequeño árbol llamado Kowhai, en lengua maori. Es uno de los árboles originarios de Nueva Zelanda. Su flor de un amarillo intenso, es una de las imágenes que representan Nueva Zelanda. Tiene muchas propiedades medicinales y muchas especies de pájaros encuentran su alimento en el néctar que produce. Tiene ramas delgadas, sin embargo el Kowhai es un árbol fuerte que puede crecer hasta 20 metros de altura. Un lindo símbolo de ese humilde pero fuerte grito de paz que los jóvenes lanzaron esa velada.
10 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Jóvenes de Cagliari, Pisa, Treviso, Prato, Macerata, Turín, Mántova, Pescara, Roma y sus alrededores, pusieron a disposición tiempo, distancias y energías para construir esta cita que se presentaba con un título estimulante y atrayente: “Democracia de todos: invertir la pirámide”. Luego de haber vivido, el pasado 4 de octubre, el rico y variado programa común de la edición de LoppianoLab 2014, en la que se afrontaron – entre otras cosas – algunos de los temas prioritarios de la actualidad italiana, el taller prosiguió el 5 de octubre, en el Aula magna del Instituto Universitario Sophia (IUS). La metodología fue la misma que guía toda actividad de las Escuelas, tanto en las clases teóricas como en las actividades prácticas en distintos territorios: respeto, escucha, compartir, para hacer antes que nada una real experiencia de fraternidad y descubrir la validez y dignidad que ésta tiene como paradigma político a todo nivel. Una reseña de vida, compromisos, proyectos, exigencias de una política realmente nueva que ya se vislumbra en las experiencias de administradores públicos (dos de ellos, del Norte y Centro de Italia dieron su alentador aporte), de ciudadanos responsables, de jóvenes interesados y líderes, también allá donde se les ofrece la posibilidad de postularse para cargos de representación en las instituciones, de adultos que con generosidad declaran su disponibilidad para acompañar a los jóvenes en su búsqueda.
Como ejemplo de las distintas intervenciones, ricas y variadas en su genuinidad, les proponemos una lluvia de ideas que los jóvenes de la Escuela de Turín ofrecieron a los participantes; palabras síntesis de varios aspectos de la Escuela comentados por ellos mismos. Soberanía – «Participar» significa ejercer colectivamente la propia cuota de soberanía, de forma no violenta, constructiva y consciente. (Chiara Andena) Deber – El deber de «participar» para ir más allá; más allá de la crisis, del derrotismo, además que del inmovilismo y, sobre todo, de la renuncia a luchar, del darse por vencidos. (Matteo Dematteis) Crecimiento y voluntad – La dialéctica entre distintas visiones, experiencias de vida, bagajes culturales, permite un enriquecimiento personal indispensable para la formación del individuo; y todo esto vinculado a la voluntad: fuerza que impulsa hacia la búsqueda de perspectivas siempre nuevas. (Katia Follina) Descubrimiento – Si miro al mundo desde mi punto de vista tengo tres dimensiones, si lo miro con los ojos de los demás estas dimensiones se vuelven infinitas. (Marco Titli)
Competencia – «Participar», para mí significa arremangarse, cada uno según las propias inclinaciones, los propios intereses y conocimientos. Pero «participar juntos» significa integrar los talentos de cada uno para que las perspectivas sean más amplias e incluyentes en la óptica de la fraternidad. (Federica Mensio) Co-pertenencia – El hecho de darnos cuenta que integramos un conjunto más grande, nos responsabiliza. Esta toma de conciencia nos hace colectivamente activos y nos pone en condiciones de dejar una huella positiva. (Paolo Cataldi) Esperanza – Descubrir que un joven comprometido en política con una orientación completamente distinta de la mía, puede vivir y prodigarse por los mismos ideales, no sólo me ha donado la esperanza de un presente y un futuro mejores, sino que me ha recordado que jamás hay que cerrar las puertas al diálogo, a pesar de los distintos puntos de vista. (Elena Destefanis) Lucha y resistencia – La «participación» es una forma de lucha no violenta donde la escucha recíproca, el compartir los pensamientos y las ideas, de manera libre, sin prejuicios, son “armas de construcción masiva”. (Matteo Bracco)
9 Nov 2014 | Focolare Worldwide
En el concurso – promovido por la Asociación Ciudades para la Fraternidad – pueden participar todas las entidades de administración local, de cualquier parte del mundo.
Los proyectos e iniciativas pueden concursar si:
- instituyen y/o difunden, a nivel local, pero también nacional e internacional, prácticas de fraternidad universal, según las distintas acepciones de significado de dicho principio;
- estimulan a los ciudadanos para que se comprometan a favor del bien común y a participar en la vida de la comunidad civil,
- favorecen el desarrollo de una cultura de la ciudadanía activa e incluyente.
El proyecto debe ser representativo de un estilo de administración y no de un episodio aislado y cada vez más consciente del valor del principio de la fraternidad universal.
Las administraciones públicas y demás sujetos sociales, económicos, culturales, pueden tanto auto-postularse, o indicar proyectos de otras personas. Todas las postulaciones deben ser enviadas antes del 9 de enero de 2015 a la Presidencia de la Asociación “Ciudades para la Fraternidad”, c/o Municipio de Castel Gandolfo, Piazza Libertà, 7 00040 Castel Gandolfo (Rm).
Descargar la convocatoria en italiano
Para más informaciones: http://www.cittaperlafraternita.org/
9 Nov 2014 | Focolare Worldwide
Un fondo para quien vive en necesidad Desde hace más de veinte años, trabajo en el hospital universitario. Un día en mi unidad de dermatología llegó una paciente que ninguno de los colegas quería atender, a causa de los prejuicios. Los análisis de sangre, de hecho, habían revelado que estaba infectada por el SIDA. Ya que no podía operarla, empecé un tratamiento distinto con radioterapia. Tres meses después ya había mejorado. Dado que no podía tenerla hospitalizada por más tiempo y sabiendo que sus hijos no estaban en condiciones de cuidarla, le pregunté si tenía a otros parientes que podían hacerlo. Los había, pero vivían en otro Estado. Les propuse entonces a mis colegas contribuir con el dinero para el pasaje, dado que ella no estaba en condiciones de hacerlo. Recogimos el dinero, no sólo para el viaje, sino también para ayudar a su familia. Cuando la paciente dejó el hospital, estaba feliz. Después de esta experiencia, junto con los colegas, decidimos constituir un fondo para ayudar a los pacientes en necesidad. ¡A cuántas personas hemos podido ayudar en estos años gracias a este fondo! (K. L.- India) La prescripción Tengo cuarenta años y sufro de asma. Cuando me di cuenta de que estaba embarazada, la obstétrica me propuso abortar. Le dije que no. Ella me explicó que tenía que elegir entre el niño y mi vida, que era muy importante para los demás hijos que tengo. Quedé turbada y no lograba entender por qué tenía que matar a esta criatura inocente. Mi esposo, viendo mi estado de salud, dijo que todo dependía de mí. A este punto me entregaron la prescripción de una medicina “muy importante para mi salud”. Mi esposo la compró. No sé leer bien como para entenderlo todo, pero en el corazón sentí una duda. Pedí mayores informaciones: esa inyección procuraba el aborto. No me la apliqué y confié en Dios. Cuando llegaron los primeros dolores me invadió el temor. Preparé el testamento, confié los hijos a los parientes. Arreglé la casa y fui al hospital. El parto fue más fácil que las otras veces, sin ningún problema. Mi esposo hubiera querido llevar al niño al consultorio de la obstétrica para mostrárselo, pero yo preferí que no lo hiciera. Para mí fue una experiencia personal del amor de Dios y no podía ser orgullosa, sino sólo agradecerle. (D. A. – Costa de Marfil) Re-enamorarse Ese día, con mi esposo, se creó una fuerte tensión. «¿Algo que no funciona?» le pregunté. Y él: «No hace falta un mago para entenderlo». Según él, yo no comprendía sus exigencias. Era verdad, pero yo me preguntaba: «¿Será posible que con tantas cosas lindas de nuestra vida, él se detiene en la única que no funciona?». Fuimos a acostarnos enojados. Al día siguiente pensaba: «Somos un equipo, para aliviarlo a él tengo que trabajar sobre mí, ablandar mi corazón, pedir disculpas». No lo lograba. Para dar el paso, pensé en un acto de amor concreto hacia él, que es aficionado al fútbol. Para hacerlo feliz, cancelé el compromiso que teníamos para esa noche de manera que él pudiera ver el partido de la copa europea. Pero para volver a empezar realmente, teníamos que aclararnos. Así, a pesar del cansancio y los compromisos, una noche salimos y, primero el uno y luego el otro, nos abrimos con una confianza profunda, como no sucedía desde hacía tiempos. Nos miramos con ojos nuevos y nos entendimos. Diría que nos re-enamoramos. (G. S.- Italia)
[C1]Me parece mejor presente progresivo porque es una ayuda que se sigue dando de lo que se intuye de la experiencia
[I2]Pondría “al consultorio de la obstetra”
8 Nov 2014 | Sin categorizar

Foto: Jorge Mejia Peralta / Flickr
«Vivimos sobre un cementerio, exigimos justicia». Éste es uno de los slogan de la protesta que llevó a la calle a millares de estudiantes. En realidad, desde el 5 de noviembre, en México, comenzó una huelga que ha involucrado a todas las escuelas. Una sublevación estudiantil de tres días que le pide al gobierno un compromiso mayor en la búsqueda de los 43 coetáneos desaparecidos en el estado de Guerrero, el pasado 26 de septiembre.
El alcalde de Iguala (el municipio donde se produjo la desaparición), José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda fueron arrestados, acusados de ser los que ordenaron el rapto de los estudiantes desaparecidos. Mientras están siendo interrogados para obtener información sobre la verdad de la misteriosa desaparición, también el Movimiento de los Focolares en México pide que se aclaren los hechos.
«La violencia y la injusticia cometidas en contra de los 43 jóvenes desaparecidos y de los millares de desaparecidos en los últimos años en nuestro país, son hechos ante los cuales afirmamos nuestro fuerte rechazo e indignación, y exigimos que nunca más ocurran hechos similares. Éstos nos conmueven profundamente y nos interpelan como personas y como sociedad», expresan en un comunicado.
Además, invitan a un compromiso aún más decidido en la construcción de un país pacificado: «No se construye la paz a través de la violencia. Regenerarnos como sociedad más humana significa responder con la caridad y el perdón. No con gestos de indiferencia y tolerancia, sino con el compromiso de trabajar concretamente por el bien común». El llamado apunta, pues, a transformar antes que nada el corazón, también y sobre todo de quien gobierna: «No alcanza con el estado de derecho, es necesario transformar el corazón de quien integra las instituciones»
El llamado está dirigido «a todas las personas que profesan una fe, sin considerar cual sea esta fe y a todas las personas de buena voluntad, a fin de que todos unidos, podamos mantener vivo y renovado el compromiso de ser constructores de paz donde nos encontramos viviendo y trabajando»
Finalmente, proponen al pueblo mexicano el “Time Out por la paz”, para llamar la atención sobre la trágica situación que se vive en México y en todos los países donde se sufre violencia: «…Un minuto de silencio y de oración por la paz, cada día a las 12 horas, como un signo visible y concreto de fraternidad y solidaridad hacia cada persona que sufre»
El Movimiento de los Focolares esparcido en todo el mundo adhiere al “minuto por la paz”, apoyando al pueblo mexicano y auspiciando que el respeto hacia la vida, la búsqueda de la verdad y de la justicia, prevalezcan sobre todo tipo de abuso.
7 Nov 2014 | Sin categorizar
«La Eucaristía, misterio de comunión» es el tema del Convenio ecuménico de los obispos amigos del Movimiento Focolari. Se trata de un evento anual que reúne a obispos procedentes no sólo de diversos países sino de diferentes iglesias y comunidades eclesiales y que el Papa Francisco ha definido como »un resultado de lo que produce el amor por la palabra de Dios y la voluntad de conformar la existencia al Evangelio». »Estas actitudes suscitadas y acompañadas por la gracia del Espíritu Santo hacen brotar muchas iniciativas, florecer amistades duraderas, e intensos momentos de compartición y fraternidad», añadió recibiendo esta mañana en audiencia a cuarenta participantes en ese encuentro. El Santo Padre recalcó la importancia del valor, en este mundo atribulado, »de un testimonio claro de la unidad entre los cristianos y de una declaración explícita de la estima, el respeto y, más precisamente, de la fraternidad entre nosotros, como signo luminoso … de la fe en Cristo resucitado. De hecho, si queremos responder, como cristianos, de una manera significativa a los muchos problemas y los dramas de nuestro tiempo, es necesario hablar y actuar como hermanos, y de modo tal que todos los puedan reconocer fácilmente. Es también una manera – tal vez para nosotros la primera – de responder a la globalización de la indiferencia con una globalización de la solidaridad y de la fraternidad». Radio Vaticano
7 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Como en una prisión», rehenes dentro de casa, sin posibilidad de encontrarse. Ésta es una de las sensaciones más difundidas en los países afectados por el Ébola, y compartida también por Antonette, una de las jóvenes miembros de los Focolares de Sierra Leona. «Este virus parece que nos vuelve más egoístas y desconfiados hacia los demás; no nos permite ir libremente hacia nuestros amigos». Es por esto que Antonette se animó y decidió preparar las comidas para algunas familias vecinas que quedaron sin nada para comer durante la cuarentena de tres días. Se presenta un drama humano muy fuerte: «La gente ve morir a los propios seres queridos o que los traladan a centros especializados para el EÉola. Son centros que quedan lejos de aquí – el que escribe es el Padre Carlo Di Sopra de la diócesis de Makeni – y muchos, una vez que se fueron, no vuelven más. Las familias no saben más nada de ellos, ni ellos de sus propias familias. Se comprende entonces porque algunos se esconden y otros prefieren morir en sus propios pueblos. Pero así el virus se propaga y cobra nuevas víctimas» Sí, porque lo que hay que derrotar no es solo el virus sino también la ignorancia: la gente se pregunta: ¿existe de verdad el Ébola o es propaganda? ¿Quién provocó esta enfermedad? ¿No será que sólo quieren vendernos las vacunas para sacar una ganancia? – escribe Carlo Montaguti, médico focolarino de Costa de Marfil quien escribió un artículo profundizando el tema de la epidemia del Ébola en el último número de Nouvelle Cité Afrique. A esto se agregan los que se dicen curanderos, como la mujer liberiana se trajo enfermos de la cercana Guinea, contribuyendo así a la difusión de la epidemia en Liberia. Y la insuficiencia de los sistemas sanitarios nacionales, su incapacidad de responder decididamente a una emergencia de esta magnitud y sobre todo la falta de medios. «En ciudades como Monrovia (la capital de Liberia), con dos millones de habitantes, la mayor parte de los hospitales y centros sanitarios están cerrados por miedo al contagio. Así es difícil curar, no solo el Ébola, sino todas las otras enfermedades». Es una situación que debe ser asumida por la comunidad internacional, como recomendó el Papa Francisco en su reciente llamado.
«Estamos constituyendo un ‘fondo Ébola’ para ayudar a los más afectados – escribe el Padre Carlo-. De los Focolares de Costa de Marfil llegó ayuda concreta que ahora estamos distribuyendo. Hay muchos huérfanos: hay algunas familias que han sido diezmadas por el virus. Otro religioso, el Padre Natale, está tratando de forma desesperada de encontrar un equipo del extranjero que tenga un laboratorio para realizar test del virus y que pueda venir aquí al norte». Y sigue diciendo: «En estos días dos de nuestros religiosos tuvieron fiebre alta. Era probablemente malaria, porque la fiebre desapareció, pero al principio existía siempre la aprensión y uno se encuentra desarmado, de verdad sólo en las manos de Dios. Hay cada vez más casos y no lejanos de nuestra casa. Ahora aparecieron casos de Ébola también en la zona de Kabala donde aún no se habían registrado. Llegan noticias de que el virus está fuera de control, sobre todo porque ha brotado en las ciudades. Existe una gran suspensión». Además no se puede viajar como antes, porque el distrito entró en cuarentena. Y con el paso de las semanas el Padre Carlo confiesa que comprende que «éste no es un ‘ángulo del mundo’, como lo había definido antes, sino que es el corazón de Aquel que Chiara Lubich llama el Super-Amor’», Jesús Abandonado, que en la Cruz no encuentra respuestas, pero continúa amando. Es la única arma que queda, poderosa, porque ayuda a no perder la esperanza, a permanecer unidos, a rezar por los enfermos: «pueden quitarnos la posibilidad de encontrarnos, pero la presencia de Jesús entre nosotros se puede establecer también a través de las puertas cerradas de las casas», escribe un joven. Y otro dice: «Sí, ésta es nuestra impresión. Parece que estuviéramos en una prisión, pero también allí podemos amar».
6 Nov 2014 | Focolare Worldwide

31 ottobre 1999 – Firma de la Declaración conjunta
Hace 15 años la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica firmaron la “Declaración Conjunta sobre la Justificación”. ¿Qué recuerdos tiene de ese día en el que usted por la parte luterana firmó este importante documento? «Era el 31 de octubre de 1999: logramos firmar, antes de entrar en el siglo XXI, también gracias a Juan Pablo II. No fue fácil alcanzar esa meta, había una fuerte discusión también dentro de la Iglesia Evangélica, sobre todo en Alemania. Tomé conciencia de la importancia de este acto cuando vi en la Iglesia de Santa Ana (Augsburgo) a personas provenientes de todo el mundo. Y sentí una enorme gratitud, libertad y esperanza. En la tarde del mismo día se encontraron, por primera vez, un grupo de fundadores y responsables de Movimientos y comunidades, evangélicos y católicos. El encuentro tuvo lugar en la ciudadela de Ottmaring, junto a Chiara Lubich y otros. Lo que nació lo considero “un milagro”: el camino de “Juntos por Europa”, que ha generado una comunión sentida y experimentada entre Movimientos y comunidades muy distintos entre ellos». ¿Qué ha cambiado en estos 15 años? «Se puso fin a las condenas recíprocas del siglo XVI, y cayeron prejuicios. Esta me parece que es la cosa más importante. Ahora nos podemos encontrar como hermanos y hermanas. El hecho de que el mismo documento haya sido firmado en el 2006 también por las Iglesias metodistas pone en evidencia su importancia. Lamentablemente desde entonces las Iglesias no han dado pasos ulteriores, pero en tantas cuestiones podemos decir que estamos juntos en el camino: en las parroquias y en las comunidades se vive esta esperanza». ¿Cuál es el significado del documento “Del conflicto a la comunión”, firmado una vez más por ambas Iglesias, con vistas al aniversario de la Reforma? «Es un “inventario” del diálogo católico-luterano a nivel mundial. Este documento nace sobre la base de la Declaración conjunta sobre la Justificación. Es un informe sobre la situación actual en donde se subraya lo que nos une, sin callar los puntos que todavía nos dividen. Estoy muy contento con este documento porque nos hace entrar en una dimensión global y da una apertura importante precisamente con vistas al jubileo del 2017, que deseamos que sea conmemorado conjuntamente por los cristianos luteranos y católicos». ¿Un augurio para el 2017? «Mostrar al mundo que como cristianos vamos hacia Cristo, esto es lo que debería emerger. No se trata de hacer de Lutero un héroe, sino concentrarnos en el contenido de la Reforma: ¿cómo podemos anunciar hoy al mundo el Evangelio de la gracia, que Dios está con nosotros? Sería bello si en el 2017 llegáramos a una confesión común y pública de Cristo, y a vivir en muchos niveles una auténtica unidad en Él».
¿Qué significado tienen para usted los encuentros de los obispos de varias Iglesias en los que participa desde hace algunos años? «Fue el obispo Klaus Hemmerle quien me puso en contacto con el Movimiento de los Focolares. Estos encuentros son como ‘señales de tránsito’ que nos indican un camino. Es muy enriquecedor poderse encontrar con hermanos de otras naciones e Iglesias. Por ejemplo, me impresiona lo que están viviendo los hermanos obispos en Medio Oriente. En nuestro diálogo –lejos de los reflectores de la prensa y de los medios de comunicación- puedo conocer y compartir sus sufrimientos, pero también su vitalidad. Vivimos una comunión profunda y rezamos juntos. Ciertamente siempre es un dolor no poder todavía celebrar juntos la Santa Cena, pero hay una inmensa alegría al volver a ver a los hermanos. Es un nivel de comunión espiritual profundo, único diría, así como es único que un Movimiento laical convoque a los obispos a encontrarse. Es maravilloso que el Focolar nos brinde esta posibilidad todos los años. Es una comunión experimentada, y tiene un grandísimo significado. Y juntos estamos en camino».
5 Nov 2014 | Sin categorizar

Andrés y Fiorella Turatti
«Como todos los jóvenes, si bien de una forma diferente, buscábamos la felicidad. Andrés era un tipo muy “popular”, sobre todo con las chicas, no creía en el amor para siempre y era ateo. Poco a poco me adapté a sus teorías liberales. Después de dos años de noviazgo, mediante los jóvenes de los Focolares encuentro a Dios, que es amor también para mí. Siento mía la propuesta de vivir el Evangelio, de ver a Jesús en cada persona. Lo intento: ¡es la revolución! Me transforma la vida». «Tiempo después Fiorella me pidió que la acompañara a los encuentros para familias. Quedé conquistado por su estilo de vida: querían vivir el “mandamiento nuevo” de Jesús, el amor recíproco. Me impresionó una pareja, su forma de quererse: aprovechando la ausencia de Fiorella fui a visitarlos, hablamos de la vida de familia, de la relación entre nosotros dos, de la fe, sentía que había experimentado algo superior al amor bello que había entre nosotros dos: también yo había encontrado a Dios». «En un congreso de “Familias Nuevas”, escuchamos la experiencia de algunas familias que, habiendo puesto a Dios en el primer lugar de sus vidas, partían con sus hijos para llevar el mensaje del Evangelio al mundo. Quedamos fascinados y completamente conquistados. Escribimos a Chiara Lubich para decirle que también nosotros estábamos dispuestos a dejarlo todo para ir donde Dios quisiera. Después de algunos años repentinamente se abre la posibilidad de partir. Por un momento siento miedo, en un instante me percato de todo lo que tengo que dejar, después mi mirada se dirige al Crucificado y pienso que en Él está la clave para afrontar cualquier situación. Chiara nos da una consigna: “No tienen que hacer nada especial, basta que tengan a Jesús en medio de ustedes”. Pero para que Él esté en medio nuestro, tenemos que intensificar cada día más nuestro amor recíproco, que nos lleva a vernos cada día nuevos, perdonándonos mutuamente, tratando de nunca ir a dormir sin haber hecho las paces». 
En Honduras
«Pasaron ocho años de aventuras de todo tipo en una cultura muy distinta de la nuestra, en Honduras. A la pequeña comunidad que encontramos se sumaron varios jóvenes. Precisamente porque nuestros hijos se dedicaron a ellos con gusto y sencillez, compartiendo con todo tipo de personas, sin problemas: jugando en las calles, haciendo amistad. Hicimos una gran experiencia de inculturación y aprendimos, a veces con esfuerzo, a entrar en la vida de las personas, en sus sufrimientos y alegrías, encontramos amigos estupendos, un pueblo generoso… del que recibimos muchísimo».
«Continuamente tocaban a la puerta niños pobres, que pedían comida. Un día me cansé, y al niño que tocaba le dije: “¡Hoy no!”. Nuestro hijo estaba cerca y me escuchó y me dijo: “¡Pero mamá, Jesús está en él!”. Hacíamos muchos viajes para visitar las comunidades lejanas, en el automóvil podíamos hablarnos de padres a hijos, decirnos todo lo que sentíamos para crecer en el amor entre nosotros. También el obispo, el Card. Maradiaga nos sostenía y animaba. Tenía una gran estima por Chiara y una relación profunda con nuestra familia. A menudo nos invitaba a trabajar con otros Movimientos y asociaciones donde tratábamos de llevar a todos el don específico del carisma de la unidad».
«La providencia siempre nos acompañó. Llegando nos pusieron a disposición por un año una casa y un automóvil. Una vez, de unos ex colegas míos italianos, nos llegó una suma para los boletos aéreos de un viaje que teníamos que hacer. Cada tanto escaseaban algunos productos alimenticios básicos como el azúcar, la leche, etc. Y muchas veces llegaba alguien con un paquetito de leche o azúcar, justo cuando lo necesitábamos. Después de un tiempo de buscar trabajo, fui contratado por una empresa italiana y me dieron un excelente trabajo. Además, un señor llegó incluso a regalarnos la casa y también los fondos para reestructurarla y ampliarla con un salón de 180 lugares para los encuentros de la comunidad. Experimentamos cuán verdaderas son las palabras del Evangelio». «Después de 8 años dejamos Centroamérica para que nuestros hijos pudieran proseguir sus estudios. Y realmente fue un corte, partiendo de Italia habíamos dejado nuestros ‘campos’, partiendo de Honduras tuvimos que desapegarnos sobre todo de la gente con la que habíamos establecido una relación extraordinaria de reciprocidad. Con Andrés sentimos que nuestro amor es para siempre, no sólo para esta vida sino para la eternidad».
4 Nov 2014 | Sin categorizar

Padre Kentenich
Misión y alianza con María, la madre de Jesús, son los dos ejes de la espiritualidad de la Familia de Schönstatt, un movimiento católico nacido en Alemania hace 100 años. Con ocasión del centenario de la fundación (en octubre de 1914), el Papa Francisco recibió en audiencia a 7500 representantes del Movimiento, el pasado 25 de octubre. Diálogo, testimonios y la palabra del pontífice: Francisco se concentró en la familia e insistió en un tema que tiene en su corazón, el de las periferias, pero también habló de la misión y de la renovación del corazón para abrirse a la cultura del encuentro. Además participaron en el evento los representantes de varios Movimientos Eclesiales, entre los cuales la presidente de los Focolares, María Voce, y el co-presidente Jesús Morán: «El último acto que el Papa realizó fue el envío misionero. Dijo: No los envío en mi nombre, sino en nombre de Jesús, en nombre de toda la Iglesia. Más de 7 mil personas: qué maravilla, ¡ver gente así que va al mundo a llevar a Jesús!» – dijo María Voce regresando de la audiencia. «Saludando al responsable mundial, el Padre Heinrich Walter, le agradecí y le dije que también nosotros formamos parte de la “Alianza” (un pacto que los caracteriza y que formulan con la Virgen). Se sentía una sintonía profunda. ¡Qué don de Dios esta relación auténtica, concreta! Una de las numerosas cosas bellas que hay en la Iglesia y en la humanidad. Era como una invitación de Jesús a tener un corazón amplio capaz de reconocer todos los dones que Él manda, una invitación a ir juntos y potenciar nuestro compromiso que involucra a toda la humanidad». En el Centro del Movimiento de los Focolares que se dedica a la relación con los Movimientos y nuevas comunidades eclesiales hay un cuadro, el de la “Virgen tres veces admirable”. El cuadro representa y documenta un momento importante: el inicio de una historia de unidad. En la parte de atrás hay una oración a María, a Ella que desde un inicio está presente en la Obra del Padre Kentenich, y que representa muy bien en la Iglesia todo lo que tiene relación con los Carismas. En la oración se le confía la amistad y el camino de comunión de los Movimientos como primer paso para llegar a la fraternidad universal. Entre las firmas está la de Chiara Lubich. Era junio de 1999, un año después de Pentecostés ’98: el histórico encuentro mundial de los Movimientos y nuevas comunidades con Juan Pablo II, que dio inicio a una nueva etapa de conocimiento y estima recíproca entre las varias realidades eclesiales, surgidas de los carismas. 
El 10 de junio de 1999: visita de Chiara Lubich y Andrea Riccardi a Schönstatt
Desde el ’99 la relación de los Focolares con Schönstatt ha avanzado, es más se ha expandido a todo el mundo. En todas partes se han instaurado relaciones de colaboración a distinto nivel brindando especial atención a las expectativas de la humanidad: el mundo del trabajo, la lucha contra la pobreza, iniciativas a favor de Europa, la familia y otras más. Felicitaciones al Movimiento Apostólico de Schönstatt por estos primeros cien años: un tiempo largo, un amplio testimonio de vida y de fidelidad al carisma que Dios donó al Padre Kentenich y que se ha difundido produciendo tantos frutos en el mundo.
3 Nov 2014 | Focolare Worldwide
“Sinfonía la Vía de la Seda”, “Tierra Prometida”, “Hermano Sol, Hermana Luna”, “Matteo Ricci”… Exposición de Macao (del 26 de septiembre al 9 de noviembre). Son el fruto de las experiencias personales de Lau Kwok-Hung, nombre artístico Hung. Nacido en 1953 en Hong Kong, el artista reside desde el 2000 en el centro internacional de Loppiano, donde trabaja en su taller y trae su inspiración de la espiritualidad de la unidad. En lugar del tradicional cincel, Hung utiliza una llama oxiacetilénica a 3000 Cº. Gota a gota, es como Hung realiza sus esculturas, que parecen simular pinceladas de la caligrafía china, pero una mirada más atenta descubre una trama de gotitas de hierro que forman figuras humanas en movimiento.
Cada una de las obras expuestas en Macao conlleva la característica “andante” que le da el título a la exposición. Un término que nos sumerge en el panorama musical por su métrica y ritmo, pero también indica un movimiento en salida, hacia el descubrimiento del otro. Nos encontramos con Hung a su regreso de Asia. ¿Cómo nació esta extraordinaria experiencia de tu primera exposición personal en China? «En el mes de febrero de este año, estando en Macao, fui invitado a la Sede de Gobierno por Madam Florinda Chan (Secretaria de la oficina de Administración y Justicia), para reunirme con varios responsables del Instituto para Asuntos Cívicos y Municipales. Al final de la presentación de mi carrera artística, los responsables decidieron por unanimidad realizar, en el arco de este año, una exposición de mis esculturas. Propusieron como lugar el prestigioso Casas-Museu da Taipa. Además decidieron proveer a los gastos del viaje, a la publicación de un catálogo en tres idiomas (chino, portugués e inglés), a la instalación de la exposición y al envío por avión de mis esculturas». ¿Es tu primera exposición personal en China? «Anteriormente había hecho exposiciones colectivas, pero ésta es la primera personal en Asia. Detrás del telón muchos han colaborado con el buen resultado del proyecto. Quiero recordar en especial a Nico Casella, quien se encargó de todos los trámites burocráticos, de obtener los documentos necesarios y se prodigó para garantizar el éxito del envío de las obras, y a Julián Andrés Grajales, mi estrecho colaborador en el Taller, pero tendría que nombrar a tantos… El 25 de septiembre se realizó la ceremonia de instalación de la exposición, que se prolongará por un mes y medio. Para la ocasión, Madam Florinda Chan me invitó a conducir un tour guiado, presentando brevemente mis esculturas a los huéspedes».
¿Cuánto tiempo estuviste en Macao? «10 días, durante los cuales pude reunirme con muchas personas y dialogar con ellas, tanto en las conferencias como el las visitas guiadas. Especialmente interactivo fue el encuentro con 700 estudiantes del Colegio Mateus Ricci, quienes manifestaron genuinas expresiones de estupor y gratitud, pero, también se interesaron en la técnica, en las inspiraciones y el estilo». ¿Hubo sorpresas? «¡Sì! Una de las muchas fue que la Dirección del Colegio Mateus Ricci, para anticipar la celebración, en el 2015, del 60° aniversario del Instituto, decidió comprar una de mis obras: el medallón dedicado precisamente a Mateo Ricci, hombre de diálogo».