Der Schlüssel zum Dialog nach Chiara Lubich
«¿Qué le dirías a quien sostiene que es imposible un verdadero y auténtico diálogo entre culturas y religiones diversas?» Esta es la pregunta dirigida a Chiara durante un congreso de amigos musulmanes en el 2002.
P. Casimiro Bonetti
El Movimiento de los Focolares expresa su cercanía a la Orden de los frailes menores capuchinos por la partida del P. Casimiro Bonetti.
La Providencia de Dios ha querido unir su persona con los albores del Movimiento de los Focolares.
De hecho, fue él, que el 7 de diciembre de 1943, recibió la consagración a Dios de Chiara Lubich. Fue él quien en diferentes circunstancias se reveló como un instrumento de Dios.
Recordamos la respuesta dada a Chiara, habiendo comprendido su generosidad: “Recuerde señorita: ¡Dios la ama inmensamente!”. O al pensamiento expresado el 24 de enero de 1944 sobre el momento más doloroso de la pasión de Jesús, que según su parecer había que identificarlo en el grito: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt 27,46).
Estas afirmaciones, de las que él mismo se sorprendió después, reconociéndolas como fruto de la acción del Espíritu Santo, han tenido en el alma de Chiara Lubich una resonancia particular. Gracias al carisma que Dios le donó, estas afirmaciones, junto con otras intuiciones, se convirtieron con el tiempo en fundamentos de la espiritualidad de la unidad que anima la vida del Movimiento de los Focolares.
Manteniendo vivo el recuerdo del P. Casimiro Bonetti, junto a quienes de diversas maneras forman parte de los Focolares, aseguro la común oración por él con gratitud y aprecio.
Maria Voce
Presidente del Movimiento de los Focolares
Jóvenes que siguen a Jesús
Del 23 al 26 de abril, en la ciudadela de Loppiano, un centenar de jóvenes consagradas y consagrados, provenientes de 36 naciones y pertenecientes a 56 familias religiosas, se encontraron alrededor del lema: ¡Sí! ¡Elegimos el Evangelio!
Fue un encuentro preparado con entusiasmo desde hacía tiempo, en vista del 2015, año dedicado a la vida consagrada, pero también fue una etapa de un camino que, más allá de los carismas, es compartido por quienes han dedicado su vida a seguir el Evangelio.
Primera jornada: se dedicó a la profundización teológica (a cargo del Padre Alessandro Clemenzia, docente de Teología Trinitaria), con momentos de encuentro, diálogo, intercambio de experiencias de vida personales y con los habitantes de Loppiano. Visita a la ciudadela, la Misa en el Santuario, cena en las comunidades-focolares y en las familias.
Fueron cuatro los desafíos afrontados en los talleres del segundo día: relación entre Evangelio, estudio y vida; Evangelio y espíritu de pobreza; relaciones comunitarias; Iglesia pobre para los pobres. Visita al Instituto Universitario Sophia y velada de fiesta con los jóvenes de la ciudadela.
El último día: un diálogo a todo campo con el Card. Braz de Avis, prefecto de la Congregación para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica. “Padre João”, como le gusta que lo llamen, expresó su alegría por la numerosa presencia de jóvenes. “Esta espiritualidad de comunión –subrayó– tiene que entrar en todos los carismas” y hay que hacerlo “a través de la experiencia de vida”. Y agregó: “por la alegría y la luz que encuentran, sentimos que ya está sucediendo”, es importante recordar que “un carisma es para la Iglesia, no para un grupo. Tenemos necesidad de seguir a Jesús juntos… el otro para mí no es sólo mi gran penitencia, sino la oportunidad de experimentar a Dios: sólo puedo amar si tengo cerca a alguien…”. Y ante las dificultades que se encuentran en este camino, –agregó que- es necesario descubrir y comprender “el grito de Jesús en la cruz”, porque sin la medida del dar la vida que Jesús nos demostró, “no llegaremos a amarnos”.
Animados por el estilo familiar y directo del Cardenal, siguió un diálogo participativo y abierto en el que se tocaron los muchos desafíos que las comunidades religiosas tienen que afrontar hoy: “¿Cómo continuar la experiencia, advertida aquí, en nuestras comunidades? ¿Cómo ser realmente libres aún dentro una estructura y con votos? ¿Cómo hacer para no vivir como personas ‘enyesadas’? ¿Cómo crecer en el espíritu de la unidad? ¿Cómo mirar los dolores de la nuestras congregaciones y de la Iglesia?, fueron algunas de las preguntas de los jóvenes.
Las respuestas del Card. Braz de Avis fueron directas: “Regresando a la comunidad no hay que hablar, sino amar”; para ser libres “tenemos que volver a Galilea –como dice el Papa Francisco-, donde Dios nos miró a los ojos por primera vez” y cultivar una “libertad que nazca del interior… volviendo al estilo del Evangelio”. Y todavía: “Donde hay apego al dinero, al poder… no está la Iglesia; tenemos que entrar, como nos invita el Papa, en las llagas de la Iglesia y de la humanidad… mirar al pasado con gratitud, al futuro con esperanza y vivir el presente con pasión…”.
Después de abrir su corazón hablando de su relación fraterna con el Papa Francisco, anunció varias citas para el 2015 y, en especial, el Congreso mundial para las y los jóvenes consagrados, del 23 al 26 de septiembre del 2015, afirmando que “el Papa los ama y ama nuestra ‘Congregación’ que es la casa de ustedes”.
Fueron más de dos horas de inmersión en la vida de una Iglesia que se pregunta abiertamente sobre su realidad y sobre los desafíos de la cotidianidad, una Iglesia que tiene en el Papa Francisco el motor de una profunda y radical renovación, que es un estímulo e interpela a cada uno personalmente, a cada comunidad, a cada familia, a cada célula social. Se concluyó con una fiesta junto a los habitantes de la ciudadela, reunidos para la celebración de la Santa Misa en el santuario “Theotokos”, también estaba presente el Obispo de la Diócesis, Mons. Mario Meini.
La clave del diálogo según Chiara Lubich
«¿Qué le dirías a quien sostiene que es imposible un verdadero y auténtico diálogo entre culturas y religiones diversas?» Esta es la pregunta dirigida a Chiara durante un congreso de amigos musulmanes en el 2002.
Obras sociales: la otra cara de la espiritualidad
Un compromiso renovado emergió a partir del segundo Seminario de las organizaciones sociales de América Latina y del Caribe. El Seminario tuvo lugar el 12 y 13 de abril en la Mariápolis Ginetta, en Brasil. Participaron 70 representantes junto con otros agentes de los Focolares comprometidos en distintas instancias del aspecto social: Humanidad Nueva, Jóvenes por un Mundo Unido y Familias Nuevas. Había 90 personas por la Economía de Comunión quienes finalizaban un trabajo desarrollado el día anterior.
El Seminario marcó un fortalecimiento de las redes sociales a nivel continental y se redactó un “Documento de intención”. También se pusieron las bases para la constitución de una red que unifique proyectos, organizaciones y movimientos sociales que tienen en su DNA la fraternidad evangélica para la transformación social. Es un objetivo que se encuentra en sintonía con el “Documento de Aparecida” redactado por los obispos latinoamericanos. Manifiesta «la opción preferencial por los pobres y los excluidos» como la brújula orientadora de la comunidad cristiana latino-americana y caribeña. Es una opción que no es exclusiva ni excluyente, pero que indica una prioridad en la acción y en el estilo de vida cristiano. Un momento importante del encuentro fue el intenso diálogo que se estableció con María Voce y Giancarlo Faletti, presidente y copresidente respectivamente, del Movimiento de los Focolares.
Las preguntas expresaron conquistas y sufrimientos, y no ocultaron un sentimiento de soledad. Las respuestas, iluminadas por la prospectiva de contribuir en la realización del Testamento de Jesús “Que todos sean uno” (Jn. 15, 17), abrieron un nuevo horizonte, no sólo para las organizaciones sociales, sino para todo el Movimiento de los Focolares.
“Ustedes están plenamente en el corazón del carisma; están en sus los orígenes”. Lo que ustedes hacen es una realización de lo que Chiara Lubich y sus compañeras comenzaron a vivir en Trento” – dijo María Voce. “Ellas salían al encuentro de los pobres. Llevaban con ellas sólo una libretita y un lápiz para anotar sus direcciones y carencias. Después, se reencontraban para comunicarse las necesidades y los posibles auxilios y recursos que podían brindar a los demás. Este fue el comienzo de la red. ¡Lo que están haciendo ustedes!”
“Todas las iniciativas sociales deberían servir para renovar la sociedad, convertirla en una comunidad donde se vive por un fin compartido, donde se ponen en común las necesidades y los talentos”, dijo María Voce, y agregó: “Ustedes ofrecen una visibilidad completa de la acción del carisma [de la unidad], que no es sólo espiritual, sino también social. Ustedes logran que esta acción se vea”.
Giancarlo Faletti invitó a “ser conscientes de que en este camino estamos acompañados por muchas otras personas de diversas áreas”. “Todos –concluyó María Voce- tienen el mismo fin: transformar la sociedad, con medios distintos. Debemos alegrarnos de que en la casa de Dios exista una pluralidad de llamados y una riqueza de respuestas. Cada uno es una pieza que forma parte de este gran mosaico, del cual sentimos su grandeza y su fuerza”.
Ver también: www.sumafraternidad.org
La isla de Santa Terezinha
El mundo unido pasa para la superación de las disegualidades sociales.
Mayo 2014
«… en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios»
Pero esta fe en el amor de Dios no puede permanecer encerrada en el interior de cada uno, como bien explica Pablo: Dios nos confió la tarea de conducir a otros a la reconciliación con él (cf 2 Cor 5, 18), encomendando a cada cristiano la gran responsabilidad de dar testimonio del amor de Dios para con sus criaturas.
Todo nuestro comportamiento debería hacer creíble esta verdad que anunciamos. Jesús dijo claramente que antes de presentar la ofrenda en el altar debemos reconciliarnos con nuestros hermanos si tuvieran algo contra nosotros (cf Mateo 5, 23-24).
Y esto vale antes que nada en nuestras comunidades: familias, grupos, asociaciones, Iglesias. Estamos llamados a derribar todas las barreras que se opongan a la concordia entre las personas y los pueblos.
«… en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios»
“En nombre de Cristo” significa “en su lugar”. Haciendo las veces de él, viviendo con él y como él, amémonos como él nos amó, sin limitaciones ni prejuicios, sino abiertos a acoger y apreciar los valores positivos de nuestro prójimo, dispuestos a dar la vida los unos por los otros. Este es el mandamiento por excelencia de Jesús, el distintivo de los cristianos, válido hoy como en los tiempos de los primeros cristianos.
Vivir esta palabra significa convertirnos en reconciliadores.
Y entonces cada gesto, cada palabra, cada actitud que adoptemos, si está impregnada de amor será como las de Jesús. Como él seremos portadores de alegría y de esperanza, de concordia y de paz, de ese mundo reconciliado con Dios (cf 2 Cor 5, 19) que toda la creación espera.
Chiara Lubich
Este comentario se publicó por primera vez en enero de 1997.
Inicia la Semana Mundo Unido 2014

Partirá de Nairobi la conexión mundial (http://live.focolare.org/y4uw/) que el 1° de mayo, a la 1.00 de la tarde, hora italiana, conectará a jóvenes de los cinco continentes para inaugurar la Semana Mundo Unido 2014 (SMU): «Bridging cultures«, galaxia de actividades y acciones de los Jóvenes por un Mundo Unido (JMU) en los cinco continentes, centradas en el intercambio mutuo. Se prevén otras conexiones con Japón, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Burkina Faso, Nigeria, Argelia, Portugal, Brasil. A Nairobi (Kenia) están llegando un centenar de jóvenes: la mitad representan a los pueblos africanos de la zona subsahariana y la mitad provienen de los otros continentes.
“Sharing with Africa”. Es el lema para expresar la reciprocidad que la edición 2014 de SMU pretende implementar focalizando el continente africano, emblema de colores, culturas y desafíos, para explorar algunos pilares de las culturas africanas, compartiendo e intercambiando riquezas.
Loppiano (Italia), como todos los años, se transformará en una gran feria para dar visibilidad a una Italia distinta con iniciativas en curso sobre legalidad, diálogo interreligioso e inmigración. Para saber más puedes consultar la página: www.facebook.com/y4uw.international?fref=ts
Maria Voce, presidente de los Focolares, expresó su gratitud a los jóvenes por el «compromiso» y «el obstinado coraje» en «pos de la meta del Mundo Unido, inmersos en los acontecimientos complejos del mundo contemporáneo y en las diversas realidades» que los rodea. Es una «construcción enorme», añadió, «pero este es el sueño de un Dios, como Chiara Lubich amaba llamarlo». Asegurando su apoyo a los que «se identifican con los ideales del Movimiento de los Focolares”, recordó el augurio dirigido a los JMU por Juan Pablo II: «Sólo aquellos que miran hacia el futuro son los que construyen la historia», concluyendo «y la historia, como levadura en la masa, la estamos construyendo aquí y ahora» con muchos otros.
Además, el 1° mayo se dará a conocer el Atlas de la fraternidad, un primer informe sobre 800 fragmentos de fraternidad, acciones valientes que se propagan en las ciudades, construyen puentes entre personas, grupos y culturas, abren caminos de diálogo y señalan nuevos caminos a las comunidades. Un viaje entre los meridianos y paralelos del globo que muestra la fraternidad en acto que envuelve el mundo. Es el primer documento del United World Project después del Genfest 2012 en Budapest, que puede consultarse en www.unitedworldproject.org
Diálogo con los Pentecostales

Participantes en el congreso – (C) Thomas Klann
«El carisma de la unidad […] escogió a una cristiana que Dios quiso que fuese católica, pero […], no es para los católicos solamente, no tendría sentido si fuera sólo para ellos. Es para toda la cristiandad». Con estas palabras de Chiara Lubich comenzó el Curso organizado por el Centro Uno – secretaría de los Focolares para el ecumenismo– que se desarrolló desde el 11 al 13 de abril en Castelgandolo, sobre “Los Pentecostales”, una realidad muy variada que nació en 1901 en los Estados Unidos (con antecedentes en los siglos anteriores) y que está en continuo crecimiento.

Udo e Ilona Knoefel, fundadores de la comunidad pentecostal Jesus-Gemeinde Sohland (Alemania) – (C) Thomas Klann
Durante el Curso, hubo cinco exposiciones desarrolladas por expertos: la profesora Teresa Rossi de la Pontificia Universidad Angelicum (Roma), Mons. Juan Usma del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, el Pastor Albert Pataki, Presidente de las Iglesias Pentecostales de Hungría, Michelle Morán, Presidente de la Renovación Carismática Católica Internacional (ICCRS) y Udo e Ilona Knöfel, fundadores de la “Jesus-Gemeinde Sohland” (Alemania), una comunidad pentecostal.
Asitieron un centenar de personas –entre ellos pentecostales, reformados, católicos, una luterana y una ortodoxa – de una veintena de países europeos, además de Brasil y de Corea.
La profesora Rossi brindó una panorámica sobre el nacimiento y el desarrollo histórico del Pentecostalismo. Monseñor Usma ilustró el diálogo con la Iglesia católica, afirmando que se trata de “una realidad compleja con la cual el Vaticano aceptó dialogar”. Recordamos que ya en el Concilio Vaticano II había un observador pentecostal. Citando el documento de Aparecida, publicado por los obispos latinoamericanos en el 2007, Monseñor Usma subrayó que no pocos católicos emigran hacia el Pentecostalismo y lo hacen no tanto por motivos doctrinales o teológicos, sino porque están en búsqueda de Dios.
El Presidente de las Iglesias Pentecostales Húngaras, el Pastor Albert Pataky, quien participa desde hace tiempo en un grupo ecuménico promovido por los Focolares, que se reúne mensualmente para meditar juntos la Palabra de Dios, expresó: “Nuestro Movimiento nació en la oración, que continuamente lo renueva y lo fortalece”.

(C) Thomas Klann
En Alemania del Este, en torno a Udo e Ilona Knófel, cuando todavía cuando estaban bajo el régimen comunista, se formó una comunidad que por su modalidad carismática, en primera instancia no fue aceptada por la Iglesia evangélica local. Al vincularse con el Movimiento de los Focolares, en el año 2004, buscó la reconciliación. Ahora la comunidad está comprometida en difundir el conocimiento de Jesús en esa región que es considerada “la más atea de Europa”.
Son muchas las experiencias del “diálogo de la vida”, contibución característica de los Focolares. Un diálogo basado en “el arte de amar” que crea las condiciones para que Jesús, según su promesa, esté espiritualmente presente entre cristianos de Iglesias distintas (Mt 18, 20). En Bari existe un intercambio vivaz entre los Focolares y una comunidad Pentecostal nigeriana. En Venezuela, en el transcurso de los años, se ha desarrollado una relación ecuménica que permitió ofrecer en el Congreso Misionero Americano, realizado en 2013 (con la asistencia de 4000 delegados), un Foro ecuménico con la participación de un Pastor Pentecostal venezolano.
Durante el curso en Castelgandolfo, después de haber escuchado un discurso de Chiara Lubich sobre el amor recíproco, una de las participantes pidió perdón a los pentecostales presentes por los prejucios que conservaba en su corazón. Sus palabras expresaron lo que muchos estaban sintiendo. “Lo más importante es el amor –dijo el Pastor Pataky de Hungría-. El orgullo divide, el amor une. Las verdades de fe que cada Iglesia profesa nos unirán si nosotros vivimos el amor. La obra del Espíritu Santo quiere unirnos”.
Trinidad ¿modelo social?
La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
Trinidad ¿modelo social?
La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
Trinidad ¿modelo social?
La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
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La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
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La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
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La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
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Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
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La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
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La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
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Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
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Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
Trinidad ¿modelo social?
La originalidad cristiana no consiste en el hecho de afirmar la existencia de Dios, sino de creer que «Dios es Amor».
Esto implica consecuencias muy importantes respecto de la concepción de Dios, ya que el amor supone relaciones, un yo que se da y un tú que recibe, cuya manifestación más plena se expresa en la reciprocidad de la comunión. Por lo tanto es la dinámica misma del amor que, al mismo tiempo que reconoce que «el Señor es uno solo» (Dt 6, 4), requiere que en Dios se encuentre pluralidad, alteridad, donación, acogida, reciprocidad… Por eso el Dios que presenta el cristianismo es no sólo don de sí, sino don en Sí.
Este es el motivo por el cual no puede soeprender que la fe cristiana afirme un solo Dios en tres Personas. Las relaciones de amor recíproco son constitutivas del ser y de la vida del Dios Uno y Único. ¿Cuáles son las características típicas de tales relaciones divinas unitrinitarias? Y, dado que el ser humano está hecho «a imagen y semejanza» de Dios (Gn 1, 26) y llamado a «participar de la naturaleza divina» (2 Ped 1, 4), ¿cuál es la importancia de vivir en los vínculos humanos y en todos los aspectos de la sociedad, el mismo tipo de relaciones que existen en el Dios unitrino? Intentar ofrecer alguna respuesta a estos dos interrogantes, decisivos no sólo para la fe cristiana sino para el futuro humano, será el objeto de este texto.
Datos del autor:
Cambón, Enrique, sacerdote católico argentino (dióscesis de Avellaneda, Buenos Aires). Doctor en filosofía y teología, y licenciado en Ciencias de la Educación. Docente en instituciones de América Latina y Europa. Autor de numerosos artículos y obras en varios idiomas, sobre temáticas teológicas, ecuménicas, catequísticas y sociales. Reside actualmente en Roma, donde forma parte de un grupo de estudios del Movimiento de los Focolares.
Grupo Editorial Ciudad Nueva – Buenos Aires
Tailandia llama y Latina responde
«Con algunos amigos de los Focolares de Bangkok –cuenta Luigi Butori, uno de los protagonistas del hecho-, desde hacía tiempo tratábamos de llevar una ayuda concreta a algunas familias de refugiados de Myanmar, de la etnia Karen, que se habían establecido en el norte de Tailandia. Compartimos esta experiencia con algunos amigos italianos que nos sostenían a distancia, a quienes les mandábamos periódicamente noticias y fotos.
Después de la visita de uno de nosotros a Italia en octubre de 2013, se creó una relación especial con los niños de la escuela primaria del I.C.G. Giuliano de Latina, quienes enseguida expresaron su gran deseo de hacer algo por sus coetáneos lejanos, que ahora sienten cercanos.
Su ayuda se dirigió especialmente el orfanato de Mae Sot, en el norte de Tailandia.
Fue una experiencia realmente impresionante para nosotros, llegar a esos lugares, sabiendo que éramos los mensajeros de niños que, a 10 mil km de distancia, trabajaron para enviar sus pequeñas ayudas.
Los rostros de los niños se iluminaban mientras abríamos las cajas, en las que habíamos agregado chocolate, leche y otras cosas ricas, fruto de lo que habían compartido amigos budistas, cristianos y musulmanes. Ver los juguetes fue una fiesta para los niños; había motocicletas, un camión de bomberos y otras cosas que no sabíamos cómo funcionaban. Los niños “karen” en cambio, en pocos segundos ¡ya eran expertos! Pudimos distribuir ayudas también en el otro campo de refugiados y en otras “aldeas” que en realidad son ranchos agrupados construidos cerca de las fábricas, o en las plantaciones de arroz).
El don es importante, pero todas las veces experimentamos que lo más importante es mirar a la persona a los ojos, tenderle la mano, “tocar al otro”, hacerle sentir que estás allí por él. Al principio parecía que estaban llenos de sospechas; pero después, poco a poco, se iluminaban de alegría, de esperanza y –aunque no entendíamos su idioma-, parecía que nos decían: “Gracias, hoy me hiciste feliz… ¿Todo esto es gratis? ¿Cuándo regresarás? “Mira que estoy y vivo por ti… No tengas miedo”.
La experiencia prosiguió también durante este año, cuando una vez más nos pidieron un pago en la aduana tailandesa, los funcionarios se quedaron admirados por los dibujos originales y divertidos que los pequeños de Latina le habían pegado a las cajas enviadas.
Distribuimos las cosas en los arrozales y en los canales de Mae Sot, donde quien no tiene documentos trata de sobrevivir como puede.
Nos quedamos impresionados de cómo esta experiencia está cambiando las familias de los niños de Latina. Un papá nos decía: “La vida de nuestros hijos y la nuestra ha cambiado desde que empezamos a hacer algo por la población karen. Antes no sabíamos ni siquiera que existía”. Y una mamá: “Gracias por darnos esta posibilidad de hacer algo por los demás. Muchos de nosotros queríamos hacer algo concreto, pero no sabíamos ni qué ni cómo. La televisión nos da tantas malas noticias, en cambio ésta es una bocanada de alegría y de esperanza”. Una maestra agregaba: “Los niños están emocionados ante la idea de que sus juguetes llegaríanen un gran barco al otro lado del mundo para los niños que no tienen nada. Una niña no cabía de la felicidad cuando vio su muñeca en los brazos de una coetánea del orfanato de Mae Sol”.
Los ojos no engañan y los de esos padres son sinceros. Seguiremos trabajando para que este sueño, este milagro de amor que une a Latina y este lugar perdido en las montañas, en el noroeste de Tailandia, continúe».
Dos Papas: Juan XXIII
«… comprendo cuán auténticas y sabias son las palabras del Papa Juan XXIII: “Yo debo hacer cada cosa, recitar cada oración, acatar cada norma como si no tuviera otra cosa que hacer, como si el Señor me hubiese traído al mundo sólo para hacer bien esa acción y que mi santificación dependiera del buen resultado de ella, sin pensar en el antes o el después”».
Con estas palabras escritas en su diario, y a menudo repetidas en público, Chiara Lubich reafirmaba la importancia para el cristiano de santificarse haciendo la voluntad de Dios momento por momento. Un concepto que le confirmaban las enseñanzas de Juan XXIII. En la misma página seguía escribiendo:
«A menudo veo mi alma como embestida, en el momento presente, por dos, tres cosas que hacer, que después me dejan inquieta. Veo que a menudo me asalta el deseo de llegar a todos, de hacer todo, de abrazar el mundo, yo lo interpreto en la práctica en un modo que no es correcto. Es una avidez espiritual que le pertenece al hombre viejo, aunque esté teñida de diligencia.
Éste no es el modo de vivir del cristiano. También quien está en un restaurante, si lo desea, come una cosa o la otra, pero no todas juntas y no todo lo que hay. Es necesario alimentarse, y por lo tanto saciarse, con lo que Dios quiere de nosotros en el presente.
He intentado hacer así en estos últimos días: es una experiencia maravillosa. Truncando con violencia todo lo que no es voluntad de Dios, para sumergirme sólo en ella, he experimentado la saciedad del alma: ¡es paz, gozo, felicidad! Una especie de beatitud».
Fuente: Città Nuova del 8-11-2010
Juan Pablo II
Con ocasión de la canonización de Karol Wojtyla y Angelo Roncalli proponemos los momentos históricos de Juan Pablo II con el Movimiento de los Focolares en un breve video, regalo de Chiara Lubich al Santo Padre en el 2003, en ocasión del 25° de su Pontificado.
Contracorriente: la fidelidad de los separados
«Giorgio y yo nos casamos después de tres años de noviazgo durante los cuales nuestra unión creció cada día más. Por esto, juntos, pensamos formar una familia.
Después de algunos años nació una hermosa niña, que tenía una pequeña malformación cardíaca. A pesar de todo estaba feliz; sentía que este nacimiento nos había unido más. Pero pasado apenas un año, mientras estábamos en el hospital para un control de rutina, nuestra niña de improviso falleció. Fue un momento horrible. Sólo veía la oscuridad, estaba enojada con Dios que me había quitado lo que más amaba. Fue mi marido el que me sostuvo. Sin su amor no hubiera podido salir adelante.
Después de un año, nació Sofía y nosotros estábamos nuevamente felices. Poco después decidimos adoptar a un niño. Mientras iban pasando los años, me daba cuenta de que Giorgio, mi marido, no estaba sereno; se dedicaba poco a los hijos. Se notaba que los quería mucho, pero dejaba que yo tomara las decisiones sobre sus vidas. En determinado momento, decidió dejar su trabajo y emprender nuevas actividades. Comenzamos a frecuentar a otras personas que por lo general eran solteras, les gustaba viajar por el mundo, acostarse tarde.
Al principio traté de acompañar con amor a mi marido en este nuevo estilo de vida, pero luego comprendí que no tenía nada en común con ellos y así, poco a poco, nuestra vida en común fue tomando caminos distintos. Sabía que mi marido nos quería mucho a mí y a nuestros hijos, sin embargo estaba inquieto, se lo veía en búsqueda de algo. Pensé que tal vez como pareja, teníamos necesidad de ayuda, pero él no quiso saber nada; decía que no existían problemas. Mientras tanto sus negocios marchaban mal, también porque lo rodeaban personas sin escrúpulos.
Un día decidió irse porque “no quería más ser padre”, porque aunque nos quería mucho, tenía necesidad de reencontrarse a sí mismo. Yo no podía creer que después de tantos años vividos juntos, todo terminase así.
No lograba pensar en nada, me sentía desesperada. El dolor más grande era el sentimiento de fracaso que tenía y me sentía culpable. Fue un periodo duro. Durante el día trataba de ser fuerte por mis hijos que tenían 11 y 14 años, pero de noche, todo el dolor salía aflote y me hacía mil preguntas. Y ahora, ¿cómo haré? ¿Lograré que mis hijos crezcan bien en un momento tan delicado de sus vidas? Trataba de que ellos sintieran que yo estaba presente y de que el papá los quería mucho, aunque raramente llamaba.
Yo no salía más con los amigos; todos tenían una familia, yo estaba sola. Lo único que me ayudaba a ir adelante era el amor hacia mis hijos; nuestra relación creció y se hizo más profunda. También mis familiares estaban cerca mío, aunque después de poco tiempo, comenzaron a decirme que debía rehacer mi vida, que yo era todavía joven. Pero para mí, el matrimonio era todavía un sacramento, aunque mi marido no estuviera más.
Más adelante alguien me invitó a participar en un encuentro para separados organizado por el Movimiento de los Focolares. Allí, entre tantas personas que tenían en común el mismo dolor, me sentí amada y aceptada por lo que era. Nuestra amistad vinculada a un camino de fe vivido juntos, me ayudó a superar el sentimiento de fracaso. Probé que el amor es más grande que el dolor; comprendí que yo soy todavía signo del sacramento y cuando recibo la Eucaristía, siento que Jesús me dice: ¡yo no te abandonaré jamás! Esto me da la fuerza cada día para permanecer fiel al sí para siempre pronunciado el día del casamiento, aunque esté separada civilmente. Sé que no estoy sola, porque Dios está conmigo, y me ayuda a ver mi vida como Él la ve: con todo su amor y su misericordia».
Brasil: Bordados de luz
María Voce, presidente de los Focolares, concluyó recientemente su viaje por Brasil, en el que fue acompañada por el copresidente
Giancarlo Faletti. En los 55 años de presencia del Movimiento en el gran país sudamericano, la espiritualidad de la unidad ha impregnado diversos ambientes: el social (con numerosas obras de solidaridad); la Economía, con el desarrollo del proyecto de la Economía de Comunión (EdC) que nació en Brasil; el de la política, con el Movimiento Políticos por la Unidad (MPPU); el mundo eclesiástico, el ecumenismo, el diálogo con otras religiones y con la cultura contemporánea.
“Brasil vive un momento de veloces transformaciones no exentas de contradicciones – afirma Klaus Bruschke, director de la Editorial Cidade Nova-. Es la octava economía mundial, y sin embargo, ocupa el 12° lugar de los paises donde se ven más las desigualdades sociales, a pesar de que en los últimos años, 40 millones de brasileños salieron del nivel de miseria.
En sintonía con la Iglesia en América Latina y hoy también con el Papa Francisco, Chiara Lubich decía que la prioridad para este país es el aspecto social que se sana a través del amor por los menos favorecidos. En Recife, en el barrio marginal, donde el Movimiento tiene desde los comienzos una actividad social, en la Isla Santa Teresinha, precisamente ante el muro que separa el barrio de un centro comercial, María Voce subrayó: «La riqueza no está allí, en el centro comercial, sino que está de este lado del muro donde vive la comunidad de la isla, porque la verdadera riqueza está en la comunidad que vive la comunión”.
Desde la ciudadela “Ginetta Calliari”, situada en las cercanías de San Pablo, María Voce y Giancarlo Faletti se conectaron por internet con las numerosas comunidades de los Focolares esparcidas en el mundo y ofrecieron una síntesis del rico e intenso viaje por el inmenso Brasil.
¿Una impresión “inmediata” sobre este viaje? ¿Un título para definirlo?
Maria Voce: «Me encantó Brasil y si quisiéramos darle un título a este viaje diría una expresión de Chiara Lubich: “Bordados de luz”, porque tengo presente en el corazón todos los frutos maravillosos que hemos visto realizados por este pueblo de Chiara en Brasil. Pienso, por ejemplo, en las numerosas obras sociales, en los proyectos que realizan los jóvenes, en las empresas de Economía de Comunión….Y pienso también en muchos otros grupos, en los Movimientos eclesiales, en las personas que se sienten inspiradas por el carisma de Chiara y que viven la Palabra de Vida, o el amor a Jesús Abandonado. Pienso también en aquéllos, con quienes pudimos encontrarnos en estos días, que hicieron suyo el llamado de Chiara “Dame a todos los que están solos”, y desarrollaron obras maravillosass. En estas obras hemos visto los abundantes frutos de la espiritualidad de la unidad; cuya raíz está en el Movimiento de los Focolares, en el pueblo de Chiara. La raíz se alegra de estos frutos que nacieron de ella misma y agradece a Dios. Y estos frutos, a su vez agradecen a la raíz, porque se sienten alimentados por ella y quieren seguir alimentándose. Por lo tanto, es un gran amor recíproco que deja ver estos bordados de luz esparcidos en todo Brasil».
La inauguración de la cátedra Chiara Lubich en Recife nos confirma que muchas personas pueden vivir la espiritualidad de la unidad…
Giancarlo Faletti:
«En este período [pascual] en el que hemos sentido resonar particularmente fuertes las páginas del testamento de Jesús “Que todos sean uno” (Jn 15, 17), la impresión fuerte es que la categoría de la fraternidad, a través del carisma de la unidad, penetra en muchas disciplinas inclusive en las de una gran universidad como la de Recife. Por lo tanto es una experiencia muy dinámica, vinculada al testamento de Jesús».
Durante este viaje escucharon las historias de muchas personas, conocieron y participaron en la vida de muchas comunidades locales. ¿Cómo ir adelante?
Maria Voce: «Me parece que es necesario seguir bordando estos bordados de luz de los que hablamos antes. En la humildad del momento presente, haciendo lo que Dios nos hace ver en cada momento, sin nunca perder de vista el designio total de la fraternidad universal, el designio del mundo unido. Por lo tanto que cada una de estas bellísimas obras que hemos conocido, sienta que forma parte de este designio universal y que juntas puedan dar al mundo el modelo, el ejemplo de una unidad que nace de la abundancia de los dones de Dios, en todo Brasil y en el mundo, para no perder nunca el sueño de Dios: hacer de todos los pueblos una única familia»
“Estos días – concluye Klaus Bruschke– nos dieron un fuerte impulso para tratar de transmitir con mayor entusiasmo el mensaje de la unidad que atenúa las desigualdades y contiene las diferencias y riquezas, que son expresión de la riqueza de Dios”.
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
Indonesia, siempre hay algo que dar
Todavía están impresas en la memoria las trágicas imágenes del tifón Haiyan o Yolanda (“pájaro de las tempestades”) que se desencadenó en algunos países del Pacífico, especialmente en Filipinas, en noviembre de 2013. Fue uno de los ciclones tropicales más fuertes que se hayan registrado en todo el mundo. Países y organizaciones de solidaridad se movilizaron para hacer llegar ayuda a las víctimas del desastre.
También las comunidades de los Focolares, especialmente las de los países cercanos, dieron su aporte. Como desde el inmenso archipiélago que compone Indonesia (245 millones de habitantes), un país que ciertamente no nada en la abundancia. En la ciudad de Yogyakarta, en la Isla de Java, jóvenes y adultos del Movimiento pusieron manos a la obra. No tenían dinero, sin embargo –se dijeron- “siempre hay algo que se puede dar”. Así organizaron una gran colecta de bienes que “estaban de más” en sus casas, para preparar un “Bazar”. “Se constituyó un comité para coordinar el trabajo –cuentan-. El centro de los Focolares se convirtió en punto de acopio de las donaciones, por lo que había un ir y venir de personas que seleccionaban las piezas y las agrupaban por categorías, con mucho entusiasmo y alegría.
La fecha del Bazar se fijó para el 3 y 4 de marzo, en una parroquia a 20 km de Yogyakarta. Pero en el ínterin ocurrieron las erupciones de los volcanes Sinabung y Kelud, “y las víctimas eran nuestros compatriotas –recuerda Tegar-. Nos preguntamos si la gente iba a apoyar nuestra iniciativa por víctimas más lejanas, en Filipinas”.
No nos desanimamos, y sin dejar de lado la nueva emergencia, proseguimos en el intento de ayudar a estos hermanos todavía más necesitados. “Fui elegida como coordinadora del evento –recuerda Endang-. Habiendo sido yo misma víctima de un terremoto anterior, sabía lo que significaba y cuánta tristeza se siente. Por eso me comprometí y aunque no tenía dinero, doné mi tiempo y mis energías. Pocos días antes del “Bazar”, durante un encuentro comprendí lo que significa esa frase que a menudo se escucha decir en el Movimiento de los Focolares, que cuando nos reunimos en el nombre de Jesús, Él está presente entre nosotros. De hecho experimentamos que poniéndonos juntos y trabajando en Su nombre, Él optimiza nuestro trabajo.
También para William “fue una experiencia increíble. Me comprometí de lleno en la actividad. Invitamos sobre todo a la gente de la aldea que venía a las Misas el sábado y el domingo. Éramos unos veinte al servicio de la gente. Alguno orientaba a las personas, otro atendía a los ‘clientes’ conforme venían a ver y a ‘comprar’. ¡Estaba quién proveía a nuestra merienda! Fue una experiencia bellísima: experimentamos que cuando se ama a los demás Dios nos da la felicidad en lo hondo del corazón.
En total recogimos Rupiah 5,115,700.00 (US$ 452), una suma considerable si se tiene en cuenta que alrededor de la mitad de la población vive con dos dólares al día. “Pero la alegría de todos no era sólo porque recogimos una buena suma –precisa William- sino por el amor y el aporte que cada uno pudo dar para las víctimas de Haiyan”.
“Creo que a través de este ‘Bazar’ –concluye Wulan – donamos un poco de felicidad no sólo a las personas que recibieron el dinero sino también a quienes contribuyeron con su ‘compras’. Estoy seguro de que el amor no termina aquí sino que se ha expandido a otros lugares”.
Evangelio. Vivir la Pascua cada día.
Autostop
Regresábamos en automóvil a casa con mi esposa, cuando vimos a una persona que hacía autostop. Pasamos de largo, pero sentimos lo absurdo de pasar a su lado haciendo como si no la hubiésemos visto. Decidimos regresar. Era un estudiante de Senegal que iba hacia Amberes. Desde hacía tiempo estaba en la calle vestido con ropa de verano y hacía mucho frío. Lo invitamos a almorzar a nuestra casa. Después de comer, nos ofrecimos a llevarlo a Amberes (a 25 km de casa). Él estaba feliz y conmovido. Al despedirnos, sentí que no podía abandonarlo en el frío como estaba vestido. Le di mi abrigo, el mejor que tengo. Regresé a casa cantando de felicidad.
L. H. – Bélgica
Peleas
Un día yo estaba particularmente nervioso y quien había sufrido las consecuencias había sido sobre todo mi esposa. Creyendo que así podía despejar mi mal humor, salí de casa y pasé la tarde con mis vecinos, aburriéndome ante la TV. Apenas regresé a casa, la vocecita severa del pequeño Milos me hizo estremecer: «Papá, ¿sabes que Jesús no quiere que peleemos?». Fue una sana lección. Corrí a darle un beso a mi esposa. Los niños, son el auténtico “termómetro” de nuestra unidad familiar.
Stjepan – Croacia
Pereza
A veces me cuesta trabajar diligentemente debido a mi pereza. Como aquella vez que tenía que ordenar la biblioteca donde había un gran desorden de libros en el suelo, pero no quería hacer nada. De repente sentí que alguien en mi interior me sugería: «¡Sé amor!». Ante esto, decidí hacer todo por Dios y por quienes usarían la biblioteca. Cuando terminé sentí una gran alegría en el corazón y comprendí que esta alegría era un don de Dios.
T. – Brasil
También hoy he amado

«[…]Se acerca la Pascua y me parece que acaba de pasar la Navidad. Tengo la impresión de que el tiempo se escapa velozmente y siento en lo profundo de mi corazón –lo confieso- que me resigno a dejarlo a escapar con tal de que todo sea amor, es decir, con tal de que al final de cada día pueda decir: “También hoy he amado”.
[…] En esta Pascua que nos recuerda que Jesús después de muerto, resucitó y que también nosotros resucitaremos un día, con el cuerpo; quisiera que todas ustedes se comprometan a decir todas las noches: También hoy he amado.
[…] Nosotros no sabemos cuántos días tendremos todavía, pero cuán amargo sería acercarse a la muerte con pocos días vividos en el amor. ¡Qué remordimiento! Diríamos: “Podía amar y no he amado”
Llega Pascua para recordarnos que cada jornada nuestra debe ser una resurrección: siempre arriba, siempre listas y amar a todos sin mirar si nos gusta o no. Amar, amar, amar. Nunca cansarnos de amar. No dejar nunca nuestra revolución.
Esto nos dará una gran alegría y nos hará gustar la fiesta de Pascua porque es la fiesta del Aleluya.
Así como los primeros apóstoles y cristianos comunicaban a todos que Cristo había resucitado (y que por lo tanto también nosotros resucitaremos) del mismo modo quien nos conoce debe poder decir que nosotros hemos resucitado espiritualmente de una vida sin sentido a una vida llena de luz y de fuego».
Fuente: Centro Chiara Lubich
La “Fazenda da Esperança” y el “carisma” de la unidad

María Voce con Nelson Giovannelli
“Fazenda da Esperança”: una larga, historia de hace 30 años, cuando un joven Nelson Giovannelli, movido por las palabras del apóstol Pablo: “Me hice débil con los débiles…” se acercó a un grupo de jóvenes drogadictos de su barrio con el deseo de hacer algo por ellos. En su iniciativa fue acompañado, desde los primeros pasos, por el Padre Hans Stapel (Fray Hans), por cuyo testimonio, Nelson, se había sentido alentado. Hoy las “Fazendas” se han multiplicado en muchos países y desarrollan una acción importante de recuperación de jóvenes que estaban en la calle y renacieron a partir de la enseñanza del Evangelio, a tal punto que un obispo brasileño las definió como “¡un santuario de la Nueva Evangelización!”
El 15 de abril, en ocasión del viaje de María Voce y Giancarlo Faletti a Brasil, se vivieron momentos de profunda comunión entre los jóvenes de la Fazenda y los representantes de los Focolares. Además de los 600 jóvenes presentes, estaban conectados por Internet con 70 Fazendas esparcidas en el mundo.
El encuentro lo abre Fray Hans, contando «la experiencia de Dios» vivida por él la última vez que estuvo internado en el hospital. Seguidamente algo de música, algún relato sobre la historia de los comienzos de la Fazenda, experiencias, un nutrido diálogo. Son conmovedores los testimonios presentados por aquellos que pasaron por el infierno de la droga, como Mario, llegó a donarse a Dios, y a la fundación de nuevas comunidades en otros países de América Latina.
En el diálogo establecido con María Voce y Giancarlo Faletti, los jóvenes descubren la espiritualidad del carisma de la unidad, que está en la raíz de su experiencia de recuperación. El carisma que anima la misma vida de sus fundadores. Es un diálogo en el cual los jóvenes expresan sus inquietudes más profundas: hablan sobre las cicatrices que deja la experiencia pasada, sobre la sexualidad y la castidad, y también sobre el significado del carisma de la Fazenda en relación a la experiencia de Chiara Lubich y su carisma, entendido como don, a través de una o más personas, para toda la humanidad.
Surge de aquí la novedad, que fue la característica del encuentro: «Un carisma que es fruto del carisma de la unidad- afirma Giancarlo Faletti- que muestra la dinámica de la vida de Dios en acción, su presencia en la historia de la humanidad. Al venir hoy aquí, ¡estamos haciendo con ustedes una gran experiencia de la ‘productividad’ de Dios!» Y María Voce dice: «Pensando en el carisma de la unidad –también después de haber encontrado aquí en Brasil, otros carismas que fueron fruto de él- lo veo como la raíz de un árbol con muchas ramas y cada rama con muchos frutos, y cada fruto me parece la ampliación de un aspecto en particular».
«Cuando pienso en la Fazenda –continúa- me acuerdo del problema de la dependencia de la droga y digo: es Jesús quien asumió el drama de la droga. Él grita el Abandono [del Padre]. Esta obra ha asumido de este aspecto, pero es un gran aspecto, y lo ha convertido en una obra maravillosa. Hay otra Obra que ese hace cargo de la carencia de instrucción de los niños- también en este caso la ignorancia es asumida por Jesús en el Abandono- y del carisma de la unidad nace otra obra que instituye con una pedagogía nueva. Aunque la raíz está escondida y se ven sólo las ramas y los frutos, la raíz se alegra. Y los frutos agradecen a la raíz». Lo repite Fray Hans que augura un incremento de la colaboración recíproca y expresa la exigencia de que los formadores estén alimentados por la espiritualidad de la unidad, como ya ocurre en algunas Fazendas.
«Me parece –concluye María Voce- que todos los carismas que estamos conociendo y muchos otros que aún no conocemos y que irán naciendo, están dentro del carisma de la unidad, porque están vinculados por el amor recíproco se puede ver qué la grandeza de lo específico de uno y de otro, y juntos contribuyen al cumplimiento de la oración de Jesús “que todos sean uno”. Por lo tanto digo: “¡Viva la Fazenda da Esperança!”».
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
Pascua: resucitar a una nueva vida amando al hermano
La resurrección de Cristo nos hace participar de su vida y nos obliga a no perder la esperanza. Nos da el secreto para levantarnos después de cada caída, es el signo sagrado, visible, de nuestra resurrección. Nuestra religión es una religión de la vida: la única en la cual la muerte fue victoriosa, y, si nosotros queremos, definitivamente desterrada. La Cuaresma fue –o debía ser- también, un examen de conciencia, a través del cual pudiéramos contemplar lo que existe en el fondo de nuestra alma y en la sociedad como negativo. En muchos de nosotros prevalece un cristianismo de ordinaria administración, sin pálpitos y sin ímpetus, como una vela sin viento.
La resurrección de Cristo debe ser motivo de renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad, victoria de nuestras acciones sobre las tendencias negativas. La Pascua nos enseña a desterrar el mal para renacer. Renacer cada uno, en unidad de afectos con quien está cerca nuestro, y cada pueblo en concordia con los otros pueblos. En la gracia divina está la fuerza para remover todo tipo de mal.
Jesús rezó – «…para que todos sean uno», el amor culmina en la unidad, y la misma política como esfuerzo que unifica es amor en acción, cristianismo que se encarna. Y el amor es la solución del dolor y de la muerte. Donde hay amor no hay patrones ni tiranos, hay hermanos que se comunican bienes del tiempo y de la eternidad. Por lo tanto amémonos entre nosotros, dejando de lado todo tipo de hostilidad y yendo a buscar al hermano, para ayudarnos a vivir. Así resucitaremos»
Igino Giordani en : Le Feste, Sociedad Editoria Internacional de Turín, 1954
Ciudadelas en el mundo: la Mariápolis Ginetta
La Mariápolis resalta por el verdor que la rodea y la armonía de sus construcciones. Sus habitantes, casi 200, provienen de diversos estados de Brasil y de varios países: Italia, Portugal, Holanda, Alemania, Perú y Ecuador. Desde los comienzos de los años ’60, Chiara Lubich soñaba con estos bosquejos de ciudades modernas, conformadas no sólo por casas, escuelas e iglesias, sino que también incluyeran fábricas, modelos de una convivencia de comunión, gobernadas por el amor recíproco. Es aquí que, concretando este “sueño”, nace el primer Polo empresarial. En este lugar, como muchos saben, Chiara, en 1991, lanzó un proyecto anunciando una nueva economía, la Economía de Comunión. Se formó así, en las proximidades de la ciudadela, el Polo empresarial, como “laboratorio” de una economía renovada. Chiara Lubich proféticamente delineó su rol con estas palabras: “Una ciudadela así – anota en su diario- en Brasil, donde la separación entre ricos y pobres constituye una llaga social por excelencia, podría convertirse en un faro y en una esperanza”
La fe heroica de los pioneros y de quienes los sostuvieron, bajó a la historia esta profecía. El Polo, con sus seis empresas, es la meta de estudiosos y economistas y atrajo la atención de políticos de alto nivel: desde el honorable Franco Montoro, Consejero de la República, ex gobernador de S. Pablo, al Vice Presidente de la República Dr. Marco Maciel, así como también a un grupo de parlamentarios de varios partidos, miembros de la comisión mixta para la lucha y la erradicación de la pobreza. Maria Voce y Giancarlo Faletti se encuentran allí en la última etapa de su viaje a Brasil. Mientras visitan las empresas del Polo, una empresaria recuerda a Ginetta Calliari, una de las primeras jóvenes que siguieron a Chiara desde el comienzo, a quien se le debe mucho en cuanto a la difusión del Movimiento en Brasil y por el apoyo dado a la EdC. Los dos huéspedes tuvieron palabras de gran admiración y gratitud por la realización del proyecto. María Voce subrayó el secreto del éxito; “Es la comunión lo que antecede y condiciona la productividad”. Es la comunión lo que regula las relaciones entre los dispensadores de trabajo y los trabajadores dentro de la empresa; entre las otras empresas del Polo, entre los Polos en el mundo.
La preocupación por la resolución de la problemática social incentivó, desde el comienzo de los años setenta, intervenciones directas, en dos áreas cercanas a la Mariápolis: el Jardim Margarida que se levanta en frente y el Bairro do Carmo, donde se estableció desde hace años un núcleo de afrodescendientes. Estos dos centros sociales se dedican sobre todo a los niños y a los adolescentes en el horario extracurricular, alejándolos de este modo del riesgo de la violencia y de la droga que los acosa. Son sorprendentes los frutos. Los cambios en la conducta, despertados por la pedagogía inspirada en el “arte de amar” que caracteriza a las diversas actividades –desde el deporte a la informática-, contagia también a las escuelas comunales y está despertando también un gradual interés en las instituciones de la ciudad dando lugar a muchas formas de colaboración. Para que se produzca un cambio, no alcanzan las acciones; es necesario que se difundan las ideas a través de los medios de comunicación. Es ésta una conciencia viva desde hace más de 50 años, cuando nació la editorial y la revista Cidade Nova, que tienen su sede actual en la Mariápolis. El grupo editorial no está libre de la crisis que sufren las editoriales a causa de la revolución digital. La presidente y el copresidente, le brindaron un nuevo impulso. “La evolución del Brasil es velocísima –observa Giancarlo Faletti- por esto son indispensables los medios culturales que sepan acompasar la historia, sin ser aplastados, que sepan leerla e iluminarla con la luz del carisma de la unidad”. Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada Website: www.focolares.org.br/
Geneviève, África y el Consejo Pontificio
Genevieve Sanzè, quien es representante del continente africano en la Comisión Internacional de Economía de Comunión (EdC), recibió los primeros días de febrero una llamada telefónica de Mons. Joseph Spiteri, Nuncio Apostólico de Costa de Marfil, quien le comunica su nombramiento como miembro del Consejo Pontificio de los Laicos. «No tenía ningún indicio con respecto a este nombramiento», cuenta Geneviève, cuando se le preguntó abiertamente esto qué comporta. Geneviève es originaria de la República Centroafricana, pero vive en el Focolar de Abidjan en Costa de Marfil. Es el único miembro africano entre los laicos nombrados por el Papa, y fue convocada precisamente por el rol que desempeña en el ámbito de la Economía de Comunión.
«Estoy contenta por este nombramiento especialmente por el hecho de haber sido elegida, independientemente de los otros roles que desempeño en el ámbito de la Economía de Comunión del Movimiento de los Focolares»- explicó compartiendo su reacción, después de la comunicación telefónica: «Es para mí una alegría poder trabajar por la Iglesia, porque es esto lo que elegí en mi vida: servir al Movimiento de los Focolares y a la Iglesia»
En los días posteriores de recibir la noticia, Geneviève Sanzè se trasladó a Kenya donde trabajó en la preparación de la próxima Asamblea de EdC que se realizará en Nairobi en el 2015. Cuando volvió, pudo reunirse con el Nuncio. «Fue un momento lindo, profundo. Mons. Spiteri me dio el documento del nombramiento y me aconsejó vivir este servicio por la Iglesia y en la Iglesia. También María Voce, la presidente del Movimiento de los Focolares le escribió: “Estoy muy contenta por este nombramiento”, y le aseguró sus oraciones y su acompañamiento. “Siento que juntos, en gran comunión, podemos estar al servicio de nuestros hermanos y de la Iglesia”».
Desde la comisión central de EdC le llegaron a Geneviève «augurios sinceros para este nuevo y hermoso desafío que se le presenta. Por cuánto la conocemos, sabemos que ¡realmente tiene toda la capacidad para enfrentarlo!». Resumiendo la alegría de todos, Luigino Bruni escribió: «Es ésta el África que el mundo debe conocer: sabia, luminosa, sobriamente alegre, fraterna, real, mariana».
Brasil: fraternidad en la política, la prueba son los hechos

Luiza Erundina y María Voce – (C) CSC Caris Mendes
Eran alrededor de 200 los adherentes al Movimiento Político por la Unidad (MppU). Provenían de todo Brasil. Diputados federales, alcaldes, concejales comunales y jóvenes, Dieron un testimonio de la innovación que la praxis de la fraternidad está trayendo a sus vidas y ambientes.
¿La fraternidad es compatible con la práctica política? Para la diputada federal Luiza Erundina, cuando era joven, en los tiempos de la lucha contra la dictadura, la respuesta era “no”. Un no que después se convirtió en un “sí” cuando encontró a Chiara Lubich en los inicios del Movimiento Político por la Unidad.
Para el alcalde de Sorocaba, Antonio Carlos Pannunzio, el hecho más importante es el despertar de la percepción que ante todo pertenecemos a una única familia humana, porque somos hijos de un único Padre. “En las cumbres políticas es posible que no estemos de acuerdo con un colega, pero no por esto tenemos que hacer de él un enemigo”, afirma.
Y cuando se levanta el muro de la enemistad, no es imposible abatirlo. “Yo era un acérrimo adversario de Luiza Erundina, cuando ella era alcaldesa de San Pablo y yo concejal –declara Walter Feldman diputado federal -. “Ahora nos hablamos casi todos los días. El diálogo se vuelve posible, cuando los adversarios se encuentran para buscar una síntesis: el bien común”.

“Es necesario estar con la gente para entrar en sintonía, para sanar la separación que hay entre los políticos y la sociedad. El cambio empieza en la práctica personal”, afirma el diputado federal Luis Carlos Hauly, refiriéndose al ejemplo de Mandela y Gandhi.
Pedro Paulo Fiorelli es un joven que está cursando la “Escuela Civitas”, para la formación del ciudadano, una condición para poder ser después un buen político. La lección de base es: no a una política para ganar elecciones, sino como arte de transformación social, favoreciendo a los olvidados.
“Esta acción política iluminada, que pone en el centro el valor de la relación, la cercanía –afirma María Voce– es más que necesaria. Hemos de empezar por los últimos, que con sus necesidades gritan el deseo de fraternidad”. Giancarlo Faletti define a estos políticos como “expertos en humanidad”, “profetas de un mundo nuevo”, “profetas de esperanza”.
El encuentro se concluye con un gesto significativo: la entrega de la placa que le dedica a Chiara Lubich una avenida de Porto Alegre. También alguien compuso una canción con el título “Amor de los amores”, la definición que la fundadora de los Focolares dio a la política, que fue asumida como himno del Movimiento Político por la Unidad en Brasil.
La próxima cita será a nivel internacional: un congreso mundial el próximo marzo 2015. Lo anuncia un mensaje de la presidencia internacional del Mppu para ofrecer “la riqueza del pensamiento político de Chiara Lubich que, proféticamente, prefiguraba un mundo unido por el amor recíproco vivido, no sólo entre las personas, sino también entre los pueblos”.
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
Saludo de María Voce por Pascua
| «En esta hermosa tierra brasileña, donde existe una fiesta de flores, de frutos, de diversos colores y sabores, todo habla de la vida, de la resurrección, y resulta espontáneo enviar a todos desde aquí, las más hermosas felicitaciones de Pascua. Durante la Semana Santa, en el Santuario Nacional de Brasil que está dedicado a Nuestra Señora de Aparecida, llevaré a Ella los deseos, los dolores y las alegrías de todos y en especial de muchas hijas e hijos suyos brasileños que contribuyen al crecimiento de Su familia en el mundo entero» En la alegría del Resucitado, Maria Voce (Emmaus) | ![]() |
Está prevista la participación de María Voce en la misa del miércoles 16 de abril en el Santuario de Aparecida a las 9, hora local. Es posible seguir en directo por TV Aparecida. http://www.a12.com/tv-aparecida/institucional/detalhes/tv-ao-vivo
Del mundo a El Cairo: los videos de Living Peace Festival
Participación en el proyecto “Living Peace”
Camerún
http://www.youtube.com/watch?v=j7Ittb5TW30
Tailandia, Japón, Corea del Sur, Filipinas, Marruecos, Líbano, Jordania
http://www.youtube.com/watch?v=UEM-sdwEJuE
España
http://www.youtube.com/watch?v=3dfFLAP67dQ
Brasil, Argentina, Estados Unidos de América
http://www.youtube.com/watch?v=B78gHzHYNoI
Francia, Luxemburgo, Portugal, Polonia, Malta
http://www.youtube.com/watch?v=Znqnr0zQgBw
Italia
http://www.youtube.com/watch?v=wwL8RZ2JNR0
Todos los países que participan en el proyecto
http://www.youtube.com/watch?v=mOlw5mMMpNc
Más: Umanità Nuova
Yo soy Ruandesa
«En estos 20 años, mi pueblo, durante la semana de Pascua, siempre celebró el luto por las víctimas de la guerra a nivel personal, cada uno en su propia familia, cada uno en su cementerio privado». Quien habla así es Pina, de Ruanda. Hace 20 años, en el transcurso de pocos meses, su país padeció la muerte de 800 mil personas a causa de una absurda guerra civil. Era el 6 de abril de 1994 cuando un misil derribó el avión del presidenteJuvénal Habyarimana. Nadie se salvó y desde entonces comenzó una guerra preparada desde hacía tiempo.
Pina, en el momento más duro de la masacre, se encontraba en Filipinas, donde había llegado llevada por su vocación de seguir a Dios al servicio de los hermanos, dado que ella estaba animada por la espiritualidad de la unidad que conoció cuando era jovencita. «También mi familia se vio afectada – cuenta. Treinta y nueve familiares míos fueron asesinados. Yo estaba desconsolada. Poco a poco me iba sintiendo vacía de los sentimientos que hasta el momento habían colmado mi alma, me parecía que nada tenía sentido».
Se traslada a Kenia para poder estar más cerca de la situación, trabajando en la Cruz Roja, y asistiendo a los heridos y prófugos de Ruanda: «pero no lograba –explica- mirar cara a cara a las personas de la otra etnia que habían participado en la masacre». El dolor era demasiado fuerte. Un día se encuentra en un corredor con personas de la otra etnia y no puede evitar su mirada. El odio crece. «Pensé en la venganza, me sentía confundida, estaba en una encrucijada: o me cerraba en mi dolor con la rabia adentro, o pedía ayuda a Dios».
Algunos días después en la oficina reconoce a personas de la etnia enemiga que vivían en su misma ciudad. «Me reconocen y sintiéndose molestos, comienzan a volver atrás. También ellos me consideran una enemiga» La fuerza del perdón es la única arma de la reconciliación social. Pina lo sabe. Lo había aprendido en el Evangelio. «Con fuerza – cuenta- voy hacia ellos hablando en nuestro idioma, sin decir nada de mi familia, y en cambio me intereso por sus necesidades» En ese momento algo se disuelve adentro, y Pina siente dentro suyo un rayo de luz.
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Después de un año, vuelve a Ruanda. Con mucho esfuerzo reencuentra a su hermana, la única sobreviviente de la matanza. Se entera de que el hombre que había traicionado a su familia –una persona muy cercana de ellos- estaba en la cárcel. «Aún en el dolor y en contra de las personas que pedían la pena de muerte para él, es claro que no puedo dar un paso atrás en el camino abierto hacia el perdón» Conquista también a su hermana que había presenciado la masacre. «Fuimos juntas a la prisión a visitar a esta persona, llevándole cigarrillos, jabón, lo que podíamos, y sobre todo fuimos a decirle que lo habíamos perdonado. Y lo hicimos» La hermana, Domitilla, adoptará poco después once niños de todas las etnias, sin distinguir entre hijos naturales e hijos adoptivos, a tal punto que recibe un reconocimiento nacional.
Este año, explica Pina, «por el 20º aniversario, la novedad es la de querer realizar un entierro para llevar los restos al cementerio Nacional, Tutsi y Hutu juntos, en otras palabras: los Ruandeses». Son los héroes de la patria. «Para mí es un paso adelante –comenta Pina- volver a ser como éramos antes de la guerra».
La iniciativa se llama “La flor de la reconciliación” para que dé frutos de paz en la sociedad ruandesa.
Lee también:
Ruanda recuerda, veinte años después, de Liliane Mugombozi en Città Nuova online
La flor de la reconciliación,de Aurelio Molé en Città Nuova online
Evangelio. Antes de cualquier cosa la caridad recíproca
Desocupado
En la fábrica desde hacía tiempo había síntomas de serias dificultades. De repente nos encontramos en la calle sin ninguna posibilidad de gestionar la ayuda del Estado o de tomar otras providencias. Desocupado, sin nada que hacer en casa, estaba entrando en un profundo estado de frustración, de inutilidad. Viviendo con el sueldo de mi esposa. Sintiéndome ayudado por mi fe, me dije que podía dedicarme a hacer muchos trabajitos que desde hacía tiempo mi esposa me había pedido. Me puse a pintar las puertas y las ventanas, a tapizar las paredes… También otras personas de la familia se apasionaron y me dieron una mano. Comprendí que lo importante no era sólo traer un sueldo a la casa, el verdadero capital del que la familia tenía necesidad era el amor, y, desocupado o no, podía amar. L. R. – Italia
Una justicia humana
A pesar de que me había preparado con las mejores intenciones, este lunes la audiencia había sido triste y apagada. Al final de la mañana me sentía desanimado por este tipo de justicia tan fácil de despachar. Sentía que tenía que hacer algo. Mientras tanto se presentó el último imputado. Parecía más viejo de la edad que tenía. Ya había estado en prisión y esta vez lo habían sorprendido con un automóvil robado. Supe por él que, desde que había salido de prisión, estaba trabajando regularmente, su jefe estaba satisfecho. Entonces decidí modificar la sentencia y le pedí al tribunal una pena en la que pudiera descontar los días de prisión durante las vacaciones anuales. Así podía mantener su trabajo. El tribunal aceptó. Pocos días después me llamó por teléfono un periodista de la televisión sorprendido por mi actitud. Le contesté que lo único que había hecho era mi trabajo, utilizando todos los recursos de la ley. Durante el programa ese periodista retomó el hecho, concluyendo así: «Aplicando la ley con el corazón y la inteligencia, se puede hacer justicia humana». A.B. F. – Francia
Constructor de paz
Soy seminarista. En la difícil situación de los conflictos étnicos de mi país, también mi aldea estaba dividida. Dos de las facciones combatían, ante la ausencia de la fuerza pública. Aún sabiendo el riesgo que corría, le pedí a Dios la fuerza para ser constructor de unidad entre mi gente, y superando una barricada de troncos que había en medio de la calle, logré llegar donde estaba uno de los dos grupos que se había refugiado en los locales de la parroquia. Pedí la palabra y pude hablarles con el corazón abierto sobre lo inconsistentes que eran las motivaciones de ese odio y violencia. Después de escucharme, me pidieron que hablara también con el otro grupo. Debo haber sido convincente porque al final todos volvieron a vivir juntos. Gilbert – Burundi
Tomado de: El Evangelio del día, Città Nuova Editrice.
P. Stăniloae y Chiara Lubich, teologías en diálogo
“El amor misericordioso de la Santísima Trinidad en la visión teológica del Padre Dumitru Stăniloae y de Chiara Lubich en el contexto del diálogo ecuménico contemporáneo”, un título que indica la profundidad del tema abordado para confrontar la teología de uno de los más grandes teólogos ortodoxos del último siglo –así es considerado el P. Dumitru Stăniloae – con el carisma de.Chiara Lubich. Así dijo el Prof. Vasile Stanciu, decano de la Facultad Teología Ortodoxa.
Intervinieron teólogos de tres Iglesias: la ortodoxa, la católica y la luterana. Cinco profesores rumeno-ortodoxos de las Facultades Teológicas de Cluj, Alba Iulia y Sibiu y cinco del Movimiento de los Focolares de la Universidad Sophia de Loppiano, de la Universidad Lucian Blaga de Sibiu, del Instituo Oriental de Regensburg y del Centro “Uno”, secretaría para el diálogo ecuménico de los Focolares.
El Simposio comenzó con la oración y el saludo del Metropolita Andrei en cuya Metrópolis se desarrolló el encuentro. El obispo auxiliar ortodoxo, Vasile Somesanul, quien participó en varios momentos dijo: “Nuevamente estoy impresionado por el amor tan cálido con el que vienen a Cluj, el calor que encontramos siempre y que custodiamos en nuestro ser, en nuestra vida día tras día… Es cierto que nos esforzamos en transmitir el amor en vida, como lo hicieron el profesor padre Stăniloae y Chiara Lubich”.
Se presentaron experiencias sobre el amor recíproco, tanto de los ortodoxos como de los católicos, – jóvenes, familias, sacerdotes- quienes subrayaron que la vida [de la fe] es esencial para los cristianos, así como la teología entendida en modo vital y el itinerario ecuménico visto según el trinomio “amor-vida-verdad”. Es cierto que existe el riesgo, como fue señalado por Stanciu de que a menudo la teología se quede a nivel de teoría, y que resulte difícil ponerla en práctica, sin embargo hay que vivirla.

Metropolita Andrei
Para el prof. Sonea, pro-decano de Cluj- “teologar” no es un discurso abstracto sobre Dios, sino que es un discurso sobre Dios vivo, en Dios y sobre Dios. Este modo de hacer teología es específico de Chiara Lubich. Un elemento sobre el cual podemos construir un diálogo que no va en busca de la conversión del otro, sino del descubrimiento del otro. En un espíritu de amor estamos en unidad. Es necesario dar al mundo un testimonio común.
Como subrayó el prof. Stefan Tobler de Sibiu en la conclusión, en la radicalidad del amor y en el rigor teológico “estamos verdaderamente juntos
La Prof. Ruxandra de Bucarest dio testimonio de haber conocido a Chiara y al P. Stăniloae. “Primero conocí a Chiara en un encuentro de jóvenes en Roma. Ella me reavivó la fe en Dios y me acercó nuevamente a la Iglesia. Más adelante, cuando era estudiante escuché hablar al P. Stăniloae del gran amor de Dios hacia los hombres y del amor desde el seno de la Santísima Trinidad, modelo del amor supremo, modelo del amor en la familia. Para mí, como ortodoxa, es extraordinario ver que teólogos ortodoxos, católicos, luteranos y reformados encontraron una espiritualidad común en el pensamiento de Chiara Lubich y del Padre Dumitru Staniloae, ambos teólogos del amor. Fue una experiencia maravillosa”
Con este encuentro se dio un paso adelante y se abrieron nuevas perspectivas en este camino que realizamos juntos.
«A mí me lo has hecho»
«Hoy merece que contemos algo [de la historia] de Fontem, en Camerún. Su título podría ser: «A mí me lo hicisteis». Es una historia que parece un cuento. En la selva de Camerún había un pueblo que había sido muy numeroso. Era casi todo pagano, pero con una gran dignidad, moralmente sano y rico de valores humanos. Era un pueblo naturalmente cristiano, podríamos decir. Se llamaba Bangwa, pero ahora estaba disminuyendo a causa de las enfermedades. El 98 % de los niños, en efecto, moría durante el primer año de vida. No sabiendo qué hacer, esos africanos, con los pocos cristianos que había entre ellos, se preguntaron: «¿Por qué Dios nos ha abandonado?». Y concluyeron: «Es porque no rezamos». Entonces, todos de acuerdo, decidieron: «¡Recemos durante un año, tal vez Dios se acordará de nosotros!». Rezaron, día tras día, teniendo en la mente sólo esta idea: «Pedid y se os dará; llamad y se os abrirá»(Mt 7,7). Y rezaron todo el año. Pero a fin de año no había sucedido nada. Sin desanimarse, los pocos cristianos dijeron al pueblo: «Dios no nos escuchó porque no rezamos lo suficiente. ¡Recemos un año más!». Entonces, rezan otro año, un año entero. Pasa el segundo año y no sucede nada. Entonces se reunieron y se preguntaron: «¿Por qué Dios nos ha abandonado? Porque nuestras oraciones no valen delante de Dios. Somos demasiado malos. Hagamos una colecta, una recaudación de dinero, y mandémosla al Obispo para que haga rezar a una tribu más digna que la nuestra, para que Dios se apiade de nosotros». El Obispo se conmovió, empezó a ocuparse y los fue a visitar y les prometió un hospital. Pero pasaron tres años y el hospital no aparecía. En un momento dado llegaron algunos focolarinos médicos. Y el pueblo de los Bangwa vio en ello la respuesta de Dios. A los focolarinos los llamaron: ‘los hombres de Dios’. Estos se dieron cuenta de que en este lugar no valía hablar. No se puede decir en esas circunstancias: «Id en paz, calentaos y hartaos» (St. 2, 16). Aquí había que arremangarse y actuar. Y abrieron un consultorio en medio de dificultades indecibles. También yo fui a visitarlos tres años después. Aquella multitud reunida en una vasta extensión, ante la casa del rey, el Fon, me pareció tan unida, tan ansiosa de elevación espiritual, que me pareció un pueblo preparado desde hacía tiempo, por María, para el cristianismo en su forma más íntegra y genuina. En aquel momento la zona ya era irreconocible. No sólo por los caminos y las casas que habían construido, sino también por la gente. La obra precedente de los misioneros, que solo raramente podían visitar la región, había establecido bases muy sólidas. Ya habían nacido pequeños núcleos de cristianos aquí y allá, como una semilla que espera germinar. Pero ahora la marcha hacia el cristianismo había adquirido las proporciones de una avalancha. Cada mes los bautismos de adultos que nuestros sacerdotes debían administrar eran centenares, a pesar de una selección muy rigurosa. Un inspector del gobierno, que había recorrido la región para inspeccionar las escuelas primarias, al final afirmó: «Todo el pueblo está fuertemente orientado hacia el cristianismo, porque ha visto cómo lo viven concretamente los focolarinos».
Y hay que destacar que la acción evangelizadora de los focolarinos durante esos tres años fue casi exclusivamente una cuestión de testimonio. Ha habido que trabajar mucho, es más, casi sólo trabajar y en condiciones muy difíciles: por la falta de medios adecuados, de personas capacitadas en el lugar, y por las dificultades de las vías de comunicación y de abastecimiento. Por tanto, nada de reuniones, nada de grandes jornadas o discursos públicos. Solamente algún diálogo personal en encuentros ocasionales. Sin embargo, todos los domingos, el ‘galpón – iglesia’ se llenaba cada vez más de gente. Junto al grupo de los cristianos, aumentaba el número de los animistas que querían acercarse al cristianismo. La iglesia ahora estaba repleta y era más la gente que participaba desde afuera que la que estaba adentro. Miles de personas oían la Misa, centenares se acercaban a comulgar. La de Fontem, para nosotros, fue una experiencia sin igual. Nos pareció que revivíamos el desarrollo de la Iglesia en los primeros tiempos, cuando el cristianismo era aceptado por todos integralmente, sin límites y compromisos. Y la experiencia de Fontem empezaba a despertar el interés de muchas otras comunidades africanas, como la de Guinea, de Ruanda, de Uganda y de Kinshasa en Zaire[1],, de esta manera Fontem adquiría cada vez más su función de centro propulsor de una evangelización característica. Hoy Fontem es un pueblo grande, con todo lo esencial que comporta un pueblo. Y tiene también una parroquia. Creyeron en los focolarinos, porque hicieron a Jesús lo que hicieron a los Bangwa, dando, en primer lugar, testimonio del amor entre ellos y luego hacia todo el pueblo».
Chiara Lubich
Fragmento de una coversación en el congreso del Movimiento de los religiosos – Castel Gandolfo, 19 de abril de 1995
______________________________ [1] Atual República Democrática del Congo.
Buen viaje Fon Njifua Lukas, rey de Fontem

De derecha a izquierda: Fon Njifua Lukas (Fontem) , Chiara Lubich, Fon Njiendem Joseph (Fonjumetaw)
«El pasado 2 de abril, alrededor de las 10 de la mañana, el Fon de Fontem, Njifua Lukas, nos dejó en forma repentina. En cuanto se sintió mal, lo llevaron enseguida al hospital, pero falleció durante el trayecto». Hacen llegar la noticia desde Fontem (Camerún), Winnie Nwafor y Frantisek Slavicek, responsables de los Focolares en el lugar.
Cómo no recordar el histórico encuentro entre el Fon Lukas –quien recogió la herencia de su padre el Fon Defang – y Chiara Lubich en mayo del 2000, cuando en la explanada del Palacio Real de Azi – en el amplio anfiteatro natural repleto de delegaciones del pueblo Bangwa- el Fon Lukas otorgó a Chiara el título de Mafua Ndem = “Reina mandada del Cielo”, que la honra como miembro privilegiado de su pueblo. Chiara responde trazando la historia común que unió a los focolarinos y a los Bangwa desde 1964, e invita a todos a sellar un “pacto de amor recíproco fuerte y vinculante”, comprometiéndonos –dice- “a estar siempre en paz entre nosotros y recomponiéndola cada vez que se deteriora”. Es un pacto que seguidamente Chiara invita a estrechar entre el Fon Lukas y el Fon de Fonjumetaw “para que sea el punto de partida, para arrastrar a sus pueblos a unirse en este espíritu”. Allí nace el proyecto de la Nueva Evangelización, que se le confía, en primera instancia, a los dos Fon “gemelos”, como se les llamó en esa ocasión.
A partir de ese momento empieza una profusa correspondencia entre Chiara y el Fon, quien la mantenía informada de cada encuentro, del desarrollo y de los efectos que este proyecto estaba provocando en todo el pueblo.
El Fon Lukas se encontraba en Yaoundé, la capital de Camerún, donde desde hacía algunos meses desempeñaba como senador, un trabajo al servicio del Estado. «La noticia fue recibida con profunda sorpresa y dolor por parte de toda la población –escriben desde Fontem-. Todos se dirigieron, con cualquier medio a disposición (automóviles, motocicletas, a pie) al Palacio Real de Azi, donde durante la noche entre las 3 y 4 de la mañana, llegó el Fon, para ser sepultado según el rito tradicional. Los días sucesivos, muchos miembros de la comunidad del Focolar se han acercado al Palacio para confortar a la familia». También la presidente María Voce hizo llegar a Fontem su más sincera cercanía y oración de su parte y de todo el Movimiento de los Focolares por la repentina partida del “querido amigo y hermano”, el Fon Njifua Lukas.

Fon Lukas Njifua (3° de la derecha) con Maria Voce y Giancarlo Faletti en el 2009
En el 2001 se le había otorgado el “Premio Luminosa” y en su discurso en la Ciudadela que está cerca de Nueva York, entre otras cosas dijo: «La Nueva Evangelización lanzada por Chiara Lubich en el 2000 se ha enraizado cada vez más en Fontem. Los frutos son tantos que rogamos a Dios que sea posible que el mundo entero comparta esta experiencia con nosotros».
En marzo de 2008, ante la noticia de la muerte de Chiara Lubich, obtuvo la visa en tiempo récord y enseguida viajó a Roma junto con el Fon de Fonjumetaw. Allí fue uno de los principales animadores durante la preparación del “cry die” de Mafua Ndem en enero de 2009, una gran celebración querida por toda la población Bangwa.
«Estamos agradecidos con él – concluyen Winni y Frantisek – por haber acompañado y sostenido el trabajo del Movimiento de los Focolares en Fontem, por haber acogido a cuantos llegaron a la Ciudadela durante su Reinado como miembros de la familia de Chiara (¡¡¡Y fueron muchísimos!!), sin importar de qué parte provenían. Las puertas del Palacio siempre estuvieron abiertas para nosotros. Estamos seguros de que seguirá intercediendo para que el amor reine en su pueblo y para que, como dijo Chiara en el 2000, “también en el futuro todos puedan ver, admirar e imitar la vocación de Fontem de ‘ciudad sobre el monte’».
Una panadería original
Río Tercero es una pintoresca ciudad de la provincia de Córdoba, en Argentina. Está situada en una zona agrícola y de cría de ganado. Hacia mediados del 900 se dio una multiplicación de la industria (entre las más importantes está la Fábrica Militar Río Tercero, tristemente famosa por las dolorosas explosiones que se verificaron allí en 1995) que trajo consigo un incremento demográfico notable. No están ausentes los desafíos sociales, sobre todo, en los barrios de la periferia donde, debido a la falta de empleo y educación, la violencia está a la orden del día. Estela, dentista de profesión, recibió, a través de su párroco, la tarea de la responsabilidad de Cáritas, con el preciso pedido de dar a conocer la espiritualidad de la unidad en esta estructurade la Iglesia. Empezó pidiendo la colaboración de personas de buena voluntad a la salida de la Iglesia. Si lo hacía ella, que tenía poco tiempo, entre el trabajo, los hijos y nietos… también otros podrían hacerlo. Con el equipo constituido, fue a visitar a las familias de los barrios pobres. Por lo general, se encontró con madres jóvenes con hijos y esposos alcohólicos o drogadictos. Empezó con la “Tienda”, una boutique de donde se podía llevar ropa para toda la familia. Cuando llegó el invierno, todos buscaban frazadas … pero no eran suficientes. Decidieron fabricarlas. Así empezó un taller con 28 mamás. Las relaciones fueron creciendo; las mujeres se sentían valoradas y estimadas. Estela les propuso empezar a meditar y a vivir cada mes una palabra del Evangelio. Cuando terminó el invierno nadie se quería ir. ¿Qué hacer? «Nos vino la idea -cuenta Estela- de hacer pan. Empezamos con un horno doméstico. Cada una traía la harina, la levadura y se hacía el pan para la propia familia, y algo más para vender. Luego, la ganancia se repartía entre todas. Pero era demasiado poco. Informando de la actividad al Consejo pastoral de la parroquia, me animaron, no sólo con las palabras, sino con una suma de dinero, a comprar un horno más grande. Se comunicó la iniciativa a todos los parroquianos y la gente empezó a traer harina. Así se construyó un puente de unidad entre la gente de la parroquia que está en el centro de la ciudad y las mujeres que provenían de los barrios de la periferia que venían con sus hijos porque no tenían donde dejarlos». Porque ir a vender pan con sus hijos no era posible.
Así nacieron actividades para los niños, con un programa de apoyo extracurricular y actividades recreativas realizadas por los jóvenes de la parroquia. «Con el tiempo, la relación entre las mamás y sus hijos fue cambiando. Procurábamos que los hijos apreciaran el trabajo de sus mamás y por otra parte, que se sintieran animados a estudiar viendo el esfuerzo que hacían ellas para ganar algo de dinero». Con el tiempo la actividad se volvió pública. El pan ahora se vende en varios negocios de la ciudad y la municipalidad, que se ha interesado, ahora quiere participar con un proyecto de desarrollo. El resultado es una auténtica panadería, provista de 4 grandes hornos, el equipo necesario y una gran cantidad de harina. Así empezó una microempresa, donde las mismas empleadas se convierten en empresarias. Actualmente son 4 las responsables de la panadería, que atiende regularmente a escuelas, pizzerías y otras panaderías. «Aunque se trata de una pequeña actividad –comenta Estela- es de todas formas una fuente de trabajo; pero lo más importante es la formación integral de cada uno y de sus familias». Un trabajo que sigue contagiando a otros.
La isla de Santa Terezinha (Galería de fotos)
Un barrio llamado «Isla del Infierno» se convierte en sujeto de la transformación social del ambiente.
Ciudadelas en el mundo: “Mariápolis Gloria”

La Mariápolis Gloria, que ahora cuenta con un centenar de habitantes y más de 40 construcciones, armoniza perfectamente con el ambiente que la circunda. Nace de la necesidad, que se advirtió al comienzo de los años ‘70, de tener un centro para la formación de las comunidades del Movimiento de los Focolares que se estaban expandiendo. La generosidad de muchas personas hizo posible su construcción, y se logró un desarrollo inesperado. Una pareja donó un amplio terreno, algunas familias se instalan en el lugar, así tomó forma la ciudadela.
El territorio está dentro de Benevides, una pequeña ciudad de algo más de 50.000 habitantes. Es visible la pobreza que genera violencia y abre las puertas al tráfico y consumo de droga. Las primeras víctimas son los adolescentes.
En este marco, la Mariápolis se presenta como un oasis de humanidad. Aquí desde hace más de 20 años existe la Escuela Fiore y un “Centro de Acogida” donde se realizan actividades extracurriculares. Los niños son 300, de maternal a quinto grado de primaria Aquí encuentran en primer lugar, junto con la instrucción, una familia, una casa que los recibe.
Los empleados del Centro son todos ex alumnos. Ellos son para los niños verdaderos modelos, porque viven en su mismo ambiente y dan testimonio de que se puede cambiar. Son muy fuertes las experiencias. G. es uno de los jóvenes que está al servicio de los más pequeños. Enseña Informática. Vive en uno de los barrios más violentos, pero sólo con sus ojos luminosos expresa que el amor puede reconstruir… también a su familia, donde las relaciones no existían. “Ante cada actitud de muchos niños, que al principio era violenta, debemos descubrir lo que hay atrás. Nos dedicamos a escucharlos, tratando de que ellos sientan sólo el amor. Poco a poco se da el cambio”, cuenta Francesca la directora de la escuela. A tal punto que un padre, despachante de droga, dice: “Pero, ¿qué hay aquí que veo a mi hijo cambiado?”
Es una experiencia que también llama la atención de la prensa. Una periodista entrevista a la presidente de los Focolares, que está de visita por Brasil junto con el copresidente Giancarlo Faletti. En esta ocasión, María Voce responde: “Siento un gran admiración por este lugar, la Mariápolis Gloria. Aquí se construye a la persona, el futuro del Brasil, se ofrece una gran posibilidad de desarrollo humano; es la experiencia de una vida solidaria entre alumnos y maestros y también con las familias. Tengo un gran deseo de ofrecer el máximo apoyo”.
La Mariápolis es también un oasis de espiritualidad que alimenta una verdadera comunión entre las diversas comunidades, algunas antiguas como la del Carmelo, otras nuevas como la “Misión Belén”, comprometida en el servicio a los más pobres, para citar sólo algunos ejemplos. Y es apoyo también para los que trabajan en el campo de la política. Lo expresaron en el breve encuentro que tuvieron con María Voce y Giancarlo Faletti dos consejeros comunales y algunos representantes de órdenes religiosas y de nuevas comunidades.
María Voce y Giancarlo Faletti llegaron el 31 de marzo al aeropuerto de Belén, capital de Pará, en tierra amazónica, y fueron recibidos con mucha alegría en celebración de su nueva etapa del viaje a Brasil, por el norte. En la primera etapa del viaje visitaron el Nordeste: estuvieron en Recife, en Pernambuco, donde tuvo lugar la inauguración de la Cátedra Chiara Lubich. Luego visitaron las obras sociales de la Isla de Santa Terezinha y la ciudadela Santa María. Más adelante estuvieron en Fortaleza, en el Ceará, para tener un encuentro con los fundadores y los responsables de las nuevas comunidades del CEU “Condominio Espiritual Uirapuru”
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
Living Peace Festival en el Cairo

En medio de las tensiones que se vive hoy en Egipto, se abre en el Cairo la tercera edición del Living Peace Festival.
Nacido en 2011 de una profesora de inglés en El Rowad American College del Cairo como un proyecto de Educación a la paz, el Living Peace hoy involucra a más de 25.000 estudiantes en todo el mundo. El domingo, 6 de abril de 2014 se llevará a cabo la tercera edición.
Living Peace se caracteriza por la participación en primera persona de estudiantes y profesores en la creación de iniciativas de educación a la paz, en una red mundial de personas e instituciones. La adhesión permite a cada escuela desarrollar proyectos de acuerdo a sus posibilidades, alentando la creatividad de los chicos sabiendo que se contribuye a una finalidad común. Esto crea una dinámica de participación que entusiasma a los diversos componentes de la escuela, fortaleciendo la solidaridad entre los estudiantes, profesores, directores y padres, con influencia en la sociedad civil.

En el Cairo, por ejemplo, Living Peace involucra a chicos y profesores de veinte escuelas, musulmanes y cristianos. En otros países los resultados del proyecto se presentan a las autoridades civiles (Uruguay, España, Malta y Luxemburgo) y en la televisión (Corea y Brasil). Pero también con acciones en la calle, donde la escuela hace partícipe a la ciudad en iniciativas juveniles a favor de la paz y la fraternidad. De particular importancia, aquellas realizadas en situaciones de crisis, como para algunas escuelas de Japón en 2011 y de Siria afectadas por el tsunami y por la guerra.
Desde los primeros pasos Living Peace suscitó el interés de instituciones internacionales. «Fuimos invitados al World Peace Forum 2011 en Schengen, en Luxemburgo – dice Carlos Palma, creador de la iniciativa – para hablar de nuestros proyectos. Desde entonces hemos participado cada año en el foro y entramos a formar parte de una red de relaciones con personalidades de las Naciones Unidas y de la Unión Europea, que apoyan y estimulan nuestros esfuerzos a favor de la paz».
El Movimiento de los Focolares apoya el proyecto a través de AMU y Humanidad Nueva .
Para seguir en directo por Internet: http://live.focolare.org/ipf (6 de abril de 2014, 10:30 CEST, UTC+2).
Evangelio: familia y sociedad
Lidia y Loris tienen tres hijos de 11, 9 y 6 años. Los hijos nacieron en ciudades distintas porque después del casamiento se trasladaron primero a Veneto, luego a Alto Adige y posteriormente al Trentino. Cuando Loris propuso volver a la ciudad de origen, Crotone, en Calabria; Lidia reaccionó de esta forma: «Primero pensé en mis hijos y que habrían tenido mejores oportunidades si nos quedábamos en el norte, pero al final me convencí, nuestra ciudad está sobre el mar y es hermosa, conocemos personas de mentalidad brillante y nuestros hijos cuando sean adultos elegirán ellos mismos donde vivir»
«Justamente porque amamos nuestra tierra, ¡deseábamos mejorarla!– cuentan-. Nos dimos cuenta también que no era posible realizar una revolución sino que había que comenzar por pequeñas cosas. Es así que comenzamos por el mundo de la escuela. Yo empecé con los compañeros de clase de nuestros hijos, y Loris con sus alumnos. Él es profesor de alemán, pero su primer trabajo en Crotone fue como tutor. Para comenzar se comunicó con el profesor de la escuela primaria del muchacho que se le había confiado para comprender mejor su problemática. Construyó con él una relación de confianza y posteriormente también de amistad. Muchas veces gracias a su mediación se resolvieron serios problemas de comunicación entre la escuela y los padres.
IAdemás, desde hace casi tres años dirigimos un centro de inclusión juvenil de nuestra ciudad. Cuando nos mudamos, Loris comenzó la “Asociación de Amigos del alemán” que ganó un premio de la “Fundación con el sur”. Nos ocupamos de muchachos que tienen entre 11 y 16 años, a los que les proponemos actividades lúdico-recreativas, pero también de recuperación de materias literarias, matemática, inglés e italiano para los estudiantes extranjeros»
Recientemente la Asociación ganó otro concurso que se refiere a la restauración de un bien confiscado a la mafia, en S. Leonardo de Cutro (en el mar Jónico de Calabria). Lidia explica: «Se transformará en un hostal para jóvenes, pero también para uso de familias que no pueden pagar grandes cifras para pasar sus vacaciones. Estamos esperando la aprobación de un proyecto de formación de muchachos que han abandonado la escuela, será patrocinado por el Ministerio de Juventud»
«Pensamos que todo esto ha brotado del amor de Dios, probablemente de un designio que todavía no conocemos, pero es fundamental el amor recíproco entre Loris y yo, porque no es para nada fácil trabajar juntos. Somos muy distintos, y esto es también positivo, aunque a veces sea difícil porque vemos las cosas de forma distinta. Pero siempre las discusiones e incomprensiones pasan y recomenzamos.
Lo positivo que surge es también un fruto del amor que nuestros hijos tienen por nosotros: con mucha paciencia soportan todos nuestros vaivenes, nuestros compromisos organizativos, los traslados. Muy a menudo ocurre que vienen con nosotros y esto los ayuda a confrontarse con esa parte de la sociedad civil más olvidada, más problemática. Es para ellos una fuente de reflexión y de crecimiento».
Fuente: http://www.famiglienuove.org/
Fortaleza (Brasil): carismas en comunión
Para la presidente y el copresidente de los Focolares, la última etapa del viaje por el nordeste del Brasil, antes de continuar su viaje hacia Belén es la visita al CEU, Condominio Espiritual Uirapuru, ubicado en el corazón de Fortaleza, capital de Ceará.
En el vestíbulo del hotel – atendido por las Religiosas Doroteas- donde está radicado el CEU, reciben a María Voce y a Giancarlo Faletti Moisés de Shalom; Nelson que es fundador –junto con Fray Hans- de la Fazenda da Esperança, el Padre Renato Chiera de la Casa do Menor, la superiora del convento de las Carmelitas y la priora de las Benedictinas. Para citar sólo a algunos de los fundadores y responsables de las comunidades que construyeron sus casas en una vasta zona que tiene el nombre de Fazenda Uirapuru. Este es el nombre de la propiedad donada por el empresario Benedito Macedo, que tenía el sueño de contribuir en la solución de las llagas sociales de la región.
El Ceará es conocido por sus bellezas naturales. Es similar a muchos otros Estados de Brasil por el grave desequilibrio social, que se traduce en pobreza y en servicios deficientes por falta de salubridad e instrucción. Son factores que dejan espacio a la droga, a la prostitución, a la violencia, al abandono. En el CEU tiene su sede el “Camino” que abre perspectivas de integración a los ex presidiarios; los enfermos de Sida descubren una posibilidad de futuro en el “Sol Naciente”; niñas y adolescentes víctimas de abusos recuperan su dignidad en la “Casa de Santa Mónica”. Los jóvenes descubren el atractivo de la contemplación en el camino abierto por el Carmelo o el Monasterio Benedictino. La lista es larga. “Todos estamos aquí en respuesta a un doble llamado – nos dice la Madre Bernadete, superiora del Carmelo, -el llamado de nuestro carisma y el llamado a ser una imagen viva de la Iglesia de la unidad, para testimoniar la fecundidad y la riqueza de la comunión entre varios carismas”.
Es lo que ponen de relieve los testimonios que se relatan uno tras otro en el auditorium, repleto por los habitantes del CEU. Está presente el arzobispo de Fortaleza, José Antônio Aparecido Tosi Marques. Fue un encuentro muy esperado que estuvo marcado por un dolor, dado que Fray Hans, quien fue el primero en comenzar esta experiencia de comunión y uno de los principales promotores de la invitación a María Voce, sufrió un infarto dos días antes de su visita.
Quiso igualmente dar su bienvenida a los dos huéspedes con un breve mensaje en video. Después habló Moisés quien en su intervención definió al CEU como el “fruto de un plan de Dios”, “un pulmón espiritual” para la ciudad de Fortaleza.
“Aquí he visto algo grande”, dijo conmovida María Voce. También ella, como ya lo había hecho Fray Hans en su mensaje, recordó un hecho histórico que inició el camino de comunión entre los movimientos: el encuentro en la plaza de San Pedro en Roma en 1998. La presidente de los Focolares reconoció en el CEU “una realización de aquella invitación a la unidad lanzada por el Papa Juan Pablo II y de la promesa de compromiso de Chiara Lubich. Y aquí subrayó otro aspecto de la novedad que presenta el CEU: es el hecho de que muchas comunidades, cada una con su propio carisma, encuentran en el espíritu de unidad del Movimiento de los Focolares el alimento para la propia comunidad y desean integrarlo también. Sobre todo desean vivir el camino no siempre fácil de la comunión entre los diversos carismas. Es éste el motivo de la invitación.
“En esta experiencia – agregó Giancarlo Faletti- existe una fuerza particular, la fuerza de la unidad”. Definió la experiencia del CEU como “un modelo para la Iglesia”. La última palabra la tuvo el arzobispo de Fortaleza: “Este es un camino de unidad que Dios quiere para el bien de nuestra Iglesia y de la sociedad”, dijo. Luego invocó a Dios pidiendo “mucha fuerza para todo lo que ustedes están realizando”.
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional
España: La vida de Chiara Luce en musical

Cerca de mil personas acudieron el pasado sábado 8 de marzo a la representación del musical Life, love, light en la ciudad de Burgos. Venidos desde Santander, Bilbao, Valladolid, Madrid, Asturias, Vitoria, San Sebastián, Pamplona y sobre todo Burgos, llenaron el aforo de las dos sesiones. De hecho, ha sido la primera vez que se realizan dos actuaciones seguidas, lo que ha supuesto un gran reto, como explica Ramón de la Torre, narrador: “Tras la euforia de terminar, volver a la tesitura de actuar resultó complicado porque ni siquiera pudimos saludar al público, pero mereció la pena”.
El espectáculo, de hora y tres cuartos de duración, contó en esta ocasión con los testimonios de tres jóvenes del Movimiento de los Focolares: Andrés Sánchez Parody, que participaba además como ayudante de escena, Ana Guallart, en el conjunto, y Mar Álvarez, la encargada de coreografía. Vivir el evangelio día a día, ir a contracorriente y Jesús abandonado fueron tres experiencias de cómo vivir siguiendo el modelo de la beata Chiara Luce Badano.
En esta ocasión ambas actuaciones han sido posibles también gracias a la Delegación Diocesana de Infancia y Juventud de la Archidiócesis de Burgos -especialmente a su Delegado, Agustín Burgos– y a los miembros del Movimiento de los Focolares en Burgos y ciudades próximas, quienes han alentado y colaborado materialmente con los jóvenes, haciendo posible el gran número de ensayos que han tenido que efectuar desde hace meses. El Obispo de Burgos, Mons. Gil, antes de la primera representación, saludó a todos los que trabajaban en el espectáculo y les impartió su bendición.
La actuación en Burgos es ya la cuarta después de la JMJ en Madrid, en la Mariápolis de Javier y en Jerez. María García, la presentadora, explicó que “participar en el musical no es repetir lo mismo cada vez: es hacerlo vida, pues la experiencia de subirte al escenario y dejarte llevar por todos los que están -arriba y abajo- es mucho más que repetir un guión o hacer una actuación”.
El elenco de participantes, incluido el equipo técnico, suma ya 65 miembros, con alrededor de doce nuevas incorporaciones. Mar Álvarez, reconoce que “cuando hay un grupo tan numeroso embarcado en tal proyecto es difícil que no surjan las tiranteces”, pero que “con amor y sabiendo quién nos guía, todo es posible”.
Y es que los componentes son jóvenes y adultos de toda España: Girona, Barcelona, Valencia, Elche, Murcia, Sevilla, Madrid, Guadalajara, León, Santander, Burgos y Bilbao, lo que se traduce en un gran esfuerzo tanto económico -viajes, etc.-, como de tiempo. Sin embargo, el ambiente de familia va creciendo con cada actuación, y esta vez, explica Mar, han vivido una experiencia tan plena como la de la JMJ.
¿Volveremos a verles?
“Renacer”: weekend juvenil en Welwyn Garden City (UK)

La búsqueda de la felicidad. ¿Cómo este tema interpela a los jóvenes en su intimidad más profunda? A partir de esta pregunta surgió el programa del weekend del 20-21 de marzo en Welwyn Garden City, la ciudadela inglesa de los Focolares, que tiene un fuerte acento ecuménico. Asistieron jóvenes de distintas edades, convicciones, experiencias de fe y nacionalidades diversas.
Participaron no sólo jóvenes de Gran Bretaña, sino que también estuvieron representantes de Irlanda y Holanda. Durante las tres horas del “live streaming” (transimisión en vivo), llegaron a 30 puntos del planeta, incluído Jerusalén.
El primer orador fue el obispo Brendan Leahy (de la diócesis de Limerick-Irlanda). Le siguieron Fabio Tufano (Universidad de Nottingham – UK) encargado del taller sobre Economía y Felicidad, y Angela Manning (Psicóloga del Hammersmith Hospital de Londres) quien abordó el temaPsicología y Felicidad.
Según un estudio realizado en el ámbito de la Psicología Social, el impacto de una persona feliz incide no sólo sobre las personas que la rodean, sino que se proyecta a tres niveles más. Esto despertó curiosidad y contagió a los presentes. De aquí surgió el lema espontáneo: “¡Hagamos crecer la felicidad en el mundo!”
Pero, ¿cuál es la raiz de la felicidad? Algunos de los jóvenes presentes, que viven la espiritualidad de la unidad, relataron su experiencia, presentando la figura de Jesús abandonado como raiz profunda del Amor que conduce a la verdadera felicidad.
¿Qué impacto produce una propuesta audaz y un poco desconcertante, de este tipo? Nos lo dicen por Facebook: “¡hace tiempo que no he sonreído tanto como en este fin de semana!”, escribe uno de los jóvenes. Y otro dice: “Esta mañana pasé cerca de algunas personas que estaban totalmente desequilibradas por causa de la droga. Esto me puso muy triste pero después me acordé de Jesús abandonado y vi que podía vivir mi jornada por ellos. No cambió nada en ellos, pero sentí que podía hacer algo”. Y otro agrega: “¡Qué alegría encontrarme por casualidad en la Misa con el grupo irlandés en medio de la gran ciudad (en Soho). ¡Renacer continúa.
Ver en directo en: http://www.livestream.com/regenerate2014 (en el idioma original)
Patriarca Zakka I Iwas
«Tuve la gran fortuna de saludar varias veces a este gran Patriarca sobre todo últimamente cuando estaba en el Líbano. Asistía a la Divina Liturgia en Atsciane donde se encontraba en ese momento Su Santidad. Siempre nos daba su bendición y varias veces nos dijo: «Chiara Lubich es una gran mujer, un gran don de Dios». Era una alegría para él poder saludar a todos los que participaban en el Divino Liturgia y nos recibía en el salón de la Iglesia.
La última vez acompañé al obispo Armando Bortolaso ante el Patriarca para invitarlo al encuentro de los Obispos amigos del Movimiento de los Focolares de Medio Oriente. El Patriarca estaba muy mal de salud, pero igualmente nos quiso recibir. Con esfuerzo abrió los ojos y dijo: «Salúdenme al Santo Padre, rezo por él». Recordamos aquel mes de septiembre de 2008, cuando 30 obispos de 13 iglesias, amigos del Movimiento, se reunieron para su 27º Encuentro Ecuménico en el Líbano. Fueron a visitarlo, y él los recibió con una exquisita hospitalidad. Había expresado su amor por el Focolar y por Chiara Lubich diciendo: «Nosotros llamamos beata a esta mujer. Vemos que su trabajo es bendecido por el mismo Espíritu Santo»
En sus viajes por el mundo, el Patriarca Zakka I Iwas se encontró varias veces con personas del Movimiento de los Focolares. En 1984, cuando vino a Roma para firmar la Declaración Común con Juan Pablo II, saludó también a los integrantes del Centro “Uno”, la secretaría para el diálogo ecuménico de los Focolares. En 1992, durante un viaje a la Argentina, quiso visitar el focolar de Córdoba.
Entre los fieles de nuestra Iglesia era muy amado y estimado, así como reconocido por su sabiduría. Con su afabilidad y amor trabajó incansablemente para construir la Iglesia en el verdadero sentido de la palabra. Escribió más de 30 libros sobre los Padres de la Iglesia, sobre los dogmas de la Iglesia y sobre la liturgia. Sus más célebres enseñanzas y homilías expresadas en diversas ocasiones están recopiladas en ocho tomos. Era verdaderamente un gran apóstol y maestro.
Nació en Mussul en 1933. Entró en el convento de Mar Afram en 1946 y fue ordenado sacerdote en 1954. Con un alma encendida por el ecumenismo participó como observador en el Concilio Vaticano II en 1962.
Fue elegido Patriarca unánimemente por el Santo Sínodo de 1980. Tenía en su corazón un profundo amor a la Iglesia. Cuando se encontró con el Papa Juan Pablo II en 1984, se dieron pasos históricos en especial en la Cristología.
El 28 de marzo en Damasco su cuerpo fue acompañado para darle el último saludo.
Ciudadelas en el mundo: “Mariápolis Santa María”
Situada en una zona donde los signos de la pobreza son evidentes, aunque digna y en vías de desarrollo, la ciudadela tiene características de trasfondo social que resalta sobre todo con la escuela para niños y adolescentes y con el polo empresarial inspirado en la Economía de Comunión.
Las ciudadelas son una presencia cada vez más actual. Son bocetos de ciudades, soñados por Chiara Lubich desde los primeros años de la década del ’60. Ellas muestran que un mundo mejor, un mundo unido es posible. Son más de 20 las ciudadelas en el mundo. La Mariápolis Santa María nació en Brasil en 1965 en un predio visto por Chiara Lubich durante su tercer viaje a este país.
La Escuela, que lleva el mismo nombre, Santa María, tiene actividad desde hace ya casi 50 años. Por ella pasaron muchas generaciones. Actualmente, diez de sus docentes y empleados son ex- alumnos. Otros exalumnos se encaminaron hacia diversas profesiones y alcanzaron puestos de responsabilidad. Pero más que nada, la Escuela transmite valores que constituyen un proyecto de vida: la cultura de la comunión, el arte de amar, los fundamentos de la educación a la paz. Esto es lo que el cuerpo docente les presenta a María Voce y a Giancarlo Faletti en su visita a la Escuela después del gozoso recibimiento que les brindaron los más pequeños quienes se lucieron con su orquesta “Talentos al servicio de la paz”.
La mayor parte de las familias, 300 en un total de 500 alumnos, tiene ingresos bajos. Económicamente la escuela funciona gracias a la solidaridad nacional e internacional y a través de proyectos de Acción para Familias Nuevas y AMU. Los primeros alumnos que recibieron clases para aprender a leer y escribir fueron los obreros que trabajaron en la construcción de la Mariápolis, luego se brindaron clases para sus hijos. El método pedagógico de la escuela actualmente se está difundiendo también en otras escuelas de la región y en otros ámbitos educativos.
A pocos quilómetros de distancia, en un amplio terreno, se levanta el Polo Empresarial Ginetta. El grupo que gestiona el Polo espera a María Voce y a Giancarlo Faletti. Son empresarios, accionistas y estudiosos de la Economía de Comunión, que se aventuraron en la concreción de varios aspectos del proyecto de Economía de Comunión en Pernambuco. Comunicaron sus éxitos y sus fracasos. Giancarlo Faletti recordó la inspiración inicial de Chiara que ocurrió precisamente aquí en Brasil en 1991. María Voce expresó su estima por el compromiso asumido en el espíritu de la gratuidad. Luego visitaron los galpones donde funcionan dos empresas, la primera dedicada a la fabricación de carteras y accesorios, la otra, a la de muebles. Ambas nacieron hace poco tiempo corriendo todos los riesgos de la gran competencia. Hay anécdotas sorprendentes: la pasión por este proyecto de trasfondo social los hace superar cualquier dificultad.
Por el aporte dado por la Mariàpolis y en especial por la escuela y el Polo, el intendente de Igarassu, que definió la Mariápolis como “un punto de referencia” para la ciudad, la visitó en esos días para entregar a Maria Voce y a Giancarlo Faletti las llaves de la ciudad como un signo de reconocimiento por parte de la ciudadanía y del deseo de establecer un vínculo aún más estrecho.
Las etapas del viaje en: Revista Mariápolis – Área reservada
Website: www.focolares.org.br/sitenacional






