Perseverar en las pruebas
Perseverar en las pruebas
Perseverar en las pruebas
Respetar las leyes de Dios

«A medida que se avanza en la lectura, crece la conciencia de que todos están llamados a la ‘proximidad’, la percepción de ser capaces de vivirla y la liberadora convicción de que un estilo de vida de este tipo produce alegría y construye, ladrillo a ladrillo, el camino hacia un mundo más cohesionado».
Es el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, quien utiliza estas palabras en el prefacio del libro de Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, titulado «Prossimità, via alla pace. Pagine di vita».
Un texto fuertemente autobiográfico en el que la autora recorre la historia de su familia y nos habla de sí misma, de sus orígenes, de su infancia en Haifa (Israel), de las personas que encontró y de su decisión de consagrarse a Dios. Pero, al mismo tiempo, se trata de un verdadero itinerario, una guía o, como también lo describe Pizzaballa, «un viaje multidimensional: hacia el interior, hacia el exterior y hacia lo Alto», que permite al lector captar la invitación de la autora a involucrarse en el encuentro con los demás.
El texto fue presentado en la Sala Giubileo de la Universidad Lumsa (Roma, Italia) el 30 de enero de 2026 durante un evento que se transformó en una ocasión única de intercambio y diálogo y que, centrándose precisamente en el tema de la «proximidad», quiso hacer de ella una experiencia concreta.
Fue el Prof. Francesco Bonini, rector de la Lumsa, quien abrió los trabajos; con su saludo dio inicio a este encuentro, moderado por Alessandro Gisotti, vicedirector editorial del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede. Intervinieron junto a la autora el Imam Nader Akkad, consejero para los asuntos religiosos de la Gran Mezquita de Roma; Irene Kajon, miembro de la Comunidad judía y profesora emérita de Filosofía moral en la Universidad La Sapienza de Roma; y Alberto Lo Presti, profesor asociado de Historia de las doctrinas políticas en la Lumsa.
El debate, a la luz del libro de Karram, abordó varias temáticas. Entre las primeras intervenciones, una mirada atenta al valor de la identidad, como proceso, como movimiento. Un tema que se repite sobre todo en las primeras páginas —explica la profesora Kajon—, donde se muestra una realidad que revela el entretejido y la convivencia de muchas culturas, lenguas y religiones diferentes. En la lógica de la proximidad —continúa Kajon—, es bueno que la identidad, sea una identidad que, en el entrelazado de diferentes elementos, mantenga siempre una inquietud (…) porque precisamente esto garantiza la apertura al otro (…). Lo que unifica la identidad es precisamente la proximidad, es decir, el ser humano. Es la familia humana la que permite unificar las identidades que se encuentran en cada uno».



El imán Nader Akkad, al pensar en su ciudad, Alepo (Siria), habló de la proximidad como un concepto nada abstracto, sino más bien concreto que encuentra en la cercanía al otro y en la fraternidad el único camino posible de realización. La proximidad se convierte en la posibilidad de alcanzar un «significado compartido» y es el concepto de «familia» el que está a la base de la sociedad, —sigue diciendo el imán Akkad—: un puente colgante en sí no sirve para nada. Se necesitan dos orillas. A veces, las orillas se endurecen (…). La proximidad acorta las distancias, nos hace comprender lo cerca que estamos. Cuando me aproximo, reconozco al hermano, sus sufrimientos, sus alegrías. La proximidad nos ayuda a viajar entre las diversas identidades (…) y a sentirnos ‘no como minorías, sino como ciudadanías’, para construir juntos la paz.
El profesor Lo Presti, refiriéndose al concepto de «Amor inventivo» como agente de transformación social, política y cultural propuesto por Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, a la luz de las crisis actuales, afirma: «Cuando vemos que en el sistema internacional hay conflictos y divisiones, lo que entra en crisis no es la visión del mundo unido de Chiara Lubich (…), sino todas aquellas creencias, aquellas filosofías, aquellas visiones demasiado modernas, que creían que el hombre habría alcanzado los objetivos más hermosos de su aventura civil a base de racionalidad o confiando en el progreso científico y tecnológico, o simplemente logrando extender los mercados en una globalización indistinta, etc. (…). El mundo unido, que debería ser el fruto de la proximidad —continúa Lo Presti— no es una marcha triunfal, es una carrera de obstáculos. Se necesitan personalidades capaces de dirigir la mirada más allá del obstáculo y no rendirse ante él. Se necesitan figuras de personas tan capaces de albergar la esperanza que brota de su propio corazón, que ven en las crisis las oportunidades futuribles. Y todo esto significa, precisamente, ser inventivos, creativos».
Por lo tanto, un intento de levantar la mirada, un intento que, a partir de los encuentros con varias personas y personalidades, llevó a Margaret Karram a escribir ese texto. Este momento de diálogo auténtico, afirmó Karram, «me hace comprender que somos muchos los que llevamos en el corazón las esperanzas y los interrogantes de nuestro tiempo. Este libro no nace solo de mí. Es una historia plural. El tiempo en el que vivimos es particular, corre velozmente, vivimos constantemente conectados. Sin embargo, esto crea también nuevas distancias, a menudo invisibles, pero muy profundas. Por eso, entrar en el tema de la proximidad no ha sido para mí ni para el Movimiento de los Focolares una elección tomada a la ligera. Cuanto más escuchaba a las personas, a las comunidades, a los jóvenes, a las familias, más veía surgir una necesidad universal, la necesidad de sentirnos cercanos unos a otros, no cercanos a través de una pantalla, sino cercanos en la concreción de la vida».
El evento, que partía de la presentación de un libro, se convirtió en un momento de comunión que abre a la visión del prójimo como el primer escalón hacia el camino de la paz; se transformó en oportunidad: la de reencontrarse, de escucharse de manera sinodal y descubrir que construir relaciones cotidianas, pequeñas chispas de esperanza, puede hacer la diferencia.
Maria Grazia Berretta
Para revivir el evento https://youtu.be/eGvxpf29BlU
Fotos © J. Garcia, J. Masera – CSC Audiovisivi

“La paz comienza con la dignidad: Un llamamiento mundial para poner fin a la trata de personas” es el tema de la 12.ª Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, que se celebra cada año el 8 de febrero, con motivo de la festividad de Santa Josefina Bakhita. Una mujer sudanesa y religiosa, esclavizada desde los siete años, Santa Bakhita se ha convertido con el tiempo en un símbolo universal del compromiso de la Iglesia contra la trata de personas.
Establecida por el Papa Francisco en 2015, la Jornada Mundial es coordinada por la red internacional contra la trata Talitha Kum, liderada por religiosas, y es promovida por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) y la Unión de Superiores Generales (USG). Colaboran también varios Dicasterios Vaticanos y muchas otras organizaciones de todo el mundo, entre ellos el Movimiento de los Focolares.
Según las Naciones Unidas, se estima que 27 millones de personas en todo el mundo son víctimas de la trata de personas, principalmente mujeres, niños, migrantes y personas obligadas a huir de sus hogares. Se trata de un fenómeno complejo y dramático que adopta múltiples formas —desde la explotación sexual hasta el trabajo forzado, la servidumbre doméstica o el matrimonio forzado— y que, aunque permanece en gran medida oculto, encuentra cada vez más nuevas formas de explotación en el entorno digital.
Cada 8 de febrero, miles de personas se unen a la Jornada Mundial de Oración y Reflexión a través de eventos, momentos de oración e iniciativas de sensibilización en comunidades, parroquias y asociaciones.
El viernes 6 de febrero, la Peregrinación en Línea contra la Trata de Personas conectará a todos los continentes en un recorrido global de oración, desde Oceanía hasta Asia, desde por Oriente Medio hasta África, desde Europa hasta América. Se espera un mensaje del Santo Padre en el momento central del evento. La peregrinación se transmitirá en directo de 11:00 a 14:00 hs. de Italia en cinco idiomas (inglés, español, portugués, francés e italiano) en www.prayagainsttrafficking.net. preghieracontrotratta.org
El domingo 8 de febrero, el evento final tendrá lugar en la Plaza de San Pedro con el rezo del Ángelus con el Papa León XIV al mediodía de Italia, seguido de una celebración eucarística presidida por el cardenal Vincent Nichols en la Basílica de San Pedro.
“La trata de personas sigue siendo una profunda herida mundial, que viola la dignidad humana y perturba la paz de nuestras sociedades, especialmente en un mundo desgarrado por los conflictos, las guerras y los desplazamientos forzados. Al situar el tema de la paz y la dignidad humana en el centro de la Jornada Mundial de este año, hacemos un llamamiento a todas las personas de buena voluntad para que vayan más allá de la concienciación y se unan en acciones concretas para poner fin a este delito. Nuestro compromiso es acompañar de cerca a las víctimas y los supervivientes, escuchar sus voces y abogar por un cambio sistémico que aborde las causas profundas de la trata y construya un mundo basado en la paz, la justicia y la dignidad para todos”, afirmó la hermana Abby Avelino, coordinadora de la Jornada y de la red internacional contra la trata de personas Talitha Kum.
Los organizadores también invitan a todos a participar en la movilización a través de las redes sociales compartiendo una publicación el 8 de febrero con el hashtag oficial #PrayAgainstTrafficking.
Alessandra Tarquini
Ver a todas las personas con nuevos ojos

Un momento para compartir y de intercambio que desde Trento, su ciudad natal, hasta la región de los Castelli Romani y también hasta Roma, ha trazado el camino de la Fundadora de los Focolares haciendo visibles los frutos en los territorios y en las comunidades.
Durante el evento intervinieron: Franco Ianeselli, alcalde de Trento; Mirko Di Bernardo, alcalde de Grottaferrata (cerca de Roma); Massimiliano Calcagni, alcalde de Rocca di Papa (cerca de Roma); Francesco Rutelli, exalcalde de Roma, que en el año 2000 le entregó a Chiara Lubich la ciudadanía honoraria de la capital; Mario Bruno, exalcalde de Alghero e corresponsable del Movimiento Humanidad Nueva de los Focolares; Giuseppe Ferrandi, director de la Fundación Museo histórico de la región Trentino.
La exposición, instalada en el Focolare Meeting Point (Via del Carmine 3, Roma) y realizada por el Centro Chiara Lubich con la Fundación Museo histórico de la región Trentino, permanecerá abierta durante todo el año 2026.
Vea el vídeo con las entrevistas a los alcaldes presentes. Original en italiano. Para otros idiomas, active los subtítulos y seleccione el idioma.
Llevar la fraternidad donde haya división
Detenerse para confortar a los demás
El libro del Apocalipsis, del que está tomada la Palabra de Vida, cierra la compilación de los escritos del Nuevo Testamento. El título significa revelación, y la intención del autor es dar a entender las cosas últimas, el retorno de Jesús a la tierra, la derrota definitiva del mal y el surgimiento de un cielo nuevo y una tierra nueva.
No es un texto fácil de entender. Son los años 81-96 d. C. La persecución de los cristianos es feroz. El clima de las comunidades cristianas es de miedo: ¿qué será de nosotros y del mensaje que se nos ha encomendado? ¿Por qué Dios no interviene?
En estas circunstancias, el autor es mandado al exilio por los romanos, a la isla de Patmos. Es aquí donde empieza a tener una serie de visiones y recibe la orden de escribirlas.
«Mira que hago nuevas todas las cosas».
El libro del Apocalipsis quería dar esperanza a las comunidades perseguidas: a pesar de que el presente es difícil y lleno de violencia, a pesar del futuro incierto, al final el bien triunfará y Dios hará nuevas todas las cosas.
También hoy, mirando «el telediario o la portada de los periódicos, hay muchas tragedias, donde se encuentran noticias tristes ante las cuales todos corremos el riesgo de acostumbrarnos. […] Pero hay un Padre que llora con nosotros; hay un Padre que llora lágrimas de infinita piedad por sus hijos… Un Padre que nos espera para consolarnos, porque conoce nuestros sufrimientos y ha preparado para nosotros un futuro distinto. Esta es la gran visión de la esperanza cristiana, que se dilata todos los días de nuestra existencia y nos quiere levantar» [1].
«Mira que hago nuevas todas las cosas».
No podemos saber cuándo ni cómo sucederá esto, y es inútil querer indagar. Pero es seguro que ocurrirá.
«Las páginas finales de la Biblia nos muestran el horizonte último del camino del creyente: la Jerusalén del Cielo, la Jerusalén celestial, imaginada ante todo como una inmensa tienda en la que Dios acogerá a todos los hombres para habitar definitivamente con ellos (Ap 21, 3). Y esta es nuestra esperanza. Y ¿qué hará Dios cuando por fin estemos con Él? Tendrá una ternura infinita con nosotros, como un padre que acoge a sus hijos que durante mucho tiempo se han esforzado y han sufrido. «Esta es la morada de Dios con los hombres […] Él enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado […] ¡Mira que hago un mundo nuevo!» (Ap 21, 3-5). 21,3-5). ¡El Dios de la novedad!» [2].
«Mira que hago nuevas todas las cosas».
¿Cómo vivir la Palabra de Vida de este mes?
«Esta nos asegura que nos encaminamos hacia un mundo nuevo que preparamos y construimos ya desde ahora. O sea, es todo lo contrario de una invitación a despreocuparnos y huir del mundo. De hecho Dios quiere renovarlo todo: nuestra vida personal, la amistad, el amor conyugal, la familia; quiere renovar la vida social, el mundo del trabajo, la educación, la cultura, el tiempo libre, la sanidad, la economía, la política…, en una palabra, todos los sectores de la actividad humana. Pero para hacer eso, Él nos necesita. Necesita personas que dejen vivir en sí mismas su Palabra, que sean su Palabra viva, otros Jesús en sus ambientes»[3].
Alice, una joven cristiana, comprendió que seguir su vocación requería un cambio profundo para permitir a Dios actuar plenamente en su vida y hacerla nueva. Como un don inmenso, tuvo la oportunidad de vivir una experiencia en la India. Allí saboreó una alegría auténtica y se sintió inmersa en la gracia de Dios, incluso en los momentos difíciles. Así, dedica sus días a la oración, a la vida comunitaria y al servicio de voluntariado. Los niños del orfanato la impresionaron profundamente: aun sin poseer nada, mostraban un entusiasmo increíble y le enseñaron mucho de la vida. No fue un simple viaje, sino una peregrinación, un camino a base de «subidas y bajadas», en el que tuvo que «vaciar la mochila» y se encontró enriquecida y liberada.
Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de Vida
[1]FRANCISCO, Audiencia general, 23-8-1917: Llamados a sembrar esperanza, Ciudad Nueva, Madrid 1917, pp. 154.155.
[2] Ibid.
[3] C. LUBICH, Palabra de Vida de abril de 1989: EAD., Palabras de Vida/1 (1943-1990), Ciudad Nueva, Madrid 2020, p. 454.
Foto ©Shelby-Murphy-Figueroa-Unsplash

Desde tiempos remotos, la humanidad cultiva el deseo de conocer el futuro, a través de ritos mágicos o de la interpretación de los signos de la naturaleza. Algunas de las más grandes obras de la Antigüedad de las diversas culturas y religiones están marcadas por esta tensión. A menudo nacen en los períodos históricos de mayor sufrimiento de un pueblo.
Pero ¿es realmente útil saber qué sucederá? ¿Qué nos ofrece el conocer de antemano los acontecimientos que viviremos, o la manera en que los viviremos? Ninguna de las tradiciones legendarias lo revela plenamente y, más a menudo, el simbolismo oculta una búsqueda muy concreta y la espera de un mañana mejor que dé sentido a los sufrimientos de hoy.
Podría decirse que, cuando las cosas van bien, el futuro no nos preocupa; mientras que cuando van mal, nos sostiene y nos anima la esperanza de que mañana puedan cambiar para mejor. Es la necesidad profunda de esperar un mundo nuevo, diferente, no solo para mí, sino para todos.
El mundo de hoy expresa un “grito” que concierne a toda la humanidad. Aunque no nos afecte directamente, basta con mirar los informativos o hojear los periódicos para darnos cuenta de tragedias de todo tipo. ¿Cómo las vivimos nosotros? ¿Nos acostumbramos y tratamos de sobrevivir o por el contrario, nos dejamos interpelar por el futuro y actuamos en consecuencia?
El mundo que imaginamos, ciertamente, aún no existe; y, sin embargo, como recordaba George Orwell, es posible. Pero ¿cuál, entre los posibles mundos? ¿Qué podemos hacer nosotros? Una respuesta la encontramos en el pensamiento de Albert Camus: «La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en darlo todo al presente» [1]
El futuro, por tanto, no es solo algo que hay que esperar, sino que puede prepararse y, en cierto modo, anticiparse ya desde ahora. Depende de nuestra actitud y de nuestras acciones cotidianas. No sabemos cuándo veremos los frutos del cambio: es como una semilla silenciosa que crece sin que nos demos cuenta y que, con el tiempo, se convierte en una planta capaz de nutrir, proteger y generar vida a su alrededor.
La sorpresa es que no podemos imaginar las consecuencias: la novedad está garantizada. Será un futuro imprevisible, nacido de relaciones transformadas, de sentimientos compartidos y de una solidaridad que se hace acción.
Para convertirse en motor de cambio y de renovación de la sociedad se necesita valentía, dejarse interpelar por quien sufre, por quien está solo, por quien necesita nuestra ayuda o nuestro consejo. No estaremos exentos de dificultades y de luchas interiores, pero tampoco faltarán momentos de alegría y de auténtica plenitud.
Recientemente, en Florencia, tuvo lugar un evento para sensibilizar e implicar a los participantes en una caravana de fraternidad: una ocasión para reflexionar y compartir experiencias sobre cómo construir un futuro de paz desde distintos ámbitos: económico, sindical, reconversión industrial, ecológico, etc. Una acción que se quiere extender como una mancha de aceite a otras ciudades y países.
¡Ánimo! Seamos actores y no espectadores para que el futuro sea un presente de fraternidad, concordia y paz.
[1] (L’Hommerévolté, 1951).
Foto © Thophilong-Pixabay
Ser humildes
El amor vence al temor

“El Señor sigue llamando a través de Su palabra”, afirmó monseñor Stefano Russo, obispo de la Diócesis de Velletri-Segni y Frascati, cerca de Roma, Italia, en su homilía en la celebración Eucarística el sábado 17 de enero, con motivo de la conclusión de la Investigación diocesana iniciada en Albano para la causa de beatificación y canonización de Domenico Mangano, voluntario de Dios del Movimiento de los Focolares. Monseñor Russo continúa: “Así como le sucedió a Juan el Bautista, quien, iluminado por el amor de Dios, reconoció al Hijo de Dios y lo señaló a los demás (…) Algo similar sucede al inicio del camino de canonización de una persona cuando alguien señala la presencia de la santidad, consecuencia de un encuentro con Cristo. Esto también sucedió con Domenico, una comunidad ha dicho: lo hemos conocido, compartimos muchas experiencias con él participando juntos en un viaje santo, vimos sus acciones iluminadas por el Señor, particularmente desde el momento en que encontró el carisma de la unidad”.



La familia de Domenico Mangano, amigos y miembros del Movimiento estuvieron presentes en el auditorio del Centro Internacional de los Focolares, y una transmisión en vivo permitió a muchos seguir el evento desde todo el mundo.
¿Quién era Domenico?
Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, describió la vida de Domenico como “una vida marcada por la disponibilidad, la atención a los demás y un amor concreto, vivido con discreción, pero con fidelidad. Como el Buen Samaritano, Domenico supo detenerse, hacerse prójimo y transformar el encuentro con los demás en un don”.
“Un laico cristiano que se tomó en serio su fe en su vida concreta”, dijo Jesús Morán, copresidente del Movimiento de los Focolares. “Esposo, padre, trabajador y ciudadano profundamente comprometido con su comunidad, nunca consideró el Evangelio como un asunto privado, sino como una luz capaz de iluminar las decisiones públicas, las responsabilidades sociales y el compromiso con el bien común. Su espiritualidad estaba profundamente encarnada: arraigada en la fe, que no aleja del mundo, sino que siempre está atenta a la historia, a los problemas de la gente y a las expectativas de la sociedad”.
Domenico sintió la llamada evangélica a servir a la comunidad, promoviendo el respeto, la dignidad, la corresponsabilidad social y una cultura de participación, para que cada ciudadano se sintiera parte vital de la sociedad. Fue un hombre de diálogo por decisión propia y responsabilidad cristiana. Para él, la política nunca fue un lugar de conquista, sino un espacio de servicio, una forma concreta de caridad social, vivida con seriedad moral, juicio claro y un profundo sentido de la justicia. Buscó constantemente unir el Cielo y la tierra traduciendo el mensaje del Evangelio a la vida social.

Margaret Karram, Presidenta del Movimiento de los Focolares; Jesús Morán, Co-presidente del Movimiento de los Focolares; Dr. Waldery Hilgeman, Postulador de la Causa y Mons. Stefano Russo, obispo de Velletri-Segni y de Frascati (Italia).
En este camino, la savia vital brotó de la espiritualidad de la unidad y del compromiso con los Voluntarios de Dios, definidos por Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, como “los primeros cristianos del siglo XX que viven para hacer visible a Jesús dondequiera que estén”.
Encarnando el estilo de vida evangélico, maduró en él una profunda dimensión espiritual: aprendió gradualmente a dejar que Dios fuera el centro, guiando su vida y sus decisiones, y, con Él, el hombre, la comunidad y el bien común. De ahí surgieron su libertad interior, su serenidad y la capacidad de amar concretamente.
El padre Andrea De Matteis, vicario judicial de la diócesis de Albano y delegado episcopal para esta Causa, recordó en su presentación que muchos han descrito a Domenico como “un místico de lo cotidiano: en él, la oración, la familia, el trabajo y el compromiso cívico formaban una sola realidad. Vivía una mística de la presencia, reconocible en los gestos más sencillos: en la escucha, en la palabra discreta, en la sonrisa. Un corazón contemplativo inmerso en el mundo, un hombre que buscaba agradar a Dios en lo concreto de la vida cotidiana. En su desconcertante sencillez, demostró cómo es posible hacer de lo ordinario algo extraordinario, de lo normal algo excepcional, y atraer lo divino a la frágil situación humana de cada persona”.
Domenico también afrontó la prueba de la enfermedad con una fe exigente, como un momento de confianza y sacrificio. En ese doloroso camino, reconoció una vez más la presencia de Dios que llama, transforma y conduce a la plenitud.



En las fotos: 1- Las cajas que contienen los documentos de la Causa – 2 – desde la izquierda, el Dr. Waldery Hilgeman, Postulador, y a continuación los miembros del Tribunal Diocesano de la Causa: Prof. Marco Capri, notario, Don Andrea De Matteis, vicario judicial de la diócesis de Albano y delegado episcopal, y el Prof. Emanuele Spedicato, promotor de justicia – 3 – a la izquierda, Ing. Juan Ignacio Larrañaga, responsable central de los Voluntarios de Dios; en el centro, el Dr. Paolo Mottironi, responsable central de los Voluntarios de Dios en el momento del inicio de la Causa.
La solemne conclusión de la fase diocesana de Domenico, que durante mucho tiempo contó con la dedicación del Ordinario de Albano, primero monseñor Marcello Semeraro y ahora monseñor Vincenzo Viva, del Tribunal, de algunos colaboradores y de numerosos testigos, fue un acontecimiento de profundo significado eclesial.
Con este acto oficial se declaró ante Dios y la comunidad eclesial que el trabajo paciente y apasionado de escucha, recogida y valoración de pruebas fue realizado por muchos con rectitud, verdad y fidelidad a las normas de la Iglesia, y con profunda conciencia del don a ellos confiado.
En Domenico Mangano vemos cómo la santidad puede florecer en la vida ordinaria, en las elecciones hechas con amor y verdad, allí donde el Señor nos pone, cuando el hombre se deja vaciar de sí mismo para dejarse llenar por Dios.
Marina Castellitto
Foto © Javier Garcia – CSC Audiovisivi
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Otros artículos para saber más sobre Domenico Mangano:
Permanecer anclados en el amor
Ser luz en las tinieblas

Está en desarrollo el «Proceso Preasambleario» en preparación a la Asamblea General del Movimiento de los Focolares, que comenzará el 1 de marzo de 2026 en Castel Gandolfo, (Italia), con la participación de los representantes elegidos en las diversas áreas geográficas, de las ramas y los movimientos; también los miembros de derecho (que forman parte del gobierno actual, el Consejo General y los delegados en las áreas geográficas), y aquellos invitados por la presidenta.
Hemos entrevistado al profesor Vincenzo Di Pilato ‒docente de Teología Fundamental y miembro de la Comisión Preparatoria de la Asamblea General de 2026‒, sobre el proceso preparatorio y su experiencia personal.
Activa los subtítulos y elige el idioma que quieras.
Foto de portada: © Joaquín Masera – CSC Audiovisivi
Acoger la Palabra de Dios

Soy Vida, y desde hace unos años, junto con algunas personas de la comunidad lituana, apoyamos a la familia de Julia, de Indonesia. La conocí en 2018 en Manila, Filipinas, en el Genfest, el encuentro internacional de jóvenes del Movimiento de los Focolares. Con los años, a pesar de la distancia, hemos desarrollado un vínculo fraterno. Su familia vive en Medan y forma parte de la comunidad de los Focolares. Hemos podido apoyarlos en varios momentos difíciles, y siempre que han recibido ayuda, me ha sorprendido y dado alegría que pensaran inmediatamente en otras personas.
Antes de Navidad, Julia me contó su deseo de ayudar a los niños de un asilo para huérfanos. Necesitaban almohadas y colchones, que habían quedado destruidos por la inundación. Como es una persona muy práctica, ya había calculado la cantidad necesaria. Así que escribí a la comunidad lituana en nuestra página web, con la esperanza de que alguien pudiera donar algo. ¡Me quedé maravillada! Rápidamente recaudamos una suma mayor, que envié de inmediato a Julia, quien hizo todo lo posible por hacer felices a los niños. Además de los colchones y las almohadas, también recibieron un árbol de Navidad por primera vez.
Vida Laniauskaite
Foto: © Pexels on Pixabay
Vivir con seriedad el momento presente

Se llevará a cabo del 26 de enero al 1 de febrero de 2026 la semana residencial conclusiva del programa bienal de formación a la acción política promovido por New Humanity ONG del Movimiento de los Focolares, en colaboración con la Pontificia Comisión para América Latina.
L’evento, con la metodologia dell’ Hackathon , vedrà la partecipazione di 100 giovani leader dei cinque continenti, impegnati nei propri Paesi in ambito politico e sociale, di diverse culture e convinzioni politiche. Dopo mesi di intenso lavoro online, i giovani si ritroveranno a Roma in presenza per tradurre il percorso di apprendimento, che hanno condiviso da remoto, in proposte di incidenza politica: la sfida che dovranno affrontare è quella di ideare processi e strumenti idonei ad affrontare i punti di crisi che emergono nell’esercizio del potere politico, nelle relazioni e nelle istituzioni politiche.
Se prestará mucha atención a la dimensión participativa de las políticas (policies), hasta definir pistas compartidas que se evaluarán y se presentarán en la velada abierta al público, a los jóvenes y políticos interesados.
“Oggi ci troviamo di fronte a problemi gravissimi – spiega Javier Baquero, giovane politico colombiano, presidente Movimento politico per l’unità/Mppu internazionale -. Ciò che va coltivata è una cultura politica che guardi all’umanità che è una e al pianeta come casa comune. A nostro parere, c’è un diverso paradigma che dobbiamo esplorare e sperimentare insieme, imparando a comporre le nostre diverse visioni a partire da alcuni valori universali”.
«Una respuesta acabada a las preguntas de nuestros pueblos no podrá llegarnos solamente de la reforma de las fórmulas institucionales o de un trato de mera gestión, que a menudo se presenta como desprovisto de contenidos democráticos» –confirma Argia Albanese, presidente del Mppu Italia–. “Nuestro punto de partida sigue siendo el vínculo social y comunitario, la fraternidad y la sororidad universal”.
La semana concluye la formación interdisciplinaria –centrada en ecología integral, economía civil, governance colaborativa y comunicación generativa– que tuvo su lanzamiento en el mes de mayo de 2025, con el apoyo de expertos calificados provenientes de varias instituciones académicas: Rotterdam School of Management/Países Bajos, Universidade de Coimbra/Portugal, Universidad Nacional de La Plata/Argentina, Georgetown University/Washington DC, University of the Philippines, Universidade de Ribeirão Preto/Brasil, Escuela Superior de Administración Pública, Bogotá/Colombia, University of Dschang/Camerún, Instituto Universitario Sophia/Italia.
Esta es la estructura principal de la semana romana:
El sábado 31 de enero ya está en el calendario la esperada audiencia con el papa León XIV en San Pedro. Participarán allí también los representantes de los Centros Mppu que vendrán a Roma para la ocasión y podrán evaluar con los jóvenes los resultados de la experiencia y programar las nuevas etapas.
¿Qué es un Hackathon dedicado a la búsqueda de soluciones políticas?
Es un laboratorio intensivo en el que es posible trabajar para encontrar soluciones a problemas colectivos. La idea viene del mundo de la innovación digital aplicando a la esfera cívica la lógica de “actuar juntos y rápidamente”.
Integrando competencias políticas, administrativas, económicas, comunicativas, sociales, y tecnológicas se articula en fases diferentes: análisis de los problemas y de las necesidades, definición de las prioridades y de los actores, desarrollo de propuestas operativas y herramientas para la acción pública.
En el marco de los temas profundizados a lo largo del año, los participantes tendrán que afrontar algunos desafíos: por ejemplo, la corrupción, la governance oligárquica, los monopolios mediáticos, la polarización, la crisis de la representación, el abstencionismo electoral…
En el tiempo disponible, con el apoyo de los coaches, cada grupo pasará del diagnóstico a la propuesta, construyendo un mapeo de los problemas, analizando datos disponibles y proyectando ideas implementables. Al final, los grupos presentarán las soluciones alcanzadas: prototipos de planes de intervención, iniciativas políticas y proyectos de impacto cultural, modelos participativos, instrumentos y planes de comunicación…
El valor agregado no radica solo en las ideas elaboradas, sino también en el método, que muestra que las soluciones a los problemas públicos pueden ser proyectados en conjunto, con creatividad y rigor. De esa forma se valoran y se integran perspectivas diferentes, en la búsqueda de soluciones eficaces para hacer crecer las cualidades de una política al servicio de la unidad de la familia humana.
Por la Redacción
Foto: © William Fortunato – Pexels
El amor une
Amar también cuando sea difícil
¡Aquí estoy!
Recogerse interiormente

La fraternidad universal, prescindiendo incluso del cristianismo, ha estado siempre presente en la mente de las personas de profunda espiritualidad. El Mahatma Gandhi, decía: “La regla de oro es ser amigos del mundo y considerar ‘una sola’ a toda la familia humana. Quien distingue entre los fieles de la propia religión y los de otra, deseduca a los miembros de la propia y abre el camino al rechazo y a la irreligión” [1]. (…)
Pero quien ha traído la fraternidad a la humanidad, como un don esencial, ha sido Jesús, que rezó así antes de morir: “Padre, que todos sean uno” (cf. Jn 17, 21). Revelando que Dios esPadre y que por esto los hombres son todos hermanos, Jesús introduce la idea de la humanidad como familia, la idea de la “familia humana” que se hace posible actuando la fraternidad universal. Así abate los muros que separan los “iguales” de los “diferentes”; los amigos de los enemigos; que aíslan una ciudad de otra. Y libera al hombre de las ataduras que lo condicionan, de mil formas de subordinación y de esclavitud, de todo tipo de relación injusta. Realiza así una auténtica revolución existencial, cultural y política. De este modo la idea de la fraternidad comenzó a abrirse camino en la historia. Se podría ver la evolución que esta idea ha tenido en las distintas épocas, descubriendo su presencia en la base de muchas y fundamentales concepciones políticas, a veces muy evidente y otras más oculta. Una fraternidad con frecuencia vivida, aunque de un modo limitado, cada vez que, por ejemplo, un pueblo se unía para conquistar su libertad, o cuando grupos sociales luchaban para defender al más débil o en momentos en los que personas con convicciones diferentes superaban toda desconfianza para defender un derecho humano.
Chiara Lubich
[1] «In buona compagnia», de Claudio Mantovano, Roma, 2001, p. 11.
Foto © Horacio Conde-CSC Audiovisivi
Comprometernos a testimoniar que Dios es Amor

Soy un sacerdote anglicano de Uganda y descubrí la espiritualidad del Movimiento de los Focolares hace quince años, cuando cursaba mi formación ministerial en el seminario. Esta espiritualidad ha influido profundamente en mí, en mi familia y en mi Iglesia, ya que expresa idealmente dos aspectos fundamentales: el amor y la unidad. En ninguna parte de la Biblia encontramos pasajes que enfaticen la división, la separación, el odio, la malicia, el tribalismo, las divisiones denominacionales o la segregación racial. Al contrario, la Biblia invita a la unidad y al amor entre las personas, incluso cuando existen diferencias.
Estamos llamados a amar al prójimo sobre todas las cosas, porque por medio de él amamos a Dios. Así he aprendido a ver a Jesús en cada persona cercana a mí (cf. Mt 25) y siento una gran paz cada vez que comparto lo poco que tengo con quienes lo necesitan.

Jesús en una de sus últimas oraciones antes de su ascensión, en Juan 17:21, dice: “Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti”. Esto implica que la unidad debería ser nuestro objetivo en la vida. Gracias a esta consciencia, he tenido la oportunidad de conocer y dialogar con muchas personas de diferentes denominaciones, como católicos, ortodoxos, luteranos, y también con personas de otras religiones, budistas y seguidores de religiones tradicionales, de todos los niveles y edades. Esto me ha dado una visión más amplia de cómo vivir y gestionar la vida de forma integral. He experimentado la alegría de ver en ellos a hermanos y hermanas.
También he visto a obispos de la Iglesia anglicana de Uganda abrazar esta espiritualidad a través de nuestra experiencia, la expresión de sus vidas y su testimonio. Actualmente, cinco obispos son amigos del Movimiento, incluyendo al arzobispo de la Iglesia anglicana de Uganda. Algunos de ellos también han participado en las en las conferencias ecuménicas internacionales de obispos organizadas por el Movimiento de los Focolares.
Actualmente hemos creado un grupo de comunión en la Universidad Cristiana de Uganda, con el objetivo de poner en práctica el amor y la unidad entre los jóvenes universitarios. Al mismo tiempo, también compartimos el valor de “Ubuntu” [1] dentro de la iniciativa Together for a New Africa, en la que participo como tutor en esta segunda edición. Después de todo esto, la gente suele hacerme preguntas que me cuesta responder: “¿Por qué siempre estás feliz? ¿Nunca te enojas? ¿Por qué siempre estás disponible? ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Por qué eres tan generoso?”. Mi respuesta siempre ha sido: “Haz el bien, la recompensa está en el Cielo”.
Después de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, el quinto Evangelio que todos deberíamos leer es el del “tú” en el otro. Debemos considerarnos un testimonio vivo, para que nuestras obras y acciones reflejen la imagen de Dios, haciendo a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros. Poner en práctica lo que enseña la Biblia: amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con toda el alma, y al amar al prójimo como a nosotros mismos.
Reverendo Canónigo Bwanika Michael Eric
[1] Ubuntu es una palabra de origen bantú del África subsahariana que expresa una filosofía de vida centrada en la compasión, el respeto y la interdependencia humana, que se puede resumir en la máxima “Yo soy porque nosotros somos”, subrayando
Apertura alegre a los demás
Vivir el día a día con confianza
Lo que vale es amar
Rezar por la unidad

El amor de una familia

Un viernes llegó Moisés por recomendación de otro muchacho venezolano que vive en la misma Casa-Refugio; le había dicho que pasara a vernos, ya que –le aseguró– nosotros íbamos a poder ayudarlo como migrante. Moisés se nos acercó unas semanas antes de Navidad. Venía viajando desde Colombia, y tenía solo tres mudas de ropa, y además típicamente caribeñas; las había traído consigo en el viaje. Tenía frío. Gracias a Dios enseguida encontró trabajo en un restaurante, como lavaplatos y ayudante de cocina. Son pocos días por semana en los que trabaja, pero por lo menos recibe almuerzo y cena.
Lo primero que hicimos fue entregarle ropa invernal y una manta porque dormía en el suelo sobre una colchoneta que le había prestado el dueño de casa, un señor que incluso había aceptado, muy amablemente, que pagara el alquiler cuando recibiera el primer sueldo. Sin duda, tuvo mucha suerte, porque nada más llegar había conseguido ese trabajo, una habitación y un dueño de casa muy generoso. No todos los migrantes son tan afortunados. Se puso a llorar cuando vio lo que le estábamos entregando y “el amor de la familia” (así lo definió) que recibía.
Es un joven profesional en el campo contable y comercial. Estamos rezando y le hemos pedido a Dios que en un futuro pueda ejercer su profesión.
(S.R. – Perù)
La verdadera riqueza
Con mi cuñado la relación seguía siendo difícil. Primero habían sido las deudas por una actividad suya que había resultado deficitaria comercialmente y que había sido gestionada con inexperiencia y poca previsión. Por otro lado, tenía graves problemas de salud, que le exigían tratamientos y operaciones costosas. En todas esas ocasiones lo ayudamos, proveyéndole del dinero necesario, a costa de hipotecar nuestra casa y de usar los fondos acumulados para los estudios de nuestros dos hijos. No era fácil ir más allá de los límites humanos de ese pariente nuestro, pero constatando a qué extremo penoso había llegado solo venía a nuestra mente ese Jesús Abandonado que mi marido y yo queríamos amar. Tal vez nadie nos habría reprochado si no hubiéramos seguido pagando por los errores ajenos; pero, sin embargo, como cristianos, se nos pedía que fuéramos fieles a otra lógica. Hablando de todo ello con mi esposo, él trajo a colación una cuenta bancaria que había abierto para eventuales emergencias. Por más que íbamos a perder los intereses, lo ponía a disposición de su hermano. Inmediatamente nos sentimos más en paz y más unidos entre nosotros. Creo que esa es nuestra verdadera riqueza.
(C. – Corea del Sur)
Maria Grazia Berretta
(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII– número 1° enero-febrero 2026)
Foto: © Taylor Nicole – Unsplash / © Silvano Ruggero
No ceder al individualismo
Pequeños gestos para un mundo unido
Trabajar por los valores

En 2026 se cumplirán 70 años desde el nacimiento de la revista Città Nuova. Era el 14 de julio de 1956 cuando, en Fiera di Primiero, en el norte de Italia, durante un encuentro estival de los Focolares llamado Mariápolis, Chiara Lubich─ fundadora y primera presidenta del Movimiento de los Focolares─ tuvo la idea de crear un «folleto» que mantuviera en contacto a todos los participantes.
Desde entonces, se han sucedido miles de publicaciones y Città Nuova siempre se ha comprometido a tratar de observar los hechos y leer e interpretar la actualidad desde la perspectiva de la fraternidad universal. Y ello, para dialogar sobre temas incómodos, para estar cerca de los más frágiles, los olvidados, para construir puentes, para estar presente en las heridas de la humanidad, para poner de relieve las semillas de paz y de esperanza, con un horizonte global que mira hacia el mundo unido.
Con la difusión del Movimiento en el mundo, nacieron otras ediciones en diferentes países. Actualmente son 32 en 21 idiomas, impresas y on line.
Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, el 7 de enero de 2026 envió un videomensaje en el que afirma: «Hoy, ante las terribles amenazas de nuestro tiempo —guerras, polarizaciones de todo tipo, crisis medioambientales, una economía a menudo basada en la explotación, retos éticos planteados por la inteligencia artificial—, Città Nuova elige todavía y siempre el diálogo:
A continuación, el videomensaje completo. Active los subtítulos y elija el idioma que desee.
Foto de portada: Sale a la venta el primer número de Città Nuova, 14 de julio de 1956. © Archivo Audiovisual CSC
Ser fieles
Custodiar la esperanza
Dar voz a los pobres
Ser solidarios con todos
Comunicar la alegría
“En medio de la oscuridad que hoy nos toca vivir en Venezuela, recordemos que no estamos solos. Chiara Lubich descubrió, bajo el estruendo de las bombas en 1943, que hay un Ideal que nada ni nadie puede destruir: Dios nos ama inmensamente”.
Empieza así el “Mensaje de esperanza y unidad” que los Gen (jóvenes que se adhieren a la espiritualidad de los Focolares) venezolanos, que viven en su país y en otras partes del mundo, han compartido la noche del 5 de enero pasado, al encontrarse a través de la web para rezar y contarse cómo cada uno vive este tiempo crucial para todo el pueblo, sin olvidar nunca la opción por amar a todos. Es fuerte la exigencia de afrontar juntos este tiempo definido como “sagrado”: “No nos sentimos solos porque estamos apoyados por la oración de todos los que desde Venezuela y desde todo el mundo piden por la Paz”.
El mensaje así prosigue:
“Hoy el miedo quiere paralizarnos, pero la respuesta no es el odio, sino la unidad. Chiara nos enseñó que cuando todo se derrumba, lo único que queda es el Amor. Si nos hacemos ‘uno’, si nos cuidamos los unos a los otros y ponemos a Dios como nuestra roca, el miedo pierde su fuerza.
No tengamos miedo. Hagamos de este momento una oportunidad para:
Si nos mantenemos unidos, Jesús está entre nosotros, y donde Él está, la luz termina por vencer a la sombra.
¡Fuerza y confianza!”
Por la redacción
Foto: Vista de la ciudad de Caracas (Venezuela) © Pixabay
Compartir los sufrimientos de quien está a nuestro lado
No ser indiferentes al prójimo
Silenciar el orgullo

«Una nueva vida» es la historia de Hasan Mohammad, un migrante económico que llegó a Sicilia (Italia) desde Bangladesh. Gracias a la Cooperativa Fo.Co., encontró una casa, un trabajo y una nueva familia. El sistema de «acogida generalizada» no se limita a la integración del migrante, sino que tiende a la reciprocidad, donde el encuentro entre personas diversas se convierte en crecimiento para todos. Descubre cómo la solidaridad puede transformar vidas y territorios.
Dejémonos iluminar por la Luz
Acercarse a cada persona con corazón sincero
La proximidad nos impulsa a la unión con Dios
Valentía para construir la paz