Movimiento de los Focolares
50° de los Focolares en África

50° de los Focolares en África

«Una historia extraordinaria, divina, que conocen bien. Muchísimos años de fidelidad y compromiso de parte de muchos de ustedes, que han hecho germinar esta semilla –plantada al inicio en Camerún – a partir de aquí han surgido segmentos de humanidad renovada por el amor dirigida a la realización del plan de Dios para todo el gran continente africano y más allá». Son algunos conceptos del mensaje que Maria Voce (Emmaus), presidente de los Focolares, envió a los miembros del Movimiento en África, quienes este año festejan el 50° aniversario de la llegada del “carisma de la unidad” a su continente.

Son 2000 las personas que se reunieron en 9 de febrero pasado en Shisong, en la región de Bamenda (en el noroeste de Camerún), nella Regione di Bamenda (Nord-ovest del Camerun); allí donde llegaron los primeros focolarinos, el 12 de febrero de 1963. Aquellos que se reconocen como “hijos de  Chiara”, quienes en enero del 2009 en el mismo lugar celebraron el Cry Die, (el fin del luto) por la fundadora de los Focolares, un evento mediante el cual Chiara Lubich fue agregada solemnemente a los antepasados y por lo tanto digna de ser recordada e invocada, porque “su ideal de solidaridad, espiritualidad, cooperación, amor, no puede morir”. Hay quienes, a lo largo de los años se han ido involucrando en la acción de la “Nueva Evangelización”, un plan organizado, que establecieron en el 2000 entre Chiara y el Fon (el rey) de Fontem (en el suroeste del país) quien fue el primero en comprometerse delante de su pueblo e vivir el espíritu del amor y de la unidad del Evangelio. Y fue el mismo Fon quien seguidamente involucró a los jefes de las tribus y a los notables.

La cita de Shisong de sábado pasado empezó con el Time Out por la paz, y prosiguió con la  ‘oración por la celebración del Jubileo’, en la que se le pide a Dios hacer crecer la fe en Él, con la mirada dirigida a los ‘pioneros’ de esta aventura (Chiara Lubich, el obispo Julius Peeters y el Fon Defang); de saber recomenzar a amar a cada hermano con humildad, de caminar hacia la fraternidad universal; de aumentar la llama de la caridad en cada comunidad, en modo de ser apóstoles del testamento de Jesús “Que todos sean uno” (Jn, 17.21).

Presentes en forma especial, a través de un mensaje, también dos de los primeros focolarinos, que se prodigaron mucho por África: Bruna Tomasi y Lucio Dal Soglio. La lectura de sus palabras, introdujo el documental: “Focolares, 50 años en África”, que recorre las etapas de esta historia, que para también por la experiencia de Piero Pasolini y de Marilen Holzhauser.

Desde los inicios la Palabra de Dios no fue simplemente objeto de contemplación, sino que se tradujo en elecciones concretas en la vida cotidiana. Con el nacimiento de varias comunidades se pudo experimentar ese espíritu de familia que pone en común también las necesidades, además han nacido muchas iniciativas en el continente, incluyendo programas sociales, escuelas y centros de salud: desde el Colegio de Fontem, a preescolares, escuelas y programas extracurriculares en Camerún, Nigeria, Tanzania, Burkina Faso, Costa de Marfil, Kenia. Un hospital en Fontem, centros médicos en Uganda, R.D. de Congo e Costa de Marfil. Actividades para combatir de desnutrición; talleres de carpintería para jóvenes en Sud África, Camerún, Costa de Marfil y Kenia; un proyecto agrícola en Nigeria.

Desde principios de los años ’70 muchos jóvenes africanos han descubierto el “camino de Chiara” y, con ella, un nuevo estilo de vida.

La serie de testimonios de niños, chicos e jóvenes, contadas el 9 de febrero, marcan la continuidad de hoy con el Ideal de la fraternidad que echó raíces hace 50 años.

«Un pueblo nacido del Evangelio, capaz de testimoniar el ser familia más allá de la distinta pertenencia a una tribu, etnia o pueblo» escribió María Voce en su mensaje, con el augurio de iniciar juntos esta etapa importante –que durará todo el año, con la celebración en Kenia, en la Mariapoli Piero, el 19 de mayo, durante el congreso panafricano de los Voluntarios de Dios, y otras citas en varios países africanos.

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A mí me lo has hecho. Historia de Fontem contada por Chiara Lubich

Fontem

«Hoy merece que contemos algo [de la historia] de Fontem, en Camerún. Su título podría ser: «A mí me lo hicisteis». Es una historia que parece un cuento.

En la selva de Camerún había un pueblo que había sido muy numeroso. Era casi todo pagano, pero con una gran dignidad, moralmente sano y rico de valores humanos. Era un pueblo naturalmente cristiano, podríamos decir. Se llamaba Bangwa, pero ahora estaba disminuyendo a causa de las enfermedades. El 98 % de los niños, en efecto, moría durante el primer año de vida.

No sabiendo qué hacer, esos africanos, con los pocos cristianos que había entre ellos, se preguntaron: «¿Por qué Dios nos ha abandonado?». Y concluyeron: «Es porque no rezamos». Entonces, todos de acuerdo, decidieron: «¡Recemos durante un año, tal vez Dios se acordará de nosotros!».

Rezaron, día tras día, teniendo en la mente sólo esta idea: «Pedid y se os dará; llamad y se os abrirá»(Mt 7,7). Y rezaron todo el año. Pero a fin de año no había sucedido nada.

Fontem 19 gennaio 1969

Chiara Lubich, Fontem, 19.1.1969

Sin desanimarse, los pocos cristianos dijeron al pueblo: «Dios no nos escuchó porque no rezamos lo suficiente. ¡Recemos un año más!». Entonces, rezan otro año, un año entero. Pasa el segundo año y no sucede nada. Entonces se reunieron y se preguntaron: «¿Por qué Dios nos ha abandonado? Porque nuestras oraciones no valen delante de Dios. Somos demasiado malos. Hagamos una colecta, una recaudación de dinero, y mandémosla al Obispo para que haga rezar a una tribu más digna que la nuestra, para que Dios se apiade de nosotros».

El Obispo se conmovió, empezó a ocuparse y los fue a visitar y les prometió un hospital. Pero pasaron tres años y el hospital no aparecía. En un momento dado llegaron algunos focolarinos médicos. Y el pueblo de los Bangwa vio en ello la respuesta de Dios. A los focolarinos los llamaron: ‘los hombres de Dios’.

Estos se dieron cuenta de que en este lugar no valía hablar. No se puede decir en esas circunstancias: «Id en paz, calentaos y hartaos» (St. 2, 16). Aquí había que arremangarse y actuar. Y abrieron un consultorio en medio de dificultades indecibles.

También yo fui a visitarlos tres años después. Aquella multitud reunida en una vasta extensión, ante la casa del rey, el Fon, me pareció tan unida, tan ansiosa de elevación espiritual, que me pareció un pueblo preparado desde hacía tiempo, por María, para el cristianismo en su forma más íntegra y genuina. En aquel momento la zona ya era irreconocible. No sólo por los caminos y las casas que habían construido, sino también por la gente.

La obra precedente de los misioneros, que solo raramente podían visitar la región, había establecido bases muy sólidas. Ya habían nacido pequeños núcleos de cristianos aquí y allá, como una semilla que espera germinar. Pero ahora la marcha hacia el cristianismo había adquirido las proporciones de una avalancha. Cada mes los bautismos de adultos que nuestros sacerdotes debían administrar eran centenares, a pesar de una selección muy rigurosa.

Un inspector del gobierno, que había recorrido la región para inspeccionar las escuelas primarias, al final afirmó: «Todo el pueblo está fuertemente orientado hacia el cristianismo, porque ha visto cómo lo viven concretamente los focolarinos».

Y hay que destacar que la acción evangelizadora de los focolarinos durante esos tres años fue casi exclusivamente una cuestión de testimonio. Ha habido que trabajar mucho, es más, casi sólo trabajar y en condiciones muy difíciles: por la falta de medios adecuados, de personas capacitadas en el lugar, y por las dificultades de las vías de comunicación y de abastecimiento. Por tanto, nada de reuniones, nada de grandes jornadas o discursos públicos. Solamente algún diálogo personal en encuentros ocasionales. Sin embargo, todos los domingos, el ‘galpón – iglesia’ se llenaba cada vez más de gente. Junto al grupo de los cristianos, aumentaba el número de los animistas que querían acercarse al cristianismo. La iglesia ahora estaba repleta y era más la gente que participaba desde afuera que la que estaba adentro. Miles de personas oían la Misa, centenares se acercaban a comulgar.

La de Fontem, para nosotros, fue una experiencia sin igual. Nos pareció que revivíamos el desarrollo de la Iglesia en los primeros tiempos, cuando el cristianismo era aceptado por todos integralmente, sin límites y compromisos. Y la experiencia de Fontem empezaba a despertar el interés de muchas otras comunidades africanas, como la de Guinea, de Ruanda, de Uganda y de Kinshasa en Zaire[1],, de esta manera Fontem adquiría cada vez más su función de centro propulsor de una evangelización característica. Hoy Fontem es un pueblo grande, con todo lo esencial que comporta un pueblo. Y tiene también una parroquia.

Creyeron en los focolarinos, porque hicieron a Jesús lo que hicieron a los Bangwa, dando, en primer lugar, testimonio del amor entre ellos y luego hacia todo el pueblo».

Chiara Lubich

Fragmento de una coversación en el congreso del Movimiento de los religiosos – Castel Gandolfo, 19 de abril de 1995

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[1] Atual República Democrática del Congo.

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Nací, ¿en Vallo o en Rumania?

Claudio, Antoanetta, Marinella, Giorgio

«Rumanía, 1996. Con Gheorghe, mi marido, y 3 hijos, dejamos nuestro País, como muchos otros compatriotas, buscando trabajo y un futuro mejor para nuestros hijos. Nos fuimos a ciegas, no sabíamos ni siquiera donde habríamos dormido la noche en que llegaríamos a Turín. Durante una semana nos alojaron unos amigos rumanos, luego alquilamos una casa. Completamente vacía. Durante una semana dormimos en el suelo sobre un acolchado, ¡menos mal que estábamos en verano!

El miedo nos atenazaba. Nuestros hijos, que en Rumania asistían normalmente a la escuela, ahora, ¿podrían seguir estudiando? ¿Habríamos tomado la decisión correcta? ¿Encontraríamos trabajo? Después de poco tiempo, tuvimos que dejar el alojamiento donde vivíamos: el riesgo que corre el dueño de casa alquilando a personas clandestinas es muy alto. Otro momento difícil para nosotros: ¿dónde iremos?

Vallo Torinese

“Le preguntaremos al Padre Vincenzo”, dice una amiga mía. Es un sacerdote de una parroquia que está a las afueras de Turín: en Vallo. Su primera respuesta es negativa, pero mientras estamos allí buscando una solución, suena el teléfono: es el padre Vincenzo que dice que encontró la vivienda justa para nosotros. ¡La alegría es desbordante! Y más todavía cuando en los días siguientes, este sacerdote, sin esperar nuestro ingreso en su parroquia, nos trae artículos de primera necesidad y esto se repetirá semanalmente. Al final dejamos la casa de Turín y nos vamos a Vallo.

Ya pasaron 13 años desde aquella época, pero recordaré siempre el recibimiento que nos hicieron en aquellos primeros días. Éramos una familia numerosa, en aquel momento teníamos 3 hijos, ahora 4, pero desde el primer momento sentimos que nos recibían y aceptaban con amor, como si fuésemos de su familia.

Cuando llegamos – con pocas cosas, 3-4 bolsos – una casa de la parroquia ya estaba pronta para nosotros. Había una cocina con todo lo necesario, el living y los dormitorios con las camas ya prontas. Ver esa casa, fue algo maravilloso. Inesperadamente hermosa, los niños, que eran pequeños, se enamoraron enseguida de ella y la sentimos como si fuera nuestra.

Padre Vincenzo

Me sentía a tal punto en mi casa que me preguntaba si había nacido en Vallo o en Rumania. ¿Qué había hecho para merecerme todo este amor? No debe haber sido fácil para la comunidad recibir y, en el primer momento proveernos de todo lo necesario. Alguno se preocupaba por nuestro permiso de estadía, otro nos traía la verdura de la huerta para que pudiéramos ahorrar y otros nos daban consejos; y también había algunos que aceptaban que los libros de nuestros  hijos fueran pagados en cuotas.

Pasado un año desde que nació la última hija, llega para mi la noticia de un trabajo fijo. Pero… ¿a quién le dejaba la niña? Una persona se ofreció a ocuparse de ella durante mi ausencia, sin pedir nada a cambio, y sigue haciéndolo aún ahora.

Todas estas cosas, y muchas otras que no dije, suscitaban dentro una pregunta. Pero, ¿por qué estas personas se comportan de esta forma? Con el tiempo comprendí: habían descubierto Dios Amor y trataban de responder a su amor, amando.

Probé también yo. Ahora trato de responder a este Amor de Dios, que se manifestó a través de todas estas personas de mi comunidad, amando a los hermanos que encuentro cada día».

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Sophia: entre política y teología

Gabriel de Almeida tiene 25 años. Rio de Janeiro, donde nació, es una metrópolis activa y dinámica: será la sede de la próxima  Jornada Mundial de la Juventud y de la edición 2014 de la Copa mundial de fútbol. De la gran Río Gabriel ha traído al Instituto Universitario Sophia (IUS) la vivacidad y la apertura hacia el futuro de la población carioca. El itinerario de estudio que está concluyendo presenta varios puntos de interés. ¿Por qué te inscribiste en el IUS? «Habiendo llevado a casa el título en Relaciones internacionales, sentía la necesidad de dar un paso más allá de los conflictos de las teorías políticas y explorar el horizonte del humanismo. Después de cuatro años y medio de universidad, sentía dentro una gran sed: buscaba dónde y cómo responder a mis interrogantes. Las historias de algunos amigos míos que ya habían frecuentado Sophia me hicieron intuir que precisamente el IUS podía ser el lugar adecuado. ¿Por qué elegiste la especialización en “Ontología trinitaria”, tú que ya tenías a tu haber estudios políticos? ¡Qué relación hay entre los dos itinerarios! «Llegué a Sophia pensando seguir la especialización en política; era una elección más que natural para mí. Pero después de algunos meses, vinieron a flote dos nuevas impresiones. La primera de maravilla: la maravilla de conocer quién es Jesús, quizás por primera vez en una forma tan personal, sobre todo frecuentando el curso sobre el Evangelio de Marco. La segunda: una nueva comprensión de mí mismo madurada con ocasión de un seminario sobre temas teológicos; me sentí “capaz” de acercarme al pensamiento de Jesús, a lo que Pablo llama el “noûs christos”. No por una ambición de conocer el sentido de todo, de poseer la auténtica lógica, sino por el descubrimiento de un lugar plenamente humano desde el cual poder leer el mundo y sus desafíos, respetando sus lenguajes y sus razones. Estás inscrito en el segundo año: ¿ya empezaste a preparar la tesis? «Si, ya elegí el tema, la fenomenología del “extranjero”, si así se puede definir, un argumento de gran impacto para la política, pero mi visión será distinta, porque trataré los flujos migratorios que caracterizan las sociedades contemporáneas haciendo emerger nuevas tendencia políticas y culturales a partir de un “lugar” de conocimiento que inspira las razones del Amor. Estás en el IUS desde hace casi dos años: ¿cómo definirías este tiempo que estás viviendo? Quisiera seguir usando la metáfora del “lugar”: Sophia es ante todo un lugar desde donde observar… las miles y variadas realidades humanas a partir de la fraternidad, de una idea profundamente innovadora de sociedad.  Además Sophia me está dando los instrumentos, no sólo para reflexionar, sino también para actuar concretamente teniendo como punto central la persona en toda la riqueza de sus relaciones. Sé que todavía me esperan infinitos momentos de “maravilla”, de esa maravilla filosófica que anticipa y revela el conocimiento, y junto a los demás estudiantes y a toda la comunidad del IUS me siento más que nunca en camino. Fuente: Instituto Universitario Sophia

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Asia: formarse al diálogo interreligioso

“Descubrir las Escrituras en el hinduismo, budismo, confucianismo, taoísmo, islam y cristianismo y su aporte a la paz y a la armonía” es el título del curso que reunió a 290 miembros del Movimiento de los Focolares, provenientes de India, Paquistan, Indonesia, Filipinas, Japón, Corea, Vietnam, Myanmar, Camboya, Australia y numerosos participantes provenientes de distintas regiones de Tailandia. Un auténtico muestrario de Asia, con el fin de profundizar el conocimiento de las grandes religiones orientales y formarse a un diálogo maduro.

La cita era muy esperada, después de la última edición del 2011 que tuvo lugar en Filipinas, en la ciudadela “Mariápolis Paz, cerca de Manila. La misma fue inaugurada por el Director de la Escuela del Diálogo con las Religiones Orientales (SOR), el arzobispo de Bangkok, Francis Xavier Kriengsak Kovithavanij, quien en su saludo inaugural afirmó entre otras cosas: «Las distintas religiones consideran sus Sagradas Escrituras con modalidades diversas. Pero hay una cosa que las acomuna, y es fundamental: son todas fuentes de sabiduría».

Competentes relatores ofrecieron sus intervenciones: el Dr. Seri Phongphit de Bangkok por parte del Budismo Theravada, el Dr. Donald Mitchell por el budismo Mahayana, los profesores Adnane Mokrani por el Islam, Philipp Hu por el Confucianismo, Stephen Lo por el Taoísmo y Luciano Cura por el Hinduismo. El obispo Roberto Mallari de Filipinas presentó sus reflexiones sobre la Exhortación Apostólica Verbum Domini. Y como tema que resumía toda la escuela, Andrew Recepcion, presidente de la Asociación Internacional de Misiólogos (IACM), ofreció una iluminadora lección sobre la nueva evangelización en Asia, en relación al diálogo interreligioso.

El hecho de que la SOR tuviera lugar por primera vez fuera de su sede en la ciudadela de Tagaytay, permitió a los participantes sumergirse en la realidad del budismo therevada, típico de Tailandia y de todo el sureste asiático. El acercamiento con el budismo no se limitó a la profundización de sus Escrituras a nivel académico, sino que entró en la vida concreta, gracias a las esperiencias de Metta y Beer, ambos budistas amigos de los Focolares desde los años ’80. Muy eficaz y profundo el vídeo que recoge las impresiones de los monjes budistas y su relación personal con Chiara Lubich, complementadas con experiencias vividas a partir del encuentro con el ideal de la unidad: un motivo de inspiración para todos los presentes. El Prof. Donald Mitchell, no pudiendo estar presente personalmente, desarrolló su lección vía skype conectando la SOR de Bangkok y la Purdue University, de los Estados Unidos.

La atmósfera de comunión permitió comprender las lecciones no sólo intelectualmente sino espiritualmente. Muchos decían que habían comprendido el diálogo interreligioso en una forma más profunda, como un estilo de vida, y no tanto como una actividad por desarrollar. La “SOR 2013” fue especialmente significativa para Asia, en el año de la Fe; el diálogo interreligioso resultó ser, no sólo un puente en el conocimiento de las religiones y culturas, sino un estímulo para profundizar la propia fe cristiana. El P. Vicente Cajilig, (O.P.), subrayó que el diálogo interreligioso del Movimiento de los Focolares ofrece, en formas diversas, respuestas concretas a las deliberaciones ofrecidas por la FABC (Federación de las Conferencias Episcopales de Asia).

Los participantes regresaron a sus naciones agradecidos por el ideal de la unidad que lleva a vivir las Escrituras, la Palabra, que hace descubrir el “verdadero sí mismo, el verdadero ser”, y con un compromiso renovado vivir el carisma de la unidad más intensamente para ser un don para la Iglesia.

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Aotearoa, es decir Nueva Zelanda

Es difícil imaginar un lugar más agradable que Wellington. Estamos en verano, el sol resplandece y la temperatura es ideal. En el Saint Mary’s College, el 2 y 3 de febrero se reúne la comunidad neozelandesa de los Focolares: más de 200 personas provenientes de las dos islas principales del país, constituido por una mayoría que no es indígena y una minoría maorí, por lo tanto la población local de Nueva Zelanda es “Aotearoa” (la tierra de la gran nube blanca). A diferencia de Australia, aquí las relaciones interétnicas son muchos menos problemáticas, gracias a los esfuerzos conjuntos de las autoridades civiles, religiosas y culturales. El país se presenta como un auténtico ejemplo de convivencia pacífica. Tenía que ser una karana, el popular himno maorí danzado, el que le diera la bienvenida a los huéspedes de Italia. Los cantos corales se alternan con potentes gritos –de desafío y de acogida al mismo tiempo-, como conocimos a través de los All Blacks, en conocido equipo de rugby neozelandés. Un breve pero eficaz recorrido histórico sirve para entender mejor la realidad de un pueblo heterogéneo pero unido, que ha sabido, sobre todo gracias a la presencia cristiana, tener una real cohesión social. Welcome home, bienvenidos a casa canta el conjunto que conjuga sonidos europeos con ritmos locales. La breve  historia del “pueblo nacido del Evangelio”, el de Chiara Lubich, empieza con el Salmo: «Pídeme, y te daré en herencia todas las naciones, hasta los últimos confines de la Tierra». De hecho aquí estamos en el extremo opuesto de Trento… Es una historia que empieza con  Evert Tross (holandés) y Terry Gunn (joven neozelandés), quienes deciden vivir el Evangelio, siguiendo el ejemplo de la maestra de Trento. Una historia que prosigue con la llegada del focolar –acogido por el entonces arzobispo Tom Williams – para difundirse después a las principales ciudades de la nación y a tantas zonas rurales. Es una comunidad que se presenta como una muestra fiel de la sociedad, tanto por la diversidad de edades presentes, que por la composición “sociológica” de maorí y no maorí, ricos y menos ricos, inmigrantes recientes y menos recientes. Bill Murray en un elder, un anciano de la tribu  Ngati Apa. Cuenta: «Después de conocer el Focolar cambió mi vida y mi modo de ser elder. El amor de Jesús ahora es parte integrante de mi forma de ser. Cada unos de mis juicios o decisiones los sostiene el amor que he aprendido de Chiara». El actual arzobispo de Wellington, mons. John Dew, afirma: «Ante la secularización presente el Espíritu ha enviado algunos carismas para renovar los mensajes del Evangelio. Aquí en Nueva Zelanda los Focolares han entendido el pueblo y sus exigencias, y saben trabajar con fantasía y coraje ». María Voce y Giancarlo Faletti se dirigen a  las comunidades provenientes de todas las ciudades de Nueva Zelanda. También aquí, al igual que en Australia, emerge la fuerte influencia de la secularización y de la multiculturalidad. Las preguntas de los más jóvenes son existenciales, se refieren a la existencia de Dios, la salvación traída por Jesús, la libertad que el hombre tiene de pecar, sobre la fuerza para cambiarnos a nosotros mismos, sobre qué se puede hacer por quien no tiene casa o trabajo, sobre las graves llagas a inocentes provocadas por la locura… son los hijos de las familias cristianas quienes se plantean tales preguntas, y ponen en evidencia una nueva, vasta frontera de evangelización. Otras preguntas se refieren a la incredulidad, a las dificultades en la educación de los hijos, y al testimoniar también con las palabras. Las respuestas «son un buscar juntos, no afirmaciones ya hechas», precisa María Voce «indican el amor de Dios como respuesta creíble y camino para compartir, de la unidad, como método para lograr no caer bajo el peso de dichos interrogantes.  María Voce y Giancarlo Faletti tratan de dar ánimo e invitan a todos, también a quien no cree, a unirse para dar un testimonio adecuado ante los tiempos y las situaciones de hoy. «¿Cómo hacer para que toda la humanidad experimente la presencia de Jesús en medio?» – prosigue María Voce respondiendo a la pregunta de un adherente del Movimiento- «No sabemos cuándo, pero sucederá porque Jesús lo quiere, habiendo pedido al Padre la unidad. Pero nos pide que lo ayudemos a realizar este sueño. Nuestra parte consiste en establecer en medio de la humanidad pequeños fuegos, de personas unidas en el nombre de Jesús: en una escuela, en un hospital, en un conjunto, también en un campo de cricket. Y el fuego será cada vez más grande, aunque a menudo no sabemos hasta dónde ha llegado. Es seguro que Dios está trabajando. Entonces cooperemos también nosotros con Él, encendiendo y manteniendo encendidos estos pequeños fuegos». Hoy Wellington es el centro del “pueblo nacido del Evangelio”, y no el último rincón de la Tierra. De Michele Zanzucchi, enviado

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Religiosos: «Yes, we live the Gospel!»

Más de 150 fueron los que participaron de distintas familias religiosas provenientes de Europa.  Estaban  también los del Líbano, Perú y Brasil. Fue un  encuentro organizado por el Movimiento de los Focolares, desde el 22 al 25 de enero, para el mundo religioso, que  se realizó  en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo simultáneamente con los sacerdotes y diáconos  que están integrados en la vida del Movimiento.

Giancarlo Faletti, copresidente de los Focolares, en esos días de viaje por Indonesia  y Oceanía junto con Maria Voce, estuvo presente a través de un mensaje en el que reconocía el importante trabajo que desarrollan los religiosos en sus países difundiendo la espiritualidad de la unidad: “Una vez más ha sido muy fuerte para mi sentir un enorme y profundo reconocimiento hacia nuestros religiosos que llevaron el Ideal de la unidad a tierras lejanas, plantando así la semilla de algo que luego se convertiría – en el correr de los años – en la familia de los Focolares”

El programa fue muy intenso. Los religiosos pudieron reunirse con algunos representantes del Centro internacional de los Focolares, por ejemplo con Mons. Piero Coda, presidente del Instituto Universitario Sophia y con Marco Tecilla, el primer focolarino. Además dieron su aporte el Padre Fabio Ciardi, de la  Escuela Abbà (Centro de Estudios del Movimiento) y el periodista Paolo Loriga de la Editorial Città Nuova.

Fue particularmente importante el intercambio y diálogo que mantuvieron con las nuevas generaciones.

Los Jóvenes por un Mundo Unido presentaron el United World Project que nació en el Genfest y que está entrando ahora en una etapa muy interesante.

Despertó gran interés también la propuesta de los Meeting, que se realizarán en el 2014, con el título: Yes We Gospel. Es un proyecto mundial para las nuevas generaciones de vida consagrada,  y  se realizará en varias partes del mundo. Tiene tres objetivos: que se conozca cada vez más el carisma de la unidad, que se haga visible el rostro joven de la vida consagrada y que se experimente la belleza de la comunión entre los carismas.

El título, «Yes, We, Gospel», fue explicado por P. Theo Cansen y significa: “Sí”, es decir el sí al Ideal de la unidad; “Nosotros”, subrayando que se construye juntos, no individualmente; y finalmente “Gospel”: la pluralidad de los carismas que las numerosas familias religiosas muestran con su sola presencia florecerán nuevamente en el jardín de la Iglesia si están juntas. Por esta causa María Voce les mandó un slogan, inspirado en un conocido escrito de Chiara Lubich,  un lema que servirá para los participantes del congreso en sintonía con su programa: “Mirar todas las flores. El otro es una flor de nuestro jardín”

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Obispos: por el camino del hermano

El Sínodo para la nueva evangelización cerró sus puertas hace tres meses. Una experiencia colegial universal desde la cual mirar y afrontar los retos que la contemporaneidad presenta al testimonio y anuncio del Evangelio. Se perciben nítidos los estímulos y los frutos de la cumbre en los 32 obispos amigos del Movimiento de los Focolares que del 29 al 31 de enero se reunieron nuevamente en Roma. En la audiencia general del miércoles 30, recibieron el “saludo especial” y el estímulo de Benedicto XVI. Sus palabras llegaron al centro del alma de los obispos, a quienes aseguro “mi oración” y auspició “que el  carisma de la unidad tan amado por ustedes los anime en su ministerio apostólico”. Y como sucede en las reuniones de familia, también en esta ocasión siguió un saludo personal a cada uno y una alegre foto de grupo, un saludo que el Papa Ratzinger quiso extender a los obispos que “participarán en los encuentros organizados en varias partes del mundo”.

De hecho este año el tradicional encuentro de inicio del año se multiplicará en otras ciudades, entre las cuales Melbourne (Australia), Beirut (Líbano), Seúl (Corea del Sud), Buéa (Camerún), Ambatondrazaca (Madagascar), Nueva York (Estados Unidos), Sao Paolo (Brasil), Berlín (Alemania), ocasiones para reunirse entre obispos de naciones cercanas y responder a las exigencias de las Iglesias locales.

Es esta la razón por la cual en la cita romana estaban sobre todo obispos europeos, la mayoría de Italia, con representantes de España, Luxemburgo, Alemania, Polonia, Chequia, Eslovenia, República Moldava. Llena de significado la presencia de dos obispos de Medio Oriente, que han ensanchando el corazón y las oraciones a esta sufrida parte del planeta.

Tres días entretejidos de la espiritualidad de la unidad, reflexiones y testimonios, injertados en el hoy del Movimiento de los Focolares que es el hoy de la Iglesia. Año de la fe y del amor a Jesús en el hermano; de la nueva evangelización y los desafíos del continente europeo; del 50° del Concilio Vaticano II y de la dimensión profética del carisma de la unidad.

Significativo en este aspecto el análisis del secretario general del Sínodo de los Obispos, Mons. Nikola Eterovic, quien profundizó el tema de la conciencia de la crisis del Viejo Continente y la exigencia de encontrar nuevos caminos para la transmisión de la fe. Le hicieron eco los frutos del compromiso evangélico de las comunidades del Movimiento en el corazón de Europa.

Otra reflexión que enriqueció el intercambio recíproco fue la del teólogo Pbro. Hubertus Blaumeiser, sobre la Iglesia en la transición de la prospectiva de su deber ser “sacramento de unidad”, como emerge en el Concilio Vaticano II.

A los obispos del gustó el grupo de jóvenes que llevó a la sala un soplo de esperanza y de coraje que caracterizaron el  Genfest de Budapest: “algo inusual, porque a menudo los jóvenes escuchan a los obispos, mientras que aquí son ellos los que nos quieren oír a nosotros”. Otro testimonio seguido con interés, en la onda de la nueva evangelización, fue el del grupo musical Gen Rosso y la incidencia de su trabajo entre los adolescentes en las escuelas de distintos países.

Algo inédito de este congreso fueron las muchas entrevistas recogidas por periodistas de varios diarios. Ante la pregunta de qué significa la reflexión central del programa, sobre el tema del amor a Jesús en el hermano que el Movimiento de los Focolares profundiza este año, Mons. Anton Cosa, obispo de Chisinau de la República de Moldavia, respondió a los micrófonos de la Radio Vaticana: “Entendí que no existe otro camino para evangelizar, para crear puentes, para ofrecer esperanza. Vivir junto al hermano que el Señor nos pone cerca es un desafío pero cada hermano que encuentras, que escuchas, es una forma de vivir el Evangelio, es un acto de fe. Primero tenemos que creer que Él nos ha amado y después nosotros tenemos que dar nuestro paso. Yo como obispo no estaría en grado de servir a la Iglesia ni de cumplir con mi ministerio si no es caminando por esta vía: la vía del hermano”.

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Universidad, investigación, compromiso y …. sonrisa

Una joven de veinte años con una hermosa sonrisa, fresca y modesta, así se presenta Alejandra Giménez, estudiante de segundo año de medicina en Asunción, Paraguay, donde vive con sus padres y un hermano pequeño. Alejandra cuenta con entusiasmo sobre su compromiso en la universidad, sea en el campo científico, como también en las asociaciones estudiantiles. Compromisos y actividades, que, naturalmente le quitan tiempo al estudio y por las que debe sacrificar muchas cosas que le gustan. Pero logra llevar adelante todos estos compromisos y también estudiar porque guarda siempre un tiempo suficiente para su formación espiritual. Es por esto que se encuentra periódicamente con otras compañeras de los Focolares que le brindan mucho apoyo.

Pero dejemos que ella cuente.

Estuve en un congreso de medicina donde se habló de la muerte cerebral y de la donación de órganos, desde entonces decidí organizar una campaña de sensibilización sobre  este tema. Me vinculé con la Sociedad Científica de Estudiantes de Medicina de la Universidad Nacional de Asunción (UNA),  y ahora tengo el cargo de directora del Departamento de Educación Médica. Junto a tres compañeras del curso, Eliana Duarte, Aracy Do Nascimento y Lilian Carrera empezamos a profundizar el tema con una encuesta científica sobre el conocimiento y difusión de la donación de órganos entre los estudiantes de medicina, y esta encuesta  fue propuesta para representar a mi país en una importante jornada de estudios en Curitiba, Brasil, y más adelante  en septiembre de 2013 será uno de los temas del congreso internacional en los Emiratos Árabes Unidos”

Otra investigación realizada por ella se refiere a los “resultados falsos de alcoholemia” en los conductores de auto. En este estudio se encaran las “creencias” que circulan entre la población juvenil, por ejemplo ésa que indica que usar colirio para las encías o jarabe para la tos dan positivo el test y por lo tanto alteran el resultado. Los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en los jóvenes del Paraguay, por lo tanto el alcohol, accidentes y donación de órganos son temas estrechamente relacionados.

Alejandra fue sucesivamente elegida en otras asociaciones científicas estudiantiles y continuó organizando campañas para sensibilizar a los jóvenes, por ejemplo una para la salud cardiovascular, otra sobre los tumores de seno y otra sobre la diabetes. Además, junto con sus compañeras,  tiene en programa muchas otras propuestas para este nuevo año, entre las cuales “Las Jornadas de Formación a la Investigación para los estudiantes de Medicina”.

“Es cierto –admite- que son muchas las cosas que hago y probablemente no podré realizarlas todas, pero prefiero proponerme metas altas. Luego, si no lo logro, otros compañeros podrán ejecutarlas” No se arrepiente de haber decidido gastar por los demás su juventud y ¡su sonrisa es la prueba!

 Fuente: Ciudad Nueva Uruguay – Paraguay

Nuestra traducción.

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Brasil. Fraternidad, Derecho y transformación social

Nuevas perspectivas para el penamiento jurídico y pistas de aplicación concreta ya experimentadas: es cuanto ofrecieron los tres días recién concluidos en la Mariápolis Ginetta (Vargem Grande, cerca de San Pablo), que del 25 al 27 de enero  se reunieron 180 abogados, jueces, oficiales del poder judicial, fiscales y defensores públicos, oficiales del ministerio público, personal de la administración pública y docentes, provenientes de todo Brasil. Las numerosas experiencias contadas avalan y confirman los efectos de la fraternidad y su potencial: el proyecto de “adopción a un ciudadano detenido”, realizado en Pernambuco en el ámbito del Derecho penal, con el cual profesores y estudiantes sostienen los gastos legales para los detenidos que no pueden pagarle a los abogados; el proyecto para la aplicación de medidas penales alternativas por delitos ambientales en Amazonia, a través de trabajos que favorecen el ambiente; y también el trabajo del grupo de investigación Derecho y Fraternidad del Centro de Ciencias Jurídicas Santa Catalina para la formación de profesionales del Derecho; la promoción de la solución pacífica de los conflictos a través del diálogo y la conciliación. También se afrontó el tema de la mediación familiar, de la aplicación de la jurisprudencia en la protección del más débil. En los talleres del Congreso encontraron un espacio los numerosos estudiantes, quienes pudieron expresar sus preocupaciones, preguntas y descubrimientos, contar experiencias y, sobre todo, hacer presentes sus expectativas de una formación humana y jurídica que tenga como horizonte la fraternidad. En la apertura se leyó un mensaje de María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, abogado y entre las primeras promotoras de Comunión y Derecho, expresión del diálogo de los Focolares con la cultura jurídica. En el mismo María Voce, después de haber recordado como «en el amor hacia el otro se respeta toda la ley, se la interpreta y se la aplica según la justicia», propone – después de décadas en donde se ha subrayado la tutela de los derechos individuales, «un camino a la igualdad» – una revaloración de los deberes, «sin el respeto a los cuales decaen las relaciones. Los deberes nos llaman a la responsabilidad hacia el otro como individuo y como comunidad, contribuyendo así a mantener y a consolidar las relaciones en la sociedad». En esta fase de cambio y crisis, la fraternidad, asumida como categoría jurídica, se presenta a través de los trabajos del congreso, como una lente que hace ver y actuar “lo nuevo”. “Fraternidad” significa “inversión de tendencia”: recuerda a la justicia el rostro de cada uno, saca de un derecho subjetivo individual y lo abre a la visión de la humanidad como un “nosotros”. Hace del Derecho no una mera producción de normas, sino un instrumento para sanar relaciones rotas. Una propuesta «de gran interés, de enorme importancia social, crucial para la sociedad, para la cultura y la civilización» como dijo el Card. Odilo Schrerer, arzobispo de San Pablo quien intervino la tarde del 26. «Ha sido encontrada una veta de oro –dijo el Cardenal- es necesario seguir excavando para ofrecer este oro a todos». Se regresa a las propias ciudades de origen con la misión de multiplicar la experiencia vivida, los compromisos asumidos lo demuestran: están previstos nuevos congresos en las universidades de Santa Catalina y de Marilia (San Pablo), en los Tribunales de Brasilia y de Sergipe, en las ciudades de Curitiba, Belo Horizonte, Manaos, y también la formación de grupos para encuentros periódicos para profundizar los temas e intercambiar estudios y buenas prácticas. Para saber más: www.comunionediritto.org

Febrero 2013

«Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos.» «Nosotros sabemos…». El apóstol hace referencia a un conocimiento que viene de la experiencia. Es como si dijera: nosotros lo hemos probado, lo hemos tocado con la mano. Es la experiencia que los cristianos evangelizados por él han hecho al inicio de su conversión; es decir, que cuando se ponen en práctica los mandamientos de Dios, en particular el mandamiento del amor hacia los hermanos, se entra en la misma vida de Dios. ¿Pero los cristianos de hoy conocen esta experiencia? Ellos saben ciertamente que los mandamientos del Señor tienen una finalidad práctica. Continuamente Jesús insiste en que no es suficiente escuchar, si no que es necesario poner en práctica la Palabra de Dios. (cf Mt 5,19 – 7,21 – 7,26). Sin embargo lo que no está tan claro para la mayor parte de ellos – o porque no lo saben o porque tienen una conciencia solamente teórica, es decir sin haber hecho la experiencia – es este aspecto maravilloso de la vida cristiana puesto en luz aquí por el apóstol y es que cuando nosotros vivimos el mandamiento del amor, Dios toma posesión de nosotros, y es un signo inconfundible aquella vida, aquella paz, aquella alegría que nos hace experimentar ya desde esta tierra. Entonces todo se ilumina, todo se vuelve armonioso. Ya no hay separación entre la fe y la vida. La fe se vuelve aquella fuerza que compenetra y une entre ellas todas nuestras acciones.  «Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos.» Esta Palabra de vida nos dice que el amor al prójimo es el camino real que nos lleva a Dios. Y como todos somos hijos suyos nada le agrada más que el amor a los hermanos. Nosotros no le podemos dar una alegría más grande de aquella que le damos cuando amamos a nuestros hermanos. Y el amor fraterno porque nos da la unión con Dios es una fuente inagotable de luz interior, y fuente de vida, de fecundidad espiritual, de renovación continua. Impide que se forme en el pueblo gangrenas, esclerosis, estancamientos; en una palabra «nos hace pasar de la muerte a la vida». Cuando nos falta la caridad, todo se marchita y muere. Y se comprende entonces ciertos síntomas tan difundidos en el mundo en el que vivimos: la falta de entusiasmo, de ideales, la mediocridad, el aburrimiento, el deseo de evasión, la pérdida de valores, etc.  «Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos.» Los hermanos, de los que nos habla aquí el apóstol, son sobre todo los miembros de la comunidad de la cual hacemos parte. Si es verdad que tenemos que amar a todos los hombres, es también verdad que este amor debe comenzar por aquellos que habitualmente viven con nosotros para extenderse después a toda la humanidad. Debemos pensar antes que nada en nuestros familiares, en nuestros compañeros de trabajo, en los miembros de la parroquia, de la asociación o comunidad religiosa a la cual pertenecemos. El amor a los hermanos no sería autentico y bien ordenado si no empezase por aquí. De todas las partes que nos encontremos, estamos llamados a construir la familia de los hijos de Dios.  «Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque amamos a los hermanos.» Esta Palabra de vida nos abre prospectivas inmensas. Nos empuja en la divina aventura del amor cristiano a una apertura imprevisible. Antes que nada nos recuerda que para un mundo como el nuestro, en el cual se teoriza la lucha, la ley del más fuerte, del más astuto, del que no tiene prejuicios y donde a veces todo parece paralizado por el materialismo y el egoísmo, la respuesta es el amor al prójimo. Es esta la medicina que lo puede sanar. Cuando vivamos el mandamiento del amor, de hecho, no solo nuestra vida será tonificada, sino que todo a nuestro alrededor lo siente; es como una ola de calor divino, que se irradia y propaga, entrando en las relaciones entre personas, entre grupos transformando poco a poco la sociedad. Decidámonos entonces. Hermanos para amar en nombre de Jesús tenemos todos, tendremos siempre. Seamos fieles a este amor. Ayudemos a muchos a serlo. Conoceremos entonces en nuestra alma que significa la unión con Dios, la fe se reavivará, las dudas desaparecerán, no sabremos más que es el aburrimiento. La vida será completa, completa.

Chiara Lubich

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Australia: una Iglesia abierta a nuevos desafíos

Los católicos en Australia son el 26% de la población. Representan la Iglesia más difundida del mundo cristiano, que reúne más o menos a la mitad de la presencia humana del país más multicultural del mundo. La conferencia episcopal está compuesta por 42 obispos, y es guiada hoy por el arzobispo de Melbourne, Denis James Hart.

Es indiscutible el hecho de que la Iglesia australiana está atravesando por un momento de grandes desafíos: la creciente secularización, el fenómeno migratorio que trae a fieles de otras religiones, las acusaciones a la Iglesia Católica por abusos sexuales a menores también en Australia; la enseñanza de la ética sexual que especialmente una gran parte de los jóvenes no comparte «a pesar de que hay una fuerte sensibilidad, también en los no católicos, hacia el pensamiento cristiano sobre el cuerpo», me explica Matthew MacDonald, director ejecutivo del la oficina de la arquidiócesis de Melburne para la vida, el matrimonio y la familia.

Algunos  obispos amigos del Movimento fueron invitados a uno de los dos lugares símbolo de la Iglesia local, el Thomas Carr Center, junto a la catedral neogótica de Melbourne. El Movimiento es muy apreciado por los obispos por su “marianidad”, como me explica el obispo de Sale, Mons. Christofer Prowse, gracias a lo que han podido conocer en las diócesis, pero también en el último encuentro anual de los obispos australianos con los Movimientos eclesiales.

Mons. Prowse es quien organiza el encuentro. Cuenta cómo conoció a los Focolares, mientras era todavía seminarista, y cuánto había apreciado lo que el Espíritu Santo operaba en Chiara Lubich: bromeando, pero no demasiado, sostiene que lo impresionó también la «belleza inmaculada de sus cabellos». El hecho es que «alguien dejaba la “Palabra de Vida” debajo de mi puerta… Después conocí el Movimiento y pude apreciarlo, también por el carácter conciliar de su presencia eclesial. Los Focolares, sin imponer nunca sus intuiciones, ofrecen una gran acogida, mediante el diálogo y la amistad conquistan los corazones». Y concluye: «He hecho una experiencia extraordinaria en la Mariápolis de Phillip Island, que me ayudó mucho y ha reforzado mi fe. El Espíritu Santo trabaja dulcemente pero firmemente en el Movimiento».

En total están presentes una docena de obispos y sacerdotes, más algunas autoridades del mundo católico,  con diversos compromisos dentro de las diócesis, entre ellos está el obispo anglicano Phillip Huggins, quien desde 1990 conoce a los Focolares, con quienes ha colaborado concretamente en la Wcrp (Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz). El arzobispo de Bangkok, moderador de los obispos amigos del Movimiento, Mons. Francesco Kriengsak, envió un mensaje, subrayando como «el carisma de la unidad es de gran ayuda para llevar adelante la nueva evangelización».

En un clima muy familiar, sencillo así como lo saben crear los australianos, el obispo Prowse presenta con gran calidez a María Voce, en especial por el encuentro que tuvo con ella en el último sínodo de los obispos. La presidente expone el pensamiento del Movimiento sobre la nueva evangelización a partir de su reciente experiencia como auditora en el Sínodo, manifiesta el compromiso de llevar fuera del Vaticano la experiencia de la Iglesia hecha durante el Sínodo y que ciertamente los documentos no pueden contar plenamente. Una experiencia de conversión en primer lugar: «La Iglesia salió de allí más pobre de gloria y honores, después de un período de humillaciones, pero más rica de Dios y por lo tanto más potente. El Sínodo puso en evidencia en especial las palabras evangélicas que se refieren al amor». Y, a propósito del deseo de los padres sinodales de llevar el evangelio fuera de las iglesias, dijo: «Me parece que se está realizando en tantas partes del mundo también por las comunidades del Movimiento, sobre todo por la presencia de Jesús en medio de los suyos».

En el curso del diálogo, Bishop Elliott cuenta cómo la espiritualidad de la unidad lo ayudó mucho, sobre todo al inicio de su ministerio, e invita a María Voce a hablar de Jesús abandonado y de Jesús en medio  Pero cuándo Jesús se hace presente, la alegría llega y establece su morada entre sus amigos», precisa la presidente. Otra pregunta se refiere a la experiencia de la presidente en Estambul, «donde experimenté que es posible la acogida recíproca con los musulmanes». Después se habla de la difusión actual del Movimiento, de sus nuevas fronteras después de la muerte de la fundadora. Finalmente, el copresidente Giancarlo Faletti, por su parte, hace una reflexión sobre la propuesta que el Movimiento ofrece a los sacerdotes y a los obispos.

de Michele Zanzucchi, enviado

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Pino Quartana e Igino Giordani

«Desde hace poco de tiempo formo parte del Centro Igino Giordani. Después de tantos años al servicio del Movimiento de los Focolares, tuve el regalo de trabajar todavía más directamente para Foco, mejor dicho de trabajar con él.

Yo fui el último que llegó, pero tuve la fortuna de haberlo frecuentado mucho desde los primeros tiempos cuando entré en el Movimiento de los Focolares. Lo conocí a finales del ’57 con ocasión de un viaje suyo a Milán, mi ciudad, para una conferencia, enseguida tuve la posibilidad de pasar algunas horas con él y darme cuenta de su extraordinaria personalidad, caracterizada por la afabilidad, la sencillez, la simpatía y al mismo tiempo rica de una inmensa cultura y transparencia espiritual.

Después, tenía un secreto, que pronto nos hizo descubrir: su adhesión al Ideal de Chiara Lubich y su unidad especial con ella. Este fue el primer impacto que tuve junto con Mariele, mi esposa: un momento decisivo para nuestro futuro compromiso y para la vocación a la que descubrimos que estábamos llamados siguiendo sus huellas.

Nos dieron el don inestimable de poder colaborar estrechamente con él, lo que quiso decir sobre todo respirar el clima que él generaba, entrar en su escuela de exquisita caridad, nutrirnos de su competencia y de sus intuiciones sobre la familia  y participar de su apertura a toda la realidad humana y social. “Fue por Giordani –son palabras de Chiara- que el Movimiento de los Focolares sintió un llamado especial a dedicarse a llevar a Cristo al mundo, es decir a permear las realidades de la tierra con el espíritu de Dios”. Ahora, trabajar para el Centro Igino Giordani, donde se custodia todo el patrimonio de sus obras y testimonios, es entrar en esta realidad como en un joyero precioso que lo custodia vivo para todos nosotros, y sentirlo todavía más cercano como maestro, amigo y compañero de viaje en este período especial de mi vida: ¡tiempo de balances y de preparación…!

El último don: poder tener acceso a sus reflexiones y a sus palabras que irradian una luz sapiencial sobre el último trayecto que nos espera y por el que cada uno de nosotros ya se ha encaminado: la vejez: “que parece una pérdida –afirma Foco- y es una ganancia; parece un ocaso y es un alba. El suyo es el silencio donde Dios habla; la calma en donde Dios hace penetrar la certeza, que elimina todo temor… En la soledad que se dilata por el inminente invierno, se pone de relieve Dios: avanza Dios; y con Él la relación se hace más íntima e inmediata. En la medida en que pierdo en la economía humana adquiero en la economía divina… Y cuando la muerte llega, entonces no entristece: abre un pasaje al Amor eterno: al encuentro con Dios, cara a cara; fin del sufrir e inicio de gozar”. Porque: “La vida no es más que un proceso de maduración, a través de la purificación que produce el dolor: cuando el fruto está maduro, Dios lo toma y trasplanta el árbol al Paraíso”.

A cargo del Centro Igino Giordani

Tomado del escrito inédito de Pino Quartana: “Mi relación con Foco” (3 marzo 2011)

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Australia: evangelizar y reevangelizarse

¿Australia, tierra de nueva evangelización? No pocos lo creen, por distintos motivos: la excepcional multiculturalidad del país, que avanza con los últimos flujos migratorios provenientes en especial de países asiáticos; la crisis de la Iglesia católica, debida en primera instancia a los recientes escándalos por abusos sexuales a menores; la extraordinaria fuerza de persuasión del consumismo; la presencia de tantos jóvenes provenientes del mundo entero, no sólo hijos de las familias locales; los numerosos matrimonios mixtos; el desafío del ecumenismo y del diálogo interreligioso… Y se podría continuar, sin dejar ninguna duda de la necesidad, también en estas tierras, de una evangelización que sea al mismo tiempo y sobre todo reevangelización de la propia vida cristiana.

Con ocasión de la visita a Oceanía de la presidente de los Focolares, María Voce, y del co-presidente, Giancarlo Faletti, la comunidad local ha querido interrogarse públicamente acerca de las nuevas fronteras de la evangelización en Australia, dando el propio aporte. Sobre todo ofreciendo “buenas prácticas”: pequeños-grandes testimonios de vida eclesial, de trabajo en las instituciones públicas, ante el despido laboral, de compromiso en los hospitales, de rechazo de la corrupción, de enseñanza aún en condiciones desfavorables, de vida de pareja y de familia… Simplemente Evangelio vivido, en una sociedad de carácter competitivo muy fuerte, en donde el individualismo vence sobre el altruismo y el interés corporativo sobre el bien común.

Ante la presencia de docentes y periodistas, exponentes religiosos y profesionales, María Voce intervino subrayando los puntos fundamentales de la evangelización “a la focolarina”: vivir el Evangelio, reevangelizarse constantemente, comunicarse recíprocamente lo que la vida evangélica provoca en la propia vida, encontrar los momentos con tiempo para experimentar juntos la potencia del amor de Dios. Haciendo así se logra incidir, también profundamente, en ambientes que a priori pueden parecer impermeables al Evangelio, de los parlamentos a las fábricas, de las canchas deportivas a los patronatos. Una evangelización que logra por lo tanto salir de las iglesias. Un ejemplo convincente fue el propuesto por Giancarlo Faletti sobre el caso de Roma, donde por iniciativa de Chiara Lubich, ya en el 2000, después de haber recibido la ciudadanía honoraria, empezó una acción –denominada RomaAmor-, para una revitalización de la vida urbana.

María Voce no escondió el temor que ha sentido el Movimiento con la muerte de su fundadora. Pero los frutos de la evangelización, que no son otra cosa que experiencias del Evangelio vivido, hay alejado el miedo, demostrando como el espíritu focolarino tiene todavía mucho que dar a la sociedad de hoy. Como pudo notar en el reciente sínodo sobre la nueva evangelización, en donde participó como auditora, y donde numerosos obispos le comunicaron los mismos frutos evangélicos provocados por el Movimiento.

Entre los presentes estaba el prof. James Bowler, geólogo, conocido en Australia y en el mundo por haber descubierto los restos del hombre y la mujer más antiguos del continente, conocidos como Mungo lady y Mungo man. Sorprendido por la amplia participación, comentó: «Un momento de gran espiritualidad y de apertura. El reconocimiento del otro es el camino para una vida social justa y coherente». Mientras que la profesora Anne Hunt, decana de la Facultad de Teología de la Universidad Católica de Melburne, subrayó «la importancia para la nueva evangelización de la presencia de nuevos Movimientos, que pueden abrir horizontes originales a la fe y a la Iglesia Católica en campos que de lo contrario estarían abandonados, en especial en las distintas profesiones y en los medios».

Fuente: Città Nuova

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Australia: Los jóvenes y la voz de Dios

Si existe una característica indiscutible de los jóvenes australianos, ésta es su espontaneidad. Esta espontaneidad lleva a los representantes de las nuevas generaciones presentes en el meeting de los Focolares de Melbourne, en la visita de Maria Voce y Giancarlo Faletti, a recibir a los dos huéspedes rodeándolos en un círculo en que bailan al ritmo de su música. Había dos sillas sobre la moquette, en el centro de una circunferencia imaginaria, y nada más. Ellos tenían ganas de moverse, y sobretodo de comunicar. Los jóvenes estaban vestidos con T-shirts o remeras (a pesar del frío “veraniego”), son negros o coloradísimos, con los cortes de pelo más originales, piercing, tatuajes y descalzos.

Y luego cuentan el relato de sus altos y bajos, experiencias lindas y no tan lindas, la búsqueda de la felicidad y de una vida que se pueda vivir entre amistades que decepcionan y otras que llenan el corazón. Del mismo modo se dirigen a los huéspedes con sus preguntas sinceras y comprometedoras sobre el significado del dolor, la necesidad de no perder el contacto con aquellos que tratan de vivir el mismo ideal y la diversidad de opiniones con los adultos.

Hay una pregunta que parece que expresa el fondo de todas las otras preguntas: ¿cómo lograr escuchar la voz de Jesús? Explica María Voce: “No sé lo que Jesús les dice, pero les puedo asegurar que escuchar su voz es lo más inteligente que pueden hacer” Aplausos. “Jesús –continúa- quiere grandes cosas para nosotros. En la creación, Dios dijo una Palabra y te creó. Podría hacerlo también ahora, pero quiso bajar con Su Hijo a la Tierra para que todos colaboremos con Él. Y es así que Jesús habla con cada uno de nosotros. Pero su voz es sutil y muchos rumores la tapan, rumores que nos destruyen y nos dejan inertes”.

“Aquí está el camino justo: Si nosotros amamos, el amor se convierte en el altoparlante de esta voz. Cuanto más amamos, con mayor claridad sentimos su voz. Tal vez parecerá una voz que pide cosas demasiado grandes, pero tenemos que tener el coraje, y él mismo nos ayudará a realizar lo que nos pide. Al final nuestra vida será maravillosa”

Un joven le pregunta qué piensa ella cuando se encuentra con los jóvenes en sus viajes por el mundo, y ella responde que se siente inmensamente reconfortada, porque “en cada lugar donde hay jóvenes que viven el mismo ideal de Chiara Lubich, aunque aún no hayan expresado completamente su potencia, tienen siempre esa fuerza, esa esperanza y esa vida que antes o después estallará”

Y concluye: “Por lo tanto, ¡feliz Australia, feliz Nueva Zelanda, felices son las islas del Pacífico! Y ¿cómo hacer estallar esta potencia? By loving, amando harán cosas grandes. ¡Y nosotros les iremos atrás!”.

De Michele Zanzucchi, enviado.

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Viaje a Oceanía

Se presentaron a su modo, con un vídeo de pocos minutos: en los contextos más variados –el parque que está frente a la Opera House de Sídney, una habitación en Wellington, una playa en alguna de las islas del Pacífico…-, las comunidades locales de los Focolares improvisaron una danza tradicional. Nada extraordinario, y sin embargo con un resultado muy simpático, expresión de la luminosidad natural de las culturas de Oceanía.

Fin de semana del 26 al 27 de enero. Culturas, tradiciones, iglesias y religiones diferentes. Oceanía es el continente más cosmopolita del mundo. La sala “The spot” de la Universidad de Melburne es un espectáculo por su original arquitectura con cubos luminosos, pero también y sobre todo por la variedad de los presentes: de hecho aquí todos son emigrantes, salvo los nativos de las islas del Pacífico.

Hoy es el Australia Day, la fiesta nacional. Aunque no para todos: las poblaciones originarias tienen una mayor preferencia por el Sorry Day, el “día de las disculpas”,  que se celebra en mayo y fue instituido para recordar y reparar las heridas provocadas por el colonialismo a las poblaciones locales, en especial de Australia, donde fue más grave el ultraje sufrido por los aborígenes. Pero se recuerdan también los caminos de reconciliación, como el de los neozelandeses, que llevó a la creación de organismos eficaces de armonía étnica y cultural.

No es por casualidad que en la primera misa del domingo se organiza una ceremonia aborigen, que recuerda la wairua tapu, es decir la madre tierra, a la que se debe reconocimiento y absoluto respeto. La celebración consiste en poner la mano sobre un montículo de tierra depositado en una cavidad de una corteza grande y acogedora. Lo hacen los más jóvenes presentes en la sala, lo hacen María Voce y Giancarlo Faletti. La presidente recibe de manos del celebrante aborigen una lámina de madera en donde está dibujada la tierra australiana y los nueve territorios en los que está dividida, según la geografía cosmogónica aborigen.

Existe una larga historia de las tierras de Oceanía y una intensa historia del Movimiento de los Focolares local. Un apasionante documental presenta las etapas, desde la llegada de Rita Muccio en 1967, y poco después de Maddalena Cariolato, hasta los primeros que acogieron el “espíritu de Chiara”, individuos y familias, jóvenes y menos jóvenes, en Melbourne y Perth. Y más tarde el “desembarque” en Nueva Zelanda, Wallis y Futuna, Nueva Caledonia y las Islas Fiji… Algunos están todavía vivos, otros ya “llegaron”, entre los cuales la australiana Margaret Linard y el neozelandés Terry Gunn. Testimonios de gente que, casi por unanimidad, dice haber encontrado en el carisma de Chiara Lubich, la posibilidad de vivir el Evangelio. Y que, con la sencillez y la radicalidad características de este “novísimo mundo”, han cambiado su vida gracias al amor por el hermano.

Es precisamente este amor evangélico hacia el hermano el centro de la conversación de María Voce: como los reyes magos han reconocido la grandeza del Hijo de Dios en un niño pequeño, así hay que reconocer a Jesús en todos los hermanos, también más allá de las apariencias.

La sesión de preguntas y respuestas entre la comunidad y María Voce y Giancarlo Faletti asume enseguida un carácter esencial, cuando un niño pregunta ¡cómo se puede creer en un Dios al que no vemos! Los jóvenes preguntan cómo resistir ante las muchas exigencias de la sociedad contemporánea. Los ancianos quieren saber cuál es su papel en la comunión entre las generaciones; hay quien pregunta cómo avanzar en el diálogo ecuménico e interreligioso. No se evita el tratar problemas más graves, como la cuestión de los abusos sexuales a menores en la Iglesia Católica, en estrés que crece en las ciudades y que impide el camino hacia la santidad, la tentación consumista que apaga la capacidad de dar testimonio del Evangelio, la ausencia de Dios en la vida de la gente que exige valentía a la hora de tomar la iniciativa de dar testimonio de Su amor.

Y es ésta la “consigna” de María Voce: «Australia es grande, es necesario llevarle el amor y la unidad. Nuestra gran familia no puede vivir de un álbum de lindos recuerdos, es necesario salir. Escribiremos así un nuevo álbum».  

Michele Zanzucchi, enviado

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La voz de los sacerdotes

«Soy el padre Carlo, tengo 22 años de sacerdote en la diócesis de Milán. Hace algún tiempo dejé la comunidad pastoral y ahora me reparo para transferirme a la escuela sacerdotal internacional de los Focolares que tiene sede en Loppiano, donde permaneceré por tres años. En Milán he tenido contacto con muchas personas, sobre todo con chicos, dado que tenía el encargo de seguir los grupos que se preparaban para la Primera Confesión y la Misa de Primera Comunión.

Entendí que en la base de toda organización pastoral hay que vivir el amor al hermano, tratando de ver a Jesús en todos, desde el párroco hasta el chico musulmán que viene a jugar al oratorio. Podría contar muchos pequeños episodios que evidencian cómo esta atención a cada uno ha creado una densa red de relaciones muy bellas, que ha facilitado que muchos se acerquen a la fe haciendo más atractiva la comunidad también para quien no es creyente. Entre tantos elijo dos hechos sencillos.

Conocí a Emilio durante un taller dedicado al juego de ajedrez. De temperamento reservado, no estaba muy injertado con el grupo de compañeros. Para mi sorpresa, al final del taller pregunta si puede participar con nosotros en unas vacaciones en la montaña. Allí se integra cada vez mejor al grupo de los chicos, hasta dar prueba de su valor superando el “puente tibetano”: caminar por una cuerda, amarrado a un cable de seguridad a 6 metros de altura. Sus compañeros lo animan, coreando su nombre, y al final logra hacer todo el recorrido en medio de un aplauso general que le devuelve confianza. Al regreso del campamento sus padres me escriben para decirme que habían mandando un niño y del campamento había regresado un joven.

Después pienso en Eleonora. No estaba bautizada. Sus padres habían preferido que ella eligiera cuando fuera grande. La invita al catecismo el entusiasmo de María, una compañera de clase muy emprendedora quien para entonces tiene 10 años. Es así que llega Elenora acompañada con su mamá, quien le pregunta al párroco si su hija puede frecuentar el catecismo. Después de más o menos dos años, el párroco viendo la fidelidad en este camino, decide que ha llegado el momento, para ella, de recibir el Bautismo y hacer la Primera Comunión y me confía la preparación próxima a los sacramentos y el coloquio con los padres, quienes me abren el corazón con lealtad y franqueza.

Llega el gran día, Eleonora está radiante, acompañada por su familia y sus parientes. Hacemos todo lo posible para ofrecer la acogida más bella. La celebración es sencilla y muy intensa. Junto a la madrina y la catequista, están sus amigas que han sido muy importantes en su camino de fe. Cuando meses atrás me despido de la parroquia, sus papás me escriben una carta “recordando ese inolvidable domingo de abril. La alegría y la sonrisa radiante de Eleonora, que nos iluminó a todos nosotros creyentes y no creyentes, reunidos para festejar su ingreso a la comunidad cristiana, son para nosotros la imagen imborrable de la fe que va directo al corazón”.

Amar al hermano es una gran aventura, sabes cómo inicia, pero no sabes dónde te lleva.

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Maria Voce en el País de los canguros

Después de la visita a las comunidades de Indonesia, Singapur y Malasia, el viaje de María Voce y Giancarlo Faletti continúa en Oceanía.

En la primera etapa que está ya transcurriendo desde el 22 de enero y que se prolongará hasta el 31 de enero, están previstos diversos encuentros en Melbourne: con los focolarinos y las focolarinas que realizan su retiro anual; con todas las personas cercanas a los Focolares de Australia e Islas circundantes, donde existen jóvenes llenos de vida e iniciativas (26/27 de enero) y también  con un grupo de obispos y sacerdotes australianos (30 de enero)

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Diario desde Siria

En diciembre la presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce lanzó una campaña internacional para frenar el conflicto sirio y pedir que las tratativas de paz se retomen por el bien de millones de ciudadanos inermes e indefensos: el Time out. Un minuto de silencio y de oración por la paz en todo el mundo a las 12 (hora local), ahora con la intención  particular de  la paz en Siria.

Algunos amigos de la comunidad de los Focolares nos escriben desde Damasco y de Aleppo: «Veintidós meses de dolores indescriptibles e innumerables, que dejan su huella. Así encontramos a nuestra Siria y a nuestro pueblo. Pasamos la frontera libanesa, después de un viaje agradable por caminos de montaña, poco transitables por la nieve que había caído en abundancia días atrás. Se respira en el aire una especie de profunda inquietud, a pesar del cielo azul tranquilizador.

Las revisones de control en los puestos de bloqueo son meticulosos: encontramos más de uno entre la frontera y la periferia de la capital antes de llegar al barrio donde vive una familia que nos alojará en los próximos días, hasta que el pequeño alojamiento  puesto a disposición generosamente por la Iglesia local esté disponible. ¡Todavía no hemos llegado y ya los celulares comienzan a sonar recibiendo llamadas o mjs, son nuestros amigos de Aleppo, de Hama, de Damasco, que quieren darnos un saludo de bienvenida! La alegría es profunda, contenida, tiene sabor de temor por el futuro incierto. Desde la periferia los rumores de morteros y cañones son raros.

Las noticias en la TV son poco alentadoras, hablando con uno de los amigos se comprende mejor la amplitud del drama que se está viviendo en su carne la gente. Un juego preparado desde hace años, que pretende cambiar la configuración del Medio Oriente y frente al cual uno se siente pequeño e impotente. La política internacional y regional parece lejana, como a mil millas, del sufrimiento de la gente, como si no fuera tomada en consideración. Y la gente está cansada. Desde Aleppo nos cuentan en pocas frases por teléfono (que milagrosamente, ¡funciona!), de las constantes privaciones, del frío penetrante, del agua y la electricidad que faltan, del pan que rara vez se ve o se lo encuentra a un precio exorbitante, de las venganzas y rapiñas con el objeto de lucrar en una ciudad que era el centro industrial y comercial del País. Hablan de la muerte que está siempre en la puerta y de la ayuda providencial de Dios. Pero están extenuados».

Y aún más: «Volvemos de la misa y llega la noticia terrible de la matanza en la universidad de arquitectura de Aleppo, a causa de dos misiles caídos allí y cerca del lugar donde se encuentran muchos refugiados. Tratamos enseguida de ponernos en contacto con nuestros amigos del lugar: un profesor y dos estudiantes. Sus voces están conmovidas. Hablan de escenas indescriptibles. Uno de ellos se tiró atrás de un auto, vio volar cuerpos por el aire, oyó los gritos de las madres buscando sus hijos. El profesor nos cuenta: «Hoy era el primer día de exámenes, la campana ya había sonado y estábamos retirando los exámenes. Un alumno nos suplica que le demos algún minuto más, había llegado tarde por culpa de las calles bloqueadas. Los colegas no quieren, al final logro convencerlos. Pasan por lo menos cinco minutos, el alumno entrega su examen, bajamos al patio para irnos. ¡Veo sobre mi cabeza pasar primero un rayo, luego otro! Minutos atrás yo estaba  exactamente en el lugar donde cayeron. Encuentro el auto con el techo hundido, los vidrios rotos. Pero fuimos salvados gracias a un acto de amor hacia un estudiante».

Fuente: Città Nuova  – Diario desde Siria/1Diario desde Siria/2Diario desde Siria/3

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Familia: diálogo abierto

Frente a una cultura individualista y consumista ¿es posible proponer el valor de la vida humana como un don  que se recibe? Ante el  vacío de una pareja estéril, ¿cómo mostrar que la fecundidad no coincide necesariamente con la fertilidad? ¿Cómo hacer para que las jóvenes generaciones descubran el valor de la corporeidad y de la sexualidad como valor superior a la espontaneidad a la cual son empujados por los medios de comunicación?

¿Existe el derecho al hijo? Y para que crezca, ¿es realmente necesario que la figura de los padres sean  una mamá y un papá?

Sobre interrogantes como estos estuvieron reflexionando 130 especialistas del movimiento Familias Nuevas de más de veinte nacionalidades, en el curso de un Seminario de estudios que se realizó en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (Roma) desde el 10 al 13 de enero de 2013.

El convenio forma parte de un proyecto trienal  que comenzó el año pasado y se han vuelto a ofrecer, a todos los que se preocupan por la familia, instrumentos apropiados para enfrentar los nuevos desafíos culturales que rozan la vida cotidiana de todos nosotros.

Se inscribieron en el Seminario parejas de matrimonios, por la particular credibilidad que pueden tener cerca de otras familias, por la capacidad de captar las inquietudes  partiendo de su vida cotidiana.

Después de la reflexión del año pasado sobre la dinámica de las relaciones conyugales, se identificaron algunos temas de particular actualidad: la procreación responsable, las técnicas de fecundación artificial, la homosexualidad, la ideología del género.

Los trabajos resaltaron el significado y el valor de la sexualidad humana, sobre la base de la visión antropológica cristiana, profundizando específicamente cada tema por medio de laboratorios dedicados al diálogo y al intercambio de ideas y experiencias. Estos espacios de discusión  fueron particularmente eficaces gracias a la internacionalidad de aportes y la competencia de los participantes, sea en el ámbito profesional como por su experiencia en recorridos de formación, compartidos con otras parejas y familias de las más variadas áreas geográficas.

Gracias a la traducción simultánea en siete idiomas, los participantes pudieron subdividirse en tres grupos de trabajo multiculturales en los cuales se logró un intercambio activo y muy rico entre los de USA y los de Filipinas,  los de Europa Oriental y Occidental,  los de Medio Oriente y Africa, los de Brasil e Hispano América.

 

50° de los Focolares en África

¡Siempre adelante!

«Queridos todos: Hoy os mando un saludo desde Australia.

Seguimos en camino en el «santo viaje» de la vida y no podemos pararnos ni mucho menos retroceder. Jesús ha dicho: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios» (Lc 9, 62).

Este nuevo continente, Australia, nos lo recuerda además con su escudo, que lleva dos animales locales elegidos a propósito porque no saben caminar hacia atrás: el canguro —¡el famoso canguro!— y una gran ave llamada emú.

Nosotros también debemos caminar siempre hacia adelante, con decisión».

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Fuente: Centro Chiara Lubich 

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Selamat Datang, ¡bienvenidos!

«Para llegar al aeropuerto de Singapur en la ciudad de Johor, a sólo una hora de distancia, hay que atravesar una frontera, en Woodlands, un río que en realidad es un brazo del mar, y separa a Singapur de Malasia. En el carro que nos lleva hay con una óptima y juvenil compañía. Va Sophie quien acaba de llegar de Yakarta, la capital de Indonesia, tiene 43 años, dos hijos, de 11 y 14 años, trabaja en una compañía aérea árabe. Cuenta de su decisión de vivir como cristiana en un ambiente profesional no siempre fácil, no sólo y no tanto por motivos religiosos, sino por la calidad del trabajo: «A menudo me veo obligada a no aceptar regalos o sobornos que alguno quisiera darme, porque lamentablemente en Indonesia la corrupción es muy fuerte».

Junto a ella se destaca la bellísima sonrisa de Heyliy, otro mundo, proviene de Mumbai, India, tiene siete años en Singapur, donde  encontró trabajo como azafata en otra compañía aérea. Forma parte del grupo de jóvenes del Movimiento de los Focolares: ella es de India, otra viene de Brasil, dos de Singapur, otra de las Islas Mauricio, una de Macao y, finalmente, ¡una de Corea!

Latando tiene 26 años y Oktav 28, acaban de llegar con un vuelo desde Yogyakarta, la capital cultural de Indonesia, donde están estudiando italiano con seriedad, por el deseo de transcurrir un período de formación espiritual y profesional en Italia. Tienen una gran esperanza: hacer que sus amigos musulmanes de Bantul, con quienes han trabajado por mucho tiempo, después del gravísimo terremoto del 2009, encuentren un camino de desarrollo adecuado.

Anna, de 22 años, es nuestra chofer. Vive en Johor junto con su familia. Estudia administración de servicios de salud. Positiva y optimista por naturaleza, lo es también por voluntad: «Creo que la criminalidad que afecta a mi ciudad debe ser abatida por las buenas medidas tomadas por la policía, pero antes todavía por políticas y acciones de justicia social». Por último está Nicolás, de 22 años, oriundo de Singapur, con su Smartphone siempre listo y contantemente repicando. Es contador: «Pero siempre trato de ver detrás del dinero los rostros de las personas. No siempre es fácil, aquí parece que hay que vivir por el dinero. Pero yo no lo acepto ».

Es ésta la gente, junto a otras 300 personas provenientes de Singapur, Indonesia y Malasia, que se reúnen hoy, 20 de enero, en la sala de la Cathedral of the Sacred Heart en plena ciudad de Johor, para encontrarse con María Voce y Giancarlo Faletti quienes están de visita por la región. Tantos de ellos no se conocen, porque las distancias aquí no son poca cosa. Y es más fácil que se reúnan entre indonesios, singapurenses, entre malayos… Los jóvenes y los adolescentes son la gran mayoría, pero no faltan los “pioneros”, es decir quienes empezaron en los años Ochenta, cuando la noticia de la maestrita de Trento llegó acá. Muchos colores, muchos pensamientos, muchas expectativas. Es palpable la emoción. Gente diversísima pero igualmente unida por el amor evangélico y por el de Chiara Lubich.

Caracteres de pueblos diversos que se expresan en forma colorida, emotiva y artística a través de números de danza, música, teatro, mimo… Un festival de pueblos, una expo de esta parte del mundo tan variada y rica. «Me impresionó la riqueza de esta gente, que tiene mil potencialidades expresivas y también espirituales», comenta María Voce. Y un joven de Penang,  Malasia: «No sabía que la comunidad de los Focolares de los países vecinos era tan diferente, complementaria diría. Vi que nosotros malayos solos no sabríamos acoger tanta riqueza».

Es un coloquio personal el que se instaura con los huéspedes venidos de Roma y los muchos presentes. Se trata de preguntas íntimas y respuestas igualmente íntimas. Un llamado constante al amor de Dios y a la conciencia personal. Con una invitación a vivir una especie de “año jubilar”, en el cual dar espacio al perdón, al “recomenzar”, al mirar a la gracia de Dios que llega… Preguntas en cierta forma universales, globales, que serían válidas igualmente si provinieran de Colonia o de Buenos Aires. Pero con los rasgos locales, el de la situación social, religiosa y política: la dificultad de comprometerse debido al estrés de la vida cotidiana, en donde el trabajo es el valor más importante; el contexto interreligioso, musulmanes principalmente; la dificultad de un altruismo auténtico; las relaciones intergeneracionales; las leyes no siempre favorables para una adecuada convivencia cívica…

«.Sólo Dios permanece… Dios no tiene necesidad de defensores sino de testigos», concluye María Voce. Es éste el sentido de la vida del Movimiento en estas tierras: renovarse siempre en el amor evangélico y dar testimonio con la propia vida. Para alcanzar, un poco cada vez, la unidad querida por Jesús.

Selamat Datang está escrito en el fondal de la sala del encuentro. Quiere decir “bienvenido”, pocas horas juntos y ya son una certeza».

De Michele Zanzucchi, enviado.

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Encontrar a Dios en la cárcel

Mirta Zanella es Argentina, de Mendoza, está casada y tiene tres hijos. Ya desde hace tiempo conoce el carisma de la unidad y ha experimentado que vivir la Palabra de Dios nos transforma y también cambia la realidad que nos rodea.

Un hecho. Un día desaparecen las llaves de la casa, el sueldo de su marido y otros objetos de valor. ¿Quién habrá sido? El autor del robo ha de ser necesariamente alguien cercano a la familia… Esto provoca en Mirta un gran sufrimiento, tanto que no logra ni siquiera rezar. Después, recordando que Jesús nos invita a perdonar, lo hace, también a la persona que le había robado.

Pero algunos días después se entera que una señora necesitada que pedía limosna en el barrio y con quien tenía desde hacía tiempo una relación cordial, había robado en la casa de una vecina: mientras ella la amenazaba con una pistola el marido se había llevado el botín. Seguidamente también Mirta recibe fuertes amenazas por parte de ella y para defenderse llama a la policía. La mujer es arrestada y después del proceso se le declara culpable de varios delitos, y es condenada a 17 años de cárcel.

Meses después el marido de Mirta le sugiere que vaya a la cárcel a visitarla, pero esto no está en sus planes: “¡Ni siquiera en sueños!”, responde, llena de temor. Poco tiempo después una nueva solicitud: esta vez es del sacerdote de la parroquia, que le propone que vaya con un grupo de señoras a la cárcel de mujeres donde, entre otras, está presa la mujer que le robó. Un poco confundida, Mirta acepta, recordando la palabra de vida: “Vayan pues y aprendan qué significa: misericordia quiero y no sacrificios” (Mt. 9, 13).

Entonces va con el grupo a la prisión y al final de la Misa ve a la mujer. Es un instante: decide saludarla con un abrazo. “Ella se pone a llorar y me pide perdón –cuenta Mirta- Le respondo que el Señor ya la perdonó y yo también. Me pide que rece por sus hijos y le prometo que lo haré”.

A partir de ese día Mirta, junto con el sacerdote y otros, sigue yendo a la cárcel, hasta que le piden que coordine un grupo de Pastoral Penitenciaria. Las detenidas, impresionadas por el amor concreto de ellos, cambian de actitud, y se ponen a disposición: arreglan la capilla, restauran el crucifijo y pulen las bancas, tanto que ahora si se puede celebrar la Misa con regularidad. Algunas impresiones de las detenidas confirman el clima que se ha ido instaurando: “No sabía dialogar con mis hijos, ahora logro comprenderlos”; “Soy egoísta, veo sólo mi dolor, pero estoy tratando de estar pendiente también del del otro”; “No importa el lugar, aquí descubría a Dios”.

Para la vigilia de Navidad, Mirta y sus amigos organizan, siempre en la cárcel, una gran cena y el Obispo va a celebrar la Misa. Por un lado, es una renuncia a pasar la fiesta con la propia familia, por otra la fuerte conciencia de construir una familia más grande.

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Brasil: sacerdotes, diáconos y seminaristas

La Iglesia en Brasil recientemente realizó la elección de identificarse  cada vez más en una  “red de comunidades”. Es en este contexto que se injerta el encuentro sacerdotal del Movimiento de los Focolares que se desarrolló del 3 al 10 de enero pasado, en las proximidades de San Pablo.

La ciudadela Mariápolis Ginetta, fue el escenario que recibió a l45 sacerdotes, diáconos y seminaristas provenientes de las distintas regiones del País, con representantes de Argentina, Bolivia y Perú.

Como fondo, el llamado del reciente Sínodo de obispos a concretar “experiencias de comunión, que, con la fuerza ardiente del amor – « ¡Miren como se aman!» -, atraigan la mirada desencantada de la humanidad contemporánea”, “pozos a los cuales invitar a los hombres y a las mujeres sedientos y hacerles encontrar a Jesús” (Mensaje al pueblo de Dios,  n.3)

Cada día, el programa, introducido por una frase del Evangelio como propuesta de vida, recorría un itinerario de profundización en la espiritualidad de la unidad. Para dar relieve a la vida de comunión, el diálogo en el  plenario y el trabajo en grupos tuvieron un lugar de privilegio.

En el contexto de la celebración del Año de la Fe, se habló de la relación entre el Concilio Vaticano II  y la promesa evangélica de la presencia de Jesús entre todos los que están unidos en su nombre.

Dar visibilidad a esta presencia pareció a todos una necesidad urgente. También se constató que la Iglesia, en lugar de mirarse a sí misma o presentarse en  el mundo con un perfil institucional, está llamada a dialogar con la cultura, mostrando a Jesús a través del amor mutuo vivido entre las personas.

Entre las conclusiones del encuentro, se expresa la convicción de que esta presencia de Jesús permite a la Iglesia renovar sus estructuras y sus métodos a través de relaciones auténticas y una vida espiritual profunda.

El encuentro, además, ofreció la oportunidad de ubicar la presencia del Movimiento de los Focolares como un  servicio específico a los sacerdotes, diáconos permanentes y seminaristas en las distintas regiones de Brasil, formando numerosos grupos de intercambio con el fin de profundizar en la vida  cotidiana el carisma de la unidad como fuente inspiradora de la vida y del ministerio.

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Adoptar un árbol en Albania

Como sucede en esta época en tierra australiana, en el verano boreal muchas hectáreas de bosque fueron devoradas por el fuego en diversos países, como sucedió en Albania.

Los Jóvenes por un mundo unido de Albania pensaron en comunicar una idea a muchos otros coetáneos adquiriendo árboles para plantar juntos en las zonas incendiadas, de aquí nace el nombre del proyecto “Adoptar un árbol”.

Hace varias semanas que son fervientes los preparativos para este encuentro –escriben desde Albania-, con muchos imprevistos como la coincidencia con la fiesta nacional del centenario de la Independencia del País; muchas universidades cerraron por algunos días y, por lo tanto muchos jóvenes volvieron a sus ciudades de origen”

A pesar de esto y de la sala que tenía  una capacidad de casi 80 lugares, el 28 y 29 de noviembre  llegaron 140 jóvenes a Tirana para pasar dos días en el camino lanzado durante la experiencia vivida en el Genfest de Budapest.

“La experiencia más fuerte y linda –cuentan-la vivimos durante la preparación que hicimos junto a un grupo de jóvenes que habían participado con nosotros en el Genfest, quienes se sintieron protagonistas de la misma. Había algunos que organizaban las comidas, otros se ocupaban de la coreografía, de los cantos, de los testimonios, de las traducciones y doblaje de los videos, de las presentaciones…

“Nos convertimos así –continúan-en un grupo muy unido. Y esto nos dio la fuerza de invitar a nuestros amigos ayudándoles a encontrar las soluciones para permanecer en la ciudad, pues  algunas pensiones estaban cerradas”

El encuentro tenía por título “Haz a los otros lo que quisieras que hicieran a ti”, la conocida regla de oro presente en casi todas las religiones. Y en el transcurso de dos días, además de escuchar los principales temas del Genfest, comunicamos  el Proyecto Mundo Unido (United World Project), una iniciativa que conducen los JMU de todo el mundo.

“Los jóvenes presentes –concluyen- estaban felices de esta experiencia de unidad y de reciprocidad vivida. Muchos agradecían porque habían visto que un mundo más unido es posible realizarlo, que es posible cambiar la realidad que tenemos a nuestro alrededor empezando nosotros en primer lugar y que no estamos solos en el emprendimiento”

Los Jóvenes por un mundo unido de Albania.

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Elecciones de Alcalde junior

«Cuando escuché sobre la iniciativa de las elecciones para el Alcalde junior de mi ciudad, me propuse como candidata. Estaba entusiasmada con la idea de poder hacer algo y dar testimonio de mi ideal de vivir por un mundo unido. Enseguida nos encontramos con algunos amigos y nació el IPIF “Insieme per il futuro”, (“Juntos por el futuro”), nuestro partido. Creamos el programa, el logo y después arrancó la campaña electoral. Éramos 9 candidatos.

Estaba segura de que al final, prescindiendo del hecho que fuera elegida o no, aprendería muchas cosas, tanto en el ámbito político como en la tensión de ver a Jesús en el otro [Mt 25,40 ndr], aunque estuviera ‘compitiendo’ conmigo.

Sobre todo, quería intentar vivir con mis compañeros, algunos de ellos no creyentes, una experiencia con el ‘estilo de la unidad’. Finalmente llegó el día de las elecciones, mi mente no estaba concentrada en los votos que habría recibido, porque estaba llena de alegría al ver que todos los candidatos bromeábamos juntos: ¡había un clima diferente del que vemos comúnmente en estas circunstancias!  Sólo dos obtuvimos la mayoría de los votos e incluso yo obtuve cinco más que el otro candidato. Me sentía satisfecha, porque hacía sólo un año que me había transferido a la ciudad.

Siendo mínima la diferencia, fuimos a una segunda ronda y mi compañero resultó vencedor. Aunque para algunos podía parecer extraño, yo estaba feliz por él. La competencia fue un desafío sano, logramos ayudarnos recíprocamente tantos en las reuniones como en la campaña electoral, sin que el uno prevaleciera en detrimento del otro, todo lo contario, intercambiándonos ideas útiles. Al final fui nombrada presidente del Concejo. Todavía hoy mantenemos la máxima colaboración  entre todos y no hay distinción entre mayoría y minoría, juntos nos unimos para realizar lo que consideramos importante para nosotros o nuestra escuela.

Después, encontrándonos con el Alcalde ‘adulto’ hemos visto como ¡las ideas de nosotros los chicos son importantes para contribuir al mejoramiento de la ciudad! De hecho, nuestra solicitud de empezar a hacer una recolección diferenciada de los desechos fue tomada en consideración y ya está en acto».

(E. – Italia)

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En viaje: Singapur, Indonesia, Malasia.

El viaje de María Voce a Johor para encontrar la comunidad de los Focolares es la ocasión para conocer mejor algunos Países de Asia: en particular Indonesia, Singapur y Malasia. El lema de Indonesia, Unidad en la diversidad, expresa la gran variedad étnico-lingüística del mayor estado-archipiélago del mundo, con sus 17.508 islas. En todas estas naciones los cristianos (de varias iglesias) representan menos del 10% de la población, que en su mayoría es musulmana tanto en Indonesia como en Malasia, y budista y taoísta en Singapur. Alrededor de los años ’60 la semilla de la espiritualidad de la unidad comienza a difundirse en estas naciones a través de religiosos como el Padre Tarcisio Centis, en Medan (Indonesia) y sacerdotes como Don José Lai (Singapur), actual obispo de Macau. También a través de la revista New City y la hoja de la Palabra de Vida. En 1991 se abren dos centros de los Focolares en Singapur (ahora transferidos a Yogyakarta, en Indonesia) y en el 2004 en Medan. Hacia fines de los años ’80 los Focolares llegan a Malasia, a través del Padre Raphael Kang; en los años ’90 se realizan las Mariápolis en Johor y Penang, y el Familyfest (encuentro para las familias) en Penang. Algunos miembros participan en las escuelas de formación en Loppiano y en las manifestaciones internacionales como el Genfest En Malasia (Johor) hay una “familia focolar”  y distintos miembros del Movimiento esparcidos en muchas localidades del país. La semilla de la espiritualidad de la unidad ha germinado, creándose así muchas comunidades, pequeñas pero con mucha actividad, que llevan adelante iniciativas también junto con personas de otras confesiones religiosas. Hoy, el centro de la vida de los Focolares de estos países se encuentra en Yogyakarta, en la isla de Java.

Los jóvenes de Penang

Vanna Lai y Caloi Adan, responsables de los Focolares,  nos refieren algunas características de la zona: “Cada isla aquí en Indonesia tiene su mentalidad y su forma de vivir. Nos asombra- explica Caloi- ver tanta variedad y riqueza de culturas dentro del mismo país: los dos focolarinos de Indonesia que están en Yogyakarta, provenientes de la isla Sumatra, dicen que tienen en común con los habitantes de Java casi solamente el idioma oficial” “Entre los meses de junio y septiembre- continúan- se desarrollaron tres Mariápolis en Penang y Johor (Malasia) y en Medan (Indonesia), que reunieron casi 400 personas”. ¿Dónde está más activo el Movimiento? “Sobretodo en la Iglesia local, como lo atestiguan los numerosos encuentros para los religiosos, la escuela para los catequistas en Yogyakarta, donde recientemente P. Salvo d’ Orto (OMI) habló de la Eucaristía en su relación con la espiritualidad de la unidad; e invitó a algunos gen de Singapur para que dieran su testimonio y también invitó a un grupo de jóvenes que asistían a un campamento organizado por una parroquia. El encuentro deportivo de los chicos Run4unity se realizó en Bantul (cerca de Yogyakarta) con la participación de un centenar de personas, muchachos y mayores, casi todos musulmanes. Además 31 jóvenes asistieron al Genfest 2012 en Budapest” “Es digno de notar –continúa Vanna- nuestra participación en una fiesta donde estaban reunidos varios pueblos musulmanes  el día en el que, en la historia de Indonesia, se conmemora el momento en que los jóvenes hicieron la promesa de vivir por la unidad de la Nación” Estos  pueblos son los que el Movimiento de los Focolares ayudó  en la reconstrucción de diversos pabellones después del terremoto del 2004. Desde la página de focolare.org y desde nuestro social network podrán conocer noticias del viaje.

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Necesidad de la unidad

“Jesús, estamos aquí (…) para pedirte ante todo una cosa grande ¡Señor!

Tú que has dicho: «Donde dos o más están reunidos en mi nombre [en mi amor], yo estoy en medio de ellos» (Mt 18,20), provoca en todos nosotros un gran respeto fraterno, una profunda escucha recíproca, enciende ese amor recíproco que permita, más aún, que merezca tu presencia espiritual en medio de nosotros. Porque, lo sabemos, Señor, sin ti no podemos hacer nada.

Pero, contigo en medio nuestro, podremos recibir la iluminación con tu luz, y podemos ser guiados durante este día (…).

Tú conoces (…) la llamada única aunque distinta, que cae sobre nosotros: trabajar, junto con otros muchos en el mundo cristiano, para que la comunión plena y visible entre las Iglesias se haga un día realidad. Sabemos que esto exige casi un milagro. Por eso te necesitamos a Ti, Jesús.

Nosotros por nuestra parte (…) no podemos dejar de abrirte nuestro corazón y desvelarte los sentimientos más profundos.

Sobre todo sentimos la necesidad de pedirte perdón, en nombre nuestro, y en el de nuestras hermanas y hermanos cristianos de todos los tiempos, perdón por haber roto sin consideración tu túnica y haberla convertido en tantos pedazos: y por la indiferencia de haberla mantenido así. Al mismo tiempo no podemos dejar de alimentar una ardiente esperanza en tu misericordia, mucho mayor que nuestro pecado, y capaz no sólo de perdonar sino de olvidar. De la misma manera no podemos negar una fe grande en tu inmenso amor, que sabe sacar bien de todos los males, si se cree en Ti y se te ama.

Todo esto nos quema en nuestro corazón, en este momento, Jesús, junto con el agradecimiento por todo lo que, con tu gracia, desde hace casi un siglo, los cristianos de muchas Iglesias, empujados por el Espíritu Santo, han hecho para un acercamiento recíproco mediante un diálogo de amor fecundo, un intenso trabajo teológico y una sensibilización general del pueblo por la necesidad de la unidad.

Por ello, – déjanos decírtelo, Señor – si bien ante la siempre viva y dolorosa situación de la todavía no plena comunión, sentimos ese optimismo cristiano que tu infinito Amor no puede dejar de provocar. De esta manera empezamos nuestro trabajo con la seguridad de que Tú, que sabes vencer al mundo, sabrás también ayudarnos y ayudarte a que un día mostremos Tu testamento realizado aquí en la tierra. Todo ello, por haber alcanzado la unidad, podrá dar testimonio al mundo de que Tú eres Rey y Señor de los corazones y de los pueblos. Amén”.

Chiara Lubich al Consejo Ecuménico de las Iglesias

Ginebra, 28 de octubre de 2002

Publicado en Città Nuova Editorial en el volumen titulado Il dialogo è vita  Roma 2002, p.47-49 (la recogida de diversas intervenciones de Chiara Lubich durante su viaje a Ginebra en el 2002, con una fuerte signo ecuménico).

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Centro Internacional Giorgio La Pira

Un soporte fundamental para los jóvenes que vienen de Asia, de Medio Oriente, de África, de Sudamérica y del Este de Europa proviene de estructuras como las del Centro internacional de estudiantil «Giorgio La Pira». ¿Cómo se concreta este compromiso?

«En marzo de 1978 –recuerda Maurizio Certini, director del Centro – ante la desorientación y la soledad vividas por muchos estudiantes extranjeros, la Iglesia florentina quiso ofrecer a estos jóvenes un lugar de las diferencias culturales o religiosas; un lugar abierto al diálogo, donde ayudarse recíprocamente a superar momentos difíciles y reunirse, como diría más tarde el Papa Juan Pablo II, el impulso «hacia una sociedad culturalmente más rica, más fraterna en su diversidad».

«La Diócesis y la ciudad respondieron con entusiasmo a la propuesta del Cardenal Giovanni Benelli, quien pidió una primera ayuda a Chiara Lubich y al Movimiento de los Focolares: varias familias florentinas, por ejemplo, ofrecen hospedaje en sus casas a los estudiantes que no tienen donde alojarse, como si fueran sus hijos. Era la posibilidad para los primeros voluntarios del Centro de amar con el mismo corazón universal de Dios, con la sensibilidad del hombre contemporáneo y la fuerza del Evangelio».

A lo largo de los años la estructura ha ido creciendo. Y hoy representa –como dijo recientemente el presidente de la CET, el Cardenal Giuseppe Betori – «la auténtica casa del pueblo». Es una Red moderna de relaciones personales, asociativas, institucionales. Aquí, de hecho tuvieron su sede las primeras asociaciones de estudiantes extranjeros, que fueron la base para la constitución de las Comunidades de inmigrantes, que en el futuro es auspiciable que puedan surgir –si bien con una dimensión más reducida- también en Pisa, Siena y Arezzo.

«Pero el auténtico sentido – subraya Certini – se expresa en los miles de rostros que se han encontrado y se encuentran, a menudo son jóvenes provenientes de naciones en conflicto entre ellas, que han hecho del “Centro La Pira” un laboratorio permanente de educación a la paz. Jóvenes que regresando a sus países –algunas veces gobernados por régimenes dictatoriales- pueden presentarse como auténticos recursos a la democracia y aspirar a ser una futura clase dirigente ».

Fuente: “Toscana Oggi”

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El Instituto Universitario Sophia en Sudamérica

En el salón Civitas de la Mariápolis Lía, colmado con 400 personas, el 29 de diciembre pasado, casi en la conclusión del Acto Académico de inauguración de la Escuela de Verano en colaboración con Sophia, el Nuncio Apostólico en la Argentina, Mons. Emil Paul Tscherrig, imparte la bendición papal. Un gesto que no pasa desapercibido. El Instituto Universitario Sophia (IUS) precisamente había nacido en el 2008 con el decreto vaticano y la bendición del Papa. Ahora esta primera experiencia académica fuera de su sede en Loppiano (Italia), nacía bajo el mismo signo. El acto se había iniciado con la presentación del Dr. Osvaldo Barreneche, del comité académico local y con la disertación del Prof. Piero Coda, presidente del IUS quien recorrió las etapas y el ideario del Instituto. “Solamente dos son las condiciones para que nuestro compromiso y nuestro trabajo no hayan sido en vano, sino que al contrario sean rociados abundantemente por el amor y la luz de Dios -concluye el profesor Coda-. En primer lugar, que haya entre nosotros, en esta Escuela, un único maestro: Jesús. A la escucha de Sus palabras de Sabiduría todos queremos estar, porque Él es el Verbo de Dios hecho carne en la Navidad que acabamos de celebrar, la Palabra viva y encarnada en la que se recogen todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Tesoros buscados, investigados e intercambiados por todos los hombres de buena voluntad. Y, en segundo lugar, que en esta escuela haya una sola ley, la ley del amor mutuo: “Amaos los unos a los otros como yo os he amado.” Apenas concluido el acto, no hay tiempo que perder y se comienza con la primera lección. Este año se abordan los “Fundamentos epistemológicos para una cultura de la unidad” desde las perspectivas teológicas, científicas y políticas. Para ello la Escuela fue precedida por un seminario de dos días con 40 profesores venidos de distintos países de Latinoamérica. La preparación de las clases, iniciada con anticipación, parte de una construcción colectiva, en el ejercicio de la técnica de la unidad: entrega y acogida del otro, de sus ideas, de su “cultura” para hacerlas propias. Son días intensos que tienen a la base un pacto pedagógico que tanto profesores y alumnos se esfuerzan por cumplir. Se inicia cada día abrevando en la Palabra, compartiendo vivencias. Después lecciones muy participadas, horas de estudio, trabajo en grupos, intercambio de opiniones y preguntas. Como dice Leonor, de Bolivia: “Lo que me encantó es que los profesores se ponen al nivel de los alumnos y no hay esa diferencia que el profesor dicta una clase magistral y los alumnos escuchamos, sino que nos ponemos de igual a igual, compartimos ideas y al mismo tiempo que entregamos nuestro conocimiento, nuestras ideas, escuchamos y aceptamos las ideas del otro”. Sentía que tenía un universo reducido, pequeñito así -dice María Elena, de Cuba, mientras con su mano hace el gesto de como si tuviera un alfiler entre sus dedos-, y desde el primer día sentí que había aprendido más en un día que en toda mi carrera universitaria. Realmente ha sido una experiencia maravillosa, de salir de casa para entrar también aquí en otra casa, y más que casa, en un hogar”. Los resultados de estudiar juntos de este modo son infinitos, como afirma Helder, de Brasil: “Aquí tenemos una ventaja que normalmente no tenemos en otro lado, que es la fraternidad como una posibilidad de transformación y solución de los problemas en el continente”. Días de trabajo intenso, de relaciones construidas con otros jóvenes latinoamericanos donde se descubren diferencias y similitudes, coincidencias y divergencias, “inolvidables”, como los califica María Alejandra, de Ecuador. A la hora de las definiciones, Javier, de Colombia no duda: “Es posible un mundo mejor, es posible una sociedad mejor, son posibles las redes fraternas de solidaridad, es posible el diálogo”. Para terminar, se propuso la fundación de un Centro de «investigaciones y Formación Interdisciplinaria Vittorio Sabbione”, en homenaje a uno de los incansables difusores del ideal de la fraternidad en América Latina. Dicho centro, cuyo diseño comienza ahora a tomar forma, tendrá su sede en la Mariápolis Lia pero se considerará «itinerante» para abarcar a las diversas realidades del continente. Escuela de Verano – Argentina, enero 2013

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Chicos por la Unidad: Proyecto Hombre-Mundo

El taller internacional de los Chicos por la Unidad por primera vez saldrá de Italia y se realizará en Argentina, en julio del 2014.

Los motivos de esta elección son muchos, el primero es presentar cuánto puede dar al mundo el continente latinoamericano, compuesto por pueblos de culturas muy diferentes. Además, durante el último taller que tuvo lugar en Italia, en la ciudadela de Loppiano (en julio de 2012), los chicos participantes expresaron el deseo de repetir cada dos años esta experiencia siempre en un continente distinto.

La idea de empezar en Argentina la primera etapa del proyecto nació por la nutrida presencia de jóvenes que caracteriza a la Mariápolis Lia, que la lleva a ser especialmente acogedora con las nuevas generaciones.

El proyecto “Hombre-Mundo” se compone de dos fases. La primera, tendrá lugar en la Mariápolis Lía donde, durante 4 días, los chicos, provenientes de varias partes del mundo, construirán el taller con un programa dinámico, con el objetivo de aprender a entrar en ‘relación’ con todos, superando las diversidades culturales, compartiendo las propias experiencias y enriqueciéndose con las de los demás; en un clima de amor recíproco que permita a cada uno, y a todos juntos, forjarse como ‘hombres-mundo’.

La segunda semana, en cambio, el taller se trasladará a varias ciudades del continente Latinoamericano donde existen obras sociales animadas por la espiritualidad de la unidad (escuelas, dispensarios, maternales, ancianatos…).

Esta experiencia servirá para “dar testimonio” – como dijo la presidente de los Focolares, Maria Voce, en su visita a Hispanoamérica en la primavera del 2012- de que no hay fronteras, no hay diferencia de etnia que no sea superable. No hay nada, ni siquiera los Andes que nos dividen, ni siquiera el océano, nada, nada. Podemos ir más allá de todas estas cosas por nuestro amor recíproco”.

Llegando al lugar los chicos tendrán la posibilidad de entrar en las realidades locales, acogiendo los desafíos, las riquezas y las raíces de cada pueblo. Y en este clima, junto a los chicos que viven en estas ciudades, también los participantes de los otros continentes podrán involucrarse en acciones sociales con las personas del lugar a favor de iniciativas concretas, por ejemplo sobre la cultura del dar, el deporte, el arte, etc. En fin el proyecto nace de la exigencia –después de algunos años de compromiso con el Proyecto en curso ‘ColoreEMOS la ciudad’ -, de tener una mirada más amplia sobre el mundo, porque, como decía Chiara Lubich, “una ciudad es demasiado poco: mira más lejos, a tu patria, a la patria de todos, al mundo”.

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Un puente con el Congo

Kinshasa, Centro médico “Moyi Mwa Ntongo(en el idioma local “Alba de la mañana”), una de las obras sociales del Movimiento de los Focolares en la capital de la República Demócrata del Congo. Este es el destino de una interesante iniciativa promovida por una óptica local en colaboración con AMU: “Haz un gesto por ellos”,

Iniciada por los ciudadanos de Grottaferrata (RM). Objetivo: recolectar los lentes que no usamos  (a menudo abandonados en el fondo de algún cajón), que  la óptica de Grottaferrata se ofreció a pulir y desinfectar,  clasificar y embalar, para luego expedirlos a Kinshasa.

En el centro de salud del Congo, efectivamente, además de los servicios de medicina general e interna, ginecología, pediatría y dermatología, funciona un centro oftalmológico, con un programa de prevención de la ceguera, además de la normal atención y diagnóstico en este campo, gracias a un equipamiento de primera línea fruto de anteriores donaciones. Los principales beneficiados de estas atenciones son más de 1200 niños que son atendidos por el programa de asistencia escolar y nutricionista “Petite Flamme”, que habitan en  Kinshasa o  en otras ciudades del País.

Los que trabajan en este centro sanitario fueron formados para realizar texts oculares en los niños y ofrecer formación para la prevención a sus familiares y a los educadores; los niños que necesitan atención, lentes, o intervenciones quirúrgicas son presentados en el Centro y si es necesario, son atendidos gratuitamente. La colaboración entre los pueblos del Norte y del  Sur de nuestro planeta tendría que formar parte de una cultura de la reciprocidad que expresa también en los pequeños gestos cotidianos, la fraternidad.

La campaña “Haz un gesto por ellos” fue recibida por la población con entusiasmo, tanto que  numerosos lugares esparcidos en la pequeña ciudad de Castelli Romani, escuelas, iglesias, oficinas, etc….,  llenaron enseguida los recipientes de recolección. Se puede afirmar que el éxito fue muy superior al esperado: la noche del 5 de diciembre, en la sala de la Biblioteca Comunal de Grottaferrata, había decenas de cajas que contenían lentes y estuches, bien embalados y etiquetados, prontos para ser enviados a destino. Se habló sobre el resultado de esta campaña y algunos amigos del Congo presentaron a su País y también explicaron   las actividades desarrolladas en el Centro de Salud. En su ingreso a Kinshasa, el equipaje superaba el peso y ahora se está organizando una expedición para enviar el resto del abundante material.

Por Stefano Comazzi                                                                                                                                                                          Sector proyectos – AMU

Extraído de Newsletter Amu – Formación                                                                                                                            Enero  2013 – Año 4 ° N. 5

50° de los Focolares en África

Comprometerse en primera persona

«Desde hace 4 años estoy inscrita en la Academia de Bellas Artes. Es un ambiente de poco más de 200 estudiantes, que se ha caracterizado en los últimos años por una constante dificultad económica: por lo tanto iniciaron las protestas y el clima se volvió difícil y precario. Además de llevar adelante con seriedad mis estudios, traté de querer a quién –como yo- estaba viviendo ese momento de dificultad.

Me propusieron que fuera candidata en la Asamblea Estudiantil. Por un lado quería seguir dando una mano, pero por otro me asustaba asumir un compromiso. De hecho se trataba de trabajar duro, ¡de lo contrario no iba a funcionar! Al final… terminé siendo Presidente de la Asamblea.

Convocar a reuniones y asambleas, redactar oficios, preparar el reglamento, estar presente en el consejo administrativo: todo era nuevo para mí. Pero entendí que la única cosa verdaderamente importante era ponerme al servicio de todos.

Es una experiencia bellísima, un compromiso cotidiano, que da resultados positivos cada vez que logro ir más allá de las dificultades, tratando de vivir el Evangelio.

Un ejemplo: entre los profesores no había siempre una buena relación y los estudiantes sufrían las consecuencias. A petición de ellos escribí una carta a los docentes en donde exponía claramente nuestra posición. Muchos me dijeron que me estaba arriesgando… En cambio, después de la primera reacción, los profesores empezaron a comportarse en forma diferente y el resultado en mis exámenes no se vio condicionado.

Desde hace un año cambió el Director, el Presidente y el Director Administrativo: construir relaciones nuevas con personas más grandes y con cargos así no fue sencillo. No faltaron las discusiones que sin embargo llevaron a una mayor colaboración y a un intercambio más fructífero. De mi parte: traté de ser sincera, precisa y de escuchar profundamente. Y la confianza recíproca creció a pesar de las dificultades.

A principios del verano tenían la intención de aumentar nuevamente la matrícula y obviamente nosotros estudiantes no estábamos de acuerdo. Entendía que la situación económica era difícil, pero era claro que esta medida iba a poner en problemas a muchos. Gracias a la confianza instaurada, me llamaron para hablar al respecto y, después de muchas horas pasadas evaluando todas las posibilidades, ¡ellos propusieron disminuir 200€ la inscripción por los dos años!

Junto a la relación con la institución está aquella con los estudiantes, que cada vez presentan solicitudes nuevas. Especialmente los estudiantes de mi curso tenían algunas dificultades debidas al cambio de un profesor. De hecho, tanto por su carácter, como para hacernos mejorar, cada vez que nos confrontábamos con él salíamos destruidos y desanimados. Tratar de escucharlo profundamente ha sido un ejercicio continuo, y, aunque parecía imposible construir una relación con él, al final nuestro esfuerzo fue fecundo. En octubre algunos estudiantes, sabiendo que tenía que ordenar algunas cosas en la oficina en vista de un examen, vinieron a darme una mano.  Parecían los preparativos para una fiesta: uno ayudaba con las cosas pesadas, otro arrastraba las pizarras, otro preparaba las etiquetas, otro pintaba la pared…

Cuando llegó el profesor estaba todo listo: ¡no sólo el trabajo sino muchos pequeños detalles que no habíamos pensado pero que embellecieron todo!  Antes de empezar el examen, nos agradeció por el año transcurrido juntos y nos dijo confidencialmente que llegando se había sentido en casa.

¡Para mí fue la respuesta al esfuerzo de vivir la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich, durante todo el año!»

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Jolanta y su Navidad

«Hola, soy Jolanta, una gen ortodoxa de Lituania. Participo en el Movimiento de los Focolares desde hace poco, pero siempre creí en Dios y desde pequeña he siempre vivido con la comunidad de mi Iglesia. Fue así por lo menos hasta el período “tempestuoso” de mi adolescencia, cuando, también por el hecho de que no había otros jóvenes en el grupo, me desanimé, dejé de tener actividades en la Iglesia y me alejé.

En Lituania la mayoría de la población es católica, mientras que yo soy ortodoxa y rusa. Un amigo, sabiendo que quería donarme a los otros por Dios, me invitó a conocer a algunos de “sus amigos católicos que me iban a gustar”. Con ellos me sentí inmediatamente en familia y esta sensación creció cuando asistí a la Mariápolis, un convenio de varios días con personas de diversas edades, donde encontré un ambiente especial de unidad y amor recíproco. Comunicando esta alegría que tuve, hubo alguien que me dijo: “Esta realidad tendrías que vivirla también en tu iglesia”. Sonreí, pero me parecía imposible.

Con otras chicas que compartían la espiritualidad de la unidad, las gen, organizamos el “Café de los jóvenes”, un lugar donde se organizan tertulias con algún tema, proyectos y actividades de distracciones alternativas, donde se promueve la ocupación, la creatividad y la sociabilidad de los jóvenes. En una de estas tertulias invitamos a los jóvenes de la Comunidad Ortodoxa y así comencé a recuperar la relación con ellos y todo salió tan bien que algunos de ellos participaron también en el Run4Unity. Más adelante recibí una carta del responsable de la Comunidad Ortodoxa en la cual me invitaba a participar en sus actividades y a compartir con ellos la experiencia hecha con los jóvenes del Movimiento de los Focolares, porque este tipo de experiencia le faltaba. Esta carta me conmovió profundamente y enseguida acepté.

Comencé a asistir a los encuentros de los jóvenes y me pidieron que diera una mano en el campamento de verano de los niños. Para poder aceptar tuve que abandonar la búsqueda de trabajo, es más, tuve que rechazar algunos ofrecimientos de trabajo que me habían hecho. Fui al campamento con algunos temores, porque no tenía experiencia de organización, pero me resultaba claro el objetivo: construir puentes de unidad. Ahora solo puedo agradecer a Dios porque con los otros organizadores al final éramos una verdadera familia. En este momento tengo francamente tres “familias”: mi familia natural, mi Iglesia y el Movimiento de los Focolares. Soy hija única y me sentí siempre un poco sola, mientras que ahora tengo muchísimos verdaderos hermanos y hermanas.

Después del campamento penetré más en la vida de la Comunidad Ortodoxa, ahora asisto a muchas actividades, que yo misma ayudo a organizar. Les cuento un secreto: tenemos pensado organizar una fiesta de Navidad, que se tendría que realizar a mediados de enero (porque nosotros los ortodoxos festejamos la Navidad el 7 de enero). Esta será una linda oportunidad para los jóvenes ortodoxos y para los del Movimiento de los Focolares de unir nuestras fuerzas y realizar una hermosa fiesta todos juntos.

El haber conocido esta espiritualidad me dio la confianza en la Voluntad de Dios y cuando tienes esta confianza, los milagros ocurren de verdad, cada día. Chiara Lubich decía: “La vida está hecha de momentos presentes, y solo estos tienen valor para el que quiere realizar algo” ».

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Economía de Comunión: Informe de EdC 2011-2012

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Se publicó el Informe de EdC durante el año 2011-2012. Se trata de una publicación ágil que da un panorama completo de la vida de las empresas que adhieren a los principios de Economía de Comunión, y de las actividades que en todo el mundo van adelante promoviendo una cultura que tiene en la comunión su base fundamental.

Hojeando el informe, se tiene la impresión de estar delante de una ventana, abierta de par en par y estar contemplando en toda su globalidad un paisaje fascinador, de contornos inciertos y tal vez todavía limitados, pero que muestra señales de una esperanza típica de las grandes ideas.

Y entonces, vamos a ver qué ha ocurrido desde Septiembre de 2011 a Septiembre de 2012 en el mundo de la Economía de Comunión: hoy las empresas que adhieren al proyecto son más de 800. Pero, entre empresas que nacen y otras que mueren, se rescata el hecho de que en más de veinte años de actividad fueron más de 1800 las empresas asociadas por lo menos durante doce meses. Es un hecho sintomático que confirma la vitalidad y el dinamismo de la propuesta de EdC, sobre todo si pensamos en la crisis económica y en la diversidad de contextos socio-económicos en que estos emprendimientos se arman.

Se nota que la vida de las empresas de EdC en todo el mundo se presenta de formas distintas: con la donación de una parte de las utilidades, con una contribución a la solución directa de problemas sociales a través de la misma acción de la empresa (por ejemplo en la inclusión laboral de personas que sufren carencias de algún tipo), pero sobre todo con un comportamiento económico que crea comunión y fraternidad. Como acostumbraba afirmar Chiara Lubich, la empresa de EdC trata de ser «una construcción plena de amor» (1)

Además es notable el incremento de empresas de EdC en Africa, continente que en el 2011 alojó la primera escuela de EdC y hoy estamos considerando un crecimiento del 60%, con 16 empresas más.

Finalmente es útil dar una recorrida por la situación de la distribución de las utilidades y contribuciones que muestra cómo desde las empresas y desde los privados existe un constante flujo de bienes, que no solo alientan a compartir más, sino que promueven un cambio cultural y económico que da esperanza. Las mayores utilidades provienen de tres países muy distintos entre ellos: Bélgica y Suiza, en la vieja Europa, y Brasil, país económicamente emergente y en constante crecimiento: señal de que los principios que están en la base de la vida de estas empresas son universales, traspasan sus límites y producen reciprocidad, a través de acciones que favorecen a otras actividades productivas.

Existe también el auxilio a personas con carencias económicas a través de la entrega de beneficios monetarios allí donde existen necesidades, por ejemplo con ayuda para la atención médica, para la escolaridad y la vivienda. Personas necesitadas económicamente que cada vez más se sienten parte integrante del proyecto, no porque sean asistidos, sino porque se sienten a su vez en condiciones de “dar”, en un circuito virtual que atrapa a los jóvenes y que comienza a convertirse en novedad interesante también en los ambientes de estudio.

Para descargar y leer el informe completo cliquea aquí

(1) LUBICH, Chiara. 2001. La economía de comunión – Historia y profecía. Roma, Città Nuova, p. 52.

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Chiara Lubich: carisma y cultura

Relatar las páginas de una historia inédita, las del Novecientos que fueron iluminadas por un carisma que penetró no solo en el alma de las personas sino que también  penetró en los varios ambientes de la vida humana, realizando proyectos culturales acordes con la época actual.

Este es el objetivo del Convenio cuyo título es “Chiara Lubich. Carisma, Historia, Cultura”, que se realizará en dos sedes distintas: el 14 de marzo en el corazón de la cultura de Roma, en la prestigiosa aula magna del Rectorado de la Universidad “La Sapienza”, y el 15 de marzo en la sede central del Movimiento de los Focolares, en el centro Mariápolis de Castel Gandolfo.

El Convenio se realiza en una fecha importante para toda la Obra de María, en el día (el 14 de marzo) en el que se recuerda el 5º aniversario de la muerte de Chiara Lubich. Y si el año pasado, para revivir a Chiara se eligió apostar en los jóvenes y en el impacto que su carisma tuvo en la formación de las nuevas generaciones, este año se decidió subrayar la “potencialidad innovadora de validez doctrinal” que tuvo y continúa teniendo la espiritualidad de la unidad.

Docentes de las más variadas Universidades italianas y extranjeras participarán y harán uso de la palabra durante los dos días de coloquios que serán públicos, contando con el saludo del presidente de la República italiana Giorgio Napolitano, del presidente del Pontificio Consejo para la cultura, card. Gianfranco Ravasi, del intendente de Roma Gianni Alemanno y de la presidente del Movimiento de los Focolares, María Voce.

El programa del convenio es una confrontación seria entre docentes de distintas disciplinas. Son profesores de sociología, economía, política, teología, matemática, filosofía, ciencias de la comunicación y de la educación, psicología. La intención principal es la de profundizar las pistas “culturales” trazadas por el carisma de Chiara. Se trata –explican los promotores del convenio- de una cultura que promueve sobre todo el “diálogo en todos los niveles, principalmente ecuménico e interreligioso, como contribución apasionada e incansable en la construcción de una sociedad digna del hombre, en el estar comprometidos en convertir a Europa en la ‘casa común’, en el alcanzar la unidad entre los pueblos promovida también a través de realizaciones y proyectos inéditos, como la Economía de Comunión”.

Los que promueven la iniciativa del 14 y 15 de marzo son los 24 expertos en ciencias religiosas y humanísticas que constituyen la “Escuela Abbá”, el Centro de Estudios del Movimiento de los Focolares, que Chiara Lubich comenzó en 1990. El centro –se lee en su presentación– “se caracteriza por ser un laboratorio interdisciplinario dedicado al estudio de los contenidos doctrinales innatos del carisma de la unidad, a fin de evidenciar las múltiples implicancias en las varias áreas del conocimiento”.

Economía, humanismo, derecho, belleza, futuro. “Son estos algunos de los temas –explican los promotores de la iniciativa- que verán comprometidos en el Convenio a los mismos Rectores de las Universidades que en el mundo pudieron reconocer en Chiara Lubich el testimonio de una historia de la humanidad que camina hacia la fraternidad universal”.

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Un amor de misericordia que une

«Siendo la primogénita soy la hija preferida de mi padre –cuenta Mary-,. Cuando tenía 8 años vi a mis padres pelear. Un día mi padre me obligó a mí y a mis hermanos a entrar en su carro y dejar a mi mamá. Pero ella nos detuvo. Asistí impotente a las cosas terribles que él le hizo a mi madre, después se fue. Desde ese día, que fue el último en que vi a mis papás juntos, rechacé a mi padre. Traté de convencerme de que él no existía más. Fue una decisión dramática que me acompañó durante la adolescencia. La experiencia de crecer sin un padre influyó mucho mi forma de tratar a las personas, sobre todo a los hombres.  Durante varios años estudié en un colegio sólo para muchachas y, cuando entré en la universidad, no fue fácil estar con los muchachos. Conociendo el Movimiento de los Focolares, fui invitada a ir a la ciudadela de Loppiano (Italia), donde encontré personas que trataban de vivir el amor recíproco y se respetaban y confiaban los unos en los otros. Era el mes en que todos querían poner en práctica la frase del Evangelio “Perdona setenta veces siete” (Mt 18,21). Leyendo el comentario de Chiara Lubich, me di cuenta de que mi corazón estaba lleno de hostilidad hacia mi padre. Pero, cuando decidí que también yo quería vivirla, sentí que esa “amargura” que llevaba en mi corazón poco a poco se transformó en perdón y el deseo de ver a mi padre. Volviendo a Manila, aunque la herida estaba todavía abierta, tuve la fuerza de llamar por teléfono a mi padre y de visitarlo. Hablamos por varias horas, los dos solos, en un restaurante. Estaba feliz y en paz porque, aunque mi mamá no estaba de acuerdo, me había dejado ir a verlo. Sigo en comunicación con mi papá, aunque no muy a menudo. Pero cada vez que tengo la posibilidad de verlo, hago lo posible por hacerle sentir mi amor de misericordia. Aun sabiendo que papá y mamá no podrán volver a estar juntos porque él ya tiene otra familia, siento que, en mi perdón, permanecemos todos unidos. Y esto me llena de paz».

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Bienaventurados los que trabajan por la Paz

Pope Benedict XVI

1. Cada nuevo año trae consigo la esperanza de un mundo mejor. En esta perspectiva, pido a Dios, Padre de la humanidad, que nos conceda la concordia y la paz, para que se puedan cumplir las aspiraciones de una vida próspera y feliz para todos.

Trascurridos 50 años del Concilio Vaticano II, que ha contribuido a fortalecer la misión de la Iglesia en el mundo, es alentador constatar que los cristianos, como Pueblo de Dios en comunión con él y caminando con los hombres, se comprometen en la historia compartiendo las alegrías y esperanzas, las tristezas y angustias[1], anunciando la salvación de Cristo y promoviendo la paz para todos.

En efecto, este tiempo nuestro, caracterizado por la globalización, con sus aspectos positivos y negativos, así como por sangrientos conflictos aún en curso, y por amenazas de guerra, reclama un compromiso renovado y concertado en la búsqueda del bien común, del desarrollo de todos los hombres y de todo el hombre.

Causan alarma los focos de tensión y contraposición provocados por la creciente desigualdad entre ricos y pobres, por el predominio de una mentalidad egoísta e individualista, que se expresa también en un capitalismo financiero no regulado. Aparte de las diversas formas de terrorismo y delincuencia internacional, representan un peligro para la paz los fundamentalismos y fanatismos que distorsionan la verdadera naturaleza de la religión, llamada a favorecer la comunión y la reconciliación entre los hombres.

Y, sin embargo, las numerosas iniciativas de paz que enriquecen el mundo atestiguan la vocación innata de la humanidad hacia la paz. El deseo de paz es una aspiración esencial de cada hombre, y coincide en cierto modo con el deseo de una vida humana plena, feliz y lograda. En otras palabras, el deseo de paz se corresponde con un principio moral fundamental, a saber, con el derecho y el deber a un desarrollo integral, social, comunitario, que forma parte del diseño de Dios sobre el hombre. El hombre está hecho para la paz, que es un don de Dios.

Todo esto me ha llevado a inspirarme para este mensaje en las palabras de Jesucristo: «Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9). (leer más)

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Está en gestación un mundo nuevo

Globe«Vivimos en un tiempo de “cambio radical”, de dolorosa gestación de un mundo nuevo. Pero se necesita un alma: el amor.

(…) El amor –lo constato siempre estando en contacto con individuos y grupos de religiones, etnias y culturas diversas –está inscrito en el ADN de cada hombre. Es la fuerza más potente, fecunda y segura que nos puede unir a la humanidad entera. Pero exige un vuelco total de los corazones, de la mentalidad, en las decisiones.

Por otro lado forma parte del sentir común de la vida internacional la necesidad de hacer una nueva lectura desde la reciprocidad, uno de los puntos cardinales de las relaciones internacionales.

Estos son los tiempos en los que cada pueblo está llamado a ir más allá de sus fronteras para mirar más lejos, hasta amar la patria del otro como la propia.

Reciprocidad entre los pueblos significa entonces superar la lógica de antiguas y nuevas alineaciones o explotación, estableciendo en cambio relaciones con todos que no estén basadas en condiciones o intereses, porque miran al otro como a sí mismo, como parte de la misma humanidad, es en esta línea que se puede plantear el desarme, el desarrollo, la cooperación.

Nacerá una reciprocidad capaz de hacer de cada pueblo, también del más pobre, un protagonista de la vida internacional, al compartir pobrezas y riquezas. No sólo en las emergencias, sino en la cotidianidad. Identidad y potencialidad se desarrollarán precisamente poniéndolas a disposición de los otros pueblos, en el respeto e intercambio recíprocos.

Entonces sí, si individuos y gobernantes hacemos nuestra parte, podremos soñar en componer una única comunidad planetaria.

¿Utopía? El primero en lanzar la globalización fue Jesús cuando dijo: “Que todos sean uno”. No sólo, nos hizo capaces de ese amor que tiene la fuerza de recomponer la familia humana en la unidad y en la diversidad.

Después basta abrir los ojos: en el mundo están diseminados muchos “laboratorios” de esta “humanidad nueva”. ¿Quizás ha llegado la hora de proyectarlos a escala mundial?»

Chiara Lubich

(Tomado de “El planeta en la encrucijada”, publicado en Città Nuova el 13 de julio de 2001)

Enero 2013

El amor es para cada cristiano el programa de su vida, la ley fundamental de su modo de actuar, el criterio sobre el cual moverse.

Siempre el amor tiene que prevalecer sobre las otras leyes. De hecho: el amor hacia los otros debe ser para el cristiano la sólida base sobre la cual se pueden cumplir legítimamente todas las demás normas.

«… misericordia quiero, y no sacrificio».

Jesús quiere amor y la misericordia es una expresión de ello.

Y Él quiere que el cristiano viva así, sobretodo porque Dios es así.

Para Jesús, Dios es antes que todo el Misericordioso, el Padre que ama a todos, que hace salir el sol y hace llover sobre buenos y malos.

Jesús, porque ama a todos, no tiene miedo de estar con pecadores y en este modo nos revela quién es Dios.

Si Dios es así, si Jesús es igual, también tú debes tener idénticos sentimientos.

«… misericordia quiero, y no sacrificio».

«… y no sacrificio».Si no tienes nunca amor por el hermano, a Jesús no le gusta tu devoción por Él. No acepta tu oración, tu asistencia a la Eucaristía, las ofrendas que le puedas hacer, si todo esto no florece de tu corazón en paz con todos, rico de amor hacia todos.

¿Recuerdas sus palabras tan incisivas del discurso de la montaña? “Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.” (Mt 5, 23-24).

Esto te dice que el culto que más le gusta a Dios es el amor al prójimo, que está a la base del culto hacia Dios.

Si tú quisieras hacer un regalo a tu padre mientras estas enojado con tu hermano (o tu hermano contigo), ¿Qué diría tu padre? “Hagan las paces y después ven a ofrecerme lo que desees”.

Pero hay más. El amor no es solo la base del ser cristiano. Es también el camino más directo para estar en comunión con Dios. Lo dicen los santos, testigos del Evangelio que nos han precedido, lo experimentan los cristianos que viven su fe: si ayudan a sus hermanos, sobre todo los más necesitados, crece en ellos la devoción, la unión con Dios se hace más fuerte, advierten que existe una unión entre ellos y el Señor: y es eso lo que da más alegría a su vida.

«… misericordia quiero, y no sacrificio».

¿Cómo vivir entonces esta palabra de vida?

No hacer discriminación entre las personas que están en contacto contigo, no marginar a nadie, sino ofrecer a todos cuanto puedas dar, al imitar a Dios Padre. Arregla pequeños o grandes problemas que disgustan al Cielo y te amargan la vida, no dejes calar el sol – como dice la Escritura (cf Ef 4,26) – sobre tu ira, hacia cualquiera.

Si te comportas así, todo lo que hagas será agradecido por Dios y quedará por la eternidad. Sea que tú trabajes o descanses, sea que tú juegues o estudies, sea que tú estés con tus hijos o con tu esposa o marido paseando, sea que tú reces o te sacrifiques o realices aquellas prácticas religiosas que van de acuerdo con tu vocación cristiana, todo, todo, todo será materia prima para el Reino de los Cielos.

El Paraíso es una casa que se construye desde aquí y se habita allí, y se construye con el amor.

Chiara Lubich

Publicado en Junio 1981

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“La guerra es un homicidio en grande”

“La guerra es un homicidio en grande”.

“Como la peste sirve para apestar, así la guerra sirve para matar”.

“Si quieres la paz, prepara la paz”.

“Sólo los locos y los incurables pueden desear la muerte. La muerte es la guerra”.

“No creo que exista ningún Jefe de Estado que haya admitido haber hecho una guerra con el fin de robar; siempre ha declarado hacerla con fines más nobles, uno más altruista, más ideal que el otro. Y –puerilidad del odio- siempre la rapacidad se le achaca al enemigo y la idealidad al amigo”.

“Los enemigos se aman. Ésta es la posición del cristianismo. Si se empezara una política de la caridad, se descubriría que la misma coincide con la más iluminada racionalidad, y se revelaría, también económicamente y socialmente, como un buen negocio”.

“Para merecerse el nombre de hijos de Dios los cristianos deben trabajar por la paz”.

“Nosotros debemos organizar la paz así como otros han organizado la guerra”.

“La obra pacificadora empieza por mí y por tí…”

Igino Giordani, L’inutilità della guerra, publicado por Città Nuova, Roma 2003

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Siria y Cuba: estamos con ustedes

De Siria (Aleppo): «…. Sigue faltando el gasoil o se lo encuentra a un precio exorbitante, lo mismo pasa con las garrafas de gas (5.500 LS ahora mientras que en marzo estaban a 400), la electricidad se corta durante días y días y esto, entre todo lo demás, hace que la ciudad a la nochecita caiga en una oscuridad amenazante. El pan escasea y lo podemos adquirir –después de horas de cola en la panadería- pagando a 250 LS el paquete (en marzo el precio era 20 LS), El ejército está tratando de proveerlo, pero no alcanza para cubrir las necesidades de la gente. Las escuelas no destinadas a recibir a los refugiados continúan las clases, pero la falta de electricidad hace que el estudio sea difícil y trabajoso (también las velas ya escasean). Algunos de nosotros empiezan a enfermarse por el frío sin poder contar con medicamentos (casi el 70% de la industria farmacéutica está concentrada en la periferia de la ciudad y buscar los medicamentos en otras partes del País es muy difícil por causa de las calles bloqueadas) En los hospitales existe miedo de no poder seguir atendiendo a los enfermos y comienza a faltar el oxígeno. También las comunicaciones telefónicas se interrumpen. No obstante esta situación, la gente está dando muestras de gran solidaridad. Continuamos –con la comunidad de los Focolares y otros- llevando adelante acciones de apoyo, la pequeña escuela para sordomudos retomó su trabajo en un barrio más seguro, en locales que ofrecieron los Padres Franciscanos. Las familias visitadas por nosotros una por una, antes de aceptar alguna ayuda material nos preguntan: ¿”Pero no habrá una familia que precisa más que nosotros?” Rim, que tiene un niño de dos años estaba muy preocupada porque con el frío el riesgo de enfermedad aumenta. Cuando recibió ayuda, se conmovió! Era exactamente la cantidad que con su marido habían ofrecido pocas semanas antes a un colega que estaba en extrema necesidad. Habían ahorrado ese dinero con esfuerzo, pero se dijeron, al darlo: “¡Dios pensará en nosotros! ».

De Cuba (Santiago): «La destrucción causada por el huracán Sandy causó innumerables daños, sobre todo en Santiago. La reconstrucción todavía no comenzó porque el Gobierno fue tomado de sorpresa. En efecto, por la geografía de Santiago que se encuentra rodeado de montañas, generalmente los huracanes llegan desde el mar y encontrándose la barrera natural de las montañas, pasan sin hacer daño. En este caso, el huracán logró entrar y quedó dentro durante 3 horas (un período de tiempo larguísimo) dando vueltas como una batidora.

Los daños que sufrieron 16 familias cercanas a nosotros, llegan a casi €42.000. El dinero recogido hasta ahora a través del proyecto de AMU, que es hasta el momento insuficiente, ya lo entregamos.

Los tiempos de reconstrucción se estiman con dificultad porque están vinculados a la difícil obtención del material de construcción por causa del embargo en el que desde hace años se encuentra la isla. En general están disponibles solo por un breve período y no todos juntos: llega solo cemento, o solo madera, o solo hierro, etc. Cuando se encuentra lo que sirve hay que tener la disponibilidad económica para poder comprar todo antes de que  se termine.

Agradecemos por la ayuda llegada y seguimos contando con la solidaridad de todos».

Para conocer más o para sostener el proyecto dirigirse a:

Asociación Acción por un Mundo Unido

Banco Popolare Etica, filial de Roma.

Codigo IBAN: IT16G0501803200000000120434

Codigo SWIFT/BIC CCRTIT2184D

Causal: Proyecto: La mia casa è la tua casa

Causal: Emergenza Siria

 

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Una entrevista “imprevisiblemente” histórica

Thomas Klann (Tokyo 1985)

«Noviembre de 1985. Me encontraba en Japón, en la comitiva de Chiara Lubich. Como cineasta me ocupaba de la documentación de ese viaje, que era muy importante por los diálogos con personalidades de religiones no cristianas.

El anciano venerable Etai Yamada, una gran personalidad al frente del budismo Tendai y amigo de Chiara, había concedido una entrevista a mi equipo. El día fijado, nos enteramos que no se encontraba bien y que estaba internado en el hospital. Pensábamos que se anularía el compromiso asumido, pero no fue así. Quiso salir del hospital y nos esperó, vestido de punta en blanco y solemnemente sentado en su sillón.

Ese día le había pedido a un colega que se ocupara de las tomas de video para poder ocuparme del audio. Utilizaba un micrófono a fusil,  de forma de poder quedarme en un lugar sin disturbar las tomas del video. Me arrodillé, teniendo el micrófono a los pies del venerable. Hice de todo para escucharlo profundamente.  Necesitábamos  solo pocos minutos de su conversación, para integrarlos en un documental, pero él, no obstante las condiciones de su salud, habló por largo rato,  dirigiéndose siempre a mi, sin darse cuenta que yo no entendía el japonés y por lo tanto no podía de ningún modo comprender lo que estaba diciendo. Habló más de una hora seguida, y durante todo ese tiempo me esforcé por escucharlo lo mejor posible.

Venerable Etai Yamada

Algunos años después Etai Yamada falleció. Sus discípulos pidieron si podían tener una copia de la entrevista que nos había dejado. Nos dio trabajo  complacerlos, porque siendo el sistema de video japonés distinto del europeo, tuvimos antes que enviar las tomas a Gran Bretaña para que fuesen adecuadamente recodificadas. Desde Japón nos llegó un enorme agradecimiento: en esa entrevista Etai Yamada  había contado toda su vida espiritual, con detalles nunca antes revelados, un documento de mucho valor para sus discípulos!

Nunca me olvidé de este episodio, lo tengo siempre presente recordándome que para llegar a una buena comunicación no es tan indispensable hablar, sino amar».

Thomas Klann (Centro S. Chiara Audiovisuales,  Italia)

Fuente: Una Buena Noticia, gente che cree gente che se mueve.  Ed. Città Nuova, 2012, Roma.

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Reinicia el «Time Out» por la paz

Es la propuesta de María Voce a los 350 jóvenes de los Focolares provenientes de varios países, reunidos en Castelgandolfo, para ser los primeros portadores en todo el mundo. Empujada por las noticias llegadas a través de algunas cartas de los miembros de los Focolares en Medio Oriente, María Voce expresó a la asamblea un deseo.

Ante “estas guerras absurdas, solamente Dios puede responder a la necesidad de paz que hay en la humanidad. Se necesitaría realmente una oración fuerte, potente”, “con una fe renovada de que Dios puede hacerlo, que si se pide en unidad Dios responde”.

Entonces la propuesta es: “¿Por qué no retomar el time-out a mediodía?”, en la jerga deportiva es una suspensión temporánea del juego. Chiara Lubich lo había lanzado –prosigue María Voce- durante la guerra del Golfo en 1991, esa vez Dios escuchó las oraciones de todos”.

Por lo tanto retomemos la práctica del Time Out empezando por los jóvenes. “Jesús es llamado el Príncipe de la Paz”, concluyó María Voce, pidiendo que le donemos a la humanidad esa “paz justa, que le permita a todos, de cualquier credo y condición o país, vivir serenamente la vida; y que comparta este don de la paz con todos los hombres”.

Con un tam-tam en las Redes Sociales los jóvenes que empezaron a difundir la noticia creando el evento Time Out for peace.

La cita para todos es a mediodía, en nuestras ciudades, para pedir, unidos, el don de la paz.

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Nigeria, no sólo conflictos…

NigeriaUbicada al Oeste de África, Nigeria es un gran país, con clima tropical, rico de recursos naturales, como el gas y el petróleo. Este último lo pone entre los seis exportadores más grandes del mundo. Entre sus primacías, está el número de habitantes: alrededor de 170 millones, de los cuales la mitad tiene menos de 15 años.

Es extraordinaria la variedad de etnias y culturas: 250 las lenguas habladas. Personas profundas, llenas de alegría de vivir, con gran capacidad de escucha, una destacada interioridad y fe viva y profunda.

Más del 60% de la población vive en la pobreza, con menos de un dólar al día. Es altísimo el índice de desocupación; la expectativa de vida media hoy es de 48 años y está destinada a disminuir debido al SIDA.

La gran corrupción paraliza el desarrollo del Estado y el bien común. La variedad de etnias es un gran desafío y a menudo es considerada una amenaza. Por el rápido aumento de la población la lucha por la supervivencia es cada vez más aguda. Sin embargo, impresiona el hecho que la gente tiene la capacidad de no rendirse nunca, de aceptar el sufrimiento sin perder la esperanza, de creer en un futuro mejor buscando con creatividad estrategias ante el porvenir.

La religiosidad natural que caracteriza el ser de este pueblo africano, a veces es instrumentalizada por intereses políticos y religiosos. Corrientes extremistas y grupos terroristas, movidos por motivos socio-económicos, históricos y políticos, transmiten al mundo una falsa imagen de conflictos entre cristianos y musulmanes. En el Islam, más difundido en el Norte, confluye el 50% de la población, mientras que los cristianos son alrededor del 45%.

Hace veinticinco años, impulsado por el Cardenal Arinze, el Movimiento de los Focolares llegó a Nigeria, difundiéndose en varias regiones; hoy cuenta con unos 5.490 miembros, y una red de 28 comunidades locales en el país. Se caracterizan por su fuerte compromiso que apunta a dar testimonio de valores espirituales, humanos y éticos. De hecho, las profundas raíces espirituales de los nigerianos permiten que la fe se traduzca en vida concreta por doquier: en la escuela, en el trabajo, en el mercado. Es un compromiso que contribuye al bienestar social y a la salud.

El horizonte natural, en esta tierra rica de etnias, clases sociales, diversas religiones es el de la fraternidad universal puesta en práctica a través de las vías del diálogo, dando testimonio de que es posible establecer relaciones fraternas, pero sobre todo animando y sosteniendo a este pueblo para que sea constructor de puentes. No pocas veces se ha descubierto en la diversidad y en la variedad una riqueza generadora de cambios positivos para la vida pública, desarrollando conciencia cívica y opinión pública.

Por ejemplo, en la parte central del país, mayormente expuesto a choques violentos entre cristianos y musulmanes, es impresionante escuchar historias de auténtica fraternidad universal, hasta el punto de llegar a arriesgar la propia vida para salvar a miembros de la otra religión.

Queriendo dar cuerpo a la cultura de la fraternidad, está naciendo en la aldea de Igbariam un lugar de formación y un centro de testimonio. También otros proyectos sociales lo acompañan: un preescolar y una escuela primaria, un pequeño ambulatorio, talleres para los jóvenes. Todo esto en colaboración con la población local del lugar que colabora activamente.

50° de los Focolares en África

El amor al hermano

Autor: Chiara Lubich – Florence Guillet (comp.)

¿Es posible soñar con una civilización basada en el amor? Sólo si consideramos a cualquier persona como un hermano al que amar.

Dice san Juan que “quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve” (1 Jn 4, 20). Chiara Lubich “descubrió” que el amor cristiano a los hermanos, dirigido durante siglos sobre todo a los pobres y abandonados, puede abrirse en un horizonte infinito que abarca a cualquier persona, sea cual fuere su situación social, su pertenencia política, cultural o religiosa. Mediante apuntes, páginas de su diario personal, discursos o respuestas en conferencias dictadas, la autora despliega magistralmente la novedad, el valor del amor al prójimo y su método de aprendizaje.

Grupo Editorial Ciudad Nueva (Buenos Aires – Argentina)

50° de los Focolares en África

Kenia: ¡Jivunie! ¡Sean valientes!

Todavía duele fuerte en el alma de los keniatas el dolor por las luchas sangrientas en las elecciones del 2007, más de 1000 personas perdieron la vida.

“No otra vez y nunca más” es ahora el grito que brota del corazón de todos, mientras que el País se prepara a las elecciones presidenciales de marzo del 2013.

Muchos jóvenes de convierten en conductores de iniciativas a favor de un año de paz. Suor Bernadette Sangma (directora del Istituto de la Pastoral Juvenil) y un grupo del Movimiento de los Focolares que trabaja en la Universidad Católica de Nairobi, se hacen eco de esta exigencia y lanzan la idea de crear una imaginaria “caravana de la paz” que una las voces de los universitarios de Nairobi y haga brecha en la opinión pública. Como símbolo de este “terremoto de paz”, piensan en una canción ¡que se escuche fuerte en toda la nación!

Este es el pedido que le llega al Gen Rosso. Con el Tangaza College nos une una amistad profunda, gracias a la gira del 2007 y la vuelta a Kenia de algunos de nosotros en el 2009 para dar clases y workshop bajo la consigna de una “música con valores”. Colaborar se ha convertido en una tradición. ¿Cómo no responder entonces a esta nueva invitación?

Rápidamente nace la canción:

“Jivunie nchi yako, kabila si silaha

Nyuma twasema, kamwe haturudi

wito wetu ni umoja”:

“¡Debes estar orgulloso de tu nación! La tribu no es un arma. Al pasado no volvemos más. Nuestra aspiración es ser uno”

El Tangaza College y la Universidad Católica comienzan a “reclutar” chicas y chicos de varias universidades de la capital.

Otros jóvenes de otras localidades se unen al proyecto. Crece el entusiasmo. Magdalene Kasuku, joven periodista, presenta “Jivunie” en la ceremonia oficial de las Funciones de Estado y de la gran celebración del 49º año de la Independencia de Kenya, el 12 de diciembre en el “Nyayo Stadium” de Nairobi. La canción es  recibida con entusiasmo y propuesta por el gobierno para la gran manifestación, en presencia del presidente Emilio Mwai Kibaki.

Grabamos “Jivunie” con el coro para que sea “keniata” con todos los efectos y para dejarla como audio constante para todas las iniciativas que se realizarán desde ahora hasta el próximo marzo. Ponsiano Pascal Changa crea una coreografía para la “performance” del 12. Queremos un coro que dance y despliegue fuerza y alegría con los movimientos de los jóvenes.

Logramos grabar todo, realizar el mensaje y preparar la coreografía ¡en apenas tres días!

Para esa ocasión se forma el grupo “Kenya Youth for peace” (Juventud de Kenya por la paz), integrado  por 120 jóvenes. La coreografía entusiasma por su fuerza y frescura. Los jóvenes cantan y danzan en el estadio colmado de gente. “Jivunie: “¡Sean valientes! Somos hermanos y hermanas de una única nación!”

Nosotros sentimos la alegría de haber dado a los jóvenes de Kenia un palco escénico donde decir a todos quienes son, expresar su infinito deseo de un mundo de paz. Nos hemos hecho familia con ellos. Familia: experiencia que Africa puede donar a la humanidad completa».

Beni Enderle

50° de los Focolares en África

Cada día puede ser Navidad


¡Es Navidad!

El Verbo se ha hecho hombre y ha encendido el amor en la tierra.

¡Es Navidad!

Y quisiéramos que este día no pasase jamás.

Enséñanos, Señor, a perpetuar tu presencia entre los hombres.

¡Es Navidad!

¡Que tu amor encendido en la tierra inflame nuestros corazones para que nos amemos como tú quieres!

Entonces estarás entre nosotros.

Y, si nos amamos, cada día puede ser Navidad.

Chiara Lubich

De Y vuelve la Navidad, Editorial Ciudad Nueva, Madrid 1997,  pag. 80


50° de los Focolares en África

Navidad 2012: tiempo de recomenzar


Christmas 2012

«Me parece que Dios nos ofrece en este año que comienza un año jubilar, no solo en el sentido de la alegría sino en el sentido de un año en el que se recomienza, se perdonan todas las deudas. Queremos partir desde cero, con un pacto de misericordia, concreto, verdadero, profundo.

Un año en el que ofrecemos perdón y pedimos perdón. Y declaramos oficialmente que pondremos todas nuestras fuerzas en mejorar nuestras relaciones. Estamos sostenidos en este esfuerzo por el compromiso de vivir el amor al hermano  con renovada intensidad.

Teniendo una misericordia que todo lo espera, que protege siempre, que da confianza, que cree, experimentaremos una amnistía completa en el corazón, un perdón recíproco universal.

A todos ¡Feliz Navidad! como “hijos de Dios” (Jn 1,12), pues Jesús nos da el poder serlo».

Maria Voce