Movimiento de los Focolares
Comunión, las nuevas palabras de la economía

Comunión, las nuevas palabras de la economía

En el volumen “Comunión, las nuevas palabras  de la economía”, el economista Luigino Bruni presenta la Economía de Comunión (EdC) a través de algunas palabras-clave: gratuidad, trabajo, empresa, cooperación, felicidad, reciprocidad, fraternidad y pobreza. Son palabras que, todas juntas, invitan a la comunión. Palabras antiguas que, en la experiencia de la EdC, toman un significado distinto.

“La comunión es la tensión profunda de la economía y el fundamento del proyecto de la Economía de comunión, que tiene como objetivo el surgimiento de empresas que se gestionan con una cultura nueva, la “cultura del dar”, escribe el autor en la introducción.

La EdC es un proyecto económico que involucra hoy a centenares de empresas, pero que es también mucho más que eso. La Economía de comunión, en efecto, incorpora también un humanismo.

Las empresas vinculadas a la EdC son empresas privadas, plenamente integradas en el mercado, que aún salvando la propiedad privada de los bienes ponen en común las utilidades.

En el prefacio de su libro, Bruni escribe que pretende relatar el significado de vivir la comunión en la economía hoy, pero también testimoniar la evolución de su comprensión de la EdC, así como se ha extendido en los primeros años de vida. “He viajado por varios países y pude penetrar las diversas dimensiones de este proyecto, que –hay que recordar siempre- nace de una espiritualidad, y se coloca por lo tanto constitutivamente entre ‘cielo y tierra’ es decir entre profecía e historia. Los diversos capítulos del libro son las etapas de un viaje, muy diferentes, pero vinculadas unas con otras: un viaje, personal  y colectivo, que aún continúa. En especial, testimonia una nueva comprensión de las dimensiones de la empresa, del mercado y, sobre todo de la pobreza, una realidad que se me fue abriendo poco a poco que la fui mirando en sus diversos aspectos buscándola en las varias regiones del mundo”

Según el autor “comunión” es el nombre nuevo de la paz. En los años sesenta se hablaba mucho de desarrollo y se esperaba que el desarrollo generalizado y extendido a los países hasta entonces marginados, habría resuelto en sus raíces las razones de los conflictos y de las guerras. Hoy, después de decenas de gran desarrollo económico, constatamos que por sí solo no es suficiente para asegurar la paz. El crecimiento económico puede ocurrir menoscabando otros valores importantes para la convivencia civil, como por ejemplo el ambiente, la justicia, la solidaridad.  

Por este motivo el autor está convencido que la profética frase de Pablo VI en la Encíclica Populorum Progressio: “Desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, hoy puede ser interpretada como “Comunión es el nuevo nombre de la paz”

Sin comunión, no existe desarrollo auténtico y sostenible, ni para los individuos, ni para los pueblos, ni para el planeta.

de Gina Perkov

Fuente:  EdC online

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Pascua. El Amor infinito nos ama

Hermanita mía en san Francisco:

Acabo de leer esto:

Santa Matilde[1] vio al Señor abrir la Llaga de su dulcísimo Corazón y decirle: «Admira la extensión de mi Corazón para conocerlo bien; en ninguna parte podrás encontrar Amor más claro que en las palabras del Evangelio, porque nunca se han encontrado otras que expresen un Amor más fuerte y más tierno. «Como el Padre me amó a mí, así os amo yo a vosotros»».

Quizá no siempre consideres que eres una criatura muy valiosa: objeto del amor de Dios.

Él te amaba desde antes de que nacieras, y pronto volverás a El. El tiempo es un vuelo y un Tránsito velocísimo.

Se acerca la Resurrección.

Cuántas cosas quisiera desearte mi corazón, consciente de tu Valor. No hay oro ni universo entero que pueda pagar tu alma, comprada con la Sangre de un Dios.

Pero si puedo resumir en pocas palabras lo que quisiera decirte, escucha: Resucita a una vida novísima y cree que Dios te ama.

Te aseguro la plenitud del gozo en esta tierra y. que tu vida será una aleluya continua.

Toda alegría verdadera es fruto de las únicas dos flores que pueden florecer en el jardín de tu alma: El deseo fuerte de ser amada y de amar.

Tu pequeño corazón es un misterio del Amor de Dios.

Canta sólo cuando un Amor Infinito lo ama y cuando puede amar a un Amor Infinito.

El Amor infinito te ama. Créelo.

Si tú amas al Amor infinito que es Dios, no lo sé; lo espero y te lo deseo para tu felicidad.

Pasa en esta nueva Pacua a una continua donación de amor.

Que todo lo que te deseo se haga realidad.

Chiara Lubich (Pascua 1945)

(Publicada en: Chiara Lubich, El primer amor, cartas de los inicios (1943-1949), Ciudad Nueva, Madrid, 2011)

Fuente: Centro Chiara Lubich


[1] Santa Matilde de Hackeborn (1241-1299), monja benedictina y mística que tuvo revelaciones sobre el amor de Jesús y sobre su Sagrado Corazón

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Las chicas de Alepo

«Un día, entraron los rebeldes a Alepo, al barrio en el que vivíamos. En ese momento estábamos en Facebook chateando entre nosotros. Preocupación, rabia… distintos sentimientos surgieron en cada una. Había quien, sofocada por el temor escribió: «Se ve que también Dios está contra nosotros»; «No, Él está llorando con nosotros»; «Pero ellos nos están arruinando la vida»; «Tratemos de amarlos también a ellos»; «Pero ¿cómo?»; «Rezando para que también ellos encuentren el amor».

Al final aceptamos el desafío de amar también a quien nos estaba haciendo daño.

Para decir la verdad – escribe Mira desde Alepo – no siempre logro vivir el Ideal de la unidad como quisiera; el odio que hay a mí alrededor casi ha logrado entrar en mi corazón, pero no logrará vencerme. He llegado al punto de que mi visión de las cosas se ha vuelto pesimista. Me he preguntado: ¿cómo pudo Chiara Lubich vivir la guerra cuando empezó el Movimiento? Pero después me respondí: si ella lo logró, quiere decir que quizás yo puedo hacerlo. Esto me ha dado el impulso para seguir adelante, para recomenzar. Siento que tenemos que tenemos que tratar de amar como lo haría Jesús en nuestro lugar si estuviera en Siria, por eso todos tratamos de ayudar en la medida que podemos; de repente son sólo pequeños gestos.

Quisiera pedirles a todos que recen porque, créanme, sus oraciones nos dan una gran fuerza. Espero que ninguna de ustedes vida estos momentos negros que nosotros vivimos ni vea lo que nosotros vemos. Perdonen si he escrito poco, traté de escribir velozmente antes de que nos desconecten la electricidad. Pedimos que el Señor le de paz a nuestros corazones».

Y precisamente esta cadena de oraciones ya está rodeando a tantos en el mundo: es el “Time Out”, todos los días a mediodía hora local. La idea nace poco antes del primer Supercongreso mundial (1987), la gran cita de los Chicos por la Unidad. Fue el nombre que sugirió un chico que jugaba baloncesto.

Chiara Lubich le gustó tanto la idea que durante la guerra del Golfo pidió “permiso” para adoptarla, para hacer un tam-tam de oraciones por la paz. Y en diciembre de 2012 Maria Voce lo volvió a proponer: sólo Dios puede responder a la necesidad de paz que hay en la humanidad. Sería necesaria una oración fuerte, potente”, “con una fe renovada que Dios lo puede hacer, que si le pedimos en unidad Dios nos responde”:

Fuente: Revista Gen3 – n.1/2013

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Revista de vida eclesial gen’s: una nueva etapa

Al comienzo, en 1971, las  pioneras fueron:  dos destartaladas  máquinas de escribir, placas de metal para estampar la dirección, constantes mudanzas de una sede a otra, y a pesar de todo el objetivo de la redacción de gen’s se mantiene intacto y tiene su audacia: ofrecer el carisma de la unidad de Chiara Lubich y del Movimiento de los Focolares al servicio de una pastoral que tenga el soplo del Concilio Vaticano II: comunión y diálogo, a partir de una penetración cada vez mayor en el misterio trinitario-pascual de Dios.

La base característica de la revista es: ofrecer reflexiones que tengan relación con la vivencia cotidiana y testimonios que no queden ligados a la genialidad de personas individuales y circunstancias particulares, sino que muestren orientaciones que puedan encontrar aplicaciones también en otros contextos.

El origen de la aventura de la revista gen’s nace tres años antes como la exigencia de mantener unidos a los seminaristas de varios Países que habían encontrado en el Evangelio vivido y en la espiritualidad comunitaria de la unidad un fundamento sólido para su vida y el estímulo para vivir como “nueva generación sacerdotal” – de aquí nace su nombre-, que, poniendo Dios en el primer lugar de sus vidas, viven el llamado al ministerio antes que nada como servicio y testimonio. Nació en aquélla época un ciclostil que en 1971 se transformó en una hoja impresa, semilla de la actual revista.

A través de este esfuerzo durante cuarenta años, gen’s se convirtió en un vivaz laboratorio de pensamiento y de vida que alternó entre sus páginas las firmas de Chiara Lubich, de Pascual Foresi, Igino Giordani, del teólogo y obispo alemán Klaus Hermmerle, además de otros actuales obispos que colaboraron ya desde seminaristas, y también se vio la colaboración del teólogo italiano Piero Coda, del padre Silvano Cola, padre Toni Weber y muchos otros.

Hoy gen’s, en su nueva presentación, sigue lanzando puentes entre la Iglesia y el mundo contemporáneo, integrándose con todos los derechos en el Grupo editorial Cittá Nuova con el cual, desde el comienzo, había compartido la inspiración fundamental: el sueño de Jesús «que todos sean uno».

Desde el portal de Cittá Nuova (cliquear Gruppo CN y luego gen’s) se puede acceder al amplio material de consulta, que recoge los números de la revista desde el ’71 hasta hoy,  como  archivo o búsqueda.

En el correr de los años, gen’s se imprimió también en otros idiomas, ya sea en versión escrita como online. En portugués con el nombre de Perspectivas de Comunhão, en inglés con el nombre de Being one, en alemán se llama Das Prisma, y existe también gen’s en India, Argentina y Polonia.



Comunión, las nuevas palabras de la economía

La Pascua más hermosa

© M. Cristina Criscola, ‘Amore scambievole’ – Loppiano, 1984

Queridísimos quisiera invitaros a vivir los próximos días de Pascua iluminados por un pensamiento de Chiara de 1981. Estos son algunos extractos:

Jueves Santo

«Nuestra fiesta. En un día como hoy, Jesús, hace muchos años, dio a sus discípulos el mandamiento nuevo, ese mandamiento que es la ley fundamental y la base de cualquier otra norma para cada uno de nosotros, en un día como hoy Jesús rezó por la unidad: “que todos sean uno”, en un día como hoy instituyó la Eucaristía que lo hace presente entre nosotros y tiene como efecto precisamente nuestra unidad con Él y entre nosotros. Y en un día como hoy instituyó el sacerdocio que hace posible la Eucaristía […]. Qué sería de nuestra vida sin el mandamiento nuevo, sin la Eucaristía, sin el Ideal de la unidad?».

Viernes Santo

«No existe mejor día para rehacer solemnemente nuestra consagración a Él [Jesús Abandonado], renovando nuestro propósito de donar nuestra vida amándolo siempre, en seguida, con alegría».

Domingo de Pascua

Él resucitó y Él es la resurrección y la vida también para todos nosotros».

Como Chiara en aquella ocasión, también yo os deseo de todo corazón:

¡Feliz Pascua a todos y a cada uno! Que sea la más hermosa de nuestra vida.

Maria Voce (Emmaus)


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Dos perspectivas comunicacionales de Papa Francisco

Card. Bergoglio con miembros de algunos movimientos. Susana Nuin esta a su izquierda (2011)

Vivimos tiempos cargados de significado, detrás de las puertas que se cerraron como símbolo de un servicio que llegó a su fin, se abrieron de “par en par” puertas en la misma Iglesia. El mismo papado de Francisco, es hoy heredero de los nuevos aires, a los que llamó en causa la decisión de Benedicto XVI.

Estamos ante un hito del Espíritu, esta vez lo marca el hecho de la elección de un Papa latinoamericano por primera vez en la historia… Francisco llega a la cátedra de Pedro, siendo expresión de una Iglesia continental de la cual ha sido constructor comprometido en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). No trae solo el legado de su pueblo de origen, trae el legado de un episcopado Latinoamericano que desarrolla un ejercicio de servicio como lo expresa la vida de los casi 60 años del CELAM, servicio a la comunión y colegialidad. Llega como hijo espiritual de San Ignacio de Loyola, como conocedor y reconocedor de la vida de San Francisco de Asís, en quien se inspira, y toma su nombre. Trae consigo una vida personal y comunitaria latinoamericana, y una trayectoria fundada en las instituciones que lo respaldan.

Dos pistas comunicacionales emergen en estas primeras semanas de su servicio a la Iglesia universal. La primera: austeridad, sobriedad, sencillez, desprovista de apariencia y centrada en la cercanía con los demás. La segunda potente comunicación: se basó en realidades centrales del Vaticano II, evento que marcó época y del cual celebramos los 50 primeros años.

Desde el momento de su primer aparición en público, expresó un camino de reciprocidad entre el pueblo y su pastor: “Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad”.

Ante los 6000 periodistas reunidos en la sala Pablo VI, confirmó su concepción eclesial: somos el Pueblo de Dios en camino… Y Subrayó la decisión del camino del diálogo hecho realidad, al segundo día de su Pontificado, en la reunión con los representantes de las otras iglesias cristianas, y en la misma línea se dirigió a los representantes de las distintas religiones que lo acompañaron en la asunción del ministerio de Pedro. Queda claro en papa Francisco el deseo de una Iglesia pobre como lo manifestó en su encuentro con los comunicadores cuando dijo: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”. Sus palabras manifiestan el anhelo del papa de caminar según las huellas de Jesús de Nazaret.

Una propuesta desafiante abre su papado, una comunicación esencial: la de Jesús con los suyos, la de Pedro, una marcha emprendida hacía la Iglesia de los orígenes, cuando afirma: “Ciertamente Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? (…). Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio”.

Un año y medio atrás tuvimos el gusto, con un grupo de amigos de distintos movimientos de Argentina, de compartir una prolongada conversación mano a mano con el entonces cardenal Bergoglio. Nos convocaba la Doctrina Social de la Iglesia, una de sus pasiones. La atención con que siguió cada uno de los comentarios y aportes de la conversación, manifestaba claramente su interés por el tema, por llegar a los barrios más necesitados y poder operar una real transformación en el orden de la acción evangélica capaz de no dejar las cosas como están.

De Susana Nuin (desde Roma)

Comunión, las nuevas palabras de la economía

La Pasión: un Dios que sufre por nosotros

Fue la pasión, libremente aceptada, que dio prueba a Dios y a los hombres del amor con el que Cristo nos ama, es decir nos vivifica. Sufriendo, experimentó su humanidad. Amándonos, afirmó su divinidad. Después de entonces, siempre lo humano se diviniza si transforma el dolor en amor. Este es el milagro inaudito de un Dios que sufre, desde el nacimiento en una gruta a una vida errante, a una muerte horrenda…

El camino de Cristo, que él nos enseña y el que tenemos que seguir si queremos recibir vida de gracia, es vivir el Evangelio aceptando los dolores y con ellos ensimismarnos con él. Ello quiere decir que amar no es una operación que deleita. Tener que dar aun cuando justamente el dar provoca amargura, esto es amar como Cristo nos amó. Si uno, al amar, busca satisfacciones, quiere decir que piensa en sí mismo, se ama a sí mismo. Ama a las criaturas, no por ellas y menos aún por Dios, sino por si mismo.

El amor es don y pertenece al sacrificio. Amor y dolor reaccionan uno frente al otro. Uno es la mayor sensibilización por el otro. Siempre naturalmente si se trata de movimientos guiados por la gracias divina.

¿Quieres construir proyectos de estabilidad sobre los hombres cuando su humor cambia de la mañana a la noche, cuando tu humor, y hasta la visión de la vida, cambian por causa de la digestión o después de una lectura o una conversación? En ti mismo, en tus nervios, en tu mutación física está la inestabilidad. Cuando tienes necesidad de actuar, tal vez estás cansado, cuando tienes necesidad de dormir, tal vez tienes insomnio. Y no puedes apoyarte en tus dotes naturales, en la cultura y los afectos porque también ellos cambian, alternando la confianza y la desconfianza, la luz con la sombra, la paz con la ira. Y ni siquiera los hombres te ofrecen una base, en la familia encuentras, tal vez, caracteres que no se adaptan al tuyo, existencias cerradas en sí mismo o abiertas a otros horizontes. Encuentras la fiesta cuando tu estas triste, el desprecio por tu fe, la incomprensión de tus sacrificios, conductas cambiantes, incoherencias…

Saliendo de la familia, la tierra se mueve bajo tus pies. El dinero te puede dar el pan para nutrirte, pero no la paz para serenarte. Entre los amigos, traiciones e incomprensiones, si eres pobre te evitan, si eres rico te traicionan. Cuando tienes necesidad no tienen ni fuerza ni voluntad para ayudarte.

Así, tu vida, es un pensar de noche para buscar sostén durante el día, es ver como durante el día se oscurece la esperanza bajo la noche de las desilusiones. Y así el tiempo pasa.

Encontrarás la verdad solo en Dios, es la única estabilidad, lo único que no pasa; y la multitud de afuera y la fantasmagoría de paisajes y personajes cambiantes, si está Dios, no te sorprende y no te toma, tu permaneces anclado a lo Eterno. Pasa la escena del mundo, Dios permanece”.

Traducción libre de: Igino Giordani, Il Fratello, (Città Nuova, aprile 2011, III edizione Figlie della Chiesa 1954)

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Cuando la puerta de casa está abierta

«Sandra, desde pequeña, demostró siempre una gran apertura hacia todos. Se lo enseñamos nosotros, sus padres, sin embargo, cuando un día nos pidió que alojáramos en nuestra casa a una amiga suya con dificultades, quedamos un poco perplejos. Sandra, estaba tan firme, que no le pudimos decir que no.

Decidimos por lo tanto ceder a todos los prejuicios y recibir a su amiga como a una hija. Esta chica, sintiéndose amada, poco a poco, comenzó a contarnos sus problemas familiares. Se quedó con nosotros algunos días y cuando se fue nos lo agradeció mucho. En realidad, éramos nosotros los agradecidos a nuestra hija, que nos había dado la oportunidad de abrir nuestro corazón y crear una relación profunda con su amiga. Junto con ella, nuestra hija organizó ayudas varias  para la gente que había sufrido el terremoto, recogiendo una gran cantidad de ropa, juegos y huevos de Pascua.

Nuestro hijo Máximo, cuando era pequeño, nos había sorprendido, pues un día, abriendo la puerta de casa a un pobre que tenía un niño chico, corrió a su cuarto a buscar un autito de colección, su preferido, para dárselo a ese niño. Cuando creció, nos pareció que se alejaba de nosotros, indiferente a lo que le decíamos, intolerante con nuestra disponibilidad hacia los demás. Como padres sabíamos que no lo teníamos que molestar con sermones, estábamos seguros que Dios habría continuado indicándole el camino justo. El año pasado, cuando subía al avión que lo llevaba al extranjero a estudiar, nos entregó una carta para sus amigos, diciéndonos que podíamos leerla también nosotros. Era un modo de revelarnos los tesoros de su alma que no habíamos sabido ver. Un regalo inesperado que colmaba un vacío en nuestros corazones.

Siempre tratamos de transmitir a nuestros hijos la apertura hacia todos. Así comenzó también la historia de la amistad con Joe. Con un ruidoso timbrazo. Cuando abrimos la puerta, nos encontramos delante de un joven de Nigeria que quería vender algún objeto. Como muchos compatriotas suyos, vivía trabajando como vendedor ambulante. Le compramos algo, un fregón para la cocina, era un pequeño objeto útil. Pero nos pareció poca cosa. Lo hicimos entrar, nos intercambiamos los números de teléfono, prometiéndole que lo habríamos invitado a uno de nuestros encuentros en la parroquia. Cuando se acercó el día de la reunión, nos acordamos de Joe. Estábamos en duda sobre si llamarlo o no, pero cuando lo llamamos él respondió con entusiasmo, diciendo: “Todos parecen amables al principio, pero luego enseguida se olvidan”. Desde entonces, mantuvimos con él un vínculo fuerte, compartiendo las dificultades y buscándole un trabajo, algo que no era fácil a causa de su situación irregular. Lo ayudamos a encontrar alojamiento y éramos muchos los que lo apoyábamos. Más adelante Joe se casó, tuvo un hijo. Cuando nos pidió que fuéramos los padrinos del hijo, con emoción pensamos en nuestra larga amistad, una de las muchas amistades que nacieron abriendo la puerta de casa».

  (Maria Luisa y Giovanni, Italia)

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Austria: señales de Iglesia viva

Entre los varios desafíos que la Iglesia católica enfrenta hoy, existe  la disminución de las vocaciones sacerdotales que vuelve arduo el desarrollo de las tareas tradicionalmente reservadas al párroco.

Por otro lado el Concilio Vaticano II confirió gran dignidad a los laicos, abrió puertas a la acción concreta de los fieles, que, en el ámbito parroquial, sostienen y a veces sustituyen la actividad del sacerdote donde es posible.

He aquí algunas experiencias maduradas en Austria en algunas parroquias católicas, donde hay miembros del Movimento parroquial del Movimiento de los Focolares.

Traunkirchen, a 80 Km de Linz. Brigitte pertenece a un pequeño grupo pastoral encargado de una parroquia. Se ocupa de la liturgia y de la atención a los enfermos. Este grupo tiene confiada toda la gestión dado que el párroco no está presente y debe atender  los servicios religiosos de 5 parroquias. Un rol que no es fácil porque los grupos pastorales son una novedad también en Austria donde el primado de Viena, Card. Schönborn, hace pocos años lanzó la “unidad pastoral” para dar mayor responsabilidad a los laicos. Así los sacerdotes están más libres para las tareas de su exclusiva competencia.

Rif es una parte de la ciudad de Hallein en la provincia de Salisburgo, en la periferia de la gran ciudad.

Aquí fue necesario construir una nueva iglesia porque la comunidad cristiana está creciendo. Un sacerdote, una religiosa y un asistente pastoral se ocupan de 3 parroquias, en una “unidad pastoral” armoniosa. Y pensar que una de ellas recién nació mientras que las otras reciben desde hace siglos la alta burguesía de Salisburgo.

Gabi, en Viena, es asistente pastoral y hace todo lo necesario para que la parroquia salga adelante. Participa en el  Consejo pastoral y trajo un entusiasmo nuevo y contagioso organizando grupos donde se intercambian experiencias sobre la palabra de Dios.

María Rudorf, dejó un trabajo estable e interesante en un negocio para ponerse a disposición de una comunidad de sacerdotes. Con ellos durante muchos años ayudó a sacar adelante la parroquia y ahora que los sacerdotes cambiaron y llegó uno de distinta nacionalidad, lo ayuda a integrarse y a entrar en la cultura europea.

Son personas comprometidas, ladrillos de una comunidad cristiana que forman la Iglesia viva. Aquí no se tiene la impresión de una Iglesia que decae, como dicen las estadísticas, sino que es una Iglesia que crece, madura, que tiene mucho que dar a la sociedad y a la humanidad de hoy.

 

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Servicio y realeza

El Papa Francisco pronunció palabras fuertes durante la Misa de inicio de su ministerio petrino: Una de ellas es el servicio, ¿cómo resonó en ti? Resonó exactamente como tenemos que vivir nuestra tarea, no importa cual sea, todos los formamos parte del Movimiento de los Focolares. Realmente un servicio, pero un servicio de amor. Y quien sirve por amor -recordaba Chiara Lubich, puede decir que ‘reina’. No se trata de un servicio que rebaja o humilla, sino la actitud de quien se dona completamente por amor. Quien se comporta así pone en su lugar a los demás y los pone en la condición de ser los que tienen que ser. A partir de allí se deduce que el servicio y la función de gobierno se atraen recíprocamente”. Otra palabra del Papa Francisco, por la que hizo oir su voz, es la atención a los pobres. ¿Hay algo que revisar en el Movimiento de los Focolares? No podemos quedarnos observando solamente al Papa Francisco. Pienso que tenemos que mirarnos a nosotros, hacernos un examen de conciencia de modo que utilicemos, con sobriedad, sólo lo que realmente necesitamos, poniendo a disposición de los demás lo que podemos: todo lo que podemos dar. Al mismo tiempo me pareció percibir en las palabras del Papa el eco de una pobreza que no es sólo material, sino que entiende como tal también a quien se encuentra solo, a quien se siente incomprendido, a quien está abandonado, a quien no conoce a Dios y quizás no lo sabe. Delante de todas estas pobrezas creo que cada uno de nosotros tiene que preguntarse: ¿qué puedo hacer yo? El Movimiento de los Focolares está sometiéndose a un examen de conciencia, tratando de convertirse a una nueva medida de amor, de donación, de servicio. Siempre hay posibilidades de crecimiento en este sentido». Victoria Gómez    Lee  fragmentos de los mensajes de María Voce a Benedicto XVI y al Papa Francisco  

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Papa Francisco: «Seamos custodios los unos de los otros»

«Hemos escuchado en el Evangelio que «José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer» (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la la misión que Dios confía a José, la de ser custos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia […].

¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús.

¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio […] Y José es “custodio” porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación.

Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro […] En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.

Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. […] Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos «custodios» de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para «custodiar», también tenemos que cuidar de nosotros mismos. […] No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.

[…] En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.

Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. […] Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar […].»

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Fraternidad para vivir

La elección del Papa Francisco es un gran signo de continuidad con el el que dejó a la Iglesia de Benedicto XVI, renunciando al ministerio de obispo de Roma. En continuidad, porque con la elección del nombre Francisco, por primera vez en la historia de la Iglesia, el nuevo Papa, evidentemente, quiso poner su ministerio en la luz profética del testimonio evangélico de Francisco de Asís.

El hecho que el Papa se haya referido a la fraternidad, fraternidad por vivir, es un signo fuerte de esta voluntad de seguir el auténtico espíritu del Evangelio en su tiempo.

Me parece también muy significativo el hecho de que él haya querido dirigirse en primera instancia a la Iglesia de Roma como su obispo y pastor, y a partir de allí extender su saludo a todas las Iglesias y a las personas de buena voluntad.

También el gesto de querer pedirle al pueblo de Roma la intercesión de su oración para recibir la bendición de Dios, antes de impartir la bendición, tiene un significado profundamente evangélico y remite al espíritu del Vaticano II, que tiene como punto central la visión de la Iglesia como “pueblo de Dios”, la comunidad de los creyentes.

Además subrayaría el estilo que definiría laico, para nada clerical, con el que se dirigió a la gente reunida en la plaza San Pedro con un sencillo “buenas tardes” y después con un “buenas noches y descansen bien”. También el llamado a la confianza recíproca es importante, porque refleja una metodología de servicio pastoral y un anuncio: el Papa Bergoglio pareciera querer afrontar los grandes desafíos que esperan al obispo de Roma, de una reforma de la curia y un nuevo lanzamiento de la evangelización, como él mismo dijo, a partir de Roma y después a todo el mundo.

Impresionó también su promesa de querer ir mañana a rezar a María para poner su pontificado bajo su manto de madre del Amor Bello y de la misericordia.

El Papa Bergoglio es un jesuita, y por lo tanto tiene la experiencia directa de un gran carisma que ha iluminado la vida de la Iglesia en la modernidad. Y se quiso llamar Francisco, que es el carismático por excelencia. Parece querer unificar así el ministerio de Pedro con el amor y la profecía que la Iglesia experimenta en su historia a través de los carismas.

Este primer encuentro con su Iglesia y la Iglesia universal es ciertamente un signo grande de esperanza para los católicos, pero también para los cristianos y para toda la humanidad. Como nos pidió, nos unimos también nosotros en oración para vivir en unidad este nuevo paso de esperanza y de compromiso que hoy se nos pide, para que el Evangelio pueda ser levadura y sal en nuestro tiempo.

De Piero Coda

Fuente: Città Nuova online

Chiara Lubich: «Tengo un sueño para el nuevo milenio»

«…Sueño, para nuestra Iglesia, un clima más conforme a ella como Esposa de Cristo; una Iglesia que se presente al mundo más bella, más una, más santa, más carismática, más identificada con su modelo, María, por lo tanto, mariana, más dinámica, más familiar, más íntima, más configurada con Cristo, su Esposo. La sueño como faro para la humanidad. Sueño en ella una santidad de pueblo, nunca vista antes.

Sueño que el despertar – que hoy se comprueba – en la conciencia de millones de personas, de una fraternidad vivida, cada vez más amplia en la tierra, se transforme mañana, con los años del 2000, en una realidad general, universal.

Sueño por ello, que desaparecerán las guerras, las luchas, el hambre, los miles de males del mundo.

Sueño un diálogo de amor cada vez más intenso entre las Iglesias, que nos permita ver más cercana la composición de la única Iglesia.

Sueño que se hace más profundo, vivo y activo el diálogo entre las personas de las más variadas religiones vinculadas entre ellas por el amor, «regla de oro» presente en todos los libros sagrados.

Sueño con un acercamiento y enriquecimiento recíproco entre las varias culturas en el mundo, que dé origen a una cultura mundial que ponga en primer plano los valores que siempre fueron la verdadera riqueza de cada pueblo y que se impongan como sabiduría global.

Sueño que el Espíritu Santo continúe invadiendo las Iglesias y potencie las «semillas del Verbo» más allá de sus fronteras, para que el mundo sea invadido por las continuas novedades de luz, de vida, de obras que sólo El sabe generar. Para que hombres y mujeres cada vez más numerosos emprendan rectos caminos, converjan a su Creador, predispongan almas y corazones a su servicio.

Sueño relaciones evangélicas no sólo interpersonales, sino entre grupos, Movimientos, Asociaciones religiosas y laicas, entre los pueblos, entre los Estados, de modo que sea lógico amar la patria de los demás como la propia. Y sea lógico tender a una comunión de bienes universal, por lo menos como punto de llegada.

Sueño un mundo unido en la variedad de los pueblos….

Sueño, por lo tanto, un anticipo de Cielos nuevos y una tierra nueva como es posible aquí. Sueño mucho, pero tenemos un milenio para verlo realizado».

(Fuente: Chiara Lubich, Attualità leggere il proprio tempo (Michele Zanzucchi), Città Nuova Editrice, Roma 2013)

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Chiara Lubich: entre la historia y la cultura, un carisma.

“Todo lo que haces lo debes pensar en función del otro” – dice Micaela Gliozzi, investigadora farmacéutica de Calabria– “Trabajo en investigación preclínica, por lo tanto no sólo para obtener un resultado en sí, sino que estoy siempre proyectada al sentido que el trabajo tiene para quien está delante de mí”.

Felipe De Mato Miller, filósofo de Porto Alegre: “Estoy agradecido a Chiara Lubich por haberme donado su carisma que me inspiró a desarrollar, dentro de mi disciplina, la epistemología: una nueva pista de investigación sobre la dimensión relacional y social del conocimiento”

Lina O’Bankien, de India, en el campo de la economía, quien trabaja a menudo con el gobierno. El problema de la corrupción no es una sorpresa, sino que “He descubierto que puedo también yo contribuir en la construcción de un mundo mejor, junto con los demás, no sola”

De la epistemología, a los efectos sobre las enfermedades cardiovasculares, a la lucha contra la corrupción: ¿Qué tienen en común estos tres temas? Algunos pertenecen a investigadores, doctores, estudiantes, profesores, que provienen de todas partes del mundo, que participan en el Convenio internacional “Chiara Lubich Carisma historia Cultura”, que se desarrolló en Roma el 14 de marzo, y continúa en Castelgandolfo el día 15, en el 5° aniversario de la desaparición de Chiara Lubich. Tienen en común el descubrimiento de una espiritualidad que da vida a cada profesión y pensamiento.

Fueron más de 600 los participantes en el convenio, abierto a la consigna del nuevo Papa, pues recuerda el llamado de Chiara a la fraternidad, un término familiar a los focolarinos por la afinidad con la propia misión, la fraternidad encerrada en el “que todos sean uno de Jesús (Jn, 17, 21), motivo inspirador del Movimiento.

Chiara tenía una gran pasión: el estudio – se menciona- que abandonó, “poniendo los libros en el altillo” para seguir a Dios y al Movimiento que estaba naciendo. Pero el carisma a ella confiado estaba destinado a florecer también en el aspecto cultural, como lo demuestran no sólo los numerosos títulos recibidos, sino los centenares de estudiosos allí presentes. Si bien, al comienzo de esta profundización, como declaran los organizadores del Centro de Estudios del Movimiento «Escuela Abbà”, se comienzan ya a ver reflejos en el conocimiento contemporáneo: por ejemplo en el tema ambiental, en el tema de la economía que trata de los bienes comunes, en la ley y los nudos de la política. Estos son los ámbitos elegidos en esta oportunidad.

La actual crisis ambiental es ilustrada por el filósofo científico Sergio Rondinara, esencialmente como una crisis antropológica, destinada a resolverse tal vez cuando el hombre recupere el significado de su relación con la naturaleza. Mientras que el economista Luigino Bruni, ofreció su visión de la Economía de Comunión como una nueva página de historia carismática, en la cual se puede superar la ‘tragedia de los bienes comunes’. Cuando el interés individual prevalece sobre los bienes comunes. Bruni indica en la atención a la pobreza una de las principales vías por recorrer.  Derecho y política fueron temas afrontados por la abogada Adriana Cosseddu y por el politólogo Antonio Baggio.

Las raíces de la reflexión presentada en la jornada, van a fondo en una dimensión teológica y filosófica, dimensión ampliamente tratada en las intervenciones del prof. Piero Coda y de la socióloga Vera Araujo. En especial Coda enfrentó el “centro” de la doctrina de Chiara Lubich: la mirada a Jesús Abandonado, “la llaga que en aquellos años [el terror de la Segunda Guerra Mundial y de los totalitarismos ndr] secretamente habían expresado el anhelo de verdad y de justicia de hombres y mujeres (Bonhoeffer, Stein, Weil) que experimentan en toda su desplegada crudeza las consecuencias trágicas de aquella muerte de Dios…”

dscf1566Maria Voce habla con una cierta emoción. Entre las aulas de esta universidad ella se contactó por primera vez con el ideal de Chiara, por el cual decidió jugarse toda la vida, y vuelve ahora como presidente de los Focolares, la primera en suceder a la fundadora. Habla de la “cultura de la resurrección”, como le gustaba definirla también a Chiara, una cultura que es fruto de la búsqueda del hombre contemporáneo: “una búsqueda tal vez sufrida y oscura, semejante a una noche epocal y colectiva, de la cual ella misma participó en su último tramo de existencia.. Pero al mismo tiempo, búsqueda, en la cual Chiara siempre supo captar el surgimiento de una cultura invadida por la luz, que, misteriosamente, pero realmente, brota cuando se pasa de la muerte hacia la Vida”

Intervinieron también el embajador de la UNESCO Savoia, algunos académicos provenientes de universidades extranjeras (Lombardi de Maracaibo, Gabriel de Viena, Pearce de Nueva York) e italianas (Amaldi de Milán, Scaraffia de La Sapienza de Roma). También el alcalde de la capital Alemanno, quien el mismo 14 de marzo dedicó una placa a Chiara Lubich, en la estación del metro Bi «Libia», para subrayar su relación con la Ciudad Eterna.

Una impresión de la rica jornada nos llega de Brendan Leahy, obispo irlandés de Limerich, recientemente nombrado, y miembro de la Escuela Abbá en el sector eclesiología. “Somos muchos los que reflexionamos sobre la vida y la doctrina de una mujer que tuvo un carisma, del cual tal vez sólo hoy comenzamos a comprender su profundidad. Escuchando en este contexto cosas dichas por Chiara en el correr de los años, se captan las implicancias y cuán actual es su mensaje bajo el punto de vista de la unidad: aquel misterio de Jesús Abandonado que abre a Dios y abre al hombre a nosotros. Estamos entrando en una fase nueva de la historia tiamo entrando in una fase nuova della storiaen donde el cristianismo mismo se renueva mediante los carismas, hacia un futuro prometedor. Lo negativo existe y hay que reconocerlo, pero no es la última palabra”

Comunión, las nuevas palabras de la economía

El Papa Francisco: la frescura del Espíritu Santo

“Junto a toda la Iglesia verdaderamente estoy feliz en este momento, que nos muestra tanto la vitalidad de la Iglesia como la frescura del Espíritu Santo que siempre encuentra el modo para sorprendernos.

Más allá de la sorpresa, porque ciertamente no era uno de los cardenales de los que se hablaba, está la alegría de pensar que también este es un signo de novedad para el hoy de la Iglesia, que me parece que esté viviendo un momento especial que comenzó con la renuncia al ministerio del obispo de roma por parte de Benedicto XVI y seguido por este nuevo papa, que logró suscitar un eco extraordinario en todo el mundo.

Es muy significativa la elección del nombre de Francisco, porque me parece que expresa el deseo de un retorno a la radicalidad delEvangelio, a una vida sobria, a una gran atención hacia la humanidad y también a todas las religiones.

Además me parece particularmente digno de destacar que es un jesuita quien elige el nombre de Francisco: me parece que significa una apertura a los carismas, a todos los carismas, reconocer lo que hay de bueno en cada uno de ellos y valorizarlo.

Me impresionó particularmente su estilo simple, familiar, en la primera salida al balcón central de San Pedro: me pareció que sabía llegar al corazón de los hombres, de las mujeres, de los niños presentes . Considero que en este momento en el que se verifican grandes sufrimientos en la humanidad, hay necesidad de alguien capaz de tocar los corazones y hacer sentir a cada uno la alegría de tener un padre y un hermano que nos quiere”.

Maria Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Roma: dedican a Chiara Lubich una estación del Subte

«Desde Roma ha difundido al mundo el ideal de la fraternidad universal”: son éstas las palabras que la Administración capitalina, a nombre de toda la ciudad, quiso poner en la placa que dedica la Estación Vía Libia del Metro (Línea B1) a Chiara Lubich.

La ceremonia de develación de la placa tuvo lugar delante de una pequeña multitud el 14 de marzo, con ocasión del quinto aniversario del nacimiento al cielo de la Fundadora de los Focolares, quien no vivía lejos de allí cuando el Movimiento daba sus primeros pasos en la Capital; a esta circunstancia se refiere la Presidente Maria Voce:  “Bella (…) la elección de esta barriada donde, por 15 años Chiara vivió momentos de mucha luz – mientras se definían las líneas y la fisionomía de una Obra de Dios – y momentos de mucho dolor- mientras la Iglesia estudiaba y evaluaba el Movimiento”.

El alcalde Gianni Alemanno, en su intervención en el Congreso «Chiara Lubich, carisma, historia, cultura» quiso poner en evidencia la unidad del mensaje de esta iniciativa y la elección del Arzobispo de Buenos Aires para el trono pontificio: “Hoy realizamos un gesto sencillo, develamos una placa. Un recuerdo de Chiara para las muchas personas que pasarán por acá y un recuerdo de este itinerario de fe, que contribuye al nuevo humanismo del que hay tanta necesidad. La elección de un Papa que llega del sur del mundo es una señal clara: nosotros saldremos de la crisis económica y moral en la que nos encontramos sólo a través de una gran elección de la humildad y la sencillez”; después, a lo largo de la ceremonia de develación de la placa, las palabras del Alcalde subrayaron otra “profunda relación” de Chiara Lubich “con Roma, cuando desde el corazón del barrio Trieste ha actuado, pensado, escrito y transmitido su mensaje”.

Esta relación con la ciudad de Roma fue sellada con la entrega de la Ciudadanía Honoraria a la Fundadora de los Focolares el 22 de enero de 2000, día de su octogésimo aniversario de su cumpleaños; en esa ocasión, recordó María Voce, Chiara expresó toda su “pasión y compromiso de dedicarse más y mejor a la Ciudad Eterna, esta ciudad única, símbolo de la unidad y la universalidad, para que corresponda a su vocación”. Un compromiso profundo y concreto en la cotidianidad de cada uno.

“En el mensaje de Chiara Lubich –prosigue la Presidente- encontramos pistas interesantes que ella toma del Evangelio: el amor vivido es la fuerza propulsora de la historia, pero es necesario “saber amar” según ese arte exigente y comprometedor que ama a todos, es el primero en amar, se hace uno con el otro, sabe perdonar… Y esto empezando con quien nos rodea: en la familia, en el condominio, en el barrio, por la calle, en los lugares de estudio, de trabajo, de reunión, incluso en el Parlamento, y también en la estación del metro, continua encrucijada de personas, símbolo del anonimato”.

Me remita a una de las páginas más significativas de Chiara: “He aquí el gran atractivo del tiempo moderno: sumirse en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres”; “perderse en la muchedumbre para informarla de lo divino, como se empapa una migaja de pan en el vino”; «trazar sobre la multitud estelas de luz”; «compartir con el prójimo la deshonra, el hambre, los golpes, las breves alegrías”. “Porque el atractivo de nuestro tiempo, como el de todos los tiempos, es lo más humano y lo más divino que se pueda pensar: Jesús y María, El Verbo de Dios, hijo de un carpintero, la Sede de la Sabiduría, ama de casa”.

Al agradecer al Alcalde Alemanno, a la Administración capitalina y a todos los participantes por la linda iniciativa, María Voce auguró que de la misma surja “la inspiración para vivir por doquier la vocación plenamente humana y plenamente espiritual de esta amada ciudad de Roma, y encender en ella pequeños fuegos de luz, de esperanza, para el bien de todos”.

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Chiara Lubich. Actualidad: leer el propio tiempo

Para Chiara Lubich (1920-2008) la actualidad es el camino por excelencia para leer los “signos de los tiempos”, desde la apertura a la eternidad y la atención a cada individuo, pequeño o grande protagonista de la Historia.

Son un testimonio también las numerosas entrevistas y artículos escritos en la Revista «Città Nuova» desde 1956, año de su fundación y de sus primeros artículos, hasta el 2005, fecha de su último aporte. Entre éstos se eligieron unos treinta, a partir de los cuales emerge claramente la intuición inicial que nunca abandonó a Chiara: seguir la actualidad quiere decir descubrir en la Historia la mano de Dios.

Un texto que nos ofrece un método de interpretación de los hechos y de las noticias para dar, como ella, el propio aporte a la sociedad.

Leemos en el prefacio firmado por el curador, Michele Zanzucchi, director de Cittá Nuova:

«Chiara Lubich nutría tal atención y respeto por la verdad que no toleraba nada que la ofuscara o tergiversara la realidad. De este modo leía “los signos de los tiempos” –una expresión muy amada por ella-, dando espacio a su espíritu profético, para encontrar enseñanzas en el presente. No por casualidad en sus textos usaba a menudo palabras como ‘hoy’, ‘presente’, ‘actualidad’, (…) lugar por excelencia de la manifestación de Dios en la Historia. Al leer, por ejemplo, los artículos escritos después del ataque a las Torres Gemelas se entiende cuán profética y contracorriente es su punto de vista.

Pero no dejaba de lado el pasado, las enseñanzas de la historia. Cuando hablaba de actualidad se percibía en ella la profundidad de todo el acontecimiento humano: el patrimonio histórico del pensamiento y de los acontecimientos alegres o trágicos de la humanidad era esencial para ella para entender bien la novedad que se manifestaba, y como consecuencia también la novedad que llevaba el carisma que a ella le había confiado el Espíritu. Su visión, además, nunca olvidaba el amor por la persona […] No escribía para comentar la actualidad, sino para construir la convivencia social. Para edificar, como ella decía, “un mundo más unido”».

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Gen Rosso, por un Brasil fuerte

La edición brasileña del proyecto Fuertes sin violenciaque en Europa ha llegado a más de 500.000 jóvenes, arrancó en enero de 2013 en varias ciudades del país sudamericano. El objetivo de la iniciativa es hacer que los jóvenes se vuelvan fuertes ante la violencia, el aislamiento, el acoso y las múltiples experiencias de opresión sutil pero dolorosa. El centro del proyecto es el musical “Streetlight” del conjunto internacional Gen Rosso. Cuenta una historia real, la de Charles Moats quien crece en un gueto de Chicago y permanece fiel a sus ideales basados en el Evangelio, a pesar de las dificultades y el odio que experimenta. Se decide por la no violencia y vive su elección con coherencia hasta sacrificar su vida. En los diversos módulos del proyecto orientados al espectáculo final, que comprenden un periodo de 4 semanas, los estudiantes profundizan el tema de la violencia y sus consecuencias negativas, y aprenden a reconocer y a desarrollar sus propias capacidades y talentos. En el espectáculo conclusivo se involucra a los jóvenes activamente durante el musical, junto al Gen Rosso: en el escenario y también tras bambalinas. A su realización colaboraron la Asociación  Starkmacher de Mannheim que lo sostiene Alemania, y las “Fazendas da Esperanza brasileñas, que son granjas donde los jóvenes pueden encontrar un camino para salir del mundo de la droga y de otras adicciones. En vista de la inculturación de “Fuertes sin violencia” en el contexto brasileño, un grupo de la asociación Starkmacher viajó al lugar para tratar de transmitir la propia experiencia. Estuvieron en Guaratinguetá y en Fortaleza, en el sud y nordeste de Brasil, respectivamente. Para la ocasión se encontraron con unos cuarenta jóvenes y adultos (profesores/educadores) provenientes de varias ciudades de Brasil, futuros multiplicadores del proyecto en el país. Recibieron instrucción sobre la metodología, sobre la base pedagógica y la estructura organizacional que hasta ahora ha sostenido el proyecto. En cuatro días y medio elaboraron una versión brasileña del proyecto de prevención. Tuvo una influencia notable, junto a otras personalidades, Eros Biondini, secretario de Estado de Minas Gerais. Se comprometió a convertirse en portavoz del proyecto. “Fuertes sin violencia” llega en el momento apropiado a tierra brasileña, esto lo demuestra una discusión pública apasionada que se encendió justo en esos días por una nueva ley que prevé el internamiento forzado de los drogadictos para la terapia. Las solicitudes de nuevos cupos en las “fazendas” están aumentando notablemente. “Forte sem violencia”, en la versión brasileña, se prevé como un instrumento que podrá dar nuevas perspectivas de desarrollo a los jóvenes brasileños en situaciones difíciles. A cargo de Andrea Fleming

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Chiara Lubich: cinco años, una presencia continua

En Mumbai, India, los eventos programados profundizarán el aporte del carisma de la unidad al diálogo entre las religiones: un viaje que retomará los pasos de las visitas de Chiara Lubich a India en el 2001 y en el 2003, y llegará hasta nuestros días. Mientras que en Avellaneda, Argentina, se profundizará el mismo carisma en diálogo con la cultura contemporánea. Damos un salto a Tanzania, donde en la Universidad Católica de Iringa serán los jóvenes los protagonistas recordando la relación especial que siempre los ha unido a la fundadora de los Focolares. Y se podría proseguir, y hablar como de muchas piezas de un mosaico, de las celebraciones que distinto tipo que en todo el mundo se están preparando para recordar a Chiara Lubich (22 de Enero de 1920- 14 de Marzo de 2008) cinco años después de su muerte.

Congresos culturales, iniciativas de promoción social, celebraciones eucarísticas, momentos artísticos; en los cinco continentes son cientos los eventos programados para recordar la figura carismática de Chiara y profundizar en su pensamiento. De especial relevancia es el Congreso Internazional que tendrá lugar en Roma, con el título “Chiara Lubich. Carisma, Historia, Cultura”. Tendrá lugar el 14 de marzo en el Aula Magna del Rectorado de la Universidad La Sapienza, y el 15 de marzo en el auditorio del Centro Mariápolis de Castelgandolfo.

Este año el aniversario de la muerte de Chiara Lubich coincide con un momento histórico especial para la Iglesia, comprometida en la importante tarea de la elección del sucesor de Benedicto XVI. Una conciencia que está muy presente en todos los miembros del Movimiento, que acogerán estas circunstancias como una ocasión para dar mayor testimonio de la vitalidad y fecundidad del Ideal de la Unidad en todos los ambientes de la acción humana, en todos los puntos de los cinco continentes: un tesoro que se ha de ofrecer y poner a disposición de toda la Iglesia, quizás ahora en un modo más decidido, dando actualidad al augurio que dos Papas, Juan Pablo II primero y Benedicto XVI después, hicieron al Movimiento: el de contribuir a hacer que “la Iglesia sea cada vez más casa y escuela de comunión”.

Los eventos, de carácter típicamente ecuménico, previstos en Ginebra, Suiza, son promovidos en colaboración con el Centro Ecuménico de la ciudad; y en Oslo, Noruega, contarán con la participación de representantes de varias iglesias cristianas, reunidos precisamente en espíritu de comunión.  Prosiguiendo mencionamos el congreso que tuvo lugar el 23 de febrero pasado en San Antonio, Texas (USA) centrado en la espiritualidad de comunión como recurso de la Iglesia. También en Tailandia, en Corea, en Melbourne en Australia, Y en toda Europa, se repiten estas ocasiones únicas para decir “gracias” a una testigo, reconocida entre las personalidades de referencia del siglo XX, que ha abierto caminos de diálogo inexplorados para la convivencia entre personas y pueblos de culturas y religiones distintas, la promoción de la paz y de la fraternidad universal.

Para conocer todos las iniciativas programadas en el mundo puedes hacer click aquí: (https://www.focolare.org/anniversary)

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Fraternidad, principio de relación político y jurídico

El ateneo internacional Sophia junto con otras 8 Universidades de Europa, organiza el Seminario internacional “La fraternidad como principio de relación político y jurídico” que se desarrollará desde el 11 al 13 de marzo en Loppiano. Estarán presentes 61 relatores de los cuales: 25 son profesores e investigadores de Brasil, 6 de Argentina, además de una calificada representación de África.

El interés académico por el tema de la fraternidad, – entendida no como relación entre parientes ni como vínculo interno de una comunidad, sino como principio de pensamiento y de acción en el espacio público – , creció enormemente en los últimos años a nivel internacional, como lo testimonian numerosas publicaciones modernas  que tratan el tema. No se trata sin embargo de un descubrimiento reciente: tiene una larga historia, la fraternidad, y es una historia plural, pues pertenece a la civilización que surgió en todos los continentes, que dejó huellas importantes y diferentes en cada país, según la cultura actual.

Momentos de fraternidad, por ejemplo, fueron los que caracterizaron recientes cambios históricos importantes (pensemos en Filipinas en el período post Marcos, en el proceso de paz de Mozambique, o también en Sud Africa en el período post Apartheid) pero hasta hace pocos años faltaba la conciencia de esta presencia: no se comprendía plenamente su rol histórico, social y cultural.

La situación actualmente está algo cambiada gracias al progresivo interés que el concepto de fraternidad obtuvo en el ámbito académico, a través de la publicación de artículos relevantes y de congresos científicos, como este seminario que se ocupará del tema, poniendo en relación la fraternidad con variados argumentos que van desde la democracia –en particular la democracia inteligente y participativa-, a las relaciones internacionales, del derecho a la filosofía, de la educación a las grandes culturas tradicionales.

El Seminario internacional “La fraternidad como principio de relación político y jurídico” constituye una ocasión de encuentro y de profundización antes que nada para los estudiosos que ya enfrentaron el importante tema, pero también para los estudiantes y el público interesado que podrá libremente asistir al Seminario.

Para inscribirse y por otras informaciones cliquear los siguientes links:

www.principiofraternita.it

www.fraternityprinciple.it

www.iu-sophia.org

Comunión, las nuevas palabras de la economía

En favor de una Iglesia-comunión

«La decisión de papa Ratzinger del pasado 11 de febrero me parece que nos ha ofrecido un extracto de su reflexión teológica y espiritual. Antes que nada porque ha puesto en evidencia la primacía de Dios, de que la historia está guiada por El. Y además, nos ha encaminado a captar los signos de los tiempos y a responder a ellos teniendo el valor de optar por acciones sufridas, pero que sepan de innovación. Con una clara nota de esperanza porque tenemos «la seguridad de que la Iglesia es de Cristo».

Pero ¿a qué tipo de Iglesia Benedicto XVI miraba? ¿Por amor de qué Iglesia ha dado un paso de tal envergadura? Pienso que no me equivoco si digo que ha indicado la “Iglesia-comunión”, fruto del Vaticano II pero también como perspectiva a alcanzar, «que sea cada vez más expresión de la esencia de la Iglesia», como ha subrayado papa Ratzinger también al final de su pontificado.

Un “cada vez más”, que significa que todavía no hemos alcanzado del todo esa meta. ¿Cuál debe ser pues la dirección a tomar?

La Iglesia, ya se sabe, existe para el mundo. Por eso,  frente a las exigencias de una reforma ad intra, me parece que deba empezar mirando fuera de sí misma, hacer más intenso el diálogo con la sociedad. Ese contacto vital le permitirá hacer escuchar su voz clara  siendo fiel al Evangelio y al mismo tiempo escuchando las instancias de los hombres y mujeres de esta época. El resultado sería encontrar nuevos recursos y una insospechada vitalidad también en su interior.

Hará falta insistir ciertamente sobre el diálogo ecuménico, sobre el importante tema de la unión visible entre las Iglesias, tratando de llegar a definir la fe y la práctica eclesial de manera aceptable para todos los cristianos.

Desearía además una Iglesia más sobria, ya sea en relación a la posesión de bienes como en las expresiones litúrgicas y en sus manifestaciones; propondría una comunicación más fluida y directa con la sociedad contemporánea, que haga posible a la gente relacionarse con ella con más facilidad, y una actitud de mayor acogida también en relación a quien piensa de otra manera.

Universalidad y apertura a los diálogos serán pues dos notas que deberán ser recogidas por el nuevo papa. Para que pueda responder a estos enormes desafíos, imaginamos que tendrá que ser un hombre de profunda espiritualidad, unido a Dios para recibir del Espíritu Santo las soluciones a los problemas, ejercitando constantemente la colegialidad, involucrando también a los laicos, hombres y mujeres, en el momento de pensar y actuar de la Iglesia.

A nosotros nos toca trabajar con nuevo sentido de responsabilidad. Se trata de suscitar estímulos creativos en diferentes niveles. Pienso en la economía que saldrá de la crisis solamente si se pondrá al servicio del hombre; en la política, que debe volver a ser creíble volviendo a ser “vida común en la polis”; en la comunicación, que debe ser promotora de unidad en el cuerpo social; pienso también en la justicia, en la apertura hacia quien se equivoca, quien sufre por las llagas de la explotación, hacia quien ha sufrido por los errores de otros hombres y mujeres también de la Iglesia. Pienso en aquellos que se sienten excluidos de la comunión eclesial, como son las “nuevas uniones”. También estas personas  forman parte de la Iglesia, porque Cristo que la ha fundado ha muerto en la cruz para sanar toda división.

Se trata de hacer brillar su verdadero rostro. Por eso he invitado a todos aquellos que han hecho propio el espíritu del Movimiento en todo el mundo a un nuevo “pacto” que haga crecer en todas partes la escucha, la confianza, el amor recíproco en este tiempo de espera, para que en la unidad y en la colegialidad la Iglesia pueda elegir a aquel papa del cual también la humanidad siente la necesidad».

Fuente: Zenit

Radio Vaticana

Prensa

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Consuelo para poder consolar

Fueron 1.187 los participantes –provenientes de  17 países– del  Congreso de Familias Nuevas que se realizó en Castelgandolfo desde el 28 de febrero al 2 de marzo.

Se reservó un amplio espacio al tema de la pérdida del cónyuge, alternando con aportes de especialistas y experiencias de vida.

“Cuando sucede es un shock –explica el doctor Angelo Alessi, psicoterapeuta–, luego sigue la desesperación y después sobreviene la tristeza y la resignación. La aceptación de la pérdida marca el momento del recomienzo y de la esperanza; expresar y compartir el dolor con autenticidad y afectividad crea puentes de relación con la vida externa. Estos son algunos caminos a recorrer para no ser prisioneros de un sentimiento que bloquea la persona”.

“La falta de Cosimo para mi fue una prueba muy grande –confiesa Rosa–; me sentía vacía: me propuse realizar muchos actos de amor y experimenté una paz profunda. La fe en Dios amor me dio esperanza, me dio consuelo para poder consolar, me dio la seguridad de que no todo estaba terminado, sino que todo debía ir adelante”.

Afirma Chiara Lubich: “A través de Dios en quien (nuestros seres queridos) están, podemos continuar amándonos mutuamente, porque esa caridad que ellos tenían hacia nosotros permanece”, más aún, está “perfeccionada” y “no sufre oscilaciones”.

Es la experiencia vivida por Spirito, viudo de Ilde desde hace un año, que cuenta: “Mi coloquio con ella sigue y acompaña mis jornadas más que antes. Ahora ella ya llegó. En esta parte del viaje que me queda, Ilde está conmigo, en espera de reencontrarnos en la misma realidad”

Tiziana, viuda desde hace seis años, habla de ese “profundo coloquio con Teresio que no se interrumpió después de la muerte sino que continúa entre tierra y cielo y me hace experimentar, ahora como antes, esa paz que solo la unión con Dios regala”, y que puede convertirse en un don precioso: “Siento que mi vida debe continuar en el compromiso de amar a cada hermano que encuentro en mi jornada, en el trabajo, en la familia con mis hijos pues soy para ellos madre y padre”.

Matteo, hijo de Tiziana, que cuando murió el papá tenía 16 años, cuenta a una platea conmovida el recorrido que pasó desde la rabia y el despojo interior al querer  colmar el gran vacío a través de gestos de ayuda y actividades en las que tenía que compartir algo: “Más ayudaba a alguien, más sentía que papá estaba cerca de mí y tenía una gran paz dentro… A veces me pregunto, si papá no se  hubiese ido tal vez nunca habría vivido estas experiencias”.

Más allá del dolor inmenso y de la soledad que el luto proporciona, los vínculos de amor permanecen y pueden fructificar como signo de esperanza: es el mensaje que brota de este momento de profundización.

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Unidad y confianza en Irlanda del Norte

El 6 de marzo pasado el reverendo John Mann, decano de la catedral de Santa Ana en Belfast, corazón de la Iglesia de Irlanda, visitó el Centro del Movimiento de los Focolares, en Rocca di Papa (Roma)

 En junio de 2012 María Voce, presidente de los Focolares, visitó la tierra celta con ocasión del Congreso Eucarístico internacional. En aquella oportunidad, por invitación del Reverendo Mann, estuvo en Irlanda del Norte, en Belfast, participando en un encuentro ecuménico. Fue una jornada histórica, intensa, luminosa, en la cual los líderes de las cuatro Iglesias cristianas presentes en el lugar estrecharon un pacto solemne de amor recíproco.

En Rocca di Papa llueve, hace frío y sopla un viento intenso, que deja intuir una continua novedad, y acompaña el pasaje del Reverendo Mann, que visita Italia por varios días. Le hicimos una entrevista refiriéndonos a su encuentro con María Voce.

Reverendo Mann, ¿cuál es el motivo de su visita a Italia, y en especial al centro de los Focolares?

«Cuando María Voce estuvo en Irlanda del Norte en el 2012, para todos nosotros fue un momento fundamental para nuestras comunidades; diría, que fue fundamental para toda nuestra Iglesia. En aquella ocasión María Voce me invitó a venir a Roma. Era necesario que yo hiciera esta visita, para conocer mejor a las personas que tienen un lugar especial en nuestro corazón y que viven, trabajan, rezan y actúan como nosotros»

Bajo la perspectiva de sus vínculos con el Movimiento de los Focolares, ¿Ud. piensa que el carisma de la unidad puede dar una contribución especial a la Iglesia en la Irlanda de hoy?

«Creo que podemos aprender mucho de la espiritualidad de comunión, que anticipa aquella unidad por la cual todos trabajamos. Creo fuertemente que la figura de Jesús abandonadonos puede ayudar de forma especial. El murió en la cruz por la redención de todos, para unirnos a todos. Pienso que muchos en Irlanda del Norte pueden identificar lo que están viviendo con este particular punto de la espiritualidad especialmente; y yendo en profundidad cada vez más en este misterio, podremos encontrar juntos un camino para la reconciliación, para componer la unidad»

¿Qué le desea al Movimiento en esta fase histórica tan especial?

«Le deseo al Movimiento de los Focolares que siga viviendo plenamente su espiritualidad, en todas sus expresiones, ofreciéndosela a todos, porque es una espiritualidad que contribuye al clima de confianza y de unidad que todos necesimos, también nuestro País»

 Paolo Balduzzi y Centro Uno.

Comunión, las nuevas palabras de la economía

El gran “juego” de la vida

Economía de comunión, compromiso político, lucha contra la pobreza. Son sólo algunos de los “argumentos” que enriquecieron el programa del congreso gen 4 que se desarrolló en la ciudadela Santa María (Brasil), del 9 al 12 de febrero pasado. Eran 155 niñas y entre momentos de fiesta por el Carnaval, juegos, un musical y teatro, las gen 4 –la rama más joven del Movimiento de los Focolares- pudieron afrontar temas comprometedores pero también necesarios para enfrentar con esperanza el futuro.

La mayoría de ellas proviene de familias pobres. De hecho la ciudadela del Movimiento de los Focolares Santa María se encuentra en un contexto marginal: los dos barrios limítrofes en estos años han pasado de un estado de ‘miseria’ a uno de pobreza digna y este cambio ha sido reconocido oficialmente por la policía en un documento donde dicen que la criminalidad ha disminuido en los últimos 3 años. Es aquí, en el territorio de la ciudadela, que surge una escuela cuyo método pedagógico está basado en el Arte de amar, elaborado a partir de la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich. Y fue precisamente una alumna de la escuela –hija de una familia muy pobre, que ahora está empleada por el gobierno brasileño en Brasilia- quien contó a las gen 4 su experiencia, dándoles fuerza y coraje.

Se habló también de la Economía de Comunión y de la lucha contra la pobreza. A las gen 4 se les presentaron las empresas del polígono EdC de Santa María y pudieron conocer a los empresarios que tratan de poner en acto en sus empresas un modelo económico que beneficia a la persona y practica el compartir de las utilidades de la empresa a favor de los más necesitados. Después siguiendo el método educativo que une la teoría y la práctica directamente, las gen 4 trabajaron en la pequeña empresa multinacional “Chispa de amor”, felices de poder trabajar para los pobres.

En la elaboración del programa colaboraron todos: adultos, chicos, jóvenes. La noche del carnaval, la ciudadela se convirtió en un inmenso parque de juegos donde se les ofrecía a las gen 4 la posibilidad de vivir las realidades cotidianas de una auténtica ciudad pero de “vivirlas con amor”, desde las compras en el supermercado hasta la elaboración de las “leyes para el bien común”.

Fueron cuatro días intensos de diversión y profundidad, vividos también en estrecha relación con Jesús: “Eres todo para nosotros –escribe una niña- Has sido un gran rey y un gran niño. Quédate, con los ángeles día y noche y siempre”

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Ubuntu, «yo soy porque nosotros somos»

Los Jóvenes por un Mundo Unido lanzaron el proyecto Sharing with Africa, que quiere contribuir  a hacer conocer el don que este continente, con sus características y tradiciones, puede ser para el mundo entero. Ya en diciembre de 2011 alrededor de 200 jóvenes provenientes de varios países africanos se encontraron con el fin de profundizar en un proyecto de fraternidad realizada, que está en marcha desde los años ’60 en Fontem, en Camerún, para ver cómo contribuir también ellos a la fraternidad universal. A partir de ese momento nació Sharing with Africa para contribuir a la formación de una cultura nueva abierta a la construcción de un mundo unido, promoviendo los valores que han edificado y formado la sociedad del continente africano. El proyecto quiere ser un espacio de comunión entre los jóvenes, no sólo del continente africano sino del mundo entero y favorecer el intercambio de culturas, de talentos, de experiencias de vida, de desafíos, enriquecido con actividades concretas. El primer paso del proyecto prevé participar el próximo mayo en Nairobi, en Kenia, en la Escuela de Inculturación que tendrá como tema: “La persona – Ubuntu – Yo soy porque nosotros somos”. El “Ubuntu” es una visión unificadora del mundo, expresada en el proverbio zulú: “Umuntu Ngumuntu Ngabantu” (“Una persona es persona a través de las otras personas”). Este concepto es una concepción de la vida que es el fundamento de las sociedades africanas y que contiene en sí el respeto, el compartir, la confianza, el altruismo y la colaboración. Es un concepto comunional del hombre, que define a la persona a partir de sus relaciones con los demás. Una persona con Ubuntu es abierta, disponible a los demás, solidaria, sabe que pertenece a un todo más grande. Cuando se habla de Ubuntu se entiende el sentido más fuerte de unidad en las relaciones sociales, para estar dispuestos a encontrar las diferencias de la humanidad del el otro y enriquecer así la nuestra: “Yo soy porque nosotros somos”. El proyecto Sharing with Africa prevé que los participantes en la escuela de inculturación, además de profundizar el Ubuntu, puedan desarrollar diversas actividades sociales junto a los Jóvenes por un Mundo Unido de Kenia. Conocer e interactuar con las tribus Samburu, pero también trabajar para los niños de un slum, es decir un barrio marginal de Nairobi y para un centro de nutrición, siempre en la periferia de esta inmensa ciudad.      

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Un diálogo para la vida

Autores: Silvina Chemen – Francisco Canzani

Este libro quiere ser un aporte para motivar a que judíos y cristianos con cualquier grado de compromiso institucional en su comunidad religiosa se aventuren a tender puentes entre dos religiones que comparten las mismas escrituras y el mismo territorio, pero que se conocen y dialogan poco. Se trata de brindar herramientas accesibles y útiles para aquellos que realizan tareas educativas, también en el seno de la familia, el espacio privilegiado para la formación de personas capaces de dialogar. Sin diluir las diferencias, atreviéndose a las preguntas difíciles, cada uno se expresa con su propia voz pero en fraterna sintonía.

Silvina Chemen es rabina, graduada en el Seminario Rabínico Latinoamericano y licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires. Desarrolla su tarea rabínica en la Comunidad Bet-El, y es miembro de la Mesa de Diversidad Religiosa y Creencias del INADI.

Francisco Canzani se doctoró en Derecho y Ciencias Sociales por la Universidad de la República del Uruguay. Realizó estudios teológicos en el Instituto Mystici Corporis (Loppiano, Italia). Se desempeñó como periodista y secretario de redacción de la revista Ciudad nueva, edición uruguaya. Desde 2004 está encargado de la cátedra de Ecumenismo de la Facultad de Teología del Uruguay y es miembro consagrado del Movimiento de los Focolares.

Grupo Editorial Ciudad Nueva (Buenos Aires)

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Argentina: parroquia y vacaciones

La Lucila es una pequeña y graciosa ciudad que se recuesta en hermosas playas a 350 km. de Buenos Aires, Argentina. Es aquí que se realizan, desde hace 13 años, las semanas de “Vacaciones escuela” como le llamaron. Omar y Susana Zazzerini, del Movimiento Parroquial en Buenos Aires y organizadores junto al párroco y a otras familias de esta iniciativa cuentan: “Comenzamos a partir las palabras de Jesús ‘Vengan conmigo a descansar’ y pensando sobre todo en las familias que no tenían posibilidades de vacacionar. Queríamos que fuera además del descanso, una escuela de vida generada por el amor reciproco, viviendo con la presencia de Jesús en medio nuestro. Como al inicio de los Focolares cuando iban a pasar sus vacaciones en Las Dolomitas y muchas personas experimentaban este estilo de vida del Evangelio y descubrían a Dios como Amor”. Los participantes provienen de distintas parroquias del gran Buenos Aires. La primera vez éramos 23. Este año participaron 140, de los cuales 115 participantes durante toda la semana. Hasta ahora participaron de esta experiencia aproximadamente 1200 personas. “La realidad más importante -afirma Omar- es amar con la potencia del momento presente, en la atención de los otros mirándonos siempre con ojos nuevos”. Olvidando tal vez defectos e incomprensiones, sobre todo con quien se conoce desde hace más tiempo. “De lo contrario -continúa-, no sería posible compartir una semana de convivencia, donde distribuyéndonos en equipos nos toca un día cocinar , otro lavar platos y un tercero servir las mesas, manteniendo la armonía en los ambientes”. “Esta es una escuela -agrega Susana- donde podemos ayudarnos a aprender frente a las circunstancias dolorosas o de conflictos. Cuando nos molesta lo que el otro hace, Dios permite que a través de la convivencia, aprendamos a transformarlo” Y así las relaciones interpersonales llegan a ser más sobrenaturales. Profundización espiritual, compartir lo que se vive: “Los dolores… -sigue Susana- algunas situaciones de vida difíciles se resuelven con la comunión. El momento más importante es la misa. El resto del día se dedica a la playa, juegos, caminatas, diálogos y muchas otras cosas para distraerse”. Es notorio el crecimiento espiritual de todos y el impacto en los jóvenes, “que van creciendo en cantidad, pero también en calidad: se ve del amor hacia las personas mayores y los niños y de la relación entre ellos. Algunos de ellos ya han formado sus familias, otros hicieron su experiencia en la Mariápolis Lía, o participaron del Genfest en Budapest. Una de las jóvenes participó, con la ayuda de todos, en la Jornada de la Juventud en España, y hoy es referente para la de Río de Janeiro. También tuvimos entre nosotros a personas consagradas, personas de otras iglesias, seminaristas y varios sacerdotes”. Una experiencia de fraternidad, como la definió uno de los que participaban por primera vez, que luego continúa durante el año en las distintas parroquias de proveniencia.

 A cargo de Carlos Mana

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Roma tiene un gran corazón: el corazón del Papa

«En estos días, volviendo de Rocca di Papa a Roma, tuve una extraña impresión, que ya tuve cuando en el otoño volví de Ala di Stura: sentía que Roma era nuestra casa porque allí vivía el Papa

Ayer, yendo del Centro Mariápolis hacia la Ciudad eterna, me parecía que Roma estuviese cubierta totalmente por un gran corazón: el corazón del Papa.

Leí en estos días, algunos escritos espléndidos del Santo Padre. El miércoles pasado, mencionando la fiesta de S. Catalina, en la audiencia general se expresó así:

“Sí, la fuerza del Papa es el amor de sus hijos, es la unión de la comunidad eclesiástica, es la caridad de los fieles que bajo su guía forman un corazón solo y un alma sola. Esta contribución de energía espiritual, que va del pueblo católico a la jerarquía de la Iglesia, del cristiano particular hasta el Papa, nos hace pensar en la Santa, que mañana la Iglesia honrará con una fiesta especial, S. Catalina de Siena, la humilde, sabia, impávida virgen dominicana, que, como todos saben, amó al Papa y a la Iglesia, como no se sabe quien otro hubiese podido hacerlo con semejante altura y semejante fuerza de espíritu”(1)

Leyendo estas líneas habría deseado que el Papa, por la comunión de los santos, advirtiese también en nuestro Movimiento una colaboración a su fuerza, porque nosotros lo amamos, al Papa; porque queremos incrementar con nuestro espíritu, bajo la guía de la Iglesia, la comunidad cristiana y porque nuestro ideal es la caridad».

(De “Chiara Lubich, diario 1964/65”, Ed. Città Nuova, 1985, Roma)

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Benedicto XVI: «No abandono la cruz»

Son alrededor de 150 mil las personas llegadas de muchas partes a la última audiencia general de Benedicto XVI. En el clima se advierte la importancia de una jornada histórica y, quizás, no sólo para la Iglesia católica. Se siente una emoción contenida, en sintonía con la humilde grandeza del anciano Papa.

Benedicto XVI se ve visiblemente conmovido delante de la multitud que lo rodea con inmenso calor. Habla con la espontaneidad del corazón: «Les agradezco y veo la Iglesia viva y debemos decir gracias al Señor por el buen tiempo que nos regala en medio del invierno». Define a la Iglesia como «una comunión de hermanos y hermanas en el Cuerpo de Jesucristo, que nos une a todos. El Evangelio purifica y renueva».

La suya es una comunión, abierta y transparente, de lo que está viviendo. «Di este paso con la plena conciencia de su gravedad y también novedad, pero con profunda serenidad. Amar a la Iglesia significa también tener el valor de hacer elecciones difíciles, dolorosas, teniendo siempre delante el bien de la Iglesia y no de sí mismos». Y afirma con voz segura: «No abandono la cruz, permanezco en una forma nueva ante el Señor Crucificado».

María Voce, presidente de los Focolares, comenta espontáneamente la última audiencia pública de Benedicto XVI, en la que participó con algunos centenares de adherentes al Movimiento.

«Fue un momento de profunda comunión con el Papa Benedicto: parecía que nos llevaba con él a la cima de la montaña, donde Dios lo llama ahora, y nos hacía ver la Iglesia desde esa altura, un pueblo unido, familia de Dios, cuerpo vivo». «Mientras repetía el anuncio de su decisión, advertimos que la misma no lo lleva lejos, sino todo lo contrario, lo hace más cercano a todos nosotros, a cada uno de nosotros, personalmente diría». «A mi lado, además de Giancarlo Faletti, estaban  Fray Alois de Taizé con un hermano suyo, Kiko Argüello del Camino Neocatecumenal y otros representantes de Movimientos. Cuando pasó delante de nosotros, nos reconoció y nos saludó con visible afecto».

Todavía en una entrevista publicada en Ciudad Nueva, responde a estas preguntas:

¿Qué lección piensas que debe recoger el Movimiento de los Focolares?

«Me impresionó mucho el pasaje de su discurso en el que, refiriéndose a la Iglesia, Benedicto XVI dijo que era “renovada y purificada por la vida del Evangelio”. Advertí fuertemente que se trataba de un llamado a esa vida del Evangelio que realmente nos hace nuevos, en todo momento. Me pareció claro que no tenemos que tratar de mejorar quien sabe qué cosa, sino volver a la vida del Evangelio íntegra, auténtica, “con coherencia”, como el Papa mismo precisó. Coherente con la fe que hemos recibido y que profesamos. Además debemos estar cerca del Papa, subir la montaña y rezar con Él. Con su misma confianza en Jesús que conduce a la Iglesia, con el mismo optimismo sereno que nos ha demostrado».

¿Cuáles palabras te tocaron más el corazón?

«La referencia a la Iglesia como familia, quizás porque también Chiara Lubich, antes de dejar esta tierra, nos había recomendado que “fuéramos una familia”. Por eso me pareció que se trataba de la misma voz que, desde dos puntos, venía a recomendarnos la misma perspectiva. Es decir la de Cristo que, viniendo a la Tierra, quiso constituirse su familia, la Iglesia. Como Él la ve, y no como la vemos nosotros hombres acostumbrados a analizarla y juzgarla. La Iglesia en su deber ser: su cuerpo, su esposa, su familia».

Lee también:

Entrevista a María Voce – de Radio Vaticana (italiano)

El último saludo del Papa Ratzinger – Città Nuova online (italiano)

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Con Benedicto XVI: «El Señor me llama»

«El Señor me llama a “subir a la cima de la montaña”, a dedicarme todavía más a la oración y a la meditación» afirmó el Papa Benedicto XVI el domingo pasado en el Angelus. «Pero esto no significa abandonar a la Iglesia –prosigue- todo lo contrario, si Dios me pide esto es precisamente para que yo pueda seguir sirviéndola con la misma dedicación y el mismo amor con el que traté de hacerlo hasta ahora, pero en una forma más apropiada a mi edad y mis fuerzas».

Subrayan esta dimensión espiritual de la decisión del Papa también los comentarios llegados de Inglaterra: el Rev. David Cornick, de la Iglesia Reformada Unidad, y secretario general de Churches Together in England, órgano oficial nacional para las relaciones ecuménicas en Inglaterra, afirma que «la decisión del Papa Benedicto de renunciar tiene un impacto no sólo para la Iglesia Católica-Romana sino también para todos nosotros, porque está tomada ante la conciencia de los límites humanos, sostenida por la gracia de Dios, una cosa de la cual todos podemos aprender». Mientras que el Rev. Robin Smith, Obispo de la Iglesia de Inglaterra, testimonia: «Me encontré con el Papa Benedicto varias veces y siempre quedé impresionado por el clima de santidad, autenticidad y benevolencia. La decisión (…) de abdicar y pensionarse [tendrá más consecuencias que todas las demás] porque reformula la imagen del papado, no por último en las mentes de los católicos».

El Dr. Callan Slipper, focolarino y Reverendo de la Iglesia de Inglaterra, explica que desde su punto de vista con esta decisión el Papa ha definido qué entiende por ministerio petrino: «Rezar y sufrir en primer lugar y después la acción. Pensé que es una buena definición de lo que todos tenemos que hacer para servir a los demás. Con su renuncia ya no ejercerá la acción, pero seguirá rezando y sufriendo por la Iglesia. (…) Me parece que presenta el ministerio petrino no como un ministerio de tipo monárquico, sino realmente como el del Siervo de los Siervos de Dios».

De la Iglesia ortodoxa de Moscú, Galia declara haber «sentido dolor y la sensación de una gran pérdida. Auguro que este paso de Benedicto XVI sea para el nuevo Papa un ejemplo de un amor que no teme el sacrificio. Este paso es un testimonio de una fuerte relación con Dios. No pensó en sí mismo, sino en el servicio que se le pide». Espera que el nuevo Papa sea «sensible a las cuestiones entre las confesiones cristianas». Jens-Martin Kruse, Pastor de la Comunidad evangélica luterana de Roma, en el Osservatore Romano del 22 de febrero hace un recuento, en un artículo titulado “Benedicto XVI ejemplo de fe también para los luteranos”, de algunos gestos de profundo impacto ecuménico.

Al panorama ecuménico se suma una voz del mundo hebraico, la del rabino argentino Ariel Kleiner: «Cuando leí en Twitter sobre la renuncia del Papa entendí que estábamos entrando en un momento doblemente histórico. Espero que pronto haya humo blanco y que su sucesor pueda proseguir por los senderos interreligiosos de los Papas Benedicto XVI y Juan Pablo II». «Más allá de lo que el momento significará para mis hermanos católicos» declara Sonia Kirchheimer «personalmente, como hebrea activa en el diálogo interreligioso, auspicio que el sucesor de Benedicto XVI prosiga por la ruta del Concilio Vaticano II y de la Nostra Aetate, para que construyamos juntos un mundo más pacífico como hijos del mismo Dios».

En fin el abogado croata Zdravko Dujmović, de convicción no religiosa, escribe: «El Papa Benedicto se va sin mancha. No puedes no quererlo y respetarlo todavía más por todo lo que ha hecho por la Europa contemporánea y por la entera cristiandad. El nuevo Papa podrá proseguir por la vía trazada por él y retirarse, cuando ya no se sienta capaz de continuar con este servicio. También en los primeros siglos los cristianos se retiraban al desierto, hacían ayunos para llegar a la contemplación, llevando la espiritualidad dentro de sí… un hombre grande se ha ido».

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En Sophia píldoras de economía, política y teología

¿Cuáles son los requisitos que se le piden hoy a un joven en búsqueda de empleo en una empresa, una asociación, en el ambiente político? Una super-especialización podría parecer la respuesta más obvia, una preparación insuperable. En cambio no. El Dr. Lorenzo Rosi, vicepresidente del Banco Etruria, presente en el Open Day del Instituto Universitario Sophia, piensa otra cosa: «En las entrevistas de trabajo le pedimos al candidato que sea capaz de encontrar soluciones a los problemas. Después la empresa se encarga de especializarlo más adelante a través de pasantías o cursos ad hoc, pero el aspecto más importante hoy es saber usar la cabeza. Por esto les aconsejo Sophia a los jóvenes, porque abre la mente, forma hombres y mujeres capaces de dialogar, de acoger a quien es diverso. En fin, de aquí sale gente capaz de razonar y no simples ejecutores».

No se trata ciertamente de un Open Day universitario tradicional, en donde los profesores y el personal de la secretaría ilustran el plan de estudios y responden a preguntas sobre el proceso de inscripción y los impuestos; también esto, pero no sólo. Son los estudiantes –alrededor de 80 de 30 países diferentes– divididos en tres especializaciones –economía y gerencia, ontología trinitaria y estudios políticos-, quienes hacen los honores de casa. Cuentan cómo llegaron al IUS, los motivos de su elección después de un trienio universitario quizás muy especializado, presentan las áreas disciplinarias proveniencia y experiencias humanas muy variadas. Una historia por todas, la de Rami, egipcio, involucrado en primera fila en la revolución que hace dos años llevó un soplo de primavera también a su país. “Dormí en la Plaza Tahrir, manifesté junto a miles de personas en las calles, luchamos por la libertad poniendo en riesgo la vida. Pero después de una experiencia tan fuerte, sentía la necesidad de enriquecerme por dentro y Sophia es esto para mí. Vine a la “cima de la montaña”, lejos de la multitud, para llenarme de Sabiduría. No, no es fuga de los problemas, sigo viviendo la revolución junto a mi pueblo en forma distinta; escribo artículos que son publicados en Egipto y al mismo tiempo me nutro de la Sabiduría que encuentro aquí en Sophia, tanto en los cursos como en la vida cotidiana con los estudiantes y profesores. Siento que estoy poniendo bases sólidas “dentro” para llevar la paz donde hace falta”.

“¿Hacia dónde va la economía y el mundo?” fue el título de una de las tres breves lecciones, la de Luigino Bruni, docente de Economía, que junto a la de Antonio M. Baggio, filósofo de política y la de Alessandro Clemenzia, teólogo, se ofrecieron a los setenta jóvenes presentes además de los muchos conectados en directo.

“En Sophia – explicó Bruni – se refuerzan competencias específicas, aprendiendo a mirar más lejos. Después, el estudio, no es una fase pre-laboral, sino complementaria al trabajo, gracias a las pasantías laborales que se están definiendo  para todas las áreas disciplinarias”.

Tres profesionales en los sectores de empresa, investigación académica y compromiso político ilustraron el valor agregado de Sophia en los tres ámbitos. Entre ellos Letizia De Torre (Movimiento Político por la Unidad), ex-diputada, subrayó que un joven no puede “entrar en política sin tener una visión del mundo. Sophia ha nacido para expresar una cultura que no se refiere sólo a los intereses de una parte sino que, en virtud de su interdisciplinaridad, se abre a la escucha de la crítica, a la posibilidad de poner en discusión una posición, de cambiar las dinámicas, de aprender a dialogar. En fin no tiene miedo de quien es diferente. Sophia ofrece los instrumentos para construir el sueño de una sociedad mejor para todos”.

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Dimisión de Benedicto XVI: algunos ecos

¿Cuál fue tu reacción ante la renuncia de Benedicto XVI? ¿Qué aspectos aprecias de su pontificado? ¿Qué cosa esperas del nuevo Papa?

He aquí algunos fragmentos de sus respuestas.

«Al principio no lo podía creer. Luego comprendí que el Santo Padre decidió hacerlo sólo por el bien de la Iglesia. Como he vivido con los hermanos católicos, comprendí profundamente que la esencia de su ministerio es espiritual. Quiero estar en unidad con él y con los otros cristianos, a través de la oración, para la elección del próximo pontífice, para que la Iglesia continúe trabajando por el bien de la humanidad» Metta, budista de Thailandia.

«Me parece que fue un gesto sabio, que supo ver su rol con Dios, él está seguro de que Dios está con él. Este acto es de una originalidad sin parangón. Debe servir de ejemplo a toda la humanidad. Incluso la decisión de retirarse a un monasterio es algo grandioso. Le deseo al próximo Papa, que con la ayuda de Dios, esté todavía más iluminado y que no se desmoralice por los críticos que tienen intenciones negativas» Abdou, musulmán de Argelia.

«La renuncia del Papa nos concierne a todos. Pero no cambiará nada de lo que tenemos. El continuó el trabajo de Juan Pablo II. Y no se retrocede. Al contrario, se avanza más en la comprensión y en la colaboración recíproca» Enrique, hebreo del Uruguay.

«Me parece que (la noticia de la renuncia de Benedicto XVI) es un precedente importantísimo. Aprecié la humildad del Papa y sus explicaciones sinceras sobre la causa de la dimisión y las dificultades presentes en la curia vaticana. Con su gesto me parece (espero) abrió un camino de mayor colegialidad en la Iglesia. ¿Qué le auguro y deseo al próximo pontífice? ¡Coraje! Tendrá que llevar una cruz grande, pero podrá-deberá compartirla más con su pueblo» Armando, italiano de convicciones no religiosas.

«No creíamos a nuestros ojos viendo a Benedicto XVI que anunciaba su dimisión. Luego nos invadió una profunda comprensión y simpatía hacia él. ¡De los límites humanos no puede escaparse ni siquiera un papa! Joseph Ratzinger tuvo el coraje y la sinceridad de admitirlo públicamente. Le deseamos al futuro pontífice que continúe en el camino de apertura hacia las otras confesiones cristianas, hacia las otras religiones, como también hacia las personas de convicciones diferentes» Donika y Luan, Tirana – Albania.

«Pienso que su decisión fue sabia, ¡no era fácil preverla! Este es un acto de responsabilidad. Quisiera agradecerle por todo lo que nos dio. Espero que el próximo Papa, tenga siempre esta mirada de hermano, de apertura hacia las otras creencias, religiones, para construir un mundo de fraternidad universal» Racim, musulmán de Argelia.

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Adopción Jurídica de Ciudadanos Detenidos

  • 500 detenidos fueron beneficiados por el proyecto, donde se vio el desarrollo de 300 procesos penales: se trata de personas que probablemente estarían todavía en espera de la sentencia, pesando en el sistema carcelario.
  • 300 estudiantes de derecho intervinieron en el proyecto
  • 350 familias de los detenidos fueron atendidas por estudiantes y trabajadores de la salud y trabajadores  sociales.
  • Más de 200 ciudadanos fueron liberados.
  • Más de 1000 detenidos fueron beneficiados por asistencia a través de  ropa, juguetes para sus hijos y elementos para la higiene personal
  • Artículos escritos, exámenes  y premios recibidos.

Estos son solo algunos de los resultados conseguidos (entre el 2001 – año del nacimiento del proyecto- y marzo del 2012) por el proyecto de Adopción Jurídica de Ciudadanos Arrestados. Este proyecto fue presentado por la prof. María Perpétua Socorro Dantas Jordäo, coordinadora del mismo y por el prof. Paulo Muniz Lopes, rector de la universidad, en el Convenio organizado por CeD, Fraternidad, derecho y transformación social (que se realizó en la Mariápolis Ginetta, del 25 al 27 de enero de 2013) Es un proyecto que enfrenta la problemática del sistema penitenciario en el Estado de Pernambuco, dirigido a los presos –que están esperando la sentencia- y que deberían ser asistidos por la Defensa Pública.

Son historias de vida, de abandono jurídico, de hombres sin defensa, pero sobretodo necesitados de una mirada de esperanza. Acercar al estudiante de derecho a esta realidad es un desafío constante del Proyecto, sobre todo porque los presos “adoptados” cometieron o se involucraron en crímenes graves. Asumiendo la fraternidad como principio político y jurídico y considerándolo dentro de la perspectiva de los derechos humanos, ¿en qué dirección debe formarse el futuro defensor de la justicia?

Partiendo de la mirada académica sobre una humanización profesional del derecho, se verifica que: por un lado el preso encuentra un instrumento por el cual consigue  el respeto de los derechos humanos, a menudo violados (a causa también del hacinamiento: donde deberían vivir 98 personas hay 1400)  y por otro lado el futuro profesional desarrolla el sentido crítico y toma conciencia de su capacidad de transformación de la sociedad. Pero sobre todo se establece entre estudiante y preso una dimensión de fraternidad, que –asociada a la libertad y a la igualdad- permite a ambos experimentar plenamente la ciudadanía.

El Proyecto de adopción jurídica de detenidos comenzó en el 2001, como fruto de un acuerdo entre la Facultad ASCES, el Tribunal de Justicia del Estado de Pernambuco, y la Secretaría Estatal de Justicia y Ciudadanía. En este contexto la fraternidad fue gradualmente considerándose como principio pedagógico para formar a los estudiantes de derecho. El grupo de investigación prepara a los estudiantes para las actividades de acompañamiento en el proceso judicial  con lecciones teóricas y técnicas de defensa ante el jurado. La metodología aplicada continúa con entrevistas a los detenidos, a sus familias y existe también un trabajo de sensibilización en las escuelas a través de los medios de comunicación.

Se pasa así, de la asistencia a la población carcelaria al debate sobre la fraternidad, se capta que los derechos humanos y la fraternidad están estrechamente vinculados, por los valores democráticos de base, pero sobre todo se difunde una cultura de paz. El trabajo en estos once años de actividad, demuestra la posibilidad de crear un sistema de protección de los derechos humanos, sociales y legales de los detenidos, trabajando a través de la distribución de los bienes producidos por la cooperación social.

 

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Prueba de “inculturación”.

Del 10 al 13 de mayo de 2013 la “ciudadela Piero”, en Nairobi (Kenya), hospedará la Escuela de Inculturación, un taller que este año tiene como tema principal “la persona” en las varias tradiciones africanas. Un grupo de jóvenes participará además en la primera etapa del Proyecto “Sharing with África”. Seguidamente presentamos la narración del Giuglia, después de su experiencia en Uganda.

«Aeropuerto de Malpensa, 2 de agosto de 2011: destino “Kampala – Uganda”. La emoción es mucha, si bien no puedo imaginar que esas cuatro semanas se convertirán en una de las experiencias más bellas y más importantes de mi vida. Durante un mes comparto mi casa y mi cotidianidad con otra chica italiana y tres ugandesas y esto me obliga desde el primer momento a dejar de lado toda costumbre “occidental”, los hábitos y la forma de pensar, para abrirme a ellas y a su vida: pero esos que al inicio eran pequeños sacrificios, pronto se convierten en una riqueza, una nueva forma de pensar y de relacionarme con quien tengo alrededor.

Me impresiona mucho la concepción que los africanos tienen de la persona: para ellos el centro de todo está en la persona, en el otro, y no en el tiempo, en la prisa, en los compromisos. Entonces, por ejemplo, una reunión empieza cuando todos llegan, y no cuando lo dice el reloj, y el autobús arranca cuando está lleno y todos subieron y no según un horario preestablecido. “¿Cómo pueden ustedes occidentales basar  sus jornadas en la forma como transcurre el tiempo, que nos les pertenece y no pueden controlar de forma alguna?”: es una pregunta que todavía resuena dentro de mí cuando me dejo arrastrar por el frenesí de las jornadas, corriendo el riesgo de ignorar a las personas que tengo alrededor.

El concepto de “Ubuntu” es típico del África subsahariana, es una expresión que puede ser traducida como “Yo soy lo que soy por mérito de lo que somos todos”. A propósito de esto Nelson Mandela dijo: “Ubuntu no significa pensar en sí mismos; significa más bien preguntarse: ¿quiero ayudar a la comunidad que tengo a mi alrededor a mejorar?”. ¡Cuánta sabiduría en estas palabras! Y no se trata sólo de palabras sino de vida auténtica, de cotidianidad vivida en la perspectiva del “nosotros” y no sólo del “yo”: todo en común, todo hecho juntos, los hijos de los vecinos son como los tuyos y también el huésped más desconocido que llega por error a tu casa se convierte inmediatamente en parte de la familia.

Nunca olvidaré la conmoción que sentí cuando fui invitada a almorzar donde una familia de una de mis compañeras de apartamento: en una casa sin baño en una zona no muy diferente de un barrio marginal; sin embargo habían preparado un banquete y comida abundante. Porque no importa cuánto sacrifico cueste invitar a almorzar a las amigas de la hija: la hospitalidad, la reciprocidad, el compartir con el otro cuentan más que cualquier otra cosa.

Volví de Uganda sintiéndome más rica que antes. Durante semanas fui la extranjera, la que tenía un color de piel diferente, idioma diferente, costumbres diferentes; sin embargo siempre fui acogida, siempre encontré una sonrisa y un apretón de mano, nunca me sentí discriminada o fuera de lugar.

Ahora, encontrando por la calle a muchos emigrantes que viven en mi ciudad, me parece que los veo con ojos nuevos: trato de ponerme en su lugar. Esta parte de África que todos los días desembarca en Europa merece esa misma gran acogida que yo, en primera persona, aun siendo extranjera y blanca, recibí en Uganda: es compartir, es reciprocidad, es Ubuntu, es algo que va mucho más allá del simple respeto por quien “es diferente”. Que después, ¿es distinto de quién? Pocas horas de avión y “el distinto” eres tú, por otra parte te das cuenta de que todos somos mucho más similares de lo que creemos».

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Economía de Comunión: Misión en Serbia

Una auténtica “Misión EdC” se ha desplazado a Serbia, a la región de Vojvodina y a Belgrado a primeros de febrero. El objetivo de la misión era conocer de cerca a los empresarios y familias que forman parte de Economía de Comunión en Serbia.

Las empresas – Se concentran en la región de Vojvodina. No se trata de grandes números, pero sí de experiencias representativas de una sociedad en la que las comunidades locales son fuertes, aunque estén probadas por el paro, el escaso rendimiento de la agricultura y la falta de servicios. Son pequeños empresarios que han venido compartiendo sus beneficios desde que comenzó la EdC y ahora deben innovar su producción; jóvenes que intentan poner en marcha talleres y tiendas; familias de granjeros que colaboran en la producción de forraje y dan a los pobres en especie porque no tienen beneficios que dar; empresarios que comparten la decisión de destinar parte de los beneficios al proyecto EdC, aunque siguiendo estrategias empresariales distintas (una pequeña empresa que da crédito a los clientes basándose no sólo en los intereses, sino en una relación de confianza; otra sociedad más grande que se esfuerza en conciliar el crecimiento con la atención a la comunidad local y el mantenimiento de los puestos de trabajo; un director de empresa que, sin ser propietario, administra de acuerdo con los principios de la EdC).

Las personas destinatarias de las ayudas – Otros momentos significativos del viaje han sido las visitas a algunos centros receptores de las ayudas que proceden de las iniciativas de la EdC: un comedor para niños, familias, ancianos y un centro de Cáritas que organiza actividades de ocio para jóvenes y ancianos. Son sobre todo familias que no pueden pagar los estudios de sus hijos; ancianos que no pueden permitirse cuidados médicos; padres que, a pesar de trabajar, están obligados a vivir con dos hijos en una pequeña habitación construida con materiales reciclados, en una situación de extrema miseria material y al mismo tiempo con una gran dignidad y apertura al prójimo.

Qué aporta la EdC hoy en Serbia – Se constata que el modelo económico basado en la “cultura del dar” atrae y se propone como solución válida para reinventar un sistema socio-económico nuevo. Las empresas de la EdC tienen fuerte conciencia de que es fundamental innovar y adelantarse a los cambios (son emblemáticos los altos costes que los países balcánicos tendrán que asumir, junto a las perspectivas de desarrollo, para entrar en la Unión Europea). En este proceso será fundamental el papel de las nuevas generaciones atraídas por los valores de la EdC. Jóvenes competentes no sólo en materia de salud y seguridad en el trabajo, medio ambiente, marketing, gestión de proyectos o contabilidad, sino también en las líneas para dirigir una empresa de EdC; que puedan ofrecer a los empresarios una aportación concreta tanto a nivel local como a nivel de Comisión Internacional. La propuesta con la que termina la misión consiste en formar a algunos jóvenes, ya identificados localmente, en estas competencias. De este modo se creará trabajo y se ayudará a las empresas que necesitan asesoramiento para innovar, tanto con competencias de carácter general como específico.

No ha faltado un importante momento de diálogo con la comunidad ortodoxa serbia y, en particular, con el Instituto para el estudio del Diálogo entre Cultura y Cristianismo, en la persona de Bojana Bursac. A partir de este encuentro es probable que en un futuro no muy lejano pueda plantearse un encuentro de la EdC con los ortodoxos serbios. Nuevos horizontes se abren para el diálogo.

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El matrimonio [nº3]

Autor: Manuel Morales

«Queridos esposos, […]vuestra vocación no es fácil de vivir, especialmente hoy, pero el amor… es la única fuerza que puede verdaderamente transformar el cosmos, el mundo» (Benedicto XVI, VI Encuentro Mundial de las Familias, Milán 2012).

No es justo, no es humano marginar a Dios precisamente cuando el hombre y la mujer deciden constituirse en comunión estable de amor y de vida.

No es humano porque Dios es el Amor y es el Autor de la vida.

Estas páginas, escritas con el testimonio y la colaboración de esposos y padres cristianos –entre ellos un psicólogo, una sexóloga y una pareja de mediadores familiares– se proponen iluminar esta verdad: que el amor humano tiene su fuente en Dios y que el mejor futuro de la humanidad se fragua en la familia tal como Él la concibió.

Manuel Morales, sacerdote agustino, profesor de espiritualidad, formador de comunidades de laicos y colaborador habitual de la revista Ciudad Nueva, tiene una larga experiencia de acompañamiento a novios y a parejas de casados en las distintas etapas del matrimonio.

Editorial Ciudad Nueva (Madrid)

Comunión, las nuevas palabras de la economía

Hildegarda

Autor: Lucia Tancredi Esta vida de Hildegarda de Bingen (1098-1179) se presenta como una novela histórica y se basa en la trama verosímil de una biografía dictada a la monja Adelheidis, que vivió al lado de Hildegarda hasta su muerte. El relato recogido por una mujer da pie a una reconstrucción íntima y fiel, capaz de describir la extraordinaria sencillez de una mística asombrosa, amiga de reinas y emperadores, a la vez testigo genial de su tiempo y considerablemente adelantada a su época, y hoy doctora de la Iglesia. «Yo, Adelheidis, abadesa de Gandersheim, llegada al final de mi siglo, dejo a mis hijas estos pergaminos de cuero finísimo envueltos en tejido de damasco y sellados. Contienen las memorias de mi madre, tal como las dictó mientras tuvo aliento. No hablo de mi madre según la carne… Mi madre es Hildegarda, abadesa de Rupertsberg. »Su talento más grande era la felicidad. Odiaba lo negro… Prefirió que las túnicas fueran verdes o blancas, no nos cortó los cabellos y quiso que nos vistiésemos de perlas y de rosas para que no sintiéramos vergüenza de la juventud. Nos enseñó que no hay culpa en amar la miel que hay en los libros, y escribió para nosotras la música sublime de los ángeles para que educásemos la voz y el cuerpo al Verdadero Bien. Nunca se preocupó de las críticas… Miraba más allá. El mal resbalaba sobre ella como lejía, para limpiarla y hacerla aún más espléndida. »Hildegarda precedió en siglos lo que los hombres tendrían que ser quizá dentro de mil años: seres de luz a imagen y semejanza de Dios, pacificados con la carne del mundo. »Yo he sido un anillo de la cadena virtuosa que ella comenzó. Ahora os toca a vosotras, hijas mías, leer a Hildegarda, estudiar la Naturaleza en las causæ et curæ, ver más allá de la vista, acoger, danzar, celebrar en todas partes el verdor de la creación. Descubrir que el talento más grande es siempre y en todas partes la alegría…». Lucia Tancredi (1963) tiene formación musical y literaria. Es pianista diplomada, enseña literatura italiana y latina y tiene varios libros publicados. Editorial Ciudad Nueva (Madrid)

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Con B16 hacia la última audiencia

Será una ocasión única para manifestar una vez más la gratitud del Movimiento de los Focolares y rezar con el Papa por el futuro de la Iglesia, junto a miles de personas que acudirán a San Pedro.

“Santidad, el Movimiento de los Focolares se estrecha a su alrededor en un conmovido gran agradecimiento por todo el amor paterno con el que siempre se ha sentido acompañado y sostenido”.

En el gran abrazo planetario que rodea estos últimos días del pontificado del papa Benedicto XVI, también los Focolares han querido “estar” para expresarle al Santo Padre su cercanía y oraciones. En un mensaje escrito inmediatamente después del anuncia difundido el 11 de febrero por la oficina de prensa vaticana, María Voce a nombre de todos los focolarinos del mundo escribió al Papa: “Queremos que nos sienta a su lado, en profunda y continua oración por la nueva fase que ahora se abre en Su vida y en la vida de la Iglesia, con fe segura en el amor de Dios a la que estamos especialmente llamados este año. ¡Lo queremos y lo seguiremos queriendo siempre!»

El anuncio de la dimisión del Papa tomo al mundo de sorpresa. Fueron inmediatas las declaraciones de apoyo y de estima por ese gesto de “coraje y humildad”, como ha sido definido en varias partes. Han tomado la palabra: políticos, diversos responsables de Iglesias cristianas, líderes de las religiones, gente común. Son el signo, por una parte, de un gesto único en la historia y por otra, denotan el afecto y la consideración de las que goza este Papa en el mundo, a todo nivel.

“La primera reacción – confiesa la Presidente del Movimiento de los Focolares- fue casi de turbación y ciertamente de dolor por esa ‘disminución del vigor tanto del cuerpo como del ánimo’ tan sencilla y humildemente confesadas por el Papa, tanto que nos pareció más grande precisamente en esa debilidad”. Y ha sido este sentimiento el que ha empujado a los focolarinos a enviarle un “mensaje de agradecimiento”. Pero también a leer en esta circunstancia “un llamado de Dios a una nueva y mayor medida de unidad”. María Voce explica: “En este momento más que nunca debemos dar testimonio de nuestro carisma, estrechándonos en un renovado pacto planetario, de punta a punta de la tierra, para poner a disposición de toda la Iglesia el tesoro de la presencia del Resucitado en medio nuestro”.

El sitio de Città Nuova  dedicó un especial a la dimisión del Papa que ha recibido en estos días muchas reacciones por parte de los lectores, incluso no italianos. “Muchos hacen análisis, apreciaciones críticas, intelectuales, más o menos benévolas: yo quiero expresar todo mi afecto por Benedicto XVI”. “Después de la sorpresa y un momento de desconcierto… he visto en su decisión una confirmación de la ‘grandeza’ de su figura”. Y todavía: “Me impresionó que el Papa en estos meses supo custodiar su decisión, lo imagino en un ‘tú a tú’ continuo con Dios. Siento que esta nueva circunstancia me cuestiona personalmente y tiene mucho que enseñarme”.

Y a propósito de este ‘tú a tú’ también el teólogo Piero Coda, rector del Instituto universitario Sophia, escribe: “Benedicto XVI, desde el inicio de su ministerio, nos ha sorprendido por la sencillez y radicalidad con la que ha hablado de su relación con Jesús, y de la relación que en Jesús estamos llamados a vivir entre nosotros, en los términos más bellos e intensos de nuestra experiencia: la amistad. El gesto inesperado con el que hoy ha anunciado su renuncia al Ministerio de Obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro, es el signo más alto de esta amistad que nos ha regalado. Un gesto alto, que pone un sello extraordinario a su pontificado, pero que se abre a una nueva estación en la forma de entender y administrar el ministerio del papado”.

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Loppiano: Filosofía, Ciencia y Fe

Benedicto XVI con frecuencia afirmó enérgicamente que una teología para ser auténtica filosofía debe contar con el estímulo constante de la búsqueda filosófica y el apremio de la ciencia, de lo contrario no es auténtica teología.

 Con esta convicción, la edición 2013 del premio Renata Borlone, mujer en diálogo”, fue otorgado en Loppiano  al  astrofísico y cosmólogo Piero Benvenuti que, el domingo 17 de febrero en el aula magna de la ciudadela, dejó apasionado al público presente y al público que se conectó  por Internet, pues ilustró  la riqueza y la necesidad de esta relación. La relación entre Filosofía, Ciencia y Fe es muy importante si se desea sinceramente conocer el origen del universo. Este fue el objetivo de la mesa redonda de la mañana, cuyo título fue “En el principio….” en el que estuvieron presentes además del prof. Benvenuti, docentes de Astrofísica de la Universidad de Padua, el teólogo Mons. Piero Coda y el filósofo Prof. Sergio Rondinara del Instituto Universitario Sophia. Lo que ha sucedido en el tiempo que precedió al instante “10 menos 43 segundos”, la ciencia no está en grado de explicarlo ni demostrarlo, dijo el científico. Para comprender el “principio”, la primera chispa que dio origen al Cosmos, es necesario aventurarse en ámbitos distintos: teología y filosofía in primis.

La figura de Renata Borlone, titular del premio y sierva de Dios, fue el centro de la primera parte de la tarde. “Si la proclamación de la santidad de alguien sirve para que se conozca el primado de Dios, ¿Por qué no?” – afirmó en septiembre pasado  Maria Voce, presidente de los Focolares, en ocasión del LoppianoLab. Y todos los que han conocido a Renata personalmente, saben  que estas palabras la definen. El suyo fue un recorrido de santidad que testimonia “relación, comunicación, conciliación, reciprocidad con quien nos está al lado”, como afirmaba en aquélla oportunidad María Voce.

 Luego continuó la ceremonia de premiación del prof. Piero Benvenuti, quien es también Consultor del “Pontificio Consiglio della Cultura” y director del CISAS (Centro Interdepartamental de Estudios y actividades espaciales). Fue motivo de este reconocimiento “la constante tensión a lo trascendente en su trabajo científico, la obra de difusión y divulgación de la verdad científica como contribución verdadera sobre la persona humana y el aporte al diálogo entre ciencia de la naturaleza y teología cristiana”

Hubo numerosos mensajes de felicitaciones, entre ellos el del Card. Ravasi, presidente del “Pontificio Consiglio della Cultura”: “El ejemplo de Renata Borlone – escribió – con su dedicación al servicio de los hermanos que se entrelazó profundamente con su pasión por la ciencia, es un testimonio magnífico de un posible recorrido de crecimiento personal donde la fe y la ciencia estén unidas y no en oposición”.

El prof. Piero Benvenuti dio luego la lectio magistrales cuyo título fue: “La cosmología, ¿es verdaderamente necesaria?, ilustrando los fundamentos de la cosmología como ciencia “al alcance del hombre”, que responde a la natural aspiración humana hacia el futuro y lo universal, hacia el eschaton. Y refiriéndose a Renata, concluyó: “Ahora que ella ve la verdad cara a cara, nos ayudará a proseguir en el camino científico en un horizonte que está siempre un poco más allá de lo que nuestra búsqueda racional nos muestra”

Finalizando, algunos artistas ofrecieron un homenaje musical, sublime expresión de la infinita belleza encerrada en el universo.

Las fotos de la jornada

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Unidos en la fe en Dios Amor

El 17 de febrero es una fecha histórica para la Iglesia Valdense en Italia. Ese día, en el año 1848, el rey Carlo Alberto firmó la “Carta de las Patentes” con la que concedía los derechos civiles a sus súbditos valdenses.

La decisión fue acogida con gran entusiasmo y festejada alrededor de una gran fogata. Todavía hoy existe la tradición de las “Fogatas de la libertad” que se ha extendido también a otros lugares donde hay iglesias protestantes en Italia.

Son muchos los contactos entre los valdenses y los miembros del Movimiento de los Focolares en Italia. Presentamos la experiencia de un sacerdote focolarino y un pastor valdense con sus comunidades contada por ellos: «En nuestra ciudad, Turín, el conocimiento recíproco entre católicos y valdenses se remonta a hace más de veinte años, cuando empezamos a encontrarnos –católicos y valdenses- una noche al mes, para una lectura bíblica y la oración común, y todavía hoy seguimos haciéndolo. Esto favoreció el trabajo del Comité Interconfesional que se constituyó para las Olimpíadas de Turín. Vista la armonía que se creó, el Comité que convirtió en un organismo permanente del municipio.

En los encuentros el clima es siempre muy bello y en este contexto se hablaba desde hacía tiempo de hacer una experiencia juntos: un viaje a Tierra Santa. Lo propusimos como “Viaje de oración y estudio” y fue un éxito.

El viaje tuvo lugar del 1° al 9 de septiembre de 2012. En la mañana hacíamos una meditación del sacerdote sobre el significado de los lugares santos que iríamos a visitar y una reflexión bíblica del pastor. Después el comentario del acompañante de los Focolares, sobre los lugares visitados. La intención era: “Volver a los orígenes: al tiempo y a los lugares donde nació nuestra historia cristiana”, de modo que se pudiera encontrar una unidad que fuera más allá de las divisiones existentes, sin negarlas, pero viviendo una auténtica comunión, también como testimonio en esta tierra atormentada.

Momentos importantes: la celebración de la Santa Cena de los Valdenses con la presencia de los católicos y la Santa Misa Católica, con la presencia de los valdenses donde el amor recíproco hizo experimentar la presencia de Jesús entre dos o más unidos en Su nombre (cfr. Mt 18,20).

En casa nos encontramos para compartir impresiones y experiencias y el encuentro ciertamente se repetirá, porque a lo largo del viaje pasamos de desconocidos y un poco desconfiados a ser más que hermanos, unidos por el mismo Bautismo, por el mismo Credo apostólico y en especial por la misma fe en ese Dios Amor que juntos reconocimos recitando el Padre Nuestro».

A cargo del Centro «Uno»

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Argentina: arte y luz para caminar

“En la cosmovisión andina, el pasado se ubica adelante. Es luz para avanzar. ¡Me dejaron tanta luz para el camino en estos días! Un fuerte abrazo a cada uno y buen viaje”, saludaba Dami Adanto de Rueda (Directora de la Escuela Aurora), en su rol de anfitriona a los 50 participantes del 6° Encuentro Latinoamericano de Artistas, organizado por Clarté  (artistas que se inspiran al carisma de la unidad).

Santa María de Catamarca es una ciudad al noroeste de Argentina, de 20.000 habitantes, a orillas del río del mismo nombre. Fue asiento de culturas milenarias y formó parte del Imperio Inca. Un lugar encantador, arqueológicamente rico, con el paisaje de las primeras estribaciones al pié de la Cordillera de los Andes.

Artistas de toda la Argentina, de Colombia, de España y con la presencia de Michel Pochet (artista Belga que reside en Roma y animador de Clartè) se dieron cita, durante la última semana de enero, en esta antigua ciudad de Santa María.

“Las dificultades para llegar y las largas distancias recorridas, sólo fueron una razón más para disfrutar del encuentro entre nuestras almas, sin resistencias, sin máscaras”, explica Claudio Villarreal. Y Cristina Críscola agrega: “Compartimos momentos para conocernos entre nosotros, para acercarnos a la cultura andina, para trabajar en talleres de producción. Todas ocasiones de fiesta, aún para los que estaban atravesando dolores profundos”.

El tema eje fue: “En la diversidad: la unidad”. Palabras que se se fueron realizando de a poco entre todos a medida que pasaban los días.

Pintores que decían “No voy a poder trabajar. No estoy acostumbrado a hacerlo con gente alrededor. No es mi estilo”. Al pasar los días, en lugar de buscar aislamiento, optaban por los lugares comunes y compartían el mate, la charla en los descansos. Enriqueciéndose también en el contacto con otros artistas.

El penúltimo día los escritores, en una experiencia espontánea y novedosa, realizaron un “asalto poético”, regalando una experiencia poético teatral de la que todos (músicos, pintores, actores) aceptaron participar en pequeños grupos y que dio lugar a profundas comuniones que venían del alma. Alguien dijo: “Pocas veces tengo el corazón tan… que estalla”.

El último día se hizo una muestra con los trabajos realizados: pintura, música, teatro y letras, del cual también participaron algunas personas de la comunidad de los Focolares de Santa María.

“Santa María de Catamarca, nos has cambiado la vida -se expresa José, otro de los participantes-. Congreso de arte inolvidable, con gente de todas partes de Argentina, Latinoamérica, europeos. Yo te siento, Santa María, el centro del País, su más profundo ser: con tu cultura milenaria y sabia, tu dignidad sin límites. Tus mujeres dulces y valientes. No nos sueltes de la mano que naufragamos en la banalidad y la estupidez. Gracias por hacernos un nido para que volvamos a nacer”.

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Gracias Santo Padre

En una carta a Benedicto XVI, escriben los responsables centrales del Movimiento Familias Nuevas de los Focolares, Alberto y Anna Friso.

“El anuncio de la renuncia del Santo Padre ha provocado en las familias de los Focolares esparcidas en el mundo una profunda conmoción.

Recordamos con gran nitidez aquel día en que Usted quiso dar solemnidad al 40° del Movimiento Familias Nuevas recibiéndonos en audiencia especial en la Sala Clementina, el 3 de noviembre de 2007.

Sus palabras han marcado una línea luminosa en el camino de nuestro movimiento y para todo el mundo de la familia.

Seguros de que el amor por la familia continuará en Su corazón, ¡las “Familias Nuevas” desean expresarLe su más sentido gracias!”

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Siria: se invoca la tregua

«Las ráfagas de disparos y los ataque aéreos hacen difíciles las comunicaciones. La situación de la periferia de Damasco es cada vez más dramática. Basta escuchar el eco repetido de los disparos del cañón también durante la noche, y el paso de los aviones para darnos cuenta de que ¡todavía no hemos llegado a la palabra tregua! Sin embargo la esperamos. Y la pedimos. Lo supe a través de Rim quien propuso el time-out por la paz a todas sus alumnas, la gran mayoría musulmanas, de un Centro donde se hospedan y aprenden sastrería.

La otra noche llamé por teléfono a Maryam de Homs, para tener noticias, desde hacía tiempo no lograba encontrarla. Me confirma que también según su parecer se necesita una intervención clara de Dios, que nos ayude a no perder la fe. Desde hace diez meses está refugiada en un pueblito cercano. La casa de sus padres ya no existe pero su anciano padre no lo sabe, sería demasiado para él. El hijo de Maryam regresó de Raqqa donde se había transferido para poder seguir en la universidad porque también allí la situación se puso muy difícil. Me dice que a finales del mes tendrán que dejar la casa que alquilaron: “¿dónde iremos?”.

«Hoy hablé con Luna de Aleppo. Me cuenta que están intentando poner en marcha una pequeña actividad económica casera (mermeladas, mantelería y otra cosa), con Marah, Yasmina y algunos amigos, y encontrar una posibilidad para vender estos productos. Me dice: «Muchos de nosotros estamos agradecidos por haber recibido ayuda para comprar pan o un litro de gasoil para la calefacción pero ¡queremos trabajar!».

«Enseguida pienso en las calles sitiadas o en el riesgo de los saqueos pero le aseguro que no dejaremos que de pierda esta propuesta. A Luna la conozco desde hace tiempo. No me sorprende su determinación. También conozco a su hermano Nader y a la familia de él, dos espléndidos niños muy inteligentes.

«Hasta hace dos años Nader junto a su papá y a su hermano mayor administraban una carpintería muy conocida en la ciudad, de muebles con un acabado excelente. Desde hace almenos seis meses ya no trabajan. Me dice Luna: «¡Si no encontramos otra forma de subsistir ante las necesidades de nuestras familias, también nosotros tendremos que tocar a las puertas de las iglesias, para pedir ayuda!».

«¡Cuánta mentira es ese: “Si vis pacem para bellum” (si quieres la paz prepara la guerra)! Aprendido en la escuela. Si quieres la paz prepara hombres nuevos, diría yo, que razonen con las categorías de la fraternidad, la justicia, la solidaridad, el amor, la auténtica libertad ».

«El obispo latino habla de que, según su parecer, se necesitan al menos dos generaciones antes de poder sanar las heridas que esta guerra dejará en el país (¡pero sólo si se logra detener pronto!) cuya causa, también aquí tantos están convencidos de ello, es fundamentalmente de naturaleza económica y política.

«Mucha gente quisiera hacer algo para terminar con estos proyectos insensatos y malignos. Pero hay también quien, y no son pocos en cambio, se reúnen para rezar, y no sólo a las 12 para el time-out por la paz lanzado por el Movimiento de los Focolares, que también aquí tratamos de divulgar y de dar a conocer hablándole a conocidos y a amigos, se reúnen hombres de todas las religiones, que se encuentran hasta por casualidad para rezar».

Fuente: Città Nuova

Diario dalla Siria/15

Diario dalla Siria/14

Diario dalla Siria/13

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Culturas juveniles emergentes

Del 5 al 9 de febrero se realizó en Roma la Asamblea Plenaria del Pontificio Consejo de la Cultura dedicada a las culturas juveniles emergentes. El objetivo era, como afirmó el Card. Ravasi, Presidente del dicasterio, “disponerse a escuchar con atención acerca de la cuestión juvenil” tanto en la sociedad como en la Iglesia, donde resultan evidentes las dificultades para transmitir la fe.

La importancia de este tema fue remarcada también por el Santo Padre en el encuentro que tuvo con los participantes, donde recordó que los jóvenes son para la Iglesia “un punto de referencia esencial e ineludible para su acción pastoral”, agregando que, “no faltan fenómenos decididamente positivos” como “muchos jóvenes voluntarios que ofrecen a los hermanos más necesitados sus mejores energías”

Farasoa Bemahazaka

Como un eco de las palabras del Papa vemos la experiencia de Fara, joven de Madagascar que pertenece a los Focolares, y que fue invitada a hablar sobre: “Formas de participación, creatividad y voluntariado”. Fara cuando tenía 16 años asistió a un encuentro mundial de los  Jóvenes por un Mundo Unido que estaban trabajando en el Proyecto Africa y con ellos experimentó que también hoy es posible vivir con el radicalismo de los primeros cristianos. Algunos años después fue a  Italia a la Escuela Gen de Loppiano donde se quedó 10 meses, animada por el deseo de vivir la fe con mayor profundidad. Aquí comprendió que “cada hombre tiene algo para dar a veces a través de muchas pequeñas acciones; se da y se recibe en la medida en que se ama. De aquí nace el diálogo intercultural, que comienza por un diálogo interpersonal porque el diálogo no es entre culturas sino entre personas de distintas culturas”

Actualmente esta joven africana estudia Economía y Comercio en Florencia. Aquí se encontró también con el Centro Internacional La Pira, donde desempeñó el servicio civil y pudo establecer y profundizar  relaciones con la cultura de jóvenes de todo el mundo. Además, con otros amigos, promovió la Asociación de estudiantes africanos en Florencia con la cual se desea mantener viva la conciencia de su cultura original y al mismo tiempo favorecer la fraternidad universal. Al principio del año académico, para ayudar a los nuevos estudiantes, se abrió una oficina en la que se ofrece asistencia en la expedición de los trámites burocráticos y se los ayuda también en la inserción en la vida social de Florencia.

En septiembre del 2012 asistió al Genfest y actualmente es una activa protagonista del United World Project con el cual se quiere mostrar el camino de la humanidad, que avanza en forma lenta pero irrefrenable, hacia la fraternidad.

Fara ha hecho suyas las palabras de Chiara Lubich: «Jesús hoy vendría nuevamente a “morir por esta gente”, para salvarla de todos los males. Jesús vino hace veinte siglos. Ahora quiere volver a través nuestro. Jesús era joven: ¡quiere volver sobre todo a través de los jóvenes!».

 

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Argentina: Una escuela para crecer en familia

En el período de verano austral el número de las familias que viven en la Mariápolis Lía creció notablemente. Además de las que forman parte de la ciudadela de manera estable, durante el mes de enero, como ya se ha hecho habitual desde hace diez años, llegaron a compartir esa experiencia de unidad otras diez familias de Perú, Chile, Paraguay y Argentina. En total, entre padres e hijos, 50 “ciudadanos” más, desde un año y medio hasta cincuenta. Distintas procedencias, edades, culturas que enriquecieron con su variedad la convivencia característica de la Mariápolis.

El objetivo convocante era el de sumergirse en la propuesta comunitaria y en la rutina de sus actividades, el trabajo, la oración, la fiesta, mientras reflexionaban, dialogaban y compartían sus vivencias sobre los temas específicos propios de la familia afrontados con los instrumentos propios de la cultura de la unidad. Lo que se dice, una escuela de vida, desde el sentido más genuino del matrimonio.

El programa, como en años anteriores, incluyó momentos de reflexión sobre puntos fundamentales, aspectos e instrumentos de la espiritualidad, con su aplicación a la vida de familia, complementada con amplio espacio para el diálogo y la comunión en pareja y en el grupo.

Para que cada familia pudiera revalorizar desde esa perspectiva su vida ordinaria, además de contar con una casa propia, tenía la posibilidad de hacer su ritmo cotidiano de compras, tareas del hogar, comidas, trabajo en alguna actividad de la ciudadela, descanso y también cultivar la amistad con el resto en reuniones espontáneas, fiestas en conjunto –cumpleaños, aniversarios- compartiendo costumbres, comidas, folklore de las distintas culturas, enriqueciéndose día a día como una verdadera «familia de familias».

Los hijos, distribuidos por edades, tuvieron también su espacio de actividades con talleres y juegos, apuntando a experiencias que luego compartían con sus padres.

Al hacer el último balance, una joven esposa hablaba de haber descubierto y podido “cambiar las coordenadas de base para ser el otro. Conozco el ideal de la unidad, pero me parece tan nuevo ahora vivirlo así, con mi esposo…”. O bien Alejandra, peruana de 17 años: “Hoy siento muchos deseos de crecer en familia, pero sé que no voy sola en este camino, porque vamos de la mano con mis padres, mi hermano, con todas las familias de la Escuela Loreto y sabiendo que cerca o lejos, en Perú, Chile, Paraguay o Argentina hay quienes quieren llegar a la misma meta, que quizás caen y recomienzan, pero que creen en el amor”. “Hubiéramos querido tener más días… -fue una sensación general-. Sentimos ser como un rompecabezas en manos de Dios, que nos desarmó y nos volvió a armar con todo su amor”, afirma Jorge, de Chile. “Nos llevamos una mochila de experiencias, que algunas ya las hemos puesto en práctica aquí y otras las pondremos en práctica día a día”, dice Gustavo, de Argentina. Y Nicolás, de 9 años: “Me gusta mucho el lugar, hay mucha naturaleza y es perfecto para andar en bicicleta. Los amigos que me hice son de distintos países, se descubren nuevas culturas y cuando te juntas con los demás conoces cosas nuevas, por ejemplo, Chiara Luce, que no conocía, y que fue un niña que sabía recomenzar y supo ver el paraíso y a mí me gustaría también poder ver el paraíso. Y (cuando sea más grande), voy a venir a hacer la experiencia de un año en la Escuela Gen”.

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Resurrección – motivo de renacimiento

Al cristiano no le está permitida la desesperación; no le está permitido dejarse abatir. Pueden caer sus casas, esfumarse sus riquezas: él se eleva, sigue luchando: lucha contra toda adversidad. Los espíritus perezosos, agazapados en sus propias costumbres fáciles y cómodas, se asustan ante la idea de la lucha. Pero el cristianismo existirá en la medida en que resista la fe en la resurrección. La resurrección de Cristo, que en sí misma nos injerta y nos hace partícipes de Su vida, nos obliga a no desesperarnos nunca. Nos da el secreto para levantarnos después de cada caída. La cuaresma es –y debe ser- también un examen de conciencia, mediante el cual podemos contemplar las realidades sofocadas que se agitan en el fondo de nuestra alma y de nuestra sociedad, donde se aferra la miseria de un cristianismo que para muchos está hecho de “ordinaria administración”, sin brío y sin el latido del corazón, como una vela sin viento. La resurrección de Cristo debe ser el motivo del renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad: victoria de nuestras obras sobre las tendencias negativas. La Pasión nos enseña a vencer las pasiones funerarias para renacer. Renacer cada uno, renacer en unidad de afecto, con el vecino, con cada pueblo, en concordia con las obras, para establecernos en el Reino de Dios.

Esto se traduce en una constitución social, a través de un orden que mediante la autoridad, la ley y las sanciones, actúe por el bien de los hombres y llegue al cielo, pero a través de la tierra. Y éste se delinea según un orden divino. Su ley es el Evangelio, que comporta la unidad, la solidaridad, la igualdad, la paternidad, el servicio social, la justicia, la racionalidad, la verdad, y la consecuente lucha contra los atropellos, las enemistades, el error, la estupidez… Buscar el Reino de Dios es por lo tanto buscar las mejores condiciones para que se exprese la vida individual y social.

Y se entiende: donde reina Dios, el hombre es un hijo de Dios, un ser de valor infinito, y trata a los otros hombres y es tratado como hermano, y hace a los demás lo que quisiera que le hicieran a él. Y los bienes de la tierra son fraternalmente puestos en común, y circula el amor y el perdón, y no valen las barreras pues no tienen sentido para el amor universal. Poner como finalidad el Reino de Dios por lo tanto significa elevar la meta de la vida humana.

Quien persigue como primera cosa el reino del hombre persigue un bien sujeto a rivalidades y contestaciones. En cambio si el objetivo es divino lleva a los hombres a un plano superior a sus rivalidades y los unifica en el amor. Después, en esa unificación, en esa visión superior de las cosas de la tierra, también la cuestión de la comida, del vestir y de la diversión asume las proporciones justas, adquiere un nuevo sentido y se simplifica en el amor, se tiene la plenitud de la vida. En este sentido también para nosotros, Cristo ha vencido el mundo.

Igino Giordani Las Fiestas, Società Editrice Internazionale (S.E.I.), Turín, 1954.

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Cuaresma: ¿cómo progresar en la virtud?

«Para poder hacer de la vida un “Santo viaje”, y poderlo concluir como deseamos, en La Imitación de Cristo, ese libro de piedad y meditación que muchos conocemos, dice que es necesario tener algunas cualidades muy rigurosas: el completo desprecio del mundo, el ardiente deseo de progresar en la virtud, el amor al sacrificio, el fervor de la penitencia, la renuncia a mí mismos y el saber soportar toda adversidad…

Son cualidades que también todos nosotros necesitamos poseer. Pero tenemos que preguntarnos: según nuestra espiritualidad, ¿cómo podemos adquirirlas?

La respuesta es clara y cierta: Dios no nos ha llamado a realizar todo esto a través de una vida monástica o separada del mundo.

Estamos llamados a permanecer en medio del mundo y a llegar a Dios a través del hermano, a través del amor al hermano y del amor recíproco. Y comprometernos a avanzar por esta original vía evangélica donde encontraremos enriquecida nuestra alma, como por encanto, de todas las virtudes […]

Si todos nosotros estamos concentrados en pensar en los demás, en amar a los demás, no nos ocuparemos del mundo, lo olvidaremos, por lo tanto lo despreciamos, aunque esto no nos dispense de alejar sus tentaciones cuando nos asechan.

Hay que progresar en la virtud. Pero esto se logra con el amor. ¿No está escrito: «Corro por la vía de tus mandamientos, porque dilataste (con el amor) mi corazón» (Sal, 119, 32)? Si amando el prójimo se corre en la actuación de los mandamientos de Dios, quiere decir que se progresa.

Se necesita el amor al sacrificio. Amar a los demás significa precisamente sacrificarnos a nosotros mismos para dedicarnos al hermano. El amor cristiano es sinónimo de sacrificio, aunque comporta una gran alegría.

Se necesita el fervor de la penitencia. Es en una vida de amor donde encontraremos la mejor y principal penitencia.

Se necesita la renuncia a sí mismos. En el amor a los demás está siempre implícita la renuncia a sí mismos.

Es necesario saber soportar todas las adversidades. ¿No será que muchos dolores son causados por nuestra forma de convivir con los demás? Tenemos que aprender a soportar a todos y amarlos por amor a Jesús abandonado. Así superaremos muchos obstáculos en la vida.

Sí, al amar al prójimo encontramos una forma excelente para hacer de la vida un “Santo viaje” […]».

Chiara Lubich, L’amore al fratello, a cargo de F. Gillet, Città Nuova, Roma 2012, pp. 77-79

(Tomado de una conexión telefónica – Rocca di Papa, 27 de noviembre de 1986)

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El precio de la coherencia

«Soy ingeniero hidráulico, desde hace varios años trabajo en el  manejo de equipos de depuración de agua en una región del Sur de Italia.

A fines de los años ’90 comencé a trabajar para una multinacional que gestionaba  cincuenta depuradores en toda la región. Apenas comencé a trabajar allí, me di cuenta que probablemente era el único empleado asumido gracias a mis estudios y mi currículo, y no por recomendación.

Comenzamos nuestro trabajo con gran responsabilidad y, al contrario de lo que había sucedido en años anteriores, después de los clásicos 30-40 días de funcionamiento, los depuradores empezaron a trabajar perfectamente. Una señal preocupante, porque indicaba claramente que antes no había  sido el motivo de que no funcionaran bien impedimentos técnicos, sino más bien intereses económicos contrarios.

Enseguida empecé a trabajar para otras empresas. En todos lados me daba cuenta que la gestión rigurosa del agua pública, la salud de los ciudadanos, el futuro de nuestros hijos, el bien de una ciudad eran valores secundarios frente al usufructo e intereses económicos. Se me pidió explícitamente que me olvide de los primeros intereses para servir  a la ganancia económica. Para ganar más, en una de las comunas, se descargaba el barro de la depuración en el torrente limítrofe que desembocaba, después de pocos kilómetros en el mar. Hoy, ya pasaron dieciséis años de aquellos hechos y se produjeron los primeros arrestos.

Todo esto chocaba contra mis principios. Con mi esposa y muchos amigos tratábamos de vivir el Evangelio en todas las circunstancias de la vida. Mi conciencia, mis ideales, me decían que vaya en contra de estas prácticas, aún a costa de un gran sacrificio. Me fui del trabajo, era mejor ser pobre pero honesto.

No fue fácil por un largo período. No obstante realizamos experiencias positivas en la gestión de instalaciones de depuración. Una de estas fue en  la cooperativa social de un pueblo del litoral. Éramos tres: yo como ingeniero, otro que era electricista y un obrero con un pasado de toxico dependencia, que gracias a esta experiencia se pudo reintegrar  en el mundo laboral. Los resultados fueron extraordinarios, a tal punto que un técnico de laboratorio nos dijo que no era posible tener un agua tan pura: que seguramente debía haber algún engaño!

Actualmente gestiono un depurador comunal y otras pequeñas instalaciones privadas. El mismo técnico de laboratorio que no creía en nuestra agua tan pura, hoy lleva a los estudiantes –futuros técnicos de laboratorio- a visitar las instalaciones donde trabajamos nosotros.

El precio de la coherencia es alto. La situación de mi familia fue siempre precaria, llegar a fin de mes es una empresa.  Pero para dejar lugar a la obra de Dios es necesario creer en su amor, aunque esto signifique realizar elecciones que van contra la corriente común.

Esta mañana fui a caminar por la playa. Delante del espectáculo del mar y de los reflejos del sol en el agua, sentí la presencia de Dios que me animaba».

(Roberto, Italia)

* Extraído de Una buona notizia. Gente che crede, gente che muove. ( Una buena noticia. Gente que cree, gente que se mueve), Ed. Cittá Nuova, Roma 2012.

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Con Benedicto XVI

«Queridísimos hermanos,

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia».

Con estas palabras, pronunciadas en latín, Benedicto XVI comienza a comunicar su decisión de dimitirse. Y continúa: «Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando. Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria».

Desde todo el mundo llega un gran eco a las palabras y al gesto del Pontífice. En nombre del Movimiento de los Focolares llega al Santo Padre también un mensaje de afecto y agradecimiento de parte de la presidente Maria Voce:

«Su Santidad, el Movimiento de los Focolares se une a Usted con un emotivo y gran agradecimiento por todo el amor paterno del que siempre se ha sentido acompañado y apoyado. Nos gustaría que supiese que estamos a Su lado, en oración profunda y continua para la nueva fase que ahora se abre en Su vida y en la vida de la Iglesia, con la fe firme en el amor de Dios al que estamos llamados especialmente este año. ¡Le queremos y Le querremos siempre!».