6 Feb 2005 | Sin categorizar
El Movimiento Familias Nuevas, expresión de los Focolares para el mundo de la familia, a través de las adopciones a distancia llega actualmente a 14.200 niños inscritos en 96 proyectos de desarrollo en 45 países. Como respuesta a la emergencia del sudeste asiático, han sido numerosas las solicitudes y ofertas de adopciones a distancia. Ya han sido enviados los primeros nuevos proyectos. India – Tamil Nadu El Tamil Nadu, uno de los 32 estados de India, cuya capital es Mandras, está situado en el sudeste de la península indiana, y está entre los más densamente poblados. De las costas, afectadas en modo devastador por el maremoto, la población se ha transferido a los territorios del interior, haciendo necesaria la activación de centros de asistencia en todo el Estado. Pero la situación de pobreza del área, agravada por los efectos de la catástrofe, no permite una acogida adecuada, y urgen un financiamiento inmediato. – Proyecto “Ilanthalir” El Padre Susai Alangaram es un sacerdote muy cercano a los Focolares, con quien Familias Nuevas colabora desde 1997. La Asociación por él creada (ver www.ilanthalir.org) tiene la misma finalidad de ofrecer educación a los niños de las aldeas, dando prioridad a los niños pobres y/o huérfanos. Más de 600 menores ya están inscritos en el programa de apoyo a distancia, Familias Nuevas propone sostener a distancia a otros 200 niños víctimas del tsunami de quienes el centro se puede hacer cargo con continuidad. – Proyecto “Bala Shanti” Coimbatore – Tamil Nadu: desde 1986 trabaja la asociación gandhiana ‘Shanti Ashram’ que llega a las poblaciones de unas 30 aldeas en el intento de formar hombres de paz en una sociedad pluralista como la indiana, típica por la diversidad de culturas, religiones y castas, ofreciendo también a los niños un adecuado soporte alimenticio y sanitario. Shanti Ashram ha acogido familias y niños que desde la costa se han refugiado en Coimbatore. Se propone el sostenimiento a distancia de un centenar de niños víctimas del Tsumani que se suman a los 180 iniciadas hace años.
– Proyecto “K. Gandhi Kanya Gurukulam” Nagapattinam -Tamil Nadu: desde 1946 trabaja la asociación ‘K. Gandhi Kanya Gurukulam a través de actividades educativas y sociales, dirigidas a las muchachas pobres y huérfanas. Se llevan adelante 1.700 muchachas de todas las religiones, que reciben gratuitamente la enseñanza, aprendiendo varios oficios para poder mantenerse. Desde el 2003 las Familias Nuevas colaboran mandando 49 adopciones a distancia: después de la tragedia el responsable del proyecto invita a acoger y seguir con continuidad al menos 200 niños afectados por el Tsunami, mediante el sostenimiento a distancia. Los proyectos de Indonesia, Sri Lanka, islas Andamane y Nicobare – En Indonesia está tomando forma una intervención continua para 600 menores administrados por uno de los centros de los Focolares presentes en Medan (Sumatra). – En Sri Lanka, en colaboración con el Apostolic Carmel, congregación con diversas casas esparcidas en el país y con quienes desde hace años Familias Nuevas colabora para proyectos para la infancia, se ha hecho cargo de 150 niños víctimas del Tsunami y de sus familias.
– A las islas Andamane y Nicobare estamos mandando ayudas de emergencia a través del obispo de Port Blair, amigo de los Focolares, quien hospeda unas mil personas en el patio de su parroquia, a la espera de financiar un proyecto de sostenimiento a distancia. Todos los proyectos pueden ser sostenidos con el envío de 216 €. El depósito de la cifra, preferiblemente en una única cuota, se debe efectuar en una de las siguientes cuentas: – c/c postal n� 48075873; – c/c bancario n� 1000/2497 de SAN PAOLO – IMI – Agencia de Grottaferrata (Roma) – ABI 01025 – CAB 39140. – A nombre de la: Asociación AZIONE PER FAMIGLIE NUOVE Onlus – Via Isonzo 64 – 00046 Grottaferrata (RM) Specificar la causa del depósito. Famiglie Nuove
1 Feb 2005 | Palabra de vida, Sin categorizar
En Cuaresma, la Iglesia nos recuerda que nuestra vida es un camino hacia la Pascua, en la que Jesús, con su muerte y resurrección, nos introduce en la vida verdadera, el encuentro con Dios. Un camino no exento de dificultades y de pruebas, comparable a una travesía por el desierto.
Fue precisamente en el desierto, cuando estaba marchando hacia la tierra prometida, que el pueblo de Israel abandonó por un momento a su Dios y adoró a un becerro de oro.
Jesús también recorre el mismo camino por el desierto y es tentado por Satanás para que adore el éxito y el poder. Pero él corta de raíz con cualquier lisonja del mal y se dirige con decisión al único bien:
«Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto»
Al igual que al pueblo judío y a Jesús, a nosotros tampoco nos faltan tentaciones cotidianas que pretenden desviarnos hacia recorridos más fáciles. Nos invitan a buscar nuestra felicidad y a depositar seguridad en la eficiencia, en la belleza, en la diversión, en la posesión, en el poder…, todas realidades que, de por sí, serían positivas, pero que pueden ser absolutizadas y que a menudo son propuestas por la sociedad como auténticos ídolos.
Pero cuando no se reconoce y no se adora a Dios, es inevitable que comiencen a insinuarse otros “dioses”, y es así como aparece el culto a la astrología, la magia…
Jesús nos recuerda que la plenitud de nuestro ser no consiste en la búsqueda de estas cosas que pasan, sino en ponernos delante de Dios, del cual proviene todo, y en reconocerlo como lo que él es verdaderamente: el creador, el señor de la historia, nuestro todo: ¡Dios!
Si allá en el Cielo, hacia donde nos encaminamos, lo alabaremos incesantemente, ¿por qué no anticiparnos, y alabarlo ya desde ahora? Qué sed sentimos a veces, nosotros también, de adorar, de alabarlo en el fondo de nuestro corazón, vivo en el silencio de los tabernáculos y en la festiva asamblea de la Eucaristía.
«Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto»
Pero, ¿qué significa “adorar” a Dios?
Es una actitud que sólo se puede tener con él. Adorar significa decirle a Dios: “Tú eres todo”, es decir: “Eres el que es”, y yo tengo el privilegio inmenso de la vida para reconocerlo.
Adorar significa también agregar: “Yo soy nada”. Y no decirlo sólo de la boca para afuera. Para adorar a Dios tenemos que anularnos a nosotros mismos y hacer que él triunfe en nosotros y en el mundo. Esto implica una atención constante puesta en derribar esos ídolos falsos que sentimos la tentación de construirnos en la vida.
Pero el camino más seguro para alcanzar la proclamación existencial de la “nada” de nosotros y del “todo” de Dios, es completamente positiva. Para anular nuestro modo de pensar, basta con pensar en Dios y tener sus pensamientos, que nos han sido revelados en el Evangelio. Para anular nuestra voluntad basta con cumplir su voluntad del momento presente. Para anular nuestros afectos desordenados, basta con tener en el corazón el amor a Dios y amar a nuestros prójimos compartiendo sus preocupaciones, sus penas, sus problemas y sus alegrías.
Si somos “amor” siempre, sin darnos cuenta seremos “nada” para nosotros mismos. Por eso, para vivir nuestra “nada”, afirmemos con la vida la superioridad de Dios, su ser todo, abriéndonos a la verdadera adoración.
«Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto»
Cuando, hace ya muchos años, descubrimos que adorar a Dios significaba proclamar el “todo” de él y la “nada” de nosotros, compusimos una canción que decía: “Si en el cielo se apagan las estrellas/ si cada día muere/ si en el mar la ola se anula y no retorna/ es por tu gloria. / Porque a tí la creación te canta: / Todos eres./ Y cada día se dice a sí mismo: / Nada soy”.
La consecuencia de nuestro anularnos por amor era que nuestra “nada” se colmaba del “todo”, Dios, que entraba en nuestro corazón.
Chiara Lubich
24 Ene 2005 | Focolare Worldwide
Desde Tailandia «Nos hemos puesto a disposición, ayudando en los hospitales, donando sangre, haciendo de intérpretes para muchos turistas afectados. Desde Bangkok algunos de nosotros han ido al sur para llevar las primeras ayudas recogidas en el lugar y ver que se puede hacer seguidamente. Mons. Prathan, Obispo del Sur de Tailandia, subraya la importancia del aspecto espiritual, además de la ayuda material, de la potencia de la oración para aquellos que sufren. Les hemos asegurado que todo el mundo participa, también con la oración, por los sufrimientos de nuestro país». Desde India, una joven del Movimiento, de Madras (Tamil Nadu), nos escribe: «El dolor es de una dimensión tal que te trastorna. La situación en Sri Lanka es mucho más grave. Muchas personas han sido traídas a Mandras y están alojadas en las oficinas de la municipalidad, en las iglesias, en los templos. Sin embargo en medio te todo este inmenso dolor se ve el amor, el Amor de Dios a quien confiamos todo, el amor entre la gente: las familias han abierto sus propias casas para acoger a quien se quedó sin nada, los jóvenes se han comprometido a recoger los cuerpos para hacer funerales simples pero dignos, así como el hombre a imagen de Dios merece, las hermanas y los religiosos trabajan sin descanso y son el punto de referencia para todos más allá de la religión, las mujeres no dejan de cocinar arroz para todos, los médicos intervienen sin detenerse, los más pobres tratan de ayudar a quién está en una situación más trágica de la propia». Y todavía: «Con mi hermano y una red de distribuidores preparamos paquetes “de primera necesidad: una pequeña cocina de kerosén, platos, medicinas para purificar el agua, una alfombra de hojas secas para dormir, arroz y galletas para los niños, lentejas. Recogemos cuanto nos da la gente y en los negocios compramos con descuento; no contamos con nuestro dinero que prácticamente se ha terminado, sino con la providencia. También nuestro pequeño automóvil lo hemos puesto a disposición para transportar a las personas. Hemos iniciado una programa para la distribución. Yo no me puedo mover de la ciudad: nuestra casa acoge adultos y niños, enfermos y heridos, de los que tengo que hacerme cargo al regresar del trabajo. Un aporte pequeño pero que sin duda llega enseguida y directamente a las familias y les permite sobrevivir. Y ésta, ahora, es la cosa más importante… la gran lección es que sólo el amor permanece».
24 Ene 2005 | Sin categorizar
Entre las muchas iniciativas que florecen sea en los países afectados, así como en el resto del mundo, organizadas por las varias expresiones del Movimiento de los Focolares, pero sobre todo por los jóvenes, ha partido una carrera de amor. Algunos flash. – Milán: los jóvenes han participado en una marcha de las antorchas organizada por la Asociación Arcoiris, un centro de acogida para extranjeros administrado por personas de los Focolares, con la significativa participación de la comunidad de Sri Lanka que vive en la capital Lombarda, marcada por muchos lutos debidos al maremoto. La manifestación se concluyó en la plaza de la Catedral donde hablaron representantes budistas y cristianos de la comunidad. Fue muy impresionante el testimonio de un trabajador italiano de la Asociación Arcoiris, quien quiso agradecer al pueblo cingalés por su generosidad, su hija y su yerno estaban de viaje de luna de miel en las playas del Tsunami y fueron rescatados por milagro, por la gente del lugar, quienes arriesgaron su propia vida para salvar la de un grupito de 20 turistas, entre los cuales ellos. – Alemania: el Movimiento de Schoenstatt y algunas comunidades de la Iglesia evangélico-luterana se unieron a las iniciativas de los Focolares para hacer llegar también su ayuda a través de los contactos directos que los Focolares tienen en las zonas afectadas. – Time-Out: todos los días, a medio día, los miembros del Movimiento, en todo el mundo, se detienen para hacer un minuto de silencio y de oración por la paz. La iniciativa, nacida en los años ’90 a raíz de la primera guerra en el Golfo, hoy tiene como primera intención rezar por las víctimas de Asia. – Las vigilias de oración han sido muchas, así como la recolección de dinero: la última, en orden cronológico, el 18 de enero pasado en Grottaferrata (Roma), en concordancia con el inicio de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que desde siempre ha visto al Movimiento activo con muchas iniciativas en el campo ecuménico. Como sucedió en todo el mundo, también los jóvenes han aprovechado la ocasión de las fiestas navideñas y de Fin de Año para recoger fondos a favor de las poblaciones afectadas. Desde Italia, algunos ejemplos: – Loppiano: lo recogido en la tradicional fiesta de Fin de Año ha sido destinado a las víctimas del tsunami (€ 2.100). – Ancona: “Medias de la Befana” es el nombre de la iniciativa de los “Jóvenes por un Mundo Unido”, una colecta de fondos mediante la venta, en las parroquias, de la tradicional media del 6 de enero. – Giras turísticas, como en Anagni (FR), o tómbolas con pequeños y grandes, como en S. Anastasia (NA)
24 Ene 2005 | Focolare Worldwide
El Alto, símbolo de la rebelión
El Alto, el altiplano de la capital boliviana, La Paz, simboliza la rebelión, el conflicto, la exasperación del pueblo boliviano. La difícil situación social en Bolivia, injertada entre la cadena de Los Andes y las grandes llanuras de América del Sur, alimenta un estado de conflicto continuo que ha desembocado en manifestaciones y huelgas, no última la de estos días, siempre en El Alto, para pedir que se agilice la erogación del agua potable. De hecho, son más de 40.000 las familias de la zona, que no tienen acceso actualmente.
Qué hacer ante esta situación tan dramática
Entre las numerosas iniciativas que han florecido en el País, nace la operación “De El Alto a lo Alto”, promovida por el Movimiento de los Focolares para llevar la realidad social conflictiva a un plano más elevado, con el aporte de la dimensión espiritual. Así se da vida a una “escuela de formación a la responsabilidad civil”, preludio para acciones concretas, si bien humildes, en las que la solidaridad y la fraternidad puedan impregnar cada vez más las relaciones sociales. Inicia una mesa de diálogo para profundizar, también con la ayuda de expertos, temáticas importantes, como el documento elaborado por la Conferencia Episcopal boliviana, que hace un profundo análisis de la realidad social, junto a la propuesta de una nueva ley que regule la explotación de los recursos naturales, esenciales para el desarrollo económico del país.
Los conflictos sociales
De hecho Bolivia, a pesar de ser rica de recursos como el gas natural y los yacimientos de petróleo, está, desde hace siglos, presa por una pobreza endémica. Entre las causas está la injusta repartición de la riqueza: por una parte hay una pequeña minoría que tiene el poder económico y político, por otra la mayoría de la población que se tiene que contentar con las “migajas” y ve cerrada toda esperanza de mejoría. El otoño pasado estallaron, prolongándose por más de un mes, una serie de choques entre la población y el ejército, que empezaron en El Alto y se extendieron por todo el país, y dejaron más de 70 muertos.
La fraternidad, respuesta a los problemas sociales
La Espiritualidad de la Unidad de los Focolares empieza a difundirse en Bolivia ya en los años ’70, a través de algunos sacerdotes y religiosos. Nacen los primeros centros, en La Paz y después en Cochabamba, y a partir de allí el Movimiento se difunde también en Santa Cruz, Oruru y Sucre. El deseo de todos es por lo tanto, también hoy, dar un testimonio vivo de cómo la fraternidad puede ser una respuesta a los problemas sociales.
24 Ene 2005 | Sin categorizar
Jóvenes que quieren gastarse por la propia comunidad Inicia en Argentina la primera escuela de formación política para jóvenes promovida por el Movimiento Político por la Unidad en nueve ciudades: gracias a Internet, el proyecto ha entrado en función contemporáneamente en Buenos Aires, Córdoba, Rosario, José C. Paz, Avellaneda, La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca y Neuquén. Los 140 jóvenes, que desde mayo pasado, están frecuentando estos cursos de formación política exigen a la política la utopía de un mundo unido y al mismo tiempo la concreción de aquello que puede incidir en el cambio. Son jóvenes que quieren gastarse por la propia comunidad. Como se desarrolla el curso La escuela apunta a ofrecer los instrumentos para una acción colectiva innovadora en el campo social y político, a través de cursos temáticos desarrollados en las ciudades de pertenencia, proyectos diferenciados de acción local y seminarios para todos los estudiantes, dos veces al año. En las diversas ciudades los jóvenes se reúnen junto a un animador e interactúan virtualmente con los profesores y las otras comunidades”.
23 Ene 2005 | Sin categorizar
La manifestación “Juntos por Europa” de mayo pasado en Stuttgart, ha marcado no sólo un momento culminante en el camino de comunión iniciado entre más de 150 Movimientos, Comunidades y grupos católicos, evangélico-luteranos, anglicanos y ortodoxos, sino que ha hecho visible la riqueza de la fe cristiana en las diversas Iglesias. En estos meses no han faltado las ocasiones para encontrarse y trabajar juntos, mientras que ya se prepara a nivel mundial una nueva cita. Esta semana es una ocasión para abrir una ventana hacia el mundo ortodoxo, anglicano y evangélico-luterano, a partir de tres realidades –difundidas en todo el mundo- presentes el 8 de mayo en Stuttgart: la fraternidad ortodoxa Syndesmos, los Cursos Alpha, nacidos en una parroquia anglicana, y el YMCA, asociación juvenil de origen europeo, muy difundida en Alemania. – Syndesmos (“relación de unidad”) fraternidad iniciada en 1953, reúne a 121 escuelas teológicas y movimientos juveniles ortodoxos, en 43 naciones. Su finalidad específica es desarrollar la colaboración y comunicación entre los Movimientos ortodoxos de jóvenes y las facultades teológicas esparcidas en el mundo, y promover entre ellos una más profunda comprensión y compromiso en el testimoniar el Evangelio en el siglo XXI. – Curso-Alpha, nacido en los años ’70, se realiza en 152 países, y está traducido en 47 idiomas; se dirige a todos los estratos sociales e interesa sobre todo a los jóvenes y a quien no se considera cristiano; está basado en el Evangelio y dura 10 semanas. Ofrece a quien lo desea un primer acercamiento a la fe cristiana. – YMCA, Asociación cristiana de jóvenes, nace en Londres en 1844 y hoy se ha esparcido en todo el mundo, su finalidad es trabajar por el cambio social formando a los jóvenes como cristianos a través del deporte y de otras actividades educativas, junto a servicios para los refugiados y emigrantes.
23 Ene 2005 | Sin categorizar
La Iglesia ortodoxa tiene mil años de historia en la provincia oriental de Finlandia, Carelia. Como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, Finlandia ha perdido en la región casi todas las tierras tradicionalmente ortodoxas. La mayor parte de los 80 mil ortodoxos son refugiados.
Muchos movimientos de la juventud ortodoxa tuvieron un inicio espontáneo y milagroso durante la guerra y en la inmediata post-guerra.
El aporte del Movimiento de la juventud ortodoxa de Finlandia ha sido determinante para la sobrevivencia de esta Iglesia, ha jugado un papel clave ayudando a reunir a las personas para la divina liturgia, mediante grupos de estudio y campamentos, y en la formación de comunidades eucarísticas que –en algunos casos- se han convertido en nuevas parroquias en todo el país.
La iglesia se ha convertido en el centro de la vida y del servicio del Movimiento de la juventud. La renovación evangélica de la vida de la iglesia inicia de diversos modos a partir del Movimiento de la juventud ortodoxa. La alegría y el entusiasmo por la liturgia se expresan en lo que se ha definido como: “santificar el tiempo”.
Esta renovación litúrgica ha sido acompañada por un interés por los escritos ascéticos de los Padres y las Madres del desierto. Ha sido una invitación a una espiritualidad de amor del bien y de la belleza. Ha sido también un descubrimiento de la universalidad de la fe cristiana ortodoxa. La pequeña minoría ortodoxa de Finlandia no está sola en el mundo.
A través de los contactos dentro de Syndesmos, que es la Fraternidad mundial de los 126 Movimientos de la juventud ortodoxa, hemos redescubierto nuestra fraternidad en Cristo. Una identidad reforzada de este modo nos ha permitido también a nosotros, que éramos una minoría, involucrarnos ecuménicamente; y hemos entendido que lo que es un reto para una Iglesia lo es también para las demás, y lo que es una bendición para una Iglesia lo es también para las demás.
(Heikki Huttunen – Outi Vasko)
Extraído de Juntos por Europa – La gran cita de Stuttgart entre Movimientos y Comunidades de varias Iglesias cristianas – suplemento de Città Nuova N. 10/2004
23 Ene 2005 | Sin categorizar
No he recibido una educación cristiana. Mi padre era un hebreo alemán. Mi madre no iba a la Iglesia. Conocí la fe en Jesús cuando tenía 18 años, y desde entonces he deseado hablar de Jesús a personas como yo. Esto es todo lo que se propone Alpha. Está dirigido principalmente a las personas que no frecuentan la Iglesia, a aquellos que no se definen como cristianos. El curso Alpha está fundado en el Evangelio. Se realiza en el arco de 10 semanas y comprende una comida en común, un discurso y la constitución de pequeños grupos. Estamos positivamente impresionados por lo que ha sucedido en los últimos once años. El Curso-Alpha se realiza en 152 países y en 30.000 parroquias. Ha sido traducido en 47 idiomas y está dirigido a todos los estratos sociales. 124 de las 160 prisiones existentes en el Reino Unido (el 80%) hospedan a 70.000 detenidos, de los cuales – según nuestras estadísticas – más de 30.000 han participado en un Curso-Alpha. El mismo ha suscitado en especial un gran interés entre los jóvenes. Es utilizado por tantas Iglesias, reuniendo a los Cristianos en su común misión de evangelizar, es sostenido por los líderes de las Iglesias cristianas más grandes. Durante el Curso, que está centrado en la figura de Cristo, enseñamos aquello que nos une como cristianos. Hemos entendido que lo que nos une es infinitamente más grande que lo que nos divide. (Nicky Gumbel – Londres) Sacado de Juntos por Europa – La gran cita de Stuttgart entre Movimientos y Comunidades de varias Iglesias cristianas – suplemento en Città Nuova N. 10/2004
23 Ene 2005 | Sin categorizar
Iván creció en Zagabria. Durante la guerra de los Balcanes logró escapar con su familia a Alemania, pero los bombardeos y todo lo que experimentó durante la guerra incidió en su estado de salud provocando en él agresividad, droga y alcohol. Algunos pensaban que a este punto era imposible rehabilitarlo mas, precisamente en ese momento, fue invitado al Centro juvenil del CVJM (la YMCA alemana). Por primera vez escuchó hablar del amor de Dios hacia cada uno de nosotros. Aprendió, de los colaboradores del centro, que Jesús sabe perdonar y establecer la paz entre los hombres.
Muy pronto Iván confió su vida a Dios, y encontró la fuerza para confiar en los demás. Ahora va adelante por su camino en unidad con Dios.
Historias de este tipo nos animan a proseguir en la tarea que nos ha confiado la YMCA: formar niños y jóvenes fuertes y una sociedad sólida. En nuestros grupos, muy variados, se entretejen a menudo amistades profundas: los niños tienen la posibilidad de confrontarse consigo mismos y descubrir en ellos talentos hasta ahora desconocidos, por ejemplo a través del deporte, durante el juego, mediante trabajos creativos o haciendo música. Los períodos de vacaciones y los viajes en estos momentos, son una ocasión ideal para experimentar la fe, la confianza y la alegría de vivir juntos.
En nuestros encuentros queremos dedicarnos en modo especial a los jóvenes que provienen de situaciones sociales difíciles o que se sienten rechazados, sabiéndolos escuchar y acoger.
En nuestros grupos se promueve en los jóvenes la integridad en el campo social, la capacidad de instaurar relaciones y de resolver conflictos, de saber asumir la propia responsabilidad.
El Movimiento de la YMCA nació en 1844 en Londres, como movimiento ecuménico, y seguidamente se ha extendido en todo el mundo como el más grande movimiento cristiano-ecuménico para la juventud. Sólo en Alemania forman parte de él 30 mil colaboradores sin retribución y son 700 referentes para los jóvenes que trabajan a tiempo completo.
(Mathias Ritter – Katja Muessig
22 Ene 2005 | Focolare Worldwide
Soy párroco católico en una ciudad de 90.000 habitantes de Rumania, donde la historia ha creado un mosaico de siete nacionalidades y diversas Iglesias. Cuando hace 16 años llegué a ese lugar, me propuse amar a todos, pero en modo especial a los ministros de las otras Iglesias. De hecho, estaba convencido de que todos estábamos allí por una sola cosa: dar testimonio de Dios a la gente. En un principio los contactos eran esporádicos, con ocasión de algún funeral u otras ocasiones. Trataba de aprovechar estas ocasiones para construir relaciones más profundas, interesándome de la vida de los otros ministros y de los problemas que encontraban en la pastoral. Así nacieron espontáneamente las primeras iniciativas. Un día, por ejemplo, le pedí a un sacerdote ortodoxo que le hablara a mis jóvenes. Seguidamente también él me invitó. En 1992 nació la idea de establecer un día a la semana, en el cual, según las posibilidades, nos encontraríamos todos los sacerdotes y pastores de la ciudad. Después de 10 años somos ya 30 sacerdotes y pastores, con dos obispos. Nuestro grupo –compuesto por sacerdotes ortodoxos rumanos y serbos, católicos de rito latín y griego, reformados húngaros, evangélicos alemanes y húngaros, eslovacos, ucranianos y croatas- se ha convertido en un pequeño laboratorio ecuménico. Viviendo juntos el Evangelio, tratamos de hacer crecer entre nosotros relaciones de amor recíproco. Nos inspira, nos anima la promesa de Jesús: “Donde dos o más están unidos en mi nombre”. De estos encuentros han surgido las “jornadas ecuménicas” que tienen lugar cada año en la “Semana de oración por la unidad de los cristianos”. En estos días es una alegría intercambiarnos dones de las diversas tradiciones con cantos y oraciones que desarrollamos en todas las iglesias de la ciudad, haciendo, con nuestros fieles, una especie de peregrinación de una iglesia a otra. Hace algún tiempo, logramos identificar dos santos patronos para nuestra ciudad que pudieran ser aceptados por todas las Iglesias: los santos Pedro y Pablo. Este aniversario ha sido acogido también por las autoridades civiles. Así, el 29 de junio se ha convertido en la fiesta más bella de la ciudad, con la participación de una multitud de personas, y es para todos un símbolo de unidad. Algunas veces también hay dificultades. Un año, precisamente mientras nos preparábamos a la ceremonia ecuménica, en la sacristía se verificó una discusión bastante áspera entre uno de los sacerdotes ortodoxos y el sacerdote greco-católico. Pensé: “Ahora todo el trabajo de estos años se derrumbará el ecumenismo irá para atrás”. No podía hacer otra cosa que confiar esta situación a Dios. Después de tres días, en el encuentro en otra iglesia, el sacerdote que había ofendido al otro, le pidió disculpas públicamente, por haber sido un impedimento en el camino de la unidad. Otra vez un fiel me dijo que una persona de otra Iglesia hablaba mal de mi. Me puse a rezar, seguro de que Jesús habría resuelto también esta cosa. Después llamé por teléfono a esta persona que conocía y le pedí que me dijera si tenía alguna dificultad hacia mí. Bastó este pequeño paso para volvernos a acercar. Un sacerdote que se encontraba en dificultad, sintiéndose solo y aislado, en estos encuentros encontró un nuevo impulso. Un pastor evangélico había sido injustamente denunciado ante sus superiores; entonces todos juntos escribimos a su Obispo, para informarlo sobre la verdadera realidad de las cosas. Después, cada vez que nos encontramos, rezamos juntos por los problemas pastorales en esta época de transición.
14 Ene 2005 | Sin categorizar
Parecía una noche como tantas, pero no fue así. Después de repetidas invitaciones, esa noche decidí participar en una reunión con un grupo de familias que vivían la Espiritualidad de la Unidad, renunciando al curso de natación. Regresé a casa feliz, conmovida porque había encontrado algo grande por lo que valía la pena vivir. Tenía un gran deseo de comunicar todo a J., mi esposo. Estaba ya durmiendo y lo desperté, pero no me tomó muy en serio. Al principio no hacía más que pensar en cuánto esas reuniones le habrían ayudado a J. a cambiar ciertos aspectos negativos de su carácter, pero muy pronto entendí que era yo quien tenía que cambiar. Entonces empecé perdonando ciertos hechos del pasado que nunca había logrado olvidar. Después traté de ser más tolerante y de amar más a todos, siendo la primera, sin esperar nada a cambio. En casa se dieron cuenta de mi cambio y después de algún tiempo también J. aceptó participar conmigo en estos encuentros: lo veía entrar poco a poco en el clima de fraternidad que allí se respiraba, hasta llegar a ser un constructor activo, poniéndose al servicio de todos. J. había decidido llevar también a nuestros cuatro niños, y poner a disposición su autobús para transportar a las personas de nuestra urbanización que querían participar en los encuentros, de modo que pudieran ahorrar el dinero del viaje. Sólo que no pudo hacerlo porque pocos días después no sólo perdió el trabajo, sino que fue amenazado pesadamente. Poco tiempo después fue convocado a la oficina de la empresa. Sabía que corría un fuerte riesgo, presentándose, pero aceptó. En la cita lo esperaba una persona que le quitó la vida. Para mí fue un golpe durísimo, pero sentí que Dios nos había preparado a mi esposo y a mí para lo que nos estaba sucediendo. Rogué para que este dolor no pasara en vano y lo ofrecí por la persona que nos ha hecho tanto daño, para que se pudiera arrepentir. No entendía el por qué de lo sucedido, pero dentro de mí no había rencor. Hice todo lo posible para que también mis hijos, de doce y nueve años, superarán la rabia y lograran perdonar. Las palabras de Jesús sobre el perdón y el amor al enemigo me dan fuerza y alegría día tras día. Un conocido nuestro sabiendo quién es el culpable, me da a entender que, si quiero, puedo obtener la venganza. «�No –respondo- lo dejo a la justicia de Dios. Todos somos criaturas suyas y esta persona, además, tiene necesidad de tiempo para arrepentirse». J. había experimentado que Dios nos ama. Hice que escribieran en su tumba: “Dilo a todos. Dios te ama inmensamente” (B.L. – Colombia) Sacado de El amor vence. Treinta historias verdaderas contadas por sus protagonistas Ed. Città Nuova
13 Ene 2005 | Sin categorizar
12 Ene 2005 | Focolare Worldwide
Una nueva página de fraternidad entre cristianos y budistas se ha abierto en Japón. En este gran país del Sol Naciente, de 127 millones de habitantes, en su mayoría sintoístas y budistas, los cristianos no superan el límite del 11%. Es precisamente un Movimiento budista japonés, la Rissho Kosei-kai, quien invita al Conjunto musical Gen Verde, entre su gente, para llevar un mensaje de paz y de fraternidad. Esta iniciativa nació después que una delegación de la RKK asistió a un espectáculo de este conjunto, en Corea en el 2002, donde habían llevado al palco Primeras páginas, un “musical” que narra el descubrimiento del Evangelio, en las raíces de la historia del Movimiento de los Focolares.
Los espectáculos –traducidos para la ocasión en japonés- llegan a más de 17.000 personas en 9 ciudades, desde Tokio hasta Nagasaki. Un tifón particularmente violento y el terremoto de Niigata lleva a hacer del espectáculo un gesto de solidaridad concreta.
La invitación de la RKK se injerta en la base del diálogo interreligioso entretejido desde 1979 con Chiara Lubich y los Focolares en Japón. El motivo oficial: la participación en las ceremonias de conmemoración de Nikkyo Niwano, fundador del Movimiento, a 5 años de su defunción. Son 6 millones los adherentes de la RKK que se conectan vía satélite con las ceremonias. La gira marca, como había auspiciado Chiara Lubich en un mensaje al Presidente de la RKK, Nichiko Niwano, “un nuevo compromiso de vivir y trabajar juntos con dedicación y confianza, sosteniéndonos recíprocamente unos a otros, para construir la unidad de la familia humana”.
Las varias ocasiones de contacto directo con la cultura japonesa, con el sintoísmo y el budismo tradicional, a través de la visita a sus templos y a algunos maestros espirituales, como el venerable Takeuchi, quien ya desde hace tiempo está en contacto con los Focolares. A través de los Koriukai (encuentros de profundización), el Gen Verde entra en contacto con otros 2.120 budistas “Este pueblo nunca ha dejado de sorprendernos –dice Paola Stradi del Gen Verde- fuerte y delicado al mismo tiempo, determinado e indomable, pero sumamente sensible a los valores del espíritu”.
12 Ene 2005 | Sin categorizar
“Queremos ser instrumentos de paz como ustedes”. “Ha crecido dentro de nosotros la semilla de la paz”. “Esta es verdaderamente la expresión más alta del arte: �donar fuerza y esperanza!”. Algunas de las impresiones recogidas del público que numeroso, 17.000, intervino en Tokio, Nagasaki, Hiroshima, Osaka, Fukuoka, Nagoya, Nagano, las ciudades visitadas en los 68 días de la tournée japonesa del Gen Verde, expresión artística del Movimiento de los Focolares, en una larga tournée que empezó el 24 de septiembre y concluyó el 1� de diciembre pasado. La invitación vino del Movimiento budista japonés Rissho Kosei-Kai (RKK), sobre la base del profundo diálogo entretejido a partir de 1979 con Chiara Lubich y los Focolares en Japón. El Gen Verde llevó al palco “Primeras Páginas” – preparado para la ocasión en japonés -, un “musical” que se remonta a las raíces de la historia del Movimiento de los Focolares, al descubrimiento del Evangelio, para realizar el testamento de Jesús, “Padre, que todos sean uno”. Que la tournée produzca frutos de paz y de fraternidad El 1� de octubre, el Presidente Nichiko Niwano ofreció al Gen Verde un almuerzo de bienvenida oficial. «El augurio que nos intercambiamos es que la tournée produzca frutos de paz y de fraternidad y que quien nos ve pueda exclamar, por el amor recíproco entre la RKK y el Gen Verde: “miren cómo se aman”». Un augurio que se realizó: la tournée promovida por el Movimiento japonés, ha dado un aporte al diálogo entre cristianos y budistas y a la unidad entre el Movimiento de los Focolares y la Rissho Kosei-Kai. En el corazón del pueblo japonés El tour es una ocasión para conocer de cerca los sufrimientos pasados y presentes de la nación, como dice Paola Stradi del Gen Verde: “En 68 días este pueblo nunca ha dejado de sorprendernos: fuerte y delicado al mismo tiempo, determinado e indomable, pero muy sensible a los valores del espíritu. Tratamos de hacer nuestros los sufrimientos del pasado: la tragedia de la bomba atómica y sus consecuencias en Nagasaki e Hiroshima, donde invitamos al público a empezar con un momento de silencio por la paz. Entre los sufrimientos presentes, un tifón especialmente violento y el terremoto de Niigata nos lleva a hacer de los espectáculos un gesto de solidaridad por esta gente tan probada”. Numerosos los contactos Además de las 17.000 persone encontradas en los 9 espectáculos, fueron 2.120 los participantes en los Koriukai, encuentros de intercambio fijados entre un espectáculo y otro, donde se profundiza el diálogo; y todavía un encuentro-espectáculo para 215 universitarias por invitación de las hermanas salesianas; encuentros con el arzobispo de Nagasaki y con el obispo de Hiroshima, con varios sacerdotes y religiosos. El arzobispo de Tokio, el Card. Shirayanagi, participó en el espectáculo del 14 de noviembre en la Fumon Hall. Estaba presente Nichiko Niwano, Presidente de la RKK, con su hija Kosho, futura presidente designada, quien, junto con el cardenal, introdujo al Gen Verde. Estaba presente también S.E. Ambrose De Paoli, Nuncio Apostólico de Japón. El encuentro con algunos bonzos y la visita a sus templos Es la ocasión de un contacto directo con la cultura japonesa y también con el shintoismo y con el budismo tradicional. Una acogida especial, en un clima de verdadera fraternidad, les reserva el bonzo Takeuchi, quien, en abril, participó en Italia en el primer simposio budista-cristiano promovido por los Focolares. Las ceremonias en honor del Fundador del Movimiento japonés El motivo oficial de la invitación es la participación en las ceremonias por la conmemoración de Nikkyo Niwano, fundador de la RKK. El 2 de octubre, en la Fumon Hall de Tokio, se recuerda su muerte, que tuvo lugar el 4 de octubre de 1999, el “día de San Francisco”, como lo hacen presente los amigos budistas. �“La oración de San Francisco” es precisamente una de las canciones presentadas por el Gen Verde en idioma japonés! Están presentes 3.000 personas. Un millón siguen la ceremonia vía satélite, al igual que una segunda ceremonia que tiene lugar en el Aula Sacra el 15 de noviembre, con motivo del cumpleaños del fundador en la que participan 7.000 personas. La primera parte es una oración solemne que conducen Nichiko Niwano y su hija Kosho. El mensaje que Chiara Lubich envía para la ocasión provoca resonancia y adhesión, sobre todo la invitación a “un nuevo compromiso de vivir y trabajar juntos, con dedicación y confianza, apoyándonos siempre unos a otros, para construir la unidad de la familia humana”. Siempre en el Aula Sacra, el 20 de noviembre el Gen Verde presenta canciones y experiencias a 1500 jóvenes budistas venidos de todo Japón, responsables de grupos locales. Y con una entrevista televisiva, durante la conclusión de la tournée para la “conexión” mensual de la RKK, se llega a 6 millones de personas. �‘Sayonara’, hasta la vista, Japón! Algunas, entre las muchísimas impresiones recogidas después de los espectáculos, señalan el “termómetro” de la tournée: “�Han despertado en mí el amor de Dios y me han hecho conciente de que es éste amor el que me hace vivir!” “Ha crecido dentro de nosotros la semilla de la paz. También durante el terremoto he sentido la fuerza del amor”. “Quiero convertirme en uno que da”. “He entendido que también en el sufrimiento yo existo para los demás”. Al momento de regresar – como declara Paola Stradi – “corazón y alma se han enriquecido, dilatado, robustecido. En cada ciudad el Presidente Niwano nos ha hecho encontrar estupendos arreglos de flores como bienvenida. Pero existe un perfume todavía más intenso que todavía nos sigue: es el de los corazones que hemos conocido y que ahora, junto a los nuestros, viven con renovada decisión por un mundo más unido”.
31 Dic 2004 | Palabra de vida, Sin categorizar
En el año 50, Pablo llegó a Corinto, esa gran ciudad de Grecia, famosa por su importante puerto comercial y animada por sus múltiples corrientes de pensamiento. Durante dieciocho meses, el apóstol anunció el Evangelio y puso las bases de una floreciente comunidad cristiana. Otros continuaron luego la obra de evangelización. Sin embargo los nuevos cristianos corrían el riesgo de apegarse a las personas que traían el mensaje de Cristo, más que a Cristo mismo. Nacían así facciones: “yo soy de Pablo”, decían algunos; y otros, refiriéndose siempre a su apóstol preferido: “yo soy de Apolo”, o bien: “yo soy de Pedro”.
Ante esta división que turbaba a la comunidad, Pablo compara a la Iglesia con un edificio, por ejemplo con un templo. Afirma con fuerza que los constructores pueden ser muchos, pero sólo uno es el fundamento, la piedra viva: Cristo Jesús.
En particular en este mes, durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, las Iglesias y las comunidades eclesiales recuerdan juntas que Cristo es el único fundamento, y que sólo adhiriendo a él y viviendo su único Evangelio, pueden encontrar la unidad plena y visible entre ellos.
«El fundamento es Jesucristo»
Poner el fundamento de nuestra vida en Cristo significa ser una sola cosa con él, pensar como él piensa, querer lo que él quiere, vivir como él ha vivido.
¿Pero cómo poner las bases, las raíces en él? ¿Cómo volvernos una sola cosa con él?
Poniendo en práctica el Evangelio. Jesús es el Verbo, es decir, la Palabra de Dios que se ha encarnado. Y si él es la Palabra que ha asumido la naturaleza humana, nosotros seremos verdaderos cristianos si somos hombres y mujeres que informan toda su vida de la Palabra de Dios.
Si nosotros vivimos sus palabras, mejor dicho, si sus palabras nos viven, hasta hacer de nosotros “Palabras vivas”, somos uno con él, nos unimos estrechamente a él; ya no vive el yo o el nosotros, sino la Palabra en todos. Podemos pensar que viviendo así contribuiremos a que la unidad entre todos los cristianos se vuelva una realidad.
Así como, para vivir, el cuerpo debe respirar, de la misma manera, para vivir, el alma necesita vivir la Palabra de Dios.
Uno de los primeros frutos es el nacimiento de Jesús en nosotros y entre nosotros. Esto provoca un cambio de mentalidad: hace penetrar en los corazones de todos, sean ellos europeos o asiáticos, australianos, americanos o africanos, los mismos sentimientos de Cristo frente a las circunstancias, a cada persona, y a la sociedad.
Esa es la experiencia de uno de mis primeros compañeros, Julio Marchesi, ingeniero de una gran industria, y luego director de otra importante empresa en Roma. Las vicisitudes vividas en el trabajo y en otros ámbitos sociales, lo habían llevado a la desalentadora constatación de que en todas partes, lo que motivaba a las personas, eran los fines egoístas y que, por lo tanto, no podía haber felicidad en este mundo.
Sin embargo, cuando un día conoció personas que vivían la Palabra de Vida, le pareció que todo cambiaba a su alrededor. Al ponerse él también a vivir el Evangelio, comenzó a advertir una íntima sensación de plenitud y de alegría. Escribía: “Experimentaba la universalidad de las Palabras de Vida, que desencadenaban en mí una verdadera revolución, cambiaban todas las relaciones con Dios y con el prójimo, todos me parecían hermanos y hermanas, tenía la impresión de haberlos conocido desde siempre. También probé el amor de Dios por mí: bastaba pedirlo. En fin, ¡la Palabra de Vida me hizo libre!”.
Y así siguió siendo cuando, en los últimos años de su vida, se vio obligado a andar en silla de ruedas.
Sí, la Palabra de Vida nos vuelve libres de los condicionamientos humanos, infunde alegría, paz, simplicidad, plenitud de vida, luz; haciéndonos adherir a Cristo, nos transforma poco a poco en otros él.
«El fundamento es Jesucristo»
Hay, sin embargo, una palabra que resume a todas las demás: es amar, amar a Dios y al prójimo. Jesús sintetiza en ella “toda la ley y los profetas”1.
De hecho, cada Palabra, aunque se exprese en términos humanos y diversos, es Palabra de Dios; pero dado que Dios es Amor, cada Palabra es caridad.
Entonces, ¿cómo vivir durante este mes? ¿Cómo unirnos estrechamente a Cristo, único fundamento de la Iglesia? Amando como él nos ha enseñado.
“Ama, y haz lo que quieras”2, decía San Agustín, casi sintetizando la norma de vida evangélica, porque amando no te equivocarás, sino que realizarás a pleno la voluntad de Dios.
Chiara Lubich
1) Cf Mt 22, 40;
2) En Jo. Ep. tr., 7, 8.
30 Dic 2004 | Sin categorizar
30 Dic 2004 | Senza categoria
30 Dic 2004 | Sin categorizar
“La Iglesia nos pareció, por los carismas que le ha donado el Espíritu, como un Evangelio encarnado. Cada familia religiosa es un particular, la encarnación de una expresión de Jesús, de un hecho de su vida, de un dolor suyo, de una palabra suya… Por todos estos carismas florecidos a lo largo de los siglos, la Iglesia se presenta como un Evangelio desplegado en el tiempo y en el espacio”
Son éstas algunas palabras de la lectio de Chiara Lubich con ocasión de la entrega del doctorado honoris causa en Teología de la Vida Consagrada por parte de la Pontificia Universidad Lateranense – Instituto “Claretianum”, de Roma, especializado en Teología de la vida consagrada.
El Presidente del Instituto, el prof. Santiago M. González Silva quien abrió la ceremonia presentando la Espiritualidad de la Unidad del Movimiento de los Focolares a los más de 400 alumnos, de 57 naciones, representantes de 177 institutos. Después de la ejecución de una versión polifónica del Veni Creator, cantada por el coro interuniversitario de Roma, el director hizo una presentación de la fundadora de los Focolares: «En Chiara -afirmó- contemplamos límpidamente reflejada una palabra del Evangelio que ha llegado más allá de los confines de la Iglesia en todas las regiones del planeta: el mandamiento nuevo de Jesus, “amaos los unos a los otros, como yo os he amado” (Jn. 13, 34)».
El prof. Fabio Ciardi, Omi, docente del Claretianum, en la laudatio recordó su encuentro juvenil con la Espiritualidad de la Unidad de los Focolares y la sorpresa al constatar en Chiara «la necesidad de participar del carisma de todos los santos». Seguidamente ilustró las tres motivaciones fundamentales del doctorado:
– el haber elaborado una doctrina sobre los carismas de la vida consagrada, con la singular intuición de que eran la explicación de Cristo a lo largo de los siglos, un Evangelio vivo;
– la apertura de la espiritualidad de comunión –típica de los Focolares- a las varias formas de vida consagrada (son decenas de miles los religiosos y las religiosas en contacto con esta espiritualidad);
– el haber creado una original forma de vida consagrada: el focolar.
El doctorado ha sido un reconocimiento también para la Obra fundada por Chiara Lubich, que involucra, no sólo a las diversas vocaciones de la comunidad catolica, sino también a miembros de otras Iglesias cristianas, de otras religiones.
29 Dic 2004 | Sin categorizar
28 Dic 2004 | Sin categorizar
Hace tiempo, como responsable de un proyecto europeo, tuve que presentar un informe sobre el desarrollo de los trabajos acordados por los representantes de los Estados de la Unión, ante los oficiales de la Comisión Europea. Los colegas más expertos sugerían que fuera genérico y no muy claro en la exposición, para no correr el riesgo de ser criticado o puesto en embarazo por los representantes de los Estados, pero esto no correspondía con mi estilo de vida ni de trabajo: antes de cada reunión, más allá del problema a tratar, pienso en la relación con las personas que están a mi alrededor, a sus vidas y a lo poco que sé de las esperanzas, dificultades y expectativas con las que han llegado a la reunión. Pienso en los últimos que escucharán y que podrían recibir un beneficio de nuestro trabajo. Pero volvamos a Bruselas, a nuestra sesión plenaria; contrariamente a las sugerencias de mis colegas, expongo el estado del proyecto con calma y claridad, mirando a los representantes de los Estados a la cara, para estar seguro de que comprendan bien. Se trataba de un servicio para los pensionados europeos que para poder ser realizado concretamente tenía necesidad del aporte convencido de los representantes de los Estados, de modo que se tuviesen en cuenta las situaciones locales. Al final de la exposición, durante más de una hora fui sometido a una ráfaga de preguntas y observaciones por parte de todas las delegaciones. Al responder trataba siempre de ponerme en el lugar y en la cultura de quien hacía la pregunta, de modo de entender lo que estaba detrás, y responder en un modo objetivo y personal. Durante la discusión se encendieron vivos contrastes entre los delegados, en su mayoría debidos sólo a incomprensiones motivadas por la diversidad de culturas, de formas de hablar, de legislaciones, de costumbres … Por lo tanto, traté de intervenir con delicadeza, explicando a uno el por qué el otro había hecho esa observación, que sin embargo tenía que ser leída e interpretada en cierto modo, ayudándolos así a entenderse, a disipar la sospecha de otras finalidades, para encontrar un punto común. El resultado final fue la aprobación del proyecto, con una serie de observaciones y mejorías compartidas por todos los delegados. Había una insólita serenidad entre todos. Cuando me levanté, al final, para saludarlos y agradecerles por la fructífera revisión que habíamos hecho juntos, me dieron un aplauso, cosa que raramente sucede en esa sala. I. N. – Italia Sacado de Toda revestida de Palabra, a cargo de Michele Zanzucchi, Città Nuova 2004
12 Dic 2004 | Sin categorizar
P. Lo que se ha vivido en estos días, ha sido un encuentro muy esperado, que ha tenido una mayor participación de Obispos de varias Iglesias, respecto a los años anteriores �Por qué? R. Porque se trata de Estambul, la antigua Constantinopla, esta tierra, Turquía, que es un país cristiano desde la antigüedad, rico de historia, de tantos lugares santos. Y por ello muchos obispos se han sentido atraídos: para vivir, precisamente aquí, momentos de unidad. Ha sido un encuentro especial. En estos días hemos vivido una experiencia extremadamente rica, que nos ha renovado espiritualmente, entrando en contacto con esta cristiandad antigua: con los ortodoxos, con los siro-ortodoxos, con los armeno-apostólicos, con los católicos de diversos ritos. Un hecho del todo excepcional y extraordinario, �para dar gloria a Dios! P. Ustedes han vivido esta semana precisamente en un momento en el que han tenido lugar gestos históricos en las relaciones entre Constantinopla y Roma, por el regreso a Constantinopla, de las reliquias de dos grandes Padres de la Iglesia, San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianceno apodado, “El Teólogo”. Además, han tenido más de un contacto directo con el Patriarca �Qué significado ha asumido en el Congreso de ustedes? R. El regreso de las reliquias, después de siglos, ha sido, para estos cristianos, para Turquía, un signo de esperanza muy fuerte, muy conmovedor. Quedé impresionado al ver como los obispos de las Iglesias anglicana y evangélico-luterana, que asistían por primera vez a la veneración de las reliquias por parte de ortodoxos y católicos, apreciaron este gesto. El Patriarca Bartolomé habló en un modo conmovedor, agradeciendo al Papa y a la Curia Romana por este gesto excepcional. P. Para el Patriarcado ecuménico y para las otras comunidades que visitaron, la siro-ortodoxa, la armena, la anglicana, �qué significado tuvo la presencia de ustedes? R. Todas las comunidades advirtieron la unidad que había entre nosotros. Apreciaron la oración, la “calidad” de la comunión. Para ellos ha sido una cosa extraordinaria ver a Obispos de tantas Iglesias unidos en la oración. Han manifestado su alegría por el hecho de que hemos estado en medio de ellos. Para ellos ha sido un nuevo llamado a la unidad: si los obispos están juntos, también el pueblo de Dios debe estar junto. Pienso que todas estas comunidades han recibido un gran impulso para el futuro. P. El Patriarca ecuménico Bartolomé I, en la fiesta de San Andrés, habló del primado de la unidad espiritual que estamos llamados a vivir en Cristo, según el modelo de la Trinidad. Parece una meta lejana… R. Pienso que lo que hemos vivido aquí en Constantinopla y lo que viven cristianos de diversas Iglesias juntos, en el espíritu de unidad del Movimiento de los Focolares, con Jesús en medio, es un ejemplo, una esperanza, es una semilla de la unidad que ya existe entre las diversas Iglesias en la comunión, en el amor de la Trinidad. Entre nosotros, de hecho, hay un gran amor, un gran respeto hacia cada Iglesia, hacia cada tradición. He visto como los obispos evangélicos, anglicanos y católicos han apreciado los íconos, las reliquias, la liturgia ortodoxa, que es larga, pero bella. Todo esto ha sido un ejemplo de la unidad que ya existe y que se debe difundir en todas las Iglesias, en toda la cristiandad. Es el amor el que puede hacer avanzar la unidad de los cristianos. Si, sobre todo nosotros los obispos y jefes de las Iglesias, damos este testimonio -el don de las reliquias ha sido un signo muy fuerte- todo esto será recibido por la conciencia de nuestras Iglesias. P. �Dónde está la raíz de esta experiencia de unidad, dónde encuentra su linfa? R. La raíz de la unidad es el amor de Dios, el amor de Cristo que une en el Espíritu Santo al mundo entero y primero que nada a todos los cristianos que se unen en Su nombre. Es por esto que tenemos en nosotros, en nuestro corazón, a Jesús, a Jesús en medio nuestro. Esta espiritualidad, del Movimiento de los Focolares, es la espiritualidad por excelencia de la Iglesia de Cristo, de cada Iglesia. Subrayo esto siempre: no es algo específico de este Movimiento o de la Iglesia católica solamente. La unidad propuesta por Chiara Lubich y por el Movimiento de los Focolares es también para la Iglesia ortodoxa, luterana, anglicana, porque es simplemente evangélica, resume, comprende, todo el Evangelio, la esencia del Evangelio: es el amor de Dios, la unidad en Cristo por el Espíritu Santo. P. Entre las etapas del peregrinaje que ustedes han hecho en esta tierra antigua del cristianismo estuvo también Nicea. �Qué significado tuvo para ustedes? R. – En Nicea hemos vivido un momento muy fuerte: es un lugar que da testimonio de la Iglesia indivisa. Donde, en el 325, se celebró el primer Concilio que formuló la primera parte de nuestro Credo. Juntos hemos firmado un pacto de amor entre nosotros obispos, y, en cuanto obispos, nos hemos comprometido también por toda nuestra Iglesia local a trabajar por el restablecimiento de la plena comunión visible. Ha sido un signo muy fuerte y una esperanza para el porvenir. P. – �Dónde y cuándo es la próxima cita? R. El próximo año nos encontraremos en Rumania, en Bucarest. Nos encontraremos en un país ex-comunista que ha sufrido durante 50 años la represión y hace pocos años ha vuelto a encontrar la libertad, no sin dificultades. Este encuentro nuestro será un signo de aliento para los cristianos de Rumania, no sólo ortodoxos. Hay una fuerte comunidad de católicos, hay evangélicos, calvinistas. P. – Será la ocasión para encontrar al patriarca Teoctist… R. – Sí, será la ocasión para encontrar al Patriarca Teoctist y a los responsables de las Iglesias católica y evangélica y a muchos obispos del país. Será la ocasión para darles a conocer, más de cerca, el papel de unidad del Movimiento de los Focolares: aquí en Constantinopla hemos recibido un fuerte testimonio de un sacerdote católico rumano que se ha comprometido a encontrarse regularmente con los sacerdotes ortodoxos, católicos, reformados y luteranos. Estos encuentros han cambiado el espíritu de esta ciudad. Ahora todos rezan juntos, hay entre todos una vida verdaderamente en el Espíritu Santo. Sí, el Movimiento de los Focolares tiene un gran respeto por cada Iglesia: es más, cada uno encuentra sus propias raíces en su propia Iglesia, cada sacerdote, cada cristiano profundiza su propia tradición. Es algo extraordinario que puede cambiar la situación.
12 Dic 2004 | Sin categorizar
12 Dic 2004 | Focolare Worldwide
En el lugar donde fue formulado el Credo Viernes, 26 de noviembre, cuarenta Obispos – ortodoxos, siro-ortodoxos, armeno-apostólicos, anglicanos, evangélico-luteranos y católicos de varios ritos, provenientes de 18 naciones –llegaron a Nicea, el lugar donde hace casi 1700 años, durante el Primer Concilio Ecuménico, fue formulado el común Credo cristiano, llamado niceno-constantinopolitano. Conscientes de las tristes consecuencias de la falta de unidad en el curso de los siglos, en este lugar-símbolo se prometieron solemnemente actuar en todo y sobre todo el mandamiento evangélico del amor recíproco, «de modo que Cristo viva siempre entre nosotros y el mundo pueda creer también por nuestro aporte», como dijo el arzobispo de Praga, el Card. Miloslav Vlk, uno de los principales promotores de la iniciativa. Ha sido éste –dijeron los participantes- uno de los momentos más importantes del 23� Congreso Ecuménico de los Obispos amigos del Movimiento de los Focolares que, por invitación del Patriarca Bartolomé I, tuvo lugar del 23 de noviembre al 1� de diciembre en Constantinopla.
Intervención del Patriarca ecuménico Bartolomé I En la oración ecuménica de apertura, en la Iglesia Católica de San Antonio, repleta de cristianos de las diversas comunidades presentes en Estambul, participó personalmente Bartolomé I, quien en la mañana sucesiva se dirigió a los Obispos, felicitándolos por su celo por la unidad de los cristianos, y después se detuvo en el tema del congreso: “donde dos o más están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt. 18,20). Con una amplia referencia a la Escritura y al pensamiento de los Padres griegos, el Patriarca subrayó tres presupuestos fundamentales para que se verifique esta promesa de Jesús: “el amor hacia Cristo, realizado mediante la observación de sus mandamientos, la fe en Él, manifestada como confianza en Él, y la fe recta… como recta conciencia de Su persona que brota de la comunión personal con Él”.
Visitas a las Comunidades cristianas de Estambul En el curso del Congreso los Obispos visitaron las varias Comunidades cristianas de la ciudad, uniéndose a su oración, conociendo sus tesoros espirituales y compartiendo alegrías y sufrimientos. De particular relieve la visita al Patriarca Armeno Apostólico Mesrob II, quien, después de la celebración de las Vísperas, se entretuvo con los huéspedes para un amplio diálogo sobre la vida y la situación de la Iglesia Armena, que ha dado, a lo largo de los siglos, un testimonio a menudo heroico. En su mensaje por la apertura del Congreso había ya formulado un apasionado llamado a la unidad. Muy cordial fue también el encuentro con el Vicario patriarcal Siro-Ortodoxo Filüksinos Yusuf Çetin y su vivaz Comunidad que preparó una gran fiesta a los Obispos. En una entrevista concedida, el Metropolita subrayó que tal entendimiento entre los Obispos es un ejemplo importante para los fieles. Alegría por un gesto ecuménico de gran significado En el Fanar, la Sede del Patriarcado ecuménico, los Obispos participaron en la solemne celebración por la llegada de las reliquias de San Juan Crisóstomo y San Gregorio El Teólogo, donadas por el Papa al Patriarca Bartolomé I, en la Basílica Vaticana. El gesto ecuménico –había dicho en Roma el Patriarca Bartolomé I- tiene un gran significado, y “confirma que en la Iglesia de Cristo no existen problemas insuperables, cuando el amor, la justicia y la paz se encuentran”. La participación continuó durante la celebración de La Fiesta de San Andrés, patrono del Patriarcado Ecuménico, para la cual, además de la Delegación Vaticana guiada por el Card. Kasper, vinieron a Constantinopla representaciones de las Iglesias ortodoxas del mundo.
“Diálogo de la vida” La presencia de Cristo entre quienes están unidos en su nombre ha sido no sólo el tema del Congreso sino sobre todo la experiencia que ha marcado su desarrollo, creando –como dijeron los Obispos- “una intensa relación de verdadera fraternidad”. Tres intervenciones preparadas por Chiara Lubich, ilustraron los fundamentos de este camino ecuménico que nace de la espiritualidad de comunión vivida en el Movimiento de los Focolares: el así llamado “Diálogo de la vida”, o “Diálogo del pueblo” que –explicó Chiara Lubich – “no es un diálogo de la base que se contrapone o se yuxtapone al de los así llamados vértices o de los responsables de las Iglesias, sino un diálogo en el que todos los cristianos pueden participar”. “Si vivimos así en nuestras Iglesias, éstas reflorecerán”, afirmó un obispo católico de Inglaterra, refiriéndose a los grandes retos de la secularización. Mientras que un Obispo luterano expresó cuanto había experimentado en el Congreso con las palabras de un conocido himno “Ubi caritas et amor, ibi Deus est – donde hay caridad y amor, allí está Dios”.
Pasos en el camino hacia la unidad En el curso del programa, personas del Movimiento de los Focolares de varias Iglesias, contaron como, en varias partes del mundo, están trabajando para incrementar la comunión en sus Iglesias y entre las diversas Comunidades cristianas. Un especial interés suscitó el testimonio de un párroco católico de Rumania. A través de un paciente diálogo de caridad, han cambiado radicalmente las relaciones entre los pastores y las diversas Comunidades cristianas de su ciudad, con muchas iniciativas comunes que han involucrado a las mismas autoridades civiles. No menos emblemático el significativo diálogo en acto ya entre el Mouvement Jeunesse Orthodoxe y el Movimiento de los Focolares, del que habló una ortodoxa de Líbano. Dos evangélicos y un católico hablaron a los Obispos de la Jornada ecuménica “Juntos por Europa”. Por ella, el 8 de mayo de 2004, vivieron a Stuttgart 10 mil personas de numerosos Movimientos, Comunidades y Grupos espirituales de varias Iglesias: fue inicio de un mayor testimonio común.
Encuentro con el Card. Kasper La presencia de la Delegación Vaticana para la Fiesta de San Andrés, permitió la posibilidad de un encuentro de los Obispos con el Card. Walter Kasper, Presidente del Consejo Pontificio para la unidad de los cristianos. Al ofrecer un cuadro del reciente desarrollo ecuménico, el Cardenal subrayó el aporte de los Movimientos eclesiales a la causa de la unidad: “Yo estoy muy agradecido por estos Movimientos, por el Movimiento de los Focolares, y pienso que es un signo del Espíritu Santo… Solamente juntos podemos hacer algo por la venida del Reino. Por lo tanto los Movimientos ofrecen un camino importantísimo”.
En septiembre 2005 en Bucarest Antes de regresar a sus naciones, los Obispos establecieron que se encontrarán nuevamente en septiembre de 2005 en Bucarest, adhiriendo a la invitación del Patriarca rumano-ortodoxo Teoctist y de su Sínodo.
30 Nov 2004 | Focolare Worldwide
El párroco y algunos laicos de la parroquia de San Juan de la Cruz, en la ciudad de Roma, nos cuentan cómo nació y cómo se desarrolló la comunidad parroquial. «Un día el Cardenal, entonces vicario de la diócesis de Roma –cuenta el párroco- me propuso fundar una nueva comunidad parroquial en una urbanización que estaba surgiendo, en la extrema periferia Norte de Roma, en la localidad de Colle Salario. Voy al lugar y encuentro edificios en construcción, grúas altísimas en movimiento en toda la zona. Alquilo un local en la parte de abajo de un edificio de 15 pisos, de allí saco la iglesia, la sala, la cocina, la cocina y una pequeña habitación. Aquella iglesita-local fue la sede de la comunidad durante 13 años. Solamente a finales del 2001 fue construida una nueva bellísima iglesia”. No basta un lugar para celebrar la Misa, es necesario formar antes la comunidad. Las familias provienen de las más variadas regiones de Italia, sin relaciones sociales entre ellos. No saben ni siquiera que existe una parroquia. Así, todas las mañanas, el párroco va a la parada del autobús escolar para desearle un buen día a los niños que van a la escuela y a las mamás que los acompañan. Varias veces al día va al supermercado para encontrar a la gente: en la fila de la caja conoce a las personas, le propone a alguna mamá ser catequista, ayuda a las ancianas a llevar la compra a casa. Poco a poco toma vida una pequeña comunidad. Una familia, recién llegada al vecindario, se pone a disposición para todo lo que sea necesario. Son del Movimiento de los Focolares. Él es fotógrafo, y es asumido para el servicio fotográfico de las primeras comuniones de los niños. Dado que la iglesita es insuficiente para contener a todos, para la ocasión se alquila una gran iglesia en el Centro de Roma. Antes de la celebración Pino y el párroco se ponen de acuerdo para amar a todos, para que Jesús mismo esté presente entre ellos, como Él mismo ha prometido a “dos o tres reunidos en Su nombre” (Mt. 18,20). Y es precisamente la presencia del Resucitado que involucra a otros a vivir esta nueva espiritualidad, a amar, dispuestos a dar la vida el uno por el otro, a volver a empezar cuando uno se equivoca, a contarse las experiencias del Evangelio para crecer juntos. F., por ejemplo, comunica cómo ha empezado a frecuentar la iglesia-local. Estaba pasando un momento difícil en la relación con su esposa. Deciden ir juntos a esa iglesita y por primera vez escuchan el anuncio de que Dios es amor, y que nos ama personalmente, nos acepta como somos, no está lejos, puede estar entre nosotros, si nos amamos en Su nombre. Descubren un rostro nuevo de la Iglesia, distinto del que pensaban. Entran en el grupo de quienes participan en el encuentro de la “Palabra de Vida” porque comprenden que es allí que nace esa vida nueva que los atrae. Se esfuerzan en poner como base de todo el amor, como propone el Evangelio. Es una escuela de vida, una nueva evangelización, que exige un cambio radical de mentalidad. C. y M. están casados desde hace 22 años y tiene dos hijos de 20 y 27 años. También ellos forman parte de los grupos de la parroquia que viven la espiritualidad del Movimiento de los Focolares: “Nuestros grupos –explican- no tienen una actividad propia en la parroquia, pero participan en la vida de la comunidad parroquial: hay quien da catecismo, quien se encarga de la secretaría, quien es animador en el oratorio, quien ayuda al párroco en el curso de pre-matrimonial, quien se dedica a trabajos manuales para el mantenimiento de la casa parroquial, quien se dedica a la limpieza, quien cocina para los sacerdotes”. Quieren ser algo así como la sal que se disuelve en los varios sectores de la vida comunitaria y donar ese toque extra de amor humano y sobrenatural, que poco a poco genera un clima de familia y a menudo atrae incluso a los alejados. D. explica –y lo dicen también otros- que esta espiritualidad de comunión se está difundiendo en toda la comunidad y se está convirtiendo en su primera característica. Sobre todo después de que el Papa, en la “Novo Millennio Ineunte”, la ha lanzado a toda la Iglesia.
Belleza y armonía de la variedad de los varios Movimientos – “En la parroquia de San Juan de la Cruz –cuenta el párroco- están presentes otros Movimientos: la Comunidad de San Egidio, el Camino Neocatecumenal y otras expresiones de vida asociada, de dimensiones más pequeñas, pero siempre importantes. Es una alegría ver florecer varios carismas que contribuyen a llevar adelante la nueva evangelización y hacen más bella la comunidad. Los fieles se sienten libres de seguir este o aquél camino, de formarse en la espiritualidad, con los modos y los tiempos del Movimiento del que forman parte. Su misma presencia en la comunidad es un signo de vitalidad y estímulo para todos. Por su parte los miembros del Movimiento de los Focolares se esfuerzan en comprender y vivir cada vez mejor aquello que es específico de ellos en la parroquia: el ser constructores de comunión”. Como María: amar y acoger a todos, poner amor donde no hay amor, crear la unidad. Y ser apóstoles del diálogo, así como los ve el Santo Padre. Llegan visitantes – Si bien la urbanización está situada en la extrema periferia de la ciudad, cada tanto llega algún grupo parroquial. Han llegado desde Suiza, de Estocolmo, de Belluno, de Nápoles, desde Brasil, desde México, de Francia. Vienen para visitar las bellezas de Roma, sobre todo para ver al Papa; pero hay quien también desea encontrar una comunidad viva de la Iglesia de Roma. “Se pasa una tarde juntos, nos contamos las experiencias, comemos una pizza juntos. Nace una relación de fraternidad a pesar de, a veces, las dificultades del idioma. Las personas de la comunidad de Colle Salario cuentan cómo viven la Palabra y el amor recíproco que consideran el fundamento de cada acción pastoral”. Esto, a menudo, deja maravillados. En directo por TV – Hace algún tiempo, la Misa dominical de la comunidad de San Juan de la Cruz fue transmitida por una red nacional de televisión. Fue preparada juntos, distribuyendo las lecturas, oraciones y testimonios entre los miembros de los varios grupos parroquiales y de los varios Movimientos. Desde varias partes de Italia nos llegaron llamadas telefónicas con expresiones de gratitud y apoyo: “Gracias por su Misa, ha sido bellísima”, “Se ve que son una comunidad viva y que se quieren”, “¡Cuánto deseo que los jóvenes de mi pueblo puedan encontrar una comunidad como la de ustedes!”
30 Nov 2004 | Sin categorizar
Hasta hace algunos años nuestro seminario estaba situado en una estructura de tipo tradicional, con muros escuálidos y largos pasillos. Quizás también por ello cada uno corría el riesgo de permanecer encerrado en su mundo.
Algunos de nosotros seminaristas entramos en contacto con el Espiritualidad de la Unidad. Ha sido un gran descubrimiento darnos cuenta de que el Evangelio se podía vivir tan concretamente y sobre todo según una clave tan fuertemente comunitaria. Por lo que nos pusimos enseguida a vivir con ardor y entusiasmo la «Palabra de Vida» -una frase con sentido completo de la Escritura que todos, en el Movimiento de los Focolares, se comprometen a traducir en práctica durante un mes entero- y no se necesitó mucho tiempo para hacer también nosotros nuestras primeras «experiencias». Seguidamente otros seminaristas, atraídos por la novedad de vida, se unieron a nosotros.
El número de los estudiantes, en tanto, había crecido bastante y en el edificio del seminario no había suficiente espacio para todos. Entonces los formadores decidieron transformar un gran salón en una habitación para doce seminaristas.
Pero ninguno quería ir, porque todos preferían tener una habitación individual. Entendimos que era una oportunidad para amar concretamente y para lanzarnos en una vida de comunión más fuerte. Nos ofrecimos nosotros a transferirnos.
Al año siguiente se volvió a presentar el problema de la falta de habitaciones y los formadores nos propusieron continuar nuestra experiencia en una casa cerca del seminario.
Empezamos esta aventura con la fe de que era algo que Dios nos proponía. Poníamos todo en común: la ropa, los libros, el dinero y también nuestras necesidades, que eran tantas. Para poder subsanar nuestras necesidades emprendimos varias actividades, entre las cuales la cría de pollos. Muchas personas curiosas por esta iniciativa, nos ofrecían su ayuda y nos traían alimento. Todo era una ocasión para dar testimonio de nuestro ideal de unidad y así nuestra casa se convirtió en un lugar de encuentro y a nuestro alrededor se creó una gran familia.
Mientras tanto la diócesis decidió construir un nuevo seminario. La experiencia de nuestra «casita» hizo surgir la idea de hacer el proyecto no de una gran edificación, sino de un conjunto de varios alojamientos con la capilla en el centro. A partir de entonces han sucedido muchas cosas y también las dificultades y las pruebas no han faltado. Pero delante de cualquier cosa siempre nos hemos dicho que lo que importaba era vivir y dar testimonio del amor recíproco.
Un día uno de nosotros tenía necesidad de unas pantuflas y yo de un par de zapatos para una celebración. Convencidos de que era necesario buscar primero que todo el Reino de los cielos y que todo lo demás se nos habría dado por añadidura, renovamos entre nosotros el pacto de amarnos recíprocamente con un amor que está dispuesto a dar incluso la vida y nos lanzamos nuevamente a amar a todos -superiores y compañeros- en las pequeñas cosas, tratando de ver en cada uno a Jesús. Llegada la noche, una señora nos ofreció una suma de dinero, justo lo necesario para comprar las pantuflas. Constatamos el amor concreto de Dios.
Uno de los puntos más bien débiles de la vida de nuestro seminario era el deporte. Inevitablemente cada partido de fútbol comportaba contrastes y discusiones. Entonces organizamos un torneo que tenía como norma que cada uno gozara por las victorias de los demás como por las propias. ¡Y fue muy bien! El más contento era nuestro padre espiritual. Y también tantos seminaristas nos agradecieron por haberles dado la oportunidad de descubrir que también en el deporte se puede vivir el Evangelio.
Hemos tratado de transmitir esta vida también fuera del seminario, en especial en las actividades pastorales. Un día, junto con un compañero, fuimos a la cárcel femenina. Antes de entrar allí nos propusimos mantenernos firmes en el amor recíproco y ver a Jesús en cada una de las prisioneras. Al inicio las encontramos muy indiferentes, cada una concentrada en su propio trabajo. Entonces intentamos cantar algo para ellas y poco a poco se acercaron todas. Establecida una relación, les hemos podido contar algunas experiencias que habíamos hecho con la «Palabra de vida».
Estaban muy felices y se reconciliaron la una con la otra. Nosotros no lográbamos explicarnos cómo Jesús podía actuar tan deprisa. Una de ellas nos dijo que había entendido que tenía que vivir amando, también en la cárcel, y que sólo así podía ser libre, quizás incluso más que tantos que viven en «libertad». Otra nos llevó hasta la puerta de su celda para decirnos cómo esa misma noche había pensado suicidarse, pero que el amor que habíamos llevado le había devuelto la alegría de vivir. Era evidente que no habíamos sido nosotros quienes habíamos hecho estas cosas, sino Jesús presente entre nosotros por el amor recíproco.
(N. U. A. Q. – Colombia)
30 Nov 2004 | Palabra de vida, Sin categorizar
Se acerca Navidad, el Señor está por venir, y la liturgia nos invita a prepararle el camino. El, que entró en la historia hace dos mil años, quiere entrar en nuestra vida, pero en nosotros el camino se encuentra erizado de obstáculos. Hay que aplanar los desniveles del terreno, sacar las rocas del medio. ¿Cuáles son esos obstáculos que pueden obstruir el camino a Jesús?
Son todos los deseos no conformes a la voluntad de Dios que surgen en nuestra alma, son los apegos que la encadenan; deseos de hablar o callar cuando se tiene que hacer lo contrario; deseos de afirmación, de estima, de afecto; deseos de cosas, de salud, de vida… cuando Dios no lo quiere; deseos peores: de rebelión, de juicio, de venganza… Surgen en nuestra alma y la invaden por completo. Es necesario apagar estos deseos con decisión, quitar estos obstáculos, volvernos a poner en la voluntad de Dios y así preparar el camino del Señor.
«El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo»
Pablo dirige esta Palabra a los cristianos de su comunidad, que al haber experimentado el perdón de Dios, son capaces a su vez de perdonar a quien comete injusticia contra ellos. Sabe que están particularmente habilitados para traspasar los límites naturales en el amor: incluso, hasta dar la vida por los enemigos. Dado que Jesús y el Evangelio los han hecho nuevos, encuentran la fuerza para ir más allá de las razones y de las ofensas y de tender a la unidad con todos.
Pero el amor late en fondo de todo corazón humano, por lo que cada uno puede poner en práctica esta Palabra. Dice la sabiduría africana: “Haz como la palmera: le tiran piedras y ella deja caer dátiles”. Por eso, no basta con no responder a una injusticia, a una ofensa… se nos pide más que eso: hacer el bien a quien nos ha hecho mal, como recuerdan los apóstoles: “No devuelvan mal por mal, ni injuria por injuria: al contrario, retribuyan con bendiciones”; “No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal haciendo el bien”.
«El Señor los ha perdonado: hagan ustedes lo mismo»
¿Cómo vivir esta Palabra?
En la vida de todos los días siempre habrá alguien, pariente, compañero de estudio o de trabajo, amigo, que nos ha ofendido de alguna manera, nos ha tratado de manera injusta, nos ha hecho algún daño… A lo mejor no nos pasa por la cabeza la idea de la venganza, pero puede quedar en el corazón un sentimiento de rencor, hostilidad, amargura o quizás solamente indiferencia, que impide una auténtica relación de comunión.
¿Qué hacer, entonces?
Levantémonos por la mañana con una “amnistía” completa en el corazón, con ese amor que todo lo cubre, que sabe aceptar al otro como es, con sus límites, sus dificultades, tal como haría una madre con su propio hijo que se equivoca: lo excusa siempre, lo perdona siempre, espera siempre en él…
Acerquémonos a cada uno viéndolo con ojos nuevos, como si nunca hubiera incurrido en esos defectos. Volvamos a comenzar siempre de nuevo, sabiendo que Dios no sólo perdona, sino que olvida; y esa es la medida que requiere también de nosotros.
Eso fue lo que sucedió con un amigo nuestro en un país en guerra, que vio masacrar a sus padres, al hermano y a muchos amigos. El dolor lo hizo caer en una profunda rebelión y el deseo de un castigo tremendo para los verdugos, proporcional a su culpa.
Aunque le volvían continuamente a la mente las palabras de Jesús sobre la necesidad del perdón, le parecía imposible vivirlas. “¿Cómo puedo amar a los enemigos?”, se preguntaba. Se necesitaron meses y mucha oración hasta que comenzó a encontrar un poco de paz.
Pero cuando, pasado ya un año, se enteró de que los asesinos no sólo eran conocidos por todos, sino que circulaban libremente por el país, el rencor le volvió con toda su fuerza y comenzó a pensar cómo se comportaría de encontrarse con ellos, sus “enemigos”. Le imploró a Dios que lo aplacara, que una vez más lo hiciera capaz de perdonar.
“Ayudado por el ejemplo de los hermanos con los cuales trato de vivir el Evangelio –cuenta– comprendí que Dios me pedía que no anduviera detrás de esas quimeras, sino que por el contrario concentrara mi atención en amar a los que ahora tenía al lado, los colegas, los amigos… Poco a poco, en el amor concreto a los hermanos encontré la fuerza de perdonar hasta el fondo a los asesinos de mi familia. Hoy mi corazón está en paz”.
Chiara Lubich
26 Nov 2004 | Sin categorizar
25 Nov 2004 | Focolare Worldwide
Con mi esposa, desde 1992, tenemos una empresa de exportación de maquinaria y tecnología para la elaboración de la carne, que adhiere al proyecto de la Economía de Comunión y trabaja en los Estados de la ex-Unión Soviética. En agosto de 1997 se derrumbó el sistema bancario y el mercado ruso. Todo se bloqueó afectándonos gravemente: de hecho teníamos más de diez contratos en Rusia; muchos fueron suspendidos y el pago de los créditos congelado. Pero nuestra empresa tenía que ir adelante y asegurar también los pagos regulares a sus empleados, para el sustento de una decena de familias. Las reservas estaban por agotarse y todas las mañanas llamaba por teléfono al banco para preguntar si de casualidad había llegado algún abono desde Rusia o si había entrado algo de nuestros clientes. La respuesta era siempre la misma: no. Después de tres meses todavía no había llegado nada. Todos me decía que ni lo pensara: todo estaba bloqueado y no llegaba nada para nadie. Un lunes miré la cuenta bancaria y vi que teníamos sólo 300.000 florines. Sabía que al día siguiente tenía que pagar una cuenta de 400.000 florines y además, faltaban los sueldos por pagar. A medio día volví a casa muy preocupado. Con mi esposa nos preguntamos qué hacer: �cerrar la empresa o seguir adelante? Sentíamos la responsabilidad no sólo por nosotros, sino también por los demás. A la entrada, en la mesita, teníamos siempre alguna hojita de la palabra de Vida del mes. Esta decía: “Si tienen fe…”. Saliendo para regresar a la oficina le dije a mi esposa: “�Ahora tenemos necesidad de aumentar nuestra fe!”. Entrando en la oficina, me recibió la noticia que me habían llamado del banco, �porque había llegado un abono de un millón y medio! I.B. – Hungría
3 Nov 2004 | Sin categorizar
3 Nov 2004 | Sin categorizar
3 Nov 2004 | Sin categorizar
3 Nov 2004 | Sin categorizar
1 Nov 2004 | Palabra de vida, Sin categorizar
Oscuridad y luz: una oposición elocuente, habitual en todas las culturas y todas las religiones. La luz simboliza la vida, el bien, la perfección, la felicidad, la inmortalidad. La oscuridad remite al frío, lo negativo, el mal, la muerte.
El apóstol Pablo recuerda a los fieles de Roma que el cristiano no tiene nada que hacer con un pasado “oscuro”, hecho de impureza, injusticia, maldad, codicia, malicia, envidia, rivalidad, engaño… (Cf Rom 1, 24-31)
«Abandonemos las obras propias de la noche…
¿Cuáles son las “obras de la noche”? Por lo que dice Pablo son: embriaguez, lujuria, peleas, envidias, (Cf Rom 13,13) pero también olvido de Dios, traición, robo, homicidio, soberbia, ira, desprecio por el otro; y además: materialismo, consumismo, hedonismo, vanidad.
También es obra de la noche la facilidad con la que a menudo seguimos cualquier programa televisivo o navegamos por internet, leemos ciertas revistas, vemos ciertos filmes u ostentamos cierta indumentaria.
Nosotros, en el momento del bautismo, hemos aceptado que queríamos morir con Cristo al pecado cuando, por boca de nuestros padrinos, tres veces afirmamos que queríamos renunciar al demonio y a sus seducciones. Actualmente se prefiere no hablar del demonio, se tiende a olvidarlo y a decir que no existe, cuando en realidad está y sigue fomentando guerras, tragedias, violencias de todo tipo.
“Abandonemos”: una acción que implica hacerse violencia, cuesta, exige coherencia, decisión, valentía, pero que resulta necesaria si queremos vivir en el mundo de la luz. En efecto, la Palabra de vida continúa:
… y vistámonos con las obras de la luz»
No basta, entonces, con renunciar, “despojarse” del mal; es necesario “vestirse con las obras de la luz”, es decir, como explica Pablo más adelante, “revestirse del Señor Jesucristo”, dejando que sea él el que viva en nosotros. (Rom 13, 14) También el apóstol Pedro invita a “compenetrarse” de los mismos sentimientos de Jesús. (Cf 1 Ped 4,1)
Imágenes fuertes, sin duda, porque dejar vivir a Cristo sabemos que no es fácil, quiere decir reflejar en nosotros sus mismos sentimientos, su modo de pensar, su forma de actuar; significa amar como él ha amado y el amor es exigente, requiere lucha continua contra el egoísmo que está dentro de nosotros.
Pero, como recuerda la primera carta de Juan, no hay otro camino para llegar a la luz: “El que ama a su hermano permanece en la luz y nada lo hace tropezar. Pero el que no ama a su hermano, está en las tinieblas y camina en ellas, sin sabe a dónde va, porque las tinieblas lo han enceguecido” (1Jn 2, 10-11).
«Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con las obras de la luz»
Esta Palabra de vida es una invitación a la conversión, a pasar continuamente del mundo de las tinieblas al de la luz. Repitamos entonces nuestro no a Satanás y a todas sus lisonjas, y volvamos a decir nuestro sí a Dios, tal como lo hemos pronunciado el día del bautismo.
No tendremos que realizar grandes acciones; basta que cada una de las que hagamos esté sugerida y animada por el amor verdadero.
De este modo contribuiremos a que a nuestro alrededor se irradie una cultura de la luz, de lo positivo, de las bienaventuranzas. Será construir el paraíso ya desde esta tierra, para poseerlo eternamente en el Cielo. Sí, porque el paraíso es una realidad, nos lo ha prometido Jesús, y es como una casa, que se construye aquí para habitarla allá. Y su regalo será: felicidad plena, armonía, belleza, danza, felicidad sin fin, porque el Paraíso es el amor.
Nos da testimonio de ello la experiencia vivida por Mary, de Perú. Madre de tres hijas pequeñas, cuando conoce la Palabra de vida encuentra a Dios, encuentra la luz; se involucra totalmente y en su vida se produce un cambio radical.
Poco tiempo después se le diagnostica una enfermedad grave. Internada en el hospital, se entera de que le queda poco más de un mes de vida. La nueva intimidad con Jesús que ahora experimenta la anima a hacer una oración en la que pide cinco años de tiempo para consolidar su conversión y poder también cambiar la vida a su alrededor.
Los médicos no se explican cómo es que la salud de Mary mejora y le dan de alta en el hospital. Vuelve a casa, se prepara con su compañero al matrimonio, que celebra en la iglesia, y pide el bautismo para las hijas.
Pasados cinco años, el mal se agudiza de improviso y en apenas dos semana concluye su vida en la tierra.
Antes de morir, logra ocuparse de cada detalle con respecto al futuro de las hijas y a trasmitirle esperanza a su esposo. “Ahora voy al Padre que me espera. Todo ha sido maravilloso, él me ha dado los cinco años más hermosos de mi vida, desde cuando lo conocí en su Palabra que da la Vida”.
Chiara Lubich
31 Oct 2004 | Focolare Worldwide
Carpi, una pequeña ciudad de Emilia Romana. La parroquia del “Corpus Domini” se encuentra en una zona en pleno desarrollo, habitada por familias de las más variadas proveniencias. El interés está centrado en los negocios, predomina la indiferencia religiosa, la influencia religiosa es de apenas el siete por ciento. ¿Cómo salir al encuentro de esta gente? Dios ama a todos – La acción pastoral del párroco, no se limita al pequeño grupo de los practicantes sino que va dirigida a todos. Acerca a toda persona que encuentra con una actitud de amor, sabiendo que es un encuentro con Jesús, y tantos quedan conquistados e involucrados. A ellos les comunica su descubrimiento: Dios es amor y quiere que también nosotros nos amemos. Basta vivir sus palabras, que, si se viven, cambian poco a poco la mentalidad, promueven un espíritu de comunión, suscitan un clima de familia. Muy pronto tantos hacen la experiencia. Empiezan los encuentros de la Palabra de Vida que después se multiplican, se hacen en los caseríos, involucrando cada vez más personas. Se forma una verdadera comunidad abierta y acogedora, con un estilo de vida según el Evangelio. Un hombre pide al párroco una constancia de idoneidad para ser padrino de bautismo. No es practicante y no está ni siquiera seguro de tener fe. “¿Por qué quieres hacerlo?”, pregunta el párroco. “Para hacerle un favor a mi hermana que insistentemente me lo ha pedido”, responde. “Un acto de amor –subraya el padre Carlo- ¡es una trozo de Evangelio vivido!”. Él no pensaba que estaba viviendo el Evangelio, y queda sorprendido. Nace un coloquio sobre Dios que es amor y sobre cómo el amor presente en cada acción vivida por los demás es un reflejo de Él. Queda fascinado. Empieza un camino de conocimiento del Evangelio.
El amor no tiene fronteras – El amor es siempre creativo y suscita gestos de amistad también hacia quienes están en contra. En la parroquia existe un círculo de ancianos hostiles a la Iglesia por educación y por razones históricas. Están construyendo una nueva sede. Es una obra social, que ayuda a estas personas. Considerando el aspecto positivo de esta iniciativa, el párroco le propone al Consejo pastoral alentarlos, ofreciéndoles un aporte económico. Hay un rechazo inicial. Entonces les explica que a los creyentes les toca ser los primeros en amar. Aprueban dar una pequeña suma. Él la acompaña con una cálida carta de agradecimiento por este servicio a todos los ancianos del vecindario. El gesto ha sido más elocuente que una prédica: cuando en el círculo se recibe el regalo y se lee la carta a todos se les llenan los ojos de lágrimas. Y empieza una actitud nueva, de apertura, hacia la Iglesia. Casa abierta a quien no puede recibir los sacramentos – La parroquia es la casa de todos: nadie debe sentirse excluido. Se encuentra el modo de que todos se sientan acogidos, también aquellos que no pueden recibir los Sacramentos. Se les explica que en tanto pueden vivir la Palabra de Dios, amar al prójimo, compartir alegrías y dolores sabiendo que Jesús ha dicho: “Cualquier cosa que hagan a uno de estos mis hermanos más pequeños a Mí me lo hicieron”. T. tenía a sus espaldas un fracaso matrimonial y vivía desde hacía algunos años con F-; había recibido una formación cristiana y ahora se sentía lejana de Dios y rechazada por la Iglesia. Un día entra en la parroquia. El párroco va hacia ella y la saluda con calidez. La mujer se siente acogida y le abre su corazón, comunica su dolor. De él, por primera vez, escucha decir: “Dios te ama inmensamente”. Es la luz: empieza a frecuentar los encuentros de la Palabra de Vida, se esfuerza en vivir el Evangelio, empieza a hacer de él una experiencia. Y, como ellos, muchos han sido conquistados por la acogida cordial encontrada en la parroquia y por la atmósfera de caridad que se respira en esa comunidad. Una comunidad que ha sido invitada a ofrecer la propia experiencia también en congresos y encuentros a nivel nacional e internacional.
28 Oct 2004 | Focolare Worldwide
Cumple 40 años la primera de las 33 ciudadelas de los Focolares que surgen en los 5 continentes Situada en las colinas toscanas en los alrededores de Florencia, en el municipio de Incisa en el Valle del Arno, con escuelas, empresas, centros artísticos, cuenta con alrededor de 1000 habitantes de 70 naciones: desde Rusia hasta Portugal, de Jordania, Líbano, Egipto hasta Burundi, Congo, Sudáfrica, de Estados Unidos, México, Tierra del Fuego, Japón, China, Corea, Filipinas, a Australia y Nueva Zelanda. Son estudiantes y docentes, profesionales, artesanos, agricultores, artistas, familias, religiosos y sacerdotes, cristianos de distintas Iglesias y fieles de otras religiones: un prototipo de una nueva sociedad fundada sobre la ley evangélica del amor. Una ciudadela que refleja un ideal de unidad y paz Construir una ciudadela que refleje el propio modo de pensar ha sido, a menudo, el sueño de quien ha dado vida a nuevas corrientes filosóficas, ideológicas o espirituales. Ha sido así también para Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares quien, visitando en 1962 la abadía benedictina de Einsiedeln, uno de los centros de irradiación de la civilización cristiana europea, tuvo la intuición de que nacerían en el mundo ciudadelas modernas, con casas, escuelas, fábricas. Más de 40.000 visitantes pasan cada año por Loppiano. Junto con quien vive allí, contribuyen a componer ese designio de unidad sobre el que se funda la ciudadela. María Theotókos: la Iglesia de la ciudadela Con ocasión de este aniversario, llegó a término la Iglesia de la ciudadela, dedicada a María Theotókos, la “Madre de Dios”. La solemne concelebración de inauguración tuvo lugar el sábado 30 de octubre de 2004, a las 11.00 a.m. y fue precedida por el Card. Ennio Antonelli, Arzobispo Metropolita de Florencia y por Mons. Luciano Giovannetti, Obispo de Fiesole. El proyecto ha sido realizado con el aporte de la Conferencia Episcopal Italiana. Un obra realizada por el Centro Ave Realizada por el estudio artístico Centro Ave que tiene su sede en Loppiano – el cual está formado por una escultora, 3 arquitectos y 3 pintoras– la Iglesia se delinea delicadamente sobre las colinas: un amplio plano inclinado nace del terreno y sube hasta la cima de la construcción. Está coronada por el campanario, cubierto por una falda triangular dorada, cuya clara forma deja entrever una referencia a la Trinidad. La idea del proyecto y la capilla ecuménica Dentro, en el centro del presbiterio, se encuentra un gran vitral con múltiples azules, es el fondo del dorado tabernáculo. “Quería expresar a través de la forma –explica Ave Cerquetti, escultora y diseñadora del edificio – la grandeza de aquella que, siendo Madre de Dios, es más grande de todo lo que se pueda imaginar, como lo confirma la Iglesia en los Primeros Concilios, y al mismo tiempo es como un dulce plano que va de la tierra al cielo, a Dios”. En el primer piso de la torre está situada la capilla ecuménica
Para honrar a María en esta Iglesia no hay sólo cristianos Llegó desde India un gran cuadro enriquecido con láminas de oro y adornado con piedras semipreciosas, obra de un artista hindú, que la representa junto con el niño. Durante la inauguración estuvo presente también el Maestro Pra Maha Thongrattana, monje budista tailandés. Su permanencia en Loppiano, en 1992, fue determinante para el inicio de un fructífero diálogo entre monjes budistas tailandeses y los Focolares.
La nueva Iglesia hospedará además los restos de Renata Borlone Renata (1930-1990), durante años fue constructora y corresponsable de Loppiano. Está en curso su causa de beatificación.
Polígono empresarial “Lionello Bonfanti” En el 40� aniversario de Loppiano se han iniciado también los trabajos de construcción del Polígono empresarial. 5.615 accionistas sostienen su construcción, a través de la sociedad administradora “E. de C. S.p.A.” que se constituyó en el 2001 (www.edicspa.com). En el mundo están operantes o en vías de construcción otros Polígonos empresariales en Brasil, Argentina, Estados Unidos, Portugal, Francia y Bélgica, nacidos para dar visibilidad al proyecto de la Economía de Comunión, que inspira la administración de 270 empresas de producción en Italia y 800 en todo el mundo.
20 Oct 2004 | Focolare Worldwide
Ponerse delante de las cifras del presupuesto mensual en nuestra familia nunca ha sido una tarea agradable, hasta que entendimos que también en este campo es fundamental el comprendernos profundamente. De este modo el argumento “dinero” tomó un tinte familiar. Junto a las salidas de la comida, el alquiler, etc… pensamos introducir una cifra para poner en común con quien sabíamos que estaba pasando necesidad. Un día no lográbamos hacer que entrara esa cifra, porque la columna de las salidas era más larga que la de la entradas. Era un dolor. Precisamente algunos días antes habíamos visto en la televisión un programa sobre los niños que mueren de hambre. Nuestros dos niños, que habían escuchado todo, llegaron con sus monederos y pusieron en común todo el contenido. Eran pequeñas propinas que habían recibido de los abuelos, ahorros de su mesada semanal. Cuando la abuela vino a visitarnos los niños le contaron la cosa y ella: “¿Pero cómo? –nos dijo perpleja- ¿ustedes ayudan a los demás aunque no son ricos?” Quien desbloqueó la situación fue el más pequeño: “Abuela, pero nosotros comemos tres veces al día!”. Algunos días después la abuela llegó con un sobre en la mano. “Este es el dinero al que puedo renunciar. Lo pongo con el de ustedes… en el fondo ¡también yo como tres veces al día!”. (L.R. – Italia)
11 Oct 2004 | Focolare Worldwide
Estamos en Budapest, en un barrio con 4000 habitantes. Un pedazo de mundo secularizado donde más de la mitad es católica sólo por haber recibido el bautismo. La población, formada sobre todo por jóvenes sin ninguna formación religiosa ni moral, está completamente abandonada a sí misma. El régimen comunista, que obstaculizaba toda forma de asociación, además de difundir la cultura atea, no había construido en ese barrio infraestructuras que permitieran el poderse encontrar para hacer deporte y otras actividades recreativas. Mucho menos un espacio para la iglesia.
Iniciar de la unidad – Después de un mes de búsqueda, los dos sacerdotes encargados por el obispo de reavivar la comunidad cristiana del barrio, encontraron alojamiento en una casa prefabricada, cuyas paredes dejaban pasar toda clase de ruidos, también los pleitos y las no raras blasfemias de los vecinos. ¡Una empresa ardua para ellos! La única certeza era vivir en primera persona como verdaderos cristianos, poniendo en práctica el mandamiento del amor recíproco y mereciendo la presencia de Jesús que dice: “donde dos o más…” Será Él el párroco: Jesús en medio de ellos.
La Misa dominical, celebrada en la única sala de reuniones del lugar (la del partido), a pesar de haber puesto invitaciones en todos los caseríos, recoge sólo un centenar de personas, la mitad niños. Los dos entienden que no pueden atraer a las multitudes y apuntan a ese pequeño grupo de personas. En las celebraciones litúrgicas, en los pequeños grupos de catequesis para niños y para adultos y en todos los otros grupos de encuentro subrayan el verdadero motivo del reunirse: vivir el amor fraterno, crear un clima de acogida del otro, de servicio, viendo en cada uno la presencia de Jesús.
Una verdad del Evangelio que enseguida atrae y es puesta en práctica. Las personas que vienen por primera vez no sólo regresan, sino que traen a otras. Y cuando se organizan fiestas o paseos, la finalidad debe ser siempre el amor fraterno para poder gozar de la presencia de Jesús en medio.
A la escuela de la Palabra – La comunidad se forma y crece a la luz de la Palabra de Dios. Se apunta a ella, antes vivida en primera persona y después donada para ser puesta en práctica por muchos y regresar encarnada en las experiencias que se comunican. Es una dinámica que produce frutos, un lenguaje que todos comprenden y son muchos los que se ven involucrados. Los adultos descubren y experimentan que la Palabra ilumina en modo concreto los hechos de todos los días, cambian radicalmente las relaciones humanas, suscita la comunión, da vida a una comunidad cristiana donde todos, sacerdotes y laicos, entran en Su escuela. También los niños de la catequesis se ven involucrados en la vida de la Palabra y hacen las primeras experiencias que los llevan a tener una relación personal con Jesús. El catecismo se convierte en una interesante aventura de convivencia con Él. Se vuelve una costumbre hacer los ejercicios espirituales durante los momentos fuertes del año litúrgico, y de este modo los dos sacerdotes se retiran por cinco días fuera de la ciudad con los adultos y los jóvenes más comprometidos, y después tres días con los demás. Los ejercicios son una experiencia concreta de Evangelio vivido, un entrenamiento para después proseguir en casa, en el trabajo, la misma vida de donación fraterna. Se profundiza en la espiritualidad colectiva.
Vivir y hacer vivir la comunión – Viendo las necesidades concretas de la parroquia, espontáneamente tantos se sienten responsables en las varias tareas. Dan vida a grupos de trabajo con un estilo nuevo, moviéndose en armonía: hay grupos que trabajan en el campo asistencial o en campo litúrgico, otros se encargan de la armonía de los ambientes parroquiales, otros más se dedican a los jóvenes, se encargan del deporte, están comprometidos en la catequesis y mantienen el contacto con otros habitantes del territorio. Las personas redescubren la fe ya no más como una doctrina desarraigada de la vida, sino como una luz que desde lo alto ilumina y conduce la existencia, que da sentido y transforma las realidades que están alrededor, la familia, la sociedad, y llena de alegría.
Entre los frutos: hay padres de familia, antes indiferentes, que han redescubierto la fe a través de sus hijos, y jóvenes que quieren conocer la comunidad por el cambio de sus padres. Lo mismo sucede entre colegas de trabajo y entre compañeros de escuela.
Una comunidad en crecimiento – Los miembros de la comunidad, de un centenar pasan a ser alrededor de 800 y los que frecuentan regularmente la catequesis de 80 a 350. Se debe construir una iglesia, que le dedican a la Santísima Trinidad, con el deseo de vivir el amor trinitario que Jesús ha traído a la tierra.
Apertura a las otras Iglesias y religiones – También personas de otras iglesias cristianas e incluso hebreos y musulmanes se han sentido atraídos por el testimonio de vida de parientes o conocidos. Un musulmán que acompaña a su esposa a la Misa dijo: “Yo no tengo en este barrio una mezquita, pero en medio de ustedes siento la presencia de Dios, puedo rezar y me siento más cercano a mi fe musulmana”.
Las dificultades: un trampolín de lanzamiento – Hay también días difíciles. Ha sido sustituido uno de los sacerdotes y en el seno de la comunidad han nacido algunas tensiones entre personas y grupos, pero de este dolor la comunidad en su conjunto se ha consolidado y la comunión entre todos ha echado raíces más profundas. A quien pregunta cuál es el secreto de tanta vitalidad responden: Jesús en medio nuestro. Pero agregan también que esto se verifica cuando, aceptando la desunidad, las debilidades y los errores de cada uno, se trata de ir más allá, transformando el dolor en amor. Porque Jesús ha resucitado pasando a través de la muerte.
7 Oct 2004 | Sin categorizar
Un deporte para la paz Sportmeet 21/10/2004
Por una cultura del deporte orientada a la fraternidad universal �Qué pueden tener en común una maestra de esquí y un periodista deportivo, un médico del deporte y un trabajador social, un entrenador y un docente de pedagogía? Los une el proyecto de Sportmeet, una joven realidad internacional del Movimiento de los Focolares, nacida en el mundo del deporte, para contribuir, cada uno desde el propio ámbito específico, a elaborar una cultura del deporte orientada a la construcción de la fraternidad universal.
En Viena para “Educarse a educar a través del deporte”. Para ello se dieron cita en Viena, a mediados de septiembre para un congreso internacional (130 participantes de 17 naciones, 6 extra-europeas) sobre el tema Educarse y educar a través del deporte. La Unión Europea ha designado el 2004 como Año Europeo de la Educación a través del Deporte, considerándolo, tal como se lee en los documentos comunitarios, «un componente esencial de nuestra sociedad”, capaz de transmitir “todas las reglas fundamentales de la vida social” y de ser portador de valores educativos fundamentales como la “tolerancia, el espíritu de equipo, la lealtad”. Cuando el deporte puede llenar de tensión moral Pero ante las contradicciones del deporte de hoy �se le puede realmente conceder al mismo tal crédito?“Como otras actividades humanas el deporte es poliforme y ambivalente: -admitió, en el discurso de apertura, Paolo Crepaz, especialista en medicina deportiva y coordinador de Sportmeet- es una liberación de energías psicofísicas latentes, pero también es servilismo ante los ídolos del prestigio y de la ganancia; es don de sí, pero también es ocasión de egoísmo y de engaño; es lugar de encuentro pero también de desencuentro”. La educación del cuerpo implica favorecer que la corporeidad, expresión emblemática del deporte, esté en capacidad de mostrar y acreditar el espíritu. Pero �cuándo estará el deporte en capacidad de encender el espíritu? “Cuando será capaz de conferir, a quien lo practica, dominio de sí, -explicó Crepaz- de sus actos, una meta siempre en devenir, y cuando sea capaz de teñir la acción del atleta con la tensión moral”. Chiara Lubich: el deporte es capaz de revelar dimensiones esenciales del hombre Este es el concepto subrayado por Chiara Lubich en el saludo que dirigió a los participantes: “El deporte puede revelar la dimensión esencial del hombre sea como ser finito ante las dificultades y las derrotas, sea como ser llamado al infinito, capaz de superar los propios límites”. Pero �quién sabe educar en este modo? “Así como es necesaria la primavera para que florezca un jardín –concluyó Chiara Lubich-, del mismo modo es necesario el calor del amor para hacer germinar las verdades que están grabadas en el hombre. En una atmósfera de amor recíproco, hasta experimentar las palabras de Jesús: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos”, les deseo que puedan hacer la experiencia que Él mismo, Jesús, sea su maestro, también en el deporte”. Una inversión de tendencia ya en acto en el deporte. La lección de los más jóvenes De los participantes se tuvo la confirmación que quien cree en los valores del hombre, aunque no esté unido a referentes religiosos, puede compartir y experimentar cuán educativo puede ser una actitud de confianza recíproca, sincera y profunda, entre quien educa y quien es educado a través del deporte. En este sentido, numerosas reflexiones y testimonios concretos, han revelado una inversión de tendencia ya viva y difundida en el deporte, sobre todo entre los más jóvenes.
No palabras, sino nuevos proyectos deportivos en acto El congreso permitió sobre todo dar a conocer numerosos proyectos deportivos con dimensión social ya desarrollados, en los diversos continentes, afines o suscitados por Sportmeet. Todo un equipo de fútbol de muchachos de una difícil periferia de Bogotá “adoptada” a distancia gracias a la ayuda de un club profesional del sur de Italia; el proyecto de promoción deportiva SportFontem, iniciado en el colegio de la ciudadela de Camerún donde el Movimiento de los Focolares está presente desde hace tiempo, Deporchicos, una “mini Olimpiada” con implicaciones deportivo-sociales en Buenos Aires, la planificación de la promoción deportiva como instrumento de rescate social en las regiones de San Pablo en Brasil y en especial en Jardim Margarida; el proyecto escolar Café con Leche, ya activo en una zona marginal de Santo Domingo, que se desarrollará con la construcción de una cancha. Pero Sportmeet ha dado espacio durante el congreso también a otros proyectos deportivo-sociales de valor, como el InterCampus, promovido por el Inter de Milán, o Vivas, Vivir los valores del deporte, surgido por la tenacidad de un profesor de educación física, en Piacenza, o El Gran Reto, de Verona, un evento deportivo que pone en evidencia la riqueza de los discapacitados.
Sports4Peace, en Austria involucra a 20.000 jóvenes Entre los tantos proyectos, el más interesante resultó ser Sports4Peace, realizado precisamente en Austria durante el último año escolar 2003 – 2004. Entraron en contacto con la iniciativa alrededor de 20.000 jóvenes de distintas escuelas superiores austriacas, quienes pudieron experimentar un deporte que no mueve solamente… balones, sino un deporte que es camino hacia una sociedad solidaria y orientada a la paz. Guiados por seis sencillas normas (juega seriamente, juega honestamente, no aflojes nunca, mantén los ojos abiertos a las necesidades de los demás, juega para jugar, haz tú la diferencia) impresas en las caras de un dado, expresiones de una única regla, la “regla de oro”, presente en toda religión: “Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti”, los muchachos involucrados practicaron deporte, organizaron torneos, eventos deportivos y musicales y recogieron firmas por la paz olímpica. Todo evento o expresión deportiva vivida después de haber lanzado el dado, permitía a los muchachos coleccionar “anillos olímpicos”. En cambio, cada paso hacia la paz, a través de pequeñas o grandes acciones de comunión o de perdón, permitía conquistar “anillos de oro”. El objetivo final: llegar a los 51.000 anillos olímpicos y de oro y envolver así, simbólicamente, la superficie de 510 kilómetros cuadrados de la tierra con una red de paz. La iniciativa tuvo el patrocinio y el apoyo de las más grandes organizaciones deportivas y escolares austriacas y de diversos campeones deportivos, entre los cuales Ralf Schumacher, Hermann Mayer, Michael Walchhofer y otros, quienes aceptaron ser testigos, considerando la idea del dado muy original y eficaz. El proyecto de Sports4Peace si reveló particularmente contagioso: después del congreso Sportmeet se difundirá en otras naciones. Cultura – Deporte – Paz: el interés de docentes universitarios de Europa y de Brasil Los distintos proyectos deportivos presentados por Sportmeet han suscitado un interés especial en los 8 docentes universitarios, de distintas universidades (Viena, Innsbruck, Téramo, la Católica de Milán, Buenos Aires) y de diversas disciplinas en el campo del deporte, presentes en el congreso precisamente para profundizar la posible relación entre el deporte y la paz.
3 Oct 2004 | Sin categorizar
30 Sep 2004 | Palabra de vida, Sin categorizar
Los discípulos le hacen a Jesús un pedido que los angustia. Ellos también han vacilado. ¡Cuántas veces encontramos en el Evangelio que él les reprocha su poca fe! El mismo Pedro, la “piedra” sobre la cual Jesús edificaría su Iglesia, fue tratado de “hombre de poca fe”. Jesús tuvo que pedir por él, para que su fe no flaqueara.
En realidad el pedido de aumentar la fe es una invocación de todos los cristianos porque, en la vida de cada uno de nosotros, puede haber oscilaciones. Incluso Santa Teresa de Lisieux, por más que a lo largo de toda su vida mantuvo una profundísima relación filial con Dios, en los últimos dieciocho meses se vio asediada por la “prueba contra la fe”: ella misma cuenta que tenía la impresión de que un muro se elevara hasta los cielos y cubriera las estrellas.
«Auméntanos la fe»
Lo cierto es que, aún sabiendo que Dios es Amor, muchas veces vivimos como si en esta tierra estuviéramos solos, como si no existiera un Padre que nos ama y nos cuida; que conoce todo de nosotros ¡hasta cuenta los cabellos de nuestra cabeza!; que hace que todo contribuya a nuestro bien: tanto lo bueno que hacemos como las pruebas que pasamos.
Tendríamos que poder repetir como propias las palabras del evangelista Juan: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”.
En efecto, creer es sentirse mirados y amados por Dios, es saber que cualquier pedido nuestro, cualquier palabra, cualquier gesto, cualquier acontecimiento triste, alegre o indiferente, cualquier enfermedad, todo, todo, todo, tanto esas cosas que nosotros llamamos importantes como las mínimas acciones, pensamientos o sentimientos, todo es mirado por Dios.
Ahora bien, si Dios es Amor, la confianza plena en él no es más que una consecuencia lógica. Podemos entonces tener esa confidencia que nos lleva a hablar a menudo con él, a exponerle nuestras cosas, nuestros propósitos, nuestros proyectos. Cada uno de nosotros puede abandonarse a su amor, seguro de ser comprendido, confortado, ayudado.
«Auméntanos la fe»
Ante el pedido de los discípulos, Jesús responde: “Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, ella les obedecería”. Jesús no pide una fe más o menos grande, sino auténtica, basada en él, del cual se puede esperar todo, sin contar únicamente con las propias capacidades.
Si creemos, y creemos en un Dios que nos ama, toda imposibilidad puede superarse. Podemos creer que se “arrancarán” la indiferencia y el egoísmo que suelen rodearnos y que se oculta también en nuestro corazón; que se resolverán situaciones de conflicto en la familia; que nuestro mundo se encaminará hacia la unidad entre generaciones, entre categorías sociales, entre cristianos separados por siglos; que florecerá la fraternidad universal entre los fieles de las distintas religiones, entre las razas y los pueblos… Podemos creer también que esta humanidad nuestra llegará a vivir en paz. Sí, todo es posible, si le permitimos a Dios que actúe. A él, el Omnipotente, nada le es imposible.
«Auméntanos la fe»
¿Cómo vivir esta Palabra de vida y crecer en la fe? En primer lugar, pidiéndola, especialmente cuando sobrevienen dificultades y nos asaltan las dudas: la fe es un don de Dios. “Señor –podemos pedirle–, haz que permanezca en tu amor. Haz que no viva ni un instante sin que sienta, que advierta, que sepa por mi fe, o también por experiencia, que tú me amas, que tú nos amas”.
Y luego podemos vivirla amando. A fuerza de amar, nuestra fe se volverá inquebrantable, solidísima. No solamente creeremos en el amor de Dios, sino que lo sentiremos de manera tangible en nuestra alma, y veremos realizarse “milagros” a nuestro alrededor.
Eso es lo que experimentó una joven de Gran Bretaña: “Cuando mi madre me comunicó que había decidido dejar a papá y mudarse a otro departamento quedé casi desesperada, shockeada por la noticia, pero no le dije nada. En otras ocasiones habría buscado alguna excusa para escapar o me habría encerrado en la habitación a escuchar música, pero esta vez estaba decidida a vivir el Evangelio y me sentía llevada a permanecer allí, en medio de ese sufrimiento, y declararle mi ‘sí’ a la cruz. Para mí era una oportunidad de creer en su amor más allá de cualquier apariencia. A partir de ese momento traté de escuchar a mamá con amor cuando se desahogaba de todo lo que tenía que decir de mi padre, y de dejar mi opinión de lado. Traté también de encontrar la manera de estar cerca de mi padre.
Pasaron unos meses y cuando mis padres ya estaban volviendo a reconstruir la relación entre ellos, me sorprendió una frase de mamá: ‘¿Recuerdas cuando te dije que me habría separado? Tu reacción me hizo pensar que estaba tomando una decisión equivocada’. Yo no le había dicho nada, solamente un ‘sí’ a Jesús en silencio, segura de que él se habría ocupado de todo.”
Chiara Lubich
29 Sep 2004 | Sin categorizar
23 Sep 2004 | Sin categorizar
22 Sep 2004 | Sin categorizar
22 Sep 2004 | Sin categorizar
22 Sep 2004 | Sin categorizar
22 Sep 2004 | Sin categorizar
�Una utopía realizada? «El moderno Auditorium-Parque de la Música tiene una nota de utopía realizada. La interdependencia de los pueblos, que se ha hecho absolutamente urgente debido a la globalización de los mercados y del… terrorismo. Interdependencia que ha sido cantada y tocada en muchísimas variaciones en la Sala Sinopoli del Auditorium, en un diálogo de varias voces y de varios credos y opciones políticas pero al unísono sobre la necesidad de un “sistema de interdependencia virtuosa” al que concurran todos: desde la ONU hasta las religiones”. Es lo que afirma Orazio Petrosillo en el diario Il Messaggero del 13 de septiembre. Y agrega: «Quien ha venido a Roma para la II Jornada de la Interdependencia lo ha hecho porque cree que los pueblos, las personas y los Estados pueden realmente ser más unidos”.
Benjamin Barber: La interdependencia virtuosa como respuesta a los actuales retos globales El Prof. Benjamin Barber, politólogo estadounidense, fundador de las Jornadas de la Interdependencia, en una entrevista explica que “Interdependencia significa que nosotros podemos crear un mundo que sea seguro para todos, o bien un mundo que no es seguro para nadie”. Y dando la bienvenida a los participantes, afirmó: “Dado que los retos ante los que nos encontramos hoy son retos globales, también las respuestas que se dan deben ser tales. Por ello nació la exigencia de una Jornada de la Interdependencia y de una Declaración de Interdependencia”. “Nuestras respuestas deben ser fruto de un sistema de interdependencia virtuosa, un nuevo sistema transnacional de derecho internacional, cooperación multilateral y gobernabilidad social global”. Un documento para una nueva convivencia mundial La Carta europea para las políticas de la Interdependencia fija las prioridades para una nueva convivencia mundial. Afirma, ante todo, que es indispensable erradicar el terrorismo y esto se puede hacer a través de la construcción de saldas redes sociales y lingüísticas, en modo de favorecer el diálogo intercultural y religioso, la cooperación internacional para abatir las diferencias económicas entre el norte y el sur del mundo. Solicita también la libre circulación de las personas, el acceso al agua potable y el derecho a la salud para todos. Se solicita que sea reforzado el derecho de asilo y que a los extranjeros se les permita votar. Prodi: superare las divisiones entre los pueblos En su mensaje, el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, afirma que “los tiempos nos exigen que miremos lejos, que superemos las divisiones que han marcado nuestro pasado”. “Ahora sabemos cuál es el camino a seguir: la unidad en la diversidad, el diálogo entre las culturas, el poner en común los recursos”. Kofi Annan: urge una nueva conciencia de que somos ciudadanos del mundo Para resolver las desigualdades y los horrores que afligen al mundo –escribe el Secretario General de la ONU, en un mensaje para la ocasión- “son necesarios hombres y mujeres que desarrollen la conciencia de ser ciudadanos del mundo”. “Por sí sola ninguna Nación tiene la capacidad de protegerse a sí misma de los peligros que amenazan desde el exterior”.
Veltroni define la Interdependencia como una alternativa al desequilibrio entre el norte y el sur El Alcalde de Roma, Walter Veltroni, también subrayó que la interdependencia es la alternativa a esa globalización que excava una desigualdad cada vez mayor entre el norte y el sur del mundo: “El último informe sobre el desarrollo humano dice que para 26 países, sobre todo países africanos, la riqueza ha disminuido en lugar de crecer”. Por lo tanto es necesario reforzar los organismos -entiéndase ONU- que gobiernan el Planeta. Chiara Lubich: Interdependencia y fraternidad para poner en movimiento procesos positivos Para Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, la interdependencia tiene un significado muy preciso: comporta, de hecho, la elección del diálogo en lugar de la hegemonía, el camino del compartir en lugar de la concentración de los recursos y de los conocimientos en una sola área del mundo. Vivificada por la fraternidad, la interdependencia, de simple “hecho” o “instrumento”, podrá llegar a ser el motor de procesos positivos… no de un solo pueblo, sino de toda la humanidad. Andrea Riccardi: todos llamados a trabajar por la paz “Un pequeño número de hombres puede desestabilizar el mundo con las armas -dijo Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio- y esta es la historia del terrorismo. Pero también es verdad que todos pueden trabajar por la paz”. “Tenemos necesidad de una nueva cultura, de nuevas iniciativas”.
22 Sep 2004 | Sin categorizar
19 Sep 2004 | Sin categorizar
18 Sep 2004 | Sin categorizar
Una pobreza para erradicar y una pobreza para elegir
Existe una “pobreza que se sufre” que se debe erradicar. Es la miseria injusta e inhumana. Pero “existe otra pobreza, libremente elegida, que constituye la primera condición para vencer la miseria”. Es ésta la visión de pobreza y riqueza madurada a partir de la experiencia de la Economía de Comunión en acto desde hace ya 13 años en los 5 continentes, profundizada por el Prof. Luigino Bruni, docente de Economía Política y uno de los responsables del Movimiento para una Economía de Comunión. “Todo lo que soy y lo que tengo me lo han regalado y por lo tanto debe ser donado a su vez” –agregó el Prof Bruni. De allí parte la elección del compartir los “bienes que de este modo se transforman en puentes”.
La EdC es una experiencia de gran actualidad
Lo afirmó Chiara Lubich, porque puede “suscitar una corriente inversa al terrorismo”, contribuyendo, “con tantas otras fuerzas positivas” a esa fraternidad que hace posible la comunión de los bienes, la derrota de las desigualdades sociales. De hecho –prosiguió- “una de las causas más profundas del terrorismo está en el terrible desequilibrio existente entre Países ricos y Países pobres” que “genera hostilidad y venganza”.
La primera idea de la Economía de Comunión: sanar el contraste entre ricos y pobres
En su intervención en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo, ante más de 700 economistas, investigadores, empresarios, trabajadores, estudiantes, accionistas de 30 Países, de India a los Estados Unidos, a Europa del Este y del Oeste, la fundadora de los Focolares, recordó la primera idea de la Economía de Comunión, nacida en 1991, con ocasión de un viaje a Brasil, precisamente sobrevolando la ciudad de San Pablo, “impresionada por el contraste entre la selva de rascacielos y la miseria de las favelas que la rodean”. A partir de allí nace el reto lanzado a las empresas: producir utilidades en beneficio de los más necesitados. Destinarlos, en parte para la formación de hombres nuevos, aptos para esta nueva economía, y en parte para el incremento de la misma empresa.
El balance de 13 años de EdC
Poco antes se había presentado, mediante varias voces, el balance de estos 13 años: las empresas y las actividades productivas administradas según este proyecto son 800 en todos los continentes, 470 en Europa, 270 en la Américas.
Un Movimiento económico
Chiara Lubich alentó el desarrollo de un verdadero movimiento económico que pueda expresarse también en términos culturales y científicos. En estos años los seminarios académicos, las publicaciones, las tesis de graduación (166 en el mundo) “ya existe –dijo- un inicio prometedor”.
Como subrayó el prof. Bruni, “sin una cultura nueva no se hace una economía nueva”: “en la EdC –dijo- entrevemos la posibilidad concreta de un nuevo humanismo; divisamos el camino para un nuevo orden económico más justo y solidario”.
Una nueva visión del trabajo
En esta visión también el trabajo asume otra dimensión. Reflejándose en el Evangelio, Chiara Lubich ha delineado casi un decálogo: “hacer de cada hora una obra de arte de precisión, de armonía”. “Aprovechar los propios talentos y perfeccionarse”. Trabajar “no sólo por la ganancia”, sino para “transformar en amor cada cosa que sale de nuestras manos”: “los destinatarios son los hermanos”. Jesús mismo considera hecho a sí lo que les hacemos a ellos. “El peso del trabajo, las dificultades de relación, las contradicciones son la típica penitencia que no le puede faltar al cristiano”. En el primer lugar entre el patrono y los trabajadores, debe estar “ese amor recíproco que atrae la presencia de Jesús en la colectividad”, y se convierte en luz para “encontrar juntos nuevas formas de organización del trabajo, de participación, de administración”. Las “empresas se convertirán así en la morada de Dios entre los hombres, verdaderas antecámaras del Paraíso”. El prolongado aplauso expresaba la adhesión a esta altísima propuesta.
Las experiencias de varios Países, que siguieron en la tarde, presentaron ese rostro nuevo de la empresa.