Movimiento de los Focolares
“The Best Spirituals”, el nuevo álbum de Gen Rosso

“The Best Spirituals”, el nuevo álbum de Gen Rosso

Gen Rosso, la banda internacional del Movimiento de los Focolares, ha anunciado el lanzamiento de su nuevo álbum, “The Best Spirituals”. Este compilado representa un momento significativo en su carrera, ya que reúne versiones en vivo del repertorio espiritual de la banda, grabadas durante sus giras de 2020 a 2025. El álbum destaca por su selección de canciones, así como por sus nuevos arreglos y reinterpretaciones, ofreciendo un toque fresco y actual a melodías atemporales.

Cada tema es el resultado de una cuidadosa reinterpretación diseñada para involucrar al público y revivir la esencia de los “Spirituals” en un contexto contemporáneo. Además, las presentaciones en vivo capturan la emoción y la conexión única entre los artistas y el público, creando una experiencia inmersiva donde todos pueden sentirse parte del mensaje universal de esperanza y proximidad.

“Ver cómo estas canciones siguen vivas y siguen generando vida hoy es algo maravilloso y muy importante, un patrimonio que debe valorarse y preservarse a lo largo del tiempo”, afirma la banda. Este deseo de mantener viva la tradición se refleja en los conciertos de Gen Rosso, donde se invita al público a cantar y participar, transformando cada actuación en un evento colectivo de alegría y convivencia. “The Best Spirituals” es más que un álbum; es una invitación a descubrir y redescubrir la belleza de los mensajes que transmiten estas canciones. Con sonidos, arreglos armónicos y nuevos ritmos, la banda continúa cultivando su pasión por la música, rindiendo homenaje a un legado musical y cultural que trasciende el tiempo y las generaciones.

El lanzamiento del álbum es una oportunidad imperdible para los fans de Gen Rosso y para cualquiera que crea en el poder del arte como herramienta de unidad y cambio.

Gen Rosso invita a todos a unirse a este viaje musical único, redescubriendo el valor atemporal de los “Spirituals” y a dejarse llevar por las emociones que solo la música y la historia pueden evocar. El álbum está disponible desde el 11 de agosto en todas las plataformas digitales.

Lorenzo Russo
Foto: El Gen Rosso en el Jubileo de los Jóvenes en Tor Vergata (Roma) el 2 de agosto de 2025 (© Gen Rosso)

Evangelio vivido: con el tesoro en el corazón

Evangelio vivido: con el tesoro en el corazón

Mi suegra se había quedado insatisfecha con el trabajo que le había hecho el obrero que su hijo le había mandado. Cuando le hicimos ver que nunca se contentaba con nada, reaccionó con fuerza. Más tarde, durante la cena, mantenía aún la cara larga, y cuando traté de minimizar lo que había sucedido, empezó a achacarme cosas de las que no me sentía culpable en absoluto.

Hasta el extremo de levantarse de la mesa e irse a refugiar en su habitación. ¡Ay, si cada uno se hubiera quedado en su casa!… Pero dentro de mí la voz de la caridad que cubre como un manto defectos y debilidades me impulsó a ir a hablar con ella. La encontré llorando. Cuando le pedí perdón, a las quejas contra mí asoció también al hijo. No me quedó otra salida que irme; me parecía que ya había hecho lo suficiente… pero la voz de antes me sugirió volver a intentarlo. Una vez que levanté la mesa, volví a su lado para convencerla de que realmente yo lo lamentaba mucho, la abracé como habría hecho con mi madre. Y la dejé sólo cuando noté que la tensión se había calmado y vi que ella se serenaba y se quedaba dormida. Agradecí a Dios, y al día siguiente mi saludo sonriente le quitó a mi suegra la última sensación de incomodidad.

María Luisa – Italia

Me había internado por una operación a la nariz en el hospital de Ribeirão Preto. No era la primera vez, pues tengo una enfermedad rara y necesito cuidados frecuentes. Por ello no me gusta el hospital y tenía mucho miedo, pero me puse a hacer todo por amor de Jesús.

Por ejemplo, bebí la leche con nata, que no me gusta para nada; el día de la intervención me coloqué sin quejarme la ropa del hospital; me quedé sin almuerzo para poder tomar el anestésico; esperé con amor el retraso de cuatro horas para operarme y traté de amar a los otros niños hospitalizados conmigo. Después de la intervención, esperé otras horas más al médico que tenía que llamarme para el control.

Ya tenía hambre, estaba cansada y me puse nerviosa, y entonces tiré la silla por el suelo y protesté. Pero enseguida me acordé de lo que le había prometido a Jesús y me arrepentí. Al ratito se abrió la puerta y era el médico que me llamaba.

Paulinha, 7 años – Brasil

Una mañana oigo que tocan el timbre de mi casa. La persona se anuncia como B., que es la inquilina que vive en el piso de abajo, y que tiene Alzheimer. Me pide el favor de dejarla entrar porque se ha quedado bloqueada fuera de su casa sin llaves, al estar ausente el marido. Le abro y la invito a quedarse un rato conmigo, a la espera de que él llegue.

© svklimkin-Pixabay

Al verla triste y confusa (a veces se da cuenta de su situación), para no hacerle pesar la cosa le hago presente que ese imprevisto nos puede suceder a todos, por falta de atención. Empezamos una conversación, hasta cuando ella recuerda que se ha quedado sin llaves y de nuevo se deja invadir por la ansiedad.

Me doy cuenta de que no es conveniente dejar a este prójimo en ese estado y, por más que me encuentro en una silla de ruedas, para tranquilizarla la acompaño al ascensor hasta el piso de abajo.

Pero antes, B. también se ha hecho prójimo para mí: ha tenido la delicadeza de arreglar el felpudo que está delante de mi puerta de entrada de manera que ésta no se cierre. Así le hago compañía hasta la llegada del marido.

M. – Italia

(extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año X– número julio-agosto de 2025)
Foto: © Pixabay

Una red de familias: el diálogo crea comunidad

Una red de familias: el diálogo crea comunidad

Desde hace más de trece años, estamos comprometidos en un diálogo concreto con un grupo de familias musulmanas turcas que viven en nuestra ciudad, Liubliana (Eslovenia). Una experiencia que ha empezado de una forma del todo casual. Yo trabajaba como dentista y una de las primeras familias turcas que habían llegado a Eslovenia estaba entre mis pacientes. De ese primer encuentro nació una relación profunda, que con el tiempo involucró a otras familias de la misma comunidad. Tras el fallido golpe de estado en Turquía en 2016, de hecho, muchas personas fueron acusadas de pertenecer a un movimiento hostil y se vieron obligadas a huir, encontrando refugio en nuestro país. Desde ese momento, el número de familias con las que empezamos a interactuar creció rápidamente, llegando a ser alrededor de 50 personas en pocos meses.
Enseguida entendimos que no se trataba de un simple intercambio cultural, sino que esa relación se transformó en un vínculo de verdadera ayuda recíproca. Les dimos una mano para aprender el idioma, para realizar trámites burocráticos, inscripciones en colegios, hasta incluso un apoyo en lo que son las necesidades de la vida cotidiana. En definitiva, una amistad que poco a poco dio vida a un diálogo profundo, incluso en valores y espiritualidad.

Con el tiempo, tuvimos la oportunidad de presentarles el Movimiento de los Focolares y el ideal del mundo unido. Todo eso hizo que compartiéramos muchos puntos en común entre el carisma focolarino y la espiritualidad de ellos.

Uno de los aspectos más significativos de este camino ha sido participar en las festividades religiosas los unos de los otros. Hemos participado en cenas de iftar durante el Ramadam, mientras que las familias musulmanas han mostrado interés por las festividades cristianas. Durante cuatro años consecutivos, hemos celebrado juntos la Navidad. Las familias musulmanas estaban sorprendidas en un primer momento por la profundidad espiritual de esa fiesta, porque solían tener una visión principalmente consumista, influenciada por los medios occidentales.

Vídeo en idioma original: active los subtítulos y seleccione el idioma deseado.

De este deseo de profundizar ulteriormente el diálogo, nació el proyecto Pop the Bubbles en colaboración con la Asociación para el Diálogo intercultural y la Social Academy, en donde trabajo. El objetivo era superar prejuicios y barreras entre las comunidades, favoreciendo el encuentro entre familias turcas y eslovenas. El proyecto involucró a un grupo de familias durante todo un año, en el que hemos trabajado juntos para individualizar valores comunes entre las dos culturas. Al final de este recorrido, surgieron seis valores fundamentales: familia, ciudadanía activa, diálogo intercultural, democracia, libertad e inclusión. Para concluir el proyecto, hemos organizado dos campamentos de convivencia, uno de tres días y otro de cinco días, en donde participaron 73 personas. Además de los encuentros de intercambio cultural, el proyecto condujo a iniciativas concretas de solidaridad, como la ayuda a los refugiados ucranianos. Ello demostró que trabajar juntos por un objetivo común puede reforzar los vínculos entre comunidades diferentes. Además, en los últimos años, empecé a trabajar en una ONG (Social Academy) que se ocupa de jóvenes y las familias turcas me pidieron que los ayudara con sus hijos adolescentes, transmitiéndoles esos valores comunes que juntos habíamos descubierto. Este paso fue muy significativo, porque demostró la confianza que se había creado entre nuestras comunidades.

En el mismo período nació un proyecto innovador: la creación de una aplicación para favorecer el diálogo entre personas de opiniones opuestas – hardtopics.eu. La app funciona poniendo en contacto a dos personas que han respondido de forma divergente a un cuestionario sobre temas que pueden crear polarización. El sistema las relaciona y las invita a un diálogo en un ambiente preparado, con el objetivo de superar la polarización social y promover una cultura del diálogo. Esta aplicación será utilizada pronto en las escuelas secundarias y en las universidades de Liubliana. El entusiasmo demostrado por los jóvenes durante la fase de prueba confirmó el valor de esta iniciativa.

Creo que es fundamental crear redes de diálogo interreligioso a nivel europeo. El camino que hemos emprendido demuestra que con paciencia y dedicación se pueden construir relaciones auténticas basadas en la confianza, en el respeto y compartiendo valores comunes.

Andreja Snoj Keršmanc (Slovenia)

Emergencia Gaza y Oriente Medio

Emergencia Gaza y Oriente Medio

El Comité coordinador de Emergencias del Movimiento de los Focolares ha puesto en marcha una recaudación de fondos para Gaza y Oriente Medio, con el fin de ayudar a las personas que sufren a causa de los conflictos en esos países, a través de Acción por un Mundo Unido ETS (AMU) y Acción por Familias Nuevas ETS (AFN).

Se puede donar online:

O también a través de transferencia bancaria a las siguientes cuentas corrientes:

Azione per un Mondo Unito ETS (AMU) IBAN: IT 58 S 05018 03200 000011204344 presso Banca Popolare Etica Codice SWIFT/BIC: ETICIT22XXX

Azione per Famiglie Nuove ETS | Banca Etica – filiale 1 di Roma – Agenzia n. 0 | Codice IBAN: IT 92 J 05018 03200 000016978561 | BIC/SWIFT: ETICIT22XXX

Causa: Emergencia Gaza y Oriente Medio

En muchos países de la UE y en otros países del mundo existen ventajas fiscales para este tipo de donaciones, según las distintas normativas locales. Los contribuyentes italianos podrán obtener deducciones y desgravaciones de sus ingresos, según la normativa para entidades sin ánimo de lucro.

Foto: © Pixabay

Proyecto Together WE connect

Proyecto Together WE connect

En octubre de 2024, comenzó en Belén el proyecto Together WE Connect, un programa de formación del Movimiento de los Focolares que involucra a adolescentes con el objetivo de construir un futuro mejor fortaleciendo el tejido social deteriorado. El programa, de tres años de duración, comenzó con la participación de cinco escuelas en los distritos de Belén y del este de Jerusalén y abarcó a aproximadamente 300 chicos de entre 13 y 15 años.

Se planificaron sesiones de capacitación y actividades interactivas para involucrar y estimular a los estudiantes a través de sus propios lenguajes, como teatro, música, fotografía y talleres deportivos. Durante el primer año se desarrollaron tres temas: autoconciencia, autoestima y desarrollo personal. A continuación, se abordaron la gestión de conflictos, la apertura al encuentro en el trabajo en grupo. Finalmente, el diálogo intergeneracional. Cada tema se asocia a una acción específica del dado de la paz, de modo que cada tema se pone en práctica y se crean relaciones nuevas.

Los conjuntos internacionales Gen Rosso y Gen Verde aportaron su experiencia a través del arte, la música, la danza y el teatro.

Durante la primera semana de mayo de 2025, se celebró un evento para celebrar estos meses de trabajo. Gen Verde y Gen Rosso, junto con un centenar de estos jóvenes, participaron en tres días de talleres antes del evento final, celebrado en Belén unos días después. “Fue una experiencia extraordinaria, y agradecemos a Dios y a los muchos que colaboraron, por sus frutos”, cuentan los participantes.

Desde Tierra Santa nos cuentan: “Desde hace tiempo, deseábamos aportar nuestra contribución para que nuestra labor tuviera impacto en la sociedad, promoviendo actividades continuas. Tiempo atrás, el Patriarca de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, había dicho: “Debemos comprometernos de verdad para que el nombre de Dios, hermano y compañero de vida, resuene en las escuelas, las instituciones, los medios de comunicación y los lugares de culto”. Esto nos animó a centrarnos en las escuelas, con los jóvenes. Todos conocemos la situación en la que nos encontramos, la situación que enfrenta la humanidad hoy. Tantas dificultades, tanto dolor: queremos aportar para que los jóvenes puedan tener una perspectiva diferente a la que ven a diario”.

Foto: https://www.focolare-hl.org/

Así nació el proyecto Together We connect. El objetivo era reavivar la esperanza, alimentar la fe y promover una espiritualidad arraigada en el Evangelio entre las generaciones más jóvenes, y formar a las mujeres y los hombres del mañana, capaces de ser promotores de reconciliación y de diálogo. Jóvenes líderes de una nueva cultura de cooperación, fraternidad, de compartir y una ciudadanía activa. Una cultura del cuidado y del encuentro.

Estas son algunas de las impresiones de los estudiantes: “Les agradezco de todo corazón porque lo que hacemos nos hace sentir importantes, y que nuestra existencia y nuestras opiniones son importantes”. “Lo primero que aprendimos fueron valores: amor, humildad, perdón y ayuda mutua. En clase, nos sentíamos como una familia, nos entendíamos mejor y nos ayudábamos más. También comprendí cómo podía ser una luz para los demás y que el focolar no es solo una palabra, sino una forma de vida”. “Me gustó mucho la actividad Together We connect; había gente nueva, fue bonito y me he fortalecido”. “A través de este proyecto, me he conocido mejor a mí misma y a los demás”. “He aprendido métodos para la resolución de conflictos, la escucha y el diálogo”. “Soy muy sensible, y este proyecto me hizo amar más la vida”. “Ha sido un proyecto útil y divertido; por ejemplo, el diálogo entre generaciones. Cuando lo puse en práctica con mi abuela, he conocido cosas que no sabía”.

Lorenzo Russo

Jubileo de los jóvenes: “Aspiren a cosas grandes”

Jubileo de los jóvenes: “Aspiren a cosas grandes”

Mirando la transmisión en directo de la vigilia en Tor Vergata, en la periferia de Roma, y viendo esas imágenes de una inmensa multitud, puede surgir una pregunta: ¿qué han venido a buscar aquí este millón de jóvenes? ¿Estar cerca del Papa León XIV? No me parece suficiente como motivación. ¿Conocer Roma? Podría ser, pero seguramente no habrían escogido estas condiciones de alojamiento, comida y transporte. Pues bien, en el silencio profundo y prolongado durante la hora de adoración se encuentra la respuesta. Estos chicos y chicas que han venido de todo el mundo, se vieron atraídos por Jesús, incluso sin que ellos lo supieran tal vez, para este encuentro personal y comunitario, en donde él sin duda ha hablado al corazón de cada uno, que vuelve a su casa cambiado, con una fe más sólida, con una esperanza de lo divino que no olvidará.

La semana del Jubileo dedicada a los jóvenes empezó el 28 de julio y concluyó el domingo 3 de agosto. Se han organizado muchísimas actividades para recibir a los que llegaban a Roma para vivir estos días: visitas a lugares históricos, a las Basílicas, eventos culturales, conciertos, catequesis.

El Movimiento de los Focolares también propuso 4 recorridos especiales en Roma siguiendo la Peregrinación de las Siete Iglesias, ideada por San Felipe Neri. Es un itinerario histórico que ha acompañado a los peregrinos desde el siglo XVI. Un camino de fe y comunión fraterna, hecho de oración, cantos y reflexiones sobre la vida cristiana, con actividades de grupo, catequesis y testimonios, ayudados por un librito de meditaciones para una profundización espiritual a la luz del carisma de la unidad. El nutrido grupo que adhirió a la propuesta estaba compuesto por jóvenes de lenguas inglesa, húngara, holandesa, italiana, alemana, rumana, coreana, española y árabe.

Todo el “viaje” se basó en 4 ideas clave: peregrinación (un camino), puerta santa (una apertura), esperanza (mirar hacia adelante) y reconciliación (construir la paz).

“Esperanza” es la palabra que se transmite en el testimonio de Samaher, joven siria de 28 años: “Los años de mi infancia han sido dolorosos, oscuros y solitarios. La casa no era un lugar seguro para una niña por los conflictos, y ni siquiera la sociedad, por el bullying. Afrontando todo sola, sin poderlo compartir con nadie, llegando a intentos secretos de suicidio por la fuerte depresión y el miedo. El Evangelio me cambió, después que la vida dentro de mí se había apagado y todo se había vuelto oscuro… me devolvió la luz”.

Las catequesis se llevaron a cabo en el Focolare meeting point a cargo de Tommaso Bertolasi (filósofo), Anna Maria Rossi (lingüista) y Luigino Bruni (economista). “Una mirada que parte del amor y suscita amor, ¿no es acaso el rostro más concreto de la esperanza?” es la pregunta provocatoria dirigida por Anna Maria Rossi a los jóvenes peregrinos.

José, un joven de 18 años de Panamá, lo confirmó en el testimonio que compartió a propósito del período de su enfermedad: “Mi experiencia demuestra que, cuando pones en práctica el arte de amar que consiste en ver a Jesús en todos, amar a todos, amar a los enemigos, amar como a ti mismo, amarse recíprocamente…, no sólo cambia tu vida, sino que también cambia la de los demás. Justamente este arte de amar, que muchos han compartido conmigo, ha creado un equilibrio tan fuerte que me ha ayudado a no derrumbarme en los momentos difíciles, sosteniéndome y reforzándome a través de cada obstáculo con el que me encontré”.

También Laís de Brasil no escondió los retos que encontró al separarse sus padres: “Hubo momentos en los que no entendía por qué vivían separados y deseaba que estuvieran nuevamente juntos. Sin embargo, cuando tuve una mayor conciencia de lo que había pasado entre ellos, les pude plantear preguntas sinceras, y ninguno de los dos me ocultó la verdad. Ello me ayudó a aceptar la realidad de nuestra familia. Hoy tienen una relación de amistad y eso para mí es un ejemplo de madurez, perdón y amor verdadero, que va más allá de las dificultades y los errores. Recomenzar es posible cuando nos ponemos realmente en juego”.

El papa León, en varios momentos hizo intervenciones y saludos fuera de programa, como cuando, en la misa de bienvenida, quiso hacerse presente en la conclusión recorriendo, a bordo del “papamóvil” la Plaza San Pedro y la via della Conciliazione, repleta de jóvenes, para saludarlos. Hablando espontáneamente dijo: «Esperemos que todos ustedes sean siempre signos de esperanza (…) Caminemos juntos con nuestra fe en Jesucristo y nuestro grito tiene que ser también para la paz del mundo”.

Luego, el sábado 2 de agosto, mientras la naturaleza regalaba un magnífico atardecer, respondiendo a las preguntas de los jóvenes en Tor Vergata volvió a remarcar su llamado: “Queridos jóvenes, ¡quiéranse entre ustedes! Quererse en Cristo. Saber ver a Jesús en los demás. La amistad puede cambiar realmente el mundo. La amistad es un camino hacia la paz ”. Y luego agregó: “Para ser libres, hay que partir del cimiento estable, de la roca que sostiene nuestros pasos. Esta roca es un amor que nos precede, nos sorprende y nos supera infinitamente: es el amor de Dios. (…) Encontramos la felicidad cuando aprendemos a donarnos nosotros mismos, a donar la vida por los demás”. Indicó luego el camino para seguir a Jesús: “¿Quieren ustedes encontrarse verdaderamente con el Señor Resucitado? Escuchen su palabra, que es Evangelio de salvación. Busquen la justicia, renovando la forma de vivir para construir un mundo más humano. Sirvan al pobre, dando testimonio del bien que quisiéramos siempre recibir del prójimo”.

En la Misa del domingo el papa León XIV les dijo a los jóvenes que estamos hechos “para una existencia que se regenera constantemente en la donación, en al amor. Y así aspiramos continuamente a un “algo más” que ninguna realidad creada nos puede dar; sentimos una sed grande y ardiente a tal extremo, que ninguna bebida de este mundo puede saciar”. Y concluyó la homilía con una apremiante invitación: “Queridísimos jóvenes, nuestra esperanza es Jesús. (…) Aspiren a cosas grandes, a la santidad, en cualquier lugar en donde se encuentren. No se contenten con algo menos”.

Saludándolos al final, definió estos días como “una catarata de gracia para la Iglesia y para el mundo entero”. Recordando una vez más su grito por la paz: “Estamos con los jóvenes (…) de todas las tierras ensangrentadas por las guerras. (…) Ustedes son el signo de que un mundo distinto es posible: un mundo de fraternidad, en donde los conflictos se afrontan no con las armas sino con el diálogo”.


Se concluye la experiencia única e irrepetible del Jubileo de los Jóvenes 2025. En este increíble viaje hemos: caminado, cantado, caminado, bailado, disfrutado, caminado, rezado, reído y caminado… arrastrados por una meta común y muchos compañeros de viaje. Sí, porque más allá del programa estupendo que nos enriqueció cultural y espiritualmente, quedará para siempre impresa en nuestros ojos la imagen de miles de chicos como nosotros que caminaban. Quizá si les hubiéramos preguntado a algunos de ellos cuál era su meta, habrían respondido algo como: “Estamos yendo a la iglesia de Santa María la Mayor” o bien “Estamos yendo a descansar finalmente”, pero estoy convencido de que si hubiéramos preguntado cómo lo estaban haciendo, habrían contado con los ojos llenos de energía sobre las canciones que cantaron, sobre los chicos con quienes hicieron amistad y sobre la plenitud de espíritu que este caminar les regaló. En el fondo, para nosotros el Jubileo ha sido eso, un camino como ningún otro, en una ciudad como

ninguna otra, en donde se unen sueños, esperanzas, alegrías y dolores de un mar de personas, en donde si caminas solo, tienes de todos modos un compañero a tu lado, en donde el mundo es al mismo tiempo minúsculo e inmenso, en donde todo grita Unidad. Volvemos a casa con un recuerdo que no se borrará fácilmente, el recuerdo de un Mundo Unido en el que nos tomamos de la mano y caminamos, con la cabeza bien alta y el corazón lleno de un espíritu más grande.

Mattia, Calabria (Italia)


Carlos Mana (con la colaboración de Paola Pepe)
Foto © Joaquín Masera – CSC Audiovisivi

«Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lc 12, 34).

«Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón» (Lc 12, 34).

El evangelista Lucas refiere esta enseñanza de Jesús y nos lo muestra con sus discípulos camino de Jerusalén, hacia su Pascua de muerte y resurrección. Por el camino se dirige a ellos llamándolos «pequeño rebaño»[1], y les confía lo que tiene en el corazón, las disposiciones profundas de su ánimo. Entre estas, el desapego de los bienes terrenos, la confianza en la providencia del Padre y la vigilancia interior, el esperar activamente el Reino de Dios.

En los versículos anteriores, Jesús los anima a desprenderse de todo, hasta de la vida, y a no angustiarse por las necesidades materiales, porque el Padre sabe lo que necesitan. En lugar de eso los invita a buscar el Reino de Dios y los alienta a acumular «un tesoro inagotable en los cielos»[2]. Ciertamente, no es que Jesús exhorte a la pasividad ante las cosas terrenas, a una conducta irresponsable en el trabajo; lo que quiere es quitarnos la ansiedad, la inquietud, el miedo.

«Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón»

Aquí, «corazón» se refiere al centro unificador de la persona, que da sentido a todo lo que vive; es el lugar de la sinceridad, donde no se puede engañar ni disimular. En general indica las intenciones verdaderas, lo que uno piensa, cree y quiere realmente. El «tesoro» es lo que para nosotros tiene más valor, es decir, nuestra prioridad, lo que creemos que da seguridad al presente y al futuro.

Afirma el papa Francisco: «Hoy todo se compra y se paga, y parece que la propia sensación de dignidad depende de cosas que se consiguen con el poder del dinero. Solo nos urge acumular, consumir y distraernos, presos de un sistema degradante que no nos permite mirar más allá de nuestras necesidades inmediatas».[3] Pero en lo más íntimo de toda mujer y de todo hombre hay una búsqueda apremiante de esa felicidad verdadera que no defrauda y que ningún bien material puede saciar.

Escribía Chiara Lubich: «Sí, existe lo que buscas; hay en tu corazón un anhelo infinito e inmortal; una esperanza que no muere; una fe que traspasa las tinieblas de la muerte y es luz para aquellos que creen: ¡no en vano esperas y crees! ¡No en vano! Tú esperas y crees para Amar».[4]

«Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón»

Esta Palabra nos invita a hacer un examen de conciencia: ¿cuál es mi tesoro, lo que más me importa? Este puede adquirir diversos matices, como el estatus económico, pero también la fama, el éxito, el poder. La experiencia nos dice que hace falta volver continuamente a la vida verdadera, la que no pasa, la vida radical y exigente del amor evangélico:

«Para un cristiano no basta con ser bueno, misericordioso, humilde, manso, paciente… Debe tener por los hermanos la caridad que nos enseñó Jesús. […] Porque la caridad no es estar dispuesto a dar la vida. Es dar la vida»[5].

A cada prójimo que se nos cruza durante el día (en la familia, en el trabajo, por todas partes) debemos amarlo con esta medida. Y así vivimos sin pensar en nosotros, sino pensando en los demás, viviendo los demás, y experimentamos una libertad verdadera.

Augusto Parody Reyes y el equipo de la Palabra de vida


[1] Lc 12, 32
[2] Lc 12,33
[3] Cf. Papa Francisco, carta encíclica DILEXIT NOS n° 218.
[4] Cf. C. Lubich «Existe lo que buscas». Carta de Junio de 1944: El primer amor. Cartas de los inicios (1943-1949), Ciudad Nueva, Madrid 2011, p. 54.
[5] Cf. C. Lubich conexión telefónica 6-12-1984: Juntos en camino, Ciudad Nueva, Buenos Aires 1988, pp. 48-49.

Foto: © Valéria Rodrigues – Pixabay

¿Dónde está mi corazón?

¿Dónde está mi corazón?

El «Corazón» es el núcleo más íntimo y auténtico, el centro unificador de la persona, es el que da sentido a todo lo que se vive, lugar de deseos y opciones vitales que guían la existencia; es el lugar de la sinceridad, donde no se puede engañar ni disimular. Normalmente indica las verdaderas intenciones, lo que realmente se piensa, se cree y se quiere.

Esta idea nos invita a preguntarnos: ¿cuál es la realidad que más me importa? ¿Dónde pongo mi esperanza, mis energías, mi vida, mi corazón? La respuesta puede asumir diversos matices, como el amor, el don, la relación con los demás, pero también el estatus económico, la fama, el éxito, el poder, o las propias seguridades.

La verdadera libertad parte ante todo del corazón. Los bienes exclusivamente materiales, del mismo modo que se acumulan pueden también desvanecerse por los vaivenes de la vida. El desapego de ellos puede ayudar a vivir el trabajo y el esfuerzo cotidiano para con la sociedad, con un compromiso más transparente superando la ansiedad, la inquietud y el miedo al mañana.

«Hoy —afirma el papa Francisco— todo se compra y se paga, y parece que el mismo sentido de la dignidad depende de cosas que se obtienen con el poder del dinero. Se nos empuja solo a acumular, consumir y distraernos, prisioneros de un sistema degradante que no nos permite mirar más allá de nuestras necesidades inmediatas». [1]

La experiencia nos dice que es necesario volver continuamente a la vida verdadera, que es la mejor “inversión” por la que comprometerse. No pensando en nosotros mismos, sino en los demás, experimentando así una verdadera libertad.

Nos lo recuerda el filósofo y humanista Erich Fromm cuando afirma que «Dar es la máxima expresión de la potencia. En el acto mismo de dar, experimento mi fuerza, mi riqueza, mi poder. Esta experiencia de mayor vitalidad y potencia me llena de alegría».[2]

Interroguémonos ante cada acción: ¿cuál es el motivo que me empuja a hacer así? Y si vemos que tenemos que reorientar la intención, hagámoslo con decisión. Veremos que nuestro corazón se libera de ataduras y condicionamientos.


[1]Papa Francesco “Dilexit Nos” no. 218
[2]Erick Fromm «El Arte de amar» (1956)

Foto: © Alejandra-Ezquerro-Unsplash

Chiara Lubich a los jóvenes: la alegría de los primeros cristianos

Chiara Lubich a los jóvenes: la alegría de los primeros cristianos

(…)

La alegría de los primeros cristianos (como por otra parte la de los cristianos de todos los tiempos y de todos los siglos, cuando el cristianismo se vive radicalmente), la alegría de los primeros cristianos era una alegría realmente nueva, desconocida hasta entonces. No tenía nada que ver con la risa, con la euforia, con el buen humor. Ni ─como diría Pablo VI─ tenía nada que ver con «la alegría exaltante de la existencia y de la vida», con «la alegría tranquilizadora ─ continuaría ─ de la naturaleza y del silencio». (…) Aunque todas ellas sean hermosas…

La de los primeros cristianos era distinta: era una alegría parecida a la embriaguez que invadió a los Discípulos cuando vino el Espíritu Santo.

Era la alegría de Jesús. Porque Jesús, así como tiene su propia paz, tiene su propia alegría.

Y la alegría de los primeros cristianos, que brotaba espontánea del fondo de su ser, saciaba completamente su ánimo.

Ellos habían encontrado realmente eso que necesita y va buscando el hombre de ayer, de hoy y de siempre. Habían encontrado a Dios. Habían encontrado la comunión con Dios. Y esto los saciaba completamente y los llevaba a la realización. Eran hombres auténticos.

De hecho, el amor la caridad, con la cual Cristo, a través del bautismo y de los demás sacramentos, enriquece el corazón de los cristianos, se puede comparar a una planta. Cuanto más hunde sus raíces en el terreno, es decir, cuanto más se ama al prójimo, tanto más crece la planta, es decir, el tallo. O sea, cuanto más se ama al prójimo, más el corazón se inunda de amor a Dios. Este amor, esta comunión no es algo en lo que se cree solamente por fe, sino que es una comunión experimentada. Y esto es felicidad, es la felicidad: se ama y nos sentimos amados.

Esta era la alegría de los primeros cristianos, esta era la felicidad de los primeros cristianos, de grandes y jóvenes como ustedes, que después se manifestaba en forma de jubilosas liturgias maravillosas y rebosantes de himnos de alabanza y de acción de gracias.

(…)

Chiara Lubich

(Para acceder al texto completo: https://chiaralubich.org/archivio-video-it/la-gioia/)
Foto: © Archivio CSC Audiovisivi

Paolo Rovea, una vida en Dios

Paolo Rovea, una vida en Dios

Gratitud y reconocimiento a Dios. Estas palabras resumen la multitud de mensajes que han llegado de todo el mundo por Paolo Rovea. El 3 de julio de 2025, en un accidente de montaña, Paolo puso fin a su vida terrenal. Casado con Barbara, tienen cinco hijos: Stefano, Federico, Francesco, Miriam y Marco.

En 1975 conoció el Ideal de la unidad del Movimiento de los Focolares. “Me cambió la vida radicalmente”, dijo. Ese año, asistió al Genfest en Roma, y regresó con el deseo de vivir al 100% con los gen, los jóvenes del Movimiento de los Focolares. Durante 14 años, se comprometió incansablemente, haciendo del Evangelio su estilo de vida.

Con Barbara, también una gen, comenzaron a planear formar una familia. Las parejas comprometidas y las familias jóvenes comenzaron a considerarlos cada vez más como puntos de referencia. Una de ellas escribió: “Con gran dolor por esta pérdida, estamos profundamente agradecidos por el amor, la estima, y la confianza que recibimos de Paolo. Agradecidos por los muchos años de acciones extraordinarias y alocadas que compartimos. Con Barbara, él forjó la historia de Familias Nuevas —la rama de los Focolares para el apoyo familiar— y la historia de muchas parejas, incluida la nuestra”.

Paolo también se va consolidando cada vez más en su profesión, con experiencia y sensibilidad. Se graduó en medicina por la Universidad de Turín (Italia), especializándose en oncología y radioterapia oncológica. En la misma universidad, impartió un máster plurianual. Trabajó como médico de hospital y posteriormente se convirtió en jefe del departamento de Oncología y Radioterapia Oncológica en Turín, hasta su jubilación en 2021. También obtuvo un máster y realizó cursos de perfeccionamiento de bioética.

En 1989, sintió la llamada de Dios al camino del focolar y le confesó a Danilo Zanzucchi, uno de los primeros focolarinos casados: “Estoy en un momento muy importante de mi vida: mi trabajo como médico debe convertirse en permanente; me casé hace cinco meses. (…) Doy gracias a Dios por todos los dones que me ha concedido: en primer lugar, por el ideal de unidad (…), por mi familia (…) la vida gen (…); por Barbara, mi esposa, con quien estoy viviendo unos meses maravillosos (…) Te aseguro que emprendo con un renovado deseo de santidad este camino único que es el focolar”.

Una vida arraigada en un crecimiento constante en su relación con Dios.

Muchos recuerdan cómo Pablo rara vez decía que no a una petición o necesidad; estaba presente para quien lo necesitara con un amor concreto. Su talento y profesionalismo estaban al servicio de quienes lo rodeaban: si había que cantar o tocar música, cantaba y tocaba; si había que escribir un texto, escribía; si había que dar un consejo médico, estaba dispuesto; si había que dar un consejo, lo daba con desapego, animando a los temerosos y animando a los inseguros. Su capacidad para acercarse a la vida de todos los que iba conociendo, hizo que, con el tiempo, muchos lo percibieran como un verdadero hermano, un miembro de la familia, un amigo fiel.

El compromiso de Paolo y Barbara con el Movimiento de los Focolares va creciendo, especialmente dentro de Familias Nuevas (FN). Una de los ámbitos que les apasiona profundamente es la educación sobre la afectividad y la sexualidad. Gracias a ellos, en 2011, en sinergia con las diversas agencias de formación del Movimiento de los Focolares, nació un programa en este ámbito, Up2Me, basado en la visión antropológica característica de los Focolares.

Maria y Gianni Salerno, responsables de Familias Nuevas, dicen: “Aunque a Paolo y Barbara los conocemos desde cuando éramos jóvenes, hemos trabajado juntos a diario durante los últimos 10 años en la Secretaría Internacional de Familias Nuevas. La pasión, la generosidad, la creatividad y el compromiso incansable con el que Paolo lo llevaba a cabo todo, siempre atento a la relación con cada persona, siguen siendo un testimonio muy grande para nosotros y siempre han sido un incentivo para avanzar juntos, para esforzarnos cada vez más y mejor por servir a las familias de todo el mundo. A menudo, cuando hablábamos con él sobre cómo abordar los desafíos que enfrentan las familias hoy en día, para estar cada vez más cerca de todos, sugería ideas innovadoras, útiles para adaptarse a los nuevos tiempos y a las necesidades de la gente. Viajó mucho con Barbara y dejó una estela de luz en todo el mundo”.

“Muchas de las nuevas iniciativas de Familias Nuevas, continúan los Salerno, fueron sugeridas y coordinadas por él, junto con Barbara. Entre ellas se incluyen el programa Up2me, Formato Familia, un programa de diálogo y crecimiento con otras familias en la ciudadela internacional de los Focolares en Loppiano, y, por último, pero no menos importante, la Loppiano Family Experience, una escuela de tres semanas para animadores de Familias Nuevas de todo el mundo, también en Loppiano. Incluso en esta dolorosa pérdida, sabemos que podemos contar con su apoyo irremplazable, que ahora, desde el Cielo, será aún más fuerte…”.

¡Gracias, Paolo!

Lorenzo Russo

Vivir el Evangelio: El coraje de detenerse

Vivir el Evangelio: El coraje de detenerse

En el edificio

Subía las escaleras cuando pensé en la inquilina de enfrente, que tenía graves problemas de salud. Nunca encontraba tiempo para ella, y esta vez también estuve tentada de posponerlo, pero la idea de hacérselo a Jesús me dio el empujón. Tras dejar a la señora, encantada de haber charlado conmigo, me detuvieron unos inquilinos que, al verme, también querían saber mi opinión sobre un viejo problema del condominio sin resolver. Quería abreviar; aún tenía que preparar la comida, pero me detuve a escuchar los argumentos de los demás; al mismo tiempo, buscaba una solución que restaurara la armonía en el edificio, pero ninguna parecía viable. Quizás solo podía amarlos, escuchándolos. Al final, encontraron la mejor opción para todos. Tras despedirse, como para agradecerme, uno de ellos regresó y me regaló un medallón. Pero lo más importante para mí fue haber encontrado una relación con esas personas que antes no existía.

(Fulvia – Italia)

Diez años después

Esa noche encontré a mi esposa lavando los platos. ¿Cómo decirle que la válvula mitral que me mantenía con vida no funcionaba, que necesitaba otra operación después de diez años? La primera vez, había experimentado la agonía de la separación, de los niños que ya veía huérfanos… Luego llegó la aceptación y, finalmente, la serenidad, listo para “partir” en cualquier momento. Finalmente, la operación, dolorosa, pero con una buena recuperación. Pero el mayor regalo había sido sentir a Dios siempre cerca, precisamente a través de las consiguientes limitaciones físicas. Mientras tanto, contrariamente a las predicciones de los médicos, el milagro de una casi salud estable se había prolongado. Sin embargo, ahora, de repente, las palpitaciones y la sensación de agotamiento me habían devuelto a la realidad. Aun así, no perdí la calma, besé a Adita y le comenté de algunos análisis que me había indicado el médico. Fue suficiente para que ella entendiera. Me miró con una sonrisa. Le devolví la sonrisa. Era nuestro “sí” a lo que Dios nos pedía. Solo teníamos que abandonarnos de nuevo a él.

(Aníbal – Argentina)

Ya no está solo

Desde mi adolescencia, he tenido una preocupación especial por los pobres, los enfermos y los solos. Conocí a muchos de ellos, entre ellos a una mujer con dos hijos, rechazada por todos debido a sus problemas de salud mental. Tras su fallecimiento, se quedaron aún más solos, pero siguieron considerándome un miembro más de la familia: de hecho, iba a visitarlos de vez en cuando, ofreciéndoles diversas formas de ayuda. Más tarde, uno de ellos fue a reunirse con su madre en el cielo. Solo quedaba F., el hermano, considerado inaccesible por los vecinos por ser violento. Nunca salía de casa, ni podía ir acompañado en mis visitas porque no aceptaba a nadie. Fiel a la imagen de Jesús crucificado, decidí visitarlo. Pero primero, llamé a una amiga para que viniera a buscarme si no la llamaba después de 30 minutos. F. se alegró mucho de verme en su casa, sin miedo: para él, tener a alguien con quien hablar era el mayor regalo. Desde entonces, me escribe casi todas las noches. Le respondo, intentando darle esperanza. Ahora, F. ya no está solo.

(G. – Italia)

Maria Grazia Berretta

(tomado del Evangelio del día, Città Nuova, año X – n.1 julio-agosto 2025)

Fotos © Mihaly-Koles-Unsplash

Gen Verde: un viaje interior, una experiencia en música

Gen Verde: un viaje interior, una experiencia en música

El conjunto internacional artístico femenino Gen Verde vuelve con un nuevo álbum de canciones inéditas, creaciones nuevas, nuevos arreglos, pero también material que ya ha sido lanzado en años recientes.

“Todo habla de ti – Oración en música” es el título del nuevo álbum de la banda nacida del Carisma de la unidad del Movimiento de los Focolares.

“Todo nos habla de Dios: la naturaleza que nos circunda, el aire que respiramos, las personas que pasan a nuestro lado, las alegrías y las dificultades, los momentos de profunda felicidad, pero incluso los momentos de oscuridad y de dolor, y que Jesús cargó en la cruz. Este álbum es fruto de una experiencia central para el Gen Verde. Cada nota, cada palabra y cada silencio quiere expresar su relación con Dios, el corazón de todo lo que el Gen Verde es y hace”; son ésas las palabras que describen el álbum y que sintetizan el motivo y el alma de la obra. 

Nancy Uelmen (Estados Unidos), cantante, pianista y compositora del Gen Verde afirma: “Como dice Chiara Lubich, la fundadora de los Focolares: ‘La oración: es el respiro del alma, el oxígeno de toda nuestra vida espiritual, la expresión de nuestro amor a Dios, el carburante de toda nuestra actividad”  (Chiara Lubich, Buscando las cosas de lo alto). De esta forma, queremos invitar a todos a hacer un viaje interior juntos, guiado por cada uno de los fragmentos musicales del álbum, esperando que pueda ser un instrumento de oración en música, así como lo es para nosotras”.

¿Cómo nació la idea de este álbum?

“Para nosotras más que un álbum es una experiencia muy especial –afirma Nancy–, porque hemos querido ir al corazón del Gen Verde, por lo que es y lo que hace. Es lo que inspira nuestra música: nuestra relación con Dios.  Por lo tanto, hemos querido crear un álbum sobre la oración y la música, a través de canciones y algunos fragmentos instrumentales, para expresar nuestro corazón y todo lo que somos y hacemos.  La idea es la de realizar un viaje interior: cada fragmento habla de un aspecto de la relación que se puede vivir con Dios y que podemos experimentar los unos con los otros.  Como afirma el título, podemos encontrar a Dios en todas partes –en la naturaleza, en el prójimo, en nuestro corazón–, por lo tanto este álbum es como un viaje que puede ayudarnos a descubrir esa presencia. Es el fruto de una experiencia central para nosotros”.

El Gen Verde tiene sede en Loppiano, la ciudadela de los Focolares, cerca de Florencia (Italia) y está compuesto por veinte focolarinas de 14 países distintos. Una muestra de internacionalidad, un continuo entrenamiento en amar la cultura, las tradiciones y los diversos tipos de música que caracterizan a los miembros del equipo. Desde hace más de 50 años la banda viaja por el mundo para dar testimonio de que la paz, la fraternidad, el diálogo y la unidad son posibles.  Ahora, con este nuevo proyecto, el viaje es dentro de cada uno de nosotros para reencontrarnos con nosotros mismos, con Dios y con los demás.

El álbum está disponible desde el 6 de junio en todas las plataformas digitales (Spotify, YouTube, Apple Music, Amazon music, Deezer, Tidal). El álbum físico,  que contiene un librito con la letra de las canciones y también de las meditaciones para ayudar a orar, está disponible en el sitio Made in Loppiano.

Lorenzo Russo

16 de julio: el mensaje de Margaret Karram en el día del Pacto de Unidad

16 de julio: el mensaje de Margaret Karram en el día del Pacto de Unidad

El 16 de julio es un día significativo para el Movimiento de los Focolares. De hecho, es el aniversario del Pacto de Unidad entre Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, e Igino Giordani, considerado por ella cofundador del Movimiento. Fue el 16 de julio de 1949.

He aquí el mensaje que la presidenta del Movimiento de los Focolares, Margaret Karram, dirigió con motivo de este aniversario a todos los que forman parte del Movimiento de los Focolares en el mundo.

Reconocer la belleza: Giulio Ciarrocchi y su legado

Reconocer la belleza: Giulio Ciarrocchi y su legado

Hombre, esposo, padre; profesional incansable, cristiano: estas son solo algunas de las características que describen la persona de Giulio Ciarrocchi, un focolarino casado que, hace unos días, tras años de enfermedad, subió al cielo. Un ejemplo de gran confianza en el plan que Dios tenía para él.

Giulio nasce a Brooklyn (USA) da papà Andrea e mamma Romilda. Ad attenderlo c’è anche la sorellina Maria Teresa. Dopo un anno tutta la famiglia rientra a Petritoli, ridente centro delle Marche, una regione del centro Italia. Giulio andrà poi a studiare a Fermo, una città vicina. Il padre, corista del Metropolitan ed alcuni dischi incisi come solista, gli trasmette la passione del canto, che lo porterà  in gioventù a comporre canzoni. E’ il 1969, nel bel mezzo della contestazione giovanile. Racconta lui stesso: “Tutto era in discussione dentro di me. Contestavo apertamente tutto e tutti, niente mi soddisfaceva”.  A 22 anni conosce la spiritualità dell’unità di Chiara Lubich: “una luce fortissima che aprì i miei occhi all’amore evangelico- raccontava. Cominciai dalle cose apparentemente semplici, come salutare le persone: l’altro non era più uno sconosciuto: Gesù viveva in lui. Prima frequentavo solo persone che avevano i miei stessi interessi. Ora mi accorgevo che c’erano anche i poveri, gli emarginati. Ricordo una vecchina poverissima, da tutti evitata perché diceva sempre le stesse cose e non si lavava mai. Adesso quando l’incontravo la salutavo, le davo un passaggio in macchina accompagnandola dove doveva andare. Quando si ammalò andavo tutti i giorni a trovarla in ospedale finché morì. O quel ragazzo disabile, rifiutato dalla famiglia, che proprio in quei giorni era ricoverato per aver tentato il suicidio. Gli mostrai amicizia, lo aiutai a poco a poco ad avere fiducia nella vita, a riallacciare il rapporto con i familiari, a trovare un lavoro. Provavo una tale gioia, una tale libertà, che tutto il resto quasi scompariva”.

Para Giulio, siguieron años de fuerte compromiso con el Movimiento Gen, la realidad juvenil del Movimiento de los Focolares, lo que lo llevó a hacer del Evangelio su estilo de vida. Le fascinaban los valores en los que creía y por los que se entregaba con otros jóvenes: justicia, igualdad, amistad.

Tras graduarse en Economía, a los 26 años conoció a Pina. Se casaron y se establecieron en Ancona (Italia). Tres años después, recibieron una propuesta: mudarse a Grottaferrata (Roma) para colaborar en la Secretaría Internacional de Familias Nuevas. Giulio aceptó un trabajo en un banco de Roma y, en cuanto lo consiguió, junto con Pina, las pequeñas Francesca y Chiara (Sara nació después), llegaron a Grottaferrata. Era 1979.

Mientras Pina, también focolarina casada, trabaja a tiempo completo en la Secretaría de Familias Nuevas, Giulio, dependiendo de su trabajo, se pone a disposición para diversas actividades: ofrece ayuda en reuniones internacionales; comparte, junto con Pina, sus experiencias de vida y el trabajo de Dios en ellos, no solo con parejas de novios y recién casados, sino también en las reuniones de formación del Movimiento de los Focolares para niños y jóvenes, y en congresos con representantes de diversas Iglesias. Su hogar abre con frecuencia sus puertas para recibir a familias de todo el mundo que visitan el centro internacional de los Focolares, una experiencia que ha sido enriquecedora para toda la familia.

En 1993, toda la Secretaría de Familias Nuevas pidió unánimemente a Giulio, con su cálida empatía y encantadora presencia, que condujera el Familyfest, el evento mundial celebrado en el Palacio de Roma.

Junto con Pina, junto con otros son los socios fundadores de AMU (Acción por un Mundo Unido) y AFN (Acción por las Familias Nuevas). Durante dos años trabajaron en la Oficina Nacional de Pastoral Familiar de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

En mayo de 1995, todo cambió repentinamente. Giulio sufrió un derrame cerebral. Logró sobrevivir solo gracias a la rapidez del tratamiento y a su increíble fortaleza de espíritu al afrontar largas estancias en el hospital y una fisioterapia agotadora. Después de unos meses, logró enviar estas palabras a algunos amigos:

“El día que ingresé en esta clínica, la lectura de la misa hablaba de Abraham, invitado por Dios a dejar su tierra para ir adonde Él lo guiara. Sentí que esa invitación era para mí. En todos estos años, con dedicación y esfuerzo, había encontrado un equilibrio. Esta enfermedad lo había destruido. Tengo que encontrar uno nuevo y le pregunté a Dios adónde quería llevarme. Tener que empezar de cero me asustó un poco. Pero Jesús me dio la respuesta y la fuerza para seguir adelante”.

La experiencia de la enfermedad se convierte en un redescubrimiento de la relación con el Padre: “Estoy viviendo una hermosa experiencia de relación con Dios y con la comunidad, aunque con dolor físico, que, sin embargo, les aseguro, es realmente secundario comparado con los grandes dones que he recibido”.

Giulio nunca se recuperó; de hecho, su situación se volvió cada día más precaria. Su vida y la de su familia fueron puestas a prueba, pero su unidad, especialmente la de pareja, fue tan real e inquebrantable, tan gozosa y fructífera que la propia Lubich quiso sellarla con las palabras del Salmo: «Nuestro Corazón se regocija en El» (33,21)

Durante siete años, Giulio, con gran esfuerzo, siguió trabajando en el banco hasta jubilarse, profundamente agradecido a sus compañeros por su ayuda y apoyo. Finalmente, un respiro del trabajo, pero no de su compromiso, junto con Pina, con las familias de todo el mundo, trabajando con todas sus fuerzas y ofreciendo y rezando hasta el final, convencido de que Pina era una expresión de la unidad entre ellos.

En 2007, otro desafío. Escribe: “He retirado el resultado histológico: un carcinoma que tendré que tratar con radioterapia. Repito mi sí a Jesús. Algunos dirán que Dios me tiene en la mira, pues ya llevo 12 años viviendo mi difícil “post-ictus”. Yo, en cambio, me siento muy querido y le agradezco el privilegio que me da de participar en su misterio de amor por el bien de la humanidad”.

En mayo de 2025, Giulio y Pina celebraron 30 años de enfermedad. Sí, lo celebraron. Y no porque todo hubiera sido superado, sino porque, comenta Giulio, “fueron años de gracias”. Había empezado a perder la memoria poco a poco, pero su dimensión espiritual se había mantenido vigorosa. “Vivo en el presente”, dirá el 2 de febrero de 2025, y miro hacia arriba. Jesús me dice: No te preocupes, estoy aquí, detrás de ti”. Y el 25 de junio, el cumpleaños de Pina, en un momento de lucidez, le dice: “Siempre lo has hecho muy bien, ¡te deseo que hagas siempre mejor!”. Cuando el último día esperan la asistencia pública, tras haber rezado tres Avemarías juntos, Giulio concluye: “María, purísima, ayúdanos”.

Giulio ha sido un regalo para todos los que lo conocieron, muchos los mensajes de gratitud que llegaron de parientes, colegas y amigos de muchas partes del mundo.

Muchos son los dones con los que, a través de su existencia, colmó a otros, como cuentan sus hijas después del funeral:

“Lo que nos gustaría compartir es su capacidad para reconocer la belleza. No la estética ni la superficial, sino la que se descubre al profundizar, al superar el miedo a acoger la existencia con el corazón. Esa belleza invisible pero poderosa, que se esconde entre las tramas de la vida, que es luz en el dolor y alegría en la enfermedad. Esa belleza que papá nos hizo experimentar al involucrarnos en sus múltiples pasiones: el arte, la fotografía, la música, el teatro, los viajes y el mar … pasiones que hoy también son nuestras y que nos permiten mirar el mundo con una mirada abierta y segura, como él lo hizo hasta el final. Querido papá, a menudo hemos pensado que la vida no ha sido amable contigo, pero la bondad que no recibiste, la diste a tu vida y a la nuestra.

En estos últimos años, tu mundo físico se ha encogido, pero tu mundo interior se ha expandido, enseñándonos a agradecer cada día vivido”.

La redazione con la collaborazione di Anna e Alberto Friso

Compartimos a continuación una vídeo entrevista realizada por el Centro Audiovisual Santa Chiara a Giulio y su esposa Pina: Enamorarse de nuevo día a día.