Movimiento de los Focolares
Navidad de 2025

Navidad de 2025

En una época aún tan marcada por divisiones de todo tipo, el deseo profundo de que, con motivo de esta Santa Navidad, se renueve en todos nosotros la alegría del servicio, el compartir y la reciprocidad, a partir de gestos concretos, en particular hacia quienes sufren; un compromiso de vivir una Navidad bajo el signo de la fraternidad y la proximidad, sembrando esperanza para el futuro.

Proceso preasambleario: un camino de conversión y comunión

Proceso preasambleario: un camino de conversión y comunión

«Mi oración, mi deseo es que estos meses que tenemos por delante puedan ser verdaderamente meses de crecimiento espiritual, de conversión (…), conversión personal, pero también conversión colectiva (…). Que tengamos este amor recíproco, que nos hace libres para poder darlo todo y estimarnos unos a otros, tener respeto a los demás, sabiendo que cada uno de nosotros tiene ideas diferentes, perspectivas distintas, ideas distintas sobre la Obra, sueños diferentes… Sin embargo, confío en que juntos podamos tener esta luz, que juntos podamos permitir que el Espíritu Santo guíe esta nueva etapa de la Obra».

El pasado 7 de diciembre, con motivo del retiro anual de los focolarinos y las focolarinas en Castel Gandolfo (Roma), Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, saludando a todos los presentes pronunció estas palabras, invitando a cada uno a dirigir la mirada hacia la Asamblea General que se realizará en marzo de 2026 (AG2026), etapa de un proceso que continúa y lleva adelante la historia del Movimiento de los Focolares.

Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, quiso introducir en los Estatutos generales “la premisa de toda regla”, que ciertamente también atañe a la Asamblea general, porque un órgano de gobierno todavía hoy no puede dejar de ahondar sus raíces en el amor mutuo. Dice así: “la mutua y continua caridad, que hace posible la unidad y atrae la presencia de Jesús en la colectividad es, para las personas que forman parte de la Obra de María, la base de su vida en todos sus aspectos”.

Como ya anunciamos en un precedente artículo, después de las varias Asambleas zonales que se han llevado a cabo en todo el mundo, en noviembre de 2025 terminó la fase de consultación sobre las propuestas de argumentos y de modificaciones a los Estatutos y la primera fase de la consultación sobre los nombres. La lista de los participantes e invitados se ha concluido y es ya definitiva.

A partir del 20 de diciembre de 2025, el camino de preparación proseguirá a través de algunos encuentros del que ha sido definido como proceso preasambleario. Dichas reuniones, están destinadas especialmente a quienes participarán en laAG2026 como miembros elegidos, de derecho, sustitutos e invitados.

Específicamente, se trata de 5 sesiones, a través de zoom, en las que los interesados podrán profundizar varios temas:

20 de diciembre de 2025: “Conversación en el Espíritu”

17 de enero de 2026: “Cómo prepararnos y cómo vivir en la Asamblea”

31 de enero de 2026: “Presentación de las propuestas relacionadas con los Estatutos generales”

7 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 1ª parte

21 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 2ª parte

«Un momento de preparación, de discernimiento, pero, sobre todo, de compartición, que involucrará a muchísimas personas de los lugares más variados del mundo ─afirma la Comisión Preparatoria de la Asamblea (CPA)─. Es emocionante. Los participantes en la Asamblea se verán por primera vez. Ciertamente, son numerosos los retos debidos a la distancia física, lingüística, cultural, pero esto refleja la intención del proceso, es decir, la construcción de la unidad. Es un momento en el cual se comenzará realmente a hacer la experiencia de la Asamblea, en la que esta realidad iniciará a concretarse”.

El objetivo de este proceso previo a la Asamblea es ayudar a los participantes, lo más posible, a llegar preparados a la Asamblea, ante todo, a través de la formación en la Conversación en el Espíritu, que se adoptará como metodología en algunos momentos.

Una sesión se dedicará a la explicación práctica del funcionamiento de la Asamblea y de los requisitos normativos que deben cumplirse, pero también a cuál debería ser la actitud espiritual de quienes participan en ella, conscientes de que cada uno representa su realidad, sus comunidades y áreas geográficas, pero con la mirada abierta a la Obra en su globalidad. Además, se pondrá una especial atención a las propuestas de modificación de los Estatutos generales que se presentarán en la Asamblea. Las dos últimas sesiones de febrero, dedicadas a las principales temáticas surgidas de las consultaciones, se pondrán posteriormente a disposición de todos los miembros del Movimiento.

“Este proceso preasambleario que se abre, no es una fase aislada hacia la AG2026 – afirma Ángel Bartol, coordinador de la CPA – más bien (una nueva fase) un instrumento para acompañar y seguir caminando juntos. Es como la imagen de un zum que va focalizando poco a poco la experiencia que se quiere hacer. En este camino de acercamiento, además de conocer lo que más le interesa a toda la Obra en el mundo también es importante “conocerse”, conocer también a las personas que pueden ocupar cargos electivos, su punto de vista, entrar en una dimensión de escucha y acogida. Un proceso –sigue diciendo Ángel Bartol– en el que es importante dejarse convertir y purificar para descubrir lo que Dios quiere hoy de nosotros”.

Prepararse a la Asamblea es, por tanto, un camino que se quiere hacer volviendo a proponerse día tras día vivir el amor mutuo, y poder atraer la presencia de Jesús en medio de nosotros; recoger el fruto de un trabajo que ha durado meses y que reúne una pluralidad de voces, de ideas y de almas y se convierte en la expresión real no del individuo sino de un cuerpo, de una entera familia en el mundo, que en su conjunto mueve sus pasos hacia el futuro.

Maria Grazia Berretta

El Niño Jesús al centro de la Navidad

El Niño Jesús al centro de la Navidad

Nacida en 1997, la iniciativa «Han desalojado a Jesús» surge de una reflexión de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, quien, sorprendida por la ausencia de referencias al significado de la Navidad, invita a volver a poner a Jesús en el centro de esta fiesta.

En todo el mundo, miles de Gen 4, los niños de los Focolares, acogieron este llamamiento y cada año se comprometen a realizar pequeños ‘Niños Jesús’ de yeso que luego ofrecen a los transeúntes en las esquinas de las calles durante el período navideño. Las ofrendas recibidas se utilizan para proyectos dirigidos a sus coetáneos necesitados o que viven en países en guerra en varias partes del mundo.

50 años del Movimiento Diocesano: una estela de luz

50 años del Movimiento Diocesano: una estela de luz

Hace 50 años, en la ciudad de Ascoli Piceno, ubicada en Italia central, dos sacerdotes focolarinos, el Padre Pino y el Padre Mario, decidieron empezar juntos una actividad normal de apostolado proponiendo algunos encuentros para los jóvenes. Tras algunas semanas, para su sorpresa, vieron que a su alrededor había cientos de jóvenes que querían vivir el Evangelio en el día a día. Estaba naciendo el Movimiento Diocesano, expresión del Movimiento de los Focolares, que tenía y tiene la tarea de vivificar las articulaciones de la Iglesia local a través de la espiritualidad de los Focolares. Un Movimiento que en estos 50 años ha visto realizarse obras de Dios en la diócesis y muchas vocaciones a la vida sacerdotal, laical y religiosa.

El 13 y 14 de diciembre de 2025 en la ciudad de Ascoli Piceno se ha llevado a cabo una ceremonia conmemorativa, con la presencia de Margaret Karram y Jesús Morán –Presidente y Copresidente de los Focolares–, del Cardenal Giuseppe Petrocchi, cofundador del Movimiento Diocesano junto con Chiara Lubich, varios obispos, sacerdotes focolarinos y focolarinas originarios del lugar.

“La relación que tengo con el Movimiento Diocesano es positivo porque aquí en Ascoli Piceno está muy enraizado –afirmó Monseñor Gianpiero Palmieri, obispo de la diócesis, durante el encuentro con Margaret y Jesús–. Los sacerdotes, los laicos y los diáconos del Movimiento diocesano ofrecen a la vida de nuestra diócesis un aporte misionero y evangelizador. Lo que el Movimiento Diocesano puede brindar y brindará como un algo más, en el presente y en el futuro, es justamente esa contribución según su Carisma –que es el de la unidad– a la evangelización misma, con la capacidad de dialogar con todos”.

Por la tarde del 13 de diciembre se han reunido las comunidades de los Focolares de las ciudades de Ascoli Piceno, Téramo, Fermo, Pésaro, Macerata y Cúneo –diócesis, esta última, del Norte de Italia, en donde recientemente ha nacido el Movimiento Diocesano–. “Me sorprende siempre la vitalidad y la alegría de las comunidades que ustedes forman –afirmó Margaret Karram– porque ustedes han sabido atravesar las puertas de las iglesias, de las parroquias y ponerse en red con personas y organizaciones laicas de sus ciudades, demostrando coherencia en la opción evangélica, multiplicando iniciativas de proximidad para con los últimos, los inmigrantes y los marginados. Gracias a la fidelidad de muchísimos de ustedes, hoy podemos decir que el Movimiento Diocesano es una gracia para la Iglesia y para la Obra de María”. Por su parte, Jesús Morán añadió: “El Movimiento Diocesano es fruto del genio eclesial de Chiara Lubich. Es la capacidad de hacer que la Iglesia nazca en un grupo de almas en la comunidad. Aquí en Ascoli Piceno lo hemos experimentado. Chiara con su genio eclesial hizo nacer una comunidad, que es completamente Iglesia al servicio de la Iglesia”.

El Cardenal Giuseppe Petrocchi , que para todos es simplemente el Padre Pino, recorrió algunas de las etapas de los comienzos, resaltando los signos del Espíritu Santo. Luego agregó: “La espiritualidad de la unidad que el Señor le dio a Chiara Lubich y su testimonio ofrecen una intensa luz carismática para explorar también horizontes inéditos, teológicos, pastorales y sociales, teniendo a nuestro lado la humilde Virgen de Nazaret, como madre, maestra y modelo. Para ella y con ella elevamos nuestro Magnificat de alabanza y de reconocimiento. Ustedes hoy aquí son ese Magnificat”.

En los varios testimonios narrados por algunos miembros de las varias comunidades locales se percibía la experiencia de una Iglesia-comunión, pues sabían crear vínculos de caridad entre estructuras y miembros de la Iglesia local, entre carismas y ministerios, y con todos.

El 14 de diciembre, en el prestigioso Teatro Municipal, tuvo lugar una mesa redonda que llevaba como título: “El Carisma del Movimiento Diocesano en la Iglesia y en la sociedad de hoy”. En ese evento han participado instituciones laicas y religiosas, con el alcalde y el obispo, pero también con la presencia de algunos representantes de movimientos y asociaciones católicas y de otras Iglesias, y varios ciudadanos deseosos de conocer algo más.

Monseñor Piero Coda, Secretario General de la Comisión Teológica internacional de la Santa Sede, en su discurso inicial afirmó: “El Movimiento Diocesano se presenta como una original y propicia versión, y como una oportuna “concreción”, de la renovación que ha impulsado y orientado el Concilio. Me refiero al reconocimiento y la valorización de la Iglesia local –la diócesis– como lugar concreto e insustituible de experiencia comunitaria del Evangelio en el ejercicio de su profética encarnación a nivel cultural y social. Y con el corazón y la mente abiertos a todos. En sintonía con el espíritu del Vaticano II y del carisma de la unidad, pueden formar parte del Movimiento Diocesano cristianos de otras Iglesias o Comunidades eclesiales y pueden participar en él personas de otras religiones o personas de convicciones no religiosas. ¿No es acaso todo ello apasionante?”

Por lo tanto, el Movimiento Diocesano puede ser un puente entre el Evangelio y la ciudad y entre sus varios componentes sociales. “Pues bien –agregó Margaret Karram– su alcance hoy es custodiar y encender vínculos, abrir caminos de misión en nuestras Iglesias y en los tantos contextos civiles y ciudadanos. Todo comienza con el amor recíproco, porque si se lo vive genera más comunión en la Iglesia, más fraternidad en nuestros ambientes y más esperanza para el mundo”.

Una experiencia nacida hace 50 años no por casualidad, sino gracias a un recorrido que ha alimentado el alma de la comunidad local en Cristo. “Chiara Lubich no ha fundado el Movimiento Diocesano sentada frente a un escritorio –remarcó Jesús Morán–. En todo caso, ella vio en la experiencia que se estaba llevando a cabo en la Iglesia de esta ciudad (Ascoli Piceno) en los años 70, el sello indeleble de su alma eclesial, de su carisma. Chiara la pudo reconocer que aquí, sobre todo gracias a ese grupo de sacerdotes y jóvenes, la Iglesia de Ascoli Piceno estaba experimentando a Cristo en sí misma. Así ha sido y así deberá ser siempre”.

El Movimiento Diocesano, ya en la década de 1970, estaba encaminando un proceso de sinodalidad en la Iglesia local. Y hoy puede ser, y debe serlo, un instrumento para que el camino sinodal que la Iglesia está atravesando se vuelva vida en las Iglesias locales. Pero “la sinodalidad de la Iglesia necesita –más allá de las equipadas aulas doctrinales– también palestras existenciales. Así lo afirmó el Cardenal Giuseppe Petrocchi en su discurso. «El Movimiento Diocesano en este sentido puede ser un laboratorio en donde se aprenda a vivir esa comunión tal cual el Espíritu Santo la va diseñando delante de nosotros en la Iglesia de hoy”.

“Yo soy uno de esos jóvenes que conoció el ideal de la unidad de los Focoalres en Ascoli Piceno a través del Movimiento Diocesano –dijo Luigino Bruni, economista y docente universitario–. Fui a la parroquia porque buscaba a Dios. La experiencia de esos años – éramos unos 200 jóvenes – era muy intensa y rica de idealidad. No entrábamos a un Movimiento, sino al futuro de la Iglesia y del mundo. Estando en Ascoli Picino sentíamos que estábamos cambiando la Iglesia, el mundo y la economía. Tanto fue así que luego opté por todo ello en los años siguientes”.

“Impresiona ver, en la cotidianeidad del Movimiento Diocesano, generaciones distintas vivir y trabajar juntas para sostener y ser un aporte a la vida en las parroquias –subrayó Marie Therése Henderson, del focolar de Ancona–. Además, en la relación entre laicos y sacerdotes, se ve entonces esa realidad simple y profética que la Iglesia espera. Que es la dimensión de la sinodalidad y de la unidad propias de la Iglesia misma”.

Las charlas de los relatores se vieron intercaladas por momentos artísticos con Alessandro Cappella, Enrico Mazzuca, Silvia Capponi, Elena Piermarini y Laura Ubaldi.

Lorenzo Russo
Foto: © Joaquín Masera-CSC Audiovisivi

Activar los subtítulos y escoger el idioma deseado.

Chiara Lubich: “A mí me lo hicieron”

Chiara Lubich: “A mí me lo hicieron”

(…) «Tuve hambre, y me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber…» (Mt 25,35) «¿Cuándo, Señor…?» «Cada vez que lo hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron» (Mt 25,40).

(…)  

Por el amor dado a los pobres, siempre iluminador el Espíritu nos llevó a comprender la necesidad de amar no solo a los pobres, sino a todos. «Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Mt 19, 19), quienquiera que sea.

Así, tuvimos una espléndida idea y tomamos una decisión: transformar nuestra vida cotidiana, en contacto con todo tipo de personas, en un sinfín de obras de misericordia materiales y espirituales, porque también en este caso es válido: “A mí me lo hicieron”.

En cada uno de los hermanos que pasaban a nuestro lado veíamos a Cristo, que pedía ayuda, consuelo, consejo, una corrección, instrucción luz, pan, casa, ropa, oraciones…

(…) 

Esperemos que Jesús un día responda, a cada uno (…) cuando le pregunte: «Señor ¿cuándo te di de comer, de beber? ¿cuándo te consolé?». «Cada vez que lo hiciste con el más pequeño de mis hermanos, a mí me lo hiciste».

Chiara Lubich

Recordando los 60 años de la revocación de las excomuniones entre Roma y Constantinopla

Recordando los 60 años de la revocación de las excomuniones entre Roma y Constantinopla

El año 2025, ya todos lo saben, ha sido un año rico de aniversarios y acontecimientos ecuménicos. El encuentro del papa León XIV y del patriarca Bartolomé en Nicea con los líderes de las varias Iglesias y Organismos ecuménicos y a continuación los varios encuentros programados en Estambul han dado testimonio del deseo y compromiso de las Iglesias por continuar el camino hacia la unidad. Otro acontecimientos ecuménico de gran importancia, del que se cumplía el 60° aniversario, es la revocación de las excomuniones entre Roma y Constantinopla que tuvo lugar el 7 de diciembre de 1965 por parte del papa Paulo VI y del patriarca Atenágoras I. Ese fue un evento que dio inicio a una nueva temporada en las relaciones entre católicos y ortodoxos. Paulo VI y el Patriarca Atenágoras, hombres santos, de gran visión y amantes solo de la voluntad de Cristo para su Iglesia, tuvieron la fortaleza de romper la espiral de hostilidad y enemistad encontrándose como hermanos en Jerusalén en enero de 1964. Allí prepararon el terreno para la revocación de esas excomuniones que se habían intercambiado entre los legados del Papa y el entonces patriarca de Constantinopla, allá por el año 1054. El evento marcó el comienzo de un diálogo de la caridad que ha visto a los dos grandes pioneros en un continuo y creciente compromiso para que las dos Iglesias, católica y ortodoxa, se reconocieran nuevamente como Iglesias hermanas.

La Cátedra ecuménica patriarca Atenágoras – Chiara Lubich, del Instituto Universitario Sophia de Loppiano ha promovido un Seminario para destacar la importancia que este evento tiene. Abrieron los trabajos los mensajes del patriarca Bartolomé de Constantinopla, del papa León XIV con la firma del Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin, y de Margaret Karram, vice gran canciller del Instituto Sophia y Presidente del Movimiento de los Focolares.

El Papa León XIV puso de relieve la importancia no solo de “reflexionar sobre lo sucedido en el pasado”, sino también de “sugerir nuevos pasos concretos que podemos dar juntos”.

El Patriarca Bartolomé, recordando la centralidad de la Resurrección de Cristo para la fe cristiana celebrada en Pascua, lamentó el hecho de que celebremos esta fiesta aún en casos muy esporádicos en la misma fecha, y remarcó lo que han hecho él y el papa Francisco para resolver la cuestión de la fecha común de la Pascua.

Margaret Karram, en su video-mensaje, al mirar hacia atrás en la historia agradeció a Dios por los milagros realizados, e invitó a mirar hacia adelante y a renovar nuestra esperanza de que la unidad entre las Iglesias será una realidad en el momento y en la forma que solo él conoce, retomando el pensamiento del Patriarca Atenágoras “La unión se realizará. Será un milagro. ¿Cuándo? No lo sabemos. Pero debemos prepararnos. Porque un milagro es como Dios: siempre inminente ”.

Los varios discursos ilustraron los aspectos históricos, espirituales, teológicos y canónicos de este camino. Monseñor Piero Coda, profesor y Secretario General de la Comisión Teológica Internacional, miembro de la Comisión mixta para el diálogo entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa y de la Comisión de los teólogos para el camino sinodal, subrayó que ese gesto profético de la revocación de las excomuniones nos exhorta a vivir, pensar, dialogar, actuar en esa luz y en ese amor en el que podemos preparar y acoger, los unos y los otros, los unos con los otros, el día bendito en el que el Espíritu Santo nos hará trascender –con un milagro de su amor, bajo la mirada tierna y fuerte de María, la llena de gracia y la ‘Theotokos’– todo lo que aún nos separa del momento en el que desbordará la plena compartición entre nosotros de la comunión en Cristo..

Sandra Ferreira Ribeiro, teóloga ecumenista, actual corresponsable del Centro “Uno” del Movimiento de los Focolares, delineó el contexto histórico que precedió y preparó la revocación de las excomuniones y los actos que la concretaron en el año 1965 inaugurando un nuevo clima de diálogo.

Declan O’Byrne, profesor y rector del Instituto Universitario Sophia, cotitular de la cátedra ecuménica del Instituto Sophia, destacó la importancia de que la profesión de fe proclamada en Nicea se vuelva una realidad vivida a través de la caridad entre los cristianos y el compromiso en la búsqueda de una claridad teológica.

El metropolita Maximos Vgenopoulos de Selyvria cotitular de la cátedra ecuménica y miembro de la Comisión mixta internacional para el Diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa, ilustró sobre el tema Primado y Sinodalidad en el segundo Milenio y hoy. Es en realidad el tema del último Documento de la Comisión mixta que se encontró en Alejandría, Egipto, en junio de 2023. Concluyó diciendo que mientras las dos Iglesias avanzan «en el amor y en la verdad» hacia la unidad, el Documento abre caminos y perspectivas positivas para el futuro respecto de la auténtica comprensión del Primado y de la Sinodalidad, especialmente en el contexto de las discusiones oficiales que se están llevando a cabo sobre la Sinodalidad dentro de la Iglesia católica romana.

Dimitrios Keramidas, profesor de ecumenismo y teología ortodoxa en el Instituto Angelicum de Roma, recordó que el compartir la bendición común del Papa y del Patriarca ecuménico en el Fanar, el rezo del Padre Nuestro y la oración ecuménica que tuvo lugar en Nicea han sido ulteriores signos del reconocimiento de la eclesialidad de las dos Iglesias: un compartir espiritual, de manera verdadera y visible.

Augustinos Bairachtaris, profesor asociado de estudios ecuménicos en la Academia Eclesiástica patriarcal de Creta enfatizó la necesidad de una teología de la cruz y el espíritu de metanoia que tienen que acompañar siempre el diálogo ecuménico.

El pianista presbítero Carlo Seno, con un trozo musical de original belleza, subrayó la armonía que la unidad buscada entre las Iglesias representa.

La realización del seminario ha puesto en luz el rol irrenunciable que puede tener la Cátedra ecuménica Patriarca Atenágoras – Chiara Lubich en la promoción del ecumenismo y del creciente recíproco conocimiento y aprecio de los cristianos los unos de los otros, considerando la exhortación del papa León XIV y del patriarca Bartolomé en su Declaración conjunta: “Exhortamos vivamente a todos los fieles de nuestras Iglesias, y en particular al clero y a los teólogos, a acoger con alegría los frutos hasta ahora obtenidos y a comprometerse en su continuo incremento”.

Sandra Ferreira Ribeiro
(Centro «Uno» per l’unità dei cristiani)

Foto: @ Mariane Gonçalves de Araújo

7 de diciembre de 1943: El comienzo de una aventura divina

7 de diciembre de 1943: El comienzo de una aventura divina

[…] Era el 7 de diciembre de 1943. Voy sola hacia la iglesia, en medio de un gran temporal. Tengo la sensación de tener el mundo en contra.

[…] Encuentro preparado un reclinatorio cerca del altar y, en las manos, tengo un misal pequeño, pequeño. Pronuncio la fórmula con la que me doy a Dios totalmente y para siempre. Yo era tan feliz que, probablemente, no me daba cuenta de lo que estaba haciendo, porque era muy joven. Solo que, cuando pronuncié la fórmula, tuve la sensación de que un puente se derrumbaba detrás de mí y que ya no podía volver atrás, porque era toda de Dios, por tanto, no podía hacer otra elección. En ese momento me cayó una lágrima sobre el pequeño misal.

¡Pero la felicidad es inmensa! ¿Saben por qué? ¡Me desposo con Dios y por consiguiente ¡espero el mayor bien posible! ¡Será fantástico! ¡Será una aventura divina, extraordinaria! ¡Me desposo con Dios! Y después vimos que fue realmente así.

[…] ¿Cuál es mi consejo? Este consejo me lo daría a mí misma: tenemos una vida sola, aspiremos a lo más Alto, a lo más Alto. Juguémonos todo por el Todo. Vale la pena, vale la pena. […] En lo que depende de ustedes, hagan este acto de generosidad: ¡apunten a lo Alto, no escatimen nada!

Fragmento de un discurso de Chiara Lubich, El cuarto camino, 30 de diciembre de 1984
Foto: © Horacio Conde – CSC Audiovisivi

Seed Funding Program 2025-2026

Seed Funding Program 2025-2026

El Seed Funding Program (SFP) busca apoyar e impulsar iniciativas significativas y prometedoras en todo el mundo para desarrollar planes ecológicos locales y/o nacionales en las comunidades del Movimiento de los Focolares. El objetivo es promover la transformación de los estilos de vida personales y comunitarios, fomentando relaciones sostenibles entre las personas y el planeta mediante proyectos ecológicos y sostenibles.

Desde su lanzamiento en 2021-2022, el programa ya ha financiado 15 proyectos en diversos países de cuatro continentes. Para la edición 2025-2026, cientos de jóvenes presentaron diversas propuestas. De estos, se han seleccionado diez proyectos: cinco se desarrollarán en África, tres en Sudamérica, uno en Oriente Medio y uno en Asia. Para más información sobre los proyectos haga clic aquí

Motivado por el ejemplo del Papa Francisco y animados por el Papa León XIII y otros líderes religiosos a seguir protegiendo nuestra casa común, el Movimiento de los Focolares también ha decidido, a través de la Plataforma de Acción Laudato Si’, desarrollar su propio EcoPlan con el objetivo de amplificar, conectar y expandir el trabajo ambiental dentro del Movimiento. En este contexto, y con el patrocinio de FaithInvest y Mundell & Associates, se lanzó la iniciativa de microfinanzas Seed Funding Program, promovida por la ONG New Humanity e implementada en colaboración con United World Community y EcoOne, dos redes vinculadas al Movimiento de los Focolares, comprometidas con la promoción de la concienciación y la acción ambiental a través del diálogo, la educación y el compromiso individual.

Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, creía que abordar los desafíos locales fomentaba la responsabilidad moral de abordar los globales. En 1990, en una carta al Rev. Nikkyo Niwano, presidente de la Rissho Kosei-kai (Tokio), escribió: “Muchos estudios científicos serios han demostrado que no faltan los recursos técnicos ni económicos para mejorar el medio ambiente. Lo que falta, sin embargo, es ese espíritu renovado, ese nuevo amor por la humanidad, que nos haga sentir responsables de todos, en el esfuerzo común por gestionar los recursos de la tierra con inteligencia, justicia y prudencia. No olvidemos que Dios Creador confió la tierra a todos los hombres y mujeres, no a un solo pueblo o grupo de personas”.

Lorenzo Russo
Foto di apertura: © Pixabay

«Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios» (Is 52, 10).

«Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios» (Is 52, 10).

Llevado al exilio en Babilonia, el pueblo de Israel lo ha perdido todo: su tierra, a su rey, el templo, y con él la posibilidad de dar culto a su Dios, lo cual lo había empujado a salir de Egipto en el pasado.

Y he aquí que la voz de un profeta hace un anuncio sorprendente: es hora de volver a casa. Una vez más, Dios intervendrá con poder y llevará de nuevo a los israelitas cruzando el desierto hasta Jerusalén. Y de ese evento prodigioso serán testigos todos los pueblos de la tierra:

«Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios».

También hoy la crónica está llena de noticias alarmantes: personas que se quedan sin trabajo, salud, seguridad ni dignidad; jóvenes que ven peligrar su futuro a causa de la guerra, de la pobreza provocada por los cambios climáticos en sus países; pueblos que ya no tienen tierra ni paz ni libertad.

Un escenario trágico afecta a todo el planeta, nos deja sin aliento y ensombrece el horizonte. ¿Quién nos salvará de la destrucción de todo lo que creíamos poseer? La esperanza parece fuera de lugar. Y sin embargo, el anuncio del profeta es también para nosotros:

«Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios».

Su palabra revela la acción de Dios en la historia personal y colectiva e invita a abrir los ojos a los signos de este proyecto de salvación. De hecho esta ya está actuando en la pasión educativa de una maestra, en la honestidad de un empresario, en la rectitud de una administrativa, en la fidelidad de los esposos, en el abrazo de un niño, en la ternura de un enfermero, en la paciencia de una abuela, en la valentía de hombres y mujeres que se oponen pacíficamente a la criminalidad, en la acogida de una comunidad.

«Los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios».

Se acerca la Navidad. En el signo de la inocencia desarmada del Niño, podemos reconocer una vez más la presencia paciente y misericordiosa de Dios en la historia humana y testimoniarla con nuestras decisiones a contracorriente:

«[…] en un mundo como el nuestro, en el que se teoriza sobre la lucha, la ley del más fuerte, del más astuto y del que no tiene escrúpulos, y donde a veces todo parece paralizado por el materialismo y el egoísmo, la respuesta es el amor al prójimo. Esta es la medicina que le puede devolver la salud. […] Es como una ráfaga de calor divino que se irradia y se propaga, penetrando en las relaciones entre una persona y otra, entre un grupo y otro, y transformando poco a poco la sociedad» [1].

Como para el pueblo de Israel, también para nosotros ha llegado el momento de ponernos en camino; es la ocasión propicia para dar un paso adelante con decisión hacia todos aquellos –jóvenes o ancianos, pobres o
migrantes, parados o sin techo, enfermos o presos– que esperan un gesto de atención y de cercanía, testimonio de la presencia dócil, pero eficaz del amor de Dios en medio de nosotros.

Hoy, los confines hasta los que hay que llevar este anuncio de esperanza son sin duda los geográficos, que tan a menudo se convierten en muros o dolorosas líneas de guerra; pero también los culturales y existenciales. Además, una aportación eficaz para superar la agresividad, la soledad y la marginación puede provenir de comunidades digitales, encarnadas en muchos casos por jóvenes.

Como escribe el poeta congoleño Henri Boukoulou: «¡Oh, divina esperanza! He aquí que en el sollozo desesperado del viento se esbozan las primeras frases del más hermoso poema de amor. ¡Y mañana es la esperanza!» [2]

Letizia Magri y el equipo de la Palabra de Vida


[1] C. LUBICH, Palabra de vida de mayo de 1985: Palabras de Vida/1 (1943-1990) (ed. F. Ciardi), Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 339-340.

[2] Cf. AA.VV. Poeti Africani Anti-Apartheid, I vol., Edizioni dell’Arco, Milano, 2003.

Foto: © Ryutaro – Pexels

Una esperanza sin fronteras

Una esperanza sin fronteras

Ante los desafíos globales, los escenarios trágicos que afectan al planeta y las noticias que nos llegan, parece que todo se conjure para quitarnos el aliento, oscureciendo el horizonte. La esperanza aparece como un bien frágil, casi un espejismo. Por eso parece natural hacerse esta pregunta: ¿podemos todavía esperar un futuro mejor para la humanidad, o estamos condenados a la resignación?

En esta circunstancia puede ayudarnos lo que piensa el filósofo alemán Ernst Bloch (1885-1977): “la esperanza no es una ilusión pasiva, sino un ‘sueño hacia adelante’, un principio activo que anticipa aquello que todavía no se ha dado. Está vinculada a la idea de que el futuro está abierto y es moldeable, no predeterminado” [1].

Es así como cada uno de nosotros “puede seguir esperando”, como quien sueña despierto. Si sabemos mirar con atención, podemos vislumbrar el alba de un nuevo despertar que ya está presente. Lo vemos en la pasión educativa de una maestra, en la honestidad de un emprendedor, en la rectitud de quien administra con integridad, en la fidelidad de una pareja, en el abrazo de un niño, en el cuidado de una enfermera, en la paciencia de una abuela, en el coraje de quien resiste pacíficamente a la violencia, en la acogida de una comunidad.

Más aún nos habla de esperanza el testimonio de los niños en los lugares de guerra, donde encuentran espacios protegidos en los que custodiar el futuro. Así lo muestran los dibujos realizados por las niñas y los niños que participan en los programas de apoyo psicosocial de SavetheChildren. Entre lápices y colores emergen sueños de convertirse en médicos, escritores o diseñadores de moda… Estos lugares seguros donde se reúnen les ofrecen un entorno donde jugar, expresarse e imaginar un futuro más allá del conflicto. Los trabajos fueron difundidos con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, el pasado 10 de octubre de 2025, y testimonian la resiliencia de los más pequeños frente a la guerra[2].

Y no menos importante, encontramos esperanza en millones de personas en todo el mundo — niños, jóvenes, adultos y ancianos— que, golpeados por enfermedades graves, afrontan con fuerza, tenacidad y resiliencia el desafío de superar este obstáculo que la vida ha puesto en su camino. ¡Cuánta valentía y cuánta lección de amor por la vida nos ofrecen estas personas!

Estos signos, pequeños y cotidianos, nos recuerdan que la esperanza no es una ilusión, sino una fuerza real, fruto del amor que se irradia y que es capaz de transformar la sociedad paso a paso.

Todos tienen sed de esperanza, tanto los que están cerca de nosotros como los que están lejos (física, existencial o culturalmente). Esta idea nos invita a no quedarnos quietos, sino a dar un paso para llevar esperanza a quienes la necesitan y han perdido el sentido de la vida.
Acerquémonos con un gesto de atención, haciéndonos prójimos, llevando nuestro amor con delicadeza y gratuidad. Son muchos los que lo esperan, y estamos llamados a alcanzarlos a todos.
Como escribe el poeta congoleño Henri Boukoulou: «[…] ¡Oh, divina esperanza! He aquí que, en el sollozo desesperado del viento, se trazan las primeras frases del más bello poema de amor. Y mañana… ¡es la esperanza!» [3].

Foto: © Freepik.com

[1]Ernst Bloch (1885-1977), Das Prinzip Hoffnung (1954-1959)-“Il principio speranza” (ed. italiana)

[2]https://www.cittanuova.it/multimedia/i-sogni-dei-bambini-di-gaza-tra-guerra-e-colori

[3]Cf. AA.VV. Poeti Africani Anti-Apartheid, I vol., Edizioni dell’Arco, Milano, 2003.

LA IDEA DEL MES, es elaborada por el «Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas» del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida que es la frase de la Escritura que los miembros del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES es traducida a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. www. dialogue4unity.focolare.org


Economy of Francesco: 600 jóvenes en Castel Gandolfo

Economy of Francesco: 600 jóvenes en Castel Gandolfo

Del 28 al 30 de noviembre en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma, Italia) se llevará a cabo el evento “Restarting the economy”, promovido por la Fundación The Economy of Francesco (EoF) con el apoyo del Dicasterio Vaticano para el Servicio al Desarrollo Humano Integral.

Es la primera cita mundial de EoF que tendrá lugar lejos de Asís y sin la presencia del Papa Francisco. “Una novedad que no marca una distancia, sino más bien una extensión –destaca Mons. Domenico Sorrentino , Presidente de la Fundación–. El espíritu de Asís se acerca a Roma y al Papa, para seguir inspirando una economía capaz de ponerse al servicio de la humanidad y de la creación”.

El encuentro de EoF en Asís, septiembre de 2022

Más de 600 jóvenes provenientes de 66 países, con la presencia de mujeres en su mayoría y la participación de alrededor de 80 estudiantes de las escuelas secundarias junto a economistas, filósofos, empresarios, teólogos, artistas y policy makers (formuladores de políticas).

Es “una señal” de que la propuesta de compromiso de los jóvenes para cambiar la economía está viva y es capaz de futuro –afirma Profesor Luigino Bruni , vice presidente de la Fundación y el que ideó el evento desde su nacimiento–. Restarting the Economy es la versión EoF del Jubileo; es un retorno al sentido bíblico originario con la liberación de los esclavos de hoy (adicciones, usura, miserias), la remisión de las deudas (y por lo tanto el gran tema de la finanza, buena o mala), la restitución de la tierra (la ecología, la justicia, los desafíos que atraviesan la Amazonia, África y nuestras ciudades)”.

Durante el evento se presentará el EoF Fraternity Report 2025, fruto del trabajo de este año y destinado a ser una cita anual. Sera una medición del estado de fraternidad en el mundo, concepto muy amado por San Francisco y por el Papa Francisco. “La relación pone en luz que la fraternidad, pilar moral y social, es también un componente económico decisivo pero aún no medido –sostiene Paolo Santori, Presidente de la Comisión científica de la Fundación–. Desarrollando un indicador innovador basado en datos internacionales, el estudio analiza el grado de fraternidad hacia adentro y entre las economías globales (…) e invita a repensar el desarrollo, la cooperación y el bienestar colectivo”.

El Dicasterio Vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha acompañado desde el comienzo el camino de The Economy of Francesco, reconociendo en el movimiento una fuerte sintonía con la propia misión. “Valores como la centralidad de la persona, la justicia social y ecológica, la solidaridad, la inclusión y la cooperación representan un terreno común en el cual se ha desarrollado un acompañamiento respetuoso de la autonomía del movimiento, pero capaz de sostener el crecimiento y las iniciativas en estos años” –así afirma el Padre Avelino Chicoma Bundo Chico, S.J., Responsable de la Oficina del Dicasterio.

Presentación del evento en la Sala de Prensa del Vaticano. De izquierda a derecha: Luca Iacovone, Luigino Bruni, Mons. Domenico Sorrentino, Rita Sacramento Monteiro, Padre Avelino Chicoma Bundo Chico y Cristiane Murray. .

El programa en Castel Gandolfo “se articulará en plenarias con huéspedes internacionales como Sabine Alkire, Jennifer Nedelsky, Paolo Benanti, Massimo Mercati y Stefano Zamagni, talleres temáticos, momentos espirituales y creativos, y una gran exposición de proyectos y experiencias nacidas dentro del movimiento EoF. La EoF Fair – afirman Rita Sacramento Monteiro y Luca Iacovone del equipo organizador del evento–. Particular relieve se dará a dos sesiones dedicadas a: Prophetic Voices for a New Economy, en donde los jóvenes provenientes de distintos contextos contarán experiencias de cambios ya en acción; y Extraordinary Ideas for the Economy of Francesco, una recopilación de breves charlas que darán una voz a ideas empresarias, iniciativas sociales e investigaciones innovadoras seleccionadas a través de una comunicación internacional”.

Lorenzo Russo

Economy of Francesco: 600 jóvenes en Castel Gandolfo

Economy of Francesco: 600 jóvenes en Castel Gandolfo

Del 28 al 30 de noviembre en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma, Italia) se llevará a cabo el evento “Restarting the economy”, promovido por la Fundación The Economy of Francesco (EoF) con el apoyo del Dicasterio Vaticano para el Servicio al Desarrollo Humano Integral.

Es la primera cita mundial de EoF que tendrá lugar lejos de Asís y sin la presencia del Papa Francisco. “Una novedad que no marca una distancia, sino más bien una extensión –destaca Monseñor Domenico Sorrentino, Presidente de la Fundación–. El espíritu de Asís se acerca a Roma y al Papa, para seguir inspirando una economía capaz de ponerse al servicio de la humanidad y de la creación”.

El encuentro de EoF en Asís, septiembre de 2022

Más de 600 jóvenes provenientes de 66 países, con la presencia de mujeres en su mayoría y la participación de alrededor de 80 estudiantes de las escuelas secundarias junto a economistas, filósofos, empresarios, teólogos, artistas y policy makers (formuladores de políticas).

Es “una señal” de que la propuesta de compromiso de los jóvenes para cambiar la economía está viva y es capaz de futuro –afirma Profesor Luigino Bruni, vice presidente de la Fundación y el que ideó el evento desde su nacimiento–. Restarting the Economy es la versión EoF del Jubileo; es un retorno al sentido bíblico originario con la liberación de los esclavos de hoy (adicciones, usura, miserias), la remisión de las deudas (y por lo tanto el gran tema de la finanza, buena o mala), la restitución de la tierra (la ecología, la justicia, los desafíos que atraviesan la Amazonia, África y nuestras ciudades)”.

Durante el evento se presentará el EoF Fraternity Report 2025, fruto del trabajo de este año y destinado a ser una cita anual. Sera una medición del estado de fraternidad en el mundo, concepto muy amado por San Francisco y por el Papa Francisco. “La relación pone en luz que la fraternidad, pilar moral y social, es también un componente económico decisivo pero aún no medido –sostiene Paolo Santori, Presidente de la Comisión científica de la Fundación–. Desarrollando un indicador innovador basado en datos internacionales, el estudio analiza el grado de fraternidad hacia adentro y entre las economías globales (…) e invita a repensar el desarrollo, la cooperación y el bienestar colectivo”.

El Dicasterio Vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral ha acompañado desde el comienzo el camino de The Economy of Francesco, reconociendo en el movimiento una fuerte sintonía con la propia misión. “Valores como la centralidad de la persona, la justicia social y ecológica, la solidaridad, la inclusión y la cooperación representan un terreno común en el cual se ha desarrollado un acompañamiento respetuoso de la autonomía del movimiento, pero capaz de sostener el crecimiento y las iniciativas en estos años” –así afirma el Padre Avelino Chicoma Bundo Chico, S.J., Responsable de la Oficina del Dicasterio.

Presentación del evento en la Sala de Prensa del Vaticano. De izquierda a derecha: Luca Iacovone, Luigino Bruni, Mons. Domenico Sorrentino, Rita Sacramento Monteiro, Padre Avelino Chicoma Bundo Chico y Cristiane Murray. .

El programa en Castel Gandolfo “se articulará en plenarias con huéspedes internacionales como Sabine Alkire, Jennifer Nedelsky, Paolo Benanti, Massimo Mercati y Stefano Zamagni, talleres temáticos, momentos espirituales y creativos, y una gran exposición de proyectos y experiencias nacidas dentro del movimiento EoF. La EoF Fair – afirman Rita Sacramento Monteiro y Luca Iacovone del equipo organizador del evento–. Particular relieve se dará a dos sesiones dedicadas a: Prophetic Voices for a New Economy, en donde los jóvenes provenientes de distintos contextos contarán experiencias de cambios ya en acción; y Extraordinary Ideas for the Economy of Francesco, una recopilación de breves charlas que darán una voz a ideas empresarias, iniciativas sociales e investigaciones innovadoras seleccionadas a través de una comunicación internacional”.

Lorenzo Russo

Jóvenes, Ciudad y Paz: la Carta de Nairobi y el aporte de las nuevas generaciones

Jóvenes, Ciudad y Paz: la Carta de Nairobi y el aporte de las nuevas generaciones

La celebración del 80° aniversario de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) ha sido la ocasión para realizar en Nairobi (Kenia) un evento internacional que llevaba como título: “Cities, Communities, Care-Youth in Action for Sustaining Peace” (Ciudades, Comunidades y Cuidado Juvenil trabajando por una paz sustentable). Es un encuentro que ha contado con la presencia de numerosos jóvenes africanos y representantes de todo el mundo, todos protagonistas de un nuevo impulso en aras de la construcción de sociedades pacíficas y resilientes, capaces de construir el futuro del continente africano, tomando muy en serio la idea del mundo unido.

El momento culminante fue la presentación de la “Charter of Commitments” (Declaración de compromisos), un documento que promueve la paz a través del diálogo intercultural, las iniciativas artísticas y los programas comunitarios, reconociéndoles a los jóvenes el rol de “influencer de paz” y agentes de cambio. En el centro de la visión presentada está la adopción de los valores del ubuntu, la filosofía africana que invita a compartir y a la reciprocidad, como base para una sociedad solidaria. Los jóvenes apoyan a las Naciones Unidas y a la Unión Africana, apreciando su rol en el hecho de sostener y colaborar con los gobiernos locales –con los actores de las sociedad civil, las instituciones religiosas y las organizaciones juveniles– cuando promueven la solidaridad, la justicia y la igualdad tanto a nivel local como global. La Declaración apoya acciones concretas para construir ciudades más acogedoras, para avanzar en un desarrollo sustentable, en un nuevo impulso para emprendimientos juveniles y una nueva visión africana, libre de fronteras y barreras. Hace hincapié en la urgencia de una mayor inclusión, formación y participación juvenil en los procesos decisionales, a todos los niveles.

Este llamado nace en la conclusión de ese evento organizado por New Humanity, ONG del Movimiento de los Focolares. Los trabajos se llevaron a cabo en la Mariápolis Piero de Nairobi. También participaron de la iniciativa UN Habitat, agencia de la ONU para el desarrollo urbano y UNEP, agencia de las Naciones Unidas para el ambiente, Laudato Sì Movement Africa, Greening Africa Together, Living Peace International, Africa Interfaith Youth Network, International Sociological Association, Centro Universitario ASCES de Caruarú (Brasil), además de todas las expresiones del área social, política y cultural del Movimiento de los Focolares.

Para los líderes juveniles reunidos en Nairobi, esta nueva perspectiva podrá realizarse sólo a través de la creación de mecanismos permanentes de colaboración tanto a nivel local como internacional. Un verdadero trabajo de construcción y consolidación de redes. El evento ha visto la participación de treinta relatores internacionales, ocho mesas redondas, seis conexiones en vivo y ocho testimonios en vídeo, desde ciudades de los cinco continentes, con una atención constante al diálogo con los jóvenes. Los temas afrontados trataron sobre la paz, el desarrollo urbano, el cuidado del ambiente y las nuevas formas de liderazgo y comunión.

El congreso se abrió con los vídeo-mensajes de Felipe Paullier, asistente del Secretario General de la ONU para los jóvenes, y de Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares. Paullier, tras recordar que Nairobi es una de las tres principales sedes de las Naciones Unidas, afirmó que “toda guerra es una derrota para la humanidad, un fracaso del diálogo. Los jóvenes no sólo son víctimas de las crisis de hoy, sino que también son creadores, líderes y constructores de paz”. Y son más de 2.000 millones los jóvenes “dispuestos a ser parte integrante de la construcción de nuestro futuro común”. Un mensaje claro para todos: confiando en una generación que “resiste al odio, rechaza la indiferencia y elige la paz como responsabilidad cotidiana”, es posible partir de las ciudades y de las comunidades, pues es “en los barrios, en los colegios, en los lugares de culto y en las comunidades locales en donde la cooperación se vuelve tangible”.

Margaret Karram recordó la iniciativa –que funciona ya desde hace una década– de formación a un liderazgo de comunión, lanzada por el Instituto Universitario Sophia y por el Movimiento Político por la Unidad, con el programa “Together for a New Africa” (Juntos por una nueva África). El itinerario, en su último ciclo trienal, integró a 140 jóvenes de 14 países africanos, junto a tutores y docentes, quienes, en los días anteriores al Congreso, realizaron su Summer School anual en modalidad híbrida para recoger y discutir los resultados de sus acciones locales. Otro programa que trajo a colación la Presidente de los Focolares – que convoca desde hace un año a 150 jóvenes de 60 países del mundo, activos en el ámbito político y en la sociedad civil– es “One Humanity, One Planet: Synodal Leadership” (Una humanidad, un planeta: Liderazgo Sinodal”). Son jóvenes “que se forman y trabajan para realizar buenas políticas y generar impacto social con una visión inspirada en la cultura de la unidad”.

Se trata de perspectivas que definen el compromiso de todo el Movimiento de los Focolares, que “está contenido en el documento ‘Together To Care’ entregado a la ONU hace un año” –explicó la Presidente– atesorando “iniciativas como Living Peace, que involucra a más de dos millones de chicos en el mundo”. Junto a la Institución “AMU (con casi 900 proyectos de cooperación) dan testimonio de un compromiso concreto y difundido”. En este cuadro, apreció el esfuerzo por “diseñar un itinerario común con el cual redefinir la vida urbana, valorizando y fortificando los vínculos sociales” y agregó: “¡Cuánto tienen las culturas africanas para ofrecernos en este aspecto!”. Fue incisiva su invitación a redescubrir en el corazón de las ciudades “comunidades de solidaridad y de reconciliación no perceptibles por el ojo humano”. Son “ciudades invisibles” que en su pequeña dimensión, día tras día, aportan a la construcción de una red universal de paz y que muestran que otro mundo es posible”. Por último, resaltó que la reciprocidad es la clave del cambio que Chiara Lubich había recordado ya en 1997 en el contexto de una intervención en el Palacio de Vidrio de la ONU: “la reciprocidad –así concluyó Karram citando a Chiara– es una meta que puede acercarnos, hacernos crecer, que puede volverse realidad cuando damos el primer paso hacia el otro, quienquiera que sea y cualesquiera sean sus convicciones, para comprender sus razones, para buscar una conexión y para establecer una relación.”

Entre los huéspedes, Christelle Lahoud de ONU Habitat, destacó de qué manera África, continente con la población más joven y en rápida urbanización, representa tanto una urgencia como una oportunidad. La construcción de la paz se refuerza cuando los jóvenes pueden participar activamente en los procesos decisionales, dando su contribución a la creación de espacios urbanos seguros e inclusivos. Con una población urbana que se estima alcanzará el 70% a nivel global para el 2050, las ciudades están llamadas a responder a los retos crecientes, entre los cuales las desigualdades, las migraciones forzadas y las urgencias climáticas, que ponen bajo presión la cohesión social y los recursos.

Lahoud puso de manifiesto que los jóvenes ya son protagonistas en la creación de espacios urbanos más resilientes, evaluando riesgos, recogiendo datos e influenciando las políticas locales, colaborando con administraciones y autoridades para plasmar ciudades que reflejen las reales exigencias de las comunidades. Por lo tanto, las ciudades se vuelven el reflejo de cómo las sociedades viven juntas, construyen confianza entre generaciones y van detrás del bien colectivo, en sintonía con la filosofía ubuntu.

Experiencias que nos llegan de ciudades como Belén (Tierra Santa), Beirut, Kinshasa, Trento, Manila, Pajule, Capodistria y Medellín han ayudado a dar un respiro internacional al evento, demostrando que la transformación social y cultural puede nacer de abajo, a través de la colaboración entre sociedad civil e instituciones. Testimonios como el de Agnes Aloyotoo, candidata a las elecciones de Uganda, y de Jonathan Masuta, presidente de una de las federaciones de los jóvenes de la Unión Africana, mostraron cómo las nuevas generaciones ya son activas en dar una voz a los jóvenes en las decisiones ejecutivas.

El mensaje que llega de Nairobi es claro: la confianza en el protagonismo juvenil representa la clave para construir sociedades más justas, solidarias y pacíficas, a partir de las ciudades y de las comunidades locales. De este evento surge una determinación fuerte a trabajar en red, tanto a nivel local como internacional, para promover una cultura de la paz fundada en la responsabilidad, la colaboración y la inclusión de las nuevas generaciones

Mario Bruno
Foto: Courtesy of Younib TV © Benjamin Simiyu