Movimiento de los Focolares
El Ideal: Jesús abandonado

El Ideal: Jesús abandonado

«Un día, el padre espiritual preguntó a Chiara: “¿Cuál fue el momento en el que el Señor sufrió más?”.

“En el Huerto de los Olivos, supongo”.

“No, según mi parecer, sufrió más en la cruz, cuando emitió el grito: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mt. 27,46; Mc. 15,34)”.

Él salió, y Chiara hablando con Dori (una alumna suya, de las primeras que la siguieron, n.d.r.) y después con otras empezó a polarizar su amor –y su estudio- sobre ese grito: en este momento de angustia en el que Cristo se sintió abandonado incluso por el Padre, por quien se había hecho hombre.

“Estoy convencida de que Jesús abandonado será el ideal que resolverá todos los problemas del mundo: él se difundirá hasta los últimos confines de la tierra”.

Esta convicción se tenía que consolidar, de año en año, a través de todo tipo de pruebas, el signo a través del cual se implantaba su ideal entre los hombres.

Jesús abandonado se convirtió en el amor de Chiara. Él se convirtió en el amor –el ideal, el fin, la norma- de la Obra de María (o Movimiento de los Focolares, n.d.r.).

Un día ella nos explicó: “Si, cuando seré una anciana achacosa, vienen los jóvenes a pedirme que les defina, sintéticamente, nuestro ideal, con un hilo de voz responderé: ¡Es Jesús abandonado!”».

Fuente: “Eran tiempos de guerra…”, Chiara Lubich – Igino Giordani, Ed. Città Nuova, Roma, 2007, pp. 122-123.

El Ideal: Jesús abandonado

Chiara Lubich: poder decir al final “siempre he amado”

«Hoy cumplo 46 años. El doble de cuando empecé a vivir el Ideal (la espiritualidad que emana del carisma de la unidad, ndr.). Estoy contenta porque de ahora en adelante será más el tiempo vivido con el Ideal que el tiempo sin él.

Pero necesito, Dios mío, abandonar mi vida en tu corazón. Necesito incinerar mi ser en las llamas ardientes del Espíritu Santo que, por toda la eternidad y desde ahora, debemos agradecer por habernos indicado este camino de amor: amar, amar siempre, amar a todos. Que al final de cada jornada podamos decir: he amado siempre». (Diario del 22 de enero de 1966)

«Hablando de Jesús, San Pablo escribe: «se entregó a sí mismo por mí» (Gál. 2, 20).

Cada uno de nosotros puede repetir lo que dice el Apóstol: por mí.

Jesús mío, has muerto por mí, por mí, ¿cómo puedo dudar de tu misericordia? Y si la fe me enseña que Dios murió por mí, ¿cómo puedo no corresponder a este amor arriesgándolo todo por Él?

Por mí. Es ésta la fórmula que anula la soledad de los más solos, que diviniza a cada pobre hombre desacreditado por el mundo, que colma cada corazón hasta el límite y lo hace desbordar sobre quién no conoce o no recuerda la Buena Nueva.

Por mí. ¿Por mí, Jesús todos tus dolores? ¿Por mí ese grito?

¡Oh! Seguramente tú no dejarás que se pierda ni la mía ni tantas pobres almas, y harás todo lo posible… al menos porque te hemos costado demasiado.

Tú me has generado al Cielo como mi madre a la tierra. Tú piensas sólo y siempre en mí como en cada uno.

Tú me das valor en mi vida cristiana, más que si tuviera todo el universo a mis espaldas empujándome.

Por mí. Sí, por mí.

Entonces, Señor, deja que también yo te diga, por los años que me quedan: por Ti».

(Chiara Lubich, Lo esencial hoy. Escritos Espirituales/2, Città Nuova, Roma 1997, p. 11).

El Ideal: Jesús abandonado

Lesley Ellison, “mi llamado”

«Crecí cerca de Liverpool en el noroeste de Inglaterra. Me acuerdo, cuando yo era jovencita, que el domingo había procesiones, o de los católicos o de los protestantes. Yo iba con otros jóvenes a tirarle piedras a los católicos. A los 18 años comencé a trabajar en el mundo del ecumenismo entre varias Iglesias, algo que recién nacía en Inglaterra. No era fácil porque muchos adultos sentían  miedo de abrirse a los católicos y por eso siempre ponían obstáculos. En un momento de desaliento le lancé un desafío a Dios: “Hazme conocer personas apasionadas por la unidad”.

Al día siguiente voy a la iglesia a una celebración para jóvenes. El predicador nos cuenta una historia: “Eran tiempos de guerra y todo se derrumbaba…” Es la historia de Chiara Lubich y del nacimiento del Movimiento de los Focolares. Mientras él habla mi corazón se enciende. Interrumpo su discurso y le pregunto: ”¿Dónde están ahora esas chicas? ¿Tal vez ya murieron?”. “No -responde- ¿No lo sabes? Están aquí en Liverpool”.

Fui de prisa a buscarlas. Más que a tres jóvenes extranjeras, en el focolar, encontré el Evangelio vivo. Me parecía nacer de nuevo y comenzar mi vida desde el principio. También yo quería comenzar a vivir el Evangelio, poniendo a Dios en el primer lugar. Pero, ¡había que superar muchos prejuicios! Mientras tanto, comenzaba a experimentar que el amor supera las barreras. En ese lejano 1965, católicos y personas de varias Iglesias, que deseaban vivir la espiritualidad de la unidad, se reunieron para formar una familia.

Londres, 11 de noviembre de 1996. Chiara Lubich con las focolarinas y los focolarinos anglicanos, el obispo anglicano Robin Smith, y el arzobispo George Carey -entonces Primado de la Iglesia de Inglaterra.

Para nosotros, ahora, es normal encontrar personas de varias Iglesias en todas las vocaciones del Movimiento. Pero en aquella época la idea de una protestante en una comunidad de católicos era algo inaudito. El tiempo no había aún madurado para vivir juntos en el focolar, como yo había soñado. Me pareció, en aquel momento, que el mundo se estuviese derrumbando. Había elegido a Dios y Él me rechazaba. Había elegido el focolar y su puerta se me cerraba. Mi vida se volvió absurda, gris, sin motivación. Pero en ese momento de oscuridad, advertí una sutil voz que hablaba a mi corazón: “Tú no me elegiste a mi, soy yo que te elegí a ti. Y te quiero entera, como yo me estoy dando a ti, entero. No des tu corazón al focolar, a tu vocación. Dámelo a mi. Yo soy tu único Bien”.

Como un relámpago intuí el atractivo de la vida de cada persona que quiere llevar la unidad. Una vida de adhesión total a Jesús. Me di cuenta, aún entre las lágrimas, que quería elegir, más que todo, a El, especialmente en el momento de su abandono.

Esa sombra, entonces, se transformó  en una gran luz. “Sí, – me dije- vuelvo a mi casa, pero voy contigo”

La mañana siguiente, me entero, que en Londres me espera una de las primeras compañeras de Chiara, que me propone ¡ir a vivir con ella en el focolar! Y así fue.

Los años siguientes son un capítulo aparte. Por ejemplo, el nacimiento del focolar anglicano donde vivo con otras focolarinas anglicanas.

En la base de mi vida, está siempre presente la elección cotidiana de Dios ¡como mi Único Bien!”

El Ideal: Jesús abandonado

Gen Verde: Music made to be played

Gen Verde Music Made To Be Played La primera novedad del 2014:  es el álbum número 66 del grupo. 14 canciones y una pieza instrumental compuestas por las integrantes del Gen Verde que lanzan una mirada fresca y positiva  a los desafíos del mundo contemporáneo: las relaciones humanas, la integración, el dolor, la esperanza en un futuro de dignidad y paz

El Ideal: Jesús abandonado

Gen Verde: Music made to be played

 “Music Made To Be Played” («Música compuesta para ser vivida«) – cuenta Nancy de USA – comenzó a tomar forma durante las veladas transcurridas con las millares de personas, sobre todo jóvenes, que en estos dos últimos años pasaron por nuestra sala de ensayos en el centro internacional de Loppiano (Italia) , donde vivimos”

“Cada pieza – agrega Alessandra, italiana- habla de nosotros, del deseo de elevarnos y elevar el mundo, de los interrogantes y de la fuerza del amor que hay en nosotros, que es capaz de cambiar el hoy de nuestra vida así como la vida de los pueblos y su historia”.

“El nuevo álbum – explica Colomba, de Corea – recoge la experiencia del concierto que estamos llevando en las giras, junto con la riqueza de los encuentros y de los rostros, que son la materia prima de las nuevas piezas que presentamos, como también otros éxitos, conocidos, pero con arreglos totalmente nuevos”

“La protagonista es la contemporaneidad y sus grandes desafíos,- comenta Adriana, brasileña– descrita y ofrecida a través de una mirada lúcida y positiva. En el centro: las relaciones humanas, la integración, el dolor y el miedo a lo que es diferente, esperanza en un futuro donde se viva con dignidad y paz. En pocas palabras: nuestra cotidianidad”.

El conjunto Gen Verde: 21 artistas y profesionales que proceden de 13 países del mundo, cada miembro es portador de una diversidad cultural que está en la base del conjunto y le da contenido y hace único el mensaje del conjunto. En 47  años de actividad tienen en su haber más de 1400 espectáculos entre conciertos, eventos, talleres didácticos realizados en centenares de giras por Europa, Asia, América del Sur y del Norte.

¿Cuál es su objetivo? Raiveth, del Panamá, lo sintetiza en una frase: “Contribuir a la difusión de una cultura global de paz, de diálogo y unidad, a través del arte”

El Ideal: Jesús abandonado

La aventura de la unidad/Construyendo la Obra de María

El 7 de diciembre de 1943 se considera la fecha de nacimiento del Movimiento de los Focolares, porque ese día, con un voto perpetuo de castidad, Chiara Lubich se “casó con Dios”.

Pero la Fundadora de los Focolares también ha afirmado que una fecha de inicio podría ser su viaje, ocurrido en octubre de 1939, a Loreto, donde se custodia, según la tradición, la casa de Nazaret. La atmósfera de la familia que vivía en esa casita fue, para Chiara, un “llamado”: repetir en el silencio, como en la familia de Nazaret, el más grande misterio de la historia, la vida de Dios entre los hombres.

A partir de ese momento todo fue siempre un estupendo descubrimiento. Pero ella no fue la única en sorprenderse: con ella Natalia Dallapiccola, Giosi Guella, Marilen Holzhauser, Graziella De Luca, Vale y Angelella Ronchetti, Dori Zamboni, Gis y Ginetta Calliari, Silvana Veronesi, Lia Brunet, Palmira Frizzera, Bruna Tomasi… y, algunos años después:  Marco Tecilla, Aldo Stedile, Antonio Petrilli, Enzo M. Fondi, Pasquale Foresi, Giulio Marchesi, Piero Pasolini, Oreste Basso, Vittorio Sabbione… los primeros entre muchos que compondrán el escuadrón que Chiara previó en Loretoproféticamente, cuando intuyó que otros la seguirían. Los caminos que condujeron a las primeras y los primeros a emprender el camino abierto por Chiara, – ahora que en el Movimiento se han definido sus estructuras – , evidencian que cada uno de ellos era necesario para el proyecto de Dios, para el carisma que estaba “encarnándose”. No podía ser de otra forma en un carisma cuya característica es la unidad, expresión de la vida trinitaria. Personas de las más variadas profesiones guiadas poruna misma voz que, en el amor recíproco, ponían al servicio de los demás sus talentos que florecían  por el amor que circulaba entre ellos.

Después de setenta años, el desarrollo del Movimiento de los Focolares parece explicar la afirmación de Gregorio Magno, cuando dice que la Sagrada Escritura “crece con quien la lee” y “al igual que el mundo, la Escritura no fue creada de una vez para siempre: el Espíritu la ‘crea’ todavía hoy, se puede decir, cada día, cada vez que la ‘abre’. Por una relación maravillosa Él la ‘dilata’ en la medida que se dilata la inteligencia de quien la acoge” (*). Y en el caso del Movimiento ha sido la comunicación sobre la forma en que cada uno vivía el Evangelio lo  que nutría la comprensión de las mismas palabras de Jesús. Palabra vivida y comunicada, una práctica que trazará una línea ascética y colectiva.

La vida vivida por Chiara y por muchos que con ella acogieron y acogen la Palabra, en esta época de fundamentales transformaciones culturales, demuestra cuál es su tarea: “… participar de los designios de Dios sobre la humanidad, trazar sobre la multitud un bordado de luz y, al mismo tiempo, compartir con el prójimo la deshonra, el hambre, los golpes, las breves alegrías. Porque hoy, más que nunca, el atractivo es vivir la más alta contemplación y permanecer mezclados entre todos, hombre junto al hombre”.

Los primeros compañeros de Chiara experimentaron lo que el Concilio Vaticano II expresará posteriormente con respecto a la Iglesia: “[El Espíritu Santo] con la fuerza del Evangelio la rejuvenece, la renueva continuamente y la conduce a la perfecta unión con su Esposo” (LG,4).

* Guido I. Gargano, Il libro, la parola e la vita,  La exegesis bíblica de Gregorio Magno, Ediciones San Paolo, 2013

El Ideal: Jesús abandonado

Canadá: laboratorio de unidad

Vancouver, Iglesia Anglicana

En Vancouver, en un contexto rico de comunidades cristianas de distintas Iglesias, la semana de oración por la unidad de los cristianos se construye en forma conjunta.

Marjeta Bobnar está encargada desde el 2012, de coordinar las relaciones ecuménicas e interreligiosas de la Arquidiócesis de Vancouver, Canadá. El territorio que tiene confiado está sembrado de numerosas comunidades cristianas: anglicanos, pentecostales, luteranos, menonitas y no sólo.  Su experiencia nace de la exigencia de  encaminar relaciones de conocimiento recíproco y colaborar en iniciativas concretas, viendo en cada miembro de otra Iglesia a un hermano o hermana para amar.

Los primeros pasos –cuenta Marjeta – iban dirigidos a entretejer relaciones nuevas con las distintas comunidades, y a la sensibilización ecuménica de los católicos”. En este camino determinante y constante es el apoyo del Arzobispo J. Michael Miller y de la comunidad de los Focolares a la que pertenece  Marjeta.

Ya durante la preparación de la Semana Ecuménica del año pasado, recogimos algunos frutos de este impulso renovado: “La mayoría de las parroquias católicas –prosigue- no tenía contacto con las otras iglesias pero expresaron el deseo de llegar y de invitar a los miembros de las otras comunidades cristianas presentes en su urbanización. Fue así, por ejemplo, que se estableció el contacto con un pastor luterano muy abierto al diálogo ecuménico”.

Vancouver, Iglesia Católica

Durante los momentos de oraciónpropuestos muchos dieron testimonio de la alegría de estar juntos, y el deseo de dialogar para conocerse más. Muchos han querido mantenerse en contacto para profundizar la relación e involucrar a más personas en encuentros sucesivos.

Para la Semana de oración por la unidad, que ya está a las puertas, –prosigue Marjeta-, junto a la diócesis anglicana programamos algunos encuentros que darán la posibilidad de reunir a anglicanos y católicos para compartir experiencias pero también para plantearse interrogantes. Desde el inicio del 2013 se conformó un grupo mixto compuesto por 3 anglicanos y 3 católicos: ha sido una bellísima experiencia construir relaciones  en el grupo, escuchándonos profundamente.

Además, estamos en contacto con los responsables de las Iglesias y comunidades eclesiales luterana, la  United Church of Canada, la menonita, pentecostal y la Iglesia apostólica armenia.

Al colaborar y construir diversos momentos de oración o de reflexión, recibimos respuestas llenas de entusiasmo y también de gratitud por la unidad experimentada”.

El Ideal: Jesús abandonado

Brasil: en el Nordeste los jóvenes lanzan un desafío

«Vivir juntos por algo que pueda reforzar el bien en el mundo nos une y nos da la fuerza, y nos empuja a avanzar hacia el mundo unido». Son las palabras de Igor, de los Jóvenes por un mundo unido del Nordeste de Brasil.

¿Qué es “Desafío”?

Escuela Santa Maria

«“Desafío” son tres días –explica Igor- de encuentro y fiesta para compartir muchas iniciativas que nosotros los Jóvenes por un Mundo Unido de esta región (que comprende siete Estados brasileños) llevamos adelante en nuestras ciudades. Cada año, somos más o menos 350 jóvenes que nos damos cita en la ciudadela “Santa María”, en Igarassu (Estado de Pernambuco). El programa se desarrolla con temas de interés y de reflexión, intercambio de noticias sobre las actividades desarrolladas en las varias ciudades, varios talleres y foros específicos. Muy constructivos son los momentos dedicados a conocer algunas de las obras sociales que llevan adelante los Focolares y la ayuda que podemos ofrecer en esos días, como un signo de nuestro amor concreto hacia las personas del lugar».

Un programa intenso…

«Cierto – continua Igor –, aunque no faltan las veladas recreativas y los juegos jente todos. Una noche está dedicada a la oración ecuménica por la paz. Es siempre uno de los momentos más profundos y de gran aceptación por parte de los presentes. Sentimos que hay una conexión entre todos y que basta detenerse y dar espacio a esta dimensión, para que se cree una especie de puente espiritual que nos une a Dios y entre nosotros».

Este año tuvieron la cuarta edición con el lema “Vayan hacia el otro” ¿Cuáles son las conclusiones?

«Se puso en evidencia la importancia de las relaciones: en la familia, en la sociedad, en el mundo virtual, en las varias actividades que emprendemos y en los proyectos sociales. La novedad, sentida fuertemente por todos, ha sido un proyecto, lanzado hace algún tiempo, que llamamos “Primero los últimos”. Se trata de descubrir, por parte de cada grupo de jóvenes en su propia ciudad, quiénes son estos últimos, para poder vivir por ellos. ¡Así nacieron, en muchos puntos del Nordeste brasileño, numerosas iniciativas concretas a favor de los más necesitados, que compartimos con todos!  “Desafío” –concluye Igor-, es un momento en el que involucramos al mayor número posible de jóvenes a construir juntos un mundo más unido y fraterno».

El Ideal: Jesús abandonado

Costa de Marfil: en la ciudad de las 18 montañas

Man, Costa de Marfil: la “ciudad de las 18 montañas”, cuenta con casi 100 mil habitantes de diversas etnias, dedicados en su mayor parte a la agricultura. Es una ciudad abrumada por una gran pobreza tanto material como humana, pobreza que se agravó por la guerra que afectó el país en el año 2002 y que tomó completamente a la ciudad. En este contexto social se encuentra la “Mariápolis Victoria”, ciudadela del Movimiento de los Focolares en el oeste de África. Eran más de 3000 los refugiados en los momentos candentes de la guerra. Más de 100.000 lo pacientes atendidos en su “Centro médico social”. Es importante además, el programa elaborado para reducir la desnutrición infantil. Un programa que trabaja con éxito tanto en la ciudad como en los pueblos vecinos.

También la Navidad –cuentan algunos habitantes de la ciudadela-, se celebró en función de las personas que estaban más solas, los marginados, especialmente los más necesitados de amor: “Una jornada de fiesta con los niños cristianos y musulmanes de los alrededores, en la parroquia cercana. Fue un momento de alegría con canciones, bailes, representaciones teatrales y finalmente, ¡un almuerzo para todos!”.  Cada niño –eran casi 1000-, con el propio plato y el vaso en la mano, estaban en fila para recibir la comida. “Era muy lindo mirar en a los ojos a cada uno de ellos, -continúa el relato-, desearles buen apetito y agradecerles por la paciente espera!”

Un grupo de chicas jóvenes, en cambio, decidió pasar las fiestas en Blolequin, un pueblo que está a 175 km de Man, junto con los niños huérfanos y las religiosas de la Consolata que se ocupan de ellos.

En Glolé, un pueblo que está a 30 km de Man, otro grupo de la comunidad de los Focolares ayudó en la preparación de la fiesta de Navidad. Para esa ocasión se agregaron personas de los 12 pueblos cercanos, personas mantenidas desde hace años por el Centro nutricional de la ciudadela. Estaban presentes también los jefes y autoridades de cada pueblo, además de los responsables de varias Iglesias. En el clima de reciprocidad que se creó, un dirigente del pueblo afirmó: “Si  cuando presente mi programa de trabajo a mis colaboradores, ocurre que  ellos no están de acuerdo, creo,  que no lo podré llevar adelante solo, sino que trataré de realizar aquello que podremos hacer juntos”.

Una contribución importante de la tarde fue el conocido escrito de Chiara Lubich “Una ciudad no basta”(1958). En este programa Chiara alienta a buscar a los más pobres, a los abandonados, a los huérfanos, a los presos, los que son dejados de lado… y, dar, dar  siempre: una palabra, una sonrisa, el propio tiempo, los propios bienes… amor concreto capaz de transformar una ciudad y mucho más. Luego hubo un intercambio de testimonios, en especial referentes a las actividades que se están realizando a favor de los niños que sufren de hambre y tienen carencias de afecto familiar. Son pasos concretos para transformar las propias ciudades.

El Ideal: Jesús abandonado

La alegría de descubrirnos hermanos

Tú has mantenido contactos con muchos cristianos no católicos. ¿Cómo veías antes a estos hermanos y cómo los consideras ahora?

«Esto: ante una botella que está llena en sus tres cuartas partes se pueden tener las dos reacciones conocidas: ¡Ah! ¡Todavía me falta un cuarto! O bien: ¡Ya está llena tres cuartos!

La primera expresión dice como anteriormente yo veía a mis hermanos no católicos, es decir hace quince años, antes de empezar a trabajar para el ecumenismo, con todo el Movimiento de los Focolares.

La segunda reacción es la que tengo en mi corazón durante estos últimos años.

De verdad no sé como dar gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de relacionarme con cristianos de las más variadas e importantes denominaciones.

Vivir con ellos, tratar con ellos, sobre todo conocerles, desde que se han abierto porque han aceptado el poder establecer con nosotros una relación de caridad recíproca en Cristo, me ha puesto en el corazón un inmenso sentido de asombro y agradecimiento a la Providencia por haber salvaguardado en estas Iglesias o comunidades eclesiales tantas riquezas de fe, a veces de esperanza, en estas otras liturgias, acerca del valor de la Palabra de Dios… (leer más)

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Cuando el diálogo se vuelve acogida

<pHace tres años emprendí un camino como voluntario en una Comunidad de Roma que se ocupa de las adicciones. El Centro, nacido en 1978 para ayudar a personas drogadictas, hoy en día se ocupa de una problemática más amplia, y no se limita sólo a la drogadicción.

El itinerario que siguen los usuarios de la comunidad compete a quienes tienen un problema de dependencia, y a sus familiares o parientes que a veces se ven involucrados en situaciones que están al límite de la tolerancia humana. Precisamente es con estos últimos que desarrollo mi trabajo de voluntariado, porque me ocupo de los nuevos admitidos y de los grupos de autoayuda.

He podido experimentar concretamente que en ambos momentos: la admisión y la autoayuda tiene gran importancia y validez el diálogo, hecho de comunicación y escucha, tal como el que llevo adelante en el Movimiento de los Focolares entre personas creyentes y de convicciones diferentes como yo.

La admisión es el momento más difícil para quien llega perdido, confuso y trata  con esfuerzo de abrirse y contar su experiencia a una persona que para él es desconocida. Es ésta la fase más complicada de todo el itinerario; si la persona que con tanto esfuerzo intenta vencer el temor y la vergüenza, no percibe que es escuchada todo el trabajo posterior puede ser inútil.

Aun en medio de la diversidad de situaciones, es siempre el diálogo el que permite –gracias a la reciprocidad que deriva-, una unión y un intercambio interior verdaderamente profundo. Lo positivo de uno y el sufrimiento del otro se confrontan en una enriquecedora comunión. El peso de la persona, al inicio del encuentro, que puede parecer insoportable, se vuelve más ligero y el sufrimiento menos pesado.

A lo largo del camino habrá muchos momentos difíciles, pero saber que no se está solo ayuda; en la caída, hay un hombro cerca para apoyarse.

Una mañana llega una señora y dice que quiere hablar con un funcionario. Estoy solo, me ofrezco a escucharla. Ya antes de sentarnos, impone condiciones a nuestra conversación: nuestro encuentro debe quedar en secreto (porque si el hijo se da cuenta podría matarla a golpes); ella no me dirá su nombre y mucho menos el de su hijo; yo no tendré que informar a la policía ni hacer ninguna denuncia.

Mi primera reacción es de sorpresa, después de rabia, muchos elementos me molestan. Pero cuando logro desapegarme de mi papel, veo a dos personas que ciertamente no están dialogando: una llena de dolor, sufrimiento y miedo; la otra fuerte, pero encerrada en su tarea de salvador.

Percibo la imposibilidad de hacer algo y la incapacidad de poner en práctica la teoría aprendida en los tres años de servicio en la comunidad. Los instrumentos técnicos en esta situación no sirven, el método que utilizo es infructuoso, hace falta cambiar de estrategia.

¡Llegó el momento de aplicar el diálogo así como lo vivo con mis amigos del focolar! Sólo yo puedo cambiar la situación. Mi tono de voz, mi actitud cambia; invito a la señora a sentarse y pongo a su disposición mi conocimiento técnico, pero sobre todo humano, olvidando el protocolo burocrático.

Se da un estallido de llanto y de alegría el mismo tiempo; se sienta y, disculpándose por las lágrimas, empieza a contarme su historia. La necesidad de compartir el drama que está viviendo finalmente ha encontrado un espacio donde poder liberase sin vergüenza y sin temor a ser juzgada.

Mi apertura finalmente se convierte en escucha capaz de acoger su sufrimiento, elaborarlo, hacerlo mío y restituirle mi aporte en un enriquecimiento recíproco.

(Piero Nuzzo)

El Ideal: Jesús abandonado

Líbano: una elección valiente

Daisy: Mi marido y yo nacimos en familias cristianas. Conocimos el Movimiento de los Focolares en una Mariápolis, y desde aquel momento la elección de vivir la espiritualidad de la unidad  dio un sentido a nuestra vida.

Samir: En 1989, durante la guerra del Líbano, la situación era dramática: el conflicto provocaba muertes y destrucción en todas partes, por lo tanto: desocupación, cierre de escuelas y oficinas. Nos trasladamos a los Estados Unidos, donde vivía mi  hermano. Como docente universitario podía tomarme un año sabático. En los Estados Unidos, encrucijada de culturas, vivimos la experiencia de pueblos distintos que viven juntos.

Daisy: Fue un año intenso y lleno de pruebas que nos permitieron experimentar el amor de Dios, manteniéndonos siempre unidos. A menudo nos preguntábamos cual era la decisión justa, si volver al Líbano o quedarnos en un país que nos ofrecía tantas oportunidades. Cada uno de nosotros había encontrado un trabajo y teníamos la posibilidad de adquirir la nacionalidad estadounidense. Además, el futuro para nuestros hijos estaba asegurado.

Samir: La decisión no era fácil, pero sentíamos también que no podíamos abandonar nuestro país en la difícil situación que atravesaba. Dialogamos con los hijos y con la familia del Movimiento y decidimos volver al Líbano. Estábamos convencidos de que amar a nuestro pueblo era más importante que la seguridad que los Estados Unidos nos ofrecía.

Daisy: Al volver al Líbano nuestra vida cambió. Comprendimos que la felicidad no depende de las circunstancias externas, sino que es fruto de nuestra relación con Dios y con los hermanos. Efectivamente, en nuestro país convivimos con los musulmanes, y con la espiritualidad de la unidad construimos una real fraternidad con muchos de ellos.

Una vez debíamos asistir a un encuentro del Movimiento que se hacía en Siria, un país que había estado en conflicto con nuestro país. Las relaciones eran todavía difíciles y llenas de desconfianza y prejuicios. Sin embargo, experimentamos que ellos son hermanos nuestros y que debemos dar la vida también por ellos.

Samir: Comprendimos aún más nuestro rol de testigos del amor entre musulmanes y cristianos. Un ejemplo de este amor entre nosotros es el de  haber recibido en nuestro Centro Mariápolis a 150 personas que en su mayor parte eran musulmanes. Formamos juntos una familia unida por la fraternidad. Creemos que nuestro rol como cristianos en Medio Oriente no es sólo  el hecho de vivir allí, sino mostrar una presencia activa en la vida política y en las instituciones gubernamentales.

Daisy: En el momento actual en que la mayor parte de los libaneses está angustiados por el futuro y muchos tratan de abandonar el país, nosotros sentimos el amor de Dios que nos acompaña y nos radica día tras día en nuestra tierra ayudándonos a transmitir esperanza.

 

El Ideal: Jesús abandonado

La aventura de la unidad: Igino Giordani

Defensor de la paz a toda costa, Igino Giordani llegó a ser oficial en la primera guerra mundial, donde quedó herido y fue condecorado. Profesor, antifascista, bibliotecario, casado y padre de cuatro hijos, era un conocido polemista en el ámbito católico, pionero del compromiso de los cristianos en la política, escritor y periodista. Después de la segunda guerra mundial, vivida como antifascista y obligado al exilio, resultó electo para la Constituyente. Fue diputado, laico brillante, pionero del ecumenismo. Y fue todavía él quien llevó la realidad de los laicos casados y de la familia al focolar, abriéndolo –en cierto sentido- a toda la humanidad. Por estos y otros motivos más, Chiara Lubich consideró a Giordani, familiarmente llamado “Foco”, uno de los co-fundadores del Movimiento de los Focolares. El encuentro con Chiara tuvo lugar en su oficina de la Cámara de diputados, en Montecitorio, en septiembre de 1948. Pasaba por un momento particularmente difícil de su vida, tanto espiritual como política: «Estudiaba temas religiosos con pasión – escribe en su último libro Memorias de un cristiano ingenuo-, pero también para no pensar en mi alma, de cuyo aspecto no me sentía edificado: me pesaba el aburrimiento; y para no reconocer esta parálisis, me encerraba en el estudio y me aturdía con el trabajo. Creía que no había nada que hacer; en cierto sentido dominaba todos los ámbitos de la cultura religiosa: la apologética, la ascética, la mística, la dogmática, la moral; pero los dominaba culturalmente. No los vivía interiormente». Ese día a su oficina se presentó una compañía heterogénea, a un hombre como Giordani experto en vida eclesial, enseguida le pareció original por su composición: un conventual, un menor, un capuchino, un terciario y una terciaria franciscana, es decir, la misma Chiara. De hecho, escribirá más tarde, «verlos unidos y concordes ya me pareció un milagro de unidad». Chiara tomó la palabra, acogida por el cortés escepticismo del diputado: «Estaba seguro que escucharía a una sentimental propagandista de alguna utopía asistencial». Y en cambio no fue así. «Había un timbre inusitado en esa voz, -comenta Giordani-: el timbre de una convicción profunda y segura que nacía de un sentimiento sobrenatural. Por lo tanto, de repente mi curiosidad se despertó y el fuego interior empezó a expandirse. Cuando, después de media hora, ella terminó de hablar, yo me sentía dentro una atmósfera encantada: atrapado por la luz y la felicidad; habría deseado que esa voz prosiguiera. Era la voz que, sin darme cuenta, estaba esperando. Ella ponía la santidad al alcance de todos». Giordani le pidió a Chiara que escribiera lo que había dicho, cosa que hizo rápidamente. Pero personalmente el diputado quiso profundizar lo que había conocido. Poco a poco reconoció en la experiencia del focolar la realización de profundo deseo de Juan Crisóstomo: que los laicos vivan como monjes, pero sin el celibato. «Había cultivado por mucho tiempo, dentro de mí, ese deseo –sigue contando-: y por lo tanto, amaba las enseñanzas del franciscanismo en medio del pueblo y la dirección virginal de Catalina de Siena a los caterinatos, y había apoyado iniciativas que parecían querer remover los límites impuestos entre el monaquismo y el laicado, entre los consagrados y la gente común: confines tras los cuales la Iglesia sufría como Cristo en el Getsemaní. Sucedió algo en mí. Sucedió que esos pedazos de cultura, sobrepuestos, empezaron a moverse y animarse, engranado hasta formar un cuerpo vivo, surcado por sangre generosa. Había penetrado el amor y había investido las ideas, llevándolas a una órbita de felicidad». Y, para explicitar este “descubrimiento”, solía repetir una frase que pronunció en los últimos años de su vida, transcurridos, una vez fallecida su amadísima esposa Mya, en ese focolar que tanto amaba, en Rocca di Papa: «Me movía de la biblioteca repleta de libros, hacia la Iglesia habitada por cristianos». Fue una auténtica conversión, una nueva conversión, que «despertándome del estancamiento en el que parecía que estaba amurallado, me inducía a un nuevo paisaje, ilimitado, entre cielo y tierra, invitándome nuevamente a caminar». Está actualmente en curso la causa de canonización de Igino Giordani, conocido como Foco.

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El Ideal: Jesús abandonado

Congo, más allá del silencio

«No es fácil contarles lo que estamos viviendo en mi región, en Congo, donde un conflicto permanente destruye el país.

Conocí el ideal de la unidad cuando todavía era una gen3 estaba feliz de pertenecer a una comunidad que vive el Evangelio. Después, creciendo, cuando entré en la universidad encontré otro mundo. Vi personas que se mataban debido a diferencias tribales y étnicas. Corrupción, contrabando, mentiras y muchos otros males en el tejido de la vida cotidiana.

Cuando me gradué, encontré trabajo en una organización no gubernamental que trabaja por los derechos de las mujeres congolesas, especialmente por las que han sufrido abusos sexuales. Por eso viajé a muchas regiones. Me encontré ante la miseria de tanta gente, a pesar de que Congo es un país bellísimo y rico de importantes recursos naturales.

Veía crecer un clima de general resignación. Se oía decir: “Este país ya está muerto, no vale la pena ocuparse de él…”.

A principios del 2012, algo nuevo se encendió en mí. Leí un texto de Chiara Lubich en donde nos invitaba a no contentarnos con las pequeñas alegrías, a apuntar a lo alto.  Advertí que, para mí, quería decir trabajar por el cambio de mi país.

Fue así que hicimos nacer un Movimiento de movilización juvenil en la ciudad y empezamos a difundir información, nuestros análisis y reflexiones sobre la situación, proyectos para reaccionar juntos. Denunciamos la altísima tasa de desocupación juvenil.  Después, mientras se acercaba el aniversario de la independencia de Congo, imprimimos volantes denunciando los problemas del presente: la crisis de la justicia, la gravísima desocupación y la paradoja entre los grandes recursos del país y la pobreza de la mayoría.

La noche de la vigilia, mientras todavía estábamos distribuyendo los volantes, algunos policías me tuvieron detenida una semana. Para no dejarme sola, enseguida otros dos jóvenes que estaban conmigo se hicieron arrestar, y, después de algunos días otros dos. Pasé por decenas de interrogatorios. Sentía que la amenaza de muerte o de condena se acercaba cada vez más. Lo que me sostuvo en esos momentos terribles fue la unidad que me unía a las gen de mi ciudad y a los jóvenes que me sostenían con su solidaridad.

Una gen se acercaba todos los días al lugar donde me tenían prisionera y me gritaba que todos me apoyaban. Y después, pensando que Jesús, incluso en la cruz, no había dejado de ser Amor, seguí amando concretamente, preparando la comida para los otros detenidos y también para los guardias.

Con muchos jóvenes comprometidos en este movimiento comparto la Palabra de vida. Lo más importante que he entendido es que para realizar un verdadero cambio, la fuerza proviene del amor. Actuar con amor, sin violencia, significa actuar del lado de Dios.

¿Qué queremos? Nuestra finalidad no es oponernos a un grupo político, sino luchar para construir un Congo de los ciudadanos, conscientes de sus derechos y de sus deberes, para sostener a nuevos líderes que trabajen por la justicia. ¿Y cuáles son los primeros resultados? Hoy el Movimiento existe, es conocido en nuestra región y en otros puntos del país; hemos emprendido más de 50 iniciativas y obtenido algunas respuestas concretas. Y todavía estamos vivos, a pesar de las amenazas y los tentativos de instrumentalización.

En nuestra ciudad somos el primer grupo de jóvenes que, respetando las leyes del país, osa denunciar, sostener, asumir una posición ante tantos problemas, como el de las sanciones a los militares implicados en crímenes y extorsiones. Estoy convencida de que está creciendo una generación cada vez más numerosa de congoleses que vuelve a tener confianza y se compromete con el país». (M.M. – Congo)

El Ideal: Jesús abandonado

Los Focolares y el diálogo interreligioso/2

Entrevista concedida por Maria Voce a Roberto Catalano, del centro de los Focolares para el diálogo interreligioso, con motivo de la IX Asamblea General de las Religiones por la Paz, que se celebró a finales de noviembre de 2013 en Viena. (segunda parte)  Chiara Lubich había intuido que en el diálogo interreligioso estaba la solución de muchos de los desafíos de nuestro tiempo… «Chiara, como tuve ocasión de decir también en mi intervención aquí en Viena, nos puso delante de una visión muy clara y muy sencilla: todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, todos somos hermanos. Al inicio, no era una perspectiva específica de las grandes religiones, sino, más bien un mirar al hombre. Posteriormente, esta actitud llevó al diálogo y a la relación con los seguidores de otras religiones. Esto, me parece que era profético. De hecho, Chiara, empezó a abrir el Movimiento al diálogo incluso antes del Concilio Vaticano II, después del cual, los diálogos se asumieron como uno de los caminos de la Iglesia, precisamente porque se toma este punto de vista sobre el hombre. Además, Chiara, preparó los medios y los instrumentos para estos diálogos. A medida que se establecían contactos con personas de otras tradiciones religiosas, comprendió que era necesario especializarse en ellos. Por eso fundó centros especiales, […] donde se trata de conocer más en profundidad a los cristianos de otras iglesias, a fieles de otras religiones y a personas de diversas culturas. De hecho, a partir de una comprensión más profunda surge una mayor posibilidad de amor y de abertura. Descubrimos los valores y nos ponemos en una actitud, no de defensa, sino en una actitud de diálogo, tal como debe ser. […] Hoy nos encontramos con personas budistas, musulmanas y de otras religiones que son una parte integrante del movimiento y no podemos decir que tenemos un diálogo con ellos. Ellos son parte de nuestro movimiento y, junto con nosotros, dialogan con los demás. Por lo tanto, hemos superado la etapa de diálogo para llegar a una etapa de unidad y plena colaboración también con ellos». ¿Cuáles son las perspectivas de diálogo interreligioso para el Movimiento de los Focolares? «Vemos que cuando hacemos encuentros de diálogo siempre hay personas nuevas de diferentes religiones, que se sienten atraídas por la relación que han visto entre los miembros de diferentes religiones. Este testimonio abre la posibilidad de que el diálogo se alargue. Se trata de hacer posible la tolerancia, la comprensión y la amistad, todos ellos aspectos a menudo comprometidos por muchos juicios. Tenemos que abandonar los prejuicios para descubrir la belleza que hay en cada persona, sobre todo destacando que la parte más valiosa es precisamente la de pertenecer a una religión. Esto permite poner de relieve la relación de cada persona con Dios. […] Los diálogos nos permiten crecer en la capacidad no sólo de entender a aquellos con quienes vivimos […], sino también de contener a otros que provienen de diferentes tradiciones e inspiraciones espirituales diferentes de la nuestra. […] Nuestro movimiento tiende, […] al ut omnes [el “Que todos sean uno», como pidió Jesús al Padre] y, por lo tanto, debe contener en la medida de lo posible todas las dimensiones. No puede contentarse con la dimensión católica, en la que nació y que también tiene en sí una perspectiva universal, porque católico significa universal. Para ser verdaderamente universal, tenemos que llegar a descubrir toda la belleza que existe en la humanidad». Lea la entrevista completa en Città Nuova online    (en italiano)

El Ideal: Jesús abandonado

Marruecos: la fiesta de Aid El Kebir

Ali: «Perdí el trabajo y no sabíamos si podríamos comprar un carnero, como lo exige la tradición para  la fiesta, ya cercana, de Aid El Kebir (en memoria del sacrificio de Abrahán)

Zohour: «Simultáneamente, recibimos de una familia de la comunidad de los Focolares, de Orano (Argelia), una cantidad de dinero para comprar un lavarropa.  La familia que nos daba este dinero vio que me cansaba mucho lavando la ropa a mano, con dos hijos todavía pequeños. Y precisamente una tienda de electrodomésticos de Tangeri ofrecía los lavarropas a buen precio.

Pensando en la fiesta de Aid El Kebir, le propuse a Alí que  el dinero que habíamos recibido para comprar el lavarropa, lo usáramos para adquirir el carnero. Pero después reflexionamos que teníamos que respetar el objetivo por el cual habíamos recibido ese dinero. Fuimos al negocio donde vendían el lavarropa a mejor precio y lo compramos. En la caja nos invitaron a asistir a un sorteo que se hacía entre los clientes que habían comprado algo en ese período. Volviendo a casa, estábamos contentos de haber tomado esta decisión juntos. Nos pusimos en las manos de Dios para la compra del animal».

Ali: «Esa misma tarde nos llamaron del negocio para decirnos que habíamos salido sorteados y que ¡el premio era justamente un carnero! Tres días después de la fiesta religiosa, pudimos sacrificarlo con gran alegría, respetando la tradición.

Este hecho significó para nosotros un signo de la inmensidad de Dios. Constatamos su amor, cada vez que nos amamos y estamos unidos en su nombre, dispuestos a dar la vida uno por el otro. Esa misma semana, ¡también encontré un trabajo!».

El Ideal: Jesús abandonado

Myanmar: Al servicio de la comunidad

La aldea de Kanazogone

«Desde su fundación en 1860 –cuenta el párroco P. Carolus Su Naing –, la parroquia ha servido a la iglesia local interesándose sobre todo en el desarrollo social y pastoral de los habitantes del lugar y, desde hace tiempo, la Iglesia fundó otras cuatro parroquias: Pinle, Aima, Pein ne gone, Myitkalay y Wakema, donde habitan un total de 8.000 católicos. Kanazogone siempre ha ejercido un papel vital en la atención de las personas necesitadas de la región. Cuando, en el 2008, el ciclón “Nargis” se abatió sobre la región del Delta, nuestra aldea se convirtió en el centro de acogida de los refugiados: alrededor de 3000 personas afectadas por el ciclón».

Un silo para almacenar la cascarilla del arroz

¿Cuál es su situación actual, padre?

«Kanazagone, todavía hoy no tiene energía eléctrica municipal –nos explica el sacerdote focolarino–. Todos los habitantes de la aldea deben procurarse con sus medios una forma de iluminación utilizando velas y linternas. Sólo algunas casas tienen un pequeño generador a base de petróleo. Junto a las autoridades de la aldea, recientemente dialogamos sobre la necesidad de tener un generador más fuerte y potente que suministre electricidad a todas las familias del lugar. La instalación de un potente generador a bio gas servirá para mejorar la vida de la aldea y la capacidad laboral de sus habitantes».

¿Cómo funcionará el generador?, le preguntamos al suizo, Rolf Infanger, de los Focolares, uno de los protagonistas del proyecto:

«El generador se alimenta con bio gas, hace trabajar una dínamo de 200 Kw, suficiente para toda la aldea. Es una invención de Myanmar. La novedad está en el hecho de que el bio gas es generado por la combustión de la cascarilla del arroz, que se desecha, y puede ser utilizada en modo eficaz para producir energía eléctrica con biogás. Además, el soporte técnico lo asegura el productor local del motor. Ya en Myanmar están en uso, con buenos resultados, muchas máquinas de este tipo. Esta región está rodeada de plantaciones de arroz. La arrocera donde se procesa el cereal está aquí en la aldea. El proyecto, promovido por el ingeniero inventor y autoridad de la aldea, comenzó en abril del 2013, con la llegada de un préstamo de € 25.000. Es necesario devolverlo dentro de 5 años pero los intereses son mínimos. Hacemos la fuerte experiencia de advertir que Dios nos guía y nos orienta a hacer cosas útiles para la vida de la aldea».

Motor de biogas

¿Cuáles son sus expectativas cuando el generador entre en funcionamiento?

«Gracias al equipamiento de luz y energía generadas por la planta de bio gas cuando esté funcionando –asegura el Padre Su Naing –, las familias de la aldea mejorarán su vida cotidiana. El rendimiento de los habitantes podrá aumentar, al tener la posibilidad de trabajar en sus casas en las primeras horas de la noche. El suministro de luz y energía beneficiarán a las escuelas y al ambulatorio de la aldea en momentos ordinarios y de emergencia. Los niños tendrán facilidades para hacer sus tareas. La luz en la calle dará una sensación de seguridad, favoreciendo la vida social».

Si quieres apoyar el proyecto:

Cuenta bancaria en Alemania:

Maria Schregel Hilfswerk e.V.

Sparkasse Uelzen – IBAN: DE39 2585 0110 0009 0079 49

Swift: NOLADE21UEL

El Ideal: Jesús abandonado

Nuevamente, Feliz Navidad

««Nací en Moscú en una familia que pertenece a la iglesia rusa ortodoxa. En 1989, cuando tenía tres años, mi familia conoció a los focolarinos que recién llegaban  a Moscú. Mi madre y mi abuela quedaron impresionadas por estas personas auténticas que conducían una vida cristiana tan novedosa. Mi mamá le pidió consejo al párroco porque deseaba continuar la amistad con los focolarinos y él, conociendo esta comunidad no ortodoxa, le dio su bendición. Hoy,  la comunidad de los Focolares en Moscú ha crecido y la mayoría de sus miembros pertenecen a la iglesia ortodoxa.

En estos veinticinco años, mi familia ha mantenido una relación lindísima con la comunidad de los Focolares, comparten el sentimiento de profunda unidad y también la libertad y el respeto recíproco.

En el 2000 se produjo un gran cambio en mi vida, cuando tenía 13 años. Tuvo lugar un encuentro con Chiara Lubich en  Polonia y yo fui junto con un grupo de personas de Rusia.  En esos días sentí una especial unión con Dios. Fue un momento de gran maduración de mi fe. Fui claramente consciente de la existencia de Dios y de su presencia constante y real en mi vida. Después de algunos meses, con un pequeño grupo de jóvenes de Rusia, viajé a Japón  para asistir a una conferencia internacional de chicos de los Focolares y chicos budistas japoneses. Era la primera vez que encontraba jóvenes, que en esta etapa tan temprana de su vida, que trataban de vivir seriamente el Evangelio, con espíritu de unidad y comunión. Nació en mí un gran deseo de seguir viviendo así en especial con mis coetáneos de Moscú.

Después de estos dos eventos, el de Polonia y el de  Japón, comencé a sentir un profundo deseo de crecer en la relación personal con Dios. Tenía sed de Dios. Comencé a asistir a la iglesia incluso solo, sin mis padres. El párroco, que me vio crecer, observó este cambio y me propuso que fuera monaguillo. Durante ocho años viví esta linda experiencia de cercanía al altar y al sacerdote

Como fruto de esta vida, por un lado en la iglesia ortodoxa, y por otro, en la comunidad de los Focolares, comprendí que Dios me llamaba a dejar todo por Él.

En el 2010 me fui de Rusia para entrar en el focolar. Tuve la posibilidad de vivir de un modo nuevo la participación en las celebraciones litúrgicas. Comencé a cantar en el coro. Éste era un deseo que sentía desde niño, pero que  había dejado de lado, y que ahora lo vivía como un regalo de Dios.

Ahora vivo en el focolar con otros focolarinos católicos. Entre nosotros tratamos de vivir el amor mutuo que frecuentemente nos hace experimentar la presencia espiritual de Jesús entre nosotros».

El Ideal: Jesús abandonado

Los Focolares y el diálogo interreligioso

Con motivo de la IX Asamblea General de las Religiones por la Paz, que se celebró a finales de noviembre de 2013 en Viena, Maria Voce fue nombrada una de los 62 co-Presidentes de esta organización que desde hace 43 años promueve el diálogo entre personas de diferentes religiones y culturas. Como conclusión de los trabajos, Roberto Catalano – del centro de los Focolares para el diálogo interreligioso – le dirigió algunas preguntas sobre la importancia del diálogo entre los seguidores de diferentes religiones y el papel que el Movimiento de los Focolares tiene y puede tener en este contexto. La proponemos de nuevo en dos tiempos. Religiones por la Paz. ¿Cuál es la impresión de esta experiencia en la que el Movimiento de los Focolares está comprometida desde 1982? «He sacado una impresión muy positiva. De hecho, representa una respuesta a la necesidad de que las diferentes religiones puedan expresar su apoyo y su ayuda para la paz. Lo que me parece muy importante es que se mantenga esta inspiración: es decir, que sea siempre el valor de los principios religiosos para construir la paz. […] La paz debe nacer de una visión que sólo las religiones pueden dar, la del hombre y la humanidad como una familia. […] Me parece lógico que también nuestro movimiento forme parte de esta Asamblea». ¿Qué impresión tienes acerca de la experiencia del diálogo del Movimiento en el mundo? «Una impresión extraordinaria. En todas partes donde existe nuestro movimiento hay personas de diferentes religiones que pertenecen a él. Digo por todas partes, porque no se puede pensar en excluir a alguien de nuestro rayo de acción. De hecho, como Movimiento de los Focolares, tenemos ante nosotros el ut omnes – el «Que todos sean uno», como Jesús pidió al Padre – y en el ut omnes cada uno encuentra un lugar. Los contactos en el lugar de trabajo, en las familias, en las calles, en todas partes, nos lleva a conocer personas de diferentes religiones. Sin embargo, lo más bonito es que con estos hombres y mujeres se construye una relación profunda […]. La sorpresa es ver que, junto con los cristianos, hay personas de diferentes tradiciones religiosas que hacen parte de nuestro movimiento. Los cristianos son los hermanos mayores porque empezaron antes, pero en la misma familia acogemos a los demás. […] Una gran parte del episcopado católico tiene una gran estima de los Focolares, porque se da cuenta de la posibilidad de establecer relaciones con personas de diferentes religiones. Esto, para los obispos que se encuentran en países como la India, por ejemplo, o en otras partes de Asia, es muy importante. De hecho, esto significa contar con alguien que propone un cristianismo abierto, no cerrado a defenderse, un cristianismo de diálogo y de cooperación y no de conquista”. Fin de la primera parte (segunda parte) Lea la entrevista completa en Città Nuova online    (en italiano)

El Ideal: Jesús abandonado

Un nuevo año para vivir el Evangelio

Intimidad en la familia En nuestro país existe la costumbre de desarmar el pesebre el día de Epifanía. Para concluir el período navideño invitamos a nuestros hijos. Fue una velada muy linda: hablamos de honestidad, de solidaridad…. Se construyó entre nosotros un clima tan hermoso que delante del pesebre leímos el Evangelio del día, descubriendo matices que no habíamos nunca notado. Estaban presentes los más pequeños; hablamos sobre el significado de la fiesta. Luego cada uno expresó una intención para el nuevo año, un deseo. Nos propusimos buscar en el transcurso del año otros momentos para crear esta intimidad entre nosotros. Parecería algo que se da por descontado en una familia, pero para nosotros fue un descubrimiento y la velada terminó con dulces canciones para dar gloria a Dios y agradecerle. (M.M. – Líbano) Elina la acompañante de mi madre. Mi madre tuvo un accidente y a pesar de su avanzada edad, de una situación de autosuficiencia pasó a tener necesidad de asistencia constante que ni yo ni mi hermana podíamos ofrecerle. Por esta razón contratamos a Elina, una joven del este de Europa, quien también de este modo resolvía sus problemas. Pero mamá no lograba aceptarla. Para ayudarla a construir un “puente” entre ellas, traté de aprovechar las pequeñas ocasiones: traducir el idioma eslavo de Elina para que mi madre entendiera, explicarle a cada una la necesidad de la otra, descubrir lo más posible la parte positiva de cada una. Comenzaba a nacer una relación entre ellas, cuando descubrí que a Elina se le estaba venciendo el permiso de estadía. Era necesario ordenar legalmente su situación laboral. Durante cuatro meses estuve tocando puertas en diferentes instituciones. Finalmente todo quedó arreglado. Mi madre poco a poco encontró en ella una amiga, casi una hija. Por su lado, Elina encontró una familia y enseguida llamó a su hijo para que se radicara en Italia. Ahora se siente feliz. (A. P. – Italia) Calzado deportivo Hacía dos semanas que mi hijo no asistía a las clases de educación física porque no tenía el calzado apropiado para gimnasia. No teníamos dinero para comprarlo y a pesar de mi  buena voluntad no lograba ahorrar el dinero necesario ni siquiera para comprar el más económico. Un día me acordé de las palabras del Evangelio: «pidan y obtendrán…», y le pedí a Dios que me ayudara a ahorrar para comprar el calzado que necesitaba mi hijo. Mi emoción fue grande cuando exactamente ese día, el muchacho llegó de la escuela con un par de zapatos deportivos, más otro par complementario. Se lo habían comprado con los fondos del proyecto de apoyo a distancia del que formamos parte. ¿Cómo no descubrir en este hecho la respuesta del amor concreto de Dios, justo en el momento en que tenía más necesidad, para que también mi hijo fuera feliz? (E.B. – Bolivia)

El Ideal: Jesús abandonado

Argelia, jóvenes musulmanes y cristianos juntos

El ramillete. Un testimonio presentado en el congreso gen 2013.

«Durante mucho tiempo pensamos que no era posible relacionarnos con los jóvenes cristianos de una forma tan profunda, pero las cosas que vienen de Dios no se pueden contradecir.

Somos musulmanes, por cultura y convicción. Venimos de Argelia, un país en donde casi la totalidad es musulmana, donde el contacto con las otras religiones es muy raro, o mejor dicho inexistente

Ciertamente, dar cabida en nuestra vida a un Movimiento con una connotación cristiana era un gran desafío. Primero porque nuestras culturas son diversas, hay diversidades cultivadas sobre todo por las doctrinas políticas e históricas, que se han endurecido en la vida cotidiana debido a los muchos obstáculos de tipo social y cultural.

¿Cómo podíamos asumir un compromiso así sin que se turbara nuestra fe? ¿Por cuál idea nosotros estábamos dispuestos a tantos sacrificios? No eran preguntas banales.

Nuestra experiencia es rica e inédita. Entramos con prudencia en un camino que nos atraía y poco a poco descubrimos que podíamos superar las discordancias.

A lo largo de los años, para nuestra gran sorpresa la acogida recíproca se ha dado en forma natural y espontánea, tomamos conciencia de que también estábamos profundizando nuestra religión. De hecho, compartiendo los mismos principios se ampliaba en nosotros al infinito la dimensión de la humanidad.

Más allá de las palabras es con los hechos que nos comprometemos, yendo continuamente más allá de los propios límites en un ambiente donde todavía se necesita mucho amor y apertura. Toda dificultad representa para nosotros un nuevo motivo para proseguir.

Hoy en día, estamos en varias ciudades de Argelia, a algunos cientos de kilómetros de distancia. La relación entre nosotros, musulmanes y cristianos, parece enriquecerse con la experiencia de cada uno, ayudados por los gen de todo el mundo.

Pensamos que la misión más grande que tiene confiada el hombre de hoy es la de trabajar para que podamos vivir todos juntos, más allá de las convicciones religiosas, de cultura, porque el amor va más allá de toda diversidad».

El Ideal: Jesús abandonado

Navidad en la calle en Santiago de Chile

«Hoy también aquí nació Jesús, en esta plaza de la periferia de Santiago. Como todos los años celebramos la Navidad junto con nuestros amigos que viven en la calle o que tal vez no tienen a nadie con quien festejar. Es hermoso  ver a los jóvenes, adultos y niños compartir la Navidad. Se sientan en la misma mesa sin fijarse en las diferencias.

Esta vez había muchos emigrantes, sobre todo personas que llegaron de Perú en búsqueda de trabajo, y con muchos niños. La situación para ellos no es color de rosa. Otras personas proceden  de las regiones de Chile donde se produjo el terremoto del 2010 y todavía esperan encontrar una casa donde vivir. Otras recién comienzan su “recorrido” en la calle y están desmoralizados. Nelson, por ejemplo, se fue de su casa hace tres meses. Su esposa no quiere vivir con él, porque él toma. En la mesa se conversa; él cuenta que está muy triste y que tiene nostalgia de su familia. Loreto lo invita a volver a creer, ¡es Navidad! Y le ofrece ayuda.

Al día siguiente, Nelson va a la “casita de los Primeros tiempos”. Es un departamento donde viven juntos algunos gen, los jóvenes del Movimiento de los Focolares. Hacen  una experiencia de convivencia según el Evangelio, imitando el ejemplo de Chiara Lubich y de las primeras focolarinas. Allí, Nelson puede lavarse, afeitarse, recibe de regalo un pantalón y una linda camisa de uno de los jóvenes, y luego, con uno de nosotros, va a la casa de su esposa. La alegría de la hija  cuando ve llegar a  su papá es incontenible. Le explicamos la situación a la esposa, y ella, después de titubear un poco, acepta recomenzar y pasan toda la tarde juntos. A la noche, acompañamos a Nelson al “Hogar de Cristo”. Allí hay  un reglamento muy claro: cero alcohol, y él acepta. Ahora hay que hacer un trabajo en equipo, y nos tenemos que dar una mano, pero el Niño ha traído este regalo y muchos otros, que nos impulsan a ser los brazos de Su Amor para que Él llegue a todos lados.

No tenemos dudas de que el mundo unido es posible. Sólo hay que ponerse a trabajar en serio y descubrir juntos qué hacer para realizarlo».

Enero 2014

[1] In Jo. Ep. tr., 7,8.

Del 18 al 25 de enero en muchas partes del mundo se celebra la Semana de oración por la unidad de los cristianos, mientras en otras se celebra en Pentecostés.

Este año la frase elegida para la Semana de oración es: “¿Está dividido Cristo?” (1 Cor 1,13).

Chiara Lubich siempre solía comentar el versículo bíblico. Para mantener su aporte, proponemos un texto suyo de enero del 2005 en el que comenta el versículo “Jesucristo, único fundamento de la Iglesia” (cf 1 Cor 3,11), que podría ser un aporte para profundizar la Palabra propuesta este año.

Enero 2014

[1] In Jo. Ep. tr., 7,8.

Del 18 al 25 de enero en muchas partes del mundo se celebra la Semana de oración por la unidad de los cristianos, mientras en otras se celebra en Pentecostés.

Este año la frase elegida para la Semana de oración es: “¿Está dividido Cristo?” (1 Cor 1,13).

Chiara Lubich siempre solía comentar el versículo bíblico. Para mantener su aporte, proponemos un texto suyo de enero del 2005 en el que comenta el versículo “Jesucristo, único fundamento de la Iglesia” (cf 1 Cor 3,11), que podría ser un aporte para profundizar la Palabra propuesta este año.

El Ideal: Jesús abandonado

Tailandia, el relato de un joven budista

«Me llamo Num. Nací en Tailandia y soy un gen budista. Soy músico y pintor profesional. Actualmente doy clases de computación a personas discapacitadas. Como ven, mi cabello está muy corto porque recién terminé una experiencia como monje budista.

De hecho, según nuestra tradición, un joven dedica un período de su tiempo viviendo como  monje en un monasterio. Lamentablemente en la actualidad, esta costumbre no es muy  practicada. Siendo gen, yo quiero conocer mejor mi religión y así vivir mejor mi vida espiritual. Por lo tanto decidí ser ordenado monje. La ceremonia de ordenación tuvo un gran significado para mí. Los focolarinos y los gen estuvieron presentes en esta importante ocasión. En esta experiencia sentí muy fuerte su cercanía.

Tenía mucho tiempo para rezar. Comenzaba con las oraciones muy temprano, a las 4.30 de la mañana. Salía con los otros monjes, a hacer una colecta  para conseguir  comida, y enseguida después de las oraciones de la mañana. Descubrí que las personas  depositan su confianza en los monjes y los respetan mucho. Comprendí también que es muy importante esta confianza y que, nosotros monjes, debemos ser fieles a las enseñanzas de Buda, para preservar esta confianza que la gente tiene en nosotros. Las enseñanzas del budismo me ayudaron a aprender muchas cosas y principalmente aprendí mucho de los monjes más ancianos. Y aunque estaba en el monasterio, sentía que los otros gen vivían su vida en unidad conmigo.

Conocí a los gen a través de uno de mis amigos budistas. Él conoció el ideal gen a través de un monje budista de su pueblo. Cuando me  encontré por primera vez con los gen, noté enseguida que se relacionaban de un modo muy amistoso, como si fueran hermanos y hermanas, aún si eran y somos todos muy distintos, inclusive de religiones distintas.

¿Qué significa ser un gen budista? Tenemos muchas cosas en común con los cristianos, como por ejemplo, tratar de ser personas comprometidas y buenas, y también tenemos en común la elección de hacer el bien a los demás. Puedo vivir como un gen en cualquier lugar, en cada momento, y, sobre todo, puedo amar a todas las personas que encuentro ayudando a construir relaciones de fraternidad con todos. Nosotros, los gen budistas, tratamos de vivir el ideal de la unidad cada día; tratamos de amar y de construir la unidad donde estamos. Junto con los gen cristianos, hacemos muchas actividades buscando el bienestar de la sociedad. Por ejemplo, nos organizamos para recoger fondos para ayudar a las víctimas de las catástrofes naturales. Ahora estamos trabajando para ayudar a los que sufrieron por el tifón que hubo en Filipinas. ¡Vamos adelante juntos!».

Se inauguró una casa para los niños con el nombre Chiara Luce

La historia

El proyecto nació en un diálogo entre amigos sobre diversas problemáticas de Mezzogiorno – la desbordada desocupación, la crisis económica que afecta especialmente a las familias y a los jóvenes, la ausencia de iniciativas empresariales, etc. – que los condujo al compromiso de hacer algo concreto para solucionar estos problemas, inspirándose en la ’Economía de Comunión.”

Poco a poco, el grupo se fue ampliando, y nació una idea, compartida por muchos, abrir un Hogar para acoger a los niños que viven dramas familiares, dado que no existía una estructura adecuada en Lecce y tampoco en las provincias vecinas de Taranto y Brindise.

La estructura

La casa está ubicada en un edificio que alquilaron, que está compuesto por 4 niveles. La estructura será gestionada por una cooperativa y por una asociación dedicada a Chiara Luce Badano para garantizar que las actividades que allí se desempeñen estén siempre inspiradas en los grandes valores de solidaridad, pureza y radicalidad en el amor que ella vivió inclusive en el sufrimiento.

La restructuración de la estructura y el amueblado de la casa se pudieron realizar gracias a la autofinanciación de los promotores y al auxilio de la Providencia. Ya hay 10 habitaciones amobladas, además de los ambientes comunes y pronto estarán en funcionamiento también las otras habitaciones.

La inauguración

Toda la ciudad de Lecce se movilizó para sostener la comunidad “Chiara Luce”

El 6 de diciembre la casa fue presentada a la prensa  y a las autoridades civiles.

Y diez días después, el pasado 16 de diciembre, se realizó una velada de beneficencia en el Teatro Politeama Greco, con la participación de más de 700 personas y con el emblemático título “Eran famosos”

El Prefecto, el Intendente, el Presidente de la Provincia, un empresario, un docente universitario… se ofrecieron simpáticamente para brindar al público una ‘performance’ de ellos mismos.  Fue una velada extraordinaria, que divirtió y conmovió al público. Con generosidad y buena dosis de humor se puso en escena la “solidaridad”.

Fuente: www.chiaraluce.org

El Ideal: Jesús abandonado

Jerzy Ciesielski, testigo de la fe

El 18 de diciembre de 2013, el Papa Francisco reconoció, la vida ejemplar de Jerzy Ciesieloski (12 de febrero de 1929 – 9 de octubre de 1970). Fue uno de los primeros en recibir y difundir la espiritualidad de los Focolares en Polonia.

Jerzy Ciesielski  nació el 12 de febrero de 1929 en Cracovia. Se graduó como ingeniero civil y, en 1957 se casó con Danuta Plebaczyk. El casamiento fue bendecido por el cardenal Karol Wojtyla quien acompañó a los esposos en su crecimiento espiritual. Nacieron tres hijos, María, Caterina y Pietro. Jerzy había conocido al cardenal Wojtyla cuando estudiaba en el Politécnico de Cracovia, y luego de haberse graduado como doctor y haber ejercido la docencia universitaria, integró un grupo de intelectuales que, con el  Cardenal, siguieron un camino de profundización cultural y espiritual.

En 1968, Jerzy conoce  el Movimiento de los Focolares. Impresionado por el amor evangélico que viven los miembros de la primera comunidad, abraza la espiritualidad y, junto con el Dr. Giuseppe Santanché, un focolarino italiano que venía desde la República Democrática Alemana, visitan al Cardenal Wojtyla y le piden su bendición para el Movimiento que estaba naciendo.

«Siente el llamado de donarse a Dios como focolarino casado en el verano de 1969, después de una ‘semana de vacaciones´ en Zakopane, localidad turística en los montes Tatra». Esto recuerda Anna Fratta, focolarina médica, testigo directo de algunos episodios de la vida humana y espiritual de Jerzy. La ‘semana de vacaciones’ era una Mariápolis clandestina…

El 9 de octubre de 1970, un accidente en el rio Nilo en Sudán, se lleva las vidas de Jerzy y de sus  hijos Caterina y Pietro.

Karol Wojtyla preside el funeral. Siendo Papa, en el libro: “Cruzando el umbral de la esperanza”, describe a Jerzy como un joven que aspiraba decididamente a la santidad.  «Este era el programa de su vida – escribe Juan Pablo II-. Sabía que había sido “creado para las cosas más grandes”, pero, al mismo tiempo, tenía claro  que su vocación no era el sacerdocio ni la vida religiosa».

Wojtyla, en su escrito, enfatiza especialmente cómo el matrimonio y la vida familiar eran considerados por Jerzy  como la respuesta a un llamado de Dios, y también  encaró así  su compromiso profesional, vivido como servicio.

 

El Ideal: Jesús abandonado

Proyecto Lempira

Honduras es un país centroamericano, con una población de 8.5 millones de habitantes, donde el 70% de la población vive en la pobreza, y entre ella más de 4.2 millones de hondureños viven en pobreza extrema, sobreviviendo con menos de $1.00 diario, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística de Honduras (INE). Los hermanos Galeano, jóvenes empresarios hondureños, permeados por el Ideal de Chiara Lubich, decidieron hacer algo para ayudar. Así nació el “Proyecto Lempira”, una iniciativa para llevar víveres, colchones, agua potable, abrigo y  medicamentos a las familias que viven en precarias condiciones en la comunidad del crematorio de Honduras. Diseñaron un estilo de camiseta, y una parte de las ventas se destina a un fondo de ayuda a las personas pobres. Desde que empezaron este proyecto, las ventas se han incrementado, muchas personas y empresas se han unido a esta iniciativa y la camiseta se ha vuelto un ícono de la moda. Info: http://youtu.be/Tl-KiTzyqtI http://t.co/rxLAt9IPSw (AH – Honduras)

El Ideal: Jesús abandonado

Chiara Lubich y el amor en la Iglesia

Chiara Lubich con l'Arcivescovo di Canterbury Donald Coggan

Chiara Lubich con el Arzobispo de Canterbury Donald Coggan (1977)

La importancia del Concilio Vaticano II para la fundadora del Movimiento de los Focolares. Es el subtítulo del periódico de la Santa Sede, en el artículo aparecido el pasado 12 de diciembre, en donde se presentan algunos fragmentos: Chiara Lubich y el amor en la Iglesia.

«Chiara Lubich y el Vaticano II: una pasión inédita, una relación profunda que marcó para siempre el camino de la fundadora del Movimiento de los Focolares.

Así escribía al pastor luterano Klaus Hess el 13 de octubre de 1962, dos días antes de la apertura del Concilio: “Queridísimo Pfarrer Hess, ¡podrá imaginar la alegría con la que estamos viviendo en Roma estos días de la apertura del Concilio! Pienso que también usted estará siguiendo con amor lo que la Iglesia católica está haciendo”. Chiara lo invita a “respirar con nosotros esa atmósfera sobrenatural que desde ya envuelve a toda Roma y a conocer a los Obispos y Cardenales que han tenido la bondad de visitarnos tan a menudo en estos días. Para proseguir así el diálogo abierto el año pasado con tan buenos resultados y seguir siendo instrumentos, quizás inútiles e infieles, pero siempre instrumentos para que el testamento de Jesús se realice entre todos”».

Pfarrer Hess

Para Chiara Lubich, prosigue el Osservatore Romano el Vaticano II es «el Concilio del diálogo por su gran apertura, que no compromete la fe, sino que ofrece una nueva comprensión hacia las otras Iglesias y comunidades eclesiales, una posibilidad de confrontar las riquezas de cada tradición cristiana ha tratado de conserva y descubriendo lo que nos une como cristianos ya desde ahora». Contemporáneamente está el «diálogo más vasto con los creyentes de otras religiones, y el planetario con los hombres de buena voluntad, con los no creyentes, que ha abierto nuevas posibilidades a la misión evangelizadora de la Iglesia».

«Estas palabras de Chiara, por su actualidad, parecen pronunciadas hoy, mientras se acerca el proceso de canonización de la fundadora de los Focolares a partir de la solicitud firmada por María Voce, en Castelgandolfo, el 7 de diciembre, con ocasión del 70° aniversario del Movimiento. Un acto que, como declaró María Voce, “invita a todos nosotros a una santidad todavía más grande, a construirla día a día en nuestra vida, para contribuir a que emerja esa “santidad colectiva”, “santidad de pueblo” a la que Chiara tendía».

Lee el artículo completo (original)

El Ideal: Jesús abandonado

Minoti Aram, pionera del diálogo interreligioso

Minoti Aram

En la mañana del día de Navidad nos llegó una noticia inesperada: Minoti Aram falleció en Dubai, mientras estaba visitando a la familia de su hijo Ashok.

Desde hace años, Minoti Aram estaba en silla de ruedas y su salud tenía altos y bajos preocupantes, pero gracias a  su naturaleza indómita había  podido siempre superar todas las crisis. Continuaba siendo un punto de referencia para millares de personas que viven en la zona donde se encuentra el Shanti Ashram de Coimbatore (Tamil Nadu, al Sur de India)

Estaba casada con el Dr. Aram, educador, pacifista y miembro del Senado hindú. Minoti llevó una vida según el espíritu gandhiano, y, junto con su marido, inició en los años ’80, el Shanti Ashram, una institución de paz y de compromiso social.

En el compromiso por el diálogo interreligioso trabajaba a la par con su marido. El Dr. Aram fue durante muchos años presidente de la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (hoy Religiones por la Paz). Por este motivo, en Pekín, en los años ’80, Minoti Aram conoció a Natalia Dallapiccola, una de las primeras focolarinas. Como a Minoti  a menudo le gustaba recordar, se quisieron como hermanas. Después del fallecimiento del Dr. Aram, (hacia fines del ’90) fue Minoti quien concretó un deseo de su esposo: invitar a Chiara Lubich a India.

Minoti Aram, Natalia Dallapiccola

En el 2001, propuso a las diversas organizaciones gandhianas de Tamil Nadu (Sarvodaya) que se le otorgara a Chiara Lubich el Premio Gandhi, defensor de la Paz. Su propuesta fue bien recibida y Chiara viajó a India donde residió  durante tres semanas. En Coimbatore, además de recibir el premio, se dirigió a un público de seiscientas personas, todos hindúes. Al día siguiente, Chiara, Minoti, la hija Vinu y algunos de sus colaboradores, se encontraron para comprender cómo continuar el diálogo emprendido.

Chiara Lubich, Minoti Aram

Nacieron así, los Sarvo-Foco Pariwar, mesas redondas entre las familias de Sarwodaya y del Focolar. Minoti Aram estaba siempre presente para animar este original camino de diálogo. La familia creció, muchos de los colaboradores de la familia Aram se unieron a  estos momentos de vida compartida entre el movimiento gandhiano y el movimiento de los Focolares. Comenzaron actividades sociales y artísticas, intercambio de grupos de jóvenes, hasta la organización en el 2009 del Supercongreso gen 3.

Durante los años 2002 al 2004 y en el 2007, asistió en Roma,  a simposios hindú-cristianos, junto con otros Gandhianos. En este último año, Chiara Lubich, a pesar de su débil estado de salud, quiso saludar personalmente a Minoti.

Hace dos años, en ocasión del XXVº aniversario de la fundación del Shanti Ashram, junto con muchos invitados, Minoti quiso recordar la importancia del diálogo con Chiara y Natalia, a quienes consideraba sus hermanas. En los meses pasados, había propuesto con insistencia a su hija, la Dra. Vinu Aram, que se realizara un congreso en  la sede de Shanti Ashram para recordar la figura de Natalia Dallapiccola, porque, decía, “las generaciones futuras deben conocer a los pioneros en el diálogo entre los seguidores de diversas religiones”. El congreso se fijó ¡para el mes de noviembre de 2014!

Roberto Catalano

El Ideal: Jesús abandonado

Jóvenes, que el fuego de la guerra sean un vago recuerdo

«En el nombre de Dios clemente y misericordioso: que el sufrimiento sea olvidado, que la felicidad y la paz reinen en los 4 ángulos del mundo; que los corazones de todos los hombres estén unidos, que el amor arda en sus corazones y que la unidad los reúna en una  sola estela de luz. Dios, haz que el fuego de la guerra sean un vago recuerdo. Dios, en tu infinita clemencia y misericordia, ayúdanos a ser más pacientes, y haz de nosotros instrumentos de amor y de paz. Alabado sea Dios. Sólo en Él existe la potencia y la fuerza». Así reza Naim, un joven musulmán de Argelia.

Hacía exactamente un año desde que, durante un encuentro de ellos mismos, resurgía la necesidad de fortalecerse en la oración. Hace un año estaban apremiados porque tenían delante el  conflicto en Siria, y en aquella oportunidad se lanzó  el Time Out por la paz. Y también hoy estos jóvenes repiten su sí. Desean ser instrumentos de paz en sus ambientes. Son jóvenes que provienen de África Central al Líbano y Argelia, del Salvador a la Argentina, y éstas  son sólo algunas de las naciones de procedencia.

Desde el 19 al 22 de diciembre intercambiaron experiencias como por ejemplo la de un joven budista, que después del encuentro con los gen sintió el impulso de profundizar en el conocimiento de su religión y decidió pasar un año en un monasterio para realizar una experiencia de convivencia con los monjes. O la de aquéllos que se preguntan sobre sus elecciones para el futuro, como tener el coraje de construir una familia, o enfrentarse con el mundo laboral. Pero el testimonio más fuerte lo dio el Medio Oriente – con representantes del Líbano y de Argelia – que subrayaron la esperanza que no muere, inclusive cuando en el horizonte el cielo no se abre.

Y para todos, entre ellos muchos de varias naciones europeas,  María Voce lanza la invitación a “salir afuera”. Se dirige con fuerza a los jóvenes presentes: «¿Hay gen que están en la universidad? ¿Están en el lugar donde hay otros jóvenes? ¿O están siempre entre ellos? ¿Hacen algo por los demás? El Papa dice repetidamente que hay que salir, salir de las sacristías, salir del propio recinto, no apoyarse en las seguridades. No debemos decir “hicimos siempre así, vamos adelante así”».

¿Qué hacer? María Voce insiste: «Arriesgar algo, tener el coraje de abrirse a lo nuevo, tener la fuerza de enfrentar alguna iniciativa audaz, extrema, para intentar recorrer nuevos caminos, para construir nuevas relaciones con la humanidad». «Y, abriéndose, llevar aquello que puede ser el don característico, la alegría de los que siguen a Jesús, alegría que es fruto de su presencia, porque Él lo dijo, donde dos o más están reunidos en su nombre »

El lema del Congreso de los jóvenes fue “Por esto los reconocerán…”, cita del Evangelio que continúa con: “Si tienen amor unos por los otros” [Jn. 13.35].

«Queremos dar toda nuestra fuerza para construir la fraternidad junto con todos» – ésta es la primera manifestación del entusiasmo de los jóvenes.

Francesco, un joven italiano, cuenta un pequeño hecho. «Un auto golpeó por atrás mi coche en el mismo lugar donde ya había recibido un golpe. Habría podido hacer la ‘picardía’ de no decir nada y exigir que me reembolsara el dinero. Por el contrario, bajé del auto, tranquilicé al descuidado señor  que me había golpeado, y le dije la verdad (que ya tenía un choque en el mismo lugar). ¿Fui tonto  al haber actuado así? Tal vez, pero en cambio sentí la alegría de haber actuado rectamente y con misericordia»

«Me impresionó la sinceridad que demostró María Voce al hablarnos, nos habló con el corazón en la mano- dice Tomaso, otro joven italiano. Nos fuimos con la sangre que nos hervía dentro” – concluye-, como decía Chiara en un video a los gen de los años ’70. Estamos más decididos que nunca a llevar a todos el fuego del Evangelio vivido, “la revolución más grande”, la que no pasa».

El Ideal: Jesús abandonado

República Centroafricana, estamos con ustedes

Bangui, 23 de diciembre de 2013

«Sabemos que muchos siguen atentamente las noticias sobre la dramática situación que golpea a la República Centroafricana. En los últimos días se produjeron enfrentamientos  en algunos barrios de Bangui, la capital. Es una situación previsible, dado que el desarme no es sencillo y persisten zonas de influencia, o podríamos decir, zonas de ocupación, por parte de los combatientes ‘Anti-Balaka’ que se oponen a los ‘Seleka’

Pero es también cierto que el centro de la ciudad y las calles principales de la capital están siendo vigiladas por las tropas francesas, y esto ha permitido que se reanuden al menos en parte, las actividades y el tránsito de los ciudadanos.

El aspecto más dramático es el de la población que se encuentra involucrada directamente en estos enfrentamientos.

Desde el 5 de diciembre, fecha del primer ataque de los ‘Anti-Balaka’, se produjo un verdadero éxodo de la población hacia zonas más seguras: iglesias católicas, protestantes, seminarios católicos, mezquitas para los musulmanes, zonas y campos de los alrededores de la ciudad y  el predio del aeropuerto (que está protegido por las tropas francesas)

En este período la masacre ha superado los 1000 muertos. El aspecto religioso, cristianos contra musulmanes y viceversa, está siendo instrumentalizado para fines económicos y políticos, lo cual ocasiona un grave problema en la conciencia de los fieles. ¿Cómo hablar de perdón cuando se presenció la masacre de personas queridas? Hemos ingresado en un  círculo de venganza que llega más lejos de una simple batalla.

Y ahora, en este momento, no se sufre sólo la inseguridad sino también el hambre.

La población terminó su reserva de alimentos. Las actividades comerciales se reactivan muy lentamente y los ciudadanos ponen en riesgo la vida cuando se alejan del lugar a buscar provisiones. Los precios de los comestibles están altísimos

El PAM y otras ONG, reparten comestibles, pero no llegan a responder a las enormes necesidades, a tal punto que se producen amenazas, robos y agresiones cuando se  distribuye algo. En Bangui hay una pequeña pero activa comunidad de los Focolares: jóvenes familias, muchachos… Muchos de ellos están protegidos donde encontraron refugio; otros, vuelven a su casa durante el día y de noche regresan a los refugios. Los miembros de los Focolares  se ponen en actividad ayudando  en lo que sea, en su barrio o en los refugios, y aquéllos que viven en barrios más tranquilos, alojan a personas en su casa. Una familia de la comunidad, compuesta por cinco miembros, ahora aumentó a más de treinta personas…

En su barrio, Eliane y Max atienden a unas sesenta personas: acompañan a los ancianos y a los enfermos que quedaron aislados o en zonas peligrosas ayudándolos para que lleguen a sus refugios.

Después de haber distribuido lo que la comunidad logró poner en común, ofreciendo todo lo que tenían, hicieron un censo de los casos más urgentes: casi 500 entre personas discapacitadas, ancianos y enfermos, madres embarazadas o con niños pequeños. Se dirigieron a diversos organismos para pedir auxilio.

Otros miembros de los Focolares están comprometidos ayudando en los campos de prófugos, asistiendo a las personas de diversas maneras, pero tratando sobretodo de infundir esperanza con pequeños gestos de consuelo.

Las innumerables dificultades, nos lleva a ser más conscientes de haber recibido un ‘ don’ : el carisma de la unidad que fue dado a  Chiara Lubich en épocas similares a la nuestra, durante la segunda guerra mundial. Sentimos que ésta es nuestra fuerza.

Desde este lugar tan golpeado del planeta, contamos con vuestras oraciones y auguramos que Jesús Niño traiga el milagro de la paz en la República Centroafricana».

El Ideal: Jesús abandonado

La aventura de la unidad/La apertura

Para las personas que han adherido al Movimiento de los Focolares el diálogo no es algo que permanece en el ámbito de lo opinable. Con sólo recorrer las etapas de su desarrollo (ver la cronología), se intuye que el Movimiento no fue planificado alrededor de una mesa, sino que surgió por una inspiración carismática que el Espíritu quiso conceder a una joven mujer de Trento. Desde los primeros años, numerosos episodios acaecidos a Chiara Lubich y a sus primeras compañeras, indicaban una vía de acogida total al otro, fuese quien fuese. Y la acogida es el primer paso para dialogar. Viendo la difusión del Movimiento en el mundo, viene en evidencia que el rápido desarrollo del espíritu de unidad no se puede atribuir únicamente a palabras pronunciadas cara a cara, por micrófono o por radio, para abrir nuevos frentes, sino al amor vivido según el arte de amar que Chiara siempre propuso como sólo y único “método” de difusión, el “hacerse uno”. Se trata de un neologismo tomado de San Pablo («me he hecho todo a todos») que en el Movimiento ha significado siempre la vía principal de evangelización. Observando la amplitud de la difusión del Movimiento, sin duda se puede comprender como la espiritualidad de la unidad haya conquistado los corazones y las almas de personas de todas las categorías sociales para su irresistible apertura a la humanidad y a sus necesidades. Una apertura que se expresa en primer lugar con una actitud de diálogo en todos los campos, en todos los tiempos y lugares. Por lo tanto, el diálogo en los Focolares se entiende en el sentido más fuerte, evangélico, que no cambia la propia identidad para llegar a compromisos, sino precisamente por la identidad que ha alcanzado puede permitirse acercarse a “quien es distinto” con espíritu abierto. En fin, ni relativismo, ni irenismo y ni siquiera sincretismo. Chiara, el 24 de enero de 2002 en Asís, invitada a hablar en nombre de la Iglesia católica junto con Andrea Riccardi (fundador de la Comunidad de San Egidio), sobre lo ocurrido después de la caída de las Torres Gemelas, ante el Papa y las mayores autoridades religiosas mundiales, quiso subrayar que la posición de la Iglesia es de “absoluto diálogo”. Y recordó sus cuatro diálogos: dentro de la propia Iglesia, el ecumenismo, la relación con fieles de otras religiones, el contacto con quien no tiene un credo religioso. Son precisamente estos cuatro diálogos que la Iglesia católica ha identificado como vías para la relación con la humanidad en sus distintas realidades, en el Vaticano II y en la encíclica de Pablo VI Ecclesiam suam. Chiara escribió en 1991: «Jesús considera como aliados y amigos a todos los hombres que luchan contra el mal y trabajan, muchas veces sin darse cuenta, para que se realice el Reino de Dios. Jesús nos pide un amor capaz de volverse diálogo, es decir, un amor que, lejos de encerrarse orgullosamente en su propio recinto, sepa abrirse a todos y colaborar con las personas de buena voluntad para construir juntos la paz y la unidad en el mundo. Tratemos por lo tanto de abrir los ojos hacia los prójimos que encontramos para admirar el bien que obran, sean cuales sean sus convicciones, para sentirnos solidarios con ellos y animarnos recíprocamente en el camino de la justicia y del amor ».

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Referencia al misterio de la Navidad

«La Navidad es el sublime misterio del amor de un Dios que tanto amó a los hombres que se hizo hombre. Como ha sido escrito, el misterio de la Encarnación es el documento de la inmensa caridad de Dios. Para abrazar en ella a todos, Él, que nació en una gruta, en medio del ganado, se puso debajo de todos: los pobres más pobres lo contemplaron debajo de su propia miseria. Celebrar la Navidad quiere decir reavivar la conciencia del amor traído del cielo a la tierra por Jesús, y distribuido por Él con la vida y la palabra. Hoy tenemos una necesidad especial de reavivar –y limpiar- el término amor, porque la convivencia humana corre el riesgo de ser cada vez más triste en la medida que carece de amor. El amor coloca al hombre al nivel de Cristo. Efectivamente,  el bien (o el mal) hecho al prójimo será considerado en el juicio supremo, como hecho a Cristo. Ahora, de la carencia de amor, es decir, de esta incapacidad de, amarnos entre nosotros, se destila el aburrimiento y la tristeza. Devolver hoy el amor a los hermanos quiere decir devolverles la alegría, la paz, la vida, y por esto la Navidad reaviva el gusto por la inocencia y la simplicidad, al redescubrir esa fuente de alegría que es Cristo en medio nuestro, como en el pesebre en medio de José, María y los pastores.   El Señor ha nacido para que nosotros renaciéramos. Él es la vida, y nosotros estábamos –estamos- en la tinieblas. Pero pasamos de la muerte a la vida si amamos a los hermanos. El compromiso cristiano exige heroísmo, sacudirse la mediocridad, vencer las presiones sociales.  Exige una vida en libertad, es decir, libertad del mal, de cualquier forma que éste se presente: debilitamiento de la fuerza física, fracaso financiero, desilusión en las relaciones humanas, desolación en medio del mundo… Lo importante es no ceder,  aunque nadie te diga:“¡muy bien!”. Y otro pecho lleve las condecoraciones. Quizás algunos te llamen fanático o ingenuo. Tú tendrás que absorber toda la desolación que te asecha, con un hambre de Dios todavía mayor, y en esto encontrarás el estímulo. Hay frases sencillas y profundas,  en la inmensidad de lo divino, que expresan esta tarea. Son frases de Jesús: “Ustedes son la sal de la tierra…”. “Ustedes son la luz del mundo…”. La sal da sabor a los alimentos disolviéndose en medio de ellos. La luz ilumina, como el silencio que penetrando, aclara. La conducta del cristiano debe ser tal que pueda dar sabor (sal) a la vida (de lo contrario, no se encuentra el sentido de la vida); debe darle una dirección. No se puede dejar de pensar en las miserias del mundo, producto en gran parte de la falta de amor… El amor es la vida para el hombre. En Jesús está el Amor que, encarnándose en María, asume nuestra humanidad, y le injerta la vida de Dios». Igino Giordani en: Città Nuova, 25.12.1967 – n.23/24

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Jóvenes: Navidad de acogida y de paz

Navidad en Belén: «Una ocasión para coronar el año encontrándose con los Jóvenes por un Mundo Unido de Tierra Santa, por una navidad de acogida y de paz», cuentan Maria Guaita, Andrew Camilleri y Claudia Barrero, de la secretaría internacional de los JMU.

¿Qué significa para ustedes transcurrir la Navidad en Tierra Santa? «Recibimos esta invitación como una propuesta que se hace extensiva a todos los Jóvenes por un Mundo Unido esparcidos en el mundo –cuenta María Guaita-. El Evangelio nos dice que María y José no encontraron lugar en el albergue, y que el Verbo de Dios vino entre su gente pero los suyos no lo recibieron. Por eso queremos acogerlo especialmente en los que están solos, en los marginados, en los pobres o en los que no tienen casa. Comprometernos para que cada una de nuestras ciudades se convierta en una pequeña Belén que hospeda el pesebre, que ofrece una cuna a Jesús».

¿Cómo se organizaron? «Propusimos a todos los Jóvenes por un Mundo Unido una Navidad de acogida y paz –explica Andrew-. Todos los días los medios nos presentan imágenes de violencia, de sufrimiento y de exclusión. Queremos responder a todo eso, empezando en este período navideño, con varias iniciativas de amor concreto hacia los hermanos».

«Quisiéramos involucrar el mayor número posible de personas –concluye María-, también parroquias, instituciones, otras asociaciones y Movimientos, según la fantasía y las posibilidades de cada uno, con la convicción de que –como decía Chiara Lubich- “nada es pequeño de lo que se hace por amor”».

Fotos y breves videos de las iniciativas que se están llevando adelante se podrán encontrar en la página de Facebook de los JMU de Tierra Santa: Youth for a United World – Holy Land (https://www.facebook.com/Y4UW.HOLYLAND?fref=ts). 

«Serán fragmentos de fraternidad –agrega Claudia-, que hablan por sí mismos y documentan una etapa importante en la realización del “United World Project”, en el camino hacia la unidad del mundo».

Para informaciones:

Jóvenes por un Mundo Unido

El Ideal: Jesús abandonado

Evangelii Gaudium, un comentario de María Voce

¿Qué significa para el Papa Francisco “Iglesia-comunión”? Se puede vislumbrar en los 4 puntos de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium que se refieren al  No a la guerra entre nosotros. La frase clave que lo explica, -afirma María Voce– está en el punto 99: “A los cristianos de todas las comunidades del mundo deseo pedirles especialmente un testimonio de comunión fraterna que sea atractiva y luminosa”. Este pedido – continúa la presidente de los Focolares en su comentario- está dirigido «a los cristianos, a quienes se encuentran en todas las comunidades, y por consiguiente a la Iglesia». Solicita que ellos den, diversas comunidades en que viven, «un testimonio de amor recíproco, de comunión fraterna».

Pero, ¿de qué comunidad habla el Papa? Según María Voce se podría pensar en primer lugar en grupos particulares, pero si se ve desde una perspectiva más amplia, «puede tratarse de todos los cristianos – comenta- que se encuentran en comunidades no cristianas o en comunidades donde todavía se debe comenzar el anuncio del Evangelio: ya sea que se encuentran reunidos en un convento, en una asociación, en una familia»

¿Por qué este pedido? «Lo explican sus dos últimas palabras: “Que sea (esta comunión) atractiva y luminosa”. Existe siempre el ansia de la evangelización, ya sea que se trate de una “primera” evangelización o de  una “nueva” evangelización: la comunión fraterna entre los cristianos debe tener la capacidad de atraer por su simple testimonio» Es una visión que se expresa de forma concreta: el Papa «invita a empezar. Comenzamos rezando por esa persona que en este momento nos resulta antipática, que no quisiéramos amar. Es una invitación a dar el primer paso, aunque sea mínimo, incluso simplemente recordándola en la oración. Esto ayuda a superar cada obstáculo viviendo la comunión fraterna… da la posibilidad a aquellas personas que se encuentran destruidas por odios y rencores, que han sufrido por enemistades y traiciones, a vivir un “alegre retorno” ». La alegría como característica, que desde el título, impregna toda la exhortación apostólica: «se da testimonio del Evangelio- comenta María Voce- a través de la alegría».

¿Cuáles podrían ser los impedimentos? María Voce vuelve al párrafo precedente: el obstáculo «es la mundanidad espiritual que “consiste en buscar la gloria humana y el bienestar personal, en lugar de buscar  la gloria del Señor” (93). Por lo tanto, el impedimento es el egoísmo, el mirarse a sí mismos en lugar de mirar a Dios y a los demás; el buscar la seguridad en las cosas de esta tierra, en el dinero, en el poder, en las lisonjas, en lugar de confiar completamente en Dios». Esta mundanidad «impide en su misma raíz a los cristianos que tengan entre ellos una comunión fraterna».

«El Papa estigmatiza particularmente las disputas y las envidias, los celos que pueden nacer entre los cristianos, especialmente si están dentro de comunidades religiosas o dentro de comunidades de personas comprometidas de alguna manera en el camino del testimonio del Evangelio». Según la presidente de los Focolares, de  las palabras del Papa se deduce que es imposible pensar en evangelización de este modo: «No hay ninguna posibilidad de fecundidad si en estas comunidades cristianas no existe un testimonio auténtico de amor fraterno»

Finalmente, una confidencia: «Recuerdo un pensamiento de Chiara Lubich: “A nosotros – decía a los animadores parroquiales en el año 2005- el Señor nos donó un carisma para el mundo de hoy, el carisma de la unidad. Estoy segura de que este carisma puede ayudar también a las comunidades parroquiales a renovarse, a que sean lo que deberían ser: Iglesia viva, donde todos encuentran a Jesús. Sentimos entonces la responsabilidad de haber recibido un don muy grande de Dios y tenemos la fuerza de difundir la espiritualidad de la unidad, especialmente ahora que Juan Pablo II la transmitió a toda la Iglesia como `espiritualidad de comunión´ (NMI 43)”» «Por lo tanto es también para hoy la invitación a que tomemos conciencia de que «somos portadores de un carisma y podemos contribuir a tejer vínculos de comunión fraterna en todas las comunidades donde nos encontramos, ya sea dentro de nuestro Movimiento como fuera de él».

Fuente: Città Nuova online

El Ideal: Jesús abandonado

Desde el Congo a Bélgica, el viaje de Belamy

Clip completo de la canción – http://www.youtube.com/watch?v=ymXHLfOal4U

Belamy Paluku es originario de Goma, pero estuvo en Bélgica durante tres meses. En su país, Congo, forma parte del grupo Gen Fuoco, una banda musical cuyo mensaje se inspira en la espiritualidad de la unidad; es el responsable del “Foyer culturel”, un centro cultural de su ciudad. Gracias a su talento musical, el Centro Wallonie-Bruxelles le ha ofrecido una beca para estudiar canto en Verviers, Bélgica. Belamy es un compositor, que destaca la búsqueda de la paz, el diálogo y el valor del sufrimiento. Su canción más conocida se llama «Nos couleurs et nos saveurs» (Nuestros colores y nuestros sabores), y es una invitación a apreciar los diferentes colores y diferentes gustos de los diversos pueblos, ya que «un mundo con un sólo color y un sólo sabor sería muy pobre”. En el video, se propone una entrevista al joven músico congoleño y a una joven belga. Belamy, tú naciste en Goma, en el Congo. En este momento estás en Bélgica como parte de un intercambio intercultural, para especializarte como músico. ¿Cómo te sientes en un mundo tan diferente? “Descubro muchas personas de diferentes orígenes, y me doy cuenta de que todo el mundo siempre tiene algo que dar y algo que recibir de los demás. La diferencia de cultura y de idioma no nos puede impedir el convivir y comunicarnos”. Y para ti, Elisabeth, que naciste en Bélgica, ¿qué significa acoger la presencia de personas que llegan de todo el mundo?

Entrevista al Belamy Paluku

“Es cierto que en Europa y especialmente en Bruselas hay una inmensa riqueza de nacionalidades y culturas diversas. Personalmente, he conocido a chicos del Movimiento de los Focolares de Siria, Eslovaquia, Italia, etc. Lo que también me ha ayudado siempre ha sido el arte de amar que concretamente te hace dar el primer paso hacia el otro. Pero pienso que no basta con vivir unos al lado de los otros, sino que podemos dar un paso más allá. El desafío para nosotros europeos, que quizás somos más reservados, es precisamente el de ir al encuentro del otro, construir puentes para que todos seamos una sola familia, a fin que nos reconozcamos todos verdaderamente hermanos”.

El Ideal: Jesús abandonado

Siria, futuro incierto

«Desde hace bastantes semanas se interrumpió nuestra correspondencia con Siria. Gió se vio obligada a dejar su casa de Damasco y a mudarse cerca de la costa buscando una ubicación más segura. La electricidad de todo el país es discontinua: tres horas en la mañana y luego se corta, o también a veces hay electricidad durante alguna hora de la tarde y vuelve sólo  al día siguiente. Llamando por teléfono al apartamento de Damasco, casualmente nos comunicamos con una amiga de quien escribe que fue a ver cómo estaba la situación. «Sabes, también en la capital caen bastantes bombas, pero se está bien». Intenta tranquilizarme y tranquilizarse ella misma aunque sigue declarando: «Vivimos momento a momento, no sabemos cómo será el mañana, por lo tanto lo único que vale es el hoy». Hace dos meses que dejó el trabajo,  porque su jefe le pidió que realizara tareas deshonestas y ella decidió renunciar. Se niega a decirme el tipo de trabajo: lo mantiene reservado por ella misma y por su jefe. Hace dos días presentó un currículum, ahora está esperando un cambio de su situación. Me cuenta algo de sus padres: viven en Talfita, cerca de Maaloula, el pueblo donde el 3 de septiembre pasado fueron raptadas unas religiosas ortodoxas. Existe  mucha angustia por el fin que hayan tenido estas religiosas.  «Una amiga mía las llamaba todos los días, pero ese martes el teléfono sonaba, sonaba y nadie respondía ». Mientras tanto, en un mensaje de video que pasó el canal de televisión de los rebeldes, las religiosas declararon que no fueron raptadas, sino que fueron protegidas de los ataques de la zona. Esto nadie lo cree. La vida es muy difícil en el norte del país donde los rebeldes son tan feroces como el ejército. Hace frío y la falta de electricidad no permite que se pueda llevar una vida normal. Se reemplaza con generadores a gasoil, pero el combustible sirve más para calentarse que para iluminar. «Nuestro pueblo fue casi completamente quemado. La gente no sale de la casa ni siquiera para comprar los artículos de primera necesidad. Pero Dios continúa interviniendo y salvando nuestra vida, pero no vemos aún espirales de paz, al contrario, vemos las cosas sin sentido, sin una finalidad. ¿Cuándo podremos decir basta a esta violencia? ». A cargo de Maddalena Maltese fuente: Città Nuova  

El Ideal: Jesús abandonado

Maria Voce, mujeres, Iglesia y dignidad a la par

Al preguntarle si le desagrada el no poder ser sacerdote, ella que es una de las mujeres más influyentes de la Iglesia, ríe sigilosamente: «Mire, conozco a pastoras evangélicas que pertenecen al Movimiento, amigas y mujeres excepcionales que son de mucho provecho en sus iglesias; pero nunca he pensado que la posibilidad de llegar a ser sacerdote aumente la dignidad de la mujer. Sería sólo un servicio añadido. Porque la cuestión es otra: como mujeres hemos de aspirar, me parece, a que se reconozca la misma dignidad, la igualdad de oportunidades en la Iglesia católica. Servicio y no servidumbre, como dice el mismo Papa Francisco… ».  Maria Voce guía desde 2008 a los Focolares, dos millones y medio de miembros en 182 Países, el único movimiento que por estatuto es conducido por una mujer. Es la sucesora de la fundadora, Chiara Lubich, que la llamaba «Emmaus», y que está enterrada cerca, en la pequeña capilla del centro mundial en Rocca di Papa, desde cuyo ventanal se aprecia entre los pinos su casa, y frente a la lápida, un mosaico representando a María como Madre de la Iglesia. El 7 de diciembre habrán pasado 70 años de la «consagración” de Chiara a Dios. Una mujer laica que anticipó diversos temas del Concilio. «La Iglesia como apertura, comunión, amor recíproco… ».

¿Cuál es, hoy, el papel de la mujer en la Iglesia, y cuánto se les escucha?

«El papel es el de todo ser humano, hombre o mujer, que pertenece a la Iglesia como Cuerpo Místico de Cristo. En cambio, cómo son consideradas por los demás, ya es algo un poco diferente. Me parece que las mujeres todavía no tienen mucha voz en capítulo. Muchas veces se le reconocen valores como la humildad, la docilidad, la flexibilidad, pero se aprovechan un poco de esto. El Santo Padre, por otra parte, ha dicho que le da pena ver a la mujer en sumisión, no a la mujer al servicio; el servicio es una palabra clave de su pontificado, pero en cuanto servicio de amor; y no en el sentido de un servicio porque es considerada inferior y por lo tanto sumisa. En esto creo que todavía queda por hacer».

El Papa dijo que hay que pensar en una «teología de la mujer». ¿Qué significa para usted?

«Yo no soy una teóloga. Pero el Papa dio el título: «María es más grande que los apóstoles». Es hermoso que lo diga, es muy fuerte. Pero de aquí tiene que surgir la complementariedad. La participación también en el magisterio, en un cierto sentido…».

¿En qué sentido?

«Chiara pensaba en María como el cielo azul que contiene el sol, la luna y las estrellas. En este sentido, si el sol es Dios, y las estrellas los santos, María es el cielo que los contiene, que contiene también a Dios: por voluntad del mismo Dios que se encarnó en su seno. La mujer en la Iglesia es esto, debe tener esta función, que sólo puede darse en la complementariedad con el carisma petrino. No es posible que sólo Pedro sea quien guíe la Iglesia, sino Pedro con los apóstoles y sostenido y circundado por el abrazo de esta mujer-madre que es María».

Para Francisco, debemos reflexionar sobre el lugar de la mujer «incluso donde se ejerce la autoridad». ¿Cómo se podría efectuar?

«Las mujeres podrían conducir distintos dicasterios de la Curia, por decir, no veo ninguna dificultad. No entiendo por qué, por ejemplo, al frente de un departamento sobre la familia tenga que haber necesariamente un cardenal. Podría muy bien estar una pareja de laicos que vivan cristianamente su matrimonio y, con todo respeto, seguramente estarían más al corriente de los problemas de la familia que un cardenal. Lo mismo se podría decir respecto a otros dicasterios. Me parece normal».

¿Qué más?

«Pienso en las Congregaciones preparatorias del cónclave. Podrían participar las superioras generales de los grandes institutos religiosos y tal vez representantes electos de las diócesis. Si la asamblea fuese más amplia, ayudaría incluso al futuro Papa. Por otra parte, ¿por qué se debe consultar sólo a los otros cardenales? Es una limitación».

¿Se puede aplicar también al grupo que compone el Consejo de Cardenales que ha querido Francisco?

«Por supuesto. No veo que se agregue un grupo formado sólo por mujeres. Sería más útil un organismo mixto, con las mujeres y otros laicos que, junto con los cardenales pueden proporcionar la información necesaria y aportar perspectivas. Esto me entusiasmaría».

¿Y las mujeres cardenales? Se habló de Madre Teresa, ¿cómo lo habría visto?

«¡Quisiera saber cómo se habría visto ella! Una mujer cardenal podría ser un signo para la humanidad, pero no para mí ni para las mujeres en general, creo. No me interesa. Se trataría de una persona excepcional que fue hecha cardenal. De acuerdo, pero ¿y luego? Grandes figuras, santas y doctoras de la Iglesia, han sido valoradas. Pero es la mujer, en cuanto tal, la que no encuentra su lugar. Lo que debe ser reconocido es el genio femenino en la vida cotidiana».

La famosa complementariedad…

«Por supuesto. Hablaba de carisma petrino y carisma mariano. Pero en general yo diría que entre hombre y mujer la complementariedad está inscrita en el designio de Dios. El hombre a imagen de Dios, «hombre y mujer los creó», no se puede realizar de otro modo. Vale también para los consagrados: incluso si uno renuncia a la relación sexual no puede renunciar a la relación, a la relación con el otro».

Gian Guido Vecchi

Fuente: Corriere della Sera, 30.11.2013

  Lee también: Donne e Chiesa, questione da affrontare (entrevista de Città Nuova)

El Ideal: Jesús abandonado

La aventura de la unidad/Verano del 1949

En el verano de 1949, el diputado Igino Giordani, que desde hacía algunos meses había encontrado la espiritualidad de la unidad, llegó al valle de Primiero, en Tonadico, en las montañas del Trentino, donde Chiara Lubich estaba pasando un período de descanso. Junto a la pequeña comunidad de Trento, que ya pululaba en varias ciudades de Italia, las semanas anteriores habían vivido intensamente el pasaje del Evangelio de Mateo sobre el abandono de Jesús en la cruz. El 16 de julio, empezó un período de extraordinaria intensidad, hoy conocido como Paraíso ’49. Chiara escribirá más tardea a propósito de esos meses: «Si 1943 fue el año de origen del Movimiento, 1949 marcó en cambio un paso adelante. Circunstancias impensadas, pero previstas por la Providencia, hicieron que, para descansar, el primer grupo de miembros del Movimiento se retirara del “mundo” para ir a la montaña. Debíamos retirarnos de los hombres pero no podíamos alejarnos de esa forma de vida, que constituía el por qué de nuestra existencia. Una pequeña y rústica cabaña de montaña nos hospedó. Estábamos solas: solas entre nosotras con nuestro gran Ideal vivido momento tras momento, con Jesús Eucaristía, vínculo de unidad, de quien nos saciábamos día tras día; solas en el descanso, en la oración y en la meditación. Y allí empezó un periodo de gracias especiales. Teníamos la impresión de que el Señor abriera a los ojos del alma el Reino de Dios, que estaba entre nosotros: la Trinidad que vive en una célula del Cuerpo místico: “Padre santo, custodia en tu nombre a quienes nos has dado, para que sean una sola cosa, como nosotros”; y nos pareció entender que la Obra que estaba naciendo sería nada más y nada menos que una presencia mística de María en la Iglesia. Naturalmente, no habríamos descendido nunca de esa montaña, pequeño Tabor de nuestra alma, si la voluntad de Dios hubiese sido distinta. Y fue sólo el amor a Jesús crucificado y abandonado, que vive en la humanidad inmersa en las tinieblas, que nos dio el valor»(1). En otra ocasión, es siempre Chiara quien lo afirma: “Empezó un período especialmente luminoso en el cual, entre otras cosas, nos pareció que Dios quería hacernos intuir su designio sobre nuestro Movimiento”. En los años siguientes Chiara no hizo otra cosa que realizar lo que le había sido donado en ese verano de luz. (1) Chiara LUBICH, en Escritos Espirituales/3, Roma 19963, p. 41-42.

El Ideal: Jesús abandonado

Chiara Lubich: hacerse santos juntos

Lucia Abignente hace parte del Centro Chiara Lubich: Centro de documentación, de estudio, de investigación científica y de promoción de la figura histórica de la fondadora de los Focolares. Chiara Santomiero de Aleteia, el 9 de diciembre de 2013, le hizo la siguiente entrevista que publicamos en parte:

Los santos son testigos de la fe que se muestran como ejemplos de la Iglesia católica: ¿cuál es la ejemplaridad de Chiara Lubich?

Abignente: Hace unos días vi el twet de Papa Francisco en el que afirmó que los santos no son superhombres, sino personas que tienen a Dios en el corazón y lo transmiten con alegría. Me hizo pensar enseguida en Chiara. Todo el itinerario de su vida desde el 7 de diciembre de hace 70 años cuando decidió consagrarse a Dios, se llevó a cabo sin ninguna programación. Ha ido detrás de Dios en lo que pidió. Pero su vida se caracterizó siempre por la transmisión a otros de la alegría pura de la fe. En los inicios de los años ’40, un sacerdote le dijo: «Dios te ama inmensamente». Esta certeza, que fue el fundamento de su vida, Chiara quiso compartirla inmediatamente: no sólo Dios «me» ama, sino «nos» ama a todos inmensamente. Su camino nunca fue el de un individuo, siempre tuvo el carácter de la universalidad. Y lo mismo sucedió con su camino a la santidad. «Hacernos santos juntos» nos repetía. Por eso siempre nos hizo partícipes de lo que Dios le hacía comprender, para caminar juntos hacia Él. «Que todos sean uno»: este fue el deseo y el propósito de la vida de Chiara hasta el final.

En los últimos años, recordando los inicios del Movimiento en Trento y viendo la Obra de María (Movimiento de los Focolares) que se extiende en todo el mundo a través de la abundancia de los dones de Dios, Chiara dijo que tenía un sueño. Haciendo suyas las palabras del teólogo Jacques Leclercq, repetía: «En tu día, Dios mío, vendré a ti… con mi sueño más loco: llevarte el mundo en los brazos».

Lea la entrevista integral

El Ideal: Jesús abandonado

Filipinas, en vivo

«Hasta ahora hemos logrado ayudar a alrededor de 500 familias, que a su vez sostienen a otras familias, gracias a la ayuda llegada de los Focolares en el mundo y también de muchos otros. Ahora estamos recogiendo fondos para reconstruir las casas destruidas, por lo tanto ¡contamos con la ayuda de todos!”». Es la invitación hecha durante la transmisión en directo mundial por internet con 6.343 localidades conectadas en los 5 continentes, por Carlo Gentile e Ding Dalisay, responsables de los Focolares en Cebú, involucrados directamente en las operaciones de socorro en las zonas más afectadas. Su relato prosigue con algunos hechos que hablan de la solidaridad puesta en marcha, aun en medio de una situación que sigue siendo precaria: «El día después del tifón, algunos de nosotros partieron para las zonas más afectadas para llevar ayuda. Algunos prefirieron dejar la ciudad, otros, se quedaron: “No podemos irnos y escapar de nuestras responsabilidades. Tenemos que pagar los sueldos, ayudar a la ciudad a levantarse…”, explicó Bimboy, rector de la universidad local y miembro de los Focolares. Bimboy camina diariamente 10 km para ir a la universidad y así asegurar un mínimo de normalidad. Pepe y Marina son los responsables de la comunidad local de los Focolares en Tacloban. Tratan de estar el servicio de todos. Un vecino tenía necesidad de gasolina, le dieron la poca que les quedaba en su auto..¿Cómo haremos ahora?”, se preguntaron. Al día siguiente llegó, repentinamente, un primo que había decidido dejar la ciudad y les dejó su pequeño autobús hasta su regreso. Mientras tanto a Cebú llegan aportes de los Focolares de todo el mundo. En New City Filipinas se lee que «El aporte de la comunidad internacional es sencillamente ‘arrollador’. La profecía del Evangelio “cuando seré levantado de la tierra, atraeré a todos a mí”, parece que se está realizando precisamente aquí en Tacloban. También los niños pequeños están enviando, de diferentes partes del mundo, los ahorros de sus alcancías». Se activa positivamente una reacción en cadena. Una pareja de ¨ítalo-filipinos residente en Italia cuenta que los miembros del Movimiento enviaron 23 paquetes para Abuyog (la aldea donde reside su familia ndr). «No se trata sólo de ayuda alimenticia –dicen, sino que también envían carpas, mosquiteros, colchonetas y otros elementos necesarios. Fue complicado hacer llegar los paquetes que quedaron detenidos a algunas horas de distancia de la ciudad… pero después lograron recuperarlos». A partir de ese momento se activó una red de solidaridad para ayudar a los menos afortunados: «Inspeccionan las zonas más afectadas, distribuyen los paquetes recibidos y el arroz que logran comprar; dejan volantes a las familias en dificultad, invitándolas a llegar a su casa para que busquen eventuales ayudas». Y sigue llegando ayuda, tanto a través de AFN Osfl como de AMU (Osfl de los Focolares), presentes en la zona y muy cercanas a la población desde hace años. Ángel, una joven de los Focolares de Filipinas, ha alentado a sus profesores y compañeros de clase a renunciar a algo para darlo a las víctimas del tifón, diciendo: «Cuando una parte de nosotros muere, la otra vive». Con su iniciativa recogió muchos bienes y 20.000 pesos (€ 400) en un solo día. Michael, otro joven de los Focolares, recogió en su pobre aldea, 7 bolsas de ropa. Están llegando ayudas de naciones ricas y de naciones pobres. Al final, cuenta Amiel: «Se necesitará mucho tiempo para regresar a la vida normal. Pero habiendo hecho una experiencia similar a la de Chiara Lubich durante la guerra, seguiremos adelante. ¡Esta es nuestra forma de dar testimonio de que Dios es Amor!». Puedes ayudar: Asociación Acción por un Mundo Unido en Banca Popolare Etica, filial de Roma. Código IBAN: IT16G0501803200000000120434 Código SWIFT/BIC CCRTIT2184D Causal: emergencia tifón Haiyan Filipinas Acción por FAMIGLIE NUOVE OnlusBanco c / n° 1000/1060 BANCA PROSSIMA Código IBAN: IT 55 K 03359 01600 100000001060 Código Bic – Swift: BCITITMX FOCOLARES – CEBU Causal: emergencia tifón Haiyan Filipinas METROPOLITAN BANK & TRUST COMPANY Cebu – Guadalupe Branch 6000 Cebu City – Cebu, Philippines Tel: 0063-32-2533728 Account name bancaria: WORK OF MARY/FOCOLARE MOVEMENT FOR WOMEN Euro Account name bancaria: 398-2-39860031-7 SWIFT Code: MBTCPHMM Causal: emergencia tifón Haiyan Filipinas Email: focolaremovementcebf@gmail.com

El Ideal: Jesús abandonado

Apoyo a distancia: un amor contagioso

«Tenía en el corazón el deseo de involucrar a mis colegas de la cooperativa de crédito agrícola en una actividad común de solidaridad con personas en situaciones difíciles», cuenta: B.S., voluntaria del Movimiento de los Focolares, de Trento.  Así empezó el compromiso, que con el tiempo, generó una ola de solidaridad “a distancia”. La ocasión se presentó en 1989 cuanto la guerra de Líbano, que estaba en curso hacía varios años, tuvo un período de fuerte recrudecimiento. «Nos llegó la solicitud desde ese país si podíamos hacernos cargo, a distancia, de niños huérfanos o en extrema pobreza. Lancé la propuesta entre mis colegas que adhirieron con alegría depositando todos los meses un pequeño aporte». El medio elegido fue el proyecto ayuda a distancia de Familias Nuevas, a través de los proyectos de AFN osfl. Natine, tiene 12 años, con la ayuda puede vivir más dignamente y proseguir los estudios hasta sacar el título de maestra y empezar a trabajar. Los colegas de la Cooperativa, de común acuerdo, decidieron proseguir con la iniciativa con otros 5 niños, uno en cada continente. A quienes pasan más necesidad envían un aporte navideño extraordinario, en el que involucran también al Consejo Administrativo. «Con el pasar del tiempo –cuenta con alegría B.S. – nuestros aportes a distancia han aumentado a 14 niños esparcidos en varias partes del mundo, este año se sumaron otros 6 de Uruguay: ¡en total son 20 niños! Y dado que el amor es contagioso, muchos han decidido subvencionar una ayuda personal, a la que se deben sumar otras 30 de personas que no son de la Cooperativa, pero que al saber de la iniciativa, decidieron apoyar, al menos por un período, esta iniciativa de solidaridad. ¡Hoy –conclye B.S. – los niños mantenidos a distancia en nuestro grupo y ‘alrededores’ son 75!». ¿También tú quieres mantener a un niño a distancia? Puedes escribir a sad@afnonlus.org, o llamar por teléfono al 06.9454.6412 (Roma).  

El Ideal: Jesús abandonado

En medio del caos social, un contagio positivo

Córdoba, una ciudad con 1.2 millones de habitantes, en el corazón de Argentina. Un conflicto salarial con la policía provincial llevó a que se acuartelaran y dejaran las calles sin vigilancia. En la tarde y noche del 3 de diciembre y durante la madrugada del 4, se produjeron saqueos a más de 1000 comercios, casas de familia y hasta el depósito de Caritas, a manos de delincuentes organizados en motos. Para destrabar el conflicto fue fundamental la acción de Comipaz (el comité interreligioso) a través del Obispo, el Rabino y representantes de distintas confesiones, con lo que se llegó a un acuerdo al mediodía del 4 y la policía poco a poco fue tomando el control de la ciudad. Ese día todos habían permanecido en sus casas: los comercios, las escuelas, las universidades y las oficinas públicas estuvieron cerradas.

Apenas se vislumbró el acuerdo comenzó la acción de Jóvenes por un mundo unido, como nos cuenta Ana María Martínez: “Todos estábamos viviendo el tema de los saqueos con miedo, en nuestras casas. Pero no podíamos permanecer ajenos a lo que pasaba en nuestra Córdoba. Teníamos un gran empuje para demostrar a la sociedad que algo bueno puede salir de tanta bronca, locura y corrupción estructural.

Nos dimos cita en una plaza del centro de la ciudad. Avisamos por las redes sociales. Al instante, mucha gente empezó a difundir nuestra iniciativa, por todos los medios.

A las 16 horas llegaron los primeros y en veinte minutos éramos alrededor de 30 jóvenes, había un canal de televisión y algún periodista gráfico. La mayoría traía alimentos no perecederos que juntábamos para luego acercar al depósito de Cáritas, que también fue víctima de los saqueos. A medida que pasaban las horas, se sumaban más, de a dos u ocho jóvenes. Venían porque se habían enterado por facebook o porque algún amigo les había contado. Terminamos siendo 100, sin contar las decenas de personas que se sumaron en sus edificios o en alguna calle”.

El trabajo era mucho: limpiar cenizas de incendios, retirar restos de las barricadas… “Más allá de la acción concreta, la idea era charlar con los vecinos, ofrecer un momento de escucha”. La noche anterior había sido terrible: tiros, sirenas de alarmas en casas cercanas, saqueos, muchos que se quedaron defendiendo su pequeño negocio.

“La respuesta fue increíble. Los vecinos traían agua para los que trabajaban, guantes, escobas, palas. Muchos se sumaban a limpiar, porque les conmovía ver que gente que no era de la zona, se había movido a limpiar su barrio”.

La repercusión fue inesperada: diarios, radios, noticieros habían transmitido la acción de los jóvenes, “y creemos que algo logramos, quizás más allá de la limpieza de las calles del centro de nuestra ciudad. El cambio fue más adentro. Entendimos que depende de cada uno salir a hacer algo distinto y que, si bien el día anterior se había producido un contagio de delincuencia y oportunismo, hoy fuimos testigos de un contagio de buena voluntad, de trabajo y esfuerzo por ayudar y protagonizar un cambio”.

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Lucía Degasperi, a 10 años de su muerte

Desde pequeña,  Lucía es una niña de una alegría irrefrenable y contagiosa. Ultima de ocho hermanos, crece en una familia muy pobre de Terlano (Bolzano-Italia). A pesar de las dificultades económicas, los esposos Degasperi mantienen siempre una gran confianza en Dios.  Con el paso de los años, Lucía está convencida de  que el amor en la tierra no existe y el pensamiento de amar sin ser correspondida la angustia. Cuando Lucía cumple los veinte años, de forma imprevista su hermano Carlos  cambia su actitud en la casa: comienza a hacer las camas, a lustrar los zapatos… Llena de curiosidad, Lucía le pregunta el motivo de su cambio y  su hermano la invita a ir a una Mariápolis,  un encuentro de varios días de los Focolares. Allí, Lucía queda profundamente impresionada cuando escucha muchas experiencias concretas que se basan en la certeza de que Dios es amor y  que ama a todos personalmente, tanto que, presa de una gran inquietud, deja la Mariápolis antes de que termine. Quedó impactada por una frase: “Cualquier cosa que hagan por el más pequeño, la hicieron a mi” (Mt 25, 40). A partir de 1964, la espiritualidad de la unidad se empieza a difundir en Alemania. Lucía se encuentra en Berlín Oeste y en los primeros años de la década del ’80, el régimen de la DDR (por su sigla en alemán), obliga a  muchos adherentes de la espiritualidad de los Focolares a reunirse en situación de semiclandestinidad y con mil dificultades. Antes de mudarse para Lipsia, Lucía debe pasar un mes en un Lager (campo de concentración). Los otros internados se quedan impresionados por su amor: ella ordenaba la habitación donde dormían  varias personas y les entrega  el café que ella quería llevarse a Lipsia. Poco a poco, muchos siguen su ejemplo y el último día, una de las guardias le confiesa: «Una unidad tan linda entre nosotros  no la hemos visto nunca…». Con el teléfono controlado y las células de micro-espionaje en el auto, Lucía utiliza su inventiva, y encuentra mil estrategias para verse con las personas que le fueron confiadas: invita a los niños a almorzar, organiza fiestas para los jóvenes, visita a muchas familias. En 1989, las focolarinas y las gen (las jóvenes de los Focolares) en la DDR festejan la caída del muro de Berlín con un largo viaje a Trento y a Roma, donde muchas personas, por primera vez conocen a Chiara Lubich. Continúan años de gran entusiasmo, pero, de forma imprevista, en 1994  a Lucía se le diagnostica un tumor. Es un dolor muy fuerte como contará años después: «Fue como una condena a muerte.» Sucedió un poco antes de comprender que «había llegado el momento de volver a confiar mi vida a Dios» Vivir el momento presente es algo que la ayuda mucho y se convierte en luz para muchas personas. Con los años, disminuye su fuerza física mientras que crece la vida espiritual. «No te digo ‘coraje’ Lucía –le escribe Chiara el 3 de diciembre de 2003- tienes todas las gracias que precisas y mucho más. Debes ser feliz». Con gran serenidad, el 10 de diciembre, Lucía parte para el Cielo. «Gracias por el amor concreto que siempre tuviste», «Gracias por tu sonrisa que construía siempre la familia»; «Gracias por tu fuerza», son algunos de la gran cantidad de mensajes que llegaron de todas partes del mundo en los días siguientes a su fallecimiento.

El Ideal: Jesús abandonado

Bolivia: la Casa de los Niños

En la ciudad de Cochabamba, Bolivia , donde la población está constituida por un 50% de niños y adolescentes, en su mayoría, abandonados por sus padres, desde hace algunos años, desempeña su actividad  la Asociación de Voluntariado ONLUS, llamada “Casa de los Niños”.

“Somos  fruto del encuentro con el rostro de Jesús que se ve concretamente en las personas que entraron en  nuestra historia”. Así nos escriben los responsables del proyecto que están motivados  por sueños de esperanza y de bienestar hacia las personas que viven situaciones dolorosas o de marginación, especialmente los niños.

Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, expresó una vez, el deseo de que se pudieran cerrar los orfanatos, con la esperanza de que cada uno de los pequeños huéspedes pudiera gozar del calor y del amor de una familia. “Siguiendo este sueño de Chiara Lubich – cuentan- nos pusimos a trabajar, allí donde es posible, recomponiendo, alojando transitoriamente  y sosteniendo a las familias o a los familiares de los niños que sufren mayor abandono. En estos últimos 6 años, con la ayuda de muchas personas, hemos logrado reunir casi un centenar de familias, ofreciéndoles una vivienda digna”

Un ejemplo es el caso de M.R., que fue diagnosticada hace 8 años con el virus de HIV (Sida). Cuando los trabajadores de la Asociación la conocieron no hablaba y no caminaba. Había sido excluida de la terapia intensiva, donde había sido hospitalizada  por una infección, y fue recibida en la “Casa de los Niños”. “M.R. dentro de pocos meses cumplirá 10 años – cuentan con alegría-. Mientras tanto su mamá, que había sido echada de su casa, porque la consideraban responsable de esta situación, fue también acogida por la institución. Así se recompuso  un pequeño núcleo familiar”

“Nuestro Centro – continúan– es ahora punto de referencia de todas las instituciones públicas de la ciudad para los que viven con el virus de HIV. El 20% de las familias de Cochabamba, portadores del virus, viven aquí con nosotros. También el 30% de los niños HIV positivos,  de la ciudad,  son huéspedes de nuestra “Ciudadela Arcobaleno”, donde viven junto con otros 200 niños con historias diferentes sobre sus espaldas”

La acción concreta, siempre fundamental y necesaria, no puede ser separada  de aquello que da sentido y valor a cada gesto: “El arte del encuentro marcó nuestra vida- cuentan los trabajadores- y lo que vemos florecer a nuestro alrededor es fruto de la relación con personas extraordinarias con las cuales compartimos la vida y los anhelos más profundos. Esta situación nos permite abrazar el dolor inocente, el de los niños que sufren la injusticia más absurda, de una vida que no han elegido y que los obliga a luchar contra corriente desde el primer instante. Nosotros estamos aquí con ellos, con la tenacidad de los pobres y la fe de los débiles. Creemos ingenuamente, que, a pesar de las cotidianas derrotas,  el bien siempre triunfa”