Movimiento de los Focolares
Asamblea General 2026: Aportaciones de las nuevas generaciones

Asamblea General 2026: Aportaciones de las nuevas generaciones

La participación de las nuevas generaciones en el camino hacia la Asamblea general del Movimiento de los Focolares de 2026 se concibe como un proceso integral que se desarrolla a través de diversas formas de inclusión. Se ha invitado a los adolescentes y jóvenes del Movimiento de todo el mundo a participar de forma activa y plena en sus comunidades. Por ello, se ha elaborado un documento que resume las conclusiones de la última Asamblea celebrada en 2021. Este documento invita a adolescentes y jóvenes de todo el mundo a reflexionar sobre tres preguntas fundamentales: 1: ¿Qué hemos logrado realizar en nuestro entorno local a partir de las propuestas de la última Asamblea? 2: ¿Qué deseamos lograr en el futuro y a qué nos comprometemos? 3: ¿Qué anhelo o sueño tienes para el Movimiento en los próximos cinco años?

Un proceso fundamental para unir generaciones y asegurar la continuidad en su camino hacia la unidad. Se ha invitado a las comunidades a crear momentos de comunión que fomenten el diálogo y la elaboración de propuestas, potenciando así el papel de los jóvenes, arraigado en sus vidas concretas y sus sensibilidades.

También se tuvo en cuenta la participación de las niñas y los niños del Movimiento de los Focolares, a quienes se les pidió que respondieran con dibujos a la pregunta: ¿Qué podemos hacer para ayudar a que el mundo esté más unido? Los dibujos se exhibirán en las salas donde se reunirán los participantes de la Asamblea, para que inspiren y hablen al corazón de muchos.

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«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5, 9).

«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios» (Mt 5, 9).

Recientemente, un observatorio creado por tres universidades italianas ha señalado que en un año ha habido más de un millón de mensajes de odio en la red, y cada vez son más violentos los dirigidos a extranjeros, a judíos y sobre todo a mujeres.

Está claro que no podemos generalizar, pero cada uno de nosotros ha experimentado en la familia, en el trabajo, en el ámbito deportivo, etc. comportamientos conflictivos y ofensivos y rivalidades que dividen y ponen en peligro la convivencia social. Además, más globalmente, hay en el mundo 56 conflictos armados, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, con un altísimo número de víctimas civiles.

Ante este panorama, resuenan más provocadoras, verdaderas y fuertes que nunca las palabras de Jesús:

«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios».

«Todo pueblo y toda persona tiene un profundo anhelo de paz, de concordia y de unidad. Pero a pesar de los esfuerzos y la buena voluntad, después de milenios de historia nos vemos incapaces de mantener una paz estable y duradera. Jesús vino a traernos la paz, una paz –nos dice– que no es como la que “da el mundo” [1] , porque esta no es solo ausencia de guerra, de luchas, divisiones y traumas. Su paz es también todo esto, pero es mucho más: es plenitud de vida y de alegría, es salvación integral de la persona, es libertad, es justicia y fraternidad en el amor entre todos los pueblos»[2].

La palabra de vida de este mes es la séptima de las bienaventuranzas, con las que inicia el discurso de la montaña (Mt 5-7). Jesús, que las encarna todas, se dirige a sus discípulos para instruirlos. Hay que señalar que las ocho bienaventuranzas están formuladas en plural. De ello podemos deducir que no se pone el acento en un comportamiento individual o en virtudes personales, sino más bien en una ética colectiva que se practica en grupo.

«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios».

¿Quiénes son los que trabajan por la paz? Esta «bienaventuranza es la más activa y explícitamente operativa; la expresión verbal es análoga a la que se utiliza en el primer versículo de la Biblia para la creación, e indica iniciativa y laboriosidad. El amor es por naturaleza creativo […], busca la reconciliación a cualquier precio. Son llamados hijos de Dios aquellos que han aprendido el arte de la paz y lo practican, quienes saben que no hay reconciliación sin dar la vida y que hay que buscar la paz siempre y en cualquier caso. […] No se trata de una obra autónoma fruto de las capacidades que uno tiene: es una manifestación de la gracia que hemos recibido de Cristo, que es nuestra paz, que nos ha hecho hijos de Dios» [3].

«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios».

Entonces, ¿cómo vivir esta palabra? Ante todo, difundiendo por todas partes el amor verdadero. Luego, interviniendo cuando la paz esté amenazada en nuestro entorno. A veces basta escuchar a las partes enfrentadas con amor, hasta el fondo, para ver una salida.

Además, no nos rendiremos mientras no se restablezcan las relaciones interrumpidas, en muchos casos debido a una pequeñez. Podríamos poner en marcha –en la entidad, asociación o parroquia de la que formamos parte– iniciativas concretas dirigidas a desarrollar una mayor conciencia de la necesidad de paz. Hay en el mundo miles de propuestas, grandes y pequeñas, que actúan en esta dirección: marchas, conciertos, encuentros; y también el voluntariado activa una corriente de generosidad que construye la paz.

Hay además programas de educación a la paz, como Living Peace. A día de hoy, más de 2.600 colegios y grupos se adhieren a este proyecto, y más de dos millones de niños, jóvenes y adultos de los cinco continentes participan en sus iniciativas. Entre ellas está el lanzamiento del «dado de la paz» –inspirado en el dado del arte de amar de Chiara Lubich[4] – en cuyas caras están escritas frases que ayudan a construir relaciones de paz; y también una iniciativa que se desarrolla en todo el mundo, el Time-out: cada día a las 12.00 se hace un minuto de silencio, de reflexión o de oración por la paz.

Augusto Parodi y el equipo de la Palabra de Vida


Foto: © De Rezende Maria Clara – Sito Living Peace – Copertina Guida 2025-2026

[1] Cf. Gv 14, 27

[2] C. LUBICH, Palabra de vida de enero de 2004, en Ciudad Nueva n. 405 (1/2004), 22.

[3] FRANCISCO, Audiencia general, 15-4-2020: La ley de Dios. Catequesis sobre los mandamientos y las bienaventuranzas, Ciudad Nueva, Madrid 2020, pp. 155-156.

[4] LUBICH, El arte de amar, Ciudad Nueva, Madrid 2006, 2012

Trabajar por la paz

Trabajar por la paz

Vivimos un tiempo en el que las tensiones, los conflictos y los mensajes de odio parecen multiplicarse: en las redes sociales, en el trabajo, en la política, incluso en las familias. También a escala global los conflictos armados alcanzan cifras que no veíamos desde hace décadas. Todo esto nos recuerda que la paz nunca está garantizada, sino que necesita ser construida cada día.
Ante esta realidad, las palabras de Chiara Lubich en 2004 son también para hoy: «Todo pueblo y toda persona tiene un profundo anhelo de paz, de concordia y de unidad. Pero a pesar de los esfuerzos y la buena voluntad, después de milenios de historia nos vemos incapaces de mantener una paz estable y duradera. (…) porque la paz no es solo ausencia de guerra, de luchas, divisiones y traumas». La verdadera paz «es plenitud de vida y de alegría, es salvación integral de la persona, es libertad, es justicia y fraternidad en el amor entre todos los pueblos».
Trabajar por la paz requiere ponerse en acción,tomar la iniciativa, a veces con creatividad. También cada uno de nosotros puede ser un “artesano de paz”: en lo pequeño del día a día y también en lo grande, uniéndonos a iniciativas globalesque promuevan la concordia y la colaboración.
El proyecto Living Peace donde el deseo personal de hacer algo en favor de la paz, se ha convertido en un programa de educación a la paz. Actualmente más de 2.600 colegios y grupos se adhieren a este proyecto, y más de dos millones de niños, jóvenes y adultos de los cinco continentes participan en sus iniciativas. Entre ellas está el «dado de la paz» en cuyas caras están escritas frases que ayudan a construir relaciones de paz y que cada uno trata de poner en práctica.
Recientemente en un webinar titulado “perdón y paz el coraje de las decisiones difíciles” se ponía en evidencia la importancia del perdón y de la reconciliación para ser artífices de paz reconstruyendo aquello que se había roto.
Por último, otro ejemplo es el del Método Rondine: un laboratorio a cielo abierto para salir de la lógica del enemigo. Israelíes y palestinos, serbios y bosnios, armenios y azeríes, pero también malienses, nigerianos y colombianos, y últimamente rusos y ucranianos, han construido un camino viable para reparar las relaciones destruidas por el odio y construir vínculos sólidos a favor de la paz. Entre todos los jóvenes que se han acercado en estos treinta
años a la Ciudadela de la Paz, un pequeño pueblo medieval a las puertas de Arezzo (Italia), hoy encontramos políticos, embajadores, empresarios, jóvenes líderes que ponen su vida al servicio de sanar las heridas de esos conflictos dolorosos, sentando las bases de un futuro que entrelaza relaciones pacificadas y desarrollo.
Para vivir esta Idea, propongámonos sembrar paz allí donde estemos, porque cada paso hacia la paz nos hace más plenamente humanos y acerca a toda la sociedad a un horizonte de justicia y fraternidad.

Foto: © Livingpeaceinternational.org


LA IDEA DEL MES, es elaborada por el «Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas» del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida que es la frase de la Escritura que los miembros del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES es traducida a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. www. dialogue4unity.focolare.org

Evangelio vivido: “La ayuda me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”.

Evangelio vivido: “La ayuda me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”.

Simplemente amar

En estos días fui a visitar a mi madre para llevarle algunas cosas, como suelo hacer. Hacía calor y ella estaba aún durmiendo la siesta, por lo cual le dejé todo en el lavadero para no despertarla. Cuando estaba por volver a casa, noté que habían cortado el césped de la acera (en nuestra localidad esa tarea es incumbencia del Municipio) y todo había quedado un tanto sucio y desprolijo. Enseguida pensé que cuando ella se despertara iba a ver la acera en ese estado y empezaría a barrerla, aunque sabe que no debería hacerlo pues le produce dolor de espalda. Volví para buscar una escoba, porque sé dónde las guarda, y empecé a barrer. Esa simple experiencia me dio la misma alegría que sentía cuando era un gen 3, un adolescente del Movimiento de los Focolares, por más de que hayan pasado tantos años.

(D. C. – Argentina)

Mientras hacía las compras

Ayer estaba en el supermercado. Mientras miraba los productos en una góndola, me di cuenta de que alguien me estaba observando con insistencia; era un señor. Como no era una persona que yo conociera, seguí mi recorrido, pero él siguió haciendo lo mismo. Un rato más tarde, cuando yo salía, vi que me estaba esperando; entonces me saludó: “Pero realmente, ¿no se acuerda usted de mí?”. Su rostro seguía siendo desconocido para mí, entonces le sugerí que me diera algún elemento que pudiera hacerme recordar. “Soy Stefan –respondió– y hace algunos años usted me ayudó mucho con un documento que yo estaba tramitando y finalmente me consiguió. Mire, todavía lo conservo”, y abriendo su mochila, con mucha alegría en su rostro, me mostró una ficha de reconocimiento que se les concedía a los extranjeros. Busqué la fecha y vi que es del año 1993, pero la guardaba en muy buen estado. Stefan prosigue diciéndome: “Han pasado treinta y dos años, pero nunca me olvido su dedicación por hacer lo imposible por mí, y lo que significó este documento en ese momento. Por ello, siempre he guardado esta ficha, como para recordarla a usted, ¡gracias!”. Luego me dijo: “Usted está igual a como era en ese entonces”. No había visto mis arrugas, pero recordaba el amor. Y el amor es lo que queda.

(A.P. – Italia)

A cargo de Maria Grazia Berretta
(extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año X– número 1, septiembre-octubre de 2025)

Foto: © Pixabay

Prha Pittaya: el diálogo como vía de acogida

Prha Pittaya: el diálogo como vía de acogida

Con motivo del 60º aniversario de Nostra Aetate, compartimos un breve extracto de la entrevista a Prha Pittaya, monje budista Theravada (Tailandia), durante el encuentro «One Human Family» promovido por el Centro para el Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, que se celebró del 31 de mayo al 4 de junio de 2024 entre Castel Gandolfo y Asís (Italia).

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Nuevo curso CEG: encarnar la sinodalidad en las realidades en las que vivimos

Nuevo curso CEG: encarnar la sinodalidad en las realidades en las que vivimos

El Centro Evangelii Gaudium (CEG) dentro de poco tiempo empezará un nuevo curso sobre la Sinodalidad. ¿Cuáles son las novedades de este año?

Estamos ante una nueva fase del proceso sinodal. Tras los primeros tres años culminados con la Asamblea de octubre de 2024, hemos entrado ahora a la llamada fase de concreción. De hecho, el 15 de marzo de 2025 el Papa Francisco aprobó el lanzamiento de un proceso de acompañamiento de la fase de concreción por parte de la Secretaría General del Sínodo. Tal proceso incorpora a todos: diócesis, asociaciones laicales, movimientos eclesiales y nuevas comunidades.

Haga clic en la imagen para descargar el cartel.

Por ese motivo hemos decidido iniciar un nuevo curso, cuyo título es Praxis para una Iglesia sinodal como un aporte concreto a la realización del proceso sinodal. Estamos convencidos de que la práctica de la sinodalidad es mucho más que un deseo de hacer que la Iglesia sea más participativa; en realidad, es un nuevo paradigma de la existencia eclesial. Pero no solamente eso; creemos que no se trata simplemente de un hecho religioso. Nuestras sociedades están cambiando radicalmente y –como todos lo notamos– la verdad, los valores fundamentales y el esfuerzo recíproco en el compromiso social están cediendo el paso a la ley de la jungla. Por otro lado, a nivel local y regional están surgiendo nuevas ideas que revelan paralelismos con el proceso sinodal en la sociedad civil. Creemos que el proceso sinodal en el que la Iglesia está involucrada podría ser un válido aporte en este momento histórico, incluso pensando en toda la sociedad.

Este año queremos profundizar en esos aspectos, brindando una mayor comprensión del proceso que se está desarrollando, tratando de descubrir nuevas pistas e instrumentos para encarnar la sinodalidad en las realidades en las que vivimos, como nos invita a hacer el Documento Final del Sínodo y el sucesivo documento de la Secretaría del mes de julio pasado, Pistas para la fase de concreción del Sínodo. Todo ello en la seguridad de que se trata de un camino cuyo protagonista es el Espíritu Santo y sabiendo que ante todo debemos abrirnos a él, y dejar que él guíe la historia, nuestra historia personal, la de la Iglesia y la de la humanidad.

El tema de la “Sinodalidad” ha sido central durante los años del pontificado de Francisco. ¿De qué manera se prosigue ahora en ese camino con el Papa León XIV?

Maria do Sameiro Freitas

El 8 de mayo pasado, en su primer mensaje al pueblo de Dios, en el día de su elección, el papa León trazó un programa: A todos vosotros, hermanos y hermanas de Roma, de Italia, de todo el mundo: queremos ser una Iglesia sinodal, una Iglesia que camina, una Iglesia que siempre busca la paz, que busca siempre la caridad, y que especialmente siempre trata de estar cerca de los que sufren.

Además, en muchas otras ocasiones, particularmente el 26 de junio, hablándoles a los miembros del Consejo ordinario de la Secretaría general del Sínodo, remarcó: Me parece que el legado que nos ha dejado (el Papa Francisco) es sobre todo que la sinodalidad es un estilo, una actitud que nos ayuda a ser Iglesia, promoviendo auténticas experiencias de participación y comunión.

Pareciera claro que la línea es la de su predecesor, convencido de que la sinodalidad es algo intrínseco a la Iglesia. Es significativo también el próximo Jubileo de los equipos sinodales y organismos de participación, que se llevará a cabo del 24 al 26 de octubre en el Vaticano. Se esperan más de 2.000 participantes a los cuales el Papa dirigirá un mensaje el 24 por la tarde. Será un ulterior paso para seguir adelante con decisión, todos unidos en todo el mundo.

¿Cómo estará estructurado el curso? ¿A quiénes está dirigido?

El Curso, una vez más, será online, en italiano y con la traducción en tres idiomas: inglés, portugués y español. Como contenido, se arrancará con el Documento Final del Sínodo y de las Pistas para su realización, tratando de descubrir Nuevos itinerarios para una praxis sinodal y cómo implementarlos en los distintos contextos en los que cada uno se encuentra.

Luego, se darán instrumentos prácticos para llevar a cabo el proceso sinodal, como por ejemplo el método de la facilitación, la rendición de cuentas, la evaluación y la verificación.

Se destacarán las buenas prácticas que ya se están desarrollando, con una puesta en común a nivel internacional. Todo ello con la firme convicción de que el proceso sinodal no es una técnica, sino por el contrario una experiencia de apertura a los hermanos y hermanas, que abre la posibilidad de la presencia de Jesús entre sus discípulos (cfr Mateo 18,20); y luego, iluminados por esa presencia, nos pone en las condiciones de escuchar al Espíritu.

En cada clase o lección tendremos la posibilidad de compartir entre todos los estudiantes tanto las buenas prácticas como reflexiones o sugerencias de todo tipo.

La conclusión será con la realización de un taller en abril, para poner en práctica todo lo que se haya aprendido durante el año.

El curso empezará el 3 de noviembre con una clase especial a cargo de la Secretaría general del Sínodo y con un aporte de Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares, quien ha participado en las dos Asambleas sinodales. Ese momento está abierto a todos.

Se está inscribiendo gente de todas las vocaciones, entre ellos muchos laicos, pero también sacerdotes, religiosos y consagradas, personas comprometidas a nivel eclesial o civil. Varios son estudiantes de los años anteriores, pero también tenemos muchas nuevas inscripciones que nos llegan de los más variados países.

A la luz de los años anteriores, ¿qué se esperan ustedes para este año?

Queremos que sea un aporte que apunte a la implementación del proceso sinodal en los varios ambientes en donde viven los participantes.

En los años anteriores hemos visto que muchos estudiantes se han integrado en sus lugares de origen a nivel diocesano y parroquial, como así también en asociaciones varias, para poner en práctica lo que habían aprendido; otros se han convertido en multiplicadores de ideas en universidades, escuelas, etc.

Tenemos un amplio abanico de participantes de diferentes países, como Filipinas, Canadá, Sudáfrica, Suecia, etc. El intercambio de las buenas prácticas podrá brindarnos ideas nuevas e impulsos decisivos para llevar adelante el proceso sinodal, por el bien de la Iglesia y de la sociedad.

Entrevista realizada por Maria Grazia Berretta

Argentina – Tres mujeres, tres religiones, una única amistad

Argentina – Tres mujeres, tres religiones, una única amistad

A 60 años de Nostra Aetate compartimos la historia de una amistad única entre Silvina, Nancy y Cecilia. Tres mujeres. Silvina es rabina de una comunidad judía en Buenos Aires; Nancy, musulmana, dirige un centro para el diálogo interreligioso, y Cecilia, cristiana es miembro del Movimiento de los Focolares. Una relación construida sobre acciones concretas y sobre el deseo de superar toda posible barrera.

Formación permanente e integral

Formación permanente e integral

Un cuadro sintético de las líneas generales del compromiso formativo del Movimiento de los Focolares. Este es, en síntesis, el contenido del documento sobre la Formación permanente e integral del Movimiento de los Focolares, que ofrece una primera lista de las numerosas y diversas experiencias formativas que se ofrecen a los miembros del Movimiento, así como a las escuelas y centros culturales y educativos que el Movimiento de los Focolares ha creado en una amplia variedad de contextos.

Para descargar el documento, haga clic en la imagen.

Por tanto, se dirige a quienes trabajan en el ámbito educativo en las diversas ramas y agencias de formación del Movimiento de los Focolares, en sus propias iglesias o comunidades cristianas, en su propia religión y en la sociedad.

Si bien reconocemos que aún nos encontramos en las primeras etapas de reflexión e implementación, este documento también se dirige a quienes trabajan en otras instituciones y organizaciones dedicadas a la educación, para estimular el diálogo y el enriquecimiento recíprocos.

Algunas mociones de la Asamblea General de 2021 expresaron el deseo de poner la atención en la pedagogía que emana del carisma de la unidad y de fomentar sinergias dentro y fuera del Movimiento en este ámbito. En vísperas de la Asamblea de 2026, este primer documento se publica on line —no en formato impreso— para subrayar su carácter de documento continuo y abierto, para ir enriqueciéndolo y actualizando.

La primera parte identifica a los destinatarios, los principios inspiradores, los objetivos y los protagonistas del programa de formación. A continuación, se presenta una síntesis de los contenidos y la metodología del programa, y finalmente, una lista de los programas y agencias de formación que ofrece el Movimiento de los Focolares.

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Prevención de abusos: requiere la participación de toda la Iglesia

Prevención de abusos: requiere la participación de toda la Iglesia

«La respuesta duradera de la Iglesia a los abusos, requiere más que simples reformas estructurales. Exige la participación activa de todos, en todos los niveles de la vida de la Iglesia». Esta podría ser una de las frases clave del segundo Reporte Anual sobre las políticas y procedimientos de protección en la Iglesia (safeguarding). En este informe denso y detallado, la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores documenta sus resultados y recomendaciones del período 2024, agradeciendo al Santo Padre León XIV su pleno apoyo a esta labor.

Una segunda clave podría ser esta frase: «Las víctimas deben estar en el centro de nuestras prioridades». Por dicha razón, la escucha directa a las víctimas y supervivientes de abusos se refleja en este segundo informe. «Más allá del rol limitado y a menudo insuficiente de la compensación económica, para que haya un enfoque integral de la reparación, son fundamentales instrumentos como los siguientes:

  • garantías de acogida en los centros de escucha para que las víctimas/sobrevivientes sean escuchadas y creídas por las autoridades eclesiásticas;
  • la provisión de servicios profesionales de apoyo psicológico;
  • reconocimientos y disculpas de manera pública;
  • comunicación proactiva y transparente con las víctimas/sobrevivientes para proporcionar actualizaciones puntuales sobre sus casos;
  • la inclusión de las víctimas/sobrevivientes en el desarrollo de las políticas y procedimientos de tutela de la Iglesia».

En la presentación del Reporte a la prensa se subrayó el diálogo continuo de la Comisión con las Conferencias episcopales de todo el mundo, diálogo centrado principalmente en la prevención, la transparencia y los protocolos de protección aplicables. Es importante disponer de ambientes seguros para gestionar las situaciones de forma preventiva.

Rueda de prensa para presentar el Segundo Informe Anual de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores. De izquierda a derecha: Prof. Benyam Dawit Mezmur, jurista, miembro de la Comisión Pontificia; S.E. Mons. Luis Manuel Alí Herrera, obispo titular de Giubalziana; secretario de la Comisión Pontificia; S.E. Mons. Thibault Verny, arzobispo de Chambéry, obispo de Saint-Jean-de-Maurienne y Tarentaise, presidente; Dra. Maud de Boer-Buquicchio, jurista, encargada del Informe Anual; Matteo Bruni, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede.

No se han ocultado los atrasos culturales en muchos países y los casos de resistencia a afrontar las situaciones y escuchar a quienes han sufrido abusos. Sirve profesionalidad y un diálogo estructurado en los servicios a nivel local, ya que las víctimas o sobrevivientes a menudo no se sienten acompañadas adecuadamente y denuncian faltas de respeto. También se necesita un procedimiento canónico más claro para la destitución o remoción de líderes/responsables o personal de la Iglesia en casos de abuso o negligencia. Sin embargo, existe ya una conciencia extendida de estos atrasos y se está actuando con gran seriedad para adquirir las habilidades necesarias.

En cuanto a la comunicación, este es un aspecto crucial destacado especialmente por las víctimas, que recuerdan siempre el sufrimiento causado por la falta de transparencia a nivel de Iglesia universal y de las iglesias locales. También se puso de relieve la importancia de desarrollar programas de formación e información para las familias sobre los derechos educativos.

En el Reporte, la Comisión inicia un estudio sobre las asociaciones laicales, en concreto mediante el desarrollo de una metodología piloto para ayudar al Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida en el acompañamiento de los aspectos de la protección dentro de estas asociaciones. Dicha metodología se ilustra en el Reporte, junto con una primera aplicación en el caso del Movimiento de los Focolares.

«La Comisión acoge con satisfacción las importantes reformas en materia de protección implementadas recientemente por el Movimiento de los Focolares. Aun subrayando recomendaciones específicas, la Comisión también destaca algunas buenas prácticas, entre ellas: la creación de una Comisión Central Independiente para la gestión de casos de abuso dentro del Movimiento de los Focolares; una Política de Información sobre los abusos sexuales de menores y adultos/as vulnerables; y Líneas Guía para el apoyo y la reparación económica en casos de abusos sexuales».

Entre las mejoras solicitadas y las recomendaciones: procedimientos de revisión y control externos y un plan sistemático de revisión independiente, aun teniendo en cuenta la labor del Órgano de Vigilancia, que es ‒de todos modos‒ una disposición útil dentro del sistema de protección en el Movimiento.

La inclusión en el nuevo Protocolo de una cláusula que declara que las víctimas/sobrevivientes deben ser informadas de forma proactiva y afirmativa sobre su derecho a denunciar el propio caso ante las autoridades civiles; armonizar las diversas y desagregadas políticas del Movimiento en un documento único y coherente, a la vez que acoge con satisfacción la próxima publicación de un documento consolidado.

El Movimiento de los Focolares expresa su sincero agradecimiento por el acompañamiento recibido de la Comisión Tutela Minorum, que durante el último año apoyó las labores del Movimiento en materia de formación, prevención y creación de un sistema de normas y protocolos, aportando su experiencia. Actualmente se sigue trabajando en el estudio de las recomendaciones propuestas por la Comisión en el presente Reporte; algunas se implementarán ya en los próximos meses y se notificará de ello en el próximo Informe sobre la tutela de la persona en el Movimiento de los Focolares que se publicará en febrero de 2026.

Stefania Tanesini

Vinu Aram: el diálogo, espacio para la humanidad

Vinu Aram: el diálogo, espacio para la humanidad

A 60 años de Nostra Aetate, compartimos un servicio del Collegamento del 13 de junio de 2020, un diálogo con la Dra. Vinu Aram, directora del Centro Internacional Shanti Ashram, organización internacional de desarrollo gandhiana que trabaja en las zonas más pobres y desfavorecidas de Tamil Nadu, en la India. Fundada en 1986 por sus padres, el Dr. M. Aram y la Sra. Minoti Aram, realiza una importante labor junto a las personas y las comunidades en la lucha contra la pobreza y las desigualdades, con especial atención a la infancia. Una larga amistad con el Movimiento de los Focolares y un camino compartido en el diálogo interreligioso y la construcción de la paz.

Hacia la Asamblea General 2026

Hacia la Asamblea General 2026

Nostra Aetate: 60 años de camino en el diálogo interreligioso

Nostra Aetate: 60 años de camino en el diálogo interreligioso

“Que las religiones non se usen como armas o muros, sino más bien que se vivan como puentes y profecía, para que sea realizable el sueño del bien común, acompañando la vida, sosteniendo la esperanza y siendo levadura de unidad en un mundo fragmentado”.

Son estas las palabras finales pronunciadas por el Papa León XIV en el vídeo realizado para las intenciones de oración de octubre de 2025, dedicadas en lo específico a la “colaboración entre las distintas tradiciones religiosas”. En el mes en el que se conmemora el 60° aniversario del documento conciliar Nostra Aetate (literalmente En nuestro tiempo), acerca de las relaciones entre la Iglesia y las religiones no cristianas, el Pontífice, al exhortar a que nos reconozcamos “como hermanos y hermanas, llamados a vivir, a rezar y a soñar juntos”, describe a la perfección los que han sido los puntos centrales de esta declaración hija del Vaticano II, manifestando su gran importancia y actualidad.

El espíritu de renovación conciliar ha abierto caminos desconocidos, ha proporcionado nuevas miradas sobre muchas cosas y en estas seis décadas la Nostra Aetate ciertamente ha guiado e inspirado los pasos para avanzar en el camino del diálogo, suscitando primero el conocimiento y luego la acogida entre las varias religiones.

Por esa razón el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso invita a una Celebración conmemorativa para reflexionar sobre el legado de «Nostra Aetate» el 28 de octubre, desde las 18.30 hasta las 20.30 horas en el Aula Paulo VI (Ciudad del Vaticano), con la presencia del Santo Padre. El evento se podrá seguir a través de los canales de Vatican Media.

La Iglesia, como se lee en el documento, “en su deber de promover la unidad y la caridad entres los hombres, y más aún entre los pueblos, en primer lugar examina aquí todo lo que los hombres tienen en común y que los lleva a vivir juntos su común destino. De hecho, los varios pueblos contituyen una sola comunidad”.

Esta revelación, que es vivir como “una única familia humana”, es algo que Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, había captado profundamente. En efecto, el Movimiento, fundado en una profunda espiritualidad cuyo centro es la unidad entre todos los seres humanos, está comprometido en varias formas de diálogo, entre los cuales también el interreligioso. Desde hace ya más de cinco décadas, y a través de su Centro para el Diálogo Interreligioso (CDI) y sus centros presentes en muchos países, el Movimiento establece intensas y fraternas relaciones de diálogo con miles de fieles y numerosas instituciones, asociaciones, movimientos y organizaciones de las más variadas religiones, convencido de que la amistad entre las personas de diferentes credos es un potencial vital para la construcción de la fraternidad universal.

Compartimos a continuación un breve vídeo que cuenta la intuición de Chiara Lubich y los pasos que se han dado en el camino del diálogo.

Maria Grazia Berretta
Foto: Una sesión del Concilio Vaticano II

La libertad que nace al afrontar la propia historia

La libertad que nace al afrontar la propia historia

Durante la segunda mitad del mes de septiembre de 2025 se realizó en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (Italia) el encuentro del Consejo General del Movimiento de los Focolares con los Delegados y Delegadas de las 15 áreas geográficas del mundo. “Una mirada a nuestra historia”, era el título de una sesión que fue muy significativa. Entre otros aportes y momentos de comunión, se contó la experiencia, profunda y muy dolorosa, que vivió el Movimiento Regnum Christi a través del testimonio de Eugenia Álvarez, una de sus consagradas, miembro del actual Consejo General. Eugenia transmitió a los participantes una lectura –a la luz del Evangelio– de algunas fases atribuladas del camino de su movimiento y, a continuación, el subsiguiente recorrido de sanación que llevó a un claro impulso de recuperación y de nuevas vocaciones.

“Para poder descubrir de qué manera estamos llamados a vivir el presente, necesitamos conectarnos con nuestros deseos profundos, leer la historia a través de la cual Dios nos ha constituido; luego, hay que entender la realidad concreta en la que nos encontramos, quiénes somos, las circunstancias en las que vivimos”, dijo a propósito del discernimiento sobre la realidad que deben vivir, que es fruto del equilibrio entre deseo e historia.

Tras habernos contado su experiencia, pudimos entrevistarla. He aquí lo que nos dijo:

Original en castellano – Para otros idiomas activar los subtítulos correspondientes

Eugenia Álvarez es venezolana, consagrada del Regnun Christi desde el año 1999. Se ha graduado en Educación y Desarrollo en la Universidad Anáhuac de México y en Ciencias Religiosas en la Universidad Pontificia Regina Apostolorum de Roma. Además estudió teología espiritual en el “Centre Sèvres”, en París. Realizó cursos de formación en España orientados a hacerla “Especialista en Ejercicios Espirituales” y un curso de “Teología de la vida consagrada”. Actualmente es Consejera General de la sociedad de Vida Apostólica “Consagradas del Regnum Christi”

Foto © https://regnumchristi.org/

Dilexi te: el amor a los pobres, fundamento de la Revelación

Dilexi te: el amor a los pobres, fundamento de la Revelación

Dilexi te , “te he amado” (Apocalipsis 3,9) es la exhortación de amor que el Señor hace a una comunidad cristiana que –a diferencia de otras– no tenía ningún recurso y se encontraba despreciada y expuesta a la violencia. Al mismo tiempo, la cita que da el título a la primera Exhortación apostólica del Papa León XIV, ha sido firmada el 4 de octubre, fiesta del Santo de Asís. El documento nos recuerda el tema profundizado por el Papa Francisco en la Encíclica Dilexit nos sobre el amor humano del Corazón de Cristo y es un proyecto que el actual Pontífice considera propio, compartiendo con el Predecesor el deseo de hacer comprender y conocer el vínculo entre la que es nuestra fe y el servicio a los vulnerables; el ligamen indisoluble entre el amor de Cristo y su llamado a estar cerca de los pobres.

En la rueda de prensa de presentación de «Dilexi te» participaron (de izquierda a derecha): Fr. Frédéric-Marie Le Méhauté, provincial de los Frailes Menores de Francia/Bélgica, doctor en teología; Em.mo Card. Konrad Krajewski, Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad; Em.mo Card. Michael Czerny S.J., Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; p.s. Clémence, Pequeña Hermana de Jesús de la Fraternidad de las Tres Fuentes de Roma (Italia).

Consta de 121 puntos en los que “hacer la experiencia” de la pobreza va mucho más allá de la filantropía. “No estamos en el horizonte de la beneficencia –afirma el Papa agustino– sino de la Revelación: el contacto con los que no tienen ni poder ni grandeza es una manera fundamental de encuentro con el Señor de la historia. En los pobres él tiene aún algo para decirnos” (5).

León XIV invita a reflexionar acerca de los varios rostros de la pobreza: la de “los que no tienen medios de sustento material”, de “los que están marginados socialmente”; la pobreza “moral”, “espiritual” y “cultural”; la pobreza “de los que no tienen derechos, no tienen lugar y no tienen libertad” (9). Pero ningún pobre – prosigue– se encuentra “allí por casualidad ni por un destino ciego y amargo” (14). “Los pobres son una garantía evangélica de una Iglesia fiel al corazón de Dios” (103).

“Digamos enseguida que no es fácil para la Iglesia, y para los papas, hablar de pobreza. En primer lugar, porque la forma y la sustancia de la Iglesia no son las de la ONU ni las de los Estados. La palabra pobreza –nos explica el Profesor Luigino Bruni, economista e historiador del pensamiento económico, Profesor titular de Economía Política en la Universidad Lumsa (Roma) y director científico de Economy of Francesco– tiene en el cristianismo un espectro muy amplio, que va desde la pobreza mala porque no es elegida y es padecida, hasta la pobreza evangélica, la de esos pobres que Jesús llamó “bienaventurados”. La Iglesia debería moverse dentro de ese espectro amplio pues si deja de lado una de las dos formas de pobreza, se sale del Evangelio”.

El documento denuncia particularmente la falta equidad definiéndola como la raíz de los males sociales (94), así como el accionar de sistemas político-económicos injustos. La dignidad de toda persona humana debe respetarse ahora y no mañana (92) y, no por casualidad, durante la conferencia de prensa de presentación, realizada en el Vaticano el 9 de octubre de 2025, el Cardenal Michael Czerny S.J., Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, con referencias específicas al texto, reflexionó mucho sobre las llamadas ‘estructuras de pecado’: “el egoísmo y la indiferencia se consolidan en los sistemas económicos y culturales. La economía que mata (3) mide el valor humano en términos de productividad, consumo y beneficio. Esta ‘mentalidad dominante’ vuelve aceptable el descarte de los débiles y de los improductivos, y por lo tanto merece la etiqueta de ‘pecado social’”.

“Este es un tema antiguo de la doctrina social de la Iglesia –agrega a tal propósito el Profesor Bruni– e, incluso antes, de los Padres y de muchos carismas sociales, por no hablar de los franciscanos. En esos pasajes se percibe la mano del Papa Francisco y el espíritu de San Francisco (64); pero asimismo de los carismas más recientes –fue el Padre Orestes Benzi el primero en hablar de las “estructuras de pecado”– y también de la Economía de Comunión y la Economy of Francesco. Además es importante la referencia –una vez más en plena continuidad con el Papa Francisco– a la meritocracia, definida como una “falsa visión” (14). La meritocracia es una falsa visión, porque atribuye la existencia de muchas pobrezas a la falta de mérito de los pobres. Luego, a los pobres demeritorios se los define también como culpables. La ideología meritocrática es una de las principales “estructuras de pecado” (número 90 y subsiguientes) que generan exclusión y luego intentan legitimarla éticamente. Las estructuras de pecado son materiales (instituciones, leyes…) e inmateriales, como las ideas y las ideologías”.

Lógicamente el documento dirige la mirada al tema de las migraciones –Robert Prevost hace suyos los famosos “cuatro verbos” del Papa Francisco: recibir, proteger, promover e integrar– sin olvidar a las mujeres, que están entre las primeras víctimas de la violencia y la exclusión; subraya la importancia de la educación para la promoción del desarrollo humano integral, el testimonio y el vínculo con la “pobreza” de muchos santos, beatos y órdenes religiosas y propone un retorno a la limosna como un camino para poder realmente “tocar la carne sufriente de los pobres” (119).

En Dilexi te el Papa León nos “exhorta” a cambiar el rumbo, pensar en los pobres no como un problema de la sociedad ni, mucho menos, únicamente como “objeto de nuestra compasión” (79) sino como actores reales a los que hay que darles voz y como “maestros del Evangelio”. Es necesario que “todos nos dejemos evangelizar por los pobres. Ellos –escribe el Papa– son una cuestión familiar. Son de los nuestros”. Por lo tanto “la relación con ellos no puede reducirse a una actividad o a una oficina de la Iglesia” (104).

“Tomar en serio la pobreza evangélica significa –agrega Luigino Bruni– cambiar el punto de vista, hacer una metanoia, decían los primeros cristianos. Y luego, hoy, intentar responder a algunas preguntas radicales: ¿cómo llamar “bienaventurados” a los pobres cuando los vemos en la miseria, morir en el mar, buscar su alimento entre nuestros desechos? ¿Qué bienaventuranza conocen? Por ello, muchas veces los primeros y más severos críticos de esta primera bienaventuranza han sido justamente los que han dedicado su vida a estar junto a los pobres, sentados a su lado, para liberarlos de su miseria. Los amigos más cercanos a los pobres terminan siendo, paradójicamente, los mayores enemigos de la primera bienaventuranza. Y nosotros tenemos que entenderlos y agradecerles por haberse escandalizado de ello. Y luego intentar llevar el discurso a terrenos nuevos y osados, siempre paradójicos. ¡Cuántos “ricos epulones” encontraron en la bienaventuranza de los pobres una coartada para dejarlo a Lázaro (con referencia a Lucas 16,19-31) feliz en su condición de privación y miseria, y acaso autodefiniéndose como “pobres de espíritu” porque daban las migajas a los pobres! Ha de haber algo estupendo en ese “bienaventurados los pobres”. Nosotros ya no lo entendemos, pero por lo menos tratemos de no empequeñecer su profecía paradojal y misteriosa. El Papa León ha tratado de indicarnos algunas dimensiones de esa belleza paradojal de la pobreza, sobre todo en los largos párrafos dedicados a la fundamentación bíblica y evangélica. Pero aún hay mucho que descubrir y decir. Desearía que los futuros documentos pontificios también incluyeran el magisterio laico sobre la pobreza, que por lo menos desde hace 50 años nos dan personajes como Amartya Kumar Sen o Esther Duflo, galardonados con el Premio Nobel de Economía, o Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz. Estos estudiosos, como muchos otros, nos han enseñado que las pobrezas no son falta de dinero e de réditos (flujos) sino falta de capitales (stock) –sanitarios, educativos, sociales, familiares, capabilities (capacidades, habilidades)…– que luego se manifiesta en una carencia de rédito; pero sólo trabajando en los capitales hoy es como mañana podremos hacer salir a los pobres de las trampas de la pobreza. Como ha explicado Sen, la pobreza es encontrarse en la imposibilidad objetiva de “poder realizar la vida que quisiéramos vivir”, y por lo tanto es una falta de libertad. Los carismas siempre lo han intuido, ya que en las misiones o incluso antes en Europa y en todo el mundo han llenado el mundo de escuelas y hospitales, para mejorar los ‘capitales’ de los pobres. Incluso la limosna, de la que habla al final del documento el Papa León (número 76 y subsiguientes), tiene que orientarse hacia la ‘cuenta capital’, y no debe dispersarse en ayudas monetarias que a menudo terminan por aumentar esas pobrezas que quisieran reducir. La Dilexi te es un punto de partida, para un camino que es todavía es muy largo para los cristianos en un terreno, en parte desconocido aún, de las pobrezas (de las feas que hay que disminuir y de las bellas que hay que aumentar).

Maria Grazia Berretta

Un primer importante paso hacia la paz

Un primer importante paso hacia la paz

Margaret Karram
Imagen © Pixabay

Novedad editorial: un magnífico jardín

Novedad editorial: un magnífico jardín

El Movimiento de los Focolares y los religiosos, un vínculo que tiene sus orígenes en los comienzos de la historia del Movimiento de los Focolares: es una densa trama de relaciones entre Chiara Lubich – fundadora de los Focolares– y consagrados de varias familias religiosas. Un nutrido grupo de mujeres y hombres entregados a Dios a través de las más variadas espiritualidades que han inspirado y acompañado a Chiara en los primeros años del Movimiento. Todo ello está narrado en el libro que lleva como título Un magnífico jardín. Chiara Lubich y los religiosos (1943-1960) a cargo del Padre Fabio Ciardi y de Elena Del Nero.

Partamos del título: “Un magnífico jardín”. ¿Nos lo pueden ustedes explicar?

Elena Del Nero es Doctora en Historia y Ciencias filosófico-sociales por la Universidad “Tor Vergata” de Roma (Italia). Trabaja en la sección histórica del Centro Chiara Lubich de Rocca di Papa (Italia). Es autora de ensayos y volúmenes sobre la historia del Movimiento de los Focolares.

Elena Del Nero: “La imagen evocativa, usada por Chiara Lubich ya en el año 1950, se refiere a la Iglesia, en donde han surgido, en el tiempo de la historia, los diferentes carismas. Cada uno de ellos es precioso en su particular belleza, enraizada en la palabra evangélica que la ha inspirado. Sin embargo, juntos, componen una armonía de matices que enriquece a la Iglesia”.

El libro se compone de una reconstrucción histórica y de una reflexión teológico-eclesial. ¿En qué consisten estos conceptos?

Elena Del Nero: “La reconstrucción histórica se concentra solamente en dos décadas, desde el nacimiento del Movimiento hasta el año 1960, porque se trata de años muy ricos y densos de documentos y contenidos que atañen al tema examinado. En cambio, la lectura teológico-eclesial abarca una dimensión temporal más extensa, pues dilata la mirada hasta la lectura más reciente del magisterio. Nos parece que de esa forma el panorama propuesto resulta más amplio y detallado”.

La figura de los religiosos, entonces, siempre ha estado en la Obra de María, desde su nacimiento. ¿Cuál es el sentido de la presencia de los religiosos en el Movimiento?

Padre Fabio Ciardi: “Dar nueva vida a la unidad en la Iglesia, respondiendo a la oración de Jesús: ‘Que todos sean uno’ (Juan 17,21), era el ideal al que Chiara Lubich se sentía llamada. Su Movimiento continúa esa gran misión de promover entre todos los hombres la comunión y la unidad. ¿Qué unidad sería si faltaran los religiosos? Ellos expresan la riqueza carismática de la Iglesia, mantienen viva la experiencia de los grandes santos. Chiara quiso involucrarlos en su ‘divina aventura’, así como quiso integrar a todas las personas, cualquier vocación ellas tuvieran”.

¿Qué beneficio han tenido los religiosos y sus Órdenes en el diálogo con Chiara Lubich y la espiritualidad de la unidad de los Focolares?

El Padre Fabio Ciardi es oblato de María Inmaculada, profesor emérito del Pontificio Instituto de Teología de la Vida Consagrada Claretianum de Roma (Italia); es autor de numerosas publicaciones; desde el año 1995 es Consultor del Dicasterio Vaticano para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica y desde el año 2022 è Consultor en el Dicasterio Vaticano para el Clero.

Padre Fabio Ciardi: “Desde los comienzos, religiosos de diferentes órdenes se han sentido atraídos por la frescura evangélica manifestada por Chiara y por los primeros miembros del recién nacido Movimiento, porque los conducía a la radicalidad de su elección. Ellos percibían un nuevo amor por la propia vocación, la entendían de una manera más profunda, se sentían integrados a una comunión que les recordaba la primera comunidad cristiana descrita en los Hechos de los Apóstoles”.

¿Qué efecto ha tenido sobre Chiara Lubich la cercanía de los religiosos desde los inicios del Movimiento?

Padre Fabio Ciardi: “Su presencia se reveló providencial para Chiara, porque permitió una confrontación con las grandes espiritualidades cristianas surgidas a lo largo de la historia; una comparación que la ayudó a entender de una forma más profunda su misma vocación, enriqueciéndola con la comunión de los santos. ‘Uno tras otro –escribe pensando en los santos de quienes los religiosos son testigos– pareciera como si se hubieran ido acercando a nuestra Obra para darle aliento, para iluminarla y ayudarla’. Por un lado, la relación con los santos confirma ciertos aspectos de la vida de la Obra de María. Por el otro, la comparación con sus vidas y sus obras muestra toda la originalidad de esta nueva contemporánea obra de Dios”.

La presencia de los religiosos en los Movimientos eclesiales, ¿es fuente de enriquecimiento recíproco? ¿O se corre el riesgo de crear caos y pérdida de identidad?

Padre Fabio Ciardi: “Ninguna injerencia en la vida de las familias religiosas. Chiara Lubich escribió que se acerca a ellas ‘en puntas de pie’, con la conciencia de que ellas con ‘obras de Dios’, y con ese profundo amor que permite descubrir en cada una de ellas ‘la belleza y ese algo siempre actual’ que custodian. Al mismo tiempo Chiara es consciente de que un aporte tiene que ofrecer. Dice: ‘Nosotros solamente debemos ayudar a que circule entre las diferentes Órdenes el Amor. Tienen que conocerse, entenderse y amarse como se aman [entre ellas] las Personas de la Trinidad. Entre las Órdenes hay una relación que es el Espíritu Santo, que las vincula, porque cada una es expresión de Dios, de Espíritu Santo’. En esa circulación de la caridad cada uno de los religiosos profundiza su propia identidad y puede dar su aporte específico a la unidad”.

Como conclusión, ¿por qué habría de leerse este libro? ¿A quién se lo puede recomendar?

“Porque cuenta una página de historia maravillosa que permite comprender la belleza de la Iglesia. No es un libro exclusivo para religiosos. Es un libro para todo aquel que quiera descubrir una Iglesia totalmente carismática”.

Lorenzo Russo

Con fuertes compromisos asumidos concluyó Raising Hope

Con fuertes compromisos asumidos concluyó Raising Hope

El tercer y último día de la Conferencia Raising Hope se desarrolló con nuevas ponencias, momentos de reflexión, oración, música y un momento clave: las contribuciones de los participantes y los compromisos asumidos, como ejes clave para tomar acción en torno a la justicia climática.

En la web raisinghope.earth/es/accion/ se ha invitado a los participantes de la conferencia, tanto presenciales como virtuales, a hacer sus aportaciones: ¿Cómo responderás al grito de la tierra y al grito de los pobres?. Estas Contribuciones Determinadas por el Pueblo (PDC, por sus siglas en inglés), son una audaz iniciativa global de la sociedad civil para presentar los compromisos de personas y comunidades de base hacia la transformación ecológica

La conmovedora apertura que el pasado miércoles 1 de octubre protagonizó el Papa León XIV, al bendecir un trozo de glaciar de Groenlandia, tuvo su momento culminante esta tarde cuando, los participantes recogieron el agua, fruto del hielo derretido, para llevar a sus hogares y comunidades.

La Dra. Lorna Gold, directora ejecutiva del Movimiento Laudato Si’, expresó con emoción: “Un bloque de hielo bendecido por el Papa se ha viralizado estos días”. “Ahora, esta agua bendita se transformará en algo muy poderoso, porque llegará a la COP30, en Brasil”, aseguró.

Cada uno de los participantes pudo llevarse, en un cuenco, un poco de agua bendita, parte proveniente del hielo glacial, mezclada con el agua de los ríos del mundo que al inicio de la conferencia fue ofrecida por diversos representantes. Esto no fue solo un obsequio sino un signo de la urgencia que demanda la crisis climática, al mismo tiempo, marcado por la esperanza que imprime la bendición papal.

Otro de los momentos clave del cierre del evento ocurrió cuando la Dra. Lorna Gold puso en común algunos de los compromisos asumidos por los participantes. Entre lo más destacable estuvo el poder de la colaboración y la importancia de las alianzas; y el compromiso de volver al corazón y promover el Programa de Animadores Laudato Si’, que desarrolla el MLS.

Asimismo, habló de la importancia de la implementación: “No podemos esperar a que otros lo hagan. Tenemos que implementar los cambios que están en nuestras manos”, afirmó la Dra. Lorna. Y animó a levantar la voz juntos en Belem, Brasil (próxima COP), al tiempo que se hará una nueva alianza para la no proliferación de combustibles fósiles.

Un momento emotivo ocurrió al dar gracias por los diez años de historia del Movimiento Laudato Si’, fundado en enero de 2015. La Dra. Gold recordó cuando el mismo año conoció a Tomás Insua, co-fundador, y quedó sorprendida por su entusiasmo y energía al querer propagar los valores de la encíclica.

“Lo más extraordinario que tiene nuestro movimiento es la alegría”, aseguró, y animó a “llevar esta alegría a la COP”, recordando al Papa Francisco cuando llamó a “cantar a lo largo del camino”, porque “nuestra preocupación no debe quitarnos la alegría ni la esperanza”, agregó.

Por su parte, Yeb Saño, presidente de la Junta Directiva del Movimiento Laudato Si’, exhortó a los presentes a grabar lo vivido en la conferencia para que “todas estas razones nos empujen de la cama cada mañana”. “Tenemos mucho trabajo por delante pero el Papa León está de nuestra parte. No se trata de avanzar corriendo, sino avanzar todos junto”.

En el inicio de la mañana, se destacó la participación de Kumi Naidoo, Presidente del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, quien se definió como un “prisionero de esperanza”, afirmando que debemos cuidar nuestro entorno porque “no hay trabajo ni seres humanos en un planeta muerto”.

“Las comunidades católicas, a través de Laudato Si’, han demostrado valentía”, afirmó Naidoo, por eso animó a que, con sabiduría y fe, se pueda debatir y actuar con urgencia. “La esperanza no es amor, la esperanza es resiliencia, la esperanza es una misión”, dijo con ánimo a los presentes.

El siguiente panel, titulado “La fe y la misión compartida por un planeta resiliente”, estuvo moderado por Josianne Gauthier, secretaria general de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Solidaridad (CIDSE). Entre los temas principales, se habló de la financiación para los países subdesarrollados, y de la resiliencia como motor para salir adelante.

La Dra. Maina Vakafua Talia, Ministra del Interior, Cambio Climático y Medio Ambiente de Tuvalu, dijo que aunque en su idioma natal no existe la palabra resiliencia, su pueblo ha aprendido a “pasar de la vulnerabilidad a la fuerza”, luego de sufrir múltiples catástrofes climáticas. Asimismo, señaló la importancia de la espiritualidad para construir un futuro resiliente.

También la Dra. Svitlana Romanko, fundadora y directora de Razom We Stand, habló de su país, Ucrania, y cómo el uso de combustibles fósiles como consecuencia de la guerra ha deteriorado a un pueblo. Mencionó que la resiliencia hoy los mantiene en pie, junto con iniciativas como las energías renovables y las economías verdes, porque vivir de energía limpia es posible.

Por su parte, Mons. Robert Vitillo, del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Plataforma de Acción Laudato Si’, brindó su aporte desde el Evangelio: “Se nos enseña sobre la solidaridad y tenemos que cambiar la perspectiva para involucrar acciones en nuestro compromiso”.

Por la tarde el último panel estuvo integrado por Bianca Pitt, fundadora de la Red de Mujeres del Medio Ambiente y cofundadora de SHE Changes Climate, como moderadora, y giró en torno a lo que nos dice el corazón sobre lo que hemos vivido en estos días.

Catherine Coleman Flowers, Becaria MacArthur para la Defensa de la Salud Ambiental, miembro de las juntas directivas del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, aportó desde su perspectiva como la gente de las periferias es la que más sufre y a la que menos se le escucha.

A su tiempo, el obispo Ricardo Hoepers, Secretario General de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, habló de la diversidad de su país y de cómo es necesario salir cada uno de su lugar para ampliar nuestros horizontes: “Mi sueño para Brasil es unir Laudato Si’ y Fratelli Tuti; y que la naturaleza y los seres humanos tengan la misma importancia: la naturaleza es el espacio que Dios nos ha dado para vivir como hermanos”.

Y Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, afirmó: «Estoy convencida de que la única manera de lograr un cambio duradero es adoptar el amor como principio rector de nuestra acción ecológica. En Laudato Si’, la palabra amor aparece ¡setenta veces! Una poderosa indicación de un camino por el que todos y cada uno de nosotros estamos invitados a caminar. Una invitación a recorrer un camino desde una auténtica fraternidad humana —como la que hemos experimentado en estos días— hacia una fraternidad cósmica.

Antes de concluir, los participantes tuvieron una sesión de oración y reflexión final, encabezada por miembros de Trocaire. Luego de presentar un video resumen de todo lo vivido, se invitó a los presentes a traer a la memoria los momentos más destacados en los tres días pasados y a comprometerse solemnemente en la continuidad del camino, abogando por la casa común.

Oficina de prensa de Raising Hope
Foto: © Javier García-CSC Audiovisivi

Chiara Lubich en el Genfest 1990

Chiara Lubich en el Genfest 1990

Imaginemos que ante nuestros ojos pasen algunas escenas sintomáticas del mundo de hoy. […]

Observamos […] en naciones que han visto los recientes cambios, gente que exulta de alegría porque recuperó la libertad, junto a personas asustadas y decepcionadas, deprimidas por el derrumbe de sus ideales […]

¿Y si viéramos imágenes de luchas raciales con estragos y violaciones de derechos humanos…? ¿O interminables conflictos como los de Oriente Medio, con el derribo de casas, heridos, muertos y la constante y mortal caída de bombas o de otras armas homicidas? … Preguntémonos todavía: ¿Qué diría Jesús ante estos muchos dramas? «Les había dicho que se amaran. Ámense como yo los he amado”.

Sí, así diría ante estos y ante las más graves situaciones del mundo actual.

Pero su palabra no es solo un lamento por lo que no se ha hecho. Él la repite hoy realmente. Porque Él murió, pero resucitó y ─como había prometido─ está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Y lo que dice tiene una importancia inmensa. Porque este «Ámense los unos a los otros como yo los he amado» es la clave principal para la solución de todos los problemas, es la respuesta fundamental a cualquier mal del ser humano. […]

Jesús el mandamiento del amor lo definió «mío» y «nuevo», porque es típicamente suyo, habiéndolo colmado de un contenido singular y nuevísimo. «Ámense ─dijo─ como yo los he amado». Y Él dio la vida por nosotros.

Entonces, en este amor se pone en juego la vida. Y un amor dispuesto a dar la vida por los hermanos es lo que Él también nos pide.

Para Él no es suficiente la amistad o la benevolencia hacia los demás; no le basta la filantropía y tampoco la solidaridad. El amor que pide no se agota en la no-violencia.

Es algo activo, muy activo. Pide que no vivamos ya para nosotros mismos, sino para los demás. Y esto exige sacrificio, esfuerzo. Nos pide a todos transformarnos […] en pequeños héroes cotidianos que, día tras día, están al servicio de los hermanos, dispuestos a dar incluso la vida por ellos. […]

Este amor recíproco entre ustedes, de hecho, provocará consecuencias de un valor ─digamos─ infinito, porque donde hay amor allí está Dios y, como Jesús dijo: «Donde dos o tres están unidos en mi nombre, es decir, en su amor, yo estoy en medio de ellos» […]

Será Él mismo quien actuará con ustedes en sus países, porque Él volverá en cierto modo al mundo, a todos los lugares donde ustedes se encuentren, estará presente por su amor recíproco, por su unidad.

Y Él los iluminará en todo lo que tengan que hacer, los guiará, los sostendrá, será su fuerza, su ardor, su alegría. […]

Entonces, amor entre ustedes y amor sembrado en muchos rincones de la tierra, entre las
personas, entre los grupos, entre naciones, con todos los medios, para que sea realidad la invasión de amor de la cual a veces hablamos, y adquiera consistencia, también gracias a su contribución, la civilización del amor que todos esperamos.

A esto están llamados. Y verán cosas grandes.

Chiara Lubich
Foto © Archivio CSC Audiovisivi