2 Nov 2014 | Focolare Worldwide
«Cuando supe de los graves desórdenes que se verificaron en Burkina Faso, llamé por teléfono a los focolarinos de Bobo-Dioulasso para pedir noticias y asegurarles la unidad y oraciones. Hablé con Dominique quien me tranquilizó diciendo que la situación, si bien es tensa, está en calma», escribe Augusto Parody Relles, médico, quien vivió 40 años en África, y ahora está en el Centro internacional de los Focolares. Sintéticamente ésta es la situación, según la Agenzia Misna, sin embargo está en continua evolución: En días pasados en Ouagadougou y en las principales ciudades del país tuvieron lugar manifestaciones de protesta sin precedentes para bloquear el camino a la candidatura a las elecciones del 2015 del presidente Blaise Compaoré, quien está en el poder desde 1987. Pero estas protestas hoy, 30 de octubre, degeneraron en la toma y el incendio del parlamento. Fuentes de prensa locales informaron que había al menos una persona muerta en los enfrentamientos entre los manifestantes y la fuerza pública. Señalaron también saqueos a los negocios y a los bancos. En la tarde los manifestantes rodearon la sede de la presidencia. Decreto de estado de emergencia, disolución del gobierno y llamado a la negociación con los manifestantes: son los elementos clave de un mensaje transmitido por radio por el Jefe de Estado, después de horas de disturbios y violencias en el corazón de Ouagadougou. Después se supo que el presidente Blaise Compaoré no había firmado la renuncia y que había anulado el estado de emergencia en el territorio nacional, decretado pocas horas antes. Las últimas medidas fueron anunciadas directamente por él en una cadena de televisión. Las declaraciones del presidente sumaron una mayor confusión a la situación ya intrincada e incierta. De hecho, en Ouagadougou la capital, no se sabe claramente quién está en el poder. Pocas horas antes el Oficial Mayor de las Fuerzas Armadas había informado que “los poderes ejecutivo y legislativo se entregarán a un gobierno de transición que será constituido mediante una consulta a las fuerzas vivas de la nación”. Y además que el objetivo de la transición sería “volver al orden constitucional en 12 meses”. El ejército también había decretado un cese al fuego en todo el territorio nacional de las 7.00 pm a las 6.00 am. “Estamos rezando por la paz. Pedimos a todas las partes que den prueba de recato y limiten los daños en este momento especialmente crítico para nuestra nación”: fue el llamado dirigido por el obispo de Bobo Dioulasso y presidente de Cáritas Burkina Faso, Monseñor Paul Ouédraogo, “en el que todos –dicen los Focolares de B. F.- nos sentimos expresados”. Actualizado al 3 de noviembre de 2014
1 Nov 2014 | Focolare Worldwide
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=L7HYXR8mrNo
«Queridos hermanos y hermanas habitantes de Loppiano. Buenas noches.
Con ustedes saludo también a todas las personas que hoy habitan en la ciudadela fundada por Chiara Lubich, que está inspirada en el Evangelio de la fraternidad – esa fraternidad universal- y a todos aquéllos que desde cualquier ángulo del mundo están conectados y participan de la fiesta de los primeros 50 años de su fundación.
Loppiano es una realidad que vive al servicio de la Iglesia y del mundo, por la cual agradecemos al Señor; una ciudadela que es testimonio vivo y eficaz de comunión entre personas de distintas naciones, culturas y vocaciones, prestando atención sobre todo al vivir cotidiano, manteniendo entre ustedes la mutua y continua caridad.
Estoy contento de que hayan elegido para este festejo, el día en el que toda la Iglesia festeja a San Francisco de Asís, testigo y artífice de la paz y la fraternidad. Es una feliz coincidencia también para mí. Se los aseguro.
Los habitantes de Loppiano, los que viven de manera estable y los que pasan un período de experiencia y de formación, quieren convertirse en expertos en la acogida recíproca y en el diálogo, constructores de paz, generadores de fraternidad.
Continúen con renovado impulso por este camino. Les deseo que sepan permanecer fieles y que puedan encarnar cada vez más el designio profético de esta ciudadela que floreció del carisma de la unidad, hace exactamente 50 años atrás. Vivir esto en sintonía profunda con el mensaje del Concilio Vaticano II que en aquella época se estaba celebrando, el designio de testimoniar, en el amor recíproco hacia todos, la luz y la sabiduría del Evangelio. Por lo tanto, Loppiano escuela de vida, en la que hay un único maestro: Jesús.
Sí, una ciudad escuela de vida para que el mundo vuelva a tener esperanza, para testimoniar que el Evangelio es de verdad la levadura y la sal de la nueva civilización del amor. Pero para esto, para alcanzar la linfa espiritual del Evangelio, es necesario imaginar y experimentar una nueva cultura en todos los campos de la vida social: desde la familia a la política y a la economía. Es decir, la cultura de las relaciones. El principio de la sabiduría es el sincero deseo de instruirse, la instrucción es amor. No es por casualidad que en Loppiano tenga su sede desde hace algunos años, el Instituto Universitario Sophia erigido por la Santa Sede. Existe una urgente necesidad, en efecto, en los jóvenes, en los hombres y mujeres, que, además de estar oportunamente preparados en las diversas disciplinas, estén al mismo tiempo, impregnados de la sabiduría que brota del amor de Dios.
Queridos amigos, de corazón le deseo a Loppiano y a todos ustedes, que miren hacia adelante y que miren hacia adelante siempre, miren hacia adelante y aspiren a lo alto con confianza, coraje y fantasía. Nada de mediocridad.
Los confío a María Theotokos, Madre de Dios, que los recibe a todos en el santuario que es el corazón de la ciudadela. Y a ustedes les pido que recen por mí. Los saludo y los bendigo. Hasta la vista»
1 Nov 2014 | Sin categorizar

(C) Giancarlo Nuzzolo
Son 415 las y los Voluntarios presentes en las Asambleas de las dos ramas del Movimiento de los Focolares, que representan a los 23 mil miembros de todo el mundo. Se reunieron en Castel Gandolfo (Roma) desde el 22 al 26 de octubre pasado. Se pone en evidencia su vocación específica: mientras comparten las dificultades de todos. Ellos están llamados a irradiar la luz del Espíritu en acciones concretas, preparándose constantemente a enfrentar los desafíos del presente, en todos los campos. Hacen un balance del camino recorrido en los últimos seis años, sea en el crecimiento espiritual como en las obras sociales emprendidas y en el compromiso de difundir la cultura de la fraternidad en los distintos ámbitos humanos. La voluntarias son más de 223 y los voluntarios son 162. Provienen de los cinco continentes, con 17 idiomas en traducción simultánea. Está también presente un numeroso grupo de invitados. Entre ellos hay personas de varias Iglesias. «Es importante la presencia de ustedes que nos permite ser ecuménicos, universales en el sentido pleno» – afirmó en la inauguración de la Asamblea María Ghislandi, la responsable internacional saliente. 
(C) Giancarlo Nuzzolo
El 23 de octubre – precisamente durante el desarrollo de los trabajos – es el aniversario de los hechos de Hungría: que ocurrieron en el mes de octubre de 1956, después de la represión soviética. Pio XII respondió con la exhortación de volver a llevar a Dios en el mundo. En respuesta a este llamado, por inspiración de Chiara Lubich nacen en el seno del Movimiento de los Focolares, los “Voluntarios de Dios” Maria Voce los define como «una realidad concreta», poniendo en evidencia que ellos son los que llevan el Ideal de la unidad a las fábricas, a las oficinas, a las familias, a la sociedad con sus sufrimientos, con sus dolores, con las guerras. Los voluntarios se asemejan a la Eucaristía en su ser amor que se encarna. Los invitó luego a ser, junto con todo el Movimiento de los Focolares, capaces de llevar mensajes de verdad y esperanza, como lo dijo el Papa en el último Sínodo. 
Maria Ghislandi, Maria Voce, Paolo Mottironi, Jesús Morán (C) Giancarlo Nuzzolo
El copresidente Jesús Morán recordó que la peculiaridad y la belleza de los Voluntarios consiste en el ‘ser mediadores’ de la luz del Carisma de modo que ésta entre en todas las estructuras. Lo demuestran las experiencias de personas de distintos continentes y profesiones, presentes en los más diversos contextos y campos de trabajo: en la función pública, en el área empresarial, en la justicia, en las relaciones públicas, en la inmigración y acogida, en el mundo de la educación, de la legalidad. Y agrega: «Todos estamos llamados a salir afuera, pero ustedes, por su vocación, están en la vanguardia en el llevar la dimensión del hombre-mundo que debe nacer». Lo que cuentan posteriormente las voluntarias y los voluntarios procedentes de Siria y de otros países de Medio Oriente atestigua que este tipo de “hombre-mundo”, que cree en la revolución que produce el carisma de la unidad, en cualquier situación, ya existe. Durante estos 5 días, hubo espacios para trabajar en grupo, con el objetivo de recoger las solicitudes que llegaron de las zonas y formular propuestas, sugerencias, recomendaciones para presentar en la Asamblea plenaria, en continuidad con el trabajo desarrollado en el mes de septiembre por la Asamblea general de los Focolares. 
Paolo Mottironi, Patience Mollè Lobè – (C) Giancarlo Nuzzolo
Fueron varias las temáticas en las cuales se concentran los trabajos: vocación/formación, con el compromiso en lo social, la realidad de Humanidad Nueva, los diálogos con el mundo ecuménico, interreligioso, con personas de convicciones no religiosas y con la cultura, además de las comunidades locales. La Asamblea de los Voluntarios reeligió para un segundo mandato a Paolo Mottironi, de 50 años, italiano, casado con dos hijos, empleado estatal. Las Voluntarias eligieron a Patience Félicité Mollé Lobé, de 57 años, camerunense, viuda, ingeniera civil y comprometida en política. «En todo lo que he vivido veo – confiesa Patience- que Dios me preparaba para realizar un plan de amor que yo no conocía». Y concluye Paolo Mottironi: «Estamos escribiendo el libro de nuestra historia, con un capítulo nuevo que está a continuación de las páginas precedentes. Ayúdennos a estar cada vez más al servicio».
31 Oct 2014 | Sin categorizar

Congreso Internacional 2013
En Alemania se festeja el 31 de octubre, en recuerdo de Martín Lutero y en Suiza el primer domingo de noviembre, recordando a Huldrich Zwingli y a otros reformadores suizos, como Calvin, del siglo XVI. En el 2017 se festejará el 500° aniversario de la Reforma y algunos se preguntan si se puede celebrar hoy de forma productiva el recuerdo de aquellos tiempos de cambio, que produjeron también divisionesentre los cristianos, pero a nivel europeo comenzó un intercambio de reflexiones que han ya madurado un primer fruto. Los cristianos luteranos y reformados decidieron, por primera vez después de la Reforma, preparar y celebrar juntos este acontecimiento. Por esta razón en octubre de 2013 tuvo lugar una primera conferencia preparatoria internacional en Zurich con casi 240 representantes de más de 35 países. Con vistas al aniversario del 2017, también los aspectos oscuros de la Reforma son considerados como un tema importante de analizar. Las iglesias reformadas en Suiza revalorizaron la historia de la persecución centenaria de los anabautistas (Menonitas, Amish) y en el 2004, comenzaron un proceso de reconciliación en Zurich, donde el movimiento anabautista tiene sus raíces. Existe la esperanza de que en este período de preparación se recorra entre muchas iglesias una trayectoria de reconciliación y comprensión recíproca; que está en consonancia con el papa Francisco, que en su catequesis sobre el ecumenismo del 8 de octubre de 2014 subrayó que en el curso de la historia lamentablemente ocurrieron separaciones graves y dolorosas, pero que no podemos resignarnos o permanecer indiferentes ante estos sucesos. 
Kathrin (primera fila a la izquierda) con Maria Voce y Giancarlo Faletti y un grupo de focolarinos suizos – noviembre 2012
Con respecto a este tema entrevistamos a Kathrin Reusser, focolarina reformada suiza. ¿Cuál es tu experiencia de los últimos años? «“Ecclesia semper reformanda” (la iglesia debe constantemente renovarse): este lema esencial de la Reforma me resulta muy querido. Durante la crisis de la adolescencia, en 1972, me quedé muy feliz viendo cómo en Loppiano los focolarinos vivían el Evangelio en la vida cotidiana. En casa, tratando de ver en cada persona el rostro de Cristo, vi que cambiaban algunas relaciones difíciles. Mis padres, con su vida coherente, habían grabado en mi muy fuerte los valores cristianos. Más adelante la espiritualidad de los Focolares me abrió un horizonte más grande hacia la humanidad, por la cual vivo estos valores como un instrumento para una unidad y una comunión mayor» Esto, ¿ha tenido también consecuencias en tu profesión de jurista? «Sí, me ha guiado en la elaboración de las sentencias y en el gestionar procesos y mediaciones, y también a vivir aquí una “reforma”: es decir un “cambio” de una situación y un “nuevo comienzo”. Si, por ejemplo, en el conflicto desesperado entre las partes veo la presencia de “Jesús abandonado” – que a través de Chiara Lubich descubrí como “llave de la unidad” – y cuando en la oscuridad de pruebas embrolladas que imposibilitan una decisión verdadera y justa, quiero solo recibir y aceptarlo a EL completamente, entonces- de modo siempre distinto y sorprendente- se perfila una solución aceptable para todas las partes» 
Chiara Lubich en el Grossmünster (2001)
¿No existen contrastes entre una espiritualidad nacida en la Iglesia católica y la pertenencia a la Iglesia reformada? «Para decir la verdad, la vida de esta espiritualidad me hace ir en profundidad también a las raices de mi Iglesia Reformada. Así es que encontré, por ejemplo, a través de la praxis del Focolar, en la renovación del ‘pacto’ del amor recíproco (Jn 13, 34), en especial antes de ir al Culto, una nueva y profunda comprensión del significado de la Santa Cena. Con alegría he descubierto poco después que para el reformador Zwingli la Santa Cena es el lugar donde la comunidad cristiana se renueva en su unidad como cuerpo de Cristo. Esta experiencia para mi es preciosa, también en el diálogo con otros reformados para quienes a veces la Santa Cena no tiene un significado vital. Crece en mí la confianza de poder dar una contribución- aunque sea pequeña- a una futura nueva unidad entre todos los cristianos. Chiara Lubich, el 17 de noviembre de 2001, hablando en el Grossmunster en Zurich, lugar en el cual trabajó Zwingli, describía así el efecto tonificante de esta unidad: “¡No nos demos paz! Dios nos ayudará (…). Y cuando existirá entre nosotros la plena comunión visible, un estremecimiento de vida nueva invadirá la tierra para el bien de la humanidad, para gloria de Dios y alegría nuestra. Qué Dios nos de la gracia, si no es posible ver esta Iglesia unida, al menos de contribuir a prepararla”»
30 Oct 2014 | Focolare Worldwide
“Meditaciones” (Μελέτες) es la primera recopilación de pensamientos y meditaciones de Chiara Lubich, que fue publicado en 1959 en su versión italiana. A las numerosas traducciones existentes se agrega hoy también la griega. Junto con otro texto, “Saber perder” (Μάθε να χάνεις), que focaliza la figura de María a los pies de la cruz, llega finalmente la esperada publicación de los dos primeros libros de Chiara, en el idioma griego. “Saludamos la edición griega de este libro, que coincide con el 50º aniversario del encuentro del Patriarca Atenágoras con el Papa Pablo VI en Jerusalén y esperamos que estas Meditaciones sean una amada lectura que beneficie a todos los que buscan el camino del amor y de la paz en el mundo contemporáneo…” escribe el Patriarca Bartolomé I en el prefacio con el cual enriquece el volumen “Meditaciones”. “Conocí personalmente desde hace cinco décadas a la memorable Fundadora y Presidente del Movimiento de los Focolares, Chiara Lubich, cuando fue invitada por nuestro antecesor, el inolvidable Patriarca Atenágoras, y he seguido desde cerca su sincero esfuerzo por la unidad y la restauración de la comunión entre las Iglesias de la antigua y nueva Roma, en el ámbito del diálogo del amor…”. Es conocido el amor de Chiara Lubich hacia la iglesia ortodoxa: desde 1967 a 1972 las audiencias con el Patriarca Atenágoras fueron 25, relaciones que luego continuaron con el Patriarca Demetrio y con el actual Bartolomé I.
El 6 y 8 de octubre pasado, tanto en Salónica como en Atenas, en Grecia, hubo dos eventos que permitieron conocer mejor la figura de Chiara Lubich, en la Iglesia ortodoxa y en la católica de ambas ciudades.. Fue emblemático el hecho de que en la mesa de los oradores se sentaron juntos el Metropolita ortodoxo Chrisostomos de Messinia, encargado de las relaciones con la iglesia católica de Grecia y miembro de la Comisión Teológica bilateral, el Padre Kontidis, jesuita, quien se ocupó de la publicación de los libros, Dimitra Koukoura profesora ortodoxa de Omilética y Florence Gillet, teóloga, representante del Centro Chiara Lubich. Nikos Papaxristou, periodista ortodoxo, fue el moderador de ambas presentaciones, aportando un toque autobiográfico: “La primera vez que escuché hablar del Movimiento fue a través del mismo Patriarca Bartolomé”. Universalidad, “femineidad que es la de María”, profundidad espiritual, aspectos eclesiales y sociales del carisma de la unidad son algunos de los temas abordados. “En Chiara hay una profecía que produjo un viraje en al capítulo del ecumenismo”, afirmó el Metropolita Chrisostomos. “El Ideal de Chiara está al servicio de la humanidad”, continúa, y “Chiara nos presenta a María como el verdadero modelo de laica”. El Padre Kontidis delinea la figura como “un ejemplo de espiritualidad vivo que se dirige sobre todo a los laicos, abriendo un camino de fe para muchas personas….”. Lina Mikelliddou, chipriota, y Anna Kuvala, griega, ambas ortodoxas pertenecientes al Movimiento, dieron su testimonio: “Conociendo este Ideal – dice Lina- mi vida cambió: cada persona es candidata a la unidad”. En Salónica, entre los presentes, se encontraba el Archimandrita Ignathios, representante del Metropolita de la ciudad y el Metropolita Nikiforos, abad del monasterio ortodoxo Vlatadon. Estaban también presentes algunos profesores de varias facultades de la Universidad Aristóteles de la ciudad, entre ellos el prof. Vassiliadis, Decano de la Facultad de Teología. El obispo de Corfu-Zante, Mons. Spiteris, para quien fue imposible asistir, envió un mensaje. También en Atenas, estaban presentes numerosas personalidades de la iglesia ortodoxa: el padre Thomas, vicario y representante del Arzobispo Ieronimo, el Metropolita de Syros, Polykantriotis, el Archimandrita Sotiriadis, responsable de la Diakonia (para las obras de caridad) del Santo Sínodo ortodoxo de Grecia (conferencia episcopal). De la iglesia católica estaban presentes: el Nuncio apostólico Mons. Adams, el obispo saliente Mons. Foskolos, el Padre Rossolatos, nuevo obispo recientemente nombrado de Atenas. El 31 de octubre, en Nicosia, Chipre, tendrá lugar una nueva presentación de los dos libros.
29 Oct 2014 | Sin categorizar
«Pensaba que mi vida acabaría como la de todos, sin desafíos, pero ahora “desperté” de un largo sueño porque durante este youth camp recibí mucha fuerza y valor (William, 20 años)». «Entendí lo que significa amar, servir a los demás. Hice muchos nuevos amigos y pasé uno de los momentos más felices de mi vida (Maung, 21 años)». «Estos tres días fueron como una vitamina para seguir adelante hacia mi futuro (Benjamin, 18 años)». Éstas son algunas de las primeras impresiones de los jóvenes después del “Youth Camp” que se desarrolló en Kanazogone, una pequeña aldea al sur de Myanmar (3- 5 de octubre). La idea surgió de los Jóvenes por un Mundo Unido de Yangon, conocida también como Rangoon (capital del país hasta el 2005). «Partimos en bus 23 jóvenes de Yangon – cuentan – y después de proseguir otro tramo en barco, porque la carretera no llega hasta allá, llegamos a esta aldea remota. Nos acogió una pequeña comunidad guiada por un sacerdote focolarino, Padre Carolus. En este pueblito la mayoría de los habitantes son cristianos y a este grupo se agregaron otros 60 jóvenes de los alrededores.
Para muchos de ellos era la primera vez que participaban a un encuentro de este tipo. Todos escucharon con atención desde el primer momento, acogiendo con seriedad nuestro mensaje». El programa estaba centrado en la figura de Chiara Luce Badano. «Cuando empezamos a ver el video síntesis de su beatificación – siguen los jóvenes –, caía una lluvia tan fuerte que nos impedía escuchar. Así, esperando que escampara, improvisamos unos juegos… Los presentadores propusieron rezar juntos, pidiendo a Chiara Luce que nos diera la posibilidad de escucharla. Poco tiempo después la lluvia disminuyó notablemente. Pero el mayor milagro fue que su testimonio tocó el corazón de cada uno de ellos. Fue un momento solemne. De la misma manera sucedió cuando hablamos de la paz: paz dentro de nosotros sabiendo perdonar, y con los vecinos. Concluimos con un time out por la paz en todo el mundo. Muchos jóvenes decidieron comprometerse a amar especialmente a los más cercanos, a los familiares».
«Queríamos realizar una actividad útil para la aldea – cuentan –. A pesar de la temperatura tan elevada por la tarde, nos fuimos todos con las herramientas traídas por los jóvenes del lugar a desherbar una zona de la selva y a lo largo del río. Trabajamos en medio del lodo, las serpientes, los zancudos…… Había quien se sorprendía de estar haciendo un trabajo de este tipo, ¡pero en todos rebosaba la alegría! Y detrás nuestro quedó un lindo jardín. Por la noche, la fiesta. Invitamos a todas las familias y agradecimos a las mujeres que nos habían ayudado a preparar las comidas de esos días. Salieron a flote muchos talentos, superando la timidez». «Aunque no había electricidad – excepto la del generador -, el teléfono era casi inexistente y por tanto tampoco había internet… oh, ¡cuánto nos costó dejar ese lugar!». El viaje de regreso a Yangon quedará inolvidable, por la alegría del grupo que se expresaba en fuertes carcajadas y canciones durante las cinco horas de bus. «Una vez en casa – concluyen –, con la excusa que uno de nosotros que partía al extranjero para estudiar, organizamos en seguida otra cita, en la misma semana, para ver las fotos y seguir conociendo la vida de Chiara Luce. Se volvió a crear el clima de esos días y también nuestros nuevos amigos expresaron el deseo de imitarla».
28 Oct 2014 | Sin categorizar
En el restaurante «Después de una discusión con un viejo amigo, él, sintiéndose ofendido, rompió la relación conmigo. Le escribí una carta pidiendo disculpas. Quizás usé sin querer palabras poco apropiadas para su sensibilidad. No recibí respuesta. A través de amigos comunes, me enteré que a él no había quien lo moviera. Se levantó así un muro entre nosotros. Empecé a sentir cierto temor de encontrármelo. Si en la calle lo entreveía desde lejos, algunas veces cambiaba de dirección. Hasta que llegó un sábado. A la noche, mi esposa y yo decidimos cenar en un restaurante. Cuando ya habíamos pedido el menú, vi llegar a esa persona con su esposa. Era él, mi amigo. Apenas él se dio cuenta de mi presencia, titubeó, como si se quisiera marcharse. Mi esposa y yo nos miramos un momento: nos entendimos al instante. Con una sonrisa fuimos a recibir a la pareja para invitarla a nuestra mesa. Él aceptó, al inicio perplejo, después visiblemente contento por la invitación. La velada transcurrió serena. Bastó poco para que la relación entre nosotros volviera a ser la de antes, como si nada hubiese sucedido» .R. S.- Francia ¿Milagro? «Durante una prueba escrita un compañero mío, considerado el peor de la clase, me pide insistentemente que lo deje copiar la tarea. No me parece justo y no se la paso. Como a la salida quería hacérmela pagar, mis amigas me sugieren que le avise al profesor. Sin embargo yo tengo en mi mente otra táctica. Me acerco y le pregunto: «¿Qué habrías ganado engañando a los profesores? Si quieres, podemos estudiar juntos, empezando el programa desde el inicio». Acepta. Ahora se esfuerza y estudia. Todos me dicen que hice un milagro… pero yo sé que éstos son los efectos del amor». E. – Camerún El terrorista «Soy maestra de primaria y a menudo me mandan a dar clases a las aldeas de las montañas, donde también tienen su refugio los terroristas de extrema izquierda. Ya me había encontrado con esos grupos pero había logrado esconderme entre las rocas. Pero una vez me raptaron y me llevaron a su campamento. Recuerdo días interminables en los que me sometían a largos interrogatorios. A pesar del temor, siempre trataba de responder con mucho respeto. A uno de ellos, que durante horas trató de adoctrinarme sobre la ideología socialista, le objeté diciendo que antes es necesario cambiarnos a nosotros mismos si queremos transformar las estructuras de poder que nos parecen injustas: «Lo que nos cambia es el amor que cada uno tiene por el otro». Quizás mis palabras le llegaron. El hecho es que después del interrogatorio me dejó ir. Desde ese día siempre he rezado por ese hombre. Recientemente lo reconocí en la televisión, mientras daban la noticia de que un terrorista había entregado las armas a los militares, dejando su grupo». N. – Filipinas
28 Oct 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
Y entonces brota del corazón un himno de alabanza y gratitud. Este es el primer paso necesario, la primera enseñanza que podemos extraer de las palabras del salmo: alabar y dar gracias a Dios por su obra, por las maravillas del cosmos y por ese hombre que vive y que es su gloria y la única criatura capaz de decirle: «en ti está la fuente viva». Pero al amor del Padre no le bastó con pronunciar la Palabra con la que todo fue creado. Quiso que su misma Palabra asumiese nuestra carne. Dios, el único Dios verdadero, se hizo hombre en Jesús y trajo a la tierra la fuente de la vida. La fuente de todo bien, de todo ser y de toda felicidad vino a establecerse entre nosotros para que la tuviésemos, por decirlo así, al alcance de la mano. «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10, 10). Él ha llenado de sí mismo todo tiempo y espacio de nuestra existencia. Y ha querido permanecer con nosotros para siempre, de modo que podamos reconocerlo y amarlo bajo las apariencias más variadas. A veces nos da por pensar: «¡Qué estupendo sería vivir en tiempos de Jesús!». Pues bien, su amor inventó un modo de permanecer no en un rinconcito de Palestina, sino en todos los puntos de la tierra: Él se hace presente en la Eucaristía, tal como prometió. Y allí podemos acudir para nutrirnos y renovar nuestra vida. «en ti está la fuente viva». Otra fuente de la que podemos obtener el agua viva de la presencia de Dios es el hermano, la hermana. Cada prójimo, en especial el necesitado que pasa a nuestro lado, si lo amamos, no lo podemos considerar un beneficiario, sino un benefactor, porque nos da a Dios. En efecto, amando a Jesús en él –«Tuve hambre…, tuve sed…, fui forastero…, estuve en la cárcel…» (cf. Mt 25, 31-40)–, recibimos a cambio su amor, su vida, pues Él mismo, presente en nuestros hermanos y hermanas, es su fuente. También es un manantial rico de agua la presencia de Dios dentro de nosotros. Él siempre nos habla, y está en nuestra mano escuchar su voz, que es la voz de la conciencia. Cuanto más nos esforcemos en amar a Dios y al prójimo, más fuerte se hará su voz en nosotros y aventajará a todas las demás. Pero hay un momento privilegiado en que, como nunca, podemos acudir a su presencia dentro de nosotros: cuando rezamos y procuramos ahondar en la relación directa con Él, que habita en lo profundo de nuestra alma. Es como un torrente de agua profunda que no se seca nunca, que está siempre a nuestra disposición y que puede saciarnos en todo momento. Bastará con cerrar un instante los postigos del alma y recogernos para encontrar esta fuente, incluso en medio del desierto más árido. Hasta alcanzar esa unión con Él en la cual sintamos que ya no estamos solos, sino que somos dos: Él en mí y yo en Él. Y sin embargo somos uno –por un don suyo– como el agua y la fuente, como la flor y su semilla. […] La Palabra del salmo nos recuerda, pues, que solo Dios es la fuente de la vida, es decir, de la comunión plena, de la paz y de la alegría. Cuanto más bebamos de esa fuente, cuanto más vivamos de esa agua viva que es su Palabra, más nos acercaremos unos a otros y viviremos como hermanos y hermanas. Entonces se hará realidad, como sigue diciendo el salmo, que «tu luz nos hace ver la luz», esa luz que la humanidad espera.
CHIARA LUBICH
27 Oct 2014 | Sin categorizar
Jánoshalma es una pequeña ciudad de Hungría meridional de casi diez mil habitantes con una presencia de la etnia Rom del 3%, donde la integración social es un tema candente. Es la última en haber otorgado la ciudadanía honoraria a Chiara Lubich, cuando aún vivía, en febrero de 2008. En este contexto, el pasado 7 de octubre se inauguró una escultura del Dado de la Paz, del mismo modo que ya fue instalado en la ciudad natal de Chiara, Trento, hace algunos años. El Dado está en el parque ubicado en el centro de la ciudad, frente al municipio, casi como un símbolo de la aspiración de la ciudadanía. Está ubicado cerca del parque de diversiones que hace algunos años se realizó con el trabajo de la comunidad local de los Focolares y la Municipalidad, por pedido de algunos niños del país, que le decían al alcalde que no tenían un lugar lindo y público para jugar. La propuesta nació del Movimiento de los Focolares, pero la idea fue recibida unánimemente por la Municipalidad. En la construcción del Dado, cuyos lados son de 120 centímetros, con una estructura del tamaño de una persona, en posición diagonal, se trabajó junto con muchas personas, atrayendo la generosidad de algunos: por ejemplo la empresa que hizo una buena parte de los trabajos, ofreció gratuitamente sus servicios…
La originalidad de este gran Dado es que se puede “tirar”, como se hace con los dados de pequeñas dimensiones: se puede hacer girar, en varias direcciones para dejarse luego inspirar por la frase que sale…. En la inauguración estaban presentes 150 personas, entre ellos diversos alumnos de escuelas primarias y secundarias y algunos niños más pequeños, que asisten todavía al pre escolar. Los representantes de la escuela católica que desde hace años usan el dado en sus clases, querían proponerlo a todos los ciudadanos. Estaban también las y los gen 4, los niños que viven la espiritualidad de los Focolares, quienes contaron delante de todos algunas de sus experiencias y cómo tratan de amar a todos. La mañana siguiente algunos niños, yendo a la escuela, cambiaron de calle para pasar al lado del dado y poder “tirarlo” Si alguien quiere ejercitarse con el idioma húngaro, aquí están las seis frases del dado: megbocsátok a másiknak – perdonar al otro meghallgatom a másikat – escuchar al otro mindenkit szeretek – amar a todos elsőként szeretek – ser los primeros en amar szeretem a mellettem lévőt – amarse mutuamente szeretem a másikat – amar al otro
[C1]Una instalacion es un tipo de escultura
26 Oct 2014 | Sin categorizar
«El año pasado tuve el gusto de participar en un taller de Economía de Comunión en Loppiano. Allí se me abrieron los ojos. Hasta ese momento estaba proyectada en entender “qué hago”, sin plantearme la pregunta “quién soy”. Entendí que el trabajo es una vocación, por lo tanto, tenía que encontrar mi vocación, lo que me haría feliz. Estaba terminando micarrera universitaria en ingeniería biomédica. En octubre de 2013 me gradué en el Politécnico de Turín, luego de haber elaborado mi tesis en el Politécnico de Lausana en Suiza. Pasé cinco años dentro del Politécnico, con ocho horas diarias de clase. Estudiaba de noche y pasaba jornadas enteras sin entablar relaciones auténticas con los colegas. En ambientes de una cierta fama, el individualismo es muy fuerte, así como el temor a ser superados. También los profesores transmiten la “ansiedad de ser los primeros”. Luego de tantos sacrificios, estaba a punto de graduarme a tiempo e inclusive con la máxima calificación. Tenía muchas probabilidades de ganar una beca para hacer un doctorado en Suiza con un buen sueldo, una casa cerca del lago y buenos amigos que me esperaban. Era un momento fundamental de mi vida, en donde podía optar por grandes cosas. Sin embargo algo me asustaba: el apego a la carrera, al dinero. Deseaba tener las herramientas para poder empezar a trabajar, diría, “en contra de la corriente”. En tiempo de crisis, para muchos jóvenes como yo, es difícil encontrar trabajo y yo no quería encerrarme en mi carrera sin volver a ver a nadie. De manera que llegué al taller de EdC con un montón de preguntas en la cabeza. No encontré todas las respuestas, pero sí un clima de apertura, en el que empresarios, profesores y jóvenes estaban todos juntos, en posición de igualdad, mirando los desafíos de la Italia de hoy. Entendí que ese montón de dinero hubiera sido el primer obstáculo para mi felicidad, que para mí consistía en otra cosa. Tuve la confirmación cuando fui a Filipinasantes de empezar el doctorado,: ¡desde que estaba en el avión supe que había ganado! Se trataba de un viaje social que ya había organizado, en el que pude palpar una cultura muy distinta de la mía.
En noviembre de 2013, viví el tifón más fuerte del mundo, el tifón Yolanda. El pueblo filipino, aunque a menudo ha sido sacudido por tragedias de este tipo, conservaba esa dignidad que también yo sentía… ¡lo tenía todo para ser feliz! Entendí la diferencia entre “pobreza” y “miseria”. La “pobreza” es la que vi en Filipinas, la “miseria” es una pobreza sin confianza, sin esperanza, que había percibido en los rostros de muchos amigos italianos como consecuencia de esta crisis. Aquí en Europa entran en juego la depresión y los psicólogos… Es verdad, la crisis existe. Pero tenemos un techo y comidatodos los días. La dignidad que descubrí en Filipinas es una lección que será muy útil para mi carrera laboral. Es por esto que renuncié a mi carrera en Suiza y ahora trabajo en Loppiano, en una empresa que adhiere al proyecto de Economía de Comunión y que surgió para formar a los jóvenes no sólo a nivel relacional-social, sino también a través del trabajo. Aquí, donde no existen máquinas automáticas, no me desempeño como ingeniera, sino como obrera. Trabajo la arcilla con mis manos. Y siento que, para ser una buena ingeniera, después de haber pasado años metida en los libros, importantes necesario también ponerme del lado del obrero. De pronto a alguien le parecerá que estoy perdiendo el tiempo, pero yo quisiera ser esa ingeniera que, cuando mira a los obreros, sabe que está mirando a personas que tienen su dignidad, y las considera el centro de su trabajo». (María Antonietta Casulli, 25 años, Italia)
25 Oct 2014 | Focolare Worldwide
«Cuando nos casamos teníamos muchos proyectos, y entre ellos el mayor deseo era el de tener un hijo. Fue una gran desilusión descubrir la presencia de problemas que impedían la concepción. Yo no lograba aceptarlo, más aún estaba convencida de que hubiéramos encontrado pronto una solución con la ayuda de la medicina, que nos daba muchas esperanzas. Tenía 22 años, por tanto no nos propusieron en seguida acudir a las técnicas de fecundación in vitro (FIVET), sino que nos sugirieron aplicar inicialmente tratamientos menos invasivos. En ese periodo, mientras esperaba que sucediera algo, busqué el apoyo y el consejo de un sacerdote de mi parroquia quien me ayudó a considerar el verdadero valor de la vida, un don precioso que Dios quiso confiar a la responsabilidad del ser humano. El sufrimiento que yo experimentaba era debido a mi deseo ardiente de maternidad que quería realizar lo más pronto. Dentro de mí había un conflicto con respecto al camino a elegir. Por un lado estaba la opinión de algunos médicos quienes proponían la FIVET como la solución correcta. El otro camino nos llevaba a confiar en Dios. Así, con mucha dificultad, tomamos la decisión de detenernos y no hacer nada más. De hecho consideramos che la fecundación homóloga desmiente algunos aspectos importantes de la verdad del ser humano. Nosotros creemos que la vida es un don de Dios y no un “producto” que hay que armar en un laboratorio, sin la donación de amor entre los esposos. En efecto, con esta técnica, el hijo no es concebido en su carne, sino en una probeta. Siempre había considerado la adopción como una experiencia bellísima, un gran acto de amor, pero mi fuerte deseo de vivir el embarazo me llevaba a no tomar en cuenta esta opción. El sufrimiento me abrió los ojos para ver más allá y entender que, como dice S. Juan Pablo II en la Familiaris Consortio, “la vida conyugal no pierde su valor sino que es posible ser fecundos más allá de la capacidad procreativa, se puede realizar la paternidad y la maternidad de manera espléndida en muchas formas de relaciones, de solidaridad hacia los más necesitados”. Así nació en mí la idea de adoptar un niño y cuando la compartí con mi marido y él la acogió, realmente en ese momento acabábamos de “concebir” de forma afectiva al hijo que Dios quería donarnos. En el otoño de 2004 presentamos al Tribunal para los menores nuestra declaración de disponibilidad a la adopción nacional e internacional. Empezó la espera, nuestro bebé todavía no había nacido, pero ya estaba en nuestro corazón, en nuestros pensamientos. Todavía no existía, pero ya pedíamos por él. Samuel nació en Vietnam y el 19 de abril de 2007, la asociación a la que nos dirigimos, nos comunicó que nos había sido asignado un niño. Fue el inicio de una gran emoción que no es fácil de describir. En seguida compartimos esta alegría con familiares y amigos; estábamos tan felices que hubiéramos querido gritarlo al mundo entero. Teníamos sólo una foto de él, que para nosotros padres adoptivos es como tener la primera ecografía, en la cual ves a tu hijo pero todavía no puedes abrazarlo. Después de haber realizado un viaje dentro de nuestras mismas emociones, nos tocaba ahora afrontar el viaje real, abordar un avión que nos llevaría del otro lado del mundo para ir donde nuestro hijo. El 29 de mayo de 2007 lo abrazamos por primera vez, fue una alegría incontenible. Ese día lo recordamos cada año como un segundo cumpleaños porque Dios bendijo a nuestra familia con el don de Samuel. Queremos agradecer al Señor por todos los dones que nos hizo: Dorotea, adoptada en 2012, y Miguel, que acogimos en adopción temporal». (G. y G. – Italia)
24 Oct 2014 | Focolare Worldwide

Foto – EPA
También los musulmanes sufren por la violencia absurda de los extremistas islámicos. De hecho sostienen que no es el verdadero Islam el que incita al odio. ¿Cómo están afrontando la avanzada del IS las comunidades de los Focolares presentes en los países árabes, que quieren poner en práctica el amor evangélico? La respuesta de Rita en el micrófono de Adriana Masotti, para la Radio Vaticana: «En esta situación, el amor y la unidad se purifican a través del dolor que se vive. Todavía estábamos bajo shock ante la última tragedia, cuando los terroristas entraron en las aldeas del norte de Irak y de un día para otro vimos a miles de personas llegar sin nada. ¡Un dolor muy grande! Te preguntas qué está sucediendo y si todavía es verdadero aquello en lo que creemos. Pero después te convences de que es precisamente éste el momento de la prueba. Y lo confirmamos saliendo de nosotros mismos y yendo hacia estas personas. Por ejemplo, una familia nuestra de Irak, acogió a 40 personas en su casa y en un determinado momento el papá, dándose cuenta de que ya no había ni un rincón libre en la casa, se fue a dormir al automóvil. De la misma manera, otras cuarenta personas se refugiaron en otra zona del norte de Irak, donde hay dos o tres familias del Movimiento, que también abrieron sus propias casas. Viendo que estaban angustiados y turbados se reunieron para rezar el Rosario: ahora son unos 60 y cada noche se suma alguien más de la aldea y rezan por la paz, pero rezan también por los terroristas. Dándose cuenta de que alguno necesitaba cobija unas frazadas, reunieron un poco de dinero para ir a comprar primero una cosa y después otra; sin embargo faltaban otras cosas, pero la Providencia hizo llegar más dinero… Decían: “La pequeña cifra que nosotros pusimos, no teniendo mucho, ha atraído más y más dinero ¡y esta pequeña suma no se acaba! Me doy cuenta de que este amor auténtico, destilado con el dolor, nos hace ver que el amor es más fuerte. Personalmente he visto gente que no tenía más nada, pero ha mantenido la fe y, sintiendo la solidaridad de los demás, ha vuelto a encontrar el sentido de la vida, del amor, de la paz verdadera y cree en ello. Es más, ahora son testigos todavía más fuertes». ¿Cómo son actualmente las relaciones entre los musulmanes y las comunidades de los Focolares en los países que tú conoces y? «Ahora en Irak es más difícil, porque las partes están divididas: donde están los cristianos, prácticamente hay pocos musulmanes. No tenemos muchísimo contacto. Pero la gente se aprecia: siempre vivieron juntos. Es la política la que manipula las relaciones. En cambio en Jordania hay un grupo de musulmanes que comparte nuestra espiritualidad. Recuerdo que cuando llegaron a Jordania algunas familias iraquíes desplazadas, le contamos a nuestra comunidad lo que estaba sucediendo en Irak. También estaban presentes unos diez musulmanes –nosotros éramos un centenar- y la primera reacción, inmediata, fue la de los musulmanes quienes dijeron: “¡No es posible lo que está sucediendo! Ellos son nuestros hermanos: ¡seremos los primeros en abrirles nuestras casas!”. Ellos sufren mucho por lo que está sucediendo debido a la violencia de los extremistas. No se atrevían a decirlo, porque les daba vergüenza, pero querían explicarnos que ésta no es su religión. Esto es sacar provecho de la religión para practicar violencia, para el odio… Con algunos tenemos una relación muy bella, en la verdad. Es más, sientes que tienes que ser todavía mejor cristiano para poder entrar en relación con un musulmán: sin componendas ni confusión. Cada uno de nosotros trata de manifestar lo mejor de sí al otro, de ser cristiano auténtico; y lo mejor de sí, para ellos, es tener el valor de hacer caer lo que no es humano, lo que no es amor, que ellos llaman “misericordia”». Fuente: Radio Vaticana (en italiano)
23 Oct 2014 | Focolare Worldwide

Para no interrumpir las actividades cotidianas los estudiantes organizaron áreas de estudio al aire libre para poder seguir estudiando.
Son reflexiones emblemáticas de los jóvenes de Hong Kong que observan con perplejidad el movimiento de protesta de la metrópolis china. “Occupy central with peace and love”, es el nombre del movimiento que comenzó a fines de septiembre y que – después de algunas semanas en las cuales los medios internacionales de comunicación, enfocaron su atención sobre las plazas de Hong Kong – continúa con menor intensidad la propia batalla, pero manteniendo firme el objetivo: obtener un “verdadero” sufragio universal para las elecciones de 2017. Los sentimientos al respecto son contrastantes. «En estos días también yo participé en la manifestación de protesta aunque por mi carácter no sería un tipo de persona muy activo, sin embargo siento firmemente que como joven que vive por un mundo unido y como una estudiante de HK, frente a un sistema social tan injusto debemos expresarnos y proclamar nuestras demandas». Y continúa: «Sentí en mi propia persona lo que quiere decir desarmonía, hasta ahora pensaba que estos hechos sucedían sólo en naciones que están en guerra y lejanas de HK, pero cuando vi a la policía lanzando gases lacrimógenos a los estudiantes, desencadenando una cierta violencia, me di cuenta que este problema lo tenía muy cercano. Toda esta situación en la ciudad que amo me produce dolor. Lo que puedo hacer es sólo seguir rezando y seguir creyendo que Dios cuidará a HK» «Durante esta demostración, también yo como estudiante participé y estoy orgullosa de ser una joven de HK. Pero en estos días la situación se puso fuera de control. Esta protesta me demuestra que en nuestra sociedad faltan el amor y la comprensión. Mi compromiso es el de amar a cada uno y rezar para que exista la paz en el corazón de cada uno, para que la esperanza llegue a todos» 
Los estudiantes dejan mensajes y se comprometen a vivir este período en la paz
En un carta colectiva, escriben a la presidente de los Focolares, María Voce, «Leemos cada día en los periódicos y en internet muchas noticias, por un lado cosas lindas – por ejemplo que los residentes de Hong Kong viven la solidaridad, la paz y que sus acciones son racionales, que los estudiantes viven idealmente….- y por otro lado la falta de paz. Vimos a la policía, durante los primeros días de las manifestaciones con equipos antidisturbios tratando de dispersar a los manifestantes con gases lacrimógenos. Muchas personas con ideas diferentes han entrado en conflicto unas contra otras y diversas voces dentro de la sociedad se han levantado en medio de litigios y desunidad», en medio de esta situación los jóvenes expresan el renovado deseo de seguir con todas las fuerzas siendo mensajeros de unidad también en una situación tan difícil. Como respuesta, María Voce los alienta, diciendo que ella está segura de que con la unidad entre ellos, podrán tener «la sabiduría» y que «encontrarán la luz para callar o para hablar», siendo así «en medio de todos un testimonio de paz».
22 Oct 2014 | Focolare Worldwide
En la actualidad existen muchas formas de impulsar el cambio. Lo demuestran una vez más los jóvenes: empezando por el movimiento de protesta “Occupy Wall Street”, pasando por las primaveras árabes, hasta el “movimiento de los paraguas” en Hong Kong. Cambian las épocas, los instrumentos, las armas , y ciertamente las causas, pero el impulso de mejorarse a sí mismos y al mundo permanece siempre. Es éste el mensaje lanzado, el 20 de octubre pasado, por los estudiantes del Instituto Universitario Sophia, en la ceremonia de inauguración de su séptimo año de vida. Al pueblo estudiantil de este pequeño ateneo toscano, que es como una ventana al mundo –son 115 estudiantes provenientes de 30 países- se destacan algunas proveniencias interesantes, como Ucrania, Siria, Venezuela, Cuba, Camerún y Congo. Zonas “calientes”, pero que tratan de salir adelante, si juzgamos por las elecciones hechas por tantos jóvenes que frecuentan Sophia, promesas de estos pueblos. Quieren conocer, formarse, prepararse para actuar en ellos y a su alrededor. Hoy con la globalización sin duda es más fácil; por eso existe la Fundación “Por Sophia” que recoge fondos y distribuye becas que han sido otorgadas a estudiantes de India, Brasil y también a europeos e italianos para venir a formarse en la cultura de la unidad. Como subrayó el rector Piero Coda, en Sophia se está haciendo un gran esfuerzo por adecuar la oferta académica a las exigencias de la humanidad, de los mercados y del mundo laboral. Pero no termina aquí. El oro, el valor agregado de este lugar es también su “capital humano”, es decir, los mismos estudiantes, que han sabido percibir la novedad y la potencia revolucionaria de los cursos, ya sea los de política, economía o de ontología.
Samar Bandak tiene 30 años; es jordano de origen palestino. Volvió a Ammán hace más de un año, después de haber terminado en el 2012 el curso de política en el IUS. Actualmente es uno de los dirigentes de la Caritas Nacional, y se desempeña como jefe del departamento de apoyo educativo del millón de refugiados que se ha asentado en el país, en medio de una población total de 5 millones. Explica su elección académica, que no muy “obvia”, si se considera que se graduó en Ciencias de la Nutrición: «Descubrí que el principio de la fraternidad universal puede ser una auténtica categoría política junto a la libertad y la igualdad. Es una elección, una respuesta que remedia la injusticia. En Sophia no sólo se estudia sino que se da una gran importancia a la experiencia». Está también Patricio Cosso, actual representante estudiantil, proveniente de Argentina. «Hace cinco años mi objetivo era especializarme en Finanzas o en Administración para trabajar en el banco o para hacer algo similar a lo que se hace en Wall Street”, cuenta. “Después, en el 2011, encontré en una librería un texto que hablaba de la Economía de Comunión. Un binomio imposible de conciliar según mi forma de ver, que pretendía conjugar el egoísmo y el compartir. ¿Cómo podían convivir? Nunca hubiera imaginado que hoy estaría aquí, para compaginar formación profesional y convicciones éticas. Y aquí estoy, descubriendo que cada interrogante encuentra la luz correcta en la calidad fraterna que le doy a las relaciones y a las diferencias culturales y religiosas, ante la realidad de las guerras y de las crisis económicas de nuestros pueblos”. En Sophia, se procura “imaginar y experimentar una nueva cultura en todos los campos de la vida social, desde la familia a la política y a la economía, es decir, una cultura de las relaciones”, dijo el Papa Francisco en el sorprendente videomensaje enviado por el 50º de la Ciudadela internacional de Loppiano. En su mensaje el Papa mencionó también a Sophia (que en griego quiere decir ‘sabiduría’) como una de las experiencias que han encontrado allí en Loppiano su casa, aportando, y confirmando así el camino por recorrer, es decir evidenciar que el “Principio de la sabiduría es el sincero deseo de instrucción” y que “dedicarse a la instrucción quiere decir amor”.
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21 Oct 2014 | Sin categorizar
Responder, junto a todo el Movimiento de los Focolares, a las solicitudes de la Iglesia y de la humanidad; experimentar nuevos caminos para ir al encuentro de todos, plenamente conscientes de la propia identidad y del aporte específico que estamos llamados a dar: «Las periferias son también nuestros enfermos, los ancianos, los que han abandonado el ministerio…; periferia es la Iglesia misma cuando se aleja de la que Dios quiere». Ésta es una síntesis de lo que emergió en los “cinco días intensos, ricos de comunión y de gran alegría”, como relata uno de los presentes describiendo la experiencia vivida en el centro de Castelgandolfo con la Asamblea de los sacerdotes focolarinos. Luego de la aprobación del reglamento y de la agenda de trabajo, el programa preveía, una jornada de retiro y un informe sobre los seis años pasados y las nuevas perspectivas; después se prosiguió con los trabajos por grupos temáticos y la elección del nuevo responsable central. El último día se dedicó a las orientaciones para los próximos seis años, y al diálogo con la presidente de los Focolares, María Voce, y el copresidente, el español, Jesús Morán. Las meditaciones de la mañana, con una selección de textos de Chiara Lubich, fueron momentos de profundización acerca las características de los sacerdotes y diáconos focolarinos. Se recordó la figura del Padre Silvano Cola quien ayudó a Chiara a fundar esta rama del Movimiento, cuando aún no estaba delineada. En 1965, en un primer encuentro para sacerdotes diocesanos focolarinos, Chiara expuso su visión del sacerdote focolarino, describiéndolo como alguien que guarda siempre en el corazón la oración de Jesús “Padre, que todos sean uno”, y que «no se da paz hasta no verla realizada en su parroquia […]. Por lo tanto es necesario […] no resignarse sólo a los buenos que van a la iglesia, sino hacer todo lo posible para acercarse a todos […] es necesario moverse, no es posible quedarse quietos». Chiara habló de focolares proyectados hacia la Iglesia como fermento de unidad y explicó que el «focolar sacerdotal es como la sal que debe disolverse en la diócesis para sazonar toda la sopa, es decir, para “sazonar” a la diócesis. Pero, si esta sal queda aislada, entonces va en contra de su propia vocación». Presentando el informe sobre los seis años pasados, se analizaron las prioridades surgidas en la Asamblea anterior, entre ellas la relación con las nuevas generaciones, la vida de familia con los sacerdotes ancianos y enfermos, la irradiación de la espiritualidad de comunión en la Iglesia. Luego se dio un diálogo que testimonió el compromiso y planteó preguntas principalmente sobre tres aspectos: la formación, la vida en común, la necesidad de salir. Estos temas recuerdan las palabras-claves de las orientaciones surgidas en la Asamblea general: salir, juntos, oportunamente preparados, y todo esto en marcada sintonía con lo que el Papa Francisco indicó en la audiencia del 26 de septiembre a los Focolares. Finalmente, en los trabajos por grupos y en la plenaria, se trazó el camino a recorrer en los próximos seis años.
Con todo esto en el corazón se hizo la votación y se eligió a Antonio Bacelar, de Portugal, el cual aceptó «con la gracia de Dios, dispuesto a dar la vida por cada uno de ustedes». Fue un momento de fuerte emoción. El Padre Antonio les confió a los presentes: «Tengo en el alma el deseo de descubrir cada vez más nuestro sacerdocio mariano. Sobre muchas cosas me pregunto “¿cómo será?”. Dejémonos guiar por Dios, por Jesús entre nosotros y encontraremos el camino. Si mirara desde un punto de vista humano, me vendría temor, pero con ustedes será una aventura extraordinaria». En la conclusión se recordó una frase de santa Teresa de Ávila que el mismo Bacelar había mencionado el día anterior: «Si nosotros estamos en el amor, haremos muchas cosas, en poco tiempo, sin fatiga».
20 Oct 2014 | Focolare Worldwide

Dieudonné y Emerthe Gatsinga (Rwanda)
«Hicimos un curso en Goma, en el Congo (RDC). Una pareja nos contó que, teniendo que huir por la erupción de un volcán, él vendió rápidamente el mobiliario de la casa, sin saber que dentro de un sofá ¡estaban escondidos los ahorros de su esposa! Y estos malentendidos ocasionados por la falta de comunicación en la pareja no son esporádicos». Los que hablan son los esposos Dieudonné Gatsinga, ginecólogo y Emerthe, economista, quienes viven en Kigali, en Ruanda. Fueron invitados a participar en el Sínodo extraordinario sobre la familia, como responsables de las jóvenes familias del Movimiento de los Focolares de su país, de Burundi, Kenia y Uganda. Desde jóvenes se reunían con un grupo comprometido en vivir con radicalidad el Evangelio, formándose en la espiritualidad de los Focolares. «Adoptamos este ideal como propio, también como pareja – cuenta Emerthe-. Al casarnos nos prometimos que no íbamos a quedar encerrados en nosotros mismos sino que nos donaríamos a los otros. Desde ese día han transcurrido 26 años. Tenemos 8 hijos de los cuales 4 son adoptados como consecuencia del genocidio de Ruanda. No fue fácil educar a 8 hijos en un momento de gran crisis social y económica para nuestro país y con experiencias muy dolorosas del pasado. Pero Dios nos ayudó y ahora ya crecieron todos: dos de ellos nos hicieron abuelos de tres niños». Juntos administran una clínica que tiene unas veinte camas. «Por motivos de trabajo – cuenta Dieudonné- me encuentro a menudo con madres que frente a un embarazo difícil quisieran abortar. Si bien mis jornadas están siempre llenas de trabajo, siento que a estas personas debo destinar todo el tiempo necesario para escucharlas hasta el fondo, darles confianza, hablar con ellas de la sacralidad de la vida. Soy padrino de muchos niños, nacidos gracias a estos diálogos». En su región los problemas de la familia no faltan. Durante muchos años las mujeres vivieron en situación de sumisión, ahora desearían afirmarse a sí mismas. «Hoy también en África – subraya Emerthe- muchas chicas han llegado a un alto grado de instrucción y no toleran más el tener que ser sometidas totalmente al varón. Pero los hombres todavía no están preparados para una relación de paridad con la mujer y no saben cómo enfrentar con serenidad este cambio y terminan por resignarse a vivir en dos niveles». «Cuando encontramos familias jóvenes – cuenta Dieudonné- les llevamos la buena noticia del matrimonio cristiano. Recordamos las promesas realizadas el día del matrimonio, es decir la promesa de ser los dos una sola cosa, de caminar juntos siguiendo cuatro directrices: la comunicación profunda en la pareja, el compartir la economía familiar, la coparticipación en la educación de los hijos, la oración en familia. Este anuncio, llevado a través de la experiencia del Evangelio vivido, hace florecer la esperanza en una relación más compartida, más alegre, sea para los dos esposos como para los hijos. Recuerdo a un hombre que construyó una casa sin hacérselo saber a su esposa. Él quería demostrarle a su esposa que sabía hacer algo. Ella sin embargo – dado que entre los dos no se hablaban- ignoraba este propósito y seguía juzgándolo. Cuando descubrieron esta visión del matrimonio que les proponíamos, se reencontraron y se reconciliaron» «Es una alegría ver que aquellos jóvenes que recorrieron un itinerario de fe consciente – subraya Emerthe-, se deciden por el matrimonio cristiano, eligiendo una fiesta nupcial sobria, en general ayudados por la comunidad. Cuando ocurre, que, a pesar de la preparación cristiana, no logran renunciar al estilo de vida anterior, tratamos de mantener una relación abierta. Y cuando se sienten preparados para celebrar el sacramento, es natural para ellos reinjertarse en la comunidad y volver a caminar juntos» Video: Voces desde el sínodo. En la familia, la fuerza de la fe.
19 Oct 2014 | Sin categorizar

1975 – Chiara Lubich en audiencia con Pablo VI
Usted tuvo la posibilidad de ser recibida varias veces en audiencia por Pablo VI. ¿Qué impresión quedó en su recuerdo? La impresión más fuerte –responde Chiara Lubich – se me grabó durante la primera audiencia. Tuve la sensación de que me encontraba delante de una persona que amaba de una forma muy especial. El Papa pronunciaba palabras impregnadas de esa sabiduría que supera todos los obstáculos jurídicos hasta ahora vigentes; comprendía, acogía en su alma toda la compleja obra que le presentaba. Me animó a decir todo, porque “allí todo era posible”. Recuerdo que sentí una perfecta sintonía entre lo que el Papa me decía y lo que me parecía que había venido de Dios para la edificación en esta obra. Y la impresión fue tan fuerte que tuve casi la sensación de que la sala donde el Papa me recibió, no tenía techo y de que la tierra y el cielo se unían. (…) Durante estos diálogos, ¿cuál le parece a usted que es la tensión que estimula la acción del Papa? Ciertamente el esfuerzo de adecuarse a su especial vocación al amar más que los demás, que Jesús le pide y le confiere, además del primado de autoridad, el primado de caridad. El “me amas más que éstos” con el que Jesús interpela a Pedro, es el tormento, el empeño continuo de Pablo VI. Una vez dijo que quien no se limitaba a mirar el espectáculo exterior de las audiencias públicas podía llegar a entender un secreto que está allí presente. Este secreto, causa de alegría y de tomento para el Papa, está encerrado en la sílaba “más”: “me amas más”. (…) Según usted ¿cuál es la actitud característica del Santo Padre hacia la gente? Pablo VI ama a todos sin temor y por lo tanto, crea entre los creyentes y los no creyentes una cierta unidad. Se dona a todos en forma impresionante. Muchísimos protestantes de las más variadas denominaciones han quedado conmovidos por la actitud del Papa, por ese amor que lo consume, por el hacerse –como dice el Apóstol- todo a todos. (…) Es el Papa del diálogo con todo el mundo, es el Papa que ve toda la humanidad potencialmente como una sola familia. Su presencia es muy sobrenatural y cálida, profundamente humana, cercana a todos, desapegada de sí, humilde como “siervo de los siervos de Dios”. (…) ¿Qué respuesta le daría usted a quien juzga a Pablo VI como contradictorio e incierto en las elecciones de su pontificado? (…) En el Santo Padre, como en ningún otro, está presente y actúa el Espíritu Santo. Ahora bien, el Espíritu Santo, alma de la Iglesia, suscita en ella varias tensiones, que son signo de vida, como la que puede haber entre el pluralismo y la verdad, entre personalidad y socialidad, libertad y gracia, ciencia y caridad, primado y colegialidad. (…) Estas tensiones pueden parecer algunas veces desconcertantes paradojas. Quien en cambio mira a la Iglesia desde dentro ve que el Espíritu Santo todo lo armoniza magníficamente en la unidad del Cuerpo místico. La misma cosa se puede decir de lo que el Espíritu Santo obra en el Santo Padre. El Papa (…) es fiel al depósito de la Revelación como ninguno, y de igual forma a lo que el Espíritu Santo inspira para el bien de la Iglesia hoy. Si, por ejemplo, en la “Humanae vitae”, se advierte la fidelidad del Papa al Espíritu Santo en la Tradición, en el diálogo con el mundo se puede palpar su fidelidad al mismo Espíritu Santo que pone en evidencia los “signos de los tiempos”. (…) Es necesario recordar que la “barca de Pedro” no lleva a la pacífica Iglesia triunfante, sino aquella terrena, sacudida por todos los vientos de este mundo. El Papa debe tomar sus decisiones en nombre del Cristo que representa, en medio de un concierto avasallador de voces que por lo general presionan hacia una dirección contraria a la religión. Por lo tanto, la prudencia nunca sobra. Pablo VI nunca es incierto, sino prudente. Lo demuestra el hecho de que es extremamente valiente, por ejemplo, al afrontar la impopularidad con tal de mantener su amistad con Cristo y los suyos, que no son del mundo. Prudencia, valentía, amor universal son las más preciosas cualidades para quien debe gobernar a la humanidad, sirviendo. Leer más: Notas de prensa: La gratitud del Movimiento de los Focolares hacia Pablo VI.
18 Oct 2014 | Sin categorizar
«Con 80 años de edad, en el 15º año de su pontificado, Pablo VI puede volver a mirar su obra pontificia, desarrollada en medio de revoluciones sociales e intelectuales, como una obra de rejuvenecimiento de la iglesia [católica]. […] El Papa Montini recogió el mensaje de “actualización” del Concilio Vaticano II, y realizó contra el frenesí de la “muerte de Dios”, del “cristianismo no religioso”, del conservadurismo arcaico, una obra de paciencia, previdencia, valentía, que incluyó la modernización de los principales institutos pontificios y la institución de nuevos dicasterios y servicios, entre los cuales –para dar una idea- el de “Justicia y Paz” y el “Consejo Pontificio para los laicos”. Éstos y otros organismos universales desarrollan una creciente colaboración entre los obispos y el clero, religiosos y religiosas, laicos y laicas, reavivando un nuevo sentido eclesial que surge de una nueva conciencia comunitaria, fruto del amor evangélico, con el que se pone fin al individualismo y al clasismo religioso, y se integra a las personas en las parroquias, en las instituciones locales y mundiales, en el ámbito de la iglesia y de la sociedad, con el fin de realizar la voluntad de Dios así en la tierra como en el cielo. Recuerdan que el cristiano hace la voluntad de Dios tanto cuando reza como cuando trabaja. De hecho, los Padres de la Iglesia consideraban que el fiel esta en oración, también cuando realiza la voluntad de Dios en ocupaciones de cualquier tipo. Por eso la acción social –es decir el servicio a favor del bien común-, si se desarrolla con el pensamiento fijo en el Padre que está en los cielos, adquiere un carácter y un efecto de auténtica religiosidad. Por eso Pablo VI, hablando a un grupo de obispos de Cuba, recordaba que la Iglesia invita constantemente a sus hijos a ser “hombres nuevos”, en la justicia, en la verdad, en la caridad, porque ella educa la conciencia social de los fieles, favoreciendo su activa colaboración a favor del bien y les enseña a vencer el propio egoísmo y a no resignarse nunca a ser “ciudadanos inferiores”. Parte de aquí su inspiración de estimular una reforma social, el surgimiento de un “mundo nuevo”, que ya el joven G. B. Montini había vislumbrado desde los años en los que colaboraba con el periódico católico de Brescia “La Fionda”, en donde propugnaba una escuela libre para poder hacer frente al enfrentar el fascismo naciente. Desde dichas perspectivas, cuya amplitud y cuya modernidad explican el desarrollo social cristiano en curso, al que rinden homenaje también sociólogos no vinculados a la religión, el Papa ha podido recordar al cuerpo diplomático los más audaces principios de la igualdad, en donde no hay distinción de origen ni de raza, a la hora de ejercer el derecho a la libertad religiosa y civil, y de condenar el racismo, la tortura y todo tipo de brutalidad contra los adversarios políticos. En las intervenciones del Papa se manifiesta esa verdad que a menudo también nosotros los católicos olvidamos: es decir, que la religión está hecha para la vida, que Dios es la vida […]. El amor es el tema central de la vida y del trabajo del Santo Padre; es el tema central del cristianismo, de la creación y de la redención. Con el amor él ha vuelto a acercar a la Iglesia a los individuos y a las multitudes, a las iglesias separadas y a los Estados hostiles. En el sector del ecumenismo su actividad, más silenciosa que pública, concretamente ha llevado a un acercamiento de las iglesias, que explica el nombre familiar y profético con el que lo designó Atenágoras: ‘Pablo segundo’. (De: Igino Giordani, Paolo VI il papa del Concilio, “Città Nuova”, 10.7.1978, p. 26.)
17 Oct 2014 | Sin categorizar
Pedidos a: Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
17 Oct 2014 | Sin categorizar
«¡Qué alegría! Hace poco volvi a hablar con Jacopo, Gianluca, Alessandro, Alberto, Matilde, Jenny…. ¡y muchos otros! Y recordé los lindos momentos que pasamos juntos en el último encuentro de Loppiano y de otras experiencias que hicimos. ¡Espero poderlos ver pronto! Siento un gran deseo, es más, siento la necesidad de estar un poco en comunión con ellos. ¿Quieren saber quiénes son estas personas que nombré? Tienen razón, no les hablé todavía de ellas. Son religiosos y religiosas de muchos carismas distintos con los que estoy en comunicación constantemente, con quienes tengo una gran amistad que siempre me colma el corazón» El que habla en la Asamblea general de los Focolares, realizada en el pasado mes de septiembre, es Alessandro, un joven religioso que comparte con otros, jóvenes como él, la espiritualidad de la unidad. El encuentro al que Alessandro se refiere es el que tuvo lugar en la ciudadela de Loppiano a fines de abril del año pasado. En esa ocasión, un centenar de jóvenes consagradas y consagrados, procedentes de 36 naciones y pertenecientes a 56 familias religiosas, se reencontraron bajo el lema: ¡Sí! ¡Elegimos el Evangelio!. Un encuentro preparado con entusiasmo, con vistas al año 2015 que será dedicado a la vida consagrada, pero también como etapa de un camino que, más allá de la diversidad de los carismas, es compartido por muchos que se dispusieron a seguir el Evangelio. La presencia del Card. Braz de Avis, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las sociedades de vida apostólica, manifestaba la importancia del encuentro. En aquella ocasión, “Don Joao”, como le gusta que lo llamen, había afirmado que “el Papa los ama y nuestra Congregación es la casa de ustedes”. «El Señor nos reunió – continúa Alessandro-, haciéndonos experimentar la alegría de donarnos nuestros carismas el uno al otro. Fue lindísimo y respondió a una exigencia nuestra profunda: la de poder dialogar sobre cosas sencillas, concretas, sobre las cosas cotidianas de nuestra vida, con otros jóvenes consagrados. Nos dimos cuenta también de que atravesamos por los mismos momentos de dificultades y de oscuridad y nos contamos cómo logramos superarlos. Compartir estas experiencias para vivirlas juntos fue como respirar hondo, abrir la ventana del corazón no sólo sobre nuestro carisma sino sobre toda la iglesia, más bien, sobre el mundo entero. Esta mirada universal –concluye el joven religioso- ¡nos permitió volar alto!». Su testimonio parece evocar todo lo que el Papa Francisco afirmó en la audiencia general del 1º de octubre pasado, en la plaza de San Pedro: «Los distintos carismas no deben ser motivo de envidia o de división, de celos, porque en la comunidad cristiana precisamos uno del otro y cuando la Iglesia, en la variedad de sus carismas, se expresa en comunión, no se puede equivocar».
16 Oct 2014 | Focolare Worldwide
El compromiso en la formación de las parejas jóvenes, el apoyo a la mujer con un embarazo no deseado, la disposición de dejar todo para llevar el Evangelio a tierras lejanas. “Verdadera vida” fue la que emergió en la sede del Consejo Pontificio para la Familia en Roma, el 12 de octubre, en el encuentro que un grupo de padres sinodales y auditores del Sínodo mantuvieron con algunas familias del Movimiento de los Focolares. Fueron recibidos por la presidente y por el co-presidente del Movimiento, María Voce y Jesús Morán. Participaron en esta reunión (entre otros) el cardenal Andrew Jeom-jung, arzobispo de Seúl y los presidentes de las Conferencias episcopales de la República Checa, de Eslovenia, Madagascar, Tanzania y Uruguay. “¡No existen recetas infalibles, al contrario!”, empezó diciendo Alberto Friso de Familias Nuevas. “¡Cuántas veces nosotros que somos padres nos equivocamos con nuestros hijos! A veces somos demasiado permisivos, a veces posesivos, o débiles, o inflexibles cuando no es necesario. También aquí vale la regla del ‘recomenzar’. Estar siempre dispuestos a reconocer los errores y pedir disculpas. Y cuando es el hijo el que se equivoca, no dudar en hacérselo saber, expresándole también nuestra confianza”. Aunque la familia a menudo se encuentre herida, llagada internamente por traiciones y silencios culposos, sigue siendo un lugar “insustituible” donde se genera y se transmite la vida. Quienes trabajan al lado de las familias hoy- comentaba Anna Friso (de Familias Nuevas) – ha decidido vivir en las “periferias” porque “como dice el Papa Francisco, el cristiano no es cristiano para quedarse en la comodidad, sino para ir a las periferias del mundo”. “Y en las periferias – agregó Friso- no puedes preguntar a la gente si está casada por la iglesia, si convive o si está separada. Nosotros aceptamos a todos tal y como son, los amamos, los escuchamos profundamente, si podemos tratamos de ayudarlos en lo que precisan. Y en el momento justo, a todos, en cualquier situación se encuentren, les damos el mismo mensaje: Dios te ama inmensamente. No existe ninguna persona que esté excluida del amor de Dios”.
Los obispos escucharon también la historia de Tiziana G., que carga en su pasado un matrimonio y 13 años de mentiras, peleas, pseudo aclaraciones y nuevas desilusiones. Posteriormente se encontró con un ex- compañero de la escuela y comenzó una nueva vida familiar. “Habría podido ir a una iglesia donde no me conocen y recibir igualmente la Eucaristía – contó-, pero por obediencia nunca lo hice”. Tiziana no esconde a los obispos el sentimiento de “autoexclusión” que experimenta, “la gran soledad espiritual” en que vive y el “fuerte malestar que tengo cuando veo que los demás se dirigen hacia el altar y yo me quedo en el banco. Me siento abandonada, repudiada, culpable”. Posteriormente, tomó la palabra Paolo R., también él lleva a cuestas la experiencia de un matrimonio fracasado. El suyo es un relato muy doloroso que empieza con el abandono de la esposa, continúa con la separación y los abogados, y llega a un “desierto interior”. Pero él ha decidido “esperar” porque –dice- “éste es el matrimonio cristiano. O lo tomas o lo dejas. Pones tu vida en las manos de Dios, con el sacramento, a través de la persona con la que te casas, de quien estás enamorado… pero el amor se construye, también en el dolor, día tras día”.

Dieudonné und Emerthe Gatsinga de Ruanda
Estaban presentes en el encuentro los esposos Dieudonné y Emerthe Gatsinga, de Kigali, Ruanda, que participan en Sínodo como auditores, contaron su experiencia en la formación de las familias, de jóvenes esposos, de novios, principalmente en su país, pero a menudo también en Uganda, Burundi, Kenia y Congo. Él es ginecólogo, ella es economista, así se presentaron al Papa: “Al casarnos nos comprometimos a no estar nunca encerrados en nosotros mismos sino donarnos a los demás. Desde ese día han transcurrido 26 años. Tenemos 8 hijos de los cuales 4 son adoptados, pues quedaron huérfanos cuando se produjo el genocidio en Ruanda. No fue fácil ocuparse de 8 hijos en un momento de fuerte crisis social y económica para nuestro país y cargando con experiencias de vida tan dolorosas. Pero Dios nos ha ayudado y ahora todos han crecido: dos de ellos ya nos hicieron abuelos de tres niños”. Son historias que resaltan un texto de Chiara Lubich, leído durante el encuentro por el cardenal Ennio Antonelli: “No existe nada que constituya, una, y forme la familia tanto como el amor… Cuando en el corazón de los miembros de una familia el amor está encendido, está vivo, no hay problemas irreparables, no existen obstáculos insuperables, no se llora por fracasos irremediables”. Foto gallery
(Fuente: Sir)
15 Oct 2014 | Focolare Worldwide
«El 10 de febrero de 1984, Chiara Lubich, explicando el sentido de la espiritualidad de la unidad durante un encuentro de obispos amigos del Movimiento de los Focolares, observó lo siguiente: “Es un camino que se recorre juntos, en el cual se persigue la santidad de los demás como la propia, porque es la gloria de Dios lo que más cuenta. Y es precisamente la presencia de Cristo entre los cristianos lo que le da un impulso decisivo también a la santificación personal, una presencia cada vez más plena, más grande, que toma a la persona cada vez más profundamente”. Se trata de una reflexión acerca de la novedad de esta santidad y de este camino: “Por lo tanto, está bien un castillo interior, tal como santa Teresa llamaba la realidad del alma habitada por Su Majestad, que es necesario descubrir e iluminar. Es el ápice de la santidad en un camino individual. Tal vez ahora ha llegado el momento de descubrir, iluminar, edificar por Dios también su castillo exterior, por así decirlo, con Él en medio de las personas. Este castillo – si observamos con atención – no es sino la Iglesia, allá donde vivimos, la cual, también gracias a esta espiritualidad, puede llegar a ser cada vez más sí misma, más hermosa, más espléndida, como mística esposa de Cristo, anticipación de la Jerusalén del cielo, de la cual está escrito: “He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Ap 21,3). […] En los primeros días de diciembre de 2003, Chiara, visitando España, quiso llegar hasta Ávila, la ciudad natal de Santa Teresa, y se detuvo en el monasterio de la Encarnación donde Teresa vivió por más de 27 años […] Chiara quiso dejar en el Libro de Oro este testimonio de “amistad espiritual” con la Santa de Ávila: “Gracias, santa Teresa, por todo lo que hiciste por nosotros a lo largo de nuestra historia. ¡Gracias! Pero el gracias más bello te lo diremos en el Paraíso. Sigue velando sobre todos nosotros, sobre nuestro “castillo exterior” que el Esposo suscitó en la tierra como complemento de tu “castillo interior”, para hacer la Iglesia hermosa tal como la deseabas. Hasta luego, Santa Teresa. Te abrazo. Chiara”. Consideré siempre el castillo interior de Teresa de Ávila como una propuesta de vida evangélica para todos los cristianos que desean vivir su propia vocación universal a la santidad, a la unión con Dios, a la experiencia trinitaria y eclesial. Pero estimo una gracia aún mayor, y una aventura aún más hermosa, la de poder participar con el carisma de la unidad en el descubrimiento de este designio de Dios, la posibilidad de vivir juntos la aventura de la santidad comunitaria y eclesial, en la construcción de un espléndido, luminoso castillo exterior, encarnado en la Obra de María, para la Iglesia y la humanidad». Leer también: “Dos mujeres y dos castillos” De “El castillo exterior, lo nuevo en la espiritualidad de Chiara Lubich” (“Il castello esteriore”, il nuovo nella spiritualità di Chiara Lubich), Jesús Castellano Cervera (1941-2006), pp. 63-67/68.
14 Oct 2014 | Focolare Worldwide
La experiencia de las “Escuelas Taller” nació en 2012 con el título “Start up the future” (Comencemos el futuro), y continuó el año sucesivo con “Proyectar el trabajo, construir el futuro” y este año se transformó en “Realízate/realizado en el trabajo” El título contiene dos ejes principales sobre los cuales se centra la atención. Por un lado es un incentivo para nosotros, los jóvenes, en la búsqueda de un trabajo que no nos asegure solamente una remuneración justa o el éxito económico, sino que nos permita también expresar y desarrollar nuestros talentos, nuestro “daimon”(genio), y vivir de este modo, el trabajo como una vocación en comunión con todos los compañeros que trabajan con nosotros. Y por otro lado marca un horizonte y un objetivo al cual aspirar. Gracias al aporte de numerosos expertos y profesionales, pudimos conocer la realidad de la Economía de Comunión (EdC) y reflexionar sobre el vínculo indisoluble entre el trabajo y nuestra persona. Estas jornadas constituyeron para nosotros un programa no solamente de formación, sino sobre todo de diálogo y crecimiento, en las que reflexionamos sobre nuestras aspiraciones y sobre la importancia de reconocer nuestros talentos para poder realizarnos en el trabajo no sólo como individuos sino como miembros de una comunidad. Conocer el mundo de la EdC nos ha mostrado, en efecto, cómo nuestra pequeña contribución puede ser mucho más significativa y agradable si es compartida con los talentos del otro.
El Prof. Luigino Bruni nos recordó que “trabajar nunca consiste en ocupar un puesto genérico en el mundo, sino que es un ejercicio fundamental para comprender nuestro lugar en el mundo”, y, sobretodo, que el hecho de ejercer una profesión significa injertarse en una red social. Este es otro de los puntos relevantes, o sea la necesidad de aspirar a una economía “que tenga alma”, que coloque en el centro la relación. Los momentos de formación fueron intercalados por talleres con dos finalidades distintas: el conocimiento y el relato de la experiencia directa de algunos empresarios de la EdC y profesionales de distintos sectores laborales. Y además el conocimiento de sí mismo descubriendo los propios talentos, que, si son desarrollados y puestos en común, junto con los talentos de los demás, pueden darnos la posibilidad de vivir una experiencia laboral que, además de realizarnos, nos permita dar nuestro aporte la construcción del bien común. Gracias a las jornadas que pasamos juntos tuvimos la posibilidad de vivir una experiencia de comunión. Actividades de este tipo, en un momento histórico caracterizado por la crisis de nuestros modelos económicos, por la desconfianza hacia las instituciones y por el individualismo, pueden lograr que la esperanza renazca. Es una esperanza que nace de ejemplos concretos, de la experiencia de aquellos que se comprometieron abrazando un modelo económico innovador, inclusivo y basado en la centralidad de la persona y del don gratuito también con respecto a la economía Una esperanza que nace de la misma experiencia de estas jornadas en las cuales todos nosotros pudimos plantearnos preguntas y compartir reflexiones. Logramos así lanzar juntos una mirada hacia el futuro. Galería de Flickr
13 Oct 2014 | Sin categorizar
«Chiara Lubich, nos dejó como herencia el espíritu de familia, permaneciendo abiertos a la humanidad. Esta es la “magna carta” de nuestra comunidad local en Dumaguete, situada en la región central de Visayas, en Filipinas. No faltan las ocasiones para experimentarlo. Nos comunicaron la situación de una madre y un niño que precisaban una casa, por un período indeterminado. Ofrecimos la nuestra, sin pensar en las consecuencias. Para acogerlos de la mejor manera posible, preparamos todo. Estudiamos también un poco la cultura de su pueblo de origen. Después de un mes de su llegada nos dimos cuenta de que se trataba de un gran desafío pues tuvimos que cambiar muchas de nuestras costumbres. Ambos traían consigo el malestar de la experiencia anterior. La madre, agitada y llena de odio, dudaba del amor de Dios. El niño estaba siempre inquieto, era violento y caprichoso. Cuando la situación se volvió insostenible dirigimos nuestra mirada a Jesús Crucificado, que parecía que nos dijera: “Si no me aman ustedes, ¿quién me amará?”. Este pensamiento nos dio coraje para seguir adelante. Comprendíamos que teníamos que dialogar con ellos para amar más concretamente. Cocinando por ejemplo sus comidas favoritas o realizando las actividades más apropiadas. Nos parecía importante que el niño asistiera a la escuela y que la mamá encontrara un trabajito. Nos ocupamos de esto: cada uno hizo sugerencias sobre el trabajo y a través de una comunión de bienes cubrimos algunas necesidades como por ejemplo el uniforme para que el niño asistiera a la escuela. Algunos de nosotros hacìan turnos para estar con él cuando la mamá estaba en el trabajo. Esto procuró mucha alegría a todos. Los invitaron a los cumpleaños y a las fiestas de los miembros de la comunidad y la mamá y el hijo encontraron así un círculo de amigos y poco tiempo después dijeron que se sentían como “en su casa”. Con el correr del tiempo, gracias al amor de todos, empezaron a reconocer el amor de Dios; la madre tuvo la oportunidad de comenzar una nueva vida, alquilando un apartamento –que amueblamos entre todos- y encontró su autonomía. Otro episodio que se nos presentó fue el de una pareja a la que ofrecimosnuestra cercanía cuando al esposo se le diagnosticó un tumor en fase avanzada. Solo la esposa tenía un sueldo estable y enseguida se empobrecieron al tener que comenzar el tratamiento. La comunidad trató de amarlos concretamente: no se trataba de contribuir sólo con dinero, sino que también había que colaborar con el propio tiempo para atenderlo, o compartir los conocimientos sobre cómo tratar con un enfermo como él. Cuando ya estaba postrado en su cama, las religiosas de la congregación de Hermanas de San Francisco, dedicada a los pobres, se ofrecieron a llevarle la Comunión cada día. Vivimos toda esta situación con esta pareja hasta el final. Durante el funeral, la comunidad se hizo cargo de ese momento, de los preparativos de la Iglesia y del servicio fúnebre. Se sentía fuerte el clima de familia. Una amiga de nuestra hija vino a vernos mientras que jóvenes y adultos estábamos preparando una actividad. Fue algo nuevo para ella ver que una persona adulta le otorgaba mucho respeto y credibilidad a las opiniones de los jóvenes, algo que no es común en el ambiente donde ella había crecido. Nos contó que antes de encontrar a las gen (jóvenes del Movimiento), su vida “era un desastre”. No tomaba en serio el estudio y se drogaba. En determinado momento mi hija, que es su mejor amiga, se mudó a otra ciudad, debido a sus estudios, pero las gen siguieron permaneciendo cerca de esta joven. Nosotros la recibimos en casa y poco a poco comenzó a cambiar, hasta que mejoró su rendimiento escolar y abandonó el uso de la droga».
12 Oct 2014 | Focolare Worldwide
El pasado 3 de octubre el Auditorio de Loppiano estaba repleto. Reinaba un clima de gran interés. Para el programa de la noche estaba previsto un diálogo sobre “Agustín de Hipona: una herencia, un recurso”. La actividad, que se injertó en el marco de la quinta edición de LoppianoLab, fue promovida por el Instituto Universitario Sophia (IUS) y la Editorial Città Nuova y moderada por Marco Tarquinio, el director del Avvenire, el más grande periódico católico italiano. En el escenario estaban dos “entre los más grandes exponentes del pensamiento italiano”, según Michele Zanzucchi, director de Città Nuova: el filósofo y psicoanalista Umberto Galimberti y el Rector del IUS, el teólogo y filósofo Piero Coda. Fue una “lección extraordinaria” ofrecida desde una perspectiva de diálogo y enriquecida por las creativas preguntas de los estudiantes, quienes plantearon cuestiones referentes a la actualidad del pensamiento de este “gigante” de la Iglesia y de la filosofía. A pesar de las distintas fisionomías de los dos huéspedes principales y de la evidente diversidad de algunas de sus consideraciones con relación a la obra del obispo de Hipona, no se asistió a un duelo retórico ni a una confrontación abstracta, alejada de la vida, sino más bien al apasionante resultado que el arte del diálogo puede producir, cuando el conocimiento y el intercambio se entrelazan en forma transparente y abierta a la inteligencia de la verdad. El filósofo Galimberti atribuyó al obispo de Hipona la responsabilidad de haber introducido en la cultura occidental un enfoque individualista subrayando el dualismo alma/cuerpo, y de haberlo hecho a partir de una religión, como la cristiana, que en su reflexión atribuye un valor central precisamente a la corporeidad («Y el Verbo se hizo carne», escribe Juan en el prólogo de su Evangelio). Piero Coda, por su parte, puso en evidencia como Agustín fue “el descubridor de la interioridad” en el ámbito cristiano. Interioridad entendida como el lugar donde se realiza el encuentro del hombre con Dios, donde el hombre alcanza su realización plena como ser corporal y espiritual al mismo tiempo. El “regresa en ti mismo… trasciéndete a ti mismo”, con el que inicia la gran reflexión agustiniana, no significa encerrarse en una ciega introspección, sino entrar para captar el sentido que tiene también lo que está fuera de nosotros mismos. La interioridad de Agustín está habitada por Cristo y por lo tanto, por la relación con el otro. Es aquí que el debate afronta el concepto de “relación”, ya que Dios revela a Jesucristo, quien a su vez habla de Dios como padre y hace referencia al vínculo universal de la fraternidad. El tercer concepto que emergió nítidamente es el de “ciudad”, desde el momento en el que el propio Agustín escribe el “De Civitate Dei”, una obra basada en la imagen de una ciudad que abraza a personas de toda proveniencia, abierta a la búsqueda del bien común que es la raíz del Sumo Bien que es Dios, mediante la vida del Evangelio. Fueron tres perspectivas, que ofrecieron nuevas motivaciones para dar sentido capaz de orientar también a la sociedad de hoy hacia una integración cada vez más plena. Agustín se reveló por lo tanto como un hombre insatisfecho por las certezas consoladoras, incansable buscador de la verdad, como un personaje capaz, también en esta ocasión, de superar los siglos y de hablar a los jóvenes y a los adultos de todas las latitudes. Un punto de referencia al cual mirar para buscar las raíces de la “persona”, de un pueblo, para entender mejor el presente e idear propuestas también para el futuro. Fuente: IUS online
11 Oct 2014 | Sin categorizar
«Trabajo en un colegio en una zona en riesgo social. A finales del año hice una experiencia que reforzó en mí la convicción de que cada uno de nosotros puede ser constructor de unidad en su propio ambiente. Se dio una situación muy fea en la que un profesor se enfrentó con la rectora y otros colegas. Durante una reunión de profesores, en la que yo estaba encargada de redactar el acta, se generó un momento muy difícil. Llegó la policía, la ambulancia, etc. El clima se puso candente. Luego partieron cartas de acusaciones, amenazas de querellas, denuncias… Fue un momento muy negativo. Veía que los colegas tomaban partido con el uno o con el otro, a veces echaban aún más cizaña y luego seguían cada uno por su cuenta. Me sentía mal, el acta que tenía que redactar era compleja; traté de describir sólo los hechos. Me esforzaba por escuchar a todos, sin prejuicios. Sentía que tenía que hacer algo para reconstruir las relaciones. Las varias partes confiaban en mí por cómo había trabajado durante el año, por mi relación con los estudiantes, las familias, los colegas. Estaba en esto, esperando una ocasión, cuando la rectora me llamó y me pidió que hiciera algo para volver a apaciguar los ánimos. A este punto me puse delante de Jesús Eucaristía y le pedí que me permitiera ser un canal suyo, porque sabía que no era capaz de arreglar esa situación únicamente con mis fuerzas. Entonces, con mucho temor, llamé al colega involucrado que estaba corriendo el riesgo de que lo despidieran. Un idealista con un fuerte sentido de justicia y, a mi modo de ver, muy honesto; no creyente pero en búsqueda, con el cual durante el año había construido una relación profunda cimentada en principios comunes. Él en seguida se abrió, apenas captó mi interés hacia su situación. Hablamos de su vida, de sus motivaciones y se declaró dispuesto a dar marcha atrás, a pedir perdón por algunas de sus actitudes, no seguramente por los principios que defendía”. Luego fui donde la directora; también ahí se trató de escuchar y compartir. Al final se encontraron y esclarecieron algunos puntos conflictivos, disolviendo muchos malentendidos generados por otros. Después de varios encuentros, la situación se superó. Para todos fue un alivio, un poder recomenzar y mirar hacia adelante. Mi colega me dijo: “Te agradezco sobre todo porque me liberé del rencor y perdoné, de forma laica, es decir logré ir más allá”. En cambio yo sabía que tenía que agradecer a Dios por su amor y su misericordia». (G. B. – Italia)
10 Oct 2014 | Sin categorizar
«En Holanda no hay guerras, no hay pobreza como en los otros países del mundo, no tenemos desastres naturales ni persecución de cristianos o de otros pueblos. Vivimos en un país libre en donde podemos hacer y decir lo que queremos. Y quizás precisamente esa libertad era mi enemiga más grande en ese momento». Así empieza el relato de Laura, una joven holandesa que ha participado activamente en la realización de la 35ª Jornada nacional de los jóvenes católicos de Holanda. Un festival con música en vivo, stands, intercambio de experiencias: este año, por primera vez, el festival fue de dos días, y los participantes fueron hospedados en la ciudadela de los Focolares en Marienkroon (Nieuwkuijk), en medio de un paisaje sugestivo entre los bosques. Fueron 700 los jóvenes que llegaron allí el fin de semana del 28 y 29 de junio. «Fue un festival realmente bello, lleno de alegría y sol, muy informal –prosigue Laura-. Los conjuntos tocaban, había quien comía algodón de azúcar o participaba en algún taller, siempre había algo que hacer o experimentar». Durante la preparación, el canal de TV nacional Talpa, se puso en contacto con los organizadores. Les propuso participar en un reality show en donde un cantante o un actor visita a distintos grupos de Holanda que comparten una pasión o un estilo de vida; transcurren un tiempo con ellos, hacen entrevistas y una cena de agradecimiento. Cuando escucharon hablar del festival de los jóvenes católicos, preguntaron si podían pasar un fin de semana con ellos. «En este período de grandes críticas a la Iglesia católica en Holanda, nos parecía que ésta podía ser una gran oportunidad para presentar a todo el país una iglesia joven, viva, llena de fuerza y de valentía. Pero al mismo tiempo sentíamos un poco de temor, pues no sabíamos de qué forma se iban a presentar las entrevista en la transmisión final». Eligieron a tres jóvenes que serían entrevistados durante el festival, entre los cuales estaba Laura: «Durante las conversaciones anteriores a la entrevista final, entendí que querían crear una imagen del joven católico según un estereotipo preciso: aburrido y con una visión limitada del mundo. Preguntas sobre las relaciones prematrimoniales, sobre cómo vivir y predicar el Evangelio, sobre los prejuicios que existen en la Iglesia hoy y las elecciones que estaba haciendo en mi vida en ese momento. Tuve que pensar algunos días antes de aceptar la invitación. Muchos pensamientos daban vuelta en mi cabeza: ‘No sabía quién iba a ver este programa. Quizás mis amigos de la universidad, mis vecinos, mis profesores, personas que no me aceptan debido a mi fe’. Estaba segura de que con esta entrevista se transmitiría a todo el país una cierta imagen mía, la de una chica que dedica su vida a la Iglesia y a la construcción de un mundo unido. Y esto no me dejaba tranquila. Tuve que dar un paso grandísimo para superar el temor de revelar mi alma, mis ideales, ante un público de un millón y medio de personas. Al final dije que sí. La entrevista salió muy bien. Siempre habrá personas que viendo la entrevista harán cometarios negativos o ya no querrán estar en contacto conmigo. Pero el Amor intenso e infinito que siento dentro por haber permanecido fiel a Dios y a su proyecto sobre mí como joven católica me da una grandísima alegría. No podía dar un testimonio más grande de mi fe y de mi pasión por el mundo unido».
9 Oct 2014 | Sin categorizar
Transcurren los últimos momentos de la Asamblea General de los Focolares. El domingo 28 de septiembre María Voce saluda a los miembros esparcidos en todo el mundo a través de una conexión streaming. “Permítanme que hoy haga un saludo particular -dice-. Me refiero a los gen y a las gen de la Mariápolis Lía, en Argentina, que hoy tendrán la Fiesta de los Jóvenes… que sientan que estamos todos con ellos para que puedan expresar su alegría e involucrar a todos los jóvenes que participarán en el lema que eligieron: ‘Vivamos esta locura’”.
Hacía meses que estaban preparándose para ese día, pero con el saludo de la presidente de los Focolares, el compromiso de cada uno se vio potenciado con su apoyo, podríamos decir, de dimensión mundial. “Recibimos a más de 1000 jóvenes de todas las regiones de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil, para compartir una fiesta diferente”, cuentan ellos mismos. El sábado comenzaron a llegar los primeros 400 de las ciudades más lejanas, quienes pudieron conocer más de cerca el estilo de vida de la ciudadela a través de diferentes actividades como visitas guiadas por los trabajos, talleres donde se involucraron donando sus talentos, y a la noche un momento de diversión: música, baile, coreografías. “La respuesta de los jóvenes que adhirieron a nuestra propuesta de vivir una noche sin alcohol, fue para todos una gran alegría», comentan con entusiasmo.
El Domingo la Mariápolis se vistió de carnaval: grupos, máscaras, colores por todas partes y un sol radiante, crearon el clima ideal para el comienzo de la tan esperada fiesta. De repente irrumpió una murga en la sala e invadió el escenario. De allí fueron saliendo los distintos personajes, canciones, danzas y teatro. Algunos dieron sus testimonios sobre ir contra la corriente, ser auténticos en las propias elecciones, sobre cómo vivir el momento presente y hacer una decidida opción por Jesús como Ideal de sus vidas. “Vemos muchos problemas en nuestro mundo y algunos esperan que sean otros quienes busquen soluciones, nosotros somos 90 jóvenes de 20 países que decidimos no esperar más; elegimos ser los protagonistas de este cambio y descubrimos la receta: la unidad -dicen los presentadores, en nombre de los jóvenes de la ciudadela-. Estos ‘locos’ vivimos aquí en la Mariápolis Lía y empezamos un camino hacia la fraternidad, dedicando un año de nuestras vidas para vivir en concreto el amor del evangelio, ese amor que se pone al servicio y da la vida por los demás hasta el final”.
Es precisamente esa locura del amor que se puede donar, cuando uno se anima a conocerse tal cual es sacándose las máscaras, que nos hacen “uno más en una multitud desordenada”. Siguieron momentos de oración, juegos y talleres, para concluir al final de la tarde quemando las máscaras que cada uno había recibido al llegar. Un gesto simbólico. Una invitación para llevar a los lugares donde cada uno vive, estudia, trabaja, la “locura” experimentada ese día. 

8 Oct 2014 | Sin categorizar
La situación de la familia en el mundo: numerosos problemas abiertos ¿cuáles son las notas de esperanza? El primer motivo de esperanza es el Sínodo mismo. Lo ha querido el papa Francisco, signo que la familia es también una prioridad para él. En las personas ha aumentado la confianza en la Iglesia como institución, reconociéndola como un sostén en la cual la familia puede aferrarse. Otro signo de esperanza es el enorme potencial de muchas familias que viven la fidelidad conyugal, la apertura a la vida, que se hacen cargo de los problemas de otras familias marcadas por la separación. Por así decir, son familias «recurso», capaces de compartir los pesos y de acompañar a los otros para que no se sientan excluidos de la Iglesia o, peor aún, del amor de Dios. Se subraya la necesidad de atender las dificultades de las familias con una mirada de misericordia renovada. ¿Será esta la actitud prevaleciente en el Sínodo? Me parece ilusorio esperar soluciones extraordinarias y universales. Más bien esperamos que emerja ese potencial de la familia del que hablaba antes y no sólo la criticidad. No se puede reducir el problema a la cuestión sacramental. Los sacramentos son signos eficaces de la gracia. Puede haber otros. Recientemente, me escribió una mujer profundamente cristiana, casada civilmente con un divorciado que, en la incómoda situación debido a su condición, nunca se sintió fuera de la Iglesia. En el momento de la distribución de la Eucaristía también ella se pone en la fila y la bendición que recibe del sacerdote fortalece en ella la presencia de Jesús. «Estoy haciendo un camino», dice. Un camino de fe, más allá de los sacramentos, que puede llevarla a la santidad. Uno de los puntos sobre los que más insisten las Iglesias locales es la dificultad para entender el mensaje de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. ¿Revisión de contenido o reajuste de lenguaje? Sobre el contenido de los documentos del Magisterio puede haber objeciones por parte de aquellos que desean conformar a su medida el plan de Dios sobre el hombre y la mujer. En cambio, sobre el lenguaje sería algo para sugerir, especialmente para los documentos que implican cuestiones morales. Hay necesidad de una mayor claridad, simplicidad y síntesis. La familia media vive jornadas con ritmos sin tregua, tensionada por mil tareas y estrés y no tiene tiempo para leer. Los documentos del Magisterio deberían ser ágiles, capaces de entender las dificultades de quien, aun poniendo todo el esfuerzo, se siente vulnerable. En relación a las parejas jóvenes, la Iglesia se enfrenta a un problema de re evangelización que es, al mismo tiempo, un problema educativo. ¿Cuáles son los espacios de maniobra? En la reciente audiencia concedida a los Focolares el papa Francisco recordó, entre otras cosas, la obligación de «hacer escuela» y difundir los dones recibidos. Esta sugerencia es muy querida por nosotros. Los Focolares, de hecho, promueven – y estamos empeñados en que sea cada vez más adecuada – una formación permanente de los niños a los trabajadores, de los novios a los ancianos, y de jóvenes a personas separadas, etc. Pero hay que decir que en el ámbito de la familia y de las familias jóvenes, juegan mucho los medios de comunicación, en positivo pero más en sentido negativo. Hay espectáculos que insinúan estilos de vida transgresivos y proponen modelos de hombre y de mujer sin valores de referencia. Sin embargo, estoy convencida que el espacio para incursionar existe. Individualismo y también crisis económica. ¿Cuáles son las iniciativas de los Focolares para contrarrestar esta mentalidad? Es importante la red de familias capaces de acercarse a las que están en dificultad, con un acompañamiento discreto apoyado en la reconciliación. Para las parejas que atraviesan dificultades conyugales, hemos creado instancias residenciales en las ciudadelas del Movimiento (para Italia en Loppiano). Usando técnicas relacionales hechas por expertos, pero sobre todo en contacto con la espiritualidad de la unidad, logran reencontrarse con ellas mismas con la esperanza de un futuro juntos. Estrechan relaciones y comienzan itinerarios con separados, o con quien ha sido dejado, para abrazar su soledad y fortalecer su compromiso de fidelidad al sacramento. Se llevan a cabo iniciativas para las parejas con una nueva unión, compartiendo la experiencia educativa de los hijos y con el deseo de que experimenten que la Iglesia y, primero el amor de Dios, los acoge. Últimamente, hemos intensificado el compromiso en términos de prevención, tanto en trabajar más para las familias jóvenes, como en el volver a dar a los jóvenes el encanto del «para siempre». Fuente: Avvenire online
7 Oct 2014 | Sin categorizar
Entrevistamos a Małgorzata, para los amigos, Gosia, en la ciudadela de Loppiano, donde se desarrolla “la cultura de las relaciones”, tal como lo recordó papa Francisco en su reciente video mensaje en ocasión de los primeros 50 años de su fundación. El Papa afirmó: “Hay una necesidad urgente de jóvenes, de hombres y mujeres que al mismo tiempo, además de estar oportunamente preparados en las distintas disciplinas, estén impregnados de la sabiduría que brota del amor de Dios”. ¿Cuáles son los primeros recuerdos de tu llegada al IUS, hace un año? “Cuando llegué a Sophia sólo sabía decir ‘Me llamo Gosia y vengo de Polonia’. Aprender el italiano no ha sido ninguna broma… A la noche, cuando las demás se iban a la cama, yo me quedaba estudiando. Recuerdo que a menudo escuchaba palabras que en polaco tienen otro significado y esto lograba confundirme. ¿Qué le pondrías de relieve a un estudiante recién llegado? “El aspecto de la experiencia en Sophia que más me ha alegrado (¡y que no me esperaba!) es la intensidad de la vida en las residencias: es la clase más enriquecedora y concreta que haya jamás recibido sobre escucha y diálogo. El primer paso es saber olvidarse de sí mismos para acoger al otro, para lograr vivir lo que estudiamos en las aulas. En las clases estamos concentrados en su contenido, mientras que en las residencias esta elección es necesaria para lograr que convivan costumbres, culturas y pensamientos muy distintos”. ¿Algún ejemplo? Se hacen muchas cosas, se cocina, se arregla la casa, hay tiempo para muchas lindas conversaciones y obviamente se estudia. Luego hay también momentos de relax, como fiestas o películas. La vida juntos conlleva la necesidad de confrontarse sobre todos los aspectos y se dan también situaciones difíciles, incomprensiones. Sin embargo es a través de estos momentos que hemos crecido juntas, que hemos aprendido a acogernos tal y como somos.” ¿Qué ha significado para ti vivir fuera de tu país? “El hecho que Sophia esté ubicada en Italia, en Loppiano, me ha ayudado a buscar mi identidad fuera de Polonia. La relación con los demás me ha llevado a preguntarme si mis costumbres y mis características son lo que yo he elegido ser o simplemente el conjunto de las tradiciones y de las convicciones que me ha transmitido el lugar en el que crecí. Por ejemplo la fe, que es un aspecto muy importante en un país tan católico como Polonia. No he encontrado todavía todas las respuestas, tal vez sea necesaria toda la vida, pero ¡aún tengo un año entero para vivir en Sophia!” ¿Cuáles son los cursos que más han suscitado tu interés y por qué? “Sobre todo los del área teológica y de la ética y sociológica (como “Antropología y ética de la persona” y “Ética de la vida profesional”). En un determinado momento, a lo largo de cada uno de estos trayectos, había algo que me impactaba profundamente, que podía intentar hacer entrar también en mi vida cotidiana. Al inicio no entendía bien el significado del título que ofrece el IUS: “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad”, pero luego de un año sé que esas palabras no están ahí al azar. Han sido importantes también los cursos de Economía. Por primera vez comprendí que los bienes no deben ser únicamente multiplicados, adquiridos o vendidos, sino que pueden ser compartidos, según la lógica de una economía de comunión.” ¿Consideras que este programa de formación ofrece una preparación adecuada a las exigencias de la sociedad? “Es difícil contestar porque las preguntas cambian continuamente mientras se buscan las respuestas. Pero Sophia te abre la mente. Y con una mente abierta espero poder entender mejor lo que caracteriza mi sociedad, lo que se encuentra en el corazón de las relaciones entre las personas, para poder incidir en ellas. Pienso que un fruto sustancial que me llevaré conmigo es la búsqueda de la comunión.” Fuente: entrevista a Małgorzata Szwarc, Polonia – “Mi primer año al IUS”
6 Oct 2014 | Focolare Worldwide
Economía, género, educación, familia, inmigración e intercultura, juegos de azar, reformas y participación política; empresas que “prefieren” a los pobres más que la ganancia, son algunos de los temas tratados en los 15 talleres de LoppianoLab, realizado del 3 al 5 de octubre. Sobre la cuestión del género, se dio espacio no sólo para la reflexión sobre esta álgida problemática, sino que sobre todo se abrió un espacio para compartir historias, dolores, experiencias, como un esfuerzo para estimular el diálogo entre las distintas sensibilidades. Con respecto al juego de azar, se habló de las más de 60 ciudades que se han sumado al Movimiento Slotmob, para apoyar las exoneraciones a bares y lugares públicos que han eliminado las máquinas tragamonedas, y las numerosas iniciativas sociales y culturales que promueven la recuperación de personas, lugares y comunidades de esta llaga. En el ámbito económico, la Expo virtual y el Convenio de Economía de Comunión permitieron diseñar una auténtica panorámica nacional de las empresas que adhieren al proyecto de la EdC. Además, en el Centro empresarial Lionello Bonfanti, está arrancando el proyecto “La Toscana hacia la Expo 2015” en colaboración con la Región Toscana. Incluirá una serie de eventos preparatorios sobre el tema del bien común, la biodiversidad y las nuevas formas de empresa, la economía civil y la felicidad pública.
Un Taller-escuela de EdC, un Seminario de las Escuelas de Formación Política promovidas por el Movimiento Político por la Unidad, las propuestas del Instituto Universitario Sophia, subrayaron el compromiso de muchos jóvenes presentes en LoppianoLab de construir redes transversales en el territorio, no sólo con las instituciones y la política, sino también con el mundo empresarial y del trabajo. «Sólo una sociedad en donde se vuelva s a confiar el uno en el otro puede considerarse civil; sólo entonces podremos decirnos uno al otro: ‘no importa de dónde vienes, con tal de que podamos proseguir juntos’», afirmó Luca Gentile, director de la editorial Città Nuova.
Una participación inesperada en los 3 días de LoppianoLab: de hecho fueron 3.000 los participantes registrados. Entre ellos, el Primer Ministro Matteo Renzi, quien vino a la ciudadela de los Focolares durante la fiesta del 50° para «expresar la estima, la amistad, la cercanía de las instituciones italianas». El Presidente del Consejo puso su atención en tres temas: la unidad, primero que nada, que definió como una «elección política con la “P” mayúscula», «un gran desafío político que nace a partir de una extraordinaria intuición». El Centro empresarial y la apuesta de la Economía de Comunión, que constituyen «un nuevo modelo para la economía, un paradigma económico para nuestro tiempo», en el que «hay necesidad de reflexionar sobre cómo la crisis ha cambiado nuestro sistema productivo y ocupacional». Finalmente, recordando la definición que el científico Ugo Amaldi dio de Loppiano («Ciudad de la confianza»), Renzi subrayó cuánta necesidad hay hoy de confianza: «Confianza que falta no sólo en las relaciones interpersonales, sino sobre todo en el futuro». Mientras que acogida, diálogo y atención a la institución, para generar el bien común –no sólo de Italia, sino de la humanidad- han sido los puntos que emergieron en el video mensaje del Papa Francisco, una verdadera sorpresa para los habitantes de la ciudadela y para todos los participantes de LoppianoLab, con su augurio de «mirar hacia adelante y apuntar hacia lo alto con confianza, valentía y fantasía».
Foto: www.flickr.com/photos/sif_loppiano/15436576965/
5 Oct 2014 | Focolare Worldwide
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=L7HYXR8mrNo
«Queridos hermanos y hermanas habitantes de Loppiano. Buenas noches.
Con ustedes saludo también a todas las personas que hoy habitan en la ciudadela fundada por Chiara Lubich, que está inspirada en el Evangelio de la fraternidad – esa fraternidad universal- y a todos aquéllos que desde cualquier ángulo del mundo están conectados y participan de la fiesta de los primeros 50 años de su fundación.
Loppiano es una realidad que vive al servicio de la Iglesia y del mundo, por la cual agradecemos al Señor; una ciudadela que es testimonio vivo y eficaz de comunión entre personas de distintas naciones, culturas y vocaciones, prestando atención sobre todo al vivir cotidiano, manteniendo entre ustedes la mutua y continua caridad.
Estoy contento de que hayan elegido para este festejo, el día en el que toda la Iglesia festeja a San Francisco de Asís, testigo y artífice de la paz y la fraternidad. Es una feliz coincidencia también para mí. Se los aseguro.
Los habitantes de Loppiano, los que viven de manera estable y los que pasan un período de experiencia y de formación, quieren convertirse en expertos en la acogida recíproca y en el diálogo, constructores de paz, generadores de fraternidad.
Continúen con renovado impulso por este camino. Les deseo que sepan permanecer fieles y que puedan encarnar cada vez más el designio profético de esta ciudadela que floreció del carisma de la unidad, hace exactamente 50 años atrás. Vivir esto en sintonía profunda con el mensaje del Concilio Vaticano II que en aquella época se estaba celebrando, el designio de testimoniar, en el amor recíproco hacia todos, la luz y la sabiduría del Evangelio. Por lo tanto, Loppiano escuela de vida, en la que hay un único maestro: Jesús.
Sí, una ciudad escuela de vida para que el mundo vuelva a tener esperanza, para testimoniar que el Evangelio es de verdad la levadura y la sal de la nueva civilización del amor. Pero para esto, para alcanzar la linfa espiritual del Evangelio, es necesario imaginar y experimentar una nueva cultura en todos los campos de la vida social: desde la familia a la política y a la economía. Es decir, la cultura de las relaciones. El principio de la sabiduría es el sincero deseo de instruirse, la instrucción es amor. No es por casualidad que en Loppiano tenga su sede desde hace algunos años, el Instituto Universitario Sophia erigido por la Santa Sede. Existe una urgente necesidad, en efecto, en los jóvenes, en los hombres y mujeres, que, además de estar oportunamente preparados en las diversas disciplinas, estén al mismo tiempo, impregnados de la sabiduría que brota del amor de Dios.
Queridos amigos, de corazón le deseo a Loppiano y a todos ustedes, que miren hacia adelante y que miren hacia adelante siempre, miren hacia adelante y aspiren a lo alto con confianza, coraje y fantasía. Nada de mediocridad.
Los confío a María Theotokos, Madre de Dios, que los recibe a todos en el santuario que es el corazón de la ciudadela. Y a ustedes les pido que recen por mí. Los saludo y los bendigo. Hasta la vista»
5 Oct 2014 | Sin categorizar
1.- Dar – El espacio que se ocupa cuando uno envejece es más chico, y estoy constantemente eliminando las cosas que una vez consideraba que eran indispensables. Hace poco, me desprendí de algo que después precisé. Pero pensé que la persona que lo recibió iba a darle buen uso, y que Dios se ocuparía de mí. Pocos días después recibí de otra persona exactamente lo mismo que había dado. Así decidí que dar es un estilo de vida que no envejece nunca, y el céntuplo es siempre nuevo. 2.- Nuevas amistades – Todos se preocupan por los niños cuando empiezan la escuela y se deben encontrar con nuevos compañeros, pero nadie piensa que una nonagenaria que entra en una casa para ancianos debe recomenzar desde cero. Tuve que aprender a escuchar a personas que pueden pensar de modo muy distinto y comprender cuánto cada uno quiere ser amado. 3.- Oración – Cuando se envejece es más fácil tener tiempo para rezar. Trato de estar al día sobre todo lo que ocurre y tengo una lista de intenciones por las cuales rezar. Se podría pensar que a los 93 años he logrado amortiguar los defectos de mi carácter, pero me encuentro cometiendo los mismos errores que traté de corregir durante toda mi vida. Aprendí a recomenzar y ponerme a vivir bien el momento siguiente. 4.- Salud- Soy consciente de que mi viaje se acerca a su fin, por lo cual es maravilloso estar todavía en condiciones de ir a hacer gimnasia, de comer bien, de lograr ponerme las gotas oftálmicas y tomar todos los medicamentos como me han recetado. Tengo una relación cercana con aquéllos que están en el más allá, en el Paraíso. Les confío distintas intenciones a cada uno y les pido que me ayuden y me den fuerza cuando las cosas se ponen un poco más difíciles. Se precisa un verdadero acto de fe para creer en el valor de tu vida cuando muchos alrededor tuyo ven las cosas de forma distinta. 5.- Armonía – No tengo necesidad de mucha ropa o muebles, pero trato de mantener ordenado lo que tengo. Con mi vista ya escasa, no estoy segura si los colores combinan, y podría pensar: “¿Qué importa?”. Pero luego pienso que también a los 93 años, debo tratar de ser una expresión de la belleza de Dios en la manera que me visto y en la armonía y orden de mi apartamento. 6.- Learning – Siempre quise aprender nuevas cosas, entonces trato de estudiar los documentos del Santo Padre y mirar el DVD sobre el catecismo o sobre otros temas. Sé que no trabajaré nunca más como enfermera, pero forma parte de mi vocación el estar al día sobre los desarrollos de mi profesión: tal vez algo que leo puede ser útil para otras personas. Amo la sabiduría y le rezo a menudo al Espíritu Santo para que me ayude a no decir palabras inútiles. 7.- Conexiones – En el pasado trataba de mantenerme en contacto con otras personas enviando cartas o usando el teléfono. En cambio, ahora, los tiempos han cambiado, y si a los 50 años saqué el carné de conducir, ahora tuve que aprender a usar el email para poder tener noticias y permanecer en contacto con todos. Estoy aprendiendo poco a poco, porque hasta ahora sé mover el mouse ¡sólo en una sola dirección! ¿Mi conclusión? Sí, es un poco difícil tener la edad de 93 años, pero esto no significa que no se puede tener una vida plena y satisfactoria. Agatha O’ Donnell.
4 Oct 2014 | Focolare Worldwide
A las 19 horas (hora italiana) se abrirá oficialmente un período de festejos del 50º de Loppiano (FI), el primer centro internacional de los Focolares y lugar de experimentación permanente de un estilo de vida basado en el diálogo y en la acogida intercultural. El Papa Francisco saludará a todos los ciudadanos de Loppiano y a todos los que se conectarán al evento a través de un mensaje transmitido por video. Confirmó su asistencia el Presidente del Consejo Matteo Renzi, por la amistad que lo vincula desde hace años con la ciudadela, desde el período de su compromiso polítio en la Toscana. El evento será transmitido en directo por streaming en loppiano.ity por TV2000 a las 22,30. Comienza así un año de iniciativas culturales, un período de comunicación y difusión de los valores que animan la vida de Loppiano y que ha atraído hasta el día de hoy la visita de más de un millón doscientas mil personas de todo el mundo. Con sus actuales 800 habitantes provenientes de más de 60 países, Loppiano posee la fisonomía de un laboratorio intercultural permanente, al servicio de la paz y de la armonía entre los pueblos. Los primeros 50 añosdel Centro internacional serán recorridos a través de entrevistas con los protagonistas de los primeros tiempos, con expresiones artísticas internacionales, testimonios de tradiciones culturales y religiosas no cristianas, de muchas personas que, volviendo a sus propios países, han llevado lo vivido en Loppiano al campo de la política, del trabajo, a modelos educativos y a los distintos ámbitos sociales y culturales. La sinergia con el territorio y las instituciones son relatadas gracias a la contribución de diversos componentes culturales y económicos de la ciudadela y de las comunidades locales. La velada será conducida por la actriz Bárbara Lo Gaglio junto con los actores Paolo Bonacelli y Fabrizio Bucci. El evento completo es una co-producción del Centro Internacional Loppiano – TV 2000 La cita se encuadra en el marco de LoppianoLab, laboratorio nacional de economía, cultura, ciudadanía, comunicación y formación con la metodología étodo y el horizonte de la cultura de la unidad.
Link evento Loppiano: www.loppiano.it Blog Facebook: www.facebook.com/loppiano.it Twitter: #50Loppiano Twitter @LoppianoLab El evento se transmitirá en directo por loppiano.it y por televisión TV2000 22.30
3 Oct 2014 | Sin categorizar
Sinopsis: La alegría de vivir la fe es el título que el arzobispo François-Xavier Nguyên Van Thuân (1928-2002), que fue presidente del Consejo Pontificio «Justicia y Paz», eligió para la serie de charlas aquí publicadas. Fueron recogidas por algunos jóvenes que tuvieron el privilegio de asistir a ellas en persona. Se trata de textos pronunciados en distintas ocasiones con el fin de educar en la fe a sus amados compatriotas, con quienes se reunió en distintas partes del mundo. Según dice el propio autor, este libro representa una especie de síntesis general, sencilla y humilde, de su experiencia de fe. Al publicar estos escritos del cardenal Van Thuân, el Consejo Pontificio «Justicia y Paz», mediante su enseñanza de la fe y su mensaje de amor y perdón, espera favorecer una nueva primavera no solo para el pueblo vietnamita, sino para toda la Iglesia. Sobre el autor: Monseñor François-Xavier Nguyên Van Thuân nace en 1928 en Hue, región central de Vietnam. Es ordenado sacerdote en 1953 y licenciándose en derecho canónico en Roma el año 1958. Obispo de Nhatrang de 1967 a 1975, ese año Pablo VI le nombra obispo coadjutor de Saigón, actualmente ciudad de Ho Chi-Minh. Algunos meses más tarde, con la llegada del régimen comunista es arrestado permaneciendo en la cárcel de 1975 a 1988, nueve de los cuales en régimen de aislamiento. Juan Pablo II le nombró Presidente del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz y posteriormente le creó cardenal. «Ha fallecido un santo» explicó el obispo Gianpaolo Crepaldi, secretario de este mismo Consejo, al dar la noticia del fallecimiento del cardenal, el 16 de septiembre de 2002. De entre sus diversos libros están publicados «Plegarias de esperanza» (San Pablo, 1997), «El camino de la esperanza» (Città Nuova, 1992), publicado en ocho idiomas. «Testigos de esperanza», «Cinco panes y dos peces» y «El gozo de la esperanza» (Ciudad Nueva, Madrid). Editorial Ciudad Nueva, Madrid
3 Oct 2014 | Sin categorizar
Con sus 98 millones de habitantes, Etiopía después de Nigeria, es el segundo país más poblado del continente africano. Desde hace casi veinte años conquistó la paz, luego de una terrible guerra con la aledaña Eritrea, que duró más de 17 años, y que prostró a ambos pueblos. Hoy se lo considera como el centro de África. Allí tiene su sede la Unión Africana y ahí se juegan los intereses de poblaciones enteras. Están también allí todas las embajadas del continente y están representadas también 115 Naciones extra-africanas. Quien nos relata este viaje es la periodista Liliane Mugombozi, directora de New City Africa, quien, junto a otros dos focolarinos , fueron invitados por el obispo de la diócesis de Meki, en el norte del país, desde el 10 al 23 de agosto pasados. «Acabo de regresar de Etiopía donde, con Charles y Legesse, hemos sido invitados por el obispo Abram. Ahora para mí, el Cuerno de África ya no es sólo el terrorismo en Somalia o la dictadura en Eritrea; ni Etiopía es sólo el aeropuerto de Addis Abeba donde hago escala en mis viajes hacia Roma. Ahora para mí, Addis es la sonrisa de ese chico que me ayudó a llevar la maleta, está en la mirada acogedora de la religiosa que me recibió en el centro en el que pude descansar antes de retomar el viaje al día siguiente. La encontré palpitante y viva en ese sacerdote que con esmero me introdujo en la realidad de este pueblo, en esa mujer leprosa, estigma de la sociedad, en ese joven deseoso de conocerme. Y también en el dolor, al que apenas logré acercarme, por los muros que todavía dividen la Iglesia Católica de la Ortodoxa.
El encuentro con cuatro obispos, entre los cuales estaba el arzobispo de Addis Abeba, Bernhaneyesus Souraphiel, nos impactó profundamente. Tiene mucha esperanza en el aporte que los Focolares pueden brindar. En esos días pudimos compartir desde adentro la vida de la pequeña comunidad católica: ¡realmente una experiencia enriquecedora! El testimonio evangélico del pequeño grupo de católicos, alcanza no sólo a los cristianos de la Iglesia Ortodoxa antigua y a los de varias iglesias pentecostales que crecen por doquier, sino también a otras presencias religiosas del país, especialmente la musulmana.
Encontramos una Iglesia viva y comprometida, que ha sabido hacerse caridad encarnada en las estructuras de la sociedad en varios niveles: educación, salud, agricultura… en una sociedad que cambia y evoluciona con ritmos muy acelerados. Recorriendo las calles, pasando entre la gente, se percibe un país que “vibra” en todos los frentes, político, social, de las comunicaciones, con enormes posibilidades de desarrollo. El anhelo expresado por los obispos es el de “buscar la clave para entrar en este mundo con los valores del Evangelio. La política no es suficiente; es necesario hacer nuestra parte. Desde hace mucho tiempo sentimos que la Iglesia necesita de laicos formados. Y ustedes ya lo son… El Movimiento de los Focolares aquí debe involucrarse en la formación de los laicos…”. Volvieron a mi mente las palabras que Juan Pablo II le dirigió a Chiara Lubich, hace unos años, cuando la invitó a contribuir a «dar un alma a Europa». También las palabras de los obispos de Etiopía me resonaban así, como si nos dijeran: «También aquí es necesario darle un alma a este país».
2 Oct 2014 | Focolare Worldwide
Reconciliación Hace algunos años, mi madre y sus hermanos vendieron una propiedad. Uno de los tíos, insatisfecho por la parte recibida, se opuso a la venta de unas ruinas que habían quedado, y rompió su relación con los demás. Considerando absurdo este litigio que se armaba por tan poca cosa, fui a visitarlo con mi madre y le llevamos de regalo un libro sobre la familia con experiencias positivas. Con el tío litigante tratamos sobre todo de escuchar sus motivos, comprender los motivos de su rencor. Sólo pocos momentos antes de irnos, pude decirle algo sobre el valor de la paz en la familia. Para mi sorpresa se ofreció a llevarme en su auto hasta el ómnibus y, al saludarme, abrazó también a su hermana a quien antes ni siquiera había saludado. M. F. L. – Italia No habría nacido Los padres y las amigas la impulsaban para que abortara. Pero ella, joven madre, segura de poder contar con nosotros, se mantuvo firme y así nació María, una niña lindísima pero delicada. Durante cinco meses, para completar sus estudios en el extranjero, la confió a nuestro cuidado. A veces nos preguntábamos si habíamos hecho bien. Con ninguno de nuestros hijos nos tuvimos que despertar tantas veces durante la noche, ¡ninguno estuvo tan enfermo como María!. Pero prevalecía un pensamiento: sin nuestra disponibilidad, María no habría ni siquiera nacido y su madre no se sabría dónde habría terminado. Cuando volvió, sus familiares la recibieron. Un año después se casó y ahora tiene tres hijos. F. Z.- República Checa Solidaridad Desde hace casi diez años estoy viviendo con mi papá debido a la evolución de su enfermedad. Ya no es más el negociante dispuesto siempre a las bromas con todos ni el abuelo orgulloso de sus nietos. Ahora él es una persona dependiente en todo de los demás. Después de mi inicial rebeldía, que veía todo lo negativo de la situación, me di cuenta de que su enfermedad movilizó mucha solidaridad. Aparecieron personas que vienen a acompañar a mi mamá, los parientes se volvieron más atentos y dispuestos…. Y luego está el acompañamiento de una cuidadora filipina que tiene una óptima relación con todos nosotros a tal punto que la consideramos como un integrante de la familia. Ella fue abandonada por su marido y venir a cuidar a mi papá le ha permitido mantener a sus tres hijos. N. B.- Italia Un hilo de oro Nuestros hijos recién habían terminado sus estudios superiores cuando, Michele, mi marido se enfermó gravemente. Él que era fuerte como una roca. Comenzó su calvario de postración e intervenciones quirúrgicas que lo debilitaban. Teniendo a Dios como nuestro único sostén, Michele y yo nos fuimos preparando al desapego ya cercano. En un momento de confianza entre nosotros, mientras el dolor lo atormentaba, me alentaba: «Eres una mujer maravillosa, nuestros hijos son afortunados al tenerte como madre» Y devolviéndome la alianza matrimonial, agregó: «Te quiero mucho, te quiero por siempre. Te ayudaré más cuando me haya ido». Cuando Michele murió es como si nos hubiera llevado con él; al mismo tiempo lo sentimos cercano a nosotros, vivo como nunca. Un hilo de oro une el cielo y la tierra. L.S.Italia
1 Oct 2014 | Sin categorizar

Yangon
El amor por la libertad es uno de los mensajes más fuertes que nos llega del pueblo birmano, también a través de la líder pacifista Aung San Suu Kyi, Premio Nobel por la paz de 1991, que hizo conocer a todo el mundo la vida de un pueblo recientemente salido del aislamiento. Más silenciosa pero igualmente tenaz es la acción de los Jóvenes por un mundo unido que en Yangon, ex-capital del país, organizaron en la primavera pasada: un mini Genfest, recordando el Genfest mundial desarrollado en Budapest en el 2012 que en aquélla oportunidad había reunido a 12.000 jóvenes. Partiendo del lema “Let’s Bridge” (Construyamos puentes), presentaron, la imagen del puente en sus diversas fases de construcción de relaciones entre personas, culturas, pueblos. Las historias que contaron eran fruto del compromiso de los jóvenes en el tema de la ecología, la paz, la cultura del dar, las relaciones en la familia. Hubo algunos momentos de incertidumbre por la electricidad defectuosa, que varias veces hizo saltar la instalación eléctrica. Pero el mensaje se transmitió: dar el primer paso para lanzar un puente hacia cada persona. Después del Genfest de Yangon, los jóvenes de Myanmar se dirigieron hacia el norte, respondiendo a la invitación de un grupo de 80 estudiantes de Mandalay, para realizar otro Genfest local. Eran 14 jóvenes los que partieron desde Yangon hacia el norte y después de una noche de viaje alcanzaron a los demás. “Vivimos momentos muy lindos con los jóvenes de Mandalay – cuentan-. Gracias a su amistad y sencillez, nos sentíamos ya como hermanos y hermanas. Con esta atmósfera, todos pudieron comprender fácilmente lo que queríamos transmitir”. Y la construcción de ‘puentes’ con todos es algo concreto: visitaron tres veces asilos de niños y casas de ancianos para compartir su amor y apoyo. Organizaron un post Genfest tanto en Yangon como en Mandalay, para promover la fraternidad y la paz. Actividades que, como un tam-tam, involucraban a otros amigos. 
Sport for Peace (Vietnam)
En Vietnam, hay un espacio para el deporte con una jornada de “Sport for Peace”. El llamado a la paz – en el trasfondo de la grave situación mundial- fue recibido con el corazón. También los más jovencitos, adhiriendo a la invitación del Papa Francisco de amar y ocuparse de los más ancianos y de los más pequeños, se dieron cita para visitar una casa de ancianos y un asilo. En Bangkok, en Tailandia, “Connect” es la iniciativa promovida por los jóvenes. Tiene el significado de vincularse a otros y el instrumento elegido fueron los talleres: de arte, de canto, de danza y de cocina. «Vimos que participaron no sólo jóvenes, sino también algunas familias con sus niños – cuentan-. Éramos más de 60, también de otras nacionalidades: Pakistán, Myanmar, China y un numeroso grupo de Timor Este». Posteriormente, se realizaron visitas a los niños del slum de Bangkok, involucrando a un grupo de estudiantes universitarios. Hubo también actividades para recolectar fondos para las víctimas de las catástrofes naturales: el alma era la creatividad juvenil por un lado y el espíritu de solidaridad, contando por otro lado, con la certeza de que el amor de Dios vence todo. Y luego partieron hacia el norte. 
Tailandia
Después de 5-6 horas de viaje desde la ciudad de Chiang Mai se llega a un lugar perdido en el mundo donde está naciendo un nuevo centro de recepción de jóvenes de las aldeas tribales. «Fuimos para visitar a los 18 jóvenes que hacen “home schooling” que están construyendo este centro con sus propias manos. El objetivo de este viaje era ver juntos como instalar un programa de formación basado en vivir la Palabra de Vida. Así comenzamos a trabajar con una nueva “periferia” – los jóvenes de las tribus- que la Iglesia local tiene en lo más profundo de su corazón»
30 Sep 2014 | Sin categorizar
El 28 de septiembre, en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco se encontró con los ancianos y los abuelos en la primera jornada internacional dedicada a la tercera edad, promovida por el Pontificio Consejo para la Familia. El encuentro tuvo como título: “La bendición de la larga vida”, y coincidió con la Jornada de oración por el Sínodo de la Familia, inspirándose en las numerosas intervenciones del Papa que muchas veces recordó la tragedia de la “cultura del descarte” típica de “un pueblo que no cuida a sus ancianos”, descartándolos “con actitudes detrás de las cuales existe una eutanasia escondida” Francisco abrazó con afecto a Benedicto XVI, que estuvo presente durante la primera parte del encuentro: «Dije muchas veces que me gustaba mucho que él viviera aquí en el Vaticano, porque era como tener al abuelo sabio en casa. ¡Gracias!» «Como cristianos y como ciudadanos, -afirmó el Papa en su discurso – estamos llamados a imaginar, con fantasía y sabiduría, los caminos para afrontar este reto. Un pueblo que no custodia a los abuelos y no los tratan bien no tiene futuro: pierde la memoria, y se desarraiga de sus propias raíces. Pero cuidado: ¡ustedes tienen la responsabilidad de mantener vivas estas raíces en ustedes mismos!».
El encuentro fue una ocasión para reafirmar que –como dijo Mons. Paglia, Presidente del Dicasterio para la Familia, «La ancianidad no es un naufragio sino una vocación: se prolongaron los años de vida pero sobre este tema no se ha desarrollado una reflexión adecuada en la política ni tampoco en la economía, ni en la sociedad ni mucho menos en la cultura» «Se debe considerar la ancianidad y se debe considerar también el compromiso de los ancianos en el mundo y el de la Iglesia hacia ellos. Además de todos los aspectos civiles, existe una cultura que los ancianos pueden transmitir. Ellos pueden transmitir una cultura que esté especialmente atenta a no concebir la fragilidad de la vida como la tragedia final sino como un testimonio de esperanza en el más allá» El evento del 28 de septiembre está situado en la jornada de oración por el Sínodo sobre la familia, “lugar fundamental y primario donde los ancianos pueden vivir dentro de una trama de relaciones que los sostienen”, continúa diciendo Mons. Paglia – y que a su vez está llamado a dar vida a estas relaciones nuevas y a enriquecerlas. Los ancianos no son solamente objeto de atención y de cuidados sino también son sujetos de una nueva perspectiva de vida» Para acercarnos a esta dimensión de la vida aconsejamos della Ciudad Nueva di Buenos Aires: Y después… la luz Pensamientos sobre la Eternidad de Wilhelm Mühs.
29 Sep 2014 | Sin categorizar
El 28 de septiembre, a las 12.30 una conexión en directo vía internet marcó la conclusión de los trabajos de la Asamblea general de los Focolares. Se retoma el camino con el compromiso de vivir como “hombres-mundo”, según la expresión acuñada por Chiara Lubich y mencionada por el papa Francisco en la audiencia del 26 de septiembre: «Hombres y mujeres con el alma, el corazón, la mente de Jesús y por lo tanto, capaces de reconocer e interpretar las necesidades, las preocupaciones y las esperanzas que anidan en el corazón de cada ser humano». Durante la audiencia pudieron saludarlo algunos focolarinos de varias Iglesias y personas de convicciones no religiosas presentes. Las palabras que dirigió a los Focolares tuvieron mucha resonancia en los 494 representantes de 137 países. De hecho, era evidente la consonancia con las conclusiones a las que llegó la Asamblea general 2014 después de tres semanas de intenso trabajo – a partir de las más de 3000 instancias previas que llegaron de todo el mundo – y resumidas en las líneas guía que orientarán el compromiso del Movimiento en los próximos seis años. Son tres las palabras en las que se concentró el discurso de Francisco: contemplar (“sumergidos en la multitud, hombre junto a hombre”, citando un escrito de Chiara Lubich), salir, hacer escuela, acompañadas por la fuerte invitación a la gratuidad, la creatividad y el arte del diálogo, “que no se aprende barato”. También tres las palabras contenidas en las líneas guías surgidas de la Asamblea: salir, juntos, oportunamente preparados. Se trata de orientaciones que llevan como título el fin específico de los Focolares “Que todos sean uno”, y que ahora las comunidades de los Focolares, esparcidas en los cinco continentes, aplicarán según las necesidades concretas y las exigencias específicas de cada área geográfica. Ver también: Contemplar, salir, hacer escuela: las tres palabras de Francisco a los Focolares Entrevista a María Voce y a Jesús Morán Asamblea Focolares: un camino de unidad que se ve Documentación asamblea
28 Sep 2014 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás». Jesús se ve ya como pan. Ese es, pues, el motivo de su vida en esta tierra. Ser pan para ser comido. Y ser pan para comunicarnos su vida, para transformarnos en él. Hasta aquí está claro el significado espiritual de esta Palabra, con sus referencias al Antiguo Testamento. Pero el discurso se vuelve misterioso y peliagudo cuando, más adelante, Jesús dice de sí mismo: «El pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo» (Jn 6, 51b) y «si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros» (Jn 6, 53). Es el anuncio de la Eucaristía lo que escandaliza y aleja a muchos discípulos. Pero es el regalo más grande que Jesús quiere hacer a la humanidad: su presencia en el sacramento de la Eucaristía, que da la saciedad al alma y al cuerpo, la plenitud de la alegría, para la íntima unión con Jesús. Alimentados por este pan, ninguna otra hambre tiene ya razón de existir. Cualquier deseo nuestro de amor y de verdad es saciado por quien es el Amor mismo, la Verdad misma. «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás». Así pues, este pan nutre de Él ya en esta tierra, pero se nos da para que podamos a nuestra vez saciar el hambre espiritual y material de la humanidad que nos rodea. El mundo no recibe el anuncio de Cristo mediante la Eucaristía, sino más bien mediante la vida de los cristianos, alimentados por ella y por la Palabra, los cuales, predicando el Evangelio con su vida y con su voz, hacen presente a Cristo en medio de los hombres. Gracias a la Eucaristía, la vida de la comunidad cristiana se convierte en la vida de Jesús, una vida capaz de dar el amor y la vida de Dios a los demás. «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás». Con la metáfora del pan, Jesús nos enseña también el modo más verdadero y más «cristiano» de amar a nuestro prójimo. En realidad, ¿qué significa amar? Amar significa «hacerse uno» con todos, hacerse uno en todo lo que los demás desean, en las cosas más pequeñas e insignificantes y en esas que puede que a nosotros nos importen poco pero que interesan a los demás. Y Jesús ejemplificó de manera estupenda este modo de amar haciéndose pan para nosotros. Él se hace pan para entrar en todos, para hacerse comestible, para hacerse uno con todos, para servir, para amar a todos. Así pues, hagámonos uno también nosotros hasta dejarnos comer. Esto es el amor, hacernos uno de modo que los demás se sientan alimentados por nuestro amor, reconfortados, aliviados y comprendidos.
CHIARA LUBICH
Palabra de vida publicada en Ciudad Nueva n. 368 (8-9/2000), p. 24.
28 Sep 2014 | Sin categorizar

Foto: Antonio Oddi
“Pero a los ojos de Dios, ¿será más hermoso el niño que te mira con ojos inocentes, tan semejantes a la naturaleza límpida y tan vivos, o la jovencita que deslumbra como la lozanía de una flor apenas abierta, o el anciano marchito y encanecido, ya encorvado, casi del todo inhábil, quizá solamente en espera de la muerte? El grano de trigo es bello y está lleno de esperanza cuando -tan prometedor, más tenue que un tallito de hierba, agarrado a los granos hermanos que arracimados forman la espiga– espera madurar y desgajarse, solo e independiente, en la mano del agricultor o en el regazo de la tierra. Pero también lo es cuando, ya maduro, es escogido entre los otros, por ser mejor, para ser enterrado y dar vida a otras espigas: él contiene ahora la vida. Es bello, y es el elegido para las futuras generaciones de mieses. Pero cuando enterrado, marchitándose, su ser se reduce a poca cosa, más concentrada, y lentamente muere, pudriéndose, para dar vida a una plantita, distinta de él, pero que de él recibe la vida, tal vez entonces, es más bello todavía. Bellezas distintas. Y una más bella que la otra. Y la última, la más bella. ¿Verá Dios así las cosas? Esas arrugas que surcan la frente de la viejecita, ese andar curvo y tembloroso, esas pocas palabras llenas de experiencia y sabiduría, esa mirada dulce de niña y mujer a la vez, pero más buena que la una y la otra, es una belleza que nosotros no conocemos. Es el grano de trigo que, apagándose, está a punto de encenderse a una nueva vida, distinta de la primera, en cielos nuevos. Yo pienso que Dios ve así las cosas y que el aproximarse al Cielo es muchísimo más atrayente que las distintas etapas del largo camino de la vida, que en el fondo sirven sólo para abrir aquella puerta”. Chiara Lubich, QUIZÁ MÁS BELLO AÚN, Meditaciones, en Escritos Espirituales /1, Ciudad Nueva, Madrid, 1995, pp. 112.
26 Sep 2014 | Sin categorizar
Alegría, emoción, sorpresa y también curiosidad. Muchos y distintos sentimientos y también gran expectativa de los 500 participantes de la Asamblea general de los Focolares en audiencia con el Papa Francisco. El grupo, en efecto, está compuesto por personas procedentes de 137 países. Entre ellos hay católicos, cristianos de otras iglesias; hay también alguno que no tiene referencias religiosas.
Así se ha expresado la Presidente Maria Voce presentando a la Asamblea. Estaban reunidos en la Sala Clementina, en el Vaticano, y dirigiéndose al Papa le dijo: «Las personas aquí presentes, de varias edades, culturas, vocaciones, laicos y consagrados, vírgenes y casados, vivieron una experiencia apasionante de comunión en la cual, por el constante y siempre renovado amor recíproco, recorrieron un camino de discernimiento comunitario, en escucha del Espíritu, en la distinción de las líneas a seguir para poder responder a los dolores y a las esperanzas de la humanidad de hoy con nuestro específico carisma de la unidad» Fue significativa su mención a la Evangelii Gaudium: «Ésta fue casi una escuela-laboratorio para ejercitarnos en compartir, en pensar y trabajar con Jesús entre nosotros, redescubriéndonos el pueblo nacido del Evangelio y llamado por lo tanto, a vivir y testimoniar nuestro carisma y donarlo a todos. Su exhortación apostólica fue, sin duda, uno de los faros que iluminó nuestros trabajos». Otra nota significativa que testimonia el carácter “ecuménico” de la Asamblea de los Focolares: «Nos hemos sentido particularmente solicitados (llamados, interpelados) a buscar con fe nueva los posibles caminos para unirnos y que se produzca una participación cada vez más plena en la vida y en la conducción del Movimiento de los hermanos y hermanas cristianas de las varias Iglesias que lo integran» Y el Papa Francisco, alentando a vivir el carisma de la unidad hasta el fondo, se expresó de esta forma: «Queridos hermanos y hermanas: Os saludo a todos los que formáis la Asamblea General de la Obra de María y queréis vivirla plenamente insertados en el «hoy» de la Iglesia. Saludo de especial manera a Maria Voce, que ha sido ratificada como presidenta durante otro sexenio. Al darle las gracias por las palabras que me ha dirigido también en vuestro nombre, formulo a ella y a sus más estrechos colaboradores mis cordiales deseos de una provechosa labor al servicio del Movimiento, que durante estos años ha ido creciendo y enriqueciéndose con nuevas obras y actividades, incluso en la Curia Romana. Cincuenta años después del Concilio, la Iglesia está llamada a recorrer una etapa de la evangelización testimoniando el amor de Dios por toda persona humana, empezando por los más pobres y por los excluidos, y para fomentar con la esperanza, la fraternidad y la alegría el camino de la humanidad hacia la unidad.
La Obra de María –de todos conocida con el nombre de Movimiento de los Focolares– nació, en el seno de la Iglesia católica, de una pequeña semilla, que con el paso de los años ha dado vida a un árbol que ahora extiende sus ramas por todas las expresiones de la familia cristiana e incluso entre miembros de las diferentes religiones y entre muchos que cultivan la justicia y la solidaridad junto con la búsqueda de la verdad. Esta Obra surgió de un don del Espíritu Santo –¡sin duda!–, el carisma de la unidad que el Padre quiere dar a la Iglesia y al mundo para contribuir a realizar con incisividad y profecía la oración de Jesús: «Para que todos sean uno» (Jn 17, 21). Nuestro pensamiento va con gran afecto y gratitud a Chiara Lubich,, testigo extraordinaria de este don, quien durante su fecunda existencia llevó el perfume de Jesús a tantas situaciones humanas y a tantas partes del mundo. Fiel al carisma del que nació y del que se alimenta, el Movimiento de los Focolares se encuentra hoy ante la misma tarea que aguarda a toda la Iglesia: aportar, con responsabilidad y creatividad, su peculiar contribución a esta nueva época de la evangelización. La creatividad es importante: no se puede seguir adelante sin ella. ¡Es importante! Y, en este contexto, quisiera transmitir tres palabras a los que pertenecéis al Movimiento de los Focolares y a quienes, de diferentes maneras, comparten su espíritu y sus ideales: contemplar, salir y hacer escuela. (leer más el texto íntegro del Papa) (RV).- (Con audio)
26 Sep 2014 | Sin categorizar
Las tres historias que les presentamos nos abren un horizonte de vida completamente distinto a lo que estamos acostumbrados. No sólo la cárcel en sí misma, sino también la soledad, el abandono, la corrupción, la dificultad en acceder a los bienes de primera necesidad. Ante esta realidad, una oleada de vida que llega de parte de comunidades enteras, grupos de niños y de familias. Experiencias iluminadas por el Evangelio, y por una sola palabra: «Estaba encarcelado y me visitaste» (Mt. 25,37). Kikwit. La primera visita a la cárcel, este año, fue la de las comunidades locales, todos juntos, aproximadamente unas 300 personas. «Luego de haber puesto en común nuestros bienes – escriben Jean Kuvula y Nicole – vestidos, zapatos, mandioca, maíz, verduras, pondu (verdura preparada con las hojas de la mandioca), jabón, sal, nos dimos cita en la entrada de la penitenciaría. El conjunto musical “Gen Unité” se había preparado bien para las canciones de la Misa. Apenas nos ubicamos, entraron los detenidos, por grupos. Después de la Misa, solemne y muy bonita, el director nos presentó. ¿El motivo de nuestra visita? “Queremos compartir con ustedes el momento doloroso que están viviendo, y decirles que Dios los ama. Nosotros rezamos por ustedes. Quisiéramos que estén seguros de que Jesús les permitirá salir de aquí y que no volverán a cometer nada malo”. Una vez repartida la ropa a quienes la necesitaba, las demás cosas las entregamos al director. Luego compartimos con ellos experiencias sobre la Palabra de Vida, con la propuesta de hacer llegar cada mes la hojita con la explicación de la Palabra de Dios. Muchos lloraban de la emoción. Agradeciéndonos, el director nos dijo que muchos de los presos están completamente abandonados». También los y las gen 4 (los niños de los Focolares) de Kikwit, cada año, en la víspera del día de Navidad, tienen la costumbre de visitar a los presos de la cárcel central. «Los niños habían llevado ropa, zapatos, alimentos – escribe Jean – y era raro ver que había muchos zapatos para adultos, lo que demostraba que los padres apoyaban esta iniciativa. Un gen 4 tomó la palabra y explicó: “Tenía hambre y tú me diste de comer. Tenía sed y tú me diste de beber. Estaba preso y tú me visitaste. Es éste el motivo por el cual venimos aquí. Ustedes son Jesús a quien venimos a visitar”. Y otro gen 4: “Maman Chiara nos dice que tenemos que amar a todos y celebrar el cumpleaños de Jesús. Jesús mañana nacerá y él quiere consolarlos a ustedes que están sufriendo. Les dice que tienen que perseverar en Su amor y quiere que puedan salir. Jesús desea que se arrepientan y que no vuelvan a hacer cosas malas, para no volver a la cárcel”. Después de estas palabras hubo un gran silencio. Un detenido preguntó de dónde veníamos, y dijo que nunca había visto que tantos niños (alrededor de 200) en representación de todas las parroquias de Kikwit, fueran a visitar a los presos. El director, agradeciendo a todos los gen 4, dijo que Dios los había enviado, porque el día anterior ya no había nada que comer».
En Goma, por otra parte, empieza el proyecto de un comedor en la cárcel central. André Katoto y Julie, responsables del lugar, cuentan: «Durante nuestra última visita a la cárcel central, en abril de 2014, descubrimos la falta de porciones regulares de comida. Los detenidos reciben alimentos de parte de sus familias y están autorizados a venderlos dentro de la penitenciaría, donde quedan esparcidos por el patio y en el suelo. Este método, tolerado por la dirección, justifica a las autoridades provinciales que no proveen la comida. Nació así la idea de crear un comedor en la cárcel, pero ¿cómo realizarla? Tratamos de comunicarnos con el Ministro provincial de Justicia. Lo encontramos por casualidad en el hospital. Ésta fue la ocasión para presentar nuestra idea como una solución duradera al problema de acceso a los bienes de primera necesidad. El ministro nos ha asegurado su apoyo y nos ha enviado donde dos de sus consejeros para estudiar la factibilidad. Ahora estamos esperando la apertura del comedor».
25 Sep 2014 | Sin categorizar
Hablan delante de Mons. Maradiaga, presidente de Caritas internationalis, de Mons. Paglia, del Pontificio Consejo para la Familia, y de los 150 participantes al seminario (Roma 18 de Septiembre de 2014), provenientes de varias partes del mundo. A esta familia de Maddaloni (Caserta-Italia), ciudad definida “en riesgo” – marcada por la dolorosa experiencia de la pérdida de un hijo de 3 años de edad – se le pide dar un testimonio sobre cómo reconstruir la esperanza y la solidaridad en las familias de hoy. De hecho, su tercer hijo, José, muere tras las complicaciones de una banal gripe, con sólo 3 años y tres meses de edad. «Cuando me dieron la noticia pensé que estaba soñando. Luego, un dolor desgarrador y la seguridad de que antes que nada Gino y yo teníamos que vivir esa situación unidos. Viví esos momentos sintiendo una fuerte presencia de Dios que, aún permitiendo ese dolor, me tenía entre sus brazos. Una familia, con la que compartíamos un camino de fe, nos propuso pasar un tiempo juntos en Loppiano, la ciudadela de los Focolares, cerca de Florencia». Para Gino fue distinto: «Con la muerte de José, me sentí defraudado no sólo como padre, sino también como médico. Yo por mi trabajo ayudo a muchos a recuperarse, y… ¡no pude hacer nada por mi hijo! Por lo tanto, sentí oscuridad y dolor. Sin embargo quise dejarme guiar por Elisa y con gusto la acompañé». Sumergidos en la vida de la ciudadela «sentimos crecer en nosotros la fuerza de transformar nuestro dolor en Amor». Nacieron otros 2 niños. «Si no hubiéramos tenido bien firme la certeza de que todo lo que había pasado, también la pérdida José, era por un designio de Dios que nos amaba, nunca hubiéramos tenido la fuerza de dar a luz a otros hijos». Con algunos parientes y amigos, Elisa y Gino decidieron dar vida a una Fundación que llevara el nombre de José, indicando entre las finalidades el desarrollo de la cultura de la adopción temporal «para responder a un llamado de Chiara Lubich, que invitaba a las familias a vaciar los orfanatos y a dar una familia a cada niño». Esto «no nacía para recordar a nuestro hijo, sino de la exigencia de seguir donando ese amor que ya no le podíamos dar a él. Queríamos que el motor de la Fundación fuera la “cultura del dar”». Este tipo de adopción consiste en el acoger temporalmente a un niño en la propia familia, en espera de que se resuelvan las dificultades de la de origen. En la mitad de los años ’90, cuando empezó esta experiencia, en Italia era una propuesta de vanguardia. Se empezó con la formación de las familias adoptantes (a la fecha son un centenar), con el apoyo sicológico y material, hasta realizar una casa-familia para los niños en situación de abandono. Fue una de las primeras estructuras de la Región Campania. Desde entonces trabaja en sinergia con las administraciones locales y las instituciones religiosas, pidiendo espíritu de acogida y servicio a cada miembro de la Fundación. «Aún recordamos nuestra primera adopción temporal – nos confían los cónyuges Ferraro -: una niña de 9 meses, Adjaratu. Todavía resuenan en nosotros las palabras del entonces dirigente de los servicios sociales: “¡Ustedes no saben qué camino peligroso están abriendo!” Para decir la verdad no hemos encontrado peligros. Pero sí dificultades y fatigas, superadas tratando de vivir con radicalidad ese amor evangélico que nos había impulsado a trabajar y que, con sus increíbles ramificaciones, en estos 20 años se ha vuelto cada vez más visible».
24 Sep 2014 | Sin categorizar
«Le auguraría a la nueva presidente que sepa escuchar siempre al Espíritu Santo y por consiguiente, que sepa construir todo “en unidad”»- había declarado María Voce pocos días antes de su reelección, sin saber que estas palabras se habrían convertido en el incipit de su segundo mandato. Aprovechando una de las pausas de la Asamblea de los Focolares todavía funcionando (se concluirá el 28 de septiembre próximo), las diversas ediciones de Cittá Nuova entrevistan a la recién reelegida presidente de los Focolares y a Jesús Moran, copresidente. Las preguntas se refieren a la vida del Movimiento y a los grandes desafiós que los esperan. A continuación transcribimos la entrevista completa. ¿De qué forma escuchar y poner en práctica lo que está diciendo el papa Francisco a la Iglesia y a la sociedad de hoy? María Voce: Debemos responder a partir del carisma de la unidad: también nosotros debemos pensar en los pobres y en los marginados, pero partiendo de nuestra característica específica. Me entusiasmé cuando el papa Francisco dijo desde Redipuglia (Italia) que “la guerra es una locura”. Es una enfermedad, por lo tanto hay que curarla. ¿Qué tipo de cura podemos dar nosotros focolarinos? La única que tenemos es nuestro carisma, que nos pide que construyamos relaciones de paz, de conocimiento recíproco también entre las personas que no se miran cara a cara, que se odian, y contribuir así en el camino hacia la unidad» Jesús Morán: «Nosotros no nos caracterizamos por la frenética búsqueda de espacios de poder, no está en nuestro estilo. Más bien, tratamos de comenzar procesos. El papa Francisco compara la Iglesia no tanto con una esfera sino con un poliedro, afirmando así que las tendencias más importantes emergen a menudo en la periferia. Todo esto me parece que combina perfectamente con una Obra que tiene un principio de unidad muy fuerte. Chiara (Lubich) misma fundó muy a menudo en la periferia, sirve para todos el ejemplo de la Economía de Comunión que nació en Brasil, o el ecumenismo que adquirió nuevas perspectivas en los encuentros de Chiara con Athenagoras ocurridos en Estambul, mientras que en Fontem [Camerún] surgió la inculturación “al estilo focolarino”…. Este principio podemos vivirlo también nosotros, es decir ir a la periferia y captar ese “algo” que aparece y que luego se convierte en universal». ¿Cómo responder a los grandes desafíos de la situación de Oriente Medio, en la cual los focolarinos se encuentran en primera línea? Maria Voce: «Tengo la impresión de que el Movimiento está haciendo mucho más de lo que parece. Recibí en estos días una carta de las focolarinas de Damasco que me pedían el parecer sobre ir a encontrarse con la comunidad de Aleppo, donde ya están los focolarinos. Les respondí afirmativamente, aunque los riesgos son innegables: el carisma de la unidad puede y debe estar presente en estos lugares para construir relaciones, para llevar un poco de paz. Obviamente las soluciones políticas a nivel internacional son necesarias, así el Movimiento por su lado contribuye a erradicar el odio del corazón de los hombres. Es una actitud sin la cual no podrán nunca encontrarse soluciones políticas verdaderas y duraderas». «Si hay algo que el carisma puede hacer es difundir la cultura del encuentro, de la confianza recíproca, del amor, ayudando al que se encuentra en necesidad independientemente de la religión a la que pertenece o al estatus social, o al límite que lo separa. Hay que preguntarse también que puede decir el carisma de la unidad frente a estos conflictos, cual es la incidencia posible. …. Recuerdo que Chiara, citando un episodio verdadero ocurrido en Colombia, dijo que se puede detener la mano de un terrorista simplemente haciendo un acto de amor. Todo esto debemos hacerlo comprometíéndonos más y mejor, todos juntos» Jesús Morán: «En sustancia se trata de desarrollar los diálogos típicos nuestros. Estos días en la Asamblea, en mi grupo de reflexión había un musulmán: tener un hermano de otra religión con quien compartir todo, no es poco, un hermano que se siente representante del Movimiento de los Focolares musulmán. ¡Es un milagro! Esta presencia de los Focolares en tierras islámicas se va desarrollando, así como se va promoviendo nuestro diálogo interreligioso. ¿Es poca cosa? Tal vez, pero me parece que es algo fundamental. Una chance que tenemos es la de tener contactos directos con personas del Movimiento en estos lugares de sufrimiento: es importante hacer hablar a la verdadera realidad, a lo que se está viviendo a través de las palabras de los protagonistas. Lo cual a menudo quiere decir transmitir una visión distinta de los hechos y de los problemas que difunden generalmente los medios de comunicación» La Iglesia y la sociedad se enfrentan con el tema familia. En este campo los Focolares tienen una larga experiencia para ofrecer…. Maria Voce: «No se puede reducir la problemática familiar en la Iglesia a una problemática exclusivamente sacramental. Los sacramentos son signos eficaces de la gracia, pero quedan como signos y pueden existir también otros. Una persona me escribió después de haber escuchado la introducción a un tema mio sobre la Eucaristía. Es una mujer que está separada que convive con un divorciado con hijos y que siente fuertemente que es cristiana y católica, y advierte el malestar de esta posición suya, que, en cierto sentido, la coloca fuera de la Iglesia Católica. Pero ella me escribe: “No me sentí nunca fuera de la Iglesia y continúo asistiendo a la iglesia. Cuando voy a pedir la bendición al sacerdote que distribuye el sacramento, en ese momento Jesús entra también dentro mío. Yo trato de vivir, de hacer lo que puedo. Estoy recorriendo un camino”» «Dios nos pide en efecto que ayudemos a todos a recorrer el propio camino de santidad, es decir acercarse a Dios con los medios que hay a disposición (…). Chiara nos explicó en un momento las “fuentes de Dios”: no había puesto el acento sólo sobre su presencia en la Eucaristía, sino también sobre otras presencias de Dios en el mundo, también en la Palabra y en el hermano. Pienso que el Movimiento puede ser el abrazo hacia estas familias; pero como ésto es parte de la Iglesia, abrazando a estas personas las hacemos sentir menos extrañas porque están siendo abrazadas por una porción de Iglesia. Más tarde se podrán proponer otras experiencias, otros caminos; veamos lo que dirá el Sinodo. Me parece sin embargo una ilusión pensar que surjan soluciones extraordinarias; se propondrán más bien experiencias plausibles y eficaces, no tanto soluciones universales» Jesús Morán: «El problema de la familia antes que ser un problema sacramental es antropológico. Está en juego el mismo designio de Dios sobre el hombre, sobre la relación entre hombre y mujer, sobre la relacionalidad como tal, por lo tanto sobre la dinámica del don de sí mismo, de las relaciones (que podríamos definir “trinitarias”). Sin duda nos estamos jugando mucho y el Papa lo ha también dicho: no hacemos el Sínodo para resolverle el problema a los divorciados, no es ésto lo que nos preocupa porque al final se podrán encontrar soluciones ya probadas en los siglos pasados. El problema es mucho más serio: ¿qué le sucede al hombre de hoy, cómo crece, qué tipo de relacionalidad aprende y dónde la aprende? Este es el verdadero problema de la familia. Nos consuela saber que también hay muchas voces laicas, no necesariamente católicas, que ponen el acento en este problema de la relacionalidad y sobre el futuro de la familia y de la humanidad»
23 Sep 2014 | Sin categorizar
Sierra Leona, Guinea, Liberia. Naciones que raramente aparecen como noticia en los medios de comunicación occidentales. Están siendo conocidos en los últimos meses por el “ébola”. Son, en efecto, los más afectados por la grave epidemia registrada hasta hoy a causa del virus detectado en 1976. «Después del largo sufrimiento de la guerra ahora seguimos padeciendo la prueba debido a esta epidemia. El miedo aumenta, pero también la conciencia de que asumiendo las medidas necesarias – que a veces van contra la naturaleza y la cultura de la gente, como el tener que estar aislados- podremos combatir este virus. La Iglesia está por todos lados, queriendo ofrecer su auxilio, como amor concreto hacia todos», nos escriben desde Sierra Leona. En estos días el sufrimiento está agudizado por la cuarentena pedida a la población que vive confinada dentro de las paredes domésticas para alejar el riesgo del contagio. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud (reportados el 18 de septiembre) sobre 5000 casos, son más de 2.600 las víctimas del virus que causa la fiebre hemorrágica. «Nos dicen que tengamos prudencia – escribía un religioso próximo a los Focolares, ya en el mes de junio –En la Misa, para evitar los contactos, no se da el signo de la paz, pero saber con exactitud donde está el peligro es difícil. También nosotros en el hospital católico hemos tenido un caso de un enfermo que escapó del hospital especializado en Ebola en Kenema, que vino a curarse aquí sin que los médicos supieran nada. Por lo tanto, es de imaginar la aprensión que nos ha tocado vivir desde cerca» También se han suspendido los encuentros de la comunidad de los Focolares, así como las actividades previstas con los jóvenes. Se reaviva una cadena para sostenerse recíprocamente a través de llamadas telefónicas, mensajes. ¿Para decirse qué cosa? «La firme voluntad de continuar amando, ahora que estamos una vez más bajo el peso de la prueba» En una carta a los miembros del Movimiento de los Focolares, la presidente María Voce escribió exhortando a «ir adelante con coraje, testimoniando el Ideal [de la unidad] en todos los modos posibles»y agradecía por el testimonio que «multiplica en el país muchos fragmentos de fraternidad». Aseguraba además, la cercanía y la oración de todo el Movimiento en el mundo. «Personalmente siempre trato de permanecer fiel al compromiso y promesa de continuar viviendo el Ideal de la unidad también aquí en Sierra Leona», confiesa J.K., manifestando también su dolor por tener que suspender los contactos. Pero sostenerlo este compromiso es vivir la Palabra de Vida, el compromiso común de vivir el Evangelio que da luz también en las situaciones más desesperadas, como ésta. Y Alfred escribe a Emmaus: «Como sabes, la situación aquí en Sierra Leona no es linda. Es difícil para nosotros movernos de un lado al otro. Pero ésto no me detiene, al contrario me lanza a vivir más el Evangelio. Trato de vivir cada momento por Jesús y ofrecerle todo a El durante el día. Ser fiel al Evangelio es mi deseo más profundo. Te agrazezco por todo el amor que tienes por nosotros los gen de Sierra Leona. Te sentimos aquí con nosotros» Y finalmente, el Padre Carlo, agradece por tener en el corazón también “este ángulo del mundo”, cuando parece que nos vence «el miedo, el ansia, la inactividad, a veces la desilusión porque las autoridades son lentas en mejorar a la gente. Pero poco a poco descubrimos que todos estos aspectos son el rostro de Jesús crucificado y abandonado y entonces nos ponemos con renovada energía a amar. Y ese amor tiene una densidad nueva y es más profundo»
22 Sep 2014 | Focolare Worldwide
«Ante una extrema especialización y tecnología que ha reducido la medicina a la pura dimensión biofísica del hombre, se manifiesta la prioridad de la dimensión espiritual y la estrecha correlación entre ambiente, condiciones socioeconómicas y salud. Disminuir la diferencia entre ricos y pobres, incentivar la solidaridad, significa por lo tanto, reducir también las enfermedades y los gastos sanitarios» La Profesora Flavia Caretta presidente internacional de la Asociación Medicina Diálogo Comunión, está convencida del tema. Ella ilustró el proyecto sobre la salud integral de la persona humana en el Simposio “Salud integral – desafíos y prioridades en América Latina”,promovido por la Associaçao Paulista de Medicina (APM) y la Asociación brasileña “Saude, Dialogo, Comunhao”, red de trabajadores de la Salud que se inspiran en la espiritualidad de la unidad del Movimiento de los Focolares. Considerando las recientes manifestaciones brasileñas en contra de los cortes al gasto en salud y la utilización del dinero público para el mundial de fútbol de abril 2014, éste es un tema que arde; manifiesta una larga secuencia de desórdenes del año precedente, en el cual millares de personas se amotinaron en las calles para denunciar el estado de pesada insalubridad del país. Al evento, que tuvo lugar en San Pablo (Brasil) en el pasado mes de agosto, asistieron médicos, docentes universitarios, estudiantes y varios trabajadores de la salud procedentes de todo Brasil, de Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile. Fue la oportunidad para enfrentar el gran tema de la salud integral de la persona.
Otro punto estratégico que se puso en evidencia fue la llamada “revolución de los pacientes”, quienes, de sujetos pasivos están llamados a ser protagonistas activos en la curación, en socios de los médicos. Se destacó a su vez, la responsabilidad de la ciudadanía, que está llamada a la participación social de la misma organización del Sistema sanitario brasileño (SUS). A partir del riquísimo debate surgió un proyecto articulado que puede contribuir a delinear un modelo de política sanitaria que responde a las expectativas no sólo de Brasil sino también de los otros países de América Latina. Un modelo de salud integral – según el Dr. Ruy Tanigawa, miembro del Consejo regional de Medicina del Estado de San Pablo – que “por su validez social está destinado a propagarse”. Es éste el compromiso asumido por los participantes como conclusión del evento, quienes consolidaron y ampliaron la red de colaboración a nivel regional, nacional, extendiéndose también al nivel latinoamericano e internacional.
21 Sep 2014 | Sin categorizar
Los pioneros recuerdan que los que estuvieron en la vanguardia llegaron a las colinas de Chianti con un Fiat 500. Era el primer domingo de octubre de 1964 y no existía prácticamente nada: sólo viejas casonas y terrenos baldíos.
Hoy, 50 años después, Loppiano es un centro internacional por donde han pasado más de 1.200.000 personas de todo el mundo. Se sostiene con actividades económicas. Cuenta con una decena de escuelas de formación para la fraternidad, dedicadas a jóvenes, adultos, familias y sacerdotes. En la ciudadela existe el polo Bonfanti que aloja una treintena de empresas que adhieren al proyecto de Economía de Comunión. Tiene un santuario dedicado a la Madre de Dios, la Theotokos, que integra un Conjunto Arquitectónico con un Centro para Congresos, salas multiusos y el Instituto Universitario Sophia.
El punto fuerte de Loppiano es su destacada internacionalidad. Sus actuales 700 habitantes provienen de más de 60 países. Quien vive allí tiene la posibilidad de experimentar una convivencia civil abierta a la contribución de distintos componentes sociales, étnicos, religiosos, al servicio de la paz y de la armonía de los pueblos
La ciudadela, se presenta como centro y laboratorio de experimentación para Italia y para el mundo de una socialidad que tiene como núcleo la acogida, el diálogo y la valoración de los diversos aportes culturales: ¿qué mejor espacio que LoppianoLab para festejar este cincuentenario?
La apertura oficial de este año de festejos – con eventos que se desarrollarán a lo largo de todo el 2015- tendrá lugar el sábado 4 de octubre de 2014, en el Auditorium de Loppiano, a partir de las 19,00 horas. María Voce, la reelegida Presidente de los Focolares , ya anunció su participación.
Será un momento de fiesta en el que se mirará a la ciudadela desde una perspectiva distinta, o más bien, desde el “mundo hacia Loppiano”. Estos 50 años serán recorridos a través de entrevistas con los protagonistas de la primera época, contibuciones artísticas de nivel internacional, videos de ayer y de hoy. Será un viaje en la historia y en los desafíos presentes y futuros que este prototipo de convivencia presenta a las ciudades del Tercer milenio. Habrá testimonios de personas pertenecientes a tradiciones culturales y religiosas no cristianas que, volviendo a sus propios países, han integrado lo vivido en Loppiano en la política, en el trabajo, en modelos educativos de los diversos ámbitos sociales y culturales.
Las sinergias entre el territorio y las instituciones serán contadas con la contribución de los diversos componentes culturales y económicos de la ciudadela: el Polo Lionello Bonfanti de la Economía de Comunión, el Instituto Universitario Sophia, la Cooperativa Loppiano Prima y el Centro Internacional de los Focolaresde Loppiano.
A partir de las 20,00 horas, Loppiano iniciará el “Opencity”, una suerte de ciudad de puertas abiertas que propondrá a los participantes y a todos los que intervendrán, las costumbres, la música y la riqueza de las culturas de sus habitantes.
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El evento se transmitirá en directo por loppiano.it y por televisión TV2000 22.30
19 Sep 2014 | Sin categorizar

Padre Heinrich Walter, Presidente de Schoenstatt.
Están representantes de otros movimientos cristianos, hermanos y hermanas de diversos credos religiosos y también personas no creyentes. Algunos de ellos debieron realizar un largo viaje para participar esta tarde. Tal es el caso de Emily Soloff, de Chicago, de la American Jewish Committee ((AJC)) y de algunos otros que conociendo la importancia de su participación, han debido dejar de lado otros compromisos, como el Padre Heinrich Walter, Presidente de Schönstatt. Está también presente Jurif Pismak, de Rusia, amigo de convicciones no religiosas que alcanzado la sede de Castel Gandolfo, donde desde el 1º al 28 de septiembre transcurrirá la Asamblea General de los Focolares. La Asamblea es el testimonio de un camino que tiene raíces lejanas. Un camino que está instalado en el mundo y que aquí se manifiesta. “En una asamblea como la nuestra que mira hacia el futuro, que está bien anclada en la fuente, no podía faltar un momento como éste. Una velada inolvidable. Con ustedes somos más nosotros mismos”, comentó concluyendo el recién elegido copresidente de los Focolares, el español Jesús Morán. 
Maria Voce con Gerard Pross, responsable de una red de más de 100 movimientos evangélicos.
Los presentes hablan representando una red de diálogo muy amplia, “que consideramos un verdadero soporte para la construcción de la fraternidad universal”, afirmó Maria Voce. Dentro de» Juntos por Europa”, por ejemplo, hay otros 300 movimientos cristianos, ligados por un pacto de unidad que “articula lo espiritual y lo ‘político’, que deja de lado los prejuicios para trabajar por la paz”, como declaró el francés Gérard Testard, quien fue presidente de Fondácio. Junto con él hay también otras personas que comenzaron este camino con Chiara Lubich desde hace 15 años. Por ejemplo Thomas Romer del Ymca de Mónaco y Gerhard Pross responsable de una red de más de 100 movimientos evangélicos. Se encuentran también Cesare Zucconi y Valeria Martano de la Comunidad de Sant’Egidio, quienes recién están volviendo de Anversa donde se desarrolló el 28º meeting internacional para la paz en el espíritu de Asís. Ellos traen los saludos de Andrea Riccardi y todos alientan a los Focolares para que vivan con mayor fuerza este ideal de fraternidad. Desde el Oriente llegan también las voces de los monjes budistas de tradición Teravada de Tailandia, y de los japoneses de la Risho-Kosei Kai. 
Christina Lee, Mustafa Cenape, Shahrzad Houshmand, Adnane Mokrani, Hiromasa Tanaka, Katsuotishi Mizumo
Juntos, como protagonistas del diálogo. Esta es la visión que brota de los testimonios de los musulmanes como el Dr. Adnane Mokrani, y la Prof. Shahrzad Houshmand, teóloga iraní que ha confesado su propia experiencia con Chiara Lubich: “De ella aprendí la fuerza de la fe universal que llega al corazón de todos los creyentes; también al corazón de los musulmanes”. Se trata de una “nueva evangelización que trabaja no tanto por la conversión formal de los corazones, sino por la conversión profunda de las almas”. La teóloga deja también un encargo a la Asamblea de los Focolares, que, representada por sus nuevas autoridades, tendrá una audiencia con el Papa el 26 de septiembre próximo: asegurar al papa Francisco nuestro apoyo para frenar las tragedias de este momento, pues “la sangre de Cristo se derrama aún hoy”. Otro rasgo distintivo del diálogo: la vida. Quien lo subraya es la americana Emily Soloff, de fe judía: “Veo una asamblea impregnada de vida. Para mí, gracias al focolar, el diálogo con los judíos, musulmanes, budistas, gracias al focolar es siempre un diálogo de vida”, que parte de la experiencia de cada uno, desde la comprensión del otro, antes que desde el discurso teológico, doctrinal o filosófico. “Siempre me impresionó – especifica Lisa Palmieri Billig, también ella del American Jewish Committee – la idea de ustedes de ser los primeros en amar e ir al encuentro del otro ofreciendo amor: ustedes amor. Ustedes, al ofrecer empatía, dan ya un remedio al odio que existe en la sociedad de hoy”.
“Chiara Lubich comprendió desde el primer momento que la unidad se construye con los otros, no en contra de los otros, y no podía dejar afuera la parte del mundo que no se encuentra en ninguna fe religiosa”. Quien así habla es Luciana Scalacci, no creyente, que dice que “es afortundada por haber sido invitada a la Asamblea”. En estas semanas participó en varias etapas de los trabajos. Recordando la enseñanza de Chiara Lubich, exhorta a los presentes a que tengan siempre presente a las otras culturas Las distintas intervenciones fueron “perlas preciosas que enriquecen el patrimonio que poseemos”, afirmó la presidente María Voce. Un patrimonio que “tenemos que custodiar juntos y multiplicarlo en bien de la humanidad”, subrayando – frente a la elección de los nuevos dirigentes del Movimiento de los Focolares –que este camino se recorre juntos. Y concluye con una imagen: “el abrazo de Chiara que contiene a todos, y lleva a todos a Dios; un abrazo que gracias a la presencia de todos ustedes, hoy se hace visible”