“El Señor sigue llamando a través de Su palabra”, afirmó monseñor Stefano Russo, obispo de la Diócesis de Velletri-Segni y Frascati, cerca de Roma, Italia, en su homilía en la celebración Eucarística el sábado 17 de enero, con motivo de la conclusión de la Investigación diocesana iniciada en Albano para la causa de beatificación y canonización de Domenico Mangano, voluntario de Dios del Movimiento de los Focolares. Monseñor Russo continúa: “Así como le sucedió a Juan el Bautista, quien, iluminado por el amor de Dios, reconoció al Hijo de Dios y lo señaló a los demás (…) Algo similar sucede al inicio del camino de canonización de una persona cuando alguien señala la presencia de la santidad, consecuencia de un encuentro con Cristo. Esto también sucedió con Domenico, una comunidad ha dicho: lo hemos conocido, compartimos muchas experiencias con él participando juntos en un viaje santo, vimos sus acciones iluminadas por el Señor, particularmente desde el momento en que encontró el carisma de la unidad”.
La familia de Domenico Mangano, amigos y miembros del Movimiento estuvieron presentes en el auditorio del Centro Internacional de los Focolares, y una transmisión en vivo permitió a muchos seguir el evento desde todo el mundo.
¿Quién era Domenico?
Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, describió la vida de Domenico como “una vida marcada por la disponibilidad, la atención a los demás y un amor concreto, vivido con discreción, pero con fidelidad. Como el Buen Samaritano, Domenico supo detenerse, hacerse prójimo y transformar el encuentro con los demás en un don”.
“Un laico cristiano que se tomó en serio su fe en su vida concreta”, dijo Jesús Morán, copresidente del Movimiento de los Focolares. “Esposo, padre, trabajador y ciudadano profundamente comprometido con su comunidad, nunca consideró el Evangelio como un asunto privado, sino como una luz capaz de iluminar las decisiones públicas, las responsabilidades sociales y el compromiso con el bien común. Su espiritualidad estaba profundamente encarnada: arraigada en la fe, que no aleja del mundo, sino que siempre está atenta a la historia, a los problemas de la gente y a las expectativas de la sociedad”.
Domenico sintió la llamada evangélica a servir a la comunidad, promoviendo el respeto, la dignidad, la corresponsabilidad social y una cultura de participación, para que cada ciudadano se sintiera parte vital de la sociedad. Fue un hombre de diálogo por decisión propia y responsabilidad cristiana. Para él, la política nunca fue un lugar de conquista, sino un espacio de servicio, una forma concreta de caridad social, vivida con seriedad moral, juicio claro y un profundo sentido de la justicia. Buscó constantemente unir el Cielo y la tierra traduciendo el mensaje del Evangelio a la vida social.
Margaret Karram, Presidenta del Movimiento de los Focolares; Jesús Morán, Co-presidente del Movimiento de los Focolares; Dr. Waldery Hilgeman, Postulador de la Causa y Mons. Stefano Russo, obispo de Velletri-Segni y de Frascati (Italia).
En este camino, la savia vital brotó de la espiritualidad de la unidad y del compromiso con los Voluntarios de Dios, definidos por Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, como “los primeros cristianos del siglo XX que viven para hacer visible a Jesús dondequiera que estén”.
Encarnando el estilo de vida evangélico, maduró en él una profunda dimensión espiritual: aprendió gradualmente a dejar que Dios fuera el centro, guiando su vida y sus decisiones, y, con Él, el hombre, la comunidad y el bien común. De ahí surgieron su libertad interior, su serenidad y la capacidad de amar concretamente.
El padre Andrea De Matteis, vicario judicial de la diócesis de Albano y delegado episcopal para esta Causa, recordó en su presentación que muchos han descrito a Domenico como “un místico de lo cotidiano: en él, la oración, la familia, el trabajo y el compromiso cívico formaban una sola realidad. Vivía una mística de la presencia, reconocible en los gestos más sencillos: en la escucha, en la palabra discreta, en la sonrisa. Un corazón contemplativo inmerso en el mundo, un hombre que buscaba agradar a Dios en lo concreto de la vida cotidiana. En su desconcertante sencillez, demostró cómo es posible hacer de lo ordinario algo extraordinario, de lo normal algo excepcional, y atraer lo divino a la frágil situación humana de cada persona”.
Domenico también afrontó la prueba de la enfermedad con una fe exigente, como un momento de confianza y sacrificio. En ese doloroso camino, reconoció una vez más la presencia de Dios que llama, transforma y conduce a la plenitud.
En las fotos: 1- Las cajas que contienen los documentos de la Causa – 2 – desde la izquierda, el Dr. Waldery Hilgeman, Postulador, y a continuación los miembros del Tribunal Diocesano de la Causa: Prof. Marco Capri, notario, Don Andrea De Matteis, vicario judicial de la diócesis de Albano y delegado episcopal, y el Prof. Emanuele Spedicato, promotor de justicia – 3 – a la izquierda, Ing. Juan Ignacio Larrañaga, responsable central de los Voluntarios de Dios; en el centro, el Dr. Paolo Mottironi, responsable central de los Voluntarios de Dios en el momento del inicio de la Causa.
La solemne conclusión de la fase diocesana de Domenico, que durante mucho tiempo contó con la dedicación del Ordinario de Albano, primero monseñor Marcello Semeraro y ahora monseñor Vincenzo Viva, del Tribunal, de algunos colaboradores y de numerosos testigos, fue un acontecimiento de profundo significado eclesial.
Con este acto oficial se declaró ante Dios y la comunidad eclesial que el trabajo paciente y apasionado de escucha, recogida y valoración de pruebas fue realizado por muchos con rectitud, verdad y fidelidad a las normas de la Iglesia, y con profunda conciencia del don a ellos confiado.
En Domenico Mangano vemos cómo la santidad puede florecer en la vida ordinaria, en las elecciones hechas con amor y verdad, allí donde el Señor nos pone, cuando el hombre se deja vaciar de sí mismo para dejarse llenar por Dios.
Está en desarrollo el «Proceso Preasambleario» en preparación a la Asamblea General del Movimiento de los Focolares, que comenzará el 1 de marzo de 2026 en Castel Gandolfo, (Italia), con la participación de los representantes elegidos en las diversas áreas geográficas, de las ramas y los movimientos; también los miembros de derecho (que forman parte del gobierno actual, el Consejo General y los delegados en las áreas geográficas), y aquellos invitados por la presidenta.
Hemos entrevistado al profesor Vincenzo Di Pilato ‒docente de Teología Fundamental y miembro de la Comisión Preparatoria de la Asamblea General de 2026‒, sobre el proceso preparatorio y su experiencia personal.
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Soy Vida, y desde hace unos años, junto con algunas personas de la comunidad lituana, apoyamos a la familia de Julia, de Indonesia. La conocí en 2018 en Manila, Filipinas, en el Genfest, el encuentro internacional de jóvenes del Movimiento de los Focolares. Con los años, a pesar de la distancia, hemos desarrollado un vínculo fraterno. Su familia vive en Medan y forma parte de la comunidad de los Focolares. Hemos podido apoyarlos en varios momentos difíciles, y siempre que han recibido ayuda, me ha sorprendido y dado alegría que pensaran inmediatamente en otras personas.
Antes de Navidad, Julia me contó su deseo de ayudar a los niños de un asilo para huérfanos. Necesitaban almohadas y colchones, que habían quedado destruidos por la inundación. Como es una persona muy práctica, ya había calculado la cantidad necesaria. Así que escribí a la comunidad lituana en nuestra página web, con la esperanza de que alguien pudiera donar algo. ¡Me quedé maravillada! Rápidamente recaudamos una suma mayor, que envié de inmediato a Julia, quien hizo todo lo posible por hacer felices a los niños. Además de los colchones y las almohadas, también recibieron un árbol de Navidad por primera vez.
Se llevará a cabo del 26 de enero al 1 de febrero de 2026 la semana residencial conclusiva del programa bienal de formación a la acción política promovido por New Humanity ONG del Movimiento de los Focolares, en colaboración con la Pontificia Comisión para América Latina.
L’evento, con la metodologia dell’Hackathon, vedrà la partecipazione di 100 giovani leader dei cinque continenti, impegnati nei propri Paesi in ambito politico e sociale, di diverse culture e convinzioni politiche. Dopo mesi di intenso lavoro online, i giovani si ritroveranno a Roma in presenza per tradurre il percorso di apprendimento, che hanno condiviso da remoto, in proposte di incidenza politica: la sfida che dovranno affrontare è quella di ideare processi e strumenti idonei ad affrontare i punti di crisi che emergono nell’esercizio del potere politico, nelle relazioni e nelle istituzioni politiche.
Se prestará mucha atención a la dimensión participativa de las políticas (policies), hasta definir pistas compartidas que se evaluarán y se presentarán en la velada abierta al público, a los jóvenes y políticos interesados.
“Oggi ci troviamo di fronte a problemi gravissimi – spiega Javier Baquero, giovane politico colombiano, presidente Movimento politico per l’unità/Mppu internazionale -. Ciò che va coltivata è una cultura politica che guardi all’umanità che è una e al pianeta come casa comune. A nostro parere, c’è un diverso paradigma che dobbiamo esplorare e sperimentare insieme, imparando a comporre le nostre diverse visioni a partire da alcuni valori universali”.
«Una respuesta acabada a las preguntas de nuestros pueblos no podrá llegarnos solamente de la reforma de las fórmulas institucionales o de un trato de mera gestión, que a menudo se presenta como desprovisto de contenidos democráticos» –confirma Argia Albanese, presidente del Mppu Italia–. “Nuestro punto de partida sigue siendo el vínculo social y comunitario, la fraternidad y la sororidad universal”.
La semana concluye la formación interdisciplinaria –centrada en ecología integral, economía civil, governance colaborativa y comunicación generativa– que tuvo su lanzamiento en el mes de mayo de 2025, con el apoyo de expertos calificados provenientes de varias instituciones académicas: Rotterdam School of Management/Países Bajos, Universidade de Coimbra/Portugal, Universidad Nacional de La Plata/Argentina, Georgetown University/Washington DC, University of the Philippines, Universidade de Ribeirão Preto/Brasil, Escuela Superior de Administración Pública, Bogotá/Colombia, University of Dschang/Camerún, Instituto Universitario Sophia/Italia.
Esta es la estructura principal de la semana romana:
Dos jornadas de Hackathon, en las cuales los jóvenes, subdivididos en grupos lingüísticos, deberán encontrar soluciones a problemas colectivos asignados.
Diálogos con expertos y personas que toman decisiones políticas para conectar la reflexión y las propuestas en un amplio cuadro internacional.
Un encuentro público para presentar los trabajos del Hackathon y conocer la experiencia de políticos comprometidos en varios niveles y de distintas inspiraciones.
Visitas y actividades de taller en Roma, en centros de investigación y de compromiso social (en favor de los migrantes, para los derechos de las mujeres, la justicia climática, el trabajo, el tema de los armamentos…).
Workshop para implementar la red global del II año y su governance.
El sábado 31 de enero ya está en el calendario la esperada audiencia con el papa León XIV en San Pedro. Participarán allí también los representantes de los Centros Mppu que vendrán a Roma para la ocasión y podrán evaluar con los jóvenes los resultados de la experiencia y programar las nuevas etapas.
Es un laboratorio intensivo en el que es posible trabajar para encontrar soluciones a problemas colectivos. La idea viene del mundo de la innovación digital aplicando a la esfera cívica la lógica de “actuar juntos y rápidamente”.
Integrando competencias políticas, administrativas, económicas, comunicativas, sociales, y tecnológicas se articula en fases diferentes: análisis de los problemas y de las necesidades, definición de las prioridades y de los actores, desarrollo de propuestas operativas y herramientas para la acción pública.
En el marco de los temas profundizados a lo largo del año, los participantes tendrán que afrontar algunos desafíos: por ejemplo, la corrupción, la governance oligárquica, los monopolios mediáticos, la polarización, la crisis de la representación, el abstencionismo electoral…
En el tiempo disponible, con el apoyo de los coaches, cada grupo pasará del diagnóstico a la propuesta, construyendo un mapeo de los problemas, analizando datos disponibles y proyectando ideas implementables. Al final, los grupos presentarán las soluciones alcanzadas: prototipos de planes de intervención, iniciativas políticas y proyectos de impacto cultural, modelos participativos, instrumentos y planes de comunicación…
El valor agregado no radica solo en las ideas elaboradas, sino también en el método, que muestra que las soluciones a los problemas públicos pueden ser proyectados en conjunto, con creatividad y rigor. De esa forma se valoran y se integran perspectivas diferentes, en la búsqueda de soluciones eficaces para hacer crecer las cualidades de una política al servicio de la unidad de la familia humana.
La fraternidad universal, prescindiendo incluso del cristianismo, ha estado siempre presente en la mente de las personas de profunda espiritualidad. El Mahatma Gandhi, decía: “La regla de oro es ser amigos del mundo y considerar ‘una sola’ a toda la familia humana. Quien distingue entre los fieles de la propia religión y los de otra, deseduca a los miembros de la propia y abre el camino al rechazo y a la irreligión” [1]. (…)
Pero quien ha traído la fraternidad a la humanidad, como un don esencial, ha sido Jesús, que rezó así antes de morir: “Padre, que todos sean uno” (cf. Jn 17, 21). Revelando que Dios esPadre y que por esto los hombres son todos hermanos, Jesús introduce la idea de la humanidad como familia, la idea de la “familia humana” que se hace posible actuando la fraternidad universal. Así abate los muros que separan los “iguales” de los “diferentes”; los amigos de los enemigos; que aíslan una ciudad de otra. Y libera al hombre de las ataduras que lo condicionan, de mil formas de subordinación y de esclavitud, de todo tipo de relación injusta. Realiza así una auténtica revolución existencial, cultural y política. De este modo la idea de la fraternidad comenzó a abrirse camino en la historia. Se podría ver la evolución que esta idea ha tenido en las distintas épocas, descubriendo su presencia en la base de muchas y fundamentales concepciones políticas, a veces muy evidente y otras más oculta. Una fraternidad con frecuencia vivida, aunque de un modo limitado, cada vez que, por ejemplo, un pueblo se unía para conquistar su libertad, o cuando grupos sociales luchaban para defender al más débil o en momentos en los que personas con convicciones diferentes superaban toda desconfianza para defender un derecho humano.
Chiara Lubich
[1] «In buona compagnia», de Claudio Mantovano, Roma, 2001, p. 11.