Permanecer anclados en el amor
Permanecer anclados en el amor
Permanecer anclados en el amor
Ser luz en las tinieblas

Está en desarrollo el «Proceso Preasambleario» en preparación a la Asamblea General del Movimiento de los Focolares, que comenzará el 1 de marzo de 2026 en Castel Gandolfo, (Italia), con la participación de los representantes elegidos en las diversas áreas geográficas, de las ramas y los movimientos; también los miembros de derecho (que forman parte del gobierno actual, el Consejo General y los delegados en las áreas geográficas), y aquellos invitados por la presidenta.
Hemos entrevistado al profesor Vincenzo Di Pilato ‒docente de Teología Fundamental y miembro de la Comisión Preparatoria de la Asamblea General de 2026‒, sobre el proceso preparatorio y su experiencia personal.
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Foto de portada: © Joaquín Masera – CSC Audiovisivi
Acoger la Palabra de Dios

Soy Vida, y desde hace unos años, junto con algunas personas de la comunidad lituana, apoyamos a la familia de Julia, de Indonesia. La conocí en 2018 en Manila, Filipinas, en el Genfest, el encuentro internacional de jóvenes del Movimiento de los Focolares. Con los años, a pesar de la distancia, hemos desarrollado un vínculo fraterno. Su familia vive en Medan y forma parte de la comunidad de los Focolares. Hemos podido apoyarlos en varios momentos difíciles, y siempre que han recibido ayuda, me ha sorprendido y dado alegría que pensaran inmediatamente en otras personas.
Antes de Navidad, Julia me contó su deseo de ayudar a los niños de un asilo para huérfanos. Necesitaban almohadas y colchones, que habían quedado destruidos por la inundación. Como es una persona muy práctica, ya había calculado la cantidad necesaria. Así que escribí a la comunidad lituana en nuestra página web, con la esperanza de que alguien pudiera donar algo. ¡Me quedé maravillada! Rápidamente recaudamos una suma mayor, que envié de inmediato a Julia, quien hizo todo lo posible por hacer felices a los niños. Además de los colchones y las almohadas, también recibieron un árbol de Navidad por primera vez.
Vida Laniauskaite
Foto: © Pexels on Pixabay
Vivir con seriedad el momento presente

Se llevará a cabo del 26 de enero al 1 de febrero de 2026 la semana residencial conclusiva del programa bienal de formación a la acción política promovido por New Humanity ONG del Movimiento de los Focolares, en colaboración con la Pontificia Comisión para América Latina.
L’evento, con la metodologia dell’ Hackathon , vedrà la partecipazione di 100 giovani leader dei cinque continenti, impegnati nei propri Paesi in ambito politico e sociale, di diverse culture e convinzioni politiche. Dopo mesi di intenso lavoro online, i giovani si ritroveranno a Roma in presenza per tradurre il percorso di apprendimento, che hanno condiviso da remoto, in proposte di incidenza politica: la sfida che dovranno affrontare è quella di ideare processi e strumenti idonei ad affrontare i punti di crisi che emergono nell’esercizio del potere politico, nelle relazioni e nelle istituzioni politiche.
Se prestará mucha atención a la dimensión participativa de las políticas (policies), hasta definir pistas compartidas que se evaluarán y se presentarán en la velada abierta al público, a los jóvenes y políticos interesados.
“Oggi ci troviamo di fronte a problemi gravissimi – spiega Javier Baquero, giovane politico colombiano, presidente Movimento politico per l’unità/Mppu internazionale -. Ciò che va coltivata è una cultura politica che guardi all’umanità che è una e al pianeta come casa comune. A nostro parere, c’è un diverso paradigma che dobbiamo esplorare e sperimentare insieme, imparando a comporre le nostre diverse visioni a partire da alcuni valori universali”.
«Una respuesta acabada a las preguntas de nuestros pueblos no podrá llegarnos solamente de la reforma de las fórmulas institucionales o de un trato de mera gestión, que a menudo se presenta como desprovisto de contenidos democráticos» –confirma Argia Albanese, presidente del Mppu Italia–. “Nuestro punto de partida sigue siendo el vínculo social y comunitario, la fraternidad y la sororidad universal”.
La semana concluye la formación interdisciplinaria –centrada en ecología integral, economía civil, governance colaborativa y comunicación generativa– que tuvo su lanzamiento en el mes de mayo de 2025, con el apoyo de expertos calificados provenientes de varias instituciones académicas: Rotterdam School of Management/Países Bajos, Universidade de Coimbra/Portugal, Universidad Nacional de La Plata/Argentina, Georgetown University/Washington DC, University of the Philippines, Universidade de Ribeirão Preto/Brasil, Escuela Superior de Administración Pública, Bogotá/Colombia, University of Dschang/Camerún, Instituto Universitario Sophia/Italia.
Esta es la estructura principal de la semana romana:
El sábado 31 de enero ya está en el calendario la esperada audiencia con el papa León XIV en San Pedro. Participarán allí también los representantes de los Centros Mppu que vendrán a Roma para la ocasión y podrán evaluar con los jóvenes los resultados de la experiencia y programar las nuevas etapas.
¿Qué es un Hackathon dedicado a la búsqueda de soluciones políticas?
Es un laboratorio intensivo en el que es posible trabajar para encontrar soluciones a problemas colectivos. La idea viene del mundo de la innovación digital aplicando a la esfera cívica la lógica de “actuar juntos y rápidamente”.
Integrando competencias políticas, administrativas, económicas, comunicativas, sociales, y tecnológicas se articula en fases diferentes: análisis de los problemas y de las necesidades, definición de las prioridades y de los actores, desarrollo de propuestas operativas y herramientas para la acción pública.
En el marco de los temas profundizados a lo largo del año, los participantes tendrán que afrontar algunos desafíos: por ejemplo, la corrupción, la governance oligárquica, los monopolios mediáticos, la polarización, la crisis de la representación, el abstencionismo electoral…
En el tiempo disponible, con el apoyo de los coaches, cada grupo pasará del diagnóstico a la propuesta, construyendo un mapeo de los problemas, analizando datos disponibles y proyectando ideas implementables. Al final, los grupos presentarán las soluciones alcanzadas: prototipos de planes de intervención, iniciativas políticas y proyectos de impacto cultural, modelos participativos, instrumentos y planes de comunicación…
El valor agregado no radica solo en las ideas elaboradas, sino también en el método, que muestra que las soluciones a los problemas públicos pueden ser proyectados en conjunto, con creatividad y rigor. De esa forma se valoran y se integran perspectivas diferentes, en la búsqueda de soluciones eficaces para hacer crecer las cualidades de una política al servicio de la unidad de la familia humana.
Por la Redacción
Foto: © William Fortunato – Pexels
El amor une
Amar también cuando sea difícil
¡Aquí estoy!
Recogerse interiormente

La fraternidad universal, prescindiendo incluso del cristianismo, ha estado siempre presente en la mente de las personas de profunda espiritualidad. El Mahatma Gandhi, decía: “La regla de oro es ser amigos del mundo y considerar ‘una sola’ a toda la familia humana. Quien distingue entre los fieles de la propia religión y los de otra, deseduca a los miembros de la propia y abre el camino al rechazo y a la irreligión” [1]. (…)
Pero quien ha traído la fraternidad a la humanidad, como un don esencial, ha sido Jesús, que rezó así antes de morir: “Padre, que todos sean uno” (cf. Jn 17, 21). Revelando que Dios esPadre y que por esto los hombres son todos hermanos, Jesús introduce la idea de la humanidad como familia, la idea de la “familia humana” que se hace posible actuando la fraternidad universal. Así abate los muros que separan los “iguales” de los “diferentes”; los amigos de los enemigos; que aíslan una ciudad de otra. Y libera al hombre de las ataduras que lo condicionan, de mil formas de subordinación y de esclavitud, de todo tipo de relación injusta. Realiza así una auténtica revolución existencial, cultural y política. De este modo la idea de la fraternidad comenzó a abrirse camino en la historia. Se podría ver la evolución que esta idea ha tenido en las distintas épocas, descubriendo su presencia en la base de muchas y fundamentales concepciones políticas, a veces muy evidente y otras más oculta. Una fraternidad con frecuencia vivida, aunque de un modo limitado, cada vez que, por ejemplo, un pueblo se unía para conquistar su libertad, o cuando grupos sociales luchaban para defender al más débil o en momentos en los que personas con convicciones diferentes superaban toda desconfianza para defender un derecho humano.
Chiara Lubich
[1] «In buona compagnia», de Claudio Mantovano, Roma, 2001, p. 11.
Foto © Horacio Conde-CSC Audiovisivi
Comprometernos a testimoniar que Dios es Amor

Soy un sacerdote anglicano de Uganda y descubrí la espiritualidad del Movimiento de los Focolares hace quince años, cuando cursaba mi formación ministerial en el seminario. Esta espiritualidad ha influido profundamente en mí, en mi familia y en mi Iglesia, ya que expresa idealmente dos aspectos fundamentales: el amor y la unidad. En ninguna parte de la Biblia encontramos pasajes que enfaticen la división, la separación, el odio, la malicia, el tribalismo, las divisiones denominacionales o la segregación racial. Al contrario, la Biblia invita a la unidad y al amor entre las personas, incluso cuando existen diferencias.
Estamos llamados a amar al prójimo sobre todas las cosas, porque por medio de él amamos a Dios. Así he aprendido a ver a Jesús en cada persona cercana a mí (cf. Mt 25) y siento una gran paz cada vez que comparto lo poco que tengo con quienes lo necesitan.

Jesús en una de sus últimas oraciones antes de su ascensión, en Juan 17:21, dice: “Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti”. Esto implica que la unidad debería ser nuestro objetivo en la vida. Gracias a esta consciencia, he tenido la oportunidad de conocer y dialogar con muchas personas de diferentes denominaciones, como católicos, ortodoxos, luteranos, y también con personas de otras religiones, budistas y seguidores de religiones tradicionales, de todos los niveles y edades. Esto me ha dado una visión más amplia de cómo vivir y gestionar la vida de forma integral. He experimentado la alegría de ver en ellos a hermanos y hermanas.
También he visto a obispos de la Iglesia anglicana de Uganda abrazar esta espiritualidad a través de nuestra experiencia, la expresión de sus vidas y su testimonio. Actualmente, cinco obispos son amigos del Movimiento, incluyendo al arzobispo de la Iglesia anglicana de Uganda. Algunos de ellos también han participado en las en las conferencias ecuménicas internacionales de obispos organizadas por el Movimiento de los Focolares.
Actualmente hemos creado un grupo de comunión en la Universidad Cristiana de Uganda, con el objetivo de poner en práctica el amor y la unidad entre los jóvenes universitarios. Al mismo tiempo, también compartimos el valor de “Ubuntu” [1] dentro de la iniciativa Together for a New Africa, en la que participo como tutor en esta segunda edición. Después de todo esto, la gente suele hacerme preguntas que me cuesta responder: “¿Por qué siempre estás feliz? ¿Nunca te enojas? ¿Por qué siempre estás disponible? ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Por qué eres tan generoso?”. Mi respuesta siempre ha sido: “Haz el bien, la recompensa está en el Cielo”.
Después de los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, el quinto Evangelio que todos deberíamos leer es el del “tú” en el otro. Debemos considerarnos un testimonio vivo, para que nuestras obras y acciones reflejen la imagen de Dios, haciendo a los demás lo que quisiéramos que nos hicieran a nosotros. Poner en práctica lo que enseña la Biblia: amar a Dios con todo el corazón, con toda la mente y con toda el alma, y al amar al prójimo como a nosotros mismos.
Reverendo Canónigo Bwanika Michael Eric
[1] Ubuntu es una palabra de origen bantú del África subsahariana que expresa una filosofía de vida centrada en la compasión, el respeto y la interdependencia humana, que se puede resumir en la máxima “Yo soy porque nosotros somos”, subrayando
Apertura alegre a los demás
Vivir el día a día con confianza
Lo que vale es amar
Rezar por la unidad

El amor de una familia

Un viernes llegó Moisés por recomendación de otro muchacho venezolano que vive en la misma Casa-Refugio; le había dicho que pasara a vernos, ya que –le aseguró– nosotros íbamos a poder ayudarlo como migrante. Moisés se nos acercó unas semanas antes de Navidad. Venía viajando desde Colombia, y tenía solo tres mudas de ropa, y además típicamente caribeñas; las había traído consigo en el viaje. Tenía frío. Gracias a Dios enseguida encontró trabajo en un restaurante, como lavaplatos y ayudante de cocina. Son pocos días por semana en los que trabaja, pero por lo menos recibe almuerzo y cena.
Lo primero que hicimos fue entregarle ropa invernal y una manta porque dormía en el suelo sobre una colchoneta que le había prestado el dueño de casa, un señor que incluso había aceptado, muy amablemente, que pagara el alquiler cuando recibiera el primer sueldo. Sin duda, tuvo mucha suerte, porque nada más llegar había conseguido ese trabajo, una habitación y un dueño de casa muy generoso. No todos los migrantes son tan afortunados. Se puso a llorar cuando vio lo que le estábamos entregando y “el amor de la familia” (así lo definió) que recibía.
Es un joven profesional en el campo contable y comercial. Estamos rezando y le hemos pedido a Dios que en un futuro pueda ejercer su profesión.
(S.R. – Perù)
La verdadera riqueza
Con mi cuñado la relación seguía siendo difícil. Primero habían sido las deudas por una actividad suya que había resultado deficitaria comercialmente y que había sido gestionada con inexperiencia y poca previsión. Por otro lado, tenía graves problemas de salud, que le exigían tratamientos y operaciones costosas. En todas esas ocasiones lo ayudamos, proveyéndole del dinero necesario, a costa de hipotecar nuestra casa y de usar los fondos acumulados para los estudios de nuestros dos hijos. No era fácil ir más allá de los límites humanos de ese pariente nuestro, pero constatando a qué extremo penoso había llegado solo venía a nuestra mente ese Jesús Abandonado que mi marido y yo queríamos amar. Tal vez nadie nos habría reprochado si no hubiéramos seguido pagando por los errores ajenos; pero, sin embargo, como cristianos, se nos pedía que fuéramos fieles a otra lógica. Hablando de todo ello con mi esposo, él trajo a colación una cuenta bancaria que había abierto para eventuales emergencias. Por más que íbamos a perder los intereses, lo ponía a disposición de su hermano. Inmediatamente nos sentimos más en paz y más unidos entre nosotros. Creo que esa es nuestra verdadera riqueza.
(C. – Corea del Sur)
Maria Grazia Berretta
(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año XII– número 1° enero-febrero 2026)
Foto: © Taylor Nicole – Unsplash / © Silvano Ruggero
No ceder al individualismo
Pequeños gestos para un mundo unido
Trabajar por los valores

En 2026 se cumplirán 70 años desde el nacimiento de la revista Città Nuova. Era el 14 de julio de 1956 cuando, en Fiera di Primiero, en el norte de Italia, durante un encuentro estival de los Focolares llamado Mariápolis, Chiara Lubich─ fundadora y primera presidenta del Movimiento de los Focolares─ tuvo la idea de crear un «folleto» que mantuviera en contacto a todos los participantes.
Desde entonces, se han sucedido miles de publicaciones y Città Nuova siempre se ha comprometido a tratar de observar los hechos y leer e interpretar la actualidad desde la perspectiva de la fraternidad universal. Y ello, para dialogar sobre temas incómodos, para estar cerca de los más frágiles, los olvidados, para construir puentes, para estar presente en las heridas de la humanidad, para poner de relieve las semillas de paz y de esperanza, con un horizonte global que mira hacia el mundo unido.
Con la difusión del Movimiento en el mundo, nacieron otras ediciones en diferentes países. Actualmente son 32 en 21 idiomas, impresas y on line.
Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, el 7 de enero de 2026 envió un videomensaje en el que afirma: «Hoy, ante las terribles amenazas de nuestro tiempo —guerras, polarizaciones de todo tipo, crisis medioambientales, una economía a menudo basada en la explotación, retos éticos planteados por la inteligencia artificial—, Città Nuova elige todavía y siempre el diálogo:
A continuación, el videomensaje completo. Active los subtítulos y elija el idioma que desee.
Foto de portada: Sale a la venta el primer número de Città Nuova, 14 de julio de 1956. © Archivo Audiovisual CSC
Ser fieles
Custodiar la esperanza
Dar voz a los pobres
Ser solidarios con todos
Comunicar la alegría
“En medio de la oscuridad que hoy nos toca vivir en Venezuela, recordemos que no estamos solos. Chiara Lubich descubrió, bajo el estruendo de las bombas en 1943, que hay un Ideal que nada ni nadie puede destruir: Dios nos ama inmensamente”.
Empieza así el “Mensaje de esperanza y unidad” que los Gen (jóvenes que se adhieren a la espiritualidad de los Focolares) venezolanos, que viven en su país y en otras partes del mundo, han compartido la noche del 5 de enero pasado, al encontrarse a través de la web para rezar y contarse cómo cada uno vive este tiempo crucial para todo el pueblo, sin olvidar nunca la opción por amar a todos. Es fuerte la exigencia de afrontar juntos este tiempo definido como “sagrado”: “No nos sentimos solos porque estamos apoyados por la oración de todos los que desde Venezuela y desde todo el mundo piden por la Paz”.
El mensaje así prosigue:
“Hoy el miedo quiere paralizarnos, pero la respuesta no es el odio, sino la unidad. Chiara nos enseñó que cuando todo se derrumba, lo único que queda es el Amor. Si nos hacemos ‘uno’, si nos cuidamos los unos a los otros y ponemos a Dios como nuestra roca, el miedo pierde su fuerza.
No tengamos miedo. Hagamos de este momento una oportunidad para:
Si nos mantenemos unidos, Jesús está entre nosotros, y donde Él está, la luz termina por vencer a la sombra.
¡Fuerza y confianza!”
Por la redacción
Foto: Vista de la ciudad de Caracas (Venezuela) © Pixabay
Compartir los sufrimientos de quien está a nuestro lado
No ser indiferentes al prójimo
Silenciar el orgullo

«Una nueva vida» es la historia de Hasan Mohammad, un migrante económico que llegó a Sicilia (Italia) desde Bangladesh. Gracias a la Cooperativa Fo.Co., encontró una casa, un trabajo y una nueva familia. El sistema de «acogida generalizada» no se limita a la integración del migrante, sino que tiende a la reciprocidad, donde el encuentro entre personas diversas se convierte en crecimiento para todos. Descubre cómo la solidaridad puede transformar vidas y territorios.
Dejémonos iluminar por la Luz
Acercarse a cada persona con corazón sincero
La proximidad nos impulsa a la unión con Dios
Valentía para construir la paz

En el Cantón de Muisne, Esmeraldas, el proyecto “Sunrise”, ejecutado por el Movimiento de los Focolares con el apoyo de AMU (Azione per un mondo unito) y la Economía de Comunión, reune a más de 500 jóvenes en Clubes situados en ciudades y pueblos costeros que no solo se ocupan de ecología sino del desarrollo integral de la persona como respuesta a las distintas amenazas a las que están expuestos.
Mirar a todos con benevolencia
Vivir por una paz «desarmada y desarmante»

En la Semana de oración por la unidad de los cristianos [1] estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el que se refiere en la Carta de Pablo a los Efesios. En las llamadas cartas de la prisión, Pablo se dirige a sus destinatarios exhortándolos a dar un testimonio creíble de su fe a través de la unidad,
basada en una única fe, un solo espíritu y una sola esperanza, solo a través de la cual se da testimonio de Cristo como «cuerpo».
«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados».
Pablo nos llama a la esperanza. ¿Qué es la esperanza y por qué se nos invita a vivirla? Es un brote, un regalo y una tarea que tenemos el deber de custodiar, cultivar y hacer fructificar para bien de todos. «La esperanza cristiana nos encomienda situarnos en la delgada línea del cordal, esa frontera donde nuestra vocación nos exige elegir cada día y en cada momento ser fieles a la fidelidad de Dios por nosotros» [2].
Para los cristianos, nuestra vocación, nuestra llamada no es un asunto solo entre el individuo y Dios, sino que es convocación, es decir, somos llamados juntos, es la llamada a la unidad entre quienes se comprometen a vivir el Evangelio. En las intervenciones y escritos de Chiara Lubich encontramos a menudo referencias explícitas a la unidad como aspecto propio de su espiritualidad: esta es fruto de la presencia de Jesús entre nosotros. Y esta presencia es fuente de una profunda felicidad.
«Si la unidad es tan importante para el cristiano, entonces nada se opone tanto a su vocación como el faltar a ella. Y pecamos contra la unidad todas las veces que cedemos a la tentación –que reaparece continuamente– del individualismo, el cual nos impulsa a hacer las cosas por nuestra cuenta, a dejarnos guiar por nuestro juicio, nuestro interés o prestigio personal, ignorando o incluso despreciando a los demás, sus exigencias y sus derechos» [3].
«Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados».
En Guatemala hay un diálogo muy activo entre los miembros de distintas Iglesias cristianas. Nos escribe Ramiro: «Preparamos la Semana de oración por la unidad de los cristianos junto con un grupo de personas de distintas Iglesias. En el programa se incluyó un festival artístico preparado con los jóvenes y varios actos en las distintas iglesias. La Conferencia Episcopal católica nos pidió que continuásemos con la experiencia preparando también un rato de intercambio con un grupo de obispos católicos y personas de distintas Iglesias que habían confluido desde toda América para un encuentro dedicado al 1700 aniversario del Concilio de Nicea. Más allá de estas actividades, experimentamos muy fuerte la unidad entre todos nosotros y los frutos que esta lleva consigo: fraternidad, alegría y paz».
Patrizia Mazzola y el equipo de la Palabra de vida
[1] Esta se celebra en el hemisferio norte del 18 al 25 de enero, y en el hemisferio sur, en la semana de Pentecostés. Los textos de la oración de este año han sido preparados por un grupo ecuménico coordinado por la Iglesia Apostólica Armenia.
[2] Madeleine Delbrêl, considerada por muchos una de las personalidades espirituales más significativas del siglo XX: https://www.pasomv.it/files/bocc/madalein_del_brel_noi_spes.pdf .
[3] C. LUBICH, Palabra de Vida de julio de 1985: EAD., Palabras de Vida/1 (1943-1990), Madrid 2020, p. 343.
© Foto: RÜŞTÜ BOZKUŞ – Pixabay – Lago di Iznik – Turchia

El mundo de hoy padece una falta de unidad. Se ve en las divisiones en el ámbito familiar, entre vecinos, entre iglesias y comunidades, por citar algunos ejemplos. Parece que la polarización prevalece sobre el entendimiento. Es consecuencia del individualismo que toma la delantera y empuja a decidir y actuar por cuenta propia, buscando el propio interés o prestigio personal, menospreciando a los demás, sus necesidades y sus derechos.
Y, aun así, es posible experimentar la unidad. Es un camino que empieza siempre por lo pequeño, por un sí interior: sí a acoger, sí a perdonar, sí a vivir para el otro. No se trata de grandes proyectos, sino de pequeñas fidelidades que, con el tiempo, transforman una vida, una comunidad, todo un ambiente. Y cuando esto ocurre, nos damos cuenta de que la fraternidad deja de ser un ideal y se convierte en una realidad visible y en esperanza para todos.
Martin Buber considera que la unidad es relación. Es el espacio del encuentro, el que existe entre el Tú y el Yo, un lugar sagrado en el que las diferencias no desaparecen, sino que se reconocen mutuamente. Para él, la unidad nace cuando dos realidades se dejan tocar, y no cuando una se impone sobre la otra. Este “entre” puede entenderse como un espacio que acoge la diversidad y que, precisamente por ello, se convierte en fuente de comunión. Por eso, para Buber, Toda verdadera vida es encuentro. (Ich und Du, 1923)
Así pues, en el otro —ya sea un amigo, un familiar o cualquier persona que encontramos en nuestro camino— descubrimos la gran “oportunidad de la relación”. En particular, el otro “nos salva” cuando una situación difícil parece aprisionarnos en nuestros miedos, permitiéndonos ir más allá de nosotros mismos. Vivir para estar unidos significa caminar juntos a pesar de las diferencias, transformándolas en un tesoro y no en un obstáculo. Es una invitación a pasar de la simple convivencia al encuentro, donde lo que pertenece a cada uno, en la reciprocidad, se vuelve nuevo porque es compartido y puesto en relación. La unidad, entendida así, no es la suma de los dos, ni tampoco fragilidad: es fuerza que genera esperanza de que todavía haya un mañana. La diversidad ya no es desunidad sino que se convierte en riqueza mútua. Es sentir que lo que sucede en el otro también resuena en mí. La unión no consiste en la igualdad, sino en la armonía, nos recuerda Rabindranath Tagore.
Que este mes podamos experimentar la alegría, la luz, la vida, la paz y la esperanza que nacen de la unidad vivida.
Si somos uno, todo se percibe de otra manera.
Foto: © JGC-CSC Audiovisivi
LA IDEA DEL MES, está elaborada por el «Centro para el diálogo con personas de convicciones no religiosas» del Movimiento de los Focolares. Se trata de una iniciativa nacida en 2014 en Uruguay para compartir con amigos no creyentes los valores de la Palabra de Vida, que es la frase de la Escritura que las personas del Movimiento se esfuerzan por poner en práctica en su vida cotidiana. Actualmente LA IDEA DEL MES se traduce a 12 idiomas y se distribuye en más de 25 países, con adaptaciones del texto según las diferentes sensibilidades culturales. dialogue4unity.focolare.org
También hoy puedo recomenzar

“En la Escuela Fuego he podido construir una conexión con Dios más fuerte –nos dice Sofía, italiana– y he empezado a ver la fe desde un punto de vista diferente”. Y José, de Panamá: “Para mí ha sido una experiencia extraordinaria. Viviendo cada momento junto a los demás, he constatado la promesa de Jesús, o sea que él se hace presente entre nosotros cuando nos queremos. He comprobado también que, aun en la diversidad, podemos vivir la unidad y dársela a los demás”.
Estos son algunos de los testimonios de chicos y chicas que a lo largo de varios años han participado en la Escuela Fuego, el encuentro que todos los años se les propone a los chicos del Movimiento de los Focolares, entre los 13 y los 17 años. Este año la Escuela se desarrolla del 30 de diciembre de 2025 al 7 de enero de 2026 en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma). Están presentes 250 adolescentes que provienen de 15 países: Corea del Sur, Líbano, Jordania, Austria, Gran Bretaña, Portugal, Italia, Nigeria, Burundi, Costa de Marfil, USA, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Brasil.
A lo largo de todos estos años, este tipo de experiencia ha demostrado ser un encuentro vivo y apasionante que ha creado un terreno fértil para que naciera una relación verdadera entre esos chicos y Jesús. Es una ocasión única para estar en contacto con coetáneos que comparten los mismos intereses, que se plantean las mismas preguntas aunque provengan de realidades muy distantes entre ellas, con un bagaje lingüístico, cultural y experiencial diferente. Esa dimensión, la posibilidad de comprender la mirada de los demás sobre la realidad, el compromiso de vivir juntos el Carisma de la unidad, propuesto por el Movimiento, sostiene y da fuerza a los participantes, impulsándolos a querer concretar con fuerza el “testamento” de Jesús “Que todos sean uno” (Juan 17,21).
La primera edición de la Escuela Fuego tuvo lugar en 2020, con ocasión del Centenario del nacimiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, que siempre alentó a los Gen 3 y las Gen 3 (los adolescentes del Movimiento) a vivir con radicalidad ese amor evangélico que ha cambiado la vida de muchos. “Desde los inicios –explicaba Chiara Lubich refiriéndose a los orígenes del Movimiento en un discurso pronunciado en Washington en el año 2000– hemos llamado a nuestra primera experiencia de estar juntos ‘Escuela Fuego’, para poner de relieve la potencia de ese Maestro que estando presente entre nosotros por el amor recíproco iba formando a quienes tendrían que llevar a todo el mundo una nueva corriente de vida”.
El intercambio de testimonios sobre acciones de solidaridad hace nacer a menudo entre los chicos otras ideas e iniciativas. “Queríamos que la Escuela Fuego no fuese solo un recuerdo –cuentan los chicos de Croacia– y, alentados por lo que habíamos escuchado, cuando supimos que en Bosnia y Herzegovina, país cercano al nuestro, mucha gente estaba sufriendo por un terrible aluvión, nos pusimos manos a la obra. ¿Qué idea nos surgió? Hacer un concierto de beneficencia en Križevci para recaudar fondos en favor de las personas afectadas. La radio local nos entrevistó y pudimos explicar la iniciativa e invitar a la gente a que interviniera en el concierto. El evento salió muy bien. Para nuestra gran alegría la escuela de música de la ciudad y el grupo musical Klapa Leggero también quisieron adherirse a la iniciativa. Durante el concierto, asimismo, pudimos vender algunos cuadros que el alcalde de Križevci nos había regalado justamente para recaudar fondos para las poblaciones afectadas por el aluvión”.
En la República Checa, en cambio, desde hace algunos años los jóvenes de los Focolares ayudan gratuitamente a las personas necesitadas, realizando trabajos de todo tipo en las casas y en las plazas públicas. Alentados por los testimonios de proximidad escuchados durante la Escuela Fuego, los chicos también quisieron hacer lo mismo. “Sabiendo que en nuestro país –cuentan– hay algunas casas parroquiales abandonadas pero que se están reparando a través de un proyecto llamado ‘casas parroquiales vivas’, nos hemos ofrecido para refaccionar las de Křivoklát que ahora podrán atender a familias, niños y jóvenes de varias comunidades”. Se han involucrado en la iniciativa unos 70 entre chicos y chicas de 12 a 18 años, junto a algunos padres y animadores. “Hemos derribado muros, reparado paredes, pintado puertas y ventanas, arreglado jardines –nos siguen contanto–. “En Křivoklát también hay un hermoso castillo y entonces, para hacer participar a la población que vive en las cercanías, invitamos a la gente a un concierto de beneficencia de alto nivel ejecutado por nuestros amigos del Prague Cello Quartet”. Al final no faltaron las sorpresas: gracias al alcalde, en esos días, los chicos pudieron pasar las noches justamente ¡dentro del castillo!
Este año la Escuela Fuego se inserta en la celebración de la conclusión del Jubileo y quiere volver a encender la esperanza en el corazón de muchos. Además, dará el puntapié inicial al año en el que se celebran los 60 años del Movimiento Gen, acrónimo de Generación Nueva, las jóvenes generaciones del Movimiento de los Focolares. El 2026 será el año en el que se dará una mirada al camino recorrido: la vida de tantos niños, chicos y jóvenes que han generado proximidad y un cambio en ellos y alrededor de ellos, una manera concreta de trabajar al lado de muchos otros en la construcción de un mundo más unido y de paz.
Ana Tano, Paola Pepe, Fiorella Tassini
Hacer sonreír al mundo

El 28 de octubre de 2025, en el Aula Pablo VI en el Vaticano se realizó un evento conmemorativo titulado “Caminar juntos en la esperanza”, con motivo del sexagésimo aniversario de la Declaración Conciliar ‘Nostra Aetate’ sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas.
Un momento para celebrar, entre testimonios de fe, diálogo y manifestaciones culturales, seis décadas de amistad y colaboración entre los seguidores de las diferentes religiones del mundo y recoger juntos los frutos de este camino. Compartimos algunas reflexiones recopiladas inmediatamente después del evento.
Encontrar el momento para orar
Llevar el espíritu de familia a todas partes
Transmitir la alegría

Asís no es solo la ciudad de San Francisco, sino que se ha convertido en el corazón palpitante y la casa de todos aquellos que desean vivir intensamente los valores de la ecología integral. Inspirado en el Cántico de las Criaturas, poema escrito por San Francisco, nació aquí un proyecto que está cambiando nuestra forma de relacionarnos con el planeta: ASSISI Terra Laudato Si’ (ATLS). Inaugurado el 22 de abril de 2024, ATLS no es un lugar físico, sino un verdadero “ecosistema” donde podemos encontrarnos, recargar nuestras energías espirituales y vivir nuestro compromiso con la casa común.
Este proyecto crucial se basa en los cuatro aspectos inseparables de la ecología integral identificados por el papa Francisco: preocupación por la naturaleza, justicia para los pobres, compromiso con la sociedad y paz interior. Es la respuesta contemporánea al llamado que escuchamos de “ir y reparar nuestra casa común”.

El Ecosistema del voluntariado: Laudato Si’ y los focolares en acción
ASSISI Terra Laudato Si’ ofrece un programa intensivo de Retiros Laudato Si’ y, sobre todo, un Programa de voluntariado que permite a las personas disfrutar de una experiencia inmersiva, ofreciendo su tiempo a los demás. La actividad está impulsada por un deseo compartido y un fuerte espíritu de intercambio “sinodal” entre los diversos interlocutores.
Un ejemplo de esta colaboración proviene del Movimiento de los Focolares, lo que confirma una profunda y significativa colaboración carismática. Cristina Calvo, focolarina argentina, se ofreció como voluntaria durante 40 días, participando activamente en la metodología y el contenido de ATLS. Alojada en el Santuario de San Damián, compartió no solo momentos litúrgicos con frailes, visitantes, grupos escolares y grupos parroquiales, sino también la reflexión sobre la vida de los santos Francisco y Clara, destacando su conexión profética con la encíclica Laudato Si’.
Cristina calificó esta oportunidad como un “inmenso regalo de Dios”, una prueba concreta de que la amable colaboración y la discreta hospitalidad son una fórmula ganadora para una experiencia de vida en beneficio de la creación.

Si tú también sientes una fuerte llamada a contribuir y deseas vivir los valores de la ecología integral en un contexto espiritual único, la invitación es sencilla: “¡Ven y verás!”. Puedes inscribirte ya en un retiro o como voluntario en el sitio AssisiLaudatoSi.org. ¡Te esperamos en Asís, la tierra de Laudato Si’!
por Carlos Mana