11 Nov 2011 | Nuove Generazioni
El martes 25 de octubre Chiara Luce Badano visitó la ciudad de Córdoba. Ese día estuvo en la ciudad mediterránea el autor del libro recientemente publicado por la Editorial Ciudad Nueva «Entre Cielo y tierra», Franz Coriasco.
Por la mañana tuvo oportunidad de encontrarse con 300 adolescentes de 11 escuelas secundarias. Después de conocer la vida de Chiara Luce trabajaron en distintos workshop. Después de poner en común los resultados de los trabajos cada uno dejó sus impresiones, como pequeños twiter a la nueva amiga: «Quisiera pedirte tantas cosas pero lo único que te pido es que me contagies esa energía imparable que dicen que tenías con la que afrontabas cada día y poder contagiarla»; «Chiara Luce: ojalá que tu
modelo de vida me ayude a mí y a todas las personas para construir un mundo mejor y más fraterno»; «Admiro tu fuerza… Gracias por demostrarme que se puede». Siguieron otros momentos: con adultos en el ámbito de una parroquia y finalmente con jóvenes del movimiento gen.
Es clara y fuerte la invitación de Chiara Luce para ir contracorriente viviendo el Ideal de la unidad, siendo plenamente jóvenes de hoy, del siglo XXI.
10 Nov 2011 | Focolare Worldwide
Los medios, en las Filipinas, viven una situación muy crítica. En los dos últimos años, de hecho, muchos periodistas han pagado con la vida su servicio a la verdad. Como en la masacre del 23 de noviembre de 2009 en Maguindanao (el sur de las Filipinas), cuando 34 periodistas fueron asesinados debido a disputas políticas y tribales. También otros colegas que luchaban por los derechos humanos han sido amenazados, y algunos han sido asesinados. Uno de los casos más célebres fue el del Dr. Gerry Ortega, ambientalista y periodista, asesinado el 24 de enero de 2011 por su compromiso contra la deforestación ilegal en Palawan (isla del occidente de Filipinas).
La Editorial filipina de los Focolares, New City Press, desde hace tiempo deseaba dar su aporte. Y así, por invitación de la asociación de profesionales de los medios de Palawan. El pasado 15 de octubre organizó un taller con la participación de cuarenta periodistas, de los cuales la mayoría jóvenes y en su primera experiencia profesional, por lo tanto abiertos a nuevos horizontes. Algunos; en cambio, temían incluso que fuese organizado por el gobierno con otros fines. «Comunicación y Comunión: Medios y Diálogo (el Periodismo de la Vida, Diálogo y Relación)”, era el título del taller. Se presentaron algunos testimonios de periodistas que alimentan de los valores de la espiritualidad de los Focolares su profesión: como la de José Aranas, el cual delineó su trayectoria periodística definiendo los medios como instrumentos esenciales al servicio de la verdad y subrayó la importancia de la “pedagogía del arte de amar”, como él la llama. En práctica, ponerse delante del otro y de las situaciones, incluso las más delicadas, con una mirada respetuosa y sincera, para lograr comunicar aquello que es esencial y constructivo. Siguieron actividades prácticas que estimularon a los participantes a encontrar nuevas ideas para afrontar las amenazas que sufren los profesionales de los medios. «Resulta fascinante, en medio de la cultura del odio y las injerencias políticas que condicionan a los medios, poder hablar de una “pedagogía del arte de amar” –declaró una de las participantes-. Yo también quisiera aprender a usarla en mi trabajo, en cada entrevista, en cada artículo. Así seré capaz de elevar a un nivel imparcial y ético de mi forma de actuar.» «Es la primera vez que participo en un curso de medios basado en los valores del Evangelio. Se ampliaron mis perspectivas. Más que el suceso, se trata de reportar noticias, incluso negativas, pero respetando al otro. Me gusta el concepto de evidenciar la comunicación y no al comunicador». «Este seminario parece una cosa pequeña, pero tendrá un gran efecto en nosotros, hombres y mujeres que trabajamos en los medios» – afirmó el director ejecutivo del consejo regional. Un sacerdote que trabaja en el centro de acción social de la isla de Palawan pidió a los organizadores que repitieran el mismo curso dos veces al año, como parte esencial de la formación en la iglesia local. A cargo de New City Press
9 Nov 2011 | Focolare Worldwide
En la situación de gran emergencia en algunas zonas del mundo, en especial en Tailandia debido a los grandes aluviones, en Turquía por el violento terremoto, y en el norte y centro de Italia por las fuertes inundaciones, nos hemos puesto en contacto cuanto antes con los miembros de los Focolares en las respectivas zonas. Desde Bangkok: “Vivimos una situación de incertidumbre. Muchas partes de la ciudad ya están inundadas. Muchos han salido de la ciudad también porque escasea el agua potable y la comida y no hay electricidad. Supimos que a varias de nuestras familias se les inundó la casa. El norte está bajo el agua ya desde hace un mes, sabemos que hay escuelas católicas que necesitarán ayuda para reparar sus estructuras cuando termine el aluvión. Los jóvenes del Movimiento han realizado varias actividades para recoger dinero para las primeras necesidades. Fueron a distribuir la ayuda al más grande campamento de damnificados”. Desde Estambul: “La zona más afectada está entre las más (sino la más) pobres de Turquía, y es ya un esfuerzo sólo el hecho de mandar los niños y los muchachos a la escuela porque es obligatorio, además de los libros y otro material, está también el uniforme de la escuela. Para no hablar de las necesidades que la gente ordinariamente tiene; ¡ahora imaginemos todo esto después del terremoto!”. Desde Piemonte, Liguria y Toscana: muchos de los focolares se han sumado a los voluntarios socorristas. Los empresarios y trabajadores del Consorcio Tassano, que es una empresa de la Economía de Comunión, fueron juntos a las zonas afectadas, para unirse a la ola de solidaridad y al gran esfuerzo para reducir los daños. Inicia ahora, después de los primeras ayudas que ya llegaron, una acción mundial de recolección de fondos dirigida a todos los jóvenes del Movimiento y a todo el que quiera participar, para hacer frente a las necesidades de las personas que viven en estas zonas. Es posible enviar la suma recogida a través de una transferencia bancaria a estas coordenadas: CUENTA CORRIENTE DE LA SECRETARÍA CENTRAL DE LOS JÓVENES POR UN MUNDO UNIDO (JMU) Especificar el Motivo de la transacción. PIA ASSOCIAZIONE MASCHILE OPERA DI MARIA Via Frascati 306, Rocca di Papa, 00040 Roma, Italia DIRECCIÓN DEL BANCO: INTESA SAN PAOLO FILIALE DI GROTTAFERRATA VIA DELLE SORGENTI, 128 00046 GROTTAFERRATA (ROMA) ITALIA CÓDIGO IBAN PARA TRANSACCIONES NACIONALES E INTERNACIONALES IBAN IT04 M030 6939 1401 0000 0640 100 BIC BCITITMM Para información: www.mondounito.net
9 Nov 2011 | Sin categorizar
8 Nov 2011 | Sin categorizar
8 Nov 2011 | Sin categorizar
Una fiesta de los jóvenes. Así se recordó la beatificación de Chiara Luce Badano en Buenos Aires. Una manifestación de una santidad al alcance de cualquier persona. La jornada tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, que se vió colmada con la presencia de más de 900 personas.

Franz Coriasco firma y dedica libros
El momento central del programa estaba reservado para una entrevista con Franz Coriasco, que viajó desde Italia especialmente para este momento, para presentar su libro «Entre cielo y tierra» (recientemente editado por Editorial Ciudad Nueva), que él, como no creyente, escribió sobre Chiara Luce. El diálogo fue transitando desde la sabiduría y la cotidianeidad que van a la par, y su testimonio de la santidad de la joven beata, de su vida como modelo para todos y la búsqueda sincera de la verdadera felicidad.
Los jóvenes se sintieron involucrados desde el primer momento, prestando una escucha profunda y una atención especial. Fue una fiesta sencilla: los números eran esenciales, simples, pero trasparentaban autenticidad, frescura, radicalidad, con un lenguaje muy actual. Muchos se sintieron representados en las coreografías y partes de teatro que expresaban la incesante búsqueda de la luz y la verdad.
Se confundían los rostros felices de los jóvenes y el de Chiara Luce Badano. Su testimonio sigue vivo y su antorcha encendida sigue pasando de mano en mano sin detener su marcha.
8 Nov 2011 | Sin categorizar
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7 noviembre 2011
La celebración del 50° de los Focolares en Holanda.
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Holanda: con las comunidades del norte de Europa
6 noviembre 2011
La Presidente de los Focolares se reúne con las comunidades del Movimiento de Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Holanda. Diálogo con algunos obispos católicos. Encuentro cara a cara con los jóvenes.
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4 noviembre 2011
Los responsables del Movimiento de los Focolares de visita a las comunidades de Holanda. Se empieza por Marienkroon, antiguo centro de espiritualidad cistercense, actualmente ciudadela de los Focolares.
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7 Nov 2011 | Focolare Worldwide
La sala prefabricada, preparada en un campo de la Ciudadela Marienkroon, está llena. Lo que se ve es destacable: 800 hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, daneses y holandeses, finlandeses e islandeses, suecos y noruegos, que llegaron aquí, incluso desde muy lejos, para celebrar, junto con María Voce y Giancarlo Faletti, el aniversario de la llegada del Movimiento en Holanda.
La pregunta surge espontánea: ¿por qué siempre funciona? ¿Qué hay debajo de esa alegría palpable que convierte en hermanos a personas de edades, razas y convicciones tan diferentes? Las canciones de las chicas en el escenario son en holandés, pero envuelven también a las personas que no hablan ese idioma, porque más que las palabras son importantes las sonrisas. Tal vez el secreto es que se parte de la vida, del amor concreto y sólo después de haberse hecho amigos se llega al intercambio cultural. O tal vez depende del hecho de que Chiara Lubich enseñó a no pararse delante de los problemas e incomprensiones, sino a ir adelante, volviendo a empezar siempre, mirándose cada mañana como personas nuevas.
Tres trompetas, un violín, dos flautas, una batería y un piano componen la orquesta. Se recorren las etapas principales de una aventura que continúa: la llegada de los focolarinos en Holanda en 1961, el Genfest con 4.000 jóvenes en 1976, la visita de Chiara Lubich en 1982, la apertura de los focolares en Copenhague, Estocolmo y Oslo en los años ochenta, las primeras visitas a Islandia en 1989 y la familia focolar de Polonia que llegó en el 2010, la inauguración del nuevo Centro Mariápolis en la ciudadela.
Cada país se presenta con creatividad y fantasía. Suecia, donde el ecumenismo se vive con normalidad, porque en todas las reuniones hay personas de diferentes iglesias; Noruega, con un emotivo momento de silencio recordando la tragedia del 22 de julio pasado; Finlandia, amplios espacios y un popurrí de canciones; Islandia multiétnica y, finalmente, Holanda, el país anfitrión, con su comunidad viva. Momentos de gran unidad, como la celebración ecuménica con el Padre nuestro recitado en siete idiomas simultáneamente.
El obispo Jan van Burgsteden, responsable de la Conferencia Episcopal para el Ecumenismo, testimonia que «desde hace 50 años, el Movimiento en Holanda ayuda a las personas a vivir las palabras del Evangelio. Y de aquí ha surgido, incluso en una era de secularización, un nuevo compromiso en la Iglesia, que la ha ayudado a superar la polarización [opiniones antagónicas dentro de un mismo campo]. He visto también, cómo el Movimiento ha logrado crear un «ecumenismo del corazón.» Estoy convencido de que un día veremos a la Iglesia brillar como una estrella matutina, porque en todas sus realidades la Palabra se ha hecho vida.»
María Voce responde a varias preguntas. Una como ejemplo: ¿Qué es lo que recuerdas en especial del 2011? «En Tierra Santa, cuando estaba en el Santo Sepulcro me sentía aplastada por el mal del mundo, que había aplastado también a Jesús. Más tarde, sin embargo, delante de la tumba vacía, la certeza súbita de que Jesús ha resucitado, de que podemos tenerlo vivo entre nosotros en el mundo y que tenemos la suerte de poder hacerlo. En otro viaje, en América: entre aquellos espacios inmensos y mucha gente por todas partes, pensé que los focolarinos eran pocos. ¿Qué pueden hacer ellos solos? Los que vinieron a la celebración habrán sido 2.000 personas, una gota en el mar. Sin embargo, dentro de mí la certeza: No nos pongamos la preocupación por los números, no son importantes, lo que cuenta es que Jesús entre nosotros crezca, el resto llegará.”
«Un día rico de momentos oficiales – concluye Giancarlo Faletti – pero sobre todo un día de familia, que da mucha esperanza. Me llevo en el corazón vuestra presencia multiétnica y multicultural, este florecimiento de vida. Cada flor necesita el amor, la tenacidad y la laboriosidad, que son vuestras características. La flor, en el fondo, es el símbolo de Holanda».
Por Giulio Meazzini
5 Nov 2011 | Focolare Worldwide
4 de noviembre: el primer día de María Voce y de Giancarlo Faletti en la Ciudadela Marienkroon comienza con una reunión con algunos obispos católicos de Holanda e Islandia. Se trata de un franco intercambio de ideas y perspectivas sobre la manera de testimoniar la fe en la sociedad secularizada de hoy. En Holanda, en los años postconciliares, fue creciendo la incomprensión entre católicos “conservadores” y “progresistas”. Solo a finales de los años 90 mejoró la situación, gracias también a la contribución de los jóvenes de distintos movimientos y animadores juveniles diocesanos. Con respecto al ecumenismo, las relaciones han mejorado mucho respecto a los años 60, cuando los católicos y los protestantes no tenían casi contacto. Actualmente está en curso un proceso de acercamiento que se espera que pronto pueda conducir a un día nacional de reconciliación. Juntos por Europa es un partner en este proceso. A pesar de esto, en parte debido a los escándalos de abuso sexual, crecen la apatía y la indiferencia ante el fenómeno religioso. «Es un reto a colaborar aún más entre nosotros, porque ningún movimiento es suficiente por sí mismo para cambiar las cosas – afirma María Voce -. Cada uno responde del don especial que ha recibido; para nosotros es la unidad, para llevarla también entre los movimientos. » Según el obispo De Jong, la Ciudadela podría albergar una escuela dirigida por el Movimiento de los Focolares, fundada en el amor al prójimo y abierta a todos, para formar a los chicos que hoy en Holanda respiran sólo la cultura secularizada. La Presidente respondió que sería necesario que en todas las escuelas hubiera muchos maestros que encarnen el Evangelio en sus vidas, y que la viabilidad de la propuesta será sin duda evaluada por los responsables del Movimiento en Holanda. Por la tarde, el encuentro con los representantes de las distintas expresiones del Movimiento y de las comunidades que se han formado en Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Islandia y Holanda, permite a María Voce y a Giancarlo Faletti tener una visión actualizada de la situación en estos países. Diferentes culturas y pueblos y, sin embargo, «Cada uno siente como propio y se alegra de lo que los otros hacen. Cada vez que visito a una nación y el avión comienza su descenso – continúa la Presidente – se me hace un nudo en la garganta pensando en los hermanos que me esperan con alegría. Somos personas afortunadas al poder experimentar el don de Dios que es la familia del Movimiento en todos los países del mundo. » Por último, después de la cena, un diálogo cara a cara con 25 gen en preparación de la inminente “Jornada de los jóvenes católicos «, organizada por la Conferencia Episcopal en colaboración con los jóvenes de los Focolares y de otros movimientos. El futuro del Movimiento de los Focolares está aquí, entre estos chicos, que de todas partes de Holanda los llaman para contar la historia de Chiara Luce, la primera joven del Movimiento que ha subido a los altares. Por Giulio Meazzini
5 Nov 2011 | Sin categorizar

Ave Cerquetti, ‘Crocifissione’ – Lienz (Austria) 1975
En el verano de 1949, Giordani fue a visitar a Chiara que estaba descansando en el valle de Primiero, en Tonadico, en las montañas de la zona de Trento. Junto con la comunidad vivían intensamente el pasaje del Evangelio sobre el abandono de Jesús. El 12 de julio Chiara escribió: “¡Jesús abandonado! Lo importante es que cuando pasa, estemos atentos a escuchar lo que nos quiere decir, porque siempre tiene cosas nuevas para decirnos. Jesús abandonado nos quiere perfectos: Jesús es el único maestro y él se sirve de todas las circunstancias para plasmarnos, para limar los ángulos de nuestro carácter, para santificarnos. Lo único que tenemos que hacer es interpretar todas las voces de las circunstancias como su voz. Todo lo que sucede a mi alrededor, sucede para mí, todo es una expresión coral del amor de Dios hacia mí”. Al final de aquel verano, descendieron desde Primiero a la ciudad. En una hoja timbrada de la Cámara de Diputados que Giordani le dejó, Chiara escribió sin interrupción aquella obra maestra que inicia con un verso ya célebre: “Tengo un sólo esposo en la tierra, Jesús abandonado… “. El descenso de aquel “pequeño Tabor” indica que Jesús Abandonato es el camino hacia la unidad: “Iré por el mundo buscándolo en cada instante de mi vida”, estaba escrito en aquella hoja. Jesús Abandonado es, entonces, el “secreto” de la unidad. Chiara escribirá en el 2000: “Desde el principio comprendimos que todo tiene otra cara, que el árbol tiene sus raíces. El Evangelio te cubre de amor, pero lo exige todo. ‘Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere – leemos en San Juan – queda solo; pero si muere, da mucho fruto’ (Jn 12,24). Y la personificación de esto es Jesús crucificado, cuyo fruto fue la redención de la humanidad. ¡Jesús crucificado! En un episodio de aquellos primeros meses del 1944 tuvimos una nueva comprensión de él. En una circunstancia supimos que el dolor más grande que Jesús había sufrido, y por lo tanto, su mayor acto de amor, fue cuando en la cruz experimentó el abandono del Padre: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» (Mt 27,46). Nos dejó profundamente impresionadas. Y la juventud, el entusiasmo, pero sobre todo la gracia de Dios, nos impulsaron a elegirlo precisamente a Él en su abandono, como camino para realizar nuestro ideal de amor”. “Desde aquel momento, nos pareció descubrir su rostro por todas partes. Él, que experimentó en sí mismo la separación de los hombres de Dios y entre ellos, y había sentido al Padre lejos de él, lo reconocimos no solamente en todos los dolores personales, que no han faltado, y en los de los prójimos, a menudo solos, abandonados, olvidados, sino también en todas las divisiones, los traumas, las rupturas, las indiferencias reciprocas, grandes o pequeñas: en las familias, entre las generaciones, entre pobres y ricos; a veces en la misma Iglesia; y, más tarde, entre las distintas Iglesias; como más adelante entre religiones y entre los que creen y los que tienen otras convicciones”. “Pero todos estos desgarros no nos han asustado; al contrario, por el amor a él abandonado, nos han atraído. Y él mismo nos ha enseñado cómo afrontarlas, como vivirlas, cómo contribuir a superarlas cuando, después del abandono, volvió a poner su espíritu en las manos del Padre: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» (Lc 23,46), con lo que permitió a la humanidad recomponerse en sí misma y con Dios, y le indicó el modo. Por eso él se manifestó como llave de la unidad, remedio para toda desunidad. Él era el que recomponía la unidad entre nosotros cuando se rompía. Él era aquel en el que reconocíamos y amábamos las grandes y trágicas divisiones de la humanidad y de la Iglesia. Él se convirtió en nuestro único Esposo. Y nuestra convivencia con un Esposo así ha sido tan rica y fecunda que me ha llevado a escribir un libro, como una carta de amor, como un canto, un himno de alegría y de gratitud a Él”.
5 Nov 2011 | Focolare Worldwide
El aluvión que se ha abatido varias veces sobre Italia, en particular en las regiones de Liguria y Toscana, ha causado muertos, heridos e importantes daños. Pueblos enteros aislados días y días: aún la situación es crítica. El Consorcio Tassano, empresa de Economía de Comunión ha salido al campo, empresarios y trabajadores juntos, para unirse a la ola de solidaridad y a los grandes esfuerzos para reducir los daños. Nos cuenta, en directo, Maurizio Cantamessa, presidente del Consorcio Tassano Colocación de Empleo, que tiene varias estructuras en las zonas dañadas. «Tres estructuras han sido dañadas de distinta manera: dos han quedado aisladas completamente y por tanto, se puede imaginar lo que esto ha comportado para los suministros, los cambios de turno del personal: solo por decir que el presidente del Grupo Tassano, Giacomo Linaro, cuando le llamé el viernes por la mañana estaba pelando patatas para la comida de los que se hospedan allí, porque él mismo había quedado aislado en la estructura. En Brugnato, sin embargo, en la casa con 133 personas ancianas ha entrado el agua a un metro de altura y por tanto, apenas fue posible desalojamos en masa.
«Hemos encontrado fango por todas partes, hemos tenido que sacarlo con palas: nos hemos encontrado en una situación casi surrealista, en un pueblo donde había fango por todos sitios y gente caminando en medio. Desde Sestri Levante hemos ido una veintena de personas y en la estructura encontramos a otras cincuenta personas de protección civil trabajando. Por el pueblo había otros grupos de trabajo en los lugares más diversos, con toda la gente que interactuaba y se asistía a escenas inusuales. «Cuando suceden estos cataclismo nos encontramos en una sociedad transformada: la gente se mueve con una predisposición de ayuda y todo es distinto. He visto un coche en medio de la calle cortar el paso y gente que bajaba a la calle para ayudar al conductor a moverla; o un pequeño accidente entre coches en el que uno de los conductores asumía la culpa de lo sucedido. Parece una sociedad invertida. Cierto, no nos deseamos aluviones, pero constatamos que a veces desgracias como esta sacan de las personas lo mejor. «Hemos trabajado al máximo sábado y domingo para lograr llevar a las habitaciones a la gente que se hospeda allí, porque temporáneamente habían sido transferidos a otros lugares, con varias molestias. Esto no quiere decir que las cosas están bien pero se va adelante» A cargo de Antonella Ferrucci Lee todo: http://www.edc-online.org/it/home/eventi-italia/2026-quando-i-disastri-tirano-fuori-il-meglio-che-ce-in-noi.html
4 Nov 2011 | Sin categorizar
Jesús, resucitando de la muerte, apareció a las mujeres, venidas al sepulcro y les dijo: «No teman, vayan y anuncien a mis hermanos…». En el momento conclusivo, les dio a los discípulos el nombre de hermanos. Así como se presentó entonces, se presenta todavía ahora, como hermano: el primogénito. Resucitando había vencido la muerte y recuperado la fraternidad. Había venido a la tierra para restablecer la paternidad del Padre; había bajado al infierno para vencer al enemigo de los hombres; ahora declaraba la reconstruida fraternidad de los hijos, de la familia de Dios.
El mundo de hoy está dominado por el temor y por el egoísmo. Y ¿cuál es el resultado? (…) La humanidad sufre porque entre pueblo y pueblo, clase y clase, individuo e individuo, la vida no circula, o circula sin rumbo: y vida son las riquezas y la religión, la ciencia y la técnica, la filosofía y el arte… Pero a su vez filosofía y arte y técnica y ciencia y bienes económicos no circulan si el amor no les da el impulso, no abre de par en par los caminos y no supera las divisiones. La religión misma ha de ser liberada, redimida, a cada momento, de las incrustaciones, limitaciones y fracturas causadas por las culpas de los redimidos.
La circulación de los bienes no ocurre cuando y como debería ocurrir, porque los hombres ya no se reconocen hermanos, es decir, no se aman.
El hombre que nos molesta en el tranvía: que pasa desdeñoso o distraído o enigmático a nuestro lado, por la acera; ese hombre que explotamos en la oficina y en el campo o en el banquillo de la justicia o de la moneda, no lo vemos como a un hermano. El hombre que rechazamos, porque es de otra clase o de otro credo, no lo consideramos hijo de nuestro Padre: al máximo parecerá hijo ilegítimo, digno de lástima. El hombre al que le disparamos en la guerra o que nos dispara, no nos parece hermano: lo consideramos un artefacto homicida. La criatura, que traficamos para nuestra lujuria, no vive como nuestra hermana: es carne en venta, y vale menos que el dinero con que se paga. Desde esta perspectiva, la sociedad se parece a un leprosario, o una segregación celular.
Toda división, toda discordia es una barrera para el amor: y el amor es Dios, y Dios es la vida. Y si no pasa la vida, se estanca la muerte.
(…) Si Dios fuese exclusivamente Fuerza, Honor, Temor, se habría quedado solo; no habría generado un Hijo, ni suscitado una creación. Se habría encerrado en sí mismo, no se abría abierto. Pero el amor es trinitario: es un círculo: Padre, Hijo, Espíritu Santo. (…) La Trinidad es Tres y es Uno: Tres que se aman forman el Uno; Uno que se distingue en Tres para amar. Infinito juego de amor. A imagen y semejanza de la Trinidad, también las criaturas racionales descubren en el amor un impulso para generar otra vida. (…) El amor es la expresión de Dios hacia la creación: y es el regreso del Yo a Dios mediante el hermano.
[…] Este movimiento es circular: un partir de la fuente y un regresar a la desembocadura.
Se va a Dios si está el Hermano, se va al Hermano si está Dios: yo estoy si está Dios y si está el Hermano: sin ellos no tendría razón de ser, desde el momento que mi razón de ser es amar.
[…] Cristo volvió a poner en circulación todos los tesoros de la vida, en el cauce del amor, mediante el cual se transmite el calor, la luz, la inteligencia, para volvernos a abrir el camino que lleva a la unidad, donde está Dios.
Esto lo obtuvo viniendo entre nosotros, habitando entre nosotros, haciéndose de los nuestros, hasta que murió para redimirnos. La Redención, así como nos ha liberado de las divisiones, nos ha reunido con Dios. Cristo ha vuelto a poner a Dios en nosotros. Por ello nos mandó que nos amaramos: que donde está el amor, allí está Dios «Dios es amor: y quien está en el amor, está en Dios y Dios en él» (l Jn. 4, 16).
Il Fratello, Città Nuova, 2011, pp.29-30, 34, 36, 37-38.
4 Nov 2011 | Focolare Worldwide
A media hora en carro del aeropuerto de Eindhoven se encuentra la ciudadela del Movimiento de los Focolares en Holanda: Marienkroon (Maria cononada). Falta poco para la llegada y los autos que llevan a Marìa Voce, Giancarlo Faletti, se ven literalmente rodeados por una nube de bicicletas decoradas con globos y pequeñas luces, que tocan sus campanas. Acompañados por este cortejo, llegan delante del arco de la entrada mientras que cae la noche. El pesado portón está cerrado, es María Voce (Emmaus) quien lo abre, con una gran llave. Más allá del portón está un enorme prado verde, rodeado por las construcciones del ex monasterio cistercense que fue reestructurado en gran parte hace diez años, para adaptarlo a las exigencias de un moderno centro de cultura y espiritualidad. Mientras suena la tromba, la bandera del Movimiento con la estrella dorada de cuatro puntas sobre un fondo azul, es izada. Un momento sencillo, y lleno de significado. Cada uno de los habitantes de la ciudadela quiere darle la bienvenida personalmente a la presidente y al co-presidente.
Se prosigue con la visita del complejo que a menudo acoge a estudiantes y asociaciones que quieren conocer sus características y estilo de vida. Los eventos culturales que se realizan regularmente son muy apreciados por los habitantes de zona; cada año aquí tiene lugar, entre otras cosas, la feria del libro, una semana de vacaciones para muchachos de los alrededores, una subasta de plantas, además de realizar los más diversos encuentros de espiritualidad. También hay una torre, un laguito, dos establos, una capillita y un pequeño cementerio que, además de los padres que nos han precedido, acoge también a los primeros cuatro habitantes de la ciudadela que fueron al cielo. Situada en el centro de Holanda Marienkroon atrae a personas de todo tipo: jóvenes y adultos, cristianos y personas de otras religiones o sin una referencia religiosa. Después de una búsqueda que duró más de 10 años, en el 2000 el Movimiento le compró a los padres cirtercenses el terreno y las construcciones, por el valor simbólico de un euro. Dos de los padres viven todavía aquí, junto al cardenal Simonis: son tres amigos del Movimiento. En los próximos años están previstas muchas otras obras de remodelación de la ciudadela, para que sea cada vez más funcional y responda a la profecía de Chiara Lubich quien, en una visita suya a Holanda en 1982, decía: “Primero que nada tenemos que hacer ver la vida de una comunidad, el lugar donde se trata de vivir el Evangelio. Esto atrae y después la evangelización resulta espontánea”. Del enviado Giulio Meazzini
3 Nov 2011 | Sin categorizar

Video de Chiara en Amsterdam 1982
«¿Qué es la unidad? ¡Ah, es algo maravilloso! Porque la unidad, la que piensa Jesús cuando dice «amaos …» hasta el punto de morir, incluso dispuesto a morir el uno por el otro, esa unidad que Jesús dice “donde dos o más están unidos allí estoy yo”, no es una mezcla de personas, no es un grupo de personas, allí está Jesús, ese es el punto. La unidad realmente manifiesta, engendra Jesús. Recuerdo, he encontrado cartas de los primeros tiempos cuando empezábamos a vivir así y en cierto modo a experimentar la presencia de Cristo en medio de nosotros. ¡Qué sorpresa! Porque antes no lo habíamos experimentado, precedentemente nuestro cristianismo era muy individual. Esto es lo que está escrito, por ejemplo: «¡Oh la unidad, la unidad, ¡qué divina belleza! ¿Quién podrá atreverse a hablar de ella? ¡Es inefable! Se siente, se ve, se goza, pero es inefable. Todos gozan de su presencia, todos sufren de su ausencia. Es paz, es gozo, es ardor, es amor, es clima de heroísmo, de máxima generosidad. ¡Es Jesús entre nosotros!” ¿Cómo se explica esta realidad? Vean, Jesús resucitado dijo una frase fabulosa: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (cf Mt 28,20). Dijo que estará con nosotros todos los días. ¿Pero dónde está? Sin duda en la Iglesia, porque la Iglesia es el Cuerpo de Cristo; y especialmente con los que anuncian el Evangelio porque Jesús se lo dijo; sabemos que Jesús, por ejemplo está especialmente presente en la Eucaristía, está allí, Jesús está en su Iglesia y también en su Palabra por ejemplo, las palabras de Jesús no son como las nuestras, son una presencia de Jesús y nosotros nutriéndonos de ellas nos nutrimos de Jesús; Jesús está en los sucesores de los Apóstoles, en nuestros obispos, está allí, habla a través de ellos; Jesús está en los pobres, por ejemplo, dijo que está detrás de los pobres, en fin que se esconde en ellos, en todos los que sufren. Pero Jesús también dijo: «Donde dos o más están unidos», en la comunidad, etc., está también allí. Me he dado cuenta de que hoy el mundo que no cree o que cree diversamente está especialmente impresionado por esta presencia de Jesús. «De esto conocerán todos que sois discípulos míos, si os tenéis amor los unos por los otros» (Jn 13,35). Hemos visto que hoy es un modo sentido de dar testimonio de Cristo, porque, mirad, ¿qué hace la unidad? Lo dijo Pablo VI en una parroquia de Roma, la unidad genera Cristo en medio de nosotros, la unidad lo expresa, lo manifiesta, lo revela. Jesús no es una realidad de hace veinte siglos, está en su Iglesia ahora y nos repite las palabras sus palabras. Jesús es actual y la unidad tiene esto de bonito, que lo muestra. Tanto es así que Jesús dijo: «Que sean uno para que el mundo crea». Es así. El Movimiento ha tratado de hacerlo así durante todos estos años de mantener fe en esta presencia de Jesús, del Resucitado en medio de nosotros. Y nosotros atribuimos a su presencia esta difusión universal del Movimiento, es él quien se ha abierto camino, es él que ha dado testimoniado el cristianismo. Y entonces, ¿qué tenemos que hacer, qué conclusión podemos sacar de este día? En estos días he tenido ocasión de tomar contacto con muchos holandeses y he admirado una cosa que no encuentro en otras naciones: que en el corazón de todos estos holandeses hay un gran amor por Holanda y un gran amor por su Iglesia. Y entonces, ¿qué hacemos? Es necesario que este amor se haga concreto. Entonces tratemos de poner la presencia de Jesús resucitado en nuestras familias, en las parroquias, por todas partes, con este amor recíproco que era el secreto de los primeros cristianos. Y si está el Resucitado ¿cuál será la consecuencia? una nueva primavera, y todo resurgirá. Este es mi deseo. Y ¿cuáles serán los frutos de esta presencia de Jesús? Los mismos que constatamos cuando empezamos el Movimiento: una gran alegría, paz, los mismos frutos del Espíritu Santo. Este es mi deseo, irnos, pero teniendo en los corazones este deseo: ¡haré de todo para que el Resucitado esté en medio de nosotros! Esto.»
2 Nov 2011 | Focolare Worldwide
Su impresión al término de estos días en Asís y en Roma.
Una impresión muy positiva. Mi pensamiento va sobre todo a Juan Pablo II y a Chiara Lubich por su amplia perspectiva en el campo del diálogo. Ellos entendieron que valía la pena invertir en personas y estructuras para llevar adelante el discurso del diálogo. Me refiero, en especial a los organismos que trabajan en esto: los distintos Consejos Pontificios (para la Unidad de los cristianos, para el Diálogo Interreligioso, para la Cultura, para la Justicia y la Paz, y dentro de la Iglesia) y a los Centros que se ocupan de los varios diálogos en el seno de nuestro Movimiento. Se pusieron de relieve todas las relaciones que se han construido en estos años. Ésta me parece que es la novedad con respecto a los encuentros realizados en el pasado. En estos años cada uno ha hecho mucho, aunque allí podía parecer poco, con respecto al resultado obtenido. En síntesis, me parece que llegamos al punto donde existen auténticas relaciones de amor recíproco. Algunos pequeños hechos significativos que todos hemos notado. Cuando al Patriarca Bartolomé se le cayó el librito, el Primado de la Iglesia de Inglaterra, el Dr. Rowan Williams,se inclinó a recogerlo: el Papa a menudo sonreía y se dirigía a uno y al otro. Perecen pequeñas cosas, pero son actos que todos notan y dan testimonio. Después, la presencia de personas de otras convicciones no religiosas. Ésta es realmente una novedad de sustancial importancia, sobre todo por la forma como la presentó el Papa en el sentido de búsqueda de la verdad común. Subrayó que la verdad nos trasciende a todos y que nadie puede decir que la posee completamente. Fue muy bello como él lo presentó. Ésta es claramente una novedad. Asís 2011 no ha sido sólo un encuentro de fraternidad y paz, para construir algo bello, ha sido también un elevarse en una búsqueda que va más allá de esto. Junto a Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Edigio y a Julián Carrón, actual responsable de Comunión y Liberación, fueron invitados a viajar en el tren del Papa con las delegaciones oficiales. ¿Es un reconocimiento significativo para los Movimientos y, en especial, de los laicos en el diálogo? Muchos cardenales y obispos vinieron a agradecerme por las relaciones delicadas y discretas que construimos con las personas de las distintas religiones. Era, por lo tanto, un reconocimiento por lo que nuestro Movimiento y los Movimientos en general hacen en el campo del diálogo. Sentí un gran aprecio también por la forma como los laicos conocen las situaciones concretas y los distintos contextos y tradiciones de las religiones y de los creyentes. Los laicos viven más fácilmente el contacto cotidiano con quienes siguen otros credos, y por lo tanto conocen aspectos vitales y tradicionales. Esto puede ayudar también a la Iglesia institucional a moverse en las relaciones con los fieles de otras religiones. No todos pueden conocer a todos y todo. Un ejemplo. Me encontré durante el almuerzo con un representante de la delegación sikhs, que no tenía ningún reparo de decir a todos que conoce el focolar y participa en los encuentros que promueve. Y como él, muchos otros. Las relaciones que los Movimientos han construido con estos líderes religiosos se ponían en evidencia de forma espontánea. Me parece que la jerarquía de la Iglesia quedó muy contenta y agradecida. A cargo del enviado Roberto Catalano
1 Nov 2011 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Estad, pues, muy atentos, porque no sabéis ni el día ni la hora». Con estas palabras Jesús nos recuerda sobre todo que Él vendrá. Nuestra vida en la tierra se terminará y empezará una vida nueva que ya no tendrá fin. Hoy nadie quiere hablar de la muerte… A veces hacemos lo que sea para distraernos, nos metemos de lleno en las ocupaciones cotidianas y llegamos a olvidar a Aquel que nos ha dado la vida y que nos la volverá a pedir para introducirnos en la plenitud de la vida, en la comunión con su Padre, en el Paraíso. ¿Estaremos preparados para el encuentro con Él? ¿Tendremos la lámpara encendida, como las vírgenes prudentes que esperan al esposo? Es decir, ¿estaremos en el amor? ¿O bien nuestra lámpara estará apagada porque, inmersos en las muchas cosas que hay que hacer, en las alegrías efímeras, en la posesión de bienes materiales, nos hemos olvidado de lo único necesario, que es amar? «Estad, pues, muy atentos, porque no sabéis ni el día ni la hora». Pero ¿cómo velar? Ante todo sabemos que vela bien precisamente el que ama. Lo sabe la esposa que espera a su marido que llega tarde del trabajo o que debe volver de un largo viaje; lo sabe la madre que está intranquila porque su hijo todavía no ha vuelto a casa; lo sabe el enamorado, que no ve la hora de reunirse con su amada… Quien ama sabe esperar aunque el otro tarde. Esperamos a Jesús si lo amamos y deseamos ardientemente el encuentro con Él. Y lo esperamos amando concretamente, sirviéndole, por ejemplo, en quienes tenemos cerca o comprometiéndonos a construir una sociedad más justa. El propio Jesús nos invita a vivir así en la parábola del siervo fiel que, mientras espera a su señor, se encarga de los criados y de los asuntos domésticos; y en la de los siervos que, en espera también de que vuelva su señor, se esfuerzan por sacar provecho de los talentos que han recibido. «Estad, pues, muy atentos, porque no sabéis ni el día ni la hora» Precisamente porque no sabemos ni el día ni la hora en que va a llegar, podemos concentrarnos más fácilmente en el hoy que se nos da, en el afán de cada día, en el presente que la Providencia nos ofrece para vivir. Hace tiempo me dirigí espontáneamente a Dios con esta oración que quisiera recordar ahora:
«Jesús, Hazme hablar siempre como si fuese la última palabra que digo. Hazme actuar siempre como si fuese la última acción que hago. Hazme sufrir siempre como si fuese el último sufrimiento que tengo para ofrecerte. Hazme rezar siempre como si fuese la última posibilidad que tengo aquí en la tierra de conversar contigo».
Chiara Lubich
Palabra de vida, noviembre 2002, publicada en Ciudad Nueva nº 393.
1 Nov 2011 | Sin categorizar
Lanzados al infinito[1]
Los santos son grandes porque, habiendo visto en el Señor su propia grandeza, se juegan por Dios, como hijos suyos, todo lo que tienen. Dan sin pedir nada a cambio. Dan la vida, el alma, la alegría, todo vínculo terreno, toda riqueza. Libres y solos, lanzados al infinito esperan que el amor los introduzca en Reinos eternos; pero, ya en esta vida sienten llenarse el corazón de amor, del verdadero amor, del único amor que sacia, que consuela, de ese amor que traspasa los párpados del alma y da lágrimas nuevas. ¡Ah! Ningún hombre sabe lo que es un santo. Ha dado y ahora recibe; y un flujo continuo pasa entre Cielo y tierra, une la tierra al Cielo y fluye del abismo ebriedad única, linfa celestial, que no se detiene en el santo, sino que pasa a los cansados, los mortales, los ciegos y paralíticos del alma, y poda y riega, alivia, atrae y salva. Si quieres conocer el amor, pregúntaselo al santo.
Chiara Lubich
[1] Chiara Lubich, “La doctrina espiritual”, Ciudad Nueva 2005, pag. 156-157
31 Oct 2011 | Focolare Worldwide
Más de dos meses de lluvia incesante, ampliamente superiores a las previstas cada año, están flagelando Tailandia y a cerca de ocho millones de personas. Las provincias más golpeadas con las de Ayutthaya, Pathum Thani y Nakhon Sawan, donde el nivel del agua ha superado los cuatro metros de altura. Algunos miembros de los Focolares que habitan en Bangkok, nos escriben: «Las consecuencias de cuanto ha sucedido están ante los ojos de todos: pueblos enteros evacuados, zonas industriales invadidas por el agua con la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo, escuelas cerradas por un periodo de tiempo indeterminado. Se necesitarán años para recuperar lo que hemos perdido ». Pero en esta dramática situación suceden hechos que hablan de una esperanza aún posible, de unas ganas de renacimiento más fuerte del dolor. Así continúan escribiendo desde Bangkok: «Lo que ninguno se esperaba, al menos en estas dimensiones, es el amor concreto, la ayuda que tantísima gente está dando a quien sufre. Una reportera de CNN ha definido ‘un increíble efecto social’ a lo que está sucediendo en Tailandia. Y es así. Todos se ayudan, todos tratan de hacer algo por quien ha sido golpeado; miles de voluntarios han trabajado, un día tras otro, para preparar 1.200.000 de bolsas de arena que sirven para reparar o alzar los márgenes de algunos importantes canales en las zonas de drenaje. Quienes han trabajado han sido en su mayoría jóvenes, que han querido dar su contribución para salvar aquello que era posible ». La obra de los Focolares para llevar ayudas materiales, espirituales y morales, hace parte de este trabajo común que involucra a todos el País, animando experiencias de fraternidad que hacen posible cada esperanza. Entre los muchos testimonios que están llegando a la redacción, hemos elegido la de S.C, un docente universitario, que nos cuenta: «He tratado de entender con mis estudiantes que hacer para las víctimas de aluvión. Los chicos se consultaron y han decidido recoger dinero acercándose a la gente por la calle, subiendo en los trenes. Se necesitaba coraje, sin embargo… Unos veinte se citaron ante los grandes almacenes, equipados con carteles, una caja y dos guitarras. Todos son jóvenes budistas convencidos de la importancia del hacer bien a los otros. Les animé a vivir antes que nada la fraternidad entre ellos, ofreciendo dificultades y cansancio por el bien del país. El dinero recogido superó las expectativas 17.700 Bath, una importante suma de dinero para nuestra economía. Pero sobre todo ha contribuido a agrandar los corazones de los chicos a las necesidades de los otros. Su compromiso continua dando frutos ».
30 Oct 2011 | Sin categorizar

En Fiera di Primiero en los primeros tiempos del Movimiento de los Focolares
Una espiritualidad de comunión, como decía Pablo VI, es el camino nuevo de Chiara Lubich, nata dal Vangelo. Pero ¿cuáles son sus caracterísitcas? ¿Cuáles son los episodios que, desde un inicio, llevaron a la certeza de haber nacido para contribuir a la unidad de los hombres con Dios y entre ellos? Descubrámoslo juntos. En 1944, durante el mes de mayo, en el sótano oscuro de la casa familiar de Natalia Dallapiccola, al cual ésta había trasladado su habitación para protegerse mejor de los bombardeos, Chiara y sus amigas de Trento leían a la luz de una vela el Evangelio, como ya era su costumbre. Lo abrieron al azar, y encontraron la oración de Jesús antes de morir: “Padre, que todos sean uno” (Jn 17,21). Es un texto evangélico extraordinario y complejo, el “testamento de Jesús”, estudiado por los exegetas y por los teólogos de toda la cristiandad; pero en aquella época estaba un poco olvidado porque resultaba misterioso para muchos. Ese pasaje de San Juan podía haber parecido difícil para jóvenes como Chiara, Natalia, Doriana y Graziella, sin embargo intuyeron que esa sería “su” palabra evangélica, la unidad. Uno de aquellos días, en Trento, en el puente Fersina, Chiara les dijo a sus compañeras: “he comprendido cómo tenemos que amarnos, según el Evangelio: hasta fundirnos en uno”. Más tarde, en la Navidad de 1946, aquellas jóvenes eligieron por lema una frase radical: “O la unidad o la muerte”. Chiara escribió en el 2000: “Un día estaba allí con mis compañeras y, abriendo el pequeño libro, leímos: “Padre, que todos sean uno” (Jn 17,21). Fue la oración de Jesús antes de morir. Por su presencia entre nosotras y por un don de su Espíritu, me pareció comprender algo de esas palabras difíciles y fuertes, y nació en mi corazón la convicción de que habíamos nacido para esa página del Evangelio: para la unidad, es decir para contribuir a la unidad de los hombres con Dios y entre sí.”. “Algún tiempo después, conscientes de la audacia divina del programa que sólo Dios podía actuar, arrodilladas en torno a un altar, le pedimos a Jesús que realizara ese anhelo suyo, sirviéndose también de nosotras si estaba en sus planes. Al principio, con frecuencia, frente a la inmensidad de ese cometido, nos asustábamos, y viendo las multitudes que habríamos tenido que atraer a la unidad, nos venía el desaliento. Pero, poco a poco, suavemente, el Señor nos hizo comprender que nuestra tarea era como la de un niño que tira una piedra en el agua y en torno a esa piedra, se producen círculos cada vez más grandes que, si se quiere, se pueden imaginar indefinidos. Entonces comprendimos que nosotros tenemos que construir la unidad a nuestro alrededor, en el ambiente donde estamos, y luego – cuando lleguemos al cielo – podremos ver los círculos que se agrandan, hasta realizar, al final de los tiempos, el plan de Dios”. “Para nosotros estaba claro desde el principio, que esta unidad sólo tenía un nombre: Jesús. Ser uno, para nosotros, significaba ser Jesús, ser todos Jesús. En efecto, sólo Cristo puede hacer de dos uno, porque su amor que es anulación de sí mismo, que no es egoísmo, nos hace entrar hasta el fondo en el corazón de los demás”. “Lo que escribía en aquellos tiempos revela la maravilla frente a una realidad sobrenatural tan sublime: ‘¡La unidad! Pero ¿quién tendrá la audacia de hablar de ella? ¡Es inefable como Dios! Se siente, se ve, se goza de ella, pero… ¡es inefable! Todos gozan de su presencia, todos sufren por su ausencia. Es paz, gozo, amor, ardor, clima de heroísmo, de inmensa generosidad. ¡Es Jesús entre nosotros!”.
29 Oct 2011 | Sin categorizar
Ya pasó un año desde su beatificación, vivida por más de veinte mil jóvenes presentes en Roma para la ocasión, y por muchos otros que la siguieron en directo en todas partes del mundo. Hoy son muchos los que quieren conocerla e imitala El fuerte testimonio de Chiara Luce Badano, la gen de Génova (Italia) que la Iglesia reconoció como beata, parece haber hecho que volviera a estar de moda la santidad. Sus “diecinueve años llenos de vida, de amor, de fe” [2 ( Papa Benedicto XVI), despiertan en tantos jóvenes –y no sólo- el deseo de gastar la vida por cosas grandes. Descubren que la santidad puede ser vivida en lo cotidiano. “Chiara Luce nos ha enseñado que también nosotros podemos amar siempre e incondicionalmente”. Ésta es una de las impresiones recogidas en Brasil, en una de las muchas veladas que, mediante el musical “Life Love Light”, se multiplicaron en el mundo: de Italia a España –durante la JMJ- y en otros países de Europa, de Medio Oriente a Asia, llegando después a las Américas, a Australia y a distintas naciones de África. Innumerables las solicitudes a los padres, María Teresa y Ruggero Badano, de contar su historia. Cada uno la siente viva, una persona con la que puede establecer una relación. Pero, como bien se expresa una joven: “Chiara Luce me ha enseñado una cosa muy fuerte; no puedo hacerme santa sola, tenemos que ser santos juntos”. Y Chiara Lubich la fundadora de los Focolares, así se expresaba presentando la espléndida figura de esta joven beata: “La finalidad del Movimiento de los Focolares es cooperar con la Iglesia a realizar el testamento de Jesús ‘que todos sean uno’. Desde pequeñita Chiara Luce había descubierto que los dolores son perlas preciosas que se han de recoger con predilección durante el día… por eso vivía con Jesús, con Él ha transformado su pasión en un canto nupcial. Si, Chiara Luce es una gen realizada, testigo coherente de nuestro ideal ya maduro en ella a los 18 años” Su historia se difunde a través de todos los medios: Más de 30.000 copias del libro “Yo tengo todo” y más de 15.000 del texto “Del techo para abajo”, editados en varios idiomas. Después, son miles las copias de DVD y CD musicales sobre su vida y sobre la fiesta de su beatificación. Pero es sobre todo en internet que se manifiestan los que la conocen, o bien la descubren en las circunstancias menos pensadas, y quieren vivir como ella. Su página de Facebook cuenta con numerosos fans que interactúan, agregando posts, comentarios, fotos, ecos. El sito “Life Love Light” se ha convertido en un punto de referencia para tantos que quieren comunicar su descubrimiento del por qué de la vida de Chiara Luce y de su felicidad como ella misma lo expresó en sus últimas palabras: “Chao mamá. Sé feliz porque yo lo soy”.
28 Oct 2011 | Focolare Worldwide, Senza categoria
La bruma que cubría Asís en la mañana, permaneció durante todo el día y acompañó a Benedicto XVI y a “los peregrinos de la verdad y de la paz” que se dieron cita para una jornada de reflexión, diálogo y oración en la ciudad de Francisco y Clara. Después del frugal almuerzo en el convento de la Porziuncula, adyacente a la Basílica de Santa maría de los Ángeles, Benedicto XVI y los varios líderes tuvieron la posibilidad de transcurrir más de una hora de reflexión, meditación y oración. A cada uno se le ofreció una habitación para que pudiera hacerlo según su propia conciencia y las enseñanzas de su propia religión. Mientras tanto grupos de jóvenes caminaron en peregrinación hacia la Plaza San Francisco, delante de la Basílica inferior en la ciudad alta. Allí, tal como fue en 1986 y en el 2002 se preparó un palco para el acto final de la jornada. La llegada de Benedicto XVI y de las varias delegaciones fue acogida con gran entusiasmo. La plaza estaba repleta y presentaba una gran variedad de colores, desde el naranja de los hindúes al negro de los monjes japoneses, el blanco de muchos musulmanes y zoroastrianos, el gris y el marrón de los monjes y monjas católicos: una vista realmente única. Fue un momento solemne, de compromiso a favor de la paz, marcado por breves participaciones en distintos idiomas: francés, punjabi, ruso, inglés, en árabe hablado por un obispo siro-ortodoxo y también, en chino, tailandés, japonés, para terminar con el español. Detrás de cada lengua se escondía una forma de creer y un modo de hablar a Dios y a los hombres, sobre todo de la paz. Quien asumía el compromiso de vivir por la paz provenía, a menudo, de rincones del mundo con un alto ptencial de violencia. “Nosotros nos comprometemos” eran las tres palabras con las que iniciaba la declaración, para presentar un compromiso común más allá de las religiones, de la proveniencia geográfica y cultural. Un compromiso que se refiere a la decisión de erradicar las causas del terrorismo, de educar a las personas al respeto y la estima recíprocas, y de promover una cultura del diálogo, de defender los derechos de todas las personas de vivir una existencia digna, de reconocer que confrontarse con la diversidad puede convertirse en una posibilidad para mejorar la comprensión recíproca, de perdonar recíprocamente los errores y prejuicios, de estar del lado de quien sufre, Y así hasta llegar a Guillermo Hurtado, un profesor mexicano quien, a nombre de los humanistas laicos, proclamó el compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de construir un mundo nuevo. Benedicto XVI sintetizó el llamado coral retomando las invocaciones de Pablo VI y Juan Pablo II: “¡Nunca más violencia! ¡Nunca más guerra!. En nombre de Dios que toda religión traiga a la tierra Justicia y Paz. Perdón y Vida. Amor!”. El símbolo de la luz concluyó la jornada al igual que la del 2002. Pequeñas lamparitas fueron pasando entre los presentes, seguidas por el intercambio de un signo de paz. Todo en la más grande sencillez y sobriedad, como enseñaron Francisco y Clara por los caminos de piedra de esta pequeña ciudad simbólica, que desde hace siglos le dice al mundo que los hombres y las mujeres pueden ser hermanos y hermanas. Del enviado Roberto Catalano Lee el artículo completo: http://www.cittanuova.it/contenuto.php?TipoContenuto=web&idContenuto=331098 Entrevista de Radio Vaticana a Michele Zanzucchi, director de Cittá Nuova: http://www.cittanuova.it/audio_dett.php?TipoContenuto=audio&idContenuto=331082
27 Oct 2011 | Focolare Worldwide

Video del viaje "siguiendo las huellas de Jesús"
“Tierra Santa, tierra pisada por los pies de Jesús, de María, de José, de los apóstoles. Sobre estos pasos hemos puesto los nuestros, ¡en un viaje inolvidable! Somos de la India, de Corea, de Canadá, de los Estados Unidos, de Europa y de la misma Tierra Santa, y los idiomas para comunicarnos entre nosotros y con cuantos encontramos en el lugar son inglés, italiano y alemán. No sabíamos mucho sobre las casi dos semanas que estábamos por vivir, pero teníamos una pregunta en común: ¿qué quiere Dios de mí? En el silencio del desierto a las cuatro de la mañana, en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, en el lago de Tiberíades, todo se volvió silencio en el alma para acoger Su presencia. Somos Elizaberth, Giovanni, Silvia, Lukas, Youssef… ¡pero qué impacto recorrer este camino de Jesús, con el sentido profundo de deberlo vivir en el amor recíproco que Lo hace estar presente también entre nosotros! (cfr. Mt 18, 20) Luces, sombras, mucha comunión, muchos dolor ante los signos de la división: el muro, los check-point, las armas… y tantas preguntas. ¡Pero cuánta vida se percibía en el pequeño grupo de focolarinas y focolarinos del lugar, que ven su presencia allí, como el realizarse de la propia vocación a la unidad! ¡Y también cuántos encuentros conmovedores vividos con amigos hebreos, cristianos y musulmanes, todos verdaderos constructores de paz y de unidad! He aquí algunas de nuestras impresiones: “He podido entrar más en la vida de Jesús…; quiero escoger a Dios para toda mi vida; he luchado contra Dios en el pasado… ahora le he abierto nuevos espacios a Él…, ahora tengo una gran paz… serenidad para escuchar…, ya no leeré la Biblia de la misma forma; Jesús, cualquier cosa que quieras de mí, la haré…, ahora puedo y quiero dar todo a Dios, al 100%, incluso las preocupaciones, límites, temores, ¡qué sensación de libertad!…”. Una experiencia inolvidable, que no puede terminar aquí, y que marca nuestra alma con el deseo de seguir caminando sobre los pasos de Jesús en el mundo, comprometiéndonos por la paz y por la unidad de la familia humana. Jesús ha hablado a nuestro corazón y le hemos dicho nuestro “Sí”, sintiendo que nos invade una sensación profunda de libertad, de alegría y la certeza de ser amados por Dios. A cargo de los 25 jóvenes “en camino sobre los pasos de Jesús”.
Video del viaje a Tierra Santa
25 Oct 2011 | Focolare Worldwide
«Una inspiración –afirma la presidente de los Focolares, María Voce, en el Osservatore Romano – que dará seguramente una nueva aceleración y profundidad en el vivir las propias convicciones religiosas al servicio de la paz. Urgente precisamente hoy, cuando, paradójicamente, se difunde el temor hacia la religión, que por naturaleza es fuente vital de paz, imputándole la causa principal de muchos conflictos, tensiones, fobias, intolerancia y persecuciones por motivos religiosos que pululan en el mundo». Las delegaciones, numerosas y de alto nivel, partirán desde Roma, en tren, la misma mañana del 27 de octubre, junto con el Papa. En el tren Frecciargento junto a los líderes de todas las principales religiones del mundo, estará presente también María Voce, en representación de un Movimiento que –fundado sobre el carisma de la unidad de Chiara Lubich- desde sus orígenes se ha moldeado esencialmente para el diálogo. El Movimiento cuenta dentro de sus miembros con cristianos de 350 Iglesias y comunidades eclesiales. Por su expansión universal, hoy en día mantiene un diálogo abierto con todas las principales religiones del mundo, no sólo con algunos seguidores o líderes religiosos, sino también con líderes y seguidores de vastos movimientos: como el Movimiento budista Rissho Kosei-kai que cuenta con seis millones de adherentes (Japón), o el Movimiento de los afroamericanos (USA) o varios Movimientos de inspiración gandhiana del sur de India. Son miles los seguidores de otras religiones que viven, en la medida de lo posible, el espíritu del Movimiento y se comprometen a colaborar con sus fines. El diálogo se ha abierto también a personas sin una fe religiosa como agnósticos, indiferentes y ateos. Este diálogo nace a partir del encuentro entre personas creyentes y personas sin una referencia religiosa, pero unidas por el deseo de colaborar para que se recomponga en fraternidad la familia humana. Desde este punto de vista es emblemático el hecho que Benedicto XVI quiso también invitar a Asís a un grupo de no creyentes que “a pesar de no profesar una religión, están en el camino de la búsqueda de la verdad y advierten la común responsabilidad en pro de la justicia y de la paz en este mundo nuestro”. Son cuatro los invitados que aceptaron la invitación de Benedicto XVI. Son filósofos, historiadores, profesores de varias partes del mundo. Entre ellos está también Walter Baier: un economista austríaco, coordinador de la red «Transform!», un foro de investigación europeo que reúne revistas y «think tanks» de izquierda. Es miembro del Partido Comunista Austríaco además de colaborar en el “Centro internacional para el díálogo con personas de convicciones no religiosas” del Movimiento de los Focolares. Así se vislumbra el horizonte. «Una ciudad-mundo sin murallas se perfila en el horizonte, rica de esperanza”. Así se entrevé el evento de Asís 2011. “Hoy – afirma todavía María Voce – el diálogo entre las religiones no puede limitarse a los líderes, a los expertos. Debe convertirse en un diálogo del pueblo, un diálogo de la vida, que se vuelve cada vez más indispensable para la pacífica convivencia en nuestras ciudades y países, más teniendo que vivir cara a cara con musulmanes y budistas, hindúes y sijs. Es una crónica por descubrir y quizás por inventar, sin dejarnos amedrentar por el ruido que causan hechos de violencia e intolerancia. Es el testimonio cotidiano el que abre los caminos”. Seguimos y rezamos desde ya por esta gran cita de Asís del próximo octubre. A la espera de las nuevas sorpresas que nos reservará el Espíritu Santo”.
23 Oct 2011 | Senza categoria
La Eucaristía siempre ha desempeñado un papel importante en la vida de Chiara Lubich, ya desde su infancia. Su vida personal y también la de sus primeras compañeras – como luego lo será de todo el movimiento que se constituirá con el tiempo – fueron marcadas por la Eucaristía. No podría ser de otro modo, si se piensa que Jesús Eucaristía es el alma, el corazón de la propia vida de la Iglesia. El Espíritu Santo, a través del carisma de la unidad, provocó en Chiara y en sus primeras compañeras una fuerte atracción hacia ella, hasta tal punto que deseaban ardientemente que llegara la hora de ir a Misa, para compartir con Jesús Eucaristía toda su vida. Más tarde, cuando comenzaron a viajar por Italia, buscaban con gran interés los campanarios que se veían en el paisaje a través de la ventanilla del tren, dirigiendo la mirada hacia ellos: allí estaba la Eucaristía, allí estaba su amor. Existe una conexión maravillosa entre la Eucaristía y la espiritualidad de la unidad. Así expresa Chiara este maravilloso misterio: “Si el Señor, para dar comienzo a este extenso movimiento, nos concentró en la oración de Jesús por la unidad, significa que Él debía empujarnos con fuerza hacia Aquel que únicamente lo podía realizar: Jesús en la Eucaristía. En efecto, de la misma forma que los niños recién nacidos se alimentan del seno materno instintivamente, sin saber lo que hacen, así, ya desde el comienzo del movimiento, advertimos un hecho: los que entraban en contacto con nosotros comenzaban a recibir diariamente la Comunión. ¿Qué explicación tiene esto? Lo que es el instinto para el niño recién nacido, es el Espíritu Santo para el adulto, recién nacido a la nueva vida que surge del Evangelio de la unidad. Es impulsado al “corazón” de la Madre Iglesia y se alimenta del néctar más precioso que ella posee, en el cual encuentra el secreto de la vida de unidad y de la propia divinización”. “En efecto, la Eucaristía tiene como fin hacernos Dios por participación. Mezclando la carne vivificada -por el Espíritu Santo- y vivificante de Cristo con la nuestra, nos diviniza en el alma y en el cuerpo. La misma Iglesia se podría definir: el ‘uno’ provocado por la Eucaristía, porque está formada por mujeres y hombres divinizados, hechos Dios, unidos a Cristo, que es Dios y entre ellos. Este Dios con nosotros está presente en todos los sagrarios de la tierra y ha recogido siempre todas nuestras confidencias, nuestras alegrías, nuestros temores”. “¡Cuánto consuelo nos ha proporcionado Jesús Eucaristía en nuestras pruebas, cuando nadie nos daba audiencia porque el movimiento tenía que ser examinado! Él estaba siempre allí, a todas horas, esperándonos y diciéndonos: en realidad el jefe de la Iglesia soy yo. ¿Quien nos dio fuerzas en las luchas y en los sufrimientos de todo tipo, hasta pensar que podríamos haber muerto muchas veces si Jesús Eucaristía y Jesús en medio, que Él alimentaba, no nos hubiesen sostenido?”.
22 Oct 2011 | Focolare Worldwide
Glolé es un pueblo de Costa de Marfil de aproximadamente 1000 habitantes, está situado a 30 km de Man. La población está compuesta en su mayoría por agricultores, muchos de ellos sin ningún tipo de instrucción. La comunidad del Movimiento nació de la Palabra de vida puesta en práctica, primero por una persona, y luego por un grupo que ha ido creciendo siempre más. Actualmente, unas sesenta personas del pueblo se organizan en grupos para realizar muchas acciones en vista del bien común. Gilbert cuenta: “Las iniciativas concretas florecen de la Palabra de Vida vivida. No podíamos sólo escucharla para luego quedarnos con los brazos cruzados. Cada vez que un forastero venía al pueblo, alguno de nosotros le cedía la propia cama y dormía en el piso. Un día decidimos juntos construir monolocales de hospedaje. Nosotros mismos fabricamos los ladrillos y levantamos las paredes entre cantos de alegría. Actualmente tenemos 12 monolocales. Está en vías de construcción uno más, cerca de la calle asfaltada, para que pueda pernoctar quien no logre hacer el trayecto durante el día hasta Man (7 km a pie y 30 en carro), y poder llegar al hospital más cercano. Se trata de construcciones muy sencillas. Una vez tuvimos que llevar al hospital a una parturienta en una carretilla. Esto nos motivó a hacer algo nuevo: un pequeño “reparto maternidad” con lo indispensable para casos de emergencia, con algunas parteras, y útil también para las campañas de vacunación. El personal trabaja allí gratuitamente y, en cambio, recibe dones de la comunidad. Teníamos también un grave problema por la mortalidad infantil causada por la desnutrición, no tanto debido a la negligencia, sino por la falta de instrucción de las madres. Un proverbio de nuestra tradición dice que “el niño pertenece a la comunidad”. Así que, con la ayuda del “Centro Nutricional” que tenemos en Man, nos organizamos para dar formación a las madres. Cuando un grupo de ellas se forma, el mismo se ocupa de la formación de las otras mamás. Nos dimos cuenta que si estamos unidos, podemos hacer mucho. Logramos incluso cambiar algunas prácticas culturales del pueblo, que no eran conformes con la dignidad humana.
En el ámbito agrícola, instauramos un “Banco del arroz” que consiste en un granero de reserva al servicio de todos, para los tiempos de penuria. Son más de 100 las familias que colaboran y que se benefician con este banco. Muchos pueblos de los alrededores han querido adoptar esta práctica. Gracias al don de una hectárea de pantano, ofrecido por una persona de la comunidad, pudimos cultivar un campo de arroz que ayuda a 12 pueblos. Se trata de un campo comunitario. Lo recaudado sirve para financiar la formación sanitaria, los costos para transportar a los niños al hospital, y para otros proyectos como la escolaridad de los niños que se recuperan de la desnutrición. Además, producimos el aceite rojo de palma para solventar nuestras necesidades. Lo que nos queda lo guardamos como depósito en vista de los períodos difíciles o lo vendemos cuando el precio es ventajoso. Recibimos como regalo un panel solar, muy útil para el “pequeño reparto maternidad” y un tractor que sirve, tanto para algunos trabajos agrícolas, como para transportar a los enfermos hasta la calle asfaltada. Todos estos dones los recibimos sólo con la condición de que sirvan para hacer crecer la fraternidad entre nosotros. La comunidad de Glolé ha hecho de la fraternidad su fuerza, y no quiere perderla. De hecho, la comunidad fue capaz de rechazar una donación considerable de dinero que amenazaba con traer la división. Durante una reciente visita pastoral del obispo, nos presentamos a él de esta manera: “Aquí en Glolé, gracias al espíritu de fraternidad, cristianos, animistas y musulmanes, vivimos todos en armonía.” [nggallery id=75]
21 Oct 2011 | Sin categorizar
«Con sorpresa y gran alegría y gratitud hemos acogido el anuncio del próximo “Año de la fe” convocado por el Papa Benedicto XVI. Y todavía más su Carta Apostólica “Porta fidei”, con la que convoca dicho año, que comenzará el 11 de octubre de 2012, con motivo del 50° aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II. Una vez más se siente el fuerte impulso del Espíritu Santo en esta iniciativa que llega con puntualidad en este momento de la historia. Los jóvenes de la JMJ, las familias, los trabajadores y los jóvenes que bajan a las plazas, inauguran nuevas primaveras e invocan profundas reformas sociales; son signos que dicen hasta que punto la humanidad busca hoy el cambio. También me lo han confirmado los recientes viajes que he hecho a Estados Unidos, Santo Domingo, Rusia, Eslovenia, Gran Bretaña. “No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta” , escribe el Papa. Es una urgencia que también nosotros advertimos intensamente y que pide una conversión: vivir con particular intensidad la Palabra de Dios. Impulsados con mayor vigor por el ‘mandato’ del Papa, nos hemos comprometido a volver a la radicalidad de los comienzos del Movimiento para, antes que nada, volvernos a evangelizar nosotros mismos y luego irradiar el Evangelio, con su fuerza de transformación, sobre la humanidad que nos rodea. Todavía hoy – como Chiara Lubich escribía en 1948 – “el mundo necesita una cura de Evangelio”. Además, profundo eco ha encontrado en nosotros la apremiante invitación del Papa a dar testimonio público de la fe, de la Palabra vivida “como experiencia de un amor que se recibe” y “se comunica como experiencia de gracia y gozo” . En los primeros años de vida del Movimiento de los Focolares era una novedad la comunión de las experiencias de la vida de la Palabra. Éstas resultaban irrefutables, porque eran ‘vita’, fecundas, capaces de engendrar el encuentro vivo con Jesús, de hacer que personas dispersas formaran una comunidad. Benedicto XVI nos ha recordado que no se afronta esta empresa solos, sino en compañía. Queremos intensificar esa experiencia de comunión y de fraternidad en nuestros ambientes: en los parlamentos, en las fábricas, en los barrios, en las universidades, en las familias, porque en la comunión es el mismo Resucitado quien está espiritualmente presente, toca los corazones y los transforma. El Papa nos ha reforzado en la convicción de que éste es un momento de gracia especial para la Iglesia, en el que el espíritu de renovación del Concilio sigue actuando como nunca».
20 Oct 2011 | Focolare Worldwide
Dos historias, la del Focolar y la de los Estados Unidos. En Trento, en un refugio antiaéreo en 1944, Chiara Lubich y otras jóvenes mujeres redescubren como meta de sus vidas ese pasaje del Evangelio: “Que todos sean uno” (Jn. 17, 21), 150 años antes, los fundadores de los Estados Unidos escriben en la bandera “E pluribus unum”, de muchos uno. Las dos frases indican una tensión fundamental: tener en cuenta las diversidades, aspirando a la unidad.
La introducción del volumen “Focolare: living a Spirituality of Unity in the United States”, Thomas Masters, Amy Uelmen – New City Press (NY 2011), nos presenta enseguida seis cuadros de jóvenes que ponen en práctica la espiritualidad. Como Rebecca, de Ohio, quien se sintió animada por la espiritualidad de la unidad a decidirse a prestar un servicio voluntario de ayuda a Sierra Leona. O Nick, quien creció en Baltimore, en Maryland, y después de terminar una maestría en asuntos internacionales se encontró en la situación de tener que confrontar su elección a favor del diálogo y la relación con los demás, con un ambiente fuertemente competitivo como el de la especialización universitaria. Elisabeth una auténtica campeona de natación. Gracias a una jornada deportiva organizada en su ciudad Indiana, encontró el focolar: “Cuando estos muchachos que conocían el Focolar vinieron a mi escuela, me impresionó el tipo de interacción que había entre ellos. La variedad de culturas –para mí que crecí en la Indiana rural- esto provocó un fuerte impacto. Sentí que todo el mundo estaba en mi jardín”. “No era fácil explicar a mis amigos quienes eran estas personas, la mayor parte de origen europeo, dónde íbamos y qué hacíamos” – cuenta Keith, crecida en un barrio negro de Nueva York. “Pero con ellos todo era especial, me sentía atraída. Hacía las mismas cosas que en casa con mis amigos: deporte, juegos, pero había un clima distinto, tratábamos de querernos”. La ciudadela de los Focolares en Hyde Park, Nueva York – Mariápolis Luminosa – ofrece programas veraniegos de formación para adolescentes. Naomi, una chica de dieciséis años de Chicago, cuenta: “Antes de ir a la Luminosa era la típica adolescente: escuela, amigos, compras, diversión. Me resultaba difícil pensar en los demás. Bien, todo esto cambió. Volviendo a casa, empecé a compartir mis cosas, tendía la cama en la mañana, trataba de preparar al menos una vez al día la comida, escuchaba a mi hermanito de 8 años, en la escuela trataba de ser sociable con todos, ya no iba a las tiendas donde una camiseta costaba 100 dólares. Trataba de hacer todo por Dios, de hacer que fuera feliz. Entonces mi mamá se preguntó qué había sucedido”. Por último David, de Nueva York, conoció el Focolar durante la JMJ del 2002 en Toronto. Para él ha significado no encerrarse en prácticas “devocionales”, sino tratar de poner en primer lugar el amor a Dios y al prójimo. “Redescubriendo así mi fe, sentí el llamado del Espíritu Santo a ser sacerdote, y ahora estoy en el seminario”. Las seis experiencias reportadas sugieren que la espiritualidad de los Focolares puede ser mejor entendida mediante el ejemplo de quienes tratan de ponerla en práctica. A partir de la vida de Chiara Lubich y de aquellos primeros que se unieron a su camino, sigue el ejemplo de estadounidenses jóvenes, adultos, familias, este libro cuenta una experiencia compartida de vidas transformadas – en forma única, como es única cada persona, y al mismo tiempo igual- por la luz del amor de Dios.
19 Oct 2011 | Sin categorizar
Juan Pablo II acababa de llegar a Asís, ese 24 de enero del 2002. En seguida se había dirigido a la Plaza san Francesco donde acogió a los Representantes de las Religiones del mundo junto con sus Delegaciones. Después del saludo pronunciado por el Papa y la introducción del Cardenal François Xavier Nguyên Van Thuân, los Representantes leyeron, en sus respectivos idiomas, los testimonios por la paz. Aquí proponemos el de Chiara Lubich, que junto con Andrea Riccardi representaba a la Iglesia católica.. «Para nosotros cristianos Jesús es el Dios de la Paz. Por esto la Iglesia católica hace de la paz uno de sus primordiales objetivos. “Nada se pierde con la paz. Todo se puede perder con la guerra” exclamaba Pío XII. Pacem in terris era el título de una encíclica de Juan XXIII. «Nunca más guerra» repetía Pablo VI en la ONU. Y Juan Pablo II, después de los terribles acontecimientos del 11 de septiembre, indica la vía para alcanzarla: «No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón». Toda la Iglesia católica trabaja para la paz. Lo hace recorriendo muchos caminos. Son muy eficaces los diálogos sobre la vía trazada por el Concilio Vaticano II. Estos, generando fraternidad, garantizan la paz. Se realizan ya sea a nivel universal, en las Iglesias particulares, como también a través de grupos y Asociaciones, Movimientos eclesiales y Nuevas comunidades. La Iglesia desarrolla el primero entre sus mismos hijos e hijas, encendiendo esa comunión necesaria a todos los niveles, que es causa segura de paz. Actúa un segundo irreversible diálogo, con las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales, que acrecienta la paz en la gran familia cristiana. Realiza otro diálogo con las grandes Religiones del mundo, haciendo leva, también, en la llamada “regla de oro”, presente en los diversos Libros Sagrados, que en el Evangelio se expresa así: “Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos» (Mt 7, 12). Esta “regla de oro”, subrayando el deber de amar a lo propios hermanos y hermanas, genera porciones de fraternidad universal en las cuales reina la paz. Y finalmente el diálogo y la colaboración en los más variados campos con todos aquellos que, aún no teniendo un referente religioso, son hombres y mujeres de buena voluntad por lo que también con ellos se puede construir la paz. Varias expresiones, por tanto, de un único gran diálogo, creador de esa fraternidad que puede llegar a ser, en este tan difícil momento histórico, el alma de la vasta comunidad mundial, que paradójicamente hoy gente del pueblo y gobernantes empiezan a augurar». 24 de enero del 2002
18 Oct 2011 | Focolare Worldwide
Esta invitación lanzada por Jóvenes por un Mundo Unido (JMU) de Japón, el domingo 9 de octubre en Tokio, durante el concierto “The Power of Smile” (la fuerza de la sonrisa), para recordar el grave tsunami que ha golpeado las costas del norte del país. «La idea del concierto – cuentan – nos vino al constatar cuanto el sisma ha movilizado y asustado a la gente. Con “The Power of Smile”, hemos querido donar a nuestros amigos un momento de serenidad que después pudieran llevar a todos». El mensaje lanzado a los 170 participantes y resumido en el estribillo de la canción conclusiva decía “Con la potencia de mi sonrisa quiero creer en la posibilidad de amar este país”. «En estos meses –continúan- muchos grupos de JMU del mundo se han prodigado en mil modos para hacernos llegar su solidaridad y estas acciones nos han animado a hacer nosotros mismos algo concreto. Apenas, se verificó el desastre, el 11 de marzo, hemos organizado una recogida de fondos en el metro de Tokio, algo inusual para nuestra cultura, pero que ha despertado un fuerte espíritu de solidaridad y altruismo en muchos viajeros. Sucesivamente, algunos de nosotros estuvimos en el distrito de Fukushima durante algunos días, calentando a los refugiados con una taza de café y nuestra escucha». Al final, con un unos cuatro grupos que se alternaban en el palco, el esperado concierto. «Antes de iniciar nos reunimos en un círculo y nos prometimos que aunque sintiéramos que nuestra organización había dejado muchos “agujeros”, aquello que deseábamos quedase en todos fuera la luz de nuestra unidad. Poco a poco, mientras el espectáculo iba adelante –recuerda uno de los presentadores- ¡veía las caras ante mí cambiar!» Muy distinto de los conciertos tradicionales, lo que los Jóvenes por un Mundo Unido de Tokio habían preparado fue un café-concierto, con los grupos sobre el palco que interactuaban continuamente con el público y la posibilidad para todos de poder relajarse, encontrarse y conocerse ante una taza de café y un trozo de tarta. Al final del concierto, algunos de los participantes escribían: “Quería ir a hacer voluntariado a Fukushima, pero no pude. ¡Qué alegría haber descubierto que donando mi sonrisa a todos puedo hacer algo concreto para serenar nuestra sociedad!”, “¡No me esperaba tantas sonrisas!, ¡me han llenado de amor!”, “¡Dar una sonrisa es una potencia que vence todo!”; “¡También tú, también yo… todos juntos creamos la posibilidad de amar este país!”. [nggallery id=73]
18 Oct 2011 | Focolare Worldwide
«La inauguración del nuevo año del Instituto Universitario Sophia, que llega a su cuarto año de vida, constituye indudablemente una ocasión oportuna para detenerse a considerar brevemente el trecho de camino recorrido hasta ahora, en vista de lo que todavía nos espera. Los resultados académicos alcanzados son un dato alentador. Son una expresión muy elocuente los trabajos de tesis que han completado el itinerario de varios estudiantes. De hecho, son el fruto no sólo de un compromiso intelectual llevado adelante con seriedad y competencia, sino también de una experiencia con características únicas. Según el espíritu del Carisma de la Unidad que anima al Instituto, esta experiencia conjuga pensamiento y vida concreta, la preeminencia del estudio junto a la valoración de las relaciones que se construyen y alimentan en el seno de toda la Comunidad académica. Todo ello nos permite mirar al futuro de Sophia con un optimismo realista, es decir con la mirada de quien, a pesar de estar consciente de las inevitables dificultades del camino, persigue seguro un designio de luz que se le manifiesta y ya ve realizarse, si bien en ciernes. Y para que este designio que Sophia encierra se realice cada vez más plenamente, este año deseo enfocar la atención de ustedes en uno de los puntos fundamentales alrededor del cual se desarrolla la experiencia de Sophia: la vida de la Palabra, invitándolos a dejarse impregnar profundamente por ella, es decir por la forma de pensar, de querer, de amar de Jesús. Vivir la Palabra, dejarse vivir por la Palabra: a esto nos exhortaba Chiara Lubich, reconociendo en ello una condición indispensable para acceder a un nuevo tipo de ser y a una nueva forma de conocer. De hecho, sólo una persona transformada por la Palabra puede alcanzar una verdadera conversión de su propia mente. Puede convertirse en transmisor creíble de la verdad no sólo anunciada sino vivida. Puede incidir eficazmente en los distintos contextos sociales y culturales donde tendrá que trabajar, introduciendo el germen fecundo de la vida del Evangelio. De todo ello, gracias al aporte de cada uno de ustedes, Sophia puede convertirse cada vez más en una auténtica testigo. Éste es el augurio que sentidamente les dirijo». María Voce
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17 Oct 2011 | Focolare Worldwide
«Esperanzas y dudas. Son estos los sentimientos que tenemos en el corazón cuanto llegamos al IUS”, cuenta Gabriel Almeida, representante de los estudiantes. “Sophia es para nosotros la respuesta a un llamado personal de Dios dirigido a cada uno, que se encuentra con la historia de tantos, dispuestos a ser cada vez mejor una comunidad itinerante deseosa de construir, no sin esfuerzo, la civilización del amor». Se respira un clima de cambio, de crecimiento, de novedad al inicio de este IV° año académico del IUS, en cuya inauguración, el 17 de octubre en Loppiano, participaron alrededor de mil personas estre docentes, estudiantes y amigos de toda Italia; después estaban presentes los alcaldes de la región Toscana, personalidades políticas y religiosas, además de varios profesores provenientes de varios institutos europeos con los que Sophia está estableciendo fructíferas relaciones académicas. «Sophia es una realidad joven como fundación –afirmó Mons. Betori, Gran Canciller del Instituto y Arzobispo de Florencia, en su saludo de apertura,- pero ha encontrado amplio espacio dentro del mundo académico, (…) en donde ha podido llevar una nueva propuesta en el contexto cultural actual bajo el emblema del diálogo y la comunión». «Dirijo a ustedes la misma exhortación del Papa al Seminario de Friburgo: “Nosotros somos Iglesia. ¡Seámoslo! Seámoslo precisamente al abrirnos e ir más allá de nosotros mismos para ser junto a los demás”».
Los resultados alcanzados por Sophia en estos primeros cuatro años de vida resultan alentadores: son 83 los estudiantes ordinarios inscritos hasta ahora para el curso de la Maestría, de los cuales 34 este año. 33 ya presentaron su trabajo de tesis y obtuvieron el título académico en “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad”. 15 se inscribieron para hacer el doctorado, mientras que otros 7 provienen de maestrías en otras instituciones académicas y están consiguiendo los créditos necesarios para acceder al doctorado. Hay que evidenciar otros 31 estudiantes no ordinarios para quienes se están preparando planes de estudio personalizados. Y son precisamente los resultados académicos lo que constituye el dato más alentador del IUS, como subrayó María Voce, vice Gran Canciller y presidente de los Focolares: «Cada vez que firmo un certificado, siento la alegría de decir que hay otro que llegó a absorber los principios de esta cultura de la unidad para llevarla al mundo». «Lo que se ha construido hasta ahora nos permite mirar al futuro de Sophia con un optimismo realista». Y fijó en la vida de la Palabra evangélica el punto fundamental sobre el cual desarrollar también la experiencia de Sophia: «Les invito a dejarse impregnar profundamente por ella, es decir por la forma de pensar, de querer, de amar de Jesús».
Al ilustrar los desafíos y las perspectivas para el futuro de esta comunidad académica, el rector Piero Coda explicó que es necesaria una reevaluación del plan de estudios, para hacer que los títulos respondan más adecuadamente al nivel científico y sean más valorados en el plano académico y profesional. “Por eso están en vías de elaboración tres nuevos cursos de especialización en Ciencias Políticas, Economía y gerencia, Ontología trinitaria”. Un amplio espacio interno del Instituto será dedicado al estudio de las Ciencias Sociales, gracias a la institución de la cátedra en Fundamentos de estudios sociales” y a un próximo congreso en colaboración con la Universidad de Trento. Vera Araujo, socióloga brasileña, en la instalación oficial, afirmó su convicción de que “No ha habido nunca un período mejor que éste para el sociólogo”. “También nosotros queremos decir una palabra sobre la posibilidad de encontrar nuevos paradigmas y modelos: (…) las persona, la fraternidad, la comunión, el amor-ágape, la unidad. No son sólo conceptos o paradigmas, sino herramientas para agregar al equipo de trabajo de quienes están en el ámbito social ». Reflexiones que tienen el gusto de un impulso y de un augurio no sólo para la nueva sociología, sino también, y quizás sobre todo- para la aventura académica de Sophia, llamada a irrigar la sociedad con una nueva cultura. [nggallery id=72] Altre foto: Flickr photostream
16 Oct 2011 | Sin categorizar
El Evangelio que Chiara Lubich y sus compañeras leían en los refugios era un descubrimiento constante, un libro que, en el fondo, no conocían: nadie les había hablado de él en aquellos términos. “Jesús actúa siempre como Dios. Por poco que das, te colma de dones. Estás sola y te encuentras rodeada de mil madres, padres, hermanos, hermanas y de todo tipo de bienes que luego distribuyes a quién no tiene nada”. De este modo, se consolidaba en ellas la convicción, porque estaba basada en la experiencia, de que no existía ninguna situación humana problemática que no encontrara una respuesta, explícita o implícita, en aquel pequeño libro que contenía palabras de cielo. Los adherentes del incipiente movimiento se nutrían de ellas, se evangelizaban nuevamente y experimentaban que cuanto Jesús decía y prometía se realizaba sin falta. Escribía Chiara: “La guerra continuaba. Los bombardeos proseguían. Los refugios no eran suficientemente seguros y se preveía la posibilidad de presentarse pronto delante de Dios. Todo eso hacía nacer en nuestro corazón un deseo: poner en práctica en esos momentos, que podían ser los últimos de nuestra vida, la voluntad de Dios que Él más deseara. Recordamos, entonces, el mandamiento que Jesús dice suyo y nuevo: “Este es mi mandamiento: ámense los unos a los otros, como yo los he amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos”. (Jn 15, 12-13). El descubrimiento del “mandamiento nuevo” las inflamó hasta tal punto, que el amor recíproco pasó a ser su habitus, su modo de ser. Y era ese amor, el que atraía a mucha gente a sus reuniones, de todas las edades y clases sociales. Amarse recíprocamente no era para ellas una opción, sino su propio modo de ser y de presentarse al mundo. “Decíamos que Jesús, como un emigrante, nos trajo de su patria sus usos y costumbres. Dándonos “su” mandamiento trajo a la tierra la ley del Cielo, que es el amor entre las tres personas de la Santísima Trinidad. Nos miramos a los ojos y dijimos: “Yo estoy dispuesta a morir por ti”. “Yo por ti”. Todas por cada una. Y si estábamos dispuestas a dar la vida la una por la otra, era lógico que, mientras tanto, era necesario responder a las mil exigencias que el amor fraterno requería: era necesario compartir las alegrías, los dolores, los pocos bienes, las experiencias espirituales. Nos esforzamos en vivir así para que el amor recíproco estuviera vivo entre nosotras, antes que cualquier otra cosa. “Un día, en el primer focolar, sacamos del armario nuestras pocas y pobres cosas y las agrupamos en el centro de la habitación, para luego dar a cada una aquel poco que le podía servir y el superfluo a los pobres. Dispuestas a poner el sueldo en común, y todos los pequeños y grandes bienes que teníamos o que habríamos recibido. Dispuestas a poner en común también los bienes espirituales… El mismo deseo de santidad lo pospusimos a una única elección: Dios, que excluía cualquier otro objetivo, pero incluía, obviamente, la santidad que Él había pensado para nosotras”. “Luego, cuando se encontraron dificultades obvias por las imperfecciones de cada una, decidimos no mirarnos con ojos humanos que ve la paja en el ojo del otro, sin ver la viga en el propio ojo, sino tener una mirada que todo perdona y olvida . Y sentimos tan importante el perdón recíproco, a imitación de Dios misericordioso, que nos lo propusimos como una especie de voto de misericordia entre nosotras: es decir, levantarnos cada mañana y vernos como personas “nuevas” que no han percibido aquellos defectos”.
15 Oct 2011 | Sin categorizar
«La Palabra de Dios crece y se difunde» (He 12,24) es la expresión de los Hechos de los Apóstoles escogida como tema de este encuentro internacional, el primero promovido por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización – de reciente institución – bajo el título: “Nuevos Evangelizadores para la Nueva Evangelización”, del 15 al 16 de octubre en el Vaticano. Las actividades dieron inicio la mañana del 15 con el informe del presidente del Dicasterio Vaticano, Mons. Rino Fisichella, y un amplio espacio de confrontación entre los responsables de las realidades eclesiásticas para la nueva evangelización. En la tarde, después de las participaciones de los expositores, tuvo lugar un concierto del tenor Andrea Bocelli. Fueron dos los momentos con Benedicto XVI: en la tarde, y la celebración eucarística durante la conclusión del evento, el 16 en la mañana. ¿Cuál es la base sobre la cual debe apoyarse la nueva evangelización para que pueda realmente hacer nacer o renacer preguntas sobre Dios, sobre el significado de su presencia en la vida y en la historia? – preguntaron de la Agencia SIR en una entrevista a Fisichella – “El contenido de la nueva evangelización es siempre el mismo, no cambia. La nueva evangelización no hace otra cosa más que recorrer aquel largo camino que desde los apóstoles llega hasta nuestros días, a través del cual hombres y mujeres de buena voluntad, es decir, los discípulos del Señor, han querido anunciar su palabra como un Evangelio que salva. Lo que se modifica es, lógicamente, el lenguaje, un nuevo entusiasmo, un renovado sentido que debe adquirir la comunidad cristiana de ser ella misma evangelizadora”. También los Focolares estuvieron presentes en el convenio, con una delegación del Centro Internacional. “La Palabra de Dios” entre otras cosas es el punto de la espiritualidad de Chiara Lubich que, desde ahora hasta el Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización del próximo año, caracterizará la reflexión y la vida de los miembros del Movimiento, y ha sido el tema principal del encuentro de los delegados de los Focolares provenientes de todo el mundo en Rocca di Papa, que concluyó la semana pasada. Ya en el 2008, durante el Sínodo sobre la Palabra, en el cual participó como oyente, la presidente, María Voce había presentado en Sala la experiencia de la vida de la Palabra iniciada “desde los albores del Movimiento de los Focolares”, cuando “Chiara Lubich, junto con un pequeño grupo de compañeras, emprendía un camino espiritual trazado por un profundo descubrimiento y vida del Evangelio”. Había dicho aún más en esa ocasión: “Efecto de esta vida fue el nacimiento de una comunidad formada por todos aquellos, que entrando en contacto con ellas, comenzaban a su vez a vivir con responsabilidad y entusiasmo el Evangelio, comunicándose entre ellos las muchas y sorprendentes experiencias. Aún hoy la Palabra de Dios ocupa un lugar central. Se experimenta la Palabra como una fuente de Dios (cf DV 7) con la cual saciarse, con la cual nutrir el alma, como con la Eucaristía (cf DV 21). La costumbre de comunicarse recíprocamente las experiencias surgidas de la vida de la Palabra, contribuye siempre a suscitar una auténtica evangelización. Entonces se puede entender el anhelo de Chiara de dejar a quien la habría seguido sólo el Evangelio”. Para profundizar sobre el tema:
14 Oct 2011 | Sin categorizar
14 Oct 2011 | Sin categorizar
11 Oct 2011 | Sin categorizar
Como es costumbre, el encuentro empezó con tres días de retiro espiritual basados en la Palabra de Dios –punto de la espiritualidad de Chiara Lubich que caracterizará durante este año la vida de los miembros del Movimiento de los Focolares –y sobre la Nueva Evangelización, también en vista del Sínodo de los Obispos que tendrá lugar en el 2012, del 7 al 28 de octubre. Los temas fueron profundizados a la luz de la Exhortación Apostólica post-sinodal “Verbum Domini” de Benedicto XVI y siguiendo el camino de los “Lineamientos” para el Sínodo del 2012. Se presentaron algunas meditaciones de Chiara Lubich recorriendo el camino de su redescubrimiento de la Palabra durante la Segunda Guerra Mundial y cómo es vivida hoy en el Movimiento, con los efectos consecuentes: “cambia la mentalidad, hace resplandecer la vida, hace libres, da alegría, suscita vocaciones, crea la comunidad”. Todo enriquecido con testimonios sobre la vida de la Palabra en contextos muy distintos y –algunas veces- adversos y por momentos de comunión entre los participantes, característica de distingue los encuentros de los Focolares. El trabajo fue introducido por la actual presidente, María Voce, y por el co-presidente Giancarlo Faletti, con una exposición sobre sus actividades del año pasado que subrayaron tres puntos:
- Los viajes (España, Tierra Santa, Canadá, USA, Santo Domingo, Rusia, Hungría, Chequia, Eslovenia e Inglaterra), con los que se puso de relieve la belleza de cada pueblo y el propio aporte al “proyecto del mundo unido”, junto al gran tema de la inculturación.
- El diálogo, del que se pudo constatar un desarrollo, una extensión, un cambio: hay personas no pertenecientes a la Iglesia católica, no cristianas, y personas de convicciones no religiosas, que forman parte de la misma “familia” de los Focolares.
- Las perspectivas y prioridades: la prioridad de las prioridades es la vida, iluminada por la Palabra de Dios.
Nueva Evangelización. En el 2002 Chiara Lubich había hablado de ella a un grupo de Obispos, a partir de las palabras de Juan Pablo II, en donde menciona a los Movimientos como instrumentos especiales para su actuación. La evangelización se considera “nueva” y debe ser tal por su ardor, sus métodos y sus expresiones. El primer anuncio que se debe dar es: Dios te ama. Esta nueva evangelización tiene que llegar a formar comunidades cristianas maduras. Tomando todo el Evangelio, la palabra que se pone de relieve es el amor. Pero ello significa también encarnar el mandamiento nuevo de Jesús “en un modo cada vez más auténtico y radical”. El mundo está presente. Por turno cada zona geográfica habló de la situación en la que viven los miembros de los Focolares en las diversas regiones del mundo. Se le dio especial atención a Medio Oriente mediante la presentación de la experiencia de diálogo vivida con todos los focolarinos de esos países, nacida precisamente de la exigencia de encontrar juntos una línea para afrontar los nuevos retos de esas tierras tan sufridas, en las cuales el diálogo entre culturas diversas, a veces, parece limitado por muros infranqueables. Vincenzo Buonomo, docente de Derecho Internacional, realizó un análisis sobre la situación de Medio Oriente y el desarrollo del mundo árabe. Y después el continente Africano. Los focolarinos que viven allí presentaron la historia religiosa y socio-cultural del continente, describiendo también las etapas de la difusión de la espiritualidad de la unidad en el África Subsahariana.
Jóvenes y adultos. Característica de este encuentro fue también la presencia de los jóvenes quienes en varios momentos enriquecieron el programa de los delegados de los Focolares: en la tarde dedicada al Genfest (Budapest, 31 de agosto – 2 de septiembre de 2012); con la presentación de un proyecto de formación para jóvenes a partir de You Cat, y con la proyección del documental “Juntos podemos. Siguiendo las huellas de Carlo y Alberto” sobre la vida de dos gen para quienes se ha encaminado el proceso de beatificación, juntos. Durante la vigilia de las conclusiones, el sábado 8 de octubre, María Voce se conecto por streaming internet con miles de personas para un saludo y un augurio. María Voce expresó a los miembros de los Focolares conectados en todo el mundo un sueño: “Si cada uno de nosotros, empezando desde ahora, se pone a vivir la Palabra de Dios con la intensidad con que la vivían las primeras focolarinas con Chiara, verdaderamente se puede pensar en tantas luces que se encienden y como rayos luminosos señalan las vías del mundo”. Y agregó: “¿cómo no esperarnos todo y más? ¿Cómo no pensar que estas luces tienen la posibilidad de iluminar todos los rincones de ese sótano oscuro que es el mundo?”. El augurio fue de tener “un año espléndido y todo luminoso”, eco del ‘testamento’ espiritual de Chiara Lubich “deja a quien te sigue sólo el Evangelio”.
9 Oct 2011 | Sin categorizar
La aventura de las jóvenes de Trento unidas a Chiara no podía dejar indiferente ni a la población de la ciudad, en aquel momento pocas decenas de miles de habitantes, ni tampoco a la Iglesia trentina. El comportamiento de las jóvenes de la “casita” de Plaza Cappuccini, sede del primer “focolar”, asombraba a grandes y a pequeños. En aquel apartamento modesto los pobres se sentían en su casa. Incluso el problema social de la ciudad, desangrada por la guerra, era un problema que las jóvenes sentían suyo. Creían nada menos que lograrían resolverlo, sencillamente, creyendo que las palabras del Evangelio eran verdaderas. Amando al hermano, uno a uno. Chiara escribió: “Entre todas las Palabras, nuestro carisma enseguida nos subrayó las que se refieren específicamente al amor evangélico hacia el prójimo y no solamente hacia los pobres, como cuando leímos en el Evangelio que Jesús dijo: “Cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos (y se entiende con todos), lo hicieron conmigo” (Mt 25,40). De consecuencia, nuestro viejo modo de concebir el prójimo y de amarlo cambió totalmente. Si Cristo de alguna manera estaba en todos, no se podían hacer discriminaciones, no se podían hacer preferencias. Cayeron los conceptos humanos que clasifican a los hombres: compatriota o extranjero, anciano o joven, guapo o feo, antipático o simpático, rico o pobre, Cristo estaba detrás de cada uno, Cristo estaba en cada uno. Y cada hermano era realmente “otro Cristo” – si la gracia enriquecía su alma – u “otro Cristo”, un Cristo in fieri – si todavía estaba lejos de Él. “Viviendo así, nos dimos cuenta de que el prójimo era para nosotros el camino para llegar a Dios. Aún más, el hermano se nos presentaba como un arco bajo el cual era necesario pasar para encontrar a Dios. Y lo hemos experimentado desde los primeros días. ¡Qué unión con Dios por la noche, en la oración, o en el recogimiento, después de haberlo amado todo el día en los hermanos! ¿Quién nos daba ese consuelo, ese recogimiento interior tan nuevo, tan celestial, si no Cristo que vivía el “Den y se les dará” (Lc 6,38) de su Evangelio? Lo habíamos amado todo el día en los hermanos y ahora Él nos amaba a nosotros. ¡Qué útil ha sido este don interior para nosotros! Eran las primeras experiencias de la vida espiritual, de la realidad de un reino que no es de esta tierra. Así, en el maravilloso camino que el Espíritu nos mostraba, el amor al hermano fue un nuevo punto fundamental de nuestra espiritualidad”.
7 Oct 2011 | Sin categorizar

6 Oct 2011 | Sin categorizar
6 Oct 2011 | Focolare Worldwide

Germán M. Jorge
«Suena el teléfono; es nuestra principal competencia en la zona, responsable de un establecimiento de producción de cemento. Me pide si podemos venderles una cierta cantidad de cemento porque otros proveedores no les daban más crédito. Estaban atravesando un momento muy difícil, desde el punto de vista financiero, a causa de la disolución de la sociedad de familia, con todas sus consecuencias. Sabía que la situación era grave y sentía que había llegado el momento que tanto había esperado: tenía la posibilidad de cambiar la historia; esta ‘competencia’ jugaba muy fuerte contra mí en el mercado y había dicho a los otros colegas que su error había sido el de dejarme que levantara la cabeza. Después de su petición, la conversación continuó más o menos así: – No te preocupes, el lunes tendrás el cemento. – Pero no se si los cheques podrán estar listos para el lunes; hace dos meses que no recibo mi sueldo. – No hay problema, llámame cuando estén listos. – Págame lo mismo que tendré que pagar yo. – Pero así no ganas nada – No tiene sentido que yo gane algo en esta operación, porque nunca ustedes serán mis clientes y ahora necesitan una mano.
Me agradece y la conversación termina ahí. Pero la plenitud y la felicidad que probé en aquel momento, les aseguro, valen más que el cemento. Este hecho causó sorpresa en mis dependientes que al principio no entendían y tuve que explicarles que la cosa más importante no era el hecho en sí, sino lo que esto puede generar dentro y fuera de nuestra empresa. Aquel mes alcanzamos el récord en ventas y justo en el medio de la crisis logramos ahora vender cerca del 30% más, con respecto al mismo periodo del año precedente. Este modo de relacionarnos, poniéndonos al servicio de los otros, ha reforzado nuestra reputación y nos ofrece nuevas oportunidades de negocios cada año, casi sin la necesidad de ir a buscarlos. Creo que si las empresas descubrieran la utilidad, también económica, que los principios de la Economía de comunión generan, no dudarían en ponerlos en práctica ». de Germán M. Jorge Fuente: «Economia di Comunione – una cultura nuova» n.30
2 Oct 2011 | Sin categorizar
Vivían una frase del Evangelio y la novedad, para aquel tiempo, consistía en el hecho de que Chiara y sus primeras compañeras, para darse ánimo recíprocamente y para crecer juntas, compartieran los frutos de la vida de la Palabra en sus vidas. Escribía Chiara: “Estamos siempre en tiempos de guerra. Cada vez que suena la sirena de las alarmas aéreas podemos llevar con nosotros al refugio solamente un pequeño libro: el Evangelio. Lo abrimos y esas palabras, si bien tan conocidas, se iluminan por el nuevo carisma, como si debajo de ellas se encendiera una luz. Nos inflaman el corazón y nos empujan a ponerlas enseguida en práctica. Todas nos atraen y tratamos de vivirlas una por una. Yo leo para todas, por ejemplo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 19,19). El prójimo. ¿Dónde estaba el prójimo? Estaba allí, a nuestro lado, en todas esas personas afectadas por la guerra, heridas, sin casa, desnudas, hambrientas y sedientas. Inmediatamente nos dedicamos a ellas de muchas formas. “El Evangelio asegura: “Pidan y obtendrán” (Mt 7,7). Pedimos para los pobres y –una cosa totalmente extraordinaria durante la guerra- ¡vemos cómo nos llenamos de un sinfín de bienes! Un día, y este es uno de los primeros episodios que a menudo se cuenta, un pobre me pidió un par de zapatos n° 42. Sabiendo que Jesús se identificó con los pobres, dirijo al Señor esta oración, en la iglesia de Santa Clara del hospital que lleva el mismo nombre: “Dame un par de zapatos n° 42, para ti en ese pobre”. Saliendo de allí, una señorita me entrega un paquete. Lo abro: es un par de zapatos n° 42”. “Leemos en el Evangelio: “Den y se les dará” (Lc 6,38). Damos, damos y siempre recibimos algo. Un día tenemos sólo una manzana. Se la damos al pobre que viene a pedir. Y esa misma mañana vemos llegar, quizás de parte de un pariente, una docena. Damos también esa docena a otros que piden y esa misma tarde nos llega una maleta. Era así, siempre así”. “Uno tras de otro, estos episodios soprenden y encantan. Nuestra alegría es grande y contagiosa. Jesús lo había prometido y lo sigue manteniendo. Por lo tanto, Él no es una realidad sólo del pasado, sino del presente. Y el Evangelio es verdadero. Esta constatación impulsa el camino emprendido. Comunicamos lo está sucediendo a quien está intrigado por nuestra felicidad en tiempos y horas tan tristes; ellos no advierten el encuentro con un grupo de chicas o con un Movimiento, sino con Jesús vivo”.
1 Oct 2011 | Palabra de vida, Sin categorizar
«Sígueme» Jesús les había dirigido ya esta palabra a Andrés, Pedro, Santiago y Juan a la orilla del lago. Y la misma invitación, pero con otras palabras, le hizo a Pablo por el camino de Damasco. Pero Jesús no se detuvo ahí; a lo largo de los siglos ha seguido llamando a hombres y mujeres de todos los pueblos y naciones. Hoy también lo hace; pasa por nuestra vida, nos aborda en distintos lugares, de maneras diferentes, y de nuevo nos invita a seguirlo. Nos llama a estar con Él porque quiere entablar una relación personal, y al mismo tiempo nos invita a colaborar con Él en el gran proyecto de una humanidad nueva. No le importan nuestras debilidades, nuestros pecados, nuestras miserias. Él nos ama y nos elige tal como somos. Será su amor el que nos transforme y nos dé la fuerza para responderle y el valor para seguirlo, como hizo Mateo. Y para cada uno tiene un proyecto de vida, una llamada, un amor especiales. Lo percibimos en el corazón gracias a una inspiración del Espíritu Santo, o mediante determinadas circunstancias, o por un consejo o una indicación de alguien que nos quiere… Y aunque se manifieste de los modos más diversos, resuena la misma palabra: «Sígueme» Recuerdo cuando yo también sentí esta llamada de Dios. Era una mañana muy fría de invierno en Trento. Mi madre le pidió a mi hermana más pequeña que fuera a comprar leche a dos kilómetros de casa, pero hacía demasiado frío y no le apetecía ir. Mi otra hermana también dijo que no; entonces me ofrecí: «Voy yo, mamá», le dije, y cogí la botella. Salí de casa y a mitad de camino sucedió algo especial. Me pareció que el cielo se abría y Dios me invitaba a seguirlo. En el corazón sentí: «Entrégate completamente a mí». Era una llamada explícita a la que quise responder enseguida. Hablé con mi confesor y él me dio permiso para consagrarme a Dios para siempre. Era el 7 de diciembre de 1943. Nunca podré describir lo que mi corazón sintió ese día: me había desposado con Dios; podía esperarlo todo de Él. «Sígueme» Esta Palabra no se refiere solamente al momento de la elección determinante de nuestra vida. Jesús nos la sigue diciendo todos los días. «Sígueme», parece decirnos ante los deberes cotidianos más sencillos; «sígueme» en esa prueba que debo abrazar, en esa tentación que superar, en ese servicio que llevar a cabo. ¿Cómo responderle concretamente? Haciendo lo que Dios quiere de nosotros en el presente, que conlleva siempre una gracia especial. Este mes nos comprometeremos a entregarnos con decisión a la voluntad de Dios, al hermano o a la hermana que debemos amar, al trabajo, al estudio, a la oración, al descanso o a la actividad que debemos realizar. Aprendamos a escuchar en lo más profundo del corazón la voz de Dios, que habla también a través de la voz de la conciencia, y nos dirá en cada momento lo que Él quiere de nosotros. Y estemos dispuestos a sacrificarlo todo para llevarlo a cabo. «Concédenos, oh Dios, no sólo que te amemos cada día más, porque pueden ser muy pocos los días que nos queden, sino que te amemos en cada momento presente con todo el corazón, el alma y las fuerzas haciendo tu voluntad». Éste es el mejor sistema para seguir a Jesús. Chiara Lubich
Palabra de vida, junio 2005, publicada en Ciudad Nueva nº 421.
30 Sep 2011 | Sin categorizar
29 Sep 2011 | Focolare Worldwide
Sábado 24 de septiembre. La Mariápolis Lia, ciudadela argentina de los Focolares sumergida en la Pampa, se prepara para recibir a más de mil jóvenes. El primer ómnibus llega con 50 jóvenesde Paraná (Argentina), luego de 12 horas de viaje. Entre ellos está Juan Carlos, es la primera vez que viene invitado por una amiga de la facultad. No le explicó mucho, simplemente le dijo: “tienes que vivirlo”. Se irán agregando otros jóvenes de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Bahía Blanca, Neuquén, Federal, Chaco, Tucumán, Salta, Asunción (Paraguay) y de Montevideo (Uruguay). El fin de semana se perfila con un clima muy agradable en esta primavera recién estrenada. Almuerzo “a la canasta” en el amplio parque, y enseguida se organizan las visitas a la ciudadela en pequeños grupos. Luego de la cena, juegos y karaoke en el anfiteatro hasta pasada la medianoche. Entre bambalinas, los 80 jóvenes que este año están viviendo en la ciudadela se reparten entre animar los distintos momentos y ultimar los detalles para el día domingo. Domingo 25 de septiembre. El gran salón está colmado con más de 1000 jóvenes. El escenario es invadido por personajes enmascarados que van componiendo una coreografía que no dejará a nadie indiferente. ¡Comienza la Fiesta de los Jóvenes 2011! Poco a poco se irá desplegando, a través de distintas expresiones artísticas, el lema que eligieron para este día: “Revolución es amar, el sí está en ti”. Pocas palabras, las justas para que no se pierda el hilo conductor, testimonios que ilustran cómo el amor -ese amor que toma la iniciativa, que no excluye a nadie, que es concreto- revoluciona nuestro ambiente, como sucedió con los compañeros de clase de Felipe, o el barrio en el que trata de ayudar Santiago, o la economía de Cielo y Virginia, o Carina y sus amigos con los damnificados por el terremoto de Chile. Una obra de teatro, con escenas a veces dramáticas y otras que despiertan sonrisas, recorre el camino que varios jóvenes hacen desde la indiferencia y la vida fácil hasta poner en práctica el amor hacia los demás.
En un video pasan brevemente la vida de tres jóvenes del Movimiento gen que llegaron a la meta: Marcos, fallecido en un accidente de trabajo; Juanma, que al descubrir este estilo de vida se donó incansablemente hacia los más necesitados y en un viaje, durante las vacaciones, tuvo un accidente en un río; Lucía, que falleció luego de padecer leucemia. Tres jóvenes como todos, con ganas de vivir, con muchos proyectos, pero que revolucionaron sus vidas y sus ambientes con el amor. Gabriel había venido a la Fiesta el año pasado, con muchas experiencias que le pesaban en la mochila. Ese día fue clave para él. Volvió a su Mendoza natal dispuesto a recomponer la relación con sus padres y a recomenzar desde lo que había descubierto en esos días. En enero pasado llegó para quedarse un año y hoy está donando a todos el camino tortuoso que recorrió y los desafíos del presente que comparte con chicos y chicas de distintas culturas y proveniencias. Pasaron más de 2 horas, pero parecen instantes. El parque se puebla de grupos que tocan la guitarra, ensayan un paso de baile, juegan con una pelota o simplemente conversan. Todos esperan para entrar al laberinto. “Tuweln”, en mapuche (lengua de una etnia del sur de Argentina y Chile) significa “dar inicio a algo”. Es lo que quiere expresar este original laberinto. Una gran instalación en la que se pasa de sala en sala y a través de fotos, frases, videos, se hace un recorrido desde las propuestas que reciben hoy los jóvenes hasta encontrarle un sentido a la vida. En la última estación: “el desafío está en ti”. Imposible saber la reacción de los jóvenes que transitan por el Tuweln, pero sin temor a equivocarnos podemos afirmar que “algo comienza” a gestarse en cada uno. En la conclusión es Chiara Lubich que desde el video les habla de la revolución de amor que cada uno puede generar a su alrededor, y la red que se teje entre todos es la respuesta a esa invitación: no estamos solos, sino que contamos con la fuerza de la unidad. Ahora que lo experimentaron es difícil partir. Se suceden las canciones con ritmos animados y todos cantan y participan. En un muro dejan escritas sus impresiones. Entre otras, se lee: “Un momento único, sentido, profundo, inexplicable. Vale la pena jugarse todo por la unidad.” Carlos Mana
29 Sep 2011 | Focolare Worldwide
«Benedicto XVI hizo una visita a su tierra natal, en la cual del 22 al 25 de septiembre transcurrió días muy intensos. Aún si las santas misas – celebradas al aire libre en el estadio olímpico en Berlín, en la plaza de la catedral en Erfurt, en Etzelsbach, Santuario de la Turingia, y en Freiburg en la Seva Negra– han marcado algunos de los momentos culminantes de su estadía, el Papa testimonió claramente, a través de muchos otros encuentros, que no vino sólo por el 30% de los católicos. Se reunió de hecho con representantes del Hebraísmo y del Islam, hizo un discurso valiente en la Cámara de Diputados Alemana y se entretuvo con representantes de las Iglesias ortodoxas. En un lugar muy significativo, en el monasterio agustiniano en Erfurt donde Martín Lutero estudió teología, entró para formar parte del Orden y fue ordenado sacerdote, se llevó a cabo el encuentro con representantes de la Iglesia evangélica-luterana. En esta ocasión el Papa expresó claramente su estima por la espiritualidad de Lutero y por su compromiso en la búsqueda de una respuesta adecuada a la pregunta sobre Dios. Benedicto XVI invitó a los cristianos de las dos Iglesias a “dar testimonio juntos de la presencia del Dios viviente, ofreciendo así al mundo la respuesta de la cual tiene necesidad… Ayudémonos recíprocamente a vivirla. Esta es una gran tarea ecuménica que nos introduce en el corazón de la oración de Jesús.” El Presidente de la EKD (Iglesia Evangélica en Alemania), Nikolaus Schneider apreció y subrayó cuanto dijo Benedicto XVI: las dos Iglesias deberían “ayudarse recíprocamente en el intensificar y reavivar la vida de fe en nuestra sociedad – de verdad una tarea ecuménica.” Quien esperaba que la venida del Papa marcara pasos concretos en el ecumenismo y quien esperaba que Benedicto señalara un itinerario nuevo con respecto a la concelebración común – principalmente en vista del aniversario de los 500 años de la Reforma en el 2017 – no fue complacido. Tampoco para las parejas de confesiones distintas que no pueden participar juntas de la Eucaristía, trajo “novedades”. La fe no es una realidad que se puede contratar, en analogía con los acuerdos políticos – esta es su motivación: “La unidad en la fe no crece sopesando ventajas y desventajas, sino mediante una profunda identificación en la vida y en el pensamiento.” Benedicto XVI no quiso ofrecer, sea en el campo ecuménico como en las preguntas de fondo de los católicos, respuestas superficiales, ni soluciones concretas. Quiso penetrar en las raíces de la “crisis de las Iglesias”, en cuya raíz el identifica una crisis de fe. Vino para animar la fe en Dios y para reforzar la fe en Cristo, que él considera como la premisa fundamental para que se puedan desarrollar cambios y renovaciones». Léase también en Cittá Nuova online
En www.vatican.va
26 Sep 2011 | Focolare Worldwide
“La de juntos por Europa no es una vocación pasada de moda, sino que cada vez es más necesaria, porque el mundo está yendo hacia una crisis profunda, no solo económica y estructural, si no de las relaciones”– afirma Marco Impagliazzo en el diálogo que el 24 por la mañana ha tenido como protagonistas a algunos representantes del grupo promotor de Juntos por Europa, con los delegados de los Focolares de las naciones europeas, reunidos en este periodo en el centro internacional de Rocca di Papa para el encuentro mundial anual. “El empuje para la unidad ha renacido dentro de nosotros” – afirma Gerhard Pross, recordando un momento decisivo en el 2000, cuando los testimonios de Chiara Lubich y del Obispo luterano Wilekens, han mostrado una profunda consonancia aún en la diversidad de las expresiones y de la proveniencia: “La verdad más fuerte: la pertenencia común a Cristo. El Espíritu Santo ha ampliado los horizontes… Juntos hemos entendido la importancia de la actitud de apertura hacia el otro. Y empezaban, de este modo, a caer los prejuicios”. La mesa redonda, por tanto, ha visto alternarse al representante del YMCA (movimiento evangélico) de Esslingen, uno entre los primeros testigos del inicio de la aventura europea de los movimientos cristianos; al actual presidente de la Comunidad de San Egidio, recién llegado del encuentro de oración por la paz (Múnich, 11-13 septiembre) y a Eli Folonari, junto a Chiara Lubich en todos estos años. Es justo ella, quien abre el intercambio, encuadrando las raíces del camino de comunión entre los diversos movimientos, dentro de la iglesia católica, y con los movimientos carismáticos de las distintas iglesias cristianas. Cita entre otras la carta: “Bases de la Comunión entre comunidades y movimientos cristianos”, firmado en el 2009 por los Amigos de Juntos por Europa, durante su congreso en la Comunidad de San Egidio en Roma. Para promover el conocimiento recíproco cada año cambian la sede y el movimiento que los hospeda: después de Schoenstatt en el 2010, este año toca a los Focolares. Cita prevista del 10 al 12 de noviembre próximo para trabajar en el programa del 12 de mayo. Hace de marco a la mesa redonda, la concomitancia con la visita de Benedicto XVI en Alemania, que da relevancia al valor del diálogo ecuménico y a la ‘necesidad’ de Europa. ‘Vivir juntos’ se convierte entonces en una palabra-clave, para aprender y proponer, para soñar y realizar. Una visión que nos involucra a todos, partiendo de los jóvenes: “Justo porque hay crisis, tenemos que trabajar aún más”- afirma Impagliazzo. “La experiencia con el conjunto de los movimientos me ha cambiado desde dentro”– tiene el tono de la confidencia lo que comunica Gerhard Pross, subrayando aquella “pasión” por la unidad que también como evangélicos han sentido renacer, justo gracias al trabajo conjunto con los cristianos de las distintas iglesias. Se recuerdan con conmoción Chiara Lubich y Helmut Nicklas, dos grandes carismáticos, que han creído y entusiasmado a las masas en el sueño por Europa, y que han dejado esta tierra a pocos meses de distancia uno del otro, pero con su herencia continúan inspirando el trabajo de muchos. Ideas interesantes que encienden las intervenciones: soy de Bélgica – dueños de casa del evento central del 12 de mayo-, de Alemania, Eslovenia, Noruega, Francia, Portugal, Holanda, en una ronda de contribuciones que hablan de la vitalidad de un recorrido que tiene sobre el territorio la resonancia más fuerte. Contemporáneamente a la manifestación de Bruselas, se prevén de hecho eventos paralelos en 200 ciudades europeas – de una Europa no de los 27, sino de todos- esto para decir, que hay una base de pueblo, de sociedad civil, que tiene en el corazón el futuro del continente, no cerrado y replegado sobre sí mismo, sino al servicio del mundo.
25 Sep 2011 | Senza categoria
¿Cuál tenía que ser la actitud que teníamos que tener para demostrar a Dios que Él era efectivamente el centro de nuestros intereses? Chiara y sus primeras compañeras se preguntaban en efecto cómo poner en práctica su nuevo ideal de vida, Dios Amor. Enseguida pareció obvio: tenían que amar a Dios. Sus vidas no tendrían ningún sentido si no fueran «una pequeña llama de este infinito fuego: amor que responde al Amor». Y les parecía un don grande y sublime, tener la posibilidad de amar a Dios, hasta el punto de repetir frecuentemente: «No tenemos que decir: “debemos amar a Dios”, sino: “¡Poder amarte Señor! ¡Poderte amar con este pequeño corazón!”». Recordaban una frase del Evangelio que no dejaba y no deja escapatoria a quien quiere llevar una vida cristiana coherente: «No quien dice: Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino aquél que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos» (Mt. 7,21). Hacer la voluntad de Dios, por lo tanto, era la gran posibilidad que todas tenían para amar a Dios. De este modo, Dios y su voluntad coincidían. Escribía Chiara: «Dios era como el sol. Y a cada uno de nosotros llegaba un rayo de este sol: la divina voluntad sobre mí, sobre mi compañera, sobre la otra. Un único sol, distintos los rayos, pero siempre “rayos de sol”. Único Dios, única voluntad, distinta para cada uno, pero siempre voluntad de Dios. Era necesario caminar por el propio rayo sin apartarse nunca. Y caminar durante el tiempo que poseíamos. No tenía sentido divagar sobre el pasado o fantasear acerca del futuro. Era necesario abandonar el pasado a la misericordia de Dios, ya que no lo poseíamos; y el futuro lo viviríamos plenamente cuando se hiciera presente.

Chiara Lubich (al centro) en Tonadico con sus primeras compañeras
«Sólo el presente estaba en nuestras manos. Para que Dios reinase en nuestra vida, tendríamos que concentrar en el presente, la mente, el corazón, las fuerzas, haciendo su voluntad. Lo mismo que un viajero en el tren, no piensa en caminar por el vagón para llegar antes a la meta, sino que se deja llevar sentado; así nuestra alma, para llegar a Dios, tenía que hacer su voluntad, enteramente, en el momento presente, porque el tiempo camina por sí solo. Y no habría sido muy difícil entender lo que Dios quería de nosotros. Él manifestaba su voluntad mediante los superiores, la Sagrada Escritura, los deberes del propio estado, las circunstancias, las inspiraciones… Minuto a minuto y ayudadas por la gracia actual, construiríamos el edificio de nuestra santidad; o mejor aún, haciendo la voluntad de Otro –de Dios mismo– Él se habría edificado a sí mismo en nosotros. «Por lo tanto, hacer la voluntad de Dios no significa sólo “resignación”, como a menudo se entiende, sino la más grande divina aventura que le pueda tocar a una persona: la de seguir no la propia y mezquina voluntad, no los propios proyectos limitados, sino seguir a Dios y realizar el designio que Él tiene sobre cada uno de sus hijos; designio divino, sorprendente, riquísimo. Hacer la voluntad de Dios ha sido para nosotros el descubrimiento de un camino de santidad para todos. De hecho, la voluntad de Dios la puede vivir cada uno, en cualquier lugar, situación o vocación en la que se encuentre, puede ser el billete de ingreso de las masas a la santidad. Hacer la voluntad de Dios para amarlo se ha convertido en el segundo punto cardinal de nuestra espiritualidad de la unidad».
24 Sep 2011 | Sin categorizar
Campus con ancianos (29 de julio/7 de agosto). Nos unía un objetivo sencillo, pero preciso: amar. Con este deseo en el corazón pusimos, juntos, manos a la obra. En medio del tórrido calor veraniego, fue un duro trabajo de servicio: limpiar las habitaciones de los ancianos, servir la comida, animar veladas para ellos… pero el amor circulaba, se sentía en la atmósfera. Había una atención especial a la hora de hacer las cosas, juntos, para no dejar a nadie de lado, con la disponibilidad de perder la propia idea cuando el conjunto consideraba que no era apropiada. Todo se hizo bajo el signo de la sonrisa… y esto hizo extraordinaria cada cosa. Los ancianos confiaban en nosotros y nos animaban. Si la flor de papel maché que embellecía la sala no era tan perfecta, o el cartel del bingo hecho a último momento no estaba tan bien terminado, sabían siempre disimular. Por nuestra parte, nos escribe Salim, de Kenia: “Estoy contento de haber estado en el campus, me sentí como en casa porque este tipo de actividad me despertó el deseo de ser feliz. ¡No hay tristeza cuando amamos así!”. Cáritas (1/14 DE agosto). Para permitirles a los voluntarios de la asociación tener unos días de vacaciones, nos propusimos encargarnos nosotros de las múltiples actividades que se desarrollan en nuestro territorio en el período de verano,. Esta vez el trabajo consistía en la preparación de los menú, el empaque de los almuerzos y finalmente en nuestro donarnos a los tantos marginados de nuestra ciudad, descubriendo su mundo. Para nosotros fue sorprendente descubrir cómo, día tras día, no hubo un sólo momento en el que se apagara la sonrisa de nuestro rostro a pesar de los problemas que no faltaron. Un regalo más, además de las comidas que se distribuían, a muchos que venían cotidianamente.
A su regreso los voluntarios nos felicitaron por el trabajo desarrollado y nosotros constatamos cómo las ideas divergentes se armonizan, si se vive la regla de oro y mantenemos la sonrisa en los labios. Ahora, después de este verano tan activo y aventuroso, todavía más recargados, estamos listos para empezar el nuevo año. Juntos, queremos hacer ver la belleza de esta nueva corriente de vida y corremos decididos hacia la gran cita del próximo septiembre: el Genfest 2012. A cargo de los Jóvenes por un Mundo Unido de Sassari.
23 Sep 2011 | Sin categorizar
22 Sep 2011 | Sin categorizar

Gustavo Alvarado
«Antes de venir a vivir en el focolar de San Salvador, –desde el que tenemos contacto con varias naciones de Centro América- conocía solamente por las noticias los sufrimientos de estos pueblos. Eran cosas que no lograba entender profundamente, habiendo nacido en un lugar donde, desde el 1 de diciembre de 1948, fue abolido el ejército y donde no ha habido ningun guerra civil. Esto ha permitido a Costa Rica un cierto desarrollo económico y social, distinto del resto de naciones hermanas. Me sentí, en cualquier caso, “en casa” cuando me mudé aquí, quizá sea también por los años vividos en otra nación de Sudamérica –Venezuela-, más grande que la mía, experiencia que en cierto modo, amplió mis horizontes humanos. Aquí he encontrado muchos males que están en todos sitios: pobreza, corrupción, desequilibrios sociales, injusticia, inseguridad personal, pero quizá por todo esto y a pesar de esto, las personas saben luchar cada día por el pan cotidiano, e incluso habiendo vivido cosas atroces, han “aprendido a sufrir”, yendo más allá de la dificultades.Aquí no han existido solamente guerras cruentas, sino también terremotos, inundaciones y otras tragedias. La solidaridad es un valor presente entre la gente. La mujer, debiendo afrontar distintos tipos de opresión, es fuerte, decidida, “batallera”. En este contexto, el Ideal de vida presentado por el Movimiento de los Focolares responde ampliamente a las aspiraciones más profundas de la gente, donde hay descendientes de europeos, de africanos, de mestizos, de indígenas… El encuentro con la figura de Jesús Abandonado, reconocido en cada situación dolorosa, hace que el miedo se desvanezca. En estos años, he vuelto a descubrir la sabiduría del “hacerse uno” con el otro: para amar a un pueblo basta lograr vivir así, hasta el fondo, con la persona que tienes delante. De este modo, cada día me encuetro enriquecido con la nueva experiencia de la unidad vivida». A cargo de SSA