Movimiento de los Focolares
Anunciar el Evangelio con la música

Anunciar el Evangelio con la música

Jóvenes que han decidido gastar sus energías en anunciar el Evangelio con la música. Son las bandas Eis (Unidad, en griego) y Hope (Esperanza) de Teramo y Fermo (Italia). Se identifican con el Movimiento Diocesano de los Focolares y se han convertido en instrumentos de animación de sus diócesis; se encontraron ya con millares de personas.

«Hope nace en 1995 – nos cuenta Fabio- en ocasión del encuentro “Eurhope” de los jóvenes europeos con Juan Pablo II. Una experiencia inolvidable seguida por muchas otras ocasiones en las cuales Hope dio y continúa dando su contribución propia en la diócesis de Fermo y no solamente allí”

«Eis, en cambio, tiene solo 3 años de vida –explica Alice-. Nació en un campamento de jóvenes de la diócesis de Teramo y ya se ha encontrado con más de 4.500 personas en 17 espectáculos.

¿Cómo se hacen conocer?

La fama de las bandas se construye sola – es Alice la que habla-. Alguno impresionado por el espectáculo nos invita a su ciudad, a veces a través de  un periodista que escribe un artículo, o una radio local que solicita una entrevista….y los conciertos se producen tanto en salas parroquiales como en palcos de una plaza para toda la gente. Los blog de los dos conjuntos musicales están llenos de adhesiones entusiastas de muchachos y jovencitos. No son solo adhesiones, a menudo son ocasiones de encuentro y se producen hasta verdaderos cambios de ruta en sus propias vidas!”

Pero los “conjuntos no quieren ser una fábrica de eventos”, nos aclaran. “Antes que nada –dice Fabio- nos esforzamos por ser un grupo unido, en el que cada miembro trata de vivir poniendo en la base de todo el amor recíproco. Y luego hacemos lo que hay que hacer: preparar el espectáculo, poner en común las ideas de cada uno, gastar el tiempo en innumerables ensayos…”

Imaginamos que no resultará todo fácil….

Claro, no es simple – comenta enseguida Fabio-. Pero cada vez tratamos de recomenzar, expresando nuestras ideas y, al mismo tiempo, dispuestos a abandonarlas si no sirven. Nos interesa que todo nazca de la unidad del grupo, unidad que hace que Jesús esté presente entre nosotros (Mt 18, 20)

Hope y Eis actualmente proponen dos musicales distintos sobre la vida de Chiara Luce Badano, una joven de los Focolares beatificada en el 2010. Los espectáculos presentan una figura moderna, imitable, una joven que supo hacer de su vida un maravilloso “bordado”, llegando a aceptar la enfermedad y la muerte a los 18 años como amor de Dios para ella y su familia.

“Las impresiones que nos dejan escritas son fuertes – cuenta Alice-. En Giulianova, por ejemplo, la figura de Chiara Luce logró mantener despierta la atención de una ciudad entera sobre el tema de la santidad”

Chiara Lubich propuso la música a los jóvenes, a fines de los años ’60, como instrumento de evangelización. Y nacieron los más conocidos conjuntos internacionales: el Gen Rosso y el  Gen Verde. Nacieron también conjuntos de jóvenes comprometidos en las parroquias o en las diócesis como por ejemplo “Gen ‘70”, en la parroquia de Vallo Torinese (Piemonte). Para una de las integrantes de este conjunto  Maria Orsola (desaparecida a la edad de 15 años) está en curso el proceso de beatificación.

 

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Cooperativa Loppiano Prima: el coraje de una profecía

19 de Mayo de 1973: es un sábado y la ciudadela de Loppiano, está como siempre, desde hace nueve años hasta ahora, en plena actividad para recibir a los visitantes que durante este weekend vendrán a conocer la “Mariápolis”. Aparentemente es un día como cualquiera, en realidad la fecha es histórica. En efecto, se funda en este día la Cooperativa Loppiano Prima, que nace para ofrecer un testimonio del Evangelio vivido a través de una experiencia de trabajo concreto. Dicho así parece algo sin importancia, pero los orígenes de esta especial empresa se fundamentan en un terreno que es todo de “oro” y todo de “barro”. Este último término en su sentido literal. Loppiano ya había nacido desde hacía algunos años. En esas colinas toscanas el entusiasmo y la alegría no faltaban y los muchachos se ingeniaban de cualquier modo con tal de realizar su sueño: darle visibilidad al ideal de un “mundo unido”, gracias a las relaciones entre los habitantes de la ciudadela, caracterizada  por la internacionalidad, la diversidad, y al mismo tiempo impregnada de una armonía difícil de encontrar en otro lado. Es verdad que no era fácil porque las piedritas que había que quitar del corazón de cada uno, por mentalidad, raza y cultura, eran muchas. Pero había otras piedras, mucho más visibles e igualmente pesadas: eran las de los terrenos abandonados desde años que hacían que el paisaje fuera poco acogedor, el transporte un poco difícil, las condiciones de vida no precisamente comodísimas. Se habría precisado alguna persona idónea para trabajar la tierra, ordenar las casas, hacer de forma que ese conjunto agrícola asumiese de verdad el aspecto de una ciudad. Aunque sea en miniatura. Este llamado, lanzado a todo el Movimiento de los Focolares, fue recibido con especial entusiasmo por los Voluntarios y las Voluntarias de Dios de todo el mundo: algunos de ellos, habitantes de los valles bergamascos (norte de Italia), con generosidad y aún con mayor fe, partieron, dejando su trabajo y actividades bien encaminadas para transferirse con la familia y los hijos pequeños a Loppiano. Sin ninguna seguridad de trabajo ni de casa, comenzaron a re-estructurar algunas casonas y, con sacrificios y trabajo duro, iniciaron la construcción de la ciudadela y el cultivo de los terrenos circundantes. Una locura, así considerado por parientes y amigos; y sin embargo, gracias a estas primeras familias, Loppiano abrió de par en par sus puertas al mundo, concretando una aventura espiritual y humana hoy conocida y apreciada en los cinco continentes. Se trataba de encarnar en el trabajo concreto de cada día la espiritualidad del Movimiento de los Focolares y de mantener el respeto al medio ambiente y por consiguiente respeto al hombre. Así es que, en estos años no se usaron nunca productos químicos en los cultivos, valorando en cambio los procesos físicos, consiguiendo la obtención del certificado biológico en todos los terrenos. La Cooperativa hoy cuenta con más de 4000 socios esparcidos en todo el mundo, quienes, a través de cuotas sociales y del consumo de los productos, contribuyen al desarrollo de la empresa e, indirectamente, también al de toda la ciudadela. En 1991, cuando Chiara Lubich lanzó en Brasil el proyecto de Economía de Comunión, nombró a la Cooperativa Loppiano Prima como ejemplo profético de la misma EdC. Loppiano hoy es linda, hermosa, con sus praderas, las casas, las calles, el agua corriente para todos. Pero se precisó la fe y el coraje de los pioneros, la mayor parte todavía radicados allí, algunos ya en el Cielo, sin los cuales nada habría sido posible, ni siquiera la realización de aquella profecía de la cual habló una vez Igino Giordani (Foco) en un mensaje enviado a la Cooperativa: “Ustedes testimonian y gritan el Evangelio simplemente con el trabajo y la comunión de bienes… Y son la primicia de una sociedad concebida por muchos  solo en palabras y sin embargo soñada  por todos. Por ustedes y gracias a ustedes el mundo de mañana ya comenzó….” .                              (fin de la primera parte…continuará)


Website – Terre di Loppiano: http://www.terrediloppiano.com Brochure

Un secreto de amor. Fuera y dentro de la familia.

“Pensábamos que el primer período después del matrimonio fuese la continuación de la luna de miel”, cuentan Luca y Giulia que son recién casados. “En efecto somos felicísimos, a pesar de las grandes diferencias de carácter y de costumbres entre nosotros que surgen en la vida cotidiana, esta etapa  inicial representa también un período de prueba”

Por ejemplo, volviendo a casa de noche –dice Luca- yo preciso recuperarme del cansancio del trabajo. Giulia en cambio espera todo el día para contarme lo que vivió.  Vivir el Evangelio nos enseña también a amarnos concretamente. Con delicadeza tratamos de explicarnos y de ponernos en una actitud de escucha y de recepción  recíproca”

“Lo interesante –ahora es Giulia la que habla- es que cuando logro esforzarme en  perder en ese momento lo que yo quisiera decir o hacer,  es el mismo Luca  el que me pregunta como pasé el día. Brota un diálogo sereno y muy rico para ambos”.

“Cuando estuvimos en Madagascar, por el viaje de bodas, conocimos a un joven lugareño y su familia. Pudimos ver con nuestros propios ojos las dificultades económicas que tenían” –dice Luca- “Estaban esperando un niño, pero en ese lugar para poder dar a luz en un hospital precisaban una suma de dinero  bastante alta y estaban preocupados porque no tenían ese  dinero necesario. Este asunto nos hizo reflexionar, aunque ellos no nos pidieron nada”

“Como a mi me gusta mucho el fútbol –continúa Luca- tenía la intención de suscribirme a una Tv paga, para poder ver los partidos desde casa. Sentíamos sin embargo que la necesidad de esta familia era nuestra. Me pareció espontáneo considerar la suscripción al fútbol algo superfluo, así que les enviamos a ellos el dinero correspondiente de esta suscripción junto con otro dinero que teníamos para gastos que decidimos considerar  innecesarios.

Si en el primer momento, nos pareció haber perdido algo, ahora podemos decir que fue una ganancia, de hecho a menudo amigos o vecinos de casa nos invitan a ver los partidos, creándose así momentos para establecer  relaciones de amistad cada vez más profundas”

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La caridad principio social

No se mantiene una sociedad sin justicia; sin embargo, para la sociedad vale mucho más la caridad, que supera la justicia sin anularla.

La justicia funda la sociedad, la caridad la alimenta; una es el cerebro, la otra es el corazón; una es el esqueleto, la otra la sangre.

Roma con su derecho llegó muy lejos en el camino de la civilización: -da a cada uno lo propio-, pero no llegó donde llegó Cristo, que dijo: da a los otros también lo tuyo-.

La justicia dice: -no robar las cosas de los demás-. La caridad propone: -da a aquel que tiene necesidad tus cosas-. O sea con la justicia damos a otros lo que es de ellos; con la caridad damos a ellos también lo que es nuestro.

Es por lo tanto no sólo un restablecimiento del equilibrio pre existente o presupuesto, sino un crecimiento o mejora de ese equilibrio, hacia una equidad a la cual el derecho no llega. Un patrón que da al obrero el sueldo pactado, queda en la justicia; pero si al salario, que es insuficiente para la familia, le agrega más de lo pactado, entra en la caridad. Aquélla no quita; pero ésta agrega. En suma en el derecho, como está codificado y como está entendido, se puede morir de hambre y de abandono; en la caridad no: mientras existe uno que come y vive, dará su propio pan y su propia ayuda también a los demás. Y si la fuerza de la justicia mantiene a los hombres en su lugar fríamente, como objetos en un cajón, la fuerza de la caridad los vincula en una solidaridad familiar, rompiendo los tabiques divisorios y haciendo circular calor y sonrisa.

Fuerza expansiva y cohesiva, más rica y más nutriente que la justicia, la caridad no se queda contenta manteniendo a cada uno en su lugar en el mundo, ella tiende a construir en el mundo un lugar para todos –una familia- siempre abierta y pronta a re-crear las fuentes de la vida y de la esperanza.

Por lo tanto mientras que la Justicia fue representada con los platos de la balanza en la mano y la venda en los ojos, la Caridad tiene en cambio los ojos bien abiertos para ver incluso donde la mirada de los distraídos y de los felices no llega, y no está midiendo lo que da; y ofrece a manos llenas, sin razonar demasiado sobre los méritos de la persona –del hermano- a quien le da.

Este servicio –este prodigarse por los hermanos, este transferir a ellos nuestra fortuna, nuestras fuerzas y nuestra sangre, hace que nuestra vida sea la de ellos- de ordinario, en la identificación cristiana, es un servicio que se da, a través de los hermanos, al mismo Cristo; y –por la reversibilidad del cuerpo místico- un servicio, el más verdadero, el más conspicuo, hecho a nosotros mismos.

Hagamos nuestros intereses cumpliendo con los intereses de los otros: sirviendo. El padre sirve a los hijos, el ciudadano sirve a la comunidad, el sacerdote sirve a los fieles, el que manda sirve al que obedece, y así en más; y todos somos siervos de Cristo, que da la vida por todos.

Este amor nace en el orden de la gracia: pero no se queda allí. Somos cristianos, somos hermanos, si estamos en la Iglesia, siempre: por lo tanto cada sociedad, también civil,  económica, si está compuesta por cristianos, está dentro del ciclo de lo divino y se beneficia de ello. Animada por la caridad, simplifica los propios problemas humanos y conspira a la solución de los problemas eternos.

Esta es la caridad vista como gran virtud social. Y Cristo es un deudor que paga cien por uno. Puede dar una eternidad por un modesto – y tal vez sucio – papel moneda.

La sociedad cristiana, Città Nuova, 2010, pp. 98-101.

 

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Serbia: Proyecto Ruski Krstur

Ruski Krstur (Voivodina) es una pequeña ciudad de unos 4000 habitantes, corazón de la mayoría rutena  en Serbia. Es una región agrícola, empobrecida por la guerra. Sin los subsidios del gobierno, la emigración creció enormemente en los últimos años, sobre todo hacia Canadá.  En cambio,  un grupo de jóvenes no quiso abandonar  su propio pueblo, sino que tenazmente trataron y lograron construir un futuro para ellos y para muchos otros. Esta es su historia. En los años ’90, dos empresarios,  Slavko Rac y  Janko Katona (que tenían ya actividades encaminadas) deciden abrir un kiosco de helados. Como la iniciativa tiene éxito abren un segundo kiosco en otra ciudad, dando así trabajo a otros 6 jóvenes. Pero no se detienen aquí: nace la empresa Juarbis, en el sector de la agricultura, que crece velozmente también con los aportes del Estado para el desarrollo. En el 2008 cuenta ya con 40 empleados, y se convierten en los primeros del  sector en la región. “Pero la crisis vuelve a golpear, – cuenta Marija Majher, directora actual de la Juarbisy en el 2009, con la disminución de la producción de leche, la empresa pierde la parte más consistente de los ingresos. Es un duro golpe, pero nuestro grupo está fuerte. Trabajamos juntos desde hace 10 años y queremos levantarnos juntos. En todos estos años hemos tratado de mantener siempre activa también la comunicación con los 500 cooperadores, de quienes retiramos  la leche y los productos agrícolas. Nuestra fuente de inspiración en la conducción de la empresa, fue siempre el “arte de amar” que tiene raíz en el Evangelio, como nos propuso Chiara Lubich. Hemos construido así relaciones profundas y vitales con todos” Desarrollando la intuición de Chiara de dividir las utilidades de la empresa en tres partes, además de crear nuevos puestos de trabajo, hicimos conocer la “cultura del dar” y de la comunión creando, en la ciudad,  varios emprendimientos educativos y culturales y finalmente, pero no por último, nos empezamos a ocupar de algunas situaciones de emergencia con ayudas concretas y con proyectos de desarrollo. “Con nuestra sorpresa – continúa Marija Majher -, dos de nosotros fuimos elegidos con gran mayoría en las elecciones comunales. Fue la ocasión de hacer algo más por nuestra gente que sabíamos estaban en situación de pobreza y sufrimiento. Nos guió otra vez, la experiencia de Chiara de post-guerra en Trento que quería resolver los problemas sociales de la ciudad a partir de los más pobres con el compromiso de  la comunidad, con el deseo de mejorarla. Así, con nuestras tres empresas y otros amigos de Caritas local, estamos tratando de promover algunas actividades para la ciudad como por ejemplo acciones ecológicas o buscar la leña para la calefacción a personas enfermas o ancianas. Estos últimos, además, fueron invitados a encuentros semanales de diálogo y entretenimiento. Nos ofrecimos  también para acompañarlos al médico. Un proyecto que es todavía un sueño consiste en utilizar las hectáreas de tierra abandonadas, alrededor de sus casas, para construir una casa de reposo que cubra sus exigencias. Se pensó también en los niños y en los jóvenes con talleres de periodismo, recitado, cocina, decoración y  animación, como por ejemplo juegos y fiestas. La familia es siempre el centro de nuestras actividades. Se han realizado acciones extraordinarias para algunas familias a quienes se les quemó la casa, a otras les hemos pagado la cuenta de la electricidad e inclusive  se compró un lavarropa para una familia numerosa. El último proyecto “La familia por la familia” es la propuesta, dirigida a toda la comunidad local, de poner a disposición las propias fuerzas y talentos, para ayudarse recíprocamente”

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Dios es Amor, ¿también en la enfermedad?

Me llamo Magued, y crecí en una familia cristiana. Cuando tenía tres años, a mi mamá se le diagnosticó una Esclerosis Múltiple.  Esta enfermedad ha ido evolucionando hasta provocarle parálisis y ceguera. Junto con mi papá, mi hermano y mi hermana aprendimos a ayudarla. Soñaba que mi mamá fuera sana como las madres de mis amigos, que pudiese venir a buscarme a la salida de la escuela  o que me preparase el desayuno, …pero con el tiempo entendí que ese era un sueño imposible.

Con mis hermanos aprendimos a aceptar esta situación viendo en esto la voluntad de Dios y  a creer que todo contribuye al bien cuando uno  ama a Dios. Y esto nos ha unido más entre nosotros sintiendo que Su gracia  nos acompañaba siempre.

Seis años después descubrimos que mi hermana tenía un tumor. En ese momento  caí en una crisis,  no lograba aceptar que también mi hermana estuviera enferma, entonces le pedí a Dios que me pusiera a mi en el lugar de ella, pues pensaba  que yo lo habría soportado mejor. Con el tiempo, acepté también la enfermedad de mi hermana que a pesar del tratamiento no sanaba.

Hace cuatro años, mi mamá se fue al cielo, en ese momento sentí un dolor enorme y un gran vacío en mi vida. Era como si un pedazo de mi corazón se hubiera separado y se hubiera ido con ella. Además, hace dos años, al hacerme algunos estudios por una molestia en un ojo, descubrí que tenia su misma enfermedad. De improviso, ¡todo se derrumbó! Apenas había terminado la universidad y creía tener un futuro amplio por delante…  Me angustiaba pensar que un día me despertaría paralizado o habiendo perdido la vista, como mi mamá. Sentí el empuje a realizar todo tipo de experiencia,  incluso las malas, ya que después  no habría podido hacer más nada… Pronto  comprendí que lo que me hacía feliz era vivir cada día como si fuera el último, con una profunda relación con Dios.

Así que empecé con un nuevo trabajo, y conocí a una chica, un ángel, dispuesta a sobre llevar conmigo todas las dificultades que podría encontrar en el futuro.

Muchos de mis amigos dicen que rezan por mí, para que me cure, pero yo les respondo que también yo rezo por ellos, porque cada uno de nosotros está enfermo de algo.

Una tarde hace algunos meses, mi hermana me llamó, yo estaba fuera de casa con unos amigos,  y me pidió que fuera a verla porque se sentía mal. Regresé y me senté a su lado y empezamos a rezar juntos aunque no estábamos acostumbrados a hacerlo. Era como si una voz me dijera: “Reza con ella Magued”. Después de un rato se sintió aún peor, y apoyando su cabeza sobre mí, se murió.

En estos últimos meses, de vez en cuando he tenido recaídas. No podía mantener agarrada una birome,  o perdía la sensibilidad en el brazo y por un periodo no veía bien, situación que me creaba  problemas en el trabajo. En esos momentos me acuerdo de mi mamá y de mi hermana que a pesar del dolor, tenían sus ojos llenos de alegría y de paz. Es como si me dijeran: “No tengas miedo, sigue creyendo en el Amor de Dios y da testimonio de ello con tu vida”.

(M.G. Egipto )

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Terremoto en Emilia: el Gen Rosso en concierto

“Sentados en una carpa de la comunidad de Poggio Renatico (Italia) escuchamos la aventura de la gente que vivió el sismo y no perdió la esperanza, los esfuerzos y los proyectos futuros de su incansable prodigarse”. Escribe Tomek Mikusinski, del Gen Rosso, en la vigilia del espectáculo.

“El grupo es recibido en la carpa grande delante de la iglesia, porque todavía es inutilizable. Las imágenes de la explosión controlada del campanario dieron la vuelta del web. “Pero Iglesia son también ellos”, continúa Tomek.”Nos dan la posibilidad de contar nuestra vida, la trayectoria que nos trajo hasta aquí, a elegir a Dios y seguirlo, la experiencias pasadas y las expectativas que guían nuestro camino….” Una de las personas  nos confía: “Agradezco a todo el grupo por el testimonio de vida y de amor que nos trajeron. Los últimos acontecimientos nos desanimaron un poco, ¡precisábamos justamente esto que Uds nos traen! Es una alegría para nosotros haber podido realizar este gran sueño”

Y el 14 de septiembre, el día antes, se registra un nuevo, leve, sacudón sísmico. Entre las localidades más cercanas del epicentro, está también Poggio Renatico. Pero el espectáculo no se detiene, como no se detuvo el proyecto, ya ideado antes del sismo de mayo. Y la noche del 15 era un millar la cantidad de espectadores en el estadio. Considerando el número de los habitantes, una familia cada 3 estaba presente! Existía también una zona gratuita donde pernoctar con carpas tipo campamento.

“Compartir, admiración, esperanza, gratitud, amor, unidad, amistad, son solo algunos adjetivos que espontáneamente quisieran expresar lo que vivimos en este último fin de semana” , es Tomek quien nos escribe, en nombre del grupo. “Caen los montes, sus ciudades, el amor no cae nunca, el amor no cae nunca; y hay mucha gente que ayuda y que da, esperanza y serenidad….El texto de nuestra canción resonó en lo más profundo. En la comunidad de Poggio Renatico es sobre todo una realidad tangible. ¡Hemos vivido días de verdadera hermandad! ¡Porque cuando el amor y la esperanza están fundamentadas por el dolor, allí pasa Dios y renace la Vida! ¡Mucha vida!”

“Me ocupé mucho de retomar mi camino personal, a menudo lleno de obstáculos y dificultades que me ponen a prueba!, comenta una joven en el momento de irnos, “Gracias por haber demostrado que juntos se puede caminar lejos”

“En nombre de la reconstrucción está también presente un grupo histórico de la música internacional”  Se lee en Ferrara24 horas. “El grupo definido “international performing arts group”, funciona desde 1966 con una profunda tensión al aspecto social y por este motivo recibió con entusiasmo la invitación a exhibirse en nuestro territorio para aliviar el ánimo de la población turbada por el terremoto y se convirtió en un colaborador de la organización al ver las dificultades del momento vivido”. “El grupo lucha por la construcción de un mundo donde se viva con mayor justicia, paz y solidaridad.  No existe concepto mejor para partir de Poggio Renatico”

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Gotas de agua viva. La historia de Riad

“Cuando tenía diez años un acontecimiento produjo un cambio decisivo en la vida de mi familia y en mi vida personal: mi papá fue sometido a una operación muy seria en el hígado. Me acuerdo de algunas mañanas de verano en que lo acompañaba, con mi madre, a lo largo del mar de Siracusa (Italia) para dar algún paseo. Después de un breve período en el cual parecía que se recuperaba, como un temporal, imprevistamente, apareció una crisis. Y una noche se durmió para siempre. Cuando ví su cuerpo inmóvil, con el rostro más pálido de lo acostumbrado, no lograba llorar. Estaba como petrificado. Ni siquiera un “¿por qué?” pasaba por mi cabeza de niño de 10 años, ni tampoco era capaz de rezar. En los años siguientes me di cuenta que todos mis compañeros tenían un papá que los protegía y yo no y esa situación de orfandad me resultaba muy pesada.

Cinco años más tarde, por medio de un amigo, conocí personas que habían hecho del Evangelio su código de vida. En su apartamento – el Focolar – una tarde encontré a Marco, el primer joven que había seguido a Chiara Lubich, que me habló de la aventura de la unidad. Sus palabras llenas de vida, de Evangelio vivido en lo cotidiano, me impactaron, me saciaron. No me sentía más huérfano, también yo ahora tenía un Padre que me cuidaba, es más –me di cuenta en los años posteriores-había encontrado cien padres, cien madres, cien hermanos (Mt.19, 29). Comprendí enseguida que tenía que poner en práctica el Evangelio, así que comencé a asistir a la escuela, a escuchar por amor a ese profesor un poco aburrido, a prestar mis apuntes a los compañeros que podían precisarlos…

Algunos años más tarde, empujado por este maravilloso descubrimiento del amor personal de Dios, maduró en mi el deseo de donarme a El y comenzó para mi la experiencia del focolar. Viví 26 años en el focolar de Viena y desde allí hice breves pero continuos viajes a Checoslovaquia y a Hungríapara encontrar a nuestros amigos. Eran los años en los cuales el muro nos separaba, pero nos unía el Evangelio, porque de éste tenían sed, mucho más que de la libertad.

No faltaron las aventuras en todos aquéllos viajes. Una vez, en la zona de frontera, abriendo la valija del auto para los habituales controles, me di cuenta con horror que por error habíamos cargado una gran valija llena de films, escritos, diapositivas de la vida de nuestra comunidad. Material que estaba “completamente prohibido”. Extrañamente la policía dio una ojeada superficial (no vio mi cara aterrorizada) y nos dijo que podíamos continuar. Todo se resolvió con gran alegría de los amigos de Budapest agradecidos por ese material necesario para conocer la difusión del Evangelio en todo el mundo. En esta y en muchas otras situaciones, he tocado con las manos el amor de Dios que me sigue paso a paso y arregla siempre todo lo que no estuvo bien hecho.

A comienzos de septiembre se festejó el Genfest justamente en Budapest. Fue para mi una gran alegría. Me acuerdo de los encuentros de ‘catacumbas’ con varios jóvenes, en casa de alguna familia: estaba oficialmente prohibido que se reunieran más de 5 personas. Con algunas familias, jóvenes, sacerdotes, durante algún fin de semana, en una casona de campaña o en el lago Balaton, allí, en medio de muchos turistas, encontrábamos la manera de hablar de la espiritualidad de la unidad y de las experiencias de vida evangélica. Y bien, muchos de ellos, chicas y muchachos, familias y sacerdotes se comprometieron en esta nueva vida. Jesús con su fuerza y su luz entra siempre, también con las puertas cerradas, en aquélla época igual que hoy”

 

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Un hombre de paz en el Líbano

“Había mucha alegría y expectativa por el viaje de Benedicto XVI” comenta Arlette Samman, libanesa, que junto con el italiano Giorgio Antoniazzi son los responsables de los Focolares en el Líbano, donde el Movimento está presente desde 1969. Arlette y Giorgio en estos días se encuentran en el Centro internacional de los Focolares para asistir al encuentro anual de los delegados. Los hemos entrevistado.

“Todo el pueblo libanés está de fiesta, los musulmanes recibieron muy bien la noticia de la visita del Papa y expresaron claramente su alegría a través de sus líderes religiosos. Encuentran en esta visita una bendición sobre todo en este momento tan delicado que atraviesa la región”, explica Arlette. “El Medio Oriente que ha recibido al Sumo Pontífice, es cierto, no es más el Medio Oriente de Octubre de 2010, fecha en la cual se realizó el Sínodo para Medio Oriente. Desde aquél momento hubo varias sacudidas políticas, sociales, populares, económicas que hicieron temblar y poner de rodillas a algunos Países de la región.”

¿Cuál es el mensaje esperado? “Las grandes líneas ya aparecen en las recomendaciones del Sínodo, pero son seguramente palabras nuevas, con una luz nueva”, continúa Giorgio. “El corazón de todo fue la presencia cristiana minoritaria y la relación con el Islam, el tema de la libertad religiosa, de la libertad de fe y de culto, el tema del diálogo. Habló de la paz tan necesaria y sin embargo más que nunca amenazada. Ya que el título del Sínodo era Comunión y testimonio, todo lleva a pensar que éste sea el verdadero desafío para las Iglesias locales, en la vigilia del Sínodo sobre la Evangelización.”

¿Cómo se preparó la población para vivir estos días? “El 12 de septiembre, preparando su visita, hubo una marcha de cristianos y musulmanes por la Paz- a la cual hemos participado-, que terminó en la Plaza de la Reconciliación de Beirut. La Iglesia católica se preparó, en la diócesis y en las parroquias, con oración y novenas, las calles fueron tapizadas con fotos del Santo Padre con slogans de bienvenida al hombre de paz. ¡Es un momento de fuerte esperanza para los pueblos del Medio Oriente!

En ocasión de la firma y de la publicación de la Exhortación Apostólica Post-sinodal de la Asamblea Especial para el Medio Oriente del Sínodo de Obispos, Benedicto XVI se encontró con el Presidente de la República y con las autoridades civiles y religiosas cristianas y musulmanas, y con los jóvenes en la sede del Patriarcado maronita. El domingo de mañana celebró la Misa en el centro de Beirut.

El Movimiento de los Focolares, está presente en todas las regiones del País; a él adhieren cristianos de diversas Iglesias Orientales y también algunos musulmanes. Durante la visita del Papa, ¿qué actividad tendrán ustedes? “Estamos integrados en las parroquias y junto a todos seguimos en cada momento las diversas manifestaciones. Le enviamos al Santo Padre un regalo junto con nuestra inmensa alegría y gratitud por su venida a nuestra tierra, asegurándole que lo acompañamos con la oración constante en cada etapa de su visita, con el augurio de que caigan abundantes gracias de paz y de esperanza para nuestros pueblos tan probados. Le aseguramos también nuestro fiel compromiso en ser en cualquier lugar constructores de unidad y de hermandad”, dice Arlette. “En la presentación del documento el 14 de septiembre estuvo un focolarino representando el Movimiento –explica Giorgio Antoniazzi-mientras que un centenar de nuestros jóvenes comprometidos en los varios servicios pedidos, asistirán a la velada de los jóvenes el 15 de septiembre”. Y concluye Arlette: “Esta visita es sin duda un momento muy importante para la unidad de la Iglesia y para todos los Países del Medio Oriente.”

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Los Responsables del Movimiento de los Focolares reunidos en Roma

Con el saludo de introducción de la presidente María Voce, el 13 de septiembre comenzó el encuentro anual de los Responsables de los Focolares del Movimiento de los Focolares, que reúne a casi 300 participantes, entre responsables centrales y provenientes de las distintas áreas geográficas donde el Movimiento está presente.

La convención  se prolongará hasta el 6 de octubre y están previstos tres días de “retiro espiritual”, centrados en uno de los puntos de la espiritualidad de la unidad: el amor al hermano. El tema se profundizará según los textos y discursos de Chiara Lubich, con intervenciones de María Voce y testimonios de los participantes. Estos últimos ofrecerán experiencias de vida del Evangelio, sobre temas  que se profundizaron  en el año recién concluído. Está prevista también una reflexión sobre el Año de la Fe – convocado por Benedicto XVI a partir del próximo octubre – por parte del teólogo irlandés doctor Brendan Leahy y por la doctora Lida Ceccarelli, focolarina. La primera fase del encuentro terminará con una conexión vía Internet que vinculará a las numerosas comunidades esparcidas en muchos países.

El lunes 17 de septiembre comenzarán los trabajos centralizados en diversos argumentos y en especial: los “New Media” y las transformaciones de la sociedad, la identidad del “focolarino” y su contribución específica- según el  carisma de la unidad- la Iglesia y la sociedad, la presentación del desarrollo del Movimiento en algunos países (Canadá, USA, América Latina…) Y no faltará un balance sobre el Genfest 2012 recién concluido en Hungría, protagonizado por los jóvenes. Un signo de la importancia con la cual los Focolares miran a las nuevas generaciones como un futuro que está ya presente y que son un estímulo para todo el Movimiento. La celebración de la misa del 26 de septiembre será presidida por el obispo de Frascati, Mons. Raffaello Martinelli.

En concomitancia con este encuentro, sale por la imprenta Cittá Nuova el libro: “La apuesta de Emmaus, qué hacen y qué piensan los focolarinos en el post-Chiara”. En estos días tendremos una primicia del libro.

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Argentina: Yo tengo palabra

No es habitual ver a tantos jóvenes en el Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata. En sus bancas hoy no están los políticos elegidos en las últimas elecciones, sino 60 estudiantes de distintas escuelas de la ciudad. La Plata es la capital de la provincia de Buenos Aires y cuenta con 600.000 habitantes. “Yo Tengo palabra”, se titula esta iniciativa impulsada por el Centro Educativo Franciscano “Padre Castañeda” y que este año contó con la colaboración como disertantes de los exalumnos de la Escuela de Política del Movimiento Políticos por la Unidad de Argentina. Luego de izar la bandera argentina y entonar el himno nacional se da comienzo a las exposiciones. Ignacio Piñero, joven abogado, master del Instituto Universitario Sofía, presenta el MPPU y su opción por la fraternidad como fin, método y contenido del compromiso político. Como una de las concreciones se presentó la Escuela de formación política, dando pie a los demás disertantes que expresaron la sustancia de su militancia partidaria a partir de los disparadores “¿Por qué la política? ¿Por qué la fraternidad?”. Juan José Pfeifau, militante del Frente Para la Victoria, resaltó la importancia de la política como herramienta transformadora destacando la riqueza de un intercambio sincero y desprejuiciado entre políticos de distintos partidos, actividad difícil pero necesaria. Pilar Godmann, militante del GEN-FAP, recordó a quienes no podían estar presentes en un foro como ese por no tener la oportunidad, como motivación para el compromiso. Asimismo habló de la respuesta superadora de las de cada político o partido puede dar a los problemas, si se entra en la dinámica de la fraternidad como método de la política, provocando a los estudiantes con la pregunta “¿qué esperamos de la política, de la sociedad?”. Finalmente Martín Sánchez, militante de la Juventud Radical, recordó sus años de militancia estudiantil como semilla de su vocación política junto con las desigualdades presentes que nos interpelan. Luego se trabajó por comisiones para debatir sobre los tres ejes del foro: educación, política y sociedad. En las conclusiones, emitidas en directo por dos canales televisivos, los jóvenes relevaron “la dificultad para elegir que tiene quien no ha recibido educación, destacando a la educación como un derecho y una obligación”. Surgieron temas como el compromiso y la participación, políticas públicas que afectan a la sociedad y particularmente a la educación, el papel de los medios de comunicación y la importancia de tener una lectura crítica de los mismos. La corrupción como un mal difícil de erradicar. La importancia del compromiso personal para el cambio “tengo que empezar por mí”. Estas paredes, testigos mudos de tantas luchas y muchas veces desencuentros, hoy tuvieron un testimonio de Juventud, alegría, diálogo, esperanza para el futuro.

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Puentes entre la diversidad de religiones y cultura

“Si cada uno de nosotros se comprometiera a comunicar aunque sea a cinco jóvenes lo que hemos vivido en estos días aquí en Budapest, entonces tal vez podremos de verdad cambiar el mundo”. Lo dijo con coraje y determinación un joven musulmán palestino de Jerusalén, que concluyó: “No se olviden de rezar por la situación de Palestina”. Le hizo eco un joven de Argelia, también musulmán: “Si fue posible vivir en estos días con jóvenes de razas, culturas, idiomas y religiones distintas entonces esto también es posible en los ambientes de donde venimos”. Son algunas de las expresiones “en caliente”, concluyendo la ultima mañana del Genfest dedicada al mundo del diálogo interreligioso.

Entre los protagonistas del evento Genfest realizado en el SportArena, hay jóvenes musulmanes, budistas e hindúes que se comprometieron en primera persona, en el desarrollo de la manifestación.

El domingo de mañana, mientras los jóvenes católicos asistían a la S.Misa católica en la plaza San Esteban, más de doscientos jóvenes de varias Iglesias pudieron rezar en las celebraciones litúrgicas según su propia procedencia eclesial: Ortodoxos -de 8 Patriarcados e Iglesias´Coptos-ortodoxos, Anglicanos, Metodistas, Bautistas, Pentecostales. La Santa Cena que los Luteranos y los Reformados quisieron celebrar juntos fue presidida por elSecretario General del Sínodo de la Iglesia reformada húngara, el pastor Zoltan Tarr.

Para los fieles de otras religiones se realizó un programa alternativo que les permitiera encontrarse para intercambiar experiencias de vida vivida y de compromiso en el diálogo.

Un encuentro interreligioso que tomó el corazón y la mente de todos los presentes. Un momento especial que fortaleció los puentes entre la diversidad de religiones y de cultura. Actuaron de moderadores un musulmán de Argelia, un budista japonés y una cristiana de  Jordania.

La sala ofreció un verdadero caleidoscopio: los asistentes, provenían de USA, Uruguay, Japón, Tailandia, India, Argelia, Líbano, Israel y los Territorios palestinos, Macedonia, Bosnia, Bulgaria, Francia, Italia y otros países más. Entre ellos había hebreos, musulmanes, budista mahayana y theravada, hindúes, una giainista y representantes de la Tenri-kyo, una de las religiones nacidas en Japón en el siglo XIX. Estaban presentes también algunos jóvenes católicos que quisieron compartir este momento con sus amigos.

El trabajo por los derechos humanos de las organizaciones juveniles hebreas en el laico Uruguay, el compromiso de los jóvenes musulmanes argelinos y macedonios en el vivir la fraternidad en lo cotidiano en el trabajo y en la universidad; acciones sociales con las organizaciones gandhianas en el sur de India: los representantes de las distintas tradiciones religiosas comentan entre ellos lo que han ya hecho para construir la paz y la fraternidad universal. Hay jóvenes de la Tenri-kyo que explican cómo tratan de llevar la alegría al mundo; los Budistas de la Myochikai, con una propuesta para la educación ética de los muchachos a través de una red interreligiosa; y los de la Rissho Kosei-kai, con sus actividades por la paz, entre ellos la campaña “da una comida”

Casi dos horas que concluyeron con un minuto de profundo silencio en el cual cada uno rezó en el fondo de su corazón con las palabras y la sensibilidad de su fe por la paz en el mundo y por el compromiso a la fraternidad, para ser de verdad constructores de puentes. Saliendo, dos jóvenes hebreos del Uruguay comentaron: “¡Una experiencia increíble! Debemos trabajar juntos para llevar este espíritu donde vivimos! Dos jóvenes hindúes: “No existen palabras para decir lo que hemos vivido en estos días”. Una japonesa budista: “He encontrado la fuerza de enfrentar las situaciones difíciles con amor”, y grita junto con los otros: Let’s bridge!”.

 


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Egipto: un encuentro pleno de historia/2

‘Ustedes han iluminado Egipto’, una frase que acostumbran dirigir como bienvenida al huésped que los visita. Pocas palabras dictadas por la sabiduría de una cultura milenaria que ven en el huésped la presencia de Dios y, por consiguiente, lo consideran un don. Son palabras que sintetizan los varios momentos de diálogo que Maria Voce y Giancarlo Faletti tuvieron con distintos grupos del Movimiento de los Focolares en Egipto. Muchos de ellos deseaban establecer un contacto personal, principalmente por los desafíos en  que el País se encuentra enfrentado hoy, pero también en lo que respecta a los problemas que se refieren  a la relación entre las Iglesias.

¿Qué significa en este contexto vivir el Evangelio hoy? ¿Cómo hacer para estar abiertos a todos en una sociedad donde existe discriminación? ¿Cómo comprender las elecciones de vida para el propio futuro cuando uno es joven, o las elecciones para la propia familia? ¿Es posible vivir un espíritu de comunión en una sociedad compleja y en rápida evolución, pero también con un futuro incierto? Son todas preguntas apremiantes, sobre todo en el Egipto del 2012, a dos años de la revolución de Plaza Tahrir, con una población joven y donde los cristianos miran el futuro con desconfianza: una comunidad que desciende  de la Iglesia apostólica, fundada por el evangelista Marcos, pero que es minoría, aunque está profundamente arraigada y forma parte de la sociedad y de la historia socio-cultural del País.

Las ocasiones para un diálogo con la presidente y el copresidente fueron varias: el encuentro de los 350 miembros y adherentes más próximos a los Focolares, el momento transcurrido con los focolarinos y las focolarinas que viven en la comunidad de El Cairo y de Sohag, la velada con un centenar de jóvenes que animan las diversas actividades juveniles en el espíritu de los Focolares.

María Voce y Giancarlo Faletti, en primer lugar, escucharon y maduraron respuestas nunca imaginadas y a menudo provocativas por el radicalismo que proponían, dirigiéndose siempre al Evangelio como clave de lectura ya sea del presente como del futuro. Pero sobre todo, expresaron gratitud a todos los que encontraron por su compromiso en vivir el mensaje del amor evangélico con el signo de la unidad por la cual rezó Jesús antes de morir.

“La vida de ustedes refleja gran precariedad”, reconoció el copresidente Faletti. “Está ocurriendo un cambio histórico que presenta imprevistos. Compartimos con ustedes esta inseguridad. Los vemos como nuestros hermanos predilectos. No están solos. En nuestros viajes  hemos encontrado Países en situaciones parecidas a la de ustedes, y también peores, donde las seguridades eran mínimas. Siento una gran gratitud por la vida de ustedes”. Recordando, luego, la experiencia de Chiara Lubich, en los primeros días del Movimiento cuando transcurría la segunda guerra mundial, concluyó: “…Chiara volvió a su ciudad sin seguridades ni certezas. Dios la llamaba allí… Mientras les resulte posible quedarse en la ciudad donde Dios los ha puesto, ustedes colaboran con el  camino de Dios en la humanidad”.

Los desafíos, por otro lado, se dan en la cotidianidad. A un joven padre de familia que preguntó: “¿Cómo enseñar a los hijos a enfrentar la sociedad de forma evangélica sin ser débiles?”, María Voce recordó que era justo ésta la sociedad en que Jesús vivió, llevando una ley nueva, la del amor al hermano y el perdón. No es una debilidad, sino una muestra de fortaleza.

En todos está vivo el recuerdo de los días de plaza Tahrir, y de la revolución que hizo soñar a millones de egipcios. “¿Cómo ser verdadera revolución para ser luz que ilumina?”, preguntó un joven. Aprovechando esta pregunta, María Voce lanzó un desafío: “La única respuesta es la vida de Jesús. La revolución en la vida de un joven que quiere vivir la espiritualidad de los Focolares es vivir a Jesús, que dijo: “Yo soy la luz del mundo” (Jn. 8, 12)). Esta es la verdadera revolución: preguntarse qué cosa haría Jesús aquí, hoy. ‘Ustedes realizarán cosas más grandes que yo’ (Jn. 14, 12). El lo dijo y nosotros podemos hacerlo. Ser revolucionarios por excelencia”.

 De Roberto Catalano

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Egipto: un encuentro pleno de historia /1

“Faraones, griegos, beduinos, nubios, cristianos, musulmanes…. El Egipto de hoy es la síntesis de estas culturas que condujeron a la unicidad del carácter egipcio, con sus bellezas, su originalidad, y, también, con sus contradicciones” Sally, una joven del Cairo, acompañó a Maria Voce, Giancarlo Faletti y todos los presentes en un  recorrido  por la historia religiosa y cultural de este País fascinante.

Es viernes de tarde, día de fiesta para Egipto, país de mayoría musulmana. Estamos en el gran College de los Jesuitas, en las cercanías de la estación ferroviaria central y no lejos de Plaza Tahrir.

La Presidente y el Copresidente entran en la sala en oscuridad: parece que están penetrando en el corazón de las antiguas pirámides rodeados por misterio y presencia de lo divino. Los 350 presentes mantienen a duras penas el deseo de recibirlos con el entusiasmo que finalmente despliegan apenas se encienden las luces: parece una verdadera fantasmagoría de colores y de sonidos, para expresar la alegría súbitamente incontenible.

Poco antes, un grupo de niños le entregó a Maria Voce, la llave de Ankh, el símbolo que, en la tradición del antiguo Egipto representa la inmortalidad. Y es justo con la llave de Ankh y con la ayuda de Sally que pasan una hora recorriendo milenios de historia de este pueblo: desde la civilización que surgió a lo largo del recorrido del Nilo hasta la revolución de Plaza Tahrir símbolo de aquella primavera árabe, que representa la realidad en la cual el País y sus habitantes se encuentran hoy enfrentados.

En esta historia milenaria se injerta también la pequeña historia del Movimiento de los Focolares, comenzada con la llegada de Aletta Salizzoni, Mariba Zimmermann y Marise Atallah, el 26 de enero de 1981. Fue un momento que cambiaría la vida de muchos dentro de la comunidad cristiana, produciendo, también en esta tierra, el nacimiento de un grupo de personas que vive para construir comunidades donde, por el amor recíproco, pueda estar presente Cristo.

Hoy, la espiritualidad de la unidad se ha difundido en Sohag, Luxor, Aswan, Alessandría, Ismailia y otras ciudades, inclusive en pequeños pueblos. No faltan representantes del Sudán, de Eritrea, de Etiopía, de Siria y de Irak. Hay grupos que provienen de estas y otras localidades reunidos en El Cairo para saludar a Maria Voce y a Giancarlo Faletti y para contar las últimas páginas de la historia de su País, las escritas a partir de la ‘revolución’, como todos la llaman aquí. En esas semanas, recuerda también Sally, “era difícil salir de casa, no existía seguridad y nos dedicamos a vivir el momento presente. Rezamos más y tratamos de ayudar a los demás. El resultado de esta actitud  fueron relaciones con nuestros vecinos de casa y entre cristianos y musulmanes. El miedo se transformó en amor recíproco y comunión festiva. Hemos sentido la unidad de toda nuestra gran familia”

Finalmente, algo de folklore, música contagiosa, colores vivos, como los rostros que se ven  en el palco. La atmósfera se vuelve cálida en espera de un diálogo con Maria Voce y Giancarlo Faletti, pero de esto hablaremos mañana porque estos días los diálogos con los niños, jóvenes, familias, se sucedieron, todos interesantes, estimulantes, sinceros y directos.

De Roberto Catalano

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Benedicto XVI: el abrazo de los 1.700 jóvenes del Genfest

Trasmissione Telepace – saludos en inglés

Eran 1.700 los jóvenes de 41 países del mundo en la audiencia del miércoles, en representación de los 12 mil que, del 31 al 2 de septiembre, participaron en el Genfest, manifestación promovida en Budapest por el Movimiento de los Focolares con el título “Let’s Bridge”, es decir “Construyamos puentes”. En los saludos en inglés, haciendo referencia al título del Genfest, el Papa dirigió a los jóvenes un llamado a “promover la unidad de la familia humana, construyendo puentes con valentía”. “Puedan  – agregó el Santo Padre – la alegría sencilla, el amor puro y la paz profunda que provienen del encuentro con Jesús, volverlos testimonios radiantes de la Buena Noticia para los jóvenes de sus países”.

Ante las palabras del Papa –quien, durante el Genfest, les mandó un  mensaje – los “jóvenes de Budapest” respondieron ondeando las mismas bufandas y pancartas que hicieron desfilar el sábado pasado por las calles de la capital húngara en el flashmob en el puente de las Cadenas. Después, al final de la audiencia, una pequeña delegación de 4 jóvenes –de México, Iraq y Paquistán- pudieron saludar personalmente al Santo Padre a nombre de los 12 mil jóvenes del Genfest. A Benedicto XVI le regalaron el CD del Genfest con las canciones del conjunto internacional.

Los jóvenes de los Focolares prosiguen con una escuela de formación en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo y en Sassone que terminará el domingo 9 de septiembre. El programa está profundizando en los temas de la “fraternidad” que han sido el marco de la manifestación de Budapest. Sobre todo se está discutiendo acerca de cómo llevar adelante el proyecto “United World Project” que prevé la constitución de un Observatorio internacional permanente para examinar las acciones e iniciativas que de hecho han podido generar un “incremento de fraternidad” mediante propuestas culturales específicas. Después se está analizando también la solicitud a la ONU de reconocer el interés internacional de la Semana mundo unido, confirmando y ampliando todavía más la cita anual que desde hace quince años ve a los jóvenes de los Focolares –junto a muchos otros- comprometidos en “dar voz a la fraternidad universal”. (Fonte Sir).

Para adherir al proyecto se puede firmar la petición on line en http://www.unitedworldproject.it/2/i_commit_myself_329906.html.

Mira el video de la audiencia (un fragmento de la transmisión en directo TV de Telepace).


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Egipto. La solidaridad en acto entre las Iglesias

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsDesde el lunes 3 de septiembre, en El Cairo, Egipto, está en curso el encuentro anual de los obispos de varias Iglesias, animado por la  espiritualidad de comunión del Movimiento de los Focolares. El encuentro, que llega este año a su 31a. edición, reunión en la megalópolis egipcia a obispos provenientes de 22 Iglesias cristianas, de todos los continentes. La elección de El Cairo como sede asume en este momento un significado especial. De hecho los obispos quisieron dar testimonio de su solidaridad y cercanía con los hermanos cristianos de todo Medio Oriente y especialmente de la Iglesia copta de Egipto, ofreciendo, con su presencia,  un signo de que, delante de las dificultades externas, estrecharse en una mayor unidad es una necesidad improrrogable.

El programa alternaba momentos de reflexión sobre la “relación fraterna entre diversos” que pide el Evangelio mediante el amor al prójimo, momentos de intercambio eclesial y personal y celebraciones litúrgicas con las varias comunidades cristianas. El día jueves  Maria Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, y Giancarlo Faletti, el co-presidente presenciaron el trabajo. La presidente de los Focolares desarrolló una reflexión sobre el tema del congreso –“Encontrar al prójimo con amor”- y después respondió a las preguntas de los presentes.

En la jornada inicial del congreso el pequeño grupo de obispos animadores de la iniciativa fue a visitar el patriarcado copto ortodoxo, donde se encontraron con Anba Bakhomios, el actual administrador de la Iglesia, en espera de la elección del sucesor del papa Shenouda III. El encuentro, que tuvo lugar en la Catedral de San Marco, fue cálido. De hecho Bakhomios había hablado de la importancia de la unidad y de la centralidad de la cruz en la vida cristiana, especialmente en la comunidad copta. Si bien no se dice, la vida de la comunidad cristiana en Egipto ha sido, a lo largo de los siglos, objeto de varias formas de discriminación y persecución. Hoy día se siente la presión social a veces sutil, pero insoportable por las injusticias que lleva a cometer y por los asesinatos a cristianos en varios casos de violencia que se han verificado en varias partes del país.

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsLos obispos de las varias Iglesias aprovecharon la ocasión para agradecer a la Iglesia copta ortodoxa por su fidelidad a la tradición que se remonta a Marco evangelista y por el compromiso y el valor de mantener la integridad de la fe. Era un abrazo entre Iglesias de Oriente y de Occidente, en la oración y el amor: por una parte la estima y el reconocimiento por la fe defendida durante milenios delante de errores doctrinales, persecuciones y, también, agradecimiento por la oración, el apoyo y la cercanía en el momento de la prueba y del sufrimiento.

Con esta experiencia de comunión inter-eclesial, el día martes 4 de septiembre, los obispos visitaron dos monasterios a más o menos tres horas de El Cairo para descubrir el patrimonio del monaquismo, tan típico de la Iglesia copta que se remonta al tercer siglo. Precisamente del estilo de vida monástico provenía el papa Shenouda III, muy amado por su gente. «Toda la experiencia de estos días entre los obispos ha sido de solidaridad en acto» afirmó Anba Thomas, estrecho colaborador del administrador de la Iglesia. «Los cristianos de Egipto han sentido la unidad de los cristianos del mundo. Es el Espíritu Santo quien se mueve entre nosotros y, está demostrando que, si nos comprometemos y tenemos confianza los unos en los otros, la unidad entre las Iglesias es realmente posible». Se puso de relieve la experiencia de unidad como una realidad espiritual antes que institucional y teológica. De hecho el aspecto espiritual sigue siendo el esencial sin el cual nada es posible.

Cairo, 3-8 September 2012: 31st Ecumenical Meeting of BishopsSaliendo del gran complejo de la catedral de San Marco y del patriarcado copto, es imposible no pensar en el proverbio árabe: «Quien bebe el agua del Nilo, regresará a Egipto». Y fue lo que quiso expresar Anba Bhakomios al saludar a Giancarlo Faletti quien le aseguró las oraciones de los Focolares por la elección del nuevo papa copto: «Los invitaremos, los invitaremos», respondió el Administrador de la Iglesia copta, confirmando que la relación nacida es de verdaderos hermanos y hermanas, parte de la única Iglesia de Cristo.

de Roberto Catalano

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Egipto con fisonomía ecuménica

En años recientes,  Hurgada, sobre el Mar Rojo,  Luxor y  las proximidades de Alejandría fueron sede de  las Mariápolis del Movimiento de los Focolares en Egipto. Son lugares ricos de bellezas artísticas y naturales, símbolo del pueblo egipcio profundamente religioso, abierto, alegre, hospitalario, dotado de un equilibrio que se funda en su gran capacidad de sufrir y soportar las adversidades. Lo han demostrado al mundo a través de todo lo ocurrido a partir de diciembre del 2011.

La historia de la espiritualidad de la unidad en Egipto se remonta a fines de los años ‘50 cuando Marco Tecilla, el primer focolarino, desembarca en Alejandría para encontrarse con uno de los primeros franciscanos que había conocido el Movimiento, el Padre Nazareno Beghetto. Terminando  los años ‘60 desde Algeria los focolarinos llegan a Egipto solo por algunos días, mientras que en el ’75,  Aletta Salizzoni, una de las primeras focolarinas visita la tierra de los faraones, acompañada por Matta del Líbano, invitada por las religiosas del Buen Pastor, que después de haber participado en una Mariápolis en Líbano, formaron  una comunidad focolarina.

Hacia fines de los años ’70 se expanden los “grupos de la Palabra de Vida”.  Y es por este medio que en 1980, un grupo de gen participa en un congreso internacional en Roma. Volviendo a su patria piden que se abra un focolar. Su sueño se hace realidad el 26 de enero de 1981: Aletta llega al Cairo junto con dos focolarinas y encuentran una casa en Shoubra. El 13 de octubre de 1983 se abre también el focolar masculino.

El Padre Morcos Hakim es elegido en el ’82, obispo de Sohag (Alto Egipto) quien dará vida a una floreciente comunidad de jóvenes y adultos de la ciudad y de los pueblos circundantes, gente simple, a veces analfabeta, que recibe y vive la Palabra de Vida con plenitud. Mientras tanto, se multiplican los viajes de las focolarinas y de los focolarinos a distintas partes del País. Se realizan Mariápolis  tanto en el Cairo como en Sohag. Algunos estudiantes comienzan a difundir el ideal de la unidad también en Assiut y, notando este inesperado florecimiento de vida, Mons. Morcos pide que se abra un focolar también en el sur. En 1995 tres focolarinas, entre ellas la primera egipcia, se trasladan a Zohag.  Desde allí, a través de periódicos viajes, transmiten a mucha gente la espiritualidad del Movimiento, en Minia, Luxor y Assuan. En la década de los ’80 también en Alejandría se forma una pequeña comunidad alrededor de sor Cecilia, salesiana; un grupo que continúa reuniéndose incluso  después de la partida de la religiosa, encontrándose alrededor de la Palabra e intercambiándose experiencias.

Si bien, entre tanto, se desarrollan todas las expresiones de los Focolares – son muchos, por ejemplo, los sacerdotes y los seminaristas que adhieren a la espiritualidad de la unidad – son sin embargo las familias las que tienen impacto en el territorio y una visibilidad notable. Alrededor de una pareja ítalo-libanesa, se forma un grupo de parejas, cuya experiencia llevará a la creación de un Centro de formación de novios y jóvenes parejas a la vida matrimonial y a la maternidad y paternidad responsable, además del recibimiento del don de la vida. Este centro, alentado por la Conferencia episcopal y por el Patriarca Stephanos II, está ubicado dentro de la sede del Patriarcado.

Los Focolares en Egipto, hoy, tienen una clara fisonomía ecuménica: es una comunidad compuesta por miembros de la Iglesia católica de los varios ritos orientales y de la Iglesia copto-ortodoxa. Muchos re descubren la belleza de su propia Iglesia y se comprometen en primera línea a trabajar para que sea cada vez más conforme al plan de Dios. El carácter ecuménico demuestra cómo el diálogo de la vida permite superar prejuicios, que a menudo existen desde hace siglos.

Se crean relaciones  nuevas no solo entre cristianos (aproximadamente el 10% de la población) sino también con los musulmanes y esto anima, infunde esperanza y da la certeza de poder construir un mundo unido más allá de cualquier diferencia.

Del enviado Roberto Catalano..

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Genfest por el camino

4 de septiembre, 2.00 p.m.: después de 20 horas en bus regresamos a la base, los Castillos Romanos (Italia), distintos de cómo nos fuimos. ¿Cuántos éramos? 96 en el bus, 20 en avión y después… ¿a quienes encontramos en Budapest? A 4 venidos en carro para ahorrar, a otros en camper, los amigos que estaban en el sótano del Pala Arena para los varios servicios tras bambalinas: la directora, el coordinador de la transmisión en directo vía Internet, los chicos de las redes sociales y muchos otros. Más o menos cien, de esta pequeña parte del mundo. El grupo es surtido, una representación de las proveniencias del Genfest: variado por la edad (hay quien todavía no ha cumplido 14 años, la mascota del grupo, quien a pesar de tener más de 30 no se pierde esta ocasión única, son los extremos de este grupo de universitarios y colegiales), vario por el credo (muchos son católicos, practicantes, otros curiosos de hacer una experiencia nueva, son agnósticos y no creyentes, van con nosotros también una religiosa y un sacerdote).

La crónica del Genfest la podemos seguir por varios medios (basta ver la amplia reseña de prensa, el boom de las redes sociales, il repeticiones de la transmisión), pero ¿cómo recoger lo que este evento –que no se repetía desde hacía 12 años- ha sido para cada uno de los participantes? Sólo el tiempo lo dirá, pero una primicia la hemos recibido. En Budapest, antes de regresar, delante de la “Iglesia del centro”, a pocos metros del Puente de las Cadenas, teatro del más grande flashmob de la historia realizado en un puente (¡que temblaba por el peso ‘exultante’ de los 12 mil!), este grupo exuberante y muy italiano, se sentó en el prado bajo los 35° de la tarde húngara, y detuvo el tiempo.

Ya no se oía el ruido del tráfico, ni la voz de los transeúntes, ni el calor ni la sed, sino sólo el río de vida compartida por quien, superando la timidez, se levantaba para decir en voz alta, que había sucedido dentro de él o ella. “Tener el valor de dejarme herir por el dolor del otro, si pasar de largo” –recuerda Tiziana, de 22 años, estudiante de Economía; y Francisco, de 18 años no cumplidos todavía: “Me decidí a venir a última hora, para hacer algo interesante al final del verano. Nunca habría esperado un cambio así. Empezó cuando recogí una manzana que había rodado a mis pies, y se la di a una chica que estaba frente a mí sonriendo. En estos días sólo he tratado de amar a quien tengo al lado, y nunca me había sentido tan vivo como ahora”. Anna en cambio tiene 14 años, y cuenta: “Este años estaba un poco triste, pensando en tantas de mis amigas a las que había tratado de comunicar este Ideal, que poco a poco se habían alejado. Por eso, cuando supe del Genfest hice todo lo posible para poder venir; y con la carga de estos días, viendo todos los que somos, creo que el mundo unido es posible, quiero volver a casa gritando a todos este gran sueño”. Freddy, 18 años: “En el grupo que frecuento todos somos agnósticos, ateos, no creyentes. Pero para nosotros la acogida del otro es fundamental. En estos días hemos hecho juntos esta experiencia, nos sentimos todos hermanos a pesar de las diferencias”.

Ahora sí, podemos regresar, el Genfest ha ganado la apuesta. Hace un año, cuando se organizó el viaje, los jóvenes líderes del grupo habían dicho: necesitamos una semana, porque para nosotros la cosa fundamental es construir relaciones, vínculos fuertes con nuestros amigos. Así tomó forma este viaje, que nos vio pasar por Viena, para una primera etapa, y quedarnos en Budapest todavía un día y medio más para descubrir las maravillas de esta ciudad. El corazón de todo fueron los dos días en el Sport Arena, el Puente de las Cadenas, y la Plaza frente a la Catedral de San Esteban. “En cuanto puse pie en el Sport Arena algo sucedió”, dice Paolo; el concierto de la noche del 31, el lenguaje de la música que une a los jóvenes de todo el mundo, la necesidad de saltar, de abrazarse, de transmitir las emociones. Pero la emoción después se transforma en vida (las experiencias contadas lo demuestran), en elecciones, en valor. El valor de volver a casa y ser “Let’s Bridge”, un puente viviente hacia quien quiera que encontremos.


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El aluvión nos ha unido a todos

Soy Sam y vengo de Tailandia. Soy budista y conocí a los “Jóvenes por un mundo unido” a través de un amigo, también é budista. Viviendo junto a nuestros amigos cristianos he visto que podemos ser verdaderamente hermanos, aunque tengamos religiones diferentes.

Durante el pasado octubre, mi país sufrió un aluvión. Hubo enormes e incalculables destrucciones; se necesitará mucho tiempo para recuperar todo lo que se ha perdido: casas, fábricas, poblados enteros y ciudades han permanecido sumergidos durante algunos meses.

Al mismo tiempo, esta terrible calamidad provocó un gran sentido de solidaridad entre todo el pueblo Tailandés. Fue un fenómeno inesperado. El país estaba saliendo de un largo periodo de luchas políticas, incluso violentas, a causa de las elecciones. Quizás recordarán en fuego cruzado con los militares y los muertos en las calles. En cambio, el aluvión nos ha unido a todos.

En aluvión me afectó también a mí. Una noche el agua inundó el barrio donde habito. Vivo en un apartamento compartido y no tenía muchas cosas que perder. Muchos en cambio perdieron la vida debido a las descargas eléctricas y vivimos una estampida general para podernos salvar. También yo me escapé y fui a un centro para damnificados, donde me puse a disposición.

Encontré muchísimas personas, había ancianos y niños; algunos habían abandonado sus casa y llevaban sólo la ropa que tenían puesta, ya que no podían llevarse nada: algunos estaban en estado de shock, otros seriamente enfermos: ¡un cuadro tremendo!

Junto a los “Jóvenes por un mundo unido” que vinieron a visitarme al campo, tratamos de dar ayuda material, pero también de animar a las personas que estaban desmoralizadas. Ayudamos a distribuir la comida y juguetes para los niños y jugamos con ellos; en fin, ¡compartimos con tantos su desesperación!

Pero lo más urgente en ese momento era salvar la ciudad de Bangkok, la capital. Los estudiantes y muchas otras personas se movilizaron para reforzar los diques de los canales y de los ríos y construir algunas barricadas para desviar el agua que estaba llegando. También nosotros, fuimos a llenar los sacos de arena que traían con grandes camiones. […] Cuando llegamos al lugar donde se preparaban los sacos de arena, trabajamos día y noche en medio el barro, sin detenernos. La arena estaba sucia y olía muy mal. El trabajo era extenuante y tuvimos que saltar algunas comidas y horas de sueño. Fue una verdadera lucha contra el tiempo. Pero conocí a muchos amigos y nos ayudamos entre todos.

A un dado momento estaba sin fuerzas, pero me mantenía el ideal del Mundo unido y mis amigos que estaban cerca y me sostenían. Así logramos construir y reparar los diques de los canales evitando que las aguas llegaran a Bangkok. Al final el aluvión pasó , pero quedó la alegría de habernos donado para construir un mundo más solidario y de haber entrelazado relaciones de amistad y de fraternidad.

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Genfest, donde el mundo unido es ya realidad

Hace algunas decenas las manifestaciones juveniles tenían un significado especial. Hoy los jóvenes pueden hacer valiosas experiencias internacionales. A través del social network se encuentran entorno a ideales comunes. En este contexto,¿cómo ve el rol y el significado del Genfest?

Después de 12 años de su última edición, este Genfest era muy esperado. Y los jóvenes se concedieron un año de Genfest, desde el 1º de mayo del 2012 al 1º de mayo del 2013, justo para demostrar que  uno y otro aspecto lo componen: el de las grandes manifestaciones internacionales y el de  la continuidad en la vida cotidiana que ellos viven incluso a través de  la web.

En el mensaje para la jornada de las comunicaciones sociales del 2011 (…) el Papa hace un análisis muy lúcido sobre la potencialidad y los límites de las redes sociales en las cuales viven los jóvenes e invita a los cristianos a estar presentes con creatividad “porque esta red es parte integrante de la vida humana”. “El web –dice el Papa- esta contribuyendo al desarrollo de nuevas y cada vez  más complejas formas de conciencia intelectual y espiritual, de conciencia compartida”. Por otro lado, subraya que, el contacto virtual no puede y no debe reemplazar al vínculo  humano directo con las personas en todos los niveles de nuestra vida”. De esto estamos convencidos también nosotros (…), los jóvenes tienen sed de relaciones auténticas, “globalizantes”, diría, que involucren a toda la persona. Solo en el contacto directo se puede experimentar plenamente la alegría del encuentro con el otro, el desafío y la riqueza de la diversidad, la fuerza de un ideal compartido por el cual jugarse enteros. El Genfest es un momento en el que se puede ver ya realizada esa unidad y fraternidad en la que estos jóvenes creen y con las cuales se comprometen.

l Movimiento se coloca ante este desafío con la conciencia que el don que Dios le dio, el carisma de la unidad, es más que nunca adecuado al reclamo de la humanidad de vivir como una sola familia, en una interdependencia y solidaridad que esta nueva situación cultural acelera  (…). Este Genfest, es un importantísimo paso,  no solo como manifestación sino también como fenómeno por el hecho de compartir todo ya desde  la preparación, es algo  que continúa con proyectos concretos, es una experiencia que dará notables frutos. Y es interesante sobre todo llevar adelante esta reflexión juntos, jóvenes y adultos.

Los Genfest hasta ahora se hicieron siempre en Roma. La elección de un país de Europa Central, la ciudad de Budapest, tiene algún significado  especial?

Seguramente, ¡muy fuerte! Para el Movimiento en primer lugar se trata decididamente de una nueva fase, en la cual se advierte la necesidad de descubrir todos juntos las riquezas y las peculiaridades que en el concierto global, cada pueblo en particular y cada País puede ofrecer (…). Hungría y la ciudad de Budapest especialmente , tienen justo en el dna de su historia la búsqueda de la unidad en la diversidad. Budapest es una ciudad-puente por excelencia. Este lugar creo que es favorable para lanzar hoy un mensaje de fraternidad posible, salvando las riquezas de cada uno.

Apenas terminado el Genfest, ¿qué balance haría?

(…) Me parece que una de las características de este Genfest fue  la de haber dado un nuevo impulso a una recíproca confianza y complementariedad entre las generaciones,  que tiene muchas cosas para enseñarnos (…) Puedo decir que me deja una gran alegría y una gran esperanza por haber visto la radicalidad y el compromiso concreto de estos jóvenes. Han recibido con gran interés la invitación de aspirar hacia lo más alto, a estar de parte de Dios y a dar su contribución insustituible a la sociedad, jugándose por completo, comenzando concretamente a amar a cada prójimo sin esperar nada. Su pasaje alegre y luminoso ha transformado Budapest y muchos se dieron cuenta y les han agradecido uniéndose a su marcha. Su vuelta a los distintos Países de los cuales provienen llevará una nueva oleada de amor y de alegría al mundo entero.

Fuente:  Tünde Lisztovszki/Magyar Kurír:

http://www.magyarkurir.hu/node/41764


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De Budapest al mundo

Pero cómo se desarrolló el programa del “Day 2”, como fue llamada la segunda jornada del Genfest en el Sport  Arena de Budapest. Las intervenciones, la música, las coreografías, en una variedad de sonidos, colores y movimientos, han seguido la metáfora de la construcción de un puente. Ese “Let’s bridge”, tantas veces habían intercambiado como saludo, ha adquirido una profundidad diversa.

Haz los cálculos es el primer paso. Existen conflictos, como cuenta Bassem de Egipto en la experiencia hecha después de los eventos de la Piazza Tahrir. Hay exclusión social, como pone de relieve la experiencia vivida por Plinio, en Brasil. Existe un contexto de violencia que llama a la venganza… o posibles elecciones para decidirse a un compromiso que lleva a afrontar las situaciones problemáticas de hoy.

Ensuciarse las manos, excavar en el barro es el siguiente paso. Lo pueden decir literalmente los jóvenes de Tailandia cuando cuentan la experiencia hecha para ayudar a los damnificados por el aluvión en su país. El compromiso es el de salir al encuentro, en primera persona, de las situaciones de necesidad. Lo cuentan también, en forma diferente, Ricardo (Chile) y los jóvenes de Indonesia y de Suecia.

Plantar los pilares. A este punto se habla de los fundamentos. Es el momento de revivir la experiencia de Chiara Lubicha través de un monólogo teatral  y la síntesis de una de sus intervenciones en la ONU. El mensaje es claro: la elección de Dios que es Amor y que lleva a amar. La Regla de Oro expresada por las Escrituras cristianas dice: “Todo lo que quieran que los hombres hagan por ustedes, háganlo ustedes a ellos” (Mt. 7,12).  Con matices diferentes lo dicen también los textos sagrados de las otras grandes Religiones. Lo confirman las experiencias hechas por los jóvenes de India, cristianos pero también hindúes, por una pareja de recién casados de de Suiza y no última la historia de Nacho, un joven argentino que decide dejar su prometedora carrera como futbolista y escoge vivir a tiempo completo por los demás. Son elecciones valientes, a menudo contra la corriente, siempre portadoras de plenitud de vida.

La realización del puente es la etapa sucesiva. Imágenes de la unidad que pasa a través de acciones concretas en la vida cotidiana. Sin olvidar cuál es la clave del cambio que permite que el arco del puente no se caiga: amar también cuando hay dolor. Lo ilustran algunos jóvenes italianos que colaboran en un centro de acogida para inmigrantes clandestinos, y que traen con ellos las imágenes y las voces de sus nuevos amigos.  También Adhelard y Ariane, quienes desde Burundi hacen partícipes a todos de su vida en un campo para ex refugiados de la periferia de Bujumbura. Y Kate quien, desde Filipinas, comparte su dura experiencia por la separación de su familia. Son historias que hasta ahora no han tenido un final feliz pero que, vividas en el amor, permiten experimentar la plenitud de la vida también en estas situaciones dolorosas. Se crean así las bases sólidas que permiten atravesar el puente, última etapa de este recorrido figurado. El puente permite la apertura hacia muchos caminos. Lo saben Issa, cristiano de Nazaret y Noura, musulmana de Jerusalén. Se encuentran regularmente, junto a otros jóvenes cristianos, musulmanes y hebreos para profundizar el conocimiento recíproco y rezar por la paz.

De la intervención de la Presidente de los Focolares, Maria Voce, y del lanzamiento del United Word Project ya hemos hablado. Lo cierto es la gran alegría de los 12.000 cuando en la noche dejan el Sport Arena, todos en marcha hacia el simbólico Puente de las Cadenas. Treinta segundos de silencio marcan el inicio del flashmob más internacional de la historia. Con el grito de “¡Go!” los jóvenes se intercambian sus bufandas coloridas en donde cada uno escribió una frase, su nombre, una consigna. La alegría, la fiesta, la confusión acogen el nuevo Stop, con el que se baja la tela haciendo descubrir: “El regalo que Dios ha querido darme”, como se expresó una joven italiana conmovida hasta las lágrimas después de haber leído su mensaje: “Dios te ama inmensamente”. “Hoy se empieza a vivir por la paz”, se lee en otro. Let’s bridge en todos los idiomas. “El brazalete, que es el signo del pacto, no me lo puse por conformismo, sino porque me comprometo”, dijo otro joven.

Y viendo sus caras, podemos creer que es en serio. Quizás Budapest podrá escribir en su historia esta insólita y no violenta revolución que aquí ha renacido.

La mañana conclusiva del 2 de septiembre tiene lugar en la Plaza San Esteban,  en plano centro de la ciudad, con la celebración de la Santa Misa para los chicos católicos, presidida por el cardenal Peter Erdö, arzobispo de Budapest. Los jóvenes pertenecientes a otras Iglesias celebran sus propias liturgias en los respectivos lugares de culto, mientras que para los 160 entre musulmanes, budistas e hindúes está listo un espacio propio. Al final se encuentran todos juntos para un momento de silencio y de recogimiento por la paz: el Time out.

La próxima cita será en Río de Janeiro. Desde el palco dos brasileños invitan a la Jornada Mundial de la Juventud 2013. Se parte con el compromiso de construir relaciones de fraternidad entre personas y grupos, en los 104 países de proveniencia. ¡De Budapest al mundo!


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Discurso a los jóvenes del Genfest 2012: “¡Miren a lo alto!”

Queridísimas y queridísimos,

(…) Viajando por el mundo he conocido los jóvenes de ayer y de hoy; he visto transformarse las condiciones sociales en las que se vive; he visto como se desmoronan tantas seguridades; he visto el sufrimiento de no encontrar trabajo, de no tener ni lugares ni momentos de encuentro sino es en el vacío ruido de una discoteca o en el rumor de las locas carreras en moto… Todo en rápida evolución, en continuo cambio, de modo que parece imposible aferrarse a un asidero que no ceda, o subir una grada sin que se tambalee. He visto crecer una generación que tiene miedo. Miedo de ilusionarse y de ser desilusionada, miedo de dar algo de sí y quedar con las manos vacías; miedo de encontrarse sola aun en medio de una multitud. Pero he encontrado también a muchos jóvenes, entre los cuales están también ustedes que, a pesar de todo, saben que para construir un mundo más unido, son necesarios sobre todo los cambios personales, y por lo tanto elecciones radicales. Y les hacen (…)

Maria Voce - Genfest 2012 Lee el mensaje completo – Maria Voce

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Genfest 2012: “¡Miren a lo alto!”

La intensa jornada de ayer, 31 de agosto, empezó en el Parlamento húngaro y prosiguió en la tarde con una gran fiesta en la platea del Sports Arena, la apertura de una “Expo del Este de Europa”, performance y actividades deportivas y entrevistas transmitidas en directo por audio. En la noche, el festivo concierto nocturno con jóvenes artistas  provenientes de los cinco continentes, precedido por los saludos del alcalde de Budapest Tarlós István y de la Presidente de la Conferencia General de la UNESCO, la Señora Katalin Bogyay. Benedicto XVI envió un mensaje con “cálidos saludos a todos los jóvenes”. Refiriéndose al lema del Genfest “Let’s bridge” y a los puentes sobre el Danubio destruidos durante la Segunda Guerra Mundial, el Papa afirmó que “de las cenizas de ese terrible conflicto nació la determinación de construir la paz sobre fundamentos duraderos, una inspiración que sería la base de la fundación del Movimiento de los Focolares”. Y auspició que esta bellísima ciudad sea un signo de esperanza para inspirar a todos los jóvenes presentes a ofrecer una mano amistosa a quienes provienen de otros contextos y culturas, ‘en modo de dar forma a la ciudad terrena en la unidad y en la paz, haciéndola en cierta medida una anticipación y una prefiguración de la ciudad sin división de Dios’ (Caritas in Veritate, 7)”. Hoy, 1° de septiembre, la presentación de las varias delegaciones nacionales y la primera parte de “Let’s brigde”, la metáfora de la construcción de un puente en sus varias fases. Se alternaron reflexiones y testimonios de jóvenes de varias partes del mundo comprometidos en realizar la fraternidad universal. Un momento solemne: el inicio oficial del United World Project y la adhesión personal y colectiva de los jóvenes que quieren comprometerse en serio. El proyecto tiene como finalidad poner en evidencia y promover la fraternidad puesta en marcha por individuos, grupos, naciones, dando vida a un Observatorio internacional permanente reconocido por la ONU. A estos jóvenes Maria Voce se dirige a ellos un reto: “Miren a lo alto. Miren lejos, es allí que encontrarán un asidero seguro. Miren al Amor que es Dios. Él es el único que no los desilusiona… Pónganse de su parte, tratando de ver las cosas y el mundo con sus ojos, y serán pilares firmes de puentes nuevos sobre los cuales caminarán seguros, felices, y muchos otros los seguirán”. La intensa escucha de los jóvenes parecía aprobar cada una de sus palabras. Maria Voce  “¡Y no tengan miedo! –continua la Presidente-. Son ustedes mismos quienes entrarán en la sociedad, poniendo a disposición de grandes y pequeños su personalidad, sus competencias y talentos. Su aporte es único, irrepetible, distinto del de los adultos… Ustedes están llamados ahora a dar la vida por algo inmenso, dejando detrás de ustedes algo inmortal”.  A este punto María Voce apremia: “Por esto es necesario pasar enseguida a la acción… Empiecen amando concretamente. El primer paso no son las grandes acciones, sino los pequeños actos de amor que hacen grande la vida y tienen el poder de cambiar el mundo y de incidir en la sociedad… Y no dejen que los puentes que se construyeron hoy se caigan. El primer puente fue construido entre todos ustedes… Juntos han edificado un pedazo de mundo unido y cada uno lleva en sí la fuerza de esta experiencia… Así puede salir de este Sport Arena un único río de amor”. Concluye recordando una frase de la fundadora, Chiara Lubich “es necesario dar al mundo un suplemento de alma, un suplemento de amor. ¡Y es esto lo que tenemos que llevar!”- Y les desea: “¡Ánimo entonces! Todos unidos en esta bellísima aventura”. En la noche, un “Flashmob” grande y simbólico, realizado por los 12.000 jóvenes presentes, en directo streaming –y multiplicado en tantas partes del mundo-, en el Puente de las Cadenas, sobre el histórico Danubio, para presentar el compromiso de los Jóvenes por un Mundo Unido de construir puentes entre personas, pueblos, religiones y culturas.


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Carlo Maria Martini: con gratitud

También el Movimiento de los Focolares se detiene para recordar con gratitud al Card. Carlo María Martini, agradeciendo a Dios por haber dado en su persona un gran testimonio a la Iglesia y a la humanidad. Queremos atesorar su extraordinario amor por la Palabra de Dios y su capacidad y ejercicio de diálogo con la cultura contemporánea. Dos perlas que quisiéramos que puedan ser recogidas también por las nuevas generaciones, mientras nos preparamos para el inicio del Genfest 2012 junto a los 12.000 jóvenes llegados a Budapest de los cinco continentes.

Septiembre 2012

“El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá atener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna”.

Las palabras de Jesús están dirigidas a todos nosotros, sedientos en este mundo: a los que son conscientes de su aridez espiritual y aún sienten los aguijonazos de la sed, y a quienes no advierten ya ni siquiera la necesidad de saciarse en la fuente de la verdadera vida y de los grandes valores de la humanidad.

Jesús dirige también una invitación a todos los hombres y mujeres de hoy; y nos revela dónde podemos encontrar respuesta a nuestros porqués y la plena satisfacción de nuestros deseos.

Nos corresponde a todos nosotros, entonces, recurrir a sus palabras, dejarnos embeber por su mensaje.

¿Cómo?

Evangelizando nuestra vida, confrontándola con sus palabras, tratando de pensar con la mente de Jesús y de amar con su corazón. Cada instante en el que tratamos de vivir el Evangelio bebemos una gota de esa agua viva.

Cada gesto de amor para con nuestro prójimo es un sorbo de esa agua.

Es así porque esa agua tan viva y preciosa tiene algo especial: brota en nuestro corazón toda vez que lo abrimos al amor hacia todos. Es un manantial –el de Dios– que da agua en la medida en que su vena profunda sirve para saciar la sed de los demás, a través de pequeños o grandes actos de amor.

Hemos comprendido que, para no sufrir la sed, tenemos que donar el agua viva que en nosotros mismos obtenemos de él.

Bastará una palabra, a veces, una sonrisa, un simple ademán de solidaridad… para darnos de nuevo un sentimiento de plenitud, de satisfacción profunda, un surtidor de alegría. Y si seguimos dando, ese manantial de paz y de vida dará agua cada vez más abundante, y no se secará nunca.

Hay otro secreto que Jesús nos ha revelado, una suerte de pozo sin fondo donde recurrir. Cuando dos o tres se unen en su nombre, amándose con su mismo amor, Él está presente en medio de ellos[1]. Y es entonces cuando nos sentimos libres, uno, llenos de luz, y cuando manantiales de agua viva brotan de nuestro seno[2]. Es la promesa de Jesús que se demuestra cierta porque de él mismo, presente en medio de nosotros, emana el agua que sacia para la eternidad.

Chiara Lubich


[1]     Cf Mt 18,20.

[2]     Cf Gv 7,38.

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Termina la cuenta regresiva, ¡arranca el Genfest 2012!

Después de un año de preparativos y gran expectativa ¡inicia en Budapest el Genfest 2012! El clima por las calles de Budapest es de fiesta, de amigos que se reencuentran finalmente cara a cara y no sólo por la red.

La mañana del 31 de agosto, con la presidente Maria Voce, una delegación internacional de jóvenes del Movimiento de los Focolares fue acogida en el Parlamento húngaro. El Ministro de Relaciones Exteriores, Martonyi Jànos, dirigió un mensaje de bienvenida, en el cual subrayó que: “Los retos son globales y las respuestas son universales, unidas a los valores universales”. Agregó que: “A la cultura del odio hay que responder con la cultura del amor”. Y agradeció a los Jóvenes por un mundo unido “que trajeron aquí esta extraordinaria iniciativa. Mediante su amor, redescubrimos el nuestro”.

En la tarde de ayer tuvo lugar la inauguración del Rincón de la Fraternidad, en un parque público de la capital que los jóvenes quisieron y realizaron con la colaboración de la Alcaldía de Budapest. “Queremos dar esperanza a nuestra ciudad” dijo Rita, húngara de 25 años, delante de las autoridades y de una colorida multitud de varios cientos de jóvenes presentes en la inauguración.

Gen Rosso Streetlight MusicalGergő Jedlicsita es arquitecto. Tiene casi treinta años y fue él quien hizo el proyecto de este espacio en el corazón de la agitada Budapest. Se trata de cinco bloques de mármol color marfil, rectangulares, de varias medidas, instalados sobre una plataforma en un rincón del parque. Representan los cinco continentes. En sus caras está esculpida la regla de oro – “Haz a los demás lo que quisieras que quisieras que te hicieran a ti”- en los principales idiomas del planeta, incluido el braille. Un signo tangible que quiere recordar el mensaje que, desde el Genfest 2012, partirá al mundo.

El musical “Streetlight” del grupo internacional Gen Rosso, con la presencia de más de 4.000 personas, cerró la jornada. En el palco, con los artistas, se presentaron 120 adolescentes húngaros que realizaron un taller de dos días.

Son 104 las naciones representadas de los cinco continentes, entre los que se destaca el grupo de 250 jóvenes de Medio Oriente. Son numerosos los cristianos de diversas Iglesias, más o menos un centenar pertenecen a otras religiones y es consistente la presencia de jóvenes de convicciones no religiosas.


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¿Cómo seguir el Genfest en directo?

Programa del Genfest 2012


A pocas horas del inicio del esperado evento, nos llegan de todo el mundo solicitudes para seguir el Genfest en directo.

Aquí hay algunas indicaciones útiles:

Internet streaming: http://www.genfest.org/live

Por Internet será posible seguir en directo el programa en el Sport Arena por ocho canales (internacional, húngaro, inglés, francés, español, portugués, árabe e italiano), con los siguientes horarios:

* viernes 31 agosto de las 19:30 a las 22:00;

* sábado 1º de septiembre de las 10:30 a las 12:30 y de las 15:30 a las 17:00; el  “flashmob” en el Puente de las Cadenas entre las 21:00 y las 22:00.

Social Media

Está previsto el uso, por parte de los 14.000 participantes, de los canales oficiales del Genfest 2012 en Facebook, Twitter, Youtube e Vimeo.

Las direcciones están en:  www.genfest.org

Transmisiones en el mundo

Las transmisiones tendrán audio internacional, es decir, en los distintos idiomas utilizados durante el evento (italiano, húngaro e inglés).

1/9/2012 – 10:00 Diferido “Apertura Genfest 2012” (síntesis del día anterior);

– 10:30 Directo del Sport Arena;

– 15:30 Directo del Sport Arena;

– 17:30 Diferido el “Concierto Genfest 2012” (programa del día anterior).

Parámetros de recepción

Para conocer los parámetros de recepción en las distintas áreas geográficas del mundo: http://dunaworld.hu/eng/reception.html

Para Italia, Telepace trasmitirá la mayor parte del programa. Y también TV2000, el viernes 31 de agosto, en el programa “En el corazón de los días”, de las 17:00 a las18:00, dedicará un espacio al Genfest.

La cita es entonces dentro de pocas horas, ¡todos en el Sport Arena de Budapest!


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Mundo unido: ideal que se convierte en historia

Vídeo Italiano: Chiara Lubich, Genfest 1990

«(…) Imaginemos que ante nuestros ojos pasen algunas escenas sintomáticas del mundo de hoy. Observamos en el este europeo, en las naciones que han visto los recientes cambios, gente que exulta de alegría porque alcanzó la libertad, junto a otra asustada y decepcionada, deprimidas por la caída de sus ideales. Leemos en algunos rostros amenazas de revancha, de venganza, incluso de odio. Y pensamos: ¿qué diría Jesús si se presentara en medio de ellos? Estamos seguros, hoy como entonces una vez más hablaría de amor: ‘Ámense – diría – como yo los he amado» (cf Jn 15,12). Y solamente juntos, en la concordia, en el perdón, se puede construir un futuro sólido. Trasladémonos, como por sucesivas imágenes disolventes, a otros lugares, a un país de América latina, por ejemplo: por un lado rascacielos, amenudo modernas catedrales erigidas al dios-consumo, y por otro mocambos, villas miseria, favelas y miseria, miseria física y moral, enfermedades de todo tipo. ¿Qué diría Jesús ante esta visión desoladora?» Les había dicho que se amaran. No lo hicieron, aquí tienen las consecuencias”. Y si otros cuadros nos mostraran, como en un collage, fragmentos de ciudades, conocidas como las más ricas del mundo y otras con la técnica más avanzada, junto a panoramas desérticos con hombres, mujeres y niños que mueren de hambre. ¿Qué diría Jesús si apareciera allí, precisamente? «Ámense». ¿O si viéramos imágenes de luchas raciales con matanzas e violaciones de derechos humanos… O interminables conflictos como los de Medio Oriente, con el derrumbe de casas, heridos, muertos y la constante y mortal caída de bombas o de otras armas homicidas? Preguntémonos aún: ¿qué diría Jesús ante esta enorme cantidad de dramas? «Les había dicho que se quisieran. Ámense como yo los he amado”. Sí, así diría ante esto y ante las más graves situaciones del mundo actual. Pero su palabra no es sólo un lamento por lo que no ha sido hecho. Hoy la repite con más fuerza que nunca. Porque Él murió pero resucitó y – como ha prometido – está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Y lo que dice tiene una importancia inmensa. Porque este «Ámense los unos a los otros como yo los he amado» es la clave para solucionar todos los problemas, es la respuesta fundamental a los males del hombre. Los «Jóvenes por un mundo unido» solo podrán llevar a cabo su tarea de cooperar a dar al mundo un alma, si le darán al mundo, nuevamente, el amor. Ciertamente: este amor no es lo quede parecer a simple vista, no es una broma. Es exigente y fuerte pero tiene el poder de cambiar el mundo. Jesús a este mandamiento del amor lo llamó «mío» y «nuevo», porque es típicamente suyo, habiéndolo colmado de un contenido particular y nuevo. «Ámense – ha dicho – como yo los he amado». Y Él dio la vida por nosotros. Entonces, aquí se pone en juego la vida. Y un amor dispuesto a dar la vida por los hermanos es lo que Él también nos pide. Para Él no es suficiente la amistad o la benevolencia hacia los demás; no le basta la filantropía ni solo la solidaridad. El amor que nos pide no se agota en la no-violencia. Es algo activo, muy activo. Nos pide que no vivamos para nosotros mismos, sino para los otros. Y esto exige sacrificios, esfuerzos. Nos pide a todos que, de hombres pusilánimes y egoístas, concentrados en nuestros intereses, en nuestras cosas, nos transformemos en pequeños héroes cotidianos que, día tras día, están al servicio de los hermanos, dispuestos incluso a dar hasta la vida por ellos. (…)¡Vayan adelante, entonces, sin vacilar! La juventud que tienen no hace cálculos, es generosa: aprovéchenla. Vayan adelante ustedes católicos y ustedes cristianos que creen en Cristo. Vayan adelante ustedes que profesan otras religiones, sustentados por los nobles principios en los que se apoyan. Vayan adelante ustedes que tienen una cultura diferente, que a lo mejor no conocen a Dios, pero que sienten enel corazón la exigencia de poner todos los esfuerzos en el ideal de un mundo unido. Todos tomados de la mano, ¡estén seguros de que la victoria será de ustedes!.» Chiara Lubich

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Valeria Ronchetti: “¡Luz y llama!”

Quien tuvo el privilegio de conocer a Valeria Ronchetti (Vale) puede hablar de la extraordinaria fuerza espiritual de esta mujer excepcional.  Así son –si bien diversísimas- todas las primeras focolarinas que empezaron, junto a Chiara Lubich, “la aventura de la unidad”, como amaban definir el ideal que las había fascinado: hacer del mundo una familia; contribuir a la realización de la oración de Jesús: “Que todos sean uno” (Jn. 17,21)”.

“Es imposible sintetizar la riqueza, la variedad de la vida de Vale quien fuera protagonista en muchas zonas de Europa y de los otros continentes, y en los ámbitos más variados del Movimiento” – escribe María Voce en el mensaje donde invita a los Focolares en todo el mundo a anunciar la desaparición de Valeria Ronchetti.

La vimos prodigarse por el desarrollo de la rama de las Religiosas que adhieren a la Espiritualidad de la unidad; por la comunión entre los Movimientos eclesiales y las nuevas asociaciones; en el mundo del arte, del deporte y de los medios… para citar algunos.

“Vale a menudo contaba su historia en distintas ciscunstancias y todo será recogido, junto a noticias y testimonios, para poder escribir su biografía”, escribe siempre la Presidente. Y es precisamente contando su historia y, en especial el encuentro con Chiara Lubich que, quien la escuchó, no podrá olvidar nunca su saludo: “¡Luz y llama!”, refiriéndose al fuerte descubrimiento –mientras recrudecía la Segunda Guerra Mundial- que “Dios es Amor y nos ama inmensamente”.

“Hemos preparado un perfil –comunica todavía la Presidente- que será leído durante la celebración de su funeral, al cual todos podrán unirse a través de Internet”.

Y como soñaban cuando eran jóvenes en medio de las ruinas de la guerra, reposará junto a aquellos del primer grupo que ya “llegaron”, en el cementerio de Rocca di Papa, en una tumba sobre la cual ondea la frase del Evangelio: “Nosotros hemos creído en el Amor” (1 Jn. 4, 16) para testimoniar juntos la fe en el amor de Dios.

“Están llegando del mundo entero numerosísimas cartas –escribe María Voce- de tantos que cuentan que produjo en sus vidas el encuentro con ella. ¡Es un coro de agradecimientos a Dios!”.

“Con inmensa gratitud – concluye la Presidente en su mensaje- ofrecemos sufragios por Vale, seguros de que desde allá arriba seguirá ayudándonos a mantener encendida en los corazones la llama del Ideal de la unidad y a llevar su luz al mundo”.

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Eli Folonari recuerda a Padre Novo

Mi primer contacto con el P. Andrea Balbo y otro fraile franciscano de la Orden de los Frailes Menores, tuvo lugar en la escalinata de San Juan de Letrán en Roma, en 1953: fue un encuentro espontáneo, ideal, donde lo invité a participar en el encuentro veraniego del Movimiento de los Focolares. No sé cuánto tiempo pudo quedarse arriba en las Dolomitas, pero al regreso, muchos de nosotros íbamos en el mismo tren para Roma. Y yendo a su compartimiento, Chiara Lubich le dio el nombre de Padre Novo (Nuevo). Después recuerdo, en 1954, que sus palabras fueron decisivas para que Chiara, quien vivía pruebas espirituales y físicas, decidiera participar en la ordenación sacerdotal del Padre Pasquale Foresi en Trento. Más tarde los superiores de su Orden lo mandaron a Tierra Santa y fue precisamente por amor a P. Novo que, en 1956, Chiara fue allí. Éramos una pequeña comitiva: Mons. Pavel Hniliča (Padre María), el Padre Angelo Beghetto (Nazareno), el Padre Pasquale Foresi, Guido Mirti (Cengia), Aletta y yo. Tierra Santa era entonces, en su mayor parte, territorio palestino. Con gran competencia el padre nos acompañó a los lugares de Jesús: Jerusalén, Betania, Belén, Emaús, Jericó, el Mar Muerto… Después de una semana, regresando a Beirut –donde el padre nos había acompañado- viéndolo con los ojos llenos de lágrimas, Chiara se dirigió hacia mí diciéndome “¿quieres quedarte?” Me quedé todavía algunos meses, donando el Ideal a los padres franciscanos y a sus conocidos. En esos años, dado que el Movimiento estaba siendo todavía estudiado por la Iglesia, el obispo Gawlina, el P. María, el P. Nazareno y el P. Novo, dieron vida a la Liga Mystici Corporis, bajo cuya estructura el Movimiento pudo seguir desarrollando sus propias actividades. Siguieron años duros especialmente para nuestros sacerdotes y religiosos. Todavía recuerdo que, después del Concilio Vaticano II, el P. Novo trabajó como archivista durante 13 años, con el Card. König en el Secretariado para los no creyentes que recién había instituido Pablo VI (hoy Consejo Pontificio para la Cultura). En 1962 recibe una primera aprobación, pero sólo después de los coloquios entre Chiara y Pablo VI y después con Juan Pablo II, el Movimiento de los Focolares u Obra de María adquiere su auténtica fisionomía. En 1990 Chiara declara que la Obra de María está completa y María “contiene” todas las vocaciones. Es al carisma de la unidad, que es completamente evangélico, al que se sienten llamadas a adherir también personas que siguen carismas antiguos y actuales. La Obra de María quiere ser “otra María” que pone en evidencia a Jesús y en Él cada expresión particular que los Santos han subrayado, evidenciando las distintas bellezas de la Iglesia, cuerpo de Cristo. Con el tiempo habían nacido las distintas ramas del Movimiento: focolarinas/os, voluntarias/os, sacerdotes y religiosas/os ligados a él de distintas formas, pero todos portadores del carisma de la unidad. En 1980, sus superiores lo dejan libre para dedicarse a los religiosos del Movimiento, el P. Novo puede seguir más concretamente su desarrollo, con una escuela de formación al carisma de la unidad para religiosos en la ciudadela de Loppiano, la promoción de encuentros en el verano, la constitución de secretarías zonales, en las distintas zonas del mundo donde los religiosos están presentes en el Movimiento. Era grande su amistad con el Padre Silvano Cola, responsable de los sacerdotes diocesanos del Movimiento. Cuando nació la Escuela Abbá, con el obispo Klaus Hemmerle, Chiara invitó también a varios religiosos a formar parte llevando la riqueza de sus carismas: el P. Jesús Castellano, carmelita, el P. Fabio Ciardi de la OMI y de primero el P. Novo, franciscano. P. Novo se quedó en el Centro de los religiosos, fiel al Ideal, hasta cuando la salud se lo permitió. Tenía una relación personal con Chiara también como su confesor. En los momentos difíciles de largas pruebas, la acompañó con excepcional disponibilidad. Fue él quien le dio la unción de los enfermos en el Policlínico Gemelli. Ahora en el cielo imaginamos que fue acogido por la Trinidad, pero también por María, como constructor de su Obra y por Chiara, Foco, por el Padre María, Padre Nazareno, por P. Massimei, por P. Savastano, P. Cik, P. Leonardi que fueron los miembros del primer Centro de los religiosos, pero también por tantos focolarinos y focolarinas y otros más que se vieron beneficiados por sus consejos. Agradecemos al Padre Novo por su fidelidad a la Obra. También últimamente deseaba volver al Centro y ahora ha sido sepultado en Rocca di Papa, en la tumba común con el escrito “Nosotros hemos creído en el Amor”.

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“Let’s bridge”: ¡Todos protagonistas!

A pocas horas del comienzo del Genfest, la expectativa es grande. Este año será la décima edición de la manifestación nacida de una intuición profética de Chiara Lubich (1920-2008) ya en 1973, en Loppiano (Italia). A las nuevas generaciones, presentes desde el comienzo en los Focolares, Chiara les manifestó sin reservas su ‘sueño’ de un mundo unido: ´He siempre tenido una gran confianza en los jóvenes –decía- son el futuro del mundo! Están hechos para grandes ideales y saben seguirlos con radicalidad. El descubrimiento de un Evangelio que se transforma en vida y que realiza lo que promete, es lo que más les atrae. Es el ideal de un mundo unido lo que los fascina´

Los jóvenes de los Focolares están trabajando desde hace más de un año, junto con los adultos del Movimiento, en una comunión de ideas y experiencias profesionales. Son 3.000 los voluntarios involucrados y 600 entre actores, técnicos y staff, provenientes de todo el mundo. Les presentamos a algunos de ellos.

Ark, de las Filipinas: “Soy enfermero y no tengo la experiencia de un profesional que sabe organizar grandes eventos, pero el hecho de tratar de vivir el Evangelio, me ayuda a ver cada momento (sea positivo o negativo), como una oportunidad para amar y construir relaciones de fraternidad con el que está a mi lado”

“Trabajo en la comisión que se ocupa de la producción general –dice Luca, italiano, que tiene estudios de optometría- Saberse perdonar cuando es necesario y lograr mantener la aguja de nuestra brújula apuntando siempre hacia lo Alto es algo extraordinario”.

Zsolt, húngaro, economista, que será responsable de uno de los albergues donde serán alojados los jóvenes, no frena su entusiasmo: “No veo la hora de dar una mano en el funcionamiento del buffet, durante el periodo de las pruebas generales!”

Y también Lisa, que proviene de Austria y que cantará una de las 21 canciones ganadoras del concurso del Genfest, que fueron  compuestas por los jóvenes de los Focolares en distintos Países del mundo; Andrea, italiano y periodista, que será uno de los 3 conductores del Genfest, Rafael, de 27 años, publicista, quien desde hace más de un año dejó Brasil y su trabajo para dedicarse completamente a la preparación de este evento y es corresponsable del sector de las ‘comunicaciones’-

Maru, argentina, nos confiesa: “Haciendo este trabajo –se ocupa de la página del Genfest en Facebook en español- descubrí que el mundo unido, no sólo, será posible realizarlo en Budapest, sino que se empieza a vivirlo en la preparación, con el equipo de trabajo”

Y también Adélard, del Burundi, que tocará  en una banda con otros 16 jóvenes y Pelusa, argentino, uno de los 4 componentes de la banda “Anima Uno”. Y no se terminaría más…

 Fabricio, peruano e ingeniero civil expresa la experiencia de todos: “Sentimos fuerte en el corazón que la fraternidad universal no es una utopía, es un estilo de vida al cual hemos adherido y que queremos llevar adelante empezando por pequeños hechos concretos hasta las grandes manifestaciones. Somos conscientes que somos jóvenes y que no tenemos muchos recursos individualmente, pero estamos haciendo todo lo posible. El camino ya comenzó”

Son numerosos los fan (entre 18 y 24 años) que siguen los canales oficiales del evento, en las redes sociales, en varios idiomas. Las personas que están comunicadas son casi 76.000 por semana. Para seguir este evento en Twitter, el “hashtag” es # genfest.

 


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En Fátima los Focolares de fiesta

Fátima, 19 de agosto. Estamos en el ápice de la visita de María Voce y Giancarlo Faletti a Portugal: el encuentro con los miembros de los Focolares provenientes de todos los puntos del país lusitano, incluidas también las islas más lejanas. Una auténtica fiesta en la atmósfera de “exultación” que ha acompañado cada intenso día de esta visita.

“Vine a Fátima a confiar el Movimiento de los Focolares a María, junto a todos ustedes” –confía la presidente. Pocos saben que el  Movimiento de los Focolares ha sido reconocido por la Iglesia católica con el nombre de “Obra de María” por su naturaleza laica y “mariana”. La relación con la madre de Jesús es por lo tanto muy fuerte, como lo es para este pueblo y para cada portugués. Una relación que conforma la identidad misma de los lusitanos, y que va más allá de las convicciones religiosas o laicas; que impregna la música, la cultura, el arte, la arquitectura, su modo de expresarse y de ser. Es gente que vive en serio, con discreción, sobriedad y armonía. Impresiona la relación ancestral del pueblo portugués con “Nossa Senhora”. Ya en 1646, el Rey João IV ofreció su corona a la Virgen Inmaculada, confiándole su pueblo y proclamándola “Rainha de Portugal”. Desde entonces, ningún rey quiso usar la corona que sigue llevando sólo ella.

En la mañana, después de un alegre saludo-diálogo con 140 gen 3 comprometidos como los adultos en vivir por un mundo más unido, María Voce y Giancarlo Faletti son acogidos, en el auditorio Pablo VI, por el canto de un coro intergeneracional y por 1.800 miembros del Movimiento, animadores de alrededor de 25.000 personas que se sienten, de alguna forma, parte de la gran familia de los Focolares en esta tierra.

En un clima creciente de alegría, se presentan las varias comunidades esparcidas en todo el territorio y cuentan testimonios e iniciativas puestas en acción para ayudar, en este momento de crisis, a tantos que se encuentran en necesidad. Una auténtica lección de Evangelio vivido. María Voce exclama: “Me parece estar viendo muchas luces, tantos fuegos encendidos, esparcidos por doquier, que iluminan y dan calor a quien está cerca”.   Sigue un momento solemne: en la gran pantalla pasan los rostros de tantos miembros del Movimiento (adultos, sacerdotes, religiosas, jóvenes) que ya han concluido su viaje terreno y que siguen dando testimonio con su vida de que la Espiritualidad de la unidad es un nuevo camino de santidad.

Después, llega el momento del diálogo. Miguel (9 años), pregunta a María Voce qué pensó cuando se convirtió en presidente: “Me parecía –responde ella con simplicidad- que Jesús me preguntara: ¿Me quieres? ¿Me quieres ayudar a llevar adelante la Obra de Chiara? ¡Si tú me ayudas yo te ayudo! Tú, en mi lugar ¿qué habrías respondido? ¡Pero la llevamos adelante juntos!”. Los y las gen 4, como respuesta, le entregan sus ahorros destinados a los niños más necesitados del mundo.

Siguen las preguntas de los jóvenes y de los adultos: sobre el significado del dolor, sobre el aporte que podemos dar en las comunidades parroquiales, sobre cómo armonizar los distintos compromisos de trabajo, en el Movimiento y en la familia. Es fuerte el deseo de imitar a María, de conducir una vida más sobria, de descubrir la propia vocación. Se habla también de inculturación y del papel de Portugal en el contexto europeo y, en especial, sobre cuál puede ser el aporte específico del Movimiento. La nutrida presencia y el protagonismo de los jóvenes, hace decir a María Voce: “¡Portugal puede decir que los jóvenes existen! Y después, aquí se siente una presencia especial de María que ustedes pueden testimoniar como ningún otro”.

En la tarde, un espectacular “Musical” interpretado por grandes y pequeños. La trama presenta una pincelada de la historia de Portugal y la llegada –en los años ’60- del Movimiento. Están los elementos principales de la cultura lusitana: la sacralidad del fado, los colores del Aletejo (región del centro sur), las coloridas danzas populares de las regiones y de las islas, coreografías modernas, canciones de los jóvenes. Las imágenes en la pantalla gigante acompañan la cautivadora historia.

La intensa jornada pasa en un abrir y cerrar de ojos. Se parte de Fátima con el deseo de llevar por doquier “la exultación” experimentada, el fuego del amor evangélico que quema el corazón de cada uno.

Del enviado Gustavo Clariá

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Una luz después de Fukushima

“Hoy sentimos sinceramente el deseo de asegurarles a todos ustedes nuestra proximidad y amistad así como la renovación de nuestro compromiso por la difusión de una cultura de paz” . Este es un párrafo del mensaje que  300 Jóvenes por la Unidad del Movimiento de los focolares, dirigieron al ven. Kojun Handa, el 256º supremo Sacerdote de la denominación budista Tendai. El mensaje fue leído en la conclusión del 25º Encuentro Interreligioso de Oración por la Paz que se realizó en Kyoto el 3 y 4 de agosto por iniciativa de la Escuela Tendai con la colaboración de varias organizaciones religiosas de Japón. El convenio –cuyo título era “Raging Natural Disasters and the Role of Religious Leaders” (Violencia de los desastres  naturales y rol de los líderes religiosos)- intentaba ser un momento de reflexión sobre la relación de los hombres con la naturaleza después del terremoto, el tsunami y las trágicas consecuencias nucleares del 2011 en Fukushima.

En la solemne ceremonia de apertura estaban presentes más de 1200 personas, entre ellas 16 de varias religiones del extranjero, además de muchos líderes de las religiones de la zona del Sol Naciente. Benedicto XVI envió un mensaje al ven. Kojun Handa que fue leído por el arzobispo Pier Luigi Celata, secretario del Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso. En el mensaje se leía: “El compromiso por la causa de la paz por parte de los líderes religiosos es de la mayor importancia (…). Estoy seguro que la obra de esta Cumbre y del Simposio que estudia la respuesta de los líderes religiosos a los desastres naturales aportará una mayor solidaridad y colaboración recíproca”.

Hubo un momento de oración en silencio por las víctimas de la guerra y por las víctimas de los desastres naturales. Fue conmovedor el pedido de auxilio y de oración de Mar Gregorios Ibrahim, metropolita ortodoxo, que llegó desde Siria. Hubo varias presentaciones sobre cómo socorrer a las víctimas de las catástrofes naturales y sobre la posición de las religiones con respecto a la energía nuclear después del grave problema de la central nuclear de Fukushima.

El encuentro concluyó el 4 de agosto en el Templo Enryakuji del Monte Hiei con la ceremonia de oración por la paz. Estaban presentes, además de los asistentes del Encuentro, muchos muchachos y jóvenes de la Tendai. En este contexto Cristina Lee que asistía representando al  Movimiento de los Focolares, leyó el mensaje de los 300 Jóvenes por la unidad. “El tema elegido para el congreso de este año – scriben – nos interesa muchísimo. Es cierto que nosotros los jóvenes somos conscientes de que nuestro futuro y el de las próximas generaciones dependerá de una relación respetuosa del hombre hacia el ambiente y la naturaleza”. Luego, recordando la Regla de oro que se encuentra presente en todos los libros sagrados de las grandes religiones y está inscripta en el corazón de cada hombre – “Todo lo que quieran que los hombres hagan a ustedes, háganlo también ustedes a ellos” (Mt. 7, 12) – concluyen: “Nos comprometemos a vivir la Regla de oro,  enseguida,  nosotros en primer lugar y pedimos su ayuda para difundir este llamado entre muchos jóvenes de todas las religiones, seguros de que cada pequeño paso hacia la paz, en unidad con muchos, nos acercará  cada vez más a esta meta”.

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Ganas de revolución

Una combinación explosiva: 150 gen de todo Portugal (incluidas las Islas de Madeira y las lejanas Azores) con los motores encendidos desde hace alrededor de un año, en preparación al inminente Genfest que verá a 200 de ellos reunidos en Budapest junto a otros 12.000 jóvenes de todo el mundo. Si a ellos sumamos un lugar único como la ciudadela Arco Iris y agregamos la presencia especial de María Voce y de Giancarlo Faletti, se produce una la mezcla explosiva de alegría y de “ganas de revolución” experimentada el 18 de agosto de 2012.

Empiezan ellos, los jóvenes de los Focolares, contando a la  presidente y al copresidente del Movimiento sobre las varias iniciativas para recoger los fondos necesarios para no faltar a la cita mundial de Budapest: un café concierto en Porto (en el norte del país) con 300 amigos con los cuales compartir el sueño de un mundo más unido; un “festival del helado” en Faro (en el sur), una jornada abierta con más de 700 participantes; y después, ventas, lavado de carros, jardinería, servicio de babysitter… todo sirve para este fin, pero sobre todo ellos quieren subrayar que cada cosa ha sido una posibilidad para establecer relaciones más auténticas con nuestros amigos y con tantos muchachos y muchachas que ahora conocen y quieren compartir con nosotros el Ideal de un mundo unido”.

Un intervalo musical: el conjunto “Contraste” interpreta, como primicia en exclusiva, la canción que tocará en Budapest, junto a otras 21 canciones ganadoras del concurso en el que se convocaron los conjuntos gen de todo el mundo. En seguida después arranca una ráfaga de preguntas que revelan sus sueños y van desde la crisis económica y social, a la desocupación, de la falta de compromiso, al individualismo… Quieren entender el sentido profundo de cuanto está sucediendo en el mundo en el que viven y cuál aporte pueden dar.

¡Dios es Amor siempre! – responde María Voce – Cuando Chiara Lubich hizo, junto con sus jóvenes amigas, este descubrimiento, había guerra, pero esta certeza era tan fuerte que iba más allá de las dificultades… Y hoy, precisamente ésta certeza nuestra, puede convertirse en esperanza para los demás. Aquí está el aporte de ustedes: testimoniarla con la vida, poniendo en evidencia a travésd el valor de la solidaridad, de la unidad”. Y Giancarlo Faletti: “Pongamos en marcha la fantasía. La fe en Dios Amor nos ayudará a encontrar nuevas soluciones”.

“En este período estamos comunicando el Ideal de la unidad a muchos jóvenes –dicen los gen de Porto-, pero somos pocos… ¿tienes algún consejo para darnos?. María Voce no titubea: “Nunca hay que dejarse frenar por la idea de que no logramos, porque es Dios quien lleva adelante las cosas. Sin temor, ¡comuniquen el Ideal de la unidad a manos llenas!”.

“El ateísmo y el agnosticismo están muy presentes entre los jóvenes –dicen los gen de Faro- aun queriendo basar la propia vida sobre valores auténticos. ¿Cómo lograr dialogar, encontrarnos?”. “Nuestro ideal evangélico es universal –subraya la Presidente-. Dialogar con los hechos, con nuestra coherencia y también con el lenguaje apropiado. Debemos saber explicar las razones de nuestra fe; pero se hace viviendo el Evangelio, y después encontrando las palabras apropiadas”.

“¿Cuál es la cosa más importante que tenemos que hacer como Movimiento Gen?” “Estar todos dedicados a esta causa maravillosa, el mundo unido –responde María Voce-. Los nuevos medios de comunicación  ayudan a la comunión, pero atención a no abandonar el radicalismo del amor que es personal, que exige todas nuestras energías. Giancarlo Faletti agrega, yendo al origen del  Movimiento Gen:Chiara, cuando fundó la segunda generación, a ustedes gen, habló de ‘revolución evangélica’ ¡Ayudémonos a vivir siendo esta revolución viva!”.

Del enviado Gustavo Clariá

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Los jóvenes quieren el heroísmo

Dónde está la osadía, acuden los jóvenes que, si no languidecen por las taras morales, aman la belleza suprema que es Dios, afrontan la batalla más atrevida, que es la de la fe, aman los riesgos más ingratos de la pureza, de la renuncia, de la dedicación. Si titubean delante de Cristo es porque quizás conocen una figura deformada, habiéndoseles presentado una religión hecha de apariencias obsoletas, mundanizada o mediocre, revestida de componendas y compromisos o adaptaciones, como una actividad secundaria o marginal o incluso semi-clandestina: algo senil o aburrido, que no logra estar al paso de las generaciones.  Y en cambio, los jóvenes que descubren el verdadero rostro de Cristo, se dan cuenta de la verdadera esencia de la Iglesia, los cautivan precisamente los riesgos del Evangelio. “Riesgo peligroso es desertar de Dios” decían los primeros Padres, en la adolescencia de la Iglesia. Los jóvenes quieren correr la aventura peligrosa y desean ardientemente lanzarse sin reservas en el amor de Dios en medio del mundo. Ellos no saben hacerse un cristianismo empequeñecido, reducido a la medida del hombre de hoy, como una moda de la temporada: quieren un cristianismo grande. Lo quieren inmenso. No aman una iglesita: quieren una Iglesia, grande, exterminada, en la que entre regularmente toda la humanidad, el pueblo de Dios. Si faltan vocaciones es también porque a los jóvenes no les basta ni siquiera la máxima dificultad y la audacia externa que algunas veces se ofrece: ellos quieren la castidad, en un mundo incestuoso, quieren la pobreza, en medio de la orgía de Mamona, quieren el amor en una sociedad fragmentada por el odio.   Se aburren en una comunidad donde se evita, o se titubea a la hora de hablar de la unión con Dios, de las virtudes de María, Virgen de oración y de penitencia; donde no se vive constantemente la vida del Cuerpo Místico, como comunión sobrenatural con los hermanos y con Dios, como co-ciudadanía con Dios vivida entre los ciudadanos del mundo, para encarnar en el episodio de la existencia humana las gracias de la vida divina. Para ser Cristo entre los hermanos, por los hermanos. No basta por lo tanto una religión deducida sólo a cultura, a organización, a técnica de apostolado, a discusiones y elucubraciones estéticas o metafísicas o literarias.

Foto © Centro Igino Giordani

Los jóvenes aman las misiones más osadas, acuden apenas los llama un Don Orione, una  Canossa, una Cabrini, quienquiera que esté en grado de ofrecerles una aventura de sacrificio y pureza, de servicio y dedicación: porque, en el fondo, ellos aman el heroísmo de la cruz, la locura de la cruz. Jesús pasa y los jóvenes lo siguen si lo ven: si la visión de él no se ve impedida por la insurrección de criaturas humanas, soberbias, es decir personas super, que se han puesto por encima de los demás, debido al dinero o al poder político o henchidas de vanidad. A penas descubren un rostro juvenil, puro y divino, ellos dejan padre y madre, novio y lucro, comodidades y  adulaciones, y lo siguen, primero por la via del apostolado y después por la via del calvario. Ellos quieren a Cristo, y a Cristo crucificado. Y Jesús pasa: y si lo seguimos, sin volver atrás, sin pedir permiso para probar los caballos o comprar bueyes, sin ir a adular a fulano o hacerle propuestas a fulanito, nos convertimos ipso facto en jóvenes: esos muchachos para quienes está hecho el Reino de los Cielos. Vemos que convertirse es encontrar el camino, es descubrir que hemos perdido tiempo cultivando ilusiones y castillos en el aire. Resplandece en el fondo del nuevo panorama una cruz: pero es el signo de la victoria sobre la muerte. En Él hemos descubierto la vida eterna. Igino Giordani, en «Fides», Agosto 1955, pp.242-245.

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Sueños en el Polo “Giosi Guella”

16.08.2012 Polo Industriale Estamos en el parque empresarial de la ciudadela portuguesa de los Focolares, inaugurado hace apenas dos años. Una de las palabras más recurrentes es sonho, en referencia no sólo al sueño del Polo, que se hizo realidad gracias a la tenacidad de un grupo de empresarios de la Economía de Comunión (EdC), sino también a los sueños, hechos realidad, de las experiencias compartidas después. Mário Massa – coordinador de la comisión nacional de la EdC – hace de anfitrión y habla de su compromiso como propietario de una empresa que ha asumido los principios de la Economía de Comunión. También los hermanos Faria Lopes cuentan que en 1987 tuvieron que hacerse cargo de la empresa familiar. La propuesta de la EdC, que nació en 1991, fortaleció su convicción de gestionar la actividad desde el compartir, de acuerdo con los valores de la comunión. Hoy tienen tres unidades industriales que dan trabajo a más de 60 personas. “Hace unos días – cuenta uno de ellos -, en el silencio de las máquinas paradas por la pausa veraniega, ese puesto de trabajo me parecía sagrado. Ahí se trabaja cada día dando lo mejor de uno mismo, tanto en la producción como en la relación con los compañeros y con todas las personas a las que se trata de servir”. Maria Voce, presidenta de los Focolares, tras escuchar atentamente todos los testimonios de los empresarios, exclama: “¡Vuestras experiencias parecen un canto!”, y añade que en ellas se ve “la acción de Dios”. Pone el acento en la libertad, como “el regalo más grande que Dios ha hecho al hombre”, porque, afirma refiriéndose al nombre completo del proyecto EdC, la “Economía de Comunión” sólo se puede realizar en la libertad. “Tratemos de hacer crecer el amor en nosotros y en todos – continúa la presidenta – y el amor mismo nos impulsará a la comunión, contagiando a muchos otros” a vivir su actividad económica de manera solidaria. Y Giancarlo Faletti, copresidente del Movimiento, añade: “No tengáis miedo de los momentos difíciles, tomadlos como ocasiones para profundizar en la comunión”. 16.08.2012 Polo Industriale el contexto de la crisis actual, ¿qué hacer para ayudar a los jóvenes a desarrollar sus proyectos, sus sueños, cuando en muchos casos han terminado los estudios pero no encuentran trabajo? “Es un problema mundial – responde Maria Voce -. Las empresas de EdC pueden hacer algo, pero sobre todo pueden confiar en los talentos de los jóvenes. La colaboración con ellos les llevará a generar nuevos puestos de trabajo, aunque no sea inmediatamente”. La atención por los jóvenes parece una prioridad de los empresarios portugueses vinculados al Polo ‘Giosi Guella’. Para ellos se puso en marcha la idea de organizar cursos de verano internacionales, en los que profundizar en los principios de la EdC. El sueño se convertirá en realidad del 11 al 15 del próximo mes de septiembre. “Towards a Bridging Economy: Hacia una economía que construya puentes“, es el título – en continuidad con el Genfest – de la escuela que se desarrollará en colaboración con la Universidad Católica Portuguesa y que quiere ser una posibilidad para que los jóvenes participantes se comprometan aún más en la construcción de un mundo unido. Ya se han inscrito 80 jóvenes, en su mayor parte estudiantes y empresarios, procedentes de 22 países de 4 continentes. Estarán presentes personalidades del mundo académico y empresarial, así como el coordinador internacional de la Economía de Comunión, Luigino Bruni, profesor del Instituto Universitario Sophia y de la Universidad Bicocca de Milán (Italia). En la actualidad el Polo alberga tres empresas, aunque hay otras diez empresas portuguesas vinculadas a la EdC y al parque empresarial de Abrigada. “Nos gustaría que el Polo Giosi Guella – concluyen los organizadores – sea cada vez más un espacio de formación y de encuentro/diálogo entre los distintos operadores que ya trabajan por una nueva economía”.  

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Ciudadela Arco-Íris

La llegada a la ciudadela portuguesa, el 15 de agosto, de la presidente de los Focolares, acompañada por el copresidente, coincide con la fiesta de la Asunción de María. La liturgia habla de la exultación del niño en el seno de Isabel. Un signo que hace decir a la presidente: “¡Será el viaje de la exultación!”. La acogida en el aeropuerto y después en la ciudadela parece confirmarlo. Hay un numeroso grupo esperándolos, con una coreografía digna de la “creatividad del amor”: un pórtico recubierto de flores de colores brillantes, dos campinos (campesinos a caballo con coloridos trajes tradicionales), la música, las familias, los niños…

El 16 de agosto se dedica a la visita a la  ciudadela Arco-Íris, que cumple 15 años de vida. De hecho, en el ’96 había sido adquirido un terreno en Abrigada, una localidad situada a unos 50 kilómetros de Lisboa, con el aporte de todas las comunidades lusitanas.

Empiezan por el cementerio para visitar las “piedras vivas” de la ciudadela. Son ya 8, casi como para indicar que la Espiritualidad de la unidad en Portugal ha echado raíces profundas. Se detienen delante del rostro radiante de Eduardo Guedes, focolarino y primer gen portugués. María Voce – como había hecho pocos días antes de que Eduardo nos dejara- le confía a los jóvenes y en especial, el inminente Genfest.

Prosiguen con la visita a la sede de la Editorial y de la revista Cidade Nova: son 12 las personas comprometidas, más los colaboradores externos; 3.000 las suscripciones a la revista; hay una buena producción de libros. “Las oficinas son bellas, sobrias, esenciales”, comenta la presidente, subrayando la importancia de la unidad entre todos que da vida y difunde un mensaje válido y creíble.

Llega el turno de los gen: una explosión de alegría entre los 30 presentes reunidos para la ocasión. María Voce y Giancarlo Faletti se encuentran con las dos casitas, que son puntos de referencia para todos los gen portugueses y donde algunos habitan durante cierto período. Estudian o trabajan en Lisboa, o en los alrededores. Mónica es fisioterapista en un ambulatorio que funciona en la ciudadela: “Para mí es un gran don estar aquí. La presencia de Jesús entre nosotros, en la casita, con los habitantes de la ciudadela, en el trabajo… me empuja a vivir el Ideal de la unidad, también cuando me relaciono con otras personas”.  Tiago, 24 años, está por graduarse de Medicina: “Mi compromiso es tratar de vivir sempre en la volutad de Dios. Siento que así ‘somos juntos Jesús’ que construye la ciudadela y la vida de cada uno de nosotros”. María Voce lo anima a donar la vida del Evangelio a todos, “que explote” doquier. Hay que recordar que cada 1° de mayo alrededor de mil jóvenes se dan cita en la ciudadela.

¡La próxima etapa son las familias! Son cinco, de las cuales dos de la ciudadela y las otras de los alrededores. “Estamos aquí desde hace 10 años, hemos visto nacer la ciudadela” – dicen José y Conceição Maia, la primera familia que se transfirió con sus seis hijos. “Nosotros llegamos hace tres años –cuentan Tonì y Idalina Nogueira,  con cinco hijos –. ¡Somos felices! Hacemos una experiencia nueva, tanto como familia que como comunidad. Todos los días algunos de nosotros nos vamos juntos a Lisboa, quien por trabajo y quien por estudio, y volvemos juntos, concluyendo la jornada con la misa en la ciudadela”. María Voce subraya la importancia de las familias, no sólo para la ciudadela, sino también para la Iglesia y la humanidad y afirma: “Lo que cuenta es la novedad de la vida evangélica, que no se debe dar por descontada; por lo tanto, hay que volver a empezar siempre, cada día, sin preocuparse”. Y Giancarlo Faletti:Son bellísimas sus casas, pero todavía más importante es el camino que han recorrido como familia, superando las varias dificultades!”.

En la tarde van el polígono empresarial “Giosi Guella”, inaugurado en el 2010, con tres empresas de  Economía de Comunión en funcionamiento y una decena esparcidas en el país y conectadas con él.

Después, la visita al armonioso Centro Mariápolis, que posee una sala para 200 personas, 60 cupos para dormir y acoge un promedio de 5.000 huéspedes al año.

Se prevén nuevos desarrollos, como expresión del crecimiento del Movimiento en Portugal: visitan el terreno donde surgirá la casa de las “voluntarias de Dios”, y allí enterraron la medallita de la Virgen, en un clima de alegría y conmoción; y el proyecto (realizado por dos jóvenes arquitectas) de una serie de casitas.

La intensa jornada se concluye con la Misa, animada por canciones interpretadas al estilo Fado, el alma del pueblo portugués, como dirá María Voce en el saludo final: “Hemos vivido el primer día en Portugal con una alegría creciente”; y refiriéndose a las canciones ponía en evidencia el valor de la interpretación. Después, recordando que  Chiara Lubich invitaba a interpretar en la tierra la parte de Jesús, auguraba que emerja de este pueblo el “Jesús portugués” don para todos los otros pueblos. Giancarlo Faletti agregó: “Una jornada llena de Dios… ¡Tenemos motivos para exhultar!”. Y la presidente todavía: “ahora vivimos la alegría. Ahora la Virgen canta todavía el Magníficat”.

Del enviado Gustavo Clariá

Foto © M. Conceicao / M. Freitas

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“Let’s bridge”. Mundo unido, fraternidad: ¿son palabras abstractas?

En el Genfest , encuentro internacional de los jóvenes de los Focolares que se realizarán en Budapest del 31 de agosto al 2 de septiembre, se vivirá también un momento de intercambio sobre las experiencias concretas en las que los jóvenes están comprometidos desde hace años.

Les presentamos algunas que hacen ver cómo cada uno está en primera línea, allí donde vive, con los problemas y los desafíos que cada día encuentra.

En Colombia, la lluvia no deja tregua desde hace más de un año, con más de 500 entre muertos y desaparecidos y casi 3 millones de personas afectadas. Los jóvenes empezaron por Soacha, una ciudad de la periferia de Bogotá y junto con los adultos, organizaron una campaña para recoger víveres y ropa. Además recibieron 200 pares de botas y una cierta cantidad de alimentos que distribuyeron entre las familias más necesitadas. Ahora la situación se ha agravado, a causa de enfermedades y problemas de convivencia en los campamentos pero ellos siguen recogiendo aportaciones y estando cerca de la gente.

Catania-Bujumbura el puente entre los jóvenes de estas dos ciudades se ha materializado en un teclado. Viendo una video conferencia skype en la que el conjunto africano “Gen Sonrisa” (que actuará también en Budapest) cantó en kirundi, a los jóvenes del Liceo “Galilei” de Catania, se les ocurrió  la idea de ofrecerles un teclado. Con este fin lanzaron la operación “Un helado para Burundi”. En la siguiente conexión se realizó concierto virtual intercontinental de tam tam y guitarra (en Burundi) y teclado, que por ahora está en Catania, pero destinado al conjunto burundés.

El desafío de la diversidad – Jóvenes budistas y cristianos realizaron 3 simposios para compartiré e intercambiar ideas sobre temas como el compromiso por la paz, la vivencia y la transmisión de la la Fe, creando así una red de amistad y fraternidad interreligiosa, intercultural e internacional.

72 musulmanes y cristianos de 5 Países de Medio Oriente y el Norte de África se encontrarán en Budapest por primera vez y, en un tiempo record, tendrán que montar la coreografía que cada grupo ha aprendido en sus respectivos países,  gracias a las lecciones virtuales que han pasado de un país a otro mediante Youtube. No han hecho menos los jóvenes de la India: hindú del movimiento gandhiano Shanti Ashram y cristianos quienes han trabajado juntos durante meses preparando su danza, que quiere expresar la diversidad de las religiones y de las castas presentes en su país, con un clásico estilo hindú.

Estas son sólo algunas de las múltiples experiencias de diálogo interreligioso. Entre otras muchas está la de Num, budista de Tailandia, quien hablará del mismo el próximo 1° de septiembre en el Genfest, mientras que serán un cristiano de Nazaret e una musulmana di Jerusalén quienes contarán a los 12.000 presentes qué significa vivir por la fraternidad en el centro del conflicto israelita-palestino y de la difícil convivencia de tres religiones: judaísmo, cristianismo e islamismo.

Entre ellos hay también jóvenes que no profesan un credo religioso, pero que comparten el compromiso de vivir por un mundo más unido.

Hay que recordar el proyecto United World Project, concebido y desarrollado por los jóvenes de los Focolares y abierto a la colaboración de todos, que será lanzado en su primera fase justamente en Budapest. Tiene como objetivo poner en evidencia y promover la fraternidad que ya actúan personas individualmente, grupos  y naciones. Hará nacer también un Observatorio internacional permanente, reconocido por la ONU.

 

Servicio Informaciones Focolares – SIF


The Genfest 2012 project has been funded with support from the European Commission.
This communication reflects the views only of the author, and the Commission cannot be held responsible for any use which may be made of the information contained therein.
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Monseñor Romero

El hombre de hoy ya no escucha a los maestros, pero sí a los testigos. Y si escucha a los maestros, es porque son testigos. Es el caso, a nuestro entender, de monseñor Romero.

Un testigo de Jesucristo que supo enseñar con la palabra y con el ejemplo, coherente con lo que entendía que le pedía el Evangelio que profesaba y con el Dios en quien creía por encima de todo, hasta entregar su vida como un mártir. Prefirió estar de manera decidida y clara del lado de las víctimas –los pobres y perseguidos de toda clase– y correr la misma suerte que ellas.

Hace tres décadas fue asesinado mientras celebraba la Eucaristía. Pero sus palabras siguen vivas en todos los que, hoy como ayer, persiguen un mundo más humano y conforme al corazón de Dios.

Datos del autor:

Jon Sobrino, sacerdote jesuita y autor de esta obra, es una de las personas que más de cerca ha conocido a monseñor Romero, capaz de proponer una visión de Jesús plena de humanidad y de abrir desde esa condición el acceso a la divinidad.

Sobrino demuestra que los testigos fieles de la verdad son aquellos capaces de producir los cambios auténticos y necesarios de una sociedad en busca de justicia y paz.

Jon Sobrino, sacerdote jesuita nacido en Barcelona en 1938 y radicado en El Salvador desde muy joven, se desempeñó allí durante varios años como profesor de Teología en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas. Como teólogo (Frankfurt, Alemania) su extensa obra se centra en la cristología, la eclesiología y espiritualidad de la liberación. Asimismo, Sobrino fue un estrecho colaborador de Monseñor Romero desde su asunción como arzobispo de El Salvador hasta su asesinato en 1980, y un profundo conocedor de su persona y su obra a favor de los pobres, la justicia social y la lucha por la verdad.

ISBN: 978-950-586-290-0

Medida: 23 x 13; 256 pgs.

Grupo Editorial Ciudad Nueva – Argentina

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Roma, 20 de marzo1983: “Hacia una Nueva Humanidad”

Vídeo en italiano

Beatísimo Padre, (…) El alma del “Movimiento Humanidad Nueva” son los voluntarios y las voluntarias cuya vocación es la de una entrega total a Dios, sin consagración alguna en especial. Sumergidos en el mundo, lugar privilegiado de irra¬diación, viven el Evangelio siguiendo el ejemplo de las primeras Comunidades cristianas que desean emular en es¬te siglo, siendo un solo corazón y una sola alma, con la consiguiente comunión de bienes espirituales y mate¬riales. A nuestro mundo congelado por el materialismo y por el consumismo, depauperado y perdido por el hedonismo, por la violencia y por todos los males presentes, ellos tratan de llevar el fuego, la luz y la fuerza, la riqueza del Resucitado, esforzándose por hacerlo brillar en sí mismos abrazando las cruces de cada día y comprometiéndose a engendrar Su presencia con la más profunda unidad entre ellos, en las casas, los hospitales, las escuelas, en los parlamentos, los talleres, por todas partes, para que El mismo pueda iluminar, guiar y sostener los diversos “mundos” en el camino de su renovación. Chiara Lubich