Movimiento de los Focolares
Evangelio vivido: creíbles en la llamada a la unidad

Evangelio vivido: creíbles en la llamada a la unidad

El amor de una familia

Un viernes llegó Moisés por recomendación de otro muchacho venezolano que vive en la misma Casa-Refugio; le había dicho que pasara a vernos, ya que –le aseguró– nosotros íbamos a poder ayudarlo como migrante. Moisés se nos acercó unas semanas antes de Navidad. Venía viajando desde Colombia, y tenía solo tres mudas de ropa, y además típicamente caribeñas; las había traído consigo en el viaje. Tenía frío. Gracias a Dios enseguida encontró trabajo en un restaurante, como lavaplatos y ayudante de cocina. Son pocos días por semana en los que trabaja, pero por lo menos recibe almuerzo y cena.

Lo primero que hicimos fue entregarle ropa invernal y una manta porque dormía en el suelo sobre una colchoneta que le había prestado el dueño de casa, un señor que incluso había aceptado, muy amablemente, que pagara el alquiler cuando recibiera el primer sueldo. Sin duda, tuvo mucha suerte, porque nada más llegar había conseguido ese trabajo, una habitación y un dueño de casa muy generoso. No todos los migrantes son tan afortunados. Se puso a llorar cuando vio lo que le estábamos entregando y “el amor de la familia” (así lo definió) que recibía.

Es un joven profesional en el campo contable y comercial. Estamos rezando y le hemos pedido a Dios que en un futuro pueda ejercer su profesión.

(S.R. – Perù)

La verdadera riqueza

Con mi cuñado la relación seguía siendo difícil. Primero habían sido las deudas por una actividad suya que había resultado deficitaria comercialmente y que había sido gestionada con inexperiencia y poca previsión. Por otro lado, tenía graves problemas de salud, que le exigían tratamientos y operaciones costosas. En todas esas ocasiones lo ayudamos, proveyéndole del dinero necesario, a costa de hipotecar nuestra casa y de usar los fondos acumulados para los estudios de nuestros dos hijos. No era fácil ir más allá de los límites humanos de ese pariente nuestro, pero constatando a qué extremo penoso había llegado solo venía a nuestra mente ese Jesús Abandonado que mi marido y yo queríamos amar. Tal vez nadie nos habría reprochado si no hubiéramos seguido pagando por los errores ajenos; pero, sin embargo, como cristianos, se nos pedía que fuéramos fieles a otra lógica. Hablando de todo ello con mi esposo, él trajo a colación una cuenta bancaria que había abierto para eventuales emergencias. Por más que íbamos a perder los intereses, lo ponía a disposición de su hermano. Inmediatamente nos sentimos más en paz y más unidos entre nosotros. Creo que esa es nuestra verdadera riqueza.

(C. – Corea del Sur)

Maria Grazia Berretta

(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII– número 1° enero-febrero 2026)

Foto: © Taylor Nicole – Unsplash / © Silvano Ruggero

Margaret Karram: Città Nuova, importante instrumento de cambio

Margaret Karram: Città Nuova, importante instrumento de cambio

En 2026 se cumplirán 70 años desde el nacimiento de la revista Città Nuova. Era el 14 de julio de 1956 cuando, en Fiera di Primiero, en el norte de Italia, durante un encuentro estival de los Focolares llamado Mariápolis, Chiara Lubich─ fundadora y primera presidenta del Movimiento de los Focolares─ tuvo la idea de crear un «folleto» que mantuviera en contacto a todos los participantes.

Desde entonces, se han sucedido miles de publicaciones y Città Nuova siempre se ha comprometido a tratar de observar los hechos y leer e interpretar la actualidad desde la perspectiva de la fraternidad universal. Y ello, para dialogar sobre temas incómodos, para estar cerca de los más frágiles, los olvidados, para construir puentes, para estar presente en las heridas de la humanidad, para poner de relieve las semillas de paz y de esperanza, con un horizonte global que mira hacia el mundo unido.

Con la difusión del Movimiento en el mundo, nacieron otras ediciones en diferentes países. Actualmente son 32 en 21 idiomas, impresas y on line.

Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, el 7 de enero de 2026 envió un videomensaje en el que afirma: «Hoy, ante las terribles amenazas de nuestro tiempo —guerras, polarizaciones de todo tipo, crisis medioambientales, una economía a menudo basada en la explotación, retos éticos planteados por la inteligencia artificial—, Città Nuova elige todavía y siempre el diálogo:

  • elige la paz como una búsqueda ardua, pero indispensable;
  • elige creer que cada encuentro, cada pensamiento, cada palabra puede contribuir a cambiar el rumbo del mundo».

A continuación, el videomensaje completo. Active los subtítulos y elija el idioma que desee.

Foto de portada: Sale a la venta el primer número de Città Nuova, 14 de julio de 1956. © Archivo Audiovisual CSC

Venezuela: de los jóvenes nos llega un mensaje de unidad y esperanza

Venezuela: de los jóvenes nos llega un mensaje de unidad y esperanza

“En medio de la oscuridad que hoy nos toca vivir en Venezuela, recordemos que no estamos solos. Chiara Lubich descubrió, bajo el estruendo de las bombas en 1943, que hay un Ideal que nada ni nadie puede destruir: Dios nos ama inmensamente”.

Empieza así el “Mensaje de esperanza y unidad” que los Gen (jóvenes que se adhieren a la espiritualidad de los Focolares) venezolanos, que viven en su país y en otras partes del mundo, han compartido la noche del 5 de enero pasado, al encontrarse a través de la web para rezar y contarse cómo cada uno vive este tiempo crucial para todo el pueblo, sin olvidar nunca la opción por amar a todos. Es fuerte la exigencia de afrontar juntos este tiempo definido como “sagrado”: “No nos sentimos solos porque estamos apoyados por la oración de todos los que desde Venezuela y desde todo el mundo piden por la Paz”.

El mensaje así prosigue:

“Hoy el miedo quiere paralizarnos, pero la respuesta no es el odio, sino la unidad. Chiara nos enseñó que cuando todo se derrumba, lo único que queda es el Amor. Si nos hacemos ‘uno’, si nos cuidamos los unos a los otros y ponemos a Dios como nuestra roca, el miedo pierde su fuerza.

No tengamos miedo. Hagamos de este momento una oportunidad para:

  • Confiar radicalmente: Dios es Padre y no nos abandona, incluso cuando el panorama es difícil.
  • Hacernos uno: Que el dolor del vecino sea el nuestro. Ayudémonos, compartamos lo poco o mucho que tengamos y derribemos los muros de la indiferencia.
  • Ser constructores de paz: Que nuestra arma sea la solidaridad.

Si nos mantenemos unidos, Jesús está entre nosotros, y donde Él está, la luz termina por vencer a la sombra.

¡Fuerza y confianza!”

Por la redacción
Foto: Vista de la ciudad de Caracas (Venezuela) © Pixabay

Una nueva vida

Una nueva vida

«Una nueva vida» es la historia de Hasan Mohammad, un migrante económico que llegó a Sicilia (Italia) desde Bangladesh. Gracias a la Cooperativa Fo.Co., encontró una casa, un trabajo y una nueva familia. El sistema de «acogida generalizada» no se limita a la integración del migrante, sino que tiende a la reciprocidad, donde el encuentro entre personas diversas se convierte en crecimiento para todos. Descubre cómo la solidaridad puede transformar vidas y territorios.

Ecuador: Clubes ecológicos y desarrollo de la persona

Ecuador: Clubes ecológicos y desarrollo de la persona

En el Cantón de Muisne, Esmeraldas, el proyecto “Sunrise”, ejecutado por el Movimiento de los Focolares con el apoyo de AMU (Azione per un mondo unito) y la Economía de Comunión, reune a más de 500 jóvenes en Clubes situados en ciudades y pueblos costeros que no solo se ocupan de ecología sino del desarrollo integral de la persona como respuesta a las distintas amenazas a las que están expuestos.

«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4).

«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4).

En la Semana de oración por la unidad de los cristianos [1] estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el que se refiere en la Carta de Pablo a los Efesios. En las llamadas cartas de la prisión, Pablo se dirige a sus destinatarios exhortándolos a dar un testimonio creíble de su fe a través de la unidad,

basada en una única fe, un solo espíritu y una sola esperanza, solo a través de la cual se da testimonio de Cristo como «cuerpo».

«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados».

Pablo nos llama a la esperanza. ¿Qué es la esperanza y por qué se nos invita a vivirla? Es un brote, un regalo y una tarea que tenemos el deber de custodiar, cultivar y hacer fructificar para bien de todos. «La esperanza cristiana nos encomienda situarnos en la delgada línea del cordal, esa frontera donde nuestra vocación nos exige elegir cada día y en cada momento ser fieles a la fidelidad de Dios por nosotros» [2].

Para los cristianos, nuestra vocación, nuestra llamada no es un asunto solo entre el individuo y Dios, sino que es convocación, es decir, somos llamados juntos, es la llamada a la unidad entre quienes se comprometen a vivir el Evangelio. En las intervenciones y escritos de Chiara Lubich encontramos a menudo referencias explícitas a la unidad como aspecto propio de su espiritualidad: esta es fruto de la presencia de Jesús entre nosotros. Y esta presencia es fuente de una profunda felicidad.

«Si la unidad es tan importante para el cristiano, entonces nada se opone tanto a su vocación como el faltar a ella. Y pecamos contra la unidad todas las veces que cedemos a la tentación –que reaparece continuamente– del individualismo, el cual nos impulsa a hacer las cosas por nuestra cuenta, a dejarnos guiar por nuestro juicio, nuestro interés o prestigio personal, ignorando o incluso despreciando a los demás, sus exigencias y sus derechos» [3].

«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados».

En Guatemala hay un diálogo muy activo entre los miembros de distintas Iglesias cristianas. Nos escribe Ramiro: «Preparamos la Semana de oración por la unidad de los cristianos junto con un grupo de personas de distintas Iglesias. En el programa se incluyó un festival artístico preparado con los jóvenes y varios actos en las distintas iglesias. La Conferencia Episcopal católica nos pidió que continuásemos con la experiencia preparando también un rato de intercambio con un grupo de obispos católicos y personas de distintas Iglesias que habían confluido desde toda América para un encuentro dedicado al 1700 aniversario del Concilio de Nicea. Más allá de estas actividades, experimentamos muy fuerte la unidad entre todos nosotros y los frutos que esta lleva consigo: fraternidad, alegría y paz».

Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de vida


[1] Esta se celebra en el hemisferio norte del 18 al 25 de enero, y en el hemisferio sur, en la semana de Pentecostés. Los textos de la oración de este año han sido preparados por un grupo ecuménico coordinado por la Iglesia Apostólica Armenia.

[2] Madeleine Delbrêl, considerada por muchos una de las personalidades espirituales más significativas del siglo XX: https://www.pasomv.it/files/bocc/madalein_del_brel_noi_spes.pdf .

[3] C. LUBICH, Palabra de Vida de julio de 1985: EAD., Palabras de Vida/1 (1943-1990), Madrid 2020, p. 343.

© Foto: RÜŞTÜ BOZKUŞ – Pixabay – Lago di Iznik – Turchia

Experimentar la unidad

Experimentar la unidad

El mundo de hoy padece una falta de unidad. Se ve en las divisiones en el ámbito familiar, entre vecinos, entre iglesias y comunidades, por citar algunos ejemplos. Parece que la polarización prevalece sobre el entendimiento. Es consecuencia del individualismo que toma la delantera y empuja a decidir y actuar por cuenta propia, buscando el propio interés o prestigio personal, menospreciando a los demás, sus necesidades y sus derechos.

Y, aun así, es posible experimentar la unidad. Es un camino que empieza siempre por lo pequeño, por un sí interior: sí a acoger, sí a perdonar, sí a vivir para el otro. No se trata de grandes proyectos, sino de pequeñas fidelidades que, con el tiempo, transforman una vida, una comunidad, todo un ambiente. Y cuando esto ocurre, nos damos cuenta de que la fraternidad deja de ser un ideal y se convierte en una realidad visible y en esperanza para todos.

Martin Buber considera que la unidad es relación. Es el espacio del encuentro, el que existe entre el Tú y el Yo, un lugar sagrado en el que las diferencias no desaparecen, sino que se reconocen mutuamente. Para él, la unidad nace cuando dos realidades se dejan tocar, y no cuando una se impone sobre la otra. Este “entre” puede entenderse como un espacio que acoge la diversidad y que, precisamente por ello, se convierte en fuente de comunión. Por eso, para Buber, Toda verdadera vida es encuentro. (Ich und Du, 1923)

Así pues, en el otro —ya sea un amigo, un familiar o cualquier persona que encontramos en nuestro camino— descubrimos la gran “oportunidad de la relación”. En particular, el otro “nos salva” cuando una situación difícil parece aprisionarnos en nuestros miedos, permitiéndonos ir más allá de nosotros mismos. Vivir para estar unidos significa caminar juntos a pesar de las diferencias, transformándolas en un tesoro y no en un obstáculo. Es una invitación a pasar de la simple convivencia al encuentro, donde lo que pertenece a cada uno, en la reciprocidad, se vuelve nuevo porque es compartido y puesto en relación. La unidad, entendida así, no es la suma de los dos, ni tampoco fragilidad: es fuerza que genera esperanza de que todavía haya un mañana. La diversidad ya no es desunidad sino que se convierte en riqueza mútua. Es sentir que lo que sucede en el otro también resuena en mí. La unión no consiste en la igualdad, sino en la armonía, nos recuerda Rabindranath Tagore.

Que este mes podamos experimentar la alegría, la luz, la vida, la paz y la esperanza que nacen de la unidad vivida.

Si somos uno, todo se percibe de otra manera.

Foto: © JGC-CSC Audiovisivi


LA IDEA DEL MES, está elaborada por el «Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas» del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida, que es la frase de la Escritura que las personas del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES se traduce a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. dialogue4unity.focolare.org

Escuela Fuego: entrenarse para dar una nueva corriente de vida a nuestras ciudades

Escuela Fuego: entrenarse para dar una nueva corriente de vida a nuestras ciudades

“En la Escuela Fuego he podido construir una conexión con Dios más fuerte –nos dice Sofía, italiana– y he empezado a ver la fe desde un punto de vista diferente”. Y José, de Panamá: “Para mí ha sido una experiencia extraordinaria. Viviendo cada momento junto a los demás, he constatado la promesa de Jesús, o sea que él se hace presente entre nosotros cuando nos queremos. He comprobado también que, aun en la diversidad, podemos vivir la unidad y dársela a los demás”.

Estos son algunos de los testimonios de chicos y chicas que a lo largo de varios años han participado en la Escuela Fuego, el encuentro que todos los años se les propone a los chicos del Movimiento de los Focolares, entre los 13 y los 17 años. Este año la Escuela se desarrolla del 30 de diciembre de 2025 al 7 de enero de 2026 en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma). Están presentes 250 adolescentes que provienen de 15 países: Corea del Sur, Líbano, Jordania, Austria, Gran Bretaña, Portugal, Italia, Nigeria, Burundi, Costa de Marfil, USA, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Brasil.

A lo largo de todos estos años, este tipo de experiencia ha demostrado ser un encuentro vivo y apasionante que ha creado un terreno fértil para que naciera una relación verdadera entre esos chicos y Jesús. Es una ocasión única para estar en contacto con coetáneos que comparten los mismos intereses, que se plantean las mismas preguntas aunque provengan de realidades muy distantes entre ellas, con un bagaje lingüístico, cultural y experiencial diferente. Esa dimensión, la posibilidad de comprender la mirada de los demás sobre la realidad, el compromiso de vivir juntos el Carisma de la unidad, propuesto por el Movimiento, sostiene y da fuerza a los participantes, impulsándolos a querer concretar con fuerza el “testamento” de Jesús “Que todos sean uno” (Juan 17,21).

La primera edición de la Escuela Fuego tuvo lugar en 2020, con ocasión del Centenario del nacimiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, que siempre alentó a los Gen 3 y las Gen 3 (los adolescentes del Movimiento) a vivir con radicalidad ese amor evangélico que ha cambiado la vida de muchos. “Desde los inicios –explicaba Chiara Lubich refiriéndose a los orígenes del Movimiento en un discurso pronunciado en Washington en el año 2000– hemos llamado a nuestra primera experiencia de estar juntos ‘Escuela Fuego’, para poner de relieve la potencia de ese Maestro que estando presente entre nosotros por el amor recíproco iba formando a quienes tendrían que llevar a todo el mundo una nueva corriente de vida”.

El intercambio de testimonios sobre acciones de solidaridad hace nacer a menudo entre los chicos otras ideas e iniciativas. “Queríamos que la Escuela Fuego no fuese solo un recuerdo –cuentan los chicos de Croacia– y, alentados por lo que habíamos escuchado, cuando supimos que en Bosnia y Herzegovina, país cercano al nuestro, mucha gente estaba sufriendo por un terrible aluvión, nos pusimos manos a la obra. ¿Qué idea nos surgió? Hacer un concierto de beneficencia en Križevci para recaudar fondos en favor de las personas afectadas. La radio local nos entrevistó y pudimos explicar la iniciativa e invitar a la gente a que interviniera en el concierto. El evento salió muy bien. Para nuestra gran alegría la escuela de música de la ciudad y el grupo musical Klapa Leggero también quisieron adherirse a la iniciativa. Durante el concierto, asimismo, pudimos vender algunos cuadros que el alcalde de Križevci nos había regalado justamente para recaudar fondos para las poblaciones afectadas por el aluvión”.

En la República Checa, en cambio, desde hace algunos años los jóvenes de los Focolares ayudan gratuitamente a las personas necesitadas, realizando trabajos de todo tipo en las casas y en las plazas públicas. Alentados por los testimonios de proximidad escuchados durante la Escuela Fuego, los chicos también quisieron hacer lo mismo. “Sabiendo que en nuestro país –cuentan– hay algunas casas parroquiales abandonadas pero que se están reparando a través de un proyecto llamado ‘casas parroquiales vivas’, nos hemos ofrecido para refaccionar las de Křivoklát que ahora podrán atender a familias, niños y jóvenes de varias comunidades”. Se han involucrado en la iniciativa unos 70 entre chicos y chicas de 12 a 18 años, junto a algunos padres y animadores. “Hemos derribado muros, reparado paredes, pintado puertas y ventanas, arreglado jardines –nos siguen contanto–. “En Křivoklát también hay un hermoso castillo y entonces, para hacer participar a la población que vive en las cercanías, invitamos a la gente a un concierto de beneficencia de alto nivel ejecutado por nuestros amigos del Prague Cello Quartet”. Al final no faltaron las sorpresas: gracias al alcalde, en esos días, los chicos pudieron pasar las noches justamente ¡dentro del castillo!

Este año la Escuela Fuego se inserta en la celebración de la conclusión del Jubileo y quiere volver a encender la esperanza en el corazón de muchos. Además, dará el puntapié inicial al año en el que se celebran los 60 años del Movimiento Gen, acrónimo de Generación Nueva, las jóvenes generaciones del Movimiento de los Focolares. El 2026 será el año en el que se dará una mirada al camino recorrido: la vida de tantos niños, chicos y jóvenes que han generado proximidad y un cambio en ellos y alrededor de ellos, una manera concreta de trabajar al lado de muchos otros en la construcción de un mundo más unido y de paz.

Ana Tano, Paola Pepe, Fiorella Tassini

Nostra Aetate: el diálogo interreligioso como estilo de vida.

Nostra Aetate: el diálogo interreligioso como estilo de vida.

El 28 de octubre de 2025, en el Aula Pablo VI en el Vaticano se realizó un evento conmemorativo titulado “Caminar juntos en la esperanza”, con motivo del sexagésimo aniversario de la Declaración Conciliar ‘Nostra Aetate’ sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.

Un momento para celebrar, entre testimonios de fe, diálogo y manifestaciones culturales, seis décadas de amistad y colaboración entre los seguidores de las diferentes religiones del mundo y recoger juntos los frutos de este camino. Compartimos algunas reflexiones recopiladas inmediatamente después del evento.

Asís convoca a voluntarios

Asís convoca a voluntarios

Asís no es solo la ciudad de San Francisco, sino que se ha convertido en el corazón palpitante y la casa de todos aquellos que desean vivir intensamente los valores de la ecología integral. Inspirado en el Cántico de las Criaturas, poema escrito por San Francisco, nació aquí un proyecto que está cambiando nuestra forma de relacionarnos con el planeta: ASSISI Terra Laudato Si’ (ATLS). Inaugurado el 22 de abril de 2024, ATLS no es un lugar físico, sino un verdadero “ecosistema” donde podemos encontrarnos, recargar nuestras energías espirituales y vivir nuestro compromiso con la casa común.

Este proyecto crucial se basa en los cuatro aspectos inseparables de la ecología integral identificados por el papa Francisco: preocupación por la naturaleza, justicia para los pobres, compromiso con la sociedad y paz interior. Es la respuesta contemporánea al llamado que escuchamos de “ir y reparar nuestra casa común”.

El Ecosistema del voluntariado: Laudato Si’ y los focolares en acción

ASSISI Terra Laudato Si’ ofrece un programa intensivo de Retiros Laudato Si’ y, sobre todo, un Programa de voluntariado que permite a las personas disfrutar de una experiencia inmersiva, ofreciendo su tiempo a los demás. La actividad está impulsada por un deseo compartido y un fuerte espíritu de intercambio “sinodal” entre los diversos interlocutores.

Un ejemplo de esta colaboración proviene del Movimiento de los Focolares, lo que confirma una profunda y significativa colaboración carismática. Cristina Calvo, focolarina argentina, se ofreció como voluntaria durante 40 días, participando activamente en la metodología y el contenido de ATLS. Alojada en el Santuario de San Damián, compartió no solo momentos litúrgicos con frailes, visitantes, grupos escolares y grupos parroquiales, sino también la reflexión sobre la vida de los santos Francisco y Clara, destacando su conexión profética con la encíclica Laudato Si’.

Cristina calificó esta oportunidad como un “inmenso regalo de Dios”, una prueba concreta de que la amable colaboración y la discreta hospitalidad son una fórmula ganadora para una experiencia de vida en beneficio de la creación.

Si tú también sientes una fuerte llamada a contribuir y deseas vivir los valores de la ecología integral en un contexto espiritual único, la invitación es sencilla: “¡Ven y verás!”. Puedes inscribirte ya en un retiro o como voluntario en el sitio AssisiLaudatoSi.org. ¡Te esperamos en Asís, la tierra de Laudato Si’!

por Carlos Mana

Navidad de 2025

Navidad de 2025

En una época aún tan marcada por divisiones de todo tipo, el deseo profundo de que, con motivo de esta Santa Navidad, se renueve en todos nosotros la alegría del servicio, el compartir y la reciprocidad, a partir de gestos concretos, en particular hacia quienes sufren; un compromiso de vivir una Navidad bajo el signo de la fraternidad y la proximidad, sembrando esperanza para el futuro.

Proceso preasambleario: un camino de conversión y comunión

Proceso preasambleario: un camino de conversión y comunión

«Mi oración, mi deseo es que estos meses que tenemos por delante puedan ser verdaderamente meses de crecimiento espiritual, de conversión (…), conversión personal, pero también conversión colectiva (…). Que tengamos este amor recíproco, que nos hace libres para poder darlo todo y estimarnos unos a otros, tener respeto a los demás, sabiendo que cada uno de nosotros tiene ideas diferentes, perspectivas distintas, ideas distintas sobre la Obra, sueños diferentes… Sin embargo, confío en que juntos podamos tener esta luz, que juntos podamos permitir que el Espíritu Santo guíe esta nueva etapa de la Obra».

El pasado 7 de diciembre, con motivo del retiro anual de los focolarinos y las focolarinas en Castel Gandolfo (Roma), Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, saludando a todos los presentes pronunció estas palabras, invitando a cada uno a dirigir la mirada hacia la Asamblea General que se realizará en marzo de 2026 (AG2026), etapa de un proceso que continúa y lleva adelante la historia del Movimiento de los Focolares.

Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, quiso introducir en los Estatutos generales “la premisa de toda regla”, que ciertamente también atañe a la Asamblea general, porque un órgano de gobierno todavía hoy no puede dejar de ahondar sus raíces en el amor mutuo. Dice así: “la mutua y continua caridad, que hace posible la unidad y atrae la presencia de Jesús en la colectividad es, para las personas que forman parte de la Obra de María, la base de su vida en todos sus aspectos”.

Como ya anunciamos en un precedente artículo, después de las varias Asambleas zonales que se han llevado a cabo en todo el mundo, en noviembre de 2025 terminó la fase de consultación sobre las propuestas de argumentos y de modificaciones a los Estatutos y la primera fase de la consultación sobre los nombres. La lista de los participantes e invitados se ha concluido y es ya definitiva.

A partir del 20 de diciembre de 2025, el camino de preparación proseguirá a través de algunos encuentros del que ha sido definido como proceso preasambleario. Dichas reuniones, están destinadas especialmente a quienes participarán en laAG2026 como miembros elegidos, de derecho, sustitutos e invitados.

Específicamente, se trata de 5 sesiones, a través de zoom, en las que los interesados podrán profundizar varios temas:

20 de diciembre de 2025: “Conversación en el Espíritu”

17 de enero de 2026: “Cómo prepararnos y cómo vivir en la Asamblea”

31 de enero de 2026: “Presentación de las propuestas relacionadas con los Estatutos generales”

7 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 1ª parte

21 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 2ª parte

«Un momento de preparación, de discernimiento, pero, sobre todo, de compartición, que involucrará a muchísimas personas de los lugares más variados del mundo ─afirma la Comisión Preparatoria de la Asamblea (CPA)─. Es emocionante. Los participantes en la Asamblea se verán por primera vez. Ciertamente, son numerosos los retos debidos a la distancia física, lingüística, cultural, pero esto refleja la intención del proceso, es decir, la construcción de la unidad. Es un momento en el cual se comenzará realmente a hacer la experiencia de la Asamblea, en la que esta realidad iniciará a concretarse”.

El objetivo de este proceso previo a la Asamblea es ayudar a los participantes, lo más posible, a llegar preparados a la Asamblea, ante todo, a través de la formación en la Conversación en el Espíritu, que se adoptará como metodología en algunos momentos.

Una sesión se dedicará a la explicación práctica del funcionamiento de la Asamblea y de los requisitos normativos que deben cumplirse, pero también a cuál debería ser la actitud espiritual de quienes participan en ella, conscientes de que cada uno representa su realidad, sus comunidades y áreas geográficas, pero con la mirada abierta a la Obra en su globalidad. Además, se pondrá una especial atención a las propuestas de modificación de los Estatutos generales que se presentarán en la Asamblea. Las dos últimas sesiones de febrero, dedicadas a las principales temáticas surgidas de las consultaciones, se pondrán posteriormente a disposición de todos los miembros del Movimiento.

“Este proceso preasambleario que se abre, no es una fase aislada hacia la AG2026 – afirma Ángel Bartol, coordinador de la CPA – más bien (una nueva fase) un instrumento para acompañar y seguir caminando juntos. Es como la imagen de un zum que va focalizando poco a poco la experiencia que se quiere hacer. En este camino de acercamiento, además de conocer lo que más le interesa a toda la Obra en el mundo también es importante “conocerse”, conocer también a las personas que pueden ocupar cargos electivos, su punto de vista, entrar en una dimensión de escucha y acogida. Un proceso –sigue diciendo Ángel Bartol– en el que es importante dejarse convertir y purificar para descubrir lo que Dios quiere hoy de nosotros”.

Prepararse a la Asamblea es, por tanto, un camino que se quiere hacer volviendo a proponerse día tras día vivir el amor mutuo, y poder atraer la presencia de Jesús en medio de nosotros; recoger el fruto de un trabajo que ha durado meses y que reúne una pluralidad de voces, de ideas y de almas y se convierte en la expresión real no del individuo sino de un cuerpo, de una entera familia en el mundo, que en su conjunto mueve sus pasos hacia el futuro.

Maria Grazia Berretta

El Niño Jesús al centro de la Navidad

El Niño Jesús al centro de la Navidad

Nacida en 1997, la iniciativa «Han desalojado a Jesús» surge de una reflexión de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, quien, sorprendida por la ausencia de referencias al significado de la Navidad, invita a volver a poner a Jesús en el centro de esta fiesta.

En todo el mundo, miles de Gen 4, los niños de los Focolares, acogieron este llamamiento y cada año se comprometen a realizar pequeños ‘Niños Jesús’ de yeso que luego ofrecen a los transeúntes en las esquinas de las calles durante el período navideño. Las ofrendas recibidas se utilizan para proyectos dirigidos a sus coetáneos necesitados o que viven en países en guerra en varias partes del mundo.

50 años del Movimiento Diocesano: una estela de luz

50 años del Movimiento Diocesano: una estela de luz

Hace 50 años, en la ciudad de Ascoli Piceno, ubicada en Italia central, dos sacerdotes focolarinos, el Padre Pino y el Padre Mario, decidieron empezar juntos una actividad normal de apostolado proponiendo algunos encuentros para los jóvenes. Tras algunas semanas, para su sorpresa, vieron que a su alrededor había cientos de jóvenes que querían vivir el Evangelio en el día a día. Estaba naciendo el Movimiento Diocesano, expresión del Movimiento de los Focolares, que tenía y tiene la tarea de vivificar las articulaciones de la Iglesia local a través de la espiritualidad de los Focolares. Un Movimiento que en estos 50 años ha visto realizarse obras de Dios en la diócesis y muchas vocaciones a la vida sacerdotal, laical y religiosa.

El 13 y 14 de diciembre de 2025 en la ciudad de Ascoli Piceno se ha llevado a cabo una ceremonia conmemorativa, con la presencia de Margaret Karram y Jesús Morán –Presidente y Copresidente de los Focolares–, del Cardenal Giuseppe Petrocchi, cofundador del Movimiento Diocesano junto con Chiara Lubich, varios obispos, sacerdotes focolarinos y focolarinas originarios del lugar.

“La relación que tengo con el Movimiento Diocesano es positivo porque aquí en Ascoli Piceno está muy enraizado –afirmó Monseñor Gianpiero Palmieri, obispo de la diócesis, durante el encuentro con Margaret y Jesús–. Los sacerdotes, los laicos y los diáconos del Movimiento diocesano ofrecen a la vida de nuestra diócesis un aporte misionero y evangelizador. Lo que el Movimiento Diocesano puede brindar y brindará como un algo más, en el presente y en el futuro, es justamente esa contribución según su Carisma –que es el de la unidad– a la evangelización misma, con la capacidad de dialogar con todos”.

Por la tarde del 13 de diciembre se han reunido las comunidades de los Focolares de las ciudades de Ascoli Piceno, Téramo, Fermo, Pésaro, Macerata y Cúneo –diócesis, esta última, del Norte de Italia, en donde recientemente ha nacido el Movimiento Diocesano–. “Me sorprende siempre la vitalidad y la alegría de las comunidades que ustedes forman –afirmó Margaret Karram– porque ustedes han sabido atravesar las puertas de las iglesias, de las parroquias y ponerse en red con personas y organizaciones laicas de sus ciudades, demostrando coherencia en la opción evangélica, multiplicando iniciativas de proximidad para con los últimos, los inmigrantes y los marginados. Gracias a la fidelidad de muchísimos de ustedes, hoy podemos decir que el Movimiento Diocesano es una gracia para la Iglesia y para la Obra de María”. Por su parte, Jesús Morán añadió: “El Movimiento Diocesano es fruto del genio eclesial de Chiara Lubich. Es la capacidad de hacer que la Iglesia nazca en un grupo de almas en la comunidad. Aquí en Ascoli Piceno lo hemos experimentado. Chiara con su genio eclesial hizo nacer una comunidad, que es completamente Iglesia al servicio de la Iglesia”.

El Cardenal Giuseppe Petrocchi , que para todos es simplemente el Padre Pino, recorrió algunas de las etapas de los comienzos, resaltando los signos del Espíritu Santo. Luego agregó: “La espiritualidad de la unidad que el Señor le dio a Chiara Lubich y su testimonio ofrecen una intensa luz carismática para explorar también horizontes inéditos, teológicos, pastorales y sociales, teniendo a nuestro lado la humilde Virgen de Nazaret, como madre, maestra y modelo. Para ella y con ella elevamos nuestro Magnificat de alabanza y de reconocimiento. Ustedes hoy aquí son ese Magnificat”.

En los varios testimonios narrados por algunos miembros de las varias comunidades locales se percibía la experiencia de una Iglesia-comunión, pues sabían crear vínculos de caridad entre estructuras y miembros de la Iglesia local, entre carismas y ministerios, y con todos.

El 14 de diciembre, en el prestigioso Teatro Municipal, tuvo lugar una mesa redonda que llevaba como título: “El Carisma del Movimiento Diocesano en la Iglesia y en la sociedad de hoy”. En ese evento han participado instituciones laicas y religiosas, con el alcalde y el obispo, pero también con la presencia de algunos representantes de movimientos y asociaciones católicas y de otras Iglesias, y varios ciudadanos deseosos de conocer algo más.

Monseñor Piero Coda, Secretario General de la Comisión Teológica internacional de la Santa Sede, en su discurso inicial afirmó: “El Movimiento Diocesano se presenta como una original y propicia versión, y como una oportuna “concreción”, de la renovación que ha impulsado y orientado el Concilio. Me refiero al reconocimiento y la valorización de la Iglesia local –la diócesis– como lugar concreto e insustituible de experiencia comunitaria del Evangelio en el ejercicio de su profética encarnación a nivel cultural y social. Y con el corazón y la mente abiertos a todos. En sintonía con el espíritu del Vaticano II y del carisma de la unidad, pueden formar parte del Movimiento Diocesano cristianos de otras Iglesias o Comunidades eclesiales y pueden participar en él personas de otras religiones o personas de convicciones no religiosas. ¿No es acaso todo ello apasionante?”

Por lo tanto, el Movimiento Diocesano puede ser un puente entre el Evangelio y la ciudad y entre sus varios componentes sociales. “Pues bien –agregó Margaret Karram– su alcance hoy es custodiar y encender vínculos, abrir caminos de misión en nuestras Iglesias y en los tantos contextos civiles y ciudadanos. Todo comienza con el amor recíproco, porque si se lo vive genera más comunión en la Iglesia, más fraternidad en nuestros ambientes y más esperanza para el mundo”.

Una experiencia nacida hace 50 años no por casualidad, sino gracias a un recorrido que ha alimentado el alma de la comunidad local en Cristo. “Chiara Lubich no ha fundado el Movimiento Diocesano sentada frente a un escritorio –remarcó Jesús Morán–. En todo caso, ella vio en la experiencia que se estaba llevando a cabo en la Iglesia de esta ciudad (Ascoli Piceno) en los años 70, el sello indeleble de su alma eclesial, de su carisma. Chiara la pudo reconocer que aquí, sobre todo gracias a ese grupo de sacerdotes y jóvenes, la Iglesia de Ascoli Piceno estaba experimentando a Cristo en sí misma. Así ha sido y así deberá ser siempre”.

El Movimiento Diocesano, ya en la década de 1970, estaba encaminando un proceso de sinodalidad en la Iglesia local. Y hoy puede ser, y debe serlo, un instrumento para que el camino sinodal que la Iglesia está atravesando se vuelva vida en las Iglesias locales. Pero “la sinodalidad de la Iglesia necesita –más allá de las equipadas aulas doctrinales– también palestras existenciales. Así lo afirmó el Cardenal Giuseppe Petrocchi en su discurso. «El Movimiento Diocesano en este sentido puede ser un laboratorio en donde se aprenda a vivir esa comunión tal cual el Espíritu Santo la va diseñando delante de nosotros en la Iglesia de hoy”.

“Yo soy uno de esos jóvenes que conoció el ideal de la unidad de los Focoalres en Ascoli Piceno a través del Movimiento Diocesano –dijo Luigino Bruni, economista y docente universitario–. Fui a la parroquia porque buscaba a Dios. La experiencia de esos años – éramos unos 200 jóvenes – era muy intensa y rica de idealidad. No entrábamos a un Movimiento, sino al futuro de la Iglesia y del mundo. Estando en Ascoli Picino sentíamos que estábamos cambiando la Iglesia, el mundo y la economía. Tanto fue así que luego opté por todo ello en los años siguientes”.

“Impresiona ver, en la cotidianeidad del Movimiento Diocesano, generaciones distintas vivir y trabajar juntas para sostener y ser un aporte a la vida en las parroquias –subrayó Marie Therése Henderson, del focolar de Ancona–. Además, en la relación entre laicos y sacerdotes, se ve entonces esa realidad simple y profética que la Iglesia espera. Que es la dimensión de la sinodalidad y de la unidad propias de la Iglesia misma”.

Las charlas de los relatores se vieron intercaladas por momentos artísticos con Alessandro Cappella, Enrico Mazzuca, Silvia Capponi, Elena Piermarini y Laura Ubaldi.

Lorenzo Russo
Foto: © Joaquín Masera-CSC Audiovisivi

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Chiara Lubich: “A mí me lo hicieron”

Chiara Lubich: “A mí me lo hicieron”

(…) «Tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber…» (Mt 25,35) «¿Cuándo, Señor…?» «Cada vez que lo hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron» (Mt 25,40).

(…)  

Por el amor dado a los pobres, siempre iluminador el Espíritu nos llevó a comprender la necesidad de amar no solo a los pobres, sino a todos. «Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 19, 19), quienquiera que sea.

Así, tuvimos una espléndida idea y tomamos una decisión: transformar nuestra vida cotidiana, en contacto con todo tipo de personas, en un sinfín de obras de misericordia materiales y espirituales, porque también en este caso es válido: “A mí me lo hicieron”.

En cada uno de los hermanos que pasaban a nuestro lado veíamos a Cristo, que pedía ayuda, consuelo, consejo, una corrección, instrucción luz, pan, casa, ropa, oraciones…

(…) 

Esperemos que Jesús un día responda, a cada uno (…) cuando le pregunte: «Señor ¿cuándo te di de comer, de beber? ¿cuándo te consolé?». «Cada vez que lo hiciste con el más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hiciste».

Chiara Lubich